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Labour must be bold, and finally abolish private schools

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These schools are core to Britain’s inequality problem. Labour should emulate Finland and integrate them into state education

As a teacher of ethics, philosophy and religion at a Manchester comprehensive school, students often ask me why politicians allow 7% of children in this country to access exclusive schools that enable them to dominate the top professions – schools whose main entrance criteria is the size of parents’ bank accounts. These days, I usually answer, “because the politicians are wrong”.

I sometimes inform my students of the latest Sutton Trust reports which highlight that 65% of senior judges, 49% of armed forces officers, 44% of newspaper columnists and 29% of MPs are all privately educated. Being a good teacher, I integrate maths into my subject and get them to work out the extent to which private school students are disproportionately represented in these professions. You should see the disheartened looks on their faces.

I tell them not to lose hope and that there is something called “social mobility”, which means that if they work really hard, get to university and then work hard in their careers they might be lucky enough to get one of those remaining top jobs that haven’t gone to the privately educated. They don’t look convinced. The Social Mobility Commission wasn’t convinced back in 2017 either, which is why its commissioners resigned en masse a year and a half ago.

I’d hoped under Jeremy Corbyn that my party would have been up for finishing off what Clement Attlee failed to do after the second world war: phase out private schools. There was a welcome commitment in Labour’s last manifesto to add VAT to private school fees, but the impact of this will be minimal and certainly won’t hasten the demise of private schools.

Labour’s pledge to create a National Education Service is exciting. The party has published a National Education Service charter that commits it to “tackling structural, cultural and individual barriers which cause and perpetuate inequality”. Earlier this year, Corbyn quite rightly pledged to focus on promoting social justice rather than social mobility, but I was bemused by the silence on private schools. How, precisely, does one tackle structural inequalities in England without phasing out private schools? Are we serious about these inequalities or just tinkering?

In the past Labour has missed opportunities to integrate private schools into the state sector – we can’t let that happen again. That’s why we have launched the Labour Against Private Schools campaign. Our first goal is to make the full integration of private schools into the state education system official party policy, by getting a motion passed in support of this at Labour’s annual conference this September.

There are models of excellent education systems that exist without private schools. Finland is often held up as a system that consistently achieves some of the best educational outcomes across Europe and the OECD countries. In Finland, private schools were effectively brought into the comprehensive education system over the course of a decade. It is time England started to seriously plan a school system without private schools, so that in the future teachers like me can look their students in the eye and tell them that this country has removed one of the biggest barriers that the richest people erected to unfairly advantage their progeny.

So I am proud to tell my students that I am a founding member of the Labour Against Private Schools campaign, and that I will do everything I can to encourage the Labour leadership to commit to dismantling the private schools sector that continues to uphold gross levels of inequality in this country.

Source of the article: https://www.theguardian.com/commentisfree/2019/jul/09/labour-phase-out-private-schools-britain-inequality-finland

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Amor y educación sexual integral

Por: Carolina Sánchez Agostini.

Muchas veces, en conversaciones con adolescentes, siento que vivo un déjà vu. Las historias se repiten: sensaciones a las que cuesta poner nombre, un vacío afectivo en expansión, búsquedas de amor frustradas que ahogan en la decepción. Por ejemplo, dialogando con una joven de 19 años que sale con un chico desde hace unos meses, me comentó: “El me cambia de planes todo el tiempo. Quedamos en vernos, y si le sale otro plan es capaz de dejarme plantada media hora antes e irse a la otra juntada.

Y eso ha sucedido muchas veces. Siento que no me quiere. No sé si es que no le gusto lo suficiente, o si no se termina de convencer de estar conmigo. Sus idas y vueltas me están haciendo mal. No sé qué hacer y tampoco qué es lo que tengo que cambiar, porque no termino de entender cuál es el problema”.  La inconsistencia en las relaciones afectivas lleva a confusiones y grietas interiores que resultan difíciles de transitar.

Aparecen preguntas de fondo, que hacen eco y que lastiman por dentro. ¿Habrá algo en mi forma de ser que no funciona adecuadamente? ¿Será que no soy tan atractiva/o? Cuando el planteo se lleva a lo personal, podemos terminar convenciéndonos de que hay algo en nosotros que no está bien. Aquí surge un interrogante central: ¿cómo afecta esto la autoestima, la autonomía, la posibilidad de construir vínculos saludables y positivos? Como parte de sus resultados, el artículo Age-related changes in dating aggression in spanish high school students (“Cambios relacionados con la edad en la agresión de pareja en estudiantes de secundaria españoles”) indica que entre los adolescentes es más frecuente la violencia psicológica que la física o sexual (aunque a los 16-17 años se observa un pico en la violencia física, que disminuye en edades posteriores).

