Page 2386 of 2501
1 2.384 2.385 2.386 2.387 2.388 2.501

El clasismo mexicano en el cine, ¿Entretenimiento o un asunto serio?

Por J Tadeo

Publicado el 19/05/2016 21:19 GMT

Como se ha apuntado en trabajos anteriores, la desigualdad económica y pobreza que aquejan al país han dado lugar a que las personas con alto poder adquisitivo se conduzcan con soberbia y arrogancia respecto al resto de la población, haciendo más notoria la asimetría con sus excesos y extravagancias.

No es baladí que la película ‘Nosotros los nobles‘ (2013) haya sido en su momento la obra mexicana más taquillera de todos los tiempos. Se trata de la historia de una familia ficticia que después de encontrarse en la cumbre de la élite socioeconómica mexicana, se enfrenta a las complicaciones de vivir como el resto de la población, es decir, con el producto de los empleos mal pagados a los que la gente sin influencias ni poder tiene acceso: un personaje es contratado como empleado de un banco, otro conduce una unidad de transporte público y otra es mesera en una cantina donde debe usar una ajustada minifalda durante la jornada laboral.

En mayo de 2016 aproximadamente 1,100 salas de cine en el país exhibieron el estreno de ‘¿Qué culpa tiene el niño?’ del director Gustavo Loza. Según el periódico Milenio la cinta superó en audiencia a ‘The Angry Birds Movie‘ y a la multimillonaria superproducción de Hollywood ‘Captain America: Civil War‘. La fórmula es la misma de siempre: hacer mofa del clasismo mexicano. Alejandro Alemán la resumió así:

El humor en esta cinta versa sobre un solo gag. La diferencia social entre Maru y Renato así como el choque de clase que presupone la reunión de ambas familias. Mientras Maru es hija de un importante diputado (Jesús Ochoa haciendo su personaje de siempre) que vive en una cuasi mansión, Renato vive en una unidad habitacional con su mamá (Mara Escalante, haciendo de su personaje una revisión de otro similar que hace en la televisión); mientras Maru tiene un trabajo respetable en Santa Fe, Renato tendrá que meterse de repartidor de pizzas; mientras la familia de Maru bebe champaña, la familia de Renato bebe tepache.

[Nota: Santa Fe es una zona de la Ciudad de México que en la última década ha pasado por un proceso de gentrificación gracias a la construcción de oficinas y espacios comerciales exclusivos. Por otra parte, el tepache es una bebida de piña fermentada en riesgo de caer en desuso, normalmente reservada a los presupuestos más limitados de la capital mexicana.]

El morbo que generan entre la audiencia nacional las relaciones sentimentales de personas pertenecientes a estratos sociales distintos, ha sido explotado en ‘Amarte duele‘ (2002) y un sinnúmero de ejemplares de la cinematografía mexicana, algunos incluso desde el año 1959 como el mismo Alejandro Alemán lo apunta en su texto.

La desigualdad social como punto central de la película fue advertida en redes sociales por usuarios como Rufián, que en Twitter dijo:

oie_JlWv7rE9ZLf1

Francisco Blas, por su parte, comentó que el objetivo de ir al cine es la diversión:
oie_M7mrt7P23PXV

Es de mencionarse que la industria del cine mexicano popular es poco reconocida fuera del país pues son escasas las obras de calidad que trascienden a las fronteras. Se cuentan con los dedos de una mano los largometrajes mexicanos destacados. Quizás el más importante de ellos sea ‘Amores perros‘ (2000) dirigido por el ahora multigalardonado e internacionalmente reconocido Alejandro González Iñárritu.

El trabajo de Luis Estrada no puede dejar de ser mencionado, con su oportuna crítica a la podredumbre de la clase política y los poderes fácticos, tanto en ‘La ley de Herodes’ (1999) como en ‘La dictadura perfecta‘ (2014) y las obras dirigidas por Estrada entre éstas. Pero hasta ahí. El grueso del cine comercial en México ha sido dominado por la comedia romántica aderezada con el profundo clasismo que caracteriza (y pareciere gustar) a gran parte de la sociedad mexicana.

La sátira le ha dado sazón siempre a la crítica de conductas indeseables o que debieran superarse. En México el clasismo se utiliza como gancho de venta para llevar a la gente a las salas de cine y hacerlas reír por un rato. No obstante, dicho clasismo en algún momento deberá ser abordado de forma seria, como un problema que ya no le causa risa a todo mundo y que ha llevado en los últimos meses a penosos episodios de discriminación, de abuso de poder y de agresiones a servidores públicos, como ya lo hemos informado en otras piezas.

Tomado de: https://es.globalvoices.org/2016/05/19/clasismo-cine-mexicano/

Créditos de la imagen: Portadas de películas mexicanas destacadas que son mencionadas en este post. Imagen del autor.

