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Israel busca acabar con la autonomía de las universidades palestinas

Israel está tratando de restringir el derecho de los palestinos a la educación y socavar la libertad académica y la autonomía de las universidades palestinas, dice un informe.

Funcionarios de la Universidad de Birzeit (BZU), ubicada en la Cisjordania ocupada, dijeron que la universidad rechazó el intento más reciente del régimen de Tel Aviv de limitar el derecho fundamental de los palestinos a la educación, informó el domingo la agencia oficial de noticias Wafa.

Según una orden militar israelí titulada “Procedimiento para la entrada y residencia de extranjeros en la región de Judea y Samaria”, que entrará en vigor en mayo, se otorgarán inmensos poderes al ejército israelí para aislar las universidades palestinas del mundo exterior y determinar el curso futuro de la educación superior palestina.

“La nueva directiva otorga al ejército israelí el derecho absoluto de seleccionar qué profesores, investigadores académicos y estudiantes internacionales pueden estar presentes en las universidades palestinas, así como imponer sus propios criterios arbitrarios sobre qué campos de estudio están permitidos y qué cualificaciones son aceptables”, dijo el BZU en un comunicado publicado por Wafa.

La universidad pública dijo que la nueva directiva requiere que cada solicitante “se someta a un interrogatorio en una misión diplomática israelí en el país de origen, mientras impone fuertes tasas monetarias a los seleccionados para ingresar. Además, la directiva establece un límite bajo en el número de profesores y estudiantes extranjeros (100 y 150 por año, respectivamente) y limita la duración del empleo a cinco años no consecutivos, negando así la contratación sostenible y la promoción de profesores”.

“En consecuencia, algunos profesores y estudiantes actuales que no tienen permisos de residencia pueden verse obligados a irse y los programas académicos se enfrentan a la incapacidad de reclutar nuevos empleados y realizar investigaciones e intercambios académicos en colaboración con otras universidades. En pocas palabras, la directiva pone a las universidades palestinas bajo asedio y las despoja del control básico sobre sus decisiones académicas”.

La declaración denunció la orden como un “ataque” lanzado por el régimen contra el derecho de los palestinos a la educación y la libertad académica.

“Los estudiantes, profesores y empleados de la Universidad de Birzeit han sufrido durante décadas bajo una incesante campaña militar israelí que incluye cierres forzosos, incursiones en los campus, intimidación y encarcelamientos. Tales acciones son inseparables del sistema racista, de apartheid y persecución, que niega al pueblo palestino sus derechos más fundamentales, incluida la libertad de expresión y la búsqueda del avance y el desarrollo científicos”.

El BZU instó a todas las organizaciones académicas y de derechos humanos a rechazar tales procedimientos, exigiendo que los gobiernos de todo el mundo responsabilicen a “Israel” por la clara violación del derecho internacional, incluida la Cuarta Convención de Ginebra (1949), el derecho a la educación consagrado en el artículo 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) y el Artículo 13 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966).

La universidad describió la situación actual como peligrosa para el futuro de la educación superior palestina y, al mismo tiempo, pidió la unidad para lograr “justicia, libertad e igualdad”.

“Apoya nuestros esfuerzos para defender el derecho del pueblo palestino a la educación, libre de coacción, intervención y persecución política. Trabaja con nosotros para romper el cerco que estas normas imponen a Birzeit y otras universidades palestinas. Acepta nuestra invitación a enseñar y aprender en Palestina. Ayúdanos a ejercer nuestro derecho básico a la educación y a preservar la autonomía institucional que hemos construido durante décadas a pesar de todos los obstáculos”, dijo la universidad en su comunicado.

Fundada en 1975, la BZU ofrece programas de pregrado y posgrado en tecnología de la información, ingeniería, ciencias, política social, artes, derecho, enfermería, farmacia, ciencias de la salud, economía y administración a través de sus nueve facultades. Se encuentra en Birzeit, cerca de Ramalá.

