La dirigente sindical de los maestros en Caracas asegura que no hay un plan para el inicio del nuevo Año Escolar 2020-2021 y refirió que, según los datos manejados por su organización, en el periodo escolar anterior solo 30% de los estudiantes de escuelas del país pudieron cumplir con la carga académica y los parámetros de la educación a distancia
La secretaria de reclamos del Sindicato de Maestros, Griselda Sánchez, reportó que 5 de cada 10 maestros de escuelas nacionales en el país no cuentan con computadores o equipos telefónicos para entablar el encuentro a distancia con sus alumnos en este nuevo Año Escolar 2020-2021, que empezará el 16 de septiembre “con o sin pandemia”, tal como declaró recientemente el dirigente de la cartera de Educación, Aristóbulo Istúriz.
La dirigente sindical en Caracas y vocera del sector educativo para la Unidad refirió que, según los datos manejados por su organización y el gremio docente, en el periodo escolar anterior, cuyos últimos 4 meses se ejecutaron en medio de la cuarentena por la llegada del nuevo COVID-19 a Venezuela, solo 30% de los estudiantes de escuelas del país pudieron cumplir con la carga académica y los parámetros de la educación a distancia.
“De manera irresponsable hemos visto cómo se han promovido a tantos jóvenes de un grado a otro sin haber alcanzado las competencias mínimas… Tenemos casos puntuales de escuelas consultadas donde hemos podido ver que había profesores que no estaban enviando las actividades y, sin embargo, se les colocó la nota a los estudiantes con mucha irresponsabilidad”, destacó Sánchez.
La vocera del gremio docente refirió que las limitaciones no solo son de los educadores, que con sueldos que no superan los cuatro dólares calculados al monto paralelo no pueden acceder a tecnologías, sino que abarcan también a los estudiantes en toda Venezuela que luchan contra las carencias económicas, la falta de equipos y la ausencia de servicios públicos para entregar asignaciones y mantener un proceso educativo autodidáctico en gran medida.
Los datos expuestosa por Sánchez en entrevista telefónica con El Pitazo concuerda lo dicho por la Federación Venezolana de Maestros y sus 27 sindicatos afiliados, quienes en un comunicado conjunto tras terminar el Año Escolar 2019-20202, indicaron que programas como el de clases por TV no funcionaron, por la improvisación con que fueron elaborados.
“La modalidad de educación a distancia online, decretada por el actual Gobierno, fracasó, porque en el país no existen las condiciones idóneas para el desarrollo de este programa. Venezuela cuenta con el peor internet de América Latina; la gran mayoría de docentes y estudiantes no cuentan con recursos tecnológicos, como laptop, computadoras, teléfonos inteligentes para el desarrollo y evaluación de los contenidos programáticos y, además, es un hecho público y notorio que hay estados del país que pasan entre ocho y doce horas sin servicio eléctrico”, se desprende del documento.
Desde el Sindicato de Maestros aseguran que hasta el momento no hay ningún plan que se haya dado a los docentes para el inicio del nuevo Año Escolar. Sánchez insiste en que el Magisterio venezolano mantiene su exigencia de ajustes presupuestarios para capacitar tecnológicamente a las instituciones y sueldos equivalentes a los 600 dólares para mejorar las condiciones de los docentes y en concreto de todo el sector educativo.
Celebrando el Día Internacional de la mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora y los 169 años de la Manumisión de las Personas Negras Esclavizadas
Las principales organizaciones de mujeres de la India convocaron una jornada de protestas el próximo 28 de agosto en el país para exigir alimentos, trabajo y servicios de salud, entre otros temas.
Dirigentes de la Asociación de Mujeres Democráticas de toda la India (Aidwa), Federación Nacional de Mujeres Indias (NFIW), Asociación de Mujeres Progresistas de Toda la India (Aipwa), Pragatisheel Mahila Sanghatan (PMS), Asociación de Mujeres Adelante de Toda India (All India Agragami Mahila Samiti) y All India Mahila Sanskritik Sangathan se reunieron en línea, reflejó el portal Indian Cultural Forum.
En la cita se expresó preocupación por el empleo y la seguridad alimentaria de las mujeres del país, así como la escalada de la pandemia y los cierres que crearon estragos en la vida de los sectores marginados. La mayoría de la población, especialmente las mujeres, perdió sus medios de vida, agregó.
