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Los niños con los niños.

Por: Pilar Galán Rodríguez.

La estulticia, al contrario que los yogures, no tiene fecha de caducidad ni de consumo preferente.

Una vez que se instala en un sistema, queda latente pero luego despierta con más fuerza, como las liendres, para invadirlo todo.

Hace años escribí una columna titulada Los niños con los niños, una reflexión sobre la educación separada por sexos, una crítica a una segregación que yo suponía pasada de moda. Pero no.

En Madrid, un colegio concertado, además de separar a los niños de las niñas en las aulas, siguiendo criterios ignotos, solo conocidos por la inspección educativa que les deja continuar con su proyecto, separa también a los alumnos en las actividades extraescolares.

Este colegio (financiado con fondos públicos, no se nos olvide) ofrece talleres de ganchillo y visitas a comedores sociales solo para las niñas, y visitas al Bernabéu solo para los niños.

No hace falta ser un lince para sacar conclusiones. Labores para ellas, deporte para ellos. La polémica no resulta nueva para el director del centro, sancionado hace poco por comparar la ley contra la homofobia con el fanatismo terrorista.

Ahí es nada.

Lo preocupante no es que este señor campe a sus anchas por nuestro sistema educativo. Haberlos, haylos, como en todas partes.

Lo vergonzoso es que se haga con mi dinero y que en pleno siglo XXI haya padres que piensen aún como en las canciones antiguas que los niños con los niños deben estar, no vaya a ser que se maleen, se vuelvan blandos y no sirvan como tiburones para los negocios.

Y al revés, que a las niñas, pobres, les dé por pensar, o por ponerse a trabajar, y el orden establecido se resienta.

En la página web del centro se pide respeto para quien ha elegido este ideario con libertad, palabra que el director parece desconocer cuando se trata de educar niños, no estereotipos.

Lástima que haya columnas que nunca pasen de moda.

Fuente: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/ninos-ninos_1011659.html

Imagen: http://www.escuelasinfantilesvelilla.com/blog/wp-content/uploads/2014/12/como-educar-en-el-valor-de-amistad-en-ni%C3%B1os.jpg

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¿Excelencia, libre elección e igualdad en la educación pública?

Por:Beatriz Galiana Blanco.

Hace algunas semanas, diferentes medios se hicieron eco de un conflicto surgido en un centro educativo público de Leganés; nos referimos a lo sucedido en el IES Arquitecto Peridis: la participación activa tanto del director como de la jefe de estudios en la lamentable campaña del autobús homófobo de “Hazte oír», motivó que, desde diversos sectores de la comunidad educativa, se convocaran actos de repulsa y concentraciones frente al centro. Estos actos, promovidos por las propias familias del centro –y no por partidos políticos ni agrupaciones ajenas, como se ha pretendido hacer creer– no son sólo motivados por la repulsa al apoyo recibido por el grupo ultraconservador, sino también un modo de denuncia de otras tantas coacciones que han sufrido en múltiples ocasiones, tal y como han manifestado el alumnado y el equipo docente.

Ejemplos concretos de esto han sido la prohibición de ejercer el derecho a la concentración del día 8 de marzo –convocada de 12.00 a 12.30 en los centros de trabajo–, el intento de disuasión para utilizar el 016 donde se puede denunciar y pedir ayuda contra la violencia de género, o las coacciones soterradas en las convocatorias de huelgas educativas de los últimos meses.

Evidencia todo ello no sólo una demostración de fuerza y de falta de empatía, algo inaudito en quienes forman parte de un equipo directivo de un instituto público (en general, de cualquier cargo público), sino algo mucho más grave: es, sin duda, una postura antidemocrática, de hostigamiento y hostilidad hacia quienes sostienen posiciones diversas, toda una declaración de intenciones, que supedita los intereses de la comunidad educativa de un centro a una ideología personal, contraria a la diversidad, la inclusividad y la pluralidad de un centro educativo y de nuestra sociedad.

