La Asociación Civil Con La Escuela presentó el informe final de su programa de monitoreo “Red de Observadores Escolares 2022- 2023” cuyo objetivo principal es exponer ante la opinión pública la situación escolar venezolana.
Desde finales de noviembre de 2022 la organización implementó este proyecto con la aplicación de 4 encuestas para generar información de dominio público sobre el estado de los derechos educativos en Venezuela y la situación de escuelas, alumnos y docentes en 79 planteles de educación inicial, primaria y media, ubicados en siete estados del país.
Durante la presentación el Coordinador General de Con la Escuela, Oscar Iván Rose, informó que “el estudio mostró que garantizar el derecho a la educación es una tarea pendiente en Venezuela”. El educador recuerda que en la CRBV en su artículo 103 está establecido este derecho pero la realidad es que “las escuelas sufren deterioro en su infraestructura, la repitencia aumenta y la calidad del aprendizaje disminuye”.
Un dato a destacar dentro del informe final presentado por la Asociación Civil Con la Escuela es que el 68% de las escuelas públicas son las más afectadas por la escasez de docentes. “Debemos tener presente que docentes bien formados, apoyados y valorados son esenciales para garantizar educación de calidad y lograr cumplir los objetivos de la Agenda 2030. Por esta razón, los docentes son prioridad para la UNESCO”, señaló el coordinador de Con la Escuela.
Como conclusión este informe presenta tres puntos:
1. Múltiples factores vulneran el derecho a la educación de los estudiantes
2. La precaria situación de los docentes afecta su presencia en las escuelas y
3. Un recinto escolar deteriorado e insuficiente no garantiza el día efectivo de clases.
Para conocer en detalle el informe del Observatorio “Red de Observadores Escolares 2022- 2023”, les invitamos a visitar la página web de Con la Escuela
En respuesta a la aprobación por el Consejo de Seguridad de la ONU de la resolución que exige a los talibanes levantar urgentemente las restricciones que vulneran los derechos de las mujeres y las niñas en Afganistán —votada a raíz de la reciente prohibición de que las mujeres afganas trabajen con la ONU en el país— Joyce Bukuru, responsable de trabajo de incidencia de Amnistía Internacional ha manifestado:
“El Consejo de Seguridad ha aprobado la resolución en un contexto de ataque implacable a los derechos humanos de las mujeres y las niñas en Afganistán. Los talibanes tienen la obligación de cumplir la resolución, levantar de inmediato las prohibiciones y restricciones sobre los derechos de las mujeres y las niñas, incluidos los derechos al trabajo y la educación, y poner en libertad a todas las personas que están detenidas por protestar o denunciar las prohibiciones”.
“Aunque se trata de un paso en la dirección correcta, la resolución no abarca la obligación de rendir cuentas de los responsables de la vulneración sistemática de derechos. Tampoco fija las medidas concretas que deben adoptar los miembros del Consejo de Seguridad para apoyar las iniciativas en curso destinadas a restituir los derechos a las mujeres y las niñas en Afganistán y a hacer rendir cuentas a los talibanes, en cuanto autoridades de facto, por sus violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos de las mujeres y las niñas.”
“Afganistán tiene obligaciones en virtud del derecho internacional de los derechos humanos, pero ninguna de las iniciativas tomadas hasta ahora han detenido los abusos de los talibanes. Esta resolución debe ir acompañada de máxima presión internacional para enviar a los talibanes el mensaje de que los derechos de las mujeres y las niñas no son negociables: son universales e inalienables.’’
Información complementaria
El 5 de abril de 2023, los talibanes anunciaron su decisión de prohibir a las mujeres afganas trabajar con la ONU, ampliando una prohibición anterior de trabajar con ONG. Este anuncio se ha producido en un momento en el que Afganistán atraviesa una crisis humanitaria sin precedentes.
Amnistía Internacional ha documentado anteriormente cómo los talibanes están devastando las vidas de las mujeres y las niñas de Afganistán con la represión de sus derechos humanos. Desde que tomaron el control del país en agosto de 2021, los talibanes han violado los derechos de las mujeres y las niñas a la educación, al trabajo y a la libre circulación; han diezmado el sistema de protección y apoyo para quienes huyen de la violencia de género en el ámbito familiar; han detenido a mujeres y niñas por infracciones menores de normas discriminatorias, y han contribuido al aumento del número de matrimonios infantiles, precoces y forzados en Afganistán.
Amaya de Miguel nos ofrece caminos que pueden dar respuesta a la vida cotidiana en familia desde el punto de vista de la crianza y la adolescencia, aunque se centra más en los problemas de los primeros años: gestión de enfados, peleas entre hermanos, el tema de los deberes escolares en casa, el orden, las pantallas… Incluye también herramientas de “disciplina juguetona” que a través del juego, canciones y humor pueden resultar recursos eficaces para solucionar las situaciones más difíciles y complicadas del día a día, para reducir la tensión emocional y para conseguir que los niños y las niñas interioricen las conductas positivas.
Amaya de Miguel Sanz es licenciada en Historia del Arte y Filología Hispánica. Antes de dedicarse a guiar a padres y madres, encadenó varios puestos de dirección en instituciones culturales, tanto en España como en los Estados Unidos. También ha dado clases de arte en universidades americanas y en los mejores museos de España. Oriunda de Valladolid, ha vivido en varios países y actualmente está radicada en Roma.
Amaya de Miguel es experta en educación positiva. Es fundadora de Relájate y Educa, una escuela online por la que han pasado cientos de padres y madres y que tiene mucho éxito en redes sociales. Ha escrito un libro con el mismo título: Relájate y educa. Soluciones eficaces para los conflictos cotidianos (Plataforma Editorial, 2021) en el que explica en clave práctica algunas herramientas para lograr una buena convivencia dentro de la familia.
