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UNICEF: El primer día de clase “se pospone indefinidamente” para 140 millones de niños de todo el mundo que comienzan la escuela por primera vez

El primer día de clase “se pospone indefinidamente” para 140 millones de niños de todo el mundo que comienzan la escuela por primera vez

Casi ocho millones de jóvenes estudiantes llevan esperando más de un año

Para unos 140 millones de niños y niñas, el primer día de escuela –un momento histórico en la vida de los estudiantes más jóvenes del mundo y sus familias– se ha aplazado debido a la COVID-19, según informó ayer UNICEF en un nuevo análisis publicado con motivo del final de las vacaciones de verano en muchas partes del mundo.

Se calcula que, hasta la fecha, casi ocho millones de estudiantes llevan esperando más de un año para poder participar en el primer día de escuela presencial, debido a que viven en lugares donde las escuelas han permanecido cerradas durante la pandemia.

“El primer día de escuela es un momento histórico para un niño, ya que es el comienzo de una trayectoria de aprendizaje y crecimiento personal que les cambia la vida. La mayoría de nosotros recordamos una infinidad de detalles irrelevantes sobre ese día, como la ropa que llevábamos, el nombre de nuestro maestro o la persona con la que nos sentamos. Sin embargo, para millones de niños y niñas, ese día tan importante se ha pospuesto indefinidamente”, afirmó Henrietta Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF. “A medida que se reanudan las clases en muchas partes del mundo, millones de niños del primer curso llevan más de un año esperando para conocer el interior de una clase. Es posible que varios millones más no alcancen a verlo en todo el primer trimestre. En el caso de los más vulnerables, las probabilidades de que no lleguen a poner un pie en una clase en toda su vida son muy elevadas”.

Durante el primer curso se asientan las bases del aprendizaje futuro a través de la introducción a la lectura, la escritura y las matemáticas. Asimismo, en este periodo la educación presencial facilita que los niños se vuelvan más independientes, se adapten a nuevas rutinas y establezcan relaciones significativas con los maestros y los estudiantes. La educación presencial también permite a los maestros detectar y abordar retrasos en el aprendizaje, problemas de salud mental y casos de abusos que podrían tener efectos negativos sobre el bienestar de los niños.

En el año 2020, las escuelas de todo el mundo estuvieron completamente cerradas durante un promedio de 79 días lectivos. Sin embargo, después de que comenzara la pandemia, las escuelas de 168 millones de estudiantes siguieron cerradas durante prácticamente todo el año. Incluso ahora, muchos niños se enfrentan a una situación sin precedentes en la que su educación quedará interrumpida por segundo año consecutivo. Las consecuencias asociadas al cierre de las escuelas (falta de aprendizaje, ansiedad, dificultades para recibir las vacunas y un mayor riesgo de caer en el abandono escolar, el trabajo infantil y el matrimonio infantil) afectarán a muchos niños, sobre todo a los estudiantes más jóvenes, que se encuentran en las etapas más decisivas del desarrollo.

Si bien en los países de todo el mundo se están tomando medidas para ofrecer educación a distancia, un 29% de los estudiantes de la escuela primaria no están recibiendo ayuda. Además de la falta de recursos que se precisan en esta modalidad de educación, es posible que muchos niños no puedan participar debido a que no cuentan con ayuda para utilizar la tecnología, viven en un entorno de aprendizaje inadecuado, tienen que ocuparse de las tareas del hogar o se ven en la obligación de trabajar.

Numerosos estudios han demostrado que las experiencias escolares positivas durante este periodo de transición son un factor que permite predecir los resultados sociales, emocionales y educativos de los niños en el futuro. Del mismo modo, los niños que se quedan atrás durante los primeros años de su educación suelen seguir rezagados el resto del tiempo que permanecen en la escuela, una brecha que se acentúa a medida que pasan los años. Además, los ingresos del niño en el futuro dependen proporcionalmente del tiempo que recibe una educación.

Si no se emprenden medidas de mitigación, el Banco Mundial estima que esta generación de estudiantes sufrirá una pérdida de 10 billones de dólares en ingresos cuando sean adultos. Además, existen pruebas que demuestran que el coste de abordar las brechas en el aprendizaje es menor y más efectivo cuando se actúa con tiempo, y que las inversiones en la educación favorecen la recuperación, el crecimiento y la prosperidad económica.

UNICEF pide a los gobiernos que vuelvan a abrir las escuelas para reanudar la educación presencial y que proporcionen a los estudiantes una respuesta integral de recuperación. Junto con el Banco Mundial y la UNESCO, UNICEF insta a los gobiernos a centrarse en tres prioridades esenciales con el propósito de favorecer la recuperación en las escuelas:

  • Programas específicos que faciliten el regreso de todos los niños y los jóvenes a la escuela y les proporcionen acceso a servicios adaptados que les permitan abordar sus necesidades en materia de educación, salud y bienestar psicosocial, entre otras.
  • Clases de recuperación efectivas que ayuden a los estudiantes a ponerse al día con el aprendizaje perdido.
  • Ayuda para los maestros, de manera que puedan subsanar las pérdidas de aprendizaje e incorporar la tecnología digital a sus clases.