No son pocas las cuestiones que podríamos plantear al hilo del tema: ¿pueden mantenerse en la directiva de un centro educativo público cargos que se significan políticamente en posiciones ultraconservadoras? ¿No va esto mismo en contra de los derechos más básicos de las personas? ¿No está detrás de todo ello el querer posicionar un centro en una ideología concreta, más allá de la opinión de la comunidad educativa, y por encima de la autonomía que han de tener los centros? Creemos que todo ello guarda una inequívoca relación.

La función directiva, en el marco de la LOMCE, se ha visto reforzada: las direcciones de los centros han sido dotadas de una mayor autonomía y, en opinión de directores y directoras de centros, todo ello se encamina a profesionalizar esta figura. Si bien es necesario decir que en gran medida las direcciones de los centros funcionan de manera democrática, atendiendo opiniones y escuchando al claustro y al Consejo Escolar, no es menos cierto que, como es el caso, la ley concede un margen mayor, algo que quizás en este caso ha servido para justificar actos lamentables en contra de la diversidad y la pluralidad como el que describimos, y, por ende, para hostigar y castigar toda acción crítica contra las autoridades educativas: nos referimos, claro está, a todo lo que la Marea Verde educativa promueve y convoca en defensa de la educación pública.

No menos significativas son también las demás cuestiones que nos planteábamos, a saber, el apoyo de los derechos básicos y la posición ideológica de un centro. Y, como muestra, citaremos lo sucedido hace unos cuantos cursos, cuando se intentó implantar en el centro el Bachillerato de Excelencia, algo que, en opinión de la gran mayoría de los sectores educativos, atenta contra la igualdad y la equidad que son la seña de identidad de la escuela pública. Esta modalidad de Bachillerato encamina a los centros en una dirección concreta, la supuesta excelencia educativa frente a la igualdad de oportunidades para todas y todos, elemento que debería de ser la base real de un sistema educativo de calidad.

Nuestro sistema educativo puede presumir de tener un magnífico cuerpo de profesionales, personas preparadas, implicadas y luchadoras, frente a la política restrictiva, unilateral y errática que se practica desde hace muchos años por parte de los distintos gobiernos centrales y autonómicos en este país. Diariamente, profesoras y profesores, alumnas y alumnos, madres, padres, familias, luchan por garantizar un acceso a la educación digno e igualitario, sin distinciones. Hechos como estos, y otros que no han tenido repercusión pública, no hacen más que empañar todo este denodado esfuerzo: estas posiciones, parciales y sectarias, no deberían sostenerse desde ningún cargo público, y, muchísimo menos, desde la dirección de un centro que acoge multitud de sensibilidades, porque ¿acaso estas actitudes no repercuten en el desarrollo de la actividad normal del centro?

Sería comprensible que, ante los hechos, desde la Consejería se hubiera apartado al director de su puesto, pero, a día de hoy, nada ha sucedido. Y los silencios, normalmente, gritan mucho más de lo que callan.

Fuente: https://www.madridiario.es/443570/excelencia-libre-eleccion-igualdad-publica

Imagen: https://www.madridiario.es/fotos/1/142238_Feria_Libro_Antiguo_Ocason_Cibeles_ks_5_thumb_722.JPG

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69 Años del asesinato de Gaitan.

«Oídme bien: Revolución no significa demagogia y desorden,  sino método,  ponderación,  equilibrio  y  avance…..todo clama a gritos en este país porque se lleve a cabo una revolución fundamental, una transformación rotunda.”    Gaitán

Por: Vicente Blanco.

