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España: El negocio de la educación

España / www.elconfidencial.com/ 12 de Abril de 2017

Hemos entrado en la sociedad del aprendizaje, lo que ha hecho surgir una industria educativa global. El cálculo del mercado educativo es de 4,3 billones de dólares

Hemos entrado en la ‘sociedad del aprendizaje’, lo que ha hecho surgir una industria educativa global (‘Global Education Industry’). El cálculo del mercado educativo hecho por Merrill Lynch-Bank of America en 2014 era de 4,3 billones de dólares. Mucho dinero. La industria incluye muchos tipos de negocio: gestión directa de centros educativos, producción de materiales, enseñanza ‘online’, servicios de consultoría, ‘edu-marketing’, servicios de producción de test, evaluaciones, etc. Para conocer la situación actual, me parece imprescindible el estudio dirigido por Antoni Verger, de la Universidad Autónoma de Barcelona, gran experto en el tema (Verger, A., Lubiensky, C. y Steiner-Khamsi, G. ‘World Yearbook of Education 2016: The Global Education Industry’.Nueva York: Routledge). El hecho de que se mercantilice una parte de la educación despierta muchos recelos. Sobre todo en lo referente a la educación pública. Es un momento oportuno para tratar el tema que saldrá a relucir en los debates sobre el pacto educativo, ya que es uno de los asuntos de discordia permanente, como expusimos en los ‘Papeles para un pacto educativo’.

Existe un movimiento para favorecer la entrada de la iniciativa y el capital privados en los sistemas públicos de enseñanza. Se habla de un Global Education Reform Movement (GERM) (‘Global education ‘reform’ building resistance and solidarity‘), caracterizado por la estandarización generalizada, el pago por resultados, la competición, la capacidad de elección, y la privatización. Grandes empresas están invirtiendo en la industria educativa. La mayor de ellas, Pearson, que vendió recientemente su participación en el ‘Financial Times’, por 1.183 millones de euros, y su participación en ‘The Economist’, por 658 millones de euros, para dedicar toda su potencia financiera al sector educativo. Las grandes compañías de informática —Microsoft, Apple, Cisco, Samsung, IBM, Google— están invirtiendo también fuertes sumas en educación.

El hecho de que se mercantilice una parte de la educación despierta muchos recelos. Sobre todo, en lo referente a la educación pública

Hemos entrado en la ‘sociedad del aprendizaje’, lo que ha hecho surgir una industria educativa global (‘Global Education Industry’). El cálculo del mercado educativo hecho por Merrill Lynch-Bank of America en 2014 era de 4,3 billones de dólares. Mucho dinero. La industria incluye muchos tipos de negocio: gestión directa de centros educativos, producción de materiales, enseñanza ‘online’, servicios de consultoría, ‘edu-marketing’, servicios de producción de test, evaluaciones, etc. Para conocer la situación actual, me parece imprescindible el estudio dirigido por Antoni Verger, de la Universidad Autónoma de Barcelona, gran experto en el tema (Verger, A., Lubiensky, C. y Steiner-Khamsi, G. ‘World Yearbook of Education 2016: The Global Education Industry’.Nueva York: Routledge). El hecho de que se mercantilice una parte de la educación despierta muchos recelos. Sobre todo en lo referente a la educación pública. Es un momento oportuno para tratar el tema que saldrá a relucir en los debates sobre el pacto educativo, ya que es uno de los asuntos de discordia permanente, como expusimos en los ‘Papeles para un pacto educativo’.

Existe un movimiento para favorecer la entrada de la iniciativa y el capital privados en los sistemas públicos de enseñanza. Se habla de un Global Education Reform Movement (GERM) (‘Global education ‘reform’ building resistance and solidarity‘), caracterizado por la estandarización generalizada, el pago por resultados, la competición, la capacidad de elección, y la privatización. Grandes empresas están invirtiendo en la industria educativa. La mayor de ellas, Pearson, que vendió recientemente su participación en el ‘Financial Times’, por 1.183 millones de euros, y su participación en ‘The Economist’, por 658 millones de euros, para dedicar toda su potencia financiera al sector educativo. Las grandes compañías de informática —Microsoft, Apple, Cisco, Samsung, IBM, Google— están invirtiendo también fuertes sumas en educación.

El hecho de que se mercantilice una parte de la educación despierta muchos recelos. Sobre todo, en lo referente a la educación pública

Los contrarios a este enfoque consideran que gestionar la educación con criterios empresariales va en contra de la educación como bien público. Las raíces del GERM están en la política educativa de Margaret Thatcher. Uno de sus ministros de Educación, Keith Joseph, dividía la sociedad en “productores de riqueza” y “consumidores de riqueza”, y consideraba que la educación pública era “consumidora de riqueza” (‘wealth consumer’). La gran reforma en 1986, hecha por el ministro Kenneth Baker, trataba de introducir en la escuela los mecanismos fundamentales del mercado: libertad de elección y competencia. En principio, se trataba de mejorar la eficiencia en el empleo de recursos públicos, y de reducir la presencia del Estado. Es el modelo defendido por los políticos neoliberales.

La idea de educación pública como un sistema que debe regirse por reglas de eficiencia copiadas del mercado (libertad de elección y competición) quedó incluida dentro del movimiento de la Nueva Gestión Pública. En todo el mundo se extiende la idea de que el Estado absorbe una cantidad creciente de las rentas de una nación y es ineficiente y despilfarrador. La Nueva Gestión Pública pretende mejorar el sector público introduciendo sistemas de gestión empresarial. La escuela entraba dentro de este modelo.

Educación como supermercado

Esta política educativa cuenta con el apoyo de organismos económicos internacionales: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la OCDE, lo que ayudó a pensar en una conspiración capitalista en contra de la escuela pública, que siempre ha tenido como objetivo la igualdad y la cohesión social. Los defensores de la gestión estatal de la escuela pública consideran que el pensamiento neoliberal ha contaminado las políticas educativas, y que incluso gobiernos socialistas como el de Tony Blair consolidaron la idea de educación como un supermercado, abriendo paso a una serie de escuelas en competición: ‘religious schools’, ‘private schools’, ‘grammar schools’, ‘specialist schools’, ‘beacon schools’, ‘church schools’, ‘foundation schools’, ‘academies’, etc.

Para hacer más complejo el panorama, hay un gran movimiento, en el que participan el FMI, el BM, la OCDE, la Unesco, Unicef, que defiende la cooperación de las administraciones públicas con las organizaciones empresariales y con las organizaciones ‘non profit’ para mejorar las prestaciones educativas. Parten de la constatación de que muchos estados van a tener dificultades para dedicar a la educación la financiación necesaria y sería conveniente canalizar hacia la educación capital financiero, y también capital intelectual, investigador, organizativo. Eso ha producido el interés por las asociaciones público-privadas en educación (Internacional de la educación: ‘Asociaciones público-privadas en educación’. La Internacional de la educación es una federación sindical mundial que engloba a 30 millones de docentes). Este estudio analiza las variadas formas de cooperación.

Unas son contratos entre el Estado y organizaciones privadas; y otras, las llamadas Asociaciones de Actores Múltiples para la Educación (MSPE), en las que distintos agentes se unen para un proyecto educativo común. Los partidarios de la gestión estatal del sistema educativo piensan que la privatización de la enseñanza lleva inevitablemente a la segregación por razones económicas, y por lo tanto al fracaso de la función social del sistema. Además, al ser un negocio, consideran que las plusvalías que se llevan los empresarios detraen fondos de la educación. Los partidarios de la privatización argumentan que la gestión privada —no funcionarial— es más eficiente, que la libre competencia entre escuelas las exige mejorar continuamente, y que dejar al Estado la gestión de la educación es peligroso porque puede convertir la escuela en herramienta de adoctrinamiento.

En España, desde los gobiernos de Felipe González, hay un sistema de conciertos entre la escuela pública y escuelas privadas. La ley establece condiciones muy estrictas: la admisión de alumnos debe seguir la misma normativa que los centros de gestión pública, la enseñanza debe ser totalmente gratuita y las actividades, tanto docentes como extraescolares y de servicios, no podrán tener carácter lucrativo, y será necesaria la previa autorización de la administración educativa de las cantidades a percibir. Es posible que la laxitud de algunas administraciones haya permitido que la ley no se cumpla escrupulosamente, pero eso a mi juicio no invalida la ley.

Conviene dejar claro que la responsabilidad del Estado es proteger la calidad y equidad de la educación, favoreciendo la igualdad

Lo que conviene dejar claro es que la responsabilidad del Estado es proteger la calidad y equidad de la educación, favoreciendo la igualdad de oportunidades. Para conseguir este objetivo, hay que tener en cuenta que no basta la calidad de las escuelas, porque la procedencia socioeconómica de los alumnos tiene un peso enorme en los resultados educativos. Por eso, el sistema de educación básico debe esforzarse en compensar las diferencias iniciales. Eso implica que una buena educación va más allá de un buen conjunto de escuelas. Incluye el apoyo a las familias, la especial ayuda a las zonas educativamente deprimidas, los sistemas de apoyo a los alumnos con necesidades especiales, la cobertura educativa de todo el territorio, la coordinación con empresas para la formación profesional, el enlace con los municipios, el control de la calidad de la enseñanza, los criterios de capacitación del profesorado, etc.

Estas funciones deben ser realizadas por la Administración pública, garante de que se cumpla el derecho a una buen educación. El miedo a un Estado adoctrinador tiene que disminuir en un sistema democrático. Aun así, deben perfeccionarse las instituciones que defiendan la calidad y la equidad de la educación. El Consejo Escolar del Estado debería ampliar sus funciones, y respecto a los programas educativos, he defendido que debería haber un organismo independiente —con funciones semejantes a las que tiene el Banco de España respecto de las políticas monetarias— para estudiar y proponer los mejores currículos en cada momento.

Un plan de cinco puntos

Para cumplir sus obligaciones, el sistema educativo público debe atraer el máximo de energías financieras o intelectuales, siempre que esa ayuda exterior no sirva como pretexto para reducir los presupuestos de educación. Dentro de ese marco y cumpliendo estrictamente la ley de conciertos (igualdad en los criterios de admisión, gratuidad absoluta, y carácter no lucrativo de las actividades extraescolares), puede ser bueno para el funcionamiento de todo el sistema que la educación pública se desarrolle en centros de gestión estatal y centros de gestión privada. Para ello, los conciertos tienen que cumplir las siguientes condiciones:

1.– Que los centros que aspiran a un concierto aporten recursos personales y financieros al sistema público. Así lo hacen, por ejemplo, los centros privados que aportan sus instalaciones.

2.– Que aporten modelos educativos interesantes para el sistema público, y experiencias innovadoras que faciliten la pluralidad pedagógica de los centros.

3.– Que suplan la acción del Estado en zonas que no estén debidamente escolarizadas.

4.– Que actúen con transparencia total para permitir la comparación entre dos sistemas de gestión, lo que siempre es una experiencia interesante.

5.- Que favorezcan la libertad de elección de los padres.

Lo verdaderamente importante en el sistema educativo son nuestros alumnos. Todo aquello que facilite, mejore, amplíe, fortalezca su educación, en todos los niveles y en todas las dimensiones, debe ser acogido con alegría. Y, por supuesto, evaluado con todo rigor y objetividad.

Fuente:http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/educacion/2017-04-11/educacion-publico-privado-mercado_1364722/

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Luchar contra el ‘bullying’ en los centros educativos: el modelo finlandés Kiva

Por: Marta Sabadell

La presentación del Plan Estratégico de Convivencia Escolar por parte del Ministerio ha puesto de manifiesto la necesidad de prevenir y erradicar la violencia en las aulas. La orientadora profesional Marta Sabadell explica en qué consiste el acoso escolar y cómo funciona uno de los programas con más recorrido, el modelo finlandés Kiva

Actualmente, y a lo largo de toda la historia educativa, el acoso escolar ha sido y sigue siendo un hito importante a resolver. Según la ONG Save The Children [1], un 9,3% de los estudiantes ha sufrido acoso escolar en los dos últimos meses. Sin embargo, las acciones para trabajar la seguridad del ambiente escolar quedan lejos de las respectivas necesidades. Además, actualmente, el acoso escolar ha ampliado sus fronteras, repercutiendo, mediante el ciberacoso, en el ambiente familiar de las víctimas.

Los centros educativos son uno de los principales, pero no el único espacio de desarrollo del acoso escolar. Además, son parte de la solución, lidiando y previniendo de forma efectiva este tipo de violencia.

Pero para hacerlo, es necesario entender que el acoso escolar puede definirse como un comportamiento agresivo y sistemático contra una persona que tiene dificultades para defenderse. De esta forma, el bullying se da de forma repetida, intencionadamente y siempre jugando con la diferencia de poder de las personas involucradas, comportando consecuencias a largo plazo. Como comentan Christina Salmivalli y Kätlin Peets [2], las víctimas de acoso escolar sufren numerosos problemas de salud mental en la edad adulta, como la depresión.

Así pues, es importante diferenciarlo de un conflicto, pelea o malentendido que puede darse de forma puntual, sin intencionalidad ni diferencia de poder.

El Programa Kiva

El Ministerio de Educación de Finlandia financió el Programa Kiva, un programa anti acoso escolar diseñado por la Universidad de Turku que trabaja mediante diferentes acciones:

Acciones universales dirigidas a la prevención del acoso escolar ayudando a los alumnos a identificar sus emociones, a apoyar a las víctimas y trabajar la empatía, entre muchos otros objetivos que permiten conseguir un ambiente escolar más seguro.

Acciones concretas, mediante el equipo Kiva (compuesto por profesionales del centro), para resolver aquellas situaciones en las que se puede considerar que se da acoso escolar.

El programa presenta otras acciones, con las familias y de seguimiento con los centros, que permiten hacer un registro de todas las situaciones de bullying y seguir trabajando para disminuir los casos de acoso escolar así como minimizar las consecuencias negativas de éste.
Se trata de una iniciativa que se ha desarrollado en el 90% de los centros escolares de Finlandia, desde el año 2009, y que ha demostrado tener un impacto muy positivo en la percepción de los alumnos respecto a la seguridad del clima escolar, en la disminución de casos sospechosos de bullying y en la identificación de las emociones y las competencias socioemocionales de los escolares.

Actualmente, en España se está implementando en algunos colegios para dar respuesta a la situación de acoso escolar que se da en todos los centros educativos. Es importante saber que no es la única acción que se está haciendo en este sentido. Recientemente el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha activado algunas acciones como por ejemplo el teléfono contra el acoso escolar, que funciona los 365 días del año atendiendo a todas aquellas personas que tengan conocimiento de situaciones de acoso en el entorno escolar.

Seguir trabajando en la implementación de programas efectivos en la lucha contra la violencia escolar, así como ofrecer acciones específicas y sistemáticas a los centros, puede contribuir a la reducción del acoso escolar y la minimización de los efectos negativos de este fenómeno.

[1] Calmaestra, J., Escorial, A., García, P., del Moral, C., Perazzo, C., & Ubrich, T. (2016). Yo a eso no juego. Bullying y cyberbullying en la infancia. Madrid: Save the children España.

[2] Salmivalli, C i Peets, K citado en Rubin, K. H., Bukowski, W. M., & Laursen, B. (Eds.). (2011). Handbook of peer interactions, relationships, and groups. Guilford Press.

Fuente:http://www.educaweb.com/noticia/2017/04/05/luchar-contra-bullying-centros-educativos-10607/

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España: Pobre 10 por ciento

Por: Luis Gancedo

La OCDE, nada sospechosa de practicar el populismo neochavista, alerta sobre la creciente desigualdad en España y nos saca los colores con datos como estos: el 10% de la población más pobre recibe el 5% de las transferencias sociales, mientras que el 10% más rico obtiene el 20%. Sabíamos que el paradigma neoliberal había calado hondo en el sistema tributario, estableciendo como dogma que en tiempos de globalización y migraciones libérrimas del dinero conviene reinterpretar y suavizar eso que dice la Constitución acerca de que el modelo impositivo debe basarse en criterios de capacidad de pago y progresividad: que pague más quien tenga más.

Los gobiernos de Occidente (incluidos los socialdemócratas) se han inclinado así hacia la imposición indirecta (subir el IVA antes que el IRPF), a dar un trato preferente a las rentas del capital (frente a las del trabajo) o a avanzar hacia la extinción de los tributos sobre la riqueza (sucesiones o patrimonio), a menudo a través del descrédito social de esas figuras, permitiendo que muchos de los más acaudalados las esquiven y estimulando por ello la indignación de las clases medias. A la par, se abrió paso la teoría hacendística según la cual para redistribuir la riqueza resulta mucho menos efectivo actuar sobre los ingresos (cobrando más a quien más tiene) que hacerlo con el gasto (orientándolo mejor hacia los colectivos con mayores necesidades).

Así que ya sabíamos que casi todos, pero muy especialmente los más ricos, pagan menos impuestos que, por ejemplo, en los años 60 del pasado siglo, cuando en Europa los tipos marginales del IRPF superaban el 70%. Ahora nos escandalizamos con el 48% de algunas regiones, y ciertas formas de populismo tributario (‘El mejor lugar para el dinero es el bolsillo de los ciudadanos’, rezan los argumentarios del PP) nos empujan a escandalizarnos también por la presión fiscal en España, aunque equivalga escasamente al 35% del PIB y esté siete puntos por debajo de la media europea.

Ahora sabemos por la OCDE que el modelo fiscal español también tiene problemas claros de equidad por el lado del gasto. A vuela pluma cabe conjeturar que el hecho de que el 10% más rico reciba el 20% de las transferencias sociales puede estar ligado a las pensiones (las de jubilación de las personas con rentas o patrimonios altos son más elevadas porque lo fueron también los salarios estando en activo, a menudo como directivos de empresa). Quizá ese dato recoja igualmente los efectos de ciertos repartos indiscriminados de ayudas que hay o ha habido a cargo del erario público: ventajas fiscales para vivienda que no tienen en cuenta el nivel de renta, ayudas por nacimiento de hijos que tampoco miran si los padres son altos ejecutivos o parados y copagos sanitarios que son iguales para quienes gana 18.000 al año y quienes ingresan 100.000.

Lo que nos dice la OCDE hace muy recomendable auditar el destino del gasto social para corregir el rumbo si es necesario. La misma organización nos da una pista: la renta de los hogares jóvenes se hundió el 22% desde 2011. Un socialdemócrata de los de antes de la Tercera Vía diría que también conviene revisar el mantra neoliberal de los impuestos.

Fuente:http://www.diariodeibiza.es/opinion/2017/04/08/pobre-10-ciento/908153.html

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UOC ofrecerá máster pionero en España sobre la calidad de educación superior

España / www.elperiodico.com / 12 de Abril de 2017

La Universidad Abierta de Cataluña (UOC, en sus siglas en catalán) impartirá por primera vez un máster universitario centrado en la Evaluación y Gestión de la Calidad en Educación Superior, gracias a un convenio firmado con la Agencia de la Calidad del Sistema Universitario (AQU).

El máster, que combinará contenido práctico y teórico, se encuentra todavía en la fase de verificación pero se espera que empiece el próximo octubre, según han informado los dos rectores de la UOC y la AQU, Josep A. Planell y Josep Joan Moreso, respectivamente.

La titulación, que consta de 60 créditos, permitirá a los estudiantes obtener un certificado de la International Network for Quality Assurance Agencies in Higher Education (INQAAHE), además del título oficial.

El objetivo de poner en marcha esta nueva modalidad es ofrecer una salida a aquellas personas que quieran iniciar o desarrollar su carrera profesional gestionando, asesorando, investigando u innovando en el ámbito de la calidad y de la mejora de la educación superior.

Fuente:http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/uoc-ofrecera-master-pionero-espana-sobre-calidad-educacion-superior-5965573

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El FMI, la OMC y la OCDE quieren defender el libre comercio frente al proteccionismo

Unesco / www.globovisison.com / 12 de Abril de 2017

Los responsables del Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial de Comercio (OMC) y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), así como Alemania, indicaron que quieren «apoyar más» al comercio internacional frente al «peligro» proteccionista, en una declaración publicada este lunes en Berlín.

«Las cifras de crecimiento decepcionantes del comercio mundial y el peligro de las tendencias proteccionistas crecientes son para nosotros una incitación clara para apoyar al sistema comercial internacional aún más», subraya esta declaración, publicada con motivo de la reunión de dirigentes de estas organizaciones con la canciller de Alemania, Angela Merkel, en su capital.

Se trata de Christine Lagarde, del FMI; Roberto Azevedo, de la OMC, y Ángel Gurría, de la OCDE.

El texto también fue firmado por el presidente del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, y el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, que también participaron en este encuentro.

Aunque la declaración no menciona directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, su contenido no deja ninguna duda sobre el origen del «peligro» proteccionista al que hace alusión.

«El comercio internacional y los mercados abiertos son necesarios» para el crecimiento económico y el empleo, señala por su parte la declaración de Berlín. También sale en defensa de la OMC, de una «importancia decisiva».

 Fuente:http://globovision.com/article/el-fmi-la-omc-y-la-ocde-quieren-defender-el-libre-comercio-frente-al-proteccionismo
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Sin educación pública no hay democracia.

Racionalizar los conciertos educativos hace valer la importancia que para la sociedad tiene una red de colegios públicos inclusiva, de calidad y en igualdad de oportunidades.

 

Por: Erika Sanz.

Laura es una maestra de Educación Infantil en la escuela pública. Ejerce desde hace veinte años, los últimos doce en un colegio público de Zaragoza. Sabe como nadie qué es eso de ser maestra vocacional. Cada año, se ha tenido que ir adaptando –o, como decimos en el gremio, reciclando– para atender a una clase cada vez más diversa, sabiendo que aquello que es innovador cuando es inclusivo tiene un alto valor añadido. Lejos queda el tiempo en que el colegio tenía tres vías; pronto quitaron dos al disminuir la población escolar ante la bajada de la natalidad. Ahora el centro tiene una vía y el curso pasado sólo recibió 11 solicitudes. La pérdida de unidades, los recortes, fueron un quebranto para el colegio. Perdieron profesorado. Aún recuerda los maestros desplazados: primero Juan, luego Lourdes… Recuerda cómo iban haciendo cada vez con menos, hasta hoy, porque tampoco llegaban ni llegan los interinos que se integran cada curso en la dinámica del cole. Por si fuera poco, se han suprimido programas, apoyos y recursos. Aún así, sigue con las mismas ganas de enseñar cada día.

¿Qué pasa con nuestro colegio? Se lo pregunta más de una vez cuando llegan estas fechas de período de escolarización. La administración no ha puesto todo el empeño que debería, a pesar de los escritos y peticiones para mejorar la situación: una mayor inversión y atención en la planificación educativa. Es necesario hacer una oferta equilibrada entre todos los centros porque no hay colegios buenos y malos. Lo sabemos los compañeros, lo sabe la administración. Entonces, ¿por qué?

La situación descrita se vive actualmente en decenas de colegios de Aragón y es necesario revertir la situación. No podemos permitir que se firme el descalabro de la educación pública. No podemos quedarnos mano sobre mano viendo cómo se normaliza la deriva hacia una pública meramente asistencialista. El momento es ahora. Racionalizar los conciertos educativos supone hacer valer la importancia para la sociedad que tiene la existencia de una educación pública, inclusiva, de calidad y en igualdad de oportunidades para todos los niños y niñas. Esto, por encima de todo: un gobierno debe velar por la educación pública, lo que es tanto como decir que apuesta por una sociedad justa, cohesionada y que avanza en democracia. Si dejamos que paulatinamente se vaya desmantelando, algo no estamos haciendo bien. Y, lo que es peor, no vamos hacia una sociedad mejor si nos deshacemos de la mayor herramienta que tenemos para compensar desigualdades.

Hemos llegado al Parlamento aragonés con el firme propósito de influir en el Gobierno para que ponga en valor a la pública como se merece, porque hemos constatado que son ya muchos años en los que los titulares de los centros privados, subvencionados 100% con dinero público, no han hecho sus deberes, en connivencia con gobiernos de uno y otro color. Mucho tiempo, excesivo, en el que la equidad y la transparencia han brillado por su ausencia, en el que ha habido un claro incumplimiento de la ley pero sin aplicar las medidas sancionadoras. Tiempo suficiente, en el que han demostrado que tienen sus mecanismos para no ser como la pública pero querer aparentarlo. No es justo para los aragoneses tener que vivir una vuelta de tuerca más en la privatización de un bien público que debería preservarse para estar a la altura de la sociedad que queremos ser. La educación pública no puede ser equiparada a un servicio público como el transporte urbano o el cuidado de los jardines (que nunca deberían haberse externalizado), es un derecho básico y fundamental. Si se la debilita con políticas segregadoras, acabará siendo meramente asistencial y desaparecerá definitivamente la igualdad.

Por eso mismo, desde Podemos solo hemos planteado lo que corresponde por derecho: proteger nuestra educación pública. Y, para ello, es necesario poner en marcha políticas transformadoras que le devuelvan a los centros públicos sus comunidades educativas, para que los que son y están, se queden. Ya va siendo hora.

En estos dos años que quedan de legislatura nos vamos a dejar la piel por que esas políticas sean un hecho y transformen una realidad que actualmente está dejando a muchos aragoneses y aragonesas fuera.

Fuente: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/opinion/sin-educacion-publica-no-hay-democracia_1193890.html

Imagen: https://pbs.twimg.com/media/CDrByeZWEAIGH5n.jpg

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Cebollas y Educación.

Por: Juan Manuel Parrado.

La vida en la sociedad está compuesta de capas, de envoltorios que determinan nuestra convivencia, como si de una cebolla se tratara. Y al igual que las cebollas, esas capas pueden ser  profundas y cercanas a la esencia interna, o exteriores y prescindibles pero visualmente llamativas.

Una vez establecida la analogía, vayamos de compras. Hoy tengo intención de comprar una cebolla española. Me da igual que sea una cebolla de la Mancha que una de Fuentes de Ebro, que ni pica ni repite (tampoco pretendo crear un conflicto autonómico). Lo importante es que sea una cebolla de mi tierra, española. Todos compramos la cebolla por el aspecto exterior, aunque nunca estamos seguros de si al quitar las primeras capas nos la vamos a encontrar pocha o podrida, es un riesgo que tendré que asumir.

Antes incluso de salir de casa, me voy encontrando las primeras capas. Los mismos titulares de los informativos matinales me las muestran: “La corrupción escala siete puntos en la lista de preocupación de los españoles», “La justicia investiga si ocho pacientes murieron por los recortes en Cataluña», “Investigado un entrenador de fútbol de Granada por supuesta extorsión sexual a menores”, “Insultos tabernarios en el Congreso”. “Se pide en el Congreso suprimir el delito de enaltecimiento del terrorismo”, “Una mujer mata a su hija de 18 meses y se suicida” o “Brutal pelea de padres en un partido de infantiles”

Un momento, por favor, detengan el mundo. ¿A qué supermercado he ido? ¿De dónde han salido estas cebollas? Ya, ya entiendo lo que pasa. Estos periódicos tienen tendencia a la exageración y el sensacionalismo, prefiero obviar esa capa exterior de la cebolla y pasar a otra capa un poquito más profunda. Mejor salgo a la calle y lo veo por mí mismo.

Nada más arrancar el automóvil y ponerme en marcha, del vehículo que va delante me cae en el parabrisas el papel de una chocolatina que han tirado por la ventanilla. No pasa nada, yo a lo mío. Mientras circulo me cruzo con un conductor con la vista a medio camino entre su móvil y la carretera, otra conductora que habla alegremente con el auricular pegado a la oreja, una camioneta de reparto que invade el carril contrario para evitar una banda sonora para no “dañar” la suspensión, y cinco motocicletas que me sobrepasan en un intento por ver quién corre más de las cinco con el casco menos abrochado.

Tranquilo, yo sigo tranquilo, igual de tranquilo que un peatón que cruza estando el semáforo en rojo y que las dos señoras que no han respetado el ceda el paso de la rotonda. Voy a aparcar y, oh sorpresa, en el aparcamiento público un vehículo ha aparcado justo en medio de dos plazas, totalmente centrado sobre la línea de separación de ambas plazas. Normal, me digo, seguramente no quiere que le rayen el coche, y seguramente no lo ha aparcado en línea porque el coche de delante tenía una bola de remolque (aunque apostaría a que no ha usado nunca un remolque).

Se me están quitando las ganas de comprar nuestras cebollas patrias, pero para no ser injusto con la caprichosa distribución de las capas, decido seguir recabando experiencias para mi compra. Nada más tomar esa vital decisión, el caballero (o tal vez señor) que va delante de mí toma impulso y suelta un desagradable escupitajo en la acera. Bueno, la mucosidad primaveral es impredecible. Seguramente la mujer que está con un cigarro en la mano fumando discreta e impunemente en la puerta del colegio esperando a que salga su retoño, no tiene esos problemas de mucosidad, ni tampoco problemas de respeto a las normas. Menos mal que he quitado la vista a tiempo de su cigarrillo para no pisar un fresco excremento canino (¿se dice así?) que había en medio de la acera.

Justo cuando empiezo a pensar que las cebollas están sobrevaloradas y que tal vez debiera pensar en comprar champiñones, otra señora a lo lejos va con sus dos perritos adorables, defecan en la vía pública, saca una bolsita y recoge los regalos que habían dejado. No puedo dejar pasar esa ocasión, me acerco corriendo hasta ella, y con una emoción y solemnidad totalmente fuera de lugar le tiendo la mano y le expreso mi más sincera enhorabuena por hacer lo que ha hecho. Ella, evidentemente, me mira como si estuviera loco en el pleno convencimiento de que no ha hecho nada extraordinario. Pero no puedo remediarlo, al césar lo que es del césar.

Probablemente debiera seguir escudriñando más capas hasta agotar toda la cebolla, pero creo que he obtenido una evidencia suficiente para mi reflexión y mi decisión de compra.

Al pensar sobre los grandes temas que a todos nos preocupan, como la violencia en todas sus formas, la corrupción, o incluso los delitos más despreciables a menudo desembocamos en un análisis mucho más cercano. En ese análisis llegamos hasta los valores y la educación de la personas, como individuos y como parte de una comunidad. No podemos entender los grandes problemas si antes no entendemos qué es lo que falla en el sistema de valores de las personas, y aquí es donde reside el verdadero problema.

En esta búsqueda por las cebollas, ¿qué ha fallado? ¿Por qué he acabado recelando de lo que veo, por qué incluso he llegado a pensar que nos merecemos lo que nos pasa, que nos buscamos nosotros mismos nuestros propios problemas? Ha fallado el proceso de elaboración, preparar la tierra, elegir la semilla regar suficientemente, elegir el abono adecuado y recoger y conservar el producto. La cebolla defectuosa es como es no porque no pueda ser de otra forma, sino porque el sistema que debía garantizar su correcto desarrollo no ha funcionado. Y los valores que hoy vemos por doquier son los que son porque nuestro agricultor no ha hecho su trabajo. Efectivamente, hablo del sistema educativo.

La afirmación de que la educación es esencial en la sociedad no es una afirmación gratuita, ni fruto de una corrección política. Es un hecho. Tenemos los problemas que tenemos porque el sistema educativo falla a todos los niveles. Falla desde el momento en que no existen criterios uniformes que garanticen un desarrollo y una formación homogénea en todo el país, sino que cada región o autonomía tiene su propio sistema. Falla desde el momento en que no se garantiza la independencia ideológica de ese sistema educativo, sino que está a merced del signo político que lo desarrolla. Falla desde el momento en que intenta formar personas con conocimientos, y no personas con capacidades y criterios para desarrollar sus propias competencias. Falla desde el momento que intenta proporcionar peces en vez de enseñar a pescar. Falla desde el momento en que se gestionan mal los recursos del sistema educativo. Falla desde el momento en que no se seleccionan y forman adecuadamente todos los profesionales de la educación. Falla desde el momento en que no se destinan los recursos que son necesarios. Y sobre todo, falla desde el momento en que no existe un acuerdo de todos para hacer las cosas bien.

Y ahora la pregunta más inquietante. Si no conocemos a nadie que piense que la educación no es el elemento más importante para el desarrollo y la supervivencia de nuestra sociedad, si todos pensamos que la educación es la respuesta a la mayoría de nuestros males, ¿POR QUÉ NO EXISTE UN GRAN PACTO PARA LA EDUCACIÓN EN NUESTRO PAÍS?

No hay una respuesta lógica, y las pocas explicaciones que se me ocurren suenan indecentes. El estamento político actual tiene una preocupación mayor que la educación, que no es otra que su propia supervivencia, su propio posicionamiento político e ideológico. Necesitan diferenciarse de su adversario, necesitan mostrar que defienden sus propios ideales y nada, absolutamente nada justifica que sus votantes pudieran pensar que tienen algo en común con sus adversarios. Eso es lo que impide un gran pacto por la educación, sólo eso.

Ante este sinsentido, ¿qué podemos hacer? Debemos exigir, debemos protestar, debemos hacer ver la importancia de lo que estamos manejando. Es frecuente encontrar huelgas convocadas por asociaciones, por sindicatos, por partidos de la oposición… pero suelen incidir en aspectos ideológicos, anecdóticos o incluso demagógicos. Que si abajo los deberes, que si deroguemos una ley educativa porque la hizo un partido que no nos gusta, que si abajo los recortes,… Todas esas protestas son instrumentales, no inciden en el verdadero problema o lo atacan parcialmente. No decimos lo único que de verdad tiene sentido: “señores, es hora de que se sienten, de que consulten a los verdaderos expertos en educación y en que entre todos consensúe por mayoría, o incluso mejor, por unanimidad, un sistema educativo nacional estable y fiable, que no cambie cada legislatura y que garantice la educación de todos los ciudadanos, no sólo del que pueda pagarla”. Como es habitual, nos perdemos en los detalles y olvidamos el objetivo. Me da miedo pensar que eso ocurre como consecuencia lógica de mi análisis, es decir, que nuestra educación recibida no nos ha preparado para mucho más.

O nuestros agricultores (nuestros políticos, por favor, que no se me soliviante nadie) se asocian y crean un gran acuerdo para tener un certificado de calidad para la producción futura de verduras y hortalizas o ya sabemos lo que toca: cultivar nuestro propio huerto en casa o pasarnos a la carne, que tampoco es mala opción. En cualquier caso, ¿quién nos iba a decir que el futuro de nuestros hijos iba a estar en las cebollas?

Fuente:

http://www.ceutaactualidad.com/opinion/juan-manuel-parrado/cebollas-y-educacion/20170407180237040136.html

Imagen:

http://3.bp.blogspot.com/-dly-uouZZXc/Upj5QP3NoKI/AAAAAAABJak/MnqGWvJnQ_w/s1600/Cebolla+%25284%2529.jpg

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