Reseña
Un libro necesario para las familias que se encuentren en apuros. Nadie nos enseña a ser padres ni madres y, a veces, nos encontramos con situaciones embarazosas a las que no sabemos darles una salida que vaya en beneficio de nuestros hijos e hijas.
“Nosotros, los adultos que tenemos niños a nuestro cargo, podemos encontrar la mejor melodía para que nuestros hijos nos sigan. Las canciones, los juegos, hacer el payaso y los cuentos son melodías muy eficaces y que, además, generan un vínculo fuerte entre el adulto y el niño”.
Se trata de crear vínculos de equipo, de familia, de pertenencia al grupo… de esta forma el clima de convivencia será más sencillo y todos giraremos en torno a objetivos comunes que harán engrandecer a los menores, en la confianza del respaldo familiar que tiene detrás y que no lo va a dejar tirado, lo va a entender y le va a ayudar ante los problemas que le vayan sobreviniendo.
Lo importante es que veamos que nuestros niños y niñas tienen dificultades, cada edad tiene las suyas, pero que nos quede claro que ellos no son el problema. En algunos casos se trata de falta de madurez, en otros están exigiendo nuestra atención, en alguna ocasión tienen problemas en la escuela con los maestros o con los compañeros… pero siempre debemos estar a su lado, con cariño y respeto para resolver cualquier dificultad.
En el libro se ponen muchos ejemplos de lo que es la rutina familiar y cómo tratarla para dar ese cambio con el que queremos que nuestra convivencia mejore. Trata los problemas desde el punto de vista de la pedagogía positiva, haciendo que sea el propio niño o niña el que se involucre en dar soluciones y de esta forma se sienta partícipe de su propio desarrollo personal, sin dejar de lado la firmeza del adulto en las actuaciones, una vez consensuadas las normas que nos guíen en nuestra familia.
Las herramientas que se nos presentan en este libro van a ayudarnos a conseguir que tus hijos aprendan y hagan suya la conducta positiva porque así conseguiremos que la interioricen y esta motivación interna perdure en el tiempo.
Nos dice la autora que la clave está en empezar a hacer las cosas de otra manera. En cambiar las estructuras que no funcionan y sustituirlas por otras. En renovar tus recursos. Se trata de abordar las situaciones cotidianas difíciles desde un ángulo nuevo. En el momento que el adulto cambia su manera de afrontar un conflicto, cambia también la reacción del niño.
Nos dice Amaya que todas las preguntas y comentarios que aparecen en el libro son reales, algunas son síntesis de muchas preguntas repetidas y otras son transcripciones literales de las consultas que le han hecho. Sus respuestas están elaboradas a partir de las bases de la pedagogía que sigue: el respeto profundo, el juego, la comprensión de tu hijo, la firmeza y la consistencia y, sobre todo, el amor visible.
A lo largo del libro te encontrarás con un símbolo que te indica estrategias de “disciplina juguetona” que se basan en el sentido del humor, el juego, las canciones y los cuentos.
“La disciplina juguetona es una estrategia pacífica que fortalece el vínculo con los niños y los hace sentirse atendidos, queridos y respetados mientras se los guía hacia las conductas positivas”.
Creo que este libro puede venir muy bien a las familias para salir del bucle en que se encuentran las soluciones repetitivas que no dan resultado y que cada vez van perjudicando más el ambiente familiar. El lenguaje es muy cercano y es entretenido verte reflejada en las situaciones que plantean otras familias, es decir, nos va a ayudar de todas formas.
Nos dice Amaya en el Epílogo que de los cientos de adultos que han conseguido construir una familia en armonía ha aprendido algo, y es que lo más importante para lograr el cambio es la transformación del adulto en cinco áreas:
• Pasar de centrarse en la conducta del niño a centrarse en construir un buen vínculo con él.
• Pasar de actuar regañando ante las equivocaciones a actuar siendo un guía que acompaña y muestra el camino que seguir.
• Pasar de considerar a la niña una enemiga a la que debo vencer a verla como una niña que necesita ayuda para superar sus dificultades.
• Pasar del lenguaje basado en la hostilidad (gritos, castigos, amenazas, chantajes y premios) a un lenguaje basado en la conexión y la alegría.
• Pasar de una vida en la que las prioridades son externas a una vida en la que se priorizan las necesidades emocionales de todos, incluidas las de los padres y las madres.
La antropóloga argentina Rita Segato, voz imprescindible del movimiento feminista, destila cierta esperanza cuando habla del futuro porque, asegura, ha percibido de primera mano “un activismo masculino que busca una libertad que el hombre tampoco tiene”, y que confirma una de las ideas clave de su discurso: “La lucha de las mujeres no es por las mujeres, es por toda la humanidad”.
En esa misma línea, Segato (Buenos Aires, 1951) invita a reflexionar sobre la ternura o la fragilidad en los grandes liderazgos políticos: “son características muy femeninas que tienen los grandes estadistas”, y que las observa en la personalidad del presidente chileno, Gabriel Boric.
“Esa manera espontánea de ocupar la posición que le toca no debe ser fácil para un joven. Merece mi confianza”, se sincera la académica en una entrevista con EFE en la azotea de la Municipalidad de Recoleta, cerca del centro de la capital chilena, hasta donde ha llegado para participar en la Feria del Libro de las Ciencias Sociales.
Segato, que fue invitada por el mandatario a su investidura el 11 de marzo del año pasado, destaca “el papel importante que cumplen las mujeres” en el Ejecutivo de Boric, pero ante su desafío de convertirse en el “primer Gobierno feminista”, tal y como prometió cuando llegó al cargo, la académica cree que “se necesita un largo debate sobre qué es una visión del mundo y una politicidad femenina”.
