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20 libros de Pedagogía imprescindibles (manuales, textos y guías)

Por: Arturo Torres. 

La comunidad educativa es numerosa y tan activa como decisiva. Del trabajo de maestros, psicopedagogos y otros especialistas depende que exista o no la posibilidad de que una generación de jóvenes o no tan jóvenes puedan llegar a ser personas bien informadas y con facilidad para el pensamiento crítico.

Esta selección de libros de pedagogía puede ser de utilidad para afrontar los retos de la educación y los cambios que se han producido en este ámbito del mejor modo posible.

Los mejores libros para educadores

Aquí puedes ver una serie de obras especialmente indicadas para profesionales del ámbito de la educación.

1. Cómo enseñar mejor (M. Ponce)

Desde una perspectiva constructivista, en este libro se realizan propuestas sobre formas de facilitar la aparición de dinámicas de aprendizaje autónomo por parte del alumnado: reforzar los puntos fuertes de los alumnos, saber reconocer de manera adecuada el feedback de las medidas de enseñanza, etc.

2. Dispositivos digitales móviles en Educación (E. Vázquez-Cano y M. Luisa Sevillano)

La aparición de los dispositivos digitales móviles ha llegado con fuerza al mundo de la educación, y en este libro se exploran tanto sus riesgos como sus oportunidades asociadas. Uno de los libros de pedagogía más recomendables para estar al día en estos temas.

  • Para ver más información sobre el libro, consulta aquí.

3. Pedagogía de la autonomía (P. Freire)

Paulo Freire fue uno de los educadores más influyentes de la historia, y en este libro expresa buena parte de los principios que estructuraron su obra. Especialmente importante es el modo en el que Freire define la buena educación, entendida no como una transmisión de conocimientos que deben ser memorizados sino como una ayuda para que los estudiantes puedan llegar a desarrollar áreas de interés y la capacidad para educarse por su cuenta.

4. Psicología y Pedagogía (J. Piaget)

Uno de los grandes clásicos de la Psicología Educativa a cargo del padre de la Psicología Evolutiva. Una pequeña joya que, a pesar de no estar al día sobre los avances en esta materia (se publicó en el año 1970), sienta las bases teóricas y apunta a las principales problemáticas a las que se han ido enfrentando los sistemas educativos a finales del siglo XX y principios del XX.

  • Lo puedes encargar aquí.

5. Las altas capacidades en la escuela inclusiva (M. Sánchez Dauder)

En este libro se explican, en forma de cuento, diferentes propuestas para hacer que las necesidades educativas de los alumnos con altas capacidades y las del resto del alumnado puedan llegar a encajar sin romper la armonía en el aula.

  • Si te interesa el libro, lo puedes conseguir aquí.

6. Educar con co-razón (J. M. Toro Ales)

Un libro cuya función principal es inspirar. En sus páginas se habla sobre lo que es la educación, lo que podría ser, y el modo en el que los docentes y los estudiantes habitan el aula. Uno de los libros de pedagogía más literarios.

  • Para más información sobre el libro, consulta esta página.

7. Pedagogía del oprimido (P. Freire)

Otro de los grandes clásicos de este educador brasileño. En «Pedagogía del oprimido», Freire propone una pedagogía crítica que permita hacer más fácil el cambio social hacia un sociedad más igualitaria, potenciando el pensamiento crítico de los estudiantes y dándoles las herramientas para combatir la manipulación confundida como aculturación.

  • Si te interesa esta obra, aquí verás más información.

8. Educar Hoy (P. Bronson y A. Merryman)

Un libro basado en descubrimientos sorprendentes acerca de cómo piensan y actúan los más jóvenes. En sus páginas se habla sobre temas tan importantes como la agresividad en niños y niñas, cuándo empiezan a mentir y por qué lo hacen, las riñas entre hermanos, etc. Puede ser útil tanto para padres y madres como para profesionales de la educación.

  • Puedes hacerte con él aquí

9. Sé un maestro (S. Travieso y Teniente)

Este no es un libro teórico sobre cómo llegar al mundo de la educación, sino un pequeño y sencillo manual de emergencia para aquellas personas que han empezado a dar clases en un aula. El subtitulo del libro dice todo: «lo que querría que me hubiesen contado cuando comencé a dar clases».

10. Crear hoy la escuela del mañana (R. Gerver)

Propuestas y fundamentos teóricos y prácticos sobre el cambio de paradigma en la educación. Uno de los libros para maestros que apuntan al desarrollo de modelos de enseñanza basados en la innovación.

11. rEDUvolution (M. Acaso)

María acaso, la autora de este libro, es profesora de Educación Artística en la Universidad Complutense de Madrid, y en esta obra muestra varios de los retos que deben afrontar los docentes si quieren transformar la educación en una herramienta de cambio personal y social.

  • Aquí hay más información sobre el libro.

12. La pedagogía contra Frankenstein (M. A. Santos Guerra)

Una selección de textos acerca de la necesidad de entender los contenido impartidos en clase de manera global, como un sistema que, en su conjunto, de una base para que los alumnos se formen en todas las áreas.

13. Aprendizaje cooperativo en las aulas (J. C. Torrego y A. Negro)

El aprendizaje cooperativo es uno de los grandes potenciales sin explotar de los sistemas de educación, a menudo totalmente centrados en un ambiente de estudio individualista y competitivo. En este libro se recogen información extraída de la teorización y la puesta en práctica de programas de aprendizaje cooperativo a lo largo de los últimos años.

14. La alegría de educar (J. M. Marrasé)

Claves y estrategias para transformar el aula en el que la enseñanza pueda fluir a través de la creatividad y, por qué no, también la diversión. Uno de esos libros para maestros en los que el objetivo se centra no solo en la necesidad de transmitir conocimientos, sino también en hacer esto de manera que esas lecciones signifiquen algo para los alumnos.

  • Si te interesa hacerte con él, lo puedes hacer aquí.

15. Recursos para educar las emociones (R. González y L. Villanueva)

En este libro se plantean las principales preguntas sobre las emociones que deben ser abordadas desde la educación y se proponen métodos para reconocerlas eficazmente y ayudar a otros a saber gestionarlas en el ámbito del aula.

  • Si te interesa, puedes informarte más sobre el libro clicando aquí.

16. The Well-trained mind: a guide to classical education at home (Susan Wise Bauer)

Una guía repleta de pautas a seguir para educar niños y niñas en casa, darles el trato personalizado que necesitan y aprender a dar respuesta a sus necesidades.

  • Puedes leer más sobre esta obra aquí.

17. Teaching community: a pedagogy of hope (Bell Hooks)

¿Cómo conjugar educación y libertad para elegir qué sendas de conocimiento seguir y cuáles no tomar o dejar para más adelante? Aquí se habla sobre qué estrategias educativas funcionan y cuáles no, cómo evitar la discriminación en las aulas cómo motivar al alumnado… Todo ello, bajo el punto de vista personal y experimentado de la autora.

18. Pedagogía y política de la esperanza (Henry A. Giroux)

Este excelente libro explora las relaciones de poder que se establecen en el aula y el modo en el que los conflictos que se pueden dar en ella son dirimidos y, por otro lado, cómo deberían ser dirimidos. Las escuelas son microcosmos en los que se pueden reproducir formas de opresión, racismo, etc. Saber comprender este hecho y actuar en consecuencia es necesario.

19. La educación en el siglo XXI (L. Bartolomé y otros autores)

Una interesante propuesta para aprender acerca de los retos y las posibilidades que van apareciendo en materia de educación durante los últimos años.

  • Si te interesa conseguir este libro o saber más sobre él, haz clic aquí.

20. Igualdad educativa y diferencia cultural (Henry A. Giroux)

¿Cómo fomentar la igualdad y ofrecer un trato ecuánime a un conjunto de alumnos en el que hay personas provenientes de culturas diferentes? Ante esta aparente paradoja, Henry A. Giroux ofrece uno de sus libros de pedagogía más agudos.

  • En este enlace encontrarás más información sobre el libro

Fuente de los documentos: https://psicologiaymente.com/cultura/libros-de-pedagogia

 

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Toda educación es política

Por: Carolina Dome.

 

Toda práctica educativa toma decisiones sobre los procesos de desarrollo infantil. La escuela dirige y genera procesos psicológicos que se confunden muchas veces con el desarrollo espontáneo, con lo esperable en ciertos momentos de la niñez y de la adolescencia. Las teorías psicoeducativas de raigambre socio-histórico-cultural pusieron foco en el dominio crecientemente abstracto o descontextualizado de los conocimientos que produce la escuela, construyendo nuevas formas de desarrollo. Pero también la educación impacta en las vivencias estudiantiles, donde lo afectivo e intelectual funcionan en unidad; a través de la interiorización de actividades intersubjetivas mediadas por complejos sistemas de signos, bajo determinadas a-simetrías con el mundo adulto. Tal fue el planteo de Vygotsky al postular a la vivencia como nueva unidad de análisis psicológica.

Esta idea invita a superar la dicotomía razón-emoción, extendida en el proyecto escolar moderno y a reconocer que lo educativo produce subjetividad, moldeando las prácticas humanas. Estrictamente, siguiendo las ideas de Silvia Bleichmar, la producción de subjetividad es un concepto sociológico: hace al modo en que las sociedades determinan las formas con las cuales se constituyen sujetos plausibles de integrarse a sistemas que le otorgan un lugar. Por ejemplo, ideales como la humanización y la homogeneización constituyeron los ejes de la educación moderna que buscó producir un sujeto histórico determinado: el ciudadano. Ideales que hoy enfrentan contradicciones, crisis y fracasos, bajo condiciones de restricción de los estatutos de ciudadanía.

Aun así, la escuela es un lugar de filiación histórica y es el primer lugar para una filiación que no es la familiar. Según Silvia Bleichmar, es un organizador simbólico, donde se redefine la relación del sujeto con la sociedad y se crean articuladores que producen nuevas formas de simbolización, diferentes a las producidas en las familias de origen. Y ese es el acierto de plantear una Educación Sexual Integral desde una perspectiva de derechos: la sexualidad deja de ser algo que se tramita exclusivamente en el seno de la familia (donde suele ser un tabú) y puede inscribirse en una red más amplia de simbolizaciones, para que lo sublimado a través del saber y del pensamiento genere condiciones para el desarrollo de prácticas de cuidado y promoción de derechos.

