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No te engañes, tu hijo no necesita una tableta

Por: Catherine L´Ecuyer

La tecnología es útil en mentes preparadas para usarlas, no en mentes inmaduras sin autocontrol.

La Asociación de Pediatría Canadiense ha publicado recientemente sus recomendaciones respecto al consumo de medios digitales en edades tempranas. Se parecen mucho a las recientes de la Academia Americana de Pediatría. Es lógico, ya que los estudios sobre los que se apoyan ambas organizaciones son los mismos.

Limitar el tiempo de medios digitales para los niños de menos de 5 años

1. Nada de consumo para los niños de menos de 2 años

2. Menos de una hora al día para los niños de entre 2 y 5 años

3. Nada de consumo una hora antes de ir a la cama

4. Nada de consumo pasivo de pantalla en los parvularios (o sea, nada de películas comerciales)

5. Concretar tiempos libres de pantalla durante las comidas y durante el tiempo de lectura

Atenuar los riesgos asociados con el consumo de medios digitales

6. Controlar el contenido y estar, en la medida de lo posible, con el niño mientras consume pantalla

7. Dar prioridad a contenidos educativos y adaptados a la edad de cada niño

8. Adoptar estrategias educativas para la autorregulación, la calma y el establecimiento de límites

Estar atento a la utilización de las pantallas

9. Tener un plan (no improvisar) respecto al uso de las pantallas en el hogar

10. Ayudar a los niños a reconocer y cuestionar los mensajes publicitarios, los estereotipos y otros contenidos problemáticos

11. Recordar que demasiado tiempo dedicado a las pantallas deriva en oportunidades perdidas de aprendizaje (los niños no aprenden a través de la pantalla en esas edades)

12. Recordar que ningún estudio apoya la introducción de las tecnologías en la infancia

Los adultos deberían dar el ejemplo con un buen uso de las pantallas

13. Sustituir el tiempo de pantalla por actividades sanas, como la lectura, el juego exterior y las actividades creativas

14. Apagar los dispositivos en casa durante los momentos en familia

15. Apagar las pantallas mientras no se usan, evitar dejar la televisión “siempre puesta”

En 2006 y en 2011, la Academia Americana de Pediatría ya había hecho recomendaciones parecidas, pero estaban basadas principalmente en investigaciones sobre el consumo de la televisión, ya que no había aún conjuntos de estudios concluyentes sobre el efecto de la tableta o del smartphone en la mente infantil. Este vacío temporal dio mucho que hablar. Dimitri Christakis, uno de los principales expertos mundiales en el efecto pantalla —y sobre cuyos estudios se basó la Academia Americana de Pediatría para emitir sus recomendaciones de 2006 y 2011—, se preguntó públicamente en 2014 si esas recomendaciones se aplicaban también a la tableta, dada su peculiar interactividad.

Su pregunta —que no se apoyaba en estudios, sino en su intuición personal— sembró la duda, y provocó la publicación de cientos de artículos en Internet que la interpretaban como una bendición de la tableta en el ámbito educativo. El argumento era que quizá no es lo mismo estar pasivamente sentado ante un televisor que estar jugando con la tableta. Los estudios no confirmaron su hipótesis. Hoy sabemos que los estudios no marcan diferencias sustanciales para esos dos medios antes de los 5 años, ya que el efecto pantalla tiene más inconvenientes que beneficios para esa franja de edad.

Los niños no aprenden a través de una pantalla, sino mediante la experiencia con lo real y a través de sus relaciones interpersonales

El consumo de pantalla por encima de lo recomendado por las principales asociaciones pediátricas en el mundo puede contribuir a un déficit de aprendizaje, a una pérdida de oportunidades de relaciones interpersonales, a la impulsividad, a la inatención, a la disminución del vocabulario, a problemas de adicción y de lenguaje. Y el etcétera es largo. La lógica es que la atención que un niño presta ante una tableta no es una atención sostenida, sino una atención artificial, mantenida por estímulos externos frecuentes e intermitentes. Quien lleva la rienda ante una tableta no es el niño, sino la aplicación del dispositivo, programada para enganchar al usuario.

En definitiva, hoy sabemos que los niños no aprenden a través de una pantalla, sino mediante la experiencia con lo real y a través de sus relaciones interpersonales con una persona sensible. Y los dispositivos, por muy sofisticados que sean sus algoritmos, carecen de esa sensibilidad. Porque la sensibilidad es profundamente humana.

El cerebro humano está hecho para aprender en clave de realidad y los hechos nos indican que los niños aprenden a través de experiencias sensoriales concretas que no solamente les permiten comprender el mundo, sino también comprenderse a sí mismos. Todo lo que los niños tocan, huelen, oyen, ven y sienten deja una huella en su mente, en su alma, a través de la construcción de su memoria biográfica que pasa a formar parte de su sentido de identidad. En definitiva, los niños aprenden en contacto con la realidad, no con un bombardeo de estímulos tecnológicos perfectamente diseñados. Tocar la tierra húmeda o mordisquear y oler una fruta deja una huella en ellos que ninguna tecnología puede igualar.

