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Investigación revela mercado ilegal de datos en Telegram con posibles vínculos a bases estatales en América Latina

Identidades en venta: El mercado ilegal de compra y venta de datos personales latinoamericanos en Telegram

Un informe de la organización regional Derechos Digitales documentó la existencia de un mercado ilegal de datos personales que opera en Telegram y que presenta posibles vínculos con bases estatales en América Latina.

La investigación de la ONG Derechos Digitales identificó 27 grupos y canales activos en Brasil, Perú y Argentina dedicados a la comercialización de información sensible mediante bots automatizados y pagos digitales. En esos espacios, cualquier persona puede obtener en segundos datos asociados a un número de identidad, nombre o teléfono bajo un modelo que combina consultas gratuitas limitadas y acceso completo mediante pago.

El análisis técnico detectó, además, coincidencias en formatos, estructuras de bases de datos y nomenclaturas propias de registros institucionales, lo que sugiere posibles vulnerabilidades en la gestión pública de información. Aunque el estudio se centró en tres países, también se constató circulación de datos correspondientes a otros territorios de la región, lo que evidencia el carácter transfronterizo del fenómeno.

Entre algunos de los casos documentados, el informe señala que en Brasil los bots permiten acceder a fichas estructuradas con información laboral detallada, antecedentes financieros y registros vinculados a beneficios sociales, con campos y clasificaciones que replican sistemas oficiales. En Perú, se registró la venta de documentos de identidad completos, incluyendo fotografía, firma manuscrita y huellas dactilares, en condiciones que podrían facilitar suplantaciones de identidad (phishing).

El documento advierte que la disponibilidad masiva de esta información se vincula con estafas financieras, extorsiones, hostigamiento digital y violencia de género facilitada por tecnologías. Mujeres, niñas, niños y personas LGBTIQA+ figuran entre los grupos que enfrentan mayores riesgos derivados de esta exposición.

Rafael Bonifaz, Líder del Programa Latinoamericano para la Resiliencia y Defensa Digital, señaló que: “Los Estados recolectan datos de la ciudadanía para poder proveer servicios. Hablamos de datos sensibles que, si no se tratan con el debido cuidado, pueden poner en riesgo a las personas. En esta nueva investigación evidenciamos los desafíos que aún existen en la protección de la información ciudadana y lo accesible que puede llegar a ser en plataformas como Telegram”.

El informe, a su vez, plantea que la región enfrenta dificultades para traducir los marcos normativos existentes en garantías efectivas de protección de datos. Persisten vacíos regulatorios en el tratamiento de información por parte del sector público, limitaciones en la autonomía de las autoridades de control y debilidades en las prácticas institucionales de seguridad.

Entre sus recomendaciones, el estudio propone fortalecer la gobernanza y seguridad de los datos públicos, dotar de mayor autonomía y recursos a las autoridades de protección de datos, incorporar enfoques de género y niñez en las políticas de ciberseguridad y exigir mayor responsabilidad a las plataformas digitales frente a la circulación de información ilícita.

La investigación completa, titulada “Identidades en venta: el mercado ilegal de compra y venta de datos personales latinoamericanos en Telegram”, fue desarrollada entre octubre de 2024 y febrero de 2025 y ya está disponible en el sitio web de Derechos Digitales.

 

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Derechos humanos, estatuto colonial y unidad antiimperialista

Por: Luis Bonilla-Molina 

El secuestro como régimen de justicia internacional
El 3 de enero los venezolanos despertamos con el estruendo de las explosiones, el rugir de los helicópteros artillados y el zumbido de aviones de última generación. Por primera vez en la historia de Suramérica, Estados Unidos invadía directamente el territorio de una de nuestras naciones, secuestraba al presidente y su esposa, dejando caos y destrucción en menos de dos horas de operaciones. Los partidarios del ataque norteamericano para desplazar al Madurismo del poder, despertaron de la ingenuidad de creer que el ataque gringo solo afectaría a quienes estaban al frente del gobierno; los más de 100 muertos eran todos hijos e hijas de trabajadores, gente común, no murió ningún rico, como siempre son los pobres quienes sufren las consecuencias de la guerra. El dolor por la pérdida de vidas humanas nos unió a todos los venezolanos.

Los partidarios del gobierno, quienes habían creído la retórica que un ataque norteamericano al suelo patrio sería equivalente a un nuevo Vietnam para los gringos, tuvieron que vivir la vergüenza de presenciar la mayor derrota y humillación sufrida por el Ejército venezolano en su historia, incluso de consecuencias más nefastas que la pérdida de la primera república ante los españoles, porque en ese momento rápidamente se reorganizó la resistencia y retomó la lucha por la independencia nacional. Esto no ocurre hoy. Por el contrario, vergonzosamente la cúpula militar afirma que lo que ha ocurrido es el triunfo de la diplomacia por encima de las armas, en una aceptación tácita de los intentos de convertir a la República en Colonia. El ataque norteamericano no solo ocurrió sin bajas en sus filas, sino que ello les permitió amenazar con un segundo ataque más letal, haciendo que el discurso de la cúpula militar abandonara rápidamente toda la jerga antiimperialista para entrar en la narrativa de un nuevo momento político. Hoy muchos venezolanos se preguntan si en medio de la difícil situación económica, son necesarias unas fuerzas armadas de este tipo, si se justifica el volumen de gasto militar en un país cuyos maestros deben ir a dar clases con la zuela de sus zapatos rota.

Pero ese día también se disolvió el orden jurídico internacional, como si uno de los misiles usados hubiese impactado las bases de la convivencia, el derecho y los órganos jurisdiccionales multilaterales de administración de justicia. El presidente Maduro y la diputada Cilia Flores, su esposa, fueron esposados, secuestrados y trasladados a Nueva York, violando la inmunidad de sus cargos y sometiéndolos a la justicia de un país que no es el propio. Esposados, con signos de haber sufrido violencia en su captura, fueron mostrados como trofeos de guerra, convertidos en prisioneros y leídos los cargos por parte de un tribunal que defiende las leyes norteamericanas y para quienes Venezuela es solo un lugar geopolítico. Comienza el juicio y se habla de la necesidad del debido proceso, como si se tuviera que dotar de legitimidad un acto de violación del derecho internacional. La única opción humanitaria de un secuestro es la liberación, no existe otra.