Contra eso atentó la campaña antiderechos “con mis hijos no te metas”: contra el lugar de la escuela como ordenador simbólico intersubjetivo, garante de una distribución más democrática del poder-saber acerca de la sexualidad. Su ataque denuncia a la “ideología de género” por predisponer a los sujetos a la homosexualidad, a la sexualización infantil y cuando no, al libertinaje. El sujeto histórico que produce su discurso es más bien un objeto, una propiedad de sus padres.

Pero ese no es único obstáculo para al desarrollo de la ESI: existe una postura más sutil y más extendida que la religiosa, impregnada en la tradición positivista que fundó al Estado y a la escuela argentina. La misma se traduce en la reclusión de la ESI en el terreno de la biología (única materia donde se la suele incluir), con sus contenidos reducidos a “la reproducción humana” y sus objetivos estrechados a metas higienistas, estrictamente preventivas. Su sujeto histórico es el sujeto disciplinado y se sustenta en una concepción biopolítica de la escuela.

Ambas posturas ocultan el rol escolar en la producción de subjetividad. Porque lo escolar, explícita o implícitamente, participa en la producción de las subjetividades sexuadas y en la construcción de las relaciones de género, a través de disposiciones que son apropiadas de forma singular-vivencial por les estudiantes.

Al respecto, vale la distinción señalada por Silvia Bleichmar: la producción de subjetividad es diferente a la constitución del psiquismo. Esa última tiene sus leyes propias, independientes de los enunciados sociales respecto del yo. En otras palabras, el aparato psíquico implica ciertas reglas que exceden la producción de subjetividad, por ejemplo, la represión; que hace al modo en que se constituye el sujeto psíquico. –Luego resta la pregunta por la articulación entre ambas nociones, por el modo en que la escuela interviene o no en los modos de reacomodación del psiquismo, y la inversa, de qué manera las premisas de la constitución psíquica producen la posibilidad de subjetivación–.

Pero lo central es advertir esa distinción fundamental. Porque es que la constitución del sujeto psíquico, y no lo que produce la escuela, la que creará y alojará las marcas de la identidad de género y de la orientación sexual. La ESI no producirá un tipo particular de individuos sexuados, sino que les otorgará un lugar. Y en lo que sí puede participar es en la producción de un nuevo sujeto histórico, a construir. Y para dicha construcción es nuevamente útil la idea de Bleichmar, de pensar la estructuración del sujeto ético, distinto al sujeto disciplinado del proyecto escolar positivista. La escuela participa en esa estructuración a través de la construcción de legalidades que se diferencian de “poner límites”, de acentuar lo preventivo, de advertir peligrosidad en las conductas estudiantiles. Legalidades que, a diferencia, habilitan la participación, la inclusión y la simbolización, regulándolas. Construcción de nuevas legalidades acerca de las relaciones con otras personas, que son habilitantes de una ética de reconocimiento del semejante. Sin una ética de reconocimiento, no hay posibilidad de pensar al semejante como sujeto. Y sin pensar al semejante como sujeto, no hay posibilidad de propiciar las conductas de cuidado.

Toda educación es sexual

Así se tituló un libro de Graciela Morgade (1999) y la frase continúa vigente. Porque por acción u omisión, la escuela siempre dice algo sobre la sexualidad humana. Desde una mirada relacional, la perspectiva de género en la escuela va mucho más allá de los contenidos acerca de la sexualidad (lineamientos ESI), e implica una revisión que va desde el diseño de materiales de trabajo y programas sexistas hasta el desarrollo de políticas de igualdad de trato y oportunidades, en pos de eliminar las representaciones, imágenes y discursos que reafirman los estereotipos de género. A través de los libros de texto, de las prácticas establecidas, de las formas de relación, etc. se perpetúan formas de vivir y de actuar como mujeres y como varones según lo establecido culturalmente. La reproducción de estereotipos de género a través de actividades diferenciadas no sólo segrega en forma binaria a los grupos (sexismo), sino que distribuye recompensas desiguales que inferiorizan a las mujeres (machismo), a la par que invisibiliza otras identidades sexo-genéricas. Tal es el caso de una de mis pacientes cuyo género está indefinido y todos los días, al llegar a su escuela debe decidir en que fila debe formarse, si en la de niñas o en la de niños, porque se sigue ordenando a les estudiantes según el sexo biológico, en un verdadero acto performativo. La escuela genera así una situación paradojal entre “dejarla elegir” e imponerle opciones que no son tales.

Algunos aspectos se están empezando a cuestionar y existen propuestas psicopedagógicas que buscan cambios. Por ejemplo, se propone realizar clases mixtas de Educación Física en todos los niveles educativos (que aún no existen en muchas escuelas secundarias) y algunos colegios de vanguardia avanzaron en el concepto de co-educación, que ameritaría un artículo propio.

