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Las Mujeres y la Violencia en la Era de la Migración

Por: Lilia D. Monzo/Peter McLaren

Mujeres de toda América Latina están emigrando hacia el norte poniendo en riesgo sus vidas. El destino deseado es, lógicamente, Estados Unidos, esa gran central eléctrica que, a pesar de sus documentadas violencia y explotación históricas que continúan contra América Latina, sigue siendo capaz de crear esa confusión ideológica que alienta la esperanza en ese ilusorio “sueño americano”. Estas mujeres, al límite de la desesperación resultado de una pobreza, una necesidad y un miedo inimaginables, se arman del valor que solo las mujeres de color saben que tienen (lo tienen grabado a fuego en la piel y en el corazón como resultado de su historia de opresión) y comienzan un viaje que cambiará su vida para siempre.

Aunque históricamente siempre se ha tratado de un éxodo masculino, la emigración de mujeres al norte ha aumentado significativamente en los últimos años. Viajan para atravesar “la línea” con sus maridos, solas y, cada vez más, con niños pequeños. El año pasado vimos una oleada de mujeres sin papeles de América Central que cruzaron con sus hijos México hasta EE. UU. en busca de trabajo, de oportunidades y, en general, de una vida mejor. A menudo, se les hace creer que EE. UU. y, particularmente, la patrulla fronteriza están preparados para darles la bienvenida y no para restringirles la entrada (Joffe-Block, 2014).

Muchas de estas mujeres forman parte del medio millón de emigrantes y refugiados que huyen de la violencia, la extorsión y las amenazas de muerte. Suben a La Bestia o al Tren de la muerte (un tren de carga que transporta grano, maíz y chatarra que pertenece a una red de trenes que salen de la frontera entre México y Guatemala) en dirección al norte, hacia EE. UU., con muchos emigrantes afortunados por sobrevivir la agotadora travesía de 2333 km. (que puede durar semanas o incluso meses) que acaba en el sur de Florida. (Domínguez Villegas, 2014). Los que viajan apiñados en el techo de este monstruo vienen de países de Centroamérica como Guatemala, El Salvador y Honduras. Mientras el tren atraviesa el país, los emigrantes, con los nudillos blancos, se agarran a cualquier parte estable del techo del coche de carga para no caerse de cabeza al suelo. No se pueden proteger con nada de los elementos y no hay aire acondicionado para darles un respiro del calor sofocante. Además, la etapa mexicana de su peligroso viaje puede hacerles presa de bandas criminales como el Cártel de los Zetas y de funcionarios corruptos. A los cárteles se les conoce por las violaciones y los asesinatos, y suelen pedir rescate a familiares en EE. UU. Algunos temen quedarse dormidos tanto como a los Zetas, ya que caerse del techo del furgón puede suponer la pérdida de un miembro o de la vida.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la War on Drugs (“Guerra contra las drogas”), guerra que EE. UU. libra contra América Latina, ha provocado condiciones insoportables en las comunidades del sur de la frontera entre México y los Estados Unidos. Los influyentes cárteles de la droga suelen sobornar a los cuerpos de seguridad y cuentan con la ayuda del gobierno de los Estados Unidos y el de sus propios países, aun cuando los cárteles de la droga aterrorizan a comunidades enteras. Además, a este escenario de terror, hay que añadirle la situación de desolación económica experimentada por el pueblo. Algunas organizaciones estadounidenses y canadienses, siguiendo el TLCAN, han dado grandes pasos en la lucha contra las maquiladoras que pagan miserias por trabajos en condiciones inhumanas, mientras que otros han conseguido asegurar el apoyo del gobierno mediante castigos a pequeños granjeros, todo ello para llevar a cabo proyectos de desarrollo valorados en millones de dólares, así como la caída en picado de los recursos naturales de sus propios países. Así, el TLCAN, política económica neoliberal, ha sido devastador para las economías locales de Latinoamérica, basadas en un sistema del día a día entre las comunidades más pobres. Esta presión para emigrar al norte es una respuesta directa a la intensificación de la dura situación económica resultante de la actual fase neoliberal del capitalismo transnacional. Como cabría esperar, los Estados Unidos esconden sus manos llenas de sangre del escrutinio público y procuran crear una imagen de buen vecino que acude al auxilio de los países latinoamericanos cuando necesitan ayuda económica, una imagen que les permite continuar con la vigilancia de los asuntos de estos países y prepararse para acabar con cualquier posible movimiento socialista desde el primer momento. Es decir, las continuas migraciones hacia los Estados Unidos atienden a los intereses capitalistas y, por ende, al gobierno estadounidense. (Monzó, McLaren, & Rodriguez, prensa).

Lo que le espera a las mujeres y niñas en este viaje hacia el norte, ya sea viajando desde el vecino México o si han tenido que cruzar varias fronteras para llegar, es un cúmulo de violencia que, normalmente, continúa tras su llegada a los Estados Unidos. A pesar de que es difícil concretar el número exacto, diferentes informes indican que cerca del 80 % de las mujeres indocumentadas que cruzan la frontera son violadas durante el trayecto o una vez alcanzado su destino. Es frecuente que les digan a estas mujeres que esperen ser violadas –sí, que lo esperen. Ciertamente, las mujeres entrevistadas confiesan que les recomendaron tomar precauciones anticonceptivas frente a posibles violaciones. En algunos casos, las violaciones son parte del pago por el transporte a la frontera. En otros, tienen que prestar favores sexuales a cambio de protección frente a otros hombres (Goldberg, 2014).

Una vez que están en Estados Unidos, muchas mujeres descubren que el sueño americano no es más que una pesadilla, ya que su situación de indocumentada se convierte en una herramienta para explotarlas, abusar de ellas sexualmente o forzarlas a prostituirse, así como para otros tipos de abusos y humillaciones; todas ellas llevadas a cabo por sus empleadores, maridos o compañeros. Cada vez más, estamos más concienciados acerca de estas violaciones de los derechos humanos, de las migraciones, especialmente de las de las mujeres, y de otras atrocidades padecidas por las mujeres indocumentadas de Latinoamérica. De las agencias surge un nuevo enfoque del trauma psicológico con apoyos legales y económicos, espacio para la seguridad e intentos para concienciar no solo al público en general sino también a las mujeres y sus derechos en los Estados Unidos, así como los de aquellas que podrían emprender este viaje en Latinoamérica. Para nosotros, todos estos esfuerzos son necesarios. No obstante, no somos del todo optimistas en cuanto al potencial que esta información y conocimiento podrían tener para que las mujeres dejen de arriesgar sus vidas y su bienestar psicológico al viajar al norte. Cuando tus hijos se mueren de hambre y existe un mínimo rayo de esperanza para conseguir su bienestar, arriesgas todo por su supervivencia.