Jorge Eliezer Gaitán Ayala,  se dice nació el 23 de enero de 1903, en  Cucunubá  un municipio de Cundinamarca, ubicado en la Provincia del Valle de Ubaté, a 88 km al norte de Bogotá,  pero para otros historiadores en el barrio Las Cruces del mismo Bogotá en el año 1898,  su padre era vendedor de libros  y su madre profesora, en 1924 obtiene el título de  Doctor en Derecho y Ciencias Políticas en la  Universidad Nacional de Colombia con un trabajo de investigación que lleva por nombre «Las ideas socialistas en Colombia» y para 1927, con la tesis «El criterio positivo de la premeditación», recibe un doctorado en jurisprudencia cursado en la Real Universidad de Roma   en categoría académica  de Magna Cum Laude y para 1948 se hace merecedor del  título de Doctor Honoris Causa en Ciencias Políticas y Sociales otorgado por  la Universidad Libre, en ese mismo año,  obtuvo un resonante triunfo en su carrera de abogado, al lograr la absolución de un Teniente acusado de la muerte de un periodista.

     Durante su agitada y prolifera vida, como abogado, político, orador y militante progresista en Colombia, lideró en el Congreso de la República un debate entre el 3 y el 6 de septiembre de 1929 por el asesinato de un número, aún no determinado, de trabajadores de la United Fruit Company en la región de Ciénaga, Magdalena, los trabajadores pedían mejores  condiciones laborales y un trato justo por parte de sus contratistas, dicho asesinato a sangre fría por los cuerpos represivos de la oligarquía colombiana se recuerda en la historia de ese país bolivariano  como la Masacre de las Bananeras, por cierto, hecho  citado en la obra Cien años de soledad  de Gabriel García Márquez,  este aguerrido y combativo  gesto le valió a Gaitán el título de «Tribuno del Pueblo», con el que le honrarían los sectores populares.

     Para,  1931 fue elegido presidente de la Cámara de Representantes y ejerció también como catedrático de Derecho Penal en la Universidad Nacional y en la Universidad Libre, siendo nombrado Rector de esta última. Su postura en contra del monopolio de la tierra le brindó un amplio apoyo del campesinado, en 1933 fundó el movimiento político «Unión Nacional Izquierdista Revolucionaria» (UNIR) y su órgano periodístico «El Unirismo», que poco tiempo después disolvió para vincularse al Partido Liberal, desde donde planteó la necesidad de una reforma agraria.  De allí fue que propuesto por los dirigentes tradicionales del Partido Liberal se posesionó como alcalde de Bogotá en 1936,  desde allí adelantó reformas sociales, promovió la municipalización de los servicios públicos.

     En 1940 el presidente Eduardo Santos Montejo lo nombra Ministro de Educación, desde donde emprendió una campaña de alfabetización, implantó el zapato escolar gratuito, los comedores  escolares, el cine educativo ambulante, la extensión cultural masiva e inició el Salón Nacional de Artistas de donde emergen figuras como Fernando Botero, Edgar Negret y Pedro Alcántara Quijano. En los años siguientes Gaitán continuó su intensa vida pública como jurista, político y caudillo. Su acción política se dirigió contra la oligarquía y por la «restauración moral» de la república.

     En 1945 fue proclamado candidato a la presidencia de la hermana república, pero las divisiones internas del Partido Liberal entre los partidarios de Gaitán y los de Gabriel Turbay, permitieron  el triunfo del candidato conservador Mariano Ospina Pérez. Tras esta derrota, Gaitán resurgió con nuevos ímpetus, siendo proclamado jefe único del Partido Liberal y a principio  de 1948 al saberse la noticia de la masacre de varios liberales en varios pueblos del país a manos de conservadores y viceversa, Gaitán organiza varias marchas s que se destacan la «marcha de las antorchas» y sobre todo la «Marcha del Silencio» donde eleva una plegaria al Presidente Ospina para que ayudara a cesar la violencia y hacen unas horas del silencio para que solo se oyeran banderas y pancartas movidas por el viento,  hasta que ese  9 de abril de 1948, antes de reunirse con el joven  estudiante de Derecho y dirigente estudiantil cubano Fidel Alejandro Castro Ruz a las 2.05 de la tarde Juan Roa Sierra con un revolver apaga la vida del “Jefe”.