Pero existen efectos aún más profundos. La escuela, en forma contradictoria, silencia, pero a la vez es un espacio de performance de los cuerpos sexuados, tal como afirma Judith Butler y se ve en el caso de mi paciente. La distribución de los cuerpos en el espacio del aula y del patio, las normas de vestimenta y apariencia aceptables y no aceptables, el uso del cuerpo en clase y en los recreos, los permisos y sanciones sobre ciertas emociones, la mirada, el uso de la voz, etc. construyen normas corporales, indefectiblemente atravesadas por las lógicas de sexuación modernas que la escuela históricamente dispuso. Según López Louro (1999), la norma corporal es asumida, apropiada –y no estrictamente “seguida”– por el sujeto que se forma en virtud de haber atravesado ese proceso de asumir un sexo en la hegemonía del imperativo que habilita ciertas identificaciones sexuadas y desalienta otras (López Louro, 1999). Se pone de manifiesto que les estudiantes aprenden a aceptar o a resistir la cultura oficial de la escuela, donde no sólo aprenden conductas y conocimientos, sino un conjunto de actitudes y prácticas que se entraman con la construcción de sus identidades. La performatividad escolar de los géneros forma parte del curriculum oculto, en el sentido propuesto por Jackson (1968); en eso que la escuela crea de forma implícita, a veces sin proponérselo, y se sostiene en la invisibilización-naturalización producida en el discurso, en la percepción y en las acciones de agentes educativos, de dimensiones del proyecto escolar moderno basado en el disciplinamiento y control del desarrollo de los sujetos.

Las perspectivas docentes

En el marco de proyectos de investigación UBACyT con sitio en la Facultad de Psicología de la UBA; dirigidos por la Prof. Mg. Cristina Erausquin, realicé entrevistas y cuestionarios con 40 docentes de escuelas de nivel medio, preguntando por situaciones-problema de desigualdad de género en sus contextos de trabajo. El objetivo fue identificar qué es lo que reconocen como desigualdad de género y abrir hipótesis sobre los niveles de visibilidad y acción ante la problemática. Al respecto, y en forma resumida, fue posible identificar tres posiciones principales:

Una de ellas fue conformada por docentes que afirmaron no haber visto ninguna situación de desigualdad de género en la escuela. Ejemplo: «De todos los colegios en los que me desempeñé, en ninguno observé ni presencié un caso con tales características. Por lo general las desigualdades se observan por los niveles sociales y económicos de los alumnos. Incluso por características fisiológicas. Por género, no”. Sin embargo, un dato sobresaliente es que se trata de docentes cuya antigüedad es mayor a 10 años (algunos acumulan más de 20 años), y es difícil sostener que en todo ese tiempo no haya ocurrido ninguna situación de desigualdad de género en su práctica, lo que abre hipótesis sobre la invisibilidad del problema en el discurso escolar, sobre un no-reconocimiento de situaciones y problemas ya visibilizados en el discurso público, afuera de la escuela.

La segunda postura, conformada por la mayoría, se basa en relatos con situaciones concretas, eventos disruptivos en los que la desigualdad las más de las veces constituye una forma de violencia explícita. Ejemplo: “En una ocasión el reto fue tocarle las tetas a una compañera, pero el desafiado se negó y en otra fue «apoyar» a otra compañera y el desafiado aceptó y la apoyó (-..) El nene dijo que era un desafío igual a cualquier otro. Una de los temas que se trabajo fue la cosificación de las compañeras”. En esos casos, las situaciones son reconocidas y explicitadas, a la par que se enuncian acciones para su superación. Pero no aparecen vinculadas a condiciones estructurales de desventaja y desigualdad de los géneros no masculinos, de carácter continúo y/o permanente en la escena social-educativa, ni sobre el rol performativo de la escuela de dichas condiciones.

En cambio, la tercera postura tiene características destacadas. En algunos casos, se incluye una lectura de carácter estructural y/o sistémico sobre la desigualdad, por ejemplo: “han sido infinidades de situaciones que uno vive respecto a la desigualdad de género. Desde las diferencias de oportunidades por ser mujeres hasta el poco lugar para intervenir desde nuestro rol en instituciones”. También fue señalada la dificultad de las mujeres de construir el denominado “oficio del alumno”: “he podido apreciar la dificultad real de alumnas que tienen hijos y que no finalizan su trayecto formativo por cuanto transitan por configuraciones familiares en las que el cuidado de los niños está asignado únicamente a las mujeres. En algunos casos, además, aportan el relato de sus parejas señalando, explícitamente, que no las acompañarán por cuanto decidieron estudiar”. Y en algunos casos se describen formas de desigualdad de mayor invisibilidad en el discurso público, como por ejemplo los micromachismos: «se suele desvalorizar a las niñas ante la resolución de situaciones lúdicas, en particular, en los juegos de equipos, en los que suelen participar de manera más activas los varones que las mujeres, como por ejemplo, no suelen pasarles la pelota, o bien, ellos son los que intentan convertir un gol o un tanto, sin observar si hay una compañera que esté mejor ubicada para poder concretarlo»…

Las desigualdades de género son un problema de preocupación para la gran mayoría de los docentes, aunque se advierten diferentes profundidades en la visibilidad del problema y su inserción en la dimensión institucional. Las situaciones son detectadas desde una perspectiva sensible, atenta y de reconocimiento de la desigualdad, pero son menos los relatos que contienen una interrogación, revisión y/o cuestionamiento de la matriz performativa de los géneros o bien, de las disposiciones que actúan en el sostenimiento de las desigualdades. La propuesta investigativa y de análisis es avanzar en la re-visiblización de lo invisible, que parece habitar en lo institucional y produce violencia a la libertad y a la diversidad. El análisis implica tener conciencia de que hay tiempo por delante. De que hay futuro.

