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Políticamente correcto

Por: Rafael Cerro

La historia del eufemismo nacional tocó techo hace un par de temporadas, cuando el diario más políticamente correcto le atribuyó un delito a “un ciudadano de origen romaní”. El periódico acababa de emplear el nombre de una lengua, romaní, para referirse a una persona, a un gitano.

El Diccionario ha terminado admitiendo este uso, pero eso es lo de menos: lo importante es que los lectores no se enteraron de nada. Un responsable del secretariado gitano en España me dijo en una entrevista: “Los gitanos queremos que nos llamen gitanos. Sin endulzarlo con ciudadanos ni con nada, porque ser gitano no es malo”.

Parecen pensar lo contrario los numerosos redactores que se sientan a escribir con miedo: prefieren publicar una estupidez antes que afirmar algo políticamente incorrecto. Un gitano casi siempre es “un ciudadano de origen gitano”, como un árabe suele ser “un ciudadano de raza árabe”, mientras un murciano es un murciano, a secas. Redactores racistas, en realidad. Los árabes son “hombres de raza árabe”.

Medimos a la micra nuestras palabras para escribir solo aquello que no pueda ofender y no hay un tope para la sensibilidad a las ofensas.

Hoy perseguiríamos a aquel escritor que llamaba a los árabes por su nombre académico: “Moros, moros hay en la tierra; moros, moros, arma, arma”. El mismo indeseable que publicó aquella novela sobre Andrés, el español que se enamoró de la gitana Preciosa y se incorporó a su caravana para poder estar cerca de ella, trashumando con los gitanos. Robaba como ellos, pero de noche regresaba al lugar del delito y devolvía el dinero para dormir en paz con su conciencia. La novela es una joya literaria y su autor brilló como una supernova, aunque nunca consiguió ganar mucho dinero. Miguel de Cervantes Saavedra se llamaba. Cuatro siglos después, hemos retrocedido bastante ideológicamente y hoy habría que censurar tanto La Gitanilla como El Quijote, nombre de la primera novela que cité.

La corrección política y la obsesión por no molestar forman una cuadrícula de hierro que amenaza nuestras libertades de expresión y pensamiento. Medimos a la micra nuestras palabras para escribir solo aquello que no pueda ofender y no hay un tope para la sensibilidad a las ofensas, para la urticaria de la piel demasiado fina. Los correctos sublimes quieren controlar nuestro discurso para controlar nuestro mismísimo pensamiento. Si no lo dices, difícilmente podrás pensarlo. La corrección política está íntimamente relacionada con la estupidez, pero no es estúpida en absoluto. Quiero decir que genera imbecilidad, pero de puertas adentro es un mecanismo de control mental muy inteligente. La prevención del agravio. Preferentemente, de la ofensa a colectivos minoritarios o desfavorecidos.

Lo políticamente correcto intenta sistemáticamente imponer las tesis del establishment porque es un pensamiento reaccionario. Una reacción contra el libre albedrío. Se trata siempre de las ideas afines al poder y habitualmente difundidas desde este mismo.

Los correctos sublimes quieren controlar nuestro discurso para controlar nuestro mismísimo pensamiento

Un ejemplo: los partidos políticos y administraciones que intentan implantar a la fuerza el famoso «Querid@s niñ@s”, un amasijo de faltas de ortografía porque la arroba no se puede incrustar en ese lugar. Sencillamente, no es una letra. Cada político progre que intenta atraer el voto femenino saluda a sus “compañeros y compañeras”. Sabe que la letra o cubre a ambos sexos en español en ese caso, pero intenta imponer este uso forzado que podríamos llamar inclusivo. Den por seguro que la arroba estará un día en el Diccionario porque el poder lo ha decidido así. Sencillamente, es rentable en votos. Pero la expresión no llegará al libro sanamente, a través del uso, sino por la vía antinatural de la imposición política.

Nadie querrá gritar que el emperador está desnudo y todos terminaremos por decir esa sandez… y por pensarla. Nadie tampoco cuando el expresidente andaluz José Antonio Griñán dijo, durante un ataque de efervescencia demagógica en un mitin, que no le importaba que le llamasen presidenta. Todo sea por los votos.

