En Arequipa no se descontará a los docentes, pese a que el Minedu pidió al GRA cumplir con descuentos.
Ante la huelga del magisterio en diversas regiones del país, cinco gerentes y directores regionales de Educación instaron al Ministerio de Educación (Minedu) realizar un diálogo transparente y respetuoso con los gremios docentes, reconociendo las demandas regionales y la legitimidad de sus representantes.
Tal pedido fue hecho por los gerentes de Educación de Arequipa, Guido Rospigliosi, de Moquegua,Renzo Quiroz Vargas y de los directores regionales de Cusco, Elías Meléndez Velasco;de Madre de Dios, Luis Alberto Rodrigo Mamani y de Apurímac, Richard Hurtado, quienes el último viernes emitieron un pronunciamiento.
En el documento, señalan que el diálogo permitirá trabajar una agenda de acercamiento a la problemática docente y el reinicio de las clases de manera inmediata.
PEDIDO.-En este pronunciamiento también invocaron a los dirigentes del magisterio a mantener una postura responsable y propositiva que facilite alcanzar un acuerdo para suspender la medida de fuerza.
Invocaron además al Poder Ejecutivo suspender la declaratoria de Estado de Emergencia, en Puno y Cusco.
Piden reconocer la legitimidad de las demandas docentes por unsalario justo, mejores condiciones laborales, la deuda social y la implementación de la Ley de Reforma Magisterial.
De otro lado, en consulta con Guido Rospigliosi sobre los descuentos que pide el Minedu ejecutar mediante oficio Múltiple N°00013-2017, señaló, que no aplicarán, porque el 21 de julio se firmó un acta con los docentes protestantes, donde los maestros se comprometen a recuperar los días no laborados y anuncia que elevarán la lista de los representantes que serán los interlocutores frente al desarrollo de la solución.
11 días de huelga llevan varios docentes en la ciudad de Arequipa y regiones del sur.
Documento. El pronunciamiento de los gerentes regionales fue elevado a la Ministra de Educación, Marilú Martens.
¿Cuáles son los problemas de lectura más comunes que pueden darse aprendiendo a leer? Una de las causas más conocidas, que complican la escritura e incluso la ortografía, es la dislexia. Sin embargo, hay otras condiciones que tienen síntomas similares.
Problemas de lectura más comunes durante el aprendizaje
Puede suceder que el niño o niña sufra un retraso en el desarrollo de la adquisición de la lectura y, por ende, en la escritura. Este retraso suele aparecer en la edad en la que los niños/as comienzan a aprender a leer, entre los 6 y 8 años de edad. A continuación, vamos a ver algunas de las causas por las que pueden sufrir un retraso en esta etapa. Mientras tanto dejo algunos libros para el verano que puedes incluir en la maleta, durante las vacaciones.
Las personas que sufren dislexia encuentran muchas dificultades a la hora de aprender a leer utilizando los métodos más convencionales. Esta dificultad no está reñida, en cualquier caso, con el nivel de inteligencia o el entorno en el que viven.
La dislexia hace que las personas que la posean tengan dificultades para reconocer las letras o cuáles son los sonidos que les corresponde. Además pueden tener dificultades para pronunciar palabras nuevas o hacer rimas. También pueden olvidar relativamente fácil palabras que ya han visto antes y las conocen.
Es cierto que a los niños con dislexia les cuesta mucho tiempo familiarizarse con las palabras, con unas más que otras. Les es más complicado reconocerla a simple vista y, aunque las aprenden, pueden olvidarlas fácilmente. En otras ocasiones la dislexia puede hacer que omitamos palabras o no sepamos donde colocarlas.
Nos encontramos con otra dificultad a la hora de leer y escribir, la cuál hace difícil la aplicación de las normas de ortografía a la escritura. Esta dificultad puede estar asociada o no a la dislexia o a la disgrafía, que la veremos a continuación. Por lo tanto nos quedamos con el conjunto de errores de escritura que afectan a la palabra y no a su trazo o grafía.
Nos encontramos ante otra dificultad de tipo funcional la cuál afecta a la lectura y a la escritura. Este trastorno puede ser uno de los que afecten a la facultad de escribir y leer.
Problemas de lectura más comunes: ¿Cómo detectarlos?
