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China ve en el coronavirus un estímulo para impulsar las redes 5G

Asia/China/27 Febrero 2020/economiadigital.com

El gobierno chino pide a las principales operadoras que aceleren el despliegue de la red 5G para facilitar la educación o el control sanitario a distancia

El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT) chino no está dispuesto a que el brote de coronavirus Covid-19 —que mantiene a decenas de millones de ciudadanos en cuarentena— entorpezca el despliegue de las redes 5G en el país.

El domingo el ministerio ha instado a los principales operadores de telecomunicaciones a evaluar oportunamente las repercusiones del brote de coronavirus, y a acelerar la construcción de la red 5G, según el diario chino Global Times.

La semana pasada desde la firma de análisis financiero China Renaissance señalaban que el brote epidémico podría ralentizar el despliegue de las redes 5G en China debido a las limitaciones para instalar nuevas torres y estaciones base, y también debido a los problemas para el abastecimiento y suministro de componentes tecnológicos afectados por las interrupciones tanto en las cadenas de fabricación como de distribución, según recogía la CNBC.

Sin embargo el regulador chino cree que las operadoras deberían «aprovechar las oportunidades comerciales en sectores como la educación y servicios sanitarios a distancia», y para promover entre los ciudadanos «el intercambio de información.»

Precisamente la cuarentena y la imposición de limitaciones en el movimiento de los ciudadanos debido al coronavirus de Wuhan ha provocado gran cantidad de ciudadanos chinos se hayan «mudado» a internet para realizar sus quehaceres diarios.

Las clases escolares y las reuniones profesionales, como también los juicios y la venta de viviendas se realizan cada vez más por internet en China.

Hay que sumar además un incremento en el uso para comunicarse con familiares y amigos, y el aumento en la demanda de las plataformas de entretenimiento, incluyendo las de videojuegos.

La cuarentena pone al límite el internet chino

Esta tendencia está llevando a las operadoras al límite de su capacidad técnica, que desde el brote del coronavirus y en apenas unas semanas han visto cómo el tráfico de internet aumentaba en todo el país en un 36%.

Esto ha llevado al regulador chino a pedir a las operadoras que pisen el acelerador para el despliegue de las redes 5G.

También para su uso para combatir la epidemia —para telemedicina y telediagnóstico y para el control remoto de la temperatura en las redes de transporte— y sus consecuencias econónomicas y sociales, dada la mayor capacidad de 5G para facilitar el teletrabajo, la gestión industrial remota o las llamadas, videollamadas y telepresencia.

Según Global Times, las operadoras China Unicom y China Telecom impulsarán el despliegue de 5G con el objetivo de tener funcionando 250.000 estaciones base 5G en todo el país para después del verano.

Fuente: https://www.economiadigital.es/tecnologia-y-tendencias/china-ve-en-el-coronavirus-una-oportunidad-para-impulsar-el-5g_20037327_102.html

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¿Puede una asignatura acabar con la violencia machista?

Por: Eva Bailén

El caso de la educación en igualdad, el respeto a la diversidad y la lucha contra la violencia machista no puede ser más palmario

Cada vez que oigo a alguien proponer la introducción de una nueva asignatura obligatoria me pongo en estado de alerta. Recelo mucho del impacto real que estas puedan tener y recelo, sobre todo, de la elección de los contenidos que quiera incluir quien la propone. Como defensora de la educación competencial que soy, donde las asignaturas se desdibujan para dar cabida al aprendizaje interdisciplinar, no puedo actuar de otra manera.

El caso de la educación en igualdad, el respeto a la diversidad y la lucha contra la violencia machista no puede ser más palmario. Desde luego que educar en igualdad es necesario, pero debemos plantearnos si una asignatura aislada es la mejor forma de hacerlo.

Esta, para empezar, no tendría cabida en Educación Infantil, donde no hay asignaturas como tal, y carece de sentido dar clases magistrales sobre el artículo 14 de la Constitución Española o sobre el Código Penal. ¿Implica eso renunciar a fomentar la igualdad desde pequeños? Desde luego que no. No debemos olvidar que, según un estudio publicado en 2017, las niñas comienzan a pensar ya desde los 6 años que son menos inteligentes que los niños. Lo que sí es necesario es cambiar el enfoque desde el que atacamos el problema, porque hay maneras más creativas -y, sobre todo, más eficaces- de educar en igualdad.

En casa, los papás y mamás tenemos que ser un modelo, un ejemplo de corresponsabilidad. Debemos tratar a niños y niñas por igual y tratarnos mutuamente con respeto, prestar mucha atención a nuestro lenguaje para no repetir los mismos mensajes erróneos que obligan a ellos a ser valientes y líderes y a ellas, a ser sumisas, sensibles y obedientes.

Otra de nuestras tareas es vigilar para que sus juguetes y los juegos en los que participan no sigan perpetuando los estereotipos que llevan a las chicas a no elegir carreras técnicas, a creerse menos capaces para las matemáticas, la tecnología o la física. Y cuando haya varios hermanos, debemos actuar ante el primer atisbo de violencia verbal o física entre ellos para que no lleguen a la adolescencia habiendo normalizado los insultos, la indiferencia o las posturas de superioridad. Que aprendan a tratarse con respeto es el primer paso para que aprendan a respetar a sus parejas.

En los colegios aún quedan muchos signos de desigualdad que se deben desterrar, desde los uniformes hasta el diseño de los espacios, en especial los exteriores, que suelen dar más protagonismo a pistas que ocupan el mayor porcentaje del espacio disponible para el recreo. Espacios en los que, sin embargo, la presencia femenina es verdaderamente escasa. Los colegios e institutos deberían llevar la igualdad en su ADN, en su proyecto educativo, en su día a día, con la implicación de todo el personal.

Por otra parte, resulta evidente que en los contenidos faltan referentes femeninos. No aparecen apenas figuras femeninas en la historia, las ciencias o las matemáticas. También se debería incluir educación afectiva sexual en los currículos, porque los niños están accediendo a través de sus dispositivos electrónicos a toda suerte de contenidos con los que interiorizan auténticas barbaridades que no deberían normalizarse.

Y tendríamos que plantearnos la forma de enganchar a las chicas en el uso, el desarrollo y el diseño de todo lo relativo a la tecnología. Si en los próximos años, tal y como dicen los expertos, la mayor parte de los empleos tendrán una base predominantemente tecnológica, el desinterés de las chicas por lo técnico podría producir una nueva oleada de desigualdad en el terreno laboral aún más dramática que la actual. El reto está en cómo hacer atractivas las STEM a las mujeres. Algunas voces sugieren que habría que darles un valor social que las hagan más útiles a sus ojos, a las que parece les atraen los trabajos que tienen que ver más con contribuir a mejorar la sociedad.

En definitiva, resulta desalentador que, en lugar de innovar en el terreno educativo para fomentar la igualdad y proporcionar a los alumnos competencias y habilidades, la solución fácil sea cargar a los niños con más asignaturas y más libros en la mochila. Está claro que la lacra de la violencia de género se propaga por modelos aprendidos en la sociedad y que la mejor forma de abordarla es desde el entorno familiar y el educativo, pero también desde las redes sociales y los medios de comunicación.

La educación en igualdad es una labor de todos, ya que se aprende más por modelado, por observación e imitación, que, por modelaje. E imponer una asignatura específica sería en mi opinión, un simple modelaje.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2020/02/03/mamas_papas/1580724180_233587.html?prod=REGCRART&o=cerrado&event_log=oklogin

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Inteligencia artificial, ¿oportunidad o amenaza?

Por: Semana Educación

La inteligencia artificial ofrece una de las grandes promesas del futuro. Pero ¿cómo educar para estas nuevas realidades y para enfrentar sus retos? Max Tegmark, profesor del MIT y una de las mentes expertas en esta área, responde estos cuestionamientos.

Al hablar de inteligencia artificial y del impacto que las nuevas tecnologías tienen en la sociedad, hay muchas voces a favor y en contra a raíz del rumbo que ha tomado el desarrollo acelerado en estas áreas. Andrés Oppenheimer, en su libro Sálvese quien pueda, explica el futuro de los trabajos de hoy, y señala que el 47 por ciento de las profesiones actuales cambiará o dejará de existir.

Sin embargo, otras vertientes consideran que ese escenario de automatización en que las máquinas reemplazarán a los humanos es apocalíptico y que no necesariamente es negativo. Por el contrario, dependería del uso que le demos a estas nuevas tecnologías. Ese es el caso de Max Tegmark, cosmólogo sueco, profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y cofundador del Instituto de Cuestiones Fundamentales.

Tegmark es experto en inteligencia artificial y referente mundial por sus perspectivas sobre el futuro de la humanidad de la mano de la tecnología, pero su visión difiere muchos de sus colegas.

Él parte de dos puntos críticos e invita a la comunidad científica y a la sociedad en general a ver los avances tecnológicos como una oportunidad para mejorar la calidad de vida, por ejemplo, utilizándola para eliminar experiencias negativas como la enfermedad y el crimen, y no pensar únicamente en los trabajos y las profesiones que pueden acabarse.

Además, Tegmark considera que es necesario analizar la dirección correcta que deben tomar quienes lideran las transformaciones asociadas a la inteligencia artificial. Sostiene que es fundamental conocer cómo maniobrar la situación para generar cambios positivos en la vida cotidiana, y no llegar a situaciones nefastas para la sociedad como el aumento exponencial de la pobreza generado por la desaparición de millones de puestos de trabajo.

Bajo este panorama, la educación toma un papel protagónico, pues para Tegmark, hay que comenzar a pensar cómo formar jóvenes para un mundo distinto, con necesidades distintas. Se cuestiona qué competencias se deben enseñar para una realidad marcada por tecnología avanzada que permite llevar a la humanidad donde nadie nunca había llegado ni imaginado.

En diálogo con Semana Educación (S. E.) durante el Wise Summit 2019 celebrado en Catar, Tegmark (M.T.) habló de las dos perspectivas que pueden llegar con el auge de la inteligencia artificial: si lo que nos espera es el desempleo masivo y un futuro donde la pauta la marquen las máquinas, o uno en que los humanos marcan límites claros a la tecnología en pro de la calidad de vida.

S. E.: Uno de los temores del desarrollo de la inteligencia artificial es la desaparición de algunas profesiones. ¿Qué tan cierto es?

M. T.: Es cierto que algunas profesiones desaparecerán por completo. Serán aquellas que son mecánicas, predecibles, repetitivas y que no requieren contacto humano. Sin embargo, los trabajos en que las máquinas continuarán siendo ineficientes serán aquellos donde siga habiendo circunstancias impredecibles. Donde se necesita interacción con seres humanos y creatividad. Asimismo, dentro de cada carrera habrá elementos que desaparecerán. Esto significa que sin importar el área de conocimiento, siempre deberán estar a la vanguardia de los cambios en inteligencia artificial, para ser los primeros en entender cómo estos pueden contribuir a las labores realizadas.

S. E.: Pareciera entonces que las carreras que van a sobrevivir son las creativas. ¿Qué hacer con un sistema educativo que no siempre promueve la creatividad?

M. T.: La gran pregunta es cómo podemos educar mejor, y es fascinante. Hay que ver dos relaciones distintas entre la inteligencia artificial y la educación. Primero, inteligencia artificial para la educación: cómo transformar la enseñanza que tenemos en algo mejor, que mejore la vida de todos. Segundo, cómo educar a las personas para florecer en un mundo donde la presencia de inteligencia artificial solo irá en aumento. Creo que la educación debe ser más individualizada y asequible a todas las personas. Pero también considero que debemos tener cuidado, y no tener a la tecnología como una nueva religión que puede reemplazarlo todo y hacerlo todo mejor.

S. E.: ¿Y esto cómo influirá en nuestra felicidad?

M. T.: Los trabajos no nos dan solo dinero; nos dan un propósito. Es más probable tener una sociedad feliz si dejamos que los humanos hagan muchas de las cosas que disfrutan, incluso si con la tecnología se pueden realizar de forma más económica. Pero debemos cambiar esta idea básica de que el objetivo último es maximizar las utilidades de alguna compañía. De manera que el propósito de esta sistematización sea que la gente sea feliz.

S. E.: En un periodo de cinco a diez años, ¿qué será diferente en nuestra vida gracias?a la inteligencia artificial?

M. T.: En ese lapso de tiempo seguro veremos vehículos autónomos que cambiarán la forma de movilizarnos. Pero paso menos tiempo imaginando el futuro y más pensando en cómo mejorar la situación actual. Si las cosas continúan de la misma manera, tendremos cada vez más inequidad de salarios, lo que significa que habrá más personas inconformes e inestabilidad. Debemos empezar a hablar seriamente de este problema, que se da en parte porque la tecnología está reemplazando cada vez más ciertos empleos, y el dinero va a las personas más ricas.