“El primer día de escuela es un día de esperanza y posibilidades; un día para comenzar por el buen camino. Sin embargo, no todos los niños comienzan por el buen camino. Algunos ni siquiera comienzan”, aseguró Fore. “Debemos volver a abrir las escuelas cuanto antes y reanudar la educación presencial, y debemos abordar de inmediato las brechas que se han producido en la enseñanza debido a la pandemia. Si no lo hacemos, es posible que algunos niños nunca se pongan al día”.

En las próximas semanas, UNICEF seguirá movilizando a sus aliados y a la población general con el fin de impedir que esta crisis de la educación se convierta en una catástrofe. Las campañas online y offline reunirán a dirigentes mundiales, maestros, y madres y padres en torno a una causa común: volver a abrir las escuelas cuanto antes y reanudar la educación presencial. El futuro de los niños más vulnerables del mundo está en juego.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/primer-dia-clase-pospone-indefinidamente-140-millones-ninos-que-comienzan-escuela-primera-vez

 

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UNICEF: Los estudiantes de todo el mundo han perdido 1,8 billones de horas de aprendizaje presencial debido a los cierres por la COVID-19

Los estudiantes de todo el mundo han perdido 1,8 billones de horas de aprendizaje presencial debido a los cierres por la COVID-19

NUEVA YORK, 17 de septiembre de 2021 – Se calcula que los escolares de todo el mundo han perdido 1,8 billones de horas de aprendizaje presencial desde el inicio de la pandemia de COVID-19 y los cierres posteriores, una cifra que todavía sigue aumentando. Como consecuencia de ello, los jóvenes estudiantes se han visto privados de su educación y de otros beneficios vitales que ofrecen las escuelas.

Para llamar la atención sobre esta crisis educativa, UNICEF ha inaugurado hoy la exposición “No hay tiempo que perder” en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. La pieza central de la instalación es un reloj, diseñado para que parezca la pizarra de un aula vacía, situado en la Plaza de Visitantes de la ONU, frente al edificio de la Asamblea General. El reloj es un contador en tiempo real que muestra el número acumulado de horas de aprendizaje en persona que todos los estudiantes del mundo han perdido y siguen perdiendo desde el inicio de la pandemia. El aula vacía consta de 18 pupitres, uno por cada mes de interrupción de la educación causada por la pandemia.

La instalación se ha creado en vísperas de la apertura del Debate General del 76º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, una reunión en la que algunos líderes aprovecharán para volver a la sede de las Naciones Unidas en persona por primera vez desde el inicio de la pandemia.

“La próxima semana, las Naciones Unidas abrirán sus puertas a las delegaciones de todo el mundo. Pero en muchos países, las puertas de las escuelas seguirán estando cerradas para los niños y los jóvenes”, dijo el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres. “Estamos dejando de lado a toda una generación cuyas mentes y cuyo futuro penden de un hilo. Debemos dar prioridad a la reapertura de las escuelas y apoyar a los que han perdido oportunidades durante la pandemia. No hay tiempo que perder”.

Este año, el Debate General y las reuniones anuales paralelas se celebrarán en un formato híbrido, con muchos actos que tendrán lugar de forma virtual. La instalación, abierta a las delegaciones que hayan elegido asistir a las reuniones de la Asamblea General en persona, es un claro recordatorio de que millones de escolares siguen sin poder acudir a sus escuelas y un llamamiento a los dirigentes para que actúen urgentemente ante esta crisis educativa.

La instalación estará abierta desde el 17 de septiembre hasta el 27 de septiembre, cuando concluya la Asamblea General*.

En todo el mundo, alrededor de 131 millones de alumnos de 11 países han perdido tres cuartas partes de su aprendizaje presencial desde marzo de 2020 hasta septiembre de 2021. Entre ellos, el 59% –o casi 77 millones– han perdido casi todo el tiempo de instrucción presencial. Alrededor del 27% de los países siguen teniendo las escuelas total o parcialmente cerradas. Además, según los últimos datos de la UNESCO, más de 870 millones de estudiantes de todos los niveles afrontan actualmente interrupciones en su educación.