“¿Cómo habría que reformar la estructura estatal para que el Estado pudiera ser cuidador y femenino?”, pregunta retóricamente.
Recuperar la narrativa del proceso
Segato también estuvo en Chile en el tramo final de la campaña del “Apruebo” del plebiscito del 4 de septiembre, para participar en un acto feminista multitudinario pocos días antes de la votación en la que una amplia mayoría rechazó la propuesta de nueva Constitución que apuntaba a convertirse en la más progresista de la región.
“Es posible que, de alguna forma, la Asamblea Constituyente se distanciara un poco de la experiencia de la gente y de la realidad e historia de la nación”, señala.
Sin embargo, para ella, “un error fue centrar todas las expectativas en un resultado”, en lugar de poner énfasis “en el proceso”, que considera que en Chile fue “extraordinario” y “de una fuerza insuperable”.
Dice, también, que en este segundo intento que se está llevando a cabo para escribir una nueva Constituciónha detectado “una dificultad muy grande” para crear otro relato que permita “recuperar y potenciar con fuerza la narrativa del proceso que, además, sigue en curso”.
Mandatos de masculinidad en los hombres
Reconocida referente en el mundo por sus investigaciones sobre la violencia de género, el poder en el sistema patriarcal y las relaciones entre género, raza y colonialismo, con frecuencia se puede escuchar a Rita Segato en charlas y presentaciones o leer sus opiniones en la prensa.
“Creo mucho en lo que estoy haciendo en ese momento: poner nombre a lo que hay en las experiencias de la gente, pero que –por alguna razón– no se ha nombrado y, al hacerlo, se originan destellos de conciencia y lucidez”, precisa.
“La gente –añade– quiere reflexión y busca vocabulario, pero necesitamos narrativas que iluminen lo que está pasando y ayuden a entenderlo para poder modificar sus vidas, sus relaciones y sus posiciones”.
Más allá de los avances en discursos, temas y presencia de las mujeres que la antropóloga –y también experta en etnomusicología– reconoce, está pendiente que los hombres “entiendan” el sistema patriarcal que los encasilla en un “mandato de masculinidad” que –ironiza– es un “muy mal negocio” para ellos.
“La lucha de las mujeres es por toda la humanidad”
“El patriarcado es un orden fundacional, arcaico; fue la primera forma de extracción de plusvalía, de robo de valor, de opresión y la primera creación de una jerarquía de prestigio y de poder que obliga a los hombres a mantener determinadas actitudes y esfuerzos”, señala Segato.
Sin ese “mandato”, está convencida de que incluso las nuevas formas de guerra que achacan países de Latinoamérica como Colombia, El Salvador o México podrían acabarse porque “no habría reclutamiento de jóvenes capaces de matar para mostrarse hombres, aunque el riesgo para su vida sea inmenso, porque mostrarse machos es más importante que vivir”.
Por: Ilse Valencia / Eric Noxpanco / Emmanuel Medina
Sandra Michelle y Padme Nicole Gómez Tenorio son dos hermanas de nueve y cinco años que transformaron un tiradero de basura de la colonia Colina del Sur (en la alcaldía Álvaro Obregón) en un parque. Gracias a estas pequeñas hoy el sitio, en vez de atraer moscas y delincuencia, reúne a vecinos y genera nuevas formas de convivencia.
Michpa, como las niñas llaman a esta área de juegos y recreo, es la concreción de un proyecto desarrollado en el Programa Adopte Un Talento (PAUTA), del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM.
Recuperar espacios para la niñez
Michelle y Padme tienen un lema que siguen a cabalidad: “Buenos pensamientos, buenas palabras y buenas acciones para construir un mundo mejor”. Ambas fueron diagnosticadas con sobredotación intelectual. Por su curiosidad y pasión por la ciencia se integraron a PAUTA. Michelle ingresó a los cinco años y su hermana a los cuatro.
En septiembre de 2021, las dos decidieron recuperar un lote abandonado y convertirlo en un parque, pues el más cercano a su casa está cerrado y es inseguro (se localiza junto a un barranco). “Mi hermana y yo encontramos un terreno perfecto para eso, pero era un basurero donde se cometían delitos”, explica Michelle, quien cursa el tercero de primaria.
Tras analizar el espacio las niñas comenzaron a pensar en cómo generar un área verde con juegos y luminarias. Para ello consideraron tanto las dimensiones del tiradero de basura cercano a su casa como los intereses vecinales. Con eso como punto de partida, bocetaron un plano.
“A ellas les gustan las matemáticas y las usaron para determinar de qué tamaño era el terreno y si podría convertirse en algo más. También se preocuparon por establecer cuáles eran las necesidades de su comunidad”, detalla la coordinadora de PAUTA, Gabriela de la Torre.
Padme, quien cursa tercero de preescolar, expone que un parque “es un espacio amplio con flora, fauna, bancas y bebederos. Los hay acuáticos, temáticos, industriales, urbanos, para bebés, de diversiones y de bolsillo”. Michelle complementa diciendo que estos últimos son “perímetros pequeños que el gobierno rescata y transforma o modifica para hacerlos más amigables”; esa modalidad fue la que más les llamó la atención.
“Los parques son muy importantes pues mejoran el ambiente y la vida de los citadinos. Relajan la mente, son islas de salud y los pulmones de las grandes ciudades”, señala Michelle. Su hipótesis fue que, crear uno de bolsillo en la colonia Colina del Sur, “recuperaría áreas verdes, brindaría un lugar de esparcimiento y mejoraría la vida de sus habitantes”.