Y eso de que perderán “el tren” u “oportunidades laborales” por no saber usar una tableta… Pues quizá ya es tiempo de que borremos esas arcaicas ideas de nuestras acomplejadas mentes de inmigrantes digitales. La tecnología está programada para la obsolescencia, como es lógico. Es ley de mercado. No nos engañemos, si nuestro hijo o nuestra hija aprende sin ayuda a manejar un smartphone en cinco minutos, no es porque nació nativo digital y por lo tanto sumamente inteligente, es porque los ingenieros que conciben y diseñan esos dispositivos son inteligentes inmigrantes digitales. Steve Jobs lo sabía porque los contrataba él, quizá por eso no dejaba a sus hijos usar el IPad. Y quizás por eso altos directivos de empresas tecnológicas de Silicon Valley mandan a sus hijos a una escuela que no usa pantallas.

Tocar la tierra húmeda o mordisquear y oler una fruta deja una huella que ninguna tecnología puede igualar

No nos dejemos enredar por la idea de que “la mejor educación en el uso responsable de las tecnologías se hace adelantando la edad de uso”. Los estudios no respaldan esa hipótesis, que demasiadas veces nos presentan fundaciones y empresas educativas patrocinadas por entusiastas empresas tecnológicas. Es una lástima que el ámbito científico no tenga los recursos económicos suficientes para divulgar sus hallazgos, para competir contra los ilimitados presupuestos de marketing de las empresas tecnológicas y contra el “trance digital” que sufren algunas empresas educativas. Ese trance digital es contagioso y puede hacer perder la perspectiva a más de un padre, llevándoles a percibir un cambio tecnológico con una actitud de fascinación casi apocalíptica, que interpreta el cambio tecnológico como radicalmente determinante y revelador del futuro, como una condición sine qua non para el progreso de la educación de sus hijos.

Al ritmo actual de la obsolescencia tecnológica, esa tesis no es realista. Claro que es importante la tecnología, claro que mejora nuestra calidad de vida. ¿Quién se imagina conduciendo sin GPS y con mapas enormes de papel, siendo operado con tecnologías antiguas, buscando una dirección o planificando vacaciones sin Internet, o trabajando a diario sin un ordenador en condiciones? No, no se trata de ser un nostálgico del papel. Sin embargo, la tecnología es útil y maravillosa en mentes preparadas para usarlas, no en mentes inmaduras que todavía no tienen capacidad de autocontrol, templanza, fortaleza y sentido de la intimidad. En un mundo con más pantallas que ventanas, la mejor preparación para el mundo digital siempre será la que ocurre en el mundo en tres dimensiones, en el mundo real.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2017/07/16/mamas_papas/1500184427_052226.html

 

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El hogar y la educación sexual

Por: Ernesto Álvarez Miranda

«Existe la imperiosa necesidad de incorporar la tolerancia y el respeto a la diversidad como principios esenciales de la educación».

Desde la dictadura de Velasco no se producía una ofensiva estatista en materia de educación como la que hoy apreciamos y de la que César Landa da cuenta en un artículo publicado en este Diario (“El género en la educación y la Constitución”, 10/7/2017). La Constitución en el artículo 6 reconoce el derecho de los padres a participar en la educación de los hijos; por tanto, el Estado no puede imponer un modelo exclusivo y excluyente en sus contenidos curriculares, menos aún en educación sexual, donde cada hogar la enseña en función a un conjunto de valores de carácter, cultura y factores individuales del niño.

Decidir respecto de la educación de los hijos es una tarea de los padres, pues son estos quienes se encuentran en la posibilidad de protegerlos. Para eso, incluso existe el pluralismo en materia de proyectos escolares. Es así que el propio Tribunal Constitucional en la sentencia 1817-2009-PHC/TC (fundamento jurídico 6) estimó que “el constituyente ha reconocido el principio de especial protección del niño, que se fundamenta en la debilidad, inmadurez (física y mental) o inexperiencia en que se encuentran los niños, y que impone tanto al Estado como a la familia” protegerlo.

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Desvelados los secretos que rodean la creación de un agujero negro

Por: Tendencias 21

Observada al detalle una de las explosiones más poderosas del universo

 

Los secretos que rodean la creación de un agujero negro han sido desvelados durante la observación de una de las explosiones más poderosas del universo, los estallidos de rayos gamma. Las observaciones desvelaron algunas de las incógnitas sobre el proceso por el que una explosión de rayos gamma evoluciona a medida que una estrella moribunda colapsa para convertirse en un agujero negro.

Los estallidos de rayos gamma son unos de los eventos más enérgicos y explosivos del Universo. Son tan efímeros, desde unos pocos milisegundos hasta aproximadamente un minuto, que observarlos con precisión ha sido, hasta ahora, una tarea compleja.

