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Carta a la comunidad universitaria internacional y la UNESCO: La Educación Superior de base demanda ser protagonista de la toma de decisiones internacionales sobre las universidades

La pandemia del Covid-19 ha profundizado las desigualdades sociales, lo cual ha tenido un impacto profundo en la educación. Millones de estudiantes han sido expulsados a la periferia de los sistemas escolares ante el modelo neo privatizador ocurrido durante la cuarentena educativa. Los ganadores del modelo virtual de enseñanza han sido las transnacionales de la tecnología.

Las universidades son instituciones para la generación de conocimientos, investigación y pensamiento crítico para y con los sectores populares, por ende, el destino de la universidad está estrechamente vinculado al de los humildes y desheredados de la tierra, a los habitantes de los países de bajos y medios ingresos.

La pandemia ha significado serios problemas para el acceso de los sectores populares a la educación universitaria.  La privatización ocurrida durante la pandemia se ha expresado en transferencia de obligaciones de los Estados de garantizar las condiciones básicas para el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje. No todas las familias pueden pagar los costes de conexión a internet ni de computadores o plataformas virtuales. La educación durante la pandemia profundizó su mercantilización.

Las bancas de desarrollo vienen cuestionando la formación profesional que se realiza en las universidades mientras promueven desinversión educativa de los Estados nacionales. Le construyen una imagen negativa a la educación universitaria presencial como soporte para la profundización de la privatización y mercantilización.

Durante la pandemia el multilateralismo y los organismos internacionales dedicados a la educación tuvieron una escasa capacidad de generación de alternativas al modelo económico del capital y, por el contrario, se han venido sujetando cada vez más a los designios de las corporaciones.

Ciertamente la universidad debe transformarse radicalmente, pero este cambio es una cuestión del mundo universitario y la sociedad, no de las grandes bancas del capital trasnacional y un multilateralismo atado a sus designios.

Vista desde los centros educativos, durante la pandemia en la educación universitaria se ha puesto de relieve la necesidad de abrir una amplia agenda de debates que den cuenta de las expectativas y requerimientos del sector; este esfuerzo forma parte de ello. La educación superior presencial está amenazada por el creciente protagonismo del capital en la determinación de sus objetivos estratégicos y esto afecta las posibilidades tanto de los hijos e hijas de la clase trabajadora, como los de la clase media profesional de acceder al conocimiento, los saberes, la cultura y la ciencia.

La educación universitaria ha tenido un fuerte compromiso con la transformación social. En ese camino ha sido lugar de resistencia al pensamiento económico neoliberal que promueven las corporaciones, bancas de desarrollo y eso genera el rechazo de sectores del multilateralismo comprometido con la reproducción del modelo de dominación.

En ese contexto celebramos la decisión de la UNESCO de convocar a la Conferencia Mundial de Educación Superior en Barcelona, España, del 18 al 20 de mayo de 2022, pero observamos con preocupación la orientación del Instituto de Educación Superior para América Latina y el Caribe (IESALC), motor de este evento, en darle un protagonismo central al Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Mundial, las corporaciones y las bancas de desarrollo en general, mientras cierra caminos de diálogo con las organizaciones gremiales de base del sector universitario, la academia crítica y el movimiento estudiantil, que han resistido precisamente los embates del capital contra la educación. La UNESCO pareciera apostar por una CMES superestructural que conjure la presencia de pensamiento crítico y que posibilite la profundización de las políticas neoliberales en el sector.

Nos parece altamente peligrosa esta orientación, por lo cual convocamos a la creación de un espacio autónomo de consulta y diálogo universitario que trabaje la conformación de una agenda realista de debates para presentarla a la sociedad internacional. Espacio que aspira poder interactuar y construir consenso con el equipo organizador de la CMES.  Este espacio se articulará de manera virtual a través de la plataforma de Otras Voces en educación y contará con encuentros presenciales locales.

Eso sí, esperamos que la UNESCO rectifique, de lo contrario nos veremos obligados a impulsar una Conferencia Internacional de Educación Superior que se desarrolle como Contra Cumbre de los pueblos contra el asalto del capital a la orientación estratégica d la educación universitaria.

Quienes estén interesados en sumarse a esta iniciativa global pueden enviar un correo a contacto.cies2022@gmail.com

En los próximos días anunciaremos la conformación del equipo estratégico internacional y la ruta de trabajo hacia la CIES.

¡¡¡El destino de la Educación Superior es un asunto de los y las universitarias(os), no de las Corporaciones, Bancas y el Multilateralismo cerrado a la participación de base!!!!

 

 

Suscriben

Luis Bonilla-Molina  (Centro  Internacional de Investigación Otras Voces en Educación Venezuela/Panamá/México),  Claudia Baigorria      (CONADU-Histórica,    Argentina),                                            Osvaldo Coggiola (Universidad de San Pablo,       Brasil), Luis Tiscornia      (CONADU-Histórica, Argentina), Clara Camps Calvet                  (Universitat de Barcelona, España), Ángel Rodríguez (APPU, Puerto Rico), Central de Trabajadores y Trabajadoras de Argentina –Autónoma, Argentina ,  Myriam Barahona (FNFUCH, Chile), José Cambra  (ASOPROF-UP , Panamá), Luis Bueno    (CNSUESIC, México), Trino Barrantes (Profesor de la Universidad Nacional de Costa Rica), Henry Giroux (Pedagogo crítico, Canadá),  Luz Palomino (Otras Voces en Educación,        Venezuela),  Peter McLaren (Docente de la Universidad de Chapman, EE.UU.), Asociación de Académicos de la Universidad de Chile (Acauch)                             Chile, Luis Hernández Navarro ( Docente / Director Editorial La Jornada, México), Fernando Lázaro (Profesor de la Universidad de Luján                , Argentina), Jurjo Torres Santomé (Universidad A Coruña,            España), Julio Gambina               (Profesor Titular Universidad Nacional de Rosario, Argentina), Rose Mary Hernández Román (Docente de la Universidad “Rómulo Gallegos”, Venezuela), Vicent Mauri (STEPV – Intersindical Valenciana, España), Rosa Cañadel           (Profesora Universitaria, España),  Daniel Libreros             (Profesor de la Universidad Nacional,   Colombia), COAD Gremio de docentes e investigadores de la UNR, Argentina, Wilson Torres (Presidente de la Federación de Profesores Universitarios y Politécnicos de Ecuador, Ecuador) Carolina Jiménez      (Profesora de la Universidad Nacional, Colombia), Fabiana Amorín  (D.E.P.E Unión Nacional de Estudiantes, Brasil), Eric Toussaint (Universidad de Liege y París VIII,  Bélgica/Francia), Laura Isabel Vargas   (Presidenta de la UNE,    Ecuador), Asociación Sindical de Profesores(as) Universitarios, Seccional ASPU-UPN                              Colombia, Alfredo Velásquez (SUTEP,      Perú), Olmedo Beluche (Centro de Investigaciones de Humanidades (CIFHU),      Panamá), Xavier Diez (Grupo de Investigación InterUniversitario               ,  España), Marco Raúl Mejía (Universidad de la Tierra,         Colombia), Giovanny Beluche (Coordinador del Programa de Humanidades UTN, Costa Rica), Hugo Aboites        (Profesor Investigador Univ. Autónoma Metropolitana            , México), Leonor Inés Peper (Presidenta ACAUCH, Chile), Juan Bernardo Borjas                  (Secretario Ejecutivo de la Federación de Profesores Universitarios y Politécnicos de Ecuador, Ecuador), María Regina de Ávila (Docente de UFSC / Sec. General ANDES     , Brasil), Eblin Farage (Universidade Federal Fluminense            , Brasil), Adriana López C. (Universidad Distrital,                Colombia), Benjamín Berlanga  (Universidad Indígena Campesina en Red, México), Oscar Jara Holliday (Centro de Estudios y Publicaciones Alforja, Costa Rica), Leonor Galindo C. (Profesora Titular Universidad de Antioquia,                   Colombia), Soledad Falabella     (Vice-Presidenta de la ACAUCH, Chile), Carlos Calvo Muñoz (Universidad de la Serena (r), Chile), Gustavo A. Torres L. (Coordinador de Comunicaciones ASPU-UPN, Colombia), Pedro Feltrín (Dirección de Unión de Estudiantes de Secundaria, Brasil), Omar Hurtado R.      (Profesor jubilado de la UPEL, Venezuela), Miguel Urrutia (Tesorero de la ACAUCH, Chile),  Piedad Ortega Valencia (Universidad Pedagógica Nacional, Colombia), Fernando Gómez (Universidad Nacional de Rosario,             Argentina), Jorge Martínez            (Director ACAUCH, Chile), Carmen E. Fonseca    (Fiscal ASPU-UPN, Colombia), Mari Luz González             (STEs Intersindical, España), Jhony Alarcón Fuentes (Universidad del Zulia, Venezuela), Rodrigo Cornejo (Profesor Asociado Universidad de Chile,                Chile), Xavier Giró Martí (ExProfesor de la Universidad Autónoma de Barcelona,                España), Rodrigo Sepúlveda (Secretario de la ACAUCH, Chile), Fernando Abrego                (Secretario General de ASOPROF, Panamá), José M. González (Suplente Directiva ASPU-UPN, Colombia), Luis Damiani (Instituto de Investigación y Postgrado de la Magistratura, Venezuela), Roberto Fragomeno C. (Escuela Filosofía Universidad de Costa Rica, Costa Rica), Miguel Alberto G. (Universidad de Manizales, Colombia), Carolina Higuita R. (Universidad Estadual Paulista “JMF”                Río Claro , Brasil), Esperanza Paredes      (Ex Rectora Universidad de Pamplona, Colombia), Mesa Amplia Nacional de Profesores y Profesoras en Defensa de la Univ. Pública                  Colombia, Lino Morán (                  Universidad del Zulia, Venezuela), Leopoldo Munera (Universidad Nacional, Colombia), Luis A. González               (Universidad de El Salvador, El Salvador), Sara Y. Fernández M.       (Feminista Profesora Universidad de Antioquia, Colombia), Fabiola Bernal  (Fundación Pedagogía Nuestramérica, Costa Rica), Nicolás Londoño               (CINDE – Manizales, Colombia), Carlos A. Bracho L. (CESYC – Universidad Bolivariana de Venezuela, Venezuela), Patricia Sierra (Universidad Nacional, Colombia), Roberto López Sánchez (Universidad del Zulia, Venezuela), Liliana Chaparro            (Vicepresidenta ASPU-UPN, Colombia), Kerlys Moreno (Universidad del Zulia, Venezuela), Jorge Conte Guerra  (Académico de la UTN,  Costa Rica), Mary Cruz Castro Q.                (Univalle, Colombia), Pilar Lizarraga (Comunidad de estudios Jaina-Bolivia, Bolivia), Pedro Morales  (Tesorero ASPU-UPN,      Colombia), César Leandro Marín(Profesor de Humanidades UTN, Costa Rica),  Jorge Gantiva (Universidad de Tolima, Colombia), Oscar Huaranga (Universidad Nacional “Hermilio Valdizán”, Perú), Nelson López (Universidad SurColombiana                  , Colombia), Stella Machicano (Comunidad de Estudios Jaina-Bolivia, Bolivia), Héctor Fabio Ospina        (Académico de la Universidad de Chile, Chile), Eder W. Ortiz Medina (Universidad Tecnológica de Pereira, Colombia), Daniel Llano (Universidad politécnica Salesiana, Ecuador), Daniel García Peña (Universidad Nacional Colombia), Inés Helena Muniz G. (Investigadora Universidad Federal Fluminense, Brasil),

