Europa/España/29-03-2021/Autor(a): E. Rodríguez/Fuente:www.elcomercio.es
Comisiones Obreras inició ayer la primera de las movilizaciones para reclamar a la Consejería de Educación que inicie a partir del 1 de abril un nuevo acuerdo de interinidades. Según ese documento, las partes (lo suscribió la Administración con ANPE y UGT), pueden hacerlo entre abril y agosto. El motivo, sostiene el sindicato, es «el aumento de la precariedad. En 2011 había 1.600 interinos y 450 a media jornada y ahora, 4.500 y 1.500, respectivamente. Se ha incrementado un 300%». Apuntó que incluso «hay centros enteros sostenidos con interinos». La central sostiene «que de puertas para dentro la consejería reconoce que el acuerdo es injusto. Uno nuevo debería dar estabilidad y abrir el debate de si se establecen listas cerradas», que no obliguen a los interinos a tener que presentarse obligatoriamente a las oposiciones.
Fuente e Imagen: https://www.elcomercio.es/asturias/pide-educacion-abra-20210327001013-ntvo.html
América del Norte/México/29-03-2021/Auto(a) y Fuente: www.jornada.com.mx
Ciudad de México. Como parte de una iniciativa para fortalecer las capacidades institucionales de la Inteligencia Artificial en el sector educativo en México, la compañía china Huawei anunció la colaboración con universidades mexicanas y el lanzamiento de un laboratorio llamado IA LAB Mx.
Durante la presentación del proyecto entre universidades, centros de investigación y empresas, en el que participaron directores e investigadores clave, profesores y estudiantes, se plantearon temas como la mejor manera de resolver desafíos industriales, sociales y ambientales en el país, así como facilitar el acceso a alta tecnología de IA.
En unión con la Universidad Iberoamericana (Ibero), Huawei emitió la iniciativa IA LAB Mx, el cual —de acuerdo con Christopher Córdova, co-fundador de la iniciativa— es una red colaborativa distribuida entre estudiantes e investigadores de diversas instituciones mexicanas, que aprovechan la capacidad computacional del laboratorio para propulsar su investigación y proyectos de desarrollo social y ambiental.
En su intervención, el director de Marketing Estratégico para Huawei en Latinoamérica, Joaquín Saldaña, destacó la importancia de que las universidades y la investigación en México desarrollen proyectos que tengan impacto social, “por esa razón creemos en hacer las cosas de una manera diferente, para asumir los retos y generar oportunidades”.
“La Inteligencia Artificial necesita integración y un acercamiento de todas las industrias involucradas. Se requiere talento de todas las áreas y sobre todo de las universidades que cuentan con la intención de crear una comunidad para crecer el uso y aplicación de la Inteligencia Artificial en México para llegar al siguiente nivel”, agregó el directivo.
Asimismo, Robin Shi, director de Producto de la División de Cloud & AI en Huawei Latinoamérica, recordó que más del 50 por ciento de los asociados de la compañía son universidades en todo el mundo.
Añadió que el laboratorio de Inteligencia Artificial en la Ibero cuenta con diversas tecnologías de Huawei entre las que destacan Atlas 800, un servidor de inteligencia artificial en el centro de datos para inferencia que puede admitir el marco de inteligencia artificial convencional como MindSpore, TF, Pytorch, Caffe.
Fuente e Imagen: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/03/28/economia/fortalecen-lazos-huawei-y-universidades-mexicanas/
el viernes 26 de marzo de 2021, Luis Bonilla-Molina en el ciclo de entrevistas sobre las Ciencias Sociales en Lezzy Vargas, Directora del Centro de Estudios de Educación Emancipadora y Pedagogía Crítica (Cepec) de la Universidad Bolivariana de Venezuela, dialoga con Lezzy Vargas, Directora del Centro de Estudios de Educación Emancipadora y Pedagogía Crítica (Cepec) de la Universidad Bolivariana de Venezuela.
La etnia más antigua de Honduras se enfrenta al Estado y a empresas madereras al oponerse a la tala indiscriminada. Son apenas unos 20.000 indígenas en un territorio que posee uno de los mejores pinares del país. Más de un centenar de ellos han sido víctimas mortales de esa violencia que enfrentan todos los días los defensores ambientales en América Latina.
Ángela Murillo y José María Pineda necesitan un día completo para llegar desde San Francisco Locomapa en el departamento de Yoro, a la ciudad de San Pedro Sula, al norte de Honduras. En bus, a pie o en mula, tienen que atravesar caminos inexistentes donde el Estado no llega con unos mínimos servicios básicos. Pertenecen a uno de los pueblos originarios más antiguos de América Latina, el Tolupán, y el territorio donde viven se caracteriza por tener uno de los mejores bosques de pino del país y ser una región rica en oro, óxido de hierro y plata.
“No somos pobres, el sistema nos ha empobrecido”, cuenta Pineda en videollamada. El líder tolupán tiene 61 años y trabaja por la defensa del territorio desde hace más de 30, cuando las empresas madereras y mineras empezaron a dejar los cerros pelados, extrayendo los recursos de manera ilegal en un territorio cuyo título de propiedad pertenece al pueblo Tolupán. Un documento que data de 1874 y que la ley hondureña actual no reconoce.
Los tolupanes denuncian que la deforestación de sus bosques se inicia a través de los planes anuales de manejo forestal, aprobados por el Instituto de Conservación Forestal (ICF), y otorgados a poderosas madereras como Velomato o Inmare, propiