Page 4569 of 6735
1 4.567 4.568 4.569 4.570 4.571 6.735

Entrevista a Carol Arcos Herrera. Maternidades y feminismo

Entrevista a Carol Arcos Herrera
Maternidades y feminismo

 

El desconcierto

 

Conversamos con Carol Arcos Herrera, doctora en Estudios Latinoamericanos y académica del Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos (CECLA) de la Universidad de Chile, quien actualmente se encuentra en la última etapa de un proyecto FONDECYT titulado “Maternidad y nación en Chile: reversos liberales en la cultura impresa del siglo XIX”. A partir de este proyecto, la académica ha logrado concebir lo que será su próxima publicación, «Maternidades republicanas. Deseo, política y poder en el Chile de siglo XIX».

 

La maternidad es sin duda uno de los temas más conflictivos para el pensamiento y el activismo feminista, pues en él se entrelazan posturas que, en cierta medida, podrían resultar disímiles. La maternidad entendida por siglos como la obligación primaria de toda mujer ha sido puesta en cuestión por un importante número de feministas, quienes han defendido y pregonado por una maternidad sujeta a la elección consciente y libre de ser madres y no a una respuesta única, es decir, a la imposición generada por el orden patriarcal.

Carol Arcos ha realizado clases tanto de pre como de postgrado y los cursos de los que se ha hecho cargo han tenido que ver, en su mayoría, con autorías femeninas latinoamericanas y feminismos latinoamericanos. Desde su consideración, las sesiones con sus estudiantes de la Universidad de Chile han sido de total y absoluta relevancia para el desarrollo de sus proyectos e investigaciones, así como también su participación en el pasado como editora de la sección “Feminismos y sexualidades” del diario español Rebelion.org.


En tu proyecto FONDECYT “Maternidad y nación en Chile: reversos liberales en la cultura impresa del siglo XIX”, hay una perspectiva que resulta evidente, me estoy refiriendo al feminismo y es en cuanto a esto que me interesa saber cómo surge en ti el interés por abordar la concepción de “maternidad” desde el pensamiento y la teoría crítica feminista

– En primer lugar, me gustaría situar brevemente mi lugar de hablada y el enfoque general del proyecto para que se entienda la significancia que tienen los feminismos en él. Se trata de un proyecto que busca historiar el problema de la maternidad o maternidades, desde el punto de vista de la cultura, en el Chile republicano, más específicamente en un siglo XIX largo (1810-1910). Sin embargo, no es un proyecto que nazca del ámbito de la historiografía. Siempre me ha interesado mucho la historiografía y el trabajo de historiadoras e historiadores, pero no creo ser una ni me interesa. Este es más bien el trabajo de una «historizadora», como acostumbro a llamar a este lugar particularmente heterogéneo desde el que escribo. Un cronotopo entre la literatura, la historia y la filosofía que mediante variadas constelaciones de textos busca trazar un relato acerca de un problema central para las mujeres y el feminismo.

¿Y cómo figura el problema de la maternidad en esta posición tuya?

– En el marco del circuito que establece la reciente cultura impresa y la preeminencia del proyecto moderno del liberalismo en Chile, durante el siglo XIX, abordo la maternidad como una experiencia particular de género y sexualidad que se institucionaliza a lo largo del siglo y cristaliza el reverso de las escrituras fundacionales. Preguntarse por la maternidad en el siglo XIX, no solo en Chile sino también en el resto de América Latina, es interrogar el discurso neurálgico que redefinió la relación entre las mujeres y la soberanía del Estado-nación y, asimismo, renovó su lugar subalterno actualizando genealogías y modelos de feminidad coloniales, pero inaugurando formaciones modernas que proyectarán el camino para las políticas del siguiente siglo.

Uno de los grandes nudos gravitacionales de los discursos que ponen en circulación los feminismos regionales en América Latina dice relación con la maternidad, trama simbólica y material que funciona paradojalmente en una “política del cuerpo” (Federici, Calibán y la bruja) que, por una parte, orquesta un «disciplinamiento» y domesticación del trabajo y vida femenina y, por otra, permite un territorio de resistencia que disloca dicho ideal de dominio del cuerpo forjado por el liberalismo en alianza con la ciencia y la técnica como soporte de las sensibilidades modernas (Musachi, Mujeres en movimiento). Bien sabemos que las mujeres entran en los discursos nacionalistas decimonónicos, no todas claro está, sino principalmente aquellas pertenecientes a la elite criolla, como madres cívicas, como cuidadoras garantes de la nuda vida (en el sentido que propone Giorgio Agambem) de la patria-patriarcal.

La función materna se desarrolla en el contexto de emergencia y paulatina preeminencia de una ideología de la domesticidad y del sistema de valores burgueses, alentada por el liberalismo de cuño ilustrado, que relegará a las mujeres al ámbito de lo privado, terreno de lo afectivo, del cuidado y mantenimiento de la vida. Sin embargo, es también en los márgenes y disputas con esa ideología cuando las feministas construyen un sentido para pulsiones y conflictos que las mujeres en América Latina hasta ese entonces no habían simbolizado conscientemente. Desde las primeras manifestaciones feministas, justamente visibles en el siglo XIX mediante el reclamo de emancipación mental de las mujeres por parte de varias escritoras, hasta la emergencia de la primera ola, cuando a partir de 1890 el feminismo se articula desde miradas anarquistas y socialistas para decantar más tarde, alrededor de 1920-30, en un discurso de derechos que levantará la propuesta sufragista; la maternidad es un nudo político (en el sentido que entiende la palabra nudo Julieta Kirkwood) que instalará a las mujeres como objetos y sujetos de controversia.