La distribución de comida gratis y de las raciones no es uniforme y muchos de los hogares pobres no acceden a los mismos, mientras la privatización de los servicios de salud pública deja a la gente en el desamparo, acotó la fuente.
El sistema de salud no responde a ninguna emergencia sanitaria excepto las relacionadas con los casos de la Covid-19, lo cual crea enormes dificultades para las mujeres embarazadas y lactantes que necesitan atención médica urgente.
Hay casos de mujeres y niños que perecieron por la negativa de los hospitales a atender sus necesidades. Los cierres también aumentaron la vulnerabilidad de las mujeres y el aumento de los casos de violencia doméstica.
En tanto, el gobierno impulsa su agenda pro-corporativa de privatización y aún incumple sus escasas promesas sobre seguridad alimentaria, creación de empleo y apoyo en efectivo para los migrantes, las mujeres y otros trabajadores, afirma. También denunciaron las acciones policiales contra quienes dirigieron protestas contra las políticas autoritarias del Gobierno.
Las organizaciones decidieron abordar las cuestiones de seguridad alimentaria, empleo, acceso a servicios de salud mediante tratamiento gratuito, transferencias de efectivo a los migrantes y las mujeres, las dificultades agrarias y las reformas de la legislación laboral contrarias a los trabajadores.
El regreso a las clases presenciales comenzó en varios estados de Estados Unidos, incluso en aquellos donde el coronavirus circula activamente, obligando a imponer cuarentenas para frenar focos de contagio entre los estudiantes.
En Estados Unidos, el inicio del año escolar -que ocurre regularmente durante el mes de agosto- ha sido muy diferente este año debido al azote de la pandemia de coronavirus. Grandes ciudades como Chicago, Houston, Los Ángeles, Miami, decidieron empezar las clases de modo virtual, frente a otras que dieron luz verde al retorno a las escuelas.
El gobernador del Estado de Nueva York -epicentro de la expansión de la COVID-19 en la primavera boreal- anunció este viernes que las escuelas podrían reabrir a modo presencial en áreas donde la tasa de test positivos esté por debajo del 5%. Cuando en la mayor parte del estado ese valor está actualmente alrededor del 1%.
Pero la ciudad de Nueva York, que ha anunciado que está considerando un modelo híbrido con entre uno y tres días de clases presenciales, aún tiene que confirmar qué formato tendrán sus 1,1 millones de estudiantes cuando se reincorporen en septiembre.
Por otro lado, gobernadores de los estados republicanos insisten en que todos los estudiantes vuelvan a las escuelas, apoyando la línea del presidente Donald Trump.
Este es el caso de Mississippi, Georgia, Tennessee o Indiana, donde las escuelas reabrieron esta semana o la semana pasada. En estas regiones, la epidemia se estabilizado desde finales de julio o principios de agosto, pero siguen con niveles altos de contagio.
El nivel de riesgo tolerado por las autoridades locales es mucho más laxo que los parámetros permitidos en otros países.
Sin embargo, más allá del discurso de apertura de los republicanos hay excepciones. El gobernador de Mississippi, Tate Reeves, se negó durante mucho tiempo a promulgar restricciones y solo hizo obligatorio el uso de la máscara en todo el estado el viernes pasado. Pero pospuso el inicio del año escolar para las escuelas secundarias donde hay brotes de la pandemia.
En uno de los casos, en un liceo fueron puestos en cuarentena un centenar de estudiantes. En el condado donde se encuentra ese centro educativo se registró una tasa de test positivos a covid-19 de 25% y los servicios de cuidados intensivos están copados, según el sitio CovidActNow.
«Para mí es bastante positivo», el reinicio, dijo Reeves a modo de defensa en Fox News el miércoles. «El sistema está funcionando, hemos identificado los casos positivos, encontramos sus contactos y estamos tratando de proteger a estos niños».
También se han decidido cuarentenas o cierres de establecimientos en Indiana y Tennessee.
Sin reglas
En otras zonas, la educación a distancia parece ganar terreno entre las preferencias: dos tercios de los estadounidenses quieren un regreso virtual a la escuela, según una encuesta de NPR.