Los chinos son “ciudadanos de origen chino” y los negros se han convertido en “hombres de color” aunque en realidad muchos prefieran que les llamen negros porque no se avergüenzan de serlo. Todo el que cree necesario ocultar la palabra negro es racista, por supuesto. Y tras la raza, el género.

El políticamente correcto es capitán del eufemismo, coraza del débil y señor de la ética

El esquema va prohibiendo alusiones a las mujeres. El debate axial no está en si los piropos son buenos o malos, sino en si debemos aguantar que el poder nos diga cómo tenemos que hablar para proteger a personas que ni siquiera sabemos si se sentían ofendidas. Las expresiones que no llegan a piropo pero molestan a las feministas radicales se llaman en la Red “micromachismos” y son igualmente censurables. La lista crece todos los días con nuevas propuestas en las redes. No existen los microfeminismos, pues se entiende que los varones no son una minoría débil que pueda ser ofendida.

Cuando hundimos el mercado laboral y con él las expectativas de trabajo de los jóvenes, se nos presentó una encrucijada: o arreglarlo o salir del paso con una sandez políticamente correcta. Surgió la expresión “la generación mejor preparada de la historia”. Una afirmación que ni siquiera se puede comprobar, pero que repetimos a diario. Cualquier cosa menos reconocer que hace falta mejorar la calidad de la educación y dejar de hacerla ideológica.

El políticamente correcto es capitán del eufemismo, coraza del débil y señor de la ética. Él decide qué es ofensivo para los demás, pues la sensibilidad es una cualidad subjetiva. Los correctos proponen tácitamente para protegerlas todas que renunciemos a nuestra libertad de expresión. Eso es lo que intenta la cruzada de censura llamada corrección política con su lista de ideas permitidas y prohibidas, esculpida en piedra.

 Fuente: http://www.bez.es/560680975/Politicamente-correcto.html
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Atgentina: Deben cooperativas aportar a escuelas

Argentina/27 de Febrero de 2017/ elmundodeorizaba

El 80 por ciento de los recursos económicos de las cooperativas escolares concesionadas en escuelas de nivel medio superior, serán destinados a acciones de construcción y mantenimiento en infraestructura de la institución educativa, esto de acuerdo a la Gaceta Oficial emitida hace unos días por Gobierno del Estado.

En entrevista con el supervisor de la zona 023 nivel primera Estatal, Edgardo Odilón Martínez Vásquez, reconoció que no es el caso de las cooperativas de las instituciones de jardines de niños y nivel primaria porque en esta todos los alumnos son socios, pero sí en el caso de las cooperativas concesionadas de secundaria y bachillerato.

Sin embargo, de acuerdo a lo estipulado en la Gaceta Oficial del Estado emitida hace unos días y puesta en vigor el 17 de febrero del presente año por parte del Gobierno del Estado, dijo que es para las cooperativas concesionadas, que son las de nivel secundaria y bachillerato, las cuales fueron licitadas a través de una convocatoria y son los que cumplen ciertos requisitos.

Misma en la que se hizo hincapié que el 80 por ciento de los recursos obtenidos por la venta de alimentos deberán ser destinados para el mantenimiento de los planteles y conservación de la infraestructura física de los mismos, recursos que serán administrados por las autoridades de cada plantel educativo.

Y el 20 por ciento restante se aplicará para las tareas de superación educativa y apoyo a la actividad docente entre los sectores de la zona, y serán recibidos y administrados por las jefaturas de sector, inspecciones y jefaturas de enseñanza correspondientes.

“Por lo que bajo ninguna circunstancia, los recursos que se obtengan por los conceptos previstos en el decreto, se considerará como sustitutivos de la obligación de las autoridades financieras o educativas competentes a presupuestar y aplicar los recursos que el Congreso autorice para las tareas de mantenimiento y de superaciones escolares en los planteles educativos públicos en el Estado”, aclara el decreto.

En el caso del nivel preescolar y primaria, las utilidades que se generan las cooperativas escolares y de acuerdo al Reglamento de Cooperativas señala que el 40 por ciento debe ser utilizado en material de mantenimiento de la escuela, como papelería, productos de limpieza, entre otros.

Así como para traslados de los alumnos a viajes de competencia de los niños ya sea nacional o estatal y lo que decida el consejo de administración, pero no puede agarrarse para hacer convivimos o regalos ni viajes a Xalapa y demás.