Es importantísimo que comencemos a saber las cáusas que dificultan al niño/a en la capacidad de lectura y escritura. Conociendo qué le sucede nos permitirá escoger las herramientas y métodos más adecuados, para ayudarlo en esta labor.
El diagnóstico lo tiene que hacer una persona cualifícada, evidentemente, pero los padres o tutores deberemos estar pendiente, observar, tomar apuntes y luego explicarlo todo a un profesional. Recuerda lo esencial que es diagnosticar perfectamente los trastornos que podría padecer el menor.
En este sentido hemos de descartar una serie de factores, como: ausencia de problemas de visión y de audición, ausencia de problemas físicos, ausencia de desórdenes emocionales o neurológicos y cociente intelectual normal.
Si entendemos las dificultades del niño con la lectura sabremos como ayudarle. Para ello es una gran idea observar el comportamiento y los patrones de conducta del propio niño.
¿Qué debemos hacer? Para empezar observar si hay un deterioro en la lectura o un rendimiento por debajo de lo esperado para la edad y el curso donde esté el niño. Si conseguimos ayudarle a leer mejor también les ayudaremos a aprender a escribir mejor.
Hablar con el profesor
Lo mejor que podemos hacer, cuando hay sospecha, es hablar con los profesores del niño/a. De esta manera estaremos al día de como van las cosas y si ven que el pequeño presenta alguna dificultad en clase. El maestro podría ayudar o apoyar al niño en clase cuando vea que tienen problecas con la lectura y la escritura.
Hablar con el médico
Una vez que hayamos hablado con los profesores y hayamos observado al niño para saber sus patrones de conducta y sus posibles desencadenantes, hemos de hablar con el médico. Es una gran idea contarle al doctor lo que hemos observado en casa y lo que nos han contado los profesores. Quizás no solo tenga dificultades con el aprendizaje lector, sino en más campos. El médico debe descartar algunas causas como el TDAH, por ejemplo.
No solo el médico de cabecera existe pues hay más profesionales que pueden ayudar al niño/a, por ejemplo el psicólogo cuando es recomendado y así podrá determinar si tiene alguna dificultad o es otra cosa como falta de atención o hiperactividad.
Otros problemas pueden ser el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Es cierto que algunas personas confunden la dislexia con el TDAH pero no son lo mismo y esto debe dictaminarlo el médico. Los niños con dificultades con la lectura podrían ser inquietos y esto puede confundirse.
Otro tipo de trastorno en este caso auditivo es el trastorno del procesamiento auditivo o TPA, el cuál afecta a la habilidad de los niños para procesar la información que escuchan. Esto puede dificultar que los pequeos entiendan bien lo que las personas hablan o bien la dificultad de seguir una historia en voz alta. Piensa que la lectura requiere ser capaz de conectar los sonidos con la letras.
Otras dificultades pueden ser de caracter visual, por ejemplo que los niños tengan algún tipo de problema para ver las letras, las diferencias entre ellas o las formas de las mismas. Si no ven las letras correctas no las pueden leer y los niños pueden entrecerrar los ojos o cerrar un osolo, para intentarlo.
Algo que podemos hacer para ayudar a los niños es leer juntos, pues ayuda a reforzar las habilidades de lectura de los pequeños. También disfrutarán mucho si les leemos los adultos. Los niños disfrutarán escuchando las historias y no estarán tensos experimentando la dificultad de leerlos por su cuenta.
Busca temas que les interesen leer a estos niños, para que quieran pasar más tiempo dentro del mundo de la lectura. Recuerda que no tienen que ser solo libros sino también revistas, cómics incluso fábulas como las fábulas de Esopo las cuales se han editado en tres colecciones de fábulas cortas escritas en prosa o en verso, y todas con una moraleja final e ideales para los niños/as.
Estas tres colecciones son la llamada “Augustana” la cual se complementa con las colecciones llamadas “Vindobonense ” y “Accursiana “. ¿Qué te ha parecido este artículo sobre los problemas de lectura más comunes? ¿Podrías añadir más datos e información?
De casi 2 millones de personas en situación de pobreza y pobreza extrema en Paraguay, 962.542 tienen entre 0 y 17 años, según la Encuesta Permanente de Hogares. Piden garantizar acceso a la educación.
