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Plan Internacional demanda acciones para garantizar la protección de las niñas y mujeres

Plan Internacional Guatemala hizo un llamado al Estado de Guatemala para que garantice la vida e integridad de la niñez, particularmente de las niñas, adolescentes y mujeres luego de los casos de violencia que se conocieron recientemente.

La organización destacó que los delitos en contra de la niñez y las mujeres son los más denunciados. Según datos de la Fiscalía de la Mujer solo en 2021, el 26 por ciento de las denuncias están relacionadas a dichos sectores vulnerables y persiste una impunidad en el 98 por ciento de los casos.

El grupo solicitó al Congreso que apruebe una legislación para la creación de un sistema de protección integral de la niñez y adolescencia que determine responsabilidades institucionales y mecanismos y sanciones en caso de negligencia o irresponsabilidad.

También pidieron al Ejecutivo erradicar los altos índices de violencia contra la niñez y las mujeres, por medio de la prevención y la atención integral. Mientras a que la Policía Nacional Civil, al Ministerio Público y al Organismo Judicial solicitan que  agilice la

investigación, persecución y sanción de los delitos cometidos en contra de las niñas y mujeres para disminuir los índices de impunidad.

Además, hicieron un llamado a los ministerios de Salud Pública y Asistencia Social, Educación y Gobernación para que refuercen los sistemas para prevención de la violencia sexual y de género y garantizar la oferta de servicios en temas de educación integral en sexualidad y espacios amigables que contribuyen a la reducción de embarazos, uniones y matrimonios tempranos y forzados.

Fuente: https://elperiodico.com.gt/nacionales/2021/02/17/plan-internacional-demanda-acciones-para-garantizar-la-proteccion-de-las-ninas-y-mujeres/

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México: Niñas y niños: las víctimas invisibles del coronavirus

Redacción: Noticias en la mira

24 personas menores de 20 años han muerto por coronavirus en México.

Niñas, niños y adolescentes se han convertido en las víctimas invisibles del nuevo coronavirus, concordaron representantes de distintas organizaciones públicas y privadas enfocadas a la atención de este grupo vulnerable en México.

Organismos de la talla de UNICEF, la OMS, la OPS o el Centro Nacional de Salud de la Infancia y Adolescencia explicaron en conferencia de prensa que, además de los efectos directos del brote, los individuos más jóvenes de país están efectos a otras circunstancias, muchas de las cuales se darán tras el brote.

La doctora Miriam Esther Veras Godoy, directora general del Centro Nacional de Salud de la Infancia y Adolescencia, señaló que 24 de los 6 mil 510 muertos por coronavirus son personas menores de 20 años.

El porcentaje de casos acumulados en este grupo de habitantes es del 2.5 por ciento del total de contagios a nivel nacional desde el inicio de la epidemia.

Por otra parte, Ricardo Antonio Bucio MújicaSecretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) señaló que es indispensable asegurar el acceso a servicios para infantes y jóvenes, salvaguardar su integridad, evitar riesgos sanitarios y minimizar los efectos secundarios de la pandemia a quienes se han considerado como las víctimas invisibles del Covid-19 por los problemas futuros que traerá el brote.

Cristian Morales, Representante de Oorganización Panamericana de la Salud de la Organifzación Mundial de la Salud (OPS/OMS) en México, señaló que el Covid-19 no sólo afecta de manera directa a niñas y niños, sino también de manera indirecta; como la saturación de los servicios de salud que requieren; la afectación física, emocional y económica de las personas responsables de su cuidado y un aumento en el índice de la violencia intrafamiliar, entre otras afecciones.

Niñas, niños y adolescentes se han convertido en las víctimas invisibles del nuevo coronavirus, concordaron representantes de distintas organizaciones públicas y privadas enfocadas a la atención de este grupo vulnerable en México.

Organismos de la talla de UNICEF, la OMS, la OPS o el Centro Nacional de Salud de la Infancia y Adolescencia explicaron en conferencia de prensa que, además de los efectos directos del brote, los individuos más jóvenes de país están efectos a otras circunstancias, muchas de las cuales se darán tras el brote.

La doctora Miriam Esther Veras Godoy, directora general del Centro Nacional de Salud de la Infancia y Adolescencia, señaló que 24 de los 6 mil 510 muertos por coronavirus son personas menores de 20 años.