El proyecto fue presentado en la Séptima Feria Estatal de Ciencias PAUTA, en la Ciudad de México, en julio de 2022. Es ahí donde comenzó la aventura de Michelle y Padme.
Al principio lo propusieron a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, “nos dijeron que el terreno daba para un parque en plenitud, porque aunque antes se veía chiquito por tanta basura, ahora luce grande”, recuerda Michelle. El 29 de noviembre de 2022, lo llevaron a la Cámara de Diputados y posteriormente lo presentaron en la alcaldía Álvaro Obregón. En diciembre de ese año comenzaron los trabajos y, por fin, el 21 de marzo de 2023, se inauguró.
Las niñas quieren que el sitio se llame Michpa “porque es la mezcla del nombre de mi hermana con el mío”, explica Padme.
PAUTA, la ciencia y las infancias
El Programa Adopte Un Talento nace en 2007, en el ICN, como una iniciativa del entonces director, Alejandro Frank, para abrir espacios donde niñas, niños y adolescentes tengan contacto con la ciencia.
“La finalidad es evitar la fuga interna de cerebros, pues aunque hay infantes a quienes les gustan las matemáticas, las ingenierías, la física, la química o la biología, muchos no las ven como una opción de vida”, expresa Gabriela de la Torre.
Para evitar eso, PAUTA trabaja con niñas y niños desde los cuatro años y les da seguimiento hasta los 18, si ellos así lo desean. La coordinadora añade que son las mismas infancias las que dan vida a la iniciativa, pues son ellas quienes proponen nuevos talleres y proyectos.
“Además de desarrollar las habilidades científicas, trabajamos el pensamiento crítico, es decir, en la manera de comprender el mundo y de decidir de manera más informada y consciente”.
Son 47 mil niños y niñas de entidades como Chiapas, Nuevo León, Puebla, Tlaxcala, Querétaro, Morelos, Michoacán, Jalisco, Estado de México y CDMX, y de países como Guatemala, Belice, Colombia y Perú, quienes dan testimonio de la efectividad de este esfuerzo.
“La mayoría de nuestra población son los primeros de sus familias en estudiar una carrera. El 80 por ciento de quienes se han quedado con nosotros por más de una década entran a la universidad y se inscriben en alguna disciplina científica o ingeniería”, subraya la coordinadora.
Soñando con ser científicas
A sus nueve años, Michelle —o Michi, como le dicen sus cercanos— tiene un largo currículum vitae. Además de ser parte de PAUTA, desde 2019 es acompañada por el grupo Altas Capacidades Mx, que apoya a familias con hijos sobresalientes; ha sido entrevistada en el programa televisivo Mujer ejecutiva y participado como invitada en la emisión radial Preguntamos porque somos niños.
También ha colaborado con el Museo de Geología de la UNAM en temas relacionados con insectos y en 2022 publicó su primer libro, Hablemos de Michelandia y otros cuentos, cuyos fondos destina a ayudar a los niños con cáncer de la Casa de la Amistad.
Por su parte, Padme, a sus cinco años, además de estar en el mismo programa universitario que su hermana acaba de ser aceptada en Preguntamos porque somos niños.
A decir de ambas, el Programa Adopte Un Talento “es un espacio donde se combinan ciencia y magia”, pues les dio las herramientas para hacer realidad un parque que sólo vivía en sus mentes. El proyecto de las hermanas Gómez se suma a los más de tres mil 500 impulsados por PAUTA desde hace siete años.
“Para acompañar a Michelle y Padme en este esfuerzo, primero las impulsamos a conocerse a sí mismas. Después las orientamos para que detectaran qué hay en donde viven y qué les gustaría transformar”, menciona Gabriela de la Torre.
Este año, las hermanas planean medir el impacto de su parque pues como dice Padme, vino a cambiar muchas cosas. “Antes no conocíamos a los vecinos; hoy tenemos más amigos. Una niña y yo nos encontramos en los columpios y ahora nos caemos bien”.
Por su parte, Michelle comenta que antes pensaba que no había más personas de su misma edad en la colonia porque nunca las veía jugar en las calles, ahora se siente feliz por lo logrado. “Esto beneficia a las familias porque disfrutan de este espacio y conviven más”.
Tras la experiencia, las hermanas Gómez saben que quieren ser científicas e invitan a otros niños y niñas a proponer y concretar proyectos como el suyo. “Cuando vean un lugar donde tiran basura rescátenlo”, señala Padme. “Sigan sus sueños y con un poquito de esfuerzo todo se puede hacer realidad”, enfatiza Michelle.
Para finalizar, la coordinadora de PAUTA recomienda a las infancias, y a quienes transitan a la juventud, que exploren lo que les gusta sin temor de preguntar, pues ésa es la mejor manera de aprender “y son las infancias quienes cambiarán el mundo”.
Ideas destacadas
Sandra Michelle y Padme Nicole Gómez Tenorio, dos hermanas sobredotadas, convierten un tiradero de basura en un parque en la colonia Colina del Sur.
El proyecto fue desarrollado en el Programa Adopta un Talento (PAUTA) del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM.
Las hermanas utilizaron sus habilidades matemáticas y preocupación por la comunidad para crear un área verde en su vecindario.
El parque se convirtió en un espacio que fomenta la convivencia entre vecinos y mejora la calidad de vida de los habitantes.
El proyecto fue presentado en la Séptima Feria Estatal de Ciencias PAUTA y recibió el apoyo de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda y la alcaldía Álvaro Obregón.
PAUTA trabaja con niñas, niños y adolescentes desde los cuatro hasta los 18 años, desarrollando habilidades científicas y pensamiento crítico.
