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Antón S. Makárenko: el arte de construir la vida de los hombres

Por: Jesús Aller

Nacido en 1888 cerca de Járkov (Ucrania), Antón Semiónovich Makárenko se formó como maestro, acumulando una extensa erudición que pronto comprendió que no era lo más importante a la hora de transmitir conocimientos. En el año 1920 su vida cambió cuando el delegado de Instrucción Pública del gobierno soviético le propuso la tarea de rehabilitar a jóvenes delincuentes. A partir de ese momento, Antón se esforzó a lo largo de nueve años tratando de enseñar el arte de vivir a los muchachos y muchachas que le encomendaban en la que bautizó como colonia Maksim Gorki. Ésta tuvo varios emplazamientos, y fue una experiencia desarrollada por ensayo y error cuyas vicisitudes están descritas en Poema pedagógico, publicado en tres volúmenes entre 1933 y 1935, y que Akal acaba de reeditar en castellano. Ayuno de elucubraciones teóricas, el libro narra la apuesta por una educación empírica y humanista, que entrelaza pupitre y trabajo y hace a los jóvenes asumir su destino de forma autogestionada y con énfasis en el compañerismo, la emulación y el fortalecimiento del espíritu de comunidad. Aunque éste es su libro más celebrado, Antón S. Makárenko es autor de una amplia obra basada en sus labores pedagógicas. Divergencias con Stalin lo llevaron a residir bajo vigilancia especial en Moscú, donde falleció de un infarto en 1939.

Libro I

Poema pedagógico arranca con los difíciles comienzos de la colonia Gorki. A cargo de media docena de holgazanes irreductibles, Antón se desespera y busca refugio en librotes de pedagogía hasta que un día en un arranque de cólera abofetea a uno de los desobedientes. A partir de entonces, los muchachos empiezan a colaborar. Él impone unas normas a los que quieran quedarse: reparto equitativo de los trabajos, obligatoriedad de asistir a la escuela y necesidad de su permiso para ir a la ciudad. Le resulta triste comprobar que el látigo es bienvenido en espaldas acostumbradas a la servidumbre, y se resiste a perseverar en ese camino. Pronto son ya unos treinta los educandos y aumenta la plantilla docente, aunque ropa y comida escasean y exigen peregrinaciones agobiantes por tortuosos senderos burocráticos. Por otra parte, la pesca y donativos más o menos voluntarios de los campesinos ayudan a la manutención. Cuando se producen algunos robos en la colonia, el culpable es descubierto y juzgado por un tribunal popular; tras unos días a pan y agua, se reintegra corregido en la comunidad.

El paso del tiempo y las labores compartidas fortalecen el espíritu de la colonia Gorki, que se convierte en una especie de hogar para todos los que la habitan. En la primavera de 1921 consiguen que se autorice su traslado a una extensa propiedad próxima, y sus actividades, con alguna ayuda y mucho entusiasmo, se diversifican hacia agricultura, carpintería y herrería, mientras el número de residentes se incrementa con los más jóvenes de los prisioneros de las últimas operaciones de la guerra civil. Antón y los otros educadores deben combinar amor y firmeza para que embriaguez, antisemitismo, naipes y reyertas no desvíen el rumbo de la nave, y así logran sacar de los infelices seres golpeados por la vida que les han sido encomendados lo mejor que yace escondido en ellos. La prosa cuidada y precisa de Makárenko, siempre abierta al humor y la ironía, nos hace partícipes de alegrías y amarguras. En el otoño de 1921, los gorkianos siembran centeno en la segunda colonia, que se esfuerzan en acondicionar y esperan ir a habitar en breve; los alumnos más instruidos ponen sus anhelos en ingresar en el Rabfak(universidad obrera).

En la primavera de 1922 una epidemia de tifus se abate sobre los muchachos y varios son hospitalizados, pero logran recuperarse felizmente. En esa misma época, la hostilidad que despierta entre algunos prebostes el experimento pedagógico de Antón, tildado de autoritario, está a punto de abortarlo, y sólo el apoyo entusiasta de los colonos y alguna mano amiga en las alturas consiguen salvarlo. Por otro lado, las relaciones con los campesinos se vuelven difíciles por los hurtos y robos que proliferan. Esto se resuelve de momento, pero en otoño obliga a la expulsión de dos educandos, uno de los cuales volverá corregido en unos meses. A veces cunde el desánimo, pero ese año de 1922 comienza ya el traslado a la nueva colonia, donde se trabaja la tierra duro con dos caballos cedidos por la Inspección Obrera y Campesina. La actividad es febril, pero los domingos hay diversión y baños en el río, los piojos son apenas ya un vago recuerdo y hasta tienen un piano que aporrea una de las educadoras y se las arreglan para conseguir una segadora. Se une a ellos además E. N. Shere, un experto agrónomo, hiperactivo y flemático, que revoluciona las labores y se convierte en un ídolo para los muchachos.

Al inicio de 1923, la colonia incorpora algunos rasgos de vida militar, como la organización en destacamentos. Los jefes de éstos son nombrados al principio por Antón, pero luego pasarán a ser elegidos democráticamente, y forman un consejo con poder ejecutivo, el sóviet de jefes. Un sistema de destacamentos mixtos, constituidos para una tarea concreta y dirigidos por alguien propuesto por el sóviet de jefes, permitía que todos se fueran turnando en el mando, lo que unido a que éste no otorgaba ningún privilegio, impidió que se formara entre los educandos una casta dirigente. En el verano, con la ayuda de unos amigos de la GPU, los jóvenes logran vencer las dificultades que les confiere su condición de exdelincuentes, y comienza a funcionar en la colonia una célula del Komsomol a la que se asigna un instructor político. El sueño de todos se materializa solemnemente el 3 de octubre de 1923, cuando desfilando marcialmente en pos de su roja bandera, con tambores y trompetas, los ochenta colonos toman posesión del nuevo hogar.

Libro II

El nuevo emplazamiento, con varios edificios amplios y tierras feraces, está a orillas del Kolomak. La Ayuda a la Infancia de Ucrania financia el acondicionamiento, pero obliga a admitir a otros cuarenta educandos y hace necesario repartirse entre agricultura y construcción. Makárenko nos presenta amorosamente a los habitantes de la colonia, surtido de edades y caracteres ligados en una vida de trabajo y estudio en la que no falta la diversión. Ésta tomó aquel invierno la forma sobre todo de actividades teatrales, que acabaron convirtiéndose en un trabajo más, y no de los menos importantes. De las aldeas vecinas e incluso de la ciudad acudían todos los sábados gentes entusiastas a conocer gratuitamente un variado repertorio del arte dramático ruso y ucraniano. Antón solía hacer de apuntador y director de escena, y entre los espectadores no se toleraba la embriaguez, ni las pipas de girasol. La fiesta del cumpleaños de Gorki abre la primavera y marca el fin de la temporada teatral.