     Indudablemente que, por la aceptación que gozaba Gaitán en el pueblo colombiano ese acontecimiento trajo consigo una respuesta popular que se conoció como El Bogotazo donde más de 142 edificios fueron destruidos y el comercio saqueado, es más se extendió a otras ciudades y pasó a denominarse El Colombianazo, y su extensión hasta los años 60 es conocido como la Época  de La Violencia, la cual tristemente no a mermado en tan bello país, pues se debe  considerar que las clases desposeidas, tradicionalmente excluidas del escenario político, encontraron en Gaitán su mejor representante e intérprete, circunstancia que le permitió generar un movimiento revolucionario sin parangón en la historia de Colombia.

Imagen:  

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¿Por fin un pacto educativo?

Un gran acuerdo sobre la enseñanza debería buscar la estabilidad, dejando a un lado las diferencias partidistas, y tener en cuenta que las familias y el entorno social son elementos esenciales del sistema.

Por: Victoria Camps.

De todos los derechos que un Estado social debe garantizar, el derecho a la educación ha sido el más damnificado por las rivalidades de los distintos grupos políticos. El comienzo fue bueno, con dos leyes (la LODE y la LOGSE) que nos situaron a nivel europeo en muy pocos años. Se sucedieron luego una serie de reformas, hasta cinco leyes más, que han sido motivo reiterado de críticas y querellas entre Administraciones y entre los profesores y la Administración. Son la prueba evidente de que algo tan básico para un país como es la educación no ha dejado de ser instrumentalizado por las luchas partidistas. Hasta la saciedad se ha dicho y repetido que la educación debiera ser una cuestión de Estado.

OTROS ARTÍCULOS DE LA AUTORA

 Ahora parece que nos encontramos en los prolegómenos de lo que sea. El resultado de las últimas elecciones es un Parlamento fragmentado, propicio para los pactos, en el que se han dado los primeros pasos a favor de un pacto por la educación. Aplaudamos la buena voluntad y crucemos los dedos para que el propósito no se tuerza. No puede decirse sin más que nuestro sistema educativo es malo, pero sí que muestra una serie de defectos no menores que deben abordarse con una actitud distinta a la que ha sido habitual hasta ahora. Sin intervencionismos inútiles y con valentía para constatar lo que no funciona. Un pacto por la educación debería proponerse, de entrada, dos cosas: dejar de lado las diferencias partidistas e implicar a toda la sociedad. Debe buscarse la estabilidad educativa que permita avanzar sin sobresaltos y retrocesos. Y hay que partir del supuesto de que el sistema educativo no lo constituyen solo las escuelas, sino también las familias y el entorno cultural. El diagnóstico previo para pactar posibles cambios y formas de proceder en el futuro tiene que ser compartido por los grupos políticos y por las fuerzas sociales que más pueden contribuir a la mejora del sistema en su conjunto.

El giro que debería producirse  es el que va de la cantidad  a la calidad

De la cantidad a la calidad, tal es el giro que debería producirse para que la universalidad de la educación, ya lograda en términos cuantitativos, llegue a ser realmente aprovechada por quienes ahora no la aprovechan, y responda al objetivo de ofrecer una igualdad de oportunidades que amplíe y asegure el nivel cultural de toda la sociedad. La falta de calidad que hoy detectamos se resume en dos puntos: fracaso y abandono. Tanto el fracaso escolar como el abandono del sistema son excesivamente altos si nos comparamos con la media europea. Son demasiados los alumnos que no consiguen la graduación mínima de la ESO y muchos los que abandonan los estudios a los 16 años. Añadamos lo que reflejan los temidos informes PISA: la comprensión lectora y el conocimiento de matemáticas y ciencias de nuestros alumnos no es para sentirse orgullosos de lo que aprenden. Saben, en efecto, muchas cosas que sus abuelos desconocían a su edad, pero tienen grandes lagunas en lo más básico. ¿Fallan los métodos de aprendizaje? ¿Falla la selección del profesorado? ¿Se tiene una idea equivocada de lo que debe ser educar? ¿Se está imponiendo una especie de educación terapéutica, dirigida más a que crezca la autoestima del niño que a enseñarle cosas? ¿Se ha discutido alguna vez cuáles son los conocimientos mínimos que deben mantenerse en el currículo a pesar de los cambios tecnológicos? ¿Hasta cuándo tendremos una formación profesional desprestigiada, poco atractiva y poco coherente con las ofertas de empleo?