Y no se trata de una defensa de Maduro, cuyo gobierno ha sido la peor desgracia para la clase trabajadora en la historia republicana, un régimen que intervino, copto y sometió a decisiones judiciales a todas las direcciones de los partidos de izquierda, ilegalizó el derecho a huelga, borró la noción de derechos adquiridos como parte de la administración de las negociaciones colectivas, destruyó el salario llevando el mínimo a solo 0,4 de dólar mensual y colocó como techo máximo de ingreso los 160 dólares mensuales (bonificados, no salariales), no permitió desde 2018 la legalización de sindicatos autónomos y proscribió de hecho el derecho a huelga. Si bien las sanciones económicas afectaron la economía y los ingresos del país, el drama de la clase trabajadora inicia antes de 2017, año en el que se imponen las Medidas Coercitivas Unilaterales contra el comercio internacional venezolano. Lo que ha ocurrido los últimos años es una brutal transferencia de la riqueza nacional al sector financiero bancario, la vieja y la nueva burguesía bolivariana. En la misma proporción que aumentaron los ingresos al país por la venta extraordinaria de petróleo a los Estados Unidos debido a la guerra en Ucrania, caían los ingresos salariales; la curva de ingresos del país ha sido inversamente proporcional a la caída del salario y los ingresos para la clase trabajadora.  Pero Maduro, es ante todo un venezolano, un latinoamericano, que solo debe ser juzgado en su país y bajo las leyes nacionales. Es el pueblo venezolano quien debe decidir su futuro político, recuperar la democracia y el estado de derecho, nunca potencia extranjera alguna.

¿Como es arriba es abajo?
Es imposible solicitar el cumplimiento del derecho internacional para el presidente Maduro, sin revisar la situación jurídica de la clase trabajadora y los ciudadanos en general en el país. Solo en el último año más de dos mil personas han sido detenidas por el delito de opinar contra el gobierno, acusados de incitación al odio y conspiración contra el Estado. Ser opositor en Venezuela es un riesgo para la libertad personal, para la tranquilidad familiar y la vida.

El ministro del interior, justicia y paz Diosdado Cabello Rondón, denominó y popularizó como tum tum (tocar la puerta), la operación policial que en las madrugadas llega a las casas de residencia de los opositores, sin orden judicial ni medida cautelar alguna, sin acusación formal de cargos, y se los lleva detenidos, secuestrados. Y ahí comienza el drama de los familiares, quienes recorren todos los lugares de reclusión, estaciones policiales, juzgados y fiscalías, pidiendo información de los suyos, recibiendo como respuesta “no tenemos información sobre ese caso”. Muchos pasan en situación de desaparición forzada semanas y hasta meses, hasta que se reconoce que están detenidos, sin formularles cargos. Incluso en casos como el de Enrique Márquez (excandidato presidencial y vocero del Frente Democrático Popular), se llegó a señalar luego de varios meses de desaparecido, que “no estaba detenido, sino invitado a conversar”. En la inmensa mayoría de los casos no se le permite designar abogado privado que les defienda e intente encontrar el expediente, sino que se le asigna un abogado de oficio, es decir un profesional del derecho que trabaja para el gobierno que le detuvo.

Esta condición calificada por los familiares de los detenidos como secuestro –la misma denominación que hoy se defiende sobre el estatus jurídico del presidente Maduro– la han vivido mujeres, menores de edad y ciudadanos trabajadores. Un caso es más insólito que el otro; Félix Gustavo Montoya, un hombre de 72 años, jubilado, fue detenido en Calabozo, estado Guárico, acusado de traición a la patria por hacer grafitis contra el gobierno; Luis Óscar Rondón Rodríguez, detenido el 29 de julio de 2024 (después de las elecciones), sus familiares señalan que fue golpeado, por el delito de estar en el lugar equivocado; Juan Valero un trabajador del sector eléctrico, preso hace un año sin causa comprobada; Juan Francisco Alvarado, estudiante de comunicación social,  fue detenido por reportar fallas en su comunidad a través de la propia App creada por el gobierno para esos fines, condenado a 15 años de cárcel; son centenares de casos de detenciones arbitrarias, de sentencias desproporcionadas y sin fundamento, de juicios sin el debido proceso, de detenciones sin orden judicial ni acusación formal, sin garantías procesales, ocurridas en su mayoría desde el 29 de julio de 2024. Muchos de los detenidos solo habían colocado una publicación crítica al gobierno en sus redes sociales y estados de apps, algo común en cualquier lugar del planeta.

Antes del 3 de enero el gobierno no reconocía que había presos políticos (gente común detenida por opinar contra los resultados electorales o las políticas del gobierno), políticos presos (el arcoíris opositor) y ciudadanos aún en condición de desaparecidos. Bastó que el presidente Trump, luego de anunciar su pretensión de convertir a Venezuela en colonia, pidiera el cierre del Helicoide (sitio de reclusión de prisioneros opositores al gobierno, lugar que ha sido objeto de denuncia por aplicarse tortura) y la libertad de los presos políticos, para que el presidente de la asamblea nacional, Jorge Rodríguez, hablara de una liberación masiva de más de 400 detenidos –ahora dice que llegan a 626– y el estudio de más casos. No obstante, el Comité por la Libertad de los Luchadores Sociales advertía este 23 de enero de 2026, que los excarcelados, con libertad condicional, solo llegan a los 172 ciudadanos. Otras organizaciones de derechos humanos y gremiales, como Provea, Laboratorio de Paz, Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, Espacio Público, COFAVIC, así lo confirman.

El Foro Penal, ONG de derechos humanos, denuncia que en el marco de los eventos post 3 de enero de 2026, el número de detenidos se ha incrementado como resultado de la aplicación del artículo 5 del Decreto de Conmoción Externa que se publicó después del secuestro de Maduro y su esposa. Es decir, se está aplicando una especie de puerta giratoria, mientras unos son liberados, otros son detenidos. Los cargos suelen ser incitación al odio, traición a la patria o conspiración. Desde la publicación del decreto, autoridades militares, policiales y funcionarios de inteligencia disfrazados de colectivos, revisan en las calles los celulares en búsqueda de alguna crítica al gobierno, que resultan evidencias vinculantes a alguna de las causas señaladas. Muchos ciudadanos salen a las calles sin teléfono móvil para evitar ser objeto de detención arbitraria.