Utilizando varios telescopios terrestres y espaciales, entre ellos el telescopio robótico MÁSTER-IAC, de la Universidad Estatal de Moscú, ubicado en el Observatorio del Teide (Tenerife), un equipo internacional liderado por la Universidad de Maryland (UMD), de Estados Unidos, y en la que han participado investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), ha observado con un detalle sin precedentes una de estas explosiones. Los resultados se publican en la revista Nature.

El evento, denominado GRB160625B, reveló detalles clave sobre la fase inicial de la explosión de rayos gamma y la evolución de los grandes chorros de materia y energía que se forman como resultado de la misma.

«Las ráfagas de rayos gamma son eventos catastróficos, relacionados con la explosión de estrellas masivas de unas 50 veces el tamaño de nuestro sol», explica Eleonora Troja, investigadora en el Departamento de Astronomía de la UMD y autora principal del estudio.

«Si clasificamos todas las explosiones del Universo según su energía, los estallidos de rayos gamma estarían justo detrás del Big Bang. En cuestión de segundos, el proceso puede emitir tanta energía como el Sol en toda su vida. Por ello, nos interesa mucho conocer cómo suceden estos fenómenos».

Las observaciones desvelaron algunas de las incógnitas sobre el proceso por el que una explosión de rayos gamma evoluciona a medida que una estrella moribunda colapsa para convertirse en un agujero negro.

En primer lugar, los datos sugieren que el agujero negro produce un fuerte campo magnético que inicialmente gobierna los chorros de emisión de energía. Después, cuando el campo magnético disminuye, la materia toma el control y comienza a dominar los chorros.

La mayoría de especialistas en rayos gamma sostenían que los chorros se regían por la materia o por el campo magnético, pero no por ambos. Ahora, los resultados de esta investigación, publicados mañana en la revista Nature, sugieren que ambos factores juegan un papel fundamental.

Nacimiento de agujeros negros

«Pocos segundos después de la detección de una explosión de rayos gamma por el satélite Fermi de la NASA, el telescopio robótico MASTER-IAC comenzó a observar en el visible este fenómeno tan energético que apenas dura unos segundos y nos ha permitido medir la polarización de la radiación emitida y conocer así la naturaleza de los procesos físicos involucrados», explica Rafael Rebolo, director del IAC y uno de los autores de este trabajo.

«En el futuro -añade-, con los telescopios de la red de telescopios CTA (Cherenkov Telescope Array) que se instalarán en La Palma se podrá observar con más detalle este tipo de fenómenos de muy alta energía vinculados con la formación de agujeros negros».

Los datos sugieren que la radiación sincrotrón -cuando los electrones se aceleran en una trayectoria curva o espiral- activa la fase inicial y extremadamente brillante de la ráfaga, conocida como la fase «rápida».

Se consideraron durante mucho tiempo otros dos candidatos principales, además de la radiación sincrotrón: la radiación del cuerpo negro, fruto de la emisión de calor de un objeto, y la radiación Compton inversa, que se produce cuando una partícula acelerada transfiere energía a un fotón.

«La radiación sincrotrón es el único mecanismo de emisión que puede crear el mismo grado de polarización y el mismo espectro que observamos al principio de la explosión», apunta Elena Troja.

Logro importante

«Nuestro estudio proporciona pruebas convincentes de que la repentina emisión de rayos gamma es impulsada por la radiación sincrotrón. Este es un logro importante porque, a pesar de décadas de investigación, el mecanismo físico que impulsa los estallidos de rayos gamma aún no había sido identificado con exactitud».

Fermi, el Telescopio Espacial de Rayos Gamma de la NASA, fue el primero en detectar la emisión de rayos gamma de GRB160625B. Poco después, MASTER-IAC, de la red de telescopios robóticos MASTER, cuyo principal investigador es Vladimir Lipunov, de la Universidad Estatal de Moscú (Rusia), siguió con observaciones en el rango visible mientras la fase de alerta seguía activa.

MASTER-IAC recopiló datos sobre la cantidad de luz visible polarizada en relación con la luz total producida durante el rápido estallido. Debido a que la radiación sincrotrón es uno de los fenómenos que pueden polarizar la luz, los datos proporcionan el vínculo crucial entre la radiación sincrotrón y la fase inicial de la explosión de rayos gamma.

Un campo magnético también puede influir en la cantidad de luz polarizada que se emite a medida que pasa el tiempo y la ráfaga evoluciona. Debido a que fueron capaces de analizar los datos de polarización durante casi todo el estallido de la ráfaga, pudieron discernir la presencia de un campo magnético y observar cómo cambiaba según GRB160625B continuaba expulsando los chorros de materia.

