El largometraje dirigido por Arturo Méndiz llega de haber sido galardonado en la Muestra de Cine de Biosegura de Jaén y en el Labour Film de Londres.
Arroja una nueva mirada acerca de aquellas familias que se afanan por mantener su vida en el medio rural. Se grabó en 2015 en el centro rural agrupado (CRA) Cinca-Cinqueta y de los pueblos de Bielsa, Plan, Sant Chuan de Plan, Chistén, Saraviello y A Espunya, narrando las historias del profesorado, las familias y los pocos niños y niñas que mantienen viva esta forma de enseñanza. Esta proyección será la primera en Uesca después de su estreno hace unos meses para lo que también se ha contado con la colaboración de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación en sus 175 años de Magisterio en Uesca.
Méndiz recorre en 70 minutos el día a día y las peculiaridades de la escuela unitaria, en el que un aula, un o una maestra y un grupo de niñas y niños de distintas edades juegan y aprenden en un sistema completamente alejado de lo que se acostumbra a ver en las ciudades. Este director catalán, que cuenta con varios premios Goya por trabajos anteriores y formó parte del equipo que fue a los Oscar con el cortometraje “Timecode” se fija en un modelo de escuela que es mucho más que un centro de enseñanza, es el corazón de un pueblo que late gracias a esas niñas yniños y sus familias que decidieron ser valientes y quedarse a pesar de las dificultades.
España – Dinamarca/ Autor: Guillermo E. Pintos / Fuente: Infobae
Dos series de Netflix sobre carismáticos y transgresores docentes en Cataluña y Dinamarca, revelan que no todo lo que brilla es oro en la educación europea
Dos series sobre carismáticos y transgresores docentes en Cataluña y Dinamarca, revelan que no todo lo que brilla es oro en la educación pública del Primer Mundo. Como se suele creer en esta parte del mundo, vale decir. Televisión online global mediante, Merlí y Rita se convirtieron en pequeños sucesos
también en estas latitudes, porque plantean algunas complejidades comunes al sistema educativo occidental en la acelerada segunda década del siglo XXI.
Ciertos asuntos conflictivos de la escuela pública contemporánea, de aquí y de allá, emergen por peso propio dentro de historias protagonizadas por los profesores, sus alumnos y familias, y el
Estado, es decir la comunidad educativa. Recortes presupuestarios, acosos de toda clase, presiones de los padres, conflictos hogareños, consumo de drogas, sexo adolescente y cyberbullyng en redes sociales asoman a la superficie e incluso por encima de las vidas de Rita y Merlí. El tono general de comedia que tienen ambas series deja paso, en ocasiones, a numerosas situaciones dramáticas. Que están ahí pese a que se quiera mirar para otro lado.
En una perspectiva de resumen que elude, al menos aquí, brindar detalles argumentales de las varias temporadas de cada una de las series, la cosa es así. Rita da literatura en una escuela de Copenhague y luego vuelve a su ciudad natal; Merlí es profesor de filosofía en un bachillerato de Barcelona. Ambos son mejores docentes que padres, o al menos eso es lo que se va conociendo de sus historias personales y conflictos familiares. No siempre cuentan con la simpatía de sus colegas, la mayoría de las veces se enfrentan al poder establecido en cada escuela, actúan como «lobos solitarios» en la puesta en marcha de los planes académicos e inevitablemente terminan involucrados en las vidas de sus alumnos, con quienes
mantienen un dinámica permanente de amor-odio.
Rita, originalmente emitida por el canal público danés TV2, da un giro de 180 grados a lo que se ha visto sobre series «de escuela». Sus quehaceres diarios con los alumnos y cómo aborda su vida personal de mujer divorciada a los 42 años y con tres hijos, son apenas la punta de un iceberg. Interpretada por Mille Dinesen, muy conocida en su país por un papel muy parecido al de Reneé Zellweger en Bridget Jones, es una mujer desprejuiciada, que fuma en la puerta del colegio (y la sala de profesores con la ventana abierta: ¿desde cuándo no se veía fumar a un profesor en una serie?), que toma la iniciativa para relacionarse con el hombre que le gusta, y que se enfrenta a la autoridad —el director y la orientadora del colegio— si cree que se está cometiendo una injusticia con algún alumno. Y, además de eso, cuida (como puede) a su hijo más pequeño, el único que vive con ella.