Para plantear estos y otros interrogantes y encauzar bien las respuestas hay que analizar los contextos en que se producen. Dónde hay más fracaso escolar y de dónde salen los alumnos que abandonan tempranamente la formación. Sin duda, de las familias más desfavorecidas. Las estadísticas al respecto son claras y unánimes. Los informes corroboran que el derecho a la educación está garantizado solo formalmente. Todos los niños están escolarizados, en efecto, pero fracasan y abandonan los más vulnerables, los que no disponen de un entorno social favorable al estudio. Uno de los agujeros del sistema educativo es esa deficiencia en la equidad. Hay libertad para escoger escuela, en efecto, pero ¿quién escoge la escuela pública y quién puede preferir la concertada? ¿No hay escuelas públicas convertidas en auténticos guetos de la inmigración? Aunque la libertad para escoger esté garantizada, existen las llamadas “preferencias adaptativas”: no todos pueden de hecho preferir lo que quisieran. Unos límites invisibles eliminan posibilidades para aquellos cuya renta es demasiado baja.

El derecho a la educación es tan fundamental que es el derecho que hace posibles otros derechos. La salud, el trabajo, la cultura, la vivienda son menos accesibles para quienes han tenido que aparcar muchos deseos ante necesidades más perentorias. Nadie pone en duda que las desigualdades económicas y culturales afectan también a los resultados de la educación. Cuando lo único que de verdad crece en nuestro mundo son las desigualdades, un pacto por la educación no puede cerrar los ojos ante esta realidad.

Todos los niños están escolarizados, pero existe una gran falta de equidad entre ellos

Pero la educación no solo fracasa porque no todos llegan a aprovechar lo que formalmente se les ofrece, sino porque tampoco está claro que educar deba ser lo que en realidad se está haciendo bajo ese nombre. La Constitución lo dice: educar ha de consistir en el pleno desarrollo de la personalidad humana. Educar es formar una personalidad moral, nos guste o no la expresión; es formar personas autónomas y responsables, capaces de adquirir criterio y de dar cuenta de lo que hacen. Un objetivo nada fácil que, como afirma el dicho famoso, requiere el compromiso “de la tribu entera”. Si es casi imposible comprometer a toda la sociedad para ver la mejor manera de inculcar esos principios, por lo menos habrá que contar con una complicidad mínima entre la familia y la escuela para que el niño no reciba aquí y allá mensajes contradictorios. No siempre la institución docente ha sabido ganarse la confianza de los padres ni estos cuentan con la de los maestros de sus hijos.

La política, de izquierdas y de derechas, se ha hecho escaso eco de aquella máxima feminista que proclama que “lo privado es político”. En nuestro entorno, las políticas de protección familiar no han formado parte de las prioridades políticas: ni guarderías, ni medidas de conciliación laboral, ni reconocimiento efectivo del trabajo doméstico o de las obligaciones del cuidado. No son fallos menores. Afectan también a las deficiencias educativas.

Será bienvenido un pacto que acierte a analizar y discutir sin miedo qué impide que veamos la educación en España como uno de los logros más conseguidos. No basta que el pacto sea político, el conjunto de agentes sociales y culturales son también corresponsables de que se logre una buena educación.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2017/03/21/opinion/1490126436_777177.html

Imagen: http://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2017/03/21/opinion/1490126436_777177_1491837125_miniatura_normal.jpg

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¿En qué trabajarán los niños de la sociedad actual?

