Estos participantes fueron becados por Inafocam para fortalecer su formación en la Especialidad en Educación Inicial y la Especialidad en Acompañamiento Pedagógico. Ambos programas se desarrollan de manera virtual por causa de la pandemia del Covid-19.
El Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio (Inafocam) y el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) llevaron a cabo un acto de firma contrato compromiso en el que 152 docentes del área metropolitana se comprometen a cumplir con los deberes del proceso de formación que se desarrolla en la citada institución de educación superior.
Estuvieron presentes coordinadores docentes y técnicos docentes que laboran en los niveles de Inicial y de Primaria del sistema educativo dominicano de las regionales 04 (de San Cristóbal), 10 y 15 (de Santo Domingo) y 17 (de Monte Plata).
Estos participantes fueron becados por Inafocam para fortalecer su formación en la Especialidad en Educación Inicial y la Especialidad en Acompañamiento Pedagógico. Ambos programas se desarrollan de manera virtual por causa de la pandemia del Covid-19.
La actividad se desarrolló este miércoles en el Salón Osvaldo García de la Concha de INTEC bajo la coordinación de Pascuala Matos coordinadora de programas de posgrados del Inafocam. El acto de firma del documento legal estuvo dirigido por Raquel Liriano y Ángela Acosta del Departamento Jurídico de este instituto.
Los representantes del Inafocam exhortaron a los becarios a comprometerse con el proceso de formación docente que se desarrolla en el INTEC. Dijeron que estos programas forman parte de los planes de la institución que representan para la creación de una masa crítica de especialistas en las diferentes áreas curriculares y transversales del currículo educativo por competencia.
Se les recordó la importancia que tienen los docentes y los técnicos docentes en la calidad de los aprendizajes escolares y que por esto el Inafocam compromete a los participantes en los programas que desarrolla a nivel nacional para que asuman con rigor el proceso formativo universitario.
En el documento entregado por los técnicos jurídicos del Inafocam se informó a los participantes de los programas de posgrado de los compromisos y responsabilidades que asumen como becarios de la institución responsable de la formación y capacitación de los maestros del sector educativo público.
Fuente e imagen: https://acento.com.do/actualidad/becarios-de-inafocam-e-intec-daran-inicio-a-especialidades-en-educacion-inicial-y-acompanamiento-pedagogico-8888276.html
El Gobierno de Honduras benefició a la industria maquiladora con contratos para material sanitario al inicio de la pandemia de la Covid-19. Pero los trabajadores tenían prohibido usar transporte público. La agresión policial a un autobús privado con más de treinta empleadas de una fábrica textil obligó al Estado a admitir que los agentes aplicaron un procedimiento inadecuado.
El Enano discutió con un policía. El chofer, conocido por su apodo, acababa de intentar una maniobra prohibida. Todo para entrar con su precario autobús al principal parque industrial del municipio de Choloma, al norte de Honduras. Era 12 de agosto y pasaban las seis de la mañana. El conductor trasladaba a 31 obreras y 9 obreros a la maquila Jerzees Nuevo Día, una de las siete empresas en Honduras que fabrican ropa para la marca estadounidense Fruit of the Loom. El oficial retuvo el bus por unos minutos. Pero lo dejó pasar.
Temprano por la mañana, varias maquileras se dirigen a la entrada del parque industrial Zip Choloma, las medidas de distanciamiento social no se cumplen en los portones de acceso del parque
Cindy, una de las pasajeras y empleada de la fábrica textil, observó el incidente sorprendida desde su asiento. Recuerda al Enano como un hombre con sobrepeso. Le vio bastantes veces, pero no solía fijarse en él. Ese día, iba pensando en regresar bien a su casa, cuando acabara su jornada. El miedo al contagio le generaba mucho estrés. Cindy escuchó cuando el conductor se defendió del policía: “Viejo ¿por qué estás dejando pasar otros buses y a mí, no?”.
Al día siguiente, lo primero que Cindy hizo al subir al bus fue pensar que quizá el incidente se repetiría. La mujer que elige llamarse Cindy sin apellido por seguridad, saludó al Enano. “Buenos días, a ver cómo nos va hoy”, le dijo antes de acomodarse en un asiento intermedio de la unidad. Por residir en el sector López Arellano en Choloma, Cortés —el departamento con más casos detectados de Covid-19 a nivel nacional—, Cindy prefería salir de casa con la mascarilla puesta y la careta plástica que le dan en el trabajo.
El bus salió de la López Arellano, a 7 kilómetros del casco urbano de Choloma. Empezó a circular por una de las principales vías de la zona metropolitana del valle de Sula, que concentra el 80% de la zona manufacturera y textil de Honduras. Mientras el viejo vehículo amarillo avanzaba por el concurrido bulevar, Cindy se entretenía con el reguetón que retumbaba en los parlantes. No vio cómo el bus estaba a punto de ser detenido por la policía.
En Honduras, las fábricas de ropa textil de exportación, conocidas como maquilas, permanecieron cerradas solo del 10 de marzo al 22 de abril para reducir el contagio por la Covid-19. Reabrieron porque fueron consideradas por el gobierno como sector esencial para fabricar material sanitario a cambio de contratos. Equiparadas a los supermercados, farmacias, bancos y gasolineras. Desde entonces, no pararon.
Fue el caso de Jerzees, que empezó a fabricar mascarillas. Aunque su principal cliente siempre fue Fruit of the loom, de la corporación Berkshire Hathaway Group, un imperio que tiene unos 270 mil empleados y es propiedad del magnate Warren Buffett.
El bus de El Enano circula por las calles aledañas a la zona manufacturera de Choloma, al norte de Honduras
El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández había prometido entregar una mascarilla a cada habitante del país, que ronda los nueve millones. Las 122 maquilas del sector textil fueron beneficiadas por el gobierno para hacer mascarillas a cambio de US$128,000 y batas quirúrgicas, por US$443,944. Las maquilas las fabricarían. Solamente en Choloma hay 78 maquilas, así que la demanda de transporte fue grande.
El transporte público estaba prohibido. Muchas maquilas contrataron transporte privado. Jerzees, desde antes de la pandemia, tenía un servicio privado en cumplimiento de un acuerdo sindical. Pero la reactivación de un sector con más de 160,000 empleados tuvo complicaciones.
El toque de queda absoluto que se decretó desde marzo, fue cambiando cada semana. En los primeros meses, hubo más de 54,000 detenciones policiales por presunto salto del toque de queda y un centenar de denuncias ciudadanas por abuso de autoridad.
El saludo que Cindy le hizo al Enano, dirá ella después, fue un presagio.
El bus amarillo estaba a cinco minutos de llegar a la fábrica textil. Eran las 6:30 AM del 13 de agosto, cuando dos oficiales de la Policía Nacional lo detuvieron. Estaban esperando al Enano, en un semáforo, justo antes de llegar al parque industrial. Los agentes acusaron al conductor de que el día anterior había intentado agredir a uno de sus compañeros, según el testimonio posterior de dos pasajeras.