Más de 3.500 proyectos han sido impulsados por PAUTA en los últimos siete años, beneficiando a miles de infancias.
Las hermanas Gómez planean medir el impacto de su parque y animan a otros niños y niñas a emprender proyectos similares en sus comunidades.
La coordinadora de PAUTA recomienda a las infancias explorar sus intereses y hacer preguntas, ya que son ellos quienes cambiarán el mundo.
En España hay 3.386 mujeres que viven con una pulsera telemática que geolocaliza a su maltratador -que porta otra- para que, si sus agresores se saltan la orden de alejamiento, ellas reciban un aviso y puedan ponerse a salvo mientras llega la policía.
Solo en febrero se instalaron 293 dispositivos de seguimiento telemático, un 100,7 % más que un año antes.
El número de pulseras telemáticas instaladas para vigilar el alejamiento del agresor por violencia de género desde 2009 es de 13.468.
VioGén y Atenpro
Según los últimos datos del Boletín Mensual Estadístico de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género correspondientes a febrero, en España hay 45.032 mujeres que viven con protección policial por riesgo de ser agredidas por sus parejas o exparejas, un 17,3 % más que un año antes.
Los casos activos por violencia de género en VioGén -sistema de protección de las víctimas de violencia machista del Ministerio del Interior- son 75.858, un 9,3% más que un año antes
El número de usuarias activas en ATENPRO -servicio telefónico de atención y protección para víctimas de violencia de género- es de 17.328, un 4,5% más que un año antes.
El número de altas en ATENPRO desde 2005, cuando se creó, es de 132.891. Durante el mes de febrero de 2023 se han registrado 886 altas, un 22,4% más que un año antes.
Llamadas al 016
En febrero se recibieron 8.124 llamadas pertinentes, un 8,5% más que un año antes.
Desde la puesta en marcha del 016, en septiembre de 2007, y hasta el 28 de febrero se han recibido 1.153.971 llamadas pertinentes.
La tasa más alta de llamadas por millón de mujeres la registró la Comunidad de Madrid (652,7), seguida de Canarias (589,6).
En febrero se han recibido 638 consultas en el chat on line, 445 a través de WhatsApp y 139 por correo electrónico.
Desde marzo de 2021, el 016 atiende, además, consultas en materia de otras formas de violencia contra la mujer.
El número de mujeres asesinadas por violencia de género asciende a 1.196 desde 2003. Y 49 menores han sido asesinados por sus padres o las parejas de sus madres desde 2013.
El número de menores huérfanos por violencia de género asciende a 391 desde 2013.
Recientemente se han publicado una serie de cifras que una vez más llevan al país a ocupar el primer lugar en oprobiosas estadísticas: Somos el primer país junto con México con el mayor número de horas de trabajo por semana (48 Horas). Así mismo, con menos horas de sueño y con la mayor cifra de informalidad con un 53,1%.
Estas cifras reflejan extenuantes jornadas laborales, la inseguridad de la informalidad y el nulo efecto que tienen sobre la productividad, situación que para las mujeres es de mayor impacto, pues, el trabajo de los cuidados demanda adicionales jornadas y diversos esfuerzos. En Colombia las mujeres dedican diariamente en promedio siete horas, 46 minutos, al trabajo del cuidado, se encuentren o no vinculadas a trabajos remunerados; esto no las exceptúa de realizar estas actividades, mientras que los hombres dedican tres horas y seis minutos.[i]
Estas líneas y gráficas introductorias expresan con claridad el nivel de sobre – explotación humana y opresión que son constitutivos del mundo del trabajo y trazan la primera línea de reflexión al abordar la reforma laboral en curso: El trabajo digno es la lucha en contra del sufrimiento de la clase que vive del trabajo, pues es claro que toda sociedad necesita producir para poder reproducirse a sí misma. Ahora bien, en el modo de producción capitalista, esto se hace a través de una forma que no solo provoca injusticias y sufrimiento, sino que en última instancia puede llevarnos a la extinción como especie y del planeta.
No son costos laborales, son derechos laborales
La excepción que se había hecho regla en la contratación a través de la prestación de servicios y no de los contratos indefinidos, se invierte en el proyecto de ley. Si bien es cierto esto no aplica para los empleos públicos, es una medida necesaria para regular la subcontratación y las inequitativas relaciones que contiene.
Este uso generalizado de la prestación de servicios contribuye a la externalización de costos laborales como la seguridad social, la flexibilización laboral y desdibuja el trabajo como centro de la labor, pues en su mayoría, los pagos dependen más que del trabajo efectuado, de la entrega de informes y fuentes de verificación. En tal sentido, un o una “contratista” no solo hace su trabajo, sino que a la vez debe evidenciar que hizo lo que correspondía, esto es, tiempo adicional que no se reconoce y en caso, de no representar una fuente confiable de lo realizado, simplemente se retiene el pago. Es decir, el trabajador o la trabajadora no solamente se encuentra mal remunerado, llevando a cabo labores permanentes y subordinadas, sino que entra en una lógica de demostración de su trabajo. Sumado a esto, no se le paga a tiempo, ello explica por qué las y los trabajadores lo que hacen con su salario es pagar deudas, recreando una cotidianidad “al debe” con la inseguridad y la inestabilidad que ello acarrea en términos materiales y emocionales; dando como resultado, trabajadores que se endeudan para pagar su seguridad social y poder seguir trabajando.
De lograrse, la reforma puede contribuir a restablecer la estabilidad laboral a partir de la contratación, de las disposiciones que prohíben los despidos injustificados, garantizan la reducción de la jornada laboral, los recargos nocturnos y las medidas de protección.