UNICEF insta a los gobiernos, las autoridades locales y las administraciones escolares a reabrir las escuelas lo antes posible y a tomar todas las medidas necesarias para mitigar la transmisión del virus en las escuelas, como, por ejemplo:

  • Aplicar políticas de uso de mascarillas para los estudiantes y el personal que estén de acuerdo con las directrices nacionales y locales;
  • Proporcionar instalaciones para el lavado de manos y/o desinfección de las manos;
  • Limpiar con frecuencia las superficies y los objetos compartidos;
  • Garantizar una ventilación adecuada y apropiada;
  • Mantener a los estudiantes y a los profesores en grupos pequeños que no se mezclen entre ellos; escalonar la hora del inicio, el descanso, la hora de ir al baño, las comidas y el final de la jornada; y alternar la presencia física;
    • Establecer mecanismos de intercambio de información con los padres, los alumnos y los profesores;
    • Aunque no es un requisito previo para la reapertura de las escuelas, se debe dar prioridad a los profesores para que reciban la vacuna COVID-19, después de los trabajadores sanitarios de primera línea y de las personas con mayores riesgos, para protegerlos de la transmisión en la comunidad.

    Además, la UNESCO, UNICEF, el ACNUR, el PMA y el Banco Mundial publicaron previamente el Marco para la Reapertura de las Escuelas con el fin de ofrecer consejos prácticos y flexibles a los gobiernos nacionales y locales y ayudarles en sus esfuerzos por conseguir que los estudiantes puedan volver a recibir una enseñanza presencial.

    “Cada hora que un niño pasa en el aula es preciosa: representa una oportunidad para ampliar sus horizontes y maximizar su potencial. Y con cada momento que pasa sin que vayan a la escuela se pierden innumerables oportunidades”, dijo Henrietta Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF. “La cantidad de 1,8 billones de horas, una cifra que sigue avanzando, es una cantidad de tiempo insondable. E igualmente insondable es establecer prioridades para mitigar las repercusiones de la COVID que no pongan en primer lugar el futuro de nuestros niños. Podemos y debemos reabrir las escuelas lo antes posible. El tiempo corre”.

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Notas para los editores:

*NOTA: Debido a las condiciones imperantes en el marco de la COVID-19, no se concederán acreditaciones a los medios de comunicación para el periodo de alto nivel de la 76ª sesión de la Asamblea General. El acceso durante la semana de alto nivel se limitará a los representantes de los medios de comunicación acreditados que tengan una oficina en la Sede de las Naciones Unidas (corresponsales residentes) y a los medios oficiales de las delegaciones visitantes. Se anima a los demás medios de comunicación interesados a que se unan a la convocatoria fotográfica del 17 de septiembre para obtener acceso antes de la semana de alto nivel.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/estudiantes-mundo-han-perdido-18-billones-horas-aprendizaje-presencial-debido-cierres-covid19

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UNICEF: Declaración de la Directora Ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, en la Reunión Ministerial de Alto Nivel sobre la Situación Humanitaria en Afganistán

Declaración de la Directora Ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, en la Reunión Ministerial de Alto Nivel sobre la Situación Humanitaria en Afganistán

 

Contrastado con la entrega

GINEBRA, 13 de septiembre de 2021 – “Los niños de Afganistán han sufrido durante mucho tiempo de manera desproporcionada las crisis humanitarias, de seguridad, sociales y económicas que han asolado al país durante décadas. Su sufrimiento está lejos de terminar y necesitan nuestra ayuda.

“Casi 10 millones de niñas y niños dependen de la asistencia humanitaria solo para sobrevivir.

“Al menos 1 millón de niños sufrirán desnutrición aguda severa este año y podrían morir sin tratamiento.

“Casi 600.000 personas, más de la mitad de las cuales son niños, han sido desplazadas por el conflicto este año.

“El número de niños no acompañados y separados está aumentando.

“Y hemos recibido informes informales sobre el reclutamiento de niños por las partes en el conflicto y nos preocupa que los niños corran un mayor riesgo de sufrir otras violaciones graves de sus derechos.

“Sin una acción urgente, es probable que la sombría situación que enfrentan los niños de Afganistán se deteriore en los próximos meses debido a la severa sequía y la escasez de agua, las preocupaciones en torno al financiamiento para la continuidad de los servicios básicos, el inicio del invierno y las consecuencias del COVID-19. pandemia.

“Es por eso que estamos aquí hoy, para instar a la comunidad internacional a aumentar el apoyo a las agencias humanitarias de la ONU y nuestros socios para que podamos mantener y expandir programas críticos y que salvan vidas para niños y familias necesitadas.

“Es necesaria una respuesta humanitaria sólida para proteger los importantes avances en materia de desarrollo que se han logrado en los últimos años, y al mismo tiempo sembrar las semillas para una estabilidad a largo plazo.

“Por ejemplo, el número de escuelas en Afganistán se ha triplicado desde 2002 y la matrícula escolar se ha multiplicado por diez en los últimos veinte años, llegando a casi 10 millones de niños en la actualidad, incluidas casi 4 millones de niñas.