Estas mujeres se enfrentan a tres males distintos pero altamente relacionados. Uno de ellos es su vida en el capitalismo, donde los medios de producción pertenecen a unos pocos a cambio del trabajo de muchos y en el que se cometen bastantes atrocidades consideradas inevitables y a veces hasta están justificadas por la divina providencia. El segundo es una estructura patriarcal que se compara a la relación social de propiedad capitalista. En esta relación social, las mujeres son solo propiedades de los hombres y objetos de sus caprichos. Están deshumanizadas como seres menos racionales y por lo tanto, inferiores, en un intento de justificar su opresión y esclavitud. El sistema patriarcal sirve para controlar a las mujeres que producen lo que Karl Marx llamaba “la mercancía especial”, la nueva generación de trabajadores que permite asegurar el capital y la continuidad del sistema capitalista. Este sistema en la familia manifiesta la relación social de propiedad en la que el trabajador capitalista comienza a formarse (la capacidad del trabajo) (Brown, 2012). El tercer mal es el racismo, que, en relación con la inmigración, es un tema del que se habla en términos de actitudes nativistas y superioridad euroamericana, pero que, en realidad, es una respuesta a una estructura de supremacía blanca que se hizo racista para justificar la esclavitud, un sistema económico que benefició a los propietarios blancos de las plantaciones con mano de obra gratuita (Calinicos, 1993). El racismo divide a la clase trabajadora y evita que nos unamos en contra del capital. También sirve de cortina de humo para esconder el papel de las clases en la destrucción de comunidades de color (Monzó& McLaren, 2015).

Como marxistas, denunciamos la explotación y la violencia de las muchas mujeres de América Latina que solo intentan sobrevivir y mantener a sus hijos en medio de una economía política en la que su valor solo se tiene en cuenta en función de su potencial como capital. De este modo, el sustento de estas mujeres y sus hijos tiene poca importancia desde que existe un grupo de no trabajadores preparados y dispuestos a convertirse en trabajadores y subsistir como mano de obra alienada. Reconocemos que gran parte de los antagonismos que existen se producen a través del capital que sustenta el sistema, por lo que también se deben erradicar. Abogamos a favor de una praxis dialéctica en contra de las clases, el patriarcado, el racismo y el resto de antagonismos de tal manera que algún día podamos liberar al mundo de la existencia deshumanizadora que nos afecta a todos, aunque a algunos más que a otros. Trabajamos para crear una sociedad sin clases, un comunismo en el que la humanidad se reafirme a través de la libertad, la igualdad y el amor en todas sus formas de expresión. Aunque no podamos ver este desarrollo en el transcurso de nuestra vida, creemos que se trata de una utopía que parte de nuestra verdadera humanidad en la que nuestra responsabilidad va más allá de nuestro propio espacio y tiempo, por lo que hoy debemos actuar de acuerdo a las posibilidades de mañana.

De lo que ya debemos desconfiar es del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), una asociación comercial que incluye a otros 11 países de Asia y América (Strether, 2015). Es un componente económico y comercial del eje de la administración Obama en Asia. Cuando el 1 de enero de 1994 entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), los zapatistas mexicanos iniciaron sus levantamientos en Chiapas. A veces, el TPP ha sido considerado el TLCAN en sus pilares. Básicamente, se trata de un arma estadounidense para dictar condiciones económicas y comerciales por todo el pacífico asiático. Es una medida para desmantelar las medidas reguladoras nacionales, incluidas las que favorecen a las empresas públicas, y proteger los “derechos de la propiedad intelectual” de las empresas estadounidenses en sectores como el software, los medios de comunicación y los productos farmacéuticos. Implica la movilización de activos militares y políticos estadounidenses contra el creciente poder de China. Las otras 11 naciones que se han sumado a las negociaciones con el TPP son Japón, Australia, Nueva Zelanda, Brunei, Malasia, Singapur, Vietnam, Chile, Perú, México y Canadá.

Esto se podría convertir en la asociación comercial más grande del mundo, ya que englobaría al 40 por ciento de la economía mundial, una proporción mayor de la que dispone la Unión Europea. Es muy probable que participen otros países asiáticos como Corea del Sur, Filipinas, Tailandia e Indonesia. De todos es sabido que los Estados Unidos quieren retrasar el ascenso de China como potencia económica en la región del pacífico asiático. Japón, la tercera economía mundial, también podría unirse.

El TPP está configurado para que el imperialismo estadounidense pueda crear más posibilidades de iniciar conflictos regionales con China y Corea del Norte que involucren a Japón, Filipinas y Vietnam. El TPP criminalizará el intercambio no comercial de obras con copyright y según los críticos, creará nuevas penas para informantes y periodistas que accedan sin permiso a sistemas informáticos. El impacto que tendrá en la migración de todo el mundo, y en especial en las mujeres, solo se puede anticipar, aunque no será una historia agradable.

Referencias

Brown, H.A. (2012). Marx on gender and the family. Chicago, Il: Haymarket Books.

Callinicos, A. (1993). Race and class. London: Bookmarks.

Dominguez Villegas, R. (10/09/2014). Central American migrants and “La Bestia”: The route, dangers, and government responses. Migration Information Source. Extraído de: http://www.migrationpolicy.org/article/central-american-migrants-and-la-bestia-route-dangers-and-government-responses

Goldberg, E. (12/09/2014). 80% Of Central American Women, Girls Are Raped Crossing Into The U.S. The Huffington Post. Extraído de: http://www.huffingtonpost.com/2014/09/12/central-america-migrants-rape_n_5806972.html

Joffe-Block, J. (02/06/2014). Immigration rumors may be driving more women, children to cross border. Fronteras: The Changing America Desk. Extraído de: http://www.fronterasdesk.org/content/9650/immigration-rumors-may-be-driving-more-women-children-cross-border

Monzó, L.D. & McLaren, P. (Dic. 2014). Red love: Toward racial, economic and social justice. Truthout, Dic. 18. Extraído de: http://www.truth-out.org/opinion/item/28072-red-love-toward-racial-economic-and-social-justice

Monzó, L.D., McLaren, P., & Rodriguez, A. (prensa). Deploying guns to expendable communities: Bloodshed in Mexico, US imperialism and transnational capital – A call for revolutionary critical pedagogy. Cultural Studies/Critical Methodologies.

Strether, L. (25/04/2015). The TPP: Toward absolutist capitalism. Truthout. Extraído de: http://www.truth-out.org/news/item/30368-the-tpp-toward-absolutist-capitalism#

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/las-mujeres-y-la-violencia-en-la-era-de-la-migracion/

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Las cárceles del infierno en América Latina

10 de enero de 2017/Fuente: el mundo

Hacinadas, sin guardas que las controlen dentro y con circuitos propios de venta de sexo, seguridad o alimentos sería el perfil común de muchas cárceles latinoamericanas. Se ha puesto en evidencia esta semana en Brasil, donde han muerto casi un centenar de presos en enfrentamientos entre bandas rivales en cárceles de Roraima y de Manaos. La región más violenta del mundo según datos de la ONU de 2013, que señalan que el 36% de los asesinatos que ocurrieron en el globo pasaron en el continente, afronta su particular pandemia con un reto: que sus sobrepobladas cárceles dejen de ser una cantera de criminales donde se pisotean los derechos humanos.

El argentino Gustavo Fondevila, académico del Centro de Investigación y Docencia de México (CIDE) es una de las personas que más y mejor conoce las prisiones continentales. No sólo las estudia, entra en ellas, habla con los líderes de los penales, se cuela en la vida de los presos: «En El Salvador, una de las pandillas que controlaba el penal tenía su propio portavoz que controlaba las relaciones públicas y con el que nos reunimos para que nos permitiera entrar. Nos pidió un regalo para el líder», recuerda. ¿Qué le dieron? «Un balón firmado por Messi». El otro argentino universal, el Papa Francisco, le ha ayudado a abrir otras cancelas igual de complicadas y el miércoles pidió «condiciones dignas» en los penales.