La pobreza que afecta a 1.900.000 personas también tiene cara de escuela en Paraguay. Es que no solo una de cada dos personas en situación de pobreza o pobreza extrema es menor de 18 años. Además, el 40% de los niños y jóvenes en estas condiciones está en edad escolar con 5 a 17 años.
Así lo apunta la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) 2016, que establece que son 690.000 las personas de entre 5 y 17 años (edad escolar), que provienen de familias de escasos recursos. Es decir, el lugar común que tienen estos 690.000 chicos debe ser la escuela.
Pero miles de estos estudiantes no acceden a servicios básicos como programas complementarios en la escuela. Asisten a clases sin almuerzo o merienda escolar, estudian en aulas bajo árboles o en precarias condiciones.
Y más de 83.000 chicos dentro de estos índices de pobreza que deberían estar en algún centro escolar, no forman parte del sistema educativo.
Cuando les consultaron los motivos, la mayoría respondió que no acuden porque no cuentan con recursos suficientes en el hogar.
Otro factor que incide negativamente en la situación de pobreza es la deserción escolar, que según datos del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) afecta cada año a más del 7% de la población.
Oferta educativa. La asistencia sanitaria como educativa a la primera infancia es una deuda pendiente en el país. La cartera educativa inició un programa de asistencia a la primera infancia para menores de 5 años; pero este proyecto es aún incipiente.
Teniendo en cuenta este dato se toma a la población de 5 a 17 años para establecer la edad escolar en la EPH de la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (Dgeec).
¿Por qué hay miles de chicos que no van a la escuela? Según la Encuesta, un 38% de los niños y jóvenes que no van a la escuela entre los 5 y 17 años, no lo hacen porque en la casa no hay recursos económicos.
La necesidad de trabajar a corta edad es el problema para el 17% de los escolares de entre 12 y 17 años.
Tipo de gestión. Teniendo en cuenta el tipo de establecimiento escolar al que llegan los menores de 18 años, el 99% de los que están en situación de pobreza extrema asiste a una institución educativa de gestión pública.
El 1% restante concurre a un colegio de gestión privada subvencionada.
Luego el 92% de los alumnos que pertenecen a la franja de la pobreza extrema van a locales públicos. Los chicos fuera de la pobreza solo van en un 74% centros oficiales.
rillado brilla por su ausencia y el cableado eléctrico sobrevuela las cabezas de los escasos visitantes que se dejan ver en esta deteriorada zona de Beirut. Aquí la huella de la guerra civil libanesa (1975-1990) permanece sellada en las fachadas en forma de orificio de bala y donde gran parte de los niños vagan sin rumbo por las calles dejando que pasen los días mientras sus padres logran unas pocas libras con las que sobrellevar un día más. En este desalentador núcleo se centran muchos de los esfuerzos llevados a cabo por el PARD para la escolarización de los más pequeños. Buen ejemplo de ello es el Daouk Kinder Garden, un centro preescolar dirigido a niños de entre tres y seis años, mayoritariamente palestinos, aunque ante la llegada masiva de refugiados sirios también han comenzado a responder a esta necesidad.
“El acceso a la educación para estas personas es muy difícil”, cuenta Hamdan, quien denuncia que “la población refugiada palestina en Líbano es la única en el mundo que no tiene derechos”. “Se acepta su derecho al retorno, pero no que puedan acceder a la educación, a la sanidad o al resto de derechos humanos”, asevera. Tanto es así que, pese a que los primeros palestinos llegaron a Líbano en 1948 y aunque ya hay dos generaciones de palestinos nacidos en Líbano, a estos se les deniega la nacionalidad libanesa.
Tampoco tienen acceso normalizado al mercado laboral y, en la actualidad, tienen vetadas hasta un total de 74 profesiones. Ni siquiera pueden votar ni tienen representación política en un país que se resiste a actualizar el censo llevado a cabo en la década de los 60 para evitar así que cristianos maronitas, chiíes y sunitas, repartidos en las funciones del poder, pierdan peso en el statu quo creado. El periodo escolar ha terminado ya, pero en Daouk Kinder Garden la actividad no cesa. Las aulas continúan abiertas. “Muchos de ellos se han visto obligados a huir de sus casas y no han tenido la oportunidad de ir nunca a la escuela”, enfatiza Hamdan, quien insiste en que la labor en el aula va más allá de la educación y sirve muchas veces también como “terapia para superar los horrores que han vivido”.