Comparte este contenido:

Transformar la Secundaria: Una iniciativa desde Argentina

 

Director Marcos Fagioli. Secundaria Rural. Orquesta Juvenil. Escuela N° 4-189 Alamos Mendocinos. Fray Luis Beltrán. Maipú. Mendoza
Director Marcos Fagioli. Secundaria Rural. Orquesta Juvenil. Escuela N° 4-189 Alamos Mendocinos. Fray Luis Beltrán. Maipú. Mendoza

En un mundo y en un tiempo tan complejos como estos en donde nos toca vivir, la educación está en el centro de debates muy fuertes que ponen en evidencia posturas extremas y divergentes. Lo que está claro es que unos y otros acuerdan en que la educación juega y jugará un rol muy importante respecto del futuro de la humanidad toda y de cada uno de los países.

Mientras las diferencias sociales se profundizan en el mundo entero y las riquezas se concentran más y más en pocas manos, muchos ven la educación como la puerta a una movilidad social que parece vedada a quienes recorren otros caminos, como por ejemplo, el trabajo.

En este marco, en un mundo en el que las tecnologías marcan un rumbo sin retorno y dan la sensación generalizada de aceleramiento de la misma historia, hablamos de la sociedad del conocimiento como el modelo social que se está construyendo, con consecuencias aún inimaginadas..

Si bien toda la educación atraviesa múltiples desafíos, en Argentina, pero también en América Latina, los de la Escuela Secundaria son de los más importantes.

Desde los expertos que investigan sobre educación, pasando por los docentes, directivos, autoridades, y llegando hasta los padres, madres y estudiantes… todos coinciden en que es necesaria una profunda transformación para dar respuesta tanto a las expectativas que la sociedad tiene sobre el nivel, como a las necesidades que los sujetos educativos reconocen respecto de la misma.

La mayoría de los países de la región ha ido avanzando hacia el reconocimiento de la universalización de la secundaria como un derecho. Numerosas normativas nacionales lo reconocen y llaman a los gobiernos a garantizarlo. Esto ha implicado que muchos de los actuales estudiantes, provengan de familias que nunca antes pudieron alcanzar este nivel educativo.

La Escuela Secundaria ha alcanzado más logros en los esfuerzos por incorporar grandes sectores sociales anteriormente excluídos de este nivel que en las posibilidades reales de brindarles a todos una educación adecuada a sus propias necesidades y formatos de aprendizaje.

La complejidad de los mundos juveniles requiere, además, un tipo de abordaje pedagógico específico que contemple las diversidades y las nuevas maneras de aprender que los adolescentes han desarrollado.

Por otra parte, en la educación secundaria se está profundizando la fragmentación social y los circuitos diferenciados según las distintas pertenencias sociales y económicas de los estudiantes que concurren a las diferentes escuelas. El avance de la educación de gestión privada atendiendo a las clases más altas ha sido otra constante en la región que, en muchos casos, potenció esta fragmentación de manera agravada.

Esto ha implicado que la educación de los sectores más empobrecidos e históricamente postergados se concentre en escuelas públicas que sufren por la falta de recursos adecuados y por condiciones laborales muy frágiles para la mayoría de los docentes que en ellas desarrollan sus actividades.

No por ello, el compromiso pedagógico en dichas instituciones ha bajado los brazos. Por el contrario, en cientos de escuelas encontramos equipos docentes, educadores y estudiantes muy comprometidos que están llevando adelante experiencias sumamente valiosas que pueden inspirar y señalar los caminos que debemos recorrer para tranformar la secundaria.

Sabemos que los desafíos son variados y los aspectos sobre los que debemos trabajar son también diversos. Estamos convencidos de que la investigación educativa y las prácticas docentes han dado ya suficientes pistas para avanzar. Ha llegado el momento de hacerlo.

 

Pero es necesario reconocer que en todos los países sufrimos dificultades enormes para consensuar entre los diferentes actores que trabajan, organizan, financian, opinan o participan de distintas maneras en el Sistema Educativo y en la Educación Secundaria en particular. Sin intercambiar miradas, sin compartir perspectivas, sin construir consensos y lograr acuerdos … es imposible avanzar sólidamente en las transformaciones que se necesitan.

En Argentina hemos comenzado un programa de trabajo, impulsado desde distintos actores y  sectores, convocados por la Fundación VOZ, en donde buscamos que todos los involucrados en la Educación Secundaria se comprometan en un diálogo sincero y plural, reconociendo el lugar privilegiado de docentes, estudiantes y sus familias, como núcleo de una comunidad educativa que se amplía y extiende a muchos otros sectores que buscan comprometerse con el futuro de la educación de nuestro país.

