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Haití: Ola de violencia profundiza la crisis de derechos humanos

Gangs Kill, Kidnap People, Take Over Courts as Repatriations Continue

Una nueva ola de violencia de pandillas en Haití ha causado la muerte de cientos de personas en las últimas semanas y ha profundizado aún más la crisis humanitaria, política y de derechos humanos en el país, señaló hoy Human Rights Watch. Los gobiernos preocupados por la situación en Haití, incluidos los de América Latina, Europa y los Estados Unidos, deben dejar de expulsar personas al país y deben apoyar urgentemente los esfuerzos de las organizaciones locales de la sociedad civil y las agencias de las Naciones Unidas para garantizar que los haitianos tengan protección y acceso a la justicia.

Desde principios de julio de 2022, las pandillas han asesinado y secuestrado a cientos de personas en Puerto Príncipe, informó Naciones Unidas, y han tomado control del Palacio de Justicia, donde se encuentra el principal tribunal de la ciudad. Esto ha deteriorado aún más la situación de violencia y escaso acceso a la justicia en el país. El 15 de julio, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas extendió el mandato de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití hasta julio de 2023 y amplió el número de funcionarios de seguridad en el país.

“Si bien extender el mandato de la Oficina de la ONU es un paso positivo, los gobiernos preocupados por la situación en Haití deberían hacer mucho más para apoyar a las organizaciones de la sociedad civil y a las agencias de la ONU frente a esta crisis que se está agravado aún más”, dijo César Muñoz, investigador sénior para las Américas de Human Rights Watch. “Estos gobiernos deben aumentar sus apoyos a los esfuerzos para proteger a la población y asegurar el acceso a la justicia, y en lo inmediato y hasta que las condiciones mejoren deberían dejar deportar o expulsar personas de regreso a Haití”.

Según la Oficina de la ONU en Haití, 540 personas fueron secuestradas y más de 780 asesinadas entre enero y mayo de 2022. En los últimos cinco meses de 2021, 396 personas fueron secuestradas y 668 asesinadas.

Desde el 7 de julio, una coalición de pandillas conocida como “G-9 an Fanni e Alye” ha realizado ataques en el barrio de Nan Brooklyn en la zona de Cité Soleil de Puerto Príncipe, con el aparente objetivo de quitarle control de esta zona a otra pandilla. Aproximadamente 300 personas han sido asesinadas, incluidas 21 cuyos cuerpos aparentemente fueron calcinados, y 16 personas han sido reportadas como desaparecidas, según la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos, una organización local de derechos humanos. Las pandillas también quemaron casas y usaron maquinaria pesada para demolerlas, dijo la organización. 125 casas han sido reportadas destruidas.

El 10 de junio, una pandilla conocida como “5 Segundos” tomó el control del Palacio de Justicia de Puerto Príncipe. Los pandilleros obligaron a funcionarios judiciales a salir, hirieron a un fiscal y robaron computadoras, escritorios y otros bienes, dijo el presidente de la Asociación Nacional de Secretarios Judiciales de Haití.

La falta de audiencias en el Palacio de Justicia y algunos otros tribunales en Haití significa que miles de personas en detención preventiva no han sido llevadas ante un juez ni sus casos han podido ser revisados. Más del 90 por ciento de las personas privadas de la libertad en Puerto Príncipe están en prisión preventiva. Algunas se encuentran bajo detención arbitraria, ya que nunca han sido llevadas ante un juez. Otros no han obtenido información sobre sus casos durante más de un año.

Funcionarios judiciales y abogados habían advertido desde hace años sobre los crecientes niveles de violencia de las pandillas en el área que rodea el palacio, que se encuentra en un barrio controlado por pandillas, y habían pedido que el tribunal fuera trasladado a otro sitio. La Asociación de Magistrados de Haití y la Oficina de Protección del Ciudadano identificaron un edificio donde se podría instalar el tribunal y han solicitado reiteradamente al gobierno que lo reubique, pero no han recibido respuesta de las autoridades, según el presidente de la asociación.

El Palacio de Justicia había estado prácticamente inoperante desde 2018 debido a los riesgos de seguridad. Los funcionarios judiciales iban al juzgado solo para hacer copias de documentos o recibir nuevas evidencias, pero la mayoría de las audiencias habían sido suspendidas. “Si los funcionarios iban al tribunal, tenían que hacerlo bajo su propio riesgo y esquivando balas”, dijo un miembro del Consejo Superior del Poder Judicial a Human Rights Watch.

Las pandillas parecen haber robado o destruido expedientes y evidencias que, según el presidente de la Asociación de Magistrados Haitianos, serán imposibles de recuperar ya que los tribunales haitianos no tienen copias digitales de los casos. Las oficinas del tribunal albergaban evidencias y expedientes sobre múltiples masacres cometidas desde 2018 por pandillas, así como casos de corrupción, delitos financieros y homicidios.

La policía no ha podido recuperar el control del tribunal, que la pandilla patrulla y vigila con drones, según el Defensor del Pueblo de Haití. La Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos dijo que la pandilla “5 Segundos” no ha permitido la entrada de extraños al barrio.