En este sentido, la maternidad operaba en el marco simbólico que relegaba a las mujeres a sus funciones domésticas y reproductivas, pero a la vez ese mismo discurso se volvía condición de posibilidad del feminismo decimonónico. Entonces, cómo dejar de tratar la cuestión de la maternidad si, por un lado, es tan central en la erección de un discurso moderno hegemónico sobre las mujeres, la mujer doméstica, y, por otro, está tan presente en la reflexión y las prácticas que las mujeres feministas pondrán en juego en las dinámicas del marco liberal o en rebeldía frente a él. Se trata de una compleja y poderosa cesura simbólica susceptible de «historizar» mediante toda una red de economía política, cultural, material y vital, que deviene en variadas representaciones que circulan y se consumen en también variados ámbitos, de ellos a mí me interesa el de la cultura impresa en particular.

¿Entonces esta es la articulación que desarrollas entre maternidad y feminismo?

– La relación entre maternidades y feminismos no solo tiene que ver, para mí, con esta importante historia de las mujeres y el feminismo, sino que también con mi propio territorio político-teórico feminista al abordar este problema de lo que prefiero llamar trabajo materno. Cuando hablo de trabajo materno estoy pensando en el debate que se ha venido dando desde la teoría feminista marxista (principalmente, considero en este ámbito los trabajos de Silvia Federici) y la economía feminista a partir de los noventa (autoras tales como Amaia Pérez Orozco, Esther Velásquez, Valeria Esquivel, entre otras).

Estas perspectivas heterodoxas respecto de los análisis económicos tradicionales, centrados grosso modo en las lógicas del mercado y la reproducción del capital, han contribuido a actualizar el debate acerca del nudo producción/reproducción ya presente en el feminismo de los setenta del siglo XX, pues recogen las premisas acerca del trabajo doméstico y conceptos analíticos específicos de aquel feminismo, como por ejemplo la división sexual del trabajo, para además agregan otros nuevos como organización social del cuidado y trabajo del cuidado.

Algunos de los asuntos centrales de estos enfoques, entonces, se refieren al modo en que las sociedades resuelven la reproducción cotidiana de la vida con el fin de resaltar el trabajo afectivo-reproductivo, concomitante con ello también la necesidad de incorporar la variable de género a la reflexión económica para analizar la diferente posición que ocupan hombres y mujeres como agentes económicos y sujetos de políticas económicas; complejizando, asimismo, las relaciones al interior de los hogares y su nexo con la ganancia y la acumulación de capital.

Sé que también el psicoanálisis es una herramienta teórica importante para tu proyecto, ¿cómo abordas esta perspectiva?

– Sí, justamente, para mi perspectiva crítica son sumamente importantes los trabajos desde el terreno de entrecruce entre psicoanálisis y feminismo, principalmente los de Julia Kristeva, Silvia Tubert, Elisabeth Roudinesco, como también mi lectura feminista de Freud, Klein y Lacan. El psicoanálisis me interesa desde el punto de vista de una teoría de la cultura y técnica de lectura en su conexión con la crítica feminista, que me ha permitido indagar en el complejo parental o la pregunta edípica. Exploración tan necesaria para pensar en la maternidad y paternidad alrededor de la familia «heteronormativa» del siglo XIX, como receptáculo en donde se inscribe el deseo sexual en la doble ley de la alianza (matrimonio) y la filiación (los hijos), que tiene en su base el principio de prohibición del incesto. La valoración paulatina del matrimonio por amor nos habla de una revolución de la afectividad, que en Chile y América Latina es posible de observar sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo, la que se tradujo en la elaboración de una moral civilizada en cuyo marco era posible la expansión también civilizada de la sexualidad femenina y masculina.

En el título de tu trabajo mencionas un concepto que me parece sumamente relevante, estoy hablando de los reversos liberales. Me gustaría, en primera instancia, que nos hablaras de esa noción en el contexto del liberalismo del siglo XIX en Chile, a la vez que nos contaras, luego, cómo se relaciona esto con la maternidad.

– La hipótesis general que propongo en mi trabajo es que la instalación moderna del concepto de maternidad y su cristalización a fines del siglo XIX en Chile, se deviene a lo largo del mismo a través de una lógica «biopolítica». Dicha lógica en nombre de la vida: su afirmación, conservación y proliferación; estatiza y nacionaliza lo materno como una forma, por una parte, de regulación y racionalización de la procreación “en favor de la patria” y por otra de «ontologización» de lo femenino como cuerpo individual y cuerpo político.

En este sentido, hablo de reversos liberales para definir las biopolíticas de un discurso nacionalista que constituirá, paulatinamente y en el proceso de conformación del Estado republicano, una ciudadanía fronteriza o incompleta, la otra cara de la República, que verá en la maternidad una función productiva para la patria.

¿Podrías profundizar un poco en esa idea de una biopolítica en relación con la maternidad?

– Esta trama histórica que denomino biopolítica de lo materno, y que está por supuesto relacionada con la idea de trabajo materno a la que me refería antes, pues considero que en el centro del problema de la vida y el nacimiento está la tópica simbólica y material que «semantiza» el cuerpo de las mujeres. Las madres del Estado tienen la labor, el trabajo, de parir y cuidar el nacimiento de la nación, por su parte, el Estado tiene la atribución de proteger y administrar la vida de las mujeres mediante mecanismos globales que reubican sus cuerpos en procesos biológicos de conjunto, son las mujeres quienes favorecen la fecundidad y equilibrio de la población.

Cuando hablo de biopolítica de lo materno me estoy refiriendo a que el fenómeno del nacimiento, no solo concebido como el hecho de parir, sino también de pertenencia a una comunidad de sentido nacional, está íntimamente imbricado con la maternidad como experiencia moderna de las mujeres y su proceso de nacionalización y estatización a lo largo del siglo XIX y sobre todo en sus últimas décadas.

¿Pero lo femenino y lo maternal se construyen históricamente como un lazo indisociable?

