“Luchemos por una educación que nos enseñe a pensar, no a obedecer”
El extraordinario educador y filósofo brasileño Paulo Freire concibió siempre el proceso educativo como la ruta inequívoca para que un país alcance su pleno desarrollo en aras de un mejor porvenir. Su Pedagogía del Oprimido, obra indispensable para todo buen educador que atesora el privilegio de influenciar en la formación responsable de los futuros ciudadanos, adquiere hoy mayor relevancia ante la resquebrajada situación que vive nuestra isla como consecuencia de la crisis de valores éticos, morales y de carácter de los que dirigen las instituciones gubernamentales.
Además, nuestra relación colonial con los Estados Unidos obstaculiza un proyecto educativo de país a tono con la idiosincrasia hispana y caribeña que nos caracteriza. Debemos comenzar a trazar nuestra propia ruta propiciando iniciativas que se aparten de la automatización del conocimiento y se acerquen más a la concepción de una nación comprometida cabalmente con satisfacer las exigencias de sus comunidades escolares.
Si en algo coincidimos la mayoría de los educadores es en que tenemos el deber de no anteponer la obediencia al pensamiento crítico dentro de nuestra filosofía educativa. Fomentar adecuadamente el pensamiento crítico en los educandos es mostrarles una infinidad de alternativas, creadas por ellos, para solucionar muchos de los problemas que lamentablemente enfrentamos.
Nuestra labor se debe regir principalmente tomando en consideración el aspecto social que incide en el estudiante; identificar y atender acertadamente sus necesidades y así nuestras próximas generaciones contribuirán efectivamente a propugnar, dirigir y construir la nación puertorriqueña que todos anhelamos con “las armas del conocimiento”, como sabiamente propuso don Pedro Albizu Campos.
He sido siempre fiel creyente de que la educación pública se defiende con ahínco, pasión y entrega. El paradigma curricular que existe en nuestro sistema educativo necesita replantearse para que satisfaga las necesidades de todos los alumnos. Puerto Rico demanda que sus educadores se inserten de lleno en el quehacer intelectual, social y humanista que estos tiempos exigen. Tomemos como brújula las siguientes palabras de Freire: “La educación no cambia al mundo, cambia a las personas que van a cambiar al mundo”.
La coyuntura histórica en la cual nos ha tocado educar requiere un compromiso ético mayor con nuestra conciencia, pero más aún con Puerto Rico y sus jóvenes. Ellos son nuestra máxima línea de defensa. Que nada ni nadie desvíe nuestro norte. ¡Jamás!
Fuente del artículo: https://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/laeducacionentiemposdecrisis-columna-2511023/
La niñez y la juventud representan la renovación indispensable para garantizar la permanencia y transmisión de valores, tradiciones y ese complejo legado cultural que conforma el patrimonio intangible de una nación. Sin esa dinámica de cambio generacional resulta imposible conservar el equilibrio del tejido social y, más importante aún, las capacidades de crecimiento y desarrollo para una sociedad cuyo principal recurso es el aporte productivo y creativo de sus integrantes. Sin embargo, en la mayoría de países latinoamericanos regidos por sistemas basados en un modelo de economía de mercado, la niñez ha pasado a convertirse en un renglón pasivo sin incidencia alguna en los programas políticos.
En países como Brasil y Chile, en donde el sector económico tiene el poder de decidir sobre un asunto tan sensible y alejado de su territorio como la educación, ha quedado en evidencia el dramático desequilibrio en las prioridades cuando se trata de los derechos inalienables de la niñez y la juventud. Con el cierre de establecimientos educativos “no productivos” y la eliminación de materias del pensum escolar por “no ser relevantes” como ha sucedido en Chile con la asignatura de Historia, se transparentan las intenciones de esos sectores poderosos cuyos intereses se contraponen de manera frontal con el desarrollo de una sociedad ilustrada, capaz de ejercer una ciudadanía fuerte y responsable.
Eso que sucede en dos naciones con algunos pasos más en la vía del desarrollo se repite en países mucho menos avanzados, en donde incluso se reduce la inversión estatal para fortalecer a otros sectores de mayor poder político, como sucede en Guatemala con las fuerzas armadas. La negligencia en el trato del tema educativo ha sido, en este país centroamericano, una política de Estado desde hace muchas décadas. Con el cierre de institutos vocacionales y el abandono de la red de escuelas públicas, la niñez guatemalteca carente de recursos –la abrumadora mayoría- es sometida a enfrentar las peores condiciones para tener acceso a una educación mediocre y sin mayores perspectivas.
Es evidente la intención detrás de esta “no-política educativa”: La creación de un contingente de seres humanos carentes de herramientas para progresar en el ambiente laboral de manera digna; un gran reservorio de esclavos cuyas opciones quedan reducidas a un salario de miseria o al desempleo. Un relevo generacional pobre y desprovisto de capacidades intelectuales debido a la desnutrición crónica, apto únicamente para las labores más duras en situación de explotación. Todo lo cual proporciona la excusa perfecta para mantener el sistema con la farsa de que para dar empleo es preciso flexibilizar las leyes laborales. Este cuadro tan poco promisorio es el sello de identidad de Guatemala, un país que pudo ser ejemplo positivo para el resto de la región.
El maltrato hacia la niñez y la pérdida de derechos de este sector tan importante se refleja no solo en la educación, también en la privación de recursos para el desarrollo de sus comunidades y en la falta de inversión pública en áreas como la infraestructura vial, la red de hospitales y centros de salud o en la raquítica presencia del Estado en áreas rurales, cuya incidencia en la mayor o menor calidad de vida de la población toca a todos sus integrantes.
Invertir en la niñez es invertir en el futuro de la nación; un axioma repetido hasta el cansancio. Sin embargo, quienes tienen el control del Estado y sus instituciones se han empecinado en colocar a este gran segmento poblacional en la columna de los costos. Caro pagará el país por esta manipulación del valor de la niñez y por no darle el trato que merece.
Unos tres centros educativos se mantienen cerrados por protestas en contra de la educación dual, proyecto que fue aprobado ayer en primer debate por los diputados.
Se trata de tres colegios técnicos profesionales, dos de ellos pertenecen a la dirección regional (el de Golfito y el de Guaycara), mientras que el otro es el de Guácimo, cuya dirección regional corresponde a Guápiles.
El reporte lo proporcionó el Ministerio de Educación Pública, con base en un corte a las 11 a.m.
La Asociación Dominicana de Profesores (ADP), denunció hoy que en el reciente concurso de oposición para el ingreso de docentes al sistema educativo el Ministerio de Educación, violentó la Orden Departamental No.29-2019 en la que se establece el método de evaluación de habilidades cognitivas y competencias.
En rueda de prensa, la dirección de la ADP explicó que, de manera unilateral, y sin ningún tipo de justificación técnica, el Ministerio aumentó 9.4 puntos porcentuales a la calificación base que deberían tener los postulantes para estar acordes a las pruebas de competencias.
La ADP recordó que, según resolución de la Comisión Nacional de Concursos del Ministerio, los postulantes que obtuvieran un mínimo de 12 puntos de 50 en la prueba de habilidades cognitivas y aquellos que alcanzaran 64 de 100 en la prueba de competencias estarían aptos para el ingreso. Sin embargo, agregan, el MINERD convirtió los 100 puntos en un valor de 5 puntos y aplicó un 3.67 como mínimo para pasar, lo que equivale a 73.4 puntos, es decir, que los 64 puntos iniciales los llevó a 73.4, incrementándolos en 9.4.
“Lo único que demanda del MINERD es que cumpla con su propia disposición y acuerdo y que a los docentes que postularon en esta primera fase se les calculen sus puntos en función de la escala que se acordó o su equivalencia real, no inventada. Dejamos sentado que no aceptaremos perjuicios, ni injusticias y mucho menos que les violen sus derechos a los docentes”, declaró la ADP en un comunicado emitido este miércoles.
De igual forma, el gremio magisterial solicitó al Ministro de Educación detener la segunda etapa o prueba de conocimiento de los concursos de oposición hasta que se corrija esta anómala situación que afecta a más de 10 mil docentes postulantes, pues las normas y los acuerdos son para cumplirlos.