Las autoridades haitianas deben tomar medidas urgentes para recuperar expedientes, reubicar el tribunal y proteger a los funcionarios judiciales para que puedan regresar a su trabajo y evaluar los daños causados por las pandillas a los expedientes judiciales, dijo Human Rights Watch. La Oficina Integrada de la ONU en Haití, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y los gobiernos extranjeros deben trabajar con las autoridades haitianas para mejorar la protección de jueces, fiscales y otros funcionarios judiciales y apoyar la reubicación del tribunal.

Las prisiones en Haití están superpobladas, brindan escaso acceso a alimentos, agua y medicamentos. Ha habido múltiples informes de organizaciones de derechos humanos haitianas y la Oficina del Defensor del Pueblo sobre casos de malos tratos o tortura por parte de los guardias de la prisión y de violación sexual por parte de detenidos.

La Oficina de la ONU en Haití documentó 54 casos en los que los detenidos fallecieron por causas relacionadas con la desnutrición entre enero y abril. Ocho detenidos fallecieron por estas causas el 23 de junio en la prisión de Les Cayes, al sur de Haití. La prisión alberga a 833 detenidos, tres veces su capacidad, y tiene poca comida y agua porque las pandillas han bloqueado repetidamente la carretera entre Puerto Príncipe y Les Cayes.

Las autoridades haitianas deben priorizar la liberación de las personas en detención arbitraria, garantizar que los tribunales judiciales puedan funcionar de manera efectiva y revisar los casos, y mejorar las condiciones carcelarias, dijo Human Rights Watch. La comunidad internacional debe trabajar con las autoridades haitianas para abordar estos problemas de forma urgente.

A medida que se acelera el deterioro de la seguridad y el acceso a la justicia en Haití, varios países continúan repatriando personas al país. Más de 19.000 personas fueron expulsadas o deportadas a Haití entre enero y junio de 2022, la gran mayoría desde Estados Unidos, en comparación con casi 3.000 durante el mismo período de 2021.

“Las repatriaciones a Haití ponen en riesgo la vida de miles de personas, y ello no cambiará hasta que no mejoren las condiciones en el país”, dijo Muñoz. “Estados Unidos y otros gobiernos deberían detener todas las expulsiones y deportaciones, y ayudar a establecer un programa de reintegración para brindar asistencia y protección a quienes ya han sido repatriados”.

Fuente: https://www.hrw.org/es/news/2022/07/22/haiti-ola-de-violencia-profundiza-la-crisis-de-derechos-humanos

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UNICEF – Haití: Los niños haitianos, a merced de las bandas armadas y sin poder ir a la escuela

Los niños haitianos, a merced de las bandas armadas y sin poder ir a la escuela

El aumento de la delincuencia de las pandillas en la capital de Haití, Puerto Príncipe, limita el acceso a la educación e impide que miles de niños vayan a la escuela. Desde 2020, la violencia ha provocado el cierre de escuelas, y los niños se han convertido en presas fáciles de reclutamiento.

Steve (nombre ficticio) soñaba con ser maestro de escuela cuando su vida dio un vuelco el año pasado. Debido al recrudecimiento de la violencia relacionada con las pandillas en su barrio, su escuela fue cerrada, y el joven de 15 años se encontró vagando por las calles, a merced de los grupos armados.

«Me uní a la banda en febrero de 2021. Me vieron caminando, me llamaron y me pidieron que trabajara para ellos. Había otros niños como yo».

Según un informe publicado por dos organizaciones locales dedicadas a la juventud, el 13% de los niños encuestados en un barrio conflictivo de la capital haitiana, Puerto Príncipe, dicen haber estado en contacto directo o indirecto con miembros de bandas armadas que intentaron reclutarlos.

Steve hablando con un trabajador de UNICEF.

Me matarán si me salgo de la pandilla

Estas bandas prometen a los niños pagarles mucho dinero, y los amenazan con matarlos si no se unen a ellas.

«Todos los días me pagan 1500 o 2500 gourdes haitianos (15 o 25 dólares) por vigilar a la policía. Me han dicho que me matarán si no me quedo con ellos», dice Steve.

En 2021, estallaron los enfrentamientos entre bandas armadas rivales en algunas zonas urbanas de la capital, Puerto Príncipe. Más de 19.000 personas, entre ellas 15.000 mujeres y niños, se han visto obligadas a huir de sus hogares debido a actos de violencia como asesinatos y secuestros; cientos de casas han sido quemadas o dañadas.

Este año, la guerra de bandas se ha intensificado. Desde el 24 de abril, medio millón de niños han perdido el acceso a la educación en Puerto Príncipe, donde unas mil escuelas están cerradas, según cifras del gobierno.

La violencia de las bandas en Puerto Príncipe (Haití) aterroriza a adultos y niños por igual.

Infancia rota

Steve llevaba una vida tranquila cuando era pequeño en los suburbios. Jugaba con su hermano  y sus dos hermanas menores, y fue feliz durante su infancia con su abuela.

«Solía montar en bicicleta, jugar videojuegos y ver películas hasta el anochecer. A veces, iba a buscar agua para mi abuela y también limpiaba la casa», recuerda.

La violencia afecta a un número cada vez mayor de escuelas y ha destrozado el sueño de muchos niños. Una evaluación realizada por el Ministerio de Educación entre abril y mayo de 2022 en 859 escuelas de Puerto Príncipe reveló que el 31% habían sido atacadas, y más de 50 habían cerrado sus puertas a los estudiantes. Un gran número de escuelas han sido ocupadas por bandas o sirven de alojamiento temporal para familias desplazadas por la violencia.