Gerardo Montoya  (Universidad de Antioquia, Colombia), Ramona Suárez Piña (Universidad del Zulia, Venezuela), Luis A. Cuellar Mejías                (Catedrático Universidad del Cauca, Colombia), Sandra Liliana Cuervo              (Universidad del País Vasco, España), José Miguel Olave (Universidad Católica de Oriente, Colombia), Pablo Vommaro (Universidad de Buenos Aires, Argentina), Alfonso Torres    (Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Colombia), Blanca Gallardo    (Universidad Católica de Oriente               , Colombia), Gina Méndez (Profesora de CINDE  , Colombia), Andrés Lund (Profesor de la UNAM y la UIC, México), Jorge Jiménez                 (Universidade Estadual Paulista «Julio de Mesquita Filho», Brasil), Carlos Noveroy C. (Foro Chileno de Estudiantes           , Chile), Oseas Onofre                  (Sección 22 de la CNTE, México), Jeime M. Cortes S. (Universidad Estadual Paulista, Brasil), Héctor Manuel Soto S. (Grupo de investigación Releduc  de la USB, Ecuador), Roberto Rosique                (Universidad Autónoma de Baja California,         México), Armando Zambrano (UPTC, Colombia),  Nylsa Offir García Vera (Universidad Pedagógica Nacional, Colombia), Hernandi Amador (Universidad del Tolima, Colombia), María Rosa Goldar            (Profesora Universidad Nacional de Cuyo, Argentina), José Novoa (Universidad Distrital “Francisco José de Caldas”, Colombia), Gerardo Montoya              (Universidad de Antioquia, Colombia), Luis D. Gómez M. (Profesor Universidad Santo Tomás, Colombia), Luis H. Rincón Bonilla               (Unicauca, Colombia), Alfonso Tamayo (Universidad Pedagógica Nacional, Colombia), Iluska Salazar (Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, Venezuela), Bernardo Barragán (Profesor universitario de Antioquia                  , Colombia), Claudio Katz (Universidad de Buenos Aires, Argentina), Sonia Farré i Fidalgo (            Profesora de secundaria, España), M. Yadira Córdoba (Profesora de la UCV,      Venezuela), Rubén Reinoso (Ex representante ante UNESCO / Rector UNEXCA      , Venezuela), Julio Mosquera       (Docente de la Universidad Nacional  Abierta, Venezuela), Maruja Romero (Profesora de la Universidad Nacional Abierta, Venezuela), Lermit Rose Puche (Profesor de la UCV    , Venezuela), Alí Marcano (Profesor y campesino, Venezuela),  Dioni M. Valladares  (Escuela PDVSA Región Oriente, Venezuela), Edgar Guedez        (Universidad Politécnica Territorial Andrés Eloy Blanco, Venezuela), Marina Toro (UPEL Maracay, Venezuela), José Gonzalo Gómez (UPEL -IPB                , Venezuela), Ana Cristina Chávez (Docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela, Venezuela), Dubravska Torcatty (Vicerrectora de la Universidad Nacional Experimenta del Magisterio, Venezuela), Arisela Medina (Docente de la UNERG, Venezuela), Jesús Rodríguez G. (Docente de la UNEFM, Venezuela), Mirna Sojo (            Docente de la Universidad Nacional Experimental  del Magisterio,        Venezuela), Abdiel Rodríguez R. (Profesor de la Universidad de Panamá, Panamá), Víctor M. Ramos  (Académico de la UNAH,                Costa Rica), Elisabete  Burigo (Universidade Federal do Río Grande do Sul,            Brasil), Lev Velásquez      (CNTE Sección XVIII, México), César Valdovinos (Universidad Pedagógica Nacional. Núcleo Zamora, México), Verónica del CID (Red Mesoamericana Alforja  , Guatemala), Eduardo González (Secretario General del Colegio de Profesores,                  Chile), Gustavo Teres      (AMSAFE,  Argentina), Gonzalo Zabala     (Instituto Superior de Catequética, México), Fernando Peñaranda (Universidad de Antioquia, Colombia), Oly Millán  (Universidad Central de Venezuela,           Venezuela), Raúl Gil Alliaume (Docente del  Consejo de Formación Docente ANEP,    Uruguay), María Elisa Salgado (Secretaria General de SUTEBA Tigre, Argentina), Alfredo Cáceres  (Secretario de Formación SUTEBA el Tigre, Argentina), Luis Sánchez (Secretario General de AEVE                 , Panamá), Yesid González (Asociación Distrital de Educadores – Bogotá, Colombia), Horacio Valentín (Secretario General de SIDUT,             Argentina), Débora Gribov (Prof. Adjunta de la Universidad de la República de Uruguay (UDELAR), Uruguay), Gregorio Mesa Cuadros               (Universidad Nacional de Colombia, Colombia), Lourdes de Urbáez (Centro Internacional de Investigación OVE             , Venezuela), Jaime Blandón (Universidad Distrital, Colombia), Alfonso Insuategui            (Grupo de Investigación Kavilando, Colombia), Betty Durango (Mujer, Pueblo – Magisterio CNTE Durango, México), Gladis Maugua (Universidad de los Llanos, Colombia), Fernando García C. (Centro Universitario de México, México), Nandy José García A.             (UNERMB, Venezuela), Andrea Zilberzstain (Docente de la Universidad de Luján, Argentina), Ángel Oroño                  (UNERMB, Venezuela), Miguel Viloria      (UNERMB, Venezuela), Dulvic Omaña      (UPTMA – Maracaibo,     Venezuela), Edwin Rosario (UNERMB, Venezuela), Peter Molina H.                  (Universidad de los Andes, Venezuela), Ezequiel Alfieri   (Docente de la Universidad Nacional de Luján, Argentina), Julio José Quijada R. (Docente de la UNERMB – Cabimas, Venezuela), Edward Ian Govia O.       (Docente universitario jubilado                 Venezuela),

Reinaldo Bolívar (Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños                  Venezuela), Danilo Serafim (CSP CONLUTAS, Brasil), Felipe Duque   (SEPE-Sindicato Estadual Dos Profissionais Da Educação, Brasil), Armindo Lajas  (SEPE- Sindicato Estadual Dos Profissionais Da Educação, Brasil) Marcelo Santana (SEPE Sindicato Estadual Dos Profissionais Da Educação, Brasil), Tais Coutinho (SEPE Sindicato Estadual Dos Profissionais Da Educação, Brasil), Rosimar Pinto (SEPE Sindicato Estadual Dos Profissionais Da Educação, Brasil), Moacyr Américo (APEOESP- SP- Vicepresidente,                                               Brasil), Poliana Fé  (APEOESP- SP- Dirigente,   Brasil), Rita Diniz (APEOESP- SP- Profesora,                                                         Brasil), Federico Henriques (Apeoesp- SP-Profesor, Brasil), Edier Sabino                                                                      (Profesor   de la Universidad de Pernambuco,    Brasil), Leandro Días  (Profesor de la Universidad de Pernambuco, Brasil), Sara Azevedo (MINAS GERAIS-SINDUTI,                                                         Brasil), Jeimy Marcela Cortes   (  Universidad Estadual Paulista, Brasil), Giovanni Beluche V.     (Coordinador del Programa de Humanidades de la UTN, Costa Rica), Guillermo Lusa Monforte    Profesor jubilado  Universitat Politécnica de Catalunya, España), Josep Ferrer (Ex-rector de la Univ. Politécnica de Catalunya,  España), Héctor David Sotomayor C. (Profesor de la Facultad de Economía BUAP, México), Germán Sánchez Daza (Centro Estudios del Desarrollo Económico y Social BUAP, México), María Figueredo (Universidad Bolivariana de Venezuela,                                   Venezuela),  Mirian Carmona Rodríguez (Universidad Central de Venezuela,                                          Venezuela), Jesús Campos   (Profesor UPEL,  Venezuela), Lisardo J. García Ramis (Instituto Central de Ciencias Pedagógicas,  Cuba), Alejandro Andreassi Cieri  (Profesor jubilado de la Universitat Autónoma de Barcelona,  España), Gilberto Conde (Profesor El Colegio de México, México), Jorge Romero Amado   (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla,  México),  Nicolás Marrero                  (Asociación de Docentes Universitarios del Uruguay (ADUR), Uruguay), Isidro Ramírez Navea (Docente UNEARTE, Venezuela), Alicia Parodi   ( Asociación Riojana de Docentes Universitarios ARDU  – RRII, DDHH y Género,     Argentina), Héctor Manuel Soto (Investigador de la Universidad Simón Bolívar,  Colombia), Eduardo Pinto E Silva (UFSCar, Brasil), Eduardo García Rodríguez (Sindicato de la Enseñanza CGT-Málaga                  , España), Vicent Maurí  (Activista social, España), Diego Luz (Profesor adjunto Facultad de Economía UNAM, México), Claude Calame (Directeur d’études Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales, Francia), Samy Johsua        (Professeur émérite université Aix Marseille, Francia), Gilbert Achcar (Professor of Development Studies and International Relations SOAS, University of London, Londres), Christine Pagnoulle    (Chargée de cours honoraire Université de Liège                  , Bélgica), Christiane Vollaire      (Philosophe, Chercheure associée au CNAM, Paris, Francia), Vicki Briault Manus                (Professeur à l’université de Grenoble-Alpes (retraitée ), Francia), Zoe María U. Sánchez (Ph. D. College of Social Sciences, University of the Philippines Cebu,               Filipinas), Jorge Hernán Betancourt Cadavid (Pofesor de la Universidad de San Buenaventura, Colombia), Susan Engel    (Associate Professor, Politics & International Studies- Co-Director, Centre for Critical Human Rights Research- Faculty of the Arts, Social Sciences and Humanities- University of Wollongong , Australia), Camille Chalmers (Professeur à l’Université d’Etat d’Haiti, Haití), Franck Gaudichaud (Catedrático en la Universidad Toulouse Jean Jaurès, Francia), Stephen Lake (Academics for Public Universities, Australia), Luné Roc Pierre Louis (Docteur en Information et communication de l’Université Catholique de Louvain, Bélgica), Gustave Massiah (Ancien enseignant à l’Ecole Nationale Supérieure d’Architecture de Paris-La Villette, Francia), Zayda Sierra          (Profesor de la  Universidad de Antioquia, Colombia), Luis Arturo Sánchez Hernández (Asociación de Educadores Veragüenses, Panamá), Alejandro Núñez Manquez (Profesor Universidad Nacional de San Luis,       Argentina), José Herrera (Profesor Universidad de los Andes, Colombia), Salomé Rodríguez (Profesora UPTLL “ Juana La Avanzadora”,    Venezuela),

