Por: Cruce de Palabras, TeleSur.
Fuente de la entrevista: https://www.youtube.com/watch?v=Q_Grm0ueyZY&t=140s
Por: Cruce de Palabras, TeleSur.
Fuente de la entrevista: https://www.youtube.com/watch?v=Q_Grm0ueyZY&t=140s
Venezuela-México / 28 de octubre de 2018 / Autor: Luis Bonilla-Molina / Fuente: SoundCloud
Entrevista a Edgard Sanchez militante del PRT y del Buró de la IV Internacional
Fuente de la Entrevista: https://soundcloud.com/user-210099949/historia-de-las-organizaciones-revolucionarias-en-alc-entrevista-a-edgar-sanchez-1-1
ove/mahv
Argentina / 28 de octubre de 2018 / Autor: Laura Vales / Fuente: Página 12
Desde la asunción del macrismo, las corporaciones –sus fundaciones y ONG– entraron en escuelas y universidades. La educación es un gran nicho de negocios y la Argentina, un mercado a conquistar; pero el fenómeno tiene además, otros brazos: las grandes empresas han estado interesadas desde siempre en el campo educativo, con el objetivo de que los alumnos puedan ser entrenados para sus necesidades productivas. Finalmente, en lo político, la educación es un factor a controlar, en la medida en que a través de ella se introducen en las personas ciertas lógicas, se apaga o aviva el pensamiento crítico. Todo este proceso es abordado en el libro La privatización educativa en la Argentina, resultado de una investigación que realizó la Ctera en el marco de la Internacional de la Educación. La doctora en Educación Adriana Puiggrós, que trabajó en el estudio como asesora, habló con PáginaI12 sobre estos temas. Algunos de sus aspectos son bien conocidos, como el aumento de las familias que inscriben a sus niños en escuelas privadas. Otros resultan novedades absolutas, como el concepto de home-schooling y los criterios que apuntan al reemplazo de los docentes por animadores formados en seis meses.
–¿Cuál es el sujeto de la educación? ¿Y cuál el que cree está viendo el macrismo?
–Hablar del sujeto de la educación es hablar de algo muy complejo, porque es la sociedad en su conjunto, y la sociedad no es un ente homogéneo. Toda la sociedad es sujeto de educación, y más aún en estos tiempos en que nos educan todo el día, todo el tiempo, en que penetran a través de nuestros oídos, de nuestros ojos, en un proceso educativo constante. Respecto a lo que ve el macrismo… eso es lo que ve: un gran mercado constituido por todos los aspectos en que la sociedad puede ser penetrada con mensajes que puedan transformar a las personas en clientes, en un símil de ciudadano que en realidad dista mucho del ciudadano imaginado incluso por el liberalismo. No es el ciudadano de la república liberal, es el ciudadano del país ordenado en función de los intereses de las grandes corporaciones.
–En ese escenario, ¿cómo juega la educación formal?
–Ahí tenemos una lucha profunda entre quienes pensamos que la educación tiene que cambiar teniendo en cuenta las transformaciones tecnológicas, políticas… porque hay un enorme cambio que sufre la sociedad en cuanto a sus desarticulaciones culturales, desde que tener que adaptarse a un ritmo brutal, en mirar la televisión, hablar con los demás, dar respuesta, correr, es decir desde otra concepción del tiempo y por lo tanto de la historia, hasta los cambios en el lenguaje y en los valores. Por eso los docentes estamos frente a una situación en la que cobra más fuerza que nunca la idea de Paulo Freire de una educación dialógica: el proceso educativo tiene que ser un diálogo, porque las nuevas generaciones tienen muchos conocimientos que no son simplemente de la tecnología en el sentido mecánico del término, sino que acceden a la cultura desde una lógica distinta. Nosotros, mi generación y una o dos más, accedemos a los cambios que se van produciendo desde una lógica anterior, de la modernidad, y lo que sucede hoy está bastante más allá de la modernidad. Para el docente es muy importante no perder el lugar del educador, que haya una educación dialógica no quiere decir que borre el lugar del educador, porque la relación educador-educando es una relación de diferencia, cada uno tiene otra conformación cultural. Un niño pequeñísimo que toma el celular y entiende su lógica no está realizando una operación simplemente mecánica: está comprendiendo una serie de cosas. Cuando además el niño consigue el celular pataleando, forzando a los padres, y los padres se resignan y se lo dan, ahí estamos frente a una ruptura de un vínculo de enseñanza aprendizaje que es complicado.
–El libro habla del avance privatizador en la Argentina. ¿Qué encontraron los investigadores?
–En la Argentina tenemos un punto de arranque para entender esta época, que es el Congreso Pedagógico de 1985. Ese congreso fue convocado por Raúl Alfonsín con un impulso democratizador, pero allí todas las fuerzas políticas acordaron que la educación en la Argentina no iba a ser ya pública o privada, sino que iba a ser o pública de gestión privada o pública de gestión estatal. Esto fue muy importante porque a partir de ese momento se perdió ese valor tan profundo que tenía la sociedad argentina, puesto en la educación pública como sinónimo de educación estatal. En la Argentina tuvimos un pacto como sociedad, un pacto hecho a fines del siglo XIX y que duró más de un siglo, respecto a que para la existencia de la Nación era necesario sostener un sistema de educación pública, y que su responsable principal sería del Estado.
–Desde ese lugar avanzó la privatización después del ‘85…
–Antes, el gobierno de Arturo Frondizi abrió las puertas al desarrollo de muchísimas universidades privadas. Y no estoy diciendo que no deba haber universidades privadas, sino que a partir de ese momento empezó a haber universidades empresariales que fueron las que dieron origen a este sector de CEOs que nos está gobernando. Universidades que no son sólo las tradicionales, y que a partir de los ‘90 van a ser grandes formadoras de la actual elite. La dictadura golpeó muy fuerte a toda la educación, pero no desarmó el sistema. Siguió habiendo educación pública, educación privada y sistema escolar. Pero fue en aquel Congreso Pedagógico del ‘85, cuando el conjunto de las fuerzas políticas definieron que la educación pública va a ser pública de gestión estatal o pública de gestión privada, donde le pegaron un golpe muy fuerte en el orden de lo ideológico a aquel pacto de la sociedad argentina respecto a la centralidad de la educación pública para sostener la Nación. Así llega la década de los ‘90, en la se formó la actual elite neoliberal en las universidades privadas y en la que además, y esto es central, lo que sucedió es que empezaron a entrar fundaciones y ONGs. Van entrando a la Argentina y van silenciosamente ubicándose, creciendo mucho en los momentos de crisis, ocupando lugares que el Estado no ocupó. Con el kirchnerismo se retrajeron, y con el gobierno de Cambiemos avanzaron para ocupar todos los espacios de lo público.