De sus estudios, donde compara seis significativos países como son Brasil, Argentina, Chile, Perú, El Salvador y México, se desprenden dos cosas: las prisiones con menor índice de violencia entre los presos y las que tienen menor tasa de maltrato por las autoridades son las que controlan los reclusos. «Las peores cárceles son las que menos se golpea a los presos. ¿Tú golpearías a un pandillero? Se da una situación paradójica: los sistemas más garantistas y que mejor funcionan es donde hay mayor violencia de los custodios contra los presos. ¿Para qué golpear a alguien si el mercado (ilegal) funciona correctamente?», dice Fondevila.

Los números de la Encuesta a Población en Reclusión de Latinoamérica (PNUD) lo corroboran: en Chile o Argentina el tanto por ciento de reclusos que dice haber sido golpeado por guardas es del 18,7 y 14,5%, mientras que en Brasil y El Salvador, donde muchos penales están controlados dentro por grupos de delincuentes, es del 2,6 y 1,3%.

«El Gobierno criminal es más eficiente y exitoso en manejar la violencia que el Gobierno del Estado. Las pandillas dominan», explica Fondevila que da una sorprendente revelación: «Hay casi una relación inversa entre la tasa de homicidios a nivel nacional y los homicidios carcelarios. Por ejemplo, un país con tasa de crímenes casi europea como Chile tiene la tasa de homicidios más alta de la región dentro de la prisión; mientras que en otros países las cárceles son más tranquilas que las calles. En El Salvador, la tasa de homicidios nacional es más alta que la tasa de homicidios en los presidios».

Los datos que ofrece son contundentes: La tasa de homicidios -calculada sobre 100.000 habitantes- de Chile, Argentina y Perú es de un 3,5, un 5,5 y un 6,6, mientras que en prisión esa cifra se eleva a un 103,2, un 43,6 y un 51,1 respectivamente.

«Comparto el diagnóstico pero agregaría otro factor de importancia. La consolidación de un líder o banda dentro de una cárcel no significa que la violencia será siempre baja. Los equilibrios por su naturaleza son inestables, ya que las rivalidades internas pueden ocasionar reacomodos. Cuando esto ocurre, es de esperar una espiral de violencia. Esto lo hemos visto en muchas cárceles brasileñas y también en Honduras», dice también a EL MUNDO Marcelo Bergman, director del Centro de Estudios Latinoamericanos sobre Inseguridad y Violencia (Celiv).

El dominio de la cárcel por las autoridades es uno de los grandes retos. En muchos países su control es perimetral, de puertas para afuera, permitiendo ante la falta de recursos que sean los encarcelados los que impongan sus propias reglas dentro. «Hay mucha variación entre los distintos países. En Venezuela y El Salvador, por ejemplo, hay varias cárceles autogobernadas por los presos. En cambio en Chile y Perú, las autoridades tienen casi pleno control de lo que ocurre en sus pabellones», afirma Bergman.

Aquí se llega a situaciones surrealistas con cárceles en las que los líderes tienen jacuzzis, salas de fiestas, televisores y hasta puertas propias con llave instaladas por un cerrajero en sus celdas.

«En las cárceles masculinas de México circulan carpetas con fotos de mujeres presas y sus precios. Los custodios arreglan que se puedan encontrar en los túneles que unen las cárceles con los juzgados penales. Las visitas íntimas son otro negocio. Como hay solamente un par de habitaciones para miles de presos, los presos montan carpas con mantas en el patio central donde se puede tener sexo. Hay que pagarle a los que montan las carpas. El sexo es un negocio en todos los sentidos: hay gente que se dedica a cantar, escribir cartas de amor, montar las carpas, vender condones, cuidar los niños mientras se tiene sexo…», explica Fondevila.

A veces, sin embargo, esos líderes que usan la cárcel a su antojo son criminales de cuello blanco y no violentos pandilleros. El año pasado en Colombia, en la Cárcel de la Picota de Bogotá, las fuerzas de seguridad tuvieron que retomar el control del penal tras denunciarse que importantes políticos y contratistas encarcelados habían colocado cerraduras en las puertas y remodelado y ensanchado sus celdas en las que habían hecho salas de visita y hasta zonas de juego para sus hijos. «El ex senador Juan Carlos Martínez, vinculado a los paramilitares y el narcotráfico, celebró su fiesta de cumpleaños durante dos días con 34 invitados en su lujosa celda«, denunciaron los medios.

La comida y atención médica mejora también, explica Fondevila, cuando es gestionada por los presos. «Las cárceles con los mejores niveles de comida son las de Brasil y El Salvador. Esto es posible porque no se trata de comida servida por el servicio penitenciario sino ingresada por las familias de las personas privadas de la libertad. Cuando no sucede esto, la calidad baja de inmediato. En El Salvador vi que entregaban bolsas con cabezas de gallinas para cocinar», señala Fondevila.

«Otro punto interesante es que la comida no está organizada por el servicio penitenciario. En muchas unidades, los presos/as se cocinan a sí mismos. Y es bastante habitual que las familias vivan fuera de la prisión, literalmente, e ingresen a diario a la hora de la comida. En una cárcel de Oaxaca, en México, la familia vive con el preso en el patio en una choza con mantas y cartones. La mujer cocina a diario y los niños salen a la escuela y regresan por la tarde a la prisión», añade el investigador del CIDE.

«Las peores cárceles tienen los mejores servicios médicos: las pandillas hacen ingresar medicamentos», dictan los números del español Carlos Vilalta, el responsable de elaborar las complejas estadísticas que maneja Fondevila. La comparativa de los seis países mencionados según la encuesta PNUD tampoco deja dudas: El 39,6 y el 29,4% de los presos brasileños y salvadoreños tienen agua potable por el 20,8 y 5,3 que disfrutan en Argentina y Chile.

Las violaciones sexuales es otro parámetro donde el férreo control ejercido por el grupo dominante supone un freno. «De nuevo, las tasas de victimización sexual más graves están en los sistemas que mejor funcionan o al menos, que no tienen pandillas controlando el interior de las cárceles. En los sistemas penitenciarios donde hay altas tasas de victimización sexual generalmente los custodios informan a los otros presos de aquellos que fueron condenados por asaltos y agresiones sexuales que son inmediatamente victimizados», explica Fondevila.

Los tabús para reconocer las violaciones son fuertes y los presos admiten haber sido violados en un 2,3 y un 1,3% máximo, en Argentina y Chile, mientras que sí confirman que han visto como violaban a otros reclusos en un 11,9 y un 10,5% en los mismos países. Los terribles penales brasileños y salvadoreños, donde las condiciones de vida son infrahumanas desde un punto de vista de hacinamiento y servicios estatales, son de nuevo los mejor parados: sólo un 3,4 y un 4,5% de presos salvadoreños y brasileños manifiesta haber asistido a abusos sexuales.