Referencia

Significant and variable linear polarization during the prompt optical flash of GRB 160625B”. Nature 547, 425–427 (27 July 2017) doi:10.1038/nature23289

Fuente:  http://www.tendencias21.net/Desvelados-los-secretos-que-rodean-la-creacion-de-un-agujero-negro_a44098.html
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La educación de calidad no tiene sentido, si los funcionarios no son de calidad

Por: César Sagastume

Es preocupación de los distintos estratos sociales demandar una educación de calidad que el Estado debe proveer a los futuros servidores.  Muchas veces, las recomendaciones trilladas de especialistas y expertos que dan alrededor del problema en la formación de ciudadanía con conciencia cívica para trabajar por un patria deteriorada y desgastadas no ha logrado corrige el problema.

Se hace necesario analizar otras aristas del asunto, debiéndose considera el comportamiento de funcionarios que se ha enquistado que en todos los estratos sociales y entidades que fueron desmoronando al Estado Republicano para mantener el status quo  de pobreza ignorancia, violencia, corrupción, deterioro ambiental y desnutrición; lo que nos lleva a la conclusión que por varias generaciones el sistema educativo no ha establecido lineamientos claros en la formación de su recurso humano propiciando una educación elitista, que no permite las mismas condiciones educativas para todas la clases sociales.

Se puede afirmar que existe una educación elitista en todos los niveles educativos que reciben educación de calidad, empero la mayoría deben de conformarse con migajas de educación de baja calidad, que por ampliar la cobertura por mandatos externos implementan programas que apenas alcanzan a dar pinceladas del conocimiento necesario para responder a las exigencia profesionales que se dan en todos los niveles educativos desde la preprimaria hasta la universitaria, otorgando al final un titulo que da acreditación para su desempeño con baja calidad para atender las demandas de una nación libre y soberna.

No se puede negar que los objetos y sujetos del CNB están considerados, pero olvidan  los componentes del currículo subyacente que complementan la formación de un ciudadano digno y capaz, que dejan al margen el ejemplo de las estructuras criminales y poderosas que manejan el Estado, sin obviar las estructuras poderosas transnacionales que manejan condiciones para mantener a los Estados en esta caótica situación, y que deben dar ejemplo para complementar el currículo para la formación del ciudadano apto y competente.

Cuando estas organizaciones mal llamados partidos políticos,  nombran a los menos aptos a ser candidatos, proponiendo al pueblo elegir bajo nominaciones perversas y compuestas para crear maldad, y tener como única opción elegir a los menos aptos, que al final se pierden en la ambición, corrupción y la ineptitud, argumentando que el pueblo los eligió.

Estas circunstancias nos hacen caer al círculo vicioso de volver a equivocarnos  a sabiendas que nos tropezamos con la misma piedra, tendido nuevamente la trampa de que el pueblo no sabe elegir sus autoridades que al final estos, terminan pagando su incapacidad, contratando  asesores que se dicen expertos, que al final de cuentas ya están satanizados para orientar a los ineptos.

Lo anteriormente expuesto hereda una cultura negativa para propiciar la capacidad académica a cambio de ser listo, tramposo sinvergüenza, mentiroso para alcanzar los cargos más importantes en la toma de decisiones, haciendo al margen la preparación académica y el conocimiento científico en aspectos sociales, culturales, económicos, políticos Etc.

Constituyéndose en un mensaje subliminal y directo de una cultura equivocada a la juventud, que para gobernar no se necesita la academia de calidad y que no vale sacrificarse tanto en el estudio porque basta adquirir como sea un titulo que le de créditos de calidad poco deseable.  Es el momento de garantizar la elección de candidatos para elegir a los mejores hombres y mujeres de este país, para anhelar esperanzas que en las próximas elecciones, se cuente con el recurso humano mejor calificado para la recreación del Estado de la primaveral Guatemala.

Fuente: http://s21.gt/2017/07/28/educacion-de-calidad-no-tiene-sentido/

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«Somos los que sostenemos la educación pública»

Por: Luis Bel

Los y las docentes han venido sufriendo ataques constantes de parte de todos los gobiernos desde la vuelta de la democracia. Uno de los principales objetivos es la degradación de la tarea docente para así también atacar las condiciones de vida de los trabajadores.

La escuela es una de las tantas que se construyeron en los 80, aunque el verde musgo del hormigón premoldeado ya no muestra el “esplendor” de otros tiempos.

Empujé la puerta antes de leer el cartelito con la flecha que rezaba “Toque timbre”. Toqué. Una portera bajita me preguntó qué necesitaba:

─ Busco a la profe Julia ─le dije con cierto temor a que no me dejara pasar.

─ Está en el aula ─me dijo con cara de vuelva más tarde.

─ Sí, lo sé ─le dije y me imaginé sacando el ancho de espadas y pegándolo con saliva a mi frente─ me dijo que la esperara en la sala de profesores.

La portera (que después supe se llamaba Mercedes) me hizo pasar y señalándome el pasillo me dijo: ─ Al final, a la derecha, la segunda puerta a la izquierda.