–¿De dónde vienen esas fundaciones?
–La mayor parte son norteamericanas y también hay europeas; básicamente, son de las corporaciones. Todos los grandes bancos tienen sus fundaciones que trabajan en educación. La mayor parte de los campus informáticos de las universidades públicas están administrados por fundaciones de bancos. La cuenta sueldo de las universidades públicas está administrada por entidades financieras privadas. Desde la fundación de Techint hasta la fundación de cualquier banco que uno quiera tomar… encontrás desde la fundación Cimientos de Blaquier, o sea Ingenio Ledesma, hasta la fundación u ONG Enseñar por Argentina, que es filial de Teach for América que es filial de Teach for All, y basta con mirar su página web para ver que son las grandes corporaciones las que están detrás. Hoy hay muchas así en la Argentina.
En el libro que publicó Ctera, es una investigación hecha por Myriam Feldfeber, Miguel Duhalde y asesorado por Susan Robertson, que es una muy importante pedagoga de Cambridge, se hace un puntual listado y explicación de cuáles son las ONG y fundaciones que están trabajando en la mercantilización de la educación pública y también golpeando sobre las privadas para tercerizar.
–¿Qué alcance tiene este proceso? ¿Es propio de Argentina, de la región o se ve en todo Occidente?
–En todo Occidente, por lo menos.
–¿Con qué mecanismos el gobierno de Macri les abrió las puertas?
–Con el mecanismo del desgaste. El Gobierno supone que va a desgastar a los docentes, supone que pueden no cumplir las leyes y que, poco a poco, va a ir instalando su propio orden. El desgaste consiste en no llamar a las paritarias. Esto es muy fuerte, porque negar la paritaria no es sólo negarse a discutir el salario, sino negarse a discutir las condiciones de trabajo que hacen a la enseñanza: que un docente tenga cinco cargos en vez de uno, que no se discutan las condiciones edilicias, entonces estallan las escuelas, que no se discutan las condiciones pedagógicas. ¿Por qué no quieren discutir nada? Porque si la educación en realidad es un elemento del mercado, no hay nada que discutir. Lo único que tenés que discutir es el precio. La otra cosa es tercerizar funciones: tercerizar la formación docente, la comida, los tests, para armar un supermercado de la educación, donde vos vas y compras lo que querés y en última instancia, para la concepción que trata de imponer la OCDE, llegás al home-schooling, es decir al chico sentado en la casa con la computadora adonde llegó el paquete de contenidos y el paquete de evaluación, y en todo caso hay uno de estos líderes o acompañantes formados por estas ONG.
–¿Cómo es ese modelo del home-schooling?
–Es el tipo de educación que en Estados Unidos llegó a un pequeño porcentaje, pero que marca estadística. En la Argentina también empezamos a verlo: familias que deciden no mandar a los chicos a ninguna institución, para que se eduquen en casa. O se juntan dos o tres familias y contratan a uno de estos líderes que acompaña a los chicos: compran los paquetes ya hechos de contenido. Entonces, ahí el Estado ya se tiene que retirar. La educación planificada, organizada y basada en un acuerdo social y en donde el Estado tenga un papel principal es lo contrario del libre mercado en la educación, de la misma manera que en el libremercado de la educación no entra la idea de la educación como derecho.
–La investigación también señala la entrada de las fundaciones y ONG en las universidades.
–Cuando Google pone un aula informática no solamente está poniendo el hardware: está introduciendo una concepción de la educación, de contenidos, porque es socia de quien los produce, o la editorial Pearson, inglesa, productora del test PISA que se aplica en Argentina con resultados que dañan al país. No por el lugar donde quede la Argentina en el ranking que ellos hacen, sino por el uso político que se hace en contra del pueblo, de las diferentes regiones del país. A favor de una idea unitaria, de la vieja oligarquía que coincide hoy con la mentalidad de los dueños de las grandes corporaciones. Aplican una prueba con la que indagan los mismos contenidos, acá o en cualquiera de los 60, 80 o 100 países donde se aplica.
–¿Por qué tiene ese nivel de expansión el test PISA?
–Porque es la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) la que encarga a Pearson esta prueba. La OCDE ha sacado una resolución a fines de los ‘90 por la cual la educación pasó a ser un bien transable, y exige a los países miembro que levanten todo tipo de limitación a la compraventa de educación. Es la aplicación del libre mercado a la educación, también con la misma idea de que el mercado encontrará su propio equilibrio. ¿Qué podría pasar con la libre compraventa de educación sin ningún tipo… no ya de restricción del Estado, sino de acuerdo social?
–Una primera manera de entender el avance de las fundaciones y ONG es entonces el negocio. ¿Y en lo político?
–En lo político hay un objetivo, pero sobre todo una concepción. Cuando la gobernadora de la provincia de Buenos Aires dice que los pobres no aprenden y entonces no vale la pena hacer universidades para pobres, refiriéndose a las 20 nuevas universidades que se hicieron en el país durante el kirchnerismo, ahí hay una concepción profunda. Es la concepción que siempre tuvo la oligarquía argentina, y que ahora encaja perfectamente en este gobierno integrado por administradores y accionistas de las grandes empresas.
–Los datos del libro señalan que el país tiene 11 millones de estudiantes, con un 71 por ciento dentro del sistema estatal y un 29 en el privado. Es decir que hay un alto porcentaje de chicos, sobre todo en la primaria, que van a la escuela pública. Pero esa escuela pública, da la impresión, ya no puede reunir a todos los sectores sociales.
