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Matizaciones en torno a la “nueva” pedagogía universitaria

España / 14 de enero de 2018 / Autor: Marcos Santos Gómez / Fuente: Paideia. Educación y Filosofía

En el post inmediatamente anterior, terminaba escribiendo, en el último párrafo, mi impresión de que existe un modo de entender la pedagogía que resulta cómplice de la debacle que estamos viviendo en la universidad y, lo extiendo ahora, a todos los niveles de la enseñanza. Así pues, en las líneas que siguen, necesariamente breves e imprecisas, intentaré de modo somero justificar dicha afirmación.

En primer lugar, deseo recordar que a lo largo de los numerosos posts que hemos dedicado al surgimiento de la paideia en Grecia, hasta el siglo V a. C., hemos presentado unas ideas que pueden ayudarnos a comprender el presente. Tratar de la Grecia clásica no es un mero afán de vana erudición, sino que consiste en abordar las líneas y formas fundamentales de lo que somos hoy. Estudiando aquel periodo he pretendido pensar el presente a partir de un problema concreto que había planteado en una entrada aun anterior: el de las competencias, la teoría pedagógica de las competencias. Allí, traté de argumentar y mostrar que, lejos de lo que afirman sus defensores, en ella hay presupuestos y un modo concreto de formación (paideia) en unas ideas particulares de lo que debe ser el mundo y los hombres. Se transmite, con la mera conversión de lo educativo en un supuesto aprendizaje de “austeras” competencias, una manera de ver el mundo que tiene que ver con el mundo acrítico y capitalista que cierta pedagogía está construyendo en la universidad. Como digo, esto ya lo argumenté y puede leerse aquí. De aquello extrajimos la idea de que contra su pretensión, no hay pedagogía limpia de ideología pues desde su origen, nos guste o no, la pedagogía ha sido una cierta técnica de encarnación de unos ideales que fluyen y prosperan en la cultura. Es decir, lo que la Bildung alemana trató de desarrollar es lo propio de cualquier actividad pedagógica o educativa. La educación como formación, en definitiva.

Pero además de la falacia de las competencias a la que se trata, inútilmente, de reducir lo educativo en un vano afán de librarlo de lo ideológico y que no hace más que encubrir un modo concreto de ideología, tenemos otros elementos que no traté en su momento y que la lectura de unos libros polémicos y un tanto agresivos, contra la pedagogía al uso, me han suscitado. Se trata de los conocidos libritos de Ricardo Moreno Castillo, Panfleto antipedagógico y un sucesor del mismo de la mano de Alberto Royo, titulado Contra la nueva educación. No comparto el tono panfletario que, como ellos mismos admiten, tiene su aguerrida obra. Me gustaría que hubieran acudido de un modo más logrado a los clásicos y haber leído una discusión profunda con los grandes de la pedagogía a los que explícita o implícitamente se refiere la “nueva” pedagogía. Trataré de referirme yo al asunto, aunque poco puede hacerse en la entrada de un blog.

De toda su crítica destaca la negación de que pueda hablarse de un aprender a aprender vacío, desprovisto del contenido de aquello que haya que aprender. Aquí les debo dar la razón. Como ellos, creo que el futuro maestro que formamos en facultades como aquella en la que yo trabajo, de Formación del profesorado, debe ser y formarse, ante todo, como un intelectual. Es algo que digo a menudo. Un maestro es un técnico de la enseñanza, de acuerdo, pero porque tiene algo que decir. No vale ampararse en una libertad mal entendida del alumno que debe, a iniciativa propia, descubrir lo que le vale. Yo he dicho cosas parecidas a menudo, pero aquí está el matiz y acaso mi equivocación. Esta pedagogía que ha sucedido, creo, a un gigante, que es Emilio de Rousseau, no ha comprendido bien a Rousseau. Está claro que la llamada “educacionalización” del mundo, que consiste en lo que iniciara un devoto discípulo del ginebrino, el maestro Pestalozzi, ha consistido en asumir una fe en que la sociedad y sus problemas debían abordarse en la escuela y de un modo educacional. Se extrajo lo que para Rousseau fue un atrevido intento de “tecnificar” con cierta distancia la constitución del hombre capaz de “firmar” su contrato social. En Emilio solamente especula, como lo hace cuando se refiere al “estado de naturaleza” y a la idea contractualista de la sociedad y la política. Sabe que toda visión política e ideal debe jugar a encarnarse en los sujetos, como pasara en la Grecia de Pericles, debe fabricarse, y entonces, acude, de un modo experimental, a su ideación pedagógica. En ella, a pesar del canto a la libertad que podemos apreciar en una rápida lectura, no podemos pasar por alto los matices que señalan que esta libertad es relativa, pues se basa en una distancia obvia entre el preceptor (profesor, enseñante) y su alumno. Hay una enseñanza, unos métodos a veces sutilmente directivos, unos límites y unas evidentes reglas que seguir, con la educación de Emilio. Precisamente, Emilio debe aprender a ir modelando su libertad, más que restringiéndola. Educarse es, según Rousseau, básicamente modelarse, y modelarse como persona libre, modelando la propia libertad. Es lo que no se cansó de repetir A. S. Neill cuando debía matizar una y otra vez que la libertad no es libertinaje y que en Summerhill se seguían y aprendían unas reglas.