Estos datos se corresponden con los obtenidos en los testeos preliminares de una investigación con adolescentes argentinos que estamos desarrollando: notamos una realidad a veces silenciada o poco atendida, que vuelve a poner la necesidad de abordar la educación sexual integral desde los mejores conocimientos disponibles y los desafíos concretos de nuestra comunidad. Indiferencia, agresión, infidelidad, son palabras que aparecen con mucha frecuencia y que marcan de modo profundo la percepción que chicos y chicas pueden tener sobre las relaciones afectivas interpersonales. La desconfianza sobre la calidad posible de las relaciones condiciona las expectativas y configura los propósitos.

Explicando a estudiantes de 20 años cuáles eran las distintas crisis universales por las que pasa una familia, una alumna consideraba que la infidelidad era una crisis esperable y necesaria. Su comentario abrió el debate y contrasta con otras experiencias, como la del actor Pablo Echarri en una entrevista reciente sobre la relación con la actriz Nancy Dupláa: “Sabe perfectamente que cuenta con mi total confianza y viceversa. Tenemos la certeza de que el otro jamás sería infiel”.

Este cuestionamiento no es un detalle menor porque tensiona el proyecto de vida y la necesidad de construir relaciones de confianza. Robert Waldinger, director del Harvard Study of Adult Development –y líder de la investigación más importante del mundo sobre felicidad, salud y satisfacción personal que analiza durante décadas la trayectoria de cientos de personas–, ha explicado una verdad contundente: las relaciones significativas son la clave de la felicidad.

Cabe entonces una reflexión: ¿Cómo estamos preparando a chicos y chicas para un proyecto relacional capaz de hacerlos felices, sacar lo mejor de sí mismos, vivir un amor profundo y sincero, comprometerlos con valores y realzar su autoestima?  El amor es más fuerte que la muerte, dice un libro de antigua sabiduría. Hoy pareciera que esto es verdad solo en la poesía o las películas románticas optimistas. Sin embargo, las preguntas están en la boca y en el corazón de los y las jóvenes en nuestras aulas y en nuestra vida.

Poder conversar de forma abierta sobre estos asuntos es lo que hace a la educación sexual algo “integral”. Investigar y prepararnos para estar a la altura del desafío, a la vez que nos ilusiona, nos invita a la responsabilidad.

Fuente del artículo: https://www.perfil.com/noticias/columnistas/amor-y-educacion-sexual-integral.phtml

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La educación: gran ausente

Por: Álvaro Pezoa. 

 

Al terminar de ser escritas estas líneas existía la esperanza de que el extenso paro de profesores llegase a su fin, toda vez que los dirigentes del colegio gremial respectivo llamaron a sus asociados a deponerlo y a apropiarse de lo “conquistado” durante los casi 40 días que éste se ha prolongado. Entretanto, tras el término de las vacaciones invernales, el Instituto Nacional no ha logrado normalizar sus actividades, ataque incluido a miembros de la comisión de educación de la Cámara de Diputados y, por supuesto, encapuchados y bombas molotov. Por su parte, la autoridad ministerial del ramo desgasta sus mayores esfuerzos intentando que las aguas vuelvan a la calma. No deja de ser sintomático al respecto que el proyecto de ley más visible que, transcurridos casi 16 meses, ha concretado en la materia el actual gobierno sea “aula segura”. ¿Cuáles son los resortes de fondo que impulsan tanto daño estéril para el país, en especial para su enseñanza pública? Dinero, poder, ideología, politiquería, desadaptación social. ¿Y la educación? Ella es la gran ausente en toda esta bataola.

El pretendido debate público de educación en Chile versa desde hace ya demasiado tiempo sobre cualquier interés menos ese. Queda además la preocupante impresión de que no existen las condiciones, la voluntad ni los actores necesarios para reconducirlo hacia dimensiones esenciales. Dicho directamente, mientras los alumnos -y sus familias- se encuentran botados y literalmente se “incendia” la calle, acontece que el sistema educativo nacional (cuando logra operar) no colabora a preparar personas cultas e integrales, ni tampoco con las capacidades para desenvolverse adecuadamente en el complejo ámbito laboral que les ha comenzado a deparar la transformación digital y la denominada “cuarta revolución industrial”. Sobran estudios y análisis que comprueban este lamentable escenario, sin embargo, no prevalecen las soluciones apropiadas para revertirlo, sino otras “agendas” y motivaciones. ¿Dónde quedó la preocupación por la calidad de la educación? Esa que requiere una concepción clara y correcta sobre quién es la persona, el educando, y cómo se le ayuda a florecer desarrollando armónica e integralmente sus múltiples potencialidades. Aquella que precisa de auténticos maestros (autoridades), con vocación, talante humano, conocimientos y habilidades requeridos para formar niños y jóvenes, de paso aptos para desenvolverse en esta época de profundos cambios sociales y tecnológicos. ¿En qué momento se extravió el sentido común que indica poner el énfasis de la tarea educativa en el proceso que ocurre dentro del aula y con especial foco en las etapas iniciales de la niñez?