–Todavía hay diversos sectores, pero en los últimos treinta años hemos visto un corrimiento a la escuela privada, también con esta mentalidad, con la idea de que es un producto más caro. Por eso pongo el acento en el momento en que se decide que la escuela publica puede ser privada o estatal. Porque en los momentos en que mejora la situación económica, la clase media tiende a mandar a los chicos a la escuela privada, y en los momentos en que empeora la situación económica, los sectores populares no pueden sostener a los chicos en la escuela pública por diversas razones, porque trabajan, etc., y los mandan a la escuela parroquial o a la ONG sostenida por una cooperativa. Y esto va más allá de la calidad de una o de otra, porque hay escuelas públicas y privadas buenas, más o menos, y malas; no hay estadística alguna que demuestre que hay una diferencia de calidad entre la escuela publica y la escuela privada.
–La investigación fue hecha con la Internacional de la Educación
–Sí. La Internacional de la Educación ya la hizo en África y en Asia. En América Latina se realizó en Colombia, Brasil, Uruguay y en Perú. Otra cosa es que en Estados Unidos hay mucha investigación. En realidad, donde más investigación hay sobre el tema de la privatización de la educación pública es en los Estados Unidos.
–¿Para qué sirve hacer estas investigaciones?
–En primer lugar para saber, para tomar conciencia de lo que está ocurriendo. Para que sepamos que nos están considerando una mercancía, que muchas de las decisiones que se toman tienen que ver con ponernos un precio, para conocer los aspectos más negativos de los cambios civilizatorios que estamos viviendo. Si uno cree que es posible que los pueblos orienten el cambio civilizatorio hacia un espacio democrático de dignidad y de creación de productividad, si uno cree que ese futuro es posible, tiene que tener conciencia de que lo contrario también es posible, y que lo contrario es lo que está ocurriendo en Brasil, lo que nos lleva a preguntarnos por qué el pueblo a veces, algunos sectores del pueblo, votan contra sí mismos. Ahí es donde cabe el lugar de la educación en el sentido amplio, en el sentido de que el proceso educativo abarca a toda la sociedad, no es solamente el sistema escolar. Ahora: tenemos que cuidar el sistema escolar, cuidar la educación pública y cuidar la escuela, porque el otro elemento junto con el home-schooling, con esa idea, es la desescolarización. Hay teóricos de la desescolarización que son asesores de este Gobierno, que son entre otros lo que han redactado la ley de fundación de la Unicaba, la Universidad de la Ciudad de Buenos Aires, ley dentro de la cual está escondida la disolución de los institutos de formación docente. Ahí la idea básica que tienen es la de que la escuela es un impedimento para el desarrollo de la educación, que la escuela es una institución de siglo XX, del siglo XIX y junto con la escuela, el docente. Es decir, barren a la escuela y al docente.
Fuente de la Entrevista:
https://www.pagina12.com.ar/149060-escuela-de-negocios
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Es un modelo que diseñamos en Colombia para trabajar en las escuelas invisibles. El objetivo en ese entonces era universalizar la primaria, sobre todo en las zonas rurales, donde no llegaba, porque había muchas escuelas invisibles a los políticos y los administrativos al ser las más aisladas. Por su propia naturaleza, estas escuelas multigrado es donde tenían las mayores dificultades. La necesidad es la madre de la innovación y en estas escuelas desarrollamos el sistema. Como tocó repensar todo porque no funcionaba nada, hoy en día lo que está de moda es que no todo el mundo aprende todo al mismo tiempo. El conocimiento se construye en grupo, dialogando, esa es la premisa. También hay un nuevo rol del docente, que alimenta, que tiene más tiempo para conocer a sus alumnos y no solo es un transmisor de información. Es el nuevo rol del docente para el SXXI, mucho más humano. La educación está cambiando y tenemos que adaptarnos a los nuevos planteamientos y Escuela Nueva se adaptó a lo que hoy en día está de moda.
Las ideas no son nuevas en la filosofía de la educación, lo nuevo fue hacerlo de manera práctica, concreta, sencilla y fácilmente escalable y costo-efectiva. Las fortalezas de Escuela Nueva es que ha sido viable técnicamente, políticamente y financieramente porque tuvimos que diseñar una intervención replicable en todo el país. Un elemento muy importante, publicado por la Universidad de Londres es el impacto de Escuela Nueva en la convivencia pacífica de los niños y los comportamientos democráticos. Esto es algo esencial hoy, especialmente en Colombia, donde estamos pasando una periodo de post conflicto, necesitamos pedagogías que promuevan la paz y la convivencia.
¿Con cuántas escuelas trabajan?
Son muchas. En algunas regiones está más fuerte y en otras menos. Si hay 35.000 escuelas rurales en Colombia en los 90 llegamos a unas 20.000, ahora estamos en proceso de fortalecimiento. Pero donde se está implementando todavía, en las escuelas rurales, sigue teniendo mejores resultados que las urbanas. Logra tres conceptos clave: equidad porque compensa el factor socio-económico, estas escuelas sacan mejores resultados a veces que las hermanas que no aplican el método; resultados académicos y socioemocionales, y la escalabilidad, que puede impactar en grandes números. Sí sacamos una innovación interesante pero que no fuera replicable no nos servía.
No todos los niños hacen lo mismo a la misma hora al mismo tiempo. Unos trabajan individualmente, otros en pareja, otros en grupo. El principio es la educación personalizada. Hay niños con sus guías de aprendizaje, que tienen el concepto de “texto dialogante”, que lleva a los estudiantes a dialogar entre ellos, se hace mucho trabajo en equipo a diferencia de una clase convencional, donde hay silencio y solo se oye al profesor. Yo creo que las guías han sido lo más importante, ahí es donde se tienen que poner de acuerdo, oír la opinión del otro aunque sea diferente y ahí vemos el impacto en la convivencia. El rol del docente también es nuevo, acompaña el proceso, pregunta a los estudiantes, conoce a sus alumnos, sus problemas, etc. y tiene una dimensión mucho más humana. Es mucho más aprender a aprender, a liderar procesos y tomar iniciativas. Son estilos de liderazgo más fuertes.
Mezclan edades en clase, como suele ser habitual en la escuela rural. ¿Cree que es una ventaja o se hace simplemente por necesidad?
Ese fue nuestro punto de arranque, las escuelas multinivel. De entrada hay que aprender a manejar esta heterogeneidad en el aula y es lo que nos permitió innnovar porque obliga a introducir flexibilidad. Lo importante es cómo aplican el conocimiento en sus hogares, etc. Nos tocó manejar.
Parte de su discurso sostiene que no han inventado nada nuevo. ¿Estamos olvidando los básicos en la educación con la tecnología, las nuevas metodologías, etc.?
Creo que sí. La tecnología educativa nos facilita cosas, pero también enreda. La gente cree que la tecnología son nuevos métodos, pero en esencia la filosofía del aprendizaje es la misma, no hay nada nuevo. Pero estas filosofías de la educación llegan a los colegios de élite, no a las grandes mayorías vulnerables.
¿Cómo es el método de aprendizaje?
A veces da la sensación de que este tipo de iniciativas si no surgen de lo privado no se van a dar nunca. ¿Por qué pasa esto? ¿La administración se despreocupa?
Bueno, nosotros nacimos en lo público porque era la urgencia, y no fue fácil. Hemos aprendido que hay que trabajar con lo público para lograr impacto y cobertura. Pero hay que tener colaboración público-privada. La educación es tan importante que no es cosa solo de un gobierno sino de toda la sociedad. Es el compromiso de todos, es muy importante porque es donde vienen las grandes alianzas público-privadas. El gobierno da cobertura, pero hay que colaborar para lograr calidad y sostenibilidad. Nosotros tuvimos que crear la Fundación para darle sostenibilidad y calidad. Hemos tenido apoyo de grandes empresas.
¿Este modelo solo puede aplicarse en países en vías de desarrollo?
Por un lado el Gobierno vietnamita, por ser un gobierno muy especial, acaba de sacar la evaluación de impacto hecha por el Banco Mundial de Escuela Nueva en Vietnam, donde se aplicó a gran escala. En otros países donde a lo mejor no es una necesidad como en Colombia iniciamos un proyecto en dos colegios. El Estado de California nos está invitando a trabajar allí, estamos en esas negociaciones. Hay que quitar la idea de que esto es de pobres para pobres.
¿Los maestros necesitan una formación específica para dar clase en la Escuela Nueva?
Sí. Una fortaleza de Escuela Nueva es que tiene una visión sistémica. Si queremos niños con ciertas aptitudes de ciudadanos había que trabajar con los docentes también. Si queremos que formen a sus alumnos de esa manera tenemos que formales de una manera similar a como trabajarán con los alumnos. Es una paradoja, muchas veces queremos que los maestros hagan el cambio, que enseñen de otra manera, pero les enseñamos innovación a través de clases magistrales. Queremos que el viva el proceso. También queremos no dejarles solos. Los docentes aprenden más de otros docentes que de los mismos expertos. Buscamos propiciar encuentros de docentes una vez al mes donde pueden compartir sus problemas, sus innovaciones, y se ayudan entre ellos. Esa comunidad de práctica o aprendizaje colaborativo entre los docentes ha facilitado mucho.
Escuela Nueva habla mucho de la formación de ciudadanos, quizá yendo en contra de la tendencia europea de formar trabajadores.
Algo muy importante para nosotros era promover líderes. Líderes con más empatía, con compasión. Que pudieran liderar procesos, que no fueran pasivos-memorísticos. Se trata de trabajar en equipo para el SXXI y aprender a aprender. Lo importante es que los alumnos salgan como agentes de cambio. Pero en el caso de Colombia, como en el resto de América Latina, hay que fortalecer la básica. Cuando tienes un continente donde el 50% no entiende lo que lee en 4º de primaria, ¿sobre qué construyes? Para mí esta es la prioridad, al menos en estos países.
Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/10/25/el-conocimiento-se-construye-en-grupo-dialogando/
Por Anne Kempen, Gerente de Desarrollo de Negocios
Como parte de Open Access Week, estamos ejecutando una serie sobre el estado de acceso abierto en todo el mundo . La entrada de hoy nos llega de Anne Kempen, que analiza el acceso abierto en Europa.
¿Cuál es el estado de las políticas de acceso abierto en Europa hoy? ¿Cuáles son los principales desafíos a partir de hoy?
A pesar de que con Horizon2020, ratificado por el Consejo Europeo en 2010, la UE ha adoptado una posición clara a favor del acceso abierto, el panorama europeo todavía está disperso y los enfoques para realizar la OA a menudo terminan en las fronteras nacionales. Los financiadores nacionales, los financiadores privados, las bibliotecas universitarias, los ministerios nacionales de ciencia y en Alemania los estados federales: Todos tienen sus propias políticas y visiones de AA. Eso dificulta la situación de autores y editores. Carecen de un socio claro y necesitan negociar los términos con cada institución individualmente. La financiación de los libros de AA aún es difícil de obtener, con la excepción de Austria y Suiza, donde los autores pueden beneficiarse de la financiación de organizaciones nacionales de investigación.
Otro desafío en Alemania es que la comunidad institucional está acostumbrada a los marcos establecidos del mundo de revistas de AA, especialmente al pago de cargos por procesamiento de artículos (APC). Es bastante común que las universidades financien APC para artículos escritos por sus profesores. Sin embargo, este sistema no se puede transmitir tan fácilmente al mundo de los libros de AA. Publicar un libro de AA requiere un mayor apoyo financiero, algo que podría sobrepasar los presupuestos de instituciones individuales a largo plazo. Además, la instalación de las universidades como financiadores de los cargos por procesamiento de libros no da crédito al hecho de que las publicaciones son a menudo el resultado de grupos de investigación interinstitucionales e internacionales. Un consorcio o modelo de crowdfunding podría ser la respuesta. Es por eso que estamos experimentando con esos nuevos modelos de negocios en diferentes proyectos.
¿Cuáles son los desafíos para los libros de OA en el futuro?
La publicación de libros debe asumir las ventajas reales de la publicación digital. Eso comienza con el pan y la mantequilla de enriquecer un libro electrónico con metadatos de alta calidad. Este es un campo donde los libros pueden aprender de las revistas, donde ya tenemos una mejor aceptación de estándares tales como DOI, ORCID y los identificadores de FundRef.
Hay un segundo campo donde los libros pueden aprender de las revistas: la importancia de las estadísticas de uso. En esta etapa temprana, la mayoría de los financiadores preguntan acerca de los servicios incluidos en la publicación de libros de AA, como la edición, la optimización de gráficos o la producción de un libro impreso. Las preguntas sobre cómo se distribuye el libro electrónico y la medición del impacto del libro vienen después. Sin embargo, ambos aspectos son igualmente importantes.
