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UNICEF: Empoderamiento e independencia: en pos de una salud mental amigable para los adolescentes

Empoderamiento e independencia: en pos de una salud mental amigable para los adolescentes

Un programa de amplio alcance en Bangladesh aborda los tabúes sociales y de salud mental en torno al desarrollo de los adolescentes.

A los 17 años, Alia * ya había experimentado una pérdida e inestabilidad significativas en su vida.

Cuando tenía 9 años, su madre murió y su padre se volvió a casar. Cuando tenía 16 años, su padre murió, dejando a Alia a cargo de su hermana menor.

Decidida a continuar sus estudios, Alia trabajó como ayudante del hogar. Y encontró orientación e información en un centro local de Servicios de salud amigables para adolescentes (AFHS) en el vecindario Mirpur de Dhaka. 

Su sueño, y el sueño de su madre moribunda, era poder vivir una vida independiente.

“El programa AFHS me enseñó a hablar, a abordar mis luchas, a tender la mano”, dijo Alia. “No importa cuán grave parezca la crisis, al compartir cualquier cosa se puede resolver con la debida atención”.

El programa AFHS fue fundado por la Dirección General de Planificación Familiar y UNICEF con el apoyo de la Asociación de Bangladesh para la Prevención del Aborto Séptico (BAPSA). En todo Bangladesh, AFHS funciona a gran escala con el apoyo del Ministerio de Salud y Bienestar Familiar del país, con alrededor de 1.240 programas que se ejecutan en los establecimientos de salud. En Dhaka, UNICEF y BAPSA brindan apoyo a seis programas AFHS, aunque otros son apoyados por organizaciones no gubernamentales en Dhaka y en todo Bangladesh.

AFHS es un programa de amplio alcance con múltiples enfoques. Para las adolescentes de 10 a 19 años, el programa proporciona información sobre la salud menstrual y reproductiva y la pubertad. Además, ofrece apoyo psicosocial y asesoramiento individual y grupal. El programa también incluye actividades recreativas y culturales y formación profesional en campos como la informática y la fotografía.

En los distritos de Bangladesh, los programas de AFHS suelen llegar a entre 2.000 y 3.000 adolescentes al mes.

“Les aseguramos a los adolescentes que este es un espacio seguro para hablar con tranquilidad”, dijo Mahamudul Hassan, consejero en un centro de AFHS en Dhaka. «Todas sus consultas serán resueltas, manteniendo la máxima confidencialidad».

Durante la pandemia de COVID-19, el programa AFHS pudo adaptarse a las pautas de distanciamiento social ofreciendo sesiones en azoteas, campos, patios al aire libre y por teléfono y video.

“Debido al aislamiento prolongado, la interrupción de las prácticas sociales con los amigos y la comunidad, los adolescentes sufrieron depresión y fatiga”, dijo Mou Juliet, un consejero de AFHS. “Brindar asesoramiento les ayudó a sobrellevar la situación, interactuar mejor con sus familias y motivarlos en momentos tan graves”. 

La AFHS también se comunica con los padres y las comunidades para crear conciencia sobre la salud sexual y reproductiva y la salud mental de los adolescentes, rompiendo el silencio y la desinformación.

“Al recibir asesoramiento del programa, mi hija adquirió las habilidades necesarias para abordar los problemas que obstaculizan su bienestar psicológico”, dijo Minu Alam, cuya hija, Sharmin Akhter Eti, de 19 años, es educadora de pares en el centro AFHS en la parte de Azimpur de Dhaka.

“Incluso puede consultar y aclarar muchas confusiones y desinformación mía o de muchas otras como yo”.

De hecho, los educadores de pares, hombres y mujeres, desempeñan un papel vital en los programas de AFHS, ya que se acercan a otros adolescentes en los centros e interactúan con miembros de sus familias y comunidades. Para Mohammad Shohan, de 18 años, convertirse en educador inter pares le ha ayudado a ganarse la confianza de los miembros de su familia, a quienes puede ayudar con información, orientación y apoyo.

“El programa AFHS ha ayudado a romper los tabúes sociales que … llevamos sobre el desarrollo de los adolescentes”, dijo Mohammad. «Esto generó confianza en mí …, me dio confianza para hablar sobre estos temas».

Ahora que Alia ha completado su examen de Certificado de la escuela secundaria, también se ofrece como voluntaria como educadora de pares.

Y ya ha logrado un objetivo importante: ella y su hermana de 15 años, Shima, viven de forma independiente, solas, juntas.


* Se oculta el apellido de Alia para proteger su identidad. Fue entrevistada en Dhaka en abril de 2021. Esta y otras historias como la suya aparecen en el informe Estado Mundial de la Infancia 2021 – En mi mente: Promoción, protección y cuidado de la salud mental de los niños .