Sara Raquel López (SITRAFACSO – UNA/Asunción, Paraguay), Herman Van de Velde (Coordinador ABACOenRed, Nicaragua), Red Inter Universitaria por la paz REDIPAZ,               Colombia, Magisterio por la Educación Emancipadora y Comunitaria , México, Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, Educación Superior, Investigación y Cultura (CNSUESIC)-    México, Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana-México, Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma Chapingo-México ,Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma Chapingo-México, Sindicato de Trabajadores de la Universidad Ibero Americana-México, Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana-México, Sindicato Unitario de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Puebla- México, Asociación de Servidores Públicos Académicos Sindicalizados de la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl, México; Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de México- México, Sindicato Único del Personal Académico de la Universidad Autónoma de Querétaro-México , Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora-México, Sindicato Independiente de Trabajadores Universitarios de la Universidad de Colima-México, Sindicato de la Unión de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior-México,   Sindicato Nacional de Docentes del CONALEP-México, Sindicato Nacional de Arquitectos Conservadores del Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura-INAH-México, Sindicato Nacional de Profesores de Investigación Científica y Docencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia – México, Sindicato Nacional de Cultura-México, Sección OD-INBA-227-México, Sindicato de Trabajadores del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua-México, Sindicato Independiente de Investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias-México, Sindicato Independiente de Trabajadores del Colegio de Posgraduados-   México, Sindicato Unitario de Trabajadores del Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica-    México, Sindicato Único de Trabajadores del Centro de Investigación y Estudios Avanzados-México, Sindicato Único de Trabajadores del Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social                 -México, Bloque de Delegaciones Democráticas-IPN Sección 11 del SNTE-CNTE-  México, Sindicato Independiente de Trabajadores Técnicos y Profesionistas del Instituto Mexicano del Petróleo-México, Sindicato de Trabajadores del INCA Rural-México, Sindicato Independiente de Trabajadores en Investigación de Ciencias de la Salud-México, Sindicato Nacional de Trabajadores Administrativos Manuales Técnicos y Profesionistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia-México, Colectivo de Reflexión Universitaria de la Universidad de Guadalajara- México, Sindicato Independiente de Trabajadores de la Secretaría de Cultura-México, D-II UP3-              México,Personal Académico de la UPN-                  México, Sindicato Alterno de Trabajadores del Instituto Nacional de  Bellas Artes y Literatura-México, Sindicato Nacional de Restauradores del INAH-México, Ciencia para el Pueblo, Sindicato Independiente del Personal Académico de la Universidad Autónoma del Estado de México, Sindicato Independiente de Trabajadoras y Trabajadores de Investigación de Cátedras CONACYT-México, Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura-México, Asociación de Profesores Investigadores Jubilados del INAH-México, Delegaciones Sindicales de Bibliotecas Públicas SEP- México, Sección 11 SNTE-México, Movimiento No Vivimos del Aplauso #NVDA-    México, Toracio Iturralde (“Para que la universidad juegue su papel de transformadora social”, Panamá), Oseas Onofre Fermín   (“Porque es necesario  hacer comunidad para resolver los problemas que atentan con la educación en general”,            México), Gerardo Pérez Muñoz  (“Todo lo que tocan los organismos financieros internacionales huele a privatización y mercantilización. La educación no es una mercancía, es un derecho”, México), Fernando Buen Abad Domínguez(“Contra la mercantilización de la educación. Por una educación pública, gratuita, de calidad y con un compromiso de base para la transformación del mundo”,  México), Paulina Esquivel («Porque las universidades generan la posibilidad de nuevos saberes”,                  México), Dalu Salazar M                 (“La educación es la base del desarrollo humano y social, por tanto debe ser gratuita y estar al servicio de la sociedad», México), Rafael Ochoa («Es necesario una buena y profunda reforma de la educación superior», México), Miguel Darío Hidalgo Castro («La educación superior es un derecho público y no se debe privatizar bajo ningún pretexto»,                   México), Gabriel Caldentey Ramos («Por la defensa de la educación como derecho y no sujeto al mercado”, España), Malvina Riveros («Democracia participativa es necesaria en todas las esferas educativas”, México), Pedro Polo                  («La educación no es un producto financiero ni una mercancía. Desde la primera infancia hasta la formación a lo largo de la vida», España), Esperanza Alfaro (“Estoy de acuerdo con la demanda, ya que por décadas se ha soslayado la participación en toma de decisiones…», México), Alejandro Meza             («Educación inclusiva», México), Lilia Granillo-Vázquez («Education is a human right and should not be turned into a commodity. Please unesco remember your own statement on education for the Millenium», México), Olga Delia Vivar Flores («Absolutamente de acuerdo”, México), Margarita Castillejos     («Me parece una opinión muy válida», México), Urania Ungo       («Ya basta de hipermercantilizar la educación y la educación superior», Panamá), Edgar Hernández Ruiz («Es importante realizar un congreso con miras a la mejora de la educación superior», México), Saúl  Elizarraras («Fuera organismos financieros internacionales», México), José  de Jesús Valdovinos       («No son lis bancos ni las empresas las que educan los sujetos profesores  somos quienes trabajamos con alumnos», México), Prudenciano Moreno («Estoy contra la ideología de esos organismos seudoeducativos», México), Rocío Pineda («Apoyo la crítica de la comunidad educativa»,   Colombia), Elixsandro Ballesteros («La educación es un derecho, no una mercancía», Panamá), Álvaro Camacho Torres («La educación de e ser universal y gratuita», Colombia), Carlos Alberto Giraldo             («La conferencia debe incluir diversas perspectivas», Colombia), María Josefina Ruiz Soto («Es importantísimo apoyar y desarrollar una educación superior de calidad que permita el desarrollo intelectual, emocional y social para una mejor integración en su ambiente», Hungría), Juan Carlos Rivera Mendieta («El país ya está suficientemente atrasado intelectualmente hablando»,     Panamá), Iris Burker        («También lo celebro», Panamá), Nancy Elena Ramírez Tobón      («La educación en todos sus niveles, necesita mayor empoderamiento y crear conciencia de su importante para fomentar seres realmente críticos y analíticos de su realidad», Colombia), Vicente Ayala Ahumada («Soy solidario con el derecho a la Educación pública y de calidad», México), María de Jesús Alejandro Quiroz   («Soy  creyente de que la educación cambia el mundo», México), Héctor Agredano              («Educación de calidad, pública y gratuita en las manos del pueblo” Estados Unidos), Juan Carlos Mojica Cardozo («Considero legitima y justa esta petición. La educación superior no es un negocio, socio, es una vía para el desarrollo y el cambio», Colombia), Eduardo Rafael Lázaro Arroyo («La universidad debe ser líder y protagonista en la vida pública», Colombia), Javier Contreras («Porque es necesario escuchar a las y los protagonistas directos de la educación por fuera de las lógicas del mercado», México), Emma Martínez Balcázar («Es justa la demanda de los docentes jubilados de la Universidad Autónoma Metropolitana», México), Gonzalo Peña     («Es ese un nivel de  Formación, universitaria critica al alcance de todos los sectores sociales», Colombia), J. Jesús González («Porque la educación no debe privatizarse y corresponde mayormente al Estado impartirla gratuita, laica y de libre pensamiento», México), Dora María Chamorro González («Por una educación que recoja a todas, todes, todos, no más el modelo educativo del negociado para las elites, toda la comunidad educativa debe tener voz en este encuentro, recuerden porque se dio el estallido social en Colombia», Colombia), Rocío Medina León («Creo en la importancia de que las voces de estudiantes universitarios participen en la toma de decisiones con respecto a la educación», México), Luis Fernando Vera («Es importante denunciar la intromisión de organismos transnacionales que defienden al capitalismo, en los espacios educativos populares»,                  Colombia), Ana Testa («Porque creo que es importante sumar todas las voces al debate».               Argentina), Noemí  Martínez («La educación debe ser pública, gratuita y obligatoria. Está en nuestra constitución así. Debemos democratizar el conocimiento y crear una sociedad del conocimiento”, México), Guillermo Castelnuovo Sangolqui («Porque las políticas de educación deben orientarse a los sectores más necesitados y a la gran mayoría de la población… no puede ni debe responder a otro tipo de intereses», Ecuador), Alba Catalina Soriano Guevara        («Por una mejor Educación», EE.UU.), Janitzio Alatriste («Porque es fundamental»,               México), Shermi Nolasco  («No más políticas neoliberales en educación», México), Liliana Fort («Estoy luchando por la revolución epistémica en la educación»        México),  Ignacio Gatica («Es necesario que las decisiones de las universidades públicas sean representativas», México, Francis Mary Nogueira               («Educacional Universitaria para los más pobres», Brasil), Wilson Borja Díaz («Es necesario la independencia porque las políticas de las instituciones bancarias internacionales están dirigidas a controlar a los países del tercer mundo», Colombia), Héctor Rodas Pereira («Las Decisiones Adecuadas, las Toma los que mayor saber tienen de los Entornos, situación geográfica  histórica y social… ¿Quién podría ser mejor candidato que quienes lo analizan, estudian y recuerdan que en la Universidad libre, justa y de vanguardia?», Colombia), Maritza Pinzón («La toma de decisiones académicas, políticas y administrativas en las instituciones de educación superior debe vincular directamente a quienes serán afectados y afectadas por ellas»,        Colombia), Nancy Gómez Bonilla («La educación superior debe servir realmente a la humanidad» Colombia), Mario Esteban Hernández Álvarez     («No más negocio con la educación superior en el mundo. Es necesario desmercantilizar el bien común que es el conocimiento. La educación es un derecho humano, no un negocio», Colombia), Isaac Ángeles Magdalena  («Los dictados de las instituciones financieras no puede ser la directriz de la formación profesional de ninguna índole», México), Gilberto Javier Aquiles López (              «La educación superior permite tener una sociedad más fuerte, más de democrática y más igualitaria», México), Víctor Sánchez G («Creo que la educación superior debe asumir un papel protagónico en el combate a la desigualdad, contra la falta de equidad y por un mundo sustentable. Eso sólo ocurrirá con la participación crítica de los académicos y los  estudiantes», México), Carlos Alberto Salgado Treviño («Estoy de acuerdo»,           México), María Verónica Roatta («Por la defensa de la Educación Superior, pública. La educación es derecho humano. No privilegio de quién pueda pagarla», Argentina), Leonel Silverio    («Estoy firmando para que la UNESCO convoque a la Conferencia Mundial de Educación Superior con miras a que se debata la agenda para impulsar estrategias que reduzcan las brechas de desigualdad en la educación superior», México), Ana Lucía Arias Balarezo («Apoyo la participación de los actores educativos directos», Ecuador), Mónica Klicinovic («No a la mercantilización de la educación. Si a la gratuidad de la enseñanza», Argentina), María Gabriela Hernández López (“La Educación Superior Universitaria es y debe ser un bien común»,         Costa Rica),