Uno de los policías anunció que el vehículo estaba decomisado. Pidió la licencia al conductor y éste se negó a entregarla, recuerda Cindy. El Enano sugirió que uno de los agentes lo acompañara a dejar a las obreras. Dijeron que no. Las trabajadoras protestaron. No se querían bajar. Una de las operarias grabó un video con su celular.
Aquel 13 de agosto, la detención policial escaló de nivel. “Miren, jóvenes, yo voy a tirar gas ahorita, si nadie se quiere bajar”, amenazó uno de los policías. Un par de jóvenes en el interior del vehículo lo retaron: “Tírelo”. Cindy escuchó un chasquido y la unidad se inundó de humo. Las cuarenta pasajeras empezaron a gritar.
Algunos saltaron por las ventanas. Pero la mayoría en esta asfixiante carrera salió por la puerta del bus. Lloraron y maldijeron. Cindy observó cómo un trabajador era pateado por sus compañeros mientras intentaba salir del bus. Otro cayó sobre un vehículo.
Minutos después del ataque, las víctimas fueron atendidas por personal de la maquila donde trabajaban: 16 sufrieron algún trauma, 4 fueron trasladadas al Instituto Hondureño de la Seguridad Social (IHSS) y 12 fueron incapacitadas temporalmente por efectos del gas lacrimógeno. Una de las incapacitadas fue Cindy. Cuando intentaba escapar del gas, escuchó gritos en el suelo. Intentó no pisar a su compañero. El salto salvador le costó un esguince en el pie izquierdo. Permaneció 21 días sin trabajar.
La noticia del bus gaseado fue viral en Honduras el 13 de agosto de 2020, luego se olvidó.
El Enano desapareció de Champerío, la comunidad de la colonia López Arellano donde vivía. A algunos conocidos les dijo que al estar involucrado en un tema con la policía prefería irse de su casa.
Un policía a juicio
La brutalidad policial y militar en Honduras ha sido evidente en los momentos de crisis política. Durante el golpe de Estado de 2009, las fuerzas policiales y militares reprimieron las manifestaciones con un saldo de 20 asesinatos. Pero dos años después, la Policía Nacional entró en crisis por una serie de asesinatos cometidos por sus miembros y por sus vínculos con el crimen organizado. La depuración policial comenzó en ese entonces y se destapó el problema estructural en esa institución.
Para las elecciones del 2017, la Policía Nacional y el Ejército reprimieron las protestas de fraude electoral. La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH) identificó un patrón común en 22 muertes producidas por miembros de la Policía y las Fuerzas Armadas. Los culpables de esta violencia no han sido juzgados. En enero del 2020, Leonel Sauceda, uno de los altos jerarcas de la Policía, fue encarcelado luego que no pudiese justificar 14 millones de lempiras (US$560.000).
Un día después de que la policía gaseara el bus del Enano, la Policía Nacional reconoció que los dos oficiales aplicaron un procedimiento “inadecuado” al discutir con los pasajeros y detonar una bomba de gas lacrimógeno. Inadecuado, pero no excesivo. Condenó el hecho con un comunicado y suspendió temporalmente de labores en la calle a los dos agentes involucrados.
El policía implicado en el caso fue llevado al edificio judicial donde se realizaron las audiencias. Al terminar, fue custodiado y sacado por la puerta trasera para que la prensa no pudiera fotografiarlo
El portavoz nacional de la Policía, Jair Meza, aseguró semanas después a Contracorriente que el incidente con el Enano fue consecuencia del día anterior. Porque padecían “estrés laboral”. El alto oficial redujo el incidente a una falta y excusó a los agentes que atacaron el bus. “Hay muchas personas que no quieren hacer caso”, justificó ignorando que los empleados de la maquila no desobedecían, solo iban a trabajar en bus.
Tras dos meses de investigaciones, la Dirección de Asuntos Disciplinarios Policiales (Didadpol) recomendó el despido para el oficial que lanzó la bomba. Pero consideró que el otro agente no tuvo participación activa en los hechos. Fue una recomendación, la decisión final corresponde a la Secretaría de Seguridad.
El caso está en los tribunales. La Fiscalía acusa al oficial de delimitación e impedimento de derechos fundamentales de las pasajeras del bus. El delito se produce cuando los funcionarios de gobierno violan derechos garantizados por la Constitución. El acusado irá a juicio, pero podrá defenderse en libertad.
Jerzees Nuevo Día lamentó el atentado mediante un comunicado. “Investigaremos este incidente y se procederá a realizar las gestiones pertinentes para evitar que este tipo de acontecimientos se repita”, reza el comunicado. No fue posible contactar con la empresa para obtener declaraciones sobre el día que la policía tiró gas pimienta a un bus privado contratado por Jerzees para llevar operarias.
Aquel 13 de agosto, a las seis de la mañana, había unos 815 empleados de Jerzees yendo a trabajar en 13 autobuses privados. Reciben un salario mínimo mensual de 8,226.39 lempiras (370.45 dólares). Para preservar el empleo y obtener una bonificación extra deben superar el 100% de la meta de producción diaria. Es lo que se llama un récord de alta productividad.
Cindy lo tiene muy presente cada día al salir caminando de su casa hacia uno de esos buses. Aquel 13 de agosto, quería llegar al 110%. Ahorra para apoyar a su hija de 17 años a estudiar en la universidad.
Muchas empresas maquiladoras, como Jerzees, obligaron a las obreras a regresar al trabajo sin garantizar un transporte que las recogiera en su casa para llevarlas a las fábricas. Cindy, cada día, bajaba —y lo sigue haciendo— a las 6:10 de la mañana por la empinada calle que la lleva de su pequeña casa al punto de buses donde esperaba al Enano para trasladarse a Jerzees.
La pasajera del asiento intermedio
Cindy, 34 años, la trabajadora que se hizo un esguince en el incidente del bus, comenzó a trabajar en la maquila a los 18 años. Es mestiza, ojos grandes, pelo lacio y de voz fuerte. Durante la conversación, está muy seria. De cómo huyó del asiento intermedio del bus, sobre todo recuerda la urgencia.
Cindy en su casa en la colonia López Arellano, donde viven la mayoría de trabajadoras de maquilas
Vive en la colonia López Arellano, donde habita casi la mitad de la población de Choloma y uno de los lugares más poblados del país. De allí es la mayoría de la plantilla de Jerzees que viajaba en el bus del Enano. Su nombre se lo debe a Oswaldo López Arellano, un militar que gobernó Honduras por ocho años tras un golpe de Estado en 1963.
En el sector López Arellano viven unas 132,000 personas diseminadas en unas 40 colonias, según datos gubernamentales. Este sector es caliente, expresión que refleja su alto índice de criminalidad. Solo por debajo de Tegucigalpa y San Pedro Sula.