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/stories/pursuit-of-adolescent-friendly-mental-health-bangladesh

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UNICEF: Cumplir por los niños de Afganistán

Cumplir por los niños de Afganistán

UNICEF continúa trabajando con sus socios para apoyar a los niños y sus familias en todo el país.

El aumento del conflicto y la inseguridad en Afganistán ha hecho que los niños paguen un precio muy alto. Afganistán ya era uno de los lugares más peligrosos del mundo para ser niño. Ahora, con una crisis de seguridad, el aumento vertiginoso de los precios de los alimentos, una sequía grave y la propagación del COVID-19, los niños corren un riesgo mayor que nunca.

UNICEF ha estado sobre el terreno en Afganistán durante 65 años con oficinas en todo el país y una variedad de socios que nos ayudan a brindar asistencia vital a los más vulnerables, especialmente a los niños. UNICEF está apoyando a equipos móviles de salud y nutrición en campamentos para desplazados internos, estableciendo centros de nutrición y lugares de vacunación, colocando por adelantado suministros adicionales para salvar vidas y apoyando a los estudiantes en clases de educación basadas en la comunidad.

Los niños no deben pagar por conflictos con su infancia. Los niños de Afganistán necesitan paz.

¿Qué está pasando en Afganistán?

En un contexto de conflicto e inseguridad, los niños viven en comunidades que se están quedando sin agua debido a la sequía. Se están perdiendo las vacunas que salvan vidas. El sistema de salud y los servicios sociales están al borde del colapso y los suministros médicos se están agotando peligrosamente. Muchos niños están tan desnutridos que yacen en camas de hospital, demasiado débiles para agarrar un dedo extendido.

Alrededor de 14 millones de personas en Afganistán se enfrentan a una inseguridad alimentaria aguda, y se estima que 3,2 millones de niños menores de cinco años sufrirán desnutrición aguda para fines de 2021. Al menos 1 millón de estos niños corren el riesgo de morir debido a enfermedades graves. desnutrición aguda sin tratamiento inmediato.

Done para apoyar el trabajo de UNICEF para los niños de Afganistán

 

¿Cómo está respondiendo UNICEF?

UNICEF está comprometido a continuar su trabajo por los niños y las familias en todo Afganistán. Para llegar a los niños más difíciles de alcanzar, UNICEF está promoviendo con todas las partes para garantizar un acceso humanitario seguro y sin obstáculos, de conformidad con los Compromisos básicos para los niños en la acción humanitaria .

UNICEF apoya los servicios de agua, higiene y saneamiento de emergencia (WASH), incluida la provisión de agua potable a través del transporte de agua, la construcción y reparación de bombas de mano, junto con la provisión de suministros y promoción de la higiene.

Afganistán. Un niño se lava en un punto de agua instalado por UNICEF.

Un niño se lava la cara en un punto de agua instalado por UNICEF en un hospital de Herat.

Los servicios de atención primaria de salud y nutrición continúan en los establecimientos de salud, así como a través de equipos de salud móviles. A principios de octubre, UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos anunciaron que agregarían 100 equipos móviles de salud y nutrición más, además de los más de 160 equipos móviles que ya brindan un salvavidas para niños y madres en áreas de difícil acceso.

Demasiados niños de Afganistán han presenciado escenas que ningún niño debería ver. Los niños y adolescentes están luchando contra la ansiedad y los miedos, y muchos necesitan desesperadamente apoyo de salud mental. Por lo tanto, UNICEF ha ampliado su respuesta de protección infantil al proporcionar servicios inmediatos que salvan vidas a los niños afectados por conflictos y desplazamientos, incluida la provisión de espacios adaptados para los niños y apoyo psicosocial a los niños y sus cuidadores o padres.

Afganistán. Un espacio apto para niños en una escuela secundaria en Kabul.

Los niños participan en una actividad recreativa en un espacio adaptado a los niños de UNICEF en una escuela secundaria en Kabul el 14 de agosto de 2021. UNICEF instaló tiendas de campaña para brindar apoyo psicosocial y actividades recreativas a los niños en medio de la agitación. Los equipos de salud móviles también están llegando al refugio para brindar atención prenatal y posnatal, así como servicios de nutrición y vacunación.

¿Qué pide UNICEF?

Durante el año pasado, la situación de los niños de Afganistán se ha vuelto aún más desesperada. El conflicto, la sequía y COVID-19 han chocado para crear una emergencia humanitaria sin precedentes. UNICEF pide estos cinco pasos importantes:

Asegurar que la asistencia humanitaria pueda llegar a los niños y sus comunidades necesitadas. Para garantizar que no se pierda toda una generación de niños en Afganistán, es vital que sigamos equipados para hacer este trabajo. UNICEF está presente en todo Afganistán y debe poder llegar a los niños necesitados a través de la financiación continua de los donantes y con garantías de total seguridad para su personal y los niños a los que servimos.

Garantizar que todos los niños, especialmente las niñas, tengan acceso a una educación de calidad. En los últimos años, se han logrado avances importantes en el aumento del acceso de las niñas a la educación. Es fundamental que se conserven los avances en educación y que todas las niñas y los niños del Afganistán reciban una educación de calidad.

Preservar los derechos de las mujeres, niñas. UNICEF seguirá abogando por la plena realización de los derechos de las mujeres y las niñas y por su salud física, mental y bienestar psicosocial. Deben preservarse los importantes avances logrados en materia de igualdad de género. Y se debe hacer más para garantizar que las mujeres y las niñas puedan participar de manera significativa en la sociedad afgana.

Poner fin a las graves violaciones contra los niños. UNICEF está profundamente preocupado por el aumento de violaciones graves y la multitud de riesgos de protección que enfrentan los niños. Los niños se enfrentan a graves violaciones de derechos, incluidos ataques a la educación. Deben cesar las graves violaciones contra los niños. Los derechos del niño deben protegerse y los niños no deben pagar por este conflicto con su infancia.

De acuerdo con el mensaje del Secretario General de la ONU , todos los países deberían estar dispuestos a recibir refugiados afganos; abstenerse de deportaciones; y garantizar que los niños y las familias que se ven obligados a huir tengan acceso a los servicios esenciales. Se debe permitir que los civiles busquen seguridad y protección, incluida la solicitud de asilo. Ahora es el momento de la solidaridad y el apoyo.

 

Cómo puedes ayudar

UNICEF lanzó recientemente un llamamiento por US $ 192 millones y está instando a los donantes a intensificar su apoyo a las familias vulnerables y los niños que luchan en medio de una creciente crisis humanitaria.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/emergencies/delivering-support-afghanistans-children

 

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UNICEF: Generación COVID: Responder. Recuperar. Reimagine

Generación COVID:

Responder. Recuperar. Reimagine

Un viaje visual de COVID-19 y los niños de todo el mundo

Más que cualquier crisis de las últimas décadas, la pandemia de COVID-19 ha redefinido la infancia a escala mundial. Desde su efecto en la salud mental y una mayor vulnerabilidad al abuso, hasta la interrupción de la educación, el impacto catastrófico de la pandemia de COVID-19 en los niños debe ser examinado y reparado a fondo. En todo el mundo, demasiados niños permanecen en el limbo, ansiosos por seguir adelante con sus sueños pero con poco control sobre sus realidades actuales. Si bien sus luchas son innegables, también lo es su capacidad de recuperación y su deseo de participar en la reconstrucción de un futuro mejor para cada niño.

En colaboración con la reconocida agencia Magnum Photos, UNICEF presenta una mirada en profundidad a las experiencias pandémicas de niños y jóvenes en seis países. Esperamos que sus historias lo conmuevan y se una a UNICEF en la promoción de un compromiso mundial renovado con una recuperación inclusiva para los niños de todo el mundo. Está en juego el futuro de toda una generación.

Los niños en el centro de nuestra respuesta global

Prólogo de la Directora Ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore

La pandemia de COVID-19 sigue teniendo consecuencias devastadoras para los niños de todo el mundo.

La inestabilidad económica está interrumpiendo los servicios esenciales y dificultando que las familias lleguen a fin de mes. Las tasas de violencia doméstica y de género están aumentando, especialmente en las comunidades y hogares más vulnerables. Más de 750 millones de niños se ven afectados por el cierre parcial y total de las escuelas, mientras que el primer día de clases se ha pospuesto indefinidamente para 140 millones de niños en todo el mundo.

Afortunadamente, con el lanzamiento de las vacunas COVID-19, puede parecer que la marea finalmente está cambiando, al menos para algunos.

La cruda realidad es que para millones de niños, la crisis está empeorando. En muchas comunidades, los niños están experimentando un acceso reducido a servicios vitales, incluida la atención médica, el apoyo a la salud mental, la protección social y la educación.

Las vacunas COVID-19 no se están administrando lo suficientemente rápido ni de manera equitativa. En algunos países, la pandemia se encuentra en su peor momento debido a la aparición de nuevas variantes más infecciosas del virus. La respuesta mundial y la recuperación a la pandemia han sido desiguales y desiguales.

Estas fotos y ensayos revelan los rostros, las voces y la humanidad de las personas que viven detrás de los datos y los titulares inexorables. Destacan vívidamente cuán perturbadores y aislantes han sido los efectos secundarios del COVID-19 para los niños y los jóvenes. Caio, de doce años, lucha contra la soledad y el retraso en la escuela en Brasil. Zehra, una refugiada siria de 9 años en Turquía, no puede ir a la escuela porque no tiene teléfono ni computadora. Manija, de once años, lidia con los efectos de un incendio en su campamento de migrantes en Grecia.