El porcentaje de casos acumulados en este grupo de habitantes es del 2.5 por ciento del total de contagios a nivel nacional desde el inicio de la epidemia.

Por otra parte, Ricardo Antonio Bucio MújicaSecretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) señaló que es indispensable asegurar el acceso a servicios para infantes y jóvenes, salvaguardar su integridad, evitar riesgos sanitarios y minimizar los efectos secundarios de la pandemia a quienes se han considerado como las víctimas invisibles del Covid-19 por los problemas futuros que traerá el brote.

Cristian Morales, Representante de Oorganización Panamericana de la Salud de la Organifzación Mundial de la Salud (OPS/OMS) en México, señaló que el Covid-19 no sólo afecta de manera directa a niñas y niños, sino también de manera indirecta; como la saturación de los servicios de salud que requieren; la afectación física, emocional y económica de las personas responsables de su cuidado y un aumento en el índice de la violencia intrafamiliar, entre otras afecciones.

Por último, Christian Skookg, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), alertó sobre uno de los riesgos más alarmantes que las personas jóvenes viven a causa del confinamiento, ya que, indicó, el 75 por ciento del abuso sexual a menores sucede en sus propias casas; mientras que el 74 por ciento de los abusadores suelen ser allegados (familiares o personas cercanas) a las víctimas.

Las niñas y jóvenes ocupan el 96 por ciento de la lista de abusos denunciados en México, añadió; por lo que llamó a padres de familia y responsables de personas menores a atender y observar señales de alerta al respecto.

Por último, Christian Skookg, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), alertó sobre uno de los riesgos más alarmantes que las personas jóvenes viven a causa del confinamiento, ya que, indicó, el 75 por ciento del abuso sexual a menores sucede en sus propias casas; mientras que el 74 por ciento de los abusadores suelen ser allegados (familiares o personas cercanas) a las víctimas.

Las niñas y jóvenes ocupan el 96 por ciento de la lista de abusos denunciados en México, añadió; por lo que llamó a padres de familia y responsables de personas menores a atender y observar señales de alerta al respecto.

Fuente: https://noticiasenlamira.com/politica/ninas-y-ninos-las-victimas-invisibles-del-coronavirus/

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Londres: Los niños están “blanqueando su piel para evitar el racismo” a medida que aumentan los delitos de odio contra menores

Redacción: CNN

Niños de tan solo 10 años se están blanqueando la piel para evitar ser víctimas de abusos racistas en Gran Bretaña, advirtió un grupo de protección de menores, mientras la policía lucha por contener una marea creciente de delitos de odio contra menores.

La Policía registró en el periodo 2017-2018 un total de 10.571 delitos de odio contra niños por motivos raciales, un promedio de 29 por día, según la Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad con los Niños (NSPCC por sus siglas en inglés). Los niños pequeños e incluso los bebés estaban entre los objetivos.

Ese número es ahora un quinto más alto que hace tres años, y está creciendo a una tasa de alrededor de 1.000 delitos por año.

El informe de la organización benéfica, basado en registros policiales en regiones de Gran Bretaña, destaca la magnitud y amplitud del racismo en la nación profundamente dividida. Desde el referéndum del brexit en 2016, la crisis se ha agravado tanto que los niños que aún no han cumplido su primer año ya están entre las víctimas.

El grupo también dijo que los niños que usan su servicio Childline están sufriendo abusos racistas verbales en público, y están recurriendo a medidas drásticas en un esfuerzo por detener los ataques.

“Me han acosado desde que empecé en la escuela. Los matones me dicen nombres desagradables; me siento tan avergonzado. Mis amigos ya no iban a salir conmigo porque la gente empezó a preguntar por qué eran amigos de alguien que tenía la piel sucia”, dijo una niña de 10 años en un comunicado proporcionado por la NSPCC.

“Nací en Reino Unido, pero los matones me dicen que regrese a mi país. No lo entiendo porque soy del Reino Unido. Antes intenté hacer que mi rostro se viera más blanco usando maquillaje para poder encajar. Sólo quiero disfrutar de ir a la escuela”.