El otro 40 por ciento se reparte entre los socios, es decir entre los alumnos al final del ciclo escolar y el 20 por ciento restante se guarda como un “fondo de reserva” que de acuerdo a lo que determine el Consejo Escolar algunos en la zona han comprado proyectores, computadoras, mobiliario, copiadoras entre otras.

No sin antes realizar un oficio al supervisor escolar competente y este debe autorizar la compra de ese fondo.

Aunó que de por sí, la escuela no recibe presupuesto de partida federal ni estatal, por lo que se sostienen en un 95 por ciento de las aportaciones de los padres de familia, el 5 por ciento de gestiones ante Espacios Educativos para la construcción de un aula, explanada o de programas de Reforma o al Cien.

Fuente: https://www.elmundodeorizaba.com/index.php/regional/regional-conten-ini/27327-Deben-cooperativas-aportar-a-escuelas

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East Africa: Program Launched in Ethiopia to Assist Refugees, Host Communities

África/27 de Febrero de 2017/Allafrica

Resumen: Un programa de 30 millones de euros fue lanzado en Etiopía el miércoles para abordar los desafíos de protección y desarrollo que enfrentan los refugiados y las comunidades de acogida en la nación del Cuerno de África.

A 30-million-euro program was launched in Ethiopia on Wednesday to address protection and development challenges facing refugees and host communities in the Horn of Africa nation.

Ethiopia is a major refugee-hosting country in Africa, sheltering many who fled conflicts in neighboring South Sudan and Somali.

The program dubbed Regional Development and Protection Programme (RDPP) is part of the wider RDPP in the Horn of Africa, which is led by the Netherlands in cooperation with the EU Delegation to Ethiopia.

Speaking during the launch in Ethiopia’s capital Addis Ababa, Chantal Hebberecht, Head of EU Delegation to Ethiopia, hailed Ethiopia’s open-door policy towards refugees.

She noted that the program supports basic services delivery in water, energy, and education, livelihood activities and job creation, legal aid and capacity building of local authorities.

 «The strategic approach of RDPP Ethiopia is to promote integrated solutions, which will benefit both refugees and host communities to ensure a more coordinated and sustainable use of funding and also to create greater self-reliance, stimulate socio-economic development and reduce tensions between refugees and host communities related for instance to scarcity of resources,» said Hebberecht.

Also speaking on the occasion, Zeynu Jemal, Ethiopian Deputy Director of the Administration for Refugee and Returnee Affairs (ARRA), noted that the number of refugees in need of protection and assistance has increased sharply in the last few years.

Limited livelihood opportunities for the refugees and their host communities together with the lack of quality basic and essential social service provision are now resulting in their limited potential for self-reliance and their dependence on humanitarian assistance, he said.

Ethiopia hosts the second-largest refugee population in Africa — almost 800,000 refugees from neighboring countries, according to the EU.

Fuente: http://allafrica.com/stories/201702230051.html

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Preguntas sobre xenofobia y educación

Por: Enrique Samar

No alcanza en las escuelas con decirles a los alumnos «no hay que discriminar». Tenemos un enorme reto.

Poco tiempo atrás, la comisión de Educación de la Cámara de Diputados reclamó a los rectores de todas las universidades públicas del país que informen la cantidad de alumnos extranjeros que cursan, en qué carreras lo hacen y de qué países provienen. Nunca fue explicitado el motivo. El diputado Eduardo Amadeo, (Unión Pro) uno de los impulsores de la medida, se limitó a decir: «Queremos saber a quién le ponemos la plata».