Una banda denominada La Rumba le disputa esta plaza a la pandilla Mara Salvatrucha (MS13). Pelean territorios para vender droga y extorsionar a los negocios grandes de esta zona. La población sobrevive mayoritariamente del trabajo en la maquila, las remesas y el empleo informal.
Cindy es una mujer de pocas palabras. Actualmente vive en un pequeño cuarto que alquila por 1200 lempiras (US$48) mensuales. En la casa funciona también una pequeña tienda, donde se vende arroz, frijoles, azúcar y refrescos de cola. En esa pequeña pieza vive con sus dos hijas. La que cumplirá 17 años, estudia la secundaria. “Quiere ser psicóloga o abogada, será lo que a ella le guste”, dice Cindy ilusionada. Su otra niña tiene nueve años y está en la escuela primaria.
Cindy pide anonimato porque siente temor. No aclara si a las represalias en su empleo o por haber estado involucrada en una escena donde aparece la Policía Nacional. Mientras conversamos hace gestos de dolor. Después de 15 días del incidente en el bus, su pie izquierdo aún sigue inflamado por la contusión producida al escapar del gas lacrimógeno.
Cindy muestra su tobillo hinchado después del golpe que sufrió al tratar de huir del gas lacrimógeno
“Pensábamos que nos íbamos a ahogar”, arranca Cindy. En medio de aquella nube negra, mientras buscaba con desesperación respirar algo que no fuese humo, escuchó la voz de un hombre que pedía a gritos no ser pateado. Ella intentó no golpearlo y saltó. Caminó y vomitó. Desorientada se sentó a la orilla de la carretera. Cuando se quiso levantar, no pudo. Su pie izquierdo se había hinchado y estaba morado. También se golpeó la mano.
Fue trasladada al IHSS donde le indicaron que tenía un esguince en el tobillo y le dieron una incapacidad por 21 días. Durante este tiempo solo recibiría de Jerzees el 25% del salario mínimo. El IHSS no cubrió sus medicamentos y tuvo que comprar un analgésico inyectable que cuesta US$8. Cindy se colocó más de 10 dosis. Tuvo que regresar a trabajar con dolores por el esguince. Al menos, dice con alivio, no se contagió en esa ida y venida al hospital.
En seis meses de pandemia seis trabajadores del sector maquilero fallecieron por el virus —cuatro hombres y dos mujeres— y 151 más recibieron atención por contagiarse en las fábricas hondureñas, según datos oficiales del IHSS.
María Medina, sindicalista de Jerzees, asegura que hubo contagios de trabajadores en su maquila y que dos compañeros murieron de la Covid-19. Aunque no determinó si estos se contagiaron en el trabajo. Esto no detuvo la operación de la fábrica, advierte la mujer cuya victoria más recordada fue lograr la reapertura de Jerzees Honduras en septiembre de 2009, después de que esta cerró operaciones como medida de presión por la creación del sindicato. En enero de 2008, 1,300 trabajadoras y trabajadores fueron despedidos.
En Jerzees, como en la mayoría de fábricas, los trabajadores fueron enviados por decreto de vacaciones obligatorias. Patrono y trabajador debían conciliar. La realidad es que los trabajadores fueron enviados de vacaciones sin su consentimiento.
María Medina cuenta que en la maquila Jerzees hubo varios contagiados por COVID-19 e incluso fallecidos; sin embargo, las operaciones de trabajo nunca se detuvieron.
Representantes de trabajadores, patronos y gobierno acordaron apoyar a los trabajadores suspendidos con una aportación solidaria de 6,000 lempiras (US$240). El gobierno aportó la mitad para cada empleado.
El Estado invirtió más de US$23 millones en los empleados del sector maquilador. Solo a Jerzees Nuevo Día, le dio 5,358,000 lempiras (US$218,000) para 892 obreras y obreros suspendidos. Esto alcanzó para pagar un bono de US$122 a cada trabajador por dos meses. Con este acuerdo la industria maquilera no tuvo que destinar grandes cantidades para cubrir los salarios de sus empleados suspendidos, quienes sí tuvieron que acomodarse a un recorte en sus ingresos.
Maritza iba en el asiento de atrás del bus amarillo el 13 de agosto. Como su compañera Cindy. Con 41 años, es una mujer alegre de voz suave y pausada. Mientras hablamos con ella en su casa, su perro Oso, merodea y nos vigila.
Maritza prefiere hablar desde el anonimato, su historia no es fácil. No se llama así, así que tampoco elige un apellido falso. Llegó a trabajar en una fábrica de capital chino cuando solo tenía 15 años. Era menor de edad, por lo que usó documentos prestados de otra persona. Así funcionaba antes, dice ella, que llegó de un pueblo en el occidente del país.
Desde entonces han pasado 26 años. Es madre soltera desde que su pareja la abandonó. «Nunca quise ponerle padrastro a mis hijos”, dice esta mujer de tez blanca y que usa iluminaciones en su cabello castaño. Trabajando en la maquila, Maritza pudo criar a sus hijos. La mayor, de 24 años, es secretaria bilingüe. Su hijo, de 21, es mecánico automotriz. Ambos también se dedican a trasladar personal de empresas en un microbús que Maritza les compró.
Maritza recuerda, mientras ve los buses pasar, como pensó que iba a morir en el bus tras la detonación de esa bomba lacrimógena
Hace cinco años, Maritza compró una casa. Lo hizo con prestaciones laborales que recibió cuando Jerzees cerró en 2008 y con ayuda del abuelo paterno de sus hijos. “Si me voy por bajo rendimiento, no me iré avergonzada porque un día fui estrella (tuvo alta productividad)”, dice con un brillo especial en los ojos.
Maritza cuenta que en la calle donde vive en la López Arellano, es la única que utiliza mascarilla. En Jerzees sí hubo contagios, añade. Pero a su juicio hay poca responsabilidad de la empresa en esto. Durante la jornada laboral la empresa emite recordatorios a través de altoparlantes. A cada momento, se repite que no está permitido platicar y que las mascarillas y caretas son obligatorias. Hay abundante gel de alcohol, pero dice que muchos están cansados de los protocolos de seguridad. Algunos los ignoran en espacios no supervisados.
Aquel jueves 13 de agosto, Maritza abordó la unidad y se fue a los asientos traseros. Confirma que parecía que los policías estaban esperando el bus. Escuchó la conversación entre el piloto y los policías. Al Enano le dijeron que había tenido un problema el día anterior cuando intentó atropellar a otro agente de policía. Ella sostiene que no fue así. «El conductor nunca tuvo intenciones de dañar a nadie», asegura.
«Hubo un chispazo. Tronó el bus. Sentí que saldríamos volando en pedazos», dice mientras hace ademanes y eleva la voz.