Fuente: https://rebelion.org/israel-busca-acabar-con-la-autonomia-de-las-universidades-palestinas/

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Un mundo que busca la seguridad

Por: Dinorah García Romero

Los pueblos tienen la necesidad de un mundo más seguro. Esta seguridad cada día se siente amenazada por imprevistos como las pandemias; y por hechos calculados y planificados, como las guerras y los distintos tipos de delincuencia.

Formamos parte de un mundo marcado por avances extraordinarios en órdenes diversos. Por ello participamos de escenarios en los que las ciencias y las tecnologías, con bastante frecuencia, sorprenden con cambios e innovaciones. Estos adelantos ponen en evidencia la gran capacidad que tiene el ser humano para la invención y la recreación. Los avances indicados permiten la solución de múltiples problemas que aquejan a la humanidad en muchos ámbitos; especialmente, en materia de salud, educación, comunicación y alimentación. En estos aspectos, el desarrollo es notable y su impacto en la vida de las personas y de los pueblos es evidente y, por tanto, innegable. Pero, los adelantos no llegan con el mismo potencial ni con la rapidez requerida a las diferentes naciones. Las más desarrolladas se benefician de forma directa e intensiva; de forma indirecta y lenta, las naciones más pobres. La distribución de los resultados de los avances es cada vez más desigual en el mundo. Los beneficios de las transformaciones generadas por las ciencias y las tecnologías son exiguos para los países en desarrollo; son exorbitantes para los países ricos. Esta situación acentúa el déficit de solidaridad y de voluntad política para compartir los bienes que  conllevan los progresos científicos y tecnológicos. La gestión y la distribución de los bienes que derivan de estos avances constituyen un obstáculo al desarrollo global de los pueblos. Se percibe una gestión y una distribución centralizada y poco alentadora de la fraternidad universal. Un ejemplo claro es la crisis que supone la desigual adquisición de las vacunas necesarias para contrarrestar la COVID-19. Mientras hay países a los que les sobran vacunas, a otros les falta la primera dosis, como sucede en África. Hay una voluntad clara de retener para sí los bienes científicos y tecnológicos, que deben ser de todos.

En medio de una crisis de la igualdad en el mundo, se produce una búsqueda intensa de la seguridad de las personas y de la sociedad en general. Vivimos la contradicción de un mundo que, por sus progresos científicos y tecnológicos, se ha convertido en una aldea global. Pero esta aldea cada día siente el peso de la inseguridad. Las variantes de la COVID-19 no dan tregua. Esta inseguridad, provocada por diferentes factores, particularmente por las variantes que se producen en este tiempo de pandemia, genera en las personas y en los pueblos una experiencia signada por condiciones de inseguridad y de inestabilidad. Somos parte de un mundo que tiene la necesidad de sentirse seguro; que busca cómo liberarse de todo aquello que limita su acción y sus capacidades. Es una búsqueda de nivel mundial. El poderío que exhibe el mundo a partir del uso inteligente de las innovaciones de las ciencias y de las tecnologías, contrasta con la inseguridad que viven las naciones en estos tiempos. Este fenómeno constituye un desafío para los científicos y para la gente común. En la base de esta inseguridad está la falta de visión del liderazgo mundial sobre la importancia de pensar y de buscar la seguridad colectiva. La superación de la inseguridad ha de ser un compromiso colectivo. Este requiere voluntad política y un ejercicio solidario real dentro de cada país y entre los países. La seguridad no solo se afecta con la aparición de variantes. Se lesiona de forma grave con la delincuencia social, con la corrupción y con la impunidad. Esta tríada está vigente en el mundo que habitamos. Los líderes del mundo han de hacer un esfuerzo conjunto para pensar de forma holística. Los ciudadanos también han de aportar sus conocimientos y experiencias para contribuir a la construcción de un mundo más solidario y seguro. Los pueblos tienen la necesidad de un mundo más seguro. Esta seguridad cada día se siente amenazada por imprevistos como las pandemias; y por hechos calculados y planificados, como las guerras y los distintos tipos de delincuencia. Hemos de apoyar la construcción de una sociedad global más sana, segura y resiliente

