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España: La UC liderará un proyecto europeo para fomentar que estudiantes emprendan

Europa/España/25 Noviembre 2017/Fuente: El diario montañez

El Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) de la Universidad de Cantabria (UC) liderará la iniciativa BLUES, que busca implementar «metodologías de enseñanza emprendedora» y que se desarrollará los próximos dos años en España, Eslovenia, Finlandia, Italia y Portugal.

El proyecto Blended-learning International Entrepreneurship Skills Program (BLUES) ha sido financiado con más de 270.000 euros por la Unión Europea dentro de su programa Erasmus+, a través del Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE), y en Cantabria contará con la colaboración de CEOE-Cepyme.

Según ha informado la UC en nota de prensa, el proyecto «implementará programas de fomento del emprendimiento que brindarán a los universitarios una serie de capacidades y herramientas complementarias a su formación académica como liderazgo, pensamiento creativo, trabajo en equipo o innovación».

La iniciativa tratará de introducir una «metodología de aprendizaje innovadora», así como recursos educativos presenciales y a través de internet «basados en las mejores prácticas europeas», «asegurando así la calidad y eficacia del aprendizaje emprendedor en las diferentes universidades europeas donde se lleven adelante los programas».

Con BLUES se busca también promover la cooperación entre universidades y empresas a nivel regional, al involucrar a representantes de diferentes compañías en su diseño e implantación, así como en la participación dentro de los programas de emprendimiento.

Trabajarán de forma coordinada bajo el liderazgo del CISE: la UC, la Universidad Nova Lisboa (Portugal), la Universidad de Ljubljana (Eslovenia), la Universidad de Peruggia (Italia), la Universidad Tecnológica de Lapperaanta (Finlandia), CEOE-CEPYME, el parqeu tecnológico de MADAN (Portugal) y las cámaras de comercio de Terni (Italia) y Eslovenia.

Fuente: http://www.eldiariomontanes.es/agencias/cantabria/201711/24/liderara-proyecto-europeo-para-1092129.html

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“En una escuela con valores inclusivos la colaboración se da a todas horas y entre todos, no solo cuando el maestro decide hacer trabajo cooperativo” Entrevista a Tony Booth

Europa/España/25 Noviembre 2017/Autor:  Víctor Saura/Fuente: El diario la educación

Tony Booth, docente y experto en educación inclusiva visitó España hace unos días para asistir al Congreso Barcelona Inclusiva. Aprovechamos para hablar con él de la necesidad de una cultura inclusiva: «La inclusión está ligada a la idea de luchar por los derechos de quienes son discriminados».

El profesor británico Tony Booth es uno de los grandes referentes mundiales en educación inclusiva. Desde la universidad (Open University, Canterbury Christ Church University, y en los últimos tiempos, Cambridge) ha dedicado más de treinta años a investigar sobre inclusión y exclusión, y ha escrito numerosos artículos y libros sobre la materia, muchos de ellos con su colega Mel Ainscow, de la Universidad de Manchester. Pero el tándem Ainscow y Booth es especialmente conocido como autores del Index for Inclusion: developing learning and participation in schools, traducido a más de 20 idiomas y que 17 años después de su primera edición sigue siendo la principal guía para la implementación del modelo inclusivo en los centros educativos. Al castellano lo ha traducido y adaptado el equipo del Consorcio para la Educación Inclusiva que lidera el profesor de la UAM Gerardo Echeita. Booth participó hace unos días en el Congreso Barcelona Inclusiva, en una mesa donde estuvo acompañado por dos de sus traductores: el mismo Echeita y la profesora de la UAB, Ester Miquel, que participó en la traducción al catalán.

¿Cuándo comenzó a interesarse por la escuela inclusiva?

Creo que desde el mismo momento que empecé a ejercer de profesor de secundaria. Te hablo de finales de los años sesenta. Entonces yo ya estaba muy pendiente de aquellas cosas que dificultaban la vida de los niños y jóvenes, pero también de los docentes. Mi trabajo no tenía nada que ver con la inclusión, pero ya tenía la idea de que las escuelas debían ser un lugar para todos. En aquella época seguramente el factor más evidente de exclusión era que había alumnos a los que se golpeaba con un palo, y eso estaba generalmente aceptado. Había profesores que hasta disfrutaban golpeando y, por supuesto, los alumnos que recibían los palos eran siempre los más vulnerables.

¿En Londres?

Bueno, en realidad en Londres estuve poco, allí el ambiente quizás era un poco más progresista, pero yo encontré un trabajo en Nottingham, donde me di cuenta de que todo el mundo estaba de acuerdo con la terapia del palo. Yo era profesor de ciencias, pero allí me especialicé en psicopedagogía, y fui cogiendo una idea muy clara de hasta qué punto era nefasta la exclusión de cualquier tipo. Entonces mi forma de ver las cosas era muy minoritaria, y de ahí que siempre he creído que el concepto de inclusión está muy ligado a la idea de luchar por los derechos de los que son discriminados o son tratados de forma injusta o desconsiderada.

El informe Warnock ayudó a poner las cosas en su sitio, supongo.

¿El informe Warnock? ¡Mary Warnock en realidad venía de la alta sociedad británica! La pusieron a presidir una comisión sobre educación y discapacidad, ¡pero no tenía ni idea! Una vez un antiguo ministro me confesó que la comisión Warnock consistió sobre todo en educar a Mary Warnock sobre cuestiones relacionadas con la discapacidad. Esta mujer había dicho que escolarizar a minusválidos sería grotesco, o que el espectáculo de la gente exigiendo sus derechos era profundamente repulsivo. Esta es la historia escondida de la comisión Warnock.

Me deja de piedra. Todo el mundo considera el informe Warnock como el punto de partida del movimiento por una escuela inclusiva.

Sí, ¡pero esto es un mito absoluto! No sólo en lo que se refiere a las creencias de la señora Warnock, sino con respecto al mismo informe, que en realidad no promovía la educación inclusiva de ninguna manera. Lo que pasa es que, como la gente fue diciendo que se estaba apoyando la inclusión, ella misma se lo terminó creyendo.

O sea que el informe Warnock no tuvo ninguna influencia en su vocación profesional.

Al contrario, yo ya tenía mi propio criterio sobre cómo eran las cosas en la época, y fui crítico con ese informe. La idea de inclusión está estrechamente ligada a la noción de una escuela para todos. En Inglaterra las llamamos comprehensive school (escuela no selectiva), concepto que se asocia a la etapa secundaria pero que para mí tenía que ser igual en todas las etapas formativas, desde infantil hasta la universidad. Es lo que ahora el partido laborista británico denomina el servicio de educación nacional. Pues bien, Mary Warnock era la directora de una escuela elitista y selectiva de primaria para niñas.

Pasemos al Índice para la Inclusión. ¿Es una herramienta para trasladar la inclusión a los centros educativos o un medidor sobre el estado inclusivo de esos centros?

Es la primera idea. Es una herramienta para que los recursos y conocimientos de la escuela puedan ser movilizados en la práctica hacia una dirección inclusiva. No es un instrumento para testar escuelas, si bien hay personas que lo han usado en este sentido e, incluso, han ganado dinero haciéndolo. Pero esto sería completamente la idea opuesta a su intención.

Una vez me comentaron que era complicadísimo de poner en práctica, que los centros casi se ahogaban en el intento.

Es cierto que lo puede parecer. Es una guía para el desarrollo de una escuela según los valores de la inclusión, y por eso hay que tomárselo como una guía de viajes. Cuando vas de viaje a cualquier lugar nadie espera que hagas absolutamente todo lo que te recomienda la guía, de hecho habrá muchos lugares que nunca visitarás. Pues esto es lo mismo. Se trata de poder encontrar aquellas cosas que quieres hacer ahora. Como tiene esta mentalidad de guía debe ser una obra muy amplia, pero nadie espera que se haga todo. El Índice tiene unos setenta indicadores, o unas setenta aspiraciones, presenta doscientas preguntas, pero se puede empezar trabajando por sólo una pregunta.

Por tanto, mi informador no entendió la forma de usarlo.

Cuando hago talleres sobre el Índice sólo necesito cinco minutos iniciales para explicarlo. En cinco minutos ya puedes saber cómo se debe usar.

¿Cuál es la situación en Reino Unido en relación a la educación inclusiva, y en especial en relación a los alumnos con discapacidad?

A no ser que desarrolles una escuela para todos soportada por los valores inclusivos, la incorporación de los alumnos con discapacidad al mainstream educativo es muy frágil. Fíjate sólo en los pocos profesores con discapacidad que hay en mi país, o en los demás países. Aún es muy difícil para una persona con discapacidad convertirse en profesor. O sea que volviendo a la pregunta en su momento se redujo la cantidad de alumnos con discapacidad en escuelas específicas pero en los últimos años esta cantidad ha aumentado, ya que nunca se preocuparon en crear un sistema educativo que diera cabida a todos. El sistema educativo británico no da cabida a todos, es hipercompetitivo, es el lugar donde las escuelas echan a alumnos para poder quedarse solo con los mejores.

¿Eso es legal?

No lo es, pero se hace. Recientemente se ha conocido el caso de un director de centro que excluyó a unos alumnos que él pensaba que no iban a tener buenos resultados, es decir, convenció a sus familias para que se fueran a otro lugar. Esto se hizo público, ya que era demasiado evidente, y el director tuvo que dimitir. Pero ocurre en muchas escuelas, sobre todo en la secundaria. Llega un niño con notas bajas y se le dice que estamos llenos, y llega uno con notas altas y se le dice que tenemos plazas.

Es decir, que el Reino Unido, que de alguna manera es la cuna de la inclusión, no sería precisamente un modelo a seguir.

Ni lo es ni lo ha sido nunca. Seguramente este modelo no existe en ninguna parte. Ahora se habla de Finlandia, pero cuando hablas con los finlandeses también te explican los problemas que tienen, y tampoco tienen del todo resuelta la incorporación del alumnado con necesidades educativas al sistema general, pero evidentemente el sistema finlandés tiene aspectos muy buenos, es mucho menos competitivo y es mucho más respetuoso con los profesores y los estudiantes.

O sea que varios maestros concienciados poco pueden hacer si tienen el sistema en contra.

Es así. Estos días estoy conociendo y escuchando a gente maravillosa, y también en las escuelas inglesas hay docentes maravillosos. Hace tiempo que pienso que lo que estamos haciendo con nuestro trabajo es mantener viva la llama para cuando las condiciones en la educación mejoren, pero con eso no basta, hay problemas que no pueden esperar, como ocurre con el calentamiento global, o sea que sólo progresaremos si somos capaces de promover un nuevo sistema ético.

¿Cuál sería la metodología que recomendaría a los profesores a la hora de afrontar un aula con diversidad de alumnos?

En mi trabajo todo empieza por los valores inclusivos. Todo lo que no sea compatible con los valores inclusivos no es una metodología adecuada. O sea que hay personas que creen que el sistema competitivo funciona pero para mí no es un sistema inclusivo. En una escuela que se rige por los valores inclusivos hay colaboración, y esta colaboración se da dentro y fuera del aula, dentro y fuera de la escuela, entre alumnos, entre profesores, entre alumnos y profesores, entre profesores y equipo directivo, entre la escuela y su comunidad. Y no se da sólo cuando el profesor decide que ahora se va a hacer una actividad de trabajo cooperativo, sino que pasa a todas horas, en el patio, en casa. O sea que una escuela con estos valores está constantemente desarrollando una cultura de tal manera que las intervenciones no se deben provocar específicamente, sino que tienen lugar porque es así como somos.

Desde que la escuela inclusiva es un derecho reconocido por Naciones Unidas se habla menos de los beneficios para todos, mientras que antes era el argumento dominante. ¿Nos hemos olvidado de cómo seducir al resto de familias sobre los beneficios para sus hijos de educarse en un ambiente inclusivo y diverso?

Diría que hay dos respuestas posibles. La primera es la clásica: los estudios internacionales demuestran que una escuela que está incluyendo a toda la comunidad es una escuela que está promoviendo la excelencia. La segunda es más personal. Todo tiene que ver con valores y, por tanto, tiene que ver con qué respuesta damos a la pregunta de cómo debemos vivir juntos. Yo creo que tenemos que persuadir a los maestros, a los alumnos y a las familias de que vivir en una comunidad donde las personas se ayudan mutuamente, donde no se decide que hay una serie de gente que no forma parte de esta comunidad, es una manera muy bonita y maravillosa de vivir, porque ninguno de nosotros puede saber cuándo necesitaremos el apoyo de los demás. He trabajado con cientos de escuelas y estos son los valores que mucha gente desea. Fundar un lugar, cualquiera, bajo los valores inclusivos, es una respuesta satisfactoria para todos. Esta es la única respuesta posible.

Imagen: http://www.barcelonainclusiva2017.com/wp-content/uploads/2016/10/Dr.Tony-Boodh.jpg

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/11/24/en-una-escuela-con-valores-inclusivos-la-colaboracion-se-da-todas-horas-y-entre-todos-no-solo-cuando-el-maestro-decide-hacer-trabajo-cooperativo/

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El indignante nuevo sistema de acreditación para el profesorado universitario

Por: Enrique Díez

Es necesario un sistema que valore los méritos académicos de unos profesionales universitarios que están realizando un trabajo encomiable en medio de unas políticas neoliberales de brutales recortes y precarización.

Mi compañero Vicente es profesor titular en la Universidad de León desde hace 14 años. Hace dos años solicitó acreditarse como catedrático y se quedó a muy poco de conseguirlo. Le faltaban unos pocos méritos de investigación y algo más de docencia que hubiera podido lograr en estos dos años. Pero con el nuevo sistema de acreditación que acaba de implantar la ANECA (agencia externa que evalúa los méritos del profesorado universitario), prevé que ahora tardará por lo menos otros 10 años en cumplir las nuevas condiciones, pero cree que nunca llegará porque antes se jubila.

Se está levantando una ola de indignación entre el profesorado universitario que considera desproporcionadas, desorbitadas e inalcanzables las nuevas condiciones de acreditación. Recordemos que la acreditación (proceso de evaluación externa del currículum) es solo un requisito previo al concurso público necesario para acceder a cualquier puesto de profesorado universitario. Por eso, este repentino e injustificado cambio de los criterios de la ANECA, multiplicando los requisitos y haciéndolo inaccesible incluso para muchos que actualmente lo son, se ha tildado de “ANECAZO”.

En el contexto actual de recortes y de desinversión en Educación Superior, el “ANECAZO” entierra definitivamente las perspectivas de estabilidad y de promoción de buena parte del profesorado universitario, a la vez que consolida el control ideológico y político en la Universidad, orientándola más que nunca al servicio de los intereses de mercado.
El ANECAZO probablemente expulsará de la carrera académica a muchas personas que, habiendo cumplido sobradamente con lo que se les exigía para pasar a ser estables, han visto frenada su posibilidad de estabilidad laboral por el estrangulamiento de la Universidad Pública, debido al recorte de plantilla de profesorado decretado por el gobierno Rajoy desde 2012 y estando, además, sin posibilidad de recursos para poder continuar sus investigaciones, también debido a los recortes presupuestarios. De esta forma el ANECAZO se convierte en un ERE encubierto que precariza aún más la Universidad Pública.

Por eso buena parte de la comunidad universitaria lamenta estos dos años perdidos, con el sistema de acreditación paralizado, que sólo han servido para que el Ministerio y la ANECA impongan los criterios ya publicados hace tiempo, incumpliendo el compromiso que ambos adquirieron de revisarlos para hacerlos más racionales, adaptados a la realidad, y similares en cuanto a exigencia a los anteriores.

El endurecimiento de los requisitos es tal que en diversas áreas las exigencias máximas del anterior sistema se han transformado en requerimientos mínimos en el actual modelo. Estos criterios son además generadores de desigualdad y frustración entre el profesorado universitario puesto que algunos de los méritos son prácticamente imposibles de alcanzar en algunas áreas, bloqueando así las aspiraciones legítimas de desarrollo en su trayectoria académica y de promoción de quienes están en el inicio de su carrera docente e investigadora.

En el sistema anterior, en Educación, en la práctica no hacía falta haber publicado en el Journal Citation Reports (JCR) para ser catedrático o catedrática. Ahora, se exigen al menos cuatro publicaciones en lo que se denomina “primer cuartil” (el nivel más restringido) del JCR y otras ocho en otros niveles no tan exigentes, cuando en Educación hay muy pocos profesores y profesoras con estos méritos, ni siquiera en la comisión que ha aprobado esta nueva norma. Los sindicatos estiman que, con los requisitos de ahora, serían suspendidos para catedráticos y titulares más del 80% de los que actualmente desempeñan sus funciones en estos puestos, incluyendo a los recién acreditados.

No solo se exige un exagerado número de publicaciones en revistas de impacto mundial, sino también autorías preferentes (cuando los artículos suelen estar vinculados a proyectos y ser de autoría múltiple), lo cual es especialmente lesivo para el profesorado no permanente o contratado doctor, pues no puede haber sido investigador principal en dos proyectos competitivos, requisito para cumplir esas condiciones. Estos méritos para acceder a un puesto estable son imposibles de lograr para el profesorado con contrato temporal y precario, pues están ligados precisamente a tener un contrato estable. Se convierte así en un círculo vicioso imposible: para dejar de tener un contrato precario, se exigen aportar méritos que solo se pueden conseguir con un contrato estable.

La evaluación en forma de acreditación del profesorado universitario debe ser un proceso transparente, sin criterios que den lugar a la subjetividad, autoevaluable y adecuado a la realidad docente e investigadora de cada área de conocimiento. No puede ni debe fijar máximos, sino los mínimos necesarios para que se pueda acceder a un concurso en el que, como en cualquier oposición, el tribunal sí establezca cuales son aquellos candidatos o candidatas que alcanzan la máxima puntuación con sus méritos.

Lo que se esconde detrás de este nuevo sistema de acreditación es implantar un modelo de corte profundamente neoliberal, competitivo y de hiperproductividad en las condiciones de trabajo del profesorado universitario, que olvida intencionalmente la interdisciplinaridad (especialmente en investigación), impulsando modelos de competencia individual que no se corresponde con el modelo de cooperación científica que hace avanzar la ciencia y el conocimiento.

Reorienta la universidad hacia un modelo gerencial, de corte neoliberal, que privilegia y premia la gestión, como si la Universidad fuera una empresa. El peso que da a la permanencia en determinados cargos universitarios, es claramente desproporcionado. Supuesto “mérito”, que puede ser valorado con el máximo en investigación, como si fuera una actividad científica. Mientras minimiza la valoración positiva de la investigación.

El problema de fondo es que el Ministerio no ha querido sentarse con los agentes sociales para acordar, de una vez por todas, las bases de lo que debe ser un profesor o profesora universitaria, ni establecer, si es necesario, un modelo de carrera profesional académica, a través del Estatuto del Personal Docente e Investigador de las Universidades Públicas Españolas (contemplado ya en la LOM-LOU 4/2007).

Por lo tanto, esta imposición sin proceso de negociación colectiva y sin justificación del cambio de criterios (no se conocen informes, análisis previos y estudios que lo avalen y justifiquen), se suma a las medidas “de ajuste” implantadas con el RDL 14/2012 que, no solo recortaron la plantilla universitaria, sino que además aumentaron la docencia de gran parte del profesorado y la convirtieron en una suerte de “castigo” o “imposición” a quien no consiguiera acreditarse. Así como los recortes en las ayudas destinadas a investigación. Es decir, una escalada en el desmantelamiento de la Universidad Pública y su precarización, mcdonalización y “gerencialización”.

Nadie está en contra de que haya más y mejor docencia e investigación en la Universidad. Pero elevar los requisitos “de manera desproporcionada”, lo que realmente empuja es a centrarse exclusivamente en la loca carrera por “publicar o perecer”, buscando obtener esos “puntos ANECA” como sea y a cualquier precio, investigando en temas “vendibles”, dejando de lado otras tareas esenciales de la Universidad. Además, que el número de publicaciones no acredita ni el acierto en la investigación, ni las posibilidades de su aplicación ni la correlación con una mejor docencia. El objetivo de la vida académica en la Universidad no puede ser conseguir “puntos Aneca”, sino generar y compartir conocimiento.

Por eso es crucial apoyar la demanda de los sindicatos para que se derogue el RD 415/2015, se habilite el anterior sistema de acreditación (RD 1312/2007) transitoriamente y se negocie un nuevo sistema de acreditación consensuado con la comunidad académica que sea transparente, permita la autoevaluación de los candidatos y valore los méritos académicos objetivamente. Un sistema que valore los méritos académicos de unos profesionales universitarios que están realizando un trabajo encomiable en medio de unas políticas neoliberales de brutales recortes y precarización, centradas en rescatar bancos mientras dejan en la ruina la financiación universitaria. Un sistema que asegure la estabilidad y dignidad del profesorado y blinde la Universidad Pública contra la privatización y los recortes.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/11/22/el-indignante-nuevo-sistema-de-acreditacion-para-el-profesorado-universitario/

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¿A la educación también?

Por: Juana M. Sancho

¿Por qué sigue siendo un ámbito infravalorado, con escasez de recursos, con una mínima inversión para la investigación y teniendo que afrontar una y otra vez el mismo tipo de problemáticas irresueltas?

Sé que me planteo un tema arriesgado y controvertido. Pero aprender tiene que ver con arriesgarse. Si nos quedamos en nuestra zona de confort (o, mejor, de control) nos será difícil, si no imposible, vislumbrar, pensar, proyectar otras cosas. Y para mí, no nos podemos permitir el lujo de no aprender y, todavía menos, el de no entender las complejidades de nuestros contextos. Los seres humanos repetimos demasiadas veces los mismos errores, pero ojalá llegue un día que la mirada al pasado/presente nos permita proyectar mejor nuestro futuro. Los que nos dedicamos a la educación, jamás podemos perder la esperanza. Así que, sigo en este comienzo de curso en “modo preguntas” por lo que me permito compartir un gran interrogante al que llevo tiempo dándole vueltas.

En estos días de incertidumbre política, social y económica, en los planos local, nacional, europeo e internacional, no he podido dejar de pensar en el historiador italiano Carlo Cipolla, quien en la línea del economista británico del siglo XIX, Jeremy Bentham, argumentaba que las personas estúpidas son más peligrosas que las mafias, el Complejo Militar Industrial (MIC) o los considerados enemigos.

Para Cipolla existen (a) los inteligentes, que benefician a los demás y a sí mismos; (b) los incautos o desgraciados que benefician a los demás y se perjudican a sí mismos; (c) los estúpidos, que perjudican a los demás y a sí mismos y (d) los malvados o bandidos, que perjudican a los demás y se benefician a sí mismos. Y lo que no puedo parar de preguntarme es si esto también sucede en el campo de la educación. Y me voy decantando por el sí.

Quienes me conocen saben de la importancia que para mí tiene la educación, tanto para los individuos como para las sociedades. Para los individuos, porque, como argumenta Charles Handy, no basta, -aunque resulta totalmente necesario y de momento no todavía conseguido para toda la población-, con satisfacer el hambre menor, que tiene que ver con las cosas que sustentan la vida, los bienes y servicios y el dinero que requerido para pagarlos. Sino que necesitamos considerar el hambre mayor, que exige contar con algún tipo de comprensión sobre el propósito de la vida y con el derecho de todas las poblaciones a buscar modos y lugares donde poderse pensar y decidir sobre sus formas de vida. Porque todos ansiamos ser reconocidos por los otros y tener una mínima capacidad de acción para dirigir nuestras trayectorias. Y resulta difícil satisfacer ambas necesidades sin educación.

Pero la posibilidad (el derecho) de acceder a la educación no sólo interesa a los individuos, también a la sociedad como un todo. Incluso en un tiempo tan miope como el actual en el que unos pocos parecen convencidos de que el planeta es de ellos y no importa que nos destruyan, ya que están buscando como llegar a otros. (Espero que no sea con el mismo propósito). En 1842 Horace Mann presentó una argumentación de tipo económico para justificar una mayor inversión en la escuela, que fue utilizada para tomar la decisión de convertir la escolaridad en una actividad obligatoria y gratuita. En 1996, el informe coordinado por Jacques Delors puso una vez más de manifiesto el valor social, y también económico, que encierra la educación. Un proceso que permite desenterrar y desarrollar los tesoros, las riquezas que guardan las personas y los grupos, al fomentar el desarrollo personal, social y económico. Por otra parte, en la década de 1960, al discutir en el Parlamento de Gran Bretaña, una profunda reforma educativa que buscaba la equidad, la igualdad de oportunidades y la disminución de la división social, un político le dijo al ministro de Educación que si pensaba que la educación era cara, podía probar con la ignorancia.

Entonces, si contamos con múltiples evidencias del valor personal, social y económico de la educación, ¿por qué sigue siendo un ámbito infravalorado, con escasez de recursos, con una mínima inversión para la investigación y teniendo que afrontar una y otra vez el mismo tipo de problemáticas irresueltas? Sí, sabemos que a los “malvados o bandidos” de todo tipo, no les interesa que los individuos pensemos y tengamos capacidad de acción y decisión, ya que esto mermaría, más allá de la violencia, su poder de sumisión. Pero podríamos conjeturar que al resto de las categorías sí. Sin embargo, como sostienen algunos autores, en la falta de resultados de la educación también tiene una gran responsabilidad la persistente y asumida ignorancia de muchos (no todos) educadores y políticos. Por ejemplo, Berliner y Glass (50 Myths and Lies That Threaten America’s Public Schools: The Real Crisis in Education Paperback) explican cómo el fracaso mítico de la escuela pública en ese país, ha sido creado y perpetuado en buena parte por intereses económicos y políticos que salen ganando con su destrucción, con la inestimable colaboración de, en términos de Cipolla, “las personas estúpidas”.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/11/21/la-educacion-tambien/

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España: Los alumnos de Madrid y Castilla y León, los que mejor trabajan en equipo

Europa/España/25 Noviembre 2017/Fuente: El país

¿Cómo colaboran los alumnos en las aulas? ¿Qué tal se les da trabajar en equipo, resolver problemas en grupo? El informe PISA, la evaluación internacional más conocida del mundo, lo ha medido por primera vez entre los estudiantes de 15 años que realizan sus pruebas. España, con 496 puntos, roza la media de los países analizados como ya le ocurre con las materias clásicas de este examen global. Las dos comunidades en las que los alumnos se desenvuelven mejor en este ámbito son Madrid (519) y Castilla y León (517). Las que peor, Andalucía (483) y Extremadura (474). En todos los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), las chicas tienen más habilidades para colaborar que los chicos.

 

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En Zaragoza, España: Educación quiere que todos los centros tengan un número equilibrado de alumnado con necesidades específicas

Europa/España/lavanguardia.com

El Departamento de Educación, Cultura y Deporte ha modificado el decreto que regula el proceso de escolarización del alumnado aragonés para garantizar la distribución equilibrada del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo (acneae) con el fin de asegurar la calidad educativa, conseguir una mayor cohesión social e igualdad de oportunidades.

Así lo ha explicado en una nota de prensa el Ejecutivo autonómico, con motivo de la presentación que han realizado este martes el director general de Planificación y Formación Profesional, Ricardo Almalé, y la directora provincial de Educación en Huesca, Olga Alastruey, para dar a conocer este documento ante la comisión de garantías de escolarización de Huesca. Las sesiones se repetirán en Zaragoza y Teruel y el texto se ha enviado también al Consejo Escolar de Aragón, donde estará abierto a aportaciones.

El decreto recoge las medidas aplicadas ya desde el inicio de legislatura en esta materia, como son la reserva de plazas en todas las aulas para alumnado con necesidades específicas, excepto en aquellos centros que superen un 20 por ciento de acneaes, que no tendrán reserva.

También se mantiene la posibilidad de fijar ratios diferenciadas por zonas y centros. Asimismo, se continúa trabajando en la detección temprana en colaboración con los ayuntamientos, para identificar así a los acneaes antes de que se incorporen al sistema educativo y sus familias puedan tener toda la información y orientación antes de que comience el curso.

NOVEDADES

El decreto incluye ahora tres novedades, una de ellas, la flexibilización número vacantes para acneaes ya que hasta ahora la norma indicaba que se podían reservar hasta tres plazas por aula, excepto en los centros con más de un 20 por ciento de acneaes y el nuevo texto indica que esto dependerá de las vacantes y las características del centro y podrán ser más de 3.

En segundo lugar, la reserva de plazas en cada aula para acneaes se mantendrá durante todo el curso, no solo en el periodo de matrícula de forma que no las podrán ocupar alumnos ordinarios que lleguen fuera de plazo, como ocurría hasta ahora.

El tercer cambio es que se modifica la escolarización fuera de plazo en aras de garantizar una distribución equitativa del alumnado durante todo el curso por lo que aquellos centros que estén por encima de la media de acneaes de su municipio o zona y tengan vacantes, solo las ofertarán en el fuera de plazo para alumnos ordinarios. Por su parte, los centros por debajo de la media solo las ofertarán para acneaes con el objetivo de alcanzar ese equilibrio entre centros.

OFICINAS DE INFORMACIÓN

Por otro lado, se van a reforzar las oficinas de información, que se recuperaron en 2016. Con este decreto, la Administración educativa está obligada a ofrecer estas oficinas a los ciudadanos. En ellas, se asesorará e informará sobre el proceso de escolarización, sobre proyectos educativos y se garantizará la transparencia y la calidad del proceso.

La Ley Orgánica de Educación engloba en la denominación de alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo a aquellos que requieren una atención diferente a la ordinaria por presentar necesidades educativas especiales por dificultades específicas de aprendizaje, TDAH, por sus altas capacidades intelectuales, por haberse incorporado tarde al sistema educativo o por condiciones personales o de historia personal.

Fuente; http://www.lavanguardia.com/local/aragon/20171121/433060242908/educacion-quiere-que-todos-los-centros-tengan-un-numero-equilibrado-de-alumnado-con-necesidades-especificas.html

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El sistema educativo español, entre los más igualitarios, según los resultados del estudio PISA 2015

España/23 noviembre 2017/Fuente: Informaria

Así se desprende de los resultados del estudio PISA 2015, el quinto volumen presentado, que tiene que ver con la competencia innovadora de esta edición, la resolución colaborativa de problemas.

España (496) tiene una puntuación media en el entorno del promedio OCDE (500), en el mismo rango que Francia (494), Portugal (498), República Checa (499), Islandia (499) y Bélgica (501) y dentro del nivel intermedio, como la mayoría de los países.

En el conjunto de países OCDE, el 8% de los alumnos presentan un alto rendimiento en resolución colaborativa de problemas, lo que se traduce en que son capaces de gestionar dinámicas de grupo, asegurar que los miembros del equipo actúan de acuerdo con el rol asignado, resolver desacuerdos, identificar vías eficaces y supervisar el progreso hacia una solución.

Menos alumnos rezagados en España

De los datos, también hay que valorar que la proporción de estudiantes rezagados en España (4,4%) se encuentra por debajo de la media OCDE y del total UE (6%), es decir una proporción similar a la de países como Noruega, Eslovenia, Australia, Reino Unido, Nueva Zelanda y Alemania.

En el rendimiento medio de la resolución colaborativa de problemas, se incluyen tres subcompetencias, en torno a una comprensión mutua, medidas adecuadas para la resolución de problemas y mantener la organización del equipo.

A este respecto, hay que señalar que en la mayoría de los países, como ocurre en otras competencias evaluadas por PISA, los alumnos de padres nativos logran puntuaciones medias significativamente más altas que los de padres inmigrantes, en especial en relación con los alumnos inmigrantes de primera generación.

La situación en España respecto a los resultados de inmigrantes y no inmigrantes es similar a la del conjunto OCDE, si bien es algo menor la diferencia entre las puntuaciones medias entre los nativos y los inmigrantes de primera y segunda generación.

Alumnos que disfrutan con la cooperación

Tanto en España como en el conjunto de los países de la OCDE, una gran mayoría de los alumnos participantes (86%) se muestran muy de acuerdo con afirmaciones relacionadas con el “disfrute de la cooperación”, y esta tendencia es especialmente acusada entre las chicas.

Por último, hay que señalar también que una mayor dependencia de las Tecnologías de la Información y la Comunicación parece reducir el tiempo que los alumnos emplean en interactuar y cooperar con los demás. Los alumnos españoles muestran un rendimiento dentro de lo esperado para su valor del índice calculado de dependencia de las TIC (0,14).

221117Pisa2015

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