Lorena Isabel Fernández Paltán («La educación es un derecho humano», Ecuador), Rosario Sarmiento («Necesitamos recuperar los derechos que tenemos por el hecho de ser sujetos de derecho», Colombia), Ángeles Cienfuegos («Urge reflexionar los propósitos y objetivos de las IES», México), Fernando Mora Chacón («Por el rescate de la Educación Superior Universitaria motor del desarrollo de los pueblos y de sus habitantes»,           Costa Rica), Anabelle Castillo Heredia     «Una universidad independiente es una voz indispensable en una democracia, es una voz de equilibrio no puede haber investigación ni análisis de calidad sin libertad de pensamiento, la universidad no puede estar al servicio de pocos», Costa Rica), Liliana Leonora Herrmann Guevara («Estoy a favor de la autonomía de la educación en México, América y el mundo», México), Concepción Armendariz («Estoy de acuerdo»,  México), Olga Cecilia Díaz         («Comparto las reflexiones y propuesta formulada por las comunidades universitarias», Colombia), Cleoni  Maria Barboza Fernandes     «Estou assinando por acreditar em outro mundo possível. E fundamental a esperança, construindo a espera com movimentos coletivos por justiça social e democratização das relações em  todos espaçostempos. A luta continua!!!», Brasil), Hilda Koka                («¡¡¿Apoyo Total!!», México), Carlos  García («adelante con la educación laica y gratuita», México), Alejandra Contreras («Por una educación libre», México) Verónica Torres («Apoyo a la Educación Superior», México), Carlos Roveros («No se debe permitir ampliar la brecha», Colombia), Félix Ramón Triana Gaitán («Sin pensamiento crítico de la base, no se puede construir políticas educativas que coadyuven al desarrollo», Colombia), María Rocío Bedoya Bedoya («Se necesitan reformas a la educación, que la consideren derecho humano fundamental, universal, gratuito y de calidad en su carácter de bien común», Colombia), Natividad García («Es muy importante mantenerse informado» , México), Pablo Sandoval («La educación debe estar bajo la tutela de la sociedad, quien debe intervenir en la definición de sus fines y estrategias»), Marta López  («La Educación Superior es un derecho fundamental para el desarrollo de capacidades integrales de la persona tanto en el ámbito socioemocional, cultural, educativo como en el ámbito laboral, es necesario que este proceso de formación sea acorde al desarrollo del pensamiento crítico y de las necesidades propias de cada pueblo. Nos negamos a la masificación de la malla curricular», Paraguay), Yada Bazán («Considero que la educación es importante para la formación de futuros profesionistas. Es un derecho su gratuidad», México), Atilio Alberto Borón («La educación superior no puede dejarse librada a los banqueros y sus criterios de eficiencia y costo/beneficio. Tal cosa sería un error garrafal», Argentina), Graciela Salazar                  («Por el diálogo con y entre todos los componentes sociales que conforman los espacios de Educación Superior», Argentina), Hector Alfonso Simbaña Cabrera («Estoy de acuerdo con el comunicado», Ecuador), Luis Miguel Alvarado Dorry               (México), Enriqueta María Macossay       (México), Pedro Rafael Corona Guerrero (México),

Jorge Fernando Rodríguez (México), Jesús Alemancia  (Panamá), Edgar Isch L. (Ecuador), Verónica Chirino (México), Carmen Solano (Panamá), Juana Tellez Viveros (México), Fermín Carreño Lerma (México), Mariangela Petrizzo Páez (Venezuela), Carlos Daniel Cervantes (México), Rogelio Velasco  López (México), José León (Venezuela), Álvaro Rojas (Bélgica),  Guadalupe Ramos  Ortiz   (México),

María Elena Sánchez Azuara (México), Guadalupe Mauricio Hernández   (México), Florina Piña Cancino (México), Carmen Mejía (México), Coni Chapela (México), María del Carmen López Vásquez (México), Magdiel Montalvo ( México), María Guadalupe Lucio (México), Fco. González Silla (México), Isabel Araceli Blas Pacheco (México), Mauricio Macossay Vallado (México), Reyna Estela López Vásquez (México),  Alejandro Meza (México), Jorge Castellanos (         México ), Germán Sánchez Daza      (México), Marco Antonio Carballido Ortiz (México), Eunice Ferra (México), Miguel Santana (México), Carlos Munevar (Colombia), Eduardo Sandoval (México), Santiago Mbila Ivina (Guinea Ecuatorial), María Siete Soriano (México), Sylvia Hernández (México), Celia Linares (México), Carlos Señor Nieto (España), Teresa Archundia (México), Bangesy Carrasquillo (EE. UU.),

Diego Luz (México), Baldemar López (México), Tapa Beld Mietyoô (México), Maribel Ramírez (México), Martha Cristina Hernández Real (México), Beatriz Cavallotti                  (México), Verónica Susana Sánchez Luna                (México), Marcela Jiménez (México), Mario Robles (México), Martha Beltrán (México), Carlos Carrillo (México), Matilde Belem Huerta Lastra  (México), Francisco Gutiérrez Rodríguez (México), J. Javier González Monroy González (México), Leopoldo Fernández   (Panamá), Juan Miguel Garrido (España), Amalia Fernández (España), Gilberto Del Rosario García              (Panamá),

Isabel Santana   (Argentina), Margarita Theesz (México),  Francisco González (España), Mario Saucedo      (México), Minerva Najera  Najera (México), Enrique Duarte (México), Claudia Felícitas Partida Ibarra               (México), Augusto Serrano (España), Fernando Aparicio                   (Panamá), Sergio Morales (Panamá), Anais Morán (Panamá), Nicolás Jerome (Panamá), Adriana Salazar Jiménez (México), María Yolanda Xelhuantzi López (México),  Jarvise Azonzove Mpikame (Guinea Ecuatorial), Abril Aparicio (México), Lilia Granillo-Vázquez (México), Ramón Holguin (México), Félix Concepción Vázquez (Panamá), César Valera (México),                   Alfredo Espinosa (México), María José Salas Salazar (México), Vida Valero (México), Norma Bocanegra (México), Olivia Galicia (México), Miguel Ángel Hernández Vázquez (México), Dídimo Castillo (México), Silvia Beatriz Paulín Méndez (México), Félix López Zambrana (Costa Rica), Eli Omar Carranza (Costa Rica), Wilfredo Ramos (EE. UU.), Enruque Elorza       (Argentina), Pablo Patiño (Colombia), Xiomara Rodríguez Morejón (Panamá), Olmedo García (Panamá), Adrián Bedoya (Colombia), Conceição Fornasari (     Brasil), Bambina Stinga (Argentina), Yadira Borrero (Colombia), Marco Fidel Gómez Londoño    (Colombia)

Sonia Pereyra (Argentina), Lina Margarita Rojas Iopera (Colombia), Federico Cintrón Fiallo          (EE. UU.), Héctor Godinez (México), Jenny Assaél Assaél (Chile), Ana Elena Porras (     Panamá),  Alberto Blandón Schiller (Colombia), Ailen Dayana Quiñones Murcia                  (Colombia), Carlos Armando Zaragoza González (México), Jesús Efraín Castillo Castillo (México), Cara Isabel Gallego Mejía (Colombia), Carlos Pérez Murphy (México), Nivea Esperanza Dorado Guerrero (Colombia), Luis Alfredo González Monroy (Colombia),     José Rubio Martínez (Países Bajos), Fabián Alberto Jaimes Barragán         (Colombia), Lorena Reina (Colombia), Jenny Muñoz Cárdenas                (Colombia), Martha Cecilia Gutiérrez (Colombia), Alexander Hincapié García (Colombia), Yoleht Quiñones (Colombia), Dolcey Amador Fonseca (Colombia), Maricarmen Treviño (México)          , Rosa Flores Tupacyupanqui       (Argentina), Luzmila Sánchez (   Panamá), Lennis Johanna Renteria García (Colombia),  Fernanda Nieto       (México), Marta Elena Zepeda Aguirre (México), Juan José Piñar Chavarría (Costa Rica), Juanita Calderón Hernández (Costa Rica), Martha Rodríguez (México), Edgardo Alberto Fuertes Esquivel (Costa Rica), Gregoria Luna (Panamá), Roberto Jaimes Vargas        (México), Jaime Arturo Rojas Brenes (Costa Rica), Aurora Guadalupe Esteban Hernández (México),