Lo que tenemos, pues, en la nueva pedagogía cuestionada por los mencionados panfletos contra ella, es una mala interpretación de Rousseau que acaso, habría que estudiar el texto y yo no lo he hecho, impregna la LOGSE o, lo que me temo más probable, acapara la aplicación e interpretación de la misma. Sí puede ser, contra lo que afirman los aguerridos polemistas, que sea verdad esa defensa que los partidarios de dicha ley hacen, cuando echan la culpa a la aplicación e interpretación de la misma y no a la propia ley y, entiendo yo, su espíritu. Lo que una pedagogía que tienda a lo no directivo o rousseauniana pretende no es, evidentemente, el tinglado que se ha formado y se está formando en la actualidad, y pienso en la universidad. En realidad, lo que se propugnaba era de sentido común y además, antiguo, pues la ley franquista de Villar Palasí, la de la E.G.B. y el B.U.P., ya lo trataba de introducir en el sistema educativo. Cuando se hablaba de evaluación continua no era, como falsamente se interpretó, la constante realización de exámenes (!!!), ni lo que ahora en nuestra Universidad de Granada se pretende con la aplicación de la enseñanza por los ECTS, que nos acaba de obligar a evaluar de un modo concreto a nuestros alumnos. En realidad, al profesor no se le debe obligar, como bien saben en Summerhill, a emplear una metodología concreta en su enseñanza ni en la evaluación. Lo que Rousseau invoca es un tipo de relación personal entre quienes por naturaleza, en el proceso pedagógico, se sitúan en polos diferentes (Nota bene). El profesor que superando obstáculos psicológicos y sociales que le obligan inconscientemente a lo contrario (nada menos, y a esto parecen referirse los defensores de la LOGSE con el tantas veces invocado y echado en falta “cambio de mentalidad”, me parece) es capaz de valorar tanto a su discípulo que se implica de verdad en su aprendizaje y conoce los más minúsculos avatares del mismo, de manera que la evaluación va cayendo de su cuenta y es parte de un proceso obvio que conocen ambos, en el curso de la enseñanza, alumno y profesor. Da igual que en este proceso haya, finalmente, un único examen. Pues quien no quiera hacer las cosas bien, las seguirá haciendo mal por mucho que se le obligue a una metodología concreta, y quien quiera y esté preparado para hacerlas bien, las hará bien sin imposiciones de ese tipo que interfieren y molestan. Así que la bienintencionada pretensión de que todos evaluemos ahora con dos notas mínimo, en la universidad, no arregla nada, a mi modesto entender. El profesor que se toma en serio su trabajo, lo va a hacer bien, siempre, pues la relación personal que establece con los alumnos va sugiriendo e indicando el derrotero a lo largo de todo el proceso. Y esto se ha hecho siempre. En realidad, creo, un educador serio admite implícitamente lo que Rousseau indicaba, independientemente de que haga o no exámenes. Bien es cierto que la interpretación que se haga del mismo ha podido conducir a críticas muy serias de la mera noción de examen y de nota, pero esto lo demanda el sistema educativo en sí, el que haya notas, no es culpa de una mala interpretación de nadie de lo que trataba de implantar la LOGSE y su sucedáneo la LOE. A hacer exámenes, de uno u otro modo, más o menos encubiertos, nos obliga el sistema.