En el recorrido esquivé uno de esos lampazos gigantes con los que limpian el piso. Siempre me llamaron la atención. De niño, pensaba que si me compraba uno podía terminar más rápido de barrer mi dormitorio para salir a jugar. Y en más de un recreo me puse a barrer el salón llevando el aserrín de una punta a la otra, cuidando que no se perdiera ni un poquito en el camino.

Las y los auxiliares escolares son unos de los sectores más precarizados de todo el sistema educativo. Una precarización que es implementada directamente desde el estado por Unión por Córdoba.

En la sala había 3 profesoras y un profesor. Les comenté que tenía que esperar a una docente y me hicieron pasar.

El profesor, de prolija barba candado, y una de las docentes, corregían una pila bastante considerable de exámenes. Otra profesora llenaba unas planillas, mientras se acomodaba los lentes con el dedo índice a cada rato murmurando por lo bajo, y la última (y la que más me interesaba) preparaba unos mates.

Se ve que mi mirada finalmente la conmovió porque extendió la mano ofreciéndome uno. “Es el primero” me dijo, lo agarré mientras le agradecía y en ese agradecimiento iba incluido un implícito: “no importa qué número sea”. Ya sentir el calorcito del mate en la mano me hizo revivir un poco el cuerpo.

─ ¿A qué profe buscás? ─me preguntó mientras le devolvía el mate. Era alta y tenía el pelo muy lacio.

─A la profe Julia… le vengo a hacer una pequeña entrevista.

Los que estaban corrigiendo levantaron su mirada curiosos.

─ ¡Es famosa la Juli! ─sonrió mientras me pasaba otro mate─ ¿Y para qué medio?

─ Para La Izquierda Diario.

─ Ah sí, lo conozco. Yo los voté en las últimas elecciones ─aseguró metonímicamente.

Afuera comienza a oírse el murmullo de los chicos saliendo al recreo. Recibo un tercer amargo y la cebadora se sienta y comienza a acomodar unos apuntes. “Tengo que preparar la clase ─me dice─ cebá vos”.

Un alumno ingresa a la sala y se esconde detrás de la puerta. Se lleva el dedo índice a la boca pidiendo que no lo delate. Pero es inútil, otro entra, lo descubre y comienzan las risas. El profesor se levanta y con tono paternal los invita a salir: “Acá no, chicos”.
Julia aparece abrazando unos rollos de cartulina. Me saluda afectuosamente.

─ Perdón, ¿hace mucho que esperás? Me demoré porque los chicos tenían algunas dudas.

Le digo que no, que cuando quiera empezamos.

Me hace una seña: “Seguime, vamos a dar una vuelta”. La sigo.
En el camino, Julia me muestra el estado de las aulas, de los bancos, los pizarrones y los baños. Humedad y grietas en las paredes, aulas sin calefacción, baños clausurados; la falta de medidas de seguridad básicas, como los matafuegos, son una constante.

Durante el recorrido los alumnos la saludan, le acusan cosas, preguntan por alguna evaluación. Ella habla con todos, llamándolos por su nombre.

Regresamos a la sala de profesoress, me reciben con otro mate.

─ ¿Terminaron? ─nos pregunta la docente que estaba corrigiendo mientras se prepara un té.

─ Faltan algunas preguntas, pero pensaba hacerlas acá ─me tiro el lance.

Recibo el consentimiento generalizado.

En marzo Macri dijo que existía “una terrible inequidad” entre los que pueden pagar una escuela privada y aquellos alumnos que deben “caer” en la escuela pública, ¿cómo tomaron estas declaraciones en medio de la gran lucha que estaban dando por abrir la paritaria nacional y en defensa de la educación pública?

─ Con mucha bronca e indignación ─primereó la profe cebadora de mates─ los que trabajamos todos los días en el sistema sabemos que somos los trabajadores de la educación los que sostenemos la escuela pública.

─ La educación pública ─agrega Julia─ hace décadas que viene recibiendo ataques de todos los gobiernos. Fue Cristina la que nos trató de vagos y la que dijo que teníamos 3 meses de vacaciones. Una mentira terrible.

─ Lo que muchos no saben es que en la escuela pública no solo se enseña la currícula de cada materia. Acá también tenemos que contener a los chicos de otras problemáticas sociales que se van profundizando. Muchos vienen a la escuela sin desayunar, su primera comida del día es el almuerzo que comen acá ─relata enfática la profe mientras remueve su té con una cucharita de plástico

─ ¿Cómo puede incorporar conocimientos un chico con el estómago vacío? En lo único que piensa es en que llegue la hora de ir al comedor.

A pesar de toda esta situación que relatan, el sentido común que se quiere instalar desde arriba es que el “bajo rendimiento” de los alumnos es a causa de la falta de formación docente. ¿Cómo responden a ese sentido común?