José González (Colombia), Manuel Pérez (Panamá), Noel Aguirre Ledezma (Bolivia), Dagoberto Alpizar (Costa Rica), Juan Pablo Agudelo González (Colombia),  María Fernanda Garcés Florez (Colombia), Sergio Barraza Félix (México), Carmen Tapia (México), Alexandra Agudelo López (Colombia), Pablo Carbajal Benítez (México), Gregorio Mesa (Colombia),  Juan Guio (Colombia              ), Jaime Mosquera Córdoba (Colombia), Juan Camilo Sarmiento Lobo (Colombia), José Antonio Foronda Farro      (México), Juan López     (Colombia), Mónica Montoya Escobar  (Colombia), Susana Barrera Lobatón (Colombia), Irma L. Villalobos          (México), Angie Osorio   Manizales (Colombia), Sandra Milena Gómez López (Colombia), Pedro Nel Ortiz Lozano (Colombia),  Carolina Ibacache (Chile), Piedad Toro (Colombia), Paula Yepes         (Colombia), Julio César Troya (Panamá), Blanca  Nubis Zapata Ríos (Colombia), Arminda González Fernández (Panamá), Javier Ortiz (Colombia), María Cristina Patiño González  (Colombia),  Marcelly Mesa González     (Colombia), Jesús Tinoco (Colombia), Omar López Martínez (México), Daniel Forero (Colombia), Lucio Cordero           (Colombia), Alfonso Antonio Vásquez  (México), Edgardo Mendoza (Colombia), Euridice Sosa Peinado   (México), Ma. Gerarda Razo (México), Carolina Argueta Salazar                  (México), Nidia M. Aguirre A (Panamá), Gina Guadalupe Marrufo Corrales (México),  Alfredo Velázquez  (México), Alma Carolina Huerta Cruz (México), Elizabeth Martínez Hernández (       México), Iván Gallo  (Colombia), Esteban Gabriel Arias (Argentina), Arcesio Romero Rubio                  (Colombia), Mónica Guaycochea (Argentina),  Eufrasia Gómez Pérez (México), Alejandro Martínez Gómez (México),  María Esther Ortiz Latorre (Colombia), José Luis Vargas (México), Ramiro Huanca (Bolivia), Alba Catalina Soriano Guevara (EE. UU.), José Orozco Altamar (Colombia), Paulina Castro Los Reyes (México), María Elena Pérez  Vargas (México),  Betty Sanders (México), María Luisa Ortega Cons (México), Víctor Manuel Ponce Grima (México), Augusto Carrasco Orozco (México), Luz Elena Agudelo Tamayo       (Colombia), José Luis Gómez Ramos (México), Salvador Tavares Luna     (México), Carmen Teresa García R (Venezuela), Guadalupe Ponce             (México), Aime Jezabel Pérez Godinez (México), Víctor Gutiérrez (México), Marta Gabriela Rivas Zivy      (México), Claudia Monreal Mijares (México), Carlos Castaneda (El Salvador), Bertín Martín Olivas Pizarro (México), María Auxilio Heredia Anaya (México), Alfonso Insuasty Rodríguez (Colombia), Ángel Fernando Cevallos Alvarado  (México), Juan Manuel Sánchez Arbeláez                (Colombia), Marco Antonio Batres Medina (México), María Guadalupe Martínez  (México), Rodrigo Aquino                  (México), Manuela María Buenavista Gómez (México), Fredisbinda Andrea Vázquez Curiel            (México), Pamela Marian (México), Jesús Munguía (México), José Luis López Belmonte (España), Amalia Pallás (España), Arnulfo Godofredo Rodríguez López (México ), Jorge Osorio (Chile), Luisa Ocáriz (Paraguay), Diego Díaz (Colombia), José Libeto Fernández Sánchez  (Perú), Estefanía Bresso (Argentina), José Matías Vanegas (Colombia), Carlos Hurtado (Argentina), José Rivera (Panamá), Julián Zuluaga (Colombia), Heliodoro García Fuentes  (México),  Luciana Mora (Argentina), Juan Quintana  (Argentina), Óscar Bladimir Comba San Martin (Argentina), Amalia Rincón (Colombia), Jaime E. Péfaur (Venezuela), Helder Vanegas Florencia (Colombia), Constantino Sosa Andrade (México), Yolanda Rodríguez (Colombia), Alberto Márquez (México), Belén Parejo Pino (España), Gularte Vlad (Argentina), Liliana Patricia Chaparro Cristancho (Colombia),  Paulino José Orso (Puerto Rico), Gustavo Sánchez (Colombia), Cristina  Castro (Brasil), Rosa Gelves Vargas (Venezuela), Eduardo José Crochet (Brasil), Luiz Bezerra Neto (Brasil), Andrés Paulo Castanha (Brasil), Natacha Janata                (Brasil), Amparo Caicedo (Colombia),  Myriam Barahona Torres (Chile),   Luis Enrique Aguilar (EE. UU.), Hernando García Acevedo (Colombia), Gilberto Conde (México), Yamir Alan Castañeda Amaya (Colombia), Servando Ulises Contreras (Chile), Juan Sebastián García Perea          (Colombia), Roosevelt Carrillo Martínez (Colombia), María Esther Castellanos (Colombia), Irma Soto  (Colombia),  Teresa Rivas (México), Shyntia Carvajal          (Venezuela), Pedro Habacuc Santiago López (México), Diana Callejas                  (Colombia), Iván Emmanuel Amezcua López        (México), María Gómez (Colombia), Eymy Martínez Chía (Colombia), Sebastián Andrés Scatena                  (Argentina), Gregorio Cruz (México), Carmen Alicia Patiño Valencia (EE. UU.), Claudia León (México), Diego Armando González Daza       (Colombia), Blanca Liliana Reyes (Colombia), Irma Ruiz          (México),  Antonio Regino (México), Jean Mayora (Venezuela      ), María Francisca Notario Ramos (México), Joaquín Vergara Broce (Panamá), Marco Antonio Herrera Camarillo (México), Luis Álvaro Mejía (Colombia), Juan Carlos Vásquez García                  (Colombia), Esperanza Terrón (México), Jhon Alexander Chiguasuque (Colombia), Jaime Alfonso Álvarez Llanoa (Colombia), Patricia Navarro Herrera (Colombia), Julián García Mouriño                  (España), Narciso Campero (México), Marta Cardona López         (Colombia), Luis Ocampo (México), Mercedes Giner (España), Denis Javier Chávez (Panamá), Saúl Cuellar (Colombia), Rosario Sarmiento (Colombia), Ricardo Álvarez Mercado (México), Olivia Margarita García Ceballos (Colombia), Yvonne Lalyre (EE. UU.),  Alicia Castellanos         (México),  Elizabeth Estañol (México), Rafael Malagón  (Colombia), Maritza Esquivel Chinchilla (Costa Rica), Marcos Chinchilla (Costa Rica), Hender Pérez (Venezuela), Rosa María Cabrera Lotfe (México), Oscar Aguilar Bulgarelli          (Costa Rica), Salvador Castro (México), José Francisco Miranda Ramírez                 (Costa Rica),  Francisco Beltrán (Colombia), Jairo Rubio  (Colombia), Lorenzo Peraza (México), Yolanda Rojas (Costa Rica), Melania Monge Rodríguez (Costa Rica), Mariceci Dobles (Costa Rica), Román Munguía  (México), Freddy Pacheco León (Costa Rica), Rodrigo Fernández (Costa Rica), Edwin Coaña (                México), Gabriel Otalvaro (Colombia), José  Cuasquer Quevedo (Ecuador), Lenin Bajaña Zajia (Ecuador), Emilio Seveso San Luis (Argentina), Darwin Salvatierra (Ecuador),  Aleida Fernández (Colombia), María Isabel Da Cunha (Brasil), Silvia Tamez                (EE. UU.), Juan Carlos Ibarra R     (Colombia), Sandra Cartin (Costa Rica), Karoll Uribe (Colombia),  Angélica Triana (Colombia), Irene Martínez Ríos (México), Joaquina Uc Campeche (México), Julián Becerra (Colombia), Teresa Castro (Colombia), Marivel Mendoza (México), Luis Rueda (Colombia), Arnaldo Brito (Cabo Verde), Evelyn Anaya (México), Lorenzo Espinosa Gómez (México), María Blanco Barbosa (España), Etdardo Benítez Sánchez (México), Bernardo Boris Vargaftig (Brasil), Miguel Castañeda (México), Sérgio Roberto Kieling Franco (Brasil), María Victoria Gómez Águila (México), Armando Álvarez Lugo (Venezuela), Carmelina Priego      (México), Patricia Velasco   (México), Martín Limón (México), Jesús Emmanuel Reyna Herrmann (México), Luis Alfredo Gallardo (Chile), Erika Yazmín Flores (México), Javier Barrios D. (Panamá), Saúl Castañeda Díaz (México), Consuelo Castillo Mendoza (México), Germán Méndez Ortega (México)              , Juan Ángel Álvarez (México),  Miguel Cárdenas Barrera (México), Raúl Gil Alliaume               (Uruguay), Sergio Roldán              (México), Ángeles Espinosa (México),  Reynaldo Frausto Mens     (México), John Galvis   (Colombia), Martín Rodríguez (México), Henry Sánchez (Colombia), Georgina Suárez (Venezuela), Iván Gordillo (Ecuador), José Avecillas (Ecuador),  Pablo Granda   (Ecuador), Patricio Carrera (Ecuador), Graciela Isabel Badía Muñoz                 (México), Sara Victoria Alvarado Manizales (Colombia), José  Carlos Miranda Ramírez (Costa Rica), Laura Cázares Hernández (México), Josefina Jiménez Cortés          (EE. UU.), Antonio Rodríguez (Venezuela), Efraim González (Venezuela),  Jorge Chávez (Ecuador), Gladys Eugenia Canaval Erazo     (Colombia), Jaell Durán Herrera                  (México), Luis Carlos Bohórquez Duitama (Colombia), Humberto Conceição (Portugal), Diego Naranjo Tunja (Colombia), Luis Antonio Vizcaya Sánchez (Colombia), Mónica Del Vecchio (Portugal), Natividad García     (México), Iván Darío Núñez Orozco (Colombia), Nubia López T.           (Colombia), Rodrigo Arias (Colombia), Abel Escalante (México), Miguel Rangel (Venezuela), Alicia Fernández (Paraguay), Marcela Palomino (Colombia), Carlos Alberto Bracho León (Venezuela), Nora González Chacón (Costa Rica), Jorge Cazares Torres (México), María Elena Saludas Saludas (Argentina), Julio Gambina          (Argentina), Juan Miguel Gortari (Argentina), José Luis Ronconi                   (Argentina),  Claudio Rama (Uruguay), Viviana Macchiarola (Argentina), Miguel Mazzeo (Argentina), Marcela Andrea Falaguerra (Argentina), Carmen Rojas (Colombia), Belén Rolfi         (Argentina), Hayled Martín Reyes Martín (México), Beatriz Flores       Guaymallén (Argentina ), Decires de la Cuyanía  (Argentina), Rafael Herrera (México), Felipe Rivas (México), Cristina Sadovy (Uruguay), Raúl Alberto Brouckaert (Argentina), Raúl Bocanegra (México), Roberto Muniz (Brasil), Francisco Javier de Luca         (Argentina), Agustín Guzmán (              República Dominicana),  Humberto Tommasino                (Uruguay), Elba Núñez Luque (Paraguay), Fabricio Oyarbide (Argentina), Cindy Vanessa Ballestas Coronado (Colombia), Dominga Gavilán (Paraguay), María Fernanda Lavenia (Argentina), Mirta Iglesias Viedma             (Argentina), Héctor Alfonso Simbaña Cabrera              (Ecuador), Azucena Escobar (Ecuador),

Jacinto Pastor Anilema Niama   (Ecuador), Lisbeth Guillen Chávez (Perú                  ), Nicolasa Terreros Barrios (Panamá), Ruth Páez (Ecuador), Gladys Rodríguez (Uruguay), Luis Alfredo Arias Hernández (Guatemala), Suyapa  Castro (Honduras), Ana María Farruggia Guymallen (Argentina), Carlos Oña (Ecuador), Juan Hernández y Astudillo           (Perú), Eva Samqui (Nicaragua), Confesor Díaz   (México), Aurelio Vázquez (México),  Roberto Gerardo Feliciano Torreblanca (México),  Ofelia Olmedo (Paraguay), Guadalupe Alfredo Garibay  (México),  José   Bolívar (Ecuador), Verónica Bustos (Venezuela), Ana Ruiz Díaz  (Paraguay), Stalin Pérez Borges  (Argentina), María Pilloud (Venezuela), Nelly Ante             (Ecuador), María Andrea Fernández (Venezuela), Néstor Horacio Cecchi (Argentina), María Marta Bunge (Argentina), Pedro Sanllorenti    (Argentina), Cristina Castro (Brasil), Luis Héctor Barreras Luis (Argentina), Diego Azuaje (Venezuela         ), Carlos Daniel Bautista Navarro (Venezuela), Alejandra Colmenares (Venezuela), María Caruso   (Venezuela), María Ochoa (Venezuela), Keren García (Venezuela), Jessika González  (Venezuela), José López (Venezuela),

Jiba Jazzan (Venezuela), José Leonardo Pirela Romero (Venezuela), Henry González (Venezuela), Jenny Sánchez   Quito (Ecuador), Deborah Perozo (Venezuela), Lina Roustant Arenas Hernández (Venezuela), Daniela González (Venezuela), Ana Damas (Venezuela), María Rivera (Venezuela), Anibal Adolfo Mercado Rodríguez (Venezuela), Andrea Paola Ferrer Padrón (Venezuela), Lusbelly Rodríguez (Venezuela), María Miranda (Venezuela), Wadih Khoury(Venezuela), Louan Alcalá (Venezuela), Mario Franco (Venezuela), María Bebia (Venezuela), Diana Fernández Díaz (Venezuela), Carleis Morales (Venezuela), Fco. Javier Meza González           (México), Yenny Soto (Venezuela), Carlos González (Venezuela), María Vásquez (Venezuela             ), Marisela Salobo (Venezuela), Anderson Estrada (Venezuela), Leonela Morillo (Venezuela), Diosana Villegas(Venezuela),  Anaís Fernández (Venezuela), Duverica Morillo (          Venezuela), Desiree Valladares (Venezuela), Margareth López (Venezuela), Rosa Polo (Venezuela), Edith Rivera (Panamá), Jenny Paola García Rodríguez (Venezuela), Ana Torres (Venezuela), Eleana Paola Arenas Azuaje (Venezuela), Cristina Gómez (Venezuela), Elwin Carrillo (Venezuela), Dilitainy Marieldi Soto Ortega (Venezuela), Joe Colina (Venezuela), Soriana Requena (Venezuela), Yeilín Velazco (Venezuela),  Génesis Guillén  (Venezuela), Aisha Terán (Venezuela), Dorca Becerra (Venezuela), Alondra Ochoa (Venezuela), Mariana Labra (Venezuela), Lindolfo González (Venezuela), Isabel Rodríguez (Venezuela), Elian Ibarra (Venezuela), Jaime Altuve Díaz (Venezuela), Nurvis González (Venezuela),  Manuel Enrique Córdoba (Colombia)

 

 

 

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Chile: Declaración pública Comunidades Científicas Regionales rechazan Reglamento de Comités Regionales de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Desarrollo

El Gobierno promulgó el 10 de julio el reglamento que constituye los Comités de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Desarrollo. El espíritu del legislador fue que, la y los Gobernadores Regionales contarán con una instancia asesora, con capacidad técnica y científica en la formulación de políticas para el desarrollo de capital humano avanzado, investigación y equipamiento científico, apoyar la innovación, el desarrollo y la transferencia a diversos sectores públicos, privados, sociales y productivos, entre otras dimensiones y actores del desarrollo regional.

Quienes hemos dedicado nuestra vida a la generación de conocimientos útiles al desarrollo regional y nacional señalamos nuestro apoyo a cualquier iniciativa que ayude al fortalecimiento del conocimiento y la institucionalidad científica territorial. Sin embargo, el reglamento promulgado merece observaciones de forma y fondo, tal como lo han planteado, en una reciente declaración la y los rectores de las Universidades Regionales.