Fuente: https://acento.com.do/opinion/un-mundo-que-busca-la-seguridad-9012910.html

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China: Shanghai implementa medidas para apoyar talento femenino en áreas de ciencia y tecnología

Asia/China/10-12-2021/Autor(a) y Fuente: Spanish.xinhuanet.com

Shanghai ha implementado una serie de medidas para ayudar al talento femenino a desempeñar un papel más importante en la innovación de la ciencia y la tecnología.

Las medidas, lanzadas por 17 departamentos locales, incluyen recomendar al talento femenino para trabajar en organizaciones internacionales de ciencia y tecnología, aumentar su edad de jubilación y durante los períodos de embarazo y lactancia permitirles retrasos en los plazos.

Las medidas apoyan especialmente a las mujeres científicas para que alcancen logros en los campos de los circuitos integrados, la biomedicina y la inteligencia artificial.

La igualdad de género también ha sido enfatizada en las medidas, que especifican una participación no menor al 25 por ciento de mujeres expertas en los paneles de premiación de ciencia y tecnología y proyectos de talentos.

También se alienta a las universidades locales a realizar más esfuerzos en el fomento de talentos femeninos en los campos de la ciencia y la tecnología.

Fuente: http://spanish.news.cn/2021-12/07/c_1310357082.htm

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Informe de Coyuntura OVE: Inversión, salarios y condiciones de trabajo de los y las docentes en América (pdf)

OVE / CII-OVE / 6 de junio de 2021

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) han construido un conjunto de recomendaciones relativas a la situación del personal docente de inicial, primaria y secundaria (1966) y sobre la condición del personal docente de la enseñanza superior e investigadores (1997).

Estos instrumentos definen derechos y responsabilidades de los y las educadoras(es), los cuales sirven de marco de referencia para gobiernos, empleadores, sindicatos y gremios docentes e instancias de investigación. Al ser generadas por dos organismos multilaterales, estas recomendaciones se constituyen en una guía para los gobiernos que forman parte del sistema de naciones unidas. Estos multilaterales son las instancias encargadas de su seguimiento y desde el 2015 se informó la conformación de una comisión mixta de actualización de sus contenidos, siendo la Comisión de Expertos OIT/UNESCO sobre la aplicación de las Recomendaciones relativas al personal docente (CEART), la encargada de coordinar este trabajo.

La pandemia del COVID-19 ha significado un nuevo deterioro en las condiciones de trabajo del personal docente en América, golpeado en las últimas décadas por la ofensiva neoliberal de privatización, mercantilización y estandarización de los sistemas escolares, así como por la precarización laboral.

Uno de los mayores problemas epistemológicos que enfrentan los gremios y sindicatos docentes en cada país, es la falta de información comparada regional y de análisis de tendencias. Esto limita la acción reivindicativa y la unidad de los y las trabajadores(as) de la educación, en medio de una ofensiva corporativa del gran capital.

Este trabajo de Otras Voces en Educación procura contribuir a la construcción de una mirada sistémica, con análisis dialécticos entre lo global y lo local en materia de inversión en educación, salarios y condiciones de trabajo del personal docente, desde una clara perspectiva del mundo del trabajo.

Hemos cruzado datos oficiales de los gobiernos reportadas a UNESCO, con la que facilitaron gremios y sindicatos docentes de América, así como investigadores(as) y académicos(as) plasmada en un instrumento de recolección de información. Posterior a la publicación de este Informe de Coyuntura, comenzaremos a dar a conocer las fichas por país que sirvieron de base para este trabajo, las cuales iremos alimentando de manera periódica. Los aportes de la Red Global/Glocal por la calidad educativa y del Grupo de Contacto Internacional (GCI) han sido fundamentales para poderles presentar este estudio.

