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España e Italia, los últimos países europeos en reabrir los colegios

Europa/ España e Italia/ 02.06.2002/ Fuente: www.niusdiario.es.

Los alumnos de primaria regresan este lunes a clase en Reino Unido y Grecia

Portugal reabre las escuelas de infantil tras la vuelta al cole de los alumnos de bachillerato

La vuelta al cole en Reino Unido comienza de manera muy escalonada y con restricciones: no se sobrepasará el límite de 15 niños por clase y con medidas de higiene y distanciamiento social. Eso sí, muchos padres no enviarán a sus hijos al colegio por temor a un posible contagio. Según un estudio de la llamada Fundación Nacional de Investigación Educativa, el 46 % de los encuestados ha indicado que sus niños se quedarán en casa.

Solo Inglaterra reabre este lunes las escuelas de primaria, pese a las advertencias de varios asesores científico del Gobierno británico que alertan del riesgo de una desescalada prematura. Las autonomías de las otras tres regiones -Escocia, Gales e Irlanda del Norte- aún mantienen el cierre de colegios.

«No podemos quedarnos confinados para siempre, debemos hacer una transición», afirmó el ministro de Exteriores, Dominic Raab, que recalcó que la retirada de medidas de aislamiento para combatir el coronavirus se va a hacer de forma «gradual» y «muy cuidadosa». Escocia baraja el mes de agosto e Irlanda del Norte, septiembre, mientras que Gales todavía no ha decidido la fecha.

Grecia: Guarderías y escuelas de primaria
Las escuelas primarias y las guarderías griegas abren también este 1 de junio, tras la decisión tomada por el Gobierno siguiendo las recomendaciones de los expertos en salud del país. «En este momento, los datos muestran que vamos a abrir escuelas primarias. Es bueno para nuestros hijos. No pueden permanecer fuera de la escuela durante seis meses ”, ha asegurado el portavoz del Gobierno griego, Stelios Petsas.

El resto de Europa
Portugal: 125.000 niños de preescolar (de 2 a 5 años) pueden regresar a las guarderías desde este lunes con motivo de la tercera fase de desconfinamiento. El país ya abrió sus escuelas para los alumnos de bachillerato (16 y 17 años).
Francia: a partir de este martes reabren las escuelas de forma generalizada en todo el país con el progresivo retorno de los alumnos de secundaria; siempre en grupos máximos de 15 estudiantes.
El ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, ha insistido en que la reapertura de los centros es un asunto de urgencia social «y más en período de crisis».
Dinamarca: fue el primer país en reabrir las escuelas a mediados de abril, aunque muchos padres prefirieron que los niños se quedaran en casa.
Alemania: comenzó a reabrir las escuelas en abril. Los estudiantes de secundaria, los primeros.
Bélgica: hace dos semanas volvieron a clase los alumnos de primaria y secundaria.
Países Bajos: hace tres semanas empezó a abrir las escuelas con horarios escalonados, dando prioridad a los alumnos de los primeros años de primaria y a los mayores de secundaria.
Suecia: nunca cerró sus escuelas para los niños menores de 16 años.
Irlanda:a partir del 29 de junio se abrirán las guarderías para los hijos de trabajadores esenciales, una medida se extenderá a los hijos del resto de trabajadores a partir del 20 de julio.
Austria: este miércoles termina la progresiva vuelta al cole que comenzó en abril con los alumnos de secundaria. El 15 de mayo regresaron los alumnos de entre 6 y 14 años y dentro de dos días, el resto.
España e Italia, en septiembre
En Italia, el ministerio de Educación ha anunciado las medidas de seguridad que le ha indicado el comité científico-técnico sobre la pandemia de coronavirus para reabrir los colegios en septiembre y que prevé distanciamiento físico de al menos un metro en las aulas y espacios comunes y mascarilla obligatoria para los mayores de seis años.

En España, solo los territorios en fase 2 y 3 han reabierto para los alumnos en cambio de ciclo, 4º de la ESO y especialmente 2º de Bachillerato, para reforzar el estudio de cara a la selectividad.

Fuente de la noticia: https://www.niusdiario.es/internacional/europa/espana-italia-ultimos-paises-europeos-reabrir-colegios-pandemia-coronavirus_18_2956020010.html

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España: No abráis las escuelas, por ahora

No abráis las escuelas, por ahora

 Antonio Rico Y Garcia

(Original en catalán publicado en CRITIC)

Los últimos días se ha ido construyendo desde la izquierda un relato favorable a la apertura de las escuelas. La consigna, formulada de manera imperativa, es ambigua. Tanto, que al mismo tiempo que lo reclama para ahora mismo, las propuestas que hace para conseguirlo son de muy larga duración. De Roger Palà a Ada Colau, pasando por Jordi Muñoz, se han lanzado una serie de ideas en esta dirección. Vayamos por partes y veamos las posibilidades y debilidades de la propuesta. Vaya por delante que a pesar del tono de respuesta del texto, la intención es poner sobre la mesa todos aquellos elementos que, en la necesidad de abrir las escuelas, no se han tenido en cuenta. En el fondo, mantener y enriquecer el diálogo iniciado.

¿Bares, iglesias, centros comerciales … y las escuelas no?

Correcto, las escuelas no. De hecho, fueron los primeros lugares físicos en cerrar. Siguiendo la lógica del confinamiento, para el desconfinamiento deberían ser los últimos en abrir. En los bares, en las iglesias y en los centros comerciales se pueden imponer medidas para conseguir un cierto distanciamiento físico entre las personas. En las escuelas y en los institutos, no. O mejor dicho, sí, pero con unos resultados escalofriantes. Sólo hay que ver el ejemplo del Estado francés estos días. Actualmente nos encontramos ante unas ratios en el aula que sobrepasan, no sólo los mínimos pedagógicos aceptables, sino también aquellos que hacen referencia a una óptima actividad docente. Los centros escolares no han sido pensados ​​para tener 30 alumnos de media por aula. Y en la «normalidad», aquí es donde nos encontramos. Sin tener en cuenta la situación de barracones y patios ridículos que sufren algunas escuelas e institutos. En un bar o un centro comercial, si los obligas a tener sólo un 50% de su aforo, no pasa nada. Entendedme, evidentemente que es un perjuicio para el propietario y los beneficios del negocio, pero a nivel social la afectación no es colectiva, es individual. ¿Podemos hacer lo mismo con las escuelas? Dejamos el 50% del alumnado en casa? El mismo Roger Palà que pide abrir las escuelas califica esta medida como «despropósito». Totalmente de acuerdo. ¿Entonces, abrimos o no?

Habilitar otros espacios de la ciudad para que todos los alumnos puedan ir a «la escuela» no es ninguna solución. Al menos, esto no sería volver a la escuela. Uno de los argumentos favorables a la apertura es el papel igualador y socializador que hace la escuela. Los 15 alumnos de cada aula que, en lugar de incorporarse a su escuela o instituto, lo harían en una sala habilitada del centro cívico de su barrio, ¿se estarían igualando y socializando de la misma manera que los «elegidos» para volver al centro ordinario? Creo que no. A las infraestructuras, debemos sumar las relaciones sociales y afectivas entre los alumnos. ¿Como haremos los grupos, por orden de lista? ¿Por amistades y afinidades entre ellos? ¿Los profesores haremos de policías a partir de ahora también? De hecho, ya lo hacemos. En el caso de los institutos somos los encargados de que no fumen a la hora del patio, por ejemplo. A partir de ahora ¿también seremos los encargados de decirles que no se hagan un beso o un abrazo? ¿Esto es socializarse?

¿Por qué se quieren abrir las escuelas?

En el fondo, las dos grandes preguntas son porque queremos abrir las escuelas y cuando lo podremos hacer. Ahora bien, para poder dar una respuesta más o menos correcta, alejada del idealismo que algunas reflexiones rezuman, hay que partir de las condiciones objetivas y subjetivas del problema. Y lo primero que debemos tener en cuenta es que el «por qué» es una pregunta poliédrica y multidireccional que se hace a partir de diferentes casuísticas. Por un lado, la necesidad del sistema de reemprender la actividad productiva allí donde la dejó. Sin la escuela, el capitalismo no funciona. La incorporación a sus puestos de trabajo de millones de padres y madres exige tener un lugar donde dejar a los niños. Si la escuela, más allá de la docencia y la transmisión de conceptos, es una herramienta de socialización del individuo, debería abrirse cuando cumpla esta función. Hacerlo antes es, por muy buenas palabras que se usen, pasar al sistema educativo una responsabilidad social que no le corresponde. Ya estamos acostumbrados. El papel de ’guardería’ o ’de parking de niños’ es todo un clásico de la percepción que determinados sectores políticos y sociales tienen. Ahora bien, me sorprende que esta lógica venga ahora, de forma consciente o no, de la izquierda. ¿Quizás el problema no es que la gente se está reincorporando demasiado pronto a sus puestos de trabajo? ¿Quizás el problema no es que es más complejo conseguir que las empresas se impliquen en el bienestar de sus trabajadores y en consecuencia de la sociedad, que no encontrar un lugar donde dejar a los niños para ir a trabajar a jornada completa? Como siempre, el gran capital no arrimará el hombro, no participará de la solución. En el corto plazo, más que mirar hacia la Consejería y el Ministerio de Educación, habría que mirar hacia los de Trabajo y Economía.

Por otra parte, el segundo motivo para abrir las escuelas es dar respuesta a las familias más vulnerables. Estas tienen una enorme dependencia del sistema educativo y asistencial. Esto, sin embargo, no es abrir las escuelas. De nuevo, más que mirar hacia la escuela, lo que tendríamos que hacer es mirar a otro lugar. En este caso, servicios sociales. En las próximas semanas, es más importante contratar educadores e integradores sociales que no profesores y maestros. El curso académico está terminado, no nos hagamos trampas al solitario. Pero hay que dar respuesta a todas aquellas familias que han visto como este final unilateral les ha afectado en los aspectos más básicos. Es necesario que educadores e integradores visiten estas familias e inicien un trabajo de acompañamiento, tomando nota de sus necesidades y trasladando a los órganos políticos correspondientes las medidas que habría que tomar para que nadie se quede por el camino. Y eso no es trabajo de un profesor de sociales de 4º de ESO o de un maestro de plástica de infantil. Y es urgente. La escuela, en todo caso, como conocedora de la realidad de las familias de su centro, puede ayudar al acompañamiento o asesorar desde las tutorías y los equipos pedagógicos, pero no puede convertirse en la herramienta que sustituya los servicios sociales.

Finalmente, el argumento de que los alumnos no tienen que perder el contacto con la escuela aguanta lo justo y necesario. Desde las tutorías hemos ido haciendo seguimiento de los alumnos. Desde mails a llamadas telefónicas, pasando por tutorías por vídeo conferencia. No es ni el formato ni la manera de hacer las cosas en una situación de «normalidad». Pero es que no estamos en una situación de «normalidad». Ni lo estaremos durante un tiempo si atendemos a lo que dicen los epidemiólogos y el personal sanitario. Volver sólo unos días, en grupos pequeños y separados en el aula, vigilados de forma anómala durante el recreo, ¿es más beneficioso psicológicamente para nuestros hijos? Permitidme la duda. ¿No es mejor que guarden en su imaginario individual y colectivo la imagen de la escuela tal y como era mientras hacemos todos los esfuerzos para que en septiembre se parezca al máximo? Soy padre y no veo mi hijo traumatizado. Evidentemente que cada realidad familiar es un mundo. Pero, partiendo de esto, volvemos a uno de los argumentos que han sobrevolado el texto en varias ocasiones: no podemos pasar la responsabilidad a la escuela. Y, de hecho, creo que mi hijo quedará más afectado asistiendo a una escuela con la mitad de sus compañeros y amigos, todos con mascarilla y con unas restricciones de contacto enorme, que haciéndole entender que, poco a poco, iremos acabando el curso y que en septiembre intentaremos que todo vuelva a ser como antes. Sin generar muchas expectativas, evidentemente.

¿Cuándo podremos abrir? Tres planes a corto, medio y largo plazo.

Sinceramente no lo sé. Mi expectativa es en septiembre. Habrá que marcar una hoja de ruta consensuado entre las instituciones, los maestros y los profesores que tenga el aval de las autoridades sanitarias. Y que sea realista. Hablar de incorporar sólo el 50% de los alumnos de forma intermitente sin explicar cómo se hará este tipo de docencia, es surrealista. No hay espacios en nuestros centros escolares para incorporar la totalidad del alumnado en estas condiciones. Hablar de que tendremos que hacer enseñanza online sin poner las herramientas necesarias de formación para el profesorado, tampoco es una buena solución. De momento, sólo hemos ido cubriendo el expediente a toda prisa, lanzando ideas poco concretas. Cuenta, y seguramente es lógico, porque la situación le ha venido sobrevenida todos. Pedir abrir las escuelas ahora o antes de que termine el curso no ayuda a buscar las mejores soluciones a los problemas que se nos plantean. Al contrario, nos pone más presión. ¿Qué nos habría que hacer y para cuándo?

Creo que habría que diseñar un mínimo de tres planes. Uno a corto plazo, uno a medio y uno a largo. El plan a corto plazo debe centrarse en diseñar el final de curso 19/20. Abandonar la idea de abrir los centros escolares y dejar de poner presión a la comunidad educativa es el primer paso. Desde los centros ya hace días que estamos modificando el calendario de fin de curso, la forma como evaluaremos los alumnos y la forma en que nos encontraremos para cerrar y diseñar, con la información que tengamos, el próximo curso. En este contexto, abrir las escuelas a lo loco es sólo añadir un problema más a la compleja gestión que hemos tenido que hacer los maestros, profesores y direcciones de las escuelas. Ni ayudará a los alumnos a resituarse ni facilitará el trabajo de imaginar y proyectar el próximo curso. Dejadnos cerrar lo que tenemos abierto.

El plan a medio plazo debe centrarse en pensar y diseñar cómo será el próximo curso. Pensarlo desde la normalidad que las autoridades sanitarias nos cuentan. Y a partir de esta normalidad, pensar las diferentes variables. Lanzar un «globo sonda» tras otro no ayuda. Distorsiona, dificulta las posibilidades que el horizonte de septiembre nos determina. En el marco del diseño del curso próximo, habrá que pensar la escuela con todos sus alumnos, reduciendo las ratios, analizando la realidad de cada municipio y las posibilidades de desdoblar grupos de clase, adaptar espacios que no estaban destinados a la escolarización, planificar una plantilla de maestros y profesores capaz de cubrir esta nueva demanda, pensar en cómo se hará la enseñanza en caso de un nuevo rebrote y confinamiento, qué herramientas tendremos disponibles para afrontar los principales problemas detectados durante estas semanas, etc.

En definitiva, habrá que pensar y diseñar un modelo educativo de transición entre el mundo en que vivíamos y lo que parece que está empezando a surgir. Y en este plan será importante que, durante este verano, el profesorado tengamos a nuestro alcance la formación necesaria en nuevas herramientas y técnicas pedagógicas. Finalmente, el último plan debe ser relativo al largo plazo. Y no estoy hablando de 10 años, sino de un par de cursos. Es decir, el tiempo en que se tarda en construir un centro escolar. Si como sociedad tenemos claro que la educación es, junto con la sanidad, uno de los dos pilares fundamentales, hay que construir más centros escolares. De hecho, lo óptimo sería doblar los que ya tenemos. Y doblar la plantilla. No dejan de ser dos de las grandes demandas de los profesionales de la educación desde hace décadas. Quizás ahora se nos escuchará. Los experimentos de la educación telemática, de incorporar sólo un 50% de forma intermitente … son eso, experimentos. La situación nos ha obligado a enseñar y educar con nuevas herramientas durante estos meses. Ahora bien, estas sólo pueden ser un apoyo más en el proceso educativo y en ningún caso el elemento que servirá para sustituir la educación presencial.

No dudo de la buena voluntad que hay detrás de la demanda de abrir las escuelas ahora. Creo, sin embargo, que se han hecho sin pensar mucho en las consecuencias. Se ha tenido más en cuenta las consecuencias de tenerlas cerradas que no las derivadas de su apertura. Si están cerradas no es por gusto ni porque el profesorado nos guste estar en casa trabajando más horas de las que trabajábamos antes. La situación de emergencia epidemiológica que hemos vivido ha requerido medidas excepcionales. Y habrá que llevar a cabo más. Eso sí, la escuela no puede volver a ser de nuevo la institución donde depositamos, como si fuera el contenedor gris, todos aquellos problemas derivados de las incompetencias e insuficiencias políticas, económicas y sociales.

Si creemos en la escuela pública, querámosla un poco más.

ANTONIO RICO Y GARCIA. Historiador, profesor y miembro de la USTEC

Fuente de la Información: https://vientosur.info/spip.php?article16009

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España – Carlos Taibo: “Me temo que la crisis la pagarán los de siempre. A menos, claro, que se rebelen”

Carlos Taibo: “Me temo que la crisis la pagarán los de siempre. A menos, claro, que se rebelen”

Hablamos con el escritor, politólogo y ex profesor universitario

Por: Miguel Muñoz

Hasta 2018 ejerció como profesor de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha sido uno de los más firmes defensores de la teoría del decrecimiento en nuestro país, así como una de las voces más reconocidas en el movimiento anarquista y libertario. Ha publicado más de 30 libros sobre política, geopolítica o movimientos sociales. Carlos Taibo (Madrid, 1956) aporta en esta entrevista su visión sobre la situación actual, en estos tiempos de pandemia, tanto en nuestro país como de manera global.

-La editorial Catarata reeditó a finales de enero, poco antes de que comenzara el estallido de la pandemia, tu libro Colapso. Capitalismo terminal, transición ecosocial, ecofascismo. ¿Puede suponer la pandemia el colapso del sistema capitalista? ¿Ha colapsado ya?

-Depende, claro, del significado que atribuyamos a la palabra «colapso». En el sentido fuerte del vocablo, la pandemia no es el colapso, aunque bien puede situarse en la antesala de este último. Ha permitido forjar una bola en la que se han dado cita, inesperadamente, la crisis sanitaria, la social, la de los cuidados y la financiera, y de resultado ha dibujado un escenario complejísimo. Por lo demás, no conviene olvidar que muchos de los habitantes del planeta han vivido siempre en un escenario asimilable al del colapso.

-En el libro, no obstante, hablabas sobre todo de las consecuencias del cambio climático. Se está empezando, desde algunos sectores, a alertar de que ante esta crisis puede surgir con fuerza el denominado ecofascismo. ¿Podrías recordar en qué consiste y cómo puede relacionarse con la situación actual?

-En el núcleo de la propuesta ecofascista hay una discusión demográfica: está la idea de que en el planeta sobra gente, de tal manera que se trataría de marginar a quienes sobran –esto ya lo hacen- y, en la versión más dura, de exterminarlos. Me interesa subrayar que el ecofascismo no es un proyecto negacionista: en modo alguno niega los efectos, dramáticos, del cambio climático y del agotamiento de las materias primas energéticas. Parte, antes bien, del relieve de esos fenómenos y lo que procura es defender obscenamente los intereses de una minoría de privilegiados. Quienes empiezan a dirigir, en la penumbra, el planeta a buen seguro que han tomado nota de la eficacia de muchas de las políticas autoritarias y represivas desplegadas por los gobiernos. Y han tomado nota, en particular, de la servidumbre voluntaria a la que se ha entregado buena parte de la población.

-Llevas años, además, explicando la teoría del decrecimiento. ¿De qué forma puede aplicarse en la situación actual? En cierto modo, aunque de manera obligada, se ha puesto de actualidad. ¿Pueden tener recorrido algunas medidas que se han llevado a cabo?

– En los últimos meses se ha reducido la contaminación en el planeta, ha menguado el consumo de combustibles sólidos y ha experimentado un freno brutal la turistificación. Debo subrayar que se trata, sin embargo, de tres realidades que, aunque afortunadas, tienen un carácter sobrevenido. No han sido premeditadamente buscadas.

Obviamente, no es esto lo que defiende la perspectiva del decrecimiento, que plantea un ejercicio de autocontención consciente, voluntario, colectivo y solidario. Cuando nuestros gobernantes siguen empleando ese indicador despiadado, el PIB, para medir tragedias y objetivos nos lo están diciendo todo. Retórica aparte, no hay de su lado ninguna voluntad de asumir que el planeta se nos va y de que ello reclama un esfuerzo gigantesco de eso, de autocontención, y, al tiempo, una redistribución radical de la riqueza. Tampoco puede sorprendernos: el decrecimiento bien entendido implica, por necesidad, dejar atrás el capitalismo y sus reglas.

-Por el contrario, ¿aprovecharán las administraciones para llevar a cabo proyectos que afecten especialmente al medio ambiente? En Madrid ya hemos visto las intenciones del PP con una nueva ley del suelo o la construcción de macroparkings.

-Aunque a buen seguro se hacen valer, según los lugares, circunstancias dispares, el tono general lo que aporta, a mi entender, es una nueva huida hacia adelante. Se trata, en otras palabras, de dejar atrás la crisis del coronavirus restaurando, literalmente y en plenitud, la miseria que había antes de esa crisis. Entre nosotros, no es ésta una miopía vinculada exclusivamente con el PP: alcanza al sistema político como un todo.

-La respuesta económica a la crisis será clave. ¿Crees que pagarán los de siempre o hay alguna esperanza en que no sea así?

-Me temo que, en efecto, pagarán los de siempre. A menos, claro, que se rebelen. Pero me parece que los activos que ofrecen al respecto los sindicatos mayoritarios están lejos de ese horizonte de rebelión y muy cerca, en cambio, de otro, bien diferente, de genuflexión. Tendremos que prestar atención, aun así, al derrotero de los hechos en el terreno económico y social, no vaya a ser que se fuerce tanto el escenario que asistamos a la manifestación de sorpresas.

-¿Qué te parecen algunas de las medidas sociales del Gobierno? Hay mucho debate sobre el Ingreso Mínimo Vital o la renta básica, por ejemplo

-Habrá que aguardar para valorar en qué se concretan, cuál es su aliento final y en qué medida protegen realmente a quienes lo necesitan. A título provisional me parece llamativo que quienes llevan años defendido una «renta básica de las iguales» se muestren profundamente descontentos ante las propuestas que llegan del Gobierno y estimen que son un paso atrás que va a dificultar en el futuro, y por añadidura, el despliegue de un proyecto merecedor de apoyo.

Por lo que a mí respecta, nunca he depositado ninguna confianza en la presunta vocación social e igualitaria del Partido Socialista y creo que hay motivos sobrados para recelar del discurso constitucional y patriótico de Unidas Podemos. No deja de sorprenderme la inquina con que la «derechona» obsequia a un proyecto, el del Gobierno de estas horas, de cariz tibiamente socialdemócrata.

En cualquier caso, la trama que rodea a las instituciones, con los poderes fácticos en primer plano, tampoco ayuda. Y no acierto a entender cómo mucha gente de izquierdas no aprecia mayor problema en la defensa, xtremadamente ingenua, de un acuerdo en el que participen todas las fuerzas políticas. Ya tuvimos la oportunidad de certificar, cuarenta años atrás, las consecuencias nefastas de los Pactos de la Moncloa

-Se ha debatido también mucho sobre los términos militares, incluso las ruedas de prensa con ellos, en esta crisis: “Estamos en una guerra”. ¿Por qué crees que se ha generado este tipo de lenguaje en una crisis sanitaria?

-La explicación puede ser muy prosaica: comoquiera que el Gobierno español decidió otorgar desde el principio un lamentable protagonismo a los cuerpos de seguridad y a las fuerzas armadas –las ruedas de prensa parecía que lo eran de una junta miliar-, era acaso inevitable que se impusiese un lenguaje de esa naturaleza. Será que nuestros gobernantes piensan que las respuestas militares son las más eficientes. Si uno quiere ser, con todo, capcioso, el horizonte del ecofascismo reclama también del concurso de herramientas retóricas que identifican por doquier amenazas y guerras.

-A nivel geopolítico, la situación es bien interesante, especialmente las relaciones entre China, Estados Unidos y la Unión Europea. ¿Cómo puede afectar todo esto?

-Más allá de la certificación de que la trama geopolítica es importante, parece difícil responder. Es evidente, de cualquier manera, que cuando uno sopesa los movimientos, hacia arriba o hacia abajo, del Ibex 35, descubre que muy a menudo se vinculan con encuentros y desencuentros entre las potencias mencionadas. No sé, por lo demás, a qué hay que prestarle mayor atención, si a las colisiones que protagonizan periódicamente Estados Unidos y China o, por el contrario, a los elementos subterráneos de acuerdo, que tampoco faltan. Lo único que puedo decir, con certeza, es que no siento ninguna proximidad por ninguno de los modelos aportados por esas instancias.

-¿Cómo ves el papel que está teniendo la derecha y la ultraderecha en esta crisis? Les hemos visto en las calles pidiendo “libertad”, llamando “dictadura” a este Gobierno, etc… ¿Hay motivos para estar preocupados por su ascenso o maximizamos la relevancia de sus comportamientos? Hay quien habla ya de golpes de estado encubiertos o guerras judiciales

-Por momentos me asalta la idea de que la ultraderecha está marcando la deriva del sistema de partidos español, cada vez más escorado hacia posiciones conservadoras. Una de las consecuencias de esto es que se nos llama una y otra vez a cerrar filas alrededor del «Gobierno progresista» por cuanto –se nos dice- hay que frenar el ascenso de Vox. Las secuelas son delicadas: a menudo se nos invita a defender lo indefendible, llegado el caso se describe inopinadamente a Ciudadanos como una fuerza de «derecha civilizada» y, por qué no, se lava la cara al propio PP al subrayar que es, a diferencia de Vox, una fuerza leal a la Constitución.

Por detrás, lo que veo son los efectos dramáticos de la «transacción» de 1978 y, con ella, de la negativa a sacar adelante nada que oliese a eso que a veces se llama un «consenso antifascista». De aquellos barros, estos lodos.

-Se decía especialmente al principio de la pandemia que esta crisis nos iba a unir más con nuestros vecinos, que nos iba a hacer más solidarios… ¿Qué piensas al respecto, ya más de dos meses después del inicio?

-No lo tengo claro. Estoy obligado a subrayar, antes que nada, la presencia, muy notable, y en muchos lugares, de grupos de apoyo mutuo. Creo que es significativo que en la mayoría de los casos hayan decidido identificarse con ese término, de honda raigambre libertaria. Anuncian, cautelosamente, que están plantadas las semillas de un movimiento de base de carácter antiautoritario y autogestionario.

Pero entiendo que, en paralelo, el individualismo lacerante que han colocado en nuestras cabezas operará en un sentido genéricamente insolidario y se traducirá en el acatamiento de una nueva normalidad que se anuncia similar a la miserable anormalidad de antaño. Me parece evidente, en cualquier caso, que el sistema político como un todo, con sus diferentes opciones, recela de oficio de las respuestas que, horizontales y solidarias, surgen en la base de la sociedad. Y hará lo posible para arrinconarlas y reprimirlas.

-Hace muy pocos días se han cumplido nueve años del movimiento 15M. Visto en perspectiva, ¿ha cambiado algo desde entonces? ¿Qué podemos aprender hoy en día de lo que fue? “Yo veo más, mucho más, 15-M en las enfermeras y en las limpiadoras de los hospitales, y en los grupos de apoyo mutuo de los barrios, que en los pasillos de los ministerios”, dijiste un día en Twitter.

-Tendré que admitir que detrás de la etiqueta general ha habido varios 15M distintos. Uno de ellos, el que yo abrazo, no precisamente marginal, ha bebido siempre –en los hechos, y en algunos lugares sigue haciéndolo- de la asamblea, la autogestión y el rechazo de las instituciones. Otro ha servido, cierto que de forma nebulosa, como catapulta de operaciones electorales bien conocidas. Intuyo que los medios le han prestado una excesiva atención al segundo en detrimento del primero, algo que se traduce en esa dramática simplificación, muy cara a tantos periodistas, que sugiere que Podemos es el heredero del 15M.

Me ratifico en lo que decía en ese tuit: creo que el legado mayor del movimiento son las gentes entregadas a la solidaridad desnuda, a la solidaridad que no busca recompensas, al apoyo mutuo. Como creo que cada vez hay más compañeros y compañeras que, con razones poderosas, echan de menos algo como el 15M.

Fuente de la Información: https://www.cuartopoder.es/ideas/2020/05/31/carlos-taibo-me-temo-que-la-crisis-la-pagaran-los-de-siempre-a-menos-claro-que-se-rebelen/

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España: La ONU aprueba celebrar el Día Internacional para la Protección de la Educación de Ataques cada 9 de septiembre

La ONU aprueba celebrar el Día Internacional para la Protección de la Educación de Ataques cada 9 de septiembre

ONU.- La ONU aprueba celebrar el Día Internacional para la Protección de la Educación de Ataques cada 9 de septiembre.

MADRID, 31 May. (EUROPA PRESS) –

La Asamblea General de la ONU ha aprobado por unanimidad celebrar cada 9 de septiembre el Día Internacional para la Protección de la Educación de Ataques y repetir la fecha cada año para concienciar sobre la situación crítica de millones de niños que viven en países afectados por conflictos.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha manifestado su satisfacción por la iniciativa y ha señalado que si bien la pandemia de la Covid-19 nos afecta a todos, los niños y jóvenes que viven en zonas de conflicto son los más vulnerables a los efectos devastadores de esta calamidad. «Debemos asegurarnos de que nuestros niños tengan un entorno seguro en el que puedan adquirir los conocimientos y competencias que necesitarán en el futuro», ha apuntado Guterres.

En una resolución promovida por Qatar y patrocinada por 62 países, la Asamblea General pone de relieve la situación extrema en que se encuentran los más de 75 millones de niños de 3 a 18 años que viven en 35 países afectados por la crisis y que necesitan ayuda educativa urgente. Además, expresa la preocupación por los efectos de la violencia continua que sufren esos niños y por las escasas posibilidades que tienen de acceder a una educación.

Las necesidades de estos alumnos exigen una atención especial que va más allá de las consecuencias generadas por los cierres temporales de las escuelas debido a la pandemia. La directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Audrey Azoulay, ha recordado que el futuro colectivo y el alcance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible dependen de que las escuelas sean lugares libres de conflictos y violencia.

«En un momento en el que aumentan los ataques de todo tipo contra la educación durante los conflictos armados, la proclamación del Día Internacional para la Protección de la Educación de Ataques es un importante paso adelante», ha indicado Azoulay, que ha destacado además que la medida es especialmente oportuna porque la pandemia de la Covid-19 ha demostrado el valor de las escuelas como espacios de protección y bienestar. Por ello la UNESCO está decidida a actuar en defensa del derecho a la educación y a «lograr que las escuelas seguras sean una realidad, para todos, en todo lugar y en todo momento».

ESPACIOS SEGUROS

En la misma línea, la directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Henrietta Fore, ha indicado que ahora que el mundo comienza a planificar la reapertura de las escuelas una vez que se mitigue la pandemia, es necesario garantizar que éstas sean espacios de aprendizaje seguros, incluso en los países en conflicto. «Atacar una escuela es una violación contra la humanidad y contra la decencia básica. No podemos permitir que estos ataques insensatos destruyan las esperanzas y sueños de toda una generación de niños y niñas», ha señalado Fore.

La resolución de la Asamblea General afirma que los gobiernos tienen la responsabilidad fundamental de proporcionar protección y asegurar una educación de calidad, inclusiva y equitativa a todos los estudiantes, especialmente a los que se encuentran en situaciones vulnerables. Asimismo, destaca la necesidad de incrementar los esfuerzos y el financiamiento para promover entornos escolares seguros que sirvan de protección en las emergencias humanitarias

Aboga también por adoptar todas las medidas posibles para proteger las escuelas, a los alumnos y al personal docente de ataques, por evitar las acciones que impidan el acceso de los niños a una educación y por facilitar el acceso a la educación en situaciones de conflicto armado.

Fuente de la Información: https://www.notimerica.com/politica/noticia-onu-onu-aprueba-celebrar-dia-internacional-proteccion-educacion-ataques-cada-septiembre-20200531173152.html

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España: Un millón de euros en becas para la formación ‘online’

Europa/España/28 Mayo 2020/elpais.com

Una iniciativa del portal Emagister pone a disposición de los estudiantes descuentos en másteres y cursos de especialización en áreas como la salud, los negocios o el ‘marketing’

Los expertos lo tienen claro: ni la educación ni el trabajo del futuro volverán a ser como antes de la pandemia. Las semanas de confinamiento forzoso han trasladado la educación de las aulas a las pantallas y han hecho que el teletrabajo en España haya pasado del 5 al 34 % de los trabajadores; pero también ha supuesto una oportunidad y más tiempo para formarse profesionalmente desde casa. Una circunstancia que el buscador de estudios Emagister, junto con otros nueve centros educativos de toda España, han querido aprovechar para ofrecer un millón de euros en becas para másteres y cursos de especialización online de los sectores más demandados en la actualidad, desde Administración de Empresas, Recursos Humanos, Educación y Prevención de Riesgos Laborales hasta áreas como el marketing, la salud o los negocios.

Entre las formaciones ofrecidas por la Universidad Isabel I, la Escuela de Postgrado de Medicina y Sanidad y ESSAE se encuentran programas como el Máster Internacional en Nutrición y Dietética, un Grado en Ingeniería Informática o el de Técnico en Gestión Administrativa y Contabilidad. Las escuelas de negocios ISEB, IEBS, Educa, Constanza, Citius y Select, por su parte, ofertan programas como el Máster en Marketing y Digital Business o el máster doble en Dirección de Marketing Digital y en Digital Business y Comercio Electrónico. La iniciativa estará disponible hasta alcanzar el millón de euros en becas, y se puede solicitar información a través de la web o del teléfono gratuito 900 49 48 39.

Buena percepción de la educación ‘online’

La labor que, a lo largo de los últimos años, han venido realizando instituciones educativas como la UOC, UNIR o UNED, unida a facilidades específicas de la formación online como la personalización de la enseñanza, la flexibilidad de horarios o la facilidad de acceso, han contribuido sin duda a que la formación a distancia goce hoy de una buena reputación entre la población. “Las universidades son las que mejor estaban trabajando este aspecto, y los grados de finalización de sus programas son muy altos”, afirma Ferrán Ferrer, CEO de Emagister. “Lo que ha sucedido en estos dos últimos meses es que ha habido mucha gente con mucho más tiempo en casa, por lo que han podido dedicar a sus clases hasta seis o siete horas diarias, en vez de tres o cuatro, y muchos de ellos han podido terminar durante el confinamiento programas de tres o cuatro meses”.

Sin embargo, la posibilidad de marcarte tu propia agenda y ritmo de estudio es a la vez una ventaja y un desafío, ya que la responsabilidad de mantener la motivación recae en el propio alumno, por encima de las posibles herramientas que tengan los centros educativos para el seguimiento, apoyo y motivación de los estudiantes. “Lo que sí se ha visto estos meses es que hemos podido dedicarle más tiempo a formarnos o a desarrollar esos conocimientos autodidactas que más nos gustan, ya sea la cocina, el dibujo o la escritura. La eclosión de los webinars también ha sido espectacular, y todo eso ha ayudado a desmitificar un poco los miedos que había respecto a la educación online, y de la automotivación y rigurosidad que tenías que tener para formarte a distancia”, sostiene Ferrer.

LAS FORMACIONES CON MAYORES DESCUENTOS

Programa Institución Precio original Precio con beca
1. Máster en Dirección de Recursos Humanos ISEB 11.400 € 1.200 €
2. Máster Oficial en Marketing Digital Universidad Isabel I 3.840 € 3.456 €
3. Curso de Auxiliar de Enfermería + Técnico experto en Primeros Auxilios para Enfermería Escuela de Postgrado de Medicina y Sanidad 1.780 € 712 €
4. Técnicas para el Auxiliar de Enfermería ESSAE 1.860 € 1.488 €
5. Máster en Docencia y Formación Profesional Educa Business School 1.440 € 840 €
6. Máster en Business Intelligence y Data Science IEBS 6.250 € 2.812 €
7. Máster en Inteligencia de Negocio y Ciencia de Datos Citius Smart School 4.750 € 2.137 €
8. Máster en Dirección de Comunicación Corporativa y Relaciones Públicas Constanza Business School 3.700 € 1.400 €
9. Máster Executive Experto en Laboral y Seguridad Social + Máster en Dirección de Recursos Humanos Select Business School 3.880 € 1.552 €

Las semanas de confinamiento forzoso a consecuencia de la Covid-19 también han influido en el tipo de formación que buscaban los usuarios en Internet: si en un principio la demanda se centró en cursos cortos y gratuitos, a medida que fue pasando el tiempo las búsquedas se acercaron más a los másteres y otros programas de mayor duración. “En la segunda parte del confinamiento, cuando muchas provincias empezaron a estar ya en fase 1, vimos que los programas de salud empezaban a repuntar, impulsados probablemente por el reconocimiento, el agradecimiento y el interés de los ciudadanos por entrar en un sector mucho más valorado por la sociedad”, afirma Ferrer. Un interés centrado en áreas como la enfermería, el transporte sanitario y todo lo que son primeros auxilios y cuidados paliativos, “donde seguramente la gente ve más salidas profesionales a corto y medio plazo”.

Los retos para el futuro

El uso masivo de las nuevas tecnologías provocado por la pandemia impone también una nueva forma de trabajar que, según los expertos, condicionará el panorama de la educación y del mercado laboral: “No se trata solo de utilizar la tecnología para trasladar el mundo físico al virtual; yo creo que hay que repensarlo para hacerlo bien. Y eso es tarea de todos en la sociedad”, afirma Emili Rubió, vicegerente de Operaciones de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Un cambio que, afirma, se ve en todos los ámbitos: desde como trabajamos en casa, a través de videoconferencias, hasta el campo de la educación, donde las nuevas condiciones hacen necesario pensar en materiales digitales creados expresamente para un entorno virtual o en diferentes enunciados para los exámenes.

¿Cómo serán las clases en la sociedad posterior al coronavirus? ¿Volveremos a la situación previa o los cambios que llegaron ayudarán a reformular la educación? “De cara al futuro, yo veo asignaturas blended, modelos híbridos más que enteramente presenciales. Veo la posibilidad de generar contenidos digitales para que el alumno vaya consumiendo, aunque esté en un programa presencial. Hemos dado un paso de gigante en ese sentido”, afirma José Manuel Mas, director del área universitaria de ESIC.

Una educación con mayor capacidad de cambio

El reto más importante de la educación, para Ferrer, no es nuevo ni tiene relación alguna con la Covid-19, sino que tiene que ver con la capacidad de adaptación de los programas educativos a las demandas de un mercado laboral “que está cambiando radicalmente, a una velocidad exponencial. Pero la educación, sobre todo la oficial, sigue teniendo unos ritmos de cambios o lanzamientos de programas muy lentos”. Después de esta crisis, afirma, el mercado laboral va a cambiar mucho más, por lo que sería conveniente que la educación lo hiciera al mismo ritmo. “Pero están desacompasados; van mucho más rápidas esas nuevas competencias que cómo se están incorporando a los programas de universidades y escuelas de negocios”.

Ferrer pone un ejemplo: “TensorFlow, un programa de inteligencia artificial y machine learning que desarrolló Google y liberalizó hace un año, está presente en unas 2.200 ofertas de trabajo en Estados Unidos, en 250 del Reino Unido y en 80 de España, y debemos tener en cuenta que, actualmente, hay un 40 % de las ofertas que había en enero [antes de la pandemia]. ¿Y cuántos cursos hay en estos momentos de ese software en Emagister? Tan solo cinco centros de formación que imparten 12 programas educativos”. Casi ninguna universidad, afirma, está impartiendo sobre nuevas tendencias digitales en programación o ingeniería.

“Piensa que la ANECA [Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación] solamente valida una vez al año las competencias de cualquier grado o máster, y necesita tener la información entre tres y cuatro meses antes (…). Deberíamos estar cambiando los programas formativos con mucha más rapidez”. Además, añade, el retraso es muy grande: cuando se declaró el Estado de Alarma, había 1.970 programas sin evaluar. “Esta rigidez de las universidades públicas y de las escuelas de negocios que trabajan con programas oficiales va a hacer que haya un mayor distanciamiento entre esas competencias reales que demandan las empresas y aquellas en las que están formando las instituciones educativas”.

Fuente: https://elpais.com/economia/2020/05/27/actualidad/1590595946_378364.html

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España: Los planes de desconfinamiento escolar en fase 2, comunidad por comunidad

Europa/España/28 Mayo 2020/eldiariolaeducacion.com

La mayor parte de las comunidades autónomas limitarán sus aulas, en fase 2, al alumnado de 2º de bachillerato y cursos terminales de FP. Cataluña tiene previsto abrir también aulas de primaria y Madrid pide a Sanidad permiso para acelerar la entrada en fase 2 para el alumnado de ESO, bachillerato y FP.

La mayor parte de las comunidades autónomas del Estado serán conservadoras en relación a la apertura de sus aulas en las siguientes fases de desescalada. Aunque muchas de ellas ya podrían haber dado cabida a su alumnado de 4º de ESO, 2º de bachillerato y cursos terminales de FP, estas aperturas se retrasarán a la semana que viene. Algunas, incluso, lo harán más tarde.

Entre ellas, destaca Cataluña que tiene previsto que el alumnado de primaria también pueda acudir, desde el próximo día 2 a las aulas. Siempre de manera voluntaria, en grupos reducidos de alumnos y con estrictas medidas de seguridad.

Andalucía

Francisco Javier Imbroda, consejero de Educación, dijo en el Parlamento andaluz que no habría vuelta a las aulas hasta el mes de septiembre. Las últimas semanas del curso escolar estarán dedicadas a tareas administrativas y poco más. A pesar de esto, sí está previsto que se intensifiquen las tutorías virtuales para el alumnado de 2º de bachillerato que se enfrentará a la EBAu dentro de unas semanas.

Aragón

El curso finaliza de forma telemática, y ahora mismo solo está prevista la realización de tutorías presenciales para alumnos de 2º de bachillerato y 2º de grados medios y superiores. Estas tutorías son siempre individuales y voluntarias. La normativa recoge la posibilidad, de manera excepcional, de realizar alguna tutoría con alumnos de ESO y 1º de bachillerato, pero para ello se requiere la autorización de la dirección del centro y del servicio de prevención de riesgos laborales de Aragón. No van a abrir los centros de educación infantil en fase 2, aunque aún no está claro si se dará esta posibilidad para que lo hagan los privados en fase 3.

Asturias

El Principado reanudará el 4 de junio las clases presenciales para preparar la EBAU, ultimar Proyectos de ciclos superiores de FP y ofrecer tutorías en 4º de la ESO. Estos últimos dependerán de que sus tutores decidan convocarles o no. Los centros de educación infantil tampoco abrirán a pesar de que los privados sí tenían permiso para hacerlo.

Islas Baleares

El curso finaliza telemáticamente, pero se permite a los centros organizar tutorías individuales o colectivas, con un máximo de cinco alumnos por profesor sólo en el caso de los cursos fin de etapa, y con asistencia voluntaria. En el caso de la educación infantil, los centros públicos del Gobierno balear no abrirán, pero se da la libertad a los de titularidad municipal y a los privados que abran siempre que cumplan con las medidas de seguridad e higiene y con las siguientes ratios: 3 bebés por educador en la etapa 0-1, 4 en la 1-2, 6 en la 2-3, y el 30% de la ratio habitual en el resto. No se permite la apertura a los centros de educación especial.

Canarias

Las clases no se reanudarán, presencialmente, hasta septiembre. Sigue la educación telemática, aunque a partir del 1 de junio, el alumnado que cambia de etapa será convocado, de manera individual y con cita previa, para tener reuniones de tutoría. Estas reuniones tendrán carácter voluntario en cualquier caso. Los centros de infantil públicos permanecerán cerrados, mientras que los privados preparan un protocolo ante su posible apertura.

Cantabria

La vuelta a las aulas será a partir del 8 de junio y solo para alumnado de 2º de Bachillerato, para quienes opten a un título de FP, sea de GM o GS, así como para alumnado de Régimen Especial que tengan que hacer una prueba de acceso para estudios superiores. La asistencia, en grupos menores ed 15, será voluntaria. La comunidad también contempla reuniones con alumnos de otros cursos que hayan tenido especiales dificultades. Serán a discreción de los centros las reuniones presenciales para las juntas de evaluación y de planificación del próximo curso. Los centros de educación especial, así como la educación infantil tampoco volverán a las aulas.

Castilla-La Mancha

El alumnado no regresará a las aulas tampoco. El presidente castellano-manchego así lo anunció. Las excepciones se encuentran en lo previsto por el Ministerio para las y los jóvenes que tienen que pasar algún examen: 4º de ESO, 2º de Bachillerato… Aunque tendrían que ser en grupos pequeños y habiendo acordado, en primer término, una cita con sus respectivos centros.
Como en otros casos, equipo directivo, PAS y profesorado necesario tendrán que asistir a los centros para solventar diferentes cuestiones administrativas.

Castilla y León

La comunidad entró esta semana, al completo, en fase 1. Las cuentas no le dan para llegar a la fase 2 con tiempo suficiente como para que tenga sentido que el alumnado que en principio podría beneficiarse de la medida, lo haga. De esta manera, se renuncia a esta reapertura para los cursos terminales de secundaria, como ya se hiciera en su momento con la educación infantil.

Cataluña

El curso finaliza telemáticamente, pero la Generalitat abre todos los centros educativos en fase 2, a partir del 2 de junio, con asistencia voluntaria del alumnado, y priorizando los cursos de final de etapa (6º de primaria, 4º de la ESO y 2º de bachillerato y ciclos formativos). Deja en manos de los centros la posibilidad de organizar sesiones de tutoría y orientación, de forma individual o en pequeños grupos, que no pueden superar la cifra de 13 alumnos en la primaria y de 15 en la secundaria, ratios que van a mantenerse de cara al inicio de curso en septiembre. Respecto a la etapa infantil, autoriza la apertura de las guarderías, públicas y privadas, siempre que cumplan las medidas sanitarias y con un máximo de 5 alumnos por educadora, mientras que en la etapa 3-6 se fija un máximo de 8 alumnos en P3 y de 10 en P4 y P5. Varios sindicatos de docentes han pedido la dimisión del conseller y han hecho un llamamiento a las direcciones de los centros para que no abran el día 2.

Comunidad de Madrid

Madrid entraba esta semana en la fase I, junto a la totalidad de Castilla y León y Cataluña. En esta fase, los centros podrán abrir para hacer labores administrativas y de desinfección y limpieza. Aún así, el consejero de Educación ha solicitado a Sanidad la posibilidad de que vuelvan a clase a partir del lunes los alumnos de 2º de Bachillerato, así como de otros estudiantes que necesitasen refuerzo. Educación ha desistido de su intención de que educación especial e infantil de segundo ciclo volvieran a las aulas en las próximas semanas. En el aire también está qué pasará con las criaturas de 0-3 años, que podrían volver a los centros a partir de la fase 3.

Comunidad Valenciana

El curso finaliza telemáticamente, pero se permite que en la fase 2 el alumnado de los cursos de fin de etapa pueda ir al centro para cuestiones específicas, como tutorías, resolución de dudas, entrega o recogida de materiales, o preparación para pruebas. Cada centro se encarga de la organización de estas actividades, pero la asistencia es opcional y voluntaria. La educación infantil no puede abrir de momento. Lo podrá hacer a partir del 18 de junio, una vez haya finalizado el curso, para actividades de verano, y siempre que se garanticen las condiciones que establezcan las autoridades sanitarias.

Extremadura

Estaba prevista la vuelta a las aulas de los cursos terminales de etapa de ESO, Bachillerato y FP para el lunes 25 pero la Consejería de Educación ha decidido retrasar esta vuelta, siempre voluntaria para tareas de repaso, hasta el lunes siguientes por problemas organizativos. El martes 26 hubo una reunión con los sindicatos para enseñarles la orden que regulará esta situación. El alumnado de primaria podría acudir también para tener tutorías con cita previa.

Galicia

Galicia está en fase dos. Pueden acudir a educación infantil los niños y niñas cuyos padres no puedan quedarse con ellos. Además, lo podrán hacer los alumnos de educación especial. También se prevé la vuelta a las aulas de los alumnos de cambio de etapa, como inicialmente preveía el Ministerio de Educación, con un máximo de 15 alumnos por clase.

La Rioja

La actividad educativa seguirá siendo, mayoritariamente, a distancia, pero a partir de este martes está permitido el acceso a la actividad lectiva a aquellos alumnos que sean invitados a participar voluntariamente, y siempre por prescripción pedagógica voluntaria de sus tutores, con el fin de resolver necesidades educativas concretas que no se puedan resolver a distancia. Alumnos de cualquier curso a partir de 4º de primaria, puesto que queda suspendida toda actividad presencial en toda la educación infantil, en educación especial y hasta 3º de primaria. Estas medidas han sido acordadas por el gobierno regional, de acuerdo con los principales sindicatos y federación de familias, e incluyen un curso de formación online, de una hora de duración, obligatoria para todo el personal docente y no docente antes de realizar cualquier actividad presencial.

Navarra

A partir de la semana que viene se retoman las clases presenciales solo para los alumnos de 2º de bachillerato, con carácter voluntario y con grupos de máximo 15 alumnos por aula. En el resto de cursos, se mantiene la formación online hasta el final de curso, pero se permite la realización de alguna actividad presencial siempre que la autorice la dirección del centro. También los centros podrán acoger pruebas para accesos a ciclos formativos, enseñanzas artísticas, escuelas oficiales de idiomas, etc.

País Vasco

El final de curso será, por lo general, presencial. Las escuelas han podido retomar la actividad presencial a partir de este lunes, empezando por los grupos de 4º de ESO, bachillerato y FP en todos los grados. La decisión de hacerlo o seguir con la formación online ha correspondido a cada centro. A partir de la semana que viene ya pueden abrir el resto de cursos, así como de euskaltegis, academias, centros de formación y similares, siempre respetando las medidas de salud, protección e higiene, tanto de las personas usuarias como de los trabajadores. También los centros podrán acoger pruebas para accesos a ciclos formativos, enseñanzas artísticas, escuelas oficiales de idiomas, etc. Los sindicatos habían pedido que la presencialidad se limitase a los alumnos que tienen que preparar la selectividad y a los más afectados por la brecha digital durante los meses de educación a distancia.

Región de Murcia

El alumnado de 2º de bachillerato volverá a las aulas entre el 10 y el 22 de junio para preparar la EBAU. La actividad presencial será voluntaria. El resto de la actividad se mantendrá como hasta ahora, a distancia. En el caso de los centros de educación infantil privados también se contempla la posibilidad de que abran y las familias acudan de manera voluntaria.

Fuente e imagen tomadas de: https://eldiariodelaeducacion.com/2020/05/27/los-planes-de-desconfinamiento-escolar-en-fase-2-comunidad-por-comunidad/

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