No obstante, estas medidas se dirigen a quienes ya tienen algún tipo de trabajo y esto se ha convertido en una de las principales justificaciones del empresariado y los empleadores para oponerse al proyecto. Afirman que la reforma aumenta los costos laborales, no genera empleo y que es un “pliego sindical” al ser proclive a mejorar las condiciones de los trabajadores actuales.
Lo descrito anteriormente expresa la disputa central: El proyecto de ley se desarrolla con el propósito de restablecer garantías a los y las trabajadoras, dar curso a disposiciones de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y a pactos de derechos humanos ante la regresividad en materia de derechos sociales, laborales y sindicales propios de las contrarreformas neoliberales y resultado de la violencia contra el movimiento sindical. Ante el carácter restitutivo de la reforma, la respuesta de los gremios y los empresarios es la esperada: Ni un ápice para las y los trabajadores. La reducción de las ganancias para los empresarios es impensable, porque finalmente de esto se trata: A mayores derechos obtenidos por el trabajo, mayores costos laborales. Los derechos restituidos únicamente reducen un poco el margen de sus ganancias, no los van a llevar a la quiebra, pero no van a ceder nada. Su preocupación nunca ha sido la generación de empleo, sino precarizarlo cada vez más para obtener más ganancias.
Aquí se encuentra la segunda línea de reflexión: El alcance político de los contenidos de la reforma, no la reforma en sí misma, lo que permite reconocer la lucha obrera, antipatriarcal y popular que le subyace y que podría potenciar la lucha política de la clase trabajadora superando una lectura legislativa.
Algunas de las limitaciones de la reforma están relacionadas precisamente con el carácter restitutivo. Sin duda, el enfoque de derechos no es un asunto menor, solo que a la vez restringe los alcances de lo que podría desarrollarse en la esfera de gobierno. Aquí nos encontramos con el interés de gobernar y no de disputar a los dueños del capital en medio de alianzas inestables. Así mismo, Colombia es un país de pequeñas empresas: De 1.809.330 empresas, 4.821 son grandes empresas, 13.203 medianas, 56.890 pequeñas empresas y 1.774.416 microempresas[ii], por lo que será necesaria una política fomento y fortalecimiento de la pequeña industria local y nacional. Ahora bien, de lograrse la reforma, sin duda será un paso más en la larga lucha de las y los trabajadores. Por lo pronto, la tendencia es a reducir sus propósitos en el legislativo o a la negativa de aprobación, una posibilidad que no se puede descartar y que, de ser así, sería la punta de lanza para nuevas disputas y luchas, no a favor de la reforma, sino en contra de la precarización de la vida.
Esto no es vida
La introducción de cambios en el mundo del trabajo ha generado un nuevo modelo de dominación a nivel global que se soporta en los procesos de precarización de la sociedad, la vida, la existencia y su reproducción y el régimen de derechos comunes. Este modelo se incrusta con las particularidades históricas del capitalismo como la depredación, el despojo, la virtualización y la catástrofe ecológica[iii].
Este proceso de precarización hace parte de la lógica depredadora del capital que se expresa en consumir la vida y la fuerza de trabajo, en la brutalidad de valorizar el trabajo por debajo de los costos de vida, lo que ha generado una creciente injusticia social y lo que pareciera un contrasentido. Si se reconoce que las y los trabajadores producen la riqueza en el mundo, el resultado es: Trabajadores pobres en medio de sociedades precarias.
En esta lectura se encuentra la tercera línea de reflexión, la necesidad de enfocar la actual discusión acerca del trabajo en la precarización de la vida y con ello situar de mejor manera la disputa política e ideológica al tener la reforma laboral al centro del debate público y social. Así se amplían los horizontes de lucha hacia la clase que vive del trabajo y hacia las mujeres, pues un eje clave de su acción política está en las condiciones materiales para la vida, los conflictos y las luchas que en los últimos años ellas han protagonizado: Impugnan las formas extremas de discriminación, violencia y explotación laboral.
Una persona precarizada es un tipo ideal con características de clase. Son “habitantes” con un rango más limitado de derechos que los “ciudadanos”. Dado que no poseen formas de seguridad laboral, como las oportunidades de ganar ingresos adecuados, la protección frente a los despidos arbitrarios y las regulaciones sobre las contrataciones y despidos, las oportunidades de movilidad en términos sociales y de ingresos, la protección contra accidentes y enfermedades en el trabajo, la oportunidad de ganar nuevas habilidades y de hacer uso de ellas y la seguridad asociada a la representación sindical. Así mismo, es necesario considerar que la precariedad laboral debe analizarse a partir del cruce de las dos dimensiones: El trabajo y el empleo. El trabajo es precario cuando está mal retribuido y no provoca interés en las personas que trabajan. Mientras que la precariedad del empleo se genera cuando este es incierto y no es posible prever el futuro laboral, restringiendo los derechos sociales del trabajador o la trabajadora al ocupar una posición inferior[iv].
En tal sentido, se hace necesario abordar la multiplicidad de problemáticas en los cambios en el mundo del trabajo y los diferentes cuerpos, sujetos y grupos que, como resultado de la experiencia cotidiana y concreta de la explotación, requieren alternativas al mundo del capital. En ello encontramos a las y los trabajadores de plataformas y los cambios introducidos por la digitalización, los cuales reproducen patrones clasistas, de género y raciales que profundizan la precarización y el deterioro de las condiciones de vida y trabajo. El modelo de negocios que traen las plataformas digitales (apps) perfecciona los instrumentos de las empresas para obtener mayores beneficios y evadir sus responsabilidades fiscales y como empleadores[v].