Pero, en última instancia, se trata de historias de esperanza, de ingenio y de resiliencia frente al desafío. Son historias de comunidades que se unen: dejar comidas para vecinos enfermos, de niños que crean sus propias actividades de aprendizaje en ausencia de educación formal y de padres que trabajan para crear un futuro mejor para sus hijos.

Estas historias refuerzan nuestra creencia de que los niños deben estar en el centro de nuestra respuesta global al COVID-19, asegurando que los más marginados y vulnerables prosperen. Debemos fomentar la compasión y fortalecer nuestros sistemas de salud y educación para prepararnos para crisis futuras. Debemos asegurarnos de que las vacunas lleguen a todos, incluidos los que se encuentran en entornos frágiles.

Mientras UNICEF conmemora su 75 aniversario, se nos recuerda que nuestra respuesta global en curso al COVID-19 debe coincidir con la necesidad y la esperanza que vemos en estas historias.

Henrietta H. Fore
Directora Ejecutiva de UNICEF

Fuente de la Información: https://sites.unicef.org/generation-covid/

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UNICEF: El primer día de clase “se pospone indefinidamente” para 140 millones de niños de todo el mundo que comienzan la escuela por primera vez

El primer día de clase “se pospone indefinidamente” para 140 millones de niños de todo el mundo que comienzan la escuela por primera vez

Casi ocho millones de jóvenes estudiantes llevan esperando más de un año

Para unos 140 millones de niños y niñas, el primer día de escuela –un momento histórico en la vida de los estudiantes más jóvenes del mundo y sus familias– se ha aplazado debido a la COVID-19, según informó ayer UNICEF en un nuevo análisis publicado con motivo del final de las vacaciones de verano en muchas partes del mundo.

Se calcula que, hasta la fecha, casi ocho millones de estudiantes llevan esperando más de un año para poder participar en el primer día de escuela presencial, debido a que viven en lugares donde las escuelas han permanecido cerradas durante la pandemia.

“El primer día de escuela es un momento histórico para un niño, ya que es el comienzo de una trayectoria de aprendizaje y crecimiento personal que les cambia la vida. La mayoría de nosotros recordamos una infinidad de detalles irrelevantes sobre ese día, como la ropa que llevábamos, el nombre de nuestro maestro o la persona con la que nos sentamos. Sin embargo, para millones de niños y niñas, ese día tan importante se ha pospuesto indefinidamente”, afirmó Henrietta Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF. “A medida que se reanudan las clases en muchas partes del mundo, millones de niños del primer curso llevan más de un año esperando para conocer el interior de una clase. Es posible que varios millones más no alcancen a verlo en todo el primer trimestre. En el caso de los más vulnerables, las probabilidades de que no lleguen a poner un pie en una clase en toda su vida son muy elevadas”.

Durante el primer curso se asientan las bases del aprendizaje futuro a través de la introducción a la lectura, la escritura y las matemáticas. Asimismo, en este periodo la educación presencial facilita que los niños se vuelvan más independientes, se adapten a nuevas rutinas y establezcan relaciones significativas con los maestros y los estudiantes. La educación presencial también permite a los maestros detectar y abordar retrasos en el aprendizaje, problemas de salud mental y casos de abusos que podrían tener efectos negativos sobre el bienestar de los niños.

En el año 2020, las escuelas de todo el mundo estuvieron completamente cerradas durante un promedio de 79 días lectivos. Sin embargo, después de que comenzara la pandemia, las escuelas de 168 millones de estudiantes siguieron cerradas durante prácticamente todo el año. Incluso ahora, muchos niños se enfrentan a una situación sin precedentes en la que su educación quedará interrumpida por segundo año consecutivo. Las consecuencias asociadas al cierre de las escuelas (falta de aprendizaje, ansiedad, dificultades para recibir las vacunas y un mayor riesgo de caer en el abandono escolar, el trabajo infantil y el matrimonio infantil) afectarán a muchos niños, sobre todo a los estudiantes más jóvenes, que se encuentran en las etapas más decisivas del desarrollo.

Si bien en los países de todo el mundo se están tomando medidas para ofrecer educación a distancia, un 29% de los estudiantes de la escuela primaria no están recibiendo ayuda. Además de la falta de recursos que se precisan en esta modalidad de educación, es posible que muchos niños no puedan participar debido a que no cuentan con ayuda para utilizar la tecnología, viven en un entorno de aprendizaje inadecuado, tienen que ocuparse de las tareas del hogar o se ven en la obligación de trabajar.