Con la pregunta sobre la distribución de libros electrónicos y la medición del uso, nos enfrentamos a un tercer desafío: dado que los libros de AA se pueden compartir ampliamente y, en la mayoría de los casos, están alojados en varias plataformas, debemos asegurarnos de que los datos de un libro, como Los números de descarga, se armonizan en estas plataformas y se pueden informar juntos. También debemos trabajar en mejores métricas que reflejen las características únicas de un libro.
¿Qué cambiarías primero para hacer de la OA una realidad en Europa?
Si tuviera una varita mágica, primero la pondría en cuenta en la cuenta bancaria de cada biblioteca de la universidad y les proporcionaría un presupuesto de OA decente del cual una buena parte está dedicada a los libros de OA. De esta manera, tendrían la oportunidad de experimentar con acceso abierto y adquirir experiencia en el campo. Me encantaría ver si llegan a la conclusión de que una financiación interinstitucional de los libros de AA es la mejor solución. En cualquier caso, sería genial si los autores ya no tuvieran que preocuparse por financiar su libro de AA.
¿Qué significa para Europa el tema de este año, «Diseñar bases equitativas para el conocimiento abierto»?
Existe, por supuesto, la perspectiva de la UE y de Europa sobre el tema, lo que nos remite a mi observación inicial de que el mercado de OA en Europa es todavía muy nacional. Necesitamos superar estas soluciones nacionales y reflejar lo que ya es una realidad para todos los autores: la investigación es internacional, por lo que deberían ser soluciones de OA.
«Internacional» no detiene las fronteras de un país y tampoco se detiene en las fronteras europeas. La discusión europea a menudo no tiene en cuenta que las instituciones en otras regiones del mundo no tienen los fondos para apoyar a sus autores con los mismos medios financieros. Debemos tener cuidado de no establecer estructuras que solo funcionen para las naciones occidentales con un alto gasto en investigación y desarrollo. Una vez más, un modelo de negocio de financiación colectiva o interinstitucional ayudaría a diseñar bases equitativas.
Fuente: http://openaccessweek.org/profiles/blogs/oa-on-the-horizon-europe-s-plan
María Natalia Lisa es Licenciada en Biotecnología y Doctora en Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). En 2011, comenzó sus estudios postdoctorales en el exterior, primero en el Instituto Pasteur de París y luego en el de Montevideo.
Tras siete años fuera del país, volvió a Argentina a principios de 2018 e ingresó a la carrera de investigador científico del CONICET. Actualmente, se desempeña como Directora de la Unidad de Cristalografía de Proteínas del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR), centro de investigación dependiente del CONICET y la UNR.
Desde su estadía en París, estudia mecanismos moleculares en la tuberculosis, enfermedad que en la actualidad causa cerca de dos millones de muertes en el mundo al año. Allí empezó a investigar vías de transducción de señales en el agente causal de la tuberculosis, tratando de estudiar la respuesta que la bacteria desarrolla para sobrevivir, con el fin de diseñar, eventualmente, nuevos antibióticos o vacunas contra ella.
Hoy, en el IBR tiene el objetivo de seguir profundizando sobre la tuberculosis, aunque también busca abrirse hacia otras temáticas: investigar sobre el diseño de nano-estructuras proteicas bio-inspiradas.
En el camino de obtener subsidios para armar el equipo de trabajo en el IBR, la joven científica se presentó al premio de la revista Nature Research “Inspiring Science Award”, certamen que promueve la perspectiva de género en el quehacer científico y distingue a mujeres destacadas en las áreas de STEM por su motivación para niñas y jóvenes.
En el concurso se presentaron ciento cincuenta mujeres de distintas partes del mundo, de las cuales cinco fueron seleccionadas. La decisión final se tomará el 30 de octubre y la ganadora recibirá diez mil dólares que deberá destinar a investigación.
En diálogo con Universidad, María Natalia Lisa profundizó acerca del concurso, el vínculo de la ciencia con las teorías de género, el rol de la universidad pública, y el papel de la divulgación y la comunicación científica.
La revista Nature Research te seleccionó junto a otras cinco investigadoras del mundo para recibir el premio Inspirador de la Ciencia. ¿Cuál fue el proyecto a partir del cual resultaste seleccionada?
Más que un proyecto presenté un escrito en el que tuve que explicar primero mi producción científica, donde hablé del trabajo que había hecho en el campo de la biología estructural durante mi tesis de doctorado en la UNR y mis estudios postdoctorales en París y Montevideo. Después desarrollé algunos ejes acerca de cómo se puede incorporar la perspectiva de género al quehacer científico. Ahí veo dos grandes ejes, por un lado, hay una perspectiva de género en la generación de conocimiento en sí mismo, que tiene que ver con abarcar, incorporar y discutir distintas maneras de ser y estar en la naturaleza. Desde allí, podemos pensar no sólo en una perspectiva feminista, sino también en una perspectiva decolonial, que tiene que ver con pensar y ser capaces de generar, soberanamente, no sólo respuestas sino también preguntas en un entorno local. Tiene que ver con cómo se puede empoderar a las mujeres y a las comunidades para que sus visiones sirvan como posibles soluciones a los problemas del entorno. Desde ese diálogo con otros sectores sociales, la ciencia podría actuar bajo otros esquemas más inclusivos de generación de conocimientos. Por otro lado, con respecto a los esquemas de trabajo en las instituciones de ciencia, tanto en las de educación como en las que se produce el conocimiento, todavía se reproducen lógicas del siglo pasado. Lógicas de ejercicios de poder que son, justamente, las cosas que queremos desafiar desde una perspectiva feminista. Queremos que esos esquemas sean inclusivos, equitativos y que se puedan establecer nuevos diálogos y nuevas relaciones en los ambientes de trabajo.
¿De qué manera empezaste a vincularte con las teorías feministas? En una oportunidad dijiste que el tránsito por la universidad pública fue un acontecimiento bisagra en este sentido. ¿por qué?