S. E.: Usted es muy insistente en que nos preguntemos más sobre qué queremos que pase con la inteligencia artificial que a dónde vamos. ¿Por qué?

M. T.: Normalmente, cuando especulamos sobre el futuro, siempre pensamos en cosas negativas. Y si pasas la vida haciendo una lista de todo lo que podría salir mal, no vivirás. Porque lo que esperamos que pase no es necesariamente lo que va a pasar. El futuro no está escrito y depende de nosotros escoger lo que va a ser. Debemos tener una visión atrevida y positiva sobre el futuro, que hoy no tenemos. Lo cierto es que existe un potencial enorme con inteligencia artificial para ampliar la inteligencia humana, y resolver problemas en los que estamos atrapados. Cuando nos dicen que el cáncer es incurable, es mentira. Es curable, solo que aún no somos lo suficientemente inteligentes para encontrar la manera. La inteligencia artificial puede resolver problemas a los que hoy no logramos responder. Cómo sacar a millones de personas de la pobreza extrema o cómo enfrentar el cambio climático. Las oportunidades son ilimitadas si logramos enfocarnos en una visión y trabajar hacia ella.

Fuente e imagen tomadas de: https://www.semana.com/educacion/articulo/inteligencia-artificial-oportunidad-o-amenaza/653360

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Colombia: Indignación en la Universidad del Cauca por grafitis racistas

América del sur/Colombia/27 Febrero 2020/semana.com

La comunidad universitaria rechaza los actos violentos y exige que las autoridades investiguen. “Tenemos derecho a recorrer estas calles a cualquier hora del día, sin temor a que ‘mata a todos los negros’ se convierta en realidad”, afirma el estudiante Marlon Paredes.

El Censo Nacional de Población y Vivienda 2018 del Departamento Nacional de Estadística (Dane) indica que 2,98 millones de personas en Colombia se identifican como población negra, afrocolombiana, raizal o palenquera. Esa medición también afirma que Cauca es el quinto departamento con más habitantes pertenecientes a ese grupo étnico (245.362 personas), luego del Valle del Cauca (647.526), Chocó (337.696), Bolívar (319.396) y Antioquia (312.112).

Sin embargo, en los últimos días se han registrado actos de racismo que causan conmoción y rechazo en Popayán, capital del departamento que, por primera vez en su historia, eligió para el periodo 2020-2023 a Elías Larrahondo Carabalí como su primer gobernador afrodescendiente.

Se trata de grafitis hechos en el barrio Guillermo León Valencia, el centro comercial Plaza Colonial y en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Cauca. Están pintados con color negro y dicen “Kill all the niggers”(“mata a todos los negros”) o “No more niggers”(“no más negros”). 

Valentina Cardona Carvajal@CardoCarvajal

En Popayán se vienen presentando una serie de actos racistas que no vamos a tolerar.
Colombia debe respetar la diversidad y la multiculturalidad, ayudenme a twittear el hashtag para que toda la comunidad afro y negra del país sienta nuestro apoyo.

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“Estos mensajes alimentan el odio hacia las comunidades afrodescendientes que han llegado hace años a Popayán desde el Pacífico. Nos preocupa la seguridad de nuestras comunidades”, comentó Mateo Vidal, estudiante de antropología e integrante del Palenque Universitario.

Así como Mateo, son varios los estudiantes y miembros de la comunidad educativa de Unicauca los que han manifestado su inconformidad. En días pasados, los jóvenes salieron a marchar por las calles de la llamada ‘ciudad blanca’ con la consigna “de aquí no nos vamos”.

En esa manifestación, Marlon Paredes fue uno de los líderes estudiantiles que tomó la vocería para recordar los esfuerzos históricos de las comunidades negras en contra de la discriminación. 

El mensaje del estudiante fue claro: “Que no tengamos duda de que tenemos derecho a recorrer estas calles a cualquier hora del día, sin temor a que ‘mata a todos los negros’ se convierta en realidad. Tenemos derecho a dirigirnos a nuestra universidad con la ilusión de convertirnos en profesionales. Y este es solo uno de los tantos problemas con los que tenemos que lidiar, estamos cansados de que nuestras hermanas sean sexualizadas, estamos cansados de que nos llamen “negritos” o “mi negro” como si fuéramos de su propiedad”, dijo Paredes.

Por su parte, José Antonio Caicedo, coordinador de la maestría en estudios interculturales de la Universidad del Cauca, considera que el racismo debe ser entendido en los contextos local, nacional y global. De acuerdo con el docente, “son fenómenos que han venido escalando contra la población migrante y negra”, por lo que la academia tiene la responsabilidad de sensibilizar mediante sus ejercicios pedagógicos, analizando las repercusiones que tiene en la vida cotidiana y entendiendo que ser afro o indígena “reivindica nuestra identidad étnica y cultural”.

José Luis Diago Franco, rector de la Universidad del Cauca, también expresó su indignación por los mensajes en contra de las comunidades afrodescendientes. Los calificó como una “situación que preocupa por la falta de valores como la convivencia y la tolerancia que deben propender en una sociedad como la nuestra, caracterizada por la diversidad étnica y multicultural”.

En ese sentido, el rector también invitó a “reflexionar sobre las consecuencias que pueden traer estas posturas extremas, las cuales nos alejan del diálogo y la construcción de una sociedad justa y equitativa” e hizo énfasis en “el valioso aporte que los integrantes de las comunidades afrodescendientes realizan como estudiantes, como docentes, como empresarios, como artesanos, como padres de familia y líderes en la construcción de región y nación”.

Cabe recordar que el término “nigger” hace referencia a la manera en que la población blanca estadounidense llamaba a los esclavos.  Hoy en día es un insulto racista, que incluso es reemplazado con el eufemismo “the n-word” (“la palabra con n).

En Colombia, la ley 1482 de 2011 señala que, quien incurra en actos de racismo o discriminación podría recibir hasta tres años de prisión y multas de $11,7 millones. Estos actos son concebidos como aquellos que agreden a una persona por su raza, nacionalidad, sexo, orientación sexual o color de piel.