Los hallazgos reflejan un aumento general en los delitos de odio racista en el Reino Unido, que se incrementaron significativamente después de la votación del brexit y no han disminuido desde entonces. Un total de 71.251 se registraron en Inglaterra y Gales en 2017-2018, un aumento del 14% en comparación con el año anterior.

Los delitos de odio basados en la orientación sexual y de género de las víctimas, la religión y las discapacidades también están aumentando rápidamente, pero los ataques por raza siguen siendo la mayoría de los delitos de odio, con un promedio de ocho delitos denunciados por hora.

El NSPCC obtuvo las cifras sobre delitos de odio contra niños a través de solicitudes de Libertad de Información, que se enviaron a todas las fuerzas policiales de Reino Unido. 38 de las 43 fuerzas respondieron.

“El acoso infantil de esta naturaleza puede causar un daño emocional a largo plazo a los niños y puede crear más divisiones en nuestra sociedad”, dijo el jefe de Childline John Cameron.

Atiyah Wazir, consejera del servicio telefónico, agregó: “A lo largo de los ocho años que he sido voluntaria como consejera, es igual de desgarradora cada vez que un niño le dice que desearía lucir diferente”.

“A estos niños se les ha hecho sentir vergüenza y culpa y, a veces, no se lo pueden decir a sus mamás o papás porque no quieren preocuparse ni herir sus sentimientos. Quiero que todos los niños sepan que esta intimidación no está bien, no tienen nada de qué avergonzarse, y Childline siempre está aquí para escuchar “.

Fuente: https://cnnespanol.cnn.com/2019/05/30/los-ninos-estan-blanqueando-su-piel-para-evitar-el-racismo-a-medida-que-aumentan-los-delitos-de-odio-contra-menores/

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Uruguay: Entre el soporte y lo insoportable ¿cómo es una educación centrada en los sujetos?

América del Sur/Uruguay/educacion.ladiaria.com.uy

Educadoras expusieron sobre “el oficio del lazo” y cómo generar “vínculos valiosos” con los adolescentes.

En el tercer y último día del festival educativo, artístico y cultural EduRíoNegro –que se desarrolló desde el 25 hasta el 27 de abril en la ciudad de Fray Bentos–, autoridades, expertos y docentes discutieron sobre los procesos de aprendizaje y la importancia de los vínculos en la educación. El panel central se dividió en dos partes y contó con la presencia de la argentina Débora Kantor, licenciada en ciencias de la educación, y con la uruguaya Carmen Rodríguez, psicóloga y doctora en educación.

Kantor centró su discurso en los adolescentes; en lo que necesitan de la educación y en lo que los adultos tienen el deber de darles, desde la sinceridad y la acción consciente. La investigadora habló sobre la transmisión como “entrega” de lo que tienen y no tienen los educadores: “No hay vínculo valioso si no se funda en el propósito de transmitir algo valioso a unos sujetos a quienes consideramos valiosos”, dijo. Kantor explicó que estamos en un tiempo de “fronteras alteradas” y que esto afecta la transmisión, porque la edad ya no determina la conducta de la misma manera que en el pasado.

“Las nuevas generaciones precisan adultos para incorporarse a la cultura, para apropiarse de ella y para hacer de ella otra cosa, esperemos, mejor”, opinó Kantor. La particularidad de esta época, que debería afectar a los educadores a la hora de hacer su trabajo, es lo que la especialista llama “modernización excluyente”: las dinámicas tecnológicas y digitales, culturales y de consumo con las que los jóvenes crecieron –y crecen– son nuevas pero reproducen los mecanismos desiguales e inequitativos de acceso preexistentes.

Todo esto se enmarca en lo que Kantor determina como “un momento clave para las biografías individuales”. Cuando la angustia tiene un papel protagonista en la vida de los adolescentes, el rol de los adultos es soportarla –en cuanto a ser un soporte– pero sin tratar de resolverla. “Es imposible clausurar la experiencia de la angustia en esa etapa, pero desde los lugares que ocupamos es posible y necesario contribuir a generar sentimientos de signo contrario a la incomprensión, la tristeza y la ira”, explicó. Sin embargo, la especialista habló sobre el peligro de tomar a la figura adulta como la que rescata o previene a los adolescentes de ciertos riesgos para él o para los demás, y dijo que hay que “sacar el foco de lo que hay que evitar y ponerlo en lo que hay que promover”. “Sin dudas, hay situaciones a prevenir, pero sobre todo hay sufrimiento, hay desconcierto, hay demasiados estímulos difíciles de procesar, hay injusticias profundas, y todo eso lleva a buscar respuestas donde a veces sólo hay más problemas”, explicó.