Evidentemente, los datos de victimización y delitos de estos seis países tienen una respuesta basada en una violencia superior, que lo cubre todo, formada por las temidas y organizadas pandillas salvadoreñas Barrio 18 y Salvatrucha-13 o las brasileñas Primer Comando da capital o Comando Vermelho. Su régimen de terror y control del territorio impone una paz a su antojo que sólo se ve inquietada cuando aparece algún grupo rival a disputar la plaza. Mientras, hacen hasta desaparecer los cadáveres de los pocos que desafiaron su poder.

El problema del hacinamiento

«En El Salvador cuando deciden matar a una persona, se elige a los asesinos que generalmente usan cuchillos fabricados con flejes de hierro (láminas pequeñas arrancadas de las puertas) que matan en pocos segundos a la persona acuchillándola varias veces en el corazón. Después están los deshuesadores que se encargan de separar en pocos minutos toda la carne de los huesos. En ese momento, intervienen los «picadores» que reducen toda la carne a pequeños trozos que caben por el agujero del excusado que está en la esquina de las celdas. Por último, interviene otro grupo que seca los huesos y se dedica a aplastarlos hasta que queda una arena gruesa que se desperdiga en el patio central de la unidad penitenciaria», dice Fondevila.

Por último, el hacinamiento carcelario es quizá el gran problema. Las calles se «limpian» sin capacidad para juicios justos ni para contener a una población reclusa que no para de crecer. La investigadora mexicana Elena Azaola presentó un informe titulado la «Situación de las prisiones en América Latina» en el que destacaba las acciones que a su juicio había que tomar para aplacar el ingente problema carcelario: «Reducir el uso excesivo y desproporcionado de la pena de prisión incluyendo penas alternativas por delitos menores y recuperar el control de las prisiones por el Estado», fueron algunas de sus conclusiones.

Según datos de 2014 del Centro Internacional de Estudios Penitenciarios de la Universidad de Essex, sólo Puerto Rico, con un 88%, tiene en todo el continente sus penales por debajo del 100% de ocupación. Haití está en un 416%; Salvador en un 320 y Venezuela en un 270 de la capacidad total de esas cárceles.

«En El Salvador en una celda duermen en tres niveles: en el suelo los recién llegados, sobre unas tablas horizontales los siguientes y los más importantes en unas hamacas que ya casi pegan al techo y donde es casi imposible respirar», dice Fondevila.

¿Son las cárceles de Latinoamérica un almacén de delincuentes sin posibilidad de reinserción? «Hay grandes diferencias entre ellas. No solo varían en los niveles de hacinamiento sino en el tipo de programas de reinserción. Las condiciones en las cárceles del triangulo norte de América Central son deplorables, en cambio las de Argentina, aun con serios déficits, están infinitamente mejor», responde Bergman.

Los menores de 30, más posibilidades de delinquir

¿Qué apoyos hay tras cumplir la condena? «En general un preso que sale de la cárcel antes de los 30 años tiene grandes posibilidades de volver a delinquir. Los casos más exitosos son las granjas penitenciarias que alojan presos menos peligrosos. Hay poquísimos programas que atiendan a los internos recientemente liberados en los primeros meses críticos», responde el director de Celiv.

«Un solo dato es absolutamente revelador: en Europa del Norte se gasta en promedio alrededor de 110-112 dólares diarios por cada persona privada de la libertad, en EEUU se gasta aproximadamente 80-85 dólares, en México se gasta 10-12 dólares y en El Salvador entre 3-4 dólares. Estos números reflejan las abrumadoras diferencias entre los sistemas carcelarios de los diferentes países», concluye Fondevila.

Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2017/01/07/5866897e46163fc55e8b4595.html

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Las pruebas de virginidad, un azote para las afganas

Asia/Afganistán/10 de enero de 2017/Fuente y autor: la gaceta/Zahra Nader y Mujib Mashal/

Una acusación de adulterio no comprobada había enviado a una turba a perseguir a una muchacha y al joven con el que se la había relacionado. La multitud prendió fuego al auto en el que fueron encontrados en Kabul (Afganistán). Apenas lograron escapar, pero la Policía pareció más interesada en la acusación a la chica que en la violencia. Por eso dieron con ella y la arrestaron unas horas después. “Ya que había sospecha de relación sexual, enviaron a la muchacha con un médico forense para que realizara una prueba de virginidad”, reveló Fraidoon Obaidi, jefe del Departamento de Investigación Criminal.

El episodio se produjo meses después de que el presidente Ashraf Ghani hubiera prometido a activistas de derechos humanos que las pruebas forenses de virginidad -un examen invasivo para verificar si el himen está intacto- serían abolidas como procedimiento oficial. Años antes, estudios y grupos de derechos humanos habían desacreditado la práctica por completo, considerándola inválida y equivalente a abuso sexual.

La realidad es que pese a los esfuerzos para proteger a las mujeres y a las niñas afganas, los exámenes siguen siendo ordenados por los funcionarios, agravando el trauma para quienes han sido violadas o sometidas a otro tipo de abusos.

El principal centro médico forense en Kabul realizó 42 pruebas de virginidad durante el primer semestre de 2016. Durante 2015 fueron 80 pruebas en total. El número es más alto, dado que es difícil seguir los registros oficiales en todo el país. Una subestación de Policía en Kabul envió 26 casos de “crímenes morales” -que incluyen los casos de violación- a medicina forense en 2015, y la mayoría involucró pruebas de virginidad.

“La prueba de virginidad ha sido prohibida. Sin embargo, es una antigua práctica usada erróneamente por las autoridades ejecutoras de la ley, especialmente la Policía”, observó el Poder Ejecutivo afgano en un comunicado.

La declaración reconoció, sin embargo, que esas pruebas seguían realizándose. “Aunque está mal, va a llevar algún tiempo que sean suspendidas y eliminadas. Pero estamos decididos a cambiar esta práctica”, apuntaron voceros del presidente.

Un problema cultural

Históricamente, los esfuerzos para alterar el estatus de las mujeres en una cultura profundamente machista han producido fuertes reacciones adversas. Eso se refleja en las extendidas y agresivas críticas que dicen enfrentar las mujeres afganas que trabajan, y también en la percepción de que el apoyo básico y general a los derechos de la mujer ha descendido en los últimos años.

Un estudio reveló que las pruebas de virginidad eran tan rutinarias que la Justicia seguía ordenando que las víctimas de abuso doméstico pasaran por el procedimiento.

“Las circunstancias de la prueba de virginidad nunca son humanas -enfatizó Soraya Sobhrang, de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán-. Al realizar las pruebas de virginidad, nadie pide el consentimiento de la víctima o la sospechosa; 99% de las pruebas de virginidad se realizan por la fuerza y sin consideraciones sobre su legalidad”.

El temor a la devastación social también ha dado paso a empresas clandestinas que prometen reparar hímenes por unos 1.500 dólares, una fortuna en Afganistán.

En una entrevista con The New York Times, una mujer, que tuvo miedo de permitir que se usara su nombre, describió cómo había buscado el procedimiento de reparación para ocultar a su prometido que había tenido relaciones sexuales antes. “Es un gran problema en Afganistán -explicó-. Si tu himen está roto es el fin; caes en el infierno”. Pero el costo era demasiado alto y decidió que tenía que decírselo a su prometido. Él canceló el compromiso y demandó que la familia de ella le pagara todo lo que había gastado durante el noviazgo.