“Transformar la Secundaria” es el nombre de este programa. No creemos que sea posible alcanzar cambios de manera inmediata. Estamos decididos a acompañar un proceso que movilice a la sociedad entera tras esta gran causa. A fin de este año, 2016, realizaremos un encuentro importante entre representantes de los diversos sectores para que este diálogo se materialice en espacios visibles y plurales, a la vez que respetuosos con las convicciones de cada uno de los participantes.. A partir del reconocimiento de los consensos y diferencias, esperamos poder aportar para seguir construyendo la secundaria que queremos y necesitamos. Entre todos.

Puedes encontrar más información sobre nuestro programa en : https://drive.google.com/open?id=0ByFBpf0I-wMJQmtDR0FrS042Vkk

Nos encuentras en el facebook: https://www.facebook.com/Transformar-la-Secundaria-1587177998259863/?fref=ts

y en el Twitter:   @TransformarOrg

 

Alberto Croce

Transformar la Secundaria.

Director Ejecutivo- Fundación VOZ

Comparte este contenido:

Desplazar al objeto: la importancia de pasar de los instrumentos a la cultura del aprendizaje en el contexto del arte + educación

A finales del 2015, en Matadero Madrid tuvo lugar una experiencia singular. Una experiencia a la que hemos llamado Ni arte ni educación  niartenieducacion.com y que ha sido comisariada por GED (Grupo de Educación Disruptiva de Matadero Madrid) y coordinada por Pedagogías Invisibles. Faltan ya pocos días para que termine (concretamente, el 10 de enero) y vamos a necesitar muchos meses para digerirla y analizarla.

Dentro del contexto de Ni arte ni educación hemos intentado, entre otras cosas, abandonar la importancia del objeto como centro de los procesos de la educación artística y desplazarlo fuera de la acción, un problema recurrente no solo en las exposiciones, sino también, y fundamentalmente, en el ejercicio cotidiano de la enseñanza de las artes visuales en los contextos educativos de cualquier tipo. En muchos de ellos, ya hablemos de museos, de escuelas o de la propia universidad, la educación artística se encuentra muy vinculada a la realidad de los instrumentos, de las cosas, a la idea de que el ADN de nuestra disciplina se despliega básicamente en producir objetos, supuestamente bellos, en probablemente menos de cuarenta y cinco minutos.

20151128182215_40377

Cerremos los ojos y construyamos una ficción en la que se despliegue el imaginario social de la educación artística: un atelier de técnicas múltiples donde construir esos “objetos” que, una vez terminada la “clase”, llevaremos a nuestra casa: un ratón creado a través de un envase reciclado de yogur, un cenicero (???) realizado en barro para el día del Padre, un collar de macarrones, un mural…

20151128182042_40385

La educación artística dentro de este paradigma solo se entiende a sí misma como un servicio, como un producto para agradar estéticamente a ese destinatario del cenicero, del collar, del mural. Una educación artística donde la técnica es el vehículo desde donde se construye un armazón formal vacío de significado, una educación artística que cumple firmemente su objetivo: silenciar las artes visuales como una estrategia de conocimiento.

20151128173222_39842

Pero lo que pretendemos desde Ni arte ni educación es reformular este paradigma, poner sobre la mesa la realidad de que la sociedad liberal neocapitalista en la que vivimos necesita otra educación artística porque necesita, precisamente, ser desestructurada. Por esta razón, una educación artística conectada con la realidad social asume el fracaso del proyecto modernista y puede ser entendida desde tres ideas base.

01

1. Pasar de los objetos bonitos a los proyectos incómodos

En el momento actual, quizá la premisa más importante sea la de transformar los objetos en proyectos; en proyectos que tal vez contengan objetos, pero construidos en diferentes fases, incidiendo en la idea de proceso que subyace en la producción de cualquier relato; un proceso que, salvo en casos milagrosos, no se completa en cuarenta y cinco minutos, sino en mucho más tiempo. Necesitamos proyectos largos que deriven en procesos profundos y complejos desde donde abandonar la idea de servicio, desde donde repensar la estética y, quizá, abordar el arte contemporáneo.

Necesitamos los proyectos para reflexionar sobre la visualidad. Descubrir que construir una imagen es un proceso sumamente complejo en el que se suceden miles de capas de significado. La trampa más efectiva de la educación artística tradicional es la de transmitir la idea de que las imágenes sí que pueden completarse en muy poco tiempo, siendo este el aprendizaje que nos conduce a muchos de nosotros a cuestionar la profesionalidad de muchos artistas y la credibilidad de muchas obras.

20151128173016_40395

2. Utilizar la técnica al servicio del conocimiento

Si analizamos los procesos de trabajo de los artistas visuales, vemos que en muchos casos la técnica deviene en un requisito secundario a la idea, siendo esta, precisamente, el comienzo de la acción. Pero si analizamos los procesos de trabajo en la educación artística, muchas veces ocurre justo al revés: es la técnica la que vertebra la acción, de manera que el recurso que se convierte en el comienzo y en el fin de la actividad es un acercamiento (imposible) al dominio de un procedimiento concreto.

Hemos de partir de la base de que quizá esta transferencia deba invertirse; de que si la técnica asume un papel secundario en las artes visuales contemporáneas (incluida la realidad de que, en muchas ocasiones, la realización técnica de determinadas piezas es directamente contratada por los artistas a profesionales ajenos), en la educación artística que queremos crear también debe ser secundario el papel de la técnica y, siendo muy valientes, sería pertinente diseñar actividades sin materiales físicos o actividades desde donde resignificar los materiales tradicionales para renovar no solo los procesos de construcción, sino también los resultados de dichos procesos.

20151128181845_40019

3. Teorías refutables y experiencias i-replicables

Como dijo Mónica Hoff en “Antes que se vuelva pedagogía” (http://www.niartenieducacion.com/project/antes-que-se-vuelva-pedagogia-ni-arte-ni-curaduria-ni-educacion/): “Hoy estamos aquí para crear teorías refutables y pedagogías sin importancia”. Y es que otra de las cuestiones importantes de este proceso de cambio que hay que poner encima de la mesa es la irreplicabilidad de los procesos de arte + educación. La idea de desplazar al objeto conecta con la propuesta de abandonar la réplica desde la simplicidad. En esta otra educación artística que debemos crear no es posible copiar ninguna de las experiencias que los arteducadores diseñan e implementan, sino que tendremos que entenderlas como fuentes de inspiración para crear otros proyectos; así podremos abordar las formas simples de manera compleja, en vez de abordar las formas complejas de manera simple.

20151128181922_39922

Como le acabo de escuchar decir a Antonio Lafuente en México:“Hay que pasar de dar valor a los instrumentos de aprendizaje a dar valor a la cultura del aprendizaje”. Quizá sea este el cambio que englobe a los demás: dejar de entender la educación artística como la construcción de una sucesión de instrumentos para entenderla como una cultura de aprendizaje en sí misma, como una metodología de trabajo desde la que construir cualquier tipo de conocimiento, tal como explica Luis Camnitzer a través de la visibilización del concepto Art Thinking (http://supercommunity.e-flux.com/texts/thinking-about-art-thinking/).

20151128174459_40696

Esta propuesta es clave en nuestra parcela, pero también es clave en todas las parcelas educativas. Y precisamente es clave para deshacer las parcelas, porque entender las artes visuales no como una asignatura aislada, sino como una metodología de creación de conocimiento para cualquier asignatura, es uno de los grandes retos que tenemos que ejecutar para abordar el cambio de paradigma en educación.

20151128174128_39959

*Las fotos de este post pertencen a la sesión “Ni arte, ni curaduría ni educación” impartida por Mónica Hoff en el contexto de “Ni arte ni educación” y han sido realizadas por Jorge Mirón www.jorgemiron.net

Fuente del artículo: http://www.mariaacaso.es/desplazar-al-objeto-la-importancia-de-pasar-de-los-instrumentos-a-la-cultura-del-aprendizaje-en-el-contexto-del-arte-educacion/#more-1589

Comparte este contenido:

Cuando la educación se pone en escena

Lola Arias

Una profesora de arquitectura realiza un taller frente al Palacio Pizzurno, un profesor de filosofía enseña metafísica en el subte, una profesora de la UNA da clases de pintura en la calle Pinzón, un profesor de literatura hace una lectura crítica de una novela de Aira en la vereda de Puán. No es una obra de la Bienal de Performance: es una de las formas de protesta que encontraron profesores y alumnos de la universidad pública para hacer visible la crisis presupuestaria.

Cuando les preguntaban cómo es dar clases afuera, algunos profesores decían que, a pesar del frío, el ruido de la calle y algunas conductas agresivas de los automovilistas, era algo extraordinario. Los alumnos se concentran de una forma inaudita, no sólo porque tienen que abstraerse del mundo exterior, sino porque ellos mismos se ven observados, ocupando un lugar en la escena. Algunos alumnos decían también que es emocionante ver a otros alumnos asistiendo a otra clase a pocos metros de distancia, como si las paredes hubieran desaparecido y pudieran espiar en clases ajenas. Todos coincidían en que dar clases públicas genera una relación diferente entre profesores y alumnos, porque ambos participan por decisión de una acción tan performática como política. Los profesores confirman su compromiso con la educación aun en la intemperie y los alumnos se tornan protagonistas. Literalmente hacen educación pública: salen del aula para mostrarle a la ciudad el lazo que existe entre profesores y alumnos en la UBA.