Numerosos estudios han demostrado que las experiencias escolares positivas durante este periodo de transición son un factor que permite predecir los resultados sociales, emocionales y educativos de los niños en el futuro. Del mismo modo, los niños que se quedan atrás durante los primeros años de su educación suelen seguir rezagados el resto del tiempo que permanecen en la escuela, una brecha que se acentúa a medida que pasan los años. Además, los ingresos del niño en el futuro dependen proporcionalmente del tiempo que recibe una educación.

Si no se emprenden medidas de mitigación, el Banco Mundial estima que esta generación de estudiantes sufrirá una pérdida de 10 billones de dólares en ingresos cuando sean adultos. Además, existen pruebas que demuestran que el coste de abordar las brechas en el aprendizaje es menor y más efectivo cuando se actúa con tiempo, y que las inversiones en la educación favorecen la recuperación, el crecimiento y la prosperidad económica.

UNICEF pide a los gobiernos que vuelvan a abrir las escuelas para reanudar la educación presencial y que proporcionen a los estudiantes una respuesta integral de recuperación. Junto con el Banco Mundial y la UNESCO, UNICEF insta a los gobiernos a centrarse en tres prioridades esenciales con el propósito de favorecer la recuperación en las escuelas:

  • Programas específicos que faciliten el regreso de todos los niños y los jóvenes a la escuela y les proporcionen acceso a servicios adaptados que les permitan abordar sus necesidades en materia de educación, salud y bienestar psicosocial, entre otras.
  • Clases de recuperación efectivas que ayuden a los estudiantes a ponerse al día con el aprendizaje perdido.
  • Ayuda para los maestros, de manera que puedan subsanar las pérdidas de aprendizaje e incorporar la tecnología digital a sus clases.

“El primer día de escuela es un día de esperanza y posibilidades; un día para comenzar por el buen camino. Sin embargo, no todos los niños comienzan por el buen camino. Algunos ni siquiera comienzan”, aseguró Fore. “Debemos volver a abrir las escuelas cuanto antes y reanudar la educación presencial, y debemos abordar de inmediato las brechas que se han producido en la enseñanza debido a la pandemia. Si no lo hacemos, es posible que algunos niños nunca se pongan al día”.

En las próximas semanas, UNICEF seguirá movilizando a sus aliados y a la población general con el fin de impedir que esta crisis de la educación se convierta en una catástrofe. Las campañas online y offline reunirán a dirigentes mundiales, maestros, y madres y padres en torno a una causa común: volver a abrir las escuelas cuanto antes y reanudar la educación presencial. El futuro de los niños más vulnerables del mundo está en juego.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/primer-dia-clase-pospone-indefinidamente-140-millones-ninos-que-comienzan-escuela-primera-vez

 

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UNICEF: Cómo apoyar a tu hijo durante la reapertura de la escuela

Cómo apoyar a tu hijo durante la reapertura de la escuela

Consejos para guiar a tu hijo en la transición de la vida familiar a la escuela bajo las restricciones de la COVID-19

Durante la pandemia de la COVID 19, muchas personas han comprobado cómo su vida familiar se alteraba debido a los confinamientos, el cierre de las escuelas y el trabajo a distancia. Numerosas familias han tenido que pasar mucho tiempo juntas en casa, sorteando una situación que generaba estrés e inseguridad. Muchos niños se han acostumbrado a que su padre, su madre o su cuidador estuviera a su lado a cualquier hora del día. Algunos niños solamente conocen este tipo de situación.

Aunque las circunstancias varían mucho según el lugar en el que vivas, si tu familia se está preparando para realizar un cambio en los hábitos diarios debido a la reapertura de las guarderías, las escuelas y las oficinas, a continuación te ofrecemos algunos consejos para facilitar la adaptación de tu hijo.

¿Cómo es la ansiedad debido a la separación?

Entre los síntomas de la ansiedad por separación cabe destacar el llanto y un mayor apego cuando se produce una separación (aunque sea por poco tiempo) o cuando el niño se enfrenta a situaciones nuevas. Esto ocurre sobre todo entre los 6 meses y los 3 años, y es una etapa común del desarrollo de tu hijo. El estrés y la incertidumbre generados por la pandemia de la COVID-19 han llevado a que, en ocasiones, estos comportamientos también se hayan observado en niños de mayor edad.

Los niños suelen empezar a mostrar síntomas de ansiedad debido a la separación cuando los dejas en la guardería o en la escuela. Debido a los sucesos ocurridos este último año, los niños mayores pueden pasar por mayores dificultades cuando se les deja en la escuela, ya que es posible que tengan un sentimiento de inseguridad debido a la COVID-19.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo para que se sienta seguro cuando recupere los antiguos comportamientos?