Es verdad que resulta falaz la pretensión de aprender a aprender. Le doy la razón a los autores de sendos panfletos es que todo aprendizaje requiere unos contenidos que hay que interiorizar según una disciplina, a veces con esfuerzo. Pero es que hasta Erich Fromm en su Arte de amar lo dice respecto del aprendizaje del amor (!!!) y de cualquier arte, como tocar la guitarra. En este sentido es en el que se ha excedido la nueva pedagogía con la pretensión de ludificar o gamificar (o sea, transformar la educación en un juego permanente) eliminando lo que la enseñanza tiene también de momento de silencio, disciplina y memoria pura y dura. Yo estoy repasando mi latín, por ejemplo, y he comprobado que para gozar de los textos de Cicerón he debido, con cierta desgana pero muy motivado, repasar como se hacía con la tabla de multiplicar, toda la compleja morfosintaxis del latín, desde las declinaciones a la utilización de las conjunciones subordinantes o los usos del gerundio o los participios en tan hermosísima lengua. Sólo a partir de ahí, el latín puede ser un juego de verdad, en el que se juegue con sus máximas posibilidades literarias y lingüísticas, de la mano de sus grandes artífices. Y aquí entramos en otro campo: el valor de la cultura y el conocimiento, del poso que los siglos nos han legado y del que se debe partir en la escuela y en la universidad.

Cabe preguntarse por qué en la nueva pedagogía universitaria, que ha bajado evidentemente el nivel intelectual de los Grados, no se han mantenido tales obviedades y por qué se ha dado desde la LOGSE una tan estridente desviación de la intención rousseauniana. Creo que la explicación estriba en la función cómplice e ideológica de la pedagogía en sí, con un sistema social y económico, y político, concreto, y del propio gremio de los pedagogos que se halla siempre muy próximo al poder de turno. Es desde aquí que, consciente o inconscientemente, ha servido y venido muy bien emplear nociones de vaga procedencia rousseauniana en lo que se ha constituido una tecnología del “nuevo” ciudadano neoliberal que requieren los tiempos. Las complicidades personales son en muchos casos evidentes, pero no vamos a entrar aquí en eso. No deseo deslizarme hacia la utilización de argumentos “ad hominem”. Pero sí se puede recordar que desde la Ilustración, la escuela ha servido, fundamentalmente, para fabricar ciudadanos concretos, para crear creyentes de la propia facción (Lutero, el calvinismo, el catolicismo) en las guerras europeas entre religiones, y para ir labrando en la sociedad un nuevo poder supuestamente laico e impermeable al viejo poder, heredado del Antiguo Régimen, de la Iglesia, en el caso concreto de España. La escuela y el sistema educativo han hablado mucho de libertad, desde siempre, desde hace doscientos años, pero su función real ha sido acoplar mentalidades y hacerse con grupos sociales, aumentando las posibilidades de gobierno y poder. En esto, es natural que la reflexión que ha intentado producir escuela, haya sido, no en todos los caso, pero mayoritariamente, cómplice de gobiernos de turno. Y de esto no se han librado nuestros tiempos. Así, desde este hecho, es como entiendo la bajada de nivel terrible que se está viviendo en el sistema educativo, incluida la universidad.

