El Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP) y la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) presentarán las becas de apoyo a estudiantes de educación pública. Para este año se prevé alcanzar un total 9.245 becas.
Las becas del Programa Uruguay Estudia son financiadas por INEFOP.
Asistirán al evento, el presidente del INEFOP, Eduardo Pereyra, y presidente del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Wilson Netto.
El objetivo de la iniciativa es contribuir a la formación de personas jóvenes y adultas para su inclusión y participación social, activa e inteligente, en los procesos de desarrollo.
En 2018 se otorgaron 7.231 becas, con una variación de precio por beca que va desde los 1.000 pesos a los 38.480 pesos, sumando un total de 91.905.632 (aproximadamente 2.7 millones de dólares).
Se han entregado becas a personas de los 19 departamentos, concentrando el 51% del total en Montevideo y Canelones.
Del total de becas, un 72% de los estudiantes han sido promovidos o acreditados o están en proceso de cumplir esa etapa.
Becas previstas para 2019
Para este año se prevé alcanzar un total 9.245 becas en las modalidades que ya se financian (como por ejemplo: áreas pedagógicas, estudiantes con hijo en educación media básica, entre otras).
A ello se agregan las modalidades de continuidad educativa para Mujeres en la Ciencia en bachilleratos técnicos y tecnológicos, así como la continuidad educativa también para la población que egresa de los Centros Educativos Comunitarios (CEC) de UTU, en áreas de innovación en educación (robótica, informática, laboratorios digitales) y la articulación Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP) – Dirección Sectorial de Educación de Jóvenes y Adultos (DSEJA) para la culminación de ciclo básico.
Los Talleres están dirigidos a estudiantes, docentes, funcionarios y otros trabajadores (de cualquier rango y posición) de Instituciones de Educación Superior (IES) de América Latina. Sesionarán a distancia, en la plataforma de UNTREF Virtual, organizados en dos aulas virtuales que trabajarán en simultáneo con un máximo de 30 participantes cada una. Tendrán formato multimedia y utilizarán videoconferencias, foros, videos y textos especialmente producidos.
Costo: Se otorgarán becas de aranceles a todas/os las/los participantes cuyas postulaciones sean seleccionadas por un Jurado internacional de seis miembros.
Fecha límite de recepción de postulaciones: 22 de mayo de 2019.
Idiomas de trabajo: español y portugués.
Cada uno de los Talleres tendrá una sesión por semana, durante 16 semanas consecutivas (15 de julio al 30 de octubre de 2019).
El trabajo en los Talleres se dedicará a:
1) Intercambiar ideas acerca de las formas de racismo (visibles y no-visibles) vigentes en las instituciones de Educación Superior de las/os participantes.
2) Analizar los principales factores y prácticas institucionales en que se sostienen.
3) Apoyar el diseño y realización de actividades que den mayor visibilidad a estos problemas y promuevan acciones concretas que contribuyan a superarlos.
4) Evaluar las acciones realizadas con el objeto de aprender de esas experiencias.
* IES de pertenencia (puede ser una universidad u otro tipo de IES).
* País de residencia.
* Rol/condición dentro de la IES (Estudiante, docente, funcionario/no-docente).
* Dirección electrónica.
* Número en watsapp.
El mensaje debe incluir también los siguientes anexos:
Anexo nro. 1: Carta de interés exponiendo porqué le interesa participar en los talleres (Formato libre. Extensión máxima: 250 palabras).
Anexo nro. 2: Descripción breve del tipo de actividad que se propone llevar adelante en su propia IES, en el período de duración de los talleres, viabilidad de la misma y qué espera lograr con ella (Formato libre. Extensión máxima: 350 palabras).
Anexo nro.3: Breve nota biográfica en la que incluya la información personal y/o académica que considere relevante para los objetivos de los talleres (Formato libre. Extensión máxima: 250 palabras).
Anexo nro. 4: Carta/s de referencia y/o apoyo de asociaciones, organizaciones o unidades de las respectivas IES (mínimo 1 carta, máximo 3 cartas).
Equipo docente: Dra. Anny Ocoró Loango (UNTREF-CONICET), Dra. Elizabeth Castillo (UniCauca, Colombia); Dr. Sergio Enrique Hernández Loeza (UCIRed, México); Dr. Wagner do Amaral (UEL, Brasil)
Las mujeres son minoría en la ciencia: tanto en las aulas como en los despachos. Cinco científicas e ingenieras de prestigio ofrecen consejos a las jóvenes decididas a seguir ese camino
La ciencia no es muy popular entre los niños, pero entre las niñas menos. Solo el 15% de los varones que estudian Secundaria se ve siendo científico. En el caso de ellas, solo el 6,8%, según datos del Instituto de la Mujer, dependiente del Ministerio de Igualdad. Esa situación se repite en las aulas universitarias. Solo un cuarto del alumnado de los grados de ingeniería y arquitectura son mujeres. ¿A qué se debe?
“El mayor problema es la falta de referencias, de modelos a seguir”, asegura Lola Pereira, vicepresidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) y catedrática de Geología de la Universidad de Salamanca. “Siempre ha habido mujeres en ciencia e ingeniería, pero, por desgracia, solo se conoce a Marie Curie y cuatro nombres más”, argumenta Laura Abad, profesora de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad Alfonso X el Sabio.