Esperamos que este informe aliente a los y las investigadores(as) nacionales, gremios y sindicatos docentes, para fortalecer o iniciar estudios en profundidad sobre cada una de las realidades que abordamos.

Puede acceder al informe completo en el siguiente enlace:

CII-OVE Informe de Coyuntura

 

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Argentina: COAD se pronuncia sobre los 103 años de la Reforma Universitaria

En un contexto de crisis, pensar y luchar por una nueva Reforma Universitaria es la tarea

Conmemorar la Reforma Universitaria del 18 es reivindicar un universo de transformaciones, resistencias y luchas que protagonizó el pueblo argentino y latinoamericano en los últimos 103 años.
 
La disputa por una Universidad al servicio de un cambio social profundo e igualitario son las claves de una tradición rebelde que en las universidades tiene su impulso inicial en la segunda década del siglo XX. Un legado que se actualizó en clave obrera y popular durante el primer peronismo, del que son parte las juventudes revolucionarias de los 60 y 70, que continúa con la recuperación de la democracia y con la resistencia a la política neoliberal en los noventa y su Ley de Educación Superior (LES).
 
En este contexto de crisis social y sanitaria, la pregunta por las reivindicaciones y las características de una nueva Reforma adquiere una renovada relevancia y una mayor urgencia. Necesitamos ampliar el debate y fortalecer la lucha por una Universidad pública popular, critica, feminista y tranformadora.
 
Una tarea de primer orden es la elaboración de una nueva ley de educación superior que barra con la LES sancionada durante el gobierno de Menem y restituya a la educación superior como un derecho y que oriente a la Universidad pública como un espacio y una herramienta de transformación al servicio de las necesidades del pueblo argentino.
 
Necesitamos democratizar la universidad. Para ello es preciso establecer formas de elección más democráticas de las autoridades, restituir la igualdad docente-estudiantil en los órganos de cogobierno, avanzar en el ejercicio concreto de la ciudadanía universitaria de las Escuelas Medias y pelear por un mayor protagonismo de las mujeres y disidencias en los espacios y órganos de decisión política y de gobierno. A su vez, impulsar el fortalecimiento y la implementación de nuevas políticas de inclusión que permitan el acceso, la permanencia y el egreso de la universidad a todos los sectores sociales, especialmente a los más vulnerados en sus derechos.
 
La Reforma Universitaria de nuestro tiempo debe abonar la construcción de un país soberano, con independencia económica y democracia participativa. La universidad pública tiene que desarrollar conocimiento y planes de estudio con un sentido crítico y liberador y direccionar la investigación hacia problemáticas científicas, sociales, políticas y económicas que resultan claves para atender las necesidades populares. La extensión  debe ser reformulada para que exista un ida y vuelta entre la universidad y la comunidad de forma tal que la generación de conocimiento sea parte de la resolución de los problemas de la vida cotidiana. Precisamos tejer un vínculo universidad-comunidad que no puede ser una acción lineal “desde la Universidad hacia el medio” ni tampoco la puerta abierta para el lobby de los poderes concentrados.
 
Para esta tarea no partimos de cero. Contamos no solo con décadas de historia de la que aprender y en la que inspirarnos. La consecución de nuestro Convenio Colectivo de Trabajo, el avance de las políticas y los contenidos feministas hacia adentro de las universidades, el triunfo de la ciudadanía para las escuelas medias y las masivas resistencias contra el ataque a la educación pública llevado adelante por el Gobierno de Cambiemos son algunos hitos de los últimos años que marcan un rumbo. 
 
Tampoco estamos solxs. Por convicción y experiencia histórica, sabemos que la reforma popular, feminista, crítica y latinoamericanista que necesita nuestro tiempo solo puede hacerse a partir de la lucha y la construcción conjunta del pueblo argentino.
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Distopía transhumanista para un mundo pospandemia

Por: Andrés Kogan Valderrama

A propósito del anuncio de una nueva neurotecnología elaborada por la empresa Neuralink llamada Moonshot, luego que se experimentara con un cerdo, implantándole un chip en el cráneo para conectarlo a una computadora y medir así su actividad cerebral, se ha abierto una discusión mundial sobre las posibilidades y peligros sobre este tipo de prácticas para el futuro de la humanidad.