– Lo femenino y lo maternal mantienen relaciones lógicas complejas y no son del todo indisociables; sin embargo, es, por una parte, el lazo de obligatoriedad patriarcal y la idea de subjetividad femenina biologizante que sostiene y, por otra, la naturalización que conlleva y no permite comprender la maternidad como un trabajo en la compleja red de relaciones sociales y económicas, lo que estoy discutiendo a partir de la noción de biopolítica de lo materno y su expresión más material en el trabajo materno. Pero también en este umbral biopolítico que es la maternidad como trabajo reproductivo es en donde yo veo, por ejemplo, que las escritoras chilenas, y por qué no también latinoamericanas, ensayarán las primeras mutaciones de lo decible e imaginable respecto de las mujeres y su sexualidad.

Más adelante me gustaría volver sobre el rol de las escritoras en el siglo XIX, pero ahora quisiera que siguieras ahondando en la idea de los reversos liberales.

–Un lugar central en esta dinámica histórica lo ocupa el proceso de hegemonía ideológica y estatal del liberalismo, racionalidad que institucionaliza y homogeniza la maternidad como la experiencia de género y sexualidad de las mujeres por antonomasia, otorgándoles una función productiva en el nuevo orden social y político republicano. El trabajo materno, desde este despliegue, preservaría, nutriría y educaría para la vida social en la nueva nación que se busca conformar. De ese modo, la posibilidad biológica de reproducción y de dar a luz de las mujeres se convierte en un precepto social que naturaliza las prácticas de género e implica ciertos discursos que dan garantía a ese ordenamiento, dentro de ellos aquel que cobrará mayor relevancia en la cultura impresa de la época tiene que ver con el eterno maternal, vale decir, el significado «biologizante» del cuerpo femenino a través del que se afirma que el amor o instinto maternal es universal y deseable para/por todas las mujeres.

Abunda la literatura prescriptiva para las mujeres en la época, sobre todo a partir de la década del 40 cuando la asunción del discurso liberal-ilustrado en el ámbito de la cultura es más clara y comienzan a circular ideas que se comprometen con la educación femenina, la “ilustración del bello sexo” como se acostumbraba a decir en la época, inaugurando el deseo republicano de la maternidad cívica. En este ámbito, las figuras prevalentes para la ideología nacional son la madre letrada o el ángel del hogar, las que valoran social y cívicamente a las mujeres por sus funciones reproductivas y el trabajo doméstico que ejercen en su rol de madres de ciudadanos. Estos «ideologemas» representativos dan cuenta de una racionalidad que promueve un nuevo orden político liberal, que en Chile no logra hegemonía estatal hasta la década del 60, y el anhelo de sancionar a través de la familia los valores burgueses que le sirven de base.

Gran parte de tu investigación se centra en figuras importantísimas del quehacer literario femenino de la época, algunos nombres como Mercedes Marín del Solar, Rosario Orrego, Celeste Lassabe, Martina Barros, Delfina Hidalgo y Carmen Arriagada, entre otras, parecen constituir otro eje central en tu trazado. En relación con ello, ¿cómo visualizas la conformación de la figura de la mujer letrada y escritora por esos años? ¿y cuál es la razón de tu especial atención en la prensa escrita?

– Este trabajo vuelve sobre algunos de los problemas que abordé en mi tesis doctoral “Autorías femeninas fundacionales: escritoras chilenas y brasileñas del siglo XIX (1840-1890)” (Universidad de Chile, 2014). En él me interesaba estudiar la problemática emergencia de la figura de la autora en los circuitos de cultura letrada en Chile y Brasil. En términos generales, este ciclo lo denominé autorías femeninas fundacionales, en un sentido genealógico, y daba cuenta de la inscripción paradojal de las escritoras respecto de los poderes enunciativos e interpretativos hegemónicos, los que las llevan a utilizar ciertas estrategias retóricas y discursivas para posicionarse como sujetos de discurso y por qué no también políticamente desde el domus –como espacio privilegiado de gestión femenina en la nueva lógica liberal que se institucionaliza a lo largo del siglo– hacia una participación en la sociedad civil como madres del Estado. Escritoras chilenas como: Mercedes Marín, Rosario Orrego, Quiteria Varas, Lucrecia Undurraga, Hortensia Bustamante, Victoria Cueto, Delfina Hidalgo, Martina Barros y Celeste Lassabe; y brasileñas como: Juana Manso, Narcisa Amalia, Presciliana Duarte de Almeida, Maria Benedita Câmara Bormann, Júlia Lopes de Almeida, Anália Franco, Josefina Álvares Azevedo e Inês Sabino, desde mi perspectiva, «presentificaban» la autoría como una forma particular de subjetividad moderna en las mujeres, la que se caracteriza por un modo de figuración que se establece desde un “entre lugar” respecto de la cultura escrita e impresa en el siglo XIX. Espacio contradictorio que ahora preferiría llamar, a partir de Silvia Rivera Cusicanqui, taypi (comunión problematizada) al pensar en el malestar de las escritoras brasileñas y chilenas hacia el cambio de siglo, por ejemplo, en lo que respecta a la maternidad, entendida esta como trabajo reproductivo en un nuevo ciclo del capitalismo mundial y neocolonial que pondrá en función en la región el proceso de modernización finisecular.

Bien, ¿y en qué ha cambiado tu posición al respecto hoy en día?

– Ese era el eje central de mi argumento en ese entonces, no obstante, su sentido menos evidente, y que es aquel que quiero seguir hoy en este nuevo proyecto con respecto a Chile, tenía que ver con la idea de rastrear los inicios del feminismo a través de la noción de autoría y sus efectos de sentido cuando comienza a madurar la demanda de emancipación por parte de las escritoras, fundamentalmente a fines de siglo. Las mujeres feministas en diferentes momentos han alterado la grafía de lo simbolizable, al provocar mutaciones efectivas de diverso carácter tanto en las políticas nacionales y regionales como en las relaciones materiales, sexuales y raciales. Campos de disputa por el poder/saber/desear/hacer que las mujeres escritoras del XIX perturbaron con su malestar e insolencia ante los interdictos patriarcales.