La ADP propone realizar una auditoría al proceso de esta primera etapa del concurso, a la mayor brevedad, con la presencia de técnicos del sindicato.
Según los primeros levantamientos realizados por los miembros de la ADP que forman parte de la Comisión Nacional de Concursos, las pruebas que se están impartiendo tienen una clara inclinación hacia los criterios y los intereses de organismos multilaterales de financiación que pretenden promover en el país y el continente, sistemas educativos que respondan a la empresa, la industria y el comercio, antes que a los valores y contenidos humanos, democráticos y científicos.
“También somos conscientes de la clara intencionalidad manifiesta de funcionarios de ese Ministerio de continuar la fiesta de las designaciones politiqueras por contratos y como monitores en las plazas docentes, incluso varios podrían ser bachilleres, como ocurrió hasta finalizado el año escolar pasado”, continúa el documento emitido por la ADP.
El sindicato docente concluyó recordando que, por razones éticas, no se involucra con el contenido de las pruebas de los concursos y que siempre ha estado alejado de la estructuración y la administración de esta. “Nosotros discutimos procedimientos del concurso, a qué criterio debe responder cada prueba y nos ocupamos de que se plasme en la correspondiente Orden Departamental que rige el concurso”.
Aseguraron que no permitirán contratos porque el retomar el concurso de oposición, ausente del sistema durante 4 años, es un gran logro de la ADP, además que es el procedimiento que está en las normativas que rigen nuestro sistema educativo, por lo que defenderemos ese mecanismo como única vía de designación de docentes.
El suicidio es la tercera causa de muerte entre adolescentes costarricenses de 15 a 19 años, según el informe anual 2018 del Fondo para la Niñez de las Naciones Unidas (Unicef, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, entre jóvenes que pertenecen a comunidades indígenas la tasa es cuatro veces más alta. A nivel nacional, el promedio se registra en 3.48 por cada 100.000 habitantes, pero en estas sociedades aumenta a 13.92.
La situación ha obligado a las instituciones involucradas a desarrollar políticas focalizadas en función de las particularidades de los adolescentes que pertenecen a estas comunidades. Un ejemplo de esto es el proyecto Casitas de Escucha.
Desde mayo del 2017, este plan desarrollado por la fundación Fundamentes, el Hospital Nacional Psiquiátrico, el Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD) y el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) ofrece un espacio a niños y jóvenes “que están en riesgo psicosocial”.
Una de las estrategias para ayudar a fomentar la inclusión social es por medio de los deportes. (cortesía Fundamentes y del TC-709 de la UCR)
El proyecto
La psicóloga Helga Arroyo, coordinadora del programa, explicó a El Observador que la idea nació como una respuesta preventiva ante los altos niveles de incidencia de suicidio con jóvenes.
“El suicidio es multicausal y es un pasaje al acto que no busca acabar con la vida, sino con un profundo sufrimiento que me es insoportable. Es un grito que busca ser escuchado y cuando logramos escuchar y construir vías singulares para darle otros significados al sufrimiento, podemos mirar a la vida”, añadió.
De momento, son seis Casitas las que operan; cuatro de ellas se ubican en el cantón de Talamanca. Estas se encuentran en los poblados de Sepeque, Shiroles, Sixaola y Puerto Viejo.
Las otras dos están en las comunidades de Corales y Cieneguita, las cuales pertenecen al cantón central de Limón. En total, el programa ayuda a más de 600 menores de edad.
La expresión artística es vista como una alternativa a la comunicación normal y algo que ayuda a los jóvenes a ser más abiertos. (cortesía Fundamentes y del TC-709 de la UCR)
Ejes fundamentales
Arroyo explicó que el programa se basa en un modelo integral de tres ejes: el clínico, el educativo y el creativo.
En el eje clínico se ofrece acompañamiento clínico terapéutico, por medio de talleres de prevención y sesiones terapéuticas individuales, grupales y familiares.
En el educativo, a través de tutoría personalizadas, se acompaña a los jóvenes con las materias que les cuesta para que se mantengan estudiando, “porque estamos convencidos que la educación es la vía para construir un proyecto de vida”, aseguró.