Los profesores y sus sindicatos, también han ejercido presión sobre los responsables políticos, temerosos por su salud si el regreso a clases es obligatorio. Dos tercios prefieren enseñar en línea en agosto, según otra encuesta de NPR de esta semana.
El debate está contaminado por la pugna electoral. Trump hizo de la reapertura una prioridad, pero la decisión final no es suya.
La presión de la Casa Blanca llevó a los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) a emitir instrucciones claramente alineadas con la reapertura, alegando los riesgos de un aumento del abandono escolar en poblaciones vulnerables.
Pediatras coinciden en el valor de mantener activo el sistema educativo, pero advierten que esto solo se puede lograr si la epidemia de covid-19 está bajo control a nivel local.
«El ejemplo de Mississippi debería servir como advertencia para mostrar lo que sucede cuando se reabre antes de que se contenga el nivel de transmisión», dijo a la AFP Thomas Tsai, de Harvard.
Para el experto «todas las máscaras y filtros de aire del mundo no podrán minimizar el riesgo si la covid explota alrededor de las escuelas».
Sin embargo, el gobierno federal se abstuvo de establecer criterios cuantificados, en términos de incidencia del virus, para guiar a los tomadores de decisiones locales.
Estados Unidos es el país más afectado por la pandemia en términos absolutos con casi 160.000 muertes y más de 4,87 millones de contagios.
Continúa la lucha estudiantil por la «MatrículaCero»; estudiantes de la Universidad Nacional, realizan la protesta desde el 27 julio de 2020. Se encadenaron en las sedes de Bogotá, Medellín Palmira y Manizales, exigen el no pago de matrícula al Gobierno Nacional.
«No es lógico que en medio de esta emergencia sanitaria se cobre la matrícula en la universidad pública; razón por la que dicen el Estado debe responder».
Las protestas se desarrollan con los protocolos de bioseguridad establecidos; además se instaló un campamento humanitario en la portería de la carrera 26. Carlos, estudiante de Derecho, informó que “Los días previos a la toma de la sede Bogotá, fueron de preparación; se conformaron los comités de salud, pues, obviamente estamos en una pandemia y no podíamos irnos descalzos a realizar esto como si nada, y podíamos dar una excusa para que nos sacaran fácilmente, fue un tiempo de planeación”.
Al inicio de la manifestación los estudiantes tuvieron dificultades con la División de Vigilancia y Seguridad – DVS, de la Universidad Nacional; y aunque explicaron las razones de la protesta se generó un proceso de persecución en contra de los estudiantes que están en esta toma pacífica.
Carlos afirmó: “Estamos en un Estado que le gusta perseguir al pensamiento disidente, y que le gusta perseguir a la población colombiana que piensa diferente, y que tiene una actitud revolucionaria, y que tiene una actitud no conformista frente a la vida, frente a los problemas sociales en general”.
Aunque hubo una gran cobertura y divulgación a través de los distintos medios de comunicación. Según los estudiantes, los medios nacionales tergiversaron la información; afirmando que todos los semestres se le paga a los estratos uno y dos la matricula, lo cual es mentira.
Otra de las tergiversaciones seria que los estudiantes tendrían un 42% de descuento en la matrícula; afirmación que rechazo Carlos y agregó:
“Lo que se ve es que va a haber un alto porcentaje de deserción estudiantil, por la cantidad de estudiantes que están por fuera del rango de los estratos uno y dos, es de un porcentaje muy alto, es increíble”.
El Gobierno Nacional debe responder
Los estudiantes que participan en el plantón, afirman que exigencia es para el Gobierno Duque; “el gobierno debe cubrir los déficits fiscales históricos que tiene la Universidad Nacional, que hoy es superior a los 70 mil millones y no demora en llegar a los 80 mil millones de peso. Esta es una cifra mucho menor a la que el Gobierno le regaló en plena pandemia a los bancos, suma que se acerca a los 500 mil millones”. Invitan a la comunidad universitaria a unirse a las peticiones y pretensión por Matrícula Cero y pago del déficit fiscal.