Respecto de la prensa, que era algo que estaba en tu pregunta de hace un rato, esta fase fundacional de la escritura de mujeres para un público y en lo público se caracteriza por su constante actividad literaria en la economía impresa de la época, sobre todo en periódicos y revistas que son los soportes más usuales y legitimados. Las escritoras no solo daban a la prensa sus escritos, sino que también aparecen como gestoras culturales, ellas tenían medios propios, por ejemplo, Rosario Orrego, Lucrecia Undurraga, Celeste Lassabe.

Finalmente me gustaría que comentaras el desarrollo del movimiento feminista hacia fines del siglo XIX en América Latina y especialmente en Chile. Además, no puedo dejar pasar la oportunidad de preguntarte por la actualidad. Haciendo mención principalmente a las discusiones recientes respecto a cuestiones tan trascendentales para las mujeres y el feminismo como es el aborto, ¿cuál es tu visión respecto a los movimientos feministas y a la maternidad en América Latina en pleno 2017?

– El ejercicio de la palabra por parte de un grupo significativo de escritoras chilenas y latinoamericanas, del que veníamos hablando, se presenta como un hito fundamental en la historia de las mujeres y del feminismo en América Latina. Yo parto por ahí con la historia del feminismo moderno, es decir, cuando estas escritoras comienzan a demandar educación para las mujeres, bajo el rotulo inaugural de la emancipación, nombres como Martina Barros y Lucrecia Undurraga en Chile, Juana Manso y Juana Manuela Gorriti en Argentina, Clorinda Matto y Carolina Freire en Perú, Presciliana Duarte de Almeida e Inés Sabino en Brasil, Adela Zamudio en Bolivia, entre muchas, muchas más. Estas autoras ajustan cuentas con el deseo de familia y maternidad hegemónico, ensayando nuevas arenas de simbolización.

¿Qué lugar social ocupaban estas mujeres escritoras?

– Si pensamos en la instancia de la letra y su circulación en el siglo XIX, son principalmente las mujeres de la élite criolla quienes son apeladas por este tipo de discurso público y también quienes se sienten más seducidas por la importante posición social que deben y pueden ocupar ahora. El deseo de la madre regulado por la ley del pater familias y el Estado impondrá a las mujeres ciertas costumbres arregladas como muestra de una maternidad civilizada, tales como ser castas antes del matrimonio, ser virtuosas y por ello rechazar el lujo, aprender a administrar la economía doméstica, ser solícitas y sumisas con sus maridos y además, en el ámbito más público, ejercer la caridad con los más vulnerables. No obstante, no todas las mujeres de la élite asumirán este mandato sin prerrogativas, muchas de ellas mediante la escritura de novelas, ensayos, poesía y la publicación de medios impresos inscribirán no solo un discurso emancipador, sobre todo a partir de la década del 70 en adelante, sino también disputarán su entrada en la cultura escrita como autoras.

¿Y cuándo el feminismo como movimiento?

– El feminismo como proyecto mancomunado de liberación deviene a fines del siglo XIX y comienzos del XX, como sabemos, desde la experiencia de proletarización de las mujeres trabajadoras. Las ideas anarquistas tendrán una amplia circulación, articulándose en torno a ellas los primeros colectivos feministas, cuya figura faro será la anarquista catalana Belén de Sárraga (1874-1951), quien viaja por toda América Latina propugnando el feminismo y el anticlericalismo. La experiencia ampliada de la familia patriarcal o «patricéntrica», figurada a lo largo del XIX a partir de las construcciones de género y sexualidad patricias, es interrogada desde este primer feminismo, codificando las variaciones del cronotropo del padre. Ahora bien, la idea de la familia romántica no era del todo una vivencia cotidiana para las mujeres del “bajo pueblo”, quienes muchas veces debían levantar una familia monoparental y vivir la experiencia del “huacherío” de sus hijos como marca de la infamia. No obstante, la carencia del concepto familiar hegemónico posibilitó que estas mujeres ensayaran vías de liberación y desarrollo social, cultural y económico mediante el trabajo productivo y la participación en agrupaciones sindicales, mutualistas y específicamente feministas, a la vez que cuestionaban la división sexual del trabajo afectivo y del cuidado al interior del matrimonio y el sacramentado hogar mariano de la oligarquía.

Este primer feminismo, desde mi perspectiva, da una vuelta importante a la noción que venía trabajando de biopolítica de lo materno en los márgenes de una comunidad falócrata. La nacionalización e institucionalización de la maternidad es puesta en cuestión para ensayar formas diferentes de femineidad y articulaciones alternativas de la familia moderna, a través de una nueva noción política que se sumaba a la agenda anarquista y socialista, la del feminismo. El ideario de este feminismo inicial abogaba por el reconocimiento de la capacidad intelectual y laboral de la mujer, y el derecho a participar de la vida cívica y política de los países de la región, todo lo cual se asumiría en la necesaria organización de las mujeres en contra de la desigualdad “entre los sexos” y a favor de la lucha de clases. Un caso ejemplar, en este sentido, es la obrera tipógrafa Carmela Jeria, quien publica el primer periódico anarco-feminista en Valparaíso, La Alborada (1905-1907).

Ya en el siglo XX, ¿cómo ves la situación de ciudadanía fronteriza de las mujeres?