Planteo esto, ya que lo que aspira esta empresa del multimillonario Elon Musk, es generar neurodispositivos que permitan hacer lo mismo con seres humanos, y así llevar a las computadoras nuestros propios pensamientos, sentimientos, emociones y experiencias, para ser descargados en la red por cualquier persona y en todo momento.

Si bien este anuncio de Musk pareciera ser sacado de una película de ciencia ficción, se enmarca dentro del llamado discurso transhumanista, que nace en Estados Unidos en la década de los 80, y que ha sido impulsado tanto por el Foro Económico Mundial, por instituciones como Humanity Plus y personas como Raymond Kurzweill, Nick Bostrom, Max Moore, Vernor Vinge, Natasha Vita- More, James J. Hughes, David Pearce, los cuales pretenden transformar a los homo sapiens en verdaderos metahumanos o cyborgs, a través de la fusión entre humanos y máquinas.

Es decir, construir un mundo en donde el sufrimiento humano y sus límites biológicos dejen de existir para siempre, gracias al desarrollo tecnológico, el cual es fetichizado por todos ellos, al punto de creer en la posibilidad de la inmortalidad de esta nueva especie por crearse en el futuro.

De ahí que piensen, que a través de la inteligencia artificial, nanotecnología, clonación, robótica, ingeniería genética, las distinciones entre los humanos y máquinas o entre la realidad física y virtual serán algo por superar inevitablemente, en pos de un mundo en donde el progreso tecnocientífico sea la única alternativa posible para vivir.

Por ello, que este contexto de pandemia por el Covid-19, sea visto como una oportunidad y no una amenaza para este discurso, ya que el desarrollo de la inteligencia artificial y big data se han usado para elaborar diferentes software y app que han permitido detectar este nuevo virus y estudiar su comportamiento.

Se podrá decir que estas nuevas biotecnologías han aportado a la prevención y diagnóstico del Covid-19, desde un punto de vista médico. No obstante, esto ha ido acompañado de nuevas formas de control político y económico, a través de nuevos algoritmos y chips, producidos por grandes empresas de inteligencia artificial, provenientes de Silicon Valley y de China, como lo son Alphabet, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft, Banjo. DJI, IBM y Alibaba, las cuales están almacenando millones de datos de las personas.

Asimismo, al poner el foco en “vencer al Covid 19”, lo que se hace es invisibilizar las causas estructurales de fondo de las grandes pandemias, las cuales tienen relación con un proceso histórico de colonización al mundo de la vida, exacerbado con la hegemonía de la civilización occidental, la cual desde la revolución industrial en adelante, ha generado condiciones mucho mas favorables para la liberación de patógenos, a través de la desforestación, el tráfico animal, la pérdida de biodiversidad y el desarrollo de la agroindustria intensiva.

En consecuencia, el transhumanismo lo que busca es cumplir el sueño especista, a través de la imposición de una cuarta revolución industrial de carácter informática y neurocientífica, para dejar atrás así al mundo natural del cual pertenecemos junto al resto de los seres vivos e ir más allá de cualquier tipo de limitación biológica existente, evidenciada con el contagio masivo en la pandemia actual.

Frente a todo esto, que el transhumanismo sea una verdadera distopía para un mundo post pandemia, al creer estar por sobre los ecosistemas y por fuera de la Madre Tierra, desde una concepción de la evolución que está convencida en la existencia de un individuo racional, desconectado de la Naturaleza y de la comunidad, y con una inteligencia lógico-matemática infinita por desarrollar.