Carolina Dome es docente e investigadora UBA.

Bibliografía:

Lopes Louro, Guacira (1999). “Pedagogías de la sexualidad”, en O corpo educado. Pedagogías da sexualidade. Belo Horizonte: Autentica.

Morgade, G. (coord.) (1999) Toda educación es sexual. Hacia una educación sexuada justa. Ediciones Crujía. Buenos Aires.

Vigotsky, L (1996). La crisis de los siete años. En Segarte A (comp). Psicología del Desarrollo, selección de lecturas. Tomo I. Editorial Félix Varela. La Habana.

Bleichmar, Silvia: Entre la producción de subjetividad y la constitución del psiquismo. Disponible en: http://www.silviableichmar.com/articulos/articulo8.htm

Fuente del artículo: https://www.pagina12.com.ar/217773-toda-educacion-es-politica

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La discriminación, un obstáculo para la educación de niños migrantes y refugiados

Por: Susana Noguera.

En el Foro internacional sobre inclusión y equidad en la educación, organizado por la Unesco en Cali, diferentes expertos explicaron qué estrategias se pueden usar para crear plataformas educativas incluyentes y romper estigmas

Un informe presentado por la Unesco durante el Foro internacional sobre inclusión y equidad en la educación, realizado esta semana en Cali, señala que la discriminación es uno de los principales obstáculos para que niños migrantes y refugiados logren una educación de calidad en los países de acogida.

El tema que está expuesto en el Informe de seguimiento de la educación en el mundo de 2019, cobra especial relevancia para Suramérica que enfrenta la ola migratoria más grande de su historia. Más de 4 millones de venezolanos han dejado su país en busca de trabajo, comida y medicinas. Países como Colombia, Ecuador, Brasil, Perú y Chile han tenido que crear, en corto tiempo, sistemas de atención para cientos de niños, niñas y jóvenes migrantes y refugiados que llegan cada día.

Esta realidad trae a la agenda pública preguntas sobre la importancia de integrar a esos niños en los sistemas educativos y, sobre todo, cómo ayudar a las autoridades y los docentes en el proceso. Durante el foro de la Unesco expertos resaltaron la importancia de la integración de los estudiantes al sistema educativo de los países a los que llegan.

“La educación es un derecho humano fundamental que debe ser garantizado por todos los estados”, le dijo a la Agencia Anadolu la brasileña coordinadora de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación, Camilla Croso. Pero, además de ser una obligación internacional, la integración de los niños al sistema educativo puede significar beneficios pedagógicos y económicos a largo plazo para el país de acogida.

El director de la cátedra Unesco para la inclusión en la educación, Francisco Javier Gil, explica que la diversidad en los salones de clase y en el entorno laboral puede generar retornos económicos. “Hay que hacer una inversión al principio, pero el hecho de que las personas hayan nacido en diferentes territorios se integren enriquece el debate”, dice el experto.

Para lograr esta inclusión académica y sus beneficios existen importantes retos. El informe de más de 300 páginas reseñó una meta análisis de 328 estudios que indica que la discriminación percibida por los inmigrantes y refugiados se asociaba con depresión, temor y baja autoestima. El efecto es aún más fuerte en los niños.

Investigaciones a pequeña escala en Reino Unido indican que los adolescentes refugiados y solicitantes de asilo veían el reconocimiento de sus compañeros nativos del país como un factor que los alentaba a estudiar más.

En otro lado del mundo, estudiantes congoleses y somalíes en Uganda reportaron que la diferencia lingüística provocaba discriminación. A causa de esta afectación, los niños eran más propensos a abandonar la escuela y unirse a pandillas.

Camilla Croso explica que los colegios necesitan políticas y prácticas para hacer que los docentes y los niños sean acogedores. Para lograrlo “es importante conocer la cultura de los migrantes” y hacer intercambios culturales e históricos.

La educación, una aliada contra la xenofobia

Según el estudio, la educación es uno de los mejores antídotos contra la xenofobia. Datos de 12 países europeos señalan que un año más de escolaridad se vinculaba con un aumento de 8 a 10 puntos porcentuales en la probabilidad de tener actitudes más favorables respecto a los inmigrantes.

Pero además, las políticas incluyentes deben sobrepasar los colegios y llegar a la comunidad en general. “Para que podamos garantizar una educación inclusiva tenemos que tener coherencia en todas las políticas de estado. No vamos lograr un sistema educativo incluyente si luego el estado discrimina en otros sitios o si tenemos una sociedad discriminatoria en otros lados”, dice Croso.