El número de alumnos en clases ha descendido de 238.000 al inicio de la crisis de las pandillas en abril, a 184.000 en la actualidad.

Violación de los derechos de los niños

La violencia, el cierre de las escuelas y la desidia conducen inexorablemente a la incorporación de los niños en los grupos armados.

«Donde yo vivo siempre hay tiroteos y a menudo la gente no puede salir de casa. Las escuelas están cerradas y los niños quedamos abandonados en las calles. Cuando vives en la calle, te conviertes en un niño de la calle, y eso es lo que nos lleva a las bandas», dice Steve.

«Dar armas a los niños para que luchen y utilizarlos como soldados o espías es una violación de sus derechos como niños y está condenado por las leyes nacionales e internacionales», recuerda Bruno Maes, representante de UNICEF en Haití.

“Me entristece que los niños que están dispuestos a aprender y los maestros preparados para educar no puedan hacerlo porque se sienten inseguros. Los niños deben poder ir a la escuela en condiciones de seguridad, jugar libremente, disfrutar de su condición de niños y tener la oportunidad de desarrollar todo su potencial.»

Steve fue capturado y está a la espera de juicio por cargos relacionados con su actividad en las bandas. Mientras está detenido, recibe la ayuda de la Brigada de Protección de Menores, que cuenta con el apoyo de UNICEF.

Fuente de la Información: https://news.un.org/es/story/2022/07/1511162

 

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Unicef: una de tres escuelas en Haití es blanco de violencia

La agencia de las Naciones Unidas indicó que una de cada cuatro escuelas es disfuncional​​​​

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ​​señaló que una de cada tres escuelas en el país es blanco de actos de violencia, afirmación contenida en un informe que analiza el impacto en el sector educacional de la guerra de pandillas por el control de barrios de la capital, Puerto Príncipe.

“Casi el ocho por ciento de las escuelas evaluadas todavía están ocupadas, en su mayoría, por bandas armadas y familias desplazadas. Debido a la inseguridad, el número de alumnos en las aulas cayó de 270.000 antes de la crisis de seguridad en abril a 218.000 en mayo. Cerca de 55.000 niños no han regresado a la escuela”, señaló el organismo.

La agencia de las Naciones Unidas indicó que una de cada cuatro escuelas es disfuncional​​​​ y subrayó que en barrios desfavorecidos dos de cada tres escuelas de las 290 centros evaluados sufrieron actos de vandalismo y se perdieron materiales escolares.

Por su parte, el representante de la Unicef en Haití, Bruno Maes, reflexionó sobre “la inseguridad que provocó el cierre de 1.700 escuelas, dejando a 500.000 niños sin educación, y la necesidad urgente de construir más escuelas en el suroeste de Haití”.

Asimismo valoró que las escuelas son templos del conocimiento donde miles de niños construyen su futuro y el de la nación. “Las escuelas no deben bajo ninguna circunstancia ser blanco de violencia o servir de base para grupos armados”, refirió.

La advertencia realizada por el funcionario de la ONU contempló que los niños son más vulnerables y están más expuestos al abuso, la explotación y el reclutamiento por parte de grupos armados cuando se cierran las instancias educativas.

“Es el círculo vicioso de violencia lo que conduce al cierre de escuelas, lo que empuja a los niños a las calles donde son fácilmente reclutados, lo que luego alimenta más violencia”, dijo Bruno Maes.

Fuente de la información e imagen: https://www.telesurtv.net

 

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Haiti: El sistema educativo de Haití, y las múltiples malas prácticas en el PSUGO

El sistema educativo de Haití, y las múltiples malas prácticas en el PSUGO

Por Robert Berrouët-Oriol

El Programa de escolarización universal gratuita y obligatoria (PSUGO), lanzado en 2011, ha sido una vasta operación de mala gestión administrativa, corrupción y malversación de fondos públicos en beneficio de los beneficiarios y partidarios del neoduvalierista PHTK.

El PSUGO (Programme de scolarisation universelle gratuite et obligatoire) fue lanzado en 2011 por el cártel mafioso-político del PHTK, dirigido entonces por Michel Martelly. Se ha demostrado que fue, a escala nacional, una vasta operación de mala gestión administrativa, corrupción y malversación de fondos públicos en beneficio de los beneficiarios y partidarios del neoduvalierista PHTK. En noviembre de 2021, la Ministra de Educación Nacional de facto, Nesmy Manigat, a pesar de conocer las constantes críticas públicas de las asociaciones de profesores y sin ninguna auditoría documentada, renovó el PSUGO en relación con la reactivación de sus “12 medidas” administrativas destinadas a “modernizar” la gobernanza del sistema educativo nacional.

¿Cuáles son los resultados medibles del PSUGO y cuál es el coste total de sus actividades? Desde 2011 hasta 2022, el Ministerio de Educación Nacional no ha publicado ninguna evaluación cualitativa y cuantitativa de todas las actividades del PSUGO. En relación con esto, una búsqueda documental multifacética no ha arrojado ninguna cifra sobre los costes totales de PSUGO desde su creación: la gestión financiera de este programa sigue siendo totalmente opaca y no ha sido evaluada en el Parlamento haitiano.