Fuente e imagen tomadas de: https://www.semana.com/educacion/articulo/indignacion-por-grafitis-racistas-en-universidad-del-cauca-popayan/653391

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Activists outside Madrid abortion clinic: “Are you here to kill your child?”

Europe / Spain / 26/02/2020 / Author: LUCÍA FRANCO / Source: english.elpais.com

Report shows that 89% of women trying to terminate their pregnancies are pressured by pro-life groups

Anyone who takes the Madrid metro to Tetuán station and walks up Hermano Gárate street will find a message painted on the sidewalk: “They kill children in here.” The last few meters between this point and the Dator clinic – one of seven abortion centers in the Madrid region – are not easy to cover for women trying to walk into the clinic. Other messages are scrawled on nearby walls. And then there are the pro-life advocates themselves who are waiting for them at the entrance.

“Are you going in to kill your child?” asks Mercedes, rosary in hand, as a woman walks towards the clinic. She grabs her arm and gives her a brochure, but before she lets go, she whispers one last message in her ear: “Murderer!” Mercedes is a volunteer for one of the organizations that post activists outside the clinic in a bid to deter women from terminating their pregnancies.

Sonia Lamas, a worker at Dator and spokesperson for the Association of Accredited Abortion Clinics (ACAI), says she is frustrated by the situation. “We have been reporting the harassment for months, but the authorities don’t even come to clean up the graffiti,” she says.

She considers the coercion to be a direct attack on women and their reproductive rights, which are recognized by the public healthcare system. “The women who come here have been referred by the public health service,” she says. “The Madrid government should look after its patients.”

Besides the street harassment, the pressure groups work on various other levels: legal, administrative and public. In ACAI’s last report, issued in 2018, the association interviewed 300 women who had experienced pressure from pro-life groups. Hazte Oír, Derecho a Vivir, Más Futuro and Asociación Sifra were names that came up again and again. These organizations pour much of their time and money into trying to prevent voluntary pregnancy terminations. In the report, 89% of women said they had been subject to some form of harassment by these groups, while 67% said they had felt threatened during the medical procedure. However, 100% went through with the termination.

Activists with these pro-life organizations gather outside abortion clinics in the mornings and wait for women to arrive. “Our goal is to help people who are dealing with an unexpected pregnancy and women who have already had an abortion and are now living with the consequences,” says a spokesperson for Sifra. This group, which also delivers talks about the ethics of assisted reproduction techniques, offers women two alternatives: motherhood or adoption.

Each woman who comes to the Dator clinic copes with the harassment in her own way. But according to the professionals, some patients are so upset by the encounter that by the time they get through the door their condition makes any medical procedure inadvisable, which entails postponing the termination and prolonging the agony of what is always a difficult and complex decision.

A doctor and Vox lawmaker, Gador Joya, has been offering ultrasounds outside the Dator clinic in Madrid.
A doctor and Vox lawmaker, Gador Joya, has been offering ultrasounds outside the Dator clinic in Madrid.

Two years ago, a woman who is using the name Maria for the purposes of this article made the decision to terminate her pregnancy. On the day of the procedure, a group of men approached her at the entrance to the clinic. “I was very nervous when I arrived because having an abortion isn’t easy,” she says. “But the worst thing was definitely the harassment. Several men lectured me, showed me pictures and told me that women die inside. I hope these people realize the damage they do to us by being there,” she says.

Around 8,000 women have been subject to harassment in Spain since the 2010 abortion law was passed, according to the Pro-Rights platform, an umbrella group for 62 organizations across Spain.

Handing out leaflets is the most common strategy for exercising pressure, complete with pictures of fetuses and phrases such as “You are all alone, and your abortion will be for life,” and “Abortion can cause suicide and cancer.”

The pro-life activists always follow the same strategy. Once they have the woman’s attention, they ask how far into her pregnancy she is with the aim of convincing her to accompany them to one of their offices. Once there, she is shown ultrasounds to persuade her to have the baby, regardless of whether there are fetal deformities, risks to her health or the circumstances of conception.

Pro-choice groups have been calling for this type of harassment to be incorporated into Spain’s criminal code

A few months ago a doctor named Gádor Joya, who also sits in the Madrid regional assembly representing the far-right party Vox, made headlines after parking a van outside abortion clinics and offering free ultrasounds because, as the party claims, “women don’t know what they are carrying inside them.”

There are other less aggressive but more effective strategies. The most common is to invite the pregnant woman to breakfast, as the medical procedure cannot be performed if the patient has drunk or eaten anything. Consequently, they have to face the ordeal of returning another day.

According to ACAI, in Madrid this type of harassment happens mainly outside the Dator clinic, which was the first private center to be allowed to carry out abortions in Spain. Pro-life groups gather here almost daily, while at the Isadora clinic and the El Bosque medical center, it is a weekly occurrence, usually on Saturdays.

The harassment is not confined to the patients, either. Lamas, 47, has been working at Dator for five years and says that once an activist followed her and bombarded her with questions, such as “How much do you make?” and “Are you here for the money?” He also claimed that “I can help you find another job.”

For years, ACAI has been calling for this type of harassment to be incorporated into Spain’s criminal code, like France did in 2017. They have also asked that a minimum distance be established to keep anti-abortionists away from the entrance to abortion clinics, similar to the distance that smokers must observe from schools and hospitals. But their demands remain unanswered.

In the Madrid region, 18,914 women had abortions in 2018, according to the Health Ministry’s latest available data. This is a 9.7% drop from 2010, when new legislation went into effect legalizing abortion upon request in the first trimester. And for many, the anguish of making such a momentous decision is exacerbated by those who want to make the decision for them.

English version by Heather Galloway.

Source and image:  https://english.elpais.com/society/2020-02-26/activists-outside-madrid-abortion-clinic-are-you-here-to-kill-your-child.html

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Periodista Kabendera paga alto precio por su libertad en Tanzania

África/Tanzania/26/02/2020/Autor: Isaiah Esipisu/Fuente:  www.ipsnoticias.net/

 

KAMPALA, 25 feb 2020 (IPS) – Tras seis meses en prisión, Erick Kabendera, un periodista de investigación de Tanzania,  fue finalmente liberado por las autoridades de su país, aunque se le condenó a pagar 118000 dólares. El profesional, crítico con el gobierno tanzano, había sido arrestado en 2019 bajo la acusación de que su ciudadanía era dudosa y otros presuntos delitos.

