España: Congreso Internacional de Innovación Educativa: Los colegios ‘invierten’ en innovación para cambiar el sistema educativo

España / 5 de noviembre de 2017 / Autor: La crónica / Fuente: El Periódico de Aragón

Más de 1.400 docentes, técnicos y alumnos se dieron cita en el Palacio de Congresos de Zaragoza en el I Congreso Internacional de Innovación Educativa, organizado por el Gobierno de Aragón como un foro de debate y reflexión que promueva el cambio metodológico y la mejora del sistema. Un encuentro en el que expertos como María Acaso, Richard Gerver, David Johnson, David Cuartielles y César Bona convirtieron durante el 22 y 23 de octubre a Aragón como referente internacional de la innovación educativa.

La consejera de Educación, Cultura y Deporte, Mayte Pérez, fue la encargada de inaugurar esta cita, que coincide con una de las líneas estratégicas del departamento que dirige. «Desde que llegamos al Gobierno hace dos años, hemos potenciado la innovación de tal manera que un 65% de los centros de la comunidad tienen hoy un proyecto de nuevas metodologías», señaló. Asimismo, recordó que uno de sus primeros actos como consejera fue presentar el plan estratégico de la innovación para dar flexibilidad, herramientas y recursos a los docentes, que permitan «hackear el sistema y promover un verdadero cambio en las aulas». «Les dimos, en definitiva, licencia para innovar y la respuesta ha sido abrumadora», recalcó la consejera.

Turno de RICLA Y ALPARTIR

El congreso comenzó con la actividad Iniciando el sistema: el alumnado protagonista de la innovación, una yincana en la que participaron 300 alumnos aragoneses, entre ellos los escolares del CEIP Maestro Monreal de Ricla. Allí expusieron proyectos de innovación y se realizaron pruebas en las denominadas estaciones innovadoras. Las jornadas fueron fundamentalmente prácticas, como demuestran los 14 talleres programados, denominados Tiempos de acción. Uno de ellos estuvo impartido por Juan Antonio Rodríguez, director del colegio Ramón y Cajal de Alpartir.

«En primer lugar contamos por qué somos una Escuela Changemaker, de la red internacional de la Fundación Ashoka. Luego explicamos cómo trabajamos la empatía con el alumnado. Fue una sesión práctica en la que expusimos cómo es nuestro proyecto de convivencia y el trabajo en grupo dentro de las aulas, desde Infantil hasta sexto de Primaria», explica Juan Antonio Rodríguez.

«El congreso resultó enriquecedor porque reconoce nuestro trabajo y sirvió para poner en valor lo que hacemos en una escuela rural que tiene 40 alumnos. Pero también permitió compartir experiencias y proyectos con otros centros educativos. Hay que ver lo que funciona y adaptarlo a nuestro contexto y proyecto educativo para mejorar», añade Rodríguez.

Por su parte, el colegio Maestro Monreal de Ricla participó en una de las yincanas de innovación con su proyecto Ricla es QR. «La experiencia fue muy positiva y motivadora para los escolares. Un grupo de 20 alumnos de 5º y 6º de Primaria expuso el trabajo que desarrollaron en las aulas y convivieron con otros escolares que también presentaron sus trabajos», señala el director, Diego López.

«El proyecto surgió de los propios alumnos. Se dieron cuenta de que Ricla nunca salía en la prensa por noticias buenas y buscaron la forma de potenciar el turismo de la localidad. Nos pusimos en contacto con el ayuntamiento, los alumnos recabaron información y, a través de un trabajo cooperativo por grupos, elegimos cinco lugares (la iglesia y la torre, calle de la Cruz, arco de San Sebastián y el castillo) y grabaron un vídeo con las imágenes. Después de colocar allí paneles con el código QR, explicaron el proyecto a los vecinos de Ricla», comenta López. El objetivo final es que cada calle de Ricla tenga su código QR.