Esa puesta en escena política de la enseñanza no es ajena al arte contemporáneo. El suizo Tomas Hirschorn realizó monumentos a filósofos como Bataille, Spinoza, Deleuze, espacios construidos colectivamente con materiales precarios que funcionan como universidades portátiles para que personas que viven en los suburbios puedan tener acceso a una biblioteca, talleres y conferencias. Un kurdo llamado Ahmet Ögüt tiene el proyecto La Universidad Silenciosa, una plataforma en la que refugiados e inmigrantes (que no pueden enseñar o asistir a clases por problemas de papeles) intercambian conocimiento en la forma de conferencias y publicaciones. De la misma manera, en medio de la crisis del 2001, el Proyecto Venus del artista argentino Roberto Jacoby se proponía como una plataforma de trueque de servicios que en muchos casos eran intercambios de conocimiento del tipo «te cambio una clase de cocina por una lección de alemán».

Publicado originalmente en La Nación de Argentina. El enlace original es: http://www.lanacion.com.ar/1898871-el-criticocuando-la-educacion-se-pone-en-escena-lola-arias-para-la-nacion?utm_medium=Echobox&utm_source=Twitter&utm_campaign=Echobox&utm_term=Autofeed#link_time=1463320808

 

Comparte este contenido:

Seis acciones para redefinir los roles de género y transformar las normas sociales

 CLARA ALEMANN

Todas las personas, pero en particular padres y madres criando niños y niñas, podemos tomar acciones concretas para que los adultos de mañana crezcan libres de estereotipos, puedan desarrollar su potencial y no se vean limitados por su género. Los primeros años de vida son críticos para alimentar el desarrollo cognitivo y socio-emocional de los niños y las niñas. Es en este periodo que los niños y las niñas construyen su identidad a través de los vínculos que establecen con los adultos y los modelos de relacionarse que observan. También aprenden, a través de las pautas de crianza, qué comportamientos, gustos y habilidades se espera de ellos o ellas en función de su género.

Hay seis acciones que pueden contribuir a redefinir los roles de género y a transformar gradualmente las normas sociales y creencias que sustentan las desigualdades, desde la primera infancia. Si cada uno de nosotros se compromete con al menos una de estas acciones, entre todos, podemos hacer una diferencia:

1. Dando el ejemplo como padres y madres, compartiendo las responsabilidades de cuidado y las tareas domésticas, tratándose con respeto y valorando el trabajo no remunerado independientemente de quien lo haga, ya que, como lo transmite esta efectiva campaña en India, los patrones de género se transmiten de generación en generación. Los niños que crecen en hogares donde ambos progenitores comparten las responsabilidades laborales y familiares y donde se respetan mutuamente tienen mayores probabilidades de reproducir relaciones equitativas en su vida adulta.

2. Incentivando juegos, juguetes y libros no sexistas que no segreguen y categoricen espacios, temas, actividades y roles para niños y niñas. La existencia de secciones divididas en librerías y jugueterías para niños y niñas puede parecer inofensiva, pero su impacto no termina en la tienda. Desincentivar a una niña a leer un libro de dinosaurios o el espacio porque están etiquetados para varones puede traducirse mañana en que esta niña no escoja una carrera porque es para varones.

Un estudio reciente del Banco Interamericano de Desarrollo que analiza textos escolares en Chile encuentra que aún queda mucho por hacer para que estos reflejen un tratamiento equitativo de personajes femeninos y masculinos, y que persiste la división sexual del trabajo, mayor protagonismo y presencia de personajes masculinos y roles de género estereotipados, los personajes masculinos aparecen liderando, tomando riesgos, son autosuficientes y ambiciosos, mientras que los personajes femeninos se destacan por su emotividad, roles de cuidado y protección dentro de la esfera privada, y están excluidas de los campos político y científico.

Como sugiere un manual para la inclusión de género en educación inicial elaborado por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) en Uruguay, también podemos revisar canciones y juegos tradicionales que a menudo, tienen un fuerte contenido sexista y reinventarlos para promover igualdad: En vez de cantar Arroz con leche me quiero casar con una señorita….que sepa coser, que sepa planchar…podremos cantar Arroz con leche, me quiero encontrar, con amigos y amigas para ir a jugar, que sepan correr, que sepan saltar, que canten y que bailen para disfrutar.

3. Asegurando que tanto niñas como niños aprendan y gradualmente tomen responsabilidades relacionadas con el cuidado, el orden y la limpieza, así como tomar decisiones, liderar iniciativas, expresar sus opiniones y resolver problemas apropiados para su edad.

4. Oponiéndose a cualquier burla sexista, comentario peyorativo o que refuerce roles estereotipados de género, desde preguntarle a un niño de 4 años cuantas novias tiene, hasta reírse de él porque tiene miedo o criticar a una niña porque se muestre dominante, vocifere sus opiniones enérgicamente o no se preocupe por su apariencia.