Enrique Márquez (detenido por más de un año), Nicmer Evans (politólogo, director del medio de comunicación alternativo Punto de Corte y exmilitante de Marea Socialista) y una larga lista de presos han comenzado a ser liberados, pero siguen siendo mucho más los detenidos por razones políticas. Permanecen retenidos centenares de dirigentes sociales y sindicales, habitantes de los barrios cuyo único delito fue colocar un post en el que criticaban a Maduro, muchos de ellos nombres sin gran reconocimiento en los medios de comunicación, invisibles al ojo mediático, cuyas madres, esposas e hijos en estos momentos hacen vigilia frente a los sitios de reclusión. Surgentes una ONG que ha denunciado ampliamente el ataque norteamericano sobre Venezuela, señala que las luchas de las madres por la libertad de sus hijos presos, es cada vez mayor, demandando una auténtica amnistía general y liberación de todos los detenidos.

Sería un acto de cinismo político, solicitar el debido estado de derecho para el presidente Maduro, sin exigir lo propio para los miles de venezolanos que viven en carne propia el desamparo de la ley. Un acto de racionalidad e inteligencia política del cuarteto que dirige el gobierno interino (Delcy y Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino), liderado por Delcy Rodríguez, sería abrir las puertas de los sitios de reclusión de todos los presos políticos. Este sería un gesto que contribuiría a alimentar el sentimiento nacional antiimperialista.  Es momento de unidad, basada en la Constitución y las leyes que nos hemos dado los venezolanos, de superar el abuso del Estado para enfrentar al enemigo de la patria.

La polarización: Estrategia para ocultar a la oposición de izquierda
El cerco naval y militar norteamericano sobre las costas venezolanas que viene ocurriendo desde agosto de 2025, el manejo de los medios de comunicación internacional y el soft power gringo de los últimos años, ha pretendido mostrar a Venezuela como una nación dividida entre Bolivarianos (Chavistas y Maduristas) versus la derecha democrática. La polarización tiene el propósito de ocultar la existencia de la oposición de izquierda, es decir, sacar de la ecuación política de solución al conflicto, a la izquierda. Y en el plano mediático en buena medida lo han logrado, porque hoy muchos se asombran cuando les hablamos que en Venezuela la izquierda real no es madurista.

La razón de este ocultamiento deliberado, en el que coinciden imperialismo y gobierno venezolano, es que las clases dominantes saben que va a ser muy complejo restituir el nivel de vida material e ingresos salariales de la población a los niveles que tenía en 2013 o 1982, como lo han prometido en los últimos tiempos, especialmente después de la violación de la soberanía por parte de las fuerzas militares norteamericanas, lo cual coloca el descontento, la rebeldía y la conmoción social en el horizonte de la política nacional. Aislar a la izquierda procura evitar que pueda llegar a tener influencia en un escenario de este tipo.

En los últimos años, aún en un marco de limitación severa de las libertades políticas, se ha venido construyendo un amplio campo de oposición de izquierda, aún no unificado pero que coincide en lo sustantivo, del cual forman parte el PCV dignidad, el PPT, la corriente COMUNES, Marea Socialista, el Partido Socialismo y Libertad, el Bloque Histórico y muchos movimientos más. A la par, la clase trabajadora ha venido recomponiendo sus instrumentos de organización y lucha especialmente a partir del Comité Nacional de los Trabajadores en Lucha (CNCTL) y el acuerdo unitario que finalmente firmaron todas las centrales sindicales el 12 de diciembre de 2025.

Esa realidad le preocupa a la burguesía (tanto cuarto republicana como de la quinta república) y Estados Unidos, quienes han bloqueado la difusión de sus actividades en los grandes medios y su presencia sufre los rigores de la exclusión algorítmica en las redes sociales. Tanto el gobierno de Maduro –y ahora el de Delcy Rodríguez– así como Estados Unidos cuando se refieren a la oposición lo hacen solo mencionando a la derecha, tanto la coptada por el gobierno como la que lidera María Corina Machado. Asumen que, si evitan que se difunda la existencia de la oposición de izquierda, esta desaparecerá. Tremendo error de cálculo, la izquierda tiene una enorme experiencia de sobrevivencia en condiciones autoritarias, dictatoriales, y ha comenzado a recomponer su relación con el movimiento social que resiste a la polarización.

Pero la negación sobre la existencia de una oposición de izquierdas en Venezuela no es solo una posición del gobierno, el imperialismo norteamericano, las derechas locales y mundiales, sino que un sector de la izquierda global ha preferido no darse por enterada, para vivir la comodidad binaria, dotando al Madurismo de una condición revolucionaria y antiimperialista que abandonó en los hechos hace mucho tiempo. La verdad es que el gobierno venezolano hace tiempo perdió su carácter de izquierda, aunque mantenga elementos retóricos, mientras aplica un paquete neoliberal y negocia con los Estados Unidos. La cúspide de esta dualidad esquizoide han sido los encuentros, en Caracas, la ciudad bombardeada, por parte de la presidenta encargada y el alto gobierno venezolano con el director de la CIA, precisamente la persona encargada de diseñar el ataque del 3 de enero y el secuestro de Maduro.

Es terrible que la izquierda geopolítica mundial no comprenda que lo importante es estar con quienes viven el drama de la clase trabajadora, no sacar cuentas de cuantos gobiernos se identifican de derecha y cuantos como progresistas; la política del común no es un juego de monopolio. De hecho, mientras quien dirige la burocrática y patronal Central Bolivariana Socialista de los Trabajadores (CBST) nunca ha dirigido una huelga en defensa de la clase trabajadora, decenas de dirigentes sindicales de base en Venezuela están hoy prisioneros o tienen medidas restrictivas de libertad, solo por atreverse a exigir aumentos de salarios y derecho a huelga, algo que la izquierda hace en cada lugar del mundo. Estamos seguros de que, en sus países los militantes de esas organizaciones geopolíticas de izquierda jamás aceptarían callar, ante el despojo salarial o la represión al movimiento social. Triste papel el que encarna esa izquierda geopolítica, que por omisión consciente contribuye a ocultar que existe una oposición de izquierda en Venezuela.