SUBSISTENCIA Pero la faceta educativa no es la única que trabaja el PARD. La ONG ofrece una ayuda mensual de 27 dólares a las familias para que puedan hacerse cargo de su alimentación. “Esta gente no tiene ahorros. Lo poco que ingresan se lo tienen que gastar en un alquiler. No pueden gastárselo en comida ni para ellos ni para sus hijos”, precisó. De esta forma, el PARD consigue cubrir dos de las necesidades básicas de la población palestina en el exilio. Pero además, las ONG trabajan para conseguir que los habitantes de estos guetos cambien determinados hábitos. Así, en el último año se ha llevado a cabo una campaña de concienciación en un total de 2.400 casas con el objetivo de reducir las basuras de las calles. Con mucho trabajo de sensibilización ambiental y basándose en algunas de las enseñanzas del profeta Mahoma relacionadas con la naturaleza, se ha logrado que las familias de cuatro campos reciclen. Algo similar a ocurrido con el aprovechamiento de la escasa agua potable de la que disponen los asentamientos, fuente de conflicto con la población libanesa, que acusa a los refugiados de “robarles” el agua.
El diputado de Cultura y Cooperación, Denis Itxaso, destacó que “mientras las soluciones a un problema muy complejo llegan, es imprescindible que la sociedad guipuzcoana siga viendo que es necesario apoyar este tipo de iniciativas”. “Una vez vistas estas realidades, nos tenemos que preguntar si tenemos que ampliar las labores de apoyo que venimos realizando”, acaba.
El antisemitismo ha ido a la alza en las escuelas de educación básica de la capital de Alemania de acuerdo a un estudio organizado por el Comité Judío Estadounidense .
“¡Eres un judío!” es un insulto en las escuelas de Berlín que se ha vuelto muy común aún cuando no sea arrojada contra alguien no judío, de acuerdo a un estudio publicado esta semana por el AJC titulado “Salafismo y antisemitismo en las escuelas de Berlín: reporte empírico desde la vida en la escuela“, una de las cuestiones que marca un incremento en el antisemitismo entre los alumnos alemanes, relacionado directamente con las tendencias salafistas musulmanas en el país.
Para el estudio se entrevistó a 27 profesores de 21 escuelas de Berlín entre el otoño de 2015 y la primavera de 2016. Aunque no representativo, los resultados arrojaron una notable hostilidad en contra de los judíos y de Israel, especialmente entre alumnos con origen turco o árabe.
Los estereotipos antisemitas sobre los judíos también de mantienen presentes, como aquellos que dicen que poseen riqueza, controlan los medios y el sistema financiero global.
Los términos Israel y judaísmo se vuelven intercambiables en el vocabulario de los alumnos de acuerdo al estudio. Algunos de los maestros entrevistados comentaron como alumnos argumentaron en clase que “los judíos son malos debido a Israel” o que “[los judíos] son la razón por la que gente ataca, o por la que la gente baile cuando un ataque terrorista ocurre en Israel“.
A pesar de todo esto, los alumnos se muestran más dispuestos y poseen más interés en aprender sobre el Holocausto o sobre el Nacionalsocialismo de Hitler.
“Nos preguntamos cuán eficaz está resultando el lavado de cerebro que los estudiantes están rápidamente volviéndose antioccidentales, antiamericanos y también antisemitas.
“Tenemos que luchar contra esto con todas nuestras fuerzas, pero incluso así, triunfaremos sobre algunas de las cuestiones no con todas” comentó uno de los entrevistados.
Para la directora regional de AJC en Alemania, Deidre Berger, se necesita implementar más el diálogo sobre el conflicto en el Medio Oriente, Israel y los judíos para poder subsanar estas cosas.
Leonel Virosta, superdotado de 18 años, estudió la Secundaria sin acudir al instituto y ha sido aceptado por la Universidad de Manchester.