«Lo estamos reteniendo  para que lo interroguen porque las autoridades dudan de su ciudadanía. Nos estamos comunicando con el departamento de inmigración para tomar medidas adicionales», dijo el comisionado regional de policía, Lázaro Mambosasa, a los periodistas poco después del arresto de Kabendera.

Sin embargo, cuando compareció ante el tribunal una semana después, se sumaron las acusaciones de liderar una banda criminal organizada, lavado de dinero y falta de pago de impuestos.

Según la hoja de cargos, el periodista «proporcionó a sabiendas asistencia en la conducción de los pasos de una estafa criminal, con la intención de obtener ganancias u otro beneficio».

En un giro de los acontecimientos, el cargo contra su ciudadanía fue retirado, y luego fue absuelto de los cargos por dirigir una pandilla criminal. Esto lo dejó con los cargos de delitos económicos que incluyeron lavado de dinero y evasión fiscal.

Después de posponer su caso varias veces, la fiscalía aceptó el lunes 24 la solicitud de negociación de Kabendera, que allanó el camino para que el Tribunal de Primera Instancia de Kisutu pudiera conocer su caso.

El periodista, según las informaciones procedentes de Dar es-Salam, la capital de hecho de Tanzania, se declaró culpable del cargo de legitimación de capitales y fue multado con el equivalente a 43000, que canceló de inmediato. Eso posibilitó su liberación el mismo día.

Sin embargo, según trascendió, el tribunal lo penalizó con el equivalente a otros 75000 dólares, en compensación por evasión de impuestos, y una multa de 108 dólares por evadir impuestos. Eso elevó la cantidad con que el periodista fue penalizado a 118000 dólares.

«Damos la bienvenida a su liberación, pero estamos profundamente preocupados por las fuertes multas impuestas contra él», dijo a IPS en una entrevista Muthoki Mumo, el representante para África subsahariana ante el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ).

En medio de las especulaciones de que Kabendera se declaró culpable de los delitos, ante el temor de permanecer detenido indefinidamente, Mumo dijo que dejaría que eso lo respondiera el periodista. «Dudo en hablar en su nombre porque no sé las circunstancias bajo las cuales se declaró culpable», añadió.

Amnistía Internacional también acogió con satisfacción la noticia de la liberación de Kabendera, e igualmente criticó duramente la  penalización pecuniaria a la que fue sometido.

«Es indignante que haya tenido que pagar una multa tan alta para obtener su libertad después de haber sido encarcelado injustamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión», dijo la organización humanitaria.

«La madre de Kabendera murió mientras él estaba detenido, poco después de que ella fuera filmada rogándole al presidente John Magufuli que dejara en libertad a su hijo. Él ya ha sufrido tanto simplemente por hacer su trabajo y debería haber sido puesto en libertad incondicionalmente”, dijo en un comunicado Deprose Muchena, director de Amnistía Internacional para África Oriental y Meridional.

Subrayó que “no hay absolutamente ninguna justicia en lo que hoy (lunes 24) ocurrió en el tribunal de Dar es Salaam».

Según informes de organizaciones de periodistas y humanitarias, Kabendera también sufrió una enfermedad mientras estuvo en prisión.

Su detención se convirtió en una preocupación persistente para colegas y organizaciones, incluidas la Embajada de Estados Unidos y la Alta Comisión Británica en Tanzania.

En una declaración conjunta, dijeron: «La Embajada de Estados Unidos y la Alta Comisión Británica están profundamente preocupados por la erosión constante del debido proceso en Tanzania, como lo demuestra el recurso cada vez más frecuente a largas detenciones previas al juicio y cambios en los cargos dentro del sistema de justicia”.

«Estamos particularmente preocupados por un caso reciente: el manejo irregular del arresto, detención y acusación del periodista de investigación Erick Kabendera, incluido el hecho de que se le negó el acceso a un abogado en las primeras etapas de su detención, en contra de lo establecido en los procedimientos penales”.

Los intentos de contactar con la familia de Kabendera por IPS desde la capital de Uganda y otras ciudades africanas resultaron infructuosos este martes 25.

Pero según informaciones procedentes de Dar es Sala, Kabendera dijo al ser liberado que «finalmente tengo mi libertad, es bastante inesperado que salga tan pronto. Estoy realmente agradecido con todos los que jugaron su papel para ello».

Según Reporteros sin Fronteras, desde que Magufuli se convirtió en presidente de Tanzania en 2015, el país ha sufrido una disminución sin precedentes en la libertad de expresión y de prensa, por la intolerancia del mandatario a las críticas tanto sobre su papel como gobernante como sobre sus políticas y medidas.

Kabendera era uno de esos críticos con el gobierno tanzano.

El periodista, quien trabajó en medios locales y fue colaborador de medios africanos, de los británicos The Guardian y The Independent, así como de IPS-Inter Press Service y otras agencias internacionales, había publicado poco ante de ser detenido un artículo en The Economist Intelligence Unit sobre el presidente tanzano.

En ese artículo afirmo que Magufuli “está arrasando la libertad de Tanzania”. En su texto se recordaba que durante el segundo año en el cargo, se aprobó la Ley de Servicios de Medios, que establece sanciones muy severas para contenidos que fueran catalogados e difamatorios, sediciosos o ilegales.

Amnistía Internacional denunció que esa ley, en vigor desde 2016, incrementa la censura en el país, además de violar el derecho a la información y limitar el escrutinio sobre las políticas y programas gubernamentales.

«Desde 2016, el gobierno de Tanzania ha utilizado la Ley de Servicio de Medios para cerrar, multar y suspender al menos seis medios de comunicación después de publicar informaciones  sobre denuncias de corrupción y violaciones de los derechos humanos y el estado de la economía de Tanzania», se asegura en el informe de la organización con base en Londres.

En 2018, el gobierno aprobó otra ley para regular los contenidos publicados en línea.

De acuerdo con esa norma, los tanzanos que operan estaciones de radio y televisión difundidas por Internet, así como las web de video y los blogs, deben solicitar una licencia, pagar una tarifa  al registrarse, así como una anualidad, por un total de aproximadamente 900 dólares al año.

Mientras tanto, Amnistía Internacional insta a los socios regionales e internacionales de Tanzania y a los organismos de derechos humanos a presionar a las autoridades para garantizar que la situación de los derechos humanos en el país no se deteriore aún más.