Fuente: http://www.lagaceta.com.ar/nota/714359/educacion/pruebas-virginidad-azote-para-afganas.html

Imagen: https://roxanalevinson.files.wordpress.com/2008/12/beating5.jpg?w=535

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Asignatura pendiente

Por: Ana Lilia Herrera Anzaldo

Erradicar de raíz la discriminación, la violencia y los feminicidios es un tema de formación.

En la antesala de la segunda década del siglo XXI, va siendo hora de que nuestro país erradique, para siempre, cualquier práctica de inequidad o desigualdad motivada por el género.

Ello exige la premisa fundamental de fijar que la fuerza y la talla no son símbolo de superioridad, pues los seres humanos nos convertimos en una especie superior no por nuestra fuerza, velocidad o agudeza de los sentidos, sino por la inteligencia. Lo relevante es ejercitar la razón.

El propósito de la igualdad entre hombres y mujeres, y los principios de no discriminación están orientados a destacar la dignidad del ser humano y establecer los valores de las personas como un baluarte para la vida y para el desarrollo social, tomando en cuenta un ámbito cultural y educativo que otorgue mejores condiciones sociales a la gente.

Son muchos los documentos y manifiestos que a lo largo de la historia se han esmerado en proclamar la equidad de la mujer respecto al hombre, tal como la Carta o Declaración Internacional de los Derechos Humanos, la cual expone la necesidad de un pleno desarrollo y progreso de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad.

Hoy, en México y el mundo, tenemos marcos normativos, información e indicadores que ya desagregan por género diferentes fenómenos, pero erradicar de raíz fenómenos como la discriminación, la violencia y los feminicidios es un tema de formación.

La desigualdad social no es superioridad. Se debe de convencer de que el rico no es superior al pobre, o el blanco sobre el moreno, el más instruido sobre el menos educado; el católico sobre otras religiones; el que nació aquí sobre el que nació allá; el mestizo sobre el indígena; el religioso sobre el ateo; el sano sobre el enfermo; el capacitado sobre el discapacitado; el joven sobre el viejo; o el adulto sobre el niño. La igualdad debe ser un horizonte en todos los ámbitos.

Es urgente, desde la escuela, fijar la idea de que los hombres y las mujeres somos y seremos diferentes, pero ello no nos hace superiores o inferiores entre nosotros. La percepción y la inequidad son construcciones sociales que reclaman con urgencia cambios sociales dirigidos, como el que se logró con la política de población implementada en nuestro país en la década de los años 70 y que redujo de manera notable el número de hijos por pareja.

Así como las máquinas no pueden estar construidas de partes iguales, la sociedad se compone de seres diferentes que, en conjunto, deben perseguir el mismo fin: el bienestar de todos. Equidad no es que todos hagan lo mismo, sino que todos nos pongamos de acuerdo en función de nuestras capacidades y habilidades.

La inequidad de género que aún persiste en diversas regiones de nuestro país es –a querer o no– una forma de discriminación. Es urgente consolidar la idea de que el tratamiento subordinado de la mujer es una forma de discriminación tan atroz como la discriminación racial, religiosa, de clase o por alguna discapacidad.

Sin duda, hoy debemos plantearnos la formación en valores y en la defensa de nuestros derechos como personas desde el hogar, pero la escuela debe constituirse en una plataforma de inclusión, solidaridad y promoción de la igualdad.

El objetivo es extender la igualdad y el respeto de nuestros derechos a todos los campos de la vida social, empezando por la relación hombre-mujer, a través de asignaturas que desde la educación básica eduquen para lograrlo.

Por ello, hoy resulta indispensable una auténtica herramienta de cambio en el desarrollo de mujeres y hombres, como la implementación de una estrategia educativa transversal en materia de derechos humanos de las mujeres y perspectiva de género, que se centre en transformar los patrones culturales y enseñe a las niñas, niños y adolescentes, entre otras cosas, a identificar la violencia, a no generarla y a denunciarla.

Fuente: http://www.vanguardia.com.mx/articulo/asignatura-pendiente

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África: Pymes que se comprometen con la infancia vía Unicef

África/06 de Enero de 2017/guiaongs.org

La iniciativa Multiplica por la Infancia es una idea de Unicef, un programa que tiene como objetivo que pequeñas y medianas empresas movilicen recursos a favor de la educación de los niños en África en función de sus posibilidades. Una de las que ha confiado en este programa es la burgalesa Gambastar, que suma con 2017 su quinto año consecutivo apostando por mejorar la situación de los pequeños africanos.

Gambastar va a proporcionar recursos que irán destinados a Escuelas para África. Esta acción se desarrolla en 13 países del continente: Angola, Etiopía, Madagascar, Malí, Burkina Faso, Guinea Bissau, Malawi, Mozambique, Sudáfrica, Níger, Ruanda, Zimbabwe y Sierra Leona. Se lleva a cabo en colaboración con la Fundación Peter Krämer y la Fundación Nelson Mandela, unidas las tres para trabajar por una mejor educación de estos pequeños que les supondrá acceder a mejores oportunidades de futuro.

Multiplica por la Infancia de Unicef lleva funcionando más de diez años. Una década de trabajo destinado a mejorar la formación de los niños. En este tiempo han participado en la misma más de 30 millones de niños y niñas que así han podido estudiar en estas escuelas amigas de la infancia. Estas se encuentran equipada con instalaciones de calidad, materiales adecuados, profesores bien formados y programas que se han adaptado a estos estudiantes especiales, con necesidades diferentes al resto y con otro nivel formativo.

Unicef se caracteriza por cuidar a la infancia a diferentes niveles y en esferas diversas. Una de ellas es la relativa a la formación. Se considera que hay que dar una educación a todos los peques, que tienen derecho a ir a la escuela como medio para superar el círculo vicioso de pobreza, abusos y discriminación. De ahí que una parte importante de las acciones de la ONG vayan destinadas a cuidar este tema y es por ello que acciones como Multiplica por la Infancia son importantes, pues sin recursos difícilmente pueden llevarse a cabo este tipo de actividades tan necesarios para los más jóvenes.

Gambastar, como reseñamos anteriormente, no es la primera vez que forma parte de esta campaña. Ya ha colaborado en otros momentos con Unicef, como sucedió con el caso de la emergencia de Haití. Realizó una acción para movilizar fondos entre sus empleados.

 Fuente: http://www.guiaongs.org/noticias/pymes-se-comprometen-la-infancia-via-unicef/
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Cuba: Experiencia inolvidable de la Educación Especial con Fidel

Cuba/06 de Enero de 2017/Radio Cubana

El 4 de enero de 1962 se creó el Departamento de Enseñanza Especial, momento que marca el inicio del sistema cubano de esa enseñanza. Aquí no había nada de eso. Ya en el curso 1977-78 se inició el plan de perfeccionamiento de la educación especial. Por esta época se inició también el desarrollo de los equipos necesarios».

Así recordaba Fidel el 4 de enero de 2002, al dejar inaugurada la Escuela Especial para niños autistas Dora Alonso, en Ciudad Escolar Libertad, La Habana. Acontecimiento que cubrí como reportera en una tarde muy fría, a través de una transmisión en vivo por la emisora Radio Rebelde.