Kantor cerró su ponencia con la definición de que el mundo adulto debería asegurar el derecho de los jóvenes y adolescentes a “contar con espacios y referencias que les garanticen experiencias formativas relevantes en torno a contenidos socialmente valiosos”.

Por su parte, Rodríguez, que también es consultora de políticas públicas para infancia y adolescencia, habló sobre las trayectorias de los niños que “nacen y crecen donde se reproducen las injusticias”. Se refiere al trabajo educativo como el “oficio del lazo”. “Oficio”, porque a pesar de defender la profesionalización de las carreras de educación, cree que “si la pedagogía se desliga de esa actividad que no admite la estandarización, que resiste a todo intento de hacerla una práctica masificada, hay algo que se traspapela de manera muy severa”. Y “del lazo”, porque sostiene que son los educadores –en todas la disciplinas– los que deben facilitar el reconocimiento y autorreconocimiento de estos niños fuera del ambiente familiar. Rodríguez explica que a los humanos no les alcanza con la filiación de sangre y necesitan formar parte de un orden no familiar: “Ser alguien para alguien fuera de la familia”.

Hacia la mitad de la charla, la especialista expuso uno de los conceptos claves en su disertación: lo insoportable en la infancia. El abuso sexual, el incesto, la deprivación, la violencia extrema o no ser sostenido: todo esto es “insoportable” para los niños. Rodríguez señaló que regularmente los niños “dañados” ponen en marcha “la tendencia antisocial”, tanto destruyendo o robando como perdiendo la capacidad de preocuparse por el otro. A raíz de esto, dijo, algunas instituciones que atienden a los jóvenes con estos conflictos, en vez de brindar contención tienden a ser la representación de “una voz de venganza pública”. La educadora explicó que esto ocurre porque la sociedad tiende a “indignarse” con la clase social oprimida y no con la opresora.

Por esto, para la psicóloga es necesario que los educadores –cuyas características deberían ser “la presencia, la paciencia y la confianza”– intervengan mediante la interrupción de “los circuitos de lo insoportable”; para hacerlo es imprescindible “no eludir la discusión micropolítica dentro de los espacios de aprendizaje”. Además de impactar positivamente en la vida de los adolescentes, esta práctica ayuda a interrumpir “la institucionalización de la venganza” en los centros educativos.

Fuente: https://educacion.ladiaria.com.uy/articulo/2019/5/entre-el-soporte-y-lo-insoportable-como-es-una-educacion-centrada-en-los-sujetos/

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Niñas y mujeres de Nigeria, convertidas en botín de guerra

Redacción: IPS

Una niña cuya familia huyó de los combatientes de Boko Haram, en la entrada de una improvisada tienda de campaña en un campamento para desplazados internos en Maiduguri, la capital del estado de Borno, en el noreste de Nigeria. El extremista grupo islamista ha secuestrado a miles de niñas y las ha convertido en esclavas sexuales y forzado a matrimonios no deseados, entre otros abusos.

“Nos sacaron a la fuerza y ​​nos mantuvieron como prisioneras”, dijo Lydia Musa, quien fue secuestrada por Boko Haram cuando tenía 14 años, durante un ataque en Gwoza, un municipio del estado nororiental de Borno, en Nigeria.

Musa y otras dos niñas menores de edad fueron apresadas y obligadas a casarse con combatientes de Boko Haram a pesar de sus protestas de que eran demasiado jóvenes para contraer matrimonio.

“Debes casarte, te guste o no, nos conminaron mientras nos apuntaban con sus  armas”, contó a IPS la ahora adolescente de 16 años, en Maiduguiri, la capital de Borno, donde reside ahora porque le asusta volver a su localidad y que termine capturada de nuevo.

La violación de Boko Haram de los derechos de las mujeres y las niñas es la parte más notoria de un panorama más amplio de trata de personas, matrimonios forzados y  esclavitud que existe en Nigeria.