─ Antes que nada hay que aclarar que todo esto forma parte de un nuevo ataque a los docentes ─dijo rompiendo el silencio el profesor, que aún seguía corrigiendo exámenes─ el vergonzoso “Operativo Aprender” fue parte de lo mismo.

─ El principal problema de la educación pública ─agrega Julia─ es el desfinanciamiento constante desde el Estado.

─ A través de estos ataques, lo que quieren hacer es justificar que tengamos que ganar poco, que miles sigan precarizados y tengan que correr todos los días de una escuela a la otra para poder tener un salario que más o menos nos permita llegar a fin de mes ─cerró el profe, mientras se rascaba la barbilla.

Lo que se señala no es menor. Según una encuesta que realizó la agrupación Docentes D-Base en decenas de escuelas provinciales, un alto porcentaje debe trabajar en más de una escuela para poder llegar a fin de mes. Y a pesar de lo que se quiso instalar desde la presidencia, el 80% de los alumnos del nivel primario y alrededor del 50% del nivel medio asisten a escuelas públicas.

Sin dejar de señalar que los docentes que dan clases en ambos sistemas, público y privado, son los mismos y están formados en las mismas instituciones.

El desfinanciamiento estatal que citó Julia es una de las claves de la desigualdad, que en los hechos se transforma en desigualdad de clase. Mientras desde el estado se financia la educación católica y privada, adonde mientras una gran parte del pueblo trabajador hace un enorme esfuerzo para que sus hijos puedan acceder a una “educación de calidad”, otra gran mayoría precarizada queda afuera por las inalcanzables cuotas que se cobran; al mismo tiempo se reduce el presupuesto a la educación pública, donde la situación edilicia de los establecimientos educativos es, en algunos casos, de emergencia y donde las maestras y los maestros deben dar clases en aulas superpobladas, en condiciones precarias y muchas veces con falta de elementos.

La profesora termina de lavar la taza y la cucharita de plástico, se acomoda los lentes y mirando la hora en su celular nos avisa a todos que está por terminar el recreo.

Cada uno comienza a guardar prolijamente sus papeles. Les digo que me falta una última pregunta y terminamos, recibo un “sí” a coro.

El Frente de Izquierda está planteando en la campaña que todos trabajemos 6 horas diarias, 5 días a las semana, para repartir las horas laborales y que todos tengamos trabajo. ¿Conocían la propuesta? Y si es así, ¿qué les parece?

El profe se adelanta.

─ Uno de los problemas que tenemos es que no se nos reconoce el trabajo que realizamos fuera del ámbito escolar, ese trabajo invisible, es un trabajo extra que no se reconoce.

─ Primero, aclarar que sí conocía la propuesta, ─agrega Julia─ y coincido, a pesar de lo que se quiere instalar, una llega a su casa y tiene que preparar clases, corregir, leer, formarse, etc.

─ Yo no la conocía, ¡pero cómo estar en contra! ─dice enfática la profesora con la que compartí mates estos minutos.
Miro a la docente que falta responder

─ Yo sí escuché de la campaña de la izquierda, vi algunos afiches en mi barrio, pero la verdad que no sé muy bien cómo se aplicaría. Por ahí que en las 6 horas se engloben todas las tareas…

Todos comienzan a ponerse de pie. Me apuro y tiro una última mientras también me incorporo.

Y si trabajaran 6 horas nomás, ¿qué harían con el tiempo libre que tendrían?

Piensan unos segundos y dan una respuesta casi al unísono. Colectiva.

─Talleres de arte, literatura, música y teatro…

─ Asistiría a conferencias, charlas, cine …

─ Pasar tiempo con mi familia…

─ Disfrutar a mi nieta…

─ Capacitarme…

─ Hacer más prácticas, estudiar…

El timbre interrumpe la cadena de respuestas. El profe me da la mano y sale al pasillo, se escucha un “Vamos chicos, al aula…”. Las otras profes me saludan con un beso y se pierden en la marea de alumnos que comienza a dispersarse. Julia me agradece.

─ No ─respondo sorprendido─ gracias a ustedes.

Prometo mandarle la nota cuando esté lista y camino mirando las esteras hacia la salida. Algunas tienen trabajos de los alumnos en defensa de la educación pública, otras son sobre el Ni Una Menos.

Antes de llegar a la puerta me la cruzo a Mercedes que palmea las manos al grito de “Rápido chicos…”. La saludo y con una sonrisa me informa.

─ Está abierto.

A medida que me alejo el murmullo de la escuela se va apagando. Adentro quedan los alumnos, y los trabajadores y trabajadoras que a pesar de todos los ataques, siguen día a día poniendo sobre sus hombros a la escuela pública.

Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/Somos-los-que-sostenemos-la-educacion-publica

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La reforma educativa: el orden de los factores

Por. Manuel Gil Antón

No es correcto que el consejero presidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) alabe la reforma educativa. No es propio de su puesto, ni de su encomienda, realizar panegíricos de lo que ha de tomar distancia, siempre, para conservar autonomía.