«Pensé que me iba a morir. No podía respirar y pedía agua, pero a señas. Sentía una gran picazón en la garganta». Entre empujones y gritos, salió por la puerta. Al recuperar el aliento, comenzó a llorar. Entró en un colapso nervioso. «Gritaba que nos iban a matar». Necesitó media hora para recuperar la calma. Su hijo, el mecánico, pasó por ella.
Su ceño se frunce cuando le preguntamos qué siente ahora al mirar a un agente de seguridad pública. «Ellos (la policía) no tienen piedad para quererlo matar a uno», dice.
La maquila sigue operando. En la carretera principal, cerca de donde ocurrió el ataque al bus de las obreras de la maquila, se pueden ver decenas de personas, familias enteras pidiendo dinero. El largo confinamiento ha convertido en mendigos a miles. Cindy, Maritza y María, que no pararon de trabajar, agradecen mantener su empleo.
El bus de El Enano se mantiene decomisado como evidencia para el seguimiento del caso en las dependencias policiales de Choloma
La vetusta unidad, con placa A-AE-4688, permanece en la Unidad Metropolitana Policial # 10. Está ubicada en la comunidad de Río Nance, a nueve kilómetros de donde ocurrió la agresión policial. En la parte frontal del vehículo decomisado aún resiste el rótulo con la leyenda Jerzees Nuevo Día. Después de la huida del Enano, el dueño del bus ha intentado recuperar su vehículo sin suerte.
Edición de fotografía: Oliver de Ros/El Intercambio
Diseño: Pablo J. Alvárez/El Intercambio
Coordinación y datos: Ximena Villagrán/El Intercambio
Fuente e imagen: https://desinformemonos.org/el-gobierno-de-honduras-subsidia-el-trabajo-de-fabricas-de-ropa-mientras-su-policia-ataca-a-31-trabajadoras-durante-la-pandemia/
La Universidad Cooperativa de Colombia se la juega por este modelo de educación que mezcla estrategias virtuales y presenciales.
Desde hace algunos años ha tomado fuerza en Colombia lo que se conoce como B-learning, una modalidad de formación educativa que mezcla elementos tanto de la educación presencial como de la virtual.
Según la Universidad Cooperativa de Colombia, institución que le ha apostado a este modelo, una manera de traducir el término, tal vez la más aceptada, es aprendizaje combinado, que consiste en ofrecer cursos reuniendo, en efecto, estrategias presenciales y virtuales.
Es así como la universidad reservó los encuentros presenciales para aquellas actividades prácticas que requirieren espacios y herramientas especiales: ciertos laboratorios y clínicas en las áreas de ingeniería y salud, por ejemplo.
En tanto, las actividades virtuales se orientaron hacia la búsqueda de información y los encuentros profesores – alumnos, en algunos momentos de manera sincrónica y en otros asincrónica.
De acuerdo con voceros de la universidad, como la alternancia es una variable independiente que depende de la evolución de la pandemia y de las decisiones de las autoridades, se sabía que sería posible que algunas actividades programadas para ser presenciales podrían suspenderse en algunas ciudades donde se tiene alguno de los campus. Así, por ejemplo, la entidad educativa sabía que mientras en Medellín podría haber alguna restricción, en Santa Marta no. Por eso, para cada actividad presencial que se tenía prevista, se diseñó también la actividad virtual que entraría a suplirla cuando la alternancia impidiera asistir a los campus.
La estrategia
El diseño que se tenía de los cursos en el primer semestre de 2020 se hizo finalizando el 2019, es decir, se planteó para una modalidad presencial. Cuando, por razones de la pandemia, comenzó el período de confinamiento, la institución se encontró con cursos diseñados precisamente para la dinámica presencial, que ya no era posible. Fue así como “echó mano”, entonces, de estrategias que le permitieron trabajar de manera remota.
Así las cosas, cuando el Gobierno Nacional planteó la alternancia como opción para continuar el desarrollo de las actividades académicas, la universidad encontró que la modalidad combinada era la mejor manera de concretar dicha opción.
Para el segundo semestre, la universidad decidió volcarse hacia la modalidad combinada, aprovechando la experiencia que había desarrollado en la misma con algunos cursos que se habían ofrecido en 2019 en la sede de Pereira en el marco de un proyecto denominado “Ligre”, haciendo referencia al resultado de hibridar el león y el tigre. Fue así como elaboró un modelo de diseño instruccional en el que se orientaba la construcción de los cursos combinados.
Contenido elaborado con apoyo de la Universidad Cooperativa de Colombia.
Fuente e imagen: https://www.semana.com/educacion/articulo/modalidad-combinada-alternativa-eficaz-para-la-educacion-superior/202011/
Son 25 millones, en todo el mundo, trabajando para nuestro bienestar consumista. A los Estados europeos les gusta recordar que abolieron la esclavitud. Si tan solo fuera verdad. Nunca ha habido tantas personas esclavas como ahora. Nunca ha sido tan rentable.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), es el tercer tráfico ilícito más prolífico del mundo después de las armas y las drogas. En promedio, una sola persona esclava produce una ganancia de 3.978 dólares al año. La rentabilidad anual de estas personas superaría los 150 mil millones de dólares. La esclavitud probablemente nunca ha sido tan lucrativa.
El trabajo forzoso está definido por la OIT de la siguiente manera: “Todo trabajo o servicio exigido a cualquier persona bajo la amenaza de cualquier castigo y para el cual dicha persona no se ha ofrecido voluntariamente” .
¿Quiénes son las y los esclavos? La OIT distingue tres categorías de esclavitud: el trabajo forzoso impuesto por el sector privado, el trabajo forzoso impuesto por el Estado y la explotación sexual. En el sector privado es donde se encuentra el mayor número de personas esclavizadas (16 millones en 2016); la mitad de esas personas esclavas están en esa situación como consecuencia de la obligación de la devolución de una deuda.
En el caso de la explotación sexual, hay alrededor de 3,8 millones de víctimas adultas y 1 millón de niños y niñas en todo el mundo. Y de estas casi 5 millones de personas esclavas sexuales: el 99% son mujeres o niñas .
Finalmente, se han contabilizado 4,1 millones de personas esclavizadas por el Estado. Citemos, por ejemplo, el ilustre caso americano. En efecto, en los Estados Unidos, las cárceles son el tercer empleador más grande del país.
De los 25 millones de personas esclavas, el 10% (2.500.000) se encuentran en situación de trabajo forzoso impuesto por el Estado, el 22% (o 5.500.000) se encuentran en situación de trabajo forzoso con fines de explotación sexual y, finalmente, el 68% (es decir, 17.000.000) se encuentran en situación de trabajo con fines de explotación laboral. Por tanto, los sectores más afectados son: agricultura, pesca, minería, industria, servicios y trabajo doméstico. Si a eso le sumamos 15 millones de personas (mujeres y niñas en el 99% de los casos) en situación de explotación sexual, tenemos una situación mundialmente deplorable.
RECUADRO
La esclavitud moderna
Nuestro sistema capitalista explota el mundo y a sus habitantes para su beneficio
40.300.000 es el número de personas reducidas a la esclavitud en el mundo. 25 millones por trabajos forzosos, 15 millones por matrimonio forzado. En estas cifras no están contabilizadas las víctimas de tráfico de órganos (como los Ouigures de China) ni las y los niños soldados (250.000 en 2018).
La esclavitud moderna comprende:
El trabajo forzoso: “Todo trabajo o servicio exigido a cualquier persona bajo la amenaza de cualquier castigo y para el cual dicha persona no se ha ofrecido voluntariamente”.
La trata de seres humanos, que reúne 3 elementos: la acción (el reclutamiento, el alojamiento, etc.), el medio (abuso de vulnerabilidad, uso de la fuerza, etc.) y el objetivo (la explotación: sexual, económica, doméstica, etc.).
La esclavitud por la deuda: exigir la devolución de una deuda mediante el trabajo. Utilizado tanto por las y los empleadores que recurren al trabajo forzosa como por quienes trafican con seres humanos.
El 50% está en esta situación para devolver una deuda. Un millón de niños y niñas en todo el mundo son víctimas de trata de seres humanos. Cada esclavo produce al año 4.000 dólares como media a quien le explota. El 71% de las personas esclavas en el mundo son mujeres o niñas. Una persona de cada cuatro reducida a la esclavitud en el mundo es un niño o una niña.
Para ver la infografía sobre el número de personas esclavas por país, https://pour.press/lesclavage-na-jamais-ete-aussi-moderne/
La esclavitud también existe, y sobre todo, aquí
Contrariamente a lo que se cree normalmente, los estudios muestran que hay esclavitud en todos los continentes del mundo.
Para el trabajo forzoso, en Asia-Pacífico contamos con 4 esclavos por cada 1.000 personas. En Europa y Asia Central es de 3,6 personas por cada 1.000, 2,8 por 1.000 en África, 2,2 por 1.000 en los Estados Árabes y 1,3 por 1.000 en las Américas (las dos últimas cifras deben moderarse ya que tenemos muy poca información sobre la realidad in situ).
Por lo tanto aquí, en Europa, la cuna autoasignada de los derechos humanos, todavía estamos hundidos en la agonía del trabajo forzoso. El horror no se perpetúa sólo en los países en desarrollo sino, también sin duda en nuestras grandes avenidas luminosas pavimentadas con buenas intenciones.
Inge Ghijs, editora del periódico De Standaard dirigió la investigación sobre este tema en su libro: “Esclavos y esclavas domésticas: humilladas y humilladosos, violadas y violados, escondidas y escondidos” .
En él, la autora nos adentra en las instituciones diplomáticas de Bruselas u otras familias acomodadas (o menos acomodadas, ya que la clase media tampoco se priva de mujeres trabajadoras de hogar) ansiosas por encontrar una trabajadora para cuidar a sus hijos e hijas.
Inge Ghijs tuvo dificultades para encontrar personas dispuestas a colaborar para aclarar este espinoso tema. Las personas víctimas a menudo temen las represalias y las familias o las y los embajadores son muy cautelosos ante la idea de aparecer como esclavistas.
Sin embargo, a fuerza de determinación, Inge Ghijs logró obtener cierta información esencial, como el estatus especial de los comerciantes de diamantes indios:
“[…] Además de algunos diplomáticos, los indios son los únicos habitantes de Bélgica que tienen autorización oficial para contratar a un ciudadano de fuera de la UE como empleada o empleado de hogar interno. Los empleadores solo pueden recibir un permiso de trabajo para un empleado de fuera de la UE si no hay un trabajador similar disponible en el mercado laboral belga. La Comunidad Flamenca asume que hay suficientes belgas que pueden trabajar como empleadas y empleados de hogar internos. […] Por razones religiosas, las y los comerciantes de diamantes indios son una excepción».
Las alrededor de 1.177 personas indias que viven en Amberes son predominantemente de la fe jainista. De casta superior y muy activos en el comercio de diamantes, las y los jainistas deben seguir una dieta muy estricta y solo pueden comer alimentos que hayan sido preparados por manos puras, es decir, cocineros indios. Las y los jainistas, por tanto, traen a las castas indias inferiores para que les sirvan como cocineros, pero también como empleadas y empleados del hogar. Como explica Marc Vandenabeele, alcalde de Aartselaar y ex director general del High Diamond Council:
“Algunos cocineros indios son tratados muy bien, otros no. A veces, como pago, solo se les aloja y se les alimenta. A veces reciben 250 euros, pero tienen que reembolsar la mitad por la comida y el alojamiento. Hay algunos que reciben solo un poco de dinero de bolsillo, el resto de su salario va a sus familias en la India. Pero también hay algunos que están bien pagados y que reciben su salario completo en persona. No es raro que estén alojados en condiciones espantosas, en el sótano o en el ático, con solo una cama o colchón y un lavabo. Todavía tienen prohibido vivir solos. De hecho, están encerrados en la casa de su empleador.
Si solo hay un cocinero en casa, su tarea es muy pesada porque las comidas indias requieren mucho trabajo. Siempre hay quince o veinte platos diferentes. Se necesitan horas de preparación. […] Si en Amberes este cocinero se escapa, automáticamente significa que habrá consecuencias para el resto de su familia en la India. Quizás toda la familia se quede sin trabajo. Además, los cocineros solo hablan indio, no inglés. Por tanto, no pueden comunicarse».
No es solo en Amberes donde está floreciendo la trata de personas. Inge Ghijs nos cuenta sobre los anuncios clasificados en los periódicos:
“Mujer negra brasileña busca trabajo como empleada de hogar interna»
«Mujer joven busca trabajo como interna»
«Mujer busca trabajo de cuidado de niños, preparación de la comida, paseo del perro”
Cada semana, periódicos como el diario de Bruselas Le Soir publican anuncios clasificados de familias que buscan una trabajadora de hogar interna y trabajadoras de hogar que ofrezcan sus servicios. Este tipo de anuncios se pueden encontrar en tiendas y supermercados de las grandes ciudades. Todo esto prueba que existen, pero encontrarlas es una historia diferente».
Poco a poco, Inge Ghijs se ha ido encontrando con estas mujeres en las sombras. Traídas a Bélgica por primas o primos lejanos. Por muchas maravillas que se les hubiera prometido, estas mujeres se encuentran muy frecuentemente con todo tipo de situaciones lamentables. Además, se encuentran atrapadas en Bélgica teniendo que reembolsar un boleto de avión comprado a crédito mientras tienen que enviar dinero a casa para sus hijos e hijas. Su visado es a menudo confiscado por la familia de acogida y se encuentran bloqueadas, sin poder hablar con nadie y especialmente con la policía.