Cuando el grupo extremista llega a su décimo año de insurgencia, sigue siendo lo suficientemente poderoso como para secuestrar a mujeres y niñas a voluntad, y continúa “atacando a mujeres y niñas como botín de guerra”, dijo en un comunicado Anietie Ewang, investigadora en Nigeria de Human Rights Watch.

Esta nación de África occidental tiene la mayor incidencia de tráfico de personas a través del desierto del Sahara y el mar Mediterráneo hacia Europa. En las zonas del norte y noreste del país donde opera Boko Haram existe una alta incidencia de matrimonios forzados, mientras que en todo el país son frecuentes los casos de niñas “comerciadas” como esclavas modernas.

Boko Haram, cuyo nombre significa “la educación occidental está prohibida”, tiene la reputación de estar entre los cinco grupos terroristas más mortíferos del mundo. Ha impulsado una violenta campaña para imponer un régimen de observancia estricta del Islam en el noreste de Nigeria y en zonas de los países vecinos de Camerún, Chad y Níger.

Se calcula que más de 20.000 personas han sido asesinadas por los extremistas desde que comenzaron su actividad rebelde en 2009.

El grupo también está involucrado en secuestros, tráfico, trata y esclavitud de niñas y mujeres. Cientos de mujeres y niñas han sido secuestradas durante sus 10 años de insurgencia. Pero el secuestro de más repercusión ocurrió en abril de 2014, cuando 276 mujeres fueron sacadas de su dormitorio en la estatal Escuela Secundaria de Chibok, en el estado de Borno.

Aquel masivo secuestro dio pie a una campaña mundial bajo la etiqueta de  #BringBackOurGirls  (devuelvan a nuestras niñas).

Unos meses después de que las niñas de Chibok fueran secuestradas, el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, comunicó que las vendería.

“Soy quien capturó a todas esas chicas y las venderé”, dijo en un video distribuido por Internet, en el que justificaba la esclavitud humana. “La esclavitud está permitida en mi religión y capturaré a las personas y las convertiré en esclavas”, afirmó.

En consecuencia, ha habido otros secuestros masivos de niñas en la región desde el ocurrido en Chibok.

En marzo de 2015, los combatientes de Boko Haram secuestraron a más de 300 mujeres, niñas y niños en la estatal Escuela Primaria Zanna Mobarti en la ciudad de Damasak, mientras que en febrero de 2018 fueron secuestradas 116 estudiantes en el gubernamental Colegio Femenino de Ciencia y Tecnología de Dapchi, en el estado de Yobe, tras un ataque al centro educativo.

“La forma en que Boko Haram retiene a las mujeres y las niñas contra su voluntad es en sí misma una forma de esclavitud”, dijo Rotimi Olawale, del grupo Bring Back Our Girls (BBOG). El grupo participa en una gran campaña para la búsqueda y el rescate rápido y efectivo de las niñas de Chibok y otras mujeres y niñas secuestradas.

Olawale puntualizó en una entrevista con IPS que Boko Haram también está usando a las cautivas, como las chicas de Chibok, como “valiosas fichas de negociación”, para cobrar rescates y asegurar la liberación de sus combatientes presos en Nigeria.

Cinco años después de su secuestro, según informes, son 112 niñas secuestradas en la escuela de Chibok las que permanecen cautivas, mientras que las demás escaparon o fueron liberadas por Boko Haram por acuerdos alcanzados entre los extremistas y el gobierno nigeriano.

En lo que se considera una referencia implícita a Boko Haram, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha asegurado que desde 2012, los grupos armados ajenos al Estado que operan en el noreste de Nigeria han reclutado y utilizado a niños y niñas como combatientes y no combatientes, han violado a niñas y las han obligado a casarse, entre otros atentados graves a los derechos de la población infantil.

Las historias de quienes escaparon del cautiverio de Boko Haram lo confirman.

Ali Mohammed, un exprisionero de Boko Haram, contó a IPS que mientras estuvo cautivo vio a milicianos de Boko Haram usando a niñas cautivas como esclavas sexuales. “Por la noche, iban libremente al lugar donde las niñas estaban confinadas para tomarlas y obligarlas a tener relaciones sexuales”, explicó.