Por último está el eje creativo, el cual, por medio de talleres creativos, busca generar espacios que incentiven la imaginación y formas alternativas de comunicación, a través de la expresión artística.
Para Gordon Jonathan Lewis, representante de Unicef en Costa Rica, este tipo de proyectos son vitales para revertir la preocupante tendencia ya que también ayudan a potenciar elementos positivos de la cultura indígena.
“Los adolescentes que se desarrollan en comunidades indígenas, están clamando por diferentes espacios de interacción positiva. Estos centros tienen la bondad de que pueden operar aisladamente, pero también articular con la propia familia”.
Según Arroyo, el trabajo en conjunto del programa con las comunidades ha permitido la disminución de los índices de suicidio.
Destacó que el año pasado, el cantón de Talamanca recibió el Premio Nacional por el Mejoramiento de la Calidad de Vida, el cual es otorgado por la Defensoría de los Habitantes.
Urge financiamiento
A pesar de esto, la coordinadora externó a este medio su preocupación, ya que el programa solo tiene asegurado su financiamiento hasta diciembre de este año y “necesitamos que el Gobierno se siga comprometiendo en su sostenibilidad”.
Además de recibir fondos del PANI, el plan obtiene financiamiento del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD). A raíz de la duda, la Municipalidad de Talamanca declaró el proyecto de interés público, la semana pasada, explicó Arroyo.
“En Talamanca persisten condiciones de vulnerabilidad, violencia y exclusión social. Las áreas de salud no cuentan con profesionales en psicología para garantizar la atención de una población en riesgo.
“En este momento, es el único dispositivo comunitario que se cuenta como factor de protección ante el suicidio”, añadió.
Las Casitas de Escucha son espacios de interacción positiva para los menores de edad que los atienden. (cortesía Fundamentes y del TC-709 de la UCR)
Emergencia cantonal
Esas condiciones mencionadas por Arroyo son las que obligaron a la Municipalidad de Talamanca a declarar una emergencia cantonal, en el 2014, a raíz de un alarmante crecimiento en el número de suicidios.
Según números del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en el 2013 se reportaron seis casos y cuatro intentos. Al año siguiente este número subió a 11 y 47, respectivamente, de las 11 muertes, tres fueron menores de 18 años.
Esto es más alarmante tomando en cuenta que la población de este cantón representa sólamente el 0,66% del país.
A raíz de esto, la Universidad de Costa Rica (UCR) llevó a cabo una investigación liderada por la misma Arroyo y Damián Herrera para comprender cuáles eran los factores incidentes de suicidio, particularmente en población joven indígena Bribri.
Los hallazgos concluyeron que, el suicidio en este territorio, tiene que ver con un trauma psicosocial. “Cuando la herida es psicosocial, esto significa que es un dolor que está situado en nuestras relaciones”, afirmó Arroyo.
“Los territorios indígenas han vivido procesos históricos de mucha violencia, desigualdad e injusticia social, que han provocado daño en sus identidades, en sus formas de ser, en sus manifestaciones culturales, en su Cosmovisión y en sus vínculos”, añadió.
Además de mejorar la forma de evaluar el desempeño de los miembros del sistema de enseñanza, Hernández aceptó que también buscan retener a los empleados con permanencia y a los probatorios.
Con miras a ser más eficiente y que los maestros y directores tengan más flexibilidad y tiempo para impactar a los estudiantes, el secretario de Educación, Eligio Hernández, anunció hoy ajustes en algunas de las políticas públicas de la agencia, incluyendo el uso de formularios en línea para agilizar los procesos como parte dela Ley 85-2018, conocida como la “Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico”.
En una mesa redonda con la prensa, el funcionario dijo que tras celebrar reuniones y atender quejas -incluyendo a gremios como la Asociación de Maestros de Puerto Rico- decidieron hacer cambios en áreas como la preparación de los planes de enseñanza y aprendizaje que hacen los educadores y en la forma y manera en que se evalúa al personal docente y administrativo, así como a los estudiantes.
Además de mejorar la forma de evaluar el desempeño de los miembros del sistema de enseñanza, Hernández aceptó que también buscan retener a los empleados con permanencia y a los probatorios.