Puede que para facilitar que tu hijo realice una transición a la escuela sin dificultades, y que tú lleves a cabo tu propia transición al trabajo, tengas que pasar por un proceso que exija tiempo y planificación. Para que la separación sea menos difícil para tu hijo, pon en práctica los siguientes consejos:

Escucha a tu hijo

Tómate en serio sus preocupaciones y habla con él sobre sus inquietudes. En el caso de los niños más pequeños, puedes jugar a representar la forma en que será la vuelta a la escuela o pedirles que hagan un dibujo sobre todas las etapas del proceso, incluido el momento en el que tú vuelves a la escuela para recogerlo.

Ayúdales a prepararse

Aprende las nuevas normas de la vuelta a la escuela y repásalas con tu hijo. Pregúntale a tu hijo cómo se siente ante la idea de regresar a la escuela y no dejes de informar a su profesor si el niño tiene algunas dudas importantes.

Mantén la calma

Recuerda que los niños están pendientes todo el tiempo del comportamiento de los adultos. Para ayudar a tu hijo a relajarse y a sentirse seguro, es importante que tú demuestres un comportamiento tranquilo.

Prepara un plan de despedida

Para evitar que las despedidas supongan una situación difícil para los niños mayores, puedes tomar las siguientes medidas:

  • Intenta que las despedidas sean positivas.
  • Avisa cuando te vayas a ir.
  • Explica de forma clara y breve por qué te vas.
  • Recuerda a tu hijo que volverás a por él.
  • No muestres dudas al marcharte.
  • No regreses hasta la hora prevista.
  • Sigue la misma rutina cada vez que te vayas o dejes a tu hijo.

Mi hijo tiene miedo de volver a la escuela. ¿Cómo puedo ayudarle a sentirse tranquilo?

Algunos niños pueden sentirse nerviosos o mostrarse reacios a volver a la escuela, especialmente si han estado aprendiendo en casa durante meses. Hay que ser sincero: por ejemplo, explícale que es muy posible que se hayan producido ciertos cambios en la escuela. Tranquilízalos con respecto a las medidas que se han puesto en marcha para mantener su seguridad y la de los demás.

Dile que puede ir entrando en calor poco a poco. No tiene que comenzar a tiempo completo de inmediato. Puede que le lleve algún tiempo sentirse cómodo a la hora de jugar de nuevo con sus amigos, y esto es una cuestión completamente normal.

>> Cómo apoyar la salud mental de tu hijo durante la vuelta a la escuela en medio de la COVID-19

 

¿Cómo puedo comprobar cómo le va a mi hijo sin agobiarle?

Muéstrate activo pero tranquilo. Los niños suelen inspirarse en las emociones de los adultos más importantes de su vida, por lo que es importante que escuches las preocupaciones del niño, que le hables con amabilidad y que le tranquilices. Debes tener en cuenta que sus emociones pueden cambiar y tienes que decirle que se trata de una situación normal.

En cuanto a la forma de comprobar cómo se encuentra tu hijo, depende en gran medida de él. Si tu hijo es reservado, puedes preguntarle “¿Cómo estás?”. Otros niños pueden ser más directos a la hora de revelar sus sentimientos. Tú eres quien mejor conoce a tu hijo, y lo más importante es llevar a cabo estas conversaciones con un sentimiento de compasión y de comprensión.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/es/coronavirus/como-apoyar-hijo-durante-reapertura-escuela

 

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UNICEF: Los estudiantes de todo el mundo han perdido 1,8 billones de horas de aprendizaje presencial debido a los cierres por la COVID-19

Los estudiantes de todo el mundo han perdido 1,8 billones de horas de aprendizaje presencial debido a los cierres por la COVID-19

NUEVA YORK, 17 de septiembre de 2021 – Se calcula que los escolares de todo el mundo han perdido 1,8 billones de horas de aprendizaje presencial desde el inicio de la pandemia de COVID-19 y los cierres posteriores, una cifra que todavía sigue aumentando. Como consecuencia de ello, los jóvenes estudiantes se han visto privados de su educación y de otros beneficios vitales que ofrecen las escuelas.

Para llamar la atención sobre esta crisis educativa, UNICEF ha inaugurado hoy la exposición “No hay tiempo que perder” en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. La pieza central de la instalación es un reloj, diseñado para que parezca la pizarra de un aula vacía, situado en la Plaza de Visitantes de la ONU, frente al edificio de la Asamblea General. El reloj es un contador en tiempo real que muestra el número acumulado de horas de aprendizaje en persona que todos los estudiantes del mundo han perdido y siguen perdiendo desde el inicio de la pandemia. El aula vacía consta de 18 pupitres, uno por cada mes de interrupción de la educación causada por la pandemia.

La instalación se ha creado en vísperas de la apertura del Debate General del 76º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, una reunión en la que algunos líderes aprovecharán para volver a la sede de las Naciones Unidas en persona por primera vez desde el inicio de la pandemia.