La urgencia de una plataforma mundial antiimperialista desde los intereses de la clase trabajadora
Difícil tarea la de los revolucionarios en este periodo, organizar la resistencia ante los avances del fascismo y la ultraderecha, construir coincidencias y articulaciones antiimperialistas a escala global, sin ocultar la situación real de la clase trabajadora venezolana. Impulsar unidad de acción, exigiendo restitución de los derechos democráticos mínimos para la clase trabajadora, porque al final, al único que le favorece que los trabajadores no se organicen autónomamente, es al capitalismo y al imperialismo. En este esfuerzo de unidad en la diversidad estamos comprometidos y trabajando.

Derechos humanos, estatuto colonial y unidad antiimperialista

 

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El derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable

Por: Vijay Prashad

Sesenta años después de la Conferencia Tricontinental, el derecho al desarrollo —la base material de la dignidad— sigue siendo el horizonte de la revolución socialista y la liberación nacional.

En memoria de Mehdi Ben Barka (1920-1965), cuyos pasos seguimos.

Hace casi 60 años, en enero de 1966, cientos de revolucionarixs de todo el Tercer Mundo se reunieron en La Habana, Cuba, para la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina: la Conferencia Tricontinental. Allí discutieron la inevitabilidad de la descolonización y sus ideas para un mundo más allá del imperialismo. Fidel Castro y los demás organizadores convocaron la conferencia para reunir las dos corrientes de la revolución mundial: la corriente de la revolución socialista y la de la liberación nacional. Lxs delegadxs vieron la necesidad de radicalizar los ideales de soberanía que habían sido expresados 10 años antes en la Conferencia de Bandung. Les frustraba que el orden mundial seguía atrapado en las estructuras del neocolonialismo. Estas mantenían en ciclos de subdesarrollo incluso a los países recién independizados, con partidos de liberación nacional anteriormente revolucionarios desmovilizándose tan pronto como se izaban las nuevas banderas y comenzaban a sonar los nuevos himnos.

Para conmemorar el legado de la Conferencia Tricontinental, que da su nombre a nuestro instituto, este mes publicamos el dossier n° 95 El imperialismo será inevitablemente derrotado: el resurgimiento del espíritu tricontinental (diciembre de 2025). En el transcurso de 2026, también organizaremos varias discusiones y seminarios en línea y presenciales (el primero de ellos, coorganizado con CLACSO, el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, puede verse aquí). En el dossier argumentamos que, mientras el espíritu de Bandung se anclaba en una insistencia en la soberanía y el multilateralismo, el espíritu tricontinental va más allá, fundamenta la verdadera emancipación en la dignidad y la lucha de clases.

Una de las ideas clave de las eras de Bandung y de la Tricontinental fue que la dignidad no puede lograrse sin desarrollo, y que el derecho al desarrollo pertenece a todos los pueblos del mundo. En noviembre de 1957, la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) adoptó la  Resolución 1161 (XII) sobre “Progreso económico y social equilibrado e integrado”. Cuatro años después, en 1961, la AGNU declaró que la década de 1960 sería el “Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo”. En mayo de 1968, hacia el final de esa década, lxs delegadxs en la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos celebrada en Teherán, Irán, aprobaron la Proclamación de Teherán, que advertía:

La creciente disparidad entre los países económicamente desarrollados y los países en desarrollo impide la realización de los derechos humanos en la comunidad internacional. Dado que el Decenio para el Desarrollo no ha alcanzado sus modestos objetivos, resulta aún más necesario que cada país, en particular los países desarrollados, procure por todos los medios eliminar esa disparidad

La Conferencia Tricontinental tuvo lugar a mediados del denominado decenio para el desarrollo. En ese momento, ya existía un reconocimiento claro entre los países líderes del Tercer Mundo de que el marco de desarrollo de la ONU no podría cerrar la brecha mientras la economía mundial se mantuviera organizada en torno a estructuras de dependencia. Pasarían casi dos décadas después de Teherán para que la ONU adoptara una declaración sobre el derecho al desarrollo. El 4 de diciembre de 1986, cuando muchos Estados del Tercer Mundo ya colapsaban bajo el peso de una crisis de deuda que se extendería hasta la década de 1990, la AGNU finalmente adoptó la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. El documento brillaba con los mejores ideales:

El derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable en virtud del cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en un desarrollo económico, social, cultural y político en el que puedan realizarse plenamente todos los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a disfrutar de él.  (Artículo 1.1).

Los Estados deben adoptar, en el plano nacional, todas las medidas necesarias para la realización del derecho al desarrollo y garantizarán, entre otras cosas, la igualdad de oportunidades para todos en cuanto al acceso a los recursos básicos, la educación, los servicios de salud, los alimentos, la vivienda, el empleo y la justa distribución de los ingresos. Deben adoptarse medidas eficaces para lograr que la mujer participe activamente en el proceso de desarrollo. Deben hacerse reformas económicas y sociales adecuadas con objeto de erradicar todas las injusticias sociales. (Artículo 8.1).

Los Estados deben alentar la participación popular en todas las esferas como factor importante para el desarrollo y para la plena realización de todos los derechos humanos.  (Artículo 8.2).

Estos ideales están consagrados en resoluciones y declaraciones de la ONU no por el altruismo del Norte Global, sino porque cientos de millones de personas en movimientos anticoloniales y socialistas lucharon por ellos.

Rafael Morante Boyerizo (OSPAAAL), No al militarismo y al hambre, 1981. Cortesía de The Radical Media Archive.

Dos años después de la adopción de la declaración, el Banco Mundial publicó el World Development Report [Informe sobre el desarrollo mundial] (1988), el que constataba que la deuda externa total del Tercer Mundo había alcanzado más de US$ 1,035 billones en 1986. Esta cifra representaba un aumento asombroso desde los US$ 560.000 millones en 1982 y los US$ 130.000 millones en 1974. El informe señalaba: “Sus deudas [de los Estados del Tercer Mundo] están aumentando, pero todavía enfrentan transferencias netas de recursos negativas porque las obligaciones del servicio de la deuda superan las limitadas cantidades de nuevo financiamiento. En algunos países en desarrollo la gravedad de esta prolongada recesión económica ya supera la de la Gran Depresión en los países industrializados, y en muchos países la pobreza va en aumento”. El Fondo Monetario Internacional (FMI) llegó a una conclusión similar en su propia evaluación, que situó la deuda total del Tercer Mundo en US$ 916.000 millones, una cifra ligeramente menor que aún apuntaba a la misma tendencia.