“Son mejoras importantes que no podemos perder para los niños del país y sobre las que debemos seguir construyendo porque hay mucho más espacio para crecer. Más de 4,2 millones de niños siguen sin ir a la escuela. Y según nuestros datos más recientes, casi el 50 por ciento de las niñas en Afganistán ni siquiera han ingresado a la educación primaria. Esto necesita cambiar.

“La protección y promoción de los derechos de las mujeres y las niñas son características centrales del continuo desarrollo humanitario. Continuaremos presionando y monitoreando de cerca la seguridad y el acceso de las niñas y mujeres a los servicios esenciales, así como la capacidad de las maestras y trabajadoras de la salud para regresar al trabajo.

“UNICEF ha estado sobre el terreno en Afganistán durante más de 70 años, trabajando en todo el país para proporcionar una amplia gama de intervenciones humanitarias y de desarrollo críticas. Sabemos lo que se debe hacer por los niños. Y podemos lograrlo, junto con nuestros socios, siempre que tengamos el apoyo financiero completo, el transporte de suministros y personal, y el acceso humanitario completo para llegar de manera segura a los necesitados.

“Necesitamos asegurarnos de que la ayuda no esté politizada; la priorización de las decisiones de financiamiento debe basarse primero en las necesidades. Debemos buscar formas de brindar asistencia oportuna y sostenida a gran escala.

“Estos esfuerzos incluirán la expansión de nuestros programas para brindar a más niños, mujeres y familias acceso a atención médica, apoyo nutricional, protección, albergue, educación, agua y saneamiento. Y estamos explorando activamente opciones para mantener a flote los servicios esenciales, a través de un esfuerzo de “toda la organización” – humanitario y de desarrollo – vidas y medios de subsistencia.

“Ya estamos viendo resultados. En las últimas dos semanas, hemos proporcionado agua potable a 170.000 personas afectadas por la sequía y hemos desplegado equipos de salud móviles en 14 provincias para seguir brindando servicios básicos de salud a niños y mujeres. Durante la última semana de agosto, UNICEF proporcionó a 4.000 niños menores de cinco años con desnutrición grave un tratamiento terapéutico que les salvó la vida, y han comenzado las misiones por carretera.

“Nada de este trabajo hubiera sido posible sin la dedicación de nuestros trabajadores de primera línea en el terreno, especialmente nuestro personal nacional. Siguen comprometidos a servir a los niños, a menudo con un gran riesgo para sus propias vidas. Les debemos una enorme deuda de gratitud y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para garantizar su seguridad y protección.

«Por favor ayudenos. Nunca ha habido un momento más urgente para apoyar a los niños de Afganistán y las personas que los sirven. Sin su apoyo, los servicios esenciales se detendrán por completo y el país se hundirá aún más en el caos. El mundo no puede permitir que eso vuelva a suceder «.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/press-releases/statement-unicef-executive-director-henrietta-fore-high-level-ministerial-meeting

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UNICEF: Educación bajo ataque

Educación bajo ataque

Los ataques a escuelas, estudiantes y educadores son ataques al derecho de los niños a la educación y a su futuro.

El problema

En todo el mundo, los ataques contra los niños continúan sin cesar, ya que las partes beligerantes violan una de las reglas más básicas de la guerra: la protección de los niños. La naturaleza prolongada de los conflictos en la actualidad está afectando el futuro de generaciones enteras de niños. Sin acceso a la educación, una generación de niños que viven en conflicto crecerá sin las habilidades que necesitan para contribuir a sus países y economías, exacerbando la ya desesperada situación de millones de niños y sus familias.

Para los niños que viven en situaciones de conflicto, la educación se ha vuelto aún más peligrosa. En 2020, hubo 535 ataques verificados en escuelas, un aumento del 17 por ciento en comparación con 2019.

La solución

El derecho de un niño a la educación no puede salvaguardarse en zonas de conflicto sin que la educación misma esté protegida. La educación puede salvarle la vida. Fuera de la escuela, los niños son blancos fáciles de abuso, explotación y reclutamiento por parte de las fuerzas y grupos armados. La escuela debe proporcionar un espacio seguro donde los niños puedan estar protegidos de amenazas y crisis. También es un paso crítico para romper el ciclo de crisis y reduce la probabilidad de conflictos futuros.

¿Qué es la Declaración de Escuelas Seguras?

La Declaración de Escuelas Seguras se abrió al respaldo estatal en Oslo, Noruega, en mayo de 2015. Es un compromiso político para proteger mejor a los estudiantes, maestros, escuelas y universidades durante los conflictos armados, apoyar la continuación de la educación durante la guerra y poner en práctica Colocar medidas concretas para disuadir el uso militar de las escuelas.