Los discursos sirven para situarse, para posicionarse políticamente. Y las ventajas de la LOGSE, la LOE, la LOU universitaria, en este sentido, han sido obvias. Han creado y están creando una escuela y una universidad que, de hecho y como indicábamos en el post inmediatamente anterior a éste, sirven al actual modelo neoliberal en la economía y en la sociedad. Digamos que, en este sentido, Rousseau y todas las herramientas pedagógicas (abuso de las nuevas tecnologías, destrucción de la figura del profesor y su dignidad y libertad, teoría neoliberal de las competencias, el afán obsesivo por «innovar» para que en realidad todo siga igual, etc.) sirven a este fin político concreto, de hecho. De manera que el gobierno de turno y el poder no pueden sino promover, con un halo de progresismo, estas lecturas tendenciosas y profundamente equivocadas de una pedagogía que no es tan nueva como se dice (por el contrario, es muy vieja, tanto como, hemos dicho, Rousseau y Pestalozzi). Lo que se está dando en la universidad, en los institutos y en las escuelas, es una disolución del saber, que era el punto de partida para toda libertad y que es, el mundo de la cultura, aquello a lo que Emilio “es conducido por Rousseau”. Porque uno no aprende en el vacío, ni a golpe de impulso, ni como una pulsión descontrolada, ni en el caos de una clase indisciplinada, sino que se requiere, como prueba el mismísimo Summerhill un orden y una disciplina. La mala interpretación que se ha hecho de Rousseau es ingenua y falsa, por parte del bienintencionado pedagogo que la defiende, y, desde el punto de vista del Estado, profundamente tendenciosa y peligrosa. Así, la LOGSE, en efecto, se convirtió, como es propio de tantas leyes educativas, en ideología al servicio de una causa, de la misma manera que todo lo que estamos sufriendo (algunos escandalizados y boquiabiertos en la universidad) sirve a un amo concreto. No estaría mal iniciar por parte de la pedagogía en España una ronda de artículos o congresos que intentaran, al menos, reflexionar y visibilizar este terrible problema que amenaza con hundir del nuevo al país en la selva de unos pocos ricos ilustrados y una ingente masa de ignorantes manipulables y sin preparación pero dispuestos a trabajar a destajo en lo que le digan por cuatro gordas. En esto nuestros autores tienen razón: con la baza de un supuesto igualitarismo que nivela las aulas e impide el desarrollo de los potenciales de cada uno, se promueve, paradójicamente, la más atroz desigualdad y la más injusta de las sociedades. Bien es cierto que ellos no parecen haber tenido en cuenta la fuerza de las “circunstancias”, mayor de la que suponen en sus libros, en pro de una capacidad individual de superación, pero, por otro lado y aunque abordemos personal e individualmente este asunto crucial para el logro de una razonable y verdadera igualdad de la sociedad, no se puede frenar el avance y el desarrollo de quien, aun teniendo también quizás un origen humilde, tiene el derecho a ilustrarse. La igualdad no se puede lograr descendiendo el nivel intelectual a niveles ínfimos. Es injusto y falaz. Y aquí sí parecen tener razón nuestros autores (recordemos el elevadísimo nivel cultural tanto de alumnos como de maestros en nuestra admirada Finlandia, donde un maestro es formado, ante todo, como intelectual). 

Escrito tras la lectura de:

Moreno Castillo, R. (2006). Panfleto antipedagógico. Barcelona: Lector.  

Moreno Castillo, R. (2016). La conjura de los ignorantes. Madrid: Pasos Perdidos.

Royo, A. (2016). Contra la nueva educación. Barcelona: Plataforma Editorial.

Fuente del Artículo:

https://educayfilosofa.blogspot.mx/2017/05/matizaciones-en-torno-la-nueva.html

Fuente de la Imagen:

http://pedagogiauniversitariamoderna.blogspot.mx/2016/12/docentes-del-siglo-xxi-retos-y-desafios.html

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Madonna anunció la construcción de nuevas escuelas en África

África / 14 de enero de 2018 / Autor: Redacción / Fuente: CNN Chile

A través de su cuenta de Instagram, la diva del pop anunció que durante este año edificará cuatro escuelas en Malawi.

La cantante comentó que ya son 14 instituciones que «ayudarán a miles de niños a obtener la educación que tanto se merecen».

Madonna ya había construído otros establecimientos en el continente africano a través de su fundación Raising Malawi.

La compositora adoptó en el mismo país a uno de sus hijos, David Banda, y justamente por este vínculo, la artista ha dado a conocer su interés por mejorar las condiciones de vida del país africano.

Fuente de la Noticia:

http://www.cnnchile.com/noticia/2018/01/08/madonna-anuncio-la-construccion-de-nuevas-escuelas-en-africa

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Colombia: 17va Emisión de ‘El Abecedario, La Educación de la A a la Z’ – Radio Educativa (Inclusión Educativa)

Colombia / 14 de enero de 2018 / Autor: El abecedario La educación de la A a la Z / Fuente: Youtube

Publicado el 21 oct. 2017
Nuestro tema será, Inclusión Educativa. En huellas de maestros: La profesora Judith López de la IE Ana Gómez de Sierra. En el palabrero: La profesora Astrid Elena Cardona de la IE José María Córdoba de Rionegro. En La Nota Informativa: presentaremos la película Los Coristas.