El evidente enfoque discriminador, casi policial, forma parte de una ola que se extiende por todo el planeta, y algunos en nuestro país están presurosos de mostrarse como abanderados. En lugar de plantear que es un orgullo para el país que hermanos latinoamericanos nos elijan para su formación, para algunos retrógrados es un problema.
Preguntas para el señor Amadeo y sus compañeros: ¿ Dónde estudiaron Juan José Paso, Mariano Moreno, Juan José Castelli, Bernardo de Monteagudo? Cuando en los manuales de la primaria leyeron «Universidad de Chuquisaca» ¿dónde creían que estaba ? ¿Juan José Paso, hijo de un panadero, se hubiera destacado en el Cabildo abierto? o ¿Juan José Castelli se habría convertido en el «Orador de Mayo» si no hubieran estudiado en la Universidad de Chuquisaca ? ¿Bernardo de Monteagudo hubiera redactado la proclama de la Revolución del 25 de mayo de 1809, el «Diálogo entre Atahualpa y Fernando VII», fundado el periódico «Mártir o libre», participado de la Asamblea del Año XIII…? ¿Podemos imaginar a Mariano Moreno como fundador de La Gazeta y miembro fundamental de la Primera Junta si no hubiera estudiado en la Universidad de Chuquisaca?
Pero esas expresiones no son una sorpresa en realidad, porque se suman al proyecto de cárcel para migrantes, la deportación y el aumento de los operativos contra extranjeros, la desarticulación del programa Patria Grande, que permitía regularizar la documentación de habitantes de Estados del Mercosur, y la arremetida contra los ciudadanos de países vecinos por utilizar los servicios de salud.
Roberto Samar, docente de la Universidad Nacional de Río Negro, en el artículo «Xenofobia y violencia», contó recientemente que según el Mapa de la Discriminación del Inadi, en la Argentina, de cada 100 personas, 71 considera que se discrimina mucho o bastante a las personas migrantes de los países limítrofes.
¿Por qué siempre hay un «ellos»? ¿Por qué siempre una discriminación en el sentido de jerarquización de los seres humanos: negros, indios, jóvenes, judíos, islámicos, armenios, gays, comunistas, mujeres, inmigrantes, pobres…? Porque, como dice Raúl Zaffaroni en el libro «La palabra de los muertos», son necesarios los prejuicios para poder dar verosimilitud al chivo expiatorio. Si el que no se aviene al respeto a las «jerarquías» es diferente se lo erige en enemigo de la sociedad más fácilmente, pero si es muy parecido es necesario elaborar la diferencia, crear al extraño, al extranjero, que por extraño siempre genera sospecha y desconfianza.
Entonces surgen otros interrogantes. ¿Hay xenofobia en la escuela? La cuestión es inquietante. Xenofobia en la escuela implica hacernos preguntas que van más allá de decirles a los alumnos y alumnas «No hay que discriminar». Por supuesto que todos sabemos de docentes maravillosos en todos los niveles, pero también es bueno reconocer que muchas veces, para muchos, los chicos son «bolivianos» aunque sean jujeños, aunque sean salteños, aunque sean porteños. En las escuelas tenemos por delante un enorme desafío.
La poetiza Adrienne Rich escribió: «Cuando alguien, con la autoridad de un maestro, describe el mundo y tú no estás en él, hay un momento de desequilibrio psíquico, como si te miraras en el espejo y no vieras nada». Jacques Rancière, cuando habla de los dispositivos que construyen sentido y visibilidad dice: «Vemos demasiados cuerpos que son contados por otros sin tener ellos mismos la palabra. El sistema funciona seleccionando las voces que interpretan».
Llevado a la escuela, nos encontramos muchas veces, como dice la escritora Mercedes Mainero, con chicos silenciosos y silenciados. ¿Los escuchamos realmente o los silenciamos? ¿Les damos la palabra?
En el libro Wiphay cuento cómo saludaba muchos veces a los chicos en la Escuela Nº 23 del barrio de Flores Sur en la Ciudad de Buenos Aires. «¿Kamisaki?», «Cómo estás» en aymara o con el saludo incaico «Ama Sua, Ama llulla, Ama quella» o con el tradicional mapuche «Mari Mari». A veces también los felicitaba en guaraní «Mayteí viapavé». No era un capricho o simple extravagancia. Era una forma de reconocer los idiomas que muchos de ellos escuchaban en sus casas. Era desde la autoridad de un director de escuela pública reconocer su existencia, valorar los idiomas de los pueblos originarios. Son nuestros idiomas.
¿Y con las cuestiones de género cómo andamos? ¿En cuántas escuelas se forman filas separadas de nenas y de varones? Si muere en la Argentina una mujer por día por femicidio, ¿no es urgente que nos pongamos a pensar qué más podemos hacer?
Mónica Santino, directora técnica de fútbol de chicas de barrios marginados, de villas, en «Historias debidas» de Ana Cacopardo dice: «El fútbol en los barrios es un elemento poderosísimo, indispensable por la manera en que ayuda a construir vínculos por cómo genera pertenencia, por cómo hace sentir que el aporte de cada uno es valioso, por la alegría que genera… Poder jugar, tener derecho a jugar, ya implica para las mujeres de los barrios una toma de posición. Superar los condicionamientos, romper con la división de tareas y atribuciones cristalizadas y naturalizada en años, para ganar el derecho al ocio y al juego, implica sacudir toda una estructura. Así, el fútbol, sin dejar de ser una diversión, resulta un catalizador para cuestionarse las condiciones cotidianas de vida». ¿Y si lo tomamos como una bandera en nuestras escuelas, para que las chicas dejen de mirar cómo juegan los varones?
De todas estas preguntas, surge la urgencia de una educación intercultural crítica y de una educación sexual integral que atraviesen todas las instituciones educativas.
(*) Autor de Whipay y de «Encuentros. Historias de luchas, desvelos y preguntas en la escuela pública».
Fuente: http://www.lacapital.com.ar/preguntas-xenofobia-y-educacion-n1346908.html