Si la sociedad chilena no enmienda pronto y drásticamente el rumbo predominante que lleva su sistema educacional, tendrá que atenerse a las desastrosas consecuencias que con lucidez y clarividencia previera el recordado historiador Gonzalo Vial.

Fuente del artículo: https://www.latercera.com/opinion/noticia/la-educacion-gran-ausente/734392/

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¿Es posible la educación superior gratuita y el acceso universal?

Por: Carlos Murillo.

 

La respuesta simple es la más frecuente, la gente responde “lo dice la Constitución”, como si todo lo que dice la Constitución se cumpliera. La teoría jurídica lo explica así: es distinto el deber ser (la ley) y el ser (la realidad). Entonces la brecha entre el discurso legal y los hechos es inmensa; al contrario de lo que creemos, son pocas las promesas que cumple plenamente el Estado mexicano.

El problema es que vemos a la Constitución mexicana como sinónimo de una obligación sin cortapisas, pero en realidad es algo más laxo; se trata de un programa ideológico, un plan, no la lámpara de Aladino. Como toda agenda, la Constitución marca destinos, no rutas. En ese sentido, es plausible desear que algo bueno suceda. “Soñar no cuesta nada”, dice la frase popular. El problema, es el cómo hacer realidad esos anhelos.

Eso mismo pasa con la educación en México. En un país que se declare democrático, el Estado tiene la obligación de garantizar la educación del pueblo, en nuestro caso la Constitución lo dice en el artículo 3, del cual transcribo el siguiente párrafo: “corresponde al Estado la rectoría de la educación, la impartida por éste, además de obligatoria, será universal, inclusiva, pública, gratuita y laica”.

En el marco de este derecho a la educación, el miércoles pasado, la Secretraría de Educación Pública (SEP) del Gobierno federal, junto con la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies), realizaron un foro regional sobre las leyes secundarias en materia de educación, donde participaron representantes de las entidades del noroeste del país.

En este foro, dos de los temas más importantes fueron la gratuidad y el acceso a la educación en las universidades, porque el presidente Andrés Manuel López Obrador, a través de la SEP, impulsa una agenda para la implementación de un nuevo modelo educativo donde estos puntos son los principales.

Otros temas relacionados con el nuevo paradigma de la educación, fue la articulación de todo el sistema educativo, desde la educación inicial hasta la educación superior, ya que la separación entre educación inicial, básica, media superior y superior, ha provocado el distanciamiento entre estas etapas y uno de los efectos negativos es que el déficit de la educación se normaliza; así que cuando las y los estudiantes entran al siguiente nivel, el chivo expiatorio de las deficiencias que viene cargando el alumno o la alumna es el nivel anterior, de este modo todos se lavan las manos por no alcanzar la calidad académica.

Este nuevo esquema que busca unir en una cadena a todo el sistema educativo es algo distinto en el sistema educativo mexicano, como lo hizo notar el Dr. Carlos González Herrera, secretario de Educación estatal. Esperemos que la estrategia permita alcanzar resultados positivos.

Por otro lado, un tema que se mencionó de forma reiterada, fue la autonomía universitaria, que es un requisito indispensable para mantener los principios y fines de las instituciones de educación superior que, en el caso de la UACJ aparecen en la su Ley Orgánica y de donde rescato el segundo punto del artículo 4, sobre los principios: “La Universidad es un espacio en el que confluyen y se expresan libremente las diversas corrientes del pensamiento, sin más limitaciones que las establecidas en las leyes de los Estados Unidos Mexicanos”. Este principio es el que sustenta la necesidad de la autonomía universitaria.

Ante el nuevo Gobierno federal, las universidades públicas, así como los centros de investigación, han resentido los cambios en la política presupuestaria, esto ha afectado una parte de la operación y provocó incertidumbre en el sector educativo; ahora, con la creación de un consejo de educación que pretende establecerse como un control de la política educativa, se han encendido las alarmas, como lo mencionó el Dr. Servando Pineda Jaimes, investigador de la UACJ. Debemos estar pendientes sobre lo que se resuelva en el Congreso sobre este punto.

En ese contexto se presenta la iniciativa del presidente López Obrador de materializar la gratuidad y la universalidad, como lo dice la constitución. Pero el problema radica precisamente en una cuestión de presupuesto; representantes de varias universidades y tecnológicos hicieron el mismo cuestionamiento, ¿de dónde van a salir los recursos económicos para incrementar la matrícula y para eliminar el cobro?