El próximo año se cumplirá el 40° aniversario de la Declaración de la ONU sobre el Derecho al Desarrollo, pero pocas personas lo conmemorarán. Desde 1986, se han realizado esfuerzos dentro del sistema de derechos humanos de la ONU para pasar de una declaración no vinculante y en gran medida simbólica a un instrumento jurídicamente vinculante. Sin embargo, esos esfuerzos han encontrado una resistencia sostenida por parte de las naciones más ricas, que consideran dicho instrumento como perjudicial para su monopolio sobre la riqueza y los recursos.

En octubre de 2021, por ejemplo, el Consejo de Derechos Humanos aprobó su resolución anual sobre el derecho al desarrollo por una votación de 29 votos a favor, 13 en contra y 5 abstenciones. Los 13 votos en contra procedían íntegramente de países del Norte Global. Dos años después, en octubre de 2023, cuando el consejo votó a favor de presentar un proyecto de convención sobre el derecho al desarrollo a la AGNU, la resolución volvió a aprobarse con una votación de 29 votos a favor, 13 en contra y 5 abstenciones. Todos los votos en contra procedían una vez más de los países del Norte Global. Es evidente que, a pesar del apoyo retórico del Norte al desarrollo, ha dedicado mucha energía a recortar las resoluciones de la ONU sobre el desarrollo e incluso a impedir cualquier discusión sobre un alivio mayor de la deuda, un paso crucial para el desarrollo del Sur Global.

Esta es la contradicción que encierra el derecho al desarrollo: proclamado como inalienable, pero denegado en la práctica. El dossier n° 95 retoma la insistencia del espíritu tricontinental en que la emancipación no puede medirse por banderas y discursos, sino por si la vida del pueblo mejora materialmente. El desarrollo no es un eslogan, ni un conjunto de objetivos que deben gestionarse desde arriba. Es el derecho a expandir la capacidad de la gente para vivir con dignidad. Pero tal derecho seguirá fuera del alcance de la mayor parte de la humanidad mientras el servicio de la deuda, las medidas económicas coercitivas y las guerras continúen drenando la riqueza social de las naciones más pobres.

Las aspiraciones de desarrollo del Sur Global no se lograrán en los pasillos de la ONU. Solo se harán realidad a través de la lucha organizada que obligue a las instituciones y los Estados a actuar.

Al terminar el año, también culmina la primera década de nuestra existencia como instituto de investigación. Comenzamos con la ambición de ser el centro de estudios inter-movimientos del Sur Global, con los pies arraigados en las más de 200 organizaciones de trabajadorxs y campesinxs y movimientos políticos que conforman la red de la Asamblea Internacional de los Pueblos. En el transcurso de la última década, nos dimos cuenta que teníamos dos tareas fundamentales: primero, amplificar las perspectivas de los movimientos y estimular un debate entre ellos y dentro de la sociedad; segundo, construir una nueva teoría de desarrollo para el Sur Global para cuando nuestros movimientos lleguen al poder y tengan la obligación de reestructurar la sociedad y llevarnos a un futuro mejor más allá de las cadenas del capitalismo. A medida que nuestro mandato crecía, también lo hacía el alcance de nuestro trabajo.

Por esa razón, y porque ustedes creen en nuestra misión, esperamos que decidan apoyar nuestro trabajo durante un año más. Dependemos de su solidaridad para sostenerlo. Hay muchas formas de contribuir:

  1. Si desean unirse a nuestra Brigada Internacional de Pasantes Tricontinental, escriban a intern@thetricontinental.org.
  2. Si desean ayudarnos con trabajo de edición y traducción, escriban a volunteers@thetricontinental.org.
  3. Si desean hacer una contribución financiera, escriban a donations@thetricontinental.org.

Realmente dependemos de su apoyo para continuar este trabajo.

Esperamos que se unan a nuestra comunidad Tricontinental.

Fuente: https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/boletin-desarrollo-sur-global/

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Ecuador: El Instituto Regional para los Derechos Humanos señaló que el enfoque de “mano dura” del gobierno provocó nuevas violaciones de DDHH

“A la violencia existente en Ecuador se suman nuevas vulneraciones de derechos humanos cometidas por el Estado”, denuncia INREDH

Por Sofía Montoya

El miércoles 10 de diciembre de 2025 se conmemoraron los 77 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en un contexto de profunda preocupación para las organizaciones sociales sobre su vigencia real en el Ecuador.

Para hogares enteros, comunidades empobrecidas y poblaciones históricamente vulneradas, la promesa de dignidad que recoge este instrumento internacional parece cada vez más lejana.

Desde el Instituto Regional para los Derechos Humanos (INREDH), la abogada Ariadne Celi advierte que el país atraviesa “un escenario bastante preocupante”, especialmente respecto a la garantía estatal de derechos y el rumbo de las políticas públicas en materia de seguridad.

“Nos preocupa la vigencia y la garantía de los derechos humanos tal como están siendo manejadas actualmente desde las políticas estatales”, señala Celi.

Militarización y nuevas vulneraciones
El Ecuador vive cifras históricas de homicidios, secuestros y extorsiones. Desde 2024, con la declaración del conflicto armado interno y la militarización de las calles, el Estado ha apostado por un enfoque de “mano dura” para enfrentar al crimen organizado. Sin embargo, para INREDH estas medidas no han dado resultados y, por el contrario, han provocado nuevas violaciones de derechos humanos.

“Estas decisiones no han solucionado el problema de la violencia; al contrario, a la violencia ya existente se suman vulneraciones cometidas ahora desde el propio Estado”, afirma.

Desapariciones, ejecuciones y detenciones arbitrarias
INREDH ha documentado desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y excesos en el uso de la fuerza, especialmente en operativos militares y policiales en sectores empobrecidos de Guayaquil y otras ciudades.

Durante el último paro nacional también se registraron abusos policiales y militares, criminalización de la protesta, procesos por presunto terrorismo y paralización de servicios públicos, además de la muerte de dirigentes y comuneros indígenas.