En 1924 llegan novatos y se compran vacas, ovejas y nuevos caballos, mientras continúa la cría de cerdos y se consigue el arriendo de un molino próximo; la economía va viento en popa. En julio, la agotadora trilla congrega a todos afanosos en campos de los más variados cereales, y en agosto se celebra la boda (sin popes) de una chica de la colonia, a la que ésta dota espléndidamente, con un campesino. Un invitado manifiesta extrañado: –“Muchachos, ¿y es verdad que vosotros sois aquí los amos?”. -“¿Pues quién si no?”, le responde uno. Poco después se despide dolorosamente a los que van a estudiar al Rabfak de Járkov. Ante inspectores que les visitan, Antón expresa sin reparos su desprecio a la pedagogía oficial y defiende la necesidad de recurrir a castigos como arrestos o trabajos extraordinarios; la comunidad autogestionada y bien cohesionada que ha conseguido habla en su favor y a pesar de las críticas que suscita, el proyecto es respetado. En la pascua y el verano de 1925 los rabfakianos vienen de vacaciones y traen a todos noticias de un lejano mundo que aguarda.

El éxito de la colonia Gorki invita a buscar un nuevo emplazamiento donde pueda alcanzar mayores dimensiones. Se consideran posibilidades por toda Ucrania y al fin los muchachos muestran su coraje involucrándose en un asunto ciertamente arriesgado. En Kuriazh, un monasterio del siglo XVII muy cerca de Járkov, funcionaba otra colonia, con casi trescientos educandos, que era un completo y absoluto desastre. Los gorkianos, ciento veinte por entonces, y Antón, arrastrado por su entusiasmo juvenil, aceptan trasladarse a ella y tratar de reformarla con plenos poderes. Lo arriesgan todo por ver el triunfo de sus ideas, mientras sus enemigos confían en el fracaso de un proyecto que juzgan autoritario en exceso.

Libro III

Las primeras visitas a Kuriazh para preparar el traslado evidencian las condiciones terribles que allí imperan. Es necesario partir de cero, construir excusados, y comprar cucharas y platos, pero los gorkianos que llegan de vanguardia en poco tiempo consiguen elaborar un censo y organizan destacamentos que eligen a sus jefes. Cuando se asignan tareas, poner en movimiento sin violencia a los que ignoran la disciplina es complicado, pero la fiebre restauradora se extiende con fuerza y los trabajos imprescindibles avanzan. Algunos kuriazhanos colaboran francamente y los más se debaten expectantes.

El 17 de mayo de 1926, con sólo dos días de retraso respecto al plan previsto inicialmente, el grueso de los gorkianos llega a la estación de Rizhov en un convoy de cuarenta y cinco vagones y desde allí marcha en formación hasta Kuriazh. Antón, ante los muchachos reunidos, proclama solemnemente que ahora todos integran la colonia Gorki y expone las virtudes y el significado profundo de la vida que comienza. Al poco rato, en una asamblea general se detalla la nueva organización, que fusiona sabiamente las dos comunidades desmantelando posibles focos de resistencia, y se propone un ambicioso plan de trabajo hasta el verano. Todo se aprueba con 354 votos a favor y ninguno en contra.

Jabón, corte de pelo y desinfección son las prioridades. La ropa nueva y el entusiasmo hacen el milagro y la transfiguración es pronto un hecho. Las más felices son las niñas de Kuriazh, antes atrincheradas en el espanto y que disfrutan ahora de los vestidos que sus hermanas gorkianas han confeccionado amorosamente para ellas. En un comedor impoluto se celebra una comida de gala bajo retratos de Lenin y Gorki y carteles con las consignas y saludos, como el famoso “¡No gemir!”. Se lee una carta de Gorki y Antón habla a los muchachos de la suerte de vivir en un país donde el individuo puede desarrollar al máximo sus cualidades sin que nadie robe los frutos de su esfuerzo. Luego todos cantan la Internacional.

Los meses que siguen son de trabajo duro. Antón nos desnuda cómo se logra corregir eficazmente a los haraganes que añoran la vieja vida de Kuriazh, aunque reconoce que las bromas y burlas utilizadas y su sutil violencia psicológica no pueden menos que implicar su expulsión fulminante del Olimpo pedagógico. Ante la verborrea allí instalada, insiste en la necesidad primordial de educar a los jóvenes en el amor al trabajo bien hecho y a la disciplina que éste exige, y en infundirles una imagen de sí mismos que refleje sus anhelos más íntimos y esté adornada con el incitante estímulo que otorga lo que es posible construir y está de alguna forma al alcance de la mano. Ése fue siempre el hilo conductor de su labor, respetada por las autoridades, pero muy criticada por los prebostes pedagógicos de la URSS.

Se derriban las murallas del monasterio y los ladrillos son reutilizados en nuevas construcciones, mientras alrededor las cien hectáreas de la colonia comienzan a rendir frutos y el estanque es vaciado y se procede a su limpieza, descubriéndose todo tipo de objetos varados en el cieno. Para el verano ya hay electricidad, funciona la conducción de agua y los muchachos están en sus nuevos dormitorios, cuyas camas han sido forjadas en su herrería. Los trabajos del taller de carpintería se convierten en una fuente de ingresos, que se trasforman en libros y en instrumentos para una banda de música. La crónica se complementa con relatos emotivos que muestran cómo el espíritu de la colonia es capaz de corregir la deriva autodestructiva de algunos de sus miembros. No son raros ya los periodistas e investigadores extranjeros que vienen a visitarles.

Tras el invierno, tiempo como siempre de trabajo escolar intensivo, en la primavera de 1927 llegan noticias a Kuriazh de que la GPU construye al otro lado de Járkov un lujoso edificio con talleres anexos destinado a una comuna con capacidad para ciento cincuenta jóvenes que llevará el nombre de Félix Dzerzhinski, el recién fallecido fundador de la Cheká. Su puesta en marcha se encomienda a los gorkianos y cincuenta de ellos forman su primer contingente, con Antón como director, aunque él no abandone del todo Kuriazh. La inauguración es en diciembre, y la financiación corre a cargo al principio de los donativos de los chequistas, homenajeados en el libro como dechados de virtudes humanas. Ya en la primavera de 1928, la incorporación de un eficiente administrador abre una época de febril productividad (carpintería, fundición, etc.) y bonanza económica. Pronto los comuneros perciben un salario.

El final del libro reseña la condena pública en un congreso pedagógico del método de Makárenko, por estar basado en conceptos como deber, honor, disciplina y trabajo. Esto le obliga a buscar nuevos destinos para los muchachos de la colonia más próximos a él, y a dejar él mismo su dirección, lo cual se materializa tras una emotiva visita de Gorki en julio de 1928. A partir de aquí, Antón se refugia en el proyecto de la comuna Dzerzhinski, dependiente de la GPU y a cubierto, por tanto, de las altas instancias pedagógicas. Esta labor será asunto de libros posteriores como Banderas en las torres (1938), del que existe versión castellana. Poema pedagógico concluye con un epílogo de 1935 en el que vemos a algunos de los educandos transformados en ciudadanos ejemplares de la gran patria soviética y se recuerdan los retos tecnológicos asumidos en la comuna Dzerzhinski, como la fabricación de taladros y máquinas fotográficas.