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España: El unicornio educativo

España/27 de Febrero de 2017/El Mundo

Si el tiempo que dedicamos en España a debatir sobre el deterioro de la educación lo empleáramos en educarnos, quizá ya no tendríamos que dedicar más tiempo a debatir sobre el deterioro de la educación. Pero como la educación sigue deteriorándose y aún no hemos perdido como especie la curiosidad por los primeros principios -todo se andará-, ayer echamos la mañana debatiendo sobre la asignatura pendiente de la educación en España, título del tercer encuentro del ciclo de ideas que organiza Unidad Editorial.

Que nadie extraiga de este exordio una conclusión precipitada. No es que crea que la educación no es importante: es que creo que es lo único importante. Tanto que quizá sea un error dejarla en manos de pedagogos. El mayor error del régimen del 78 no es la politización de la justicia, ni la cultura del pelotazo, ni que Gran Hermano haya alcanzado la decimoséptima edición impunemente: es haber abandonado la legislación educativa en manos de la moderna pedagogía.

En este momento, como en cualquier otro de la historia reciente, los políticos andan detrás de ese animal mitológico al que llaman Pacto de Estado por la Educación (PEE). El PEE es un unicornio transversal sobre el que podrán cabalgar, una vez cazado, tan cómodamente las izquierdas como las derechas, los católicos y los ateos, los partidarios del esfuerzo y los obsesos del igualitarismo. Se rumorea que Méndez de Vigo es el cazador idóneo, más que nada por la minoría parlamentaria que obliga al acuerdo; le deseamos con sinceridad la mejor de las suertes. Hará bien en escuchar a los cuatro ponentes que ayer compartieron su punto de vista sobre la cuestión, amparados en experiencias indiscutibles al frente del ministerio del unicornio: Gustavo Suárez Pertierra, Esperanza Aguirre, Pilar del Castillo y Ángel Gabilondo.

Me tocó moderarlos a mí. Uno está acostumbrado a que lo moderen, no a moderar. Resultó facilísimo, lo cual reafirma mi antipopulismo congénito: cuantos más políticos conozco, menos me gusta la gente. Bromas aparte. Si todos los políticos mejoran drásticamente como ponentes, ¿por qué fracasan luego como gestores? ¿Qué pasaría si toda la sensatez, toda la voluntad de acuerdo, todo el reconocimiento de las verdades que pronuncia el rival fueran actitudes trasladadas de la retórica al Parlamento, a despecho del interés de sigla, y plasmadas en el BOE? ¿No montaría entonces cada español sobre su propio unicornio inmaculado?