5. Incentivando a las niñas en el aprendizaje de matemáticas y enfrentando los sesgos inconscientes de que las matemáticas no son para ellas. En muchos países, el desempeño de las niñas en matemáticas es peor que el de los niños; ellas suelen pensar que no son buenas, pierden el interés en esta materia y esto es reforzado por los adultos (en el hogar y en la escuela) lo cual repercute más tarde en el bajísimo número de mujeres que escogen carreras en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. En vez de esto las mujeres escogen carreras humanísticas con remuneraciones más bajas.

Tikichuela, un programa innovador de matemáticas para niños de preescolar implementado por el Ministerio de Educación en Paraguay logró eliminar la brecha inicial de género en el aprendizaje asegurando que los docentes incluyeran obligatoriamente a las niñas a participar en clase. Adaptar los procesos de aprendizaje en el aula, creando grupos de trabajo de solo niñas y solo niños, reconociendo que niños y niñas aprenden de maneras diferentes, también ha resultado efectivo.

6. Brindando oportunidades para que las niñas tomen riesgos y realicen actividades físicas (trepar, reptar, hacer equilibrio) aunque puedan estar fuera de su zona de confort ya que estas contribuyen a desarrollar tanto destrezas físicas, como la confianza y autoeficacia para enfrentar desafíos y situaciones nuevas. Sobreproteger a las niñas e insistir en que tengan cuidado -en vez de incentivarlas a que superen su temor y desarrollen coraje como se hace con los varones- porque se las piensa frágiles y temerosas les enseña a evitar actividades fuera de su área de comodidad y no las prepara para ser protagonistas de su vida.

Construir sociedades igualitarias donde las niñas no crezcan en desventaja y tengan las mismas oportunidades que los niños, empieza por casa. Cada uno de nosotros puede hacer algo concreto para apoyar a las niñas, que pronto serán mujeres, a ampliar sus aspiraciones, a que desarrollen las aptitudes y habilidades para perseguirlas y a alcanzar sus ambiciones.

Clara Alemann es especialista en el diseño y gestión de programas de desarrollo social con una perspectiva de género en la División de Protección Social y Salud del Banco Interamericano de Desarrollo.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/11/actualidad/1462952123_387579.html

 Imagen:Imágenes del catálogo de la juguetería Toy Plane

Comparte este contenido:

Mucha gente dice ‘delante tuyo’ / En defensa del idioma

No se dice ‘detrás nuestro’, sino ‘detrás de nosotros’.
Por:  Jairo Valderrama V.

Es preferible aplicar siempre la coherencia, sobre todo cuando quiere trasladarse este tipo de información a un texto escrito.

Es muy posible que deseemos apropiarnos de infinidad de espacios en este mundo. A veces, los motivos emanan de las referencias de los amigos o parientes acerca del bienestar o alegría que contagia la presencia en sitios exóticos. En otros casos, las impresiones de las imágenes tomadas del cine, la televisión o las publicaciones periódicas nos llevan a evocar sensaciones de libertad y a construir en el pensamiento opciones de vida distintas.

Desde esa experiencia, impresiona bastante la fuerza de esas versiones para idealizar lugares fantásticos o sensaciones inigualables, como volar apenas con el cuerpo por encima de las montañas, de los ríos y de las extensas llanuras.

También es posible, cerrando los ojos, en un ambiente de quietud y silencio, sumergirnos en el fondo de los océanos y maravillarnos con criaturas de tamaños, formas y texturas asombrosas, mientras los demás sentidos perciben experiencias novedosas y únicas, en medio de los irrepetibles cuerpos situados bajo el agua.

Ahora, con la gran cantidad de recursos tecnológicos, cuando un sonido cualquiera y las más misteriosas imágenes pueden materializarse, se desconoce también la infinidad de efectos que estos causan en las emociones. Tanto, que ya muchos seres humanos empiezan a confundir (aún más quizás) los referentes de la realidad y la virtualidad. Los argumentos en ellos ni siquiera sobrepasan los registros de ese ambiente ineluctable e insondable, que impresiona la vista y, en menor proporción, el oído.

En esos espacios intangibles, donde la ficción llega a un grado de frecuencia tan elevado que suplanta la realidad, millones de seres humanos por estos tiempos parece que han dejado en la realidad solo su cuerpo. La trama de la película ‘El show de Truman’, para citar solo una muestra, resulta un juego de niños, a pesar de que, siendo una producción cinematográfica (ficción), se muestra muy real en su denuncia. La impresión de los sentidos, definitivamente, es el punto de partida para cautivar e infundir cualquier tipo de creencia.