Estas dos promesas de la constitución (el acceso a la educación superior de cualquiera que cumpla con los requisitos y que sea totalmente gratuita), implican más docentes, más espacios, más mobiliario, más equipo, más infraestructura, en resumen más inversión y la gratuidad significa menos ingresos para las universidades.

Hasta ahora la propuesta es que la universalidad y gratuidad sean graduales, esto deberá explicarse en las leyes complementarias y, sobre todo, describirse a detalle las etapas de esa gradualidad, para que el plan sea factible.

El rector de la UACJ, Mtro. Juan Camargo Nassar, en ese sentido fue enfático: bienvenida la propuesta del Gobierno federal, pero cumpliendo con un compromiso con la comunidad de no sacrificar ni un ápice de la calidad académica que hemos logrado, además agregó una defensa de la autonomía universitaria, siempre en cumplimiento con la transparencia y la rendición de cuentas, que son necesarios para una vida democrática.

Estos eventos de análisis del sistema educativo, además de servir para reflexionar sobre temas comunes, también nos permiten compararnos con otras instituciones de educación, a través de las exposiciones que hacen sus representantes.

En ese sentido, afortundamente para nuestra comunidad fronteriza, la UACJ es un referente a nivel nacional por los logros alcanzados, comenzando por la excelencia académica en sus aulas, la generación de conocimiento e investigación, la participación social activa en la comunidad, la vinculación con el sector público y privado, así como otros logros muy importantes en la administración de la vida universitaria –que en otras instituciones no existen–, como la gobernabilidad al interior y las finanzas sanas; la UACJ es una de las pocas universidades públicas –del mismo perfil– que no tienen deuda, esto se ha logrado con disciplina y orden en la administración. Lo antes mencionado hace que la UACJ sea una de las universidades más importantes en el norte del país.

Son muchos los desafíos de la educación en México, uno de ellos es la gratuidad que, más allá de las promesas políticas, es un reto que sí es posible alcanzar, pero con un plan sustentable económicamente a largo plazo. Por ahora, el Gobierno federal es quien debe impulsar el primer acuerdo para garantizar la educación como ejercicio de los derechos humanos.

El subsecretario de Educación Superior, Dr. Luciano Concheiro Bórquez, cerró su participación en este foro con una reflexión, dijo que la educación, como derecho humano, no sólo está en el “deber ser”, sino en el “deber en el hacer”, esto resume la intención de la educación gratuita como un asunto de ética en el ejercicio del poder político, lo que suena muy bien, pero falta dar un salto del discurso a la realidad.

Fuente del artículo: https://diario.mx/opinion/es-posible-la-educacion-superior-gratuita-y-el-acceso-universal-20190706-1536451.html
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Los jóvenes argentinos reclaman más educación sexual

Por: Tiziana Trotta.

Cada día nacen en Argentina unos 250 niños de madres menores de 20 años. Siete de cada diez embarazos no son planeados. Los adolescentes piden mejor acceso a anticonceptivos y hablar de sexualidad de manera más abierta

Florencia Sáez Benito recibió algo de educación sexual en el colegio católico que frecuentó en Buenos Aires, pero no toda la que le hubiera gustado, admite. Los profesores le explicaron cómo poner un condón, le mencionaron la existencia de un par de métodos anticonceptivos, hablaron de menstruación solo con las alumnas y de masturbación solo con los chicos.

Sus padres tampoco se mostraron muy abiertos sobre el tema, revela esta estudiante de derecho de 24 años. “Cuando te presentan un tema rodeado de secretismo, sientes vergüenza y te limitas a la hora de preguntar. Es un círculo”, dice. No le quedó más remedio que buscar por su cuenta información en internet y en los libros. “Pero otros no buscan. Los embarazos tempranos son algo muy frecuente, incluso en mi entorno, en una escuela de clase medio-alta”.

En 2017, el 13% (alrededor de 94.000 sobre un total de más de 704.000) de los nacidos vivos en Argentina vinieron al mundo de mujeres menores de 20 años, según los últimos datos de la Dirección de estadísticas e información de salud(DEIS). Pese a un leve descenso en los últimos años, el promedio es aún elevado: 258 por día. Aunque la mayoría de las madres tuvieran entre 15 y 19 años, cerca de 2.500 bebés nacieron de menores de 15 años. Entre las menores de 14 años, los nacimientos fueron 506. Fue la única franja de edad en presentar un ligero incremento en valores absolutos (en 2016, fueron 468). Siete de cada diez embarazos adolescentes no son planeados.