– Para que la situación de ciudadanía fronteriza de las mujeres cambiara en algo debieron pasar varias décadas más. Alrededor de los años de 1920 y 30, el sufragismo será el núcleo aglutinador hacia donde se dirigirá la primera ola del feminismo latinoamericano, bajo el territorio del feminismo liberal agenciado desde las clases medias y altas. Esta segunda fase de los feminismos latinoamericanos a comienzos del siglo XX perderá la radicalidad que caracterizaba a los feminismos anarquistas y socialistas, para configurar lo que se ha llamado en Brasil, por ejemplo, “feminismo bien comportado”, es decir, un feminismo de damas respetables que negocian dentro de los límites del liberalismo. El discurso «maternalista» se volverá hegemónico luego de la Segunda Guerra Mundial en la lucha por alcanzar la ciudadanía, sobre todo en aquellos países en que el voto todavía estaba negado a las mujeres. Así, por ejemplo, en México el igualitarismo cede su lugar a la reivindicación de una ciudadanía específica de las mujeres, vale decir, una proyección en la sociedad de sus cualidades o capacidades maternas, ellas eran quienes podían lograr el efecto moralizador tan caro a la política. Hermila Galindo, una de las figuras más relevantes para la discusión sobre el sufragismo en México, publicó el semanario La Mujer Moderna (1915-1919), órgano de politización feminista, y colaboró en la organización de los Congresos Feministas de Yucatán, los que reunieron a profesoras de primaria en torno a la búsqueda de reformas en la legislación civil en el período posrevolucionario. Si bien el discurso de Galindo abogaba por el igualitarismo, también sustentaba el derecho al sufragio en la idea de la responsabilidad social de las mujeres como madres. Son muchas las mujeres o organizaciones de este feminismo liberal que ajustarán cuentas con el deseo de maternidad republicana: en Perú, María Jesús Alvarado; en Brasil, Bertha Lutz; en Uruguay, María Abella o Paulina Luisi; en Argentina, Julieta Lanteri o Alicia Moreau; en Chile, Elena Caffarena o Amanda Labarca, entre muchas más.

¿Cuáles serían estas dos fases?

– Como bien sabemos, el feminismo se reactiva a nivel continental a fines de la década de los setenta. Luego de un largo período que Julieta Kirkwood llamó “silencio feminista”, se articula una segunda ola feminista o neofeminismo, como prefiere llamarlo por ejemplo Nelly Richard; en cuyo territorio destacan los feminismos de la resistencia política en las dictaduras militares o cívico-militares del Cono Sur. El feminismo en este nuevo escenario adquiere la fuerza de un movimiento político regional, se celebran los primeros encuentros feministas de América Latina y El Caribe, también el decenio de las mujeres de Naciones Unidas será un nudo de discusión importante para la diversidad de feminismos; no obstante, una de las características que singulariza a este nuevo momento tiene que ver con la articulación de conocimiento teórico feminista y la inauguración de conceptos como patriarcado y género que vienen a desentrañar el anquilosado espectro del eterno maternal. En Chile, un colectivo clave fue el Círculo de Estudios de la Mujer del que la propia Kirkwood fue una de sus fundadoras. Quiero destacar y solo muy brevemente, que la función mortuoria de la «gubernamentalidad» moderna vuelta hipérbole en el terrorismo de Estado, es pensada por las feministas en este nuevo ciclo de lucha a través de una retórica política de los cuerpos que se pregunta por las vidas que importan o que merecen morir en los sistemas simbólicos y materiales de dominación. Creo fundamental que las feministas latinoamericanas abran esta pregunta en el pleno proceso de financiarización descarnada de la vida que el neoliberalismo comenzará a poner en juego, lo que no hace más que demostrar que lo personal es político.

En los noventa no solo asistimos a la institucionalización del feminismo en la academia o a su «oenegización» de nuevo cuño como demanda tan fuerte la feminista boliviana María Galindo a las que ella llama “tecnócratas de género”. El debate en torno a la autonomía feminista es un nudo que encontramos en el feminismo ochentero, pero que de los noventa en adelante –sobre todo a partir de la experiencia del colectivo feminista boliviano Mujeres Creando o el feminismo comunitario indígena de Julieta Paredes, como también el de Las Cómplices, orquestado por chilenas y mexicanas– se ha posicionado como el espacio necesario para poder idear y practicar el feminismo como fuerza «despatriarcalizadora», anticapitalista, antirracista y anticolonial, como también una agencia crítica contra la heterosexualidad obligatoria, todo lo cual nos habla de una nueva fase.

En la diversidad de estos feminismos, veo el deseo de un pachakuti feminista, retomando palabras de la gran socióloga y activista aymara Silvia Rivera Cusicanqui, como el horizonte de expectativas hacia donde debe dirigirse la lucha antipatriarcal y anticolonial. El tejido simbólico en torno a la biopolítica de lo materno se trama, sobre todo en Bolivia, desde las diferencias de género, clase, raza y espacio geopolítico, inaugurando un pensamiento feminista creativo y provocador que pone en jaque la posibilidad de Estados neoliberales o “posneoliberales” con perspectiva de género.

Y brevemente, ¿qué pasa en Chile?