Hice la secundaria en una escuela de chicas solas y mi cabeza estaba formada en ese contexto. Después empecé a ir a la facultad y me encontré con un ambiente mucho más diverso, con personas que venían de distintos entornos sociales y que planteaban cosas diferentes. Eso me abrió un montón la cabeza. También por la experiencia de ser inmigrante, de encontrarme en otros países, en otros lugares, donde tuve que aprender el idioma y encontrarme con otras realidades. Allí me volví más consciente del entramado de relaciones de poder. Como siempre tuve un espíritu un poco rebelde con respecto a esas cosas, empecé a pensar en cómo se podían tratar de transformar esas lógicas y me acerqué al feminismo, no desde el ámbito académico sino a partir del encuentro con mujeres y la participación en marchas y eventos. También fue importante en este proceso acercarme al ambiente del arte porque mi compañero es músico. Todas estas circunstancias fueron muy importantes para empezar a ver el entramado de poder que existe en las instituciones, en lo que hacemos, en lo que escribimos, y en la generación de conocimiento y entendimiento.
¿Qué significa haber sido seleccionada por este Premio?
Más allá del resultado final de este concurso que, sin duda, para mi es elogioso, me parece importante porque puede servir para visibilizar el trabajo que se hace en nuestras universidades y en centros de investigación. Se hacen buenos trabajos a pesar de que recibimos a veces recursos relativamente escasos. En este contexto de recorte que estamos viviendo, también es importante que se revean las direcciones que se han tomado en términos de presupuesto para ciencia y educación. Si no se hace, será muy difícil poder sostener a los jóvenes en nuestro sistema porque cada vez hay menos perspectivas o el entorno deja de ser atractivo para ellos. Son gente formada que, tal vez, terminen encontrando posibilidades afuera. Y es una pérdida de capital humano y de conocimiento tremenda.
Por último, ¿cuál creés que es el rol de la divulgación o la comunicación científica? ¿Cuáles son los desafíos actuales en este sentido?
Es muy importante que los que trabajamos en ciencia lo hagamos de manera coordinada con los que hacen educación en ciencia y divulgación, porque en la calle te encontrás con gente que te dice “esto ustedes lo tendrían que decir porque no lo sabemos, y si lo supiésemos, tomaríamos decisiones diferentes”. Tal vez el sector científico tenga una deuda acerca de saber comunicar mejor qué hace y para qué. Por eso, es importante articular, entre los distintos actores, posibles soluciones que contribuyan al bienestar de toda la ciudadanía. Hay un gran camino por hacer. Dentro del sector científico, es clave promover una transformación que piense cuáles son las necesidades para trabajar sobre ellas, además de tratar de establecer diálogos horizontales con otros sectores sociales, con otro lenguaje, para que los temas sean accesibles para el público en general. Esto se relaciona un poco con lo que trabajo. No te estoy hablando sólo de mujeres o feminismo, sino de establecer otro tipo de diálogo y de relaciones que no impongan modos de hacer ni modos de entender.
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/146229-las-logicas-de-ejercicios-de-poder-son-las-que-queremos-desa
Entrevista/25 Octubre 2018/Autor: Víctor Saura/Fuente: El diario la educación
La Universidad de Barcelona ha conmemorado los 30 años del doctorado honoris causa que otorgó a Paulo Freire invitando a uno de sus discípulos, José Eustáquio Romão. Conversamos con él sobre la vigencia del pensamiento del autor de ‘Pedagogía del oprimido’.
En 1988, hace 30 años, la UB otorgó el doctorado Honoris Causa al pedagogo brasileño Paulo Freire. Fue la primera vez que esta distinción recaía en un pedagogo, y la primera que proponía su Facultad de Ciencias de la Educación. Para conmemorar esta efeméride, el pasado martes la facultad inauguró el curso académico con una conferencia a cargo de José Eustáquio Romão, secretario general del Consejo Mundial de Institutos Paulo Freire. Romão trabajó codo a codo con Freire desde 1986 (ya entonces había regresado de sus años de exilio) hasta su muerte en 1997, y con él recorrió las áreas más deprimidas de Brasil para luchar por la democratización y universalización de la enseñanza.
¿Cuál es hoy la vigencia del pensamiento de Paulo Freire?
Freire siempre decía que su discurso no debía ser repetido, sino reinventado. Y eso no era una declaración de modestia, sino de clarividencia extrema. Las ideas de los grandes pensadores, si no son recreadas, si no se reinventan según el contexto no valen nada, por más geniales que sean. La repetición de las ideas es su muerte. Es el ideocidio.
Pues debe de ser el pedagogo más repetido…
Freire no tiene que ser repetido, sino reinventado. ¿En qué tema, en qué tendencia, en qué estrategia? A mi juicio, hay que reinventar a Paulo Freire ahora en la educación superior. A pesar de que sea recordado como el creador de una alfabetización básica para adultos, su legado es mucho mayor. En Brasil, con el gobierno Lula se crearon las llamadas universidades populares, cuyo currículum es diferente, y también lo son sus estudiantes, la mayoría hijos de la clase trabajadora. Pero los profesores de estas universidades venían de la pedagogía tradicional, y ahora están matando el proyecto, porque es cierto que incluyen a los estudiantes de clases populares, pero les excluyen con los procesos de evaluación. Incluso los padres de estos estudiantes muchas veces reclaman las disciplinas tradicionales. Estamos viendo que no es posible organizar una escuela freiriana, digamos crítica, con maestros que han sido formados en la universidad tradicional. Hay que implantar otro proceso de evaluación y otros temas en el currículum. La universidad clásica en Brasil prepara a los estudiantes para el trabajo, para la producción, y hay que preparar a los estudiantes para la igualdad, eso pide otras aportaciones al currículum, otra concepción. Yo, por ejemplo, puedo preparar a un estudiante de agronomía para el agronegocio o le puedo preparar para el desarrollo sostenible. Es diferente. Hay que ser un ingeniero del desarrollo sostenible, no del desarrollo de la producción.
¿Entonces entiendo que hay que adaptar el discurso de Freire al mundo de hoy?
Freire fue muy conocido por su metodología de alfabetización de adultos, pero las personas que leen a Freire a veces se sienten decepcionadas, no sé si esto pasa también en España, porque esperan una técnica para hacer milagros en la alfabetización, y no hay nada de eso, no existen varitas mágicas ni milagros. Freire no creó nada, pero sí descubrió que los seres humanos aprenden el mensaje cuando es percibido, no simplemente recibido. No es una comunicación entre un emisor y un receptor, sino una comunicación integral con la dimensión política de toda relación humana. Y no hablo ni de elecciones ni de partidos, sino de que toda relación humana tiene una dimensión específica (por ejemplo, afectiva, o emocional, o pedagógica) y otra política. ¿Cómo se capta esa dimensión política? Con la lectura del mundo, la lectura del contexto.