Pero no ocurrirá. No todavía, al menos, en un país que aún polemiza con los restos del general Franco. La educación no renta políticamente sino al término de una generación (15 años según Ortega), y para entonces el ministro de turno no suele seguir en política (salvo Rajoy). La reforma educativa -absolutamente necesaria, digámoslo ya, desde la guardería hasta el posgrado- sólo renta socialmente. ¿Desde cuándo el bien de una generación nutre la motivación de un político? ¿Desde cuándo su sucesor no ha llegado al cargo jurando derogar lo anterior? Por lo demás, el PEE ha de manipular sustancias tan inflamables como la religión, la ideología, la emoción paternal, la conciliación laboral. Los mantras caen sobre el bienintencionado legislador como lluvia sobre el náufrago que frota dos palitos para una hoguera. Aconfesionalidad no significa laicismo agresivo. A mi niño lo matan a deberes y su profe le tiene manía. La segregación por capacidades es el apartheid. Algo tendremos que decir los sindicatos. Los docentes no somos atendidos. Faltan recursos. Y en este plan.

La revolución digital afectará de lleno las aulas, a los programas, a los métodos. Pero el conocimiento aún no se adquiere por implantación de chips, y basta leer las noticias para descubrir que se puede ser lerdo con cinco millones de seguidores en tu canal de YouTube. Como recuerda Gregorio Luri, no hay alternativa pedagógica a los codos. Está muy bien que su hijo aprenda jugando, pero luego que no llore en unos años, cuando un surcoreano o un finés le pida otra caña en el chiringuito.

Fuente: http://www.elmundo.es/espana/2017/02/21/58ab329ce2704e3b588b45b3.html

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Cuestión de educación, no de edad mínima de acceso

Por: Antonio Rial Boubeta 

Últimamente se me ha dado por participar asiduamente en jornadas, seminarios, tertulias radiofónicas y saraos de diversa índole en los que siempre, siempre, siempre alguien termina haciendo la misma pregunta: ¿A partir de qué edad es conveniente que los niños tengan móvil? Yo me pregunto si alguien se cuestiona a partir de qué edad pueden salir, beber su primera cerveza o tener su primer beso. «Cada casa é un mundo», diría mi madre. Por eso lo verdaderamente importante en cada uno de esos casos no es la edad concreta a golpe de calendario, sino más bien qué hemos hecho antes de ese momento y qué pensamos hacer a continuación, como madres y como padres.

Me aburre leer en los medios que la policía recomienda prohibir el uso del móvil antes de los 12 años y no permitir el WhatsApp hasta los 16, como si se tratase de una frontera exacta que pueda delimitar lo que puede o no puede hacerse, o como si fuese cuestión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sentar cátedra al respecto. Madres y padres debemos ser muy conscientes, eso sí, de que detrás del móvil hay un verdadero riesgo, no solo en los contenidos a los que nuestros hijos pueden acceder y la cantidad de líos en los que pueden meterse, sino sobre todo en lo que dejan de hacer y en lo que pueden llegar a convertirse. Algo tan aparentemente inocuo como un smartphone ha demostrado una capacidad enorme de influir en nuestras vidas. El móvil, queramos o no, puede modificar la rutina y el estilo de vida de grandes y menores mucho más de lo que podemos imaginar… y al final terminamos siendo lo que hacemos cada día, las cosas en las que ocupamos cada minuto y cada hora de nuestras vidas.

La clave, por tanto, no está en la edad a la que permitimos que nuestros cachorros tengan móvil, sino la educación (y también el ejemplo) que le proporcionemos y las pautas, normas y límites que establezcamos en el día a día. Una de las formas más básicas de educar consiste precisamente en establecer una buena rutina: en los horarios, en las comidas, en el sueño, en la higiene. Vivir y enseñar a vivir de una determinada manera. Paralelamente intentamos educar en valores y fomentar unas buenas habilidades de vida (asertividad, empatía, autonomía, solidaridad, respeto…).

El problema no son, por lo tanto, los móviles. El problema es que vivimos en una sociedad cada vez más individualista, estresada, atolondrada y despistada, en la que el lugar que ocupa la familia ya no es el que era y, a menudo, conscientes de nuestro error como padres e invadidos por un recurrente sentimiento de culpa, pretendemos sustituir la falta de atención a nuestros hijos con regalos, tablets y smartphones último modelo, que terminan por convertirse en nuestro peor enemigo. Sentido común, señores, que por desgracia es el menos común de los sentidos.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/02/26/cuestion-educacion-edad-minima-acceso/0003_201702G26P14992.htm

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ONU Mujeres: “América Latina se está tomando muy en serio los feminicidios”

México/27 de Febrero de 2017/ unionradio.net

Darles visibilidad pública, enjuiciar a sus responsables, apoyar a las víctimas y cambiar estereotipos son los retos de América Latina para terminar con los feminicidios, una empresa prioritaria para la región, afirmó hoy en una entrevista con Efe la directora ejecutiva adjunta de ONU Mujeres, Lakshmi Puri.