Sáez Benito lleva unos meses en la Red nacional de jóvenes y adolescentes para la salud sexual y reproductiva, una plataforma integrada por personas de distintas zonas del país, para ayudar a sus coetáneos a estar más informados sobre sus derechos. “Pese a que Argentina cuente con una Ley de Educación Sexual Integral muy avanzada, no se aplica y hay muchos padres y profesores que se resisten. Lo mismo ocurre con los médicos, que a veces se muestran reacios a dar información. Se sigue demonizando a la mujer que quiere disfrutar libremente de su sexualidad, pero al mismo tiempo se le achacan todas las responsabilidades de tomar precauciones, porque si se queda embarazada, es un problema suyo”.

En varias ocasiones mis amigas me han pedido que fuera a comprar preservativos por ellas, por vergüenza o por miedo a ser juzgadas

SANTIAGO RODRÍGUEZ, 19 AÑOS

La simple experiencia de comprar condones puede ser muy diferente para chicos y chicas. “En cuanto varón, cis, hetero, me sonríen. Es la típica visión impuesta por el patriarcado: si eres un hombre, eres un ganador; mientras que una mujer es una fresca”, cuenta Santiago Rodríguez, otro voluntario de la red, de 19 años. “En varias ocasiones mis amigas me han pedido que fuera a comprar preservativos por ellas, por vergüenza o por miedo a ser juzgadas”.

Rodríguez vive en Buenos Aires, donde estudia ingeniería del sonido. Él también recibió clases de educación sexual cuando cursaba la escuela secundaria, pero lamenta que fueran enfocadas meramente al aspecto biológico de la reproducción. “No se habló de consentimiento, de diversidad de género, ni de violencia…”, se queja.

Hablar de sexo en su casa nunca fue un problema, pero sabe que no todos sus coetáneos tienen la misma suerte. “Entre mis amigos, hay algunos que no han revelado a sus padres su orientación, otros están muy desinformados. Es cierto que todos tenemos acceso a internet, pero circula por ahí mucha información errónea. Y en los centros de salud a veces te miran mal o te piden que vayas acompañado de un adulto. Lo más importante para revertir esta situación es que se cumpla la Ley de Educación sexual y facilitar el acceso a métodos anticonceptivos”.

“El embarazo adolescente es uno de los grandes indicadores de inequidad. Cuanto más pobre es un lugar, más embarazos tempranos y todos los riesgos asociados: mortalidad materna, vulnerabilidad, reproducción del ciclo de pobreza, fracaso escolar”, señala Fernando Zingman, especialista de salud de Unicef Argentina. Los embarazos tempranos, según el experto, afectan la trayectoria educativa en doble sentido: por un lado, las chicas que no cursan estudios secundarios están expuestas a un mayor riesgo y, por el otro, la gestación incide en la decisión de abandonar los pupitres.

No existe un perfil único de madre adolescente, según Zingman. “Las más pobres son las más vulnerables. Las que dejan de asistir a la escuela. No es una cuestión vinculada con convicciones culturales o ancestrales. Se trata más bien de falta de acceso a recursos de salud”, dice. “También existe asimetría de poder en las relaciones entre chicos y chicas, sobre todo entre las menores de 15 años, por falta de información o porque no accedieron a educación sexual integral. Estas circunstancias se dan especialmente en parejas con mucha diferencia de edad”. Sin embargo, el especialista en salud reconoce que en los últimos años se ha avanzado en facilitar el acceso a métodos anticonceptivos y han caído algunos tabúes a la hora de hablar de sexualidad juvenil, con el apoyo de iniciativas lanzadas desde el Gobierno.

En 2017, los Ministerios de Salud, Educación y Desarrollo Social pusieron en marcha el Plan nacional de prevención del embarazo no intencional en la adolescencia (Plan ENIA) en 12 provincias de las 24 que componen el país. Entre otros objetivos, el programa se plantea hacer efectiva la implementación de la educación sexual integral en las escuelas; facilitar información sobre métodos anticonceptivos; detectar posibles abusos sexuales; así como ofrecer asesoramiento en los servicios de salud y en las escuelas secundarias.

“Las metas son muy ambiciosas, pero hemos tenido una muy buena respuesta”, según Gabriel Castelli, de la Secretaría nacional de niñez, adolescencia y familia. Unos 39.000 chicos y chicas, estima, ya han pasado por las asesorías organizadas en las escuelas. “El desafío que tenemos por delante es que todo este esfuerzo se plasme en una política pública. En la práctica, el Plan se hace realidad solo cuando la provincia lo asume como propio. No se trata solo de poner una firma para poner en marcha el programa, sino que estamos hablando de decisiones concretas y de destinar fondos”, continúa. “Pase lo que pase en las próximas elecciones presidenciales —que se celebrarán a finales de este año—, espero que se mantenga el Plan. Habrá que ver si con la crisis económica se dará seguimiento a las actividades de formación y sensibilización”.