“La próxima semana, las Naciones Unidas abrirán sus puertas a las delegaciones de todo el mundo. Pero en muchos países, las puertas de las escuelas seguirán estando cerradas para los niños y los jóvenes”, dijo el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres. “Estamos dejando de lado a toda una generación cuyas mentes y cuyo futuro penden de un hilo. Debemos dar prioridad a la reapertura de las escuelas y apoyar a los que han perdido oportunidades durante la pandemia. No hay tiempo que perder”.

Este año, el Debate General y las reuniones anuales paralelas se celebrarán en un formato híbrido, con muchos actos que tendrán lugar de forma virtual. La instalación, abierta a las delegaciones que hayan elegido asistir a las reuniones de la Asamblea General en persona, es un claro recordatorio de que millones de escolares siguen sin poder acudir a sus escuelas y un llamamiento a los dirigentes para que actúen urgentemente ante esta crisis educativa.

La instalación estará abierta desde el 17 de septiembre hasta el 27 de septiembre, cuando concluya la Asamblea General*.

En todo el mundo, alrededor de 131 millones de alumnos de 11 países han perdido tres cuartas partes de su aprendizaje presencial desde marzo de 2020 hasta septiembre de 2021. Entre ellos, el 59% –o casi 77 millones– han perdido casi todo el tiempo de instrucción presencial. Alrededor del 27% de los países siguen teniendo las escuelas total o parcialmente cerradas. Además, según los últimos datos de la UNESCO, más de 870 millones de estudiantes de todos los niveles afrontan actualmente interrupciones en su educación.

UNICEF insta a los gobiernos, las autoridades locales y las administraciones escolares a reabrir las escuelas lo antes posible y a tomar todas las medidas necesarias para mitigar la transmisión del virus en las escuelas, como, por ejemplo:

  • Aplicar políticas de uso de mascarillas para los estudiantes y el personal que estén de acuerdo con las directrices nacionales y locales;
  • Proporcionar instalaciones para el lavado de manos y/o desinfección de las manos;
  • Limpiar con frecuencia las superficies y los objetos compartidos;
  • Garantizar una ventilación adecuada y apropiada;
  • Mantener a los estudiantes y a los profesores en grupos pequeños que no se mezclen entre ellos; escalonar la hora del inicio, el descanso, la hora de ir al baño, las comidas y el final de la jornada; y alternar la presencia física;
    • Establecer mecanismos de intercambio de información con los padres, los alumnos y los profesores;
    • Aunque no es un requisito previo para la reapertura de las escuelas, se debe dar prioridad a los profesores para que reciban la vacuna COVID-19, después de los trabajadores sanitarios de primera línea y de las personas con mayores riesgos, para protegerlos de la transmisión en la comunidad.

    Además, la UNESCO, UNICEF, el ACNUR, el PMA y el Banco Mundial publicaron previamente el Marco para la Reapertura de las Escuelas con el fin de ofrecer consejos prácticos y flexibles a los gobiernos nacionales y locales y ayudarles en sus esfuerzos por conseguir que los estudiantes puedan volver a recibir una enseñanza presencial.

    “Cada hora que un niño pasa en el aula es preciosa: representa una oportunidad para ampliar sus horizontes y maximizar su potencial. Y con cada momento que pasa sin que vayan a la escuela se pierden innumerables oportunidades”, dijo Henrietta Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF. “La cantidad de 1,8 billones de horas, una cifra que sigue avanzando, es una cantidad de tiempo insondable. E igualmente insondable es establecer prioridades para mitigar las repercusiones de la COVID que no pongan en primer lugar el futuro de nuestros niños. Podemos y debemos reabrir las escuelas lo antes posible. El tiempo corre”.

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Notas para los editores:

*NOTA: Debido a las condiciones imperantes en el marco de la COVID-19, no se concederán acreditaciones a los medios de comunicación para el periodo de alto nivel de la 76ª sesión de la Asamblea General. El acceso durante la semana de alto nivel se limitará a los representantes de los medios de comunicación acreditados que tengan una oficina en la Sede de las Naciones Unidas (corresponsales residentes) y a los medios oficiales de las delegaciones visitantes. Se anima a los demás medios de comunicación interesados a que se unan a la convocatoria fotográfica del 17 de septiembre para obtener acceso antes de la semana de alto nivel.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/estudiantes-mundo-han-perdido-18-billones-horas-aprendizaje-presencial-debido-cierres-covid19

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UNICEF: Declaración de la Directora Ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, en la Reunión Ministerial de Alto Nivel sobre la Situación Humanitaria en Afganistán

Declaración de la Directora Ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, en la Reunión Ministerial de Alto Nivel sobre la Situación Humanitaria en Afganistán

 

Contrastado con la entrega

GINEBRA, 13 de septiembre de 2021 – “Los niños de Afganistán han sufrido durante mucho tiempo de manera desproporcionada las crisis humanitarias, de seguridad, sociales y económicas que han asolado al país durante décadas. Su sufrimiento está lejos de terminar y necesitan nuestra ayuda.