Hoy, 111 estados han respaldado la Declaración de Escuelas Seguras. Al respaldar la Declaración, los Estados se comprometen a restaurar el acceso a una educación segura y a desarrollar sistemas educativos que sean sensibles a los conflictos y promuevan el respeto entre grupos sociales o étnicos. La Declaración es un marco para la colaboración y el intercambio, y los países que la respaldan se reúnen periódicamente para revisar la implementación de la Declaración.

Declaración de Escuelas Seguras: Quién ha respaldado

Los estados, países y territorios que han respaldado la Declaración se muestran en azul. Fuente: GCPEA. Información precisa al 6 de agosto de 2021.

¿Cuál es el papel de UNICEF?

UNICEF trabaja con los estados que han respaldado la Declaración y otros grupos armados para proteger la educación de los ataques. UNICEF está en primera línea en los países afectados por conflictos para desarrollar planes de seguridad escolar, hacer que los niños vuelvan a aprender proporcionando apoyo psicosocial y oportunidades de aprendizaje informal, capacitando a maestros, rehabilitando escuelas y distribuyendo suministros para la enseñanza y el aprendizaje.

UNICEF también trabaja con una variedad de socios para ayudar a los niños a aprender a pesar de los conflictos y la inseguridad. Por ejemplo, una asociación con gobiernos de África Occidental y Central está ayudando a expandir un innovador programa de educación por radio que proporciona una plataforma de aprendizaje alternativa para niños y jóvenes afectados por crisis.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/education-under-attack

 

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UNICEF: Aprendiendo en la pandemia

Aprendiendo en la pandemia

Una niña de siete años estudia en casa en medio del cierre de escuelas en Georgia por el COVID-19.

La pandemia de COVID-19 ha interrumpido la educación de unos 1200 millones de niños en todo el mundo, obligando a las escuelas de todo el planeta a poner en marcha nuevos métodos para educarlos.

En Georgia, los niños que viven en áreas rurales tienen un acceso a internet y cobertura de teléfono celular limitados. En la imagen, una niña comprueba las tareas que ha enviado su profesora por chat. Comparte el celular de su madre con sus tres hermanos.

Uniceg Giorgia

Una niña de 11 años en Ecuador recibe una guía para estudiar durante el cierre de escuelas por la pandemia de COVID-19

En las zonas remotas de la Amazonía ecuatoriana no hay acceso a internet. Una profesora entrega una guía de estudio a una alumna para que pueda seguir con sus lecciones.

Una voluntaria de UNICEF transcribe lecciones en Kyrgystan junto a su sobrino.

Los niños con discapacidades en Kirguizistán se benefician del trabajo de los voluntarios de UNICEF. En la imagen, un voluntario transcribe las lecciones para su sobrino.

Una escuela móvil visita un campamento de migrantes y refugiados venezolanos en La Paz, Bolivia.

Los niños venezolanos que viven en refugios en Bolivia tienen la posibilidad de aprender, jugar y recibir apoyo psicosocial en aulas temporales.

En un campo de refugiados en Jordania, una joven siria ayuda a su hermano menor y a un vecino a estudiar durante la pandeia.

En un campo de refugiados en Jordania, una joven refugiada siria aprovecha su pasión por la enseñanza para ayudar a otros niños con sus estudios.

Gemelos en el Macedonia practican yoga para niños a través de la televisión nacional.

La televisión en Macedonia del Norte emite clases de yoga para niños con el propósito de ayudarlos a soportar mejor el impacto que está teniendo el confinamiento en su salud mental.

Un salón de clases es desinfectado en Egipto, cuando las escuelas se preparan para reabrir durante la pandemia.

En algunos países, los niños se preparan para regresar a la escuela. En la imagen, la desinfección de un salón de clase en Egipto

Estudiantes de la provincia de Qinghai en China reciben folletos para protegerse del COVID-19

En la provincia china de Qinghai, los estudiantes reciben folletos de UNICEF con instrucciones para protegerse del COVID-19.

Niños en Côte d'Ivoire utilizan mascarillas en la escuela.

En gran parte del mundo, todavía hay mucha incertidumbre sobre cómo y cuándo se producirá la vuelta de los niños a la escuela. En Côte d’Ivoire, las clases se retomaron en mayo con estrictas medidas de seguridad como el uso de mascarillas, distanciamiento social y lavado frecuente de manos.

Fuente de la Información: https://news.un.org/es/gallery/365852

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UNICEF: Seis graves violaciones contra los niños en tiempos de guerra

Seis graves violaciones contra los niños en tiempos de guerra

Cómo los niños se han convertido en objetivos de primera línea en los conflictos armados.

Desde asesinatos generalizados, mutilaciones, secuestros y violencia sexual hasta el reclutamiento en grupos armados y huelgas en escuelas y hospitales, así como en instalaciones de agua esenciales, los niños que viven en zonas de conflicto en todo el mundo continúan siendo objeto de ataques a una escala espantosa. 