Derribando mitos

“Desde hace años trabajamos en programas de prevención de embarazos no intencionales. Pero para hacerlo hay que desmitificar algunas ideas. Tener un hijo en la adolescencia es un compromiso que limita de manera real las posibilidades de un adolescente”, sostiene Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM). “Nos preocupan en especial los embarazos no planificados entre menores de 15 años, porque las chicas de esta edad no deciden. Tienen relaciones porque son manipuladas y abusadas, no tienen capacidad de consentimiento”.

La médica asegura que ha habido avances en los últimos años, pero aún existen numerosos obstáculos. Uno de ellos es la resistencia por parte de personales médicos en promover anticonceptivos como implantes y DIU a adolescentes o a practicar el aborto en casos de violación. La experta denuncia también el incumplimiento de la Ley de Educación Sexual Integral en las escuelas en algunas provincias del país.

El reciente debate sobre el aborto ha vuelto a traer encima de la mesa el tema de la formación. “Todos coinciden en la importancia de la educación sexual integral, pero no estamos hablando de lo mismo. Algunos la idealizan y hay movimientos en contra como Con mis hijos no te metas que arremeten en toda la región. Este ruido no tiene la capacidad de frenar los avances. La mayoría de personas reclama su derecho a informarse”.

LA SEGUNDA REGIÓN EN EL MUNDO POR EMBARAZOS ADOLESCENTES

La tasa de embarazo adolescente en América Latina y el Caribe se mantiene como la segunda más alta del mundo, superada únicamente por la de África subsahariana. Aunque el índice de fecundidad general de las mujeres de la región ha bajado en las últimas décadas, los embarazos de aquellas entre 15 y 19 años han ido en aumento, así como entre menores de 15 años. En total, dos millones de niños nacen de madres adolescentes en América Latina y el Caribe, el 15% de todos los embarazos registrados.

“Las cifras ocultan las desigualdades”, explica desde Panamá Alejandra Trossero, especialista regional en adolescentes y VIH/Sida para América Latina y el Caribe de Unicef. “Hay que derribar las barreras de acceso a la sanidad, mejorar la prevención de los embarazos no deseados y conseguir que las madres adolescentes no abandonen los estudios”.

Uno de los puntos cruciales que abordar es, según la experta, el de las uniones tempranas. “A veces reflejan el deseo de ser autónomas y una salida del contexto en el que están sumidas. Además de fomentar la educación, sobre todo de las niñas en las zonas marginales, se necesitan sistemas legales que limiten estos matrimonios. Estos cambios necesitan tiempo para cambiar normas sociales y culturales muy instaladas. Hay que desmitificar, por ejemplo, que las uniones tempranas pueden traer beneficios a las familias.

Fuente del artículo: https://elpais.com/elpais/2019/06/14/planeta_futuro/1560526690_223039.html

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INEE H OMCE

Por: Carlos Ornelas. 

No sé si sea un dicho popular, pero a menudo escucho que es más fácil destruir lo existente que crear un objeto nuevo. Con la Reforma Educativa de 2013 no se demolió al todavía joven Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, se le otorgó autonomía constitucional y creció su importancia; se erigió sobre lo existente.

Si bien en su iniciativa del 12 de diciembre, el presidente López Obrador diseñó una contrarreforma educativa, en el Congreso, los partidos de oposición abanderaron una iniciativa que elaboraron colegas investigadores de la educación. Ésta le quitaba los filos destructores (ni una sola coma, había dicho Mario Delgado) y, sin atacar la propuesta de Andrés Manuel López Obrador, moderaba el afán demoledor, fue la reforma de la reforma.

Uno de los dispositivos de esta moción reparaba la idea del gobierno de sujetar bajo el control de la Secretaría de Educación Pública al organismo que sustituiría al INEE. En su lugar, el Congreso aprobó —y me imagino que López Obrador dio su visto bueno— un aparato con autonomía técnica comandado por una Junta Directiva que elegiría el Senado sin injerencia del Poder Ejecutivo, asesorada por un Consejo Técnico, electo de igual manera.

Al igual que en la reforma de 2013, primero se designa a los jefes y luego se elaboran las leyes que establecen sus responsabilidades y atribuciones. “Esto es México, ¿qué le vamos a hacer?”, me dijo mi amigo El Maestro, a quien hacía tiempo que no saludaba.

Después de tropezones, el 2 de julio, el Senado designó a los 12 capitanes del Organismo para la Mejora Continua de la Educación (OMCE). A pesar del desaseo en el proceso de designación —pacto entre Morena y PRI— no prejuzgo. No pienso que sean chairos, como tampoco que los jefes del INEE fueran fifís.