Para Puri, que este viernes clausura en la capital mexicana el Foro Global Ciudades y Espacios Públicos Seguros para Mujeres y Niñas, organizado por ONU Mujeres e inaugurado el miércoles, “lo primero es llevar a la luz lo que está pasando” y darse cuenta de que “no se trata solo de estadísticas”.

Hay que dar a conocer el trasfondo de ese fenómeno, que se trata de “un crimen de género” desde el momento en que las víctimas de esos casos “fueron asesinadas por ser mujeres”.

“Cambiar estereotipos” y combatir “el machismo”, que en los feminicidios tiene su vertiente más extrema, es parte del desafío.

ONU Mujeres está desarrollando con las autoridades de los países “protocolos para agentes de la ley, jueces e investigadores”, de forma que se puedan prevenir estos crímenes y que, en el caso de que no se puedan evitar, por lo menos se haga justicia, añadió.

También es importante trabajar en los “signos de alerta temprana”, tomando en cuenta que “muchos de estos crímenes son cometidos” por personas cercanas a la víctima, por organizaciones criminales o en lugares públicos por gente totalmente extraña.

“Estamos priorizando esto en todas las naciones”, con especial énfasis en “prevención, protección y enjuiciamiento de los autores de los crímenes”, reiteró.

Este último aspecto es fundamental porque “en muchos de los feminicidios no sabemos quiénes fueron sus responsables”, debido -por ejemplo- a que “los cuerpos de las mujeres aparecen desmembrados” y “de entrada cuesta identificar a las víctimas”.

“La desaparición de mujeres también es terrible”, denunció Puri, diplomática india.

Además, es vital que las sociedades cuenten con “servicios multisectoriales” para las víctimas en “salud, apoyo psicosocial y asesoramiento legal”, y terminar así con la “cultura de la impunidad”.

“Toda América Latina se está tomando muy en serio este tema ahora y estamos adaptándonos en todos los niveles” para cambiar la situación, enfatizó Puri, para quien “lo mismo aplica a España y a cualquier país del mundo que tiene este problema”.

México, por ser “el país de habla española más grande”, debe ser un “modelo”, pero no solo en este tema sino también en el punto central de discusión del foro organizado por ONU Mujeres en México, respaldado también por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

El encuentro, auspiciado por el Gobierno de Ciudad de México, cuenta con la participación de unos 200 líderes y expertos provenientes de 20 ciudades de todo el mundo y se enmarca dentro de la iniciativa “Ciudades y Espacios Públicos Seguros para Mujeres y Niñas”.

Desde su creación en 2011, se han adscrito a la iniciativa 24 urbes, entre ellas Bogotá (Colombia), Nueva Delhi (India), Quito (Ecuador), Marrakech (Marruecos), Maputo (Mozambique) y El Cairo (Egipto).

“México adoptó esta iniciativa más recientemente, pero ha sido sorprendente cómo ha progresado”, pues entre otras cosas “acaba de aprobar una de las constituciones ciudadanas más progresistas” del planeta, un proceso en el que ONU Mujeres ofreció un apoyo instrumental, recalcó Puri.

La meta es “asegurar el derecho de igualdad de las mujeres y niñas en la ciudad” en términos de “educación, trabajo decente y productivo, ocio y cultura”, detalló.

En el caso de la capital mexicana, denunció que “el 95 % de mujeres y niñas que viajan” en transporte público “sufren algún tipo de acoso o violencia”.

El debate de fondo es “priorizar la igualdad de género” en cualquier aspecto de la vida cotidiana, algo que se ha logrado al incluir en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para 2030 y la Nueva Agenda Urbana de la ONU acordada en Quito durante la Conferencia Hábitat III.

Puri destacó por último el incremento de ciudades interesadas en sumarse al programa de ONU Mujeres, no solo del mundo en vías de desarrollo, como Chennai, Bombay y Bangalore (India), sino también en el desarrollado, como Edmonton (Canadá) y Yokohama (Japón).

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