Para monitorear, prevenir y poner fin a estos ataques, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha  identificado y condenado seis violaciones graves contra los niños en tiempos de guerra : Matanza y mutilación de niños; reclutamiento o uso de niños en fuerzas armadas y grupos armados; ataques a escuelas u hospitales; violación u otra violencia sexual grave; secuestro de niños; y negación del acceso humanitario a los niños. 

Para conmemorar el 25 aniversario del informe de Graça Machel sobre el impacto de los conflictos armados en los niños, UNICEF emitió un comunicado con el Representante Especial del Secretario General para los Niños y los Conflictos Armados pidiendo acciones urgentes para proteger a los niños en la guerra.

El derecho internacional humanitario exige que las fuerzas armadas y los grupos armados tomen medidas para proteger a los civiles, incluidos los niños, que son particularmente vulnerables en tiempos de guerra.

Mali.  Una niña desplazada se apoya en una muleta fuera de una tienda.

1. Asesinato y mutilación de niños

El asesinato y la mutilación de niños pueden ser el resultado de acciones directas o indirectas, incluida la tortura. Los asesinatos y mutilaciones pueden ocurrir a través de fuego cruzado, minas terrestres, municiones en racimo, artefactos explosivos improvisados ​​u otros artefactos explosivos indiscriminados o incluso en el contexto de operaciones militares, demoliciones de viviendas, campañas de búsqueda y arresto o ataques suicidas.  

Por ejemplo, el uso de armas explosivas, particularmente en áreas pobladas, continúa teniendo un impacto devastador en los niños. Solo en 2020, las armas explosivas y los restos explosivos de guerra fueron responsables de al menos el 47% de todas las víctimas infantiles. Entre 2005 y 2020, más de 104,100 niños fueron verificados como muertos o mutilados en situaciones de conflicto armado, y más de dos tercios de estos fueron verificados desde 2014.

El 17 de abril de 2018 en Yambio, Sudán del Sur, [NOMBRES CAMBIADOS] (derecha-izquierda) Ganiko, de 12 años, y Jackson, de 13 años, se paran durante una ceremonia para liberar a los niños de las filas de los grupos armados y comenzar un proceso de reintegración.  Jackson y Ganiko eran mejores amigos cuando servían junto con el grupo armado.

2. Reclutamiento o utilización de niños en fuerzas armadas y grupos armados

El reclutamiento o la utilización de niños en las fuerzas armadas y grupos armados se refiere al reclutamiento o alistamiento obligatorio, forzado o voluntario de niños en cualquier tipo de fuerza armada o grupo armado. Los niños siguen siendo reclutados y utilizados por las partes en conflicto a un ritmo alarmante. El uso de niños y niñas por las fuerzas armadas o grupos armados puede ser en cualquier capacidad, incluso como combatientes, cocineros, porteadores, mensajeros y espías, o cuando son sometidos a explotación sexual. 

Entre 2005 y 2020, se verificó que más de 93.000 niños fueron reclutados y utilizados por las partes en conflicto, aunque se cree que el número real de casos es mucho mayor. Los equipos de trabajo de las Naciones Unidas sobre seguimiento y presentación de informes en los países, o su equivalente, verificaron el reclutamiento y la utilización de al menos 1.000 niños en al menos 15 países diferentes durante este período. 

Ucrania.  Una niña estudia en un aula en el este de Ucrania.

3. Ataques a escuelas u hospitales

Los ataques a escuelas u hospitales incluyen el ataque a escuelas o instalaciones médicas que causan la destrucción total o parcial de dichas instalaciones. Las escuelas y los hospitales deben ser espacios protegidos, donde los niños estén seguros incluso en tiempos de conflicto; sin embargo, los continuos ataques a tales instalaciones han subrayado el impacto catastrófico del conflicto armado en los derechos de los niños, incluidos los derechos a la educación y la salud.  

Entre 2005 y 2020, las Naciones Unidas verificaron más de 13.900 incidentes de ataques, incluidos ataques directos o ataques en los que no ha habido una distinción adecuada entre objetivos civiles y militares, en instalaciones educativas y médicas y personas protegidas, incluidos alumnos y niños hospitalizados, y personal sanitario y escolar. 

Estos ataques no solo ponen en riesgo la vida de los niños, sino que también interrumpen su aprendizaje y limitan su acceso a la asistencia médica, lo que puede tener un impacto de por vida en su educación, oportunidades económicas y salud en general. 

Nigeria.  Una niña sostiene su mano contra la malla de una puerta.