Aunque la economía on-demand se comercializó como un servicio para el bien común, nunca fue realmente así. Los servicios se diseñaron para satisfacer las necesidades de profesionales con exceso de trabajo, por lo que siempre han servido a un grupo desproporcionadamente acomodado de personas. Mientras se aprovechaban de la mano de obra de trabajadores precarizados que tenían poco control sobre su trabajo, estos cobraban bastante mal y por lo general, se les negaban los derechos y beneficios de la condición de trabajador. En el nuevo mundo de todo on-demand: “O eres de la realeza mimada y aislada (…) o eres un sirviente del siglo XXI”[vi].
Un día de tan solo 24 horas
Dibujo de un niño de la India, quien oía a su padre decir que “su esposa no trabajaba”. Fuente Sindicato de Trabajadoras del Servicio Doméstico (SINTRASEDOM)
Aproximadamente siete horas dedican diariamente las mujeres al trabajo de los cuidados, desarrollen o no una jornada laboral remunerada, (ya es una jornada en sí misma), si a esto le sumamos ocho horas laborales y dos horas más de transporte urbano, son en promedio 17 horas de un día de 24. La demanda de cuidados en los hogares también depende en buena medida de la composición por edades, género, raza, etnia, nivel educativo y nivel de ingresos. Así mismo, la informalidad, la brecha salarial y el trabajo de los cuidados es mayor en zonas rurales[vii].
El tiempo puede ser uno de los factores de menor trascendencia al momento de abordar la vida de las mujeres en Colombia. No obstante, si se presta suficiente atención, esta distribución de un día resulta devastadora y permite introducir la dimensión de lo que se está enfrentando. La demanda del trabajo de los cuidados y las tensiones que ocasiona se advierten como un agente estresor que repercute de forma dramática en el proceso de enfermedad y muerte de las mujeres: Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en el mundo. Para Colombia en el año 2021 fue más alto en mujeres con el 15,7%, mientras que en hombres fue del 10,5%, siguiendo con la tendencia identificada desde el año 2011. Las situaciones al interior del núcleo familiar, los trabajos del cuidado y la precarización laboral repercuten de forma dramática en la expresión del síntoma de angina en la mujer[viii].
El trabajo de los cuidados, son todas aquellas acciones que son indispensables para la vida misma, donde se crean canales de socialización, comunicación, la forma en que se percibe la realidad, las subjetividades y las condiciones para la fuerza de trabajo, como relación invisible. Este trabajo es realizado por las mujeres, quienes, en una carga histórica de dominación, asumieron el cuidado como un deber moral de obligatorio cumplimiento.
En este contexto la reforma reconoce el papel del Estado a través de la legislación en relación con el trabajo de los cuidados y que uno de los ejes de la precarización laboral es el sistema sexo/género. Este, históricamente ha discriminado y excluido a las mujeres y a personas no binarias negando el acceso a trabajo digno y decente, condenándoles a la sexualización del trabajo. En tal sentido, se desarrolla un articulado con perspectiva de género a través de medidas de protección a las trabajadoras como la remoción de barreras de acceso o permanencia laboral, la formalización del trabajo doméstico, jornadas flexibles para personas trabajadoras con responsabilidad de cuidado y especialmente promueve la eliminación de la violencia y el acoso, incrementa el tiempo de la licencia de paternidad e incentiva la paridad en las organizaciones sindicales.
El articulado se presenta vinculado con las poblaciones vulnerables y no desarrolla de manera precisa los mecanismos en caso de incumplimiento de lo dispuesto. Retoma la elaboración de protocolos para la prevención de las violencias basadas en género, en lo que es necesario reconocer las limitaciones en perspectiva de su puesta en marcha, de las instancias y las rutas para su implementación y de conjunto que la mayoría de las mujeres trabaja en la informalidad.
Esta iniciativa se desarrolla en medio de una creciente desigualdad y violencia hacia las mujeres: En Colombia existen 39,2 millones de personas en edad de trabajar (18,8 millones de hombres y 20,3 millones de mujeres). De estos, solamente 22,4 millones de personas están ocupadas (13,2 millones de hombres y 9,2 millones de mujeres), 2,5 millones personas están desocupadas (1,2 millones de hombres y 1,3 millones de mujeres) y 14,2 millones de personas están fuera de la fuerza laboral (4,3 millones de hombres y 9,8 millones de mujeres)[ix].
Una cuestión evidente que se constata con estos datos iniciales es la situación menos favorable para las mujeres en el mercado laboral nacional. A pesar de representar la mayoría de las personas en edad de trabajar, son menos las mujeres ocupadas y son más las mujeres desocupadas y fuera de la fuerza laboral en comparación con los hombres. En efecto, la tesis de la concentración del trabajo de cuidado no remunerado en el hogar se constata con las cifras de la población fuera de la fuerza laboral, concentrada en las mujeres dedicadas a oficios del hogar[x].
El escenario de lucha está en frente
Ocio, tiempo libre, diversión, goce, placer, alegría, compartir y descanso no se pueden convertir en añoranzas o renuncias. Es un momento de posibilidad para amplificar los horizontes de lucha y reconocer que el cambio que se necesita en el mundo del trabajo hace parte de las demandas históricas de la clase trabajadora, de las mujeres, las luchas antipatriarcales y del reconocimiento de las diversidades sexo genéricas.
Corresponde al movimiento popular recrear nuevos imaginarios de vida y lucha, generar otras formas y métodos políticos y salir de las fronteras que impone el progresismo y los pactos de gobernabilidad, que brillan por su patriarcalismo. Del mismo modo, impulsar la organización antipatriarcal y anticapitalista, la huelga y el sindicalismo feminista, retomar la movilización en la capacidad de crítica, acción y confrontación que demostró el levantamiento popular del 28 de abril de 2021.