Tampoco atina al descalificar a los críticos que señalan “que los componentes de la reforma no se construyeron ni en el orden correcto, ni en el tiempo adecuado”, con el falso dilema de si fue primero el huevo o la gallina. Convendría que conversara con un estudioso de la evolución para desmontar el acertijo al que refiere.

En estas páginas (17/07/2017), armó que, con la emisión de los nuevos planes y programas de estudio a mitad de 2017, para que arranquen en 2018, acordes con el Nuevo Modelo Educativo (NME) presentado unos meses antes, “se empieza completar el círculo de la reforma educativa de 2013”. Tiene cuatro pilares, arma, y relata su aparición: primero, el servicio profesional docente (SPD) para que sean “los mejores profesionistas de la educación quienes ingresen al servicio”.

Luego, “el otorgamiento de la autonomía constitucional” al INEE para que haga muchas cosas, entre ellas “asegurar que las autoridades educativas realicen sus evaluaciones con altos criterios de calidad, entre las que se encuentran las del SPD”. En tercer lugar, el diseño del NME y los planes y programas ya señalados, y el cuarto pilar está “en construcción”: mejorar la formación inicial de los profesores (reforma a las Normales) para que “el país cuente con una planta de profesores altamente calicados para ejercer su función”.

Termina el recuento y hacen su aparición la gallina y el huevo, para “mostrar la poca utilidad que tiene preguntarse quién debe ser primero: ¿X o Y?”. Dice que es el caso cuando se critica que se haya iniciado (sin cesar y a la trompa talega, sostengo) la evaluación derivada del SPD y luego, muy luego, el NME. Qué debe ser primero, se pregunta y responde: “no importa su orden temporal, siempre que sea suficientemente corto, para que ambas hagan sinergia”. Ignorar la relevancia de la dirección causal de los factores en la acción política, implica que el orden de los factores no altera el producto. Es falso. El orden marca: primero se acusó al magisterio de los problemas. Luego se le acosó con la evaluación que aprobó el INEE, so pena de perder el trabajo.

Después se simuló una consulta para legitimar El Modelo, del que se desprenden planes y programas que orientarán, además, los cambios en las escuelas Normales. Dada esta secuencia, se simplificó el problema, se usó la evaluación como instrumento laboral —no como herramienta de mejora— y el proyecto educativo, para que relumbrara, requirió inventar un pasado oscuro en todos los aspectos. El producto, por haber seguido ese orden, se altera, es otro a pesar de su nombre: ha sido la reorganización administrativa del control vertical del magisterio, por la vía de hacer precarias sus condiciones de trabajo vía evaluaciones, inválidas y constantes, que los clasifican.

Remata señalando que sería lamentable que, por la “implementación” del Modelo al final del sexenio, “se truncara” la reforma: desea que “la racionalidad sexenal de hacer y deshacer proyectos de nación no prevalezca”.

Vaya paradoja: los gerentes de este sexenio sí se propusieron hacer todo de educativa. ¿De qué privilegio gozan para que sus ocurrencias sean, según quien preside al INEE, perennes? ¿Por qué la continuidad acrítica de la reforma sería una muestra de “querer construir un mejor país”? ¿Hasta que llegaron ellos apareció la luz que disipa las tinieblas pedagógicas en que vivimos durante décadas? Elogio en boca propia es vituperio. En ese orden

Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-reforma-educativa-el-orden-de-los-factores/

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La patología del odio

Por: Adela Cortina

Las fobias sociales son enfermedades que se deben superar. Convertir en creencia la idea de la igual dignidad es el modo ético de superar los conflictos entre el discurso de la intolerancia y el respeto a la libertad de expresión.

Hacia 1944 vio la luz el libro autobiográfico de Stefan Zweig El mundo de ayer. Memorias de un europeo.En él recordaba el comienzo del siglo XX desde el peculiar observatorio en el que había vivido como austríaco, judío, escritor, humanista y pacifista. Y consideraba un deber moral contar ese relato para aviso de navegantes, porque nada podía llevar a pensar en los umbrales del nuevo siglo que ya en su primera mitad se iban a producir dos guerras salvajes en suelo europeo. Los jóvenes educados en la Austria imperial, en un ambiente seguro y estable, creían periclitado cualquier episodio de barbarie y no veían en el futuro sino signos de progreso. No podían sospechar que ya se estaba incubando el huevo de la serpiente.

Ese relato resulta familiar a quienes hemos vivido la experiencia de la transición española a la democracia. En los años setenta del siglo pasado creíamos haber ingresado en la senda del progreso social y político, quedaban atrás los conflictos bélicos, propiciados por ideologías enfrentadas, por la desigualdad en oportunidades y riqueza, y se abría un camino de cambios a mejor. Hoy, sin embargo, es urgente aprender de europeos como Zweig para tomar conciencia de que las semillas del retroceso pueden estar puestas y es necesario frenar su crecimiento destructivo. Como bien dice Federico Mayor Zaragoza, la Unión Europea debería ser el catalizador de la unión mundial. Una de esas semillas destructivas, como en el tiempo de Hitler y Stalin, es el triunfo de los discursos del odio.