Leonel Virosta sabe que es especial. Tiene 18 años y a diferencia de la mayoría de jóvenes de su edad, él no fue al instituto. Desde los 10 años sus padres le educaron en su casa de Cuevas del Valle, un pueblo de 500 habitantes en la provincia de Ávila. Diagnosticado como alumno de alta capacidad con sobredotación intelectual a los seis años, Leonel se preparó por su cuenta el Bachillerato y la PAU(antigua Selectividad) y obtuvo una nota media de 12,62 sobre 14. Quería estudiar el grado en Bioquímica en la Universidad Complutense, pero el Ministerio de Educación le denegó el acceso por no tener los certificados oficiales. Su suerte cambió hace unos meses cuando la Universidad de Manchester le admitió pese a no haber pisado ningún centro de Secundaria.
“El colegio se basa en un sistema de castigos y recompensas, profesores que te regañan en función de tus notas y estudiantes que te admiran o hablan mal de ti. Esa es una falsa motivación. En casa no hay ayuda externa, todo depende de ti”, explica Leonel en la sede madrileña de British Council, que le acaba de escoger de entre 400 jóvenes españoles para concederle la Beca IELTS, dotada con 10.000 euros e impulsada para animar a estudiar un grado o posgrado en inglés.
«Cuando estudias en casa aprendes a ser disciplinado, tienes que cumplir unos horarios y no despistarte», detalla Leonel. En España todas las familias están obligadas a escolarizar a sus hijos desde los seis hasta los 16 años. Algunos padres deciden educarles en casa, una opción que no está regulada y que puede ser motivo de denuncia.
Junto a Leonel está su madre, Belén Gutiérrez, que asegura que a los tres años el niño ya leía y escribía. “Pillaba al vuelo los juegos de palabras”, cuenta. Leonel nació en Alicante y muy pronto sus padres, ambos actores, decidieron instalarse en un pequeño pueblo para criar a su hijo en un entorno de naturaleza. Aunque “ya tenía resistencia a entregarle al sistema educativo”, relata Gutiérrez, a los cuatro años le matricularon en un colegio rural de El Hornillo, a 29 kilómetros por carretera de Cuevas del Valle. Se decantaron por ese centro porque una vecina les había hablado maravillas de una de sus profesoras, Juana Cano. «Me consolaba pensar que le entregaba a una maestra rural de las que todavía sienten pasión por su trabajo; pocos alumnos en clase y una educación personalizada».
Esa maestra recuerda bien el caso de Leonel. «El primer año demandaba más atención que el resto, siempre tenía que cogerle en brazos, se notaba que no había tenido contacto con otros niños», describe Juana Cano. Pronto empezó a destacar en el plano intelectual. Cuando les encargaban redactar un poema en casa, él traía un pequeño libro con diez poemas. Mientras estudiaban el cuerpo humano, él llegaba a clase con un trabajo sobre las patologías del corazón. «Sus respuestas eran divergentes, no eran las habituales, él iba por otro lado», señala Cano.
A los seis años la maestra y la psicopedagoga del centro, con un total de 30 alumnos, recomendaron a los padres de Leonel que le realizaran un test para detectar altas capacidades. El diagnóstico lo confirmó y decidieron adelantarle un curso para que estuviese en un entorno más acorde a su nivel. Al final se saltó dos cursos, no realizó segundo ni cuarto de Primaria, una medida 100% legal contemplada por la Consejería de Educación de Castilla y León para ese tipo de alumnos conocida como flexibilización curricular.
Cano se inscribió en un curso online del Ministerio para apreder metodologías específicas para atender a alumnos con altas capacidades. Unos años después pasó a encargarse de otro grupo y dejó de ser su maestra. Se enteró de que otra profesora «le estaba haciendo la vida imposible» porque no se aprendía de memoria las tablas de multiplicar. «Él tenía sus propias fórmulas de cálculo y sus compañeros también empezaron a juzgarle». A los 10 años Leonel terminó la Primaria y sus padres decidieron seguir educándole en casa. «No les juzgo porque el sistema educativo no sirve para todos. A veces los padres tienen que defender a sus hijos de ese sistema», opina Cano, que tras la marcha de Leonel del centro le perdió la pista.