Previo al comienzo del acto, el máximo líder de la Revolución realizó un extenso recorrido por los salones, aulas y otros espacios de la escuela para conocer en detalles sus peculiaridades. Así conoció de cerca la maravilla que resultó la nueva institución que tenía ante sí.

El intercambio con los maestros y especialistas duró más de media hora por lo que llené el espacio en el dial hablando sobre las características de la discapacidad, orígenes, causas y cómo la educación temprana permite que los niños tengan un mayor validismo para, con el tiempo, incorporarse de forma activa a la sociedad.

Fidel explicó algunas de las características claves de la discapacidad: «Un trastorno generalizado del desarrollo, caracterizado por su aislamiento, problemas cognitivos, comunicativos, sociales y del comportamiento» -estas no son palabras mías, sino de los técnicos que nos proporcionaron este material-, «unidos a un repertorio sumamente restringido de actividades e intereses, generalmente repetitivos y estereotipados».

«Este tipo de escuelas o el tratamiento del problema es costosísimo en el mundo». Me decía el responsable de la educación especial que habló allí. «Ya que en un país desarrollado puede costar siete mil, ocho mil o 10 mil dólares mensuales la atención de uno de los alumnos que padecen este problema, cuando sus familiares pueden pagarla».

En su discurso también les dijo a padres y directivos presentes: «Por esta época se inició también ya el desarrollo de los equipos necesarios. No quisiéramos omitir ninguno, voy a mencionar sólo, por ejemplo, el video-voz, los equipos de Medicid, Neurónica y más recientemente el Audic, que se desarrollaron para distintos fines y que hoy constituyen un importante apoyo para esta enseñanza».

«Hay otras consideraciones en torno a la importancia de la aplicación de una serie de programas que son verdaderamente impresionantes. Cito solo, por ejemplo, las escuelas de ciegos, dotadas con programas y equipos para el aprendizaje de la computación y las comunicaciones a través de la computación. En esta misma escuela hay cinco máquinas que tienen distintos usos».

Fidel les explicó que en todos los pedagógicos del país se estudiaba la licenciatura en educación especial y que se contaban, además, con círculos infantiles, salones y aulas especiales, hospitalarias en escuelas primarias, 15 círculos mixtos, 32 hogares para niños sin amparo filial y algunos alumnos reciben atención en sus casas por maestros ambulantes.

Les aclaró a todos que la educación especial era realmente todo un sistema. «Se garantiza la atención integral pedagógica, psicológica, física, médica y laboral a todos los niños con necesidades educativas especiales. Se atienden también en escuelas especiales los niños que son sordomudos y ciegos, esos tienen las dos características».

«Aquí se expresa la especial vocación de la mujer para trabajos tan abnegados, que requieren de un sentimiento maternal, como son las labores que desempeñan en estas escuelas».

«Nosotros hemos visto a los maestros, a los especialistas atendiendo a los niños, y se comprende perfectamente que requieren una atención muy especial. Me parece que una de las cosas más humanas que pueden observarse es una escuela como la que acabamos de ver ahora, y con toda razón alguien habló aquí de la abnegación de los maestros. Hay que ser personas verdaderamente consagradas al servicio de los demás; uno puede apreciar, cuando los ve ahí con su alumno, el incesante trabajo, el esfuerzo, y, además, la infinita satisfacción que experimentan cada vez que logran un avance. Es muy humana porque, principalmente, tienden a lograr que el niño y el adolescente se preparen y se adapten a convivir y a comunicarse, que son los dos problemas principales que los afectan».

Recordaba Fidel en esa ocasión la participación en las olimpiadas de los alumnos de estas escuelas, y la asistencia de más de 40 mil atletas con discapacidad mental. Mencionó sus resultados y medallas alcanzadas.

Dijo, además, que en 1990 surgió, por acuerdo de los participantes en el Congreso de Pedagogía en el país, el Centro de Referencia Latinoamericano para la Educación Especial.

«Desde que comenzó la batalla de ideas y las nuevas medidas relacionadas con la educación y la cultura -afirmaba Fidel- todos los nuevos medios se han ido aplicando a las escuelas especiales. También se están aplicando los programas de informática, y han demostrado ser un instrumento excelente para este tipo de enseñanza».

En el grupo de las primeras 67 escuelas dotadas con las 312 máquinas que hoy están funcionando, se incluyen las escuelas de ciegos y sordos, la escuela para limitados físicos motores y las escuelas de conducta en la capital. Está prevista la instalación de otras 851 máquinas en el presente curso escolar, con lo cual el programa de informática beneficiará a la totalidad de las escuelas.

«Hoy aquí hemos tenido el privilegio de visitar e inaugurar una de las más humanas de las instituciones para atender a seres humanos y, de cierta forma, con la experiencia que aquí se adquiera, estaremos ayudando, poniendo un granito de arena en la solución de los problemas en los otros países».

«Ya se dijo que nuestro país era centro de referencia en América Latina sobre enseñanza especial; pero les aseguro que puede hablarse de un centro de referencia mundial. Trato de pensar y no recuerdo nada ni parecido a lo que en nuestro país se ha hecho en este tipo de educación. Y muy conscientes, como estamos, de que es muy poco y también de que estamos avanzando rápidamente en este campo, sí, Cuba se convertirá en centro de referencia del mundo, y no solo en esto, sino en otras muchas cosas».

Con la presencia de Fidel, la inauguración de la escuela especial Dora Alonso, para niños autistas de Ciudad Escolar Libertad, constituyó el 4 de enero del 2002 una experiencia inolvidable.

Fidel lo ratificó en su discurso cuando afirmaba: «Estas escuelas ayudan a reducir los sufrimientos y muchos de los problemas los resuelven, y cualquiera que sea el dolor de tener un hijo con alguna dificultad, saber que toda la sociedad se preocupa por ese hijo y que la nación invierte los recursos que sean necesarios en ayudarlos, constituye una importante compensación de sus sufrimientos».

Fuente: http://www.radiocubana.cu/la-opinion/16268-experiencia-inolvidable-de-la-educacion-especial-con-fidel

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¿El fin de los beduinos?

The New York Review of Books

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

Una forma de contar la historia de Oriente Medio en su conjunto es describir la lucha endémica entre los nómadas itinerantes y agricultores campesinos asentados; una lucha ya atestiguada en documentos mesopotámicos antiguos. Durante siglos todos los regímenes políticos de la región han intentado, con éxito variable, llevar a los beduinos a asentarse en la tierra. Pero en Israel y en los territorios ocupados vemos, junto con esta política familiar, los persistentes intentos de desarraigar a las poblaciones beduinas que ya se han asentado en la tierra, a veces desde generaciones, y que por lo general tienen reivindicaciones claras a la propiedad de estos sitios.

Hoy en día, la mayor parte del valle del Jordán, sin duda uno de los paisajes más deslumbrantes del planeta, está situado en lo que se conoce como la zona C del territorio palestino ocupado. Esto significa que, con la excepción de la antigua ciudad de Jericó y sus alrededores (que se encuentran en la zona A, bajo el gobierno palestino), el valle está bajo directo y exclusivo control de Israel, en lo militar, legal y político, y también gran parte de ese territorio está absorbido por los asentamientos israelíes o han sido reservados para el futuro de los asentamientos israelíes. También significa que una población palestina de unos 15.000 beduinos que se establecieron en el valle está tácitamente destinada a la expulsión.