Para los estudiantes es un descaro que el Gobierno cobren un derecho fundamental en plena crisis; La familias están sorteando la crisis en medio de la necesidad, desempleo y problemas económicos. Estas condiciones evidencia la necesidad que plantearse a la gratuidad no solo para este semestre, sino definitiva; además indican que la «Matrícula Cero» también debería aplicar para las universidades privadas.
Violaciones a los Derechos Humanos y estigmatización
“Han sido días de mucha tensión, la División de Vigilancia y seguridad nos ha tenido cercados, no hemos podido ir a buscar leña para hacer una buena fogata, no nos dejan pasar de la portería de la 26 y desde aquí hemos gestionado las necesidades que tenemos, la comunidad ha sido muy amena con nosotros, no solo la comunidad estudiantil, sino también los profesores y administrativos, nos han ayudado con mercado, con agua, sobre todo la comunidad barrial, las organizaciones sociales y movimientos también han venido a apoyarnos”.
Nicolás Garzón Becerra, estudiante de Derecho que desde el primer día les cortaron el servicio de agua que ni siquiera es potable dijo que “darse cuenta de que fuimos a la lavar algo en una llave que hay fuera de un edificio, inmediatamente quitaron el cerrojo de la llave para no dejarnos usarla”. Agregó que reciben apoyo de las familias, el Padre Campo Elías – Capellán de la Universidad Nacional y la Primera Línea de Bogotá.
Con respecto a la negociación con la universidad; los estudiantes aseguran que: “lo único que ha hecho la universidad es mandar el comunicado número 18 de la rectoría, donde aseguran que los estudiantes son unos irresponsables por no tener en cuenta que estamos en medio de una pandemia”.
Nicolás y Carlos invitaron a los estudiantes de las diferentes universidades en todo el país para que se sumen a este ejercicio de reclamar el no cobro de la matrícula o «Matrícula Cero«.
Carlos manifiesta “que es una discusión que comunidades, sociedades, incluso países en el mundo han resuelto y es que los derechos no pueden estar sujetos al mercado, en esta pandemia nos damos cuenta de que el modelo económico que tenemos en Colombia tiene pies de barro, no es un sistema que pueda sostener una sociedad en general, que además en Colombia se comprueba que es sustancialmente desigual, es decir no puede ser que la buena educación sea un privilegio”.
El acceso a educación universitaria no debe ser un privilegio
En las universidades del país, los estudiantes han luchado porque el acceso no sea un privilegio; es deber de los gobiernos garantizarlo, las luchas iniciadas en la pandemia por «Matrícula Cero«, son semilla para las luchas por la gratuita, una educación científica y al servicio de los colombianos, no del mercado.
El gobierno debe cubrir el déficit histórico, que solo en la Universidad Nacional asciende a 72 mil millones de pesos semestrales; y que a 2018 se calculaba en 15 billones de pesos. En medio de la pandemia el Gobierno Duque mediante decreto 662, ordenó la entrega recursos de tan solo 5 mil millones de pesos, recursos insignificantes ante déficit y desfinanciación de la educación superior.
Senadores y representantes apoyan las movilizaciones por «Matrícula Cero»
En una carta enviada por los senadores de la Bancada Alternativa a la Ministra de Educación María Victoria Ángulo voluntad política exigieron asegurar matricula cero para los y las estudiantes de las Universidades públicas. En la comunicación expresan:
“La pandemia ha afectado notablemente los bolsillos de las familias colombianas debido a la pérdida del empleo y las restricciones a la movilidad por las cuarentenas en las distintas ciudades, afectando entre otras, las posibilidades de continuar los estudios de educación superior, calculados en alrededor del 50% de deserción a lo largo y ancho del país, según un comunicado emitido por varios rectores de las principales universidades en días pasados.
La cifra, señalan los congresistas en la misiva, es mucho más preocupante para las y los estudiantes de las universidades públicas, pues las familias de los estratos 1 y 2 que han accedido a la educación superior son quienes más han sido afectados por no contar con garantías laborales, empleo formal o posibilidad de ahorro”.
A corredo del nostro articolo sul nuovo manifesto del World Social Forum, riportiamo un’intervista che Boaventura De Sousa Santos, professore di sociologia all’università di Coimbra, tra i fondatori del WSF, ha rilasciato alla direttrice della rivista on line Lavialibera, Elena Ciccarello.