Actualmente hay 24,269 maestros permanentes y probatorios en el sistema público de enseñanza y 3,770 transitorios.
El Departamento “está ajustando varias políticas públicas a los fines de adecuarlas a la necesidad de nuestros planteles escolares. En este año académico ajustamos la de Planificación -estaría en línea a finales de este mes- en un plan semanal, donde se disminuyen los elementos de estos planes y va a haber flexibilidad en términos de las estrategias a utilizar… y permitir la integración de otras”.
Indicó que contrario a lo ocurrido en los últimos semestres, donde era obligatorio en el aula la incorporación del Aprendizaje Basado en Proyecto PBL (por sus siglas en inglés) , ahora los maestros, según Hernández, tendrán la apertura de hacer otros proyectos que pueden ser utilizados para obtener un bono al momento de ser evaluado.
Otro cambio que beneficiará al maestro en el área de los bonos es el de las pruebas de Medición y Evaluación para la Transformación Académica (META-PR).
Hernández anunció que los resultados de estas “ya no van a ser consideradas en la evaluación del maestro y del director escolar como criterio punitivo. Los mismos se van a mantener dentro del proceso evaluativo, pero se va a considerar como un bono; por lo tanto, estos resultados siempre van a aumentar la puntuación del maestro, nunca va a disminuirla”.
Lo que buscan con esta iniciativa es que un maestro o director no se afecte por los resultados de unas pruebas en las que pudieron influir variables como que el estudiante, en los días de prueba, estaba pasando por una situación en su hogar.
Sin embargo, Hernández reiteró la importancia de estas pruebas de las que dijo seguirán usándose para evaluar el aprovechamiento del plantel escolar, entre otros asuntos.
Muchos estudiantes, gracias a que obtienen buenos resultados en estas pruebas, pueden adelantar estudios universitarios u obtener alguna beca.
Hernández explicó que, con los cambios anunciados, como hacer el plan de trabajo en línea, “se disminuye la carga administrativa del maestro” para que pueda dedicarse a planificar sus estrategias de enseñanza basadas en las características de sus respectivos grupos. También mencionó que se evita la improvisación y se unifican criterios en las tareas del docente.
Ejemplificó que si un maestro falta uno o varios días, como el plan diario está en línea, el maestro sustituto puede seguir con la agenda establecida.
Otro punto que resaltó Hernández, es que están tomando en cuenta la diversidad de maestros que hay en el sistema para planificar de acuerdo al “expertise” de cada uno, incluyendo los de educación especial.
En cuanto al área de la “redacción de objetivos”, aceptó que como había confusión en la misma, se evaluó y se trabajó en identificar objetivos específicos de una manera mucho más sencilla.
“Se va a permitir que se utilice la taxonomía de la redacción de objetivos que estime cada maestro, habiendo mayor flexibilidad”, aseguró al mencionar que ya para trabajar en los mismos, no se usarán verbos en pasado, demostrando que es un documento vivo.
De igual forma, Hernández sostuvo que están enfocados en impactar “la política pública de evaluación del estudiante”.
Para este semestre, y como parte de su evaluación, en el caso de los estudiantes de primero a tercer grado, estos acumularán un mínimo de 1,200 puntos al finalizar el año escolar. Hasta el semestre pasado eran 1,400.
El mínimo de puntuación para un semestre será de 700.
Estas políticas públicas estarían disponibles en la página del Departamento de Educación, incluyendo la de Planificación del docente del proceso de enseñanza y aprendizaje, y la del Sistema de evaluación del personal docente y administrativo.
Está claro que en Honduras es cada vez más difícil debatir. Es una lástima porque nada es tan saludable para una sociedad abierta y encaminada al desarrollo como la batalla de las ideas, la confrontación de posiciones y los acuerdos consensuados. Ello nos lleva al equilibrio social, tan necesario para caminar con éxito en este siglo plagado de retos.
Pero el equilibrio hay que construirlo. Para hacerlo es menester abandonar el pensamiento absoluto, que supone la existencia de un “determinismo indeterminado”, llámese Economía, Estado, Ciencia, Dinero, Mercado, etc. el cual, opera como la instancia que define todas las demás.