Según los acuerdos de Oslo, la división de Cisjordania en tres zonas diferentes fue concebida como una etapa preliminar que conduciría finalmente al cese de la ocupación israelí y la consecución de un estado palestino. La política del actual gobierno israelí parece estar dirigida a la anexión a Israel del conjunto de la zona C, que constituye más de la mitad del territorio de la Ribera Occidental; este objetivo fue declarado expresamente y en repetidas ocasiones por el ministro de Educación, Naftali Bennett, jefe del ultranacionalista partido Hogar Judío y una fuerza importante en la coalición del primer ministro Benjamin Netanyahu. Como resultado, ahora estamos presenciando en el valle del Jordán un proceso acelerado de lo que debe ser, me temo, llamado limpieza étnica. No es un término que uso a la ligera.

Permítanme mostrarles lo que esto significa en términos humanos. Abu Rasmi Ayyub es un pastor que vive con tres generaciones de su familia extendida en una pequeña aldea, -en realidad sólo un aglomerado de tiendas de campaña y corrales de ovejas-, llamada al-Hammeh, hacia el borde norte del valle, sólo a unas pocas millas de la frontera con Israel en el cruce a la ciudad de Beit Shean. Tiene unos sesenta años y presenta una imagen de gran dignidad y serenidad. La familia de Ayyub traza sus antepasados ​​en la tierra antes de la época otomana, por lo menos a mediados del siglo XIX. Ahora, los históricos pastos de la familia Ayyubs’, al lado de al-Hammeh, se están convirtiendo rápidamente en inaccesibles para ellos debido a la expansión del asentamiento israelí de Givat Sal’it.

Hasta hace unas semanas, al-Hammeh, con sus tiendas de campaña y unos rediles, era un punto minúsculo en el desierto, luchando por sobrevivir, sin comodidades básicas, incluyendo falta de agua corriente. El 27 de septiembre, la Administración Pública, que es la autoridad de ocupación israelí, una unidad del ejército demolió toda la aldea, dejando a la familia Ayyub sin refugio del calor abrumador del día y el frío continuamente intensificado de la noche. Octubre es también el momento del parto anual para los rebaños, así que había muchos corderos jóvenes expuestos al calor y frío; que rápidamente comenzaron a morir. Hay muchas razones para creer que el ejército eligió deliberadamente esa temporada. Las demoliciones son un importante instrumento de despojo en la ocupada Cisjordania.

 

Mapa de Cisjordania; La zona C, de color verde oscuro, es controlada por Israel y constituye el 60 por ciento de la tierra. B’Tselem

El 3 de noviembre al-Hammeh fue reconstruida y por unos pocos días parecía, si no normal, al menos de alguna manera habitable. Cuatro días después el ejército volvió a demoler todo una vez más y esta vez también confiscó las tiendas de campaña y cualquier cosa de valor o utilidad que quedaba. Mientras tanto los vecinos israelíes en Givat Sal’it han establecido un nuevo puesto de avanzada, ilegal incluso bajo la ley israelí, cuidadosamente situado para bloquear la única ruta viable de los beduinos a sus zonas de pastoreo. Los voluntarios de Ta’ayush, grupo activista de paz árabe-judío del que he sido parte durante los últimos dieciséis años, vieron el puesto de avanzada pelado en sus comienzos, sólo fragmentos de un marco de madera y una pequeña cabaña unifamiliar. Se lo dijimos a la policía y la administración civil, que envió agentes para ver lo que estaba ocurriendo. Estos agentes llegaron, tomaron fotos con sus iPads, y estaban dispuestos incluso a reconocer que el puesto era ilegal. Mientras tanto, Givat Sal’it II continuó creciendo. En menos de un mes, tenía cuatro edificios permanentes, varios residentes, y un enlace con el sistema de agua de Israel y de la red de energía eléctrica, todo esto con la complicidad silenciosa de las autoridades. Pronto también tendrá soldados que custodian.

Lo que sucedió después es emblemático de cómo funciona la ocupación de toda Cisjordania. El 17 de noviembre, los beduinos Ayyub, sus casas y corrales de ovejas ahora destruidas por segunda vez, decidió instalar una carpa de protesta no lejos del nuevo puesto. El destino de una tienda de campaña palestina, vieja o nueva, es diferente a la suerte de un puesto de avanzada ilegal israelí. A las pocas horas, llegaron soldados y rápidamente pasaron por su repertorio estándar de gases lacrimógeno, granadas de aturdimiento, balas de goma y gas pimienta (a partir de mi propia experiencia, puedo decir que el spray de pimienta es el peor de los casos si llega a los ojos). Curiosamente, todos los relatos de los testigos coinciden en que entre los soldados, las mujeres reclutas eran, con mucho, lo más salvaje. Las granadas de gas lacrimógeno y paralizantes iban dirigidas directamente contra los activistas, una práctica potencialmente letal prohibida oficialmente por el ejército. Seis palestinos fueron hospitalizados, y dos activistas israelíes fueron detenidos, uno de ellos gravemente golpeado por la policía durante su detención.

Sin hilar demasiado fino en este punto: los colonos israelíes tienen licencia libre para robar más y más tierra y los legítimos propietarios de estas tierras son brutalmente expulsados. Tal proceso se expone con todo detalle en un reciente informe de B’Tselem , la organización israelí de derechos humanos, que trata de la Ribera Occidental en su conjunto. Teniendo en cuenta que las políticas de Israel han sido particularmente devastadoras para las comunidades semi-nómadas en la zona C, los autores observan:

Tal como años de seguimiento de B’Tselem y otras organizaciones han demostrado, las fuerzas de seguridad israelíes regularmente permiten a los colonos asaltar a los palestinos y dañar su propiedad. De hecho, a veces los soldados salvaguardan a los colonos en este tipo de situaciones, proporcionando apoyo y, en ocasiones, incluso tomando parte en el asalto. Todo esto se ve agravado por un sistema de aplicación de la ley ineficaz que no realiza ninguna acción en contra de los delincuentes y no logra justicia para las víctimas. De acuerdo con las cifras recogidas por la organización israelí de derechos humanos Yesh Din, un 85 por ciento de todas las investigaciones sobre incidentes de daño causado a los palestinos (asalto físico, incendio, daños a la propiedad, destrozo de árboles, y toma de la tierra) son cerradas debido a fallas en el procedimiento de la policía. Hay solamente un 1,9 por ciento de probabilidad de que una denuncia policial presentada por un líder palestino llegue a la condena de un ciudadano israelí.

¿Cuánto tiempo más logrará al-Hammeh quedarse? ¿Quién puede decir? Ta’ayush está haciendo todo lo posible para ayudarlos. Las demoliciones de viviendas son sólo uno de los cuatro medios principales para su destrucción. La continua expansión de asentamientos judíos es el segundo. Menos del 6 por ciento del Valle del Jordán está ahora disponible para residencia de los palestinos (esta pequeña área residual está en las zonas A y B, que están fuertemente construidas y deja poco o ningún espacio para construcción adicional). Es prácticamente imposible para los palestinos obtener permisos de construcción en cualquier lugar de la zona C.