De Sousa Santos, da poche settimane autore per Castelvecchi di un’agile riflessione sulla pandemia, La crudele pedagogia del virus, si interroga su quali debbano essere le lezioni da trarre dalla emergenza Covid-19, con particolare riferimento al rapporto tra uomo e natura, alla situazione del Sud del mondo, al ruolo degli intellettuali, al rapporto tra neoliberismo e democrazia e propone politiche concrete per la costruzione di un altro modello di civiltà.
In considerazione delle conoscenze sempre più convergenti sui rapporti causali tra il cambiamento climatico e il ripetersi delle epidemie, il professore ritiene che “la prima lezione da trarre sia che il rapporto tra natura e società che ha dominato il mondo dal XVI secolo, convertito in un sistema filosofico da Cartesio nel XVII secolo, sia giunto al termine. Questo sistema concepisce la natura come materia inerte, priva dell’infinito dello spirito: una risorsa a nostra disposizione e sfruttabile, senza limiti. In questa prospettiva, la pandemia suona come un segnale: la natura soffre lo sviluppo di tipo estrattivista, se continuiamo ad aggredirla potrebbe rivoltarsi contro la vita umana e mettervi fine”.
Una seconda lezione è che lo “Stato è importante e non solo uno strumento di oppressione. Negli ultimi 40 anni il neoliberismo ha diffuso l’idea secondo cui l’unico sistema regolatore razionale ed efficace delle relazioni sociali è il mercato. Cioè l’economia capitalista. E che, al contrario, lo Stato è corrotto, inefficiente e la sua partecipazione all’economia e alla società dovrebbe essere ridotta al minimo. Quando è arrivata la pandemia, però, nessuno si è rivolto ai mercati per ottenere protezione. Ci siamo rivolti allo Stato.”
La terza lezione è che “l’orientamento politico dei governi conta, almeno in tempi di pandemia. Durante la crisi alcuni Stati hanno riconosciuto più valore alla vita dei loro cittadini che all’economia, mentre altri l’hanno trattata come fosse subalterna, come se l’economia potesse prosperare su un mucchio di cadaveri. I governi di destra ed estrema destra hanno minimizzato la gravità della crisi, cercato capri espiatori, distrutto la poca protezione sociale che esisteva all’interno dei loro confini e causato disastri umanitari: penso al caso dell’Inghilterra, degli Stati Uniti, del Brasile, dell’Ecuador e dell’India.”
Infine, la pandemia ha mostrato con intensità drammatica l’estensione delle disuguaglianze sociali. De Suosa Santos indica il capitalismo, il colonialismo e il patriarcato come le tre principali forme di dominio dei tempi moderni. “Il capitalismo, come sistema economico e sociale, non può esistere senza il declassamento ontologico di esseri sottoposti a discriminazione razziale e sessuale, il cui lavoro può essere svalutato o addirittura non retribuito. Ovviamente colonialismo e patriarcato sono esistiti anche prima del capitalismo, ma sono stati successivamente riconfigurati e messi al servizio di quest’ultimo. Nella tradizione moderna, neri, indigeni e donne sono stati considerati più vicini alla natura e dunque inferiori. Anche il disastro ambientale è il risultato di questa triplice dominazione, che si fonda sul rapporto, di cui abbiamo già parlato, tra società e “madre terra”, come la chiamano gli indigeni dell’America Latina.”.
Quindi – prosegue il professore – “non ci sono poveri nel disastro ecologico, ci sono popolazioni impoverite in modo che altre (molto meno numerose) possano arricchirsi. Il concetto di povero è sociologicamente inerte. La catastrofe ecologica ovviamente colpisce tutti, ma lo fa in modo diverso: soffriamo tutti le conseguenze della crisi ambientale, ma la situazione è certamente peggiore per i milioni e milioni di profughi del cambiamento climatico. I Paesi Bassi sono certamente in pericolo per l’innalzamento del livello del mare tanto quanto il Bangladesh, ma i Paesi Bassi hanno molte più risorse del Bangladesh per difendersi. Questo è il tipo di disuguaglianza che si sta creando”.