Otra excautiva de Boko Haram que pidió ser mencionada como Halima destacó que los niños varones nacidos como resultado de la esclavitud sexual se están convirtiendo en la nueva generación de combatientes de Boko Haram.

Halima misma, quien dio a luz a gemelos durante su cautiverio, un niño y una niña, dijo a IPS que los miembros de Boko Haram siempre celebran cuando un bebé nace en sus campamentos.

“Una vez que se den cuenta de que es un bebé varón, comienzan a disparar al aire y gritan con euforia que ha nacido un nuevo líder”, contó.

“Después de dar a luz a los bebés, cargaron al varón en señal de júbilo y conversaron con Allah Akbar, mientras que por el contrario no  mostraron alegría alguna con la niña, ni siquiera la tocaron”, rememoró sobre su propia experiencia.

El secuestro de jóvenes por de Boko Haram tiene como uno de sus objetivos el convertirlos en combatientes, confirman estudios sobre el grupo islamista radical.

Unicef asegura que entre 2013 y 2017 más de 3.500 niños, la mayoría de entre 13 y 17 años, fueron reclutados por grupos armados no estatales que los utilizaron en el conflicto armado en el noreste de Nigeria. El Fondo considera probable que las cifras reales sean superiores porque las suyas incluyen solo aquellos casos verificados.

Musa, la adolescente capturada en Gwoza, confirmó que mientras estuvo cautiva vio a niños secuestrados que eran entrenados para ser combatientes del grupo extremista islamista. “En las mañanas, habitualmente les enseñaban cómo disparar armas y perpetrar ataques”, dijo, antes de añadir que algunos de ellos tenían apenas 10 años.

También se sabe que Boko Haram entrena a niños para transformarlos en terroristas suicidas. Otro informe de Unicef, este de 2017, asegura que entre enero y agosto de ese año, 83 menores de edad, principalmente niñas, fueron utilizados por Boko Haram como terroristas suicidas.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia destacó que esa cifra era cuatro veces más alta que en 2016.

Fracaso de leyes contra abusos infantiles

Mientras, los intentos legislar contra abusos como el matrimonio infantil, el abuso sexual, el tráfico, la trata y el secuestro han fracasado en el pasado en este país africano.

En 2003, Nigeria adoptó la Ley de Derechos del Niño como un instrumento legal para proteger a los niños de estos abusos, y en ella se incluyó la edad mínima de 18 años para contraer matrimonio.

Pero la Constitución nigeriana no contempla una edad mínima para casarse y la ley fracasó en parte porque varios de los 36 estados en que se divide el país se negaron  fracasó en parte porque varios de los 36 estados de Nigeria se negaron a aplicarla.

“También fue un fracaso en los estados donde se adoptó porque solo existía en el papel y no se hizo cumplir”, dijo a IPS la activista a favor de los derechos de las mujeres y las niñas Betty Abah.

Además, en 2016, el Senado de Nigeria, dominado por varones, votó en contra de un proyecto de ley sobre género e igualdad de oportunidades. Ese proyecto penalizaba la trata, el abuso sexual y la explotación de mujeres y niñas y niños. El proyecto también prohibía el matrimonio forzado y establecía los 18 años como la edad legal mínima para contraer matrimonio.

Según Unicef,  43 por ciento de las niñas en Nigeria están casadas antes de cumplir los 18 años. Algunos de los legisladores que votaron en contra del proyecto de ley argumentaron motivos como que su religión permitía el matrimonio de menores de edad.

“Es una muy mala señal de que tenemos un largo camino por recorrer, si aquellos que deben realizar las leyes para proteger a las mujeres y los niños y niñas consideran que tales leyes no son necesarias”, dijo Abah.

Mientras tanto, Musa, puede haber huido del cautiverio de Boko Haram, pero está demasiado aterrorizada para regresar a su hogar. Ahora vive en Maiduguri,  a unos 130 kilómetros de Gwoza, donde fue capturada.

“Siempre rezo para que la crisis termine y pueda volver a mi casa, porque ahora no puedo retornar porque no quiero arriesgarme a que Boko Haram me capture de nuevo”, resumió a IPS sobre su vida actual, donde se la pasa prácticamente recluida en el lugar donde vive.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2019/04/ninas-mujeres-nigeria-convertidas-botin-guerra/

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