4. Violación u otra violencia sexual grave

La violación u otra violencia sexual grave incluye actos de violación, otra violencia sexual, esclavitud sexual y / o tráfico, prostitución forzada, matrimonio o embarazo forzado, esterilización forzada o explotación sexual y / o abuso de niños. En algunos casos, la violencia sexual se utiliza para humillar intencionalmente a una población o para obligar a las personas a abandonar sus hogares. 

Entre 2005 y 2020, las partes en conflicto violaron, se casaron a la fuerza, explotaron sexualmente y cometieron otras formas graves de violencia sexual contra al menos 14.200 niños. Sin embargo, el estigma generalizado en torno a la violación y la violencia sexual significa que se trata de un problema que no se denuncia en particular y que afecta a los niños en situaciones de conflicto. La violencia sexual afecta de manera desproporcionada a las niñas, que fueron víctimas en el 97% de los casos entre 2016 y 2020.  

Sudán del Sur.  Un niño secuestrado por un grupo armado mira por una ventana después de ser liberado.

5. Secuestro de niños

La sustracción de niños se refiere a la sustracción, incautación, captura, aprehensión o desaparición forzada ilegal de un niño, ya sea de forma temporal o permanente. Ya sea un acto intencional de violencia o represalia, para infundir miedo entre la población o para reclutar a la fuerza y ​​/ o abusar sexualmente de niños, el secuestro es una de las violaciones más generalizadas cometidas contra los niños en situaciones de conflicto armado.  

Entre 2005 y 2020, se verificó que al menos 25.700 niños fueron secuestrados por partes en conflicto. Los niños representan las tres cuartas partes de los casos verificados de niños secuestrados. Sin embargo, las niñas corren el riesgo de ser secuestradas, incluso con fines de violencia sexual y explotación. En muchos casos, los niños secuestrados también son víctimas de otras violaciones graves, como asesinatos, mutilaciones, violencia sexual o reclutamiento en grupos armados. También pueden ser rehenes o detenidos arbitrariamente. 

Ucrania.  Las municiones sin detonar se muestran en Donetsk, en el este de Ucrania.

6. Denegación del acceso humanitario a los niños

La denegación del acceso humanitario a los niños incluye la privación intencional o el impedimento de la asistencia humanitaria esencial para la supervivencia de los niños por parte de las partes en el conflicto, incluido el impedimento intencional de la capacidad de los actores humanitarios u otros actores relevantes para acceder y ayudar a los niños afectados en situaciones de conflicto armado. 

Las Naciones Unidas verificaron al menos 14.900 incidentes de denegación del acceso humanitario para niños entre 2005 y 2020, y el ochenta por ciento de esos casos verificados tuvieron lugar entre 2016 y 2020, lo que subraya los esfuerzos mejorados para documentar y verificar estos incidentes. Las partes beligerantes a menudo niegan a los agentes humanitarios el acceso a quienes la necesitan o impiden que la asistencia llegue a la población civil. A los civiles también se les niega la ayuda cuando los trabajadores humanitarios son atacados y tratados como amenazas. 


Entre 2005 y 2020, se verificaron más de 266.000 violaciones graves contra niños, cometidas por partes en conflicto en más de 30 situaciones de conflicto en África, Asia, Oriente Medio y América Latina. El número real es indudablemente mucho mayor, ya que las limitaciones de acceso y seguridad, así como la vergüenza, el dolor y el miedo que sufren los sobrevivientes a menudo obstaculizan la denuncia, documentación y verificación de estas violaciones. 

Que esta haciendo UNICEF 

Líbano.  Un refugiado sirio sostiene una caja de suministros.

UNICEF y sus aliados continúan brindando atención y protección a los niños que viven en la guerra, abogando en su nombre y colaborando con todas las partes en conflicto para garantizar que se respeten sus derechos. Además de brindar asistencia de emergencia y a más largo plazo a los niños, UNICEF y sus aliados también han capacitado a funcionarios gubernamentales y partes en conflicto sobre la protección infantil, y han sensibilizado a los gobiernos, las comunidades y las familias sobre los riesgos que enfrentan los niños en los conflictos armados. 

Sin embargo, necesitamos una presión política y pública sostenida para garantizar que los niños ya no sean objetivos de la guerra. Es por eso que UNICEF ha hecho un llamado a la acción para proteger a los niños en la guerra. Lea la agenda de cambio de UNICEF para proteger a los niños en los conflictos armados .

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/stories/children-under-attack-six-grave-violations-against-children-times-war

 

 

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Mundo: El COVID-19 sigue impidiendo que los niños de 18 países de América Latina vayan a la escuela

El COVID-19 sigue impidiendo que los niños de 18 países de América Latina vayan a la escuela

27 Julio 2021

En total, unos 600 millones de niños en todo el mundo siguen viendo interrumpido su curso escolar al no poder asistir a las clases. Mientras, el aprendizaje a distancia no es posible para al menos un tercio de todos los niños en edad escolar.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia alertó este martes que el cierre de las escuelas debido a la pandemia de coronavirus sigue afectando a más de 600 millones de niños de países no afectados por el receso académico durante el verano.