Teoría tras el poema

En la censura de los pedagogos soviéticos al proyecto de Makárenko, se respira algo de la vieja polémica entre colectivistas y comunistas. El recurso a premios y castigos es criticado desde una perspectiva puritanamente comunista e igualitaria, pero tenemos la impresión de que es el método que mejor se ajusta a la realidad de unos seres humanos que sólo son capaces de desarrollar su personalidad con el estímulo de una recompensa. Poema pedagógico pone de manifiesto cómo jóvenes de inclinaciones y temperamentos diversos pueden alumbrar, en un proceso en el que es esencial su propia iniciativa, una sociedad armoniosa y al mismo tiempo económicamente viable, que les hace crecer como individuos. Hay sin duda una mano que dirige la experiencia, pero es la capacidad de liderazgo de los muchachos y su afán por integrarse en una entidad que satisface sus necesidades físicas y morales lo que determina la vitalidad del proyecto.

Entre la multitud de personajes que dan color al relato hay uno que desempeña un papel fundamental. La colonia Gorki no se afianza en el sendero del éxito hasta que un competente e infatigable ingeniero, Eduard N. Shere, se hace cargo de la dirección técnica de las labores agrícolas y ganaderas. Sus milimétricos y agotadores planes de trabajo sumergen a los muchachos en un frenesí de actividad que aceptan a regañadientes, pero que terminan viendo que sirve para que su existencia progrese de una forma extraordinaria. Al mismo tiempo, imperceptiblemente, trabajo y camaradería, esfuerzo y emulación van forjando su carácter y fortaleciendo la cohesión del grupo. La importancia de la técnica que permite al hombre adaptarse a su entorno y mejorar sus condiciones materiales queda realzada así como un recurso educativo esencial.

Poema pedagógico nos acerca a la complejidad de la vida soviética y a sus delicados equilibrios de poder, muchas veces sorprendentes, pero más allá de esto contiene también algo que le otorga un valor intemporal, en su crónica de un intento afortunado de encauzar la existencia de unos jóvenes maltratados por el destino y dotarla de sentido. Su conclusión es que el amor es el instinto más fuerte de la vida, y que crear una comunidad que resulte grata para los que la habitan y les ofrezca a la vez estabilidad material y la realización de lo mejor que llevan en su interior es el instrumento idóneo para enderezar cualquier contingencia de la forma más favorable.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240130&titular=ant%F3n-s.-mak%E1renko:-el-arte-de-construir-la-vida-de-los-hombres-

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Entrevista a la Psico Woman: “El sistema sexo-género que nos contaron ya está obsoleto”

España/14 de Abril de 2018/El Salto Diario

La sexóloga y youtuber utiliza dos “armas de comunicación masiva”—Instagram y Youtube— para llegar a su objetivo: la adolescencia.

Isa Duque se ha propuesto educar derribando los mitos del sexo y rompiendo los esquemas que el heteropatriarcado ha construido sobre el género y las relaciones de pareja. Utiliza dos “armas de comunicación masiva”—Instagram y Youtube— para llegar a su objetivo: la adolescencia. Esta psicóloga, sexóloga y dj feminista se ha convertido en referencia para miles de jóvenes, que encuentran en La Psico Woman las respuestas que no les brinda la comunidad educativa de sus institutos.

¿Por qué adolescentes?
Porque cuando se crea un espacio seguro y de confianza hablan sin postureo. La gente adulta hemos aprendido el discurso de la igualdad, lo que hay que decir… y cuando eres adolescente sale muy claro todo: las actitudes machistas, los comentarios homófobos… tienen una plasticidad cerebral súperpotente que me da envidia, porque reflexionan y le dan la vuelta a todo. Están llenos y llenas de vida, tienen un potencial enorme y muchas ganas de que les escuchen. Y a mí me encanta escucharles y aprender de esta generación encontrada, no ponerles el típico powerpoint que les llena de teoría, pero no llega a sus entrañas.

¿Están cambiando las relaciones de pareja?
En mis talleres de amor 3.0 les pregunto “¿qué os está rayando?”, “¿qué os preocupa?”. Y sus dudas son del tipo “¿cuál es la diferencia entre arromántico y arrobamiento?”, “¿qué hago si me apetece tener una relación poliamorosa y mi pareja se muestra muy resistente?”. Últimamente me preguntan mucho por la asexualidad y, en general, me preguntan por la diversidad relacional y las relaciones no hegemónicas. Eso antes no pasaba.

¿Cómo crees que está digiriendo la sociedad la visibilización de los nuevos géneros?
Des – pa – cito [risas]. La gente está mu pegá. La realidad es diversa, y lo único que tenemos que hacer ante una persona no binaria es preguntarle cómo quiere que le hablemos. También sucede con la expresión de género, veo mucho en los institutos gente cis hombre que se pregunta por qué no pueden tener acceso a lo que se supone que es “femenino”. Esto puede tener una respuesta homófoba por parte del alumnado, que hay que saber gestionar desde el equipo docente. El problema es que en muchos casos los comentarios más LGTBQIA+ fóbicos vienen por parte del profesorado. Ahora hay referentes como Oto Vans o Jedet, que son cis hombres y transgreden el género. Me parece una revolución total y es que el sistema sexo-género que nos contaron ya está obsoleto.

¿Cuál es la importancia del lenguaje?
En los vídeos, donde tengo cinco minutos para transmitir algo, me pregunto ¿cómo hago para que el lenguaje sea súper inclusivo? Por un lado, intento utilizar palabras incluyentes, por ejemplo, en vez de “los y las jóvenes” digo la juventud, y además utilizo la “e” cada vez que puedo, para visibilizar a personas no binarias. Lo que también hago con el lenguaje, que para mí es muy interesante, es darle la vuelta a palabras que tienen carga negativa. Muchas veces digo en los institutos: si ser zorra o ser guarra es hablar de sexualidad, vestir como quieras o bailar como tú quieras, entonces yo soy una zorra, pero una zorra suprema. Hago lo mismo en la charla de “Empoderándonos desde nuestros coños”, dándole valor a palabras que nos han dicho que son feas.

¿Son el el twerk, el trap y reguetón armas de empoderamiento?
La cuestión del reguetón es que hay mucho prejuicio, mucho clasismo y mucho racismo. El heteropatriarcado está en todo, por lo que decir que el reguetón es machista, poniéndolo por debajo de cualquier género musical o literario que salga del Estado español, a mí me parece cuestionable. Con el twerk igual, el neoliberalismo ha cogido referentes como Miley Cyrus, “blanca adinerada”, y ahora parece que el twerk es eso, y no. Si das con profes que puedan crear la energía originaria es una pasada: te vienes arriba, y nos ves a todas moviendo el culo, con celulitis, pelos y sin ningún tipo de complejo. He ido a muchas fiestas de trap, y cuando veo que pasan las horas y no escucho a ninguna mujer trapera me acerco al dj y le digo, “eh, ¿puedes poner alguna mujer?” y me miran con cara rara, por eso he vuelto a pinchar.

¿Cómo se habla de porno?
El problema no es el porno, sino que la construcción del discurso pornográfico mainstream es un reflejo de la sociedad racista, lesbófoba y patriarcal. Además, desde el campo de batalla que representan las aulas, sabemos que tienen acceso a ello —aun sin querer— desde edades muy tempranas. En los talleres de educación sexual integral y de calidad, si les adolescentes ven porno, tienes que hablar de porno y tienes que desmitificar lo que les llega.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/pista-de-aterrizaje/psico-woman-sistema-sexo-genero-obsoleto#

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Autria: Los interinos docentes van a la huelga

Austria/14 de Abril de 2018/La Voz de Austria

SUATEA convoca un paro y una manifestación para exigir un plan de estabilización. Denuncia que las opociones serán un auténtico ERE para los profesionales con experiencia.

Los docentes interinos asturianos irán a la huelga. El sindicato Suatea ha convocado un paro para el 24 de abril para protestar contra la convocatoria de oposiciones, ya que entiende que supondrá un ERE masivo para el profesorado interino actual. Exige la negociación de un nuevo acuerdo de interinidad que ofrezca garantías de estabilidad. Están llamados a la huelga a 3.000 profesores y maestros asturianos que no cuentan con una plaza fija pero que, en muchos años, llevan incluso décadas trabajando para la escuela pública. Además de reclaman un plan de estabilidad, demandan que se reviertan los recortes, se reduzca la jornada lectiva, se bajen los ratios por y se acorte el horario a los mayores de 55 años Toda estas medidas redundarían en la creación de empleo y permitirían el rejuvenecimiento de plantillas.

Fuente: https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2018/04/12/interinos-docentes-van-huelga/00031523524260474612130.htm
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País Vasco: Los sindicatos aplazan la huelga de profesores de abril hasta estudiar la nueva propuesta de Educación

País Vasco/14 de Abril de 2018/El Correo

Advierten de que si el Departamento no responde a sus revindicaciones continuarán con los paros en mayo.

Los sindicatos de la enseñanza ELA, Steilas y LAB han desconvocado la huelga de profesores prevista para la semana del 23 de abril, a la espera de estudiar la nueva propuesta que cinco días antes le hará el Departamento de Educación en la reunión de la mesa sectorial. Los portavoces de las centrales han advertido esta mañana que si la oferta no incluye sus reivindicaciones fundamentales continuarán con los paros en mayo.

Las tres centrales han convocado cuatro paros ya este curso entre las plantillas docentes y habían programado otros cinco días más en la última semana de abril, que ahora han aplazado, y otra jornada en junio, si antes no se llegaba a un acuerdo entre Educación y la mayoría sindical. Las negociaciones para tratar de acercar posturas entre las centrales y el Departamento sobre las reclamaciones que hacen los profesores están estancadas desde enero. La última oferta del Gobierno –OPE de 5.000 plazas esta legislatura, mejorar la estabilidad de las plantillas, sustituciones desde el primer día en Primaria o refuerzos en aulas con necesidades– resulta «insuficiente» para los sindicatos. Las centrales piden mejoras laborales, aumentar la plantilla de profesores, menos alumnos por aula, sustituciones de bajas desde el primer día y medidas educativas como suprimir la Lomce y el currículum vasco e implantar la inmersión en euskera.

Fuente: http://www.elcorreo.com/sociedad/educacion/sindicatos-desconvocan-huelga-20180412132535-nt.html

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La era de los gobernautas

Por: Lucas Malaspina

China va a elaborar un ranking de ciudadanos según su historial crediticio, que habilitará una navegación jerarquizada de Internet. Estados Unidos volteó la neutralidad de la red, lo que significa un poco lo mismo pero con la segmentación en manos privadas. Cambiemos cruza los datos de la Anses con los de Google y Facebook y sale a tocar timbres en el escarpado conurbano bonaerense con un 70% de efectividad. El descalabro generado por el descubrimiento de la operación Cambridge Analytica explica por qué los algoritmos se guardan bajo siete llaves y todos niegan utilizarlos para fines electorales. Lo privado desaparece y el capitalismo se engulle la democracia. Las guerras del futuro van a ser por los datos.

Durante la última contienda electoral se confirmó que Cambiemos está operando entrecruzamiento de informaciónelectoral con datos socioeconómicos a gran escala. El equipo de campaña manejado por el jefe de gabinete de Vidal, Federico Salvai, combinó los resultados de una detallada encuesta producida por la consultora ecuatoriana Informe Confidencial (ligada a Durán Barba) junto con las estadísticas de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, por un lado, y con los resultados de las PASO, por el otro. Así geolocalizaron el voto y las preferencias de los votantes de cada barrio de la provincia. Del maridaje entre big datamicro-targeting y presupuesto público parece surgir una ingeniería de las opiniones que ni siquiera Joseph Goebbels hubiera soñado.

Desde el entorno de la gobernadora Vidal negaron que se haya aplicado big data. Dicen que solo incursionaron en el campo de la “microsegmentación”, aunque admitieron la búsqueda de “canales de contactación”, por ejemplo Facebook, donde los usuarios habrían recibido mensajes específicos según su ubicación. En cambio, los asesores de 1País -así se llamó el massismo en las últimas elecciones- fueron más aventurados: “La big data nos permite buscar la mayor porosidad posible. Ya no se trata de la información de un grupo, sino de un individuo”.

Ricardo Rodríguez, uno de los encargados de organizar los timbreos superprofesionalizados del oficialismo, afirmó que dividieron Lanús en siete zonas que fueron rastrilladas por cuatro equipos de treinta personas. Rodríguez se jactó de su efectividad: “Siete de cada diez personas que nos atienden en el timbreo terminan apoyando la gestión”. Los coordinadores de estas cuadrillas fueron habilitados a un acceso parcial (es decir, limitado al territorio que cubrieron) al resultado del entrecruzamiento de datos geolocalizado para implementar mejor el mensaje electoral.

En este marco, a nadie puede sorprender el giro posdemocrático de la Secretaría de Medios, que pidió a la Anses acceso a su base de datos. La publicidad de Google o Facebook (corporaciones que no pagan impuestos en el país, pero sí acceden a contratos estatales millonarios) permite trackear usuarios una vez que entran a tu negocio o cargar planillas con mails o números de teléfono para afinar la llegada de los anuncios. El límite en el uso de la información estatal solamente parece estar en los escrúpulos de los mismos funcionarios que mienten en sus declaraciones al fisco.

carnaval posdemocrático

A finales del siglo pasado, la caída del Muro de Berlín, presentada como la victoria de la democracia capitalista sobre la dictadura comunista, prometía la protección de las libertades individuales bajo el paraguas de la vida privada, contrapuesta a una esfera pública donde triunfaba siempre la fuerza de gravedad de las mayorías. Pero esas épocas terminaron. En la posdemocracia el desarrollo de Internet y la apropiación de una enorme base de datos personales por parte de un grupo cada vez más concentrado de corporaciones, abona lo que Juan Carlos Monedero describe como “el intento de desplazar la política a un lugar neutral, para así proclamar la muerte del antagonismo político” (Nueva Sociedad, 2012).

Mario Riorda, consultor experto en comunicación política, denominó “gobernautas” a los ejecutores de esta pospolítica: para estar a la altura de la época los gobernantes deben garantizarse equipos capaces de analizar datos a gran escala, incluyendo una necesaria escucha activa de las redes sociales. Los riesgos son múltiples: la hipertrofia, puesto que en nuestra actividad digital todo el tiempo estamos votando, eligiendo y calificando; y la adulteración, porque la capacidad de monitorear y analizar lo que se desea y se piensa solo está al alcance de las grandes empresas (y del Estado). Lo importante es que se ha roto la intermediación entre la vida privada y la pública: el 99% se vuelve transparente para el 1%. Las audiencias microfragmentadas y traslúcidas son un sujeto que ya no puede ser pensado como el portador de la “soberanía popular”.

Estamos a las puertas de un mundo donde las personas pueden calificarnos y ser calificadas en cada interacción social que realicen. Y en el que las puntuaciones, a la vez, influyen sobre el estándar de vida. Es el caso del “Sesame Credit”, que por ahora funciona con adscripción voluntaria pero a partir de 2020 será obligatoria. El “Aviso del Consejo de Estado sobre la emisión del esquema de planificación para la construcción de un Sistema de Crédito Social (2014-2020)”, emitido por los peces gordos de la República Popular China el 14 de junio de 2014, podría inspirar muchos relatos distópicos. ¿De qué se trata?

la obediencia gamificada

El Sesame Credit se presenta como un medio para perfeccionar la “economía de mercado socialista” y fortalecer la gobernabilidad. El comportamiento de cada ciudadano y persona jurídica en China serán calificados, indizados y rankeados por el Estado posmaoísta, independientemente de su voluntad. Hasta aquí tiene similitudes con la norteamericana Peeple: se trata de una app muy polémica que permite puntuar a las personas en los planos personal, profesional y sentimental.

Una de las razones que justifican el Social Score es que el gobierno no posee estudios de mercado sobre la confiabilidad crediticia de los ciudadanos. Para implementarlo, de hecho, precisa de Alibaba, una suerte de Amazon chino que ya cuenta con gran cantidad de información para valorar a los usuarios orientales. En una absurda comparación con la Argentina amarilla, podríamos decir que es como si Macri intentara medir la confianza económica de los habitantes mediante una base de datos fundada en MercadoLibre (lo cual no sería del desagrado de su dueño Marcos Galperín, quien anunció la intención de competir con las entidades bancarias y ya implementó cambios en esa dirección).

En Estados Unidos y también en la Argentina, de hecho, se aplican modelos de credit scoring para determinar quién puede recibir un préstamo, a qué tasa de interés y con qué límites de crédito. El llamado Sistema de Crédito Social a construirse en China establece “una puntuación que oscila entre 350 y 950 puntos. Alibaba explicó sucintamente qué factores se tomarán en cuenta. El primero es el historial de crédito. Por ejemplo, ¿el ciudadano paga su factura de electricidad o teléfono a tiempo? Luego, está “la capacidad del usuario para cumplir con sus obligaciones contractuales”, según leemos en sus directrices. El tercer factor refiere a características personales como el número de teléfono móvil y la dirección. Y es la cuarta categoría, el comportamiento y las preferencias, “donde se vuelve interesante”, según Rachel Bostman, autora de Who Can You Trust? How Technology Brought Us Together and Why It Might Drive Us Apart (New York, 2017). Los puntos que cada persona tenga, al igual que en Black Mirror, tendrán que ver con lo que sus amigos dicen y hacen, más allá de su propio contacto con ellos. Una versión moderna y estatizada del “dime con quién andas y te diré quién eres“.

La oscuridad del mecanismo es fuente de desconfianzas. Según Bostman, Alibaba “no divulga el ‘algoritmo complejo’ que utiliza para calcular el número”. Los ciudadanos que otorgaron sus datos a la versión roja de MercadoLibre no lo hicieron con el fin de que el Estado evalúe sus gustos o preferencias sino en el libre ejercicio de su derecho a comerciar. Una vez procesada esa información, el Partido Comunista ahora se decide a fisgonear a gran escala para clasificarlos. Si Wung se compró una patineta o si Cheng recibió una mala puntuación porque el comprador de su auto lo acusa de haberlo defraudado, será interpretado con el fin de inhibir o promover a las personas. “Alguien que juega videojuegos durante diez horas al día, por ejemplo, sería considerado una persona inactiva”, dice Li Yingyun, director de Tecnología de Sesame.

Los números que determinan el éxito laboral o académico y hasta condicionan la vida emocional y sexual, son usufructuados por una compañía que se asegura su reproducción ayudando a que el Estado nos vea y nos juzgue todo el tiempo a través de nuestros teléfonos celulares. En este nuevo tipo de gobierno el capitalismo se contrapone a la privacidad. Como decía Mark Fisher, autor de Realismo capitalista (Londres, 2009), se viene el “estalinismo de mercado”.

Los puntajes más altos del Sesame Credit ya se han convertido en un símbolo de status, con casi cien mil personas alardeando sobre sus puntajes en Weibo (el Twitter chino) a los pocos meses de su lanzamiento. Suena delirante, pero el Partido Comunista utilizará el puntaje de un ciudadano para afectar sus probabilidades de obtener una cita o matrimonio. Es que cuanto mayor sea su calificación en Sesame, más prominente es su perfil de citas en Baihe (la plataforma nacional de matchmaking, similar a Tinder o Happn). Un alto rankeo en Sesame Credit no solo servirá para obtener mejores préstamos, sino que además permitirá hallar mejores trabajos y avanzar en los trámites burocráticos. Un bajo rankeo hará que su Internet sea más lenta y una seria limitación para sobrevivir y desarrollarse académica o profesionalmente. En las últimos semanas, el Banco Popular de China demoró las licencias a las ocho compañías que estaban implementando estas tecnologías, pero la idea de lanzar el Sistema de Crédito Social en 2020 se mantiene sin cambios.

occidente y la compañía

Es necesario volver a mirar Occidente a la luz de esta enorme transformación política que impulsa Xi Jinping . Parece tranquilizador marcar algunas distancias superficiales con el modelo chino, pero son muchas las asombrosas coincidencias. Compañías como Amazon, Google, Facebook, Apple, IBM, y más atrás Netflix o Spotify van en la misma dirección.

Mark Zuckerberg, el amo y señor de los territorios de Facebook, Instagram y ahora también WhatsApp, sostiene que la privacidad ya no es más una norma social. Según la teórica y activista italiana Tiziana Terranova, autora de Network Culture. Politics for the Information Age, “la mayoría de los usuarios habituales de Internet están sujetos al poder de algoritmos como el PageRank de Google (que clasifica los resultados de nuestras búsquedas) o el EdgeRank de Facebook (que automáticamente decide en qué orden recibimos las novedades en nuestro muro de noticias)”. Adam Mosseri, el jefe del News Feed en Facebook, anunció a principios de 2018 uncambio en el Edge Rank que priorizará a partir de ahora el contenido de las personas y, para poder ver con frecuencia contenidos de páginas, será necesario avisarlo específicamente a la aplicación. Una de las razones es el intento de revertir la crisis de la compañía tras haber sido vehículo de la injerencia de Rusia en las elecciones estadounidenses.

Para el CEO de Google, Eric Schmidt, “si tienes algo que no quieres que nadie sepa, quizás no deberías hacerlo en primer lugar”. Alexander Nix, de la firma de datos Cambridge Analytica, famosa por sus campañas por el Brexit y Trump, se jacta de que su compañía “perfiló la personalidad de cada adulto en los Estados Unidos”. Es comprensible entonces el grado de optimismo de los CEO y su esperanza en el Big Data. Para el economista jefe de Google, Hal Varian (autor de manuales con los que se aprende microeconomía desde hace treinta años), la resistencia a la pérdida de privacidad no será un problema porque “las ventajas en términos de conveniencia, seguridad y servicios serán gigantes”.

Al igual que en The Circle, la película protagonizada por Emma Watson y Tom Hanks, observamos que mas allá del accionar gubernamental (inevitablemente patente en el caso chino), es la ideología del valle de silicio la que se vanagloria de construir una gran KGB omnipresente y universal en base al e-commerce y la Big Data. Fisher también describió la lógica que este fenómeno lleva inscripta al decir que “nos encontramos integrados en un sistema de control cuyo único mandato son nuestros deseos y preferencias que vuelven, no como los propios, sino como las preferencias y deseos del gran Otro”.

“La civilización es el progreso hacia una sociedad de privacidad”, escribió en 1943 Ayn Rand, una de las escritoras de cabecera de Mauricio Macri. Sin embargo, ya en 1984 el jurista Richard Posner publicó su “teoría económica de la privacidad”: para él, la privacidad obstaculiza el capitalismo al interrumpir el libre flujo de información y generar ineficiencia bursátil. Posner planteó que “la gente no debería, en términos económicos en ningún caso, tener derecho a ocultar hechos materiales sobre sí mismos”.

Históricamente el surgimiento de la estadística social tiene que ver con objetivos demográficos, sanitarios o de planificación económica. Y está a cargo exclusivamente del Estado. En la actualidad las grandes corporaciones parecen estar tomando el liderazgo en la capacidad de recopilar estadísticas sociales y de nombrar al mundo (o a los objetos del mundo) en torno a los que gira nuestra acción. Por ejemplo, Uber está proveyendo datos para planificar la obra pública de infraestructura urbana. Por otra parte, el capitalismo siempre recogió datos rentables de sus trabajadores de manera compulsiva, pero solo recientemente con la proliferación de tecnologías inteligentes que disuelven mutuamente la vida privada en la pública, con el desarrollo del “Internet de las cosas”, nos encontramos ante un sistema que penetra mucho más allá del trabajo, agregando una dimensión de creación de valor no remunerado a nuestras actividades personales.

algoritmos para un mundo sin secretos

A fines de 2001, Google estaba considerando silenciosamente un cambio en el sistema de votación que permitiera a los usuarios impactar de manera transparente la clasificación de sus resultados de búsqueda. La cofundadora de SiteLab, Dana Todd, calificó el enfoque como un refuerzo de la “consciencia del usuario”, pero la función transparente nunca llegó al mercado. Según Google, la recolección masiva de datos funciona mejor de forma encubierta e indirecta. Un intercambio activo -como con un cuestionario o una encuesta de servicio al cliente, por ejemplo- revela la labor que implica alimentar un algoritmo mágico. Ernesto Calvo, profesor en el Departamento de Gobierno y Política de la Universidad de Maryland y autor de Anatomía política de Twitter en Argentina, dice que, si intuimos la orientación de quien pregunta, estamos predispuestos a tergiversar nuestra respuesta a fin de provocar una “disonancia cognitiva”. Google se previene de nuestras artimañas proponiéndonos sistemática y subrepticiamente regalar información sobre sus movimientos a través del espacio físico (Maps), futuros anticipados (Calendar) y métricas del uso diario de Internet (Chrome).

Este data entry tan continuo como invisible se volvió rápidamente estratégico en el modelo comercial de Google así como para Amazon, que comenzó a monetizar desde 2003 datos de usuarios utilizando un amplio conjunto de historiales de compras individuales para alimentar algoritmos que construyeran índices de similitud entre los diversos artículos y herramientas, y al mismo tiempo construir perfiles de los consumidores. Fueron así pioneros de la publicidad digital, aprovechando los metadatos a través de un complejo sistema de recomendaciones. Amazon no automatizó el trabajo de un empleado minorista sino que simplemente legó el laburo del empleado a los propios consumidores, quienes lo realizan en el acto mismo deconsumir. De este trabajo oculto e impago nos habla el marketing 2.0 -como sin querer queriendo- cuando conceptualiza a los prosumers (el consumidor productor).

El progresismo ha abordado el asunto escasamente, en general desde programas más bien conservadores. Es el caso de la propuesta de Bernie Sanders que sugiere atacar la existencia de este tipo de monopolios. Una cooperativa local podría hacer una app para vencer a Uber, pero no podría construir un auto sin conductor: esto requiere una inversión masiva y una infraestructura para recolectar y analizar todos los datos. Uno puede, por supuesto, crear también cooperativas de propiedad de datos, pero es poco probable que se escale hasta competir con Google o Amazon.

En otro plano, pero en el mismo sentido, se inserta el fin de la “neutralidad de la red”. Recientemente, Donald Trump pateó el tablero y decidió revertir una medida fundamental tomada por Barack Obama en 2015. La medida garantizaba que ningún usuario ni empresa podía pagar ni cobrar para recibir un trato prioritario, descargando datos a mayor velocidad o discriminando en contra de contenidos de la competencia. Su reversión significa un nuevo capítulo en la feroz batalla entre “telcos” (gigante de las telecomunicaciones como Verizon, Comcast y AT&T) y OTT (servicios Over The Top, “los que ofrecen empresas que no controlan las redes mediante las que son distribuidos”, por ejemplo Facebook o Netflix). El cambio se presenta como una “victoria de la libertad” pero destruye la Internet entendida como “bien público”: los proveedores de la red podrán bloquear o ralentizar la velocidad de conexión en función del precio que pague el cliente o la página web que esté visitando. Habrá entonces, una Internet de primera y una Internet de segunda.

Mientras tanto, Amazon se suma a Google, Microsoft, Facebook e IBA, al salir a la cancha de los servicios en Inteligencia Artificial basados en la nube. Así, proveerá sistemas para reconocer objetos en imágenes, procesar comandos de voz y operar aplicaciones de chatbot. La revolución de la Inteligencia Artificial fue posible solo porque un puñado de compañías, de hecho, disfrutaron del estatus de cuasimonopolios. Diez mil nuevas empresas, cada una de las cuales posee una pequeña porción del imperio de datos de Google, difícilmente producirían un auto sin conductor. En vez de pugnar por la atomización de la web en clave de libre competencia, quizás el campo popular debería luchar por la democratización de los datos (en especial, el blanqueo del funcionamiento de los algoritmos con que se los procesa) y por la remuneración del silencioso trabajo digital de los prosumers. Si esperamos demasiado, quizás, como en China, ya sea muy tarde para patalear.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=240199

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Alberto Royo: «Los nuevos gurús educativos no son profesores»

España/14 de Abril de 2018/El Mundo

Da clases de Música. El profesor de Matemáticas pensará que lo suyo está chupado, ¿no?

Es una asignatura que tradicionalmente está considerada una maría, pero la música tiene gran parte de matemáticas. En realidad, la música también es arte, lenguaje, e incluso filosofía. Es una asignatura muy versátil.
¿Un buen maestro es el que programa muchos o pocos exámenes?
Los necesarios. Yo no pongo demasiados, pero el examen es una herramienta muy buena para comprobar si tus alumnos han aprendido y para saber si has acertado. En el fondo, en el examen no sólo evalúas a los alumnos, sino a ti mismo.
¿Qué requisitos debe tener un gran docente?
El dominio y el amor por la materia que está dando. También el compromiso de estar firmemente convencido de que lo que hace es valioso. Y el entusiasmo, porque no basta con dar la asignatura, sino que debe contagiar a sus alumnos el gusto por la materia.
¿Deberes sí o no?
Depende. Deberes mal estructurados, excesivos y que hagan los padres, no. Pero si son proporcionados y sirven para que al alumno le surjan dudas y refuerce lo que ha visto en clase, sí. Los estudios nos indican, sobre todo en la Secundaria, que los deberes bien diseñados mejoran el rendimiento académico.
Se dice que el nivel ha descendido mucho. Pero lo que veo a mi alrededor son alumnos desbordados que no paran de estudiar.
 El listón ha bajado. Se ha instaurado una especie de facilismo y la idea de que es posible aprender sin esforzarse. Esto es falso. El aprendizaje supone un crecimiento personal y es algo muy valioso. Pero no es algo que se consiga sin esfuerzo.
¿Cuál ha sido la peor ley educativa?
En realidad, la ley no ha cambiado demasiado. La LOGSE, la LOE y la LOMCE mantienen la misma filosofía. No creo que haya habido una ley peor que otra. Las tres son malas y bastante similares.
¿La LOMCE no ha subido el nivel?
No. Teóricamente apostaba por la cultura del esfuerzo, pero en la práctica no ha sido así. El error fundamental de todas las leyes es que se exige poco a los alumnos porque se considera que no es positivo. Sin embargo, la mejor manera de detectar quiénes tienen dificultades para poder ayudarles es exigir.
¿Por qué se ha dejado de memorizar en la escuela?
La educación ha pasado a ser un asunto mediático del que opina prácticamente todo el mundo, excepto el profesorado. Se está intentando combatir un modelo que ya no existe. Siempre que se menosprecia la memoria se hace recurriendo a la lista de los Reyes godos, que ni siquiera yo estudié. Se está confundiendo memorizar, que es algo fundamental, con basarlo todo en la memorización, que no tiene sentido.
¿Qué es el populismo pedagógico?
La corriente, según la cual, decimos lo que queda mejor en lugar de lo que resulta más sensato o de lo que es más eficaz. Se lleva mucho decir que los niños en la escuela tienen que ser felices. Pero, ¿cuál es el cometido de un profesor: proporcionar felicidad o conocimientos? El objetivo no puede ser el bienestar del alumno sino el adquirir conocimientos.
¿Quiénes son los nuevos gurús educativos?
Normalmente no son profesores. La mayoría de ellos conoce la enseñanza de oídas. Eso sí, nos explican a los que estamos día a día en el aula cómo tenemos que trabajar. Son personas que, en realidad no tienen experiencia, y que, paradójicamente, son considerados expertos.
Entonces, ¿los que hacen los estudios son los que nunca pisan las clases?
Bueno, no siempre. Hay gente muy preparada que hace estudios interesantes. Pero, es verdad, que la figura del experto educativo muchas veces está muy lejos del aula.
¿Cuál es el dogma pedagógico posmoderno más dañino?
Esa confrontación entre esfuerzo y felicidad. Esa idea, que es muy peligrosa, de que esforzarse supone un sacrificio inasumible. Cuando los profesores decimos que para aprender hay que esforzarse no estamos queriendo que el alumno sufra. Al contrario, consideramos que es algo gratificante. Afrontar un reto y superarlo proporciona un crecimiento personal importante.
El Gobierno parece preocupado con la formación de los docentes, ¿es éste el principal problema de la educación?
En absoluto. En mi opinión, lo que el Gobierno está planteando es algo tan absurdo como solucionar el exceso de pegadogismo, que nos ha llevado hasta nos ha llevado, con más pedagogismo. En lugar de reconocer que lo fundamental en un profesor es tener un amplio dominio de su materia, lo que vamos a hacer es aumentar la carga pedagógica con una connotación económica importante porque el MIR docente va a ser bastante caro. Esto de ninguna manera va a mejorar la formación de los profesores.
¿Qué opina entonces del MIR educativo?
Errando el diagnóstico, es muy difícil dar con el tratamiento adecuado. El Gobierno considera que el principal problema de la educación es la formación de los profesores y yo creo que no es así. De hecho, somos los que estamos impidiendo que el barco se hunda. Con el MIR, el Gobierno quiere poner el énfasis en los procedimientos y no en los contenidos. Pero lo fundamental para que un profesor enseñe bien es que domine su materia.
¿El docente, en ocasiones, no controla su disciplina?
No, lo que pasa es que no encaja en el perfil que se está solicitando desde la Administración. Nos están pidiendo que seamos grandes comunicadores, olvidando que uno comunica mejor cuanto más sabe. Una persona con pocos conocimientos, pero que es un gran comunicador, es un charlatán o un predicador, pero no es un buen docente.
Según su criterio, lo único que va a hacer el MIR educativo es empeorar las cosas.
Desde luego, no las va a arreglar.
Los planes de formación de las comunidades autónomas a los docentes incluyen ‘focusing’, talleres de kinesiología, tertulias dialógicas…
Si la Administración pretende formar al profesor mediante cursos de risoterapia, la cosa resulta bochornosa. Un profesor de Música como yo lo que tiene que hacer es saber cada vez más música. Un alumno necesita tener cierta admiración hacia su profesor.
El ‘design thinking’, las ‘flipped classrooms’, las ‘learning analytics’… ¿se nos está yendo de las manos la innovación en las aulas?
Innovar en sí mismo no es bueno ni malo. Depende. Innovar es hacer algo diferente. La novedad puede ser positiva o negativa. De todas maneras, el profesor siempre está innovando. Yo jamás doy la misma clase y cambio continuamente de estrategias. Lo fundamental es que no tenemos que confundir innovar con ser buen profesor. Ése es el problema. Un profesor puede ser un buen profesional, independientemente de que su metodología sea más tradicional o más moderna.
Pese a este debate en los medios sobre la innovación, lo que percibo es que las clases se siguen impartiendo como siempre. El maestro en la pizarra soltando un monólogo y el niño aburrido en el pupitre.
Es muy raro que un profesor hoy que se dedique a hacer un monólogo sin que los alumnos ni siquiera puedan preguntar. Hay muchas posibilidades que uno puede utilizar en clase. Me estás hablando de la instrucción directa, que es una metodología. Cuando yo tengo que exponer algo, la utilizo. Pero, otras veces, empleo el aprendizaje cooperativo, sólo que no lo llamo así, sino simplemente enseñar. Cuando hablamos de gamificación y de espíritu lúdico, yo en clase practico con mis alumnos la improvisación, que no deja de ser jugar con los sonidos. Tampoco lo denomino gamificar. Muchas de las metodologías que se está vendiendo como novedosas no dejan de ser diferentes maneras de enseñar.
¿Qué opina de los colegios que han suprimido los libros por las tablets?
No sólo no hay evidencias de que el uso de tabletas mejore el rendimiento académico, sino que cada vez tenemos más evidencias científicas que nos están advirtiendo de que perjudica a los alumnos. Antes de implantar una metodología, debemos ser cautos. En este caso, me temo que nos estamos dejando llevar por la moda.
Usted también es muy crítico con la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner. ¿E qué quedamos: hay siete inteligencias o sólo una?
El propio Gardner reconoció que no tenía que haber hablado de inteligencias, sino de habilidades, pero supongo que habría vendido menos libros. Hay cuestiones que la ciencia ya ha desmentido. No tenemos siete cerebros sino una inteligencia. Otra cosa es que tengamos más capacidad para unas actividades que para otras.
¿Los alumnos brillantes están siendo engullidos por una mayoría mediocre?
Tenemos cada vez menos.
¿Por qué?
Cuando se baja el listón y se iguala por abajo pensando que así más alumnos van a alcanzar los objetivos, nos estamos equivocando. Los que podían haber funcionado mejor, terminan desincentivándose.
¿Y qué hacemos con el estudiante que se esfuerza, pero al que le cuesta llegar al aprobado?
Proporcionarle todo el apoyo que necesita. Para mí la base de la escuela pública es que cada alumno desarrolle al máximo sus capacidades. Estamos de acuerdo, pese a Gardner, en que hay alumnos más inteligentes que otros. Para eso es fundamental exigirles a todos en función de sus capacidades y ver las dificultades para apoyarles en lo que necesitan.
¿Y con los estudiantes que ni se esfuerzan ni quieren estudiar?
Éste es uno de los grandes problemas que está sin resolver. Lo que no podemos hacer es reconvertir la escuela de institución académica en un centro asistencial. Hay alumnos descolgados de los estudios a los que hay que buscar una salida. Una posibilidad sería establecer itinerarios interesantes y muy tempranos.
¿Cuál es su consideración del Global Teacher Prize, el que elige al mejor profesor del mundo?
A mí me resulta bastante frívolo dar premios a los profesores. No son premios al mejor sino al más innovador. Volvemos a lo de antes. La labor del profesor es una labor discreta y callada. No es una actividad que necesite aplausos ni grandes galardones, sino despertar curiosidad día a día a los alumnos.
Por ejemplo, Xuxo Ruiz Domínguez enseña con trucos de magia. ¿Quieren convertir al profesor en un mono de feria?
Estamos confundiendo enseñar con entretener. Y no es lo mismo. A lo mejor es un gran profesor, lo que no acepto es que sea un modelo a seguir. Defiendo la libertad metodólogica y de cátedra. Si esta persona consigue que sus alumnos aprendan con trucos de magia, tiene mi enhorabuena. Si no aprenden y sólo les está entreniendo, entonces no está cumpliendo con su obligación.
César Bona, otro de los finalistas de este premio, aboga por estimular la creatividad en el aula y que el niño aprenda a gestionar sus emociones.
La creatividad es importantísima, pero sin una base de conocimientos es extravagancia. Una persona puede ser tanto o más creativa cuanto más sabe. En cuanto a las emociones, siempre se habla de que hay que respetar el ritmo de aprendizaje de los alumnos, pero no se habla del ritmo de maduración. No discuto la importancia de las emociones, pero sí que haya que crear una asignatura ex profeso sobre gestión emocional.
LA ÚLTIMA PREGUNTA: ¿Qué receta me daría para el éxito escolar?
A mis alumnos adolescentes les suelo decir que el mayor acto de rebeldía que pueden hacer es aprender. Porque convirtiéndose en personas cultas y formadas van a ser mucho más difíciles de manipular. No hay nada estimulante para un alumno que ver que aprende y progresa.
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Trailer: El buen maestro