Su autor Christian Torpe, pone el acento en la cuestión individual antes que en el contexto de la historia. «Rita es, primero, el retrato de una mujer no convencional. Después, cuando aborda temas como el sistema educativo, puede nacer un aspecto político. Pero no fue mi primer deseo. Rita no es una persona politizada. Ella siempre actúa de acuerdo a lo que parece correcto para ella». Su explosiva protagonista, Mille Dinesen, dice que «las escuelas danesas aprenden de Rita y en los episodios se destacan temas que son relevantes para padres, maestros y estudiantes. El enfoque de Rita se usa para resolver conflictos, por ejemplo».
Merlí, interpretado por Francesc Orella, es un atípico profesor de Filosofía. Amado y odiado acusado de machista y prepotente, casi no tiene amigos y lidia en casa con su hijo recién salido del closet, y una madre actriz de teatro de otro tiempo. Misántropo, un poco salvaje, lúcido y con la ironía a flor de labios, intenta transmitir el conocimiento frente a un alumnado poco interesado, a veces hostil, casi siempre «en otra», con ejemplos prácticos de cómo se aplica la filosofía a la vida cotidiana. Los chicos recurren a él para conversar de sus conflictos, sus dilemas amorosos, familiares, vitales. Cada capítulo está contextualizado por un filósofo –Nietzsche, Schopenhauer, Guy Debord– que de algún modo genera el marco teórico en el que rebotarán los asuntos de ese día.
La repercusión pública de la serie en Argentina se refleja entre otras cosas, en el reciente raid mediático de su protagonista Francesc Orella. Allí habló de todo, incluso de la situación del gremio docente. Y fue más bien explícito: «Adelante compañeros con la lucha de los docentes y de los alumnos también. Todos juntos es la misma lucha. Adelante, todos por la filosofía, por los derechos de los profesores y por salarios justos. Estoy absolutamente con vosotros en esta lucha», fue su mensaje en una entrevista concedida a una radio marplatense.
Declamaciones del tipo «Macri-oligarquía» que sembraron titulares al margen a partir de las palabras del actor, el autor Héctor Lozano fue más sutil con respecto a la relación ficción-realidad de la serie. «La semana pasada fui al teatro y precisamente una señora me felicitó y me dio las gracias. Era maestra y estaba entusiasmada. A Francesc Orella le comentaron, por ejemplo, que hay alumnos que ahora quieren tener conversaciones con los profesores en la cocina del colegio. Pero también sé que los hay que critican que no es realista. Pero esto es una serie y las series no son igual que la realidad: siempre son mejores. No puedes tomarte Merlí como si fuera un documental sobre la educación pública».
Más allá de las particularidades que rodean a los educadores (y sus mundos privados), la escenografía es más o menos la misma. Un instituto público donde resuenan los conflictos sociales tanto subjetivos como familiares: el presente se cuela por la puerta del aula y es integrado por el profesor/a. En eso no difieren, aún dentro de la idealizada construcción socialigualitaria de los países escandinavos o la agitada realidad política catalana. En ese punto surge la inevitable comparación con la realidad de la comunidad educativa regional y, variables idiosincráticas al margen, afloran las mismas cuestiones. Ese es el punto desde donde disfrutar (y pensar) ambas series.
Un estudio de Educación alerta de la horquilla de más del 15% entre alumnos de la ESO según su centro escolar.
El porcentaje de alumnos que pasa de curso, ya sea con todas las asignaturas aprobadas o con algunas suspensas, varía entre los centros públicos y privados, llegando las diferencias hasta a 17 puntos porcentuales a favor de los segundos. El 83,3% es el porcentaje medio del alumnado que pasa de curso o promociona para el conjunto de los cuatro cursos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) en los centros públicos, porcentaje que se eleva al 91,5% en la enseñanza concertada y al 98,1% en la enseñanza privada no concertada.
Además, dentro del alumnado que promociona, el porcentaje medio del que lo hace con todas las materias superadas es del 68,2% para los centros públicos, del 78,5% para la enseñanza concertada y del 92,7% para la enseñanza privada no concertada. Por tanto, el alumnado de ESO de los concertados y privados repite menos que el de los públicos o pasa de curso con menos suspensos.