Por su parte, la Biblioteca Digital de la UNESCO, UNESDOC, señala que “Lanzado en octubre de 2011 como un proyecto oficial de 5 años, el Programa de Matriculación Universal Gratuita y Obligatoria (PSUGO) cubre los costes de los dos primeros ciclos de la educación básica (primaria) en 9.000 escuelas no públicas y 2.500 escuelas públicas, con el fin de garantizar el acceso a la educación de aproximadamente 1,5 millones de niños de 6 a 12 años en 2016. Su principal objetivo es superar las barreras estructurales y promover la educación de los niños desfavorecidos que viven en situaciones precarias.”

Para el ejercicio 2014 – 2015, esta referencia documental informa de un importe de 235.543.302 Gourdes (3.623.743 USD) asignados a 840 escuelas y un total de 96.931 alumnos distribuidos principalmente en las comunas de Cabaret, Carrefour y Puerto Príncipe (Fuente: UNESDOC, “Síntesis del IIPE / Mejora de la financiación de la educación: uso y utilidad de las subvenciones escolares”, s.f. (Fuente: UNESDOC, “IIEP Briefs / Improving Education Financing: The Use and Utility of School Grants”, s.f.: Investigación realizada por la Universidad Estatal de Haití en colaboración con el Ministerio de Educación y bajo la coordinación del IIPE de la UNESCO, con el apoyo de la Alianza Mundial por la Educación (GPE). La reciente renovación de la PSUGO por parte de la Ministra de Educación Nacional de facto, Nesmy Manigat, requiere las siguientes observaciones en forma de resumen.

 

1. El acceso a los datos financieros del PSUGO no es fácil… Según un informe del Ministerio de Educación enviado al diario Le Nouvelliste el 22 de diciembre de 2014, que aparentemente presenta “el balance anual de los dos (…) ejercicios 2011-2012 y 2012-2013, el PSUGO se financia esencialmente a través del Fondo Nacional de Educación (FNE), por un importe de 1.900 millones de gourdes, y del Tesoro Público, por un importe de 800 millones de gourdes, para un total de 2.700 millones de gourdes.” Según este informe, “(…) a través del Programa de Escolarización Universal destinado a proporcionar educación gratuita a los niños, dando prioridad a los más necesitados durante el período 2011-2016, [el MENFP] se ha comprometido a aumentar gradualmente la proporción de la oferta de educación pública, actualmente del 40%, en un 20%.

 

Durante estos 5 años, el PSUGO se financiará con unos 12.000 millones de gourdes. La financiación correrá a cargo del tesoro público y de otros fondos de contrapartida (impuestos sobre las llamadas telefónicas y las transferencias de dinero a Haití)” (véase el artículo “PSUGO: les autorités, chiffres à l’appui, lèvent le voile”, Le Nouvelliste, 22 de diciembre de 2014).

Los datos de la encuesta registrados en el dossier de UNESDOC — “Síntesis del IIPE / Mejora de la financiación de la educación: Uso y utilidad de las becas escolares”–, contradicen las cifras expuestas por el Ministerio de Educación que sostiene, según el informe facilitado a Le Nouvelliste, que “Para el ejercicio 2011-2012, el PSUGO, a través del MENFP, facilitó el acceso a la educación básica a un millón veintiún mil ciento cuarenta y cuatro (1.021.144) niños, mientras que para este ejercicio, es decir, 2012-2013, ha facilitado el acceso a más de un millón trescientos noventa y nueve mil ciento setenta y tres (1.399.173) niños, lo que supone un aumento de 378.029 niños.”

De forma más sobria, el archivo de la Biblioteca Digital de la UNESCO, UNESDOC, menciona un importe de 235.543.302 Gourdes (3.623.743 dólares) asignados a 840 escuelas y un total de 96.931 alumnos repartidos principalmente en las comunas de Cabaret, Carrefour y Puerto Príncipe. El enorme desfase entre los 2.700 millones de Gourdes, luego los 12.000 millones de Gourdes propuestos por el Ministerio de Educación y la “modesta” suma de 235.543.302 Gourdes mencionada por la Biblioteca Digital de la UNESCO para un total de 96.931 alumnos…

El enorme desfase entre los 12.000 millones de Gourdes del MENFP y los 235.543.302 Gourdes de la Biblioteca Digital de la UNESCO permite plantear al menos una pregunta fundamental: ¿dónde fueron a parar las sumas previstas/presupuestadas/desembolsadas? ¿Es en esta “gran brecha” financiera donde se sitúan esencialmente la malversación y la corrupción que caracterizan al PSUGO, que acaba de ser nombrado de nuevo por la campeona de la “buena gobernanza” del sistema educativo haitiano, la economista Nesmy Manigat?

A pesar de la relativa escasez de datos financieros fiables relativos al PSUGO, observamos que “en el marco de este proyecto del Fondo Nacional de Educación (FNE), CONATEL recaudó de las empresas telefónicas una suma de 48.557.695,93 dólares estadounidenses en el período comprendido entre el 15 de junio de 2011 y el 7 de marzo de 2013. Por otro lado, “(…) Cabe señalar que estos 48,56 millones de dólares recaudados hasta la fecha por CONATEL no incluyen la tasa de 1,50 dólares estadounidenses cobrada por las transferencias entrantes y salientes.

Estas tasas son recaudadas por el Banco de la República de Haití (BRH), en el marco del FNE, que aún no ha sido ratificado por el Parlamento” (véase el artículo “Haití-Economía: más de 120 millones de dólares ahora en el FNE… ¿Cuándo se dará un buen uso a estos millones de dólares?”, Radio Visión 2000, 11 de marzo de 2013).

En el momento de redactar este artículo, no pudimos acceder a ningún dato en el sitio web oficial del Banco de la República de Haití sobre la “comisión de 1,50 dólares que se cobra en las transferencias entrantes y salientes”. Si los 120 millones de dólares mencionados por Radio Visión 2000 se destinaron a un acuerdo “en fideicomiso” en el BRH, ¿qué ha pasado con ellos desde 2013? ¿Constituyen estos 120 millones de dólares estadounidenses un “fondo no tributario” al margen del presupuesto del Estado haitiano, como fue el caso de la Junta del Tabaco bajo François Duvalier?

Por su parte, la página web oficial del Fondo Nacional de Educación no ofrece ninguna cifra sobre los “ingresos” destinados al PSUGO desde 2011 hasta 2022… Así, sería conveniente saber, analizando los informes anuales y las auditorías realizadas, a quién están obligados legalmente a rendir cuentas el BRH y el FNE: ¿al Parlamento o al Tribunal de Cuentas?

Siguiendo con el tema de los 120 millones de dólares que parecen haberse esfumado, surge una pregunta: ¿tiene el BRH el derecho legal de albergar fondos “en fideicomiso” como un “fondo no tributario” al margen del presupuesto del Estado haitiano, pero que puede ser desembolsado en cualquier momento por quienes tienen el poder político o por el Ministro de Educación Nacional? ¿Debemos concluir de esto que el BRH, el “banco de los bancos” – una de cuyas misiones estatutarias es “garantizar la estabilidad del sistema financiero nacional” – es un conducto institucional para la malversación de fondos del PSUGO y del Fondo Nacional de Educación?

Ronald Jean Jacques, de la Universidad Estatal de Haití, es el autor del informe “Mejora de la financiación escolar: uso y utilidad de las becas escolares / Síntesis nacional”, 82 páginas, julio de 2016. Esta investigación se realizó para el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE/UNESCO) con el apoyo de la Asociación Mundial para la Educación y es esencialmente una demostración del “éxito” de PSUGO.

La lectura atenta de las 82 páginas de este informe, la consulta de sus bellos cuadros y elegantes gráficos no dieron idea de las sumas invertidas por el Estado haitiano de 2011 a 2016 en el marco de la PSUGO…

En cualquier caso, el PSUGO, que dice escolarizar a 1.399.173 niños, se asemeja a un inmenso esmalte opaco y mudo, que cultiva con esmero sus múltiples zonas turbias en el gargantuesco festín de millones de gourdes que no se pueden rastrear con certeza…

2. Asociaciones de profesores, directores de escuelas y grupos de padres han denunciado públicamente las malas prácticas sistemáticas que se producen en el PSUGO, como demuestran varios artículos de observaciones sobre el terreno que han aparecido en la prensa haitiana:

“Psugo, ¿una amenaza para la educación en Haití? (partes I, II y III) – Un proceso de debilitamiento del sistema educativo”, Ayiti kale je (Akj), AlterPress, 16 de julio de 2014. Véase también en el mismo sitio, “Le PSUGO, une catastrophe programmée” (partes I a IV), 4 de agosto de 2016. Véase también el documentado artículo “Le Psugo, une des plus grandes arnaques de l’histoire de l’éducation en Haïti”, de Charles Tardieu, Puerto Príncipe, 30 de junio de 2016.

La última denuncia del PSUGO por parte de un colectivo de profesores que reclama salarios atrasados tuvo lugar el 22 de marzo de 2022. El Collectif des éducateurs pour le renouveau de l’éducation en Haïti (CEREH) se manifestó ese día “(…) frente a la Inspección General del Ministerio de Educación Nacional situada en Delmas 60 (…) [para] exigir varios años de remuneración en el marco” del PSUGO (véase el artículo “Des directeurs d’école manifestent”, Le National, 23 de marzo de 2022).

3. De 2011 a 2022, ningún lingüista haitiano, ninguna institución de la sociedad civil, ninguna asociación de profesores o de padres de familia apoyó públicamente el PSUGO del cartel mafioso-político del PHTK. A pesar de ello, el cleptómano PSUGO fue apoyado pública y ciegamente por el lingüista Michel Degraff en la Revista Transatlántica de Estudios Suizos, 6/7, 2016/17:

“La lengua materna como base del conocimiento: la iniciativa MIT-Haití: hacia una educación criolla eficaz e inclusiva”. En este artículo, Michel DeGraff afirma que “ya hay esfuerzos encomiables para mejorar la situación en Haití, donde la educación de calidad ha estado tradicionalmente reservada a unos pocos. Un ejemplo reciente es el Programa de Escolarización Universal Gratuita y Obligatoria (PSUGO) lanzado por el gobierno de Haití en 2011 con el objetivo de garantizar a todos los niños la escolarización gratuita y obligatoria.”