También les solicita a condenar enérgicamente y públicamente las crecientes violaciones y abusos de los derechos humanos en Tanzania y demandar la situación de casos individuales ante funcionarios del gobierno.

En 2019, Amnistía informó que Tanzania había «retirado el derecho de las personas y las organizaciones no gubernamentales (ONG) de presentar directamente los casos en su contra en la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos con sede en Arusha», una ciudad tanzana.

Esa medida, adujo, bloquea la capacidad de las personas y las ONG de buscar reparación para las violaciones de derechos humanos.

El arresto de Kabendera, según analistas y organizaciones especializadas, podría formar parte de una estrategia del gobierno para infundir temor entre los periodistas que critican al gobierno tanzano y sus políticas.

Fuente e imagen: http://www.ipsnoticias.net/2020/02/periodista-kabendera-paga-alto-precio-libertad-tanzania/

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¡Ay, cuando los multimillonarios hablan de desigualdad!

Por: Aram Aharonian

Más de tres mil grandes empresarios, personalidades políticas de primer orden mundial y representantes de instituciones internacionales se encontraron del 21 al 24 de enero en el Foro Económico Mundial que, como cada año desde hace 1971, se da cita en la ciudad alpina de Davos.

Este modelo capitalista ya no sirve (o sirve cada vez a menos) y por eso hoy el debate sobre los impuestos a los ricos y la desigualdad empieza a crecer en las potencias occidentales. La desigualdad creciente generada por el capitalismo está poniendo en jaque al sistema democrático no es novedad. El 1 por ciento de los más ricos del planeta acapara más del 50 por ciento de los recursos globales, por citar solo una de las escandalosas cifras de desigualdad.

El contexto del cónclave, como ya es la norma desde hace tres lustros, fue el de fortaleza militar: amurallada por el ya habitual dispositivo de seguridad; con no menos de 5.000 efectivos de distintas fuerzas en la calle; el espacio aéreo cerrado durante una semana; así como múltiples y sofisticados controles para acceder al Palacio de Congreso, sede principal del evento.

Control de seguridad que busca «proteger» a los presentes de cualquier tipo eventual de protesta ciudadana. Un centenar de multinacionales de las más conocidas a nivel mundial son los socios/miembros del Foro Económico de Davos. Entre ellas el Credit Suisse y el Deutsche Bank, la Nestlé, ABB, Barclays y Google, por citar solo algunas. Con una inversión significativa: en torno de 240 millones de francos (cifra semejante en dólares) para cubrir una buena parte del presupuesto del cónclave anual. Otras 1.200 compañías – entre las cuales las mil más grandes del planeta— aparecen como miembros «menores», aunque también cotizan cuotas millonarias.

En medio de una polarización social mundial creciente y de la crisis ambiental sin salida, el debate oficial de la 50ª edición del Foro de Davos estuvo centrado en la necesidad de repensar del capitalismo y vislumbrar una corrección del sistema para que sea más integrador, menos excluyente y más distributivo, en el que las empresas no solo apuesten a sus propias ganancias.

Klaus Schwab, fundador del evento Davos, había enfatizado previo al Foro que «el capitalismo descuidó el hecho que una empresa es un organismo social» y no solo un ente con objetivo de lucro. Llegó, dijo, a ser «un capitalismo que se desconectó cada vez más de la economía real». Amén.

Horas antes de comenzar el Foro, el Fondo Monetario Internacional realizó su habitual encuentro con la prensa, donde Kristalina Georgieva, la nueva directora, inició su intervención señalando la «recuperación perezosa. Estén listos para actuar si el crecimiento se ralentiza de nuevo», enfatizó, dirigiéndose a los grandes empresarios.

Los debates, en un ambiente de feria de ideas, con miles de actividades dispersas, encuentro de intereses, firmas de convenios y proliferación de negociados entre pares, no aportó conclusiones conceptuales significativas. No sorprende que de Davos 2020 más que contenidos/conclusiones salgan imágenes mediáticas.

Un escándalo desigual

En la víspera del inicio de Davos, la ONG Oxfam publicó su informe anual, donde indicó que los 2.153 mil millonarios que existen en el mundo poseen una riqueza superior a la de 4.600 millones de personas, es decir, el 60% de la población mundial y señaló que la desigualdad en el mundo no solo está profundamente arraigada, sino que «llega a un nivel escandaloso».

En América Latina y el Caribe —totalmente ausente en esta edición de Davos a nivel presidencial— el 20 % de la población concentra el 83% de la riqueza. El número de mil millonarios pasó de 27 a 104 desde el año 2000. En paralelo, la pobreza extrema sigue creciendo: en 2019 el 10,7% de la población (en torno de 66 millones de latinoamericanas/os y caribeñas/os – padecía ese flagelo.

El aumento de la desigualdad económica en todo el mundo, el deterioro del empleo y la aparición del cambio climático como condición económica prioritaria conducen inevitablemente a la cuestión de que el PIB ni las estadísticas cuantitativas miden realmente la riqueza de un país o de un grupo social. Por lo tanto, carecen de verosimilitud para establecer el bienestar social.

La verdadera riqueza de un país se mide por su capacidad para mejorar la vida de sus ciudadanos; por lo tanto, requiere no solamente más producción, sino también redistribución. No es descabellado proponer que un indicador de bienestar incluya además una medida de calidad medioambiental, es decir, el grado de deterioro de la salud (y no sólo física) inducido por la calidad del aire respirable o el entorno urbano, señala el diario conservador español El País.

La tarea de los Gobiernos no se agota en aumentar la cantidad de producción, de consumo o de empleo; se les requiere para que mejoren la situación de los ciudadanos.

La desigualdad es la causa estructural del malestar social en la región. Por ello, necesitamos avanzar de la cultura de los privilegios a la cultura de igualdad y la inclusión social, afirmó Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, en el Foro Económico Mundial 2020 que culminó este viernes 24 en Davos, Suiza.

Más de tres mil grandes empresarios, personalidades políticas de primer orden mundial y representantes de instituciones internacionales se encontraron en la ciudad alpina de Davos en el Foro Económico Mundial, como lo hacen desde 1971. Ya no tiene la contraparte, el Foro Social Mundial.