Son datos recogidos en un informe del Ministerio de Educación (con los resultados académicos del curso 2014-15), donde se especifica que en Segundo de la ESO las diferencias señaladas llegan a 17,2 puntos porcentuales. Esto ocurre en Segundo de la ESO; si la tasa media que pasa de curso es del 85% del alumnado, la cifra en los centros públicos es del 81,2%, en los concertados el 92% y en los privados no concertados del 98,4%.
Por otra parte, en el curso 2014-15 los alumnos promocionaron menos en Segundo de la ESO y Segundo de Bachillerato ya que sólo pasó de curso el 85% y el 78,2%, respectivamente. En Segundo de Bachillerato aprobó el curso el 73,8% del alumnado de los públicos y, en cambio, el 89,9% de los privados.
La Fundación de Investigaciones Marxistas y el Grupo de Educación del Partido de la Izquierda Europea quiere contar con vuestra presencia y participación en la celebración del II Encuentro Europeo sobre Ciencia e Investigación: Uniciencia 2018.
En la primera edición de UNICIENCIA, celebrada en noviembre de 2011 y organizada por la FIM y European Left Party, se evaluaron las políticas de ajuste que durante los duros años de la crisis se habían asumido para el desarrollo científico y la investigación en universidades públicas y centros de investigación en Europa. En esa reunión, se advirtió sobre lo que podría ser el impacto negativo en la sociedad de estas políticas en términos de pobreza y desigualdad. Ahora la FIM organiza el 6 y 7 de abril un segundo encuentro en que profundizar en estas consecuencias, y se propone, definiendo cómo debe ser el modelo alternativo a las políticas neoliberales, cómo y qué se puede investigar en última instancia desde una perspectiva sostenible, equitativa, respetuosa con la vida, la paz, ciencia para el bien común, una ciencia desde una perspectiva de la izquierda.
Nuestros objetivos son:
Análisis de la situación de la ciencia y la investigación en universidades europeas y centros de investigación después de los efectos de las políticas de austeridad.
Estudiar cómo la falta de recursos e inversión convierte la investigación en precariedad, especialmente para las mujeres, y la ciencia en un lastre.
Analizar cómo la dependencia de tecnología externa y una política científica sumida en el abandono, tiene como consecuencia la falta de desarrollo tecnológico con implicaciones que conducen a la desigualdad y la pobreza.
Transmitir las conclusiones del debate sobre el futuro de la política científica desde una perspectiva de la izquierda, optimista y responsable.
Hacer un llamamiento a los gobiernos para aumentar drásticamente la inversión en I+D+i , así como a la sociedad en su conjunto para que la Ciencia sea preocupación de todos y todas, y revierta sus logros en beneficio de sociedades más avanzadas y justas.
ORGANIZAN:
– Fundación de Investigaciones Marxistas.
– Izquierda Europea.
COLABORAN:
– Fundación por la Europa de los Ciudadanos
– Universidad Complutense de Madrid
– Euro-Mediterranean University Institute (EMUI)»>Euro-Mediterranean University Institute (EMUI)
Os esperamos,
Carmen Domínguez Responsable de Ciencia y Tecnología de la Fundación de Investigaciones Marxistas
Eddy Sánchez Director de la Fundación de Investigaciones Marxistas
A iniciativa vai decorrer no concelho de Amarante, no distrito do Porto e tem como objetivo reunir os representantes dos núcleos de estudantes socialistas do país para fazer um balanço sobre o presente e o futuro da educação.
A Juventude Socialista (JS) vai organizar no próximo fim-de-semana, de 7 e 8 de abril, um novo Encontro Nacional de Estudantes Socialistas. A iniciativa vai decorrer no concelho de Amarante, no distrito do Porto e tem como objetivo reunir os representantes dos núcleos de estudantes socialistas do país para fazer um balanço sobre o presente e o futuro da educação.
O evento vai contar com a participação de vários militantes e dirigentes da JS, nos quais se incluem o secretário-geral da JS, Ivan Gonçalves, e o atual coordenador nacional dos Estudantes Socialistas, Tiago Veloso. Este último indica que o encontro vai permitir perceber quais “os principais desafios que os núcleos encontram no quotidiano dos estabelecimentos de ensino, bem como perspetivar futuras iniciativas a realizar”.