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=VhjiwgleWFg
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Argentina: Barenboim: «Decir que la educación musical cuesta demasiado es demagogia»

Argentina / 14 de enero de 2018 / Autor: Daniel Roldán / Fuente: El Diario Montañés

Cuando hace cuatro años Daniel Barenboim (Buenos Aires, 1942) propuso a los gestores de la Staatskapelle Berlin que quería dedicar 2018 a Claude Debussy, no se sorprendieron. Tampoco los músicos de la orquesta berlinesa. Hace 25 años que el director arriesga con sus propuestas. «Entre 1933 y 1989, esta orquesta no tuvo contacto con otras culturas (musicales)», explica el maestro. Desde su llegada, ha quitado «el polvo» a ese «precioso mueble» con obras de música más contemporánea -mucho de Elliott Carter- y de otros autores no alemanes. Por eso, la propuesta de conmemorar al compositor francés cuando se cumple un siglo de su fallecimiento fue acogida con agrado. «La clave del éxito ha sido la curiosidad», añade Barenboim. «Gracias a esto han llegado donde están», argumenta el director, que no oculta su divertimento con esta apuesta, incluso en los ensayos.

Cuenta Barenboim que durante los ensayos de ‘La Mer’ se percató de cómo sus músicos estaban captando la esencia del compositor (Saint-Germain-en-Laye, 1862 – París, 1918). El día del ensayo general, la Staatskapelle Berlin la tocó a la perfección. Pero el director argentino, español, israelí y palestino quería más. «Les dije que la habían tocado en alemán. Ahora tenían que tocarla en francés», cuenta el maestro con media sonrisa sobre la obra de un compositor diferente que mostrarán en la capital alemana y en Viena.

Es, según Barenboim, el padre del modernismo musical. «El creador de una nueva manera de pensar con sonidos musicales y, por tanto, de una nueva estética y una nueva gramática. No deben utilizarse ideas tradicionales de clasificación para encasillar algo que busca escapar de esas mismas ideas. Reconózcase a Debussy por lo que es», decía de sí mismo el compositor. Un Debussy al que el propio Barenboim homenajea con un disco para piano solo.

Un trabajo que recoge obras como ‘Estampes’, ‘Clair de lune’ o el primer libro de ‘Preludios’, grabado en 1998 en el Institut Pere Mata de Reus (Tarragona) y que estaba inédita. El resto del trabajo -editado por Deutsche Grammophon- fue grabado en Berlín en otoño pasado. Barenboim ha presentado ya ‘Claude Debussy’ en Oviedo y Madrid, y cerrará la minigira española en Barcelona el próximo viernes. Unos conciertos donde ha destacado la presencia de público joven, cuando el mundo de la música clásica teme que en un futuro a medio plazo no haya tanta afición.

Un temor para el que Barenboim tiene un antídoto: educación. «La música permite unir lo racional con lo emotivo. El estudio de la música es imprescindible para el desarrollo del cerebro de un niño. El problema es que no hay educación», incide Barenboim. «¿Cómo van a ir a un concierto si no saben lo que es? Es fundamental la educación musical. Y decir que cuesta demasiado es pura demagogia», añade el maestro, que también carga contra el abuso de internet. «Confunde información con educación y no lo es. La educación es adquirir esa información y procesarla», añade el premio Príncipe de Asturias de la Concordia de 2002 junto a Edward Said.

Jerusalén

Un galardón que recogió por su implicación en el proceso de paz en Oriente Próximo, como la creación de la West-Eastern Divan Orchestra, que une a músicos palestinos e israelíes. Un lugar -Barenboim emigró en 1953 desde Argentina- en el que cualquier movimiento puede alterar el frágil equilibrio. El último tsunami lo provocó Donald Trump al anunciar que trasladará la embajada de Estados Unidos desde Tel Aviv a Jerusalén. «Todos los presidentes, tanto demócratas como republicanos, han prometido lo mismo. Queda por ver si Trump lo hará», señala Barenboim, que defiende la solución de dos Estados. «Pero al otro Estado (a Palestina) habrá que reconocerlo», apunta.

Más cauto se muestra con la situación de Cataluña: «No conozco todos los detalles para dar una explicación. Solo sé que fue un desastre como se manejó todo».