El contexto de cónclave, fue el de fortaleza militar, con un control de seguridad que busca «proteger» a los presentes de cualquier tipo eventual de protesta ciudadana. Es que un centenar de multinacionales de las más conocidas a nivel mundial son los socios/miembros del Foro Económico de Davos.

Entre ellas el Credit Suisse y el Deutsche Bank, la Nestlé, ABB, Barclays y Google, por citar solo algunas. Con una inversión significativa: en torno de 240 millones de francos (cifra semejante en dólares) para cubrir una buena parte del presupuesto del cónclave anual. Otras 1.200 compañías – entre las cuales las mil más grandes del planeta— aparecen como miembros “menores”, aunque también cotizan cuotas millonarias.

Latinoamérica y el Caribe

«Las protestas en la región tienen un hilo común que es la desigualdad y pueden convertirse en una oportunidad para el cambio social. A partir de las movilizaciones hemos visto cómo algunos gobiernos han accedido a avanzar en mejoras estructurales a bienes públicos esenciales, como salud, educación, pensiones y transporte», afirmó Alicia Bárcena, titular del Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Bárcena subrayó que hay un desencanto social que se manifiesta principalmente en los más jóvenes de la región, debido a que se generaron expectativas que no han sido cumplidas. Asimismo, destacó la importancia del respeto por los derechos humanos y el derecho a la protesta, y llamó a construir nuevos pactos sociales con miras a garantizar el bien público.

«Muchos países no contemplan el derecho a la protesta. En las Naciones Unidas defendemos los derechos humanos, la igualdad, la justicia y las voces de los que no tienen voz», señaló.

Funcionaria de la ONU, Bárcena dijo que es urgente avanzar en la construcción de Estados de Bienestar, basados en derechos y en la igualdad, que otorguen acceso a protección social y a bienes públicos de calidad, como salud y educación, vivienda y transporte. «El 76,8% de la población de la región pertenece a los estratos de ingresos bajo y medio-bajo, que vive con un ingreso inferior a tres líneas de pobreza», alertó.

Precisó que a 2017, más de la mitad de la población adulta (52%) de los estratos medios no había completado 12 años de escolaridad, mientras que el 36,6% tenía ocupaciones con un alto riesgo de informalidad y precariedad. Además, el 44,7% de las personas económicamente activas de los estratos medios no están afiliados o no cotizan en un sistema de pensiones.

Hasta el FMI conjuga desigualdad

Hasta la búlgara Kristalina Georgieva, nueva mandamás del Fondo Monetario Internacional, en Diálogo a fondo, el blog del FMI sobre temas económicos de América Latina, planteó «reducir la desigualdad, que en la última década se ha convertido en uno de los problemas más complejos y desconcertantes de la economía mundial para generar oportunidades».

Detalla varias desigualdades: de oportunidades, intergeneracional, entre mujeres y hombres y de ingresos y riquezas. Afirma que esas desigualdades, en muchos países, están en aumento, y que hay que tener voluntad para abordarlas. Indica que ejecutar reformas para atender ese problema «es difícil desde el punto de vista político», pero menciona que los réditos «en materia de crecimiento y productividad valen la pena».

¿Un cambio en la visión de la nueva conducción del FMI respecto a las anteriores, al señalar que es necesario replantear el problema y, antes que nada, en lo que se refiere «a políticas fiscales y tributación progresiva»?

La titular del FMI, para argumentar sus preocupaciones contra la «desigualdad» en el foro de Davos, olvidó, obviamente mencionar que el sistema capitalista es la fábrica de esa creciente desigualdad, construida históricamente bajo el capitalismo. La titular del FMI, entre las políticas propuestas para superar la desigualdad, sugiere concentrarse en tres aspectos.

El primero remite a una «tributación progresiva», que podríamos definir en el sentido de que tributen los que más tienen, los que más acumulan; a contramano de la lógica liberalizadora hegemónica de los sistemas tributarios de los últimos años, especialmente en EEUU, donde Donald Trump bajó los impuestos a la renta y los beneficios, especialmente del sector más concentrado.

En el discurso de Georgieva hay cierta empatía con el neodesarrollismo de Joseph Sriglitz o Paul Krugman y también con las opiniones del papa Francisco. Sustenta que «reformas de la estructura de la economía podrían respaldar aún más la lucha contra la desigualdad al reducir los costos de ajuste, minimizar las disparidades regionales».

También habla de la necesidad de apuntalar el gasto social (ya no habla de las políticas de ajuste impuestas en todo el mundo por FMI) y le da principal atención a los rubros de salud y educación, que difieren absolutamente con los párrafos de los acuerdos de préstamos realizados con distintos países, entre ellos varios latinoamericanos, que busca achicar el gasto público social.

Hay un excelente manejo de las palabras. Habla de preparar a los trabajadores «para que cubran el creciente número de plazas de trabajo en el sector verde», lo que en realidad fue  promoción de las reaccionarias reformas laborales y previsionales, condición esencial en los préstamos otorgados a nuestros países.

«Si tuviera que identificar un tema al comienzo de la nueva década, aumentaría la incertidumbre» y para ejemplificar destaca «los incendios forestales en Australia, asociados al cambio climático»; el «conflicto en Medio Oriente» y el acuerdo para «sanar las fracturas» de la guerra comercial entre EEUU y China. Otro excelente manejo del discurso: obviamente el problema no es el clima sino el modelo productivo capitalista que destruye la naturaleza.

La preocupación de Georgieva y sus mandantes está en la incertidumbre producida por la desigualdad del sistema capitalista («puede alimentar el populismo y la agitación política», dice en el portal del FMI). A lo que le temen es la epidemia de estallidos sociales en América Latina y en Europa.

Incluso señaló que «en el Reino Unido, por ejemplo, el 10 por ciento superior ahora controla casi tanta riqueza como el 50 por ciento inferior. Esta situación se refleja en gran parte de la OCDE , donde la desigualdad de ingresos y riqueza ha alcanzado o está cerca de niveles récord».

El tema de la riqueza hiperconcentrada, ha sido acompañado por la derecha con discursos de odio, racismo y xenofobia. Y, como los límites ambientales se hacen visibles, dificultan seguir hablando de un hipotético crecimiento como solución a la pobreza: solo queda repartir mejor lo que hay… e incluso hablar seriamente de decrecimiento, señala Claudio della Croce, investigador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico.