Em comunicado, Ivan Gonçalves acrescenta ainda que “este fórum de discussão e debate assume grande importância porque além de uma abordagem dedicada a cada nível de ensino – básico, secundário e superior – a iniciativa permitirá, pela sua abrangência, refletir de forma transversal sobre o atual estado da Educação em Portugal”.
Hace menos de tres décadas, apenas tenían un sistema de teléfonos fijos. Ahora son el país más innovador del mundo. ¿Qué ha pasado con Estonia durante los últimos años?
En 1991, Estonia recuperó su independencia, tras pasar más de 50 años bajo el control soviético. Fue uno de los satélites rusos a los que peor les fue durante la Guerra Fría. Mientras que antes de la Segunda Guerra Mundial podían presumir de un nivel de vida y de una renta per cápita muy similar a la de sus vecinos finlandeses, a comienzos de los años 90, la situación era casi límite. En esas décadas, las minorías alemanas y suecas fueron expulsadas, 80.000 estonios emigraron y otros 60.000 fueron deportados. Estonia fue rusificada: medio millón de rusoparlantes fueron trasladados al país báltico para ayudar en la militarización de la región, considerada como “zona fronteriza”.
Un cuarto de siglo después de que Estonia recobrase su independencia, se ha convertido en uno de los países que la OCDE suele utilizar como ejemplo positivo a propósito de los exámenes PISA, tanto por su excelencia como por su equidad. Incluso superó a Finlandia en las pruebas de 2012, que cayó desde el puesto dos al número doce, mientras que Estonia se quedó en el once, mejorando sus marcas previas. No solo eso, sino que como han puesto de manifiesto repetidamente medios de comunicación como ‘The Economist‘ o ‘Mic‘, se ha convertido en una especie de Silicon Valley europeo. Este pequeño país de apenas 1.300.000 habitantes (un poco menos que la población de Barcelona) se ha convertido en el lugar donde más start-ups hay por habitante.
Es uno de los países donde menos influye el entorno socioeconómico de los estudiantes en su rendimiento
No cabe duda de que gran parte de su éxito en innovación se debe a que, cuando no hay nada hecho, se puede hacer cualquier cosa: es más fácil montar un sistema educativo desde prácticamente cero que cargar con el peso de la historia en cada reforma. Por eso resulta de vital importancia la llevada a cabo en 1996, como señalaba un artículopublicado por la televisión pública estonia. Fue ese año cuando se desarrolló el currículo nacional actualmente vigente, y que según Imbi Henno, del Ministerio de Educación estonio, fue “la base de nuestro éxito educativo”.
¿Qué promulgaba dicho currículo? Ante todo, la igualdad entre los estudiantes, probablemente el punto fuerte del sistema educativo estonio, a diferencia de lo que ocurre en otros países como Alemania, que por lo general obtienen muy buenos resultados académicos en las pruebas PISA pero que adolecen de graves carencias respecto a la equidad educativa. Ese es, curiosamente, uno de los grandes defectos que se suelen achacar al sistema estonio. Como señala una ponenciarealizada por Henno, Estonia tiene pocos estudiantes del más alto nivel comparado con otros países europeos de gran rendimiento. No se puede tener todo; Estonia es uno de los países donde menos influye el entorno sociocultural de los alumnos en su rendimiento.
El país de los números
En el análisis del éxito de su país, Henno pone el énfasis en otros factores. Más allá del desarrollo del currículo nacional, “la formación de los profesores se ha reorientado centrándose en prácticas más innovadoras y con un enfoque más centrado en el estudiante”. Y aquí llega lo importante: no solo Estonia tiene el nivel más bajo de malos estudiantes en matemáticas y ciencia sino que, además, ha puesto especial hincapié en mejorar el VET (“vocational education and training”), es decir, la educación que tiene como objetivo formar profesionales, y que abarca carreras como contabilidad, medicina, enfermería, arquitectura o abogacía. Pero, sobre todo, las diferentes ingenierías.
Estonia fue el país pionero a la hora de proporcionar a sus estudiantes un ordenador con conexión a internet. Fue en 1998, apenas dos años antes de que el gobierno declarase el acceso a internet como un derecho. En muchos casos, como ocurrió con el registro de la propiedad, se saltaron décadas de papeleo y máquina de escribir, y pasaron de no tener uno a montarlo de manera digital. Como explicaba a ‘Mic’ Toomas Hendrik Ilves, presidente desde 2006 criado en Nueva Jersey y estudiante de programación desde adolescente, esta fue una de sus iniciativas más polémicas. “Me insultaron durante muchos años, pero pensaba que entre el 3 y el 5% de los niños que tienen ordenador –aunque sea un niño pobre del campo– sentirá la curiosidad innata de mirar en sus tripas”.
En apenas unos años empezaron a surgir compañías como Skype, que fue objeto de una venta millonaria a eBay en 2005, o Kazaa, el primo olvidado de Napster. Es uno de los contados países que enseña a sus niños código y, además, sus ciudadanos pueden hacer la declaración de la renta ‘online’ desde hace años. También votar, un sistema que se implantó en el año 2005. El sector tecnológico representa alrededor del15% de su producto interior bruto. Como explicaba Ilves en ‘TheEconomist‘, la educación ha jugado un papel importante en todo ello, gracias a programas de iniciativa público-privada como ProgeTiiger, cuyo objetivo es que los niños de cinco años aprendan a programar: “En los años 80 todos los niños en el instituto querían ser estrellas de rock, ahora todos quieren ser emprendedores”.
Cada investigación publicada sobre Ecología o Ciencias de la Naturaleza recibe un 40% de citas más que el resto de ‘papers’ de fuera
Como señalaba en ‘Study in Estonia‘ el profesor de psicología experimental de la Universidad de Tartu Jüri Allik, el criterio estonio a la hora de elegir qué proyectos financiar ha sido también clave en el éxito del ámbito académico. “Cada investigación estonia publicada en Medio Ambiente/Ecología y en Ciencias de la Naturaleza recibe un 40% de citas más que el resto de ‘papers’ de esos campos”, recuerda. Además, el impacto de las investigaciones en ciencias computacionales se ha incrementado en más de un 200%. Gran parte de este éxito internacional se debe a que estos trabajos deben redactarse en inglés.
¿Con o sin Estado?
Hay, no obstante, un factor que diferencia enormemente a Estonia en la manera en que el emprendimiento y la educación privada se relacionan con el sector público. Mientras que la mayor parte de bases tecnológicas, como la de Silicon Valley, abogan por una vía en la que el Estado se limite a no molestar, el estonio ha jugado un importante papel a la hora de promocionar el sector. Como recuerda en ‘Mic’ el CEO de Teleport, Sten Tamkivi, “donde Estonia lo ha hecho mucho mejor que en otros países es en que la política y la tecnología no están en extremos opuestos”, señalaba. “Hay el deseo de resolver problemas y de acercarse a estos de una manera tecnológica”.
Ave Laurmgson, mánager de proyecto de la Fundación Tiger Leap, con dos alumnos de una escuela en Tallín. (Reuters/Ints Kalnins)
Como reconoce Henno, hay pocos países donde la integración entre mundo educativo y sociedad sea tan completa. En su informe, señala que los profesores tienen una alta cualificación en todos los niveles de la escuela y gozan de una gran independencia en cuanto a los contenidos a impartir y su metodología. Además, añade un factor importante: toda la educación obligatoria es gratuita. Por su parte, tal y como señala una investigación publicada en ‘Journal of Studies in International Education’, la internacionalización de la universidad se ha convertido en un factor importante del éxito estonio, especialmente en la apertura al resto de países de la Unión Europea.
“El proceso de internacionalización incluye la implementación gradual de nuevos valores en la sociedad”, señala el estudio. “Siendo un miembro de la antigua Unión Soviética, Estonia funcionó durante décadas como un país homogéneo y cerrado. Las iniciativas en internacionalización empezaron a acabar con esos estándares. Las universidades empezaron a promocionar valores que incluían la multiculturalidad, la tolerancia y la aceptación de diferencias”. De hecho, Estonia fue uno de los primeros países en firmar la Declaración de Bolonia, como un gesto que les permitía acercarse a la Unión Europea (y su suculento programa Erasmus) y alejarse de la influencia rusa, que tan funesta resultó durante décadas.