– No puedo dejar de advertir que el peso que en Chile tiene la biopolítica de lo materno explica, entre otras razones claro está, la permanente saturación de los discursos pro-vida en la lucha que hoy damos por el derecho legítimo al aborto o contra los códigos misóginos que perpetúan el femicidio. Biopolítica cruzada por las dinámicas del capital transnacional, que requiere de nuevos ciclos de acumulación originaria o quema de brujas, como señala la feminista italiana Silvia Federici, en la región.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=224309&titular=maternidades-y-feminismo-

Comparte este contenido:

Disaster education / Junior high school students take initiative, learn responsibility

Japón/Marzo de 2017/Fuente: The Japan News

RESUMEN: El distrito de Ogi en Noto, Prefectura de Ishikawa, es conocido por el calamar fresco. En este pequeño y envejecido distrito con una población de alrededor de 2.400, los estudiantes de secundaria están trabajando en actividades relacionadas con la gestión de desastres. Una «sesión de manejo de desastres» se llevó a cabo en la escuela secundaria Ogi de la ciudad el 21 de febrero. Cuarenta y seis estudiantes están matriculados en la escuela, que se encuentra en una colina de 42 metros de altura cerca de un puerto. Los estudiantes, especialmente aquellos en su tercer año, revisaron las actividades de manejo de desastres en las que participaron durante el año académico 2016. Las actividades de manejo de desastres de la escuela comenzaron después de que la Costa de Sanriku, que es geográficamente similar a la costa del distrito de Ogi en que tiene embocaduras en forma de embudo llamado ria, fue severamente afectada por el Gran Terremoto del Este de Japón del 2011. Si un terremoto ocurre en alta mar, un tsunami de unos 10 metros de altura podría alcanzar el distrito en unos nueve minutos, y muchas casas se concentran en áreas a menos de 10 metros sobre el nivel del mar. Dado que muchos adultos trabajan fuera del distrito durante el día, los estudiantes de secundaria juegan un papel importante en la gestión de desastres.

The Ogi district in Noto, Ishikawa Prefecture, is known for fresh squid. In this small, aging district with a population of around 2,400, junior high school students are working on activities related to disaster management.

A “disaster management session” was held at the town-run Ogi Junior High School on Feb. 21. Forty-six students are enrolled in the school, which stands on a 42-meter-high hill near a port. Students, especially those in their third year, reviewed disaster management activities they were engaged in during the 2016 academic year.

The school’s disaster management activities began after the Sanriku Coast, which is geographically similar to the coast of the Ogi district in that it has funnel-shaped inlets called ria, was severely hit by the 2011 Great East Japan Earthquake. If an earthquake occurs offshore, a tsunami around 10 meters high could reach the district in around nine minutes, and many homes there are concentrated in areas less than 10 meters above sea level. Since many adults work outside the district during the day, junior high school students play an important role in disaster management.

“Ogi will be in danger if things remain unchanged. Let’s do what we can do.” It was like fumbling in the dark, but they began by creating hazard maps of areas tsunami would potentially affect, then evacuation routes. During interviews the students conducted on 150 households in summer, many elderly people said things like, “Even if a tsunami comes, I won’t bother to run away.” Wanting these people to do their best to evacuate, the students held a tsunami seminar and distributed DVDs they had made that explain evacuation routes.

In case the school becomes an evacuation center, the students learned about evacuation center management and held Ogi’s first-ever disaster management drill. The drill is now established with several hundred people participating every year. The students have also created a card game and “disaster management calisthenics” for people to learn about disaster management in fun ways. They are used for interacting with elementary school students and elderly people. The students have been engaged in these activities as part of their physical education, home economics and ethics study classes.

Osamu Kitano, 72, chief of the Ogi district recalled, “Seeing these junior high school students working for the district made other residents feel like learning with them.”

A change was also seen in the students. Previously quiet students became proactive, and an increasing number of them began naturally reaching out to the elderly people during the drills. Third-year student Naoki Sakaguchi, 15, recalled: “The elderly people told me, ‘You’re really dependable. Thank you.’ That motivated me to do my best for the community.”

Wakako Daiku, 60, principal of the school, said: “The gratitude expressed by local people gave the students joy, motivation and pride. It also helped increase the sense of self-affirmation [among the students].” There were academic changes as well, with national aptitude test scores rising since the 2011 academic year.

The students review their activities every year. This academic year, they held the first nighttime evacuation drill, which led to the installation of emergency guidance lights that turn on automatically when it is dark.

In February’s disaster management session, soon-to-graduate third-year students passed the torch to their second-year schoolmates. Second-year student Ayumi Sakaguchi, 14, said enthusiastically, “I want to learn how to protect this district from things other than tsunami and earthquakes, too.

Fuente: http://the-japan-news.com/news/article/0003593267

Comparte este contenido:

UNESCO Habana apoya enseñanza de las ciencias en Cuba

Cuba/Marzo de 2017/Fuente: UNESCO

Como en ocasiones precedentes, la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la UNESCO apoya la realización en Cuba el próximo 31 de marzo del XI Encuentro Taller científico metodológico de la Cátedra “Dulce María Escalona” y el VI Taller de la Cátedra de Cultura Científica “Antonio Núñez Jiménez”, que bajo el lema “La enseñanza de las ciencias en la Educación General y la formación de profesores”, organiza la Universidad de Ciencias Pedagógicas (UCP) “Enrique José Varona”.

Además de las mencionadas Cátedras, aúnan esfuerzos también en la organización del evento la cátedra honorífica “Vicente González Castro”, la Asociación de Pedagogos de Cuba y la Sociedad Cubana de Matemática y Computación.

El encuentro contará con un amplio programa, como parte del cual se rendirá homenaje a la primera directora de la UCP Ënrique José Varona, la Dra. Dulce María Escalona, y se impartirán los cursos La cátedra de cultura científica “Antonio Núñez Jiménez”: su continuidad en la sistematización de resultados en la Universidad de Ciencias Pedagógicas “Enrique José Varona”, Formación inicial vs formación continua de docentes: La necesaria articulación entre ellas y Una experiencia de aprendizaje permanente como miembros del Tribunal de grados científicos en Ciencias Pedagógicas, a cargo de miembros de la Academia de Ciencias y experimentados pedagogos e investigadores, entre ellos el Dr. Miguel J. Llivina,  especialista del sector de Educación de UNESCO La Habana.

Trabajo en comisiones, conferencias, presentación de libros, ponencias y otras actividades científicas completan el programa, en el que compartirán experiencias profesores e investigadores que tienen como objeto de estudio el proceso de enseñanza–aprendizaje de la Matemática, la Física, la Biología, la Química y la Geografía.