En su discurso del Honoris Causa hace 30 años Freire alertó del riesgo de “ser burocratizado”. ¿Es ese un riesgo para los docentes en general?
Seguro. La tendencia a la burocratización en la academia es normal. Incluso cuando ves esa formalidad con la que le entregaron la distinción… todo esto es bonito, pero hay que dar un significado diferente a las tradiciones. En América Latina las universidades tradicionales están siendo sustituidas por las universidades de la gestión. En Brasil tenemos las universidades del blasón, que son las católicas, las pontificias, y tenemos las del logotipo, que son las corporativas, las capitalistas. Y son muchas, porque en Brasil el 75% de los alumnos van a universidades privadas. Privadas y transnacionalizadas, porque no tienen ningún compromiso con el desarrollo de ninguna nacionalidad, su único compromiso es con el lucro, con el capital. Tenemos la mayor universidad del mundo, con 1,3 millones de estudiantes, mantenida por capital que cotiza en bolsa. Están comprando las universidades pequeñas en el interior del país. ¿Y qué quieren estas universidades? Pues preparar a los estudiantes para el mercado, quieren crear consumidores o productores para el consumismo. Nosotros no queremos ni la universidad tradicional ni la universidad del lucro y la logomarca, hay que crear un nuevo proyecto, porque son las universidades las que forman a los maestros para la educación básica. Y por eso imagino que si Paulo Freire siguiera vivo se reinventaría en estos momentos en la educación superior.
¿Cómo se acerca el mensaje de Freire a los estudiantes europeos?
Por increíble que parezca en Europa el eco de las ideas de Paulo Freire es más significativo hoy que en mi país, y eso es gracias a que las universidades europeas han apoyado a las de sus excolonias. Los freirianos no queremos la hegemonía europea ni la norteamericana, ni tampoco queremos hegemonizar a nadie, sino convivir con epistemologías diferentes, con ontologías diferentes, con pedagogías diferentes. Esto es lo que llamamos una nueva geopolítica del conocimiento. Le pondré un ejemplo: Karl Marx desarrolló muy bien el sentido de la dialéctica materialista, pero los guambianos en los Andes colombianos desarrollaron hace 2.000 años el concepto de equilibrio dinámico, que es una manera más fácil de comprender la dialéctica materialista. La ciencia y la tecnología europea se impusieron no porque fueras superiores, sino porque lo era el aparato militar que las acompañaba. Ahora estamos intentando rescatar otras posibilidades científicas y tecnológicas que no conocimos, no porque no existieran, sino porque fueron silenciadas por el poder. Por ejemplo, ahora el gobierno colombiano acaba de declarar que la medicina guambiana está permitida en todos los hospitales del país.
Volvamos a la escuela. ¿Cómo se trasladan las ideas de Freire a lo que se ocurre en las aulas en el día a día?
Lo que más atrae a los maestros es la posibilidad de educar con eficacia. Pero insisto que no hay milagros. El método de Freire de alfabetización de adultos, que puede ser adaptado a la educación de niños, permite alfabetizar a un adulto en 40 horas –hablo de aprender a leer, no sólo de escribir su nombre–, y es una técnica con etapas, con pasos, que se ha experimentado y funciona. A los maestros les gusta, pero en Brasil no se aplica a los cursos de formación de docentes, porque a las élites no les interesa que se alfabetice a toda la población.
¿Por qué?
Hay un peligro en la alfabetización que Freire pregona: el de la concienciación. Para Freire, no es posible aprender a leer y a escribir sin el proceso de concienciación.
¿Conciencia de clase?
Concienciación crítica, capacidad de leer el contexto críticamente. Por eso le hablaba de la percepción como comunicación integral, que es lo que debemos introducir en nuestras metodologías en la formación de docentes. Cuando lo logramos los maestros trabajan de forma muy diferente a los tradicionales. Hay que trabajar la técnica de la escritura y de la lectura, pero empapadas de la discusión crítica del mundo. Las personas sólo aprenden aquello que juzgan importante para sus vidas. De lo que aprendimos en la escuela sólo nos queda lo que ha sido importante para nuestras vidas; ese es un descubrimiento de Freire, muy sencillo pero muy real.
Mucho de lo que se aprende en la escuela se olvida, eso está claro.
Porque no era importante para resolver nuestros problemas en nuestro contexto. Por eso hay una frase de Freire que poca gente comprende: “Nadie educa a nadie, pero los hombres y mujeres tampoco se educan a sí mismos, los hombres y mujeres se educan en comunión, mediatizados por el mundo”. ¡Ahí está la clave! Nosotros sólo aprendemos y retenemos lo que fue mediatizado por el mundo. No lo fue por el maestro, ni por el currículum ni por los libros… El proceso de concienciación crítica es esto: de aquello que me explicaron los maestros lo que me quedó fue aquello que me ayuda a resolver problemas de mi mundo.

¿Por eso Freire fue identificado como un elemento peligroso?
Peligroso y subversivo, y eso que nunca estuvo afiliado a un partido político. El análisis crítico del mundo es un peligro para quien ostenta el poder, porque demuestra las contradicciones, y según Freire no puede haber aprendizaje sin esa interpretación crítica del mundo. Hay una dimensión política, que es el análisis del contexto. Le pondré un ejemplo. Cuando a Newton le cayó la manzana no estaba en una oficina ni en una clase, estaba leyendo el mundo, y así se preguntó por qué esa manzana había caído sin que nadie la hubiera presionado. Estaba haciendo una pedagogía de la pregunta, no de la respuesta, y el hecho de leer críticamente la realidad de la naturaleza le llevó a descubrir las leyes de la gravedad. Ahora vuelvo a la escuela, al día que toca explicar las leyes de Newton. ¿Qué debería hacer un profesor freiriano? Llevar al alumno a revivir la experiencia de Newton leyendo el mundo de la naturaleza. Porque no van a aprender física leyendo manuales.
¿Qué otras cosas debería hacer el profesor freiriano?