La divulgación del trabajo de científicas del pasado y del presente es, por tanto, clave para cambiar la situación actual que hace que solo un cuarto de los profesionales que se dedican a la tecnología en empresas sean mujeres. ¿Cómo revertir esta situación? Cinco profesionales dedicadas a la ciencia o la ingeniería exponen las razones por las que las jóvenes no deben dudar si quieren ser científicas y reflexionan sobre los problemas que han encontrado en su carrera por ser mujeres.
En un mundo necesitado de referentes femeninos en la ciencia, aquí van unos cuantos.
Natalia Larrea
Consultora en el sector espacial y líder de una misión simulada a Marte en Mars Desert Research Station (MDRS)
“Cree en ti misma, en que puedes marcar la diferencia y alcanzar lo que desees”
Natalia Larrea tiene claro que toda aspirante a científica debe poner énfasis en la seguridad. “Cree en ti misma y en que puedes alcanzar lo que desees”, comenta por correo electrónico desde Montreal, Canadá, donde reside. Allí trabaja como consultora senior en Euroconsult, una multinacional dedicada al sector espacial después de trabajar para la Agencia Espacial Europea e investigar en el Ames Research Center de la NASA. Llegó al país norteamericano becada por la Fundación La Caixa para realizar un máster en Ingeniería Aeroespacial en McGill University en 2012, tras haber obtenido el título de ingeniera superior de Telecomunicaciones en la Universidad Alfonso X el Sabio y el diploma de Astronomía y Ciencia Planetaria de la Open University de Reino Unido.
Natalia Larrea.
Esta madrileña de 33 años asegura que no ha sentido rechazo en el ámbito laboral por ser mujer. “Nunca me he enfrentado a ninguna situación problemática por ser mujer. Y, mejor dicho, nunca he dejado que sea un factor que afecte a lo que hago”, aclara. Aunque reconoce que sí que ha experimentado situaciones en las que se ha sentido prejuzgada fuera del ámbito de trabajo. “Ciertas personas pueden pensar automáticamente que si una mujer se ve bien físicamente y va bien vestida no es todo lo inteligente que debería. No obstante, nunca he dejado que eso me limite”, agrega.
A Larrea, premiada en múltiples ocasiones e incluida en la lista 35 under 35 (35 por debajo de 35 años) del International Institute of Space Commerce (IISC), siempre le ha fascinado el universo. “Mis padres son científicos los dos y me inculcaron la pasión por el conocimiento en cualquier campo y especialmente en ciencia e ingeniería”. Para ella, estudiar ciencia y entender por qué y cómo funcionan las cosas es fascinante y considera que merece la pena que más mujeres se animen a estos campos para que marquen el camino a muchas personas más en el futuro.
Andrea Martínez Maroto
Jefa de obra en la Dirección de Ferrocarriles y Transportes de Ferrovial Agromán
“Que no calen los mensajes pesimistas en ellas”
Andrea Martínez Maroto cree que las denuncias públicas ante la falta de igualdad o el dominio de los hombres en las carreras de ciencias no debe desalentar a las jóvenes. “Todo esto acaba calando en aquellas que tienen que decidir a qué dedicarse laboralmente”, cuenta. Por esto considera necesario difundir los casos de éxito. Su historia, precisamente, podría ser una de ellas. Esta madrileña de 32 años, ingeniera superior de Caminos, Canales y Puertos, por la Universidad Alfonso X el Sabio, ha sido nominada a los Premios WICE (acrónimo de Women in Construction & Engineering), que reconocen el trabajo de mujeres en el campo de la ingeniería y la construcción en Europa. “Ferrovial me propuso a mí en la categoría de Rail Engineer [ingeniero ferroviario, en castellano]. Los ganadores se conocerán el 23 de mayo el Londres”, detalla.
Andrea Martínez Maroto
Su sector, el de la construcción, es un ámbito en el que la mujer ha entrado hace poco. Esta ingeniera reconoce, sin embargo, que nunca ha encontrado ningún problema por ser mujer. “Estoy embarazada de siete meses y la respuesta de mis jefes y compañeros a la nueva situación ha sido la adaptación de todo el equipo para los meses en los que no estaré operativa. Cuando me incorpore, dependerá de mí y de la igualdad en el reparto de responsabilidades con mi familia que mi trayectoria siga una evolución u otra. Pero mi empresa me permite todas las oportunidades”, expone Martínez, que reitera que las carreras STEM (las de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) requieren capacidad de esfuerzo, trabajo en equipo, análisis de datos y toma de decisiones, al margen del sexo del ingeniero.
Lola Pereira
Catedrática y vicepresidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT)
“Hoy nadie puede pararte. Si ves discriminación, puedes denunciar”
“Si una niña quiere ser ingeniera, lo único que tiene que hacer es seguir los pasos para serlo”, asegura Lola Pereira, catedrática de Petrología y Geoquímica de la Universidad de Salamanca. “Hoy ya no hay ningún impedimento, nadie puede pararte”, agrega. Pereira, de 55 años, cree que la Ley de Igualdad de 2007 ha sido definitiva en las reivindicaciones. “Si cualquier mujer detecta una discriminación, la puede denunciar”.