Si hay algo a lo que debemos prestar atención y, sobre todo, de lo que debemos ser conscientes, es que las Tecnologías de la Información y la Comunicación forman parte de nuestra vida cotidiana y, es más, formarán parte de la vida de las nuevas generaciones, desde mucho antes de nacer.

Por: Emma Pérez Madorrán.

Hace unos años, hablar de un desarrollador web, un community manager, de un lingüista profesional o un programador de PHP, por ejemplo, era impensable, porque ni siquiera sabíamos que existían, pero debido a la transformación digital que el mundo está experimentando, en todos los aspectos, debemos fomentar en nuestros alumnos a esta competencia desde los primeros años académicos.

Según un análisis desarrollado por la consultora Randstad Professionals,algunos de los perfiles más valorados y demandados por las empresas en España y Europa, son los programadores .Net y Java, los consultores de CRM o los desarrolladores de aplicaciones móviles. La Inteligencia Artificial forma parte de nuestra vida y esto no hará más que incrementarse en un periodo corto de tiempo. Es evidente que todo ha cambiado, todo se ha digitalizado.  Así pues, ante esta realidad de la que todos somos conscientes, ha llegado el momento de que todo cambie en el sector educativo.

En la actualidad, hay multitud de nuevos perfiles tecnológicos que todavía no tienen una especialización concreta ni siquiera en las universidades, aunque pronto lo harán.  Ante este periodo de adaptación, los colegios debemos apoyar y potenciar esta formación académica desde la base de nuestro sistema educativo. Debemos empezar a ofrecer en el aula la oportunidad de trabajar con herramientas digitales y preparar así a nuestros alumnos para elfuturo real que les espera.

Los alumnos que ahora están en nuestras escuelas se dedicarán a profesiones que hoy en día ni si quiera existen pero, casi al cien por cien, todas ellas irán relacionadas con la era digital. Las tablets, los ordenadores y los teléfonos móviles serán fieles compañeros de su futuro laboral y, por ello, es importante que aprendan a utilizarlos como herramienta educativa desde los primeros años de escolarización.

No podemos anclarnos en la enseñanza tradicional únicamente, es imprescindible adaptarnos a los cambios de nuestra sociedad y colaborar en el crecimiento de esta, desde el ámbito educativo.

No podemos anclarnos en la enseñanza tradicional únicamente

Las pizarras digitales y aulas de informática, ya no son suficientes. Los estudiantes del siglo XXInecesitan desarrollar una competencia digital que favorezca su comprensión e integración en la sociedad de la que ya forman parte. Es necesario  desarrollar proyectos que puedan dotar a los alumnos de las herramientas para entender y experimentar con la tecnología. Este tipo de proyectos fomentan la creatividad y el espíritu innovador, habilidades imprescindibles para el éxito profesional de nuestros alumnos.

No sabemos en qué trabajarán los estudiantes del presente, pero estamos seguros que debemos ofrecer una propuesta metodológica diferente a la tradicional y en unos espacios educativos diferentes a los que se utilizan en la escuela actualmente.

Fuente: http://www.computing.es/mundo-digital/opinion/1097178046601/trabajaran-ninos-de-sociedad-actual.1.html

Imagen: http://www.computing.es/siteresources/files/790/10.jpg

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La crianza de los hijos autistas.

El buscar ayuda con prontitud y poner en práctica las estrategias que mejoran su entendimiento los ayudará a tener habilidades para ser independientes.

Por: Patricia Prieto.

Uno de cada 68 menores en Estados Unidos es diagnosticado con autismo. Así lo determinan las estadísticas de los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) en sus estudios anuales de los últimos tres años, basados en los datos recaudados por la Red de Vigilancia del Autismo y las Discapacidades del Desarrollo (ADDM).

También indican que el índice del autismo es mayor en los varones que en las niñas, y que está incrementando de un 10 a un 17 % anualmente. El incremento es tal, que según los CDC es el trastorno de desarrollo más frecuente hasta la fecha. De hecho se estima que su incidencia es más común en los menores que los casos de cáncer, diabetes y SIDA pediátricos juntos.