Esta sería la fundamental. Dicen los críticos de la escuela freiriana que nosotros no tenemos currículum, que no hay temas. Lo que ocurre es que el currículum no está prefabricado y empaquetado por los docentes e impuesto a los estudiantes, sino que es elaborado conjuntamente con los estudiantes. El primer paso, pues, es descubrir cuáles son los temas generadores del mundo de tus estudiantes. El currículum prefabricado no funciona, los alumnos no aprenden, el fracaso es muy elevado. No tienen la motivación para aprender que los cuerpos caen con una aceleración de 14 newtons por segundo… ¿a quién le interesa esto? Pero puedo intentar que los estudiantes revivan la experiencia de Newton en su sistema simbólico, para eso tengo que explorar ese sistema y encontrar dónde se produce el fenómeno físico con el que podré revivir la experiencia de Newton. Freire decía que si voy a alfabetizar a trabajadores de la construcción civil las palabras generadoras son unas, pero si voy a alfabetizar a plantadores de caña de azúcar las palabras generadoras son otras distintas. Voy a trabajar el mismo aprendizaje, que es la lectura y la escritura, pero los contenidos y las estrategias son diferentes porque los universos de los sistemas simbólicos lo son.
El doctor Jaume Trilla ha alertado de aquellos que sacralizan a Freire y que son más freirianos que Freire. ¿Está de acuerdo?
Sí. Hay peligros en el intento de divulgar la obra de Freire y el primero es sacralizarlo. Fue un hombre como nosotros y en su teoría pueden encontrarse equívocos, en ese caso hay que corregirlos o si no reinventarlos. El fundamentalismo freiriano es otro peligro, precisamente porque es antifreiriano. La primera regla del pensamiento freiriano es estar abierto a las consideraciones del diferente. Esto no es una declaración retórica. Hay que escuchar a los estudiantes para acercarse a su saber científico, mi tarea como docente es intentar percibir en el discurso del otro lo que tiene de científico. El tercer peligro es pensar que Freire fue un hombre genial pero intuitivo, y no es así. Freire no creó nada, sistematizó lo que estaba creado. Uno de los principios más importantes en la teoría del pensamiento freiriano es que el sujeto de la creación cultural no es el individuo, es el colectivo. Los genios sencillamente sistematizan, sintetizan los conocimientos de una época.
Ha dicho usted que las próximas elecciones en Brasil suponen una amenaza para la democracia y para las difusión de las ideas freirianas.
En Brasil hubo muchos problemas con los gobiernos progresistas, incluso por la inexperiencia con el poder. Durante toda la historia de Brasil han mandado las élites. Brasil fue el último país del mundo que eliminó la esclavitud; en 1920 el 80% de la población brasileña era analfabeta, o sea que tenemos una sociedad muy excluyente, en la que la exclusión está naturalizada y parece que la desigualdad sea normal ¡No hay ningún país tan desigual en el mundo, ni siquiera en África o en Asia! ¡Los ricos de Brasil son muy muy ricos, y los pobres son muy muy pobres! El 5% de la población brasileña hoy acapara el 85% de la riqueza nacional. El primer libro que escribió Freire, del que no se habla mucho, se titulaba Educación y actualidad brasileña; ahí ya habla de nuestra inexperiencia democrática. Los españoles crearon universidades en América en el siglo XVI, pero los portugueses las prohibieron. La primera universidad brasileña es de 1934. Por tanto es una sociedad muy desigual y en la que la dictadura es algo común, estamos aprendiendo a construir la democracia y hemos tenido una experiencia muy breve de 12-13 años con un poquito de redistribución de la riqueza, y durante los cuales los ricos han seguido ganando mucho dinero. Pero las élites brasileñas, acostumbradas a los gobiernos excluyentes y dictatoriales, no permiten que se haga nada que pueda amenazar su acumulación impresionante de riqueza.
Parece extraño que el candidato de las élites tenga tanto apoyo de las clases populares.
Es impresionante imaginar que después de estos años de conquistas sociales sean los beneficiados por estas políticas quienes van a apoyar a un candidato que pregona el fascismo abiertamente, que hace afirmaciones racistas y homófobas, que dice abiertamente que cuando sea presidente eliminará todas las políticas de género en las escuelas. Yo soy politólogo, y creo que tenemos que revisar a fondo todas nuestras formas de realizar análisis. Estamos cometiendo errores, como ocurrió en los años 30 del siglo pasado, cuando toda la izquierda europea decía que Europa giraba hacia la izquierda, menos Wilhem Reich [psicoanalista discípulo de Freud], que escribió La psicología de masas del fascismo.
Un buen tema de análisis para la psicología social…
Toda la teoría de Freire tiene un fundamento psicológico muy fuerte. En el primer Freire, sus referentes son Frantz Fanon [psiquiatra de la Martinica que se unió al frente revolucionario por la independencia de Argelia y que escribió Los condenados de la tierra] y Zevedei Barbu [sociólogo rumano arrestado por el régimen filonazi y refugiado más tarde en Reino Unido, donde escribió varias libros sobre el comportamiento psicosociales de los regímenes totalitarios]. El segundo Freire, el que ya está en el exilio, se aproxima a la Escuela de Frankfurt, y busca a un psiquiatra, Erich Fromm, no busca a Habermas. ¿Y por qué? Porque para Freire la dimensión política no puede estar desconectada de la dimensión personal. El proyecto colectivo tiene que conectar con el personal. Y hablo de la persona, no del individuo, que es una categoría capitalista y burguesa.
Ha dicho usted que advirtieron a Lula de que no bajara la guardia.
Todo el tiempo, sí.
¿Y sin embargo lo hizo?
Los compañeros del PT la bajaron. Y los hubo que no se resistieron a la tentación y se corrompieron, y con ello mataron el legado más importante de las izquierdas, que es la ética. La tentación es muy grande ¡claro! La derecha les compró, y con ello destruyeron 50 años de trabajo, porque nosotros éramos la reserva ética del país, y hemos perdido ese legado.
¿Han perdido la esperanza?
En la segunda parte de Pedagogía de la Esperanza, Freire dice que no estamos esperanzados por un delirio, sino por una necesidad ontológica, y que lo que distingue a los seres humanos de los otros seres es la capacidad de tener esperanza. Tener esperanza no es esperar, la esperanza que se confunde con la espera se transforma en desesperación. La esperanza es resistir, y por eso resistiremos.
Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/10/21/hay-que-reinventar-a-paulo-freire-en-la-educacion-superior/