ELEMENTO ESTRATÉGICO

Para Jesús Garcés, director general de Innovación, Equidad y Participación del Gobierno de Aragón, el balance es «muy positivo». «El congreso acogió ponencias internacionales y asistieron representantes de otras comunidades, pero también sirvió para poner en valor lo que estamos haciendo en Aragón. La innovación es un elemento estratégico para el departamento de Educación y para que el modelo educativo cambie realmente se requiere una transformación de la metodología e innovación educativa desde los centros». Garcés reconoce el trabajo que, por ejemplo, se realiza en los dos colegios de Valdejalón protagonistas en el congreso. «El modelo del Ramón y Cajal invita a transformar la sociedad desde la escuela y el proyecto del Maestro Monreal apuesta por potenciar las nuevas tecnologías y el turismo local».

En este sentido, Garcés recuerda «el gran paso dado en la comarca» en el ámbito educativo. «Valdejalón está inmerso en un proceso de innovación de cuatro años en el que están implicados todos los centros educativos, desde las escuelas infantiles hasta la universidad. Es un caso único en Aragón, que trasciende fuera. Las aulas actúan como elemento para transformar y mejorar la sociedad, ya sea a través de la participación de alumnos y padres como agentes activos, la convivencia como pilar fundamental, el desarrollo de proyectos educativos, el aprendizaje colaborativo…».

Así, el congreso se convirtió en un espacio de reflexión crítica, exploración e intercambio de conocimiento sobre la innovación educativa, en el que poder conocer, analizar y participar activamente en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Fue un foro organizado por docentes para docentes, ya que había una zona común en la que compartir transversalmente experiencias, conocimientos y activarlos en las metodologías diarias.

«Las conclusiones han sido muy enriquecedoras, al igual que los ponentes y las actividades que hemos podido disfrutar. Hay que dar la enhorabuena al Gobierno de Aragón y a la consejería de Educación, Cultura y Deporte por el gran trabajo en este primer congreso. Nos quedamos muy satisfechos con la programación que hubo y esperamos que tenga continuidad en los próximos años», indicó la presidenta de la Comarca de Valdejalón, Marta Gimeno.

Fuente de la Noticia:

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/la-cronica-de-valdejalon/colegios-invierten-innovacion-cambiar-sistema-educativo_1238677.html

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«Los alumnos que no compiten tienen una mejor salud mental»

Estados Unidos / 8 de octubre de 2017 / Autor: Ana Torres Menárguez / Fuente: El País

En los años 60 David Johnson (Indiana, 1940) y su hermano Roger comenzaron una cruzada contra el aprendizaje competitivo e individualista que imperaba en las escuelas de Estados Unidos. Su objetivo era dar la vuelta a la creencia de que solo los más aptos sobreviven y demostrar que el aprendizaje cooperativo era la clave para encajar en la sociedad, encontrar un empleo en el futuro y saber sobreponerse a la ansiedad. Fundaron el Centro de Aprendizaje Cooperativo de la Universidad de Minnesota y desde entonces han publicado más de 100 investigaciones y han formado a más de un millón de profesores de diferentes partes del mundo. Hoy tienen centros formativos en Shanghái, Japón, Noruega o España, donde se enseña una metodología desarrollada por ellos y construida sobre cinco pilares. 

Considerados los padres del aprendizaje cooperativo, los hermanos Johnson fueron los primeros en recopilar y contrastar más de 550 estudios publicados sobre el tema desde 1898 para elaborar después sus propias investigaciones, un trabajo por el que han recibido más de una decena de premios, entre ellos el Brock International Prize for Education en 2007, concedido por la Universidad de Oklahoma.

David Johson, profesor de Psicología Educacional en la Universidad de Minnesota, contestó a las preguntas de este diario en el I Congreso de Innovación Educativa celebrado hace dos semanas en Zaragoza y organizado por el Gobierno de Aragón, un foro de dos días al que acudieron 1.400 profesores para intercambiar experiencias sobre las últimas metodologías en el aula.

Pregunta. ¿Qué es el aprendizaje cooperativo y por qué se debería usar en las escuelas?