Desde los tiempos de la Unión Soviética hemos obtenido una gran competencia tecnológica y un montón de ingenieros
Un último factor que resume bien la fórmula del éxito estonio: al contrario de lo que señala el discurso oficial en otros países occidentales, donde la única salida posible para el talento es el emprendimiento en el sector privado, gran parte del talento báltico desea trabajar en el sector público. Como señala en un artículo publicado en ‘Diginomica‘ Anna Piperal, directora de Enterprise Estonia, el hecho de que el 99% de los servicios del gobierno estén disponibles en la red provoca que el funcionario tecnológico sea una importante, y bien remunerada, figura.
“Desde los tiempos de la Unión Soviética hemos obtenido una gran competencia tecnológica y un montón de ingenieros”, explicaba. “Así que nuestro gobierno empezó a empujar aún más y construyó un marco legal totalmente nuevo que apoya las tecnologías de la información y el intercambio de datos. No es que quisiéramos innovar, es que no nos quedaba otra”. Una moraleja y una pregunta: por un lado, que es posible desarrollar el sector tecnológico con la colaboración del Estado; por otra, ¿es posible trasladar los hallazgos de Estonia a países más grandes y sociedades más complejas?
El consejero de Educación, Cultura y Deportes ha subrayado que se esperan las aportaciones de la Federación Regional Gitana de Asociaciones de Castilla-La Mancha para elaborar conjuntamente los mencionados materiales. Ángel Felpeto ha comprometido “impulsar proyectos educativos que sean capaces de transformar la realidad a partir de prácticas inclusivas con la colaboración de todos los agentes y sectores de la comunidad educativa”.
Castilla-La Mancha se compromete a elaborar materiales que difundan la cultura y la historia del pueblo gitano en unidades didácticas que se utilizarán de manera transversal en todo el currículo y que se pondrán a disposición de los centros educativos a través del Portal de Educación.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Felpeto, lo ha comprometido así en las Cortes de Castilla-La Mancha, donde también ha destacado que “esperamos las aportaciones de la Federación Regional Gitana de Asociaciones de Castilla-La Mancha para elaborar conjuntamente los mencionados materiales”.
Asimismo, el responsable de Educación del Gobierno de Castilla-La Mancha también ha comprometido “impulsar proyectos educativos que sean capaces de transformar la realidad a partir de prácticas inclusivas con la colaboración de todos los agentes y sectores de la comunidad educativa”.
Ángel Felpeto ha destacado que el Gobierno regional “aboga por un modelo que pretende la modificación de las relaciones de poder entre las mayorías y las minorías procurando el enriquecimiento mutuo, y que se debe apoyar en tres principio básicos”.
El primer principio, ha continuado el consejero, “es que no debe haber respuestas diferenciadas en virtud de la procedencia y características socio-culturales del alumnado. Así pues, no puede haber medidas de compensación como algo separado del conjunto de respuestas educativas a la diversidad”.
El segundo, ha dicho, es que se debe “garantizar a todo el alumnado el acceso a la lengua y la cultura, favoreciendo tanto el conocimiento de la lengua vehicular del currículo como el mantenimiento y respeto de la lengua y la cultura de origen”.
Y, el tercero, ha continuado, “se debe considerar la educación intercultural como parte de la educación para la convivencia, incorporando las diversas culturas presentes en el centro, y dando prioridad a los valores basados en el respeto a las diferencias”.
“Teniendo en cuenta todo esto, consideramos muy valiosa la aportación de la Federación Gitana al elaborar unidades didácticas sobre la cultura del pueblo gitano”, ha subrayado Felpeto. “De hecho, quiero reiterar el compromiso de difundir estos materiales por todos los centros educativos como una medida de potenciación de la interculturalidad y del conocimiento generalizado de las peculiaridades de la cultura gitana”.
Del mismo modo, ha subrayado que “me comprometo a seguir promoviendo y apoyando haciendo más visibles programas e iniciativas singulares para la integración de los distintos grupos sociales y culturales, estimulando la celebración de jornadas destinadas a que el conjunto de la comunidad educativa se aproxime y profundice en el conocimiento cultural de las distintas etnias y culturas”.
El consejero de Educación ha terminado pidiendo “a la población gitana su colaboración en la medida en que también ellos tienen que realizar un esfuerzo de integración que no en todos los casos se produce”.
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