En un vídeo publicado en YouTube durante junio de 2014, Michel Degraff afirma, sin revelar sus fuentes ni aportar pruebas irrefutables, que el 88% de los niños van a la escuela gracias a PSUGO: “Gras a program Psugo a 88 pousan timoun ale lekòl”… Michel Degraff es el director científico y principal responsable de la Iniciativa MIT – Haití creada a raíz de un acuerdo concluido en abril de 2013 entre la Iniciativa MIT – Haití y el Estado haitiano representado por el primer ministro Laurent Lamothe, uno de los grandes barones del cártel político-mafioso en el poder en Haití desde hace diez años, el neoduvalierista PHTK.

La Iniciativa MIT – Haití promueve desde hace varios años en Haití un “Glosario” precientífico y prelexicográfico de gran mediocridad, el “Glosario de términos STEM de la Iniciativa MIT – Haití” (véase el artículo “Le naufrage de la lexicographie créole au MIT Haiti Initiative”, por Robert Berrouët-Oriol, Le National, 15 de febrero de 2022 ; véase también el artículo “Plaidoyer pour une lexicographie créole de haute qualité scientifique”, de Robert Berrouët-Oriol, Le National, 14 de diciembre de 2021).

El apoyo público de Michel Degraff al PHTK neoduvalierista a través de su discurso propagandístico a favor del PSUGO se une a la “estafa lexicográfica” que sigue aplicando a través del “Glosario de términos STEM de la Iniciativa MIT – Haití”. Y es sin duda en virtud de ese apoyo público al PHTK neoduvalierista que Michel Degraff se apresuró a aplaudir la reciente decisión de la ministra Nesmy Manigat de dejar de subvencionar el material didáctico en francés en Haití (véase nuestro artículo “Financiación de los libros de texto en criollo en Haití: confusión y demagogia al más alto nivel del Estado”.

 

4. Nada más volver al Ministerio de Educación en noviembre de 2022, la ministra de facto Nesmy Manigat renovó rápidamente el denostado PSUGO. Recientemente, la prensa se ha hecho eco de ello a través de diversos artículos. Así, “en el marco del Programa de Escolarización Universal Gratuita y Obligatoria (PSUGO), sólo los centros públicos están autorizados (salvo dispensa formal del MENFP) a recibir la nueva cohorte en el primer curso de la educación básica 2014-2015.

Los niños ya matriculados en el PSUGO continúan sus estudios con normalidad” (véase el artículo “Nesmy Manigat toma las riendas del Ministerio de Educación Nacional”, Le Nouvelliste, 26 de noviembre de 2021). Esta reciente decisión de renovar el PSUGO debe ponerse en perspectiva con el telón de fondo de las declaraciones anteriores del aliado de facto del cártel mafioso-político del PHTK: “La ministra de Educación Nacional, Nesmy Manigat, afirma que los 85 directores de escuela recientemente inmovilizados por corrupción en el marco del Psugo no representan más que una ínfima parte de la malversación de fondos públicos en el sector de la educación.”

Y sin identificar los mecanismos institucionales de estas malversaciones de fondos públicos, dijo que “Varios cientos de escuelas están involucradas en estas malversaciones, (…) recordando que los directores corruptos tienen conexiones dentro del Ministerio de Educación” (ver el artículo “Important réseau de corruption au sein du Psugo”, Radio Métropole, 13 de julio de 2015). ¿Los directores de escuela inculpados y sus celosos “corresponsales” en el Ministerio de Educación han sido llevados ante la justicia o se han beneficiado de la oscura impunidad que gangrena el cuerpo social haitiano y las instituciones del país?

5. La FJKL (Fondasyon je klere) es una institución haitiana -conocida por su rectitud y el rigor de sus análisis-, cuya misión es “Promover la defensa y la protección de los derechos humanos en Haití”. El 14 de marzo de 2022, emitió un informe de 46 puntos titulado “Programa de educación gratuita, universal y obligatoria (PSUGO): ¿malversación de fondos públicos?

¿Decidirá finalmente el CSC/CA sobre esta cuestión de un tecnicismo que se destaca de la rutina? En este informe, el FJKL considera que “el caso PSUGO es uno de los casos sobre los que la población quiere que se tome una decisión judicial, precisamente sobre la gestión de estos fondos. El CSCCA [Tribunal Superior de Cuentas y de lo Contencioso-Administrativo] debe pronunciarse cuanto antes para que se empiece a aclarar la situación, teniendo en cuenta las legítimas expectativas de todo el país y de la diáspora haitiana, que está muy implicada en estas deducciones para el PSUGO.

6. Es necesario vincular la realidad del PSUGO y la gestión administrativa y política de Nesmy Manigat en el MENFP, así como el lugar que otorga al desarrollo del criollo en el sistema educativo nacional. Sería deseable que expertos probados en Haití hicieran esa relación y elaboraran una evaluación analítica completa y actualizada del PSUGO. Los siguientes artículos podrían contribuir a ello:

-« El PSUGO y la reproducción de las desigualdades escolares en Haití: prolegómenos de un estudio sociológico », por Athalie Amédie Lindor, medium.com, 25 de agosto de 2018 (Le PSUGO et la reproduction des inégalités scolaires en Haïti : prolégomènes à une étude sociologique » ;

-« Financiación de los libros de texto en criollo en Haití: confusión y demagogia al más alto nivel del Estado », por Robert Berrouët-Oriol (Financement des manuels scolaires en créole en Haïti : confusion et démagogie au plus haut niveau de l’État) ;

-« El Ministro de Educación de facto Nesmy Manigat y el desarrollo del criollo en la escuela haitiana: entre la sordera, la miopía y la negación de la realidad », por Robert Berrouët-Oriol (Le ministre de facto de l’Éducation Nesmy Manigat et l’aménagement du créole dans l’École haïtienne : entre surdité, mal-voyance et déni de réalité).

Breves observaciones finales

Entre los muchos males que lo aquejan, el sistema educativo haitiano sufre un grave déficit de gobernanza, como atestigua, entre otros, el reciente estudio de Bellita Bayard, doctoranda en gestión de sistemas educativos del ISTEAH, “Le déficit de gouvernance, une tare pour l’évolution du système éducatif haïtien” (rezonòdwes, 20 de julio de 2020). La autora recuerda con razón que, según Nesmy Manigat, “la educación no es un sector que el Estado pueda tomar a la ligera y una actividad que pueda dejar a la buena voluntad de los individuos, en la medida en que cumple una función tanto de socialización o de formación de los individuos como de modernización nacional”. A pesar de la asombrosa exactitud de esta afirmación, las constantes malas prácticas que caracterizan al PSUGO siguen floreciendo a la luz de la “buena voluntad empresarial de los particulares” y del modelo de gestión del cártel político-mafioso del PHTK: sistémicamente, estas malas prácticas están llamadas a consolidarse con la idéntica renovación del PSUGO por parte de la Ministra de Educación Nacional de facto, Nesmy Manigat, sin ninguna auditoría de evaluación.

Igualmente relevante, Bellita Bayard afirma que “existe un claro contraste entre la retórica sobre la prioridad teórica de la educación y los retrocesos observados en la gestión del Programa de Escolarización Universal Gratuita y Obligatoria (PSUGO). Una verdadera piscina de corrupción en la que nadan los diputados asociados al gobierno, creando escuelas falsas en las provincias para recibir dinero público. En este contexto, Haití está aún muy lejos de lograr una educación de calidad, cívica e inclusiva, y es ilusorio creer que el actual Ministro de Educación Nacional de facto logrará instaurar una gobernanza transparente en un sistema estatal gangrenado por la corrupción.

El cártel mafioso-político del PHTK ha promovido la consolidación de la mala gestión y la corrupción en la administración pública haitiana durante los últimos diez años. Esta corrupción también se da en el Ministerio de Educación, como atestigua el Sindicato del Personal del Ministerio de Educación Nacional y de la Formación Profesional (SPEMENFP): “En los últimos años, todos los ministros de Educación Nacional y de la Formación Profesional (MENFP) han practicado la corrupción.

Así lo reveló el Sindicato del Ministerio de Educación Nacional y Formación Profesional (SPEMENFP) el jueves, durante una conferencia de prensa ofrecida para denunciar estas formas de prácticas deshonestas que paralizan el desarrollo del sistema educativo haitiano” (véase el artículo “La corrupción reina en el MENFP, denuncia el SPEMENFP”, Fact Checking News (FCN), 19 de marzo de 2022). El personal sindicalizado del Ministerio de Educación Nacional es, sin duda, testigo de múltiples actos de corrupción y, al igual que los denunciantes, lo está dando a conocer públicamente, con el evidente riesgo de sufrir represalias políticas y de seguridad por parte del PHTK.

 

Por último, cabe recordar -en relación con la dimensión lingüística que se busca en vano en el PSUGO- que desde la cooficialidad del criollo y el francés en la Constitución de 1987, el sistema educativo haitiano sigue sin dotarse de una política lingüística educativa (véase, entre otros, el artículo “¿Necesita Haití un “Observatorio Nacional de la Educación” o una política lingüística educativa? “, por Robert Berrouët-Oriol, Le National, 4 de enero de 2022; véase también el artículo “La politique linguistique éducative doit être, en Haïti, au cœur de la refondation du système éducatif national”, por Robert Berrouët-Oriol, Le National, 20 de septiembre de 2018).

La inexistencia de una política de educación lingüística en Haití basada en la obligación de establecer los derechos lingüísticos de todos los hablantes se refiere a la perspectiva de establecer un estado de derecho en el país: todos los analistas sobre el terreno confirman que el PHTK no tiene ningún proyecto educativo particular para Haití, ni trabaja para establecer un estado de derecho en el país.

Es en este contexto en el que hay que entender el verdadero papel del PSUGO, que en última instancia equivale a utilizar el sistema escolar haitiano y la instrumentalización de las necesidades de escolarización de los niños haitianos para reconfigurar y modelar un sistema que se nutre de los fondos del Estado en beneficio de los beneficiarios, los empresarios y los partidarios del neoduvalierista PHTK.

* Lingüista-terminólogo.

Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2022/04/el-sistema-educativo-de-haiti-y-las-multiples-malas-practicas-en-el-psugo-por-robert-berrouet-oriol/

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Estudiantes haitianos protestan contra inseguridad

Sucede en el marco de huelgas de sectores de la sociedad civil por la ola de secuestros e inseguridad que vive el país.

Estudiantes haitianos de escuelas públicas y privadas, así como del nivel universitario, protestan desde el pasado lunes contra el secuestro de profesores, estudiantes y directivos y en solidaridad con quienes han sufrido actos de secuestros en los últimos meses.