Respuesta. Mucha gente tiene una idea equivocada. Juntar a personas en la misma habitación, sentarlas en círculo y decirles que son un grupo no quiere decir que vayan a cooperar de forma efectiva. Es necesario que se den cinco elementos esenciales que son los que integran nuestra metodología. El más importante es la interdependencia positiva, que implica que todos los integrantes del grupo perciban que el éxito individual no se dará si no triunfan todos. Si uno falla, todos pierden. La clave es entender que los esfuerzos individuales no serán en beneficio propio, sino del grupo. Este método de trabajo consigue que las personas se preocupen por el éxito de los demás, un elemento básico para la convivencia. Si las escuelas promueven la cultura de ser el número uno, a la vez están animando a esos mismos alumnos a desalentar y obstruir los esfuerzos de los otros. En las competiciones solo ganan unos pocos.

P. Sus estudios han demostrado que la competitividad entre alumnos no mejora los resultados académicos. ¿Por qué sigue instalado ese sistema en las escuelas?

R. A mediados de los sesenta cuando Roger y yo comenzamos a interesarnos por el tema, la competitividad y el individualismo dominaban los sistemas de enseñanza en primaria, secundaria y en la Universidad. Era el llamado darwinismo social, que consiste en aplicar la teoría de la evolución de Darwin al campo educativo: los estudiantes tienen que aprender a sobrevivir en un mundo en el que unos se comen a otros y solo los más aptos sobreviven. En ese momento, el aprendizaje cooperativo era relativamente desconocido e ignorado por los educadores. Afortunadamente, hoy es una de las metodologías escogidas en todos los niveles educativos. Es muy raro encontrar a un profesor que no conozca este tipo de aprendizaje.

P. ¿Cuál es el principal problema que se da en las aulas?

R. Se ignora completamente la interacción entre los estudiantes. Los programas de formación del profesorado destinan la mayor parte del tiempo a enseñar a los docentes a lidiar con los alumnos y les muestran cómo deben reaccionar a los materiales de clase. Sin embargo, la interacción entre los alumnos es esencial y dice mucho de cómo aprenderán o de cuánta autoestima serán capaces de adquirir. No tiene sentido que los estudiantes compitan entre ellos para ver quién saca un sobresaliente y se sitúa por encima de los demás. Ese modelo ha caducado y hasta las empresas tecnológicas como IBM contratan a los que saben trabajar en grupo. A principios de los 2000 una investigación de una consultora señaló que el principal motivo por el que los estadounidenses dejan su trabajo es la falta de habilidades sociales de su jefe. El individualismo ya no vale.

P. ¿Por qué se les considera los padres del aprendizaje cooperativo? ¿Qué han aportado que no hicieran las investigaciones previas?

R. Se nos puede considerar los pioneros del aprendizaje cooperativo de la edad moderna, pero antes de nosotros hubo decenas de autores. El filósofo romano Séneca abogaba por este tipo de aprendizaje con afirmaciones como Qui docet discet, que quiere decir que el que enseña aprende dos veces. En el movimiento por la escuela pública de los Estados Unidos de comienzos del siglo XIX también hubo una fuerte defensa de esta corriente. No es algo nuevo. El hecho de enfrentarse a puntos de vista opuestos genera incertidumbre y conduce a la persona a buscar más información para conseguir una conclusión más refinada y razonada. Además, nuestros estudios demuestran que el alumno debe reestructurar la información para retenerla en la memoria y una forma de lograrlo es explicar algo en voz alta a un tercero.

P. De sus estudios se desprende que el aprendizaje cooperativo exige más esfuerzo y pese a ello resulta más atractivo para los estudiantes.

R. Los beneficios se pueden dividir en tres grandes grupos: un mayor esfuerzo para el logro, una mejora de las relaciones interpersonales y también de la salud psicológica. El cooperativo es más complejo que el individualista porque el alumno tiene que conectar al mismo tiempo con la tarea que debe realizar y con el grupo. Los miembros del equipo tienen que aprender a liderar, a decantarse por un punto de vista, a comunicar o a manejar los conflictos. Nuestras investigaciones demuestran que trabajan más duro cuando lo hacen en grupo que en solitario. Aumenta la retención de información, tienen mayor capacidad para desarrollar argumentos, mayor motivación para seguir aprendiendo después de clase y mejores estrategias para la resolución de problemas.

P. Parece que los estudiantes que cooperan saben manejar mejor su carácter y tienen mayor resistencia a la ansiedad. ¿Por qué?

R. Cada vez que dos estudiantes trabajan juntos, la relación cambia: se entienden mejor, se aceptan y se apoyan mutuamente tanto en lo académico como en lo personal. Cuando no compiten, mejora su salud mental; ganan autoestima y mejora su habilidad para lidiar con el estrés. El grado de vinculación emocional entre los estudiantes tiene un profundo efecto en su comportamiento en el aula. Cuanto más positiva es esa relación, menores son las tasas de absentismo y de abandono. El sentimiento de responsabilidad sobre el grupo incentiva las ganas de emprender proyectos de mayor dificultad y mejora la motivación y la persistencia para alcanzar una meta conjunta. El grupo se siente unido frente a ataques externos o críticas y crece el compromiso por el crecimiento personal y académico del resto de miembros del equipo. Los niños que requieren tratamiento psicológico suelen tener menos amigos y sus amistades son menos estables a largo plazo. La esencia de la salud psicológica es la habilidad de construir, mantener y modificar las relaciones con los demás para conseguir determinados objetivos. Los que no son capaces de gestionarlo suelen presentar mayores niveles de ansiedad, depresión, frustración y sentimientos de soledad. Son menos productivos y más inefectivos en combatir la adversidad.

Fuente de la Entrevista:

https://elpais.com/economia/2017/10/02/actualidad/1506942650_496359.html

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Estados Unidos: David Johnson, pionero del aprendizaje cooperativo: “La clave es entender que los esfuerzos individuales no serán en beneficio propio”

Estados Unidos / 8 de octubre de 2017 / Autor: Redacción / Fuente: The Clinic Online

“Si las escuelas promueven la cultura de ser el número uno, a la vez están animando a esos mismos alumnos a desalentar y obstruir los esfuerzos de los otros. En las competiciones solo ganan unos pocos”, dice.

En conversación con el diario El País, David Johnson, precursor en Estados Unidos de la educación basada en la cooperación, habla de este modelo que es todo lo opuesto a la competitividad que se promueve en casi todos los lugares del mundo.

“Mucha gente tiene una idea equivocada. Juntar a personas en la misma habitación, sentarlas en círculo y decirles que son un grupo no quiere decir que vayan a cooperar de forma efectiva. Es necesario que se den cinco elementos esenciales que son los que integran nuestra metodología. El más importante es la interdependencia positiva, que implica que todos los integrantes del grupo perciban que el éxito individual no se dará si no triunfan todos. Si uno falla, todos pierden. La clave es entender que los esfuerzos individuales no serán en beneficio propio, sino del grupo. Este método de trabajo consigue que las personas se preocupen por el éxito de los demás, un elemento básico para la convivencia. Si las escuelas promueven la cultura de ser el número uno, a la vez están animando a esos mismos alumnos a desalentar y obstruir los esfuerzos de los otros. En las competiciones solo ganan unos pocos”.

A propósito de que la competitividad no mejora los rendimientos de los alumnos, según sus estudios, se le consulta que por qué entonces se sigue privilegiando este método.

“A mediados de los sesenta cuando Roger y yo comenzamos a interesarnos por el tema, la competitividad y el individualismo dominaban los sistemas de enseñanza en primaria, secundaria y en la Universidad. Era el llamado darwinismo social, que consiste en aplicar la teoría de la evolución de Darwin al campo educativo: los estudiantes tienen que aprender a sobrevivir en un mundo en el que unos se comen a otros y solo los más aptos sobreviven. En ese momento, el aprendizaje cooperativo era relativamente desconocido e ignorado por los educadores. Afortunadamente, hoy es una de las metodologías escogidas en todos los niveles educativos. Es muy raro encontrar a un profesor que no conozca este tipo de aprendizaje”, responde.

La cruzada de David comenzó en los años 60 cuando, junto a su hermano Roger, Fundaron el Centro de Aprendizaje Cooperativo de la Universidad de Minnesota.

Fuente de la Noticia:

David Johnson, pionero del aprendizaje cooperativo: “La clave es entender que los esfuerzos individuales no serán en beneficio propio”

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España: Innovación como motor del cambio metodológico para mejorar el proceso educativo

España / 1 de octubre de 2017 / Autor: Redacción / Fuente: Interempresas

El I Congreso Internacional de Innovación Educativa, organizado por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, reunió los pasados 22 y 23 de septiembre a 1.400 personas en un encuentro para debatir sobre innovación y las nuevas metodologías en el ámbito educativo.

Expertos como María Acaso, Richard Gerver, David Johnson, David Cuartielles y César Bona convirtieron durante dos días a Aragón en referente internacional de la innovación educativa. En este foro de debate se sentaron varias claves sobre el momento actual y futuro de la innovación educativa y sus metodologías:

  1. La innovación educativa trata de mejorar el sistema, no lo transforma, y es la vía para lograr el cambio real en las aulas.
  2. El alumno está en el centro de este sistema, en el que docentes y familias tienen que trabajar juntos.
  3. La tecnología forma parte de la vida y no hay que dejarla fuera de las clases, ya que es una de las principales herramientas de aprendizaje. Pero nunca puede sustituir al profesor.
  4. La empatía o la gestión de las emociones son tan importantes como los contenidos en un colegio.
  5. La innovación no es un fin en sí mismo, debe tener la misión de desarrollar el potencial de los alumnos como seres humanos. Hay que darles herramientas para la vida.
  6. El objetivo del aprendizaje cooperativo es que cada miembro del grupo sea un individuo más fuerte.
  7. Las artes y el pensamiento artístico (‘Art Thinking’) son necesarios en la estrategia educativa para afrontar las incógnitas del siglo XXI: el ser humano es creativo por naturaleza y no hay que dejar de potenciar esta cualidad.
  8. Las administraciones deben estar comprometidas con la innovación educativa y el cambio metodológico.
  9. La educación representa la vida, por lo que en la escuela las asignaturas deben mezclarse. Los currículos deben ser flexibles e incorporar habilidades y competencias.
  10. Los profesores deben ser diseñadores de experiencias de aprendizaje. Deben ser capaces de hacer que los alumnos conecten lo que se les enseña con el mundo real, con sus vidas.

El congreso fue, además, un foro para difundir las metodologías innovadoras que están transformando la educación, como demuestran los 14 talleres programados, denominados ‘Tiempos de acción’, en los que los docentes pudieron conocer determinadas tendencias educativas y aplicarlas con un sólo objetivo: tener la capacidad de ponerlas en marcha de forma inmediata en el aula.

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María Acaso, una de las actuales líderes en España y Latinoamérica de la Revolución Educativa, durante su intervención en el Congreso.

Apuesta por la educación artística

“Para afrontar las incógnitas del siglo XXI, necesitamos situar las artes como una estrategia educativa. Por esta razón queremos identificar el Art Thinking como un marco de acción, incluso social. No es una asignatura que debamos aprobar, es un espacio político desde el que abordar las problemáticas contemporáneas para analizarlas y ver qué podemos hacer”. Así lo expuso María Acaso, una de las actuales líderes en España y Latinoamérica de la Revolución Educativa (#rEDUvolution), durante el Congreso.

Acaso explicó que debemos preguntarnos cómo puede ser que, cuando BlaBlaCar, Uber, Airbnb o Tinder han transformado por completo nuestras formas de vivir y de relacionarnos, “la mayoría de los contextos educativos permanezcan igual que hace muchos años” y apostó por la revolución artística a través del Art Thinking: “La educación artística nos convoca a repensarla en un momento en el que los mundos visuales que nos rodean no paran de crecer y de hacerse cada vez más complejos”.

Consciente de que “demandar que la verdadera innovación en la educación del siglo XXI pasa por la incorporación de las artes puede chocar con lo real”, Acaso explicó que “los cuestionamientos éticos deben recuperarse como base de los procesos de aprendizaje, y es en este proceso de restauración donde las artes cumplen su papel. Demos, por lo tanto, la bienvenida a repensar la educación a través de las artes”, matizó.

Fuente de la Noticia:

http://www.interempresas.net/Tecnologia-aulas/Articulos/196115-Innovacion-educativa-como-motor-del-cambio-metodologico-para-mejorar-el-proceso-educativo.html

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