Fuente de la Noticia:

http://www.eldiariomontanes.es/culturas/musica/barenboim-decir-educacion-20180110235804-ntrc.html

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Cómo serán las aulas en un futuro no muy lejano

14 de enero de 2018 / Autor: Redacción de Educaweb / Fuente: Educaweb

La realidad aumentada, las gafas de realidad virtual, los robots y otras innovaciones tecnológicas revolucionarán la educación en los próximos años

En 2017 el Ministerio de Educación Cultura y Deporte ha formado a más de 8000 docentes en el uso de las nuevas tecnologías. Así lo ha asegurado el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INEF), organismo encargado de impartir dicha formación.

Cursos tutorizados, MOOCS (Massive Online Open Courses), SPOOCS (Small Private Online Course) y micro formaciones con la app Edupills han sido, entre otros, los métodos con los que los profesores han aprendido a relacionarse con las nuevas tecnologías. Pero…, ¿quedarán estos métodos obsoletos en unos años? A continuación analizamos algunas posibles tendencias futuristas que nuestros nietos (o bisnietos) podrán disfrutar para formarse.

1.Las redes sociales

Tal vez incluso no haga falta mirar tan lejos. Hoy por hoy las generaciones están viviendo un cambio respecto al cómo se estudiaba hace unos años. Los ordenadores en el aula están al orden del día, y con ellos las posibilidades de distracción para el alumnado con las redes sociales -entre otras- son infinitas. ¿Qué pasaría si le diéramos la vuelta a la situación?

Las redes sociales pueden ser un medio de comunicación muy eficaz para motivar a los alumnos a implicarse en la materia. Un ejemplo de esto se vivió en 2009 en la Universidad de California. En un curso de literatura en el que se estudiaba el libro Twilight (Crepúsculo) de Stephenie Meyer, se propuso a cada uno de los estudiantes crear un perfil en Twitter que representase a alguno de los protagonistas de la saga. De esta manera se consiguió recrear la historia e implicar a los alumnos en el estudio de la materia.

Otro buen ejemplo sobre cómo pueden ser aplicadas las redes sociales en el estudio es la iniciativa llevada también en 2009 por Mediaflop. Este grupo recreó de manera cronológica los acontecimientos del 23-F por Twitter, de manera que se podían conocer los detalles exactos de lo sucedido aquel día a través su perfil. ¿Imaginas esto mismo aplicado en una clase de historia en la que cada grupo de alumnos representase un bando de la II Guerra Mundial?

2. La realidad aumentada y la realidad virtual

Si bien las redes sociales ya son una realidad en nuestra sociedad, la realidad aumentada aún tiene que dar un paso adelante para consolidarse como medio para la enseñanza. Los horizontes a los que puede aspirar el sector educativo, sin embargo, no tienen límites.

Indudablemente el poder de la interacción para recrear un momento de la historia como el comentado en el punto anterior puede motivar a los alumnos a implicarse en la materia.
Ahora bien, el poder ver a través de unas gafas de realidad virtual el desembarco de Normandía o presenciar al detalle a través de la realidad aumentada las entrañas del cuerpo humano mientras se da una lección, supone elevar la educación al siguiente nivel.

Un ejemplo de esto es el Expeditions Pioneer Program de Google, una iniciativa que ayuda a los docentes a trasladar a cualquier parte del mundo a sus alumnos, de manera que, por ejemplo, se puede explicar al alumnado aspectos la cultura india desde el corazón de Nueva Delhi.

 

 

 

 

 

 

3. Pantallas flexibles

El adiós del papel puede parecer una utopía que lleva más de una década anunciándose, pero su desaparición está hoy más cerca que nunca. Si bien durante los últimos años se han ido sustituyendo progresivamente los folios por ordenadores o tablets como método para tomar apuntes, en un futuro las pantallas flexibles pueden dominar las aulas.

Esta tecnología, basada en pantallas OLED, podrá incluso llegar a dotar a los estudiantes de la posibilidad de disponer de un dispositivo con la tecnología de una tablet y la ligereza de un papel. Un método que aunaría innovación con tradición y permitiría realizar un esquema a mano en un dispositivo electrónico, a la vez que se busca información en internet para, tras acabar la lección, simplemente doblar o enrollar el dispositivo y volver a casa.

Augurar cuándo llegarán las pantallas flexibles a las aulas resulta aún imposible, pero ya existen diferentes empresas tecnológicas como Microsoft o Samsung que están estudiando su posible implementación en smartphones. Un futuro con pantallas extrafinas en vez de papel resulta hoy por hoy inimaginable, pero a la vez es cada día más probable.