Lola PereiraÁLVARO GARCÍA
Pereira sí piensa que en su carrera lo ha tenido más difícil por ser mujer. “Sobre todo al plantearme trabajar en temas de minería en empresas privadas”, sentencia. Aunque, agrega, también ha sentido discriminación cuando competía por un puesto en el ámbito académico. “He tenido que trabajar más del doble que un hombre para demostrar que estoy en el puesto que merezco. También he vivido cosas que si me pasasen ahora, no dudaría en denunciar”, continúa. Y destaca la paciencia como una de las cualidades para dedicarse a la ciencia. “Si una joven no siente la vocación, pero tiene inquietudes, puede ser la semilla de una gran científica”.
Laura Abad
Profesora de la Escuela Politécnica en la Universidad Alfonso X el Sabio
“Disciplina antes que inteligencia”
“Curiosidad y valentía ante los problemas y desafíos”, eso es lo que debe tener cualquier estudiante de ingeniería, según esta experta. “Más que inteligencia, porque hay muchos tipos de inteligencia, hace falta disciplina”, añade. Para Abad, madrileña de 52 años, las redes sociales son definitivas para que las científicas e ingenieras tengan más visibilidad. “Permiten que conozcamos mejor su trabajo y, sobre todo, sus logros”.
Esta doctora en Ciencias Físicas descubrió su vocación muy pronto. “Con 12 años impartí mi primera clase a un chico de 14”, recuerda. En toda su carrera, nunca ha experimentado discriminación por ser mujer. “Me he sentido aceptada y valorada y me han tratado igual que a mis compañeros hombres”, asegura. Durante sus estudios, sin embargo, tuvo que esforzarse para conciliar: se casó al terminar la titulación y su primer hijo nació mientras hacía la tesis. “Tenía que pasar mucho tiempo realizando medidas y simulaciones estando embarazada y cuidando después a un bebé”, confiesa. La ayuda de su familia fue clave para lograrlo.
Abad celebra las facilidades que ahora muchas compañías proporcionan para la conciliación laboral. Pero cree que no hay que bajar la guardia. Aún hay muchos empresarios, puntualiza, que consideran que es mucho más rentable contratar a un hombre. “El error es no darse cuenta de que los padres tienen los mismos derechos en el cuidado de los hijos. Ahora existe un permiso de paternidad que en mi época no existía”.
Susana Marcos
Investigadora del Instituto de Óptica del CSIC y medalla Santiago Ramón y Cajal de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
“Es una carrera de fondo para todos”
Susana Marcos, directora del Laboratorio de Óptica Visual y Biofotónica del Instituto de Óptica del CSIC, cree que es necesario aprovechar el talento femenino que hasta ahora estaba invisibilizado. “Tal vez, por culpa de los estereotipos o la presión de los padres o creer que no es lo suficientemente brillante para ello”, afirma.
Susana MarcosCSIC
La científica, que pasó tres años en Harvard tras doctorarse en la Universidad de Salamanca y cuenta con 17 patentes a su nombre, no cree que las incertidumbres que se le han presentado en su carrera sean muy distintas de las de sus compañeros. “Siempre surgen a la hora de lograr una beca, por ejemplo». Y continúa. “Probablemente mi convicción por lograr las metas e hitos que me he ido planteando ha sido más fuerte que cualquier otro obstáculo”, reconoce.
Esta salmantina de 49 años entiende la ciencia como una carrera de fondo, pero para todos, competitiva y con muchos filtros en la que hay mujeres que se quedan en el camino. “Sin embargo, hay áreas de investigación, como en la biomedicina, donde hay muchas mujeres muy brillantes”, apostilla. No duda en que cualquier mujer puede llegar donde quiera en el mundo actual. “Si realmente desea dedicarse a ello y pone empeño, no debe haber nada ni nadie que le impida hacer realidad sus sueño”, concluye.
América del sur/Colombia/25 Abril 2019/Fuente: Semana
Semana Educación habló con Jeffrey Kratz, gerente general de Amazon para Latinoamérica, sobre WS Educate, plataforma en línea que ofrece formación académica en nuevas tecnologías. Actualmente se está implementando en 16 instituciones educativas del país.
La manera de procesar, asegurar y analizar la información ha cambiado drásticamente gracias al desarrollo de nuevas tecnologías. Empresas por todo el mundo buscan implementarlas para revolucionar sus sistemas y operaciones, pero, dada la novedad de estos avances, pocos trabajadores tienen las herramientas para manejarlos. Los llamados cloud jobs (trabajos de la nube) requieren habilidades como programar servidores remotos y estas destrezas son cada vez más apetecidas en el mercado laboral global. AWS Educate Amazon se enfoca precisamente en ofrecer mecanismos de aprendizaje para los desafíos que imponen esos nuevos escenarios de trabajo.
SEMANA EDUCACIÓN: ¿Podría contarnos sobre la plataforma educativa de Amazon?