Asimismo, se desarrollará un encuentro de graduados con el propósito de favorecer su formación permanente y la introducción de resultados de investigaciones en ciencias pedagógicas vinculadas al proceso de enseñanza-aprendizaje de la Matemática en la práctica escolar.

Fuente: http://www.unesco.org/new/es/media-services/single-view/news/unesco_habana_apoya_ensenanza_de_las_ciencias_en_cuba/

Comparte este contenido:

Rusia creará una nueva generación de escolares patrióticos infiltrando Twitter, Instagram, YouTube y otras redes sociales para «despertar sentimientos de lealtad a la patria»

Rusia/Marzo de 2017/Fuente: Daily Mail

RESUMEN: Rusia espera crear una nueva generación de escolares patrióticos a través de las redes sociales para «despertar sentimientos de lealtad a la patria». El último programa de educación patriótica del Ministerio de Educación de Rusia espera infundir sentimientos de lealtad a Rusia. Su objetivo es preparar a la juventud rusa para «cumplir con sus deberes cívicos y constitucionales para proteger los intereses de la patria». El ministerio está anunciando un rol de 8 millones de rublos al año. A cambio, se espera que el empleado aumente el perfil de Internet del ministerio en un 25 por ciento para el final del año. El Día del Maestro – celebrado en Rusia el 1 de septiembre – es una ocasión que los funcionarios esperan apuntar en línea. «Los niños voluntariamente [usan los hashtags] para felicitar a sus maestros», dijo el servicio de prensa del Ministerio de Educación al tabloide ruso Izvestia.

Russia is hoping to create a new generation of patriotic schoolchildren through social media to ‘stir feelings of loyalty to the Fatherland.’

Russia’s Education Ministry’s latest ‘patriotic education programme’ hopes to instil feelings of loyalty to Russia.

It aims to prepare the Russian youth to ‘fulfil their civic and constitutional duties to protect the Fatherland’s interests.’

The ministry is advertising for a role worth 8 million rubles (£142,000) a year.

In return, the employee is expected to grow the ministry’s internet profile by 25 per cent by the end of the year.

Russia's Education Ministry's latest 'patriotic education programme' hopes to instil feelings of loyalty to Russia

Russia’s Education Ministry’s latest ‘patriotic education programme’ hopes to instil feelings of loyalty to Russia

Teacher’s Day – celebrated in Russia on September 1 – is one occasion which officials hope to target online.

‘Children will willingly [use the hashtags] to congratulate their teachers,’ the Education Ministry press service told the Russian tabloid Izvestia.

The move follows last week’s protests in Russia where thousands – including many younger people – marched against President Vladimir Putin.

It was the biggest show of defiance since a 2011-2012 wave of demonstrations rattled the Kremlin and led to harsh new laws aimed at suppressing dissent.

Police estimated the Moscow crowd at about 7,000, but it could have been larger. The one-hectare (2.5-acre) Pushkin Square was densely crowded as were sidewalks on adjacent Tverskaya Street.

In St. Petersburg, about 5,000 protesters assembled in the Mars Field park, shouting slogans including ‘Putin resign!’ and ‘Down with the thieves in the Kremlin!’

Russia is hoping to create a new generation of patriotic schoolchildren by infiltrating Twitter, Instagram, YouTube and other social media to ‘stir feelings of loyalty to the Fatherland’

Fuente: http://www.dailymail.co.uk/news/article-4364284/Russia-create-new-generation-patriotic-children.html
Comparte este contenido:

Guatemala: Estudiantes continúan bajo el asecho de pandillas

Guatemala/Marzo de 2017/Autora: Yanira Alvizurez/Fuente: Prensa Libre

En Quetzaltenango, padres de familia y maestros denunciaron que en los últimos años han aumentado los asaltos e intimidaciones a estudiantes por parte de supuestos pandilleros, especialmente durante la jornada vespertina y nocturna.

Francisco Tirado, director del Instituto Normal para Varones de Occidente (Invo), zona 1 de Xela, dijo que el caso más reciente ocurrió hace unos días, cuando un estudiante fue interceptado por sujetos en un automóvil, quienes lo despojaron de sus pertenencias y al oponerse lo atacaron con arma blanca.

“El 97 por cierto de los estudiantes son del área rural y para llegar a sus viviendas deben abordar dos buses, situación que incrementa el riesgo de sufrir un incidente”, añadió.

Lucia Rodas, madre de familia, comentó: “Temo por la integridad de mis hijos, especialmente por la de 12 años, porque escucho de otras jóvenes que las han violado. Lo único que me queda es encomendarlos a Dios, porque la policía no hace nada y no pueden dejar de estudiar”.

Maribel Afre, directora de la Escuela Mixta Manuel Figueroa, zona 3 de Xela, indicó que aunque cuentan con cámaras de videovigilancia para evitar saqueos temen ser víctimas de los malhechores en los alrededores del establecimiento, por lo que piden a las autoridades policiales implementar patrullajes.

Fuente: http://www.prensalibre.com/guatemala/quetzaltenango/escolares-se-arriesgan-camino-a-sus-planteles

 

Comparte este contenido:

Special education approaching ‘crisis point’ across New Zealand

Nueva Zelanda/Marzo de 2017/Fuente: Newshub

RESUMEN: El presidente de la Federación de Principales de Nueva Zelanda (NZPF), Whetu Cormick, advierte que la educación especial se está acercando al «punto de crisis» en Nueva Zelanda. El Sr. Cormick dice que la federación está analizando los comentarios de su última reunión, y los presidentes regionales advierten que «los recursos son inadecuados» y el acceso a servicios especializados es «lamentable». «Muchos directores nos dicen que están constantemente al borde de romper las políticas de salud y seguridad de su escuela y no pueden garantizar la seguridad y el bienestar de sus estudiantes con necesidades especiales, estudiantes regulares o maestros todos los días», dice.