No obstante, los perfiles de los nuevos jefes son diferentes. En el INEE se privilegió a la academia, los primeros integrantes con carreras distinguidas en la investigación educativa; en la nueva Junta, hay pluralidad. Dos de las integrantes, María del Coral González Rendón y Etelvina Sandoval Flores, son normalistas de origen. Silvia Valle Tepatl es licenciada en educación primaria. Las tres con experiencia frente a grupo y espíritu magisterial. También militantes de Morena y, al menos Sandoval, cercana a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Los dos varones tienen experiencia en el funcionariado. Óscar Daniel del Río Serrano tiene dos doctorados, pero su experiencia es en puestos administrativos, también miembro de Morena. Florentino Castro López es ajeno al sector educativo. Llegó por un compromiso entre Morena y PRI.

Entre los integrantes del Consejo Técnico predomina el perfil académico, y experiencia en el servicio público. Al parecer, allí hay pluralidad en orientaciones políticas.

El OMCE nace en tiempos de incertidumbre. Colegas y periodistas son escépticos acerca de su futuro desempeño. Pienso que no será mejor ni peor que la faena de la SEP en tiempos de Morena.

Fuente del artículo: https://www.excelsior.com.mx/opinion/carlos-ornelas/inee-h-omce/1322987

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La ONU alerta de una “crisis global de aprendizaje”

Por: Alejandra Agudo.

 

El Objetivo de Desarrollo Sostenible que llama a garantizar una educación de calidad para todas las personas de cualquier edad, pasa examen en el Foro Político de Alto Nivel en Nueva York

Con un 91% de los niños del mundo en edad escolar matriculados y tantas niñas en las escuelas como varones, la ONU celebraba en 2015 que había conseguido en plazo estas metas que se había marcado en los Objetivos del Milenio, una agenda internacional para que los países pobres mejorasen su situación en educación, pobreza, hambre o salud para esa fecha. Las cifras disponibles hoy son prácticamente las mismas y la ONU habla de «crisis» educativa y de aprendizaje. Así lo hace en el informe de seguimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) presentado el pasado martes en Nueva York en el marco del Foro Político de Alto Nivel que se celebra anualmente para evaluar los progresos hacia un mundo más justo, pacífico y un planeta habitable en 2030. Y la educación ha sido una de las materias sometidas a examen en esta cita, con mal resultado.

«Nuestro futuro depende de dar a los jóvenes formación de calidad. Sin embargo, hay una crisis de educación», ha abierto el debate Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef. No solo porque todavía 262 millones de niños y adolescentes (6 a 17 años) no están escolarizados, según el último estudio de Unesco. La ONU calcula que hay en el mundo 617 millones de niños y adolescentes (el 58%) que no alcanzan las competencias básicas en lectura y matemáticas. De ellos, 411 millones no contaban con estos conocimientos a pesar de asistir a la escuela. En 2030, aún 400 millones de pequeños no adquirirán tal nivel mínimo y apenas el 60% de los estudiantes completarán la secundaria. «¡No se puede dejar a uno de cada tres atrás! Tenemos menos de 4.000 días para lograr el ODS4 y lograr mejorar la vida de miles de millones de niños. Necesitamos una revolución ahora», ha clamado Fore.

Las acciones para tal revolución son, en opinión de la directora ejecutiva de Unicef, tres. La primera, invertir en educación de forma eficiente y equitativa. «La formación de las niñas, la escolarización temprana y mantener a los niños en el colegio incluso en situaciones de crisis humanitarias», ha enumerado. «Uno de cada tres niños en países en conflicto no van a la escuela. No podemos aceptar esto», ha apostillado. Lo segundo es «utilizar tecnologías para aumentar el acceso a la educación de calidad». Finalmente, Fore ha insistido en la necesidad de medir los progresos en todos los niveles para poder mejorar los programas. «Necesitamos datos de los niños que estudian y los que no. Los que están aprendiendo y los que no. Tenemos que saber si las escuelas están dando la talla».

ESTADO DE LA EDUCACIÓN EN EL MUNDO

  • En 2017, 262 millones de niños, adolescentes y jóvenes de seis a 17 años (el 18% del total) no asistieron a la escuela. Según las tendencias actuales, estos números bajarán solo ligeramente a 225 millones, o 14%, para 2030.
  • El 54% de los niños que no cursan la primaria viven en África subsahariana.
  • Solo seis de cada diez jóvenes terminarán la escuela secundaria en 2030.
  • En los países de bajos ingresos, los más ricos tienen nueve veces más probabilidades que los más pobres de completar la secundaria superior.
  • Las tasas de alfabetización están aumentan de manera constante en todo el mundo, pero 750 millones de adultos aún no pueden leer. Dos tercios son mujeres.