JEFFREY KRATZ:Estoy muy emocionado por este programa, pero sobre todo porque Colombia sea el país donde comience. Vengo de una familia de profesores y crecí en este ambiente educativo. AWS Educate Amazon es un nuevo programa que ofrece una vía académica para la siguiente generación de profesionales de la Tecnología de la Información (TI). Queremos proporcionar a los alumnos y profesores de todo el mundo los recursos necesarios para acelerar la formación técnica relacionada con la nube. Lo más impresionante es que esta plataforma conecta a todos los docentes y les permite compartir sus programas educativos y experiencias. Por ejemplo, alguien en Colombia puede acceder a lo que están haciendo en las aulas de clase en Sidney. Desde hace años hemos estado desarrollando alianzas en el país y hemos visto que los bancos, las compañías e incluso el gobierno buscan personas con el conocimiento para desarrollar una amplia variedad de innovaciones. Con la nube, queremos ayudar a modernizar la manera en que nos movemos y nos comunicamos
S.E.: ¿Cómo han trabajado con las instituciones educativas en Colombia?
J.K.:El programa ha sido adoptado por más de 16 instituciones educativas del país. Comenzamos con las universidades porque era la necesidad más grande que veíamos; las empresas necesitan personas capaces de implementar estas tecnologías.
S.E.: ¿Cómo cree que será la educación en el futuro?
J.K.: La educación, desde hace un tiempo, ha venido integrando cada vez más la tecnología. Ahora puedes acceder a contenidos gratis en Internet y la facilidad de comunicación ha hecho que compartir experiencias educativas sea cada vez más fácil. Es una educación para una comunidad global. Desde Amazon queremos que cada persona que quiera capacitarse en ciencias computacionales o inteligencia artificial pueda hacerlo. Creemos que las universidades tienen que ser los centros de implementación de tecnología y, lo que es más importante, que el primer lunes después de que se gradúen tengan un trabajo. Para eso no solo estamos en constante diálogo con las empresas y los bancos, sino que hemos creado dentro de la plataforma la posibilidad de mostrar los empleos que se están ofreciendo para personas con capacidades relacionadas con cloud technologies. Nuestra visión es proveer las herramientas para aquellos estudiantes que quieren aprender sobre tecnología, cerrar las brechas de habilidades y contribuir para que consigan fácilmente un trabajo.
S.E.: La tecnología está cambiando la educación como la conocemos, ¿cómo responden las plataformas online a este cambio?
J.K.:Creo que hay un espíritu innovador que se está moviendo a una velocidad vertiginosa. Y este espíritu está intrínsecamente relacionado con la tecnología. Por ejemplo, si nos remontamos cuatro o cinco años atrás, Amazon emitía en promedio 80 actualizaciones. El año pasado hicimos 124.000 para poder implementar tecnologías como data analytics, Internet de las cosas (IoT, por su nombre en inglés), inteligencia artificial, machine learning (aprendizaje automático) y otras disciplinas que, si quieres utilizar, tienes que estar capacitado. Nuestra intención es construir canales que faciliten la implementación de estas nuevas tecnologías para que sean las semillas de otras grandes innovaciones.
S.E.: ¿Cuáles son las habilidades más importantes que los estudiantes deben desarrollar para los trabajos del futuro?
J.K.:Una de las principales brechas que existe en todo el mundo está en las habilidades analíticas en ciencia de la tecnología, ingeniería y matemáticas. El segundo vacío importante, en la experticia en áreas que el mercado está demandando. Por ejemplo, el campo de ciberseguridad está creciendo, al igual que el análisis de datos, y las compañías necesitan personas capacitadas para llevar a cabo sus programas. Respecto a los trabajos de futuro, creo que la tecnología ha permeado todos los campos. Una de las empresas con las que hemos trabajado, John Deere, está implementando la Internet de las cosas y el análisis de datos con el fin de construir tractores con sensores que midan la concentración de tierra y nutrientes para plantar las semillas en la profundidad justa. Este tipo de desarrollos necesitan personas con nuevas habilidades.
S.E.: Existe un imaginario de que son los hombres quienes suelen estudiar mucho más estos temas, ¿desde su experiencia qué ha visto?
J.K.: He visto que personas de todos los géneros están estudiando y capacitándose en carreras tecnológicas. Es emocionante ver la velocidad con la que ha crecido esta tendencia, cada vez más separada del género de los estudiantes. Sé que muchas organizaciones y fundaciones han encaminado su trabajo a promover que tanto los hombres como las mujeres estudien este tipo de carreras. Desde Amazon, por ejemplo, hemos organizado eventos en los que las mujeres tienen la oportunidad de compartir sus experiencias y sus caminos dentro del campo. Esto ha sido muy inspirador.
América del sur/Colombia/25 Abril 2019/Fuente: El espectador
la organización internacional Aldeas Infantiles SOS instalará una zona de juegos en el parque Bicentenario (Calle 26 con Carrera 6A) con el mensaje de velar por el derecho de los niños a estar alejados de todo tipo de violencia.
Foto de referenciaPixabay
Este jueves 25 de abril se conmemora el Día Internacional en contra del Maltrato Infantil y para celebrarlo en Bogotá la organización Aldeas Infantiles SOS liderará una jornada que tiene como fin hacer un llamado a prevenir el maltrato infantil, por medio de la instalación de una sala de juegos en el parque Bicentenario.