En una medida que no compartimos, la definición del reglamento no consideró la opinión de las comunidades científicas regionales y tampoco de las/los Gobernadores Regionales, autoridades a las que están llamadas a asesorar. Impone un formato único y homogéneo, obviando la diversidad en tamaño y especialización que tienen los ecosistemas científicos territoriales y las necesidades e idiosincrasias propias de cada región. No considera la contribución específica y diferencial de las instituciones en masa crítica, infraestructura, publicaciones, vinculación con el entorno, reconocimiento nacional e internacional, entre otros. Y tampoco distingue, instituciones de la región respecto de otras que tienen presencia circunstancial en ese territorio, a veces por motivaciones de mercado.

El reglamento desconoce antecedentes elementales del desarrollo de los territorios y, por ende, no comprendemos por qué son marginadas de ese Comité instituciones que han sido y son parte constitutiva de la región, de su historia, presente y futura.

Estas universidades son las que forman mayoritariamente los y las técnicos. profesionales e investigadores en sus territorios. Han creado programas de magíster y doctorados, vitales para el quehacer científico y tecnológico regional, y promueven programas de docencia e investigación en especialidades médicas y ciencias de la salud.

En varias regiones estas instituciones son las principales, y a veces únicas, generadoras de conocimiento científico, técnico e innovación tecnológica y social, disponiendo de centros, laboratorios y equipos especializados. Capacidades y saberes que, incubados en las universidades, siempre han sido compartidos con el entorno y alimentado las políticas públicas nacionales y locales.

Bajo la actual pandemia se constituyeron en la principal instancia de apoyo al aparato público de salud, realizando investigaciones con contrapartes nacionales e internacionales, haciendo exámenes PCR, diseñando equipos de alta complejidad, elementos de protección personal y materiales diversos, colaborando en las estrategias del gobierno y propuestas del congreso a través de mesas consultivas de expertos/as, entre otras actividades de relevancia.

La Red Científica Nacional, de la que habla la autoridad, son las universidades regionales. Las mismas que un reglamento elaborado con demasiada premura y sin participación, podría marginar.

Son ellas, las que generan conocimientos en áreas tan diversas como medio ambiente y astronomía, migración y sismología, desarrollo urbano y paleontología, estudios de opinión y minería, pueblos originarios e inteligencia artificial, salud pública y epidemiología, educación e inclusión, humanidades y ciencias sociales, entre otras.

Investigaciones que les permiten contribuir con más del 40% de las publicaciones científicas en Chile y el 50% de los fondos del estado destinados a investigación y desarrollo tecnológico.

En virtud de la relevancia del tema aquí planteado y en nuestra calidad de profesionales y directivos (as) de la ciencia, solicitamos formalmente que se revise y genere un cambio explícito, en el que se incorpore a las universidades regionales en dicho reglamento, tarea para lo cual comprometemos desde ya, el aporte de las 22 universidades regionales que conforman AUR.

Comisión de Vicerrectorías de Investigación
Agrupación de Universidades Regionales de Chile (AUR).

Fuente: http://www.diarioelheraldo.cl/noticia/declaracion-publica-comunidades-cientificas-regionales-rechazan-reglamento-de-comites-regionales-de-ciencia-tecnologia-e-innovacion-para-el-desarrollo

 

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España: Educar en alimentación, una demanda creciente de la comunidad universitaria

Por: ABC

Adriana Samper, técnica en Alimentación Sostenible del Observatorio para una Cultura del Territorio asegura que la alimentación sostenible «sigue siendo una asignatura pendiente en los campus de muchas universidades públicas»

La alimentación sostenible sigue siendo una asignatura pendiente en los campus de muchas universidades públicas. A pesar de que estas instituciones están fuertemente comprometidas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y de que son un espacio de referencia para las generaciones futuras, la situación actual es muy deficiente.

Por lo general, la oferta en los campus es poco saludable, con alimentos con alto contenido en azúcar y grasas saturadas, poca fruta y verdura y pocas opciones para personas con alergias e intolerancias o vegetarianas y veganas. Falta mucha información y sensibilización al respecto, y la publicidad de comida rápida es la que más destaca. Además de lo nutricional, destaca el desperdicio de comida o que en algunos aspectos se ha vuelto hacia atrás con motivo de la Covid-19, la cual ha supuesto la prohibición del uso de jarras de agua y de espacios donde comer o calentar la comida casera, incrementándose con ello los residuos plásticos de un solo uso.

Aspectos, todos ellos, compartidos por las más de 50 personas que participaron en los Laboratorios de Innovación Social ‘Repensando la alimentación en los campus universitarios’ . Una actividad organizada por el Observatorio para una Cultura del Territorio, en colaboración con las universidades Politécnica de Madrid (UPM), Universidad de Alcalá (UAH) y Universidad Autónoma de Madrid (UAM), que reunió a docentes y alumnos de cinco universidades públicas madrileñas, así como a personas del sector productivo y de restauración colectiva. Quienes durante tres sesiones compartieron estas y otras preocupaciones respecto a la alimentación en las universidades, además de trabajar conjuntamente en idear propuestas de cara al próximo curso para implantar una alimentación sostenible dentro de los campus.

¿Cuáles son los retos actuales?

Todas las personas participantes en los Labs coincidieron en que la situación de pandemia es una de las principales barreras que impiden dar pasos en firme hacia un modelo de alimentación más sostenible en las universidades. La Covid-19 ha supuesto una reducción drástica del número de usuarios provocando incluso el cierre de algunas cafeterías, y poniendo en peligro la sostenibilidad de este servicio.

No obstante, y para no caer en el pesimismo, la pandemia se percibe también como una oportunidad para el cambio. Una ocasión para que tanto empresas como universidades apuesten en un futuro por modelos más sostenibles y saludables, y se adapten a una realidad que cobra cada vez más fuerza entre la comunidad universitaria. Así lo contaban, representantes de la delegación de alumnos de Ciencias Ambientales de la UAH, quienes destacaban que una de las cuestiones más demandadas entre el alumnado acerca del servicio de cafetería es la oferta de alimentos para personas con alergias e intolerancias, y de menús vegetarianos y veganos, según los resultados obtenidos en tres encuestas diferentes.

Otra de las dificultades señaladas, tanto por docentes como empresas de restauración, son las condiciones técnicas que se establecen desde las universidades para la contratación del servicio de hostelería, en cuyos criterios de valoración se sigue priorizando la oferta de menor precio en detrimento de otros criterios como la sostenibilidad. El precio es, sin duda, uno de los grandes retos a tener en cuenta tanto en los pliegos de contratación como en la oferta final, para que una mejor alimentación no sea inaccesible para los usuarios de las cafeterias y comedores universitarios, principalmente estudiantes.

¿Qué se está haciendo?

A pesar de las barreras existen muchas y diversas iniciativas en todo el territorio español que indican que es posible impulsar otro modelo de alimentación dentro de las universidades. Es el caso de la asociación APADUAM de la UAM, quienes han puesto en marcha un grupo de consumo para el reparto de cestas de alimentos ecológicos dentro de la universidad e impulsado proyectos de agrocompostaje con los que reutilizar los desperdicios de comida como abono para el campo.

Otra experiencia inspiradora, es el mercado agroecológico de la Universidad Politécnica de Valencia que se celebra semanalmente dentro de la UPV con un notable éxito, o el estudio realizado en el campus de Bizkaia por el proyecto Urban Elika donde se desarrollaron propuestas para reducir el desperdicio alimentario en la Escuela de Hostelería de Leioa.

Respecto a los precios de contratación, desde la Politécnica de Valencia, ya están trabajando para que los pliegos de las cafeterías universitarias incluyan alimentos de proximidad, temporada y ecológicos en la oferta. Un cambio fundamental para poder avanzar hacia un modelo de alimentación más sostenible, una prioridad contemplada en los planes de transición ecológica que establece la Unión Europea, como la Estrategia Europa 2020, el plan de Acción sobre Economía Circular o la Guía Buying Green.

Otro factor clave para impulsar una alimentación sostenible, es que haya cada vez más empresas de restauración que apuesten de forma decidida por modelos más sostenibles, como es el caso de Gatronomic, quienes abastecen a centros escolares y a residencias universitarias de un menú basado en alimentos ecológicos. Una iniciativa que no sería posible sin las personas que están al inicio de la cadena, los y las productoras ecológicas. Un ejemplo de ello es Ecosecha, cooperativa hortícola que abastece a comedores de escuelas de educación infantil municipales de Madrid.

Mejorar la oferta, educar e informar

Son muchas y diversas las ideas a poner en marcha el curso que viene en los campus de Madrid. En el marco de estos laboratorios, todos los actores implicados participaron en proponer proyectos a implantar dentro de la universidades públicas de cara a mejorar el acceso, la información y la concienciación en alimentación sostenible. Propuestas que serán valoradas por el Observatorio para una Cultura del Territorio para poner en marcha durante el próximo curso dentro de las universidades UAM, UAH y UPM de Madrid.

Entre las iniciativas más apoyadas salieron proyectos como el impulso de mercados agroecológicos en los campus para mejorar el acceso a alimentos más sostenibles para la comunidad universitaria, proyectos de compostaje que transformen los residuos orgánicos de las cafeterías en compost para las huertas y jardines de los campus, incluir criterios de sostenibilidad en los pliegos, para mejorar la oferta y la calidad de las cafeterías y campañas de concienciación e información en las propias cafeterías sobre la alimentación sostenible y saludable, acompañando a las instituciones y a las empresas en la transición hacia modelos alimentarios acordes con su compromiso con las salud de las personas y del planeta. Proyectos, todos ellos, que ayudarán a la transición hacia un consumo más sostenible y saludable, velando por la salud de la comunidad universitaria y del planeta.

Fuente e imagen: https://www.abc.es

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Colombia: Indignación en la Universidad del Cauca por grafitis racistas

América del sur/Colombia/27 Febrero 2020/semana.com

La comunidad universitaria rechaza los actos violentos y exige que las autoridades investiguen. “Tenemos derecho a recorrer estas calles a cualquier hora del día, sin temor a que ‘mata a todos los negros’ se convierta en realidad”, afirma el estudiante Marlon Paredes.

El Censo Nacional de Población y Vivienda 2018 del Departamento Nacional de Estadística (Dane) indica que 2,98 millones de personas en Colombia se identifican como población negra, afrocolombiana, raizal o palenquera. Esa medición también afirma que Cauca es el quinto departamento con más habitantes pertenecientes a ese grupo étnico (245.362 personas), luego del Valle del Cauca (647.526), Chocó (337.696), Bolívar (319.396) y Antioquia (312.112).

Sin embargo, en los últimos días se han registrado actos de racismo que causan conmoción y rechazo en Popayán, capital del departamento que, por primera vez en su historia, eligió para el periodo 2020-2023 a Elías Larrahondo Carabalí como su primer gobernador afrodescendiente.

Se trata de grafitis hechos en el barrio Guillermo León Valencia, el centro comercial Plaza Colonial y en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Cauca. Están pintados con color negro y dicen “Kill all the niggers”(“mata a todos los negros”) o “No more niggers”(“no más negros”). 

Valentina Cardona Carvajal@CardoCarvajal

En Popayán se vienen presentando una serie de actos racistas que no vamos a tolerar.
Colombia debe respetar la diversidad y la multiculturalidad, ayudenme a twittear el hashtag para que toda la comunidad afro y negra del país sienta nuestro apoyo.