Alla domanda rivoltagli dalla direttrice Ciccarello su “che cosa è il Sud” de Suosa Santos risponde che “il Sud è una metafora delle sofferenze causate dal capitalismo, dal colonialismo e dal patriarcato: non è un Sud geografico, ma politico e sociale. ll Sud è anche epistemico, annovera tutto il sapere nato dalle lotte di popoli e gruppi sociali contro le forme di dominio dei tempi moderni; è quella diversità del mondo che viene il più delle volte dimenticata, emarginata e soppressa dall’eurocentrismo e dalla monocultura della scienza”.
Queste conoscenze non sono mai state prese in considerazione, neppure criticamente, perché considerate volgari e superstiziose, non rigorose. Invece la mescolanza di saperi, scientifici e popolari crea ciò che egli chiama “ecologia dei saperi”, una forma di arricchimento reciproco che supera i pregiudizi che esistono pure tra saperi popolari, dove si vedono movimenti urbani avere poca sensibilità per i movimenti rurali, quelli femministi per quelli indigeni e viceversa, i movimenti ecologisti per le organizzazioni dei lavoratori etc. A tal proposito, il professore ricorda la sua esperienza nel movimento contro le agrotossine, che sono erbicidi, pesticidi, insetticidi, utilizzati nell’agricoltura industriale. “Al suo interno troviamo biochimici, biologi, agronomi e movimenti contadini, indigeni, ecologici che si trovano e rafforzano a vicenda in un’opera che non è esclusivamente epistemica: è politica”.
L’intervista prosegue sul ruolo che gli intellettuali hanno assunto durante la crisi, “indaguato” secondo il professore e ci spiega il perché. “Gli intellettuali producono quello che viene comunemente chiamato pensiero d’avanguardia, ovvero idee che vanno oltre la società. Accade però che quando la realtà contraddice nella pratica ciò che è detto nella teoria, si pensa che il problema sia la realtà e non la teoria”.
Commentando le riflessioni pubblicate da Giorgio Agamben e Slavoj Žižek durante la pandemia osserva: “Quando Giorgio Agamben ha parlato di Covid-19 come di un’invenzione dello Stato, non ha visto l’entità della pandemia. L’idea di uno Stato d’eccezione, autoritario e repressivo, che lui teorizza sulla scia di Pier Paolo Pasolini e Michel Foucault, è difficile da capire per cittadini che cercano uno Stato che li sostenga e protegga. In più, credo che si debbano fare distinzioni nel comportamento dei vari governi. Žižek, invece, ha proposto il “comunismo globale” come risposta alla grande opportunità offerta dalla pandemia. Penso che tale soluzione sia assolutamente irrealistica. Ogni volta che ho parlato di socialismo con gli indigeni dell’America Latina, loro mi hanno sempre risposto: il socialismo è un’altra trappola bianca, la sinistra e il pensiero socialista e comunista in America Latina sono stati a lungo razzisti”.
“Questi pensatori immaginano soluzioni globali a partire dall’esperienza europea, come è tipico del pensiero eurocentrico. Ma non esiste una soluzione adatta a tutto il mondo. Una taglia non va bene per tutti. L’alternativa, che per me deve essere anticapitalista, anticolonialista e antipatriarcale, può avere forme diverse nei diversi paesi. Il femminismo della classe media non ha molto a che fare con il femminismo delle favelas in America Latina o con il femminismo indigeno. Condividono la stessa idea della liberazione delle donne, ma hanno articolazioni e concezioni molto diverse di tale liberazione. È quella diversità su cui attiro sempre l’attenzione e che resta un grande problema per il pensiero d’avanguardia”.
“Per quel che mi riguarda, io mi considero un intellettuale di retroguardia. Voglio lavorare con i movimenti sociali, di cui rispetto il pensiero, e soprattutto con coloro che sono meno consapevoli dei pericoli che corrono, per avvertirli, aiutarli a dialogare, e avanzare con loro”.
Tornando alla lezione della pandemia, la direttrice Ciccarello domanda: “Dobbiamo quindi auspicare un ritorno dello Stato?”