El siguiente episodio son ocho años en los que sus padres compraron los libros de texto de las diferentes asignaturas y cursos de la ESO, los estudiaron en profundidad y le dieron las lecciones en casa. «En España no hay centros públicos de Secundaria para alumnos con altas capacidades y el CIDEAD -único centro del Ministerio de formación a distancia para jóvenes- no aceptó a Leonel», argumenta su madre. El problema era que el CIDEAD solo admite a alumnos a petición de las comunidades autónomas con los informes pertinentes de la inspección educativa. Entre sus 1.800 alumnos, la gran mayoría son niños de entre seis y 16 años que residen fuera de España, hijos de familias itinerantes que cambian frecuentemente de domicilio (como los trabajadores del circo) y deportistas de alto nivel. Además, según reconoce Raúl Pardo, actual director del CIDEAD, el centro no dispone de un servicio para alumnos con altas capacidades.
Para poder certificar los estudios del chico, sus padres recurrieron a centros de homeschooling (en español, escuela en casa) en Estados Unidos y Panamá, que cada año le hacían exámenes online para acreditar sus conocimientos. El drama llegó cuando Leonel finalizó el Bachillerato con 16 años, realizó la PAU por la UNED, obtuvo una muy buena nota (12,62 sobre 14), y el Ministerio le comunicó que no podía acceder a la universidad en España al no disponer de certificados oficiales. El Instituto Internacional del Pacífico -con sede en Panamá-, que le certificó el Bachillerato, no está homologado en España.
Durante dos años Leonel, que ahora vive en Serdio, un pueblo de casi 200 habitantes de Cantabria, con sus padres y sus tres hermanos pequeños -todos escolarizados-, creó un canal de YouTube para enseñar Biología. La inspiración le vino de todos los vídeos educativos que consultó durante esos ocho años de aprendizaje autodidacta. «El sistema británico es mucho más flexible que el español; para admitirle en la Universidad de Manchester han valorado que está motivado y que tiene los conocimientos», señala Carolina Jiménez, directora de política educativa de British Council España.
En el encuentro con Leonel y su madre surgen algunas preguntas incómodas, como la falta de socialización de un adolescente. «He sufrido que no tuviese una pandilla de amigos con 17 años, pero es importante aprender a estar solo», confiesa su madre. Él está contento con la persona que es y dice que no cambiaría nada. Es un apasionado de la ciencia y cree que de no haberse educado en casa no tendría una convicción tan poderosa.»Yo nunca he sido tímido y ser diferente no me ha hecho introvertido. De hecho, lo que más me atrae de Manchester en su comunidad internacional», aclara Leonel.
El próximo septiembre se separará por primera vez de su familia para volar a la ciudad británica. «Cuando despegue el avión y los deje en tierra quizás sea el momento más triste que he vivido», cuenta. «Pero lo estoy deseando».
Es una práctica tradicional profundamente arraigada en la sociedad por lo que rara vez es denunciada como delito.
La India es uno de los países con mayor número de matrimonios infantiles. Más del 50 ciento de las mujeres de las zonas rurales se casan antes de los 18 años.
El informe presentado por la organización Action Aid India refiere que en ese país existe una ley que prohíbe que niñas menores de 18 años contraigan matrimonio. Sin embargo, casi la mitad de la población femenina es obligada a casarse antes de alcanzar la edad legal.
«Pese a la atención política prestada al matrimonio infantil, la implementación de la ley ha sido ineficaz para frenar las causas profundas y no ha producido un impacto sustancial en su erradicación», plantea el informe.
También expone que el matrimonio infantil aumenta las probabilidades de que, en el caso de las niñas, abandonen la escuela, sean víctimas de violencia sexual, de explotación, de abuso doméstico y mueran durante el parto.
Las niñas son las más vulnerables con esta tradición I Foto: Unicef India
Algunas de las medidas implementadas por el Estado incluye un incentivo económico para las niñas que estudien y permanezcan solteras hasta los 18 años. En el caso de los hombres, promueve que sean concienciados, ya que también afecta a niños, pero en menor medida.
Solicitan el apoyo de las instituciones religiosas y culturales, y otorgar a los maestros de escuelas gubernamentales la autoridad legal para proteger a los niños que se encuentren en riesgo de matrimonio. «Los esfuerzos legales no han logrado romper el dominio de la tradición y la cultura que continúa apoyando el matrimonio infantil», concluye el informe.
Esta costumbre convierte a la India en uno de los países con mayor tasa de matrimonios infantiles en el mundo. Los padres prefieren casar a sus hijas en edades tempranas para aligerar cargas económicas cuando proceden de familias pobres. Esta práctica afecta a más de 700 millones de mujeres en todo el mundo, según cifras del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
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