New Zealand Principals’ Federation (NZPF) president Whetu Cormick is warning that special education is approaching ‘crisis point’ across New Zealand.

Mr Cormick says the federation is analysing feedback from their latest meeting, and regional presidents are warning «resourcing is inadequate» and access to specialist services is «woeful».

«Many principals are telling us that they are constantly on the brink of breaching their school’s health and safety policies and cannot guarantee the safety and well-being of their special needs students, regular students or teachers every day,» he says.

«As the incidence of severe autism, ADHD, fetal alcohol syndrome, ‘P’ babies, poverty and trauma accelerates, schools are left to flounder.»

Pat Newman, President of Te Tai Tokerau Principals Association, agrees with this.

«The maximum we’re getting for some of these severe kids that are everything from knives to throwing desks to constantly fighting in the classroom and all the rest of it is two hours a day to try to keep them safe and to keep other children and teachers safe,» he says.

The NZPF conducted a survey in 2016 which found over 90 percent of schools were using operations grant money to support children with high level behavioural and learning needs.

Schools are unable to access specialist services, including diagnostic assessments, psychologists, speech therapists, RTLB, SENCOs, Teacher Aides and especially support for very high learning and behavioural needs students.

Mr Cormick says feedback shows this problem is getting worse.

«Some principals attending Moot made the comment that it is not about the Government not having funds, it’s about priorities,» Mr Cormick says.

«With special education in such disarray many principals feel that the $329 million set aside for future Communities of Learning, might be better spent on supporting special education now.»

Mr Cormick says the NZPF is advocating for changes at the Ministry level, and urges principals to «stay strong».

Fuente: http://www.newshub.co.nz/home/new-zealand/2017/03/special-education-approaching-crisis-point-across-new-zealand.html

Comparte este contenido:

Éducation : la France aurait (presque) les élèves les plus indisciplinés

Francia/Marzo de 2017/Fuente: RTL

RESUMEN: Son los profesores de francés más dignos de lástima? Esto es lo que tiende a probar un informe científico desde el asesoramiento de la  Federación del Consejo de Padres (CIPF). Según él, Francia sería el país donde la indisciplina ha reinado más en el aula, de tercera a primera a excepción de Túnez. Para llegar a esta conclusión, el fondo de inversión se basa en el último ranking PISA fechadas 2015. Cada tres años, el programa publica una encuesta para medir las disparidades de rendimiento y el aprendizaje entre los estudiantes de 34 países de la OCDE y muchos países extranjeros. Cada vez que una de las tres áreas evaluadas (Lectura, Matemáticas, Ciencias) se selecciona como el área principal, donde se entrevista a los estudiantes. En 2015, fue la cultura científica. PISA, además de rendimiento educativo, también cuestionó los estudiantes en su comportamiento en el aula. Es de estos resultados que el CIPF ahora ilumina. Las situaciones se presentan a los estudiantes y deben ofrecer la frecuencia en que ocurren: los estudiantes no escuchan a lo que dijo el maestro, hay ruido y el desorden, los estudiantes no pueden trabajar bien,  los estudiantes no empiezan a trabajar hasta mucho después del inicio del curso, el profesor tiene que esperar mucho tiempo que los estudiantes se calmen.

Les professeurs Français sont-ils les plus à plaindre ? C’est ce que tend à prouver un rapport du Conseil scientifique de Fédération des conseils de parents d’élèves (FCPE). Selon lui, la France serait le pays où l’indiscipline régnerait le plus dans les salles de classe, de la troisième à la première. Exception faite de la Tunisie.

Pour tirer ces conclusions, la FCPE s’est basée sur le dernier classement PISA daté de 2015. Tous les trois ans, ce programme publie une enquête pour mesurer les disparités de performance et d’apprentissage entre les élèves des 34 pays de l’OCDE et de nombreux pays extérieurs. À chaque fois, l’un des trois domaines évalués (compréhension de l’écrit, mathématiques, sciences) est choisi comme domaine principal, sur lequel les élèves sont interrogés. En 2015, il s’agissait de la culture scientifique.

Une situation qui empire

Le programme PISA, en plus des performances éducatives, interroge aussi les élèves sur leur comportement en classe. Ce sont ces résultats que la FCPE met aujourd’hui en lumière. Des situations sont présentées aux élèves et ceux-ci doivent donner la fréquence à laquelle elles se produisent : les élèves n’écoutent pas ce que dit le professeur, il y a du bruit et du désordre, les élèves ne peuvent pas bien travailler, les élèves ne commencent à travailler que longtemps après le début du cours, le professeur doit attendre longtemps que les élèves se calment.

Autant d’obstacles à un bon apprentissage qui semblent particulièrement fréquents dans les classes de l’Hexagone. Ainsi, la FCPE rapporte que la France était le pays où ce climat était le plus dégradé en 2015, non seulement au sein de l’OCDE mais également dans l’ensemble des 72 pays sur lesquels se penche PISA, Tunisie mise à part.

Dans chaque pays, on constate un écart entre les élèves défavorisés et les autres. Mais cet écart est particulièrement marqué en France. De fait, la discipline est mieux établie dans les établissements privés que publics. Et la situation ne fait que s’aggraver : en 2000, l’indice de discipline était de -0,05 par rapport à la moyenne 0 de l’OCDE. Il est désormais à -0,27.

Fuente: http://www.rtl.fr/actu/societe-faits-divers/education-la-france-aurait-presque-les-eleves-les-plus-indisciplines-7787883025

Comparte este contenido:
Page 4569 of 6735
1 4.567 4.568 4.569 4.570 4.571 6.735