Además, estas miradas futuristas no se dan cuenta que los seres humanos somos lo que somos, gracias a un proceso de interdependencia con el resto de los seres vivos desde hace miles de años. Se podrá decir que nuestra relación y experiencia con las máquinas es innegable también en los últimos dos siglos, pero no por eso se va caer en reduccionismos y determinismos tecnológicos.

Por eso, que las alternativas al transhumanismo no deban venir tampoco desde un nuevo tecnoprogresismo moderno, que solo crítica los peligros de la mercantilización de la inteligencia artificial y la imposición de un neoliberalismo digital, sin cuestionar las bases racionalistas y antropocéntricas que la sostienen.

En otras palabras, el discurso tecnoprogresista plantea igualmente ideas cerebrocéntricas, como los neuroderechos, por ejemplo, los cuales siguen creyendo de manera cartesiana que la mente está dentro del cerebro y que funcionamos como máquinas.

Desconociendo así, que la mente, como bien plantearon en su momento los neurocientíficos posracionalistas Francisco Varela y Humberto Maturana, no es algo localizable físicamente, sino el resultado inmanente de múltiples relaciones y experiencias de vida en diferentes contextos.

Lo que se trata por tanto, no es solo regular desde los Estados a las nuevas neurotecnologías y dispositivos digitales, sino de interconectar mundos solidarios y sostenibles, que se sitúen desde un horizonte del Buen Vivir y no desde un Vivir Mejor de carácter tecnocapitalista, para dejar atrás así un discurso transhumanista que va dirigido finalmente a una elite económica, política e intelectual, que quiere superar nuestra condición de seres vivos para salvarse de la catástrofe socioambiental.

Fuente: https://rebelion.org/distopia-transhumanista-para-un-mundo-post-pandemia/

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El ministerio de educación de Vietnam registrará certificaciones en blockchain

Asia/Vietnam/Noviembre 2020/https://es.cointelegraph.com/

El gobierno de Vietnam está adoptando la tecnología blockchain a nivel nacional.

El Ministerio de Educación y Capacitación de Vietnam, o MOET, planea implementar la tecnología blockchain para emitir diplomas en 2021.

Según un anuncio del 18 de noviembre, el MOET se ha asociado con la startup TomoChain, con sede en Singapur, para colocar certificaciones nacionales de estudiantes en la plataforma blockchain patentada de TomoChain.

Como parte del proyecto “Archivo Nacional de Cualificaciones”, el MOET tiene previsto emitir todo tipo de diplomas otorgados por sus unidades de formación, la escuela secundaria y la educación superior en blockchain. El nuevo sistema entraría en vigor durante el año escolar que finaliza en 2021.

De acuerdo con un anuncio, el nuevo sistema de certificación basado en blockchain de Vietnam está diseñado para permitir una verificación transparente e inmutable de las calificaciones de los estudiantes. Se espera que el nuevo sistema reemplace los procesos de verificación de larga duración de las agencias de contratación y las unidades de recursos humanos. Nguyen Van Phuc, viceministro del MOET, dijo:

“La gestión de diplomas y certificados es un problema que debe resolverse mediante la tecnología, que es importante para toda la sociedad y también rentable para el sistema de gestión de diplomas en particular y la educación en general”.

Kyn Chaturvedi, director de desarrollo comercial de TomoChain, dijo a Cointelegraph que era la primera vez que la startup brinda sus servicios a una agencia gubernamental a través de esta iniciativa. «También es la primera vez que el gobierno vietnamita está trabajando con cualquier negocio de blockchain», señaló Chaturvedi.

Varios ministerios y escuelas de educación global han anunciado planes para emitir diplomas en blockchain. En marzo de 2020, el Ministerio de Educación de Brasil propuso emitir certificados basados en blockchain por universidades no estatales para prevenir el fraude. Ese mismo mes, dos escuelas secundarias italianas anunciaron planes para emitir diplomas en la cadena de bloques de Ethereum.

Fuente: https://es.cointelegraph.com/news/vietnam-s-ministry-of-education-to-record-certifications-on-blockchain

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