“Casi 10 millones de niñas y niños dependen de la asistencia humanitaria solo para sobrevivir.

“Al menos 1 millón de niños sufrirán desnutrición aguda severa este año y podrían morir sin tratamiento.

“Casi 600.000 personas, más de la mitad de las cuales son niños, han sido desplazadas por el conflicto este año.

“El número de niños no acompañados y separados está aumentando.

“Y hemos recibido informes informales sobre el reclutamiento de niños por las partes en el conflicto y nos preocupa que los niños corran un mayor riesgo de sufrir otras violaciones graves de sus derechos.

“Sin una acción urgente, es probable que la sombría situación que enfrentan los niños de Afganistán se deteriore en los próximos meses debido a la severa sequía y la escasez de agua, las preocupaciones en torno al financiamiento para la continuidad de los servicios básicos, el inicio del invierno y las consecuencias del COVID-19. pandemia.

“Es por eso que estamos aquí hoy, para instar a la comunidad internacional a aumentar el apoyo a las agencias humanitarias de la ONU y nuestros socios para que podamos mantener y expandir programas críticos y que salvan vidas para niños y familias necesitadas.

“Es necesaria una respuesta humanitaria sólida para proteger los importantes avances en materia de desarrollo que se han logrado en los últimos años, y al mismo tiempo sembrar las semillas para una estabilidad a largo plazo.

“Por ejemplo, el número de escuelas en Afganistán se ha triplicado desde 2002 y la matrícula escolar se ha multiplicado por diez en los últimos veinte años, llegando a casi 10 millones de niños en la actualidad, incluidas casi 4 millones de niñas.

“Son mejoras importantes que no podemos perder para los niños del país y sobre las que debemos seguir construyendo porque hay mucho más espacio para crecer. Más de 4,2 millones de niños siguen sin ir a la escuela. Y según nuestros datos más recientes, casi el 50 por ciento de las niñas en Afganistán ni siquiera han ingresado a la educación primaria. Esto necesita cambiar.

“La protección y promoción de los derechos de las mujeres y las niñas son características centrales del continuo desarrollo humanitario. Continuaremos presionando y monitoreando de cerca la seguridad y el acceso de las niñas y mujeres a los servicios esenciales, así como la capacidad de las maestras y trabajadoras de la salud para regresar al trabajo.

“UNICEF ha estado sobre el terreno en Afganistán durante más de 70 años, trabajando en todo el país para proporcionar una amplia gama de intervenciones humanitarias y de desarrollo críticas. Sabemos lo que se debe hacer por los niños. Y podemos lograrlo, junto con nuestros socios, siempre que tengamos el apoyo financiero completo, el transporte de suministros y personal, y el acceso humanitario completo para llegar de manera segura a los necesitados.

“Necesitamos asegurarnos de que la ayuda no esté politizada; la priorización de las decisiones de financiamiento debe basarse primero en las necesidades. Debemos buscar formas de brindar asistencia oportuna y sostenida a gran escala.

“Estos esfuerzos incluirán la expansión de nuestros programas para brindar a más niños, mujeres y familias acceso a atención médica, apoyo nutricional, protección, albergue, educación, agua y saneamiento. Y estamos explorando activamente opciones para mantener a flote los servicios esenciales, a través de un esfuerzo de “toda la organización” – humanitario y de desarrollo – vidas y medios de subsistencia.

“Ya estamos viendo resultados. En las últimas dos semanas, hemos proporcionado agua potable a 170.000 personas afectadas por la sequía y hemos desplegado equipos de salud móviles en 14 provincias para seguir brindando servicios básicos de salud a niños y mujeres. Durante la última semana de agosto, UNICEF proporcionó a 4.000 niños menores de cinco años con desnutrición grave un tratamiento terapéutico que les salvó la vida, y han comenzado las misiones por carretera.

“Nada de este trabajo hubiera sido posible sin la dedicación de nuestros trabajadores de primera línea en el terreno, especialmente nuestro personal nacional. Siguen comprometidos a servir a los niños, a menudo con un gran riesgo para sus propias vidas. Les debemos una enorme deuda de gratitud y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para garantizar su seguridad y protección.

«Por favor ayudenos. Nunca ha habido un momento más urgente para apoyar a los niños de Afganistán y las personas que los sirven. Sin su apoyo, los servicios esenciales se detendrán por completo y el país se hundirá aún más en el caos. El mundo no puede permitir que eso vuelva a suceder «.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/press-releases/statement-unicef-executive-director-henrietta-fore-high-level-ministerial-meeting

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