A esto se suman sus propias necesidades, que, en su mayor parte, no son tenidas en cuenta por las familias. María, una empleada de hogar brasileña, explica:
“Me endeudé para venir a Bélgica. Gano 500€ al mes, pero tengo que pagar 85€ cada mes para reembolsar mi billete de avión. Además, tengo que enviar dinero a mi esposo y a mi hija porque mi esposo está desempleado. También le envío dinero a mi padre porque está enfermo. ¡Y todavía necesito un poco de dinero para poder comprar comida! Y pagar una tarjeta de teléfono móvil porque mi llamada telefónica semanal a mi hija es lo único que me ayuda a seguir adelante».
El tímido susurro de una vergüenza nacional
María está lejos de ser la única en esta situación. El número de personas esclavas en Bélgica se estima en 23.000. Inge Ghijs cree que desde la fuga de cerebros de hace unas décadas, nosotros, los países occidentales, hemos llegado a una fuga de cuidados. Es decir, que nuestros países desarrollados se están apropiando de un número significativo de madres extranjeras. Estas últimas llegan a cuidar de los hijos que no son suyos, pudiendo incluso convertirse en su madre sustituta. Mientras, en su país de origen, sus hijos anhelan una madre ausente que ha cruzado los océanos para ofrecerles un futuro mejor. A menudo, la incomprensión y el odio dominan los sentimientos de estos niños hacia su madre.
Además, hay una cantidad impresionante de niños desaparecidos por año. Dos mil expedientes abiertos por desaparición por año en Bélgica. 250.000 en Europa.
Las cifras más preocupantes se refieren a los menores extranjeros no acompañados (MENA). De hecho, en los últimos años, una serie de desapariciones inexplicables han afectado a personas refugiadas menores en Bélgica. Ya en 2005, Child Focus dio la alarma: “Uno de cada cuatro MENA desaparece después de haber solicitado asilo«. Unos 10.000 han desaparecido en Europa desde 2015. Estas desapariciones pueden explicarse por el deseo del niño de salir del centro por sus propios medios, o por el apetito de ciertas redes de pedo-prostitución, en el más completo silencio de la opinión pública.
En cualquier caso, tenemos la obligación, como Estados europeos, de darnos cuenta de nuestra arrogancia cuando pregonamos que hemos abolido la servidumbre. Nos beneficiamos a diario de una esclavitud latente, hecha casi invisible por la fuerza de nuestra ceguera. Mientras nuestra sociedad continúe produciendo seres y no seres, la esclavitud moderna no dejará de prosperar.
El expulsión de estas realidades de nuestras mentes parece funcionar a la perfección. La esclavitud es ilegal en la mayor parte del mundo, sin embargo, nunca ha sido tan prolífica, nunca ha sido tan fácil. El progreso tecnológico facilita la coerción humana y la gestión a gran escala del tráfico de personas. Ya no podemos escondernos en la hipocresía.
Nuestros países europeos no dejan de querer civilizar al mundo entero, convencidos de que tenemos todas las claves de los problemas que nos creamos. Sin embargo, este panorama de la situación mundial de la esclavitud nos demuestra que los males están dentro de nuestra sociedad. Dejemos de señalar con el dedo los horrores que ocurren a miles de kilómetros de nuestros propios extravíos. En Bruselas, en Amberes, en Lieja, nos cruzamos con ellas y ellos. Con estas mujeres, hombres y niños, una miríada de personas dolientes. Pero, ¿ya les vemos?
Este martes empieza en la Cámara de diputados de Argentina el debate por la legalización del aborto. Entrevistamos a Andrea D’Atri, fundadora de la agrupación Pan y Rosas sobre cuáles son las expectativas y que se juega esta semana.
¿Qué opinas del proyecto presentado por el Poder Ejecutivo que empieza a debatirse esta semana?
En primer lugar, aclarar que el proyecto enviado por el presidente se debate junto con el que fue presentado por octava vez, en 2019, por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Tienen en común que ambos legalizan la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación inclusive. Hay otros artículos que son coincidentes; sin embargo, hay algunos puntos esenciales en los que difieren y habrá que pelear para que se apruebe un proyecto que incluya la mayor amplitud de derechos para las mujeres y personas gestantes, lo que será cuestionado nuevamente por los fundamentalistas antiderechos, sectores reaccionarios y cúpulas eclesiásticas que tienen sus representantes y adherentes tanto en el bloque de Juntos por el Cambio como también en el propio oficialismo.
Andrea D’Atri junto a Nora Cortiñas y otras referentes del movimiento de mujeres, durante la primera presentación del proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, mayo 2007.
Incorpora la objeción de conciencia algo que no estaba en el proyecto de la Campaña por el Derecho al Aborto…
Sí,la objeción de conciencia ya fue incorporada en el debate que se realizó en 2018 que terminó con la media sanción en Diputados y el rechazo de la ley en el Senado. Sin embargo, en esa oportunidad, el proyecto establecía claramente en el artículo 11 que «Cada establecimiento de salud debe llevar un registro de los profesionales objetores, debiendo informar del mismo a la autoridad de salud de su jurisdicción. Queda prohibida la objeción de conciencia institucional y/o de ideario.» Es decir, aunque se permite la objeción de conciencia individual, por parte de los profesionales que así lo requieran, está expresamente prohibido que una institución pueda adherir a la objeción de conciencia. Toda institución sanitaria debe garantizar que haya personal idóneo que no objete la práctica de la interrupción voluntaria del embarazo. Ahora, el proyecto del oficialismo establece el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales de la salud y solo indica que el mismo debe «Derivar de buena fe a la paciente para que sea atendida por otro u otra profesional en forma temporánea y oportuna, sin dilaciones», pero omite la referencia a las instituciones y tampoco establece quién regularía y velaría porque se cumpla la derivación de quien solicita la IVE. Esto va a llevar, indefectiblemente, al incumplimiento del derecho como ya se ha visto que sucedió en Uruguay, donde hay objeción de conciencia por todos los profesionales de un departamento entero del país.
¿Cuáles son las otras diferencias?
Entre las más peligrosas, que se prolonga de 5 a 10 días el período máximo que se establece entre la solicitud de IVE y su realización. Y otra cosa es que se propone una pena de 3 meses a 1 año de prisión a las personas que practicaran un aborto pasadas las 14 semanas de gestación. En el proyecto original de la Campaña por el Derecho al Aborto no se establecía ninguna sanción a las mujeres y personas gestantes que incurrieran en esta situación.
En representación de Pan y Rosas, alegando a favor de la legalización del aborto, en las audiencias de debate de la ley en Diputados, 2018
¿Hay expectativas en que esta vez finalmente «Sea Ley»?
La única fuerza que tenemos para enfrentar sus presiones y maniobras en el Congreso, es nuestra movilización.
Por eso no tenemos que abandonar las calles. Siempre que eso sucede, avanza la derecha corriendo la vara del debate y limitando más aún nuestros derechos.
Pan y Rosas presente durante la vigilia en el Congreso cuando se dio media sanción a la ley en 2018
¿Qué harán los diputados del Frente de Izquierda en esta oportunidad?