Se entiende por discurso del odio cualquier forma de expresión cuya finalidad consiste en propagar, incitar, promover o justificar el odio, el desprecio o la aversión hacia determinados grupos sociales, desde una posición de intolerancia. Quien recurre a ese tipo de discursos pretende estigmatizar a determinados grupos y abrir la veda para que puedan ser tratados con hostilidad, disuelve a las personas en el colectivo al que se agrede y lanza contra el conjunto su mensaje destructivo.

Tal vez el rótulo “odio” no sea el más adecuado para referirse a las emociones que se expresan en esos discursos, como la aversión, el desprecio y el rechazo, pero se trata en cualquier caso de ese amplio mundo de las fobias sociales, que son en buena medida patologías sociales que se deben superar. Se incluyen entre ellas el racismo, la xenofobia, el antisemitismo, la misoginia, la homofobia, la aversión a los miembros de determinadas confesiones religiosas, o la forma más común de todas, la aporofobia, el rechazo al pobre. Y es que las emociones, a las que tan poca atención se ha prestado en la vida pública, sin embargo la impregnan y son especialmente manipulables por los secuaces del flautista de Hamelín. Así fue en la primera mitad del pasado siglo y está siéndolo ahora cuando los discursos fóbicos proliferan en la vida compartida.

Desde un punto de vista jurídico, el principal problema estriba en el conflicto entre la libertad de expresión, que es un bien preciado en cualquier sociedad abierta, y la defensa de los derechos de los colectivos, objeto del odio, tanto a su supervivencia como al respeto de su identidad, a su autoestima. El problema es sumamente grave, porque ninguno de los dos lados puede quedar eliminado.

En principio, por decirlo con Amartya Sen, la libertad es el único camino hacia la libertad y extirparla es el sueño de todos los totalitarismos, lleven el ropaje del populismo o cualquier otro. La experiencia de países como China, Corea del Norte o Venezuela no puede ser más negativa.

Pero igualmente el derecho al reconocimiento de la propia dignidad es un bien innegociable en cualquier sociedad que sea lo bastante inteligente como para percatarse de que el núcleo de la vida social no lo forman individuos aislados, sino personas en relación, en vínculo de reconocimiento mutuo. Personas que cobran su autoestima desde el respeto que los demás les demuestran. Y, desde esta perspectiva, los discursos intolerantes que proliferan en países de Europa y en Estados Unidos están causando un daño irreparable. Por sus consecuencias, porque incitan al maltrato de los colectivos despreciados, y por sí mismos, porque abren un abismo entre el “nosotros” de los que están convencidos equivocadamente de su estúpida superioridad, y el “ellos” de aquellos a los que, con la misma estupidez, consideran inferiores.

Naturalmente, el derecho está abordando desde hace tiempo estas cuestiones, preguntándose por los criterios para distinguir entre el discurso procaz y molesto, pero protegido por la libertad de expresión, y los discursos que atentan contra bienes constitucionales. Como se pregunta también por las políticas de reconocimiento desde el marco de las instituciones.

Sin embargo, el derecho, con ser imprescindible, no basta. Porque el conflicto entre libertad de expresión y discurso del odio no se supera solo intentando averiguar hasta dónde es posible dañar a otros sin incurrir en delito, hasta dónde es posible humillar su imagen sin llegar a merecer sanciones penales o administrativas. En realidad, las libertades personales, también la libertad de expresión, se construyen dialógicamente, el reconocimiento recíproco de la igual dignidad es el auténtico cemento de una sociedad democrática. Tomando de Ortega la distinción entre ideas y creencias, que consiste en reconocer que las ideas las tenemos, y en las creencias somos y estamos, podríamos decir que convertir en creencia la idea de la igual dignidad es el modo ético de superar los conflictos entre los discursos del odio y la libertad de expresión, porque quien respeta activamente la dignidad de la otra persona difícilmente se permitirá dañarla.

En su libro El discurso del odio se preguntaba Glucksmann si el odio merece odio y respondía que para combatirlo basta con sonreír ante su ridículo. Sin embargo, y regresando al comienzo de este artículo, no creo que haya que sonreír ante el odio, ni siquiera con desprecio. Porque es destructor y corrosivo, quiebra el vínculo humano y provoca un retroceso de siglos.

Cultivar un êthos democrático es el modo de superar los conflictos entre la libertad de expresión y los derechos de los más vulnerables. Porque de eso se trata en cada caso: de defender los derechos de quienes son socialmente más vulnerables y por eso se encuentran a merced de los socialmente más poderosos.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2017/03/16/opinion/1489679112_916493.html

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