4. El profesor, ¿futuro orientador?

Aventurándonos a un futuro más lejano, existen miles de teorías sobre cómo será la educación en unas décadas. Y viendo el ritmo de evolución de la sociedad y la tecnología, casi ninguna de ellas es descartable. Lo que parece prácticamente indiscutible es que con la innovación tecnológica el papel del profesor en el aula cambiará.

En 2016, en el instituto de secundaria japonés Soshi se empezó a utilizar a «Pepper», el primer robot androide capaz de expresar y entender emociones, para ayudar al alumnado a mejorar su inglés. En junio de ese mismo año, el Technical College de la Universidad de Londres anunció también su intención de incluir a «Pepper» como apoyo al docente para asignaturas de diseño e ingeniería.

¿Pueden sustituir los robots a los docentes en un futuro? Tal vez sí, o tal vez no. El tiempo lo dirá, pero hoy por hoy los expertos parecen descartar esa idea, al menos, a corto plazo. En las encuestas realizadas en 2015 a más de 1500 miembros de World Innovation Summit for Education (WISE) por parte de Gallup, un 78% de los expertos aseguraron que era mejor invertir en profesores de calidad antes que en innovación tecnológica. A su vez, un 74% apuntó que la tecnología ayudaba a los estudiantes a aprender mejor, y 7 de cada 10 coincidieron en que el rol del profesor evolucionará al de ser orientador del alumno por internet u otras vías tecnológicas para alcanzar el nivel de conocimiento adecuado.

Sin embargo, en una infografía publicada por este mismo organismo en 2017 se aseguró que tan sólo un 40% del profesorado utiliza las TIC como parte de su práctica docente, por lo que el cambio de modelo educativo parece estar aún en fase embrionaria.

5. Los cambios en el aula: el ejemplo español

En 2017 el CEIP José Hierro de Madrid inauguró el primer aula «maker» de España. Se trata de un espacio dedicado al aprendizaje a través de proyectos tecnológicos, en el que el alumnado puede mediante diferentes herramientas entrar en contacto con áreas como la computación, la programación o la robótica.

Por otro lado, con esta aula también se pretende fomentar las habilidades de creación, reflexión y discusión del alumnado. Para ello, se ha dividido el aula en cuatro grandes espacios. En ellos se encuentran pufs de colores que invitan a reflexionar, mesas redondas para dialogar, un espacio con una gran pantalla para exponer proyectos a la vez que se trabaja de forma simultánea con diferentes ordenadores, y por último una impresora en 3d con la que las ideas y trabajos de los alumnos se harán realidad.

Para poder articular una educación eficaz en una clase de estas características,  la dirección y los docentes del José Hierro han recibido una formación especial con tal de conseguir explotar todas las posibilidades que les brinda este lugar. En conexión con el punto 4, esta pequeña revolución parece corroborar que poco a poco el papel del profesor en el aula dejará de ser el de transmisor del conocimiento, para convertirse en un guía hacia el saber.

 Fuente del Artículo:
http://www.educaweb.com/noticia/2018/01/10/como-seran-aulas-futuro-no-muy-lejano-16259/
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Gabriela Mistral: La poeta de la educación chilena

Chile / 14 de enero de 2018 / Autor: Luisa Rendón Muñóz / Fuente: El Espectador

10 Ene 2018 – Hoy se cumplen 61 años de la muerte de Gabriela Mistral, quien desarrolló a lo largo de su camino una obra que la ayudó a posicionarse como una de las poetas más notables de la literatura chilena e hispanoamericana. En 1945, fue ganadora del primer Premio Nobel de Literatura para un autor latinoamericano.

Su verdadero nombre fue Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, pero se le conoció siempre bajo su seudónimo, Gabriela Mistral. Nació en el seno de una familia modesta en Vicuña, Chile. Su padre, Juan Jerónimo Goday, era profesor; su madre, Petronila Alcayaga Rojas, era modista. Además de creer en su obra como poetisa, Mistral estuvo desde los 15 años al servicio de la docencia centrándose en el desarrollo y protección de los niños, reflexionando en la manera de ver cómo los profesores se acercaban a ellos, apuntándolo así:  “Enseñar siempre: en el patio y en la calle como en la sala de clase. Enseñar con la actitud, el gesto y la palabra.”