Al recibir una llamada telefónica, por ejemplo, algunos ingenuos dan por sentado que el registro escrito (nombre o apodo cariñoso) que aparece en un diminuto monitor equivale a la persona. “Me llamó Juan”, dicen algunos, porque leen el nombre registrado en su dispositivo de comunicación, “Juan”, y asumen que esos artefactos están tan adheridos al cuerpo como una prótesis (hay casos donde la adicción es tan crónica que uno empieza a creerlo: el abandono o el olvido de estos artefactos por parte del usuario parecen causar convulsiones extrañas y manifestaciones inexplicables de desespero). Sin embargo, existe la posibilidad de que Juan haya prestado su teléfono a María para que ella llamara. Un caso parecido se plantea con los correos electrónicos: estos no son las personas, y la intervención multiplicada de los llamados hackers lo ratifica.

*****

Con esta introducción de algunas causas, pasamos ahora al asunto habitual de este espacio: el lenguaje, con el cual también el espacio se modifica. En un auditorio, para escenificar una situación, hay personas que dicen: “José se sentó delante mío durante la conferencia”, como si el “delante” fuera “mío”. La expresión correcta es “delante de mí”.

Derivados de estos adjetivos posesivos, hay otros casos. En la biblioteca, un estudiante le dice a otro: “El diccionario lo encuentras detrás tuyo”, donde también se evidencia que el “detrás” no puede ser tuyo, y la expresión correcta es “el diccionario lo encuentras detrás de ti”. Tampoco mantienen coherencia expresiones como “el cuadro del famoso pintor está delante nuestro”, porque el “delante” no es “nuestro”; y la oración correcta es “el cuadro del famoso pintor está delante de nosotros”.

Con otros referentes espaciales, que se llaman adverbios de lugar, de manera parecida surgen esos desaciertos. Aunque coloquialmente no guardan ningún riesgo y cualquier hablante diría que se entienden las ideas así expuestas, es preferible aplicar siempre la coherencia, sobre todo cuando quiere trasladarse este tipo de información a un texto escrito.

Más ejemplos: “Las frescas hojas de los árboles se mecían, empujadas por el viento, encima mío”. Otra vez: el “encima” no puede ser “mío”. Entonces, una escena que bien podría resultar refrescante, nos ahoga en cambio con esa imprecisión: lo correcto: “encima de mí”.

Sí funciona ese uso en otros casos: “Siéntate a mi lado”, “a nuestro lado estaba el famoso escritor”, “al lado tuyo pude ver a tu hijo”. Sin embargo, cuando observamos desde la cima de una montaña un extenso valle o una inacabable cordillera, unas palabras como “en el fondo, debajo tuyo, puedes ver el ancho río” afea mucho ese instante de contemplación y paz. Creo que ordenar la oración apenas exige un cuidado de lógica y coherencia: “En el fondo, debajo de ti, puedes ver el ancho río”.

¿Quizás por eso estaremos perdiendo la noción del espacio?

Con vuestro permiso.

JAIRO VALDERRAMA V.
Profesor de la Facultad de Comunicación
UNIVERSIDAD DE LA SABANA

Fuente: http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/educacion/mucha-gente-dice-delante-tuyo-en-defensa-del-idioma/16597822

Comparte este contenido:

Israel: El sistema educativo es una asignatura pendiente

Israel/ Aurora/ 18 de Mayo de 2016 /Por : Benito Roitman

En una nota reciente me he referido a algunos de los requisitos para el mantenimiento y fortalecimiento de un estado realmente democrático, con el caso de Israel presente en todas esas reflexiones. En esa ocasión terminaba diciendo que: «…pese al discurso oficial que sostiene la existencia de bases comunes en los programas de cada una de las cuatro corrientes educativas con financiación pública, la realidad muestra un cuadro diferente y amenazador. Un único sistema es una condición necesaria para consolidar los ideales democráticos, alrededor de las más tempranas experiencias de convivencia y de respeto al otro. Hoy esta posibilidad no sólo es negada sino que ni siquiera es considerada. Y sin embargo, la verdadera democracia se construye desde los pupitres escolares compartidos».