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“Estos mensajes alimentan el odio hacia las comunidades afrodescendientes que han llegado hace años a Popayán desde el Pacífico. Nos preocupa la seguridad de nuestras comunidades”, comentó Mateo Vidal, estudiante de antropología e integrante del Palenque Universitario.

Así como Mateo, son varios los estudiantes y miembros de la comunidad educativa de Unicauca los que han manifestado su inconformidad. En días pasados, los jóvenes salieron a marchar por las calles de la llamada ‘ciudad blanca’ con la consigna “de aquí no nos vamos”.

En esa manifestación, Marlon Paredes fue uno de los líderes estudiantiles que tomó la vocería para recordar los esfuerzos históricos de las comunidades negras en contra de la discriminación. 

El mensaje del estudiante fue claro: “Que no tengamos duda de que tenemos derecho a recorrer estas calles a cualquier hora del día, sin temor a que ‘mata a todos los negros’ se convierta en realidad. Tenemos derecho a dirigirnos a nuestra universidad con la ilusión de convertirnos en profesionales. Y este es solo uno de los tantos problemas con los que tenemos que lidiar, estamos cansados de que nuestras hermanas sean sexualizadas, estamos cansados de que nos llamen “negritos” o “mi negro” como si fuéramos de su propiedad”, dijo Paredes.

Por su parte, José Antonio Caicedo, coordinador de la maestría en estudios interculturales de la Universidad del Cauca, considera que el racismo debe ser entendido en los contextos local, nacional y global. De acuerdo con el docente, “son fenómenos que han venido escalando contra la población migrante y negra”, por lo que la academia tiene la responsabilidad de sensibilizar mediante sus ejercicios pedagógicos, analizando las repercusiones que tiene en la vida cotidiana y entendiendo que ser afro o indígena “reivindica nuestra identidad étnica y cultural”.

José Luis Diago Franco, rector de la Universidad del Cauca, también expresó su indignación por los mensajes en contra de las comunidades afrodescendientes. Los calificó como una “situación que preocupa por la falta de valores como la convivencia y la tolerancia que deben propender en una sociedad como la nuestra, caracterizada por la diversidad étnica y multicultural”.

En ese sentido, el rector también invitó a “reflexionar sobre las consecuencias que pueden traer estas posturas extremas, las cuales nos alejan del diálogo y la construcción de una sociedad justa y equitativa” e hizo énfasis en “el valioso aporte que los integrantes de las comunidades afrodescendientes realizan como estudiantes, como docentes, como empresarios, como artesanos, como padres de familia y líderes en la construcción de región y nación”.

Cabe recordar que el término “nigger” hace referencia a la manera en que la población blanca estadounidense llamaba a los esclavos.  Hoy en día es un insulto racista, que incluso es reemplazado con el eufemismo “the n-word” (“la palabra con n).

En Colombia, la ley 1482 de 2011 señala que, quien incurra en actos de racismo o discriminación podría recibir hasta tres años de prisión y multas de $11,7 millones. Estos actos son concebidos como aquellos que agreden a una persona por su raza, nacionalidad, sexo, orientación sexual o color de piel.

Fuente e imagen tomadas de: https://www.semana.com/educacion/articulo/indignacion-por-grafitis-racistas-en-universidad-del-cauca-popayan/653391

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¿Sobrevivirá la ciencia de Brasil a Bolsonaro? Recortes, contaminación ideológica y analogías con España

Por:

«It was the best of times, it was the worst of times,

it was the age of wisdom, it was the age of foolishness,

it was the epoch of belief, it was the epoch of incredulity,

it was the season of light, it was the season of darkness, (…)»

Apertura de Historia de Dos Ciudades (Charles Dickens, 1859)

La ciencia brasileña se encuentra en uno de sus peores momentos. Las posiciones frecuentemente incomprensibles del presidente Bolsonaro auguraban cambios drásticos en 2019. El gobierno ultraconservador ha mostrado una capacidad inesperada de infligir grandes daños al sistema científico y académico del país, y de infligirlos en muy poco tiempo y en muchas áreas diferentes. Sería tedioso enumerar todas las declaraciones, decisiones y políticas reaccionarias del primer año del gobierno de Bolsonaro, pero presentaremos una síntesis de sus acciones sobre los servicios públicos de investigación en general, y en concreto sobre aspectos relacionados con el sistema de universidades públicas federales, la financiación de la investigación y la formación de postgrado. Una síntesis que nos permitirá observar los paralelismos con las políticas de otros gobiernos neoconservadores como los de Trump, Orban o Putin, y las que promueve en nuestro país el tándem Abascal-Casado.

La política neoliberal del gobierno de Bolsonaro, reforzada por sus correligionarios en los gobiernos de cerca de la mitad de los estados brasileños, afecta directamente a los funcionarios públicos de varias maneras. En primer lugar, hay una campaña activa de desmoralización y acoso contra los servidores públicos en todas las esferas de la administración pública. Esta campaña utiliza datos parciales, engañosos e incluso falsos para difundir que hay demasiados servidores públicos y que estos tienen salarios muy elevados, presentándolos como un grupo de privilegiados con bajo rendimiento profesional que hacen que el sistema público sea extremadamente ineficiente, llevando al colapso de las cuentas públicas.

Esta campaña está siendo utilizada por el gobierno brasileño para legitimar ante la sociedad la suspensión de nuevos concursos públicos, recortar los derechos y beneficios de los funcionarios en activo, y desmoralizarlos hasta el punto de conseguir que renuncien a defender sus derechos, a ejercer la libertad de cátedra o a replicar con evidencias a la cascada continuada de ‘fake news’ y pseudoverdades. Aunque en Brasil los funcionarios públicos están mejor pagados que en España –en relación al salario medio de cada país-, estas afirmaciones son, en la forma en la que se presentan, abiertamente falsas.

Tras estos ataques hay una discusión económica y social más profunda sobre el gasto público y el tamaño del estado, cuál es la cantidad idónea de servidores públicos y cuál debe ser su eficiencia. Esta podría ser una discusión importante para la economía brasileña, en la que el análisis del funcionamiento de las administraciones federales y estatales en el pasado y en la actualidad por economistas, sociólogos y politólogos permitiría identificar qué tramo dentro del gradiente de incremento del gasto público conduciría a un mayor desarrollo y bienestar de la población de manera más eficiente.

Teóricamente, quizás sea posible que una sociedad ideal formada por ciudadanos altamente preparados y que se rijan por un elevado código moral pueda controlar la codicia inherente al capitalismo y funcionar de manera eficiente con un estado de pequeño tamaño, bajos impuestos y poco control macroeconómico. Sin embargo, Brasil tiene todavía una estructura económica claramente postcolonial, muy dependiente del sector primario y organizado alrededor de un puñado de grandes propietarios, unas clases medias acomodadas relativamente pequeñas, grandes sectores de la población con bajos niveles educativos y rentas bajas, e importantes bolsas de pobreza. No olvidemos que el gran logro de los gobiernos de Lula da Silva fue elevar por encima del umbral de la pobreza a alrededor de 30 millones de brasileños.

Pero el gobierno Bolsonaro no está planteando un debate acerca de cuál sería la configuración más adecuada de un estado federal que controle los vaivenes del mercado y garantice la justicia social teniendo en cuenta las particularidades de Brasil dentro de los límites de una economía global fundamentalmente capitalista. En lugar de afrontar esta discusión de manera seria y profunda, a partir de información y análisis comparativos honestos, el núcleo duro del gobierno ultraconservador brasileño ha puesto su empeño en una campaña sistemática de ataques y desmoralización de los funcionarios públicos.

La universidad pública en general, y el sistema federal de educación superior en particular, han sufrido una sucesión de feroces recortes desde el comienzo del gobierno de Bolsonaro. Este sistema público ya arrastraba una situación de precariedad creciente, con recortes y suspensión del salario de profesores que comenzaron durante los gobiernos progresistas de Dilma Rouseff, y que dieron lugar a grandes movilizaciones. Esa precarización dio paso, con la llegada de Bolsonaro, a una política de desmantelamiento planificado, ejecutado desde el propio Ministerio de Educación, al que pertenecen las universidades federales y del que dependen sus presupuestos. Estos ataques están afectando directamente al funcionamiento de las universidades, con recortes y paralización de recursos básicos en gastos como energía, agua, limpieza, seguridad, transporte, etc. Pero también afectan indirectamente a sus profesores y alumnos a través de una intensa campaña de difamación.

Los ataques se intensificaron aún más con la toma de posesión del nuevo ministro de educación en abril de 2019. Abraham Weintraub, un economista proveniente del sector financiero y conocido por su afición a los tweets incendiarios, comenzó su mandato con un recorte del 30% de los recursos destinados a las universidades federales – que, según él, promueven la «balburdia» (alboroto, confusión) en sus campus. Su campaña de difamación alcanzó el punto álgido (hasta la fecha) a final de 2019, cuando declaró en la televisión y redes sociales que las universidades federales tienen extensas plantaciones de marihuana y laboratorios de química involucrados en la producción de drogas – una afirmación que reiteró en una audiencia pública en el Congreso Nacional y que le ha hecho acreedor de demandas por parte la Asociación de Directores de las Instituciones Federales de Educación Superior y otras instituciones.

Los ataques del ministro Weintraub buscan criminalizar la fuerte respuesta de la comunidad educativa ante la sucesión de brutales recortes (especialmente la reducción del 42% del presupuesto del ministerio, el más bajo de los últimos 14 años ya antes de aplicarle ese recorte), que representaban las primeras grandes movilizaciones contra el gobierno de Bolsonaro. El carácter autoritario del ministro quedó claro cuando, el 30 de mayo, alentó denuncias contra «los profesores, funcionarios, alumnos, padres y responsables que divulgaran y promocionaran protestas dentro de escuelas y facultades». Lejos de corregirle o llamarle al orden, el propio presidente Bolsonaro calificó como «idiotas útiles» a los manifestantes dos semanas después, durante una visita a EE.UU.

El objetivo último es, según sus propias declaraciones, reducir el gasto público y desmantelar el sistema federal de educación superior. Según el ministro, el sistema de universidades federales es «costoso e ineficiente». Eso a pesar de su elevada calidad, sobre todo en comparación con el sistema privado de educación superior brasileño, y su hegemonía en la práctica en términos de la investigación científica que se realiza en Brasil. De hecho, la investigación científica en el país y la capacitación de recursos humanos altamente cualificados a nivel de master y doctorado se realiza casi exclusivamente en universidades públicas.

¿Cómo propone el gobierno mantener el nivel formativo e investigador del país con menos de la mitad de los recursos públicos destinados a financiarlos? La solución del gobierno de Bolsonaro ha sido el programa Future-up, dedicado a «…promover una mayor autonomía financiera en las universidades e institutos federales, por medio del incentivo a la captación de recursos propios y al emprendimiento». Un programa que muchos expertos consideran mal enfocado, y que ha sido fuertemente criticado por la gran mayoría de la comunidad académica. Es interesante señalar los paralelismos con la política de I+D+i de los gobiernos de Rajoy, con Wert al frente del Ministerio de Educación: los ambiciosos objetivos de sustituir la inversión pública por inversión privada entre 2013 y 2020 se quedaron en nada, y los fuertes recortes en la primera no solo no fueron compensados por la segunda, sino que la arrastraron a descensos aún más pronunciados – dejando al sistema científico en la situación de colapso actual.

Mientras tanto, las iniciativas científicas a largo plazo se priorizan exclusivamente en función de los intereses geopolíticos o macroeconómicos del país, como ha ocurrido con la reciente renovación de la financiación para la nueva base Antártica brasileña. Subyacente tanto a estas prioridades como a los ataques descritos hay un fuerte componente ideológico liderado por el «gurú» intelectual del gobierno de Bolsonaro, Olavo de Carvalho. De Carvalho ha declarado, por ejemplo, que la ultraderecha ha logrado el poder en Brasil, «pero no domina la estructura cultural», por lo que el siguiente paso del proceso debe ser «conquistar las universidades y el pensamiento», lograr la «hegemonía cultural» y «acabar» con la «dictadura mediática» dominada por la izquierda.

Y la cosa no acaba aquí. En paralelo al desmantelamiento y la persecución de las universidades, el gobierno de Bolsonaro está atacando también a las principales instituciones de apoyo a la investigación en Brasil – especialmente CNPq y CAPES, que se ocupan de financiar, respectivamente, la investigación y la formación de postgrado. De nuevo, mediante fuertes recortes económicos y paralizando ejecuciones presupuestarias y de becas que afectan a miles de estudiantes. Y, lo que es todavía más preocupante, introduciendo una serie de medidas, como las repetidas amenazas de fusión entre CNPq y CAPES, que no persiguen ninguna mejora de gestión y sólo buscan desmantelar la estructura actual, reducir el presupuesto total de investigación y, en definitiva, promover la inestabilidad y la falta de confianza en el sistema. La contestación a estas reformas ha llevado a la destitución de Anderson Correia como presidente de CAPES tras un año de mandato. Pero en lugar de enmendar la plana, el ministro Weintraub ha colocado al frente de la institución a Aguiar Neto, un rector evangélico defensor de la enseñanza del creacionismo en lugar de la teoría evolutiva.

Esta situación está llevando a una gran cantidad de académicos brasileños a tomar el camino del exilio para continuar con su investigación, con la esperanza de que sea un paréntesis temporal hasta que la situación mejore con un nuevo gobierno. Aunque enraizada en las carencias históricas del sistema académico y de I+D del país, en la crisis económica de los últimos años y en un lustro de recortes presupuestarios a la investigación, el primer año del gobierno Bolsonaro podría estar disparado esta fuga de cerebros.  Una vez más, las analogías con las peores fases de la crisis del sistema español de I+D son espeluznantes. La fuga de cerebros en nuestro país (que ha bajado de ritmo en la actualidad pero que no ha llegado a desaparecer ni mucho menos) llenó de titulares y preocupación a la comunidad científica internacional y a la sociedad española en su conjunto.

Si juntamos este panorama con los constantes ataques negacionistas de la evidencia científica del gobierno Bolsonaro en temas como salud, sexualidad, cambio climático o conservación de la naturaleza, el panorama actual de la ciencia y la educación superior en Brasil es desolador. Tan sólo en el ámbito del gobierno federal, la comunidad académica sufre el acoso prácticamente continuo de los ministros de Economía, Educación, Relaciones Exteriores, Medio Ambiente, Agricultura, y Mujer, Familia y Derechos Humanos, al que se suma el propio Presidente de la República. Un ensañamiento con la ciencia y la cultura que solo amaina puntualmente con la sustitución del secretario de cultura por sus claras tendencias pro-nazis. No es difícil imaginar que el camino de ideologización cultural que iniciaría la imposición del pin parental en las comunidades gobernadas por las políticas de Vox en nuestro país desemboque en el fomento de ideas contrarias a la evidencia científica.

Dentro de esta coyuntura, el papel del Ministro de Ciencia y Tecnología (+ Innovación y Comunicación), el ex-astronauta Marcos Pontes, resulta contradictorio. Por un lado, no participa en el juego del acoso, las noticias falsas y las declaraciones absurdas; por otro, sin embargo, resulta difícil entender cómo alguien con un mínimo de conocimiento científico puede convivir con semejantes compañeros en el Consejo de Ministros. Algunas fuentes sugieren que el sistema de I+D brasileño aún no se ha derrumbado por completo porque el ministro ha sido capaz de defender la importancia de la ciencia y la tecnología a puerta cerrada. Sin embargo, y a falta de más datos, casos como el de la destitución de Ricardo Galvão como director del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais (INPE) por divulgar datos sobre la deforestación en la Amazonia, colocando un militar en su lugar, indican que las políticas dictadas por el ministro Pontes van a seguir las líneas fundamentales de sus compañeros del gobierno, alejándose de la gestión basada en datos y evidencias.

La crisis económica de Brasil que comenzó en 2015 se ha utilizado para justificar la demonización del servicio público y el acoso y derribo de las instituciones académicas a través de recortes presupuestarios de universidades y agencias de financiación de la investigación. Sin embargo, las actuaciones y declaraciones del gobierno de Bolsonaro dejan claro que tan sólo una pequeña parte de los problemas que está experimentando la ciencia brasileña se deben al ciclo económico desfavorable. El problema más grave al que se enfrenta es la adopción, por parte del gobierno brasileño, de una visión claramente ultraconservadora, anticuada, anticientífica y antieducativa. Una visión incompatible con la educación y la ciencia modernas, que acabará lastrando gravemente tanto el desarrollo económico y social de Brasil como el bienestar de su población.

Fuente del artículo: https://www.eldiario.es/cienciacritica/Sobrevivira-Brasil-Bolsonaro-Recortes-Espana_6_989411072.html

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Colombia: Año nuevo, ¿Icetex nuevo?

América del sur/Colombia/16 Enero 2020/Semana.com

En diciembre pasado, el Gobierno anunció una gran reforma a esta entidad crediticia. ¿Qué tan factible es que el cambio se materialice en 2020?

En medio de las masivas protestas de los últimos meses del año pasado, volvió a salir a flote la inconformidad de los estudiantes universitarios con el Icetex, una entidad de crédito estatal que se ha vuelto un verdadero dolor de cabeza para ellos. Por distintas circunstancias, miles de jóvenes han pasado a engrosar la lista de deudores morosos o, simplemente, no cumplen los requisitos necesarios para obtener un crédito educativo.

Para atender ese reclamo de los estudiantes, el 23 de diciembre el presidente Iván Duque hizo los primeros anuncios de lo que él denominó un revolcón al Icetex. El plan propuesto por el Gobierno no ha estado exento de polémica. Algunos dicen que los avisos del presidente hicieron parte de una estrategia para desactivar a uno de los sectores más importantes del paro nacional. Sin embargo, el presidente del Icetex, Manuel Acevedo, sostiene que esta transformación comenzó hace 18 meses.

Varios sectores de la sociedad colombiana celebraron las ocho medidas propuestas por Duque, que buscan dar mayores incentivos a los estudiantes que piden un crédito, y condonaciones a cerca de 120.000 beneficiarios de préstamos. Pero aún persiste la preocupación de que estos cambios se queden en palabras o se demoren en favorecer a los 603.989 usuarios activos del Icetex.

Sobre estas dudas, Acevedo aseguró que en la última semana de enero se reunirá la junta directiva de la entidad para aprobar las cuatro primeras medidas que dependen exclusivamente de ella. Y que espera ponerlas en marcha antes de finalizar el primer semestre. Esos alivios incluyen la posibilidad de cambiar por una vez el tipo de crédito, aumentar dos giros adicionales para los estudiantes que se atrasen en los semestres o plan de estudios, condonar intereses corrientes vencidos y de mora entre 31 y 90 días, y ampliar los plazos.

 

En cuanto a las otras cuatro medidas, relacionadas con las condonaciones de capital y deuda así como las formas de pago, el panorama no es tan claro, dado que para hacerlas realidad es necesario presentar un proyecto de ley. “Estos casos son nuestra mayor preocupación, pues lo raro en el Congreso es que un proyecto de ley pase”, dice Daniel Torres, representante de los usuarios del Icetex. Por su parte, Acevedo señaló que en marzo lo radicarán. “Somos optimistas de este proceso, hemos encontrado disponibilidad en las diferentes bancadas para sacarlo adelante”.

Estas ocho medidas son solo el comienzo de esa transformación. En efecto, el plan de alivios es el primero de los cinco ejes temáticos contemplados en la comisión de reforma al Icetex, conformada por los actores del sector. Aún faltan los anuncios relacionados con la transformación tecnológica, los cambios en la gobernanza y estructura de la entidad, las mejoras en el acompañamiento al estudiante, y el tema que causará mayor polémica y en el que será más difícil llegar a un consenso: el portafolio de servicios y las características de la financiación.

Al respecto hay posiciones encontradas. Los estudiantes dicen que los intereses son exagerados y cubren a la mayoría de los deudores; Acevedo sostiene que el 67 por ciento de los beneficiarios tienen cero tasa de interés. En el caso del 33 por ciento restante, el funcionario precisó que la mayor tasa equivale a un 14 por ciento efectivo anual, la mitad de cualquier crédito educativo de un banco. Sin embargo, aseguró que en las negociaciones buscarán reducir esta tasa.

Sin duda, el revolcón del Icetex planteará un duro pulso entre el Gobierno y los estudiantes. Y será una de las cartas que jugará el presidente en 2020 para reducir el creciente inconformismo de la comunidad universitaria.

Fuente e imagen tomada de: https://www.semana.com/educacion/articulo/que-reformas-tendra-el-icetex-sera-nuevo/647713

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En México urgen protocolos de atención a la violencia contra la mujer en escuelas: PAN

Redacción: Página Central

Revisarán que prepas y universidades de Guanajuato cuenten con protocolos de atención contra violencia de género.

La diputada local por el PAN, Libia Denisse García Muñoz Ledo, informó que los legisladores panistas trabajan en un padrón para conocer cuántas universidades y preparatorias cuentan con protocolos de atención contra violencia de género.

Tras la huelga por tiempo indefinido que emprendió la comunidad universitaria de la Universidad de Guanajuato, derivado de la violencia contra las mujeres en el interior de dicha institución, así como en la entidad en general, la diputada local mostró su total respaldo a las jóvenes universitarias.

Estamos haciendo una revisión sobre qué instituciones tienen protocolos de atención a la violencia contra las mujeres; la Universidad de Guanajuato ha sido pionera en este tema y ha mostrado la apertura para modificar los protocolos que en su momento considerábamos que no estaban apegados a los estándares internacionales”, comentó.

No obstante, aseguró que no sólo las instituciones educativas son quienes deben poner especial atención en lineamientos que deben seguirse para la atención y erradicación de la violencia contra las mujeres.

Creemos que así debe de ser en todas las preparatorias y universidades y no sólo en las instituciones académicas sino de los espacios laborales, en las oficinas públicas y de gobierno, es decir, creo que el llamado debe ser a todas las instancias, tanto gubernamentales como privadas, para que no haya un solo esfuerzo que se deje de hacer”, expresó.

Por ello se comprometió a continuar el diálogo con las instituciones y las autoridades que sean necesarias para garantizarles a ellas sus derechos a una vida libre de violencia.

Alerta de género, responsabilidad de la Federación

En otro contexto, Libia Denisse García refirió que si bien la violencia contra las mujeres en Guanajuato se ha recrudecido, en la entidad se han hecho esfuerzos significativos para atender esta problemática de género.

Nosotros no somos competentes, tendría que solicitarlo la Federación en todo caso. En este momento creo que tanto el Estado como las instituciones estamos trabajando y abocadas en generar acciones de protección a las mujeres”, señaló.

Lo fundamental, dijo, será no perder el diálogo con las mujeres, quienes viven situaciones de violencia y acoso, para que las acciones que se implementen obedezcan a sus necesidades.

Fuente: https://paginacentral.com.mx/2019/12/04/urgen-protocolos-de-atencion-a-la-violencia-contra-la-mujer-en-escuelas-pan/

 

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