Otro reto que enfrentan instituciones educativas a la hora de integrar los niños de una ola migratoria es la capacidad física de los planteles educativos y de los docentes, sobre todo cuando muchos de ellos llegan de golpe a un colegio.

Para superar este reto Croso explica que son necesarias políticas “intersectoriales”, es decir, que involucren las diversas entidades gubernamentales con la sociedad civil, los organismos internacionales y el sector privado. Esto es vital para resolver necesidades como la alimentación, el transporte y la atención en salud de los estudiantes.

A pequeña escala, una herramienta que podría ayudar a los docentes con salones sobrepoblados es aliarse con los alumnos. Fracisco Javier Gil explica que es importante que los docentes recurran a líderes estudiantiles para ayudarlos a llevar la carga. “En cada salón hay líderes y el profesor debe tomarlos como socios en el salón de clases”, dice el experto.

Todas estas herramientas pueden ayudar a países que enfrentan el desafío de integrar niños y niñas migrantes y refugiados.

Para Gil, es vital que los salones de clase reflejen la realidad social en la que están inmersos. “Si una escuela o una universidad está en un territorio donde el 5% de las personas son migrantes, dentro de la escuela debe haber un 5% de personas migrantes y lo mismo debe pasar dentro de la universidad. Si no ocurre eso hay que empezar a investigar por qué no, y quitar todas las barreras que están impidiendo que el salón de clase refleje la realidad social”, concluye Gil.

Fuente del artículo: https://www.trt.net.tr/espanol/vida-y-salud/2019/09/15/la-discriminacion-un-obstaculo-para-la-educacion-de-ninos-migrantes-y-refugiados-1269489

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Cambalache para las escuelas normales

Por: Carlos Ornellas. 

 

Más claro ni el agua purificada. En la mañanera (ya caí en este uso) del 11 de septiembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador expresó “No se van a cerrar las escuelas normales, al contrario, se van a abrir más y el que salga de ahí va a salir con su plaza”. Lo dijo después de que el día anterior había parlamentado una vez más con el liderazgo de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

El Presidente aseguró que no recibió ningún apremio, “a mí nadie me presiona”. Sin embargo, la obtención de una plaza automática para los egresados de las escuelas nórmales es una de las demandas centrales de los cabecillas de esa facción, al menos desde 1993, cuando ya hubo más egresados que plazas disponibles.

Si el Presidente no sintió presión, si las marchas, plantones, tomas de casetas, cierres de aeropuerto no le causaron mella en su creencia, entonces su decisión es producto de un pacto político que, si se le busca fecha, quizá se selló el 12 de marzo de 2018 en Guelatao. Pero concedo que puede ser producto de una convicción profunda, aunque equivocada. ¡Sí, el Presidente puede equivocarse!

La CNTE y sus líderes son huesos duros de roer, no dan su brazo a torcer. No les bastó la palabra del Presidente, bloquearon el Congreso, no habrá leyes secundarias hasta que les cumplan todo y digo todo. Ya lograron mucho y van por más. La nueva exigencia: que se elimine de la Ley General de Educación los consejos de participación social.

La oferta de la coordinadora al gobierno es diáfana: “gobernemos juntos en la educación”. En otras palabras, “vamos a colonizar de nuevo el mando en la educación básica”. Y esta vez no nada más en los territorios que controlamos, “vamos a desplazar a los charros. El mensaje, nada sublime: “tú te irás y nosotros seguiremos”.

Ante las críticas por el convenio —que no fue pacto, sino autosugestión—, el Presidente comparó a los egresados de las normales con los de los colegios del Ejército y la Armada. No obstante, se le pasó señalar las exigencias para la admisión, el rigor de los estudios y la instrucción disciplinaria que reciben en sus estudios.

Para el Presidente: “Los maestros en México están capacitados y ya basta de estar partiendo de supuestos falsos”. Frase contundente. El asunto es que contradice los esfuerzos —al menos discursivos— de la Secretaría de Educación Pública. El mensaje es que la Estrategia para la Mejora de las Escuelas Normales es innecesaria, los egresados de las normales no requieren más.

El Presidente acuerda con la coordinadora, pero ningunea al Congreso Nacional de Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales, le reduce el 20% del presupuesto a las normales públicas, pero habrá plaza en automático para sus egresados.

Un cambalache que beneficiará a unos y perjudicará a la educación pública.

 

RETAZOS

Esta semana se llevó a cabo la IV Reunión de Rectores de Universidades Mexicanas y Japonesas en la UNAM. Habrá tiempo de compartir buenas noticias.

Fuente del artículo: https://www.excelsior.com.mx/opinion/carlos-ornelas/cambalache-para-las-escuelas-normales/1336364

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#YaNoNosCallamosMás

Por: Mariana Iglesias.