Si nos dejamos regir por el pensamiento absoluto no hay nada que equilibrar, porque esa instancia absoluta será la única “genuina”. Esto nos conduce a una forma de pensar y concebir la realidad de forma autista, distanciada de cualquier otro tipo de pensamiento a la cual por defecto se considera un anatema.
El pensamiento absoluto apuesta todo a una sola herramienta. Piensa que el Estado lo hará todo, o que la Ciencia es la única vía al desarrollo, o que el Mercado es la panacea de la convivencia, etc. El pensamiento absoluto juega una mala pasada a sus apologistas, porque al adoptarlo se asume que los problemas son mono-causales.
Tomemos por ejemplo la Pobreza. Si nos dejamos llevar por el pensamiento absoluto, asumiremos que sus causas son exclusivamente económicas y, por tanto, su única salida pasa por los medios materiales. De ese modo le restamos importancia a otros aspectos y dimensiones que influyen, tanto o más que lo económico en la pobreza.
Cuando se adopta este paradigma, es común acusar de cínico o ingenuo a quién diga que la fragmentación social contribuye a reproducir el ciclo de la pobreza o que la ausencia de democracia, o de educación, causan tanta o más pobreza que la economía. El pensamiento absoluto no acepta una propuesta distinta a aquella instancia que todo lo explica.
Este paradigma hace inconcebible el equilibrio social, pues como reza el dicho: “Si tu única herramienta es un martillo, tratarás todas las cosas como si fueran clavos”. Entender que la realidad es compleja permite abandonar el pensamiento absoluto y recuperar el pensamiento crítico. Éste permite a su vez liberar las fuerzas que yacen dormidas en el resto de las instancias y que el absolutismo ha decidido anular.
El punto de vista absoluto es un exceso, un vicio del pensamiento. No se trata de Smith, Marx, Comte, Keynes, Hayek, Friedman y tantos otros. Los problemas no aparecen con sus teorías sino cuando se les otorga a éstas un carácter inmutable.
Debemos abandonar este paradigma, rescatar lo más valioso de cada escuela y dejar lo que no funciona.
¿Qué es lo más valioso del Liberalismo económico de Smith? La Libertad, el respeto al ser humano como individuo y la igualdad ante la ley. ¿Qué es lo que ya no funciona de ese Liberalismo? La mano invisible; la idea de que lo económico y lo social se auto-regulan y nos conducen por sí mismos al equilibrio y por tanto que la política está de más.
¿Qué es lo más valioso del Marxismo? La lucha contra las inequidades, el fetichismo, los peligros de la alienación ¿Qué es lo que ya no funciona del Marxismo? El mito historicista y la idea de que el modo de producción determina el comportamiento social y todas las manifestaciones del espíritu humano.
¿Qué es lo valioso del Positivismo de Comte? La Ciencia. ¿Qué es lo que ya no funciona de ese Positivismo? El Cientismo; la idea de que la Ciencia es la única capaz de liquidar y resolver para siempre nuestros problemas y por lo tanto que la cultura sobra.
¿Qué es lo valioso de Keynes? El Estado, la importancia de las políticas públicas ¿Qué es lo que ya no funciona del Keynesianismo? El Estatismo. Y no solo porque conduce al déficit y a la inflación sino porque desconsidera el Mercado y el papel valioso que juega la iniciativa privada.
Einstein nos demostró, decía Ortega y Gasset, que lo que los antiguos llamaban “sensorium dei” (el ojo de Dios), no existe. Nadie puede pretender observarlo todo desde ningún lugar. El que mira, lo hace siempre desde un lugar y por lo tanto tiene necesariamente una perspectiva de las cosas.
La teoría de la relatividad demuestra que los puntos de vista se multiplican y se legitiman, pero, sobre todo, y esto es lo que importa, ya nadie debería imponerlos a otros. Einstein no nos deja otra alternativa que dialogar y confrontar democráticamente nuestras miradas. Hacerlo significa abandonar el pensamiento absoluto y abrir por fin la posibilidad de un Equilibrio, ese que tanto estamos necesitando en Honduras.
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