Il professore risponde in senso affermativo precisando però che non possa trattarsi dello Stato neoliberale, che non protegge e configura “una democrazia a bassa intensità”, ma di uno Stato che debba essere reinventato. “La democrazia rappresentativa è finita. I partiti non hanno più la capacità di cogliere i diversi interessi presenti nella società e organizzarli. Dobbiamo creare nuove forme di azione politica che possano coinvolgere i partiti, ma partiti trasformati, partiti-movimento. Ci sono stati molti tentativi in tal senso; l’Italia, ad esempio, credo sia molto delusa dall’esperimento avviato con il Movimento 5 Stelle: si tratta di esperienze fallite che mostrano comunque il segno della storia. Abbiamo bisogno, per i prossimi decenni, di una reinvenzione dello Stato che passi attraverso le assemblee costituenti, dove la democrazia rappresentativa si combina con la democrazia partecipativa e deliberativa. Penso inoltre che i tre organi di sovranità non siano sufficienti, serve almeno un quarto organo per il controllo sociale partecipativo e democratico dei cittadini sull’attuazione delle politiche statali. Lo Stato stesso deve essere parte di una transizione che è paradigmatica”.
Concludendo l’intervista, al professore viene rivolto un ultimo interrogativo e cioè se il “cambio di paradigma” auspicato rischi di rimanere solo un’aspirazione se non viene tradotta in tempi rapidi in politiche, soluzioni ed esperienze concrete.
“Penso che ci stiamo dirigendo verso un cambiamento paradigmatico e di civiltà, che avverrà comunque: se attraverso la politica o le catastrofi, nessuno può prevederlo”. De Suosa Santos individua delle aree di intervento, oggetto di approfondimento nel suo prossimo libro edito da Castelvecchi in autunno, in cui questa transizione possa già avvenire. Per esempio cambiare la matrice energetica, decretando la fine dell’economia fossile; porre fine a tutti i contratti di concessione per la privatizzazione dell’acqua che non può essere più oggetto di profitto, l’introduzione di un reddito universale di base, che non dovrebbe esistere solo in caso di emergenza, ma essere permanente; valorizzare la piccola agricoltura cooperativa, quella contadina, familiare al fine di raggiungere la sovranità alimentare; ridimensionare i centri urbani instaurando un diverso rapporto tra questi e la campagna; considerare i vaccini un bene pubblico universale e non soggetti alla logica del profitto delle grandi aziende.
“Stiamo entrando in un periodo di pandemia intermittente. Mi auguro che la società prenda coscienza dei pericoli che corre e che si attrezzi. Sappiamo che le transizioni tra i modelli di civiltà sono spesso molto lenti, ma se non crediamo che siano possibili, allora davvero non ci sarà alcuna trasformazione”.
El secretario del Departamento de Educación, Eligio Hernández, anunció que los maestros no tendrán que presentarse a las escuelas la próxima semana, como estaba pautado en el calendario del nuevo año escolar que inició el 3 de agosto.
“Quiero anunciarles que la próxima semana estaremos extendiendo el teletrabajo para los maestros del sistema educativo público. Esto implica lo siguiente, implica que los maestros no van a estar presentes en la escuela de manera física”, explicó en un mensaje transmitido por redes sociales.
El titular de Educación indicó que la decisión se tomó tras evaluar las inquietudes de gremios magisteriales, entre ellos la Asociación de Maestros de Puerto Rico (AMPR).
“La agenda sistémica, las orientaciones y la discusión de los elementos que nos son requeridos por ley serán discutidas a través de la herramienta Microsoft Teams”, agregó Hernández.
El pasado lunes, el personal escolar comenzó a trabajar de manera remoto en medio de la emergencia que vive la Isla por el coronavirus (Covid-19). El calendario original de Educación establecía que el personal docente y no docente debía comenzar a trabajar de forma presencial en las escuelas a partir del 11 de agosto.
Los estudiantes están pautados para iniciar el nuevo semestre escolar de forma remota el próximo 17 de agosto y de manera presencial el 17 de septiembre.
“Hemos estado haciendo un análisis continuo, apoyado por los expertos y basados en los datos científicos”, agregó el funcionario. Indicó que la semana adicional de teletrabajo permitirá a la agencia asegurase de que cuentan con los materiales de prevención del Covid-19.
OtrasVocesenEducacion.org existe gracias al esfuerzo voluntario e independiente de un pequeño grupo de docentes que decidimos soñar con un espacio abierto de intercambio y debate.
¡Ayúdanos a mantener abiertas las puertas de esta aula!