 

La conducta de Humberto Cristian Aldana estaba orientada a la selección de especiales víctimas, elegidas a través del interrogatorio sobre la vinculación familiar, la existencia de abusos previos y la inexperiencia sexual propia de la corta edad de sus elegidas, aprovechando del contexto familiar un particular estado de vulnerabilidad». Los fundamentos de la sentencia que condenó al músico a 22 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores se conocieron el martes. Un día después, la Justicia condenó al periodista Lucas Carrasco a 9 años de prisión por abuso sexual de una joven en el marco de una relación consentida. «Sé que no soy la persona más amable del mundo… pude haber destratado a alguien… ser un irrespetuoso… pero no soy un violador», se defendió Carrasco. La Justicia opinó lo contrario. Una idea similar usó Plácido Domingo para defenderse de las denuncias de acoso sexual: «Pensé que todas mis interacciones y relaciones siempre fueron bienvenidas y aceptadas». Esta semana aparecieron más mujeres que aseguran haber sido abusadas por el tenor, son más de 20. Este jueves las Actrices Argentinas acompañaron otra denuncia por acoso sexual. #YaNoNosCallamosMás. Las voces de las mujeres se escuchan cada día más fuerte.

 La educación que incomoda 

El martes 10 el Episcopado presentó un documento contra la IDEOLOGIA DE GENERO Y EL ABORTO. FOTOS MARTIN BONETTO

Tras la condena contra Carrasco, los abogados de Sofía Otero repartieron un comunicado en el que pedían que el fallo fuera «acompañado de la implementación de la ley de Educación Sexual Integral (ESI)». ¿Por qué? Porque en las clases de Educación Sexual también se aprende que el cuerpo no debe ser violado. Justo esta semana el Arzobispado presentó un documento para oponerse a lo que llaman la «ideología de género» que -dicen- «contamina» la educación sexual. Justo estos días se conocieron más testimonios de las víctimas del Próvolo: los chicos sordomudos eran violados por los curas hasta que se desmayaban.

Fuente del artículo: https://www.clarin.com/opinion/-yanonoscallamosmas_0_4cEMmme.html

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Premio nacional para un colegio de la comarca de Talavera por un proyecto de cuidado del medio ambiente

Por: La Voz de Talavera.

El proyecto ‘Reducir es posible’, realizado por el Colegio Rural Agrupado (CRA) Entrerríos de la localidad toledana de Los Cerralbos y dedicado a la reducción y gestión de residuos producidos en el centro escolar, ha sido uno de los proyectos ganadores del Premio Acción Magistral 2019, convocado a nivel nacional por FAD y BBVA y que será entregado el sábado 21 en Madrid por la ministra de Educación, Isabel Celaá.

Al premio optaban en diferentes categorías un total de seis centros educativos de Castilla-La Mancha: además del CRA de Los Cerralbos, también han participado en el concurso el Instituto ‘Princesa Galiana’, de Toledo capital; el CRA ‘Los Pinares’, de Campillo de Altobuey; el centro ‘Nuestra Señora de la Consolación’, de Villacañas (Toledo); el CEIP ‘Alcázar y Serrano’, de Caudete (Albacete); y el CEIP ‘Entre Culturas’, de Hellín (Albacete).

REDUCCIÓN DE LA HUELLA AMBIENTAL

El trabajo del CRA Entrerríos ha formado parte de una iniciativa que persigue la reducción de la huella ambiental, transformando el entorno escolar en un ambiente más sostenible, a través del fomento de la “R” de “Reducir” envases y residuos. “Este proyecto responde a la inquietud de los propios alumnos, que nos reclamaban actuar para encontrar una solución al problema de gestión de residuos”, explican desde el centro.

Entre las iniciativas planteadas en el curso 2018-2019, se ha implantado un sistema de pesaje de residuos de papel y plástico del que se ha ido haciendo seguimiento para comprobar el cumplimiento del objetivo.

EN LA RED NACIONAL DE ECOESCUELAS

Asimismo, se celebró el Día de Acción con la Comunidad, en el que bajo el lema “Compra responsable sin residuos plásticos” se ofrecieron charlas para concienciar a alumnos, profesores, establecimientos locales y gente del pueblo, de que reduzcan el uso de bolsas y envases de plásticos.

Gracias a esta iniciativa, que ha involucrado a la comunidad educativa y a gran parte de los habitantes de la zona, y a que forma parte de la red nacional de Ecoescuelas, el CRA Entrerríos de Los Cerralbos ha sido seleccionado este año para llevar a cabo el proyecto internacional sobre residuos “Litter Less Campaign”, junto a 27 ecoescuelas de España.

348 TRABAJOS DE TODA ESPAÑA

El Premio, que este año celebra su decimoquinta edición, forma parte de Acción Magistral, un proyecto educativo de la Fad y BBVA para potenciar y apoyar a los/as docentes españoles que trabajan día a día por intentar hacer de la escuela y la educación un lugar más creativo, innovador y generador de impacto social educativo.

En la edición de este año, se han presentado un total de 348 proyectos elaborados por docentes, alumnos y AMPA de distintos centros educativos de toda España que realizan proyectos educativos de innovación social educativa.

El trabajo ganador del CRA Entrerríos incluía un vídeo explicativo del mismo, que ofrecemos a continuación.