“Hubo aprehensiones irregulares, traslados de civiles a manos militares o policiales y procesos judiciales desproporcionados. Muchos casos se han denunciado por vía penal e incluso ante organismos internacionales”, explica Celi.

Obstáculos para la justicia
El acceso a la justicia se ve gravemente limitado. Según INREDH, existe una negativa constante del Estado para entregar información sobre operativos de seguridad, incluso a la Fiscalía. Las recientes leyes de inteligencia han permitido declarar como reservada información clave para las investigaciones.

“Sin acceso a información es prácticamente imposible que las investigaciones avancen. En casos de desaparición forzada, si no se actúa en los primeros días, la información se pierde. Las familias siguen buscando verdad, justicia y reparación”, enfatiza la abogada.
Crisis global y discursos de odio
Celi señala que Ecuador forma parte de un escenario global de crisis de derechos humanos y avance de discursos de extrema derecha que desacreditan los sistemas de protección.

“Nos preocupa que ese discurso también intente instalarse en Ecuador, como cuando se afirma que la Constitución ‘defiende delincuentes’. Las personas privadas de libertad siguen siendo personas con derechos y dependen totalmente del cuidado del Estado”, recuerda.

La abogada destaca que el triunfo del “No” en la última consulta popular evidenció una resistencia social frente al debilitamiento de las garantías constitucionales.

Las poblaciones más afectadas
Niñas, niños y adolescentes, mujeres, personas LGBTIQ+, migrantes, pueblos indígenas y grupos empobrecidos siguen siendo los más golpeados por la violencia y la desigualdad estructural.

“Existe un racismo sistémico en el Estado. Hace falta una mirada interseccional que reconozca cómo se superponen las desigualdades”, sostiene Celi, destacando también la incidencia social en casos como el de los niños de Las Malvinas.

¿Qué son los derechos humanos?
En medio de la desinformación y los discursos de odio, INREDH insiste en recuperar el sentido básico de los derechos humanos.

“Son prerrogativas que tenemos todas las personas por el hecho de ser humanas. Están ligados a la dignidad y a la posibilidad de una vida digna”, explica la abogada.
Estos derechos están reconocidos en instrumentos internacionales y en la Constitución ecuatoriana, que exige políticas públicas y garantías efectivas para su cumplimiento.

“Exigir derechos es necesario, porque cuando se limitan para uno, se limitan para todos”, agrega.
Defender derechos en tiempos hostiles

Ser defensora o defensor de derechos humanos en el Ecuador se ha vuelto una labor de alto riesgo. Miembros de INREDH y de otras organizaciones han sido detenidos durante protestas mientras realizaban tareas de observación legal.

“Ha sido fuerte para el equipo. Por eso es clave tejer redes, hacer comunidad y cuidarnos entre quienes cuidamos a otros”, concluye Celi.

Los derechos se defienden

A 77 años de la Declaración Universal, INREDH llama a la ciudadanía a mantenerse alerta, informarse desde fuentes confiables como la Constitución, rechazar las noticias falsas y los discursos de odio, y sostener la exigencia colectiva por una sociedad más justa.

“Seguir luchando por los derechos humanos es luchar por la dignidad de todas las personas”, remarcan desde la organización.

RADIO PICHINCHA

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Las infancias en América Latina: Entre la celebración y la deuda histórica

Por: Luz Palomino/CII-OVE

Cada 20 de noviembre el mundo conmemora el Día Mundial de las Infancias, una fecha que expone la distancia entre los derechos reconocidos y las realidades que viven millones de niñas, niños y adolescentes. En América Latina y el Caribe, una región marcada por desigualdades estructurales, la deuda con las infancias sigue siendo profunda.

La pedagoga brasileña Nélida Piñon nos recuerda que “una sociedad se revela en la forma en que cuida a quienes no pueden defenderse”. Sin embargo, hoy las cifras muestran un panorama que exige acción urgente.

Violencias que persisten

Según el informe “Violencia contra Niños, Niñas y Adolescentes en América Latina” (UNICEF, 2024):

  • 1 de cada 4 niñas y niños en la región ha sufrido algún tipo de violencia física antes de los 15 años.

  • El 32% de los adolescentes reporta haber sido víctima de violencia psicológica en el hogar.

  • 1 de cada 5 niñas ha enfrentado algún tipo de violencia sexual antes de cumplir 18 años.

  • Más de 13 millones de niños viven en contextos donde la violencia armada limita su libertad, educación y salud.

En algunos países estos niveles de violencia llegan a extremos: por ejemplo, en Haití, Jamaica y Surinam, más del 80% de los niños entre 1 y 14 años experimentan castigos violentos. UNICEF+1
Esto demuestra que la agresión en la crianza no es solo un tema doméstico: es una cuestión cultural y estructural.

La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2023) documenta que:

  • El 25% de las mujeres y el 10% de los hombres reportan haber sufrido abuso sexual en la infancia.

  • En América Latina, los casos de explotación infantil en línea aumentaron más del 30% entre 2020 y 2023, según la Interpol.

El escritor peruano Mario Vargas Llosa, en sus ensayos sobre libertad y niñez, afirmó que “la violencia hacia los niños es la forma más cobarde de la brutalidad humana”. Las cifras actuales, lamentablemente, le dan la razón.

Infancias latinoamericanas en desigualdad

La pobreza infantil sigue siendo uno de los desafíos más persistentes:

  • 39% de las niñas y niños de ALC vive en pobreza, y

  • 8.4% en pobreza extrema (CEPAL, 2024).

  • En algunos países del Caribe, la pobreza infantil supera el 45%.

El educador brasileño Paulo Freire sostenía que “ningún niño nace marcado para la marginalidad”. Sin embargo, millones de niñas y niños siguen impedidos de ejercer plenamente sus derechos básicos: alimentación, salud, educación, juego y protección.

Los entornos digitales: un nuevo territorio de riesgo

Mientras gobiernos celebran la expansión digital, UNICEF advierte:

  • 1 de cada 3 niñas y niños en la región sufre ciberacoso.

  • El 20% de los casos de abuso sexual infantil incluye contacto inicial vía redes sociales.

  • La mitad de los menores no cuenta con supervisión adulta significativa durante su uso de internet.

No se puede hablar de derechos en el mundo digital sin condiciones materiales que los sostengan y adultos capaces de acompañar.