Aunque para el año 1908 ya había incursionado en el mundo de la educación, no logró pasar a la Escuela Normal de Preceptoras de La Serena, el lugar que le daría reconocimiento para seguir en la docencia y así poder dar clases en varias partes de Chile. Esto pasó  debido a que algunos de sus poemas fueron tachados en círculos conservadores locales como «paganos» y «socialistas».

Fue entonces en 1910 cuando se trasladó a Santiago de Chile, donde empezó a trabajar en la Escuela de Barranca. Al mismo tiempo, logró aprobar los exámenes especiales en la Escuela Normal de Preceptores, donde dos años antes la habían rechazado.  A partir de ese momento empezó a trabajar en distintas escuelas alrededor del país, como las de las ciudades de Traiguén, Punta Arenas, Antofagasta y Temuco.  Para ese entonces, las lecturas de la poeta buscaban ampliar más su conocimiento del mundo. Era 1914 y con tan sólo 25 años, algunas de sus lecturas eran Montaigne, Amado Nervo, Rabindranath Tagore, Tolstoi, Máximo Gorki, Dostoievski, Rubén Darío y José María Vargas Vila.

Fue la prensa regional la que empezó a difundir sus primeros textos, entre los cuales se encuentran El perdón de una víctimaLa muerte del poeta, Las lágrimas de la huérfana, Amor imposible y Horas sombrías, publicados entre agosto de 1904 y septiembre de 1910.

Su obra poética fue tomando fuerza alrededor del mundo. Tanto que, en 1908, Luis Carlos Soto Ayala utilizó sus trabajos como objeto de su primer estudio literario recopilando en el libro El volumen Literatura Coquimbana, prosas como Ensoñaciones, Junto al Mar y Carta íntima.

En 1914 compuso Sonetos de la Muerte, obra por la que obtuvo en septiembre la más alta distinción en los Juegos Florales (antigua celebración  organizada por la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile).

Por el impacto que estaba teniendo su labor como docente alrededor de América Latina, en junio de 1922 viajó a México invitada por el Ministro de Educación mexicano, y al lado del poeta José Vasconcelos, colaboraron en la reforma educacional y la creación de bibliotecas populares del país. Mientras desarrollaba su profesión como docente crecía al mismo tiempo su reconocimiento en la literatura.  Por esto, para el mismo año, apareció en New York, Desolación, texto que le dio renombre a la poeta de manera internacional y que fue dirigido por el crítico literario español Federico de Onís.

Para la década de 1930, Mistral empezó a dictar numerosas conferencias y clases en Estados Unidos, Centro América y Europa. En 1932 inició su carrera consular en Génova, Italia, pero no logra ejercerla por declararse abiertamente en oposición al fascismo.

Después de haber recibido numerosos premios, entre los más destacados el Premio Nobel de Literatura (1945) y  el Premio Nacional de Literatura  (1951), el 10 de enero de 1957, luego de luchar y padecer  con un cáncer del páncreas, Gabriela Mistral falleció en el Hospital de Hemsptead, en Nueva York. Su obra no terminó para este entonces, pues de  manera póstuma aparecieron libros que reunieron parte de sus prosas, rondas, cantos, oraciones y poemas, como Motivos de San Francisco en 1965, Poema de Chile en 1967 y Lagar II, entre otros. Actualmente, el Archivo del Escritor de la Biblioteca Nacional de Chile conserva el más importante fondo documental dedicado a su legado compuesto por 563 piezas que incluyen manuscritos, epistolarios, fotografías y otros documentos privados.

Fuente de la Noticia:

https://www.elespectador.com/noticias/cultura/gabriela-mistral-la-poeta-de-la-educacion-chilena-articulo-732679

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Revista de Educación No.375 Enero-Marzo 2017

España / 14 de enero de 2017 / Autor: Ministerio de Educación, Cultura y Deporte / Fuente: MECD

Nº 375

Sección monográfica

EDUCACIÓN PATRIMONIAL: EPISTEMOLOGÍA, MODELOS E INVESTIGACIONES REFERENTES

Artículos no pertenecientes a la sección monográfica

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http://www.mecd.gob.es/dctm/revista-de-educacion/articulos375/r375-espanol-linea.pdf?documentId=0901e72b8229a8f6

Fuente:

http://www.mecd.gob.es/revista-de-educacion/numeros-revista-educacion/numeros-anteriores.html

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