Fuente del documento: https://www.lavozdetalavera.com/noticia/52976/comarca/video-/-premio-nacional-para-un-colegio-de-la-comarca-de-talavera-por-un-proyecto-de-cuidado-del-medio-ambiente.html

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El derecho a la educación del siglo XXI

Por: Andrés Gil Domínguez.

 

El derecho a la educación, consagrado en las constituciones de los siglos XIX y primera mitad del XX, estuvo determinado por contenidos referidos a la potestad titularizada por las personas de poder acceder, en general, a la educación y ,en particular, a la educación básica o primaria. Las constituciones de la segunda mitad del siglo XX y los instrumentos internacionales sobre derechos humanos incluyeron dentro de sus contenidos el acceso a los niveles secundario y universitario.

El modelo que se enmarcó en la revolución industrial estuvo signado por una obligación de hacer, a cargo del Estado, determinada por una actividad de prestación basada en una política pública con un inicio (la escuela primaria extendida al nivel inicial) y un eventual final (la universidad).

Con dicho esquema, se garantizó plenamente el derecho a la educación en un contexto social y económico vinculado a un factor de multiplicación de la tecnología (esto es, el número de veces que una tecnología es capaz de mejorar la función o el objetivo que le fue asignado; como por ejemplo, los automóviles permiten pasar de nuestra velocidad al andar 6 km/h a 90 km/h lo cual significa un factor de multiplicación de 15 en cuanto 15×6= 90) que surcó a varias generaciones.

La revolución digital presenta un factor de multiplicación de la tecnología de la información del orden de un millón (mientras que el factor de multiplicación de la agricultura fue de 100 y el de la revolución industrial fue de 1000) que se ha desarrollado en tan solo setenta años.

La revolución industrial duró cien años, transcurriendo a través de cuatro generaciones, lo cual posibilitó que las generaciones sucesivas fueran cambiando su formación para adaptarse a los desafíos laborales y sociales del futuro. La cuarta revolución industrial motorizada por la inteligencia artificial implica el paso del conocimiento analógico al digital y se desarrollará quizás en una sola generación, produciendo un desafío imposible de determinar en este presente.

La cultura del siglo XX donde se insertó la educación estuvo dominada por un plano donde coexistían un conjunto de percepciones superficiales (a veces caóticas) que solamente podían ser superadas gracias a la intermediación de un profesor o un maestro, laico o religioso.

Era un camino de articulación complejo presentado como una pirámide invertida en cuya punta se obtenía el sentido auténtico de las cosas, y cuando allí se arribaba, se consideraba que habíamos adquirido el conocimiento o la experiencia.

Tal como lo expone Alessandro Baricco en el libro The Game , la revolución digital produjo una revolución cultural donde la pirámide se reubicó en su postura tradicional, puesto que las esencias afloran en la cúspide sobre la base de una experiencia transformada en “posexperiencia”, como una suerte de hija de la superficialidad (la cual se alcanza utilizando las herramientas que provee la insurrección digital) mientras que las complejidades se esconden en algún sitio.

Así está hecho el iPhone, Google, Amazon, Facebook, YouTube, Spotify y WhatsApp, desplegando una simplicidad donde la inmensa complejidad de la realidad emerge en la superficie dejando tras de sí cualquier lastre que haga más pesado el corazón esencial. Ante el desarrollo de la comunidad digital, las instituciones públicas y muy especialmente la escuela, no preparan ni tampoco entrenan las capacidades útiles para poder participar de este nuevo juego, lo cual genera una desproporcionada brecha (digital y de las otras) entre incluidos y excluidos.

¿Puede el derecho a la educación receptado en las constituciones y los instrumentos internacionales sobre derechos humanos seguir manteniendo la misma estructura analógica frente a la revolución digital? Indudablemente no. De hacerlo generaría un regresivo anacronismo en todos los ámbitos que encapsularía definitivamente a la enseñanza en el superado modelo analógico.

El derecho a la educación digital no puede estar limitado por niveles o segmentos educativos, sino que, la prestación del servicio educativo como política pública debe ser dinámica. En otras palabras, las necesidades de aprender demandan una enseñanza constante de cómo se maneja el mundo digital.

En este sentido, alfabetizar incluye dotar de capacidades para acceder al mercado laboral, poder desarrollar emprendimientos productivos, disfrutar de los beneficios de la disrupción tecnológica. Esto abarca por igual a las niñas, niños y adolescentes, como así también, a los adultos y a los adultos mayores. Ante dicha realidad el Estado como sujeto pasivo asume -en los términos expuestos por Bidart Campos- una obligación activamente universal que consiste en desarrollar políticas concretas mediante “un hacer frente a todos”.

El derecho a la educación del siglo XXI demanda con urgencia pasar del modelo analógico a un sistema digital, de forma tal, que permita optimizar las nuevas relaciones que el ser humano entabla a diario con la tecnología, y en consecuencia, con una emergente cultura de conectividad masiva y subjetividades dúctiles.

Fuente del artículo: https://www.clarin.com/opinion/derecho-educacion-siglo-xxi_0_IUwBhpW.html

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