Y a pesar de su alta incidencia, a la fecha no se tiene claro  qué causa este tipo de trastorno, pero sí se sabe que entre más temprano se diagnostique y trate,   mejor será el desarrollo del menor, independientemente de su tipo y grado de afección.

“Reaccionar pronto puede ayudar significativamente”, alertan los CDC, en el material público educativo que facilita en su sitio de internet para los padres. “La intervención probablemente será más eficaz y menos costosa si se proporciona en los primeros años de vida que si se proporciona más adelante”.

Esto lo sabe muy bien la periodista y presentadora de televisión Sofía Lachapelle, oriunda de República Dominicana y madre de dos niños  Jayson (12 años) y  y Maximus (10) diagnosticados con la enfermedad.

“El diagnóstico y tratamiento temprano en el menor autista es vital para lograr avances en su desarrollo”, dice la autora del libro “Soy un súper héroe especial” y creadora de la fundación  “Un paso a la vez”, dedicada a informar, orientar y apoyar a padres de hijos con necesidades especiales.

El educarse permanentemente sobre el autismo también es fundamental para “poder ayudar [al menor autista] al máximo en el proceso del desarrollo de las habilidades que le permitirán ser independiente en el futuro, cuando los padres no existan, porque uno en cualquier momento se va, no es eterno”.

‘Un paso a la vez’

Y para ayudar a los padres que se encuentran criando niños autistas como ella, la actual presentadora de uno de los segmentos del programa televisivo “Al Rojo Vivo con María Celeste” (Telemundo) comparte algunas de las estrategias que hasta la fecha le han funcionado para lograr que sus hijos hayan salido, paso a paso, de su mundo autista para hablar, mirarla a los ojos, decirle mamá, comunicarse e interrelacionarse entre ellos mismos y participar en las actividades educativas que la fundación realiza.

1. Ayude a sus hijos a sentirse amados y seguros

Elogie sus logros y talentos. Reconozca las habilidades que está desarrollando. Aproveche todos los momentos apropiados para abrazarlo y decirle cuánto lo quiere. La comunicación no es un mero intercambio de palabras, sino un acto de confianza, sinceridad y comprensión. Enseñe límites, para que aprendan normas y toleren la frustración.

2. Utilice una actitud positiva y de agradecimiento

Sea positivo y constante. Haga caso a los sentimientos de su hijo, escúchelo con interés, paciencia y cariño. Trate de ponerse en el lugar de su hijo y de imaginar cómo se siente. Su hijo(a) necesita entender que cada paso cuenta. Su deseo de aprender y de integrarse a la sociedad, depende del apoyo que sienta a su alrededor. El amor y el entendimiento son claves para querer desarrollarse al máximo.

3. Refuerce en su hijo (a) el amor propio y sus deseo de autonomía

Ayude a su niño a reconocer sus capacidades y sus dificultades, para que pueda trabajar con ellas y esforzarse por superarlas. Enséñele destrezas básicas para su cuidado diario, no haga lo que su hijo puede hacer solo, será de gran importancia para su autoestima y bienestar que aprender destrezas que le permitan cierta independencia.

4. Infórmese de los recursos que apoyan a los servicios comunitarios

Asegúrese que su hijo (a) forme parte de la comunidad; visite bibliotecas, museos, películas y eventos deportivos. Esto puede resultar una situación desafiante, pero es de gran importancia que conozca la sociedad que lo rodea y que la comunidad aprenda y sepa sobre él o ella.

5. Busque y acepte ayuda si la necesita

Estudie e investigue sobre las estrategias del comportamiento que le ayuden a guiar a su hijo (a). Usted no necesita hacerlo todo. Dígale a un amigo, proveedor de salud o líder de su comunidad religiosa acerca de lo qué le está pasando o únase a un grupo de apoyo para padres en su misma situación.