El Día Mundial de las Infancias no es un festejo: es un llamado

Desde 1959, cuando la ONU adoptó la Declaración de los Derechos del Niño, esta fecha busca recordarle a los Estados su responsabilidad. Pero en América Latina aún hay un abismo entre las leyes y la vida cotidiana.

El escritor colombiano Germán Castro Caycedo escribió alguna vez que “un país que no escucha a sus niños está condenado a repetir sus tragedias”. Sus palabras resuenan hoy con fuerza.

Las organizaciones de infancia insisten en medidas urgentes:

  • Sistemas de protección robustos y financiados.

  • Más políticas de prevención del abuso sexual infantil.

  • Educaciones que integren la ciudadanía digital crítica.

  • Apoyo a familias cuidadoras en contextos de pobreza.

  • Participación real de niñas, niños y adolescentes en políticas que les afectan.

Porque las infancias no son “el futuro”: son el presente más urgente de América Latina.

El Día Mundial de las Infancias no puede seguir siendo una fecha simbólica ni un gesto protocolar. Las cifras muestran que América Latina mantiene una deuda histórica con quienes deberían ser el centro de toda política pública.

Escucharles hoy implica atender el sufrimiento que las estadísticas revelan, pero también la esperanza que representan. Porque cuando una infancia es protegida, todo un país encuentra futuro.

Fuentes: 

Castro Caycedo, G. (2004). Dejad que los niños vengan a mí. Planeta.

Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2024). Panorama Social de América Latina y el Caribe. CEPAL.

Europol & Interpol. (2022). Child Sexual Exploitation and Abuse (CSEA) Threat Assessment. Europol.

Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores.

Organización Mundial de la Salud. (2023). Global Status Report on Violence Against Children 2023. OMS.

Piñon, N. (2005). Aprendiz de Homero. Alfaguara.

UNICEF. (2024). Violencia contra niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Vargas Llosa, M. (1993). Desafíos a la libertad. Tusquets.

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Ecuador: La Alianza por los DDHH presentó un informe sobre las violaciones de derechos humanos durante el paro en septiembre y octubre

Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos presenta informe sobre supuestas violaciones de derechos humanos ocurridas durante el paro en Ecuador

Según el informe, el 75 % de los incidentes de violación de derechos humanos ocurridos durante el paro en 2025 se dieron en Imbabura y Pichincha.

La Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos entregó, la mañana de este miércoles, 12 de noviembre, su primer informe sobre lo sucedido en términos de derechos humanos en los 31 días que duró el paro que vivió Ecuador y que fue convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), luego de que el presidente de la República, Daniel Noboa, eliminó el subsidio al diésel.

Según Vivian Hidrobo, coordinadora de la Alianza, el equipo que trabajó en los días de protesta registró graves violaciones de derechos humanos y el uso abusivo de la violencia estatal contra personas manifestantes, comunidades, dirigentes sociales y población urbana en varias ciudades del país.

El informe de verificación señala que de los más de 700 reportes de violaciones de derechos humanos recibidos por integrantes de la Alianza, solo 391 fueron verificados y validados por el equipo de análisis como casos en los que se configurarían violaciones de derechos.

De esos reportes, explicó Hidrobo, se habría podido identificar 206 personas detenidas, 473 personas heridas, al menos 25 graves, 16 desapariciones de corta duración y 2 personas fallecidas por uso de la violencia pública.

“Las cifras con corte a 23 de octubre (2025). Las verdaderas cifras irán saliendo poco a poco, pero sobre todo esas cifras serán dadas por las propias organizaciones indígenas que después de finalizar el paro han seguido levantando información. (…) Señalamos que estas cifras son un subregistro, porque inclusive en esas condiciones no tenemos toda la capacidad de identificar todo lo que está ocurriendo. Un subregistro porque el dolor a veces sale varias semanas después, años después se saben las historias, pero sobre todo, un subregistro porque el Estado, que debía darnos todos los días cifras de personas heridas, detenidas y fallecidas, omitió su deber de transparentar las cifras. Tampoco la Defensoría del Pueblo cumplió en este paro nacional con su rol”, sostuvo la coordinadora de la Alianza.

Otro dato que es parte del informe señala que el 75 % de los incidentes de violación de derechos humanos ocurridos durante el mes del paro en 2025, los cuales fueron conocidos por el equipo de análisis, ocurrieron en las provincias de Imbabura y Pichincha. El otro 25 % respondería a casos ocurrido en otras provincias del país. “Fue un paro nacional con mayor represión en Pichincha e Imbabura”, anotó.

Para la defensora de derechos humanos María Espinos, este paro no surgió de la nada, ni fue una manifestación espontánea que no tiene raíces o que no tiene causas. Según la integrante de la Alianza, las causas del paro de septiembre y octubre de 2025 tienen que ver con un debilitamiento muy claro de los espacios cívicos y democráticos en el país, con una concentración del autoritarismo estatal en manos del Ejecutivo, con la cooptación de la institucionalidad, en una narrativa polarizada y la cimentación en un discurso de odio, racista, un discurso que busca posicionar el terrorismo y el crimen organizado.

“Insistimos en que la respuesta estatal desde el día uno fue la respuesta violenta y de ataque sobre un derecho. Para nosotros también es importante el uso abusivo y desproporcionado del derecho penal. Finalmente, las consecuencias del paro son consecuencias que siguen más allá de que los actos de las movilizaciones hayan sido ya suspendidos. Hay un alto número, no solo de manifestantes, de dirigentes y de defensores de derechos humanos que hoy tienen causas penales en su contra por delitos como terrorismo, paralización de servicios públicos, incitación, financiamiento del terrorismo, que por supuesto son tipos penales desproporcionados respecto de las actividades que esas personas se encontraban ejerciendo, mucho más si se entiende que protestar es derecho y no delito”, refirió Espinosa. (I)

El Universo




Marchas, asambleas comunitarias y consignas: así avanza la campaña por el “No” este 12 de noviembre

En Quito, la principal concentración se realizó frente a la Caja del Seguro. Decenas de personas portaron pancartas y corearon consignas en defensa de los derechos laborales y sociales.

A tres días del referéndum y la consulta popular, varias organizaciones sindicales y sociales marcharon este 12 de noviembre de 2025 en distintas ciudades del país para rechazar las preguntas impulsadas por el presidente Daniel Noboa.

El Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la Unión Nacional de Educadores (UNE) y la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores (Cedocut) encabezaron las movilizaciones bajo el lema “Unidos y en la calle, defendamos nuestros derechos. Por el “No”, por el futuro del pueblo ecuatoriano”.

¿Dónde se realizó la concentración?

En Quito, la principal concentración se realizó frente a la Caja del Seguro. Decenas de personas portaron pancartas y corearon consignas en defensa de los derechos laborales y sociales. La Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) aplicó cierres viales progresivos en la Av. 10 de Agosto y en calles del Centro Histórico desde las 17:00.

La UNE organizó plantones simultáneos en al menos 13 provincias, entre ellas Azuay, Carchi, Guayas, Loja, Sucumbíos y Tungurahua. En un comunicado conjunto, los gremios afirmaron que su postura busca “defender las conquistas históricas del pueblo ecuatoriano” y evitar reformas que “atentan contra los derechos laborales y sociales”.

“Nos movilizamos junto a estudiantes, maestros, trabajadores y la comunidad universitaria para decirle No a Noboa en la consulta popular, por la educación, la salud y la seguridad”, señalaron las organizaciones.

¿Qué dicen los líderes de las organizaciones?

El presidente del FUT, Edwin Bedoya, insistió en el llamado a votar “No” en las cuatro preguntas de la consulta popular y el referéndum, sobre todo en la que plantea la conformación de una Asamblea Constituyente.

“El presidente Noboa no explicó al país cuál es el modelo de Estado que busca establecer con una nueva Constitución. Vemos a un mandatario titubeante, que ni siquiera conoce el sistema de seguridad social”, dijo Bedoya.

El dirigente añadió que la consulta “es un distractor frente a intereses económicos ya definidos” y denunció una “persecución judicial y política” contra los líderes sindicales.

Por su parte, Andrés Quishpe, presidente de la UNE, aseguró que la consulta abriría paso a la privatización del IESS, la educación y la salud. “Votar sí es entregar un cheque en blanco al poder. Después de la consulta vendrán alzas en los pasajes, el gas y las tarifas eléctricas para cumplir con el Fondo Monetario Internacional”, afirmó Quishpe.

¿Qué realiza la Conaie y otros actores políticos?

La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) realizó dos conversatorios con representantes políticos y sociales para analizar las posibles consecuencias de convocar a una asamblea constituyente. En paralelo, su presidente, Marlon Vargas, difundió un video en redes sociales en el que cuestionó el proceso electoral y afirmó que “estos comicios no resolverán nada”.

“La gente está cansada de vivir con miedo, de promesas incumplidas, de esperar un cambio que nunca llega. Y ahora quieren hacernos creer que esta consulta va a cambiar algo. No lo hará. No trae empleo, salud, educación ni seguridad; no enfrenta los verdaderos problemas del país. El Gobierno busca modificar la Constitución para concentrar más poder”, sostuvo Vargas.

Por su parte, el presidente del Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC), Rafael Negrete, y el expresidente de la Conaie, Leonidas Iza, realizaron asambleas comunitarias para promover el voto por el “No” en las cuatro preguntas del referéndum.

Mientras tanto, la Revolución Ciudadana (RC) centró su estrategia en redes sociales. Su presidenta, Luisa González, expuso la posición del movimiento en varias entrevistas. En el caso del Partido Socialista Ecuatoriano (PSE), su dirigente, Gustavo Vallejo, movilizó a su militancia en calles y plazas para expresar su rechazo a la consulta.

Para el 13 de noviembre, los sindicatos tienen previsto realizar una nueva movilización en Quito. Esta partirá desde el sur hacia el centro y norte de la ciudad, junto a la Conaie, como cierre de su campaña por el “No”.

Radio Pichincha

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CLADE, Campaña Mundial y Campaña Brasileña inciden en la ONU por el derecho a la educación de niños y niñas

CLADE, Campaña Mundial y Campaña Brasileña inciden en la ONU por el derecho a la educación de niños y niñas

El objetivo fue apoyar a la creación de un Protocolo Facultativo a la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) para llenar vacíos legales y establecer un derecho claro a la educación gratuita desde la primera infancia hasta la secundaria

Durante reunión realizada el 1 septiembre en Ginebra (Suiza), la Campaña Global por la Educación (CGE), la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (Clade) y la Campaña Brasileña por el Derecho a la Educación expresaron en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, su apoyo a la creación de un Protocolo Facultativo a la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), centrado en el derecho a la educación en la primera infancia, la educación preprimaria gratuita y la secundaria gratuita.

Según las organizaciones, la educación pública y gratuita es la única capaz de garantizar equidad e inclusión, especialmente para niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Datos de la Unesco muestran que cerca del 70% de los niños del mundo viven en países donde no se garantiza la educación preprimaria o secundaria gratuita, lo que deja a millones sin acceso por los costos directos e indirectos.

El protocolo busca reforzar la CDN, llenar vacíos legales y establecer un derecho claro a la educación gratuita desde la primera infancia hasta la secundaria. También permitiría que individuos o grupos presenten peticiones al Comité de los Derechos del Niño en casos de violaciones, fortaleciendo mecanismos de protección y rendición de cuentas.

Las entidades subrayan que, aunque facultativo, el protocolo sería una herramienta efectiva: los Estados que lo elaboren, firmen y ratifiquen demostrarán un compromiso real, mientras que para los que no lo hagan servirá como guía normativa y base para la incidencia de la sociedad civil.

En palabras de Andressa Pellanda, representante de la Campaña Brasileña y la CLADE, “cada año de retraso niega a millones no solo educación, sino también dignidad, oportunidad y esperanza”.

Declaración conjunta: la educación de niños y niñas desde la primera infancia hacia la secundaria

Durante la reunión, las organizaciones presentaron una declaración conjunta ante al Grupo de Trabajo Intergubernamental de Composición abierta del Consejo de Derechos Humanos de la ONU manifestando los detalles del incentivo “ a la elaboración del protocolo, con enfoque en el derecho a la educación en la primera infancia, preprimaria y secundaria gratuita”

RED CLADE

Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2025/09/clade-campana-mundial-y-campana-brasilena-inciden-en-la-onu-por-el-derecho-a-la-educacion-de-ninos-y-ninas/

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