Desde el estallido financiero 2008 y los subsiguientes ajustes presupuestarios que impactaron en el bolsillo de las mayorías, el tema se ha vuelto central en el mundo desarrollado. Y, obviamente, también en América Latina. En las recientes protestas en Colombia el impuesto a los ricos y a las corporaciones fue cobrando cada vez más importancia. En Chile, uno de las pintadas que mejor ilustraron el desprestigio del Gobierno fue «evade como Piñera».

La igualdad no existe sin ausencia de discriminación, es decir, sin el reconocimiento de diferencias sin jerarquías entre ellas (hombre/mujer, blanco/negro, heterosexual/homosexual, religioso/ateo), señala el sociólogo portugés Boaventura de Sousa Santos. Explicar la igualdad al 1% es como explicar al diablo que Dios es bueno.

«Las epistemologías del Sur permiten reconceptualizar el capital financiero global, verdadero motor de la extrema desigualdad entre pobres y ricos, y entre países ricos y países pobres, como una nueva forma de crimen organizado, de un crimen contra la propiedad de los trabajadores y de las clases empobrecidas, constituido por varios crímenes-satélite, sean estos el estelionato, el abuso de poder, la corrupción», añade.

El capital financiero global, en su actual configuración, no es solo un crimen contra la propiedad de los más pobres, sino también un crimen contra la vida y contra el medio ambiente.

Dos años después del estallido de la crisis de 2008, en Estados Unidos surgió el Patriotic Millonaires, un ejemplo notable y excéntrico de este debate, al decir de Marcelo Justo en Página12. El requisito básico para ser miembro es tener ingresos de más de un millón de dólares anuales o bienes equivalentes a cinco millones.

Pero a diferencia de otros clubes de millonarios (o multimillonarios como el Club Bilderberg), proponen que se suban los impuestos a los más ricos para frenar la creciente desigualdad y ante lo que economistas ortodoxos, como Paul Krugman y Lawrence Summers, calificaron de estancamiento secular.

Estos millonarios apuestan por una redistribución progresiva del ingreso. El director de Patriotic Millonaires, Morris Pearl, exdirector de Black Rock, una de las más importantes firmas de inversión en el mundo, fue explícito: «A mí no me gusta pagar más impuestos, no lo disfruto, pero quiero vivir en un sistema en el que haya mayor igualdad A esta altura, yo no trabajo y, sin embargo, gano mucho más que los que trabajan y estoy pagando menos impuestos que ellos. Esto no es positivo para el conjunto del país».

Un argumento del capitalismo para justificar la reducción de los impuestos a los más ricos es que así se estimula la inversión y que, con más inversión, se genera más empleo y, de esa manera, la riqueza se derrama al resto de la sociedad. Pero la realidad muestra que sucede todo lo contrario: una desigualdad mayor y una economía que entra en crisis.

Pearl sostiene que si se aumenta el salario, se va a aumentar el consumo y con esto se incrementan las ganancias, lo que, a su vez, va a generar más inversión, que es precisamente lo ocurrido en Seatle (EEUU), con la duplicación del salario mínimo de los trabajadores.

Otro argumento frecuente a favor de la reducción impositiva a los ricos es que estimula y premia la meritocracia, partiendo de la base de que los ricos son ricos por su esfuerzo, porque se lo merecen. Pero si uno revisa la lista de millonarios en EE UU se verá que la mayoría proviene de familias que eran muy ricas. Bill Gates o Mark Zuckerberg son dos casos típicos. Tuvieron una familia detrás que los sostuvo hasta que sus proyectos se concretaron.

«La mayoría de la gente que tiene un trabajo y que, con frecuencia necesita más de un trabajo para sobrevivir, no tiene tiempo de andar pensando en grandes creaciones o aventuras comerciales», añade el multimillonario Pearl, quien afirma que la reforma impositiva de Donald Trump favoreció a los que más tienen y a una mayor concentración de la riqueza.

Este debate no se limita a EEUU, pero en América Latina produce estallidos sociales. Basta recordar que dos multimillonarios (Mauricio Macri y Sebastián Piñera) fueron presidentes en los últimos años en Argentina y Chile.

Y si se sigue con la política actual inevitablemente habrá rebeliones sociales que harán muy difícil la convivencia democrática. El concepto mismo de democracia está en juego porque este minúsculo grupo de multimillonarios utiliza el dinero para incrementar su poder político y usa ese poder político para incrementar su riqueza, añade.

Seguir las políticas impuestas por EE UU a través de los organismos financieros internacionales como el FMI, el Banco Mundial o el Interamericano de Desarrollo llevó a estallidos también en Haití, Puerto Rico, Ecuador y Colombia.

«Soy consciente de que las groseras desigualdades continúan separando a los afortunados de los desafortunados en todo el mundo», señaló Bill Gates, creador de Microsoft y el segundo hombre más rico del mundo, en una reflexión de fin de año publicada en su blog. «He sido premiado desproporcionadamente por el trabajo que hice», reconoce.

A la documentalista Abigail Disney, bisnieta y heredera de Roy, uno de los fundadores de Disney, su riqueza no le impidió denunciar en 2019 la cantidad de trabajadores de Disneyworld que cobran el salario mínimo, apenas suficiente para sobrevivir, mientras la compañía declaraba ganancias por 13.000 millones de dólares.

El tema llegó a la campaña electoral estadounidense. La precandidata demócrata Elizabeth Warren publicó un spot publicitario en el que dice explícitamente que es hora de aprobar un «impuesto a la riqueza», seguido de imágenes de los millonarios que critican la idea y se victimizan, mientras se explican con textos breves las formas dudosas o directamente ilegales con las que hicieron sus fortunas, incluso en momentos de crisis o gracias a ella.

Obviamente, Michael Bloomberg y Leon Copperman, dos ultrarricos, critican a Warren con todo el poder de los medios. Otros candidatos como Bernie Sanders o Alexandria Ocaña-Cortez suelen apuntar a la desigualdad estructural que limita las posibilidades de la inmensa mayoría de progresar solo por nacer en el lugar equivocado. Cuando los multimillonarios hablan de desigualdad, hay que poner las barbas en remojo. No es que no les guste la desigualdad. Lo que pasa es que le temen a los estallidos sociales que los deje sin el pan y sin la torta.

*Publicado por Wall Street Journal Magazine

Fuente e imagen: https://rebelion.org/ay-cuando-los-multimillonarios-hablan-de-desigualdad/

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