Francia/14 de Abril de 2018/Toyoutome

Imaginemos que somos maestros y que tenemos delante un grupo de alumnos de esos que llaman “conflictivos”, ¿qué podríamos hacer para ganárnoslos? Este es precisamente el problema que encuentra el protagonista de la película francesa El buen maestro que está a punto de estrenarse.

La película pone el foco en la experiencia de un docente, François Foucault, de 40 años, profesor de literatura en el prestigioso instituto  Henri IV al comienzo de la película. Debido a una serie de circunstancias le trasladan desde el reconocido centro en el que lleva impartiendo clase varios años a otro con una realidad social muy diferente.

Dirigida por Olivier Ayache-Vidal y protagonizada por Denis Podalydès, Abdoulaye Diallo, Léa Drucker y Pauline Huruguen, entre otros, la producción requirió una inmersión profunda tanto del director como del equipo artístico en la realidad del aula. El propio director convivió durannte casi dos años con los 500 alumnos y 40 profesores del colegio Maurice Thorez de Stains, una población de la periferia de París, para aportar experiencias lo más realistas posibles a su película.

Santillana, a través de Invery Crea, ha colaborado con Cero en conducta, la red social de profesores que buscan acercar el cine y el lenguaje audiovisual al mundo educativo, y la distribuidora de cine independiente, Caramel Films, para promocionar esta singular película entre la comunidad de profesionales de la educación.

Hoy ayudamos a compartir el tráiler de esta producción francesa (Les grands esprits), dirigida por Olivier Ayache-Vidal, que se estrena en las pantallas españolas el 13 de abril de 2018 y que sin duda recomendamos verla.

Fuente: http://toyoutome.es/blog/el-buen-maestro/42654

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