El movimiento popular debe redefinirse a la luz de la lucha, la revuelta popular y correr los límites de lo posible, así lo exige la realidad de crisis, sin vacilaciones ni distracciones. El crecimiento económico para América Latina se disminuirá: Durante 2022 fue de 3.8% y para 2023 se calcula que solo sea del 1.4%. El mercado laboral será de los más afectados y no se puede esperar que se reduzcan las cifras de pobreza. (Banco Mundial, 2023)[xi]. El capital, por supuesto, buscará echar nuevamente sobre los hombros de las y los trabajadores los costos de la crisis. Llorará y presionará para que el intento de reforma no afecte sus ganancias. La clase que vive del trabajo deberá levantar nuevamente la consigna “que la crisis la paguen los ricos” y presionar al gobierno a que haga de verdad una reforma laboral que restituya, al menos, los derechos eliminados en estos más de 30 años de neoliberalismo.
El reconocimiento pleno de derechos frente a la explotación a las que nos somete el capital[xii], debe ir claramente ligada a la batalla por disociar la condición de ciudadanía (y las condiciones materiales que la posibilitan) de la tenencia o no de un empleo. A partir de este enfoque, se organizan e impulsan alianzas por la defensa de los servicios públicos, el derecho a una vivienda, el fortalecimiento del tejido comunitario, las luchas contra las violencias o por el derecho al aborto. Si, como defienden los feminismos, hablamos de construir vidas dignas y sin precariedad, estas reivindicaciones están ligadas y son inseparables de la lucha por el trabajo, por un trabajo con derechos y por vidas dignas más allá del trabajo.
* Milena Ochoa Larrota es Licenciada en Educación Comunitaria con Énfasis en Derechos Humanos de la Universidad Pedagógica Nacional y educadora e investigadora de la Corporación para la Educación y la Investigación Popular – Instituto Nacional Sindical (Cedins).
[i] Ver, Proyecto de Ley Reforma Laboral Trabajo por el cambio «Por medio de la cual se adopta una reforma laboral para el Trabajo digno y decente en Colombia y se modifican parcialmente el Código Sustantivo del trabajo, ley 50 de 1990, la ley 789 de 2002 y otras normas laborales. 2023.
[ii] Informe del ministerio de Comercio Industria y Turismo. 2023.
[iii] Ver, Precariedad, Precariado y Precarización. Un comentario crítico desde América Latina a The Precariat. The New Dangerous Class de Guy Standing. Hernán Cuevas. 2015.
[iv] Ver, “La precarización” como categoría nativa: exploraciones en torno al trabajo público municipal en Jujuy, noroeste de Argentina. Florencia Ferrari. CONICET.
[v] En un contexto de precariedad económica y social, el trabajo urbano en Colombia ha proveído una ecología de relaciones favorables para el desarrollo y expansión de plataformas de reparto digital, bajo un modelo de negocio alimentado por la intersección entre relaciones de trabajo informales e infraestructuras de vigilancia digital. Así, plataformas de reparto digital (como Rappi, Uber Eats, Mensajeros Urbanos, Glovo, Domicilios.com) se han constituido en una de las principales fuentes de subsistencia de población migrante y con baja empleabilidad en Colombia.
[vi] Ver, Una distopía de trabajadores desesperados y aislamiento social. Paris Marx. 2023.
[vii] En Latinoamérica, una de cada cinco mujeres que gana un salario es una trabajadora doméstica (OIT, 2021). Existen cerca de 14 millones de personas que se dedican al trabajo doméstico remunerado en la región, de las cuales 91% son mujeres. De acuerdo con las fuentes oficiales y académicas, en Colombia existen entre 700.000 y 1.000.000 de trabajadoras domésticas. Según la Encuesta de Movilidad de Bogotá de 2015, las trabajadoras domésticas tienen los viajes más largos de todas las ocupaciones. En Bogotá pueden tardar hasta 7 horas en sus recorridos diarios, en Medellín hasta 4 horas ida y vuelta, y en Sao Paulo hasta 5 horas, y en Lima hasta 6 horas. Ver, La invisibilidad de los recorridos diarios de las trabajadoras domésticas en Latinoamérica.
[viii] Ver, Caracterización de los síntomas de angina en mujeres pos síndrome coronario agudo en el marco de la teoría de Lenz y col. Yamile Ochoa. 2013.
[ix] Según los datos publicados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística DANE, correspondientes al mes de diciembre de 2022.
[x] La economía feminista marxista señala que las desigualdades de género derivan principalmente del capitalismo, al ser las mujeres asalariadas particularmente útiles como ejército de reserva laboral: sus responsabilidades familiares y su dependencia parcial del salario del hombre aseguran que sean vistas como trabajadoras de segunda clase, que pueden ser empujadas a la esfera privada siempre que el mercado de trabajo no las necesite. Desde esta perspectiva, la generación y reproducción continua de un ejército de reserva de trabajadores es «la ley general, absoluta, de la acumulación capitalista» siendo el trabajo doméstico/el trabajo de la reproducción «una función esencial en la producción de plusvalía», es, por tanto, una forma de contribuir a la acumulación de capital. Ver, La economía feminista y la división sexual del trabajo. Ignasi Brunet Icart, Carlos A. Santamaría Velasco. 2016.
[xi] Ver, Coyuntura (Enero – marzo de 2023) El Contrato Social toca fondo ¿Qué sigue? https://www.cedins.org
[xii] Ver, Otros mapas de conflictos sindicales: luchas feministas en los márgenes del trabajo. Julia Tabernero, Justa Montero, Eva Muñoz Moreno. 2022 https://www.invisiblecommutes.com
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