En toda ocasión en que se propone un planteamiento de esta naturaleza, centrado en la unificación del sistema educativo, las respuestas son abrumadoramente negativas, cualquiera sea la orientación de quienes respondan. La imposibilidad de establecer y mantener un sistema educativo único en Israel parece ser una verdad absoluta (o en el mejor de los casos, una tarea impracticable). Y no es que se desconozcan los problemas que arrastra el sistema educativo israelí. Un gran número de expertos en el tema vienen proponiendo soluciones para superar las carencias y desequilibrios que aquejan al sistema, entre los cuales parece destacar la necesidad de mejorar sensiblemente su capacidad para generar igualdad de oportunidades a los alumnos, lo que requiere, paradójicamente, tratamientos desiguales de acuerdo a los niveles socioeconómicos de las respectivas poblaciones escolares.
Pero entre las soluciones propuestas difícilmente se encontrarán menciones a una transformación radical desde el pluralismo existente hacia la unificación del sistema; lo más cercano a ello serían las recomendaciones de mantener -y aplicar de manera sistemática- un curriculum básico común, como condición esencial que asegure que todos los alumnos adquieran el mínimo de habilidades que necesitarán para integrarse exitosamente en una sociedad moderna, al mismo tiempo que provee los fundamentos y valores necesarios para generar y mantener una mayor cohesión social. Lamentablemente, aunque existen disposiciones legales al respecto, su cumplimiento es relativo, para decirlo en términos suaves.
El sistema educativo obligatorio en Israel, y en particular el referido a la educación primaria -que abarca desde 1o. a 6to.año escolar- incluye básicamente cuatro grandes corrientes: la corriente judía se divide en la corriente estatal, la corriente estatal-religiosa y la ultra ortodoxa o haredí; por su parte, la llamada corriente árabe integra también a beduinos y drusos, Las proporciones de alumnos en escuelas primarias en cada una de esas corrientes en los años 2000, 2005, 2010 y 2014 se muestran en el cuadro adjunto.
Ahora bien; ésta es sólo una de las formas en que se organiza -o se complejiza- el sistema educativo israelí, aunque resulta útil para pensar que, a diferencia de lo que se especulaba hasta hace poco, parecería que esa estructura tendería a estabilizarse en vez de llevar a un crecimiento exponencial de los sectores árabe y haredí. La educación obligatoria abarca desde los 3 a los 17 años, en la pre-primaria (de 3 a 5 años, establecida como gratuita y obligatoria a raíz de las protestas del 2011), la primaria (de 6 a 11 años), la secundaria inferior (de 12 a 14 años) y la secundaria superior (de 15 a 17 años). Pero del punto de vista de los niveles de vinculación con las autoridades públicas educativas, y con el nivel de presupuesto público que reciben, las escuelas se dividen en a) oficiales, b) reconocidas pero no oficiales y c) instituciones exentas. Supuestamente las primeras reciben el 100% de sus gastos del Estado, mientras que las segundas reciben el 75% y las exentas el 55%, pero las presiones políticas y la historia de las concesiones para integrar coaliciones en el gobierno, entre otros arreglos, han introducido muchas excepciones a ese principio.

Por otra parte, los procedimientos de financiamiento también han ido cambiando, desde el financiamiento por alumno al financiamiento por clase y una combinación de ambos; cada uno de esos procedimientos exhibe argumentos positivos y negativos, en términos de los propósitos de disminuir brechas educativas entre diferentes grupos poblacionales. Para complicar más el panorama, es de tomar en consideración el conflicto presente entre el deseo de mantener -y ampliar- el carácter público de la educación obligatoria primaria y secundaria, y las tendencias a establecer instituciones privadas de educación, lo que exacerba eventualmente las brechas entre diferentes grupos socioeconómicos -y quizás también étnicos.
No cabe duda que las diferentes propuestas de soluciones que se han ido poniendo en práctica se han diseñado con la intención de mejorar el rendimiento del sistema educativo y de elevar el nivel de igualdad de oportunidades de sus alumnos. Pero parece imperativo señalar la aparente existencia de una especie de inhibición generalizada para proponer la fusión de las diferentes corrientes de la educación obligatoria israelí, en un único sistema, con las obvias adecuaciones requeridas por una sociedad plural.
Ciertamente, una fusión como la que se menciona demanda enormes esfuerzos y ha de chocar con obstáculos inmensos. Pero la sociedad que emprendería esos esfuerzos es la que se enorgullece de haber hecho del desierto un vergel, de haberse sobrepuesto -en la guerra de la independencia- a los ataques concertados de los ejércitos árabes, y de haberse convertido, ahora, en la «startup nation». Para esa sociedad, lograr que la educación de su gente, de toda su gente, sea al mismo tiempo el instrumento de mejora global generalizado y la garantía de una creciente cohesión social, no es un desafío insuperable; pero precisa construir una voluntad que trascienda mitos y miedos.
Con todo, cabe reconocer que no todo intento de fusión es democrático, lo que hace esa tarea doblemente difícil. Los ejemplos de la orientación que el actual Ministerio de Educación imprime a sus acciones, en materia del contenido de los nuevos libros de texto para la enseñanza cívica, o la censura a la lectura de ciertos textos literarios, están a la vista. Pero como un lego en la materia, me atrevo a pensar que la tarea de los expertos en este campo, muchos de los cuales están muy seriamente preocupados por la inercia actual, es la de explicar y movilizar a la sociedad para que reaccione ante lo que es, hace tiempo y precisamente en el campo de la educación, una asignatura pendiente.
Fuente:http://www.aurora-israel.co.il//articulos/israel/Opinion/71518/
Comparte este contenido:
Page 2386 of 2501
1 2.384 2.385 2.386 2.387 2.388 2.501