Lo mismo que hicimos en 2018 y que sostenemos en las calles, en las campañas electorales, en el programa del Frente de Izquierda y en cada una de las organizaciones que lo integramos: defender el derecho de las mujeres y las personas gestantes a decidir y que se eviten las muertes por abortos inseguros y clandestinos. Somos el único bloque del Congreso cuyos integrantes sostienen la misma posición, y no hay «sorpresas» de último momento. Siempre apoyamos, impulsamos y nos movilizamos por el proyecto de legalización del aborto que surgió del propio movimiento de mujeres y que tiene una trayectoria de más de una década de lucha y presentaciones que fueron cajoneadas en el Congreso largamente.
Nuestro compromiso no varía según las oportunidades políticas, como sí sucede con los bloques del oficialismo y de la oposición de Juntos por el Cambio: apoyaremos la ley que el movimiento de mujeres y la marea verde considere que garantiza este derecho fundamental.
Los derechos no se mendigan, se conquistan y el movimiento de mujeres en Argentina no tiene ninguna deuda con ningún gobierno; si llegamos hasta aquí es por nuestra propia lucha y movilización que persistió durante tantos años y alcanzó una masividad inaudita más recientemente sobre la que ya no hay marcha atrás. ¿Será ley? No podemos saberlo de antemano, porque eso será el resultado de una batalla que está en curso y que tenemos que salir a pelearla dentro y, sobre todo, fuera del recinto.
En un informe de 40 páginas titulado “Una mancha sobre las y los líderes mundiales y el G20 en Arabia Saudita: la vergonzosa detención y tortura de las mujeres saudíes”, Helena Kennedy describe la violencia utilizada por los interrogadores contra las activistas encarceladas, algunas de las cuales fueron “colgadas del techo” y “torturadas con descargas eléctricas”. Varias […]
En un informe de 40 páginas titulado “Una mancha sobre las y los líderes mundiales y el G20 en Arabia Saudita: la vergonzosa detención y tortura de las mujeres saudíes”, Helena Kennedy describe la violencia utilizada por los interrogadores contra las activistas encarceladas, algunas de las cuales fueron “colgadas del techo” y “torturadas con descargas eléctricas”.
Varias activistas famosas están ahora encarceladas en Arabia Saudita, incluidas Loujain al-Hathloul, Aziza al-Yousef, Eman al-Nafjan, Nouf Abdelaziz, Mayaa al-Zahrani, Hatoon al-Fassi, Samar Badawi, Nassema al-Sadah y Amal al-Harbi.1
Según el informe de la abogada Helena Kennedy, miembro laborista de la Cámara de los Lores y una de las activistas más dinámicas del Reino Unido, las presas fueron “obligadas a ver pornografía frente a sus interrogadores”, “obligadas a tener relaciones sexuales [con sus carceleros] y besarles”.
“Al menos una fuente informó que Aïda al-Ghamdi [madre del disidente Abdallah al-Ghamdi exiliado en Londres] fue obligada a ver pornografía y varias fuentes informaron que Loujain al-Hathloul y Eman al-Nafjan habían sido obligada a besar y realizar otros actos sexuales con los interrogadores ”.
“Amenazadas de violación”
Las presas también fueron “amenazadas con violarlas”, según el mismo informe.
El informe precisa que los interrogatorios fueron supervisados por Saoud al-Qahtani , miembro del círculo íntimo del príncipe heredero Mohammed bin Salman , acusado de haber orquestado el asesinato del periodista Jamal Khashoggi .
Haciendo eco del desmembramiento del periodista disidente en el consulado saudí en Estambul, se dice que Saud al-Qahtani le dijo a una de las prisioneras: “Haré con vosotras lo que quiera, luego os disolveré y echaré por el WC”.
Una de las activistas afirmó que sus sesiones de interrogatorio fueron supervisadas por el hermano menor del príncipe heredero, Khalid bin Salman, embajador saudí en Washington de 2017 a 2019.
Este último habría presumido ante las presas: “¿Sabes quién soy? Soy el príncipe Khalid bin Salman, soy el embajador en los Estados Unidos y puedo hacer lo que quiera con vosotras”.
Las prisioneras fueron trasladadas a menudo entre la prisión de Dahaban, cerca de Jeddah, a un “centro de detención no oficial”, según el informe.
La abogada y activista Helena Kennedy pidió un boicot a la cumbre del G20 organizada por Arabia Saudita el 21 de noviembre a menos que las activistas sauditas sean liberadas.
A principios de este mes, el embajador saudí en el Reino Unido dijo que las activistas podrían recibir indulgencia y ser liberadas antes de la cumbre virtual del G20, pero las y los activistas de derechos humanos rechazaron sus comentarios y dijeron que era ” truco mediático ”.
A principios de noviembre, Human Rights Watch pidió a los países miembros del G20 que “presionen a Arabia Saudita para que libere a todas las personas detenidas ilegalmente y acepten la rendición de cuentas por los abusos infligidos” antes de la cumbre.
Campaña contra el G20 saudí
HRW lanzó su campaña # G20SaudiArabia para la ocasión, “instando a las y los líderes del G20 a responsabilizar a sus anfitriones saudíes por sus violaciones de derechos humanos, después de haberles enviado cartas con la misma solicitud en julio y agosto”.
El 5 de noviembre, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer pidió la “liberación inmediata” de la activista Loujain al-Hathloul, que se encuentra en huelga de hambre desde el 26 de octubre, alarmado por el deterioro de su estado de salud.
En un comunicado, el comité de la ONU, un organismo compuesto por expertos independientes, pidió la liberación inmediata de al-Hathloul y todas las demás mujeres activistas detenidas.
Loujain al-Hathloul inició su huelga de hambre el 26 de octubre y el deterioro de su estado de salud es “profundamente alarmante”, según estos expertos.
El comité dijo que estaba “seriamente preocupado por la información reciente sobre las condiciones de la detención prolongada de la Sra. Al-Hathloul, incluidos los informes de que no se le permite tener contacto regular con su familia”.
Loujain al-Hathloul, de 31 años, ha hecho campaña durante mucho tiempo por el derecho de las mujeres sauditas a conducir y por el fin de la tutela que pone a las mujeres a merced total del hombre.
Fue arrestada junto con otras activistas en mayo de 2018, poco antes de que se levantara la prohibición de conducir a las mujeres sauditas.
Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
Marc Vandepitte, lector infatigable, presenta en este artículo varios hechos destacados, varias cifras y citas de todo el mundo que apenas han atraído la atención de los demás medios de comunicación, pero que sin duda hay que mencionar para entender el caótico mundo actual
Un impuesto covid
El coronavirus ha supuesto un golpe sin precedentes para la economía. En el segundo trimestre en el mundo había casi 500 millones de personas menos con trabajo. El FMI calcula en 28.000.000 millones de dólares el coste total para el periodo 2020-2025, lo que representa no menos del 32 % del producto mundial, es decir, la misma riqueza que ha producido Bélgica en medio siglo. Los gobiernos han inyectado sumas considerables a la economía para evitar que se desmorone totalmente. Hasta el momento se han inyectado unos 11.700.000 millones de dólares, es decir, un 13 % del producto mundial.