Fuente: https://laopinion.com/2017/04/22/la-crianza-de-los-hijos-autistas/

Imagen: https://laopinionla.files.wordpress.com/2017/04/autismo-shutterstock_376134958.jpg?quality=60&strip=all&w=940

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La cultura del esfuerzo.

No hace falta llegar al cinco ramplón para obtener el título de ESO.

Por: Carmen Ferreras.

Conocerá la autoridad competente en materia de Educación, la cultura del esfuerzo? Cierto es que no tiene buena prensa, que no pasa por sus mejores momentos, pero no es menos cierto que uno de sus valores más notables para alcanzar los objetivos fijados, pasa directamente por la perseverancia. Palabra y actitud también en desuso, sobre todo en materia de educación. Efectivamente, la tenacidad, pero también el compromiso, la vocación y la disciplina son pilares fundamentales de la cultura del esfuerzo. Dígaselo usted a la autoridad competente que ha decido que no hará falta llegar al cinco ramplón, al aprobado más simple para obtener el título de Eso. Es un agravio comparativo para los que consigan nota, para los que vayan muy bien preparados y con «la lección» aprendida.

O se inventan revalidas y más revalidas que tampoco son tan malas o lo quitan todo por decreto igualando al pelotón de los torpes con el de los listos o inteligentes, que no es lo mismo. La política educativa en España deja mucho que desear. El que llega nuevo al Gobierno quiere imponer lo suyo que no es lo de todos, sin respetar aquello que está o se ha hecho bien, y así les va a nuestros estudiantes, de culo y cuesta arriba. Por favor, que saquen de una vez por todas una ley en un contexto de estabilidad jurídica para los alumnos y que dejen de marear la perdiz como lo vienen haciendo. No se puede jugar así con la Educación. Tiene que ser sagrada, no sólo en su pluralidad sino también en su aplicación.

El Gobierno patrio ha reculado con lo de la implantación de las revalidas de la Lomce y se ha pasado de golpe no veinte ni treinta, sino cien pueblos, porque ahora no hará falta aprobar para obtener el título de Eso, como ya digo más arriba. La ley del mínimo esfuerzo le gana a la cultura del esfuerzo. Perdemos todos, en especial los estudiantes que ven un escape a su problema de «vaguitis», aquellos que la padezcan, claro. Así no vamos a ninguna parte. Hay que trabajar, desde el consenso, con lo mejor que todos puedan aportar en una ley básica de educación que lleve directamente a la excelencia, para acabar con el abandono escolar temprano que propician, precisamente, algunas leyes. Lo que no pueden ni deben hacer es eliminar los pertinentes requisitos académicos. Hay que dar más tiempo y más ayuda al que verdaderamente lo necesite. ¿Cómo?, muy fácil, potenciando la cultura del esfuerzo.

Hay que acabar con el actual caos educativo. Un caos que demuestra que los políticos van a lo suyo, no al interés y al bien común de los ciudadanos. Reúnanse, discutan, sin llegar a las manos, consensuen y saquen adelante la Ley de Educación que España espera y necesita desde hace tantos años. Dejen de crear inseguridad que afecta por igual a estudiantes, profesores y familias. Los estudiantes tienen el derecho de saber a qué atenerse y acabar con estos vaivenes que marean. Hay que propiciar un clima de estabilidad hasta ahora inexistente. Los alumnos bastante tienen con estudiar. Es lo que tienen que hacer y dejarse de jugar a la política. Que se acaben los cambios y que empiecen a mostrarles el camino de la cultura del esfuerzo que lleva directamente a la mejora de la calidad de la enseñanza.

Fuente: http://www.laopiniondezamora.es/opinion/2017/04/22/cultura-esfuerzo/1000047.html

Imagen:

http://2.bp.blogspot.com/-fTEN2dks63Q/VexvEso7Y7I/AAAAAAAAQ8U/VR8zE_uM0cQ/s1600/cultura-y-educacion.png

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