En conferencia de prensa en Ginebra, el portavoz de UNICEF James Elder destacó que, pese a producirse algunos de los cierres más prolongados y algunos regresos puntuales, en América Latina y el Caribe todavía hay 18 países y territorios donde las escuelas están total o parcialmente cerradas.

La situación en Asia y el Pacífico tampoco es optimista y sus escuelas continuaron cerradas en casi la mitad de los países durante más de 200 días, mientras que en África oriental y meridional cuatro de cada diez niños no van al colegio.

La educación y la seguridad han sido reemplazados por la ansiedad, la violencia y los embarazos adolescentes.

 «Observamos que en toda la región se vuelven a cerrar las escuelas a mitad de curso debido a las recientes oleadas de COVID-19, y se calcula que más de 32 millones de niños están fuera de la escuela debido a los cierres por la pandemia o por no haber regresado una vez que sus escuelas abrieron a principios de este año. Esto se suma a los 37 millones de niños que se calcula que estaban sin escolarizar antes de la pandemia”, especificó.

Elder explicó que en esos países la educación y la seguridad han sido reemplazados por la ansiedad, la violencia y los embarazos adolescentes.

“Por ejemplo, en Uganda hubo un aumento de más del 20% en los embarazos entre las jóvenes de 10 a 24 años que buscaban atención prenatal entre marzo del año pasado y este mes de junio”, indicó.

La educación remota, esa realidad imposible para algunos menores

El vocero del Fondo de la ONU añadió que el aprendizaje a distancia no es posible para al menos un tercio de todos los niños en edad escolar.

«UNICEF calcula que en Asia Oriental y el Pacífico más de 80 millones de niños no tuvieron acceso a ningún tipo de enseñanza a distancia durante el cierre de las escuelas. En África oriental y meridional, las escuelas de Uganda han estado cerradas durante 306 días y el país tiene la menor conectividad a Internet en casa (0,3%); seguido de cerca por Sudán del Sur, con 231 días de cierre total de las escuelas y, de nuevo, menos de la mitad de los escolares tienen acceso a Internet en casa”, señaló.

En un claro aviso a los gobernantes recordó que no hay mejor inversión que la educación e indicó que la escolarización aumenta los ingresos de los países un 10% al año.

Elder destacó que esta situación no puede continuar, aunque reconoció que los gobernantes se enfrentan a una disyuntiva “imposible”: la de cerrar sus comunidades o ayudar a facilitar la propagación masiva de una enfermedad peligrosa.

Pese a ello, consideró que las escuelas deberían ser las “ultimas en cerrar y las primeras en reabrir” y destacó que los centros de enseñanza primaria y secundaria no están entre los principales impulsores de la transmisión.

UNICEF y la UNESCO han expresado la importancia de la reapertura de las clases en todo el mundo para prevenir que millones de niños abandonen los estudos.

Propuestas de UNICEF a la crisis

Ante esta complicada situación, UNICEF insta a los países a tomar cinco medidas:

  • Las escuelas deberían volver a abrir lo antes posible y su reapertura no ha de depender de la vacunación de todos los profesores y alumnos. La vacunación de los trabajadores de primera línea y de los que corren más riesgo de sufrir enfermedades graves y de morir continuará siendo una prioridad
  • Los gobiernos y los donantes deben garantizar los presupuestos destinados a la educación
  • A medida que las escuelas vuelvan a abrir sus puertas, es necesario ampliar el número de niños matriculados e incluir a los que no asistían a clase antes de la pandemia de COVID-19. Esta acción puede realizarse eliminando las barreras financieras, proporcionando recursos de aprendizaje, flexibilizando los requisitos de inscripción y ofreciendo programas flexibles, tanto en la escuela como en los programas no formales. Matricular a todos los nuevos alumnos en la escuela, independientemente de su edad, es una estrategia clave
  • Aumentar las transferencias de efectivo para los más vulnerables, incluso ampliando la financiación a través de un mecanismo de financiación global, con recursos procedentes de los ahorros del alivio de la deuda, los fondos de las instituciones financieras internacionales y el cumplimiento de los compromisos de ayuda oficial al desarrollo por parte de los gobiernos donantes
  • Hacer todo lo posible para acabar con la pandemia empezando por garantizar la disponibilidad en todas partes de la vacuna contra la COVID-19. El mecanismo COVAX, liderado por la Organización Mundial de la Salud, Gavi, la Alianza para las Vacunas y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias, con UNICEF como socio responsable de su ejecución, constituyen una opción para la distribución equitativa de vacunas.

Fuente de la Información: https://news.un.org/es/story/2021/07/1494792

 

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