La gran pregunta es, por lo tanto, quién va a pagar esta enorme factura. Siguiendo la política neoliberal, en la crisis financiera de 2008 se le hizo pagar la factura a la población activa por medio de planes de austeridad y de reducciones de salarios. Pero, ¿saben ustedes que el Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual es, precisamente, el motor de la política de austeridad de estos últimos cuarenta años, de pronto ha dado un giro de 180 grados? Según el FMI, esta crisis provocará unos “daños duraderos” a la economía y constituirá un “importante revés para el nivel de vida de la población de todo el mundo”. Por consiguiente, afirma el FMI, se deberían aumentar los impuestos a las personas ricas y a las empresas (1). ¿A qué esperamos para hacerlo?
Ánimo de lucro y vacunas
Es excelente que pronto haya una vacuna. Pero con la inmensa atención que se le está prestando exclusivamente a Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson es como si nuestra salud dependiera de las multinacionales y de los capitales privados, aunque la realidad es lo contrario.
Desde la aparición de los otros dos coronavirus, el SRAS en 2002 y el MERS en 2012, los científicos nos habían advertido varias veces acerca de esta nueva pandemia (2). En 2016 la Organización Mundial de la Salud clasificó el coronavirus entre las ocho principales amenazas virales que requerían más investigación (3). Sin embargo, a las empresas farmacéuticas no les interesaba porque en aquel momento no se preveían beneficios, de modo que no es de extrañar que nos hayamos encontrado con que no estábamos en absoluto preparados para la pandemia más previsible de todos los tiempos. Según Chomsky, los intereses del mercado han desempeñado una vez más un papel ansiogénico en detrimento de la humanidad.
Conviene saber que entre 2009 y 2018 las grandes farmacéuticas gastaron más dinero en pagar dividendos y en comprar su propias acciones que en investigación y desarrollo (4).
También conviene saber que los gobiernos y las organizaciones supranacionales han sufragado en gran parte el costo de investigación y desarrollo de las vacunas y medicamentos para el covid-19. Solo en Estados Unidos se trata de 10.000 millones de dólares. Es, pues, mucho dinero de los gobiernos, pero ¿adivinan quién se va a embolsar dentro de muy poco los descomunales beneficios? Basta con mirar la cotización en Bolsa de las grandes farmacéuticas implicadas.
Las enormes diferencias de los precios de las vacunas demuestran que para las grandes farmacéuticas se trata solo de una cuestión de dinero. ¿Sabían que Moderna pide hasta 37 dólares por dosis, mientras que AstraZeneca pide entre 3 y 4 dólares? Johnson & Johnson y Sanofi piden 10 dólares por dosis.
Vacunar: más fácil de decir que de hacer
Es la primera vez en la historia que se tiene que vacunar a toda la población del mundo a la vez, pero, como se suele decir, lo que salva vidas humanas no es la vacuna sino la vacunación. Y es que vacunar a 7.800 millones de personas será una hazaña gigantesca. ¿Saben que solo en Estados Unidos se necesitarán 850 millones de jeringas? En mayo este país apenas tenía 15 millones almacenados. Para los países menos ricos el problema será todavía más grave.
Los transportes supondrán un reto enorme. ¿Saben que para distribuir una sola dosis a todos los habitantes del planeta se necesitarán 8.000 vuelos de un Boeing 747 cargo? Las vacunas de Pfizer y de Moderna requieren dos inyecciones.
Además, es necesario refrigerar las vacunas. La de Pfizer se tiene que conservar a una temperatura inferior a -70°C. La producción de estas unidades de refrigeración especializadas está en pleno apogeo, pero se necesitarán varios meses antes de que todos los países dispongan de instalaciones suficientes. ¿Sabían que Estados Unidos no dispone de estas instalaciones y que debe encargarlas a China, el país contra el que ha emprendido una guerra comercial? China tiene los precios más bajos y la mayor capacidad en este sector.
Para la mayoría de los países del Sur es imposible, cuando no prohibitivo, almacenar y transportar vacunas a temperaturas de congelación. Afortunadamente, hay una alternativa: como AstraZeneca, los chinos han creado una vacuna que se puede conservar a una temperatura normal de refrigeración (2°C – 8°C) durante tres años.
En todo el mundo tenemos actualmente 11 vacunas candidatas en fase 3, que es la última fase antes de la aprobación oficial. ¿Sabían que cuatro de estas candidatas son de fabricación china? ¿Y sabían que China ha donado 2.000 millones de dólares a Covax, un grupo de compra conjunta mundial apadrinado por la ONU cuyo objetivo es vacunar al 20 % de la población, en particular de los países del Sur, de aquí a finales del año que viene? La contribución china es cuatro veces mayor que la de la Unión Europea.
Notas:
(1) Textualmente se afirma: “La mayor parte de las economías sufrirán daños perdurables en el potencial de oferta, como consecuencia de los daños perdurables que dejarán la profunda recesión de este año y la necesidad de cambio estructural. Las persistentes pérdidas del producto constituyen un grave revés para los niveles de vida en relación con las expectativas que existían antes de la pandemia.
Si bien será difícil adoptar nuevas medidas de ingreso fiscal durante la crisis, los gobiernos quizá deban plantearse la posibilidad de incrementar los impuestos progresivos aplicados a los particulares más acaudalados y a los que se ven relativamente menos afectados por la crisis (por ejemplo, subiendo las tasas impositivas vigentes para las categorías de ingreso más altas, las propiedades más costosas, las ganancias de capital y los patrimonios), así como la posibilidad de modificar la tributación de las empresas para asegurarse de que paguen impuestos acordes con sus ganancias”, FMI, Perspectives de l’économie mondiale, octubre 2020, p. xiv y xviii.
(2) Richard Horton, The COVID-19 Catastrophe. What’s Gone Wrong and How to Stop it Happening Again, Cambridge, 2020, p. 33-34.
(4) Los beneficios de una sociedad que cotiza en Bolsa se pueden o bien reinvertir en una nueva sociedad por medio de una producción suplementaria o por medio de la compra de nuevas tecnologías, de la investigación y desarrollo, etc., o bien se pueden distribuir a los accionistas (dividendos) o utilizarse para volver a comprar acciones. Esta última opción generalmente permite aumentar el precio de las acciones, lo cual es interesante para los accionistas. Las dos últimas opciones se hacen en detrimento de una inversión en el futuro de la empresa. En el caso de la industria farmacéutica la investigación y desarrollo son proporcionalmente muy importantes.
Este artículo se publicó originalmente en De Wereld Morgen. Traducción del neerlandés al francés por Anne Meert para Investig’Action.
Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.
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