Así conmemorará Bogotá el Día Mundial en contra del Maltrato Infantil
La organización internacional Aldeas Infantiles SOS instalará una zona de juegos en el parque Bicentenario (Calle 26 con Carrera 6A) con el mensaje de velar por el derecho de los niños a estar alejados de todo tipo de violencia.
Foto de referenciaPixabay
Este jueves 25 de abril se conmemora el Día Internacional en contra del Maltrato Infantil y para celebrarlo en Bogotá la organización Aldeas Infantiles SOS liderará una jornada que tiene como fin hacer un llamado a prevenir el maltrato infantil, por medio de la instalación de una sala de juegos en el parque Bicentenario.
La actividad abarca rondas infantiles y juegos tradicionales como golosa, el salto de lazo y piscina de pelotas, buscando crear conciencia en la ciudadanía de la importancia de prevenir todo tipo de violencia. De igual forma, se pretende hacer un llamado a las instituciones responsables para hacer justicia en todos los casos que vulneren los derechos de los menores.
Así lo expresó la directora nacional de la organización, Ángela Rosales. «Exigimos al Estado justicia más efectiva en todos los casos que impliquen algún tipo de maltrato o abuso a los niños y niñas, y programas de fortalecimiento a las familias en riesgo. A la sociedad, la invitación es a que tengamos un mayor compromiso en el cuidado infantil para que cese todo maltrato contra la niñez”, afirmó.
En 2018, Bogotá registró el mayor número de casos de violencia contra niños y niñas, llegando a 4.155, seguida por Valle del Cauca, con 1.900 casos, y Cundinamarca, con 1.069. Además, según el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), el maltrato y al abuso es la principal causa de separación parental en los niños.
En Colombia, 68 niños y niñas son maltratados a diario, es decir, un promedio de tres cada hora, lo que hace que el país tenga una de las cifras más altas de este flagelo en América Latina, con más de 24.000 casos por año.
Junto a la promoción de la iniciativa, Aldeas Infantiles SOS Colombia dio a conocer algunas recomendaciones para que en las familias se evite el maltrato y abuso hacia los niños y niñas. Algunas de ellas son usar el diálogo para resolver conflictos y tener en cuenta las ideas de los menores, manejar la disciplina sin violencia o maltratos, ni físicos ni verbales, para llegar un acuerdo. Así mismo, llevarlos al colegio, interesarse por sus actividades y demostrarles afecto elogiando sus esfuerzos y siendo pacientes en la enseñanza.
Los docentes aguardan la discusión sobre la Reforma Educativa; quieren evitar un «madruguete» de los diputados
Profesores integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se concentran a las afueras de la Cámara de Diputados en espera de la discusión en el Congreso de la nueva Reforma Educativa.
Los inconformes pretenden evitar que los diputados federales aprueben una reforma punitiva y sin cambios sustanciales a la impulsada por la administración anterior, pese a que los legisladores y funcionarios federales les han prometido no sorprenderlos con un “madruguete“.
Se encuentran sobre la avenida Congreso de la Unión, por lo que autoridades capitalinas recomiendan como alternativa las avenidas Eduardo Molina, Circunvalación, Fray Servando y la Calzada Ignacio Zaragoza.
“Colombia se ha movido con la idea de que uno va al colegio y le transmiten datos, llena cajoncitos. Ese concepto hay que sustituirlo por el de enseñar a pensar. En nuestro país no lo hemos logrado, y no por culpa de los maestros, sino por un Estado que no invierte en sus maestros, que estigmatiza a sus maestros, que no entrega textos y no hace cambios curriculares. Lo que tenemos es un Estado que abandona la educación y en los últimos 20 años no ha habido ningún avance en calidad educativa.”
Pares habló con Julián de Zubiría Samper, Magíster Honoris Causa en Desarrollo Intelectual y Educación de la Universidad Católica del Ecuador. Economista de la Universidad Nacional e investigador pedagógico. Ha sido Consultor del Ministerio de Educación y Cultura del Ecuador, de la Universidad del Parlamento Andino y del Convenio Andrés Bello.
Profesor de maestrías en México, Chile, Ecuador y Colombia y de cursos postdoctorales en Universidades de Venezuela.
Miembro fundador y director desde 1991 de la innovación pedagógica del Instituto Alberto Merani en Bogotá, en la cual se creó y validó la Pedagogía Dialogante.
Varios de sus libros son usados como textos en quince países de América Latina; en especial en Perú, Ecuador, México y Venezuela. Su obra más divulgada es “Los modelos pedagógicos”.
Ha investigado y publicado diversos libros y ensayos sobre las temáticas del desarrollo del talento, los fundamentos del currículo, la investigación en educación, las competencias argumentativas, las teorías de la inteligencia y los diversos modelos pedagógicos.
Pares: ¿De qué manera el conflicto armado en Colombia ha penetrado en la cultura, en la forma de ser de nosotros como pueblo?
Julián de Zubiría Samper: En 2009 se firmaron unos acuerdos, pero hay que diferenciar estos acuerdos de la paz; la paz implicaría múltiples tipos de procesos y quisiera enfatizar en uno en particular, el cambio cultural.
Colombia heredó una cultura de las mafias del narcotráfico y de la guerra. Es, como la denominó Antanas Mockus, la cultura del atajo; hace creer al que evade impuestos o irrespeta una fila que es más inteligente, y sí, se siente más inteligente porque ‘tumbó’ al Estado y al hacerlo le quitó la educación y la salud a los sectores más desfavorecidos.
Esa cultura se expresa en frases tales como cuando alguien ve un muerto en la calle y dice “quién sabe qué debía” o “quién sabe en qué andaba”. Esas expresiones convalidan la muerte, el asesinato.
O cuando en los medios de comunicación, para referirse a un asesinato, lo llaman ‘falso positivo’; eso es equivocado porque conceptualmente es una denominación que disminuye la gravedad de lo que pasó, en realidad es el asesinato por parte de un miembro de la fuerza pública contra un ciudadano indefenso y totalmente desligado del conflicto y lo hacen ver como otra cosa.
En la educación también hay miles de expresiones que nos muestran cómo la guerra permeó toda la cultura; usamos nombres como ‘concentración escolar’, ‘mortalidad académica’, ‘carga académica’ con esto lo que quiero señalar es que el problema de la guerra no es solo el enfrentamiento entre un ejército irregular y uno regular, es más complejo, porque permeó íntegra toda la cultura, por eso hay gente que habla de buenos muertos y que está bien matar a cierto tipo de personas.
Pares: ¿Se refiere concretamente a algunos mensajes publicados en redes sociales por el expresidente Álvaro Uribe?
J.dZ.S: El Centro Democrático, no solo el expresidente Uribe, ha sido un factor polarizador, generador de odio. En el paro más complejo de los últimos años aparece un mensaje diciendo que el presidente Duque no debe ir a la Minga, que no se reúna con los indígenas, sino que más bien deje bloqueada esa vía y fortalezca un paso alterno.
Luego sale a decir que es preferible una masacre a negociar con terroristas; no, eso es una irresponsabilidad descomunal. Pero no lo miremos únicamente a él, hay que mirar la cultura, es decir, por qué esas expresiones tienen tanto apoyo, eso habla muy mal del país; habla de un país que no ha logrado salir del odio que generan las guerras, de la desconfianza que generan las guerras.
Pares: ¿Cómo se ha fracturado esa convivencia y qué papel puede desempeñar la educación en un proceso, que podríamos llamar, de sanación social?
J.dZ.S: Por ejemplo, los colombianos creemos muy poco en las instituciones, pero a mí me ha interesado especialmente el tema de la juventud y en ellos el asunto es mucho más grave.
Los estudios nos muestran que los jóvenes confían solo en cuatro (4) de cada 100 personas que conocen: papá, mamá, un hermano, una tía o el abuelo, nadie más.
“Pese a que la Ley General de Educación estableció desde 1994, tres años de atención obligatoria a los menores, hoy tan solo el 55% de los niños y niñas del país están matriculados en transición. El Estado, una y otra vez, ha violado lo establecido en la Ley.” Foto: Pares
No confían en los vecinos, en la sociedad. Y esto es producto de la guerra que ha roto el tejido social, los lazos de confianza porque en la guerra, por definición yo tengo que desconfiar de todos para subsistir y ahí es donde entra la educación, porque es ella quien va a restablecer ese tejido social, quien va a fortalecer esa confianza, es a través de la educación que elevamos los niveles de empatía que permite que me ponga en el lugar del otro.
La educación es la encargada de fortalecer la confianza y la tolerancia, es decir, que yo entienda que los seres humanos tenemos ideologías distintas, deseos distintos, formas distintas de amarnos.
Pares: ¿Y ese proceso de cambio se construye en la escuela, en el aula?
J.dZ.S: Ahí el punto clave es entender que no solo se educa en un colegio. Cuando un expresidente dice, con cuatro millones 800 mil seguidores en una red social, que esto va para una masacre, él está educando, es decir, mal educando.
Cuando él dice que hay buenos muertos está mal educando, está llevando unos mensajes a la gente. Los medios de comunicación también educan, la clase política educa, los jueces educan; entonces qué ven los jóvenes, ven una clase política muy ligada y a unos jueces muy ligados a la corrupción, por lo tanto el proceso de educación no solo se da en un salón de clase, sino en un noticiero o en una sentencia de un juez también.
Entonces, cuando le preguntan a un joven de 15 años ¿para salir adelante pasaría por encima de otro? en zonas de conflicto uno de cada dos dijo que sí, que lo haría, y cuando les pregunta por qué, estos muchachos dicen que eso es lo que han visto.
Es decir, la cultura adopta esa idea del ascenso rápido y a costa de lo que sea, como la mafia y la guerra.
Pares: ¿Quiénes han sacado ventaja de ese desajuste cultural y educativo que hay en Colombia?
J.dZ.S: Eso lo han aprovechado algunos partidos políticos para sacar ganancia, desde esa cultura se instalan y le hablan a la gente, es decir, han convertido el odio en votos y eso es lo que promueven.
Además, cuando venimos de una guerra tan larga y tan dolorosa promover el odio es fácil porque quedan heridas. A esos dirigentes les ha faltado visión de futuro, esa clase política piensa en las próximas elecciones, pero no en las próximas generaciones.
“El Plan Nacional de Desarrollo menciona que de cada cien estudiantes que se matriculan en el primer grado, tan solo 44 logran graduarse del colegio, pero no se hace la pregunta más importante: ¿por qué sucede esto? ¿por qué el sistema no logra retenerlos?” Foto: Pares
Y los educadores también tenemos que pensar qué va a pasar con las próximas generaciones, se requiere un cambio cultural en donde la educación llegue a acuerdos con la clase política para construir, para no promover el odio, para no estigmatizar.
Por ejemplo, los maestros en Colombia están totalmente estigmatizados: que adoctrinan, que son guerrilleros; ningún país ha salido adelante con este discurso, ni uno solo existe en la historia humana que haya salido adelante sin apoyar la educación, sin invertir en la educación, formando mejores maestros. Pero en nuestro país hay un ‘discursito’ contra la educación pública, contra los maestros.
Pares: ¿Es el caso de la fallida propuesta de un congresista del Centro Democrático acerca de regular la libertad de cátedra?
J.dZ.S: Exacto, esa idea es una clara muestra de cómo no se deben hacer las cosas. Si esa propuesta hubiera triunfado, automáticamente hubieran quedado prohibidos todos los clásicos de la literatura, porque esas obras conducen a reflexiones políticas, si lee a Shakespeare es el tema del poder, o a García Márquez con el tema de la violencia partidista.
Que un parlamentario haga esa propuesta es muy preocupante, y ni siquiera son propuestas de ellos, son tomadas del gobierno de Bolsonaro en Brasil. Son ideas que deterioran la calidad de la educación porque lo que hay que hacer en educación es exactamente lo contrario, la educación se hizo para que la gente sea más libre, más autónoma.
Lo que necesitamos es llevar la reflexión, el pensamiento crítico al aula, mientras eso no se haga, Colombia no va a mejorar la calidad de la educación.
Si uno quiere mejorar la calidad de la educación, tiene que formar mejores maestros, todos los países que salieron adelante formaron maestros, le metieron recursos e hicieron todo lo posible para que los maestros sean cada vez mejores.
En Colombia hay una propuesta muy completa para la formación de maestros y se presentó hace cuatro años, es el Informe Compartir, sin embargo este Plan Nacional de Desarrollo no cogió nada, absolutamente nada, y eran ideas sencillísimas.
Por ejemplo, hacer que todo profesor nuevo entre a trabajar sólo una clase cuatro horas o cinco horas a la semana con un profesor que lleve mucho tiempo para aprender de él. Eso es muy fácil, muy barato y muy importante.
Pares: ¿Se puede afirmar que la educación bilingüe es un progreso en el sistema educativo nacional?
J.dZ.S: En Colombia, en los últimos 20 años, no ha habido ningún avance en calidad educativa, no hay un punto en el que hayamos avanzado desde el año 2000 hasta el 2018.
Ahora, pensar que la buena educación es la del colegio que ofrece bilingüismo es una idea equivocada en Colombia y en América Latina. Las pruebas indican que el nivel que tenemos en la primera lengua es muy grave, es tan malo que no tiene sentido pensar en una segunda lengua.
El problema en Colombia es que no hay lectura crítica, no hay lectura de macroideas, mucho menos escritura. Antes de hablar un segundo idioma hay que oír en el primero.
Y no son los maestros, es la clase política la que generó un país polarizado, excluyente, estigmatizado y eso se expresa en competencias comunicativas, en que la gente no oye. No es el momento del bilingüismo. El bilingüismo en Colombia se puede trabajar más o menos en 100 colegios de 13,000 colegios, porque en esos el nivel de primera lengua es muy bueno.
Colombia tiene buena educación para el 2% de los estudiantes, eso es terrible, y muy regular para un 80% más grave aún, uno puede afirmar que en Colombia el sistema educativo no disminuye las brechas sociales porque la educación pública básica es de muy baja calidad, mientras que la educación de un grupito de estratos altos es de muy buena calidad. Un pequeño grupo del 2%, por lo tanto esa brecha se ha ido aumentando.
Si yo lo miro en quinto de primaria, está la brecha, en noveno está más amplia y en 11 aún más; sin embargo, donde se revierte la situación es en la universidad. Colombia sí tiene muy buena educación universitaria, muy buena educación superior.
“Se sigue trabajando un currículo descontextualizado, que enfatiza en aspectos fragmentarios,pero el nuevo plan de Desarrollo no dice una sola palabra sobre estos temas. Ese es el costo de dejar de lado todos los estudios y diagnósticos previos.” Foto: Pares
Uno puede afirmar que las mejores universidades colombianas son públicas, pero no solo la Universidad Nacional sino que en su conjunto son significativamente mejores.
Yo he hecho estos seguimientos: he tomado las pruebas Saber Pro y algunas universidades privadas quedan muy altas siempre, pero si usted mira en qué nivel entraron los estudiantes y en qué nivel terminan, concluye una cosa muy interesante, y es que en la universidad pública el progreso de los jóvenes es mucho mayor.
Pares: ¿Cuál es su análisis sobre la universidad pública en Colombia?
J.dZ.S: En Colombia hay una guerra contra la educación pública; y esa guerra tiene un componente que es financiero. Cada vez hay menos recursos, por ejemplo en el año 92 le pasaban 10, 8 millones por estudiante, en el 2018 4,8 millones: cada vez las universidades públicas reciben menos recursos por estudiante.
También es una guerra en el imaginario, que es lo que uno llamaría estigmatización. Se instala la idea que la universidad pública es mala, se la tomaron los guerrilleros. Pero mire lo que pasó con las movilizaciones de estudiantes a finales del año pasado, es una cosa única en el mundo donde los estudiantes de manera pacífica y masiva cuidaban a la policía.
Eso no pasa en ninguna parte, ellos dieron un ejemplo a la ciudadanía, y por eso la ciudadanía estuvo totalmente con ellos. Los sondeos de opinión dijeron que el 94% estábamos de acuerdo con las peticiones de los estudiantes. Un pequeño grupo, muy aislado, muy marginal son los que tiran piedras, son los que usan armas hechizas y les dan oportunidades a los sectores de extrema derecha para invadir la universidad pública.
Los estudiantes tienen todo el derecho a protestar todas las veces que consideren, pero de manera pacífica, sin capucha porque los estudiantes no lanzan piedras, lo que lanzan son ideas, propuestas y argumentos.
Lo que pasó entre octubre y diciembre de 2018 cuando los jóvenes debatieron, con una solvencia increíble, todos los problemas de la educación superior en Colombia, con argumentos.
El país quedó impresionado de ver muchachos con un liderazgo altísimo, con una claridad asombrosa, y eso es lo que deben lanzar los estudiantes.
Esas marchas tuvieron un resultado positivo gigantesco. Cuando se mire la historia de la educación en Colombia, de los recursos de las universidades públicas vamos a encontrar que en el año 92 eran los más altos y bajaron hasta el 2010, vino la MANE y subieron un poquito, luego volvieron a bajar hasta el 2018 cuando vino la gran movilización, y ahí sí subieron de manera significativa.
Lo rescatable en materia educativa que tiene este Plan Nacional de Desarrollo del presidente Duque es que gracias a las movilizaciones de los estudiantes hay recursos para la educación superior, y esa tendencia es producto de las muy buenas movilizaciones que tuvieron los estudiantes.
Pares: Su posición frente al Plan Nacional de Desarrollo de este gobierno es pesimista ¿Cuáles son los puntos más críticos?
J.dZ.S: Este Plan Nacional dejó por completo de lado el Plan Decenal 2017-2026, que había sido formulado tan solo un año antes, después de consultar a más de un millón de colombianos y de que por espacio de un año trabajó una Comisión Académica en la que estaban algunos de los más destacados educadores y pedagogos.
“Avanzaremos muy poco en la reflexión e implementación de un currículo que trabaje las competencias esenciales para pensar, comunicarse y convivir. No tenemos un gobierno interesado en tomar las medidas que se requieren para enfrentar el viejo problema de la calidad de la educación.” Foto: Pares
Este gobierno acaba de botar a la basura todo ese trabajo y desaprovechó la oportunidad para construir política de Estado en educación. Es un PND muy pobre en diagnósticos y corto en ideas y propuestas. El tema del currículo es grave, ya que ni siquiera aparece mencionado.
En todo el texto tampoco aparece mencionada la palabra paz. ¿Acaso será posible una buena educación que no ayude a consolidar la paz en Colombia? Si no educamos a los niños y los jóvenes para la reconciliación será imposible disminuir la brecha social que tenemos. Seguiremos teniendo una educación pública de muy baja calidad.
Pares: ¿Cómo analiza la propuesta del senador Uribe Vélez de trasladar, con financiación gubernamental, a los niños y jóvenes de menos recursos a la educación privada?
J.dZ.S: La propuesta del expresidente Uribe de la educación pública y educación privada es muy mala. ¿Cómo así que el gobierno va a financiar para que los estudiantes vayan a la educación privada? Esa propuesta es muy equivocada porque no incluye un buen diagnóstico.
Él parte del supuesto de que la educación pública es de muy baja calidad, cosa que es cierta, y que la privada es de alta calidad, cosa que no es cierta. La peor educación de este país es privada, eso hay que entenderlo.
Es decir, la peor de todas es privada, y la mejor también. Solo el 2% de la educación privada está muy bien, el 98% está mal.
Además, en ese 2% se hacen las cosas que él no quiere que se haga, por ejemplo en ese 2% hay total libertad de cátedra, en ese 2% hay empoderamiento de los maestros, de la comunidad educativa, cosa que él no quiere, en ese 2% hay lectura crítica y seminarios, son profesores con muchísima amplitud de pensamiento, hay estudiantes empoderados, hay simulaciones de cómo funciona Naciones Unidas y simulaciones de cómo funciona el Congreso, de cómo funciona el mundo.
Hay total libertad de cátedra y no se siguen los lineamientos del Ministerio, hay ajustes curriculares, hay contextualización del trabajo, hay intercambio con otros colegios, dicho de otra manera, es exactamente lo que Uribe no quiere que se haga, por eso es de tan buena calidad.
La calidad de la educación pública se puede mejorar si se forman maestros, si usted cambia el currículo, si usted introduce en el currículo pensamiento crítico, si introduce en el currículo lectura crítica, convivencia, ahí empieza a mejorar la calidad de la educación pública. Lo que hay que hacer es fortalecer esa educación pública en la base porque ese es el cimiento de Colombia.
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