Para John McLaughlin, viceministro de Educación y Desarrollo de la Primera Infancia de Canadá, proveer una educación de calidad no solo significa que los estudiantes sepan leer y resolver ecuaciones. «En Canadá, vamos más allá para que los jóvenes sean ciudadanos más fuertes, con espíritu crítico, capacidad de comprensión, compasión…», ha explicado en su turno de intervención. Una medida inmediata que se puede poner ya en marcha, en opinión del mandatario, es «poner el género en el centro para garantizar el acceso a la educación de las niñas». Por eso, el 92% de las contribuciones de su país para la educación «tienen componente de género», ha señalado.

Stefania Giannini, subdirectora general de educación de la Unesco, ha coincidido con sus predecesores en el diagnóstico y el tratamiento. «Encaramos una crisis de aprendizaje que está provocando que se estanquen los avances de la Agenda 2030. Tenemos que concienciar sobre esta cuestión. Las cifras son una prueba clara de que no podemos aceptar que las cosas sigan como están», ha analizado. En línea con lo expresado por el representante canadiense, la diplomática ha recordado la importancia de introducir los ODS en el currículo escolar y de formación universitaria. «Hay que educar para el desarrollo, para que los niños de hoy sean adultos con valores en el futuro».

Giannini ha terminado su turno de palabra destacando la necesidad de formar más y mejor a los maestros. Una idea que ha desarrollado la siguiente participante en el debate, Susan Hopgood, presidenta de la Internacional de la Educación, organización sindical que aglutina a organizaciones de todo el mundo de maestros y empleados de la educación. Según sus encuestas, «los docentes creen que la profesión sigue siendo poco atractiva. En Camerún, una afiliada nos dijo que, a veces, cobran menos de 50 dólares al mes», ha explicado la representante.

Existe la necesidad de incorporar a más maestros a los sistemas educativos, pero no de cualquier manera. Para que sus enseñanzas sean de calidad ellos mismos tienen que estar cualificados. También en esta asignatura, el mundo suspenderá en 2030 de continuar las tendencias actuales. Como en tantos otros indicadores, en África subsahariana se registran los peores datos en este sentido: solo el 64% de los maestros de primaria y el 50% de secundaria tienen la capacitación mínima requerida para ejercer su labor. «Y esta proporción ha estado disminuyendo desde el 2000, como resultado de que las escuelas contrataron maestros sin formación para cubrir los puestos a un coste menor», alerta la Unesco en su informe. «La educación pública sigue infrafinanciada. Los sistemas educativos cada vez se privatizan más. Pero los Gobiernos tienen que reconocer que la educación es un derecho humano y no un producto», ha concluido su discurso Hopgood.

617 millones de niños y adolescentes (el 58%) no alcanzan las competencias básicas en lectura y matemáticas

Tampoco sale bien parada África subsahariana en materia de infraestructuras. «La situación es extrema en los niveles primario y secundario inferior, donde menos de la mitad de las escuelas de la región tienen acceso a agua potable, energía eléctrica, computadoras e Internet», escriben los autores del informe de la ONU. En el nivel secundario superior, el 57% de las escuelas sí tienen energía eléctrica, pero solo entre el 25% y el 50% cuenmtan con acceso a Internet, ordenadores, agua potable e instalaciones para lavarse las manos.

Otros datos «alarmantes» han sido destacados por los intervinientes. Para Kazuhiro Yoshida, copresidente del Comité de Dirección de ODS-Educación 2030, lo es que «solo se vaya a reducir a 225 millones en 2030 en comparación con los 260 millones actuales». También es motivo de alerta la exclusión de «determinados adolescentes» de la secundaria, en opinión de María José Monge, presidenta de Fundación Monge de Costa Rica. «Esto genera luego desempleo y situaciones de pobreza», ha analizado.

En tres horas de debate, en el que representantes de decenas de países han expuesto sus progresos, retos pendientes y medidas que planean tomar, estos fueron los temas candentes. El estudio de la Unesco, cuyos resultados recoge el informe de seguimiento de los ODS presentado esta semana en Nueva York, contiene un buen puñado más de estadísticas que demuestran que no se van a conseguir las metas en lo que a educación se refiere. Y los expertos coinciden: sin educación de calidad, el resto de Objetivos serán inalcanzables. Sin ella, las personas no accederán a trabajos decentes, ni se eliminará la desigualdad de género, ni erradicará la pobreza o el hambre.

Fuente del artículo: https://elpais.com/elpais/2019/07/10/planeta_futuro/1562751921_561796.html

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