Durante estos dos días de movilización, los manifestantes levantaron barricadas de llantas quemadas en varias áreas de la capital, Puerto Príncipe, incluyendo Lalue, Poste Marchand, Avenue Christophe, Ruelle Waag y sus alrededores.

De ese modo protestan contra el fenómeno del secuestro, en pleno auge en el país, especialmente en la capital.

Los estudiantes hicieron saber que continuarán movilizados hasta la liberación de sus compañeros, quienes permanecen secuestrados desde hace una semana, cuando se produjo un pico en la ola de raptos, en la cual destacó el secuestro de dos directores de escuelas de educación básica.

Con esta serie de movilizaciones, el tráfico permanece intransitable en varias ciudades haitianas y las escuelas han estado cerradas.

Entrtanto, en el informe parcial de los operativos y casos atendidos desde el 1 de febrero de 2022 a la fecha, la Policía Nacional de Haití (PNH) informó que ha realizado 233 detenciones en todo el territorio nacional, según información revelada por el vocero de la institución, el inspector Garry Desrosiers.

Los principales cargos presentados contra las personas detenidas son posesión ilegal de armas de fuego, violación de un menor de edad, tráfico ilícito de marihuana y confinamiento forzoso, entre otros.

Además‚ seis presuntos bandidos fueron linchados por la población‚ mientras otros dos murieron a manos de la Policía‚ según Desrosiers. Respecto a los objetos incautados‚ la PNH recuperó ocho vehículos‚ 28 armas de fuego‚ 255 cartuchos de varios calibres y cinco kilos de marihuana.

Haití vive una ola de secuestros e inseguridad agravada en el último año, tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021.

Fuente: https://www.telesurtv.net/news/haiti-protestas-ola-inseguridad-20220318-0009.html

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Ex ministro de educación en Haití aboga por intervención militar para sofocar a pandillas en el país

El exministro de Educación de Haití y director de la Iniciativa de la Sociedad Civil, Rony Desroches, abogó hoy por una intervención militar para sofocar las bandas armadas que operan con impunidad.

Desroches consideró que el actual clima de inseguridad está relacionado con las disputas políticas de los últimos años, además de la mala gobernanza que prevalece en la nación caribeña, aseguró el político.

“Actualmente existe una desproporción de la inseguridad y se requiere necesariamente una intervención militar para desmantelar las bandas”, dijo en declaraciones replicadas por la plataforma digital Vant Bef Info.

También defendió un mejor trato y condiciones de trabajo para la Policía y las Fuerzas Armadas, mientras llamó a los actores políticos y económicos a dejar de financiar la violencia en el país.

“Es la primera vez que el secuestro alcanza tal nivel en el país. Muchas familias han sido descapitalizadas por este fenómeno, que ha afectado a todos los niveles de la sociedad, así como a los extranjeros”, lamentó.

Las organizaciones en defensa de los derechos humanos registraron más de mil secuestros durante 2021, mientras otras 20 mil personas tuvieron que huir de sus viviendas en Martissant, en la salida sur de Puerto Príncipe, tras los enfrentamientos entre las pandillas por el control del territorio.

La víspera en la misma zona individuos armados abrieron fuego contra dos buses de transportación colectiva, matando en el acto a cuatro personas, mientras igual número fueron trasladados de urgencia al hospital.

Fuente: https://www.elpais.cr/2021/12/28/abogan-por-intervencion-militar-para-sofocar-a-pandillas-de-haiti/

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Unicef alerta que 3,3 millones de haitianos no tiene acceso al agua potable

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, siglas en inglés) informó que alrededor de 3,3 millones de haitianos no disponen de agua potable, problema que se agravó tras el sismo del pasado 14 de agosto.

Las condiciones insalubres en los sistemas hidráulicos se agravaron tras el pasado terremoto en la zona sur. Los niños y la embarazadas son los de peor situación.

También alertó que terremoto no solo provocó más de 2 200 víctimas mortales, 12 mil 700 damnificados y 130 mil  edificaciones demolidas, sino que como consecuencia más de 80 acueductos y sistemas hidráulicos fueron destruidos en la región sur del país caribeño.

Cabe destacar que, anterior a la fecha del suceso, las instituciones sanitarias, de la zona sur, con total acceso al agua potable representaban un 60 por ciento; mientras que Nippes y Grand Anse, ubicados también en la región, representaban el 59 y 52 por ciento, respectivamente.

Asimismo, la organización advierte la posibilidad de que más de 540 mil infantes padezcan enfermedades transmitidas por la insalubridad del agua, tales como respiratorias agudas, enfermedades diarreicas, cólera y malaria.

En este sentido, Unicef advierte que la situación podría complicarse mucho más debido a la mala calidad de vida de niñas y niños, así como adolescentes y mujeres, los cuales no cuentan con centros higiénicos donde refugiarse, y que dispongan además de agua potable.

La organización instó a las autoridades locales a garantizar un ambiente higiénico y humano a las personas afectadas por el terremoto; pues el contexto ha sido agravado por la consecuencias de la COVID-19 en el país, así como el número de haitianos con consumo insuficiente de alimentos.

Fuente de la información e imagen: https://www.tercerainformacion.es

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