En tercer lugar, está la confiscación de los medios básicos para la supervivencia, como los tractores, por ejemplo. En Ras al-Ahmar, no muy lejos de al-Hammeh, cinco tractores fueron confiscados por el ejército a principios de noviembre, el día antes de que los residentes palestinos fueran expulsados ​​de sus hogares debido a los ejercicios militares. La excusa, según el comunicado oficial dado a los propietarios: «Sospechoso acto criminal dentro de una zona de fuego», Debo explicar que el 56 por ciento del Valle del Jordán ha sido declarado por el ejército de acceso prohibido para los palestinos, aunque todavía hay algunas familias que sobreviven apenas, en los sitios dentro de estas áreas cercadas. Ra al Ahmar es uno de ellos. Se asienta en un lecho de un río verde rodeado de campos de cebolla; los palestinos son cultivadores y pastores en pequeña escala. Sin un tractor para recoger agua, para traer forraje para el ganado ovino y caprino, y para las innumerables tareas cotidianas, no se puede vivir en Ras al-Ahmar. Sin embargo, la mera existencia de un tractor en Ras al-Ahmar es, por definición del ejército, ilegal, incluso si nunca se mueve de donde está estacionado. En resumen, este es el acoso de exquisita pureza. Recuperar un tractor confiscado es un proceso burocrático prolongado que, aunque efectivo, termina en que el titular es multado, riamente, hasta 7000 shekels (cerca de 2.000 dólares).  

Al-Hammeh después de la demolición de 2016. David Shulman

Por último, y quizás lo más devastador en el largo plazo, es la denegación del agua. Hace mucho calor en el valle del Jordán durante gran parte del año. En verano, las temperaturas diurnas suben muy por encima de los 50 grados. Si los palestinos que viven en pequeñas aldeas como Al-Hammeh tienen la osadía de intentar enlazarse a las tuberías de la Autoridad Palestina que baja desde la ciudad de Tubbas en la Zona A, el ejército llega y rompe las tuberías. Vi hacerlo con mis propios ojos en al-Hadidiya, en agosto pasado. Puesto que la vida en el valle es insoportable sin agua, los palestinos tienen que comprar e importar agua en camiones cisterna a precios enormemente inflados. Recuerde que estos son pastores que subsisten, para quienes el costo de un solo camión cisterna de agua es una gran suma, fácilmente la mitad de los gastos mensuales de una familia en el verano. En pocas palabras, la idea es secar a los beduinos hasta que la sed les obligue a desaparecer, tal vez por la migración a algún lugar de la zona A o incluso fuera de Israel-Palestina.

Consideremos las palabras de ‘Abd al-Rahim Bsharat (conocido como Abu Sager) de la aldea de al-Hadidiya:

Los colonos y el Estado de Israel han cometido muchos crímenes y cometerán muchos más, pero el peor crimen, una monstruosidad moral, es la denegación del agua. Ellos han contaminado nuestros pozos, los llenaron de piedras y tierra, los han secado por perforación profunda y secaron las fuentes naturales. Yo mismo poseía entre sesenta y noventa pozos en las colinas por allí, y todos ellos han sido destruidos. Ya sucedió en la década de 1970. Al mismo tiempo, cientos de metros cúbicos de agua se desperdician en los colonos, en sus jardines y piscinas. Comunidades enteras han sido devastadas, su gente expulsada y desplazada por los campamentos militares y asentamientos. Una vez, un centenar de familias vivían aquí en al-Hadidiya; sólo quedan 14. … En una guerra, está el que mata y el que es muerto, pero ¿que tiene que ver esto con el agua?

A veces pienso que un buen día vamos a llegar a producir un nuevo equilibrio de poder en el valle del Jordán. La situación se parece mucho a la vida bajo el terror del estado en las colinas del sur de Hebrón cuando empezamos a trabajar allí en el año 2000, al comienzo de la segunda Intifada. Hoy, el sur de Hebrón, aunque todavía bajo un régimen de terror, se ha estabilizado, y los agricultores y pastores palestinos permanecen, milagrosamente, en su lugar. Hay un poco de esperanza de que ellos y su forma de vida puedan sobrevivir. Tal vez algo como esto puede tomar forma en el valle del Jordán. En un mal día (es decir, casi todos los días), creo que estamos en presencia de la extinción implacable de la sociedad y la cultura palestina en el valle.

Supongo que uno podría preguntarse por qué los israelíes están tan decididos a deshacerse de 15.000 pastores palestinos inocentes en esta parte de Cisjordania. En una realidad de hiper nacionalismo desenfrenado, probablemente no es una pregunta útil. Sólo este año, las demoliciones casi se han duplicado en comparación con el año 2015. A mediados de octubre, el ejército había destruido 242 edificios palestinos en el valle, lo que hace cientos de personas sin hogar, muchos de ellos niños. Unos dos mil sufrieron pérdidas significativas por las demoliciones que, como hemos visto, también incluyeron corrales de ovejas y la infraestructura de agua.

Sigue Abu Saqer:

Somos gente sencilla. Queremos pastar nuestras ovejas, alimentar a nuestras familias, educar a nuestros hijos. Sólo eso. A finales de 1980, en el momento de los acuerdos de Oslo, había esperanza, pero al final, el desastre se hizo aún más terrible. Ellos están haciendo todo lo posible para expulsarnos. El Tribunal Supremo de Israel dictaminó que la situación aquí se debe congelar, y que no haya más demoliciones, pero los soldados no prestan atención. Cuando un soldado viene a derribar mi casa, ¿dónde está el juez? El año pasado hubo demoliciones [el 26 de noviembre, 2015], y siempre están amenazando por más. Mi hija fue herida delante de mis ojos por un joven israelí (un soldado). ¿Qué se supone que debo sentir? ¿Cómo se supone que voy a vivir con el pueblo israelí, en lo que dicen es la única democracia en el Medio Oriente?

Un proyecto de ley presentado a la Knesset, con el apoyo de todos los partidos de la derecha y que ya ha pasado el primer voto (de tres), tiene como objetivo la legalización de las muchas docenas de los llamados puestos de avanzada ilegales repartidos por toda Cisjordania, así como miles de viviendas construidas en los asentamientos israelíes que se ubican en tierra palestina de propiedad privada. El proyecto de ley es un intento transparente para permitir lo que sólo puede ser llamado el robo gubernamental a gran escala. Incluso si finalmente se anuló en los tribunales, habla elocuentemente de la intención del gobierno. Si usted es uno de los beduinos palestinos que tratan de sobrevivir en la pequeña porción de territorio dejada para asentamiento palestino en el valle del Jordán, su vida pende de un hilo.

Fuente: http://www.nybooks.com/daily/2016/12/07/israel-palestine-the-end-of-the-bedouins/

Fuente:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220293&titular=%BFel-fin-de-los-beduinos?-

Fuente imagen:

https://lh3.googleusercontent.com/JjAmB_OGym7BgFuIyFBgGSiJr2Cc0SVV4busClLOoPWB6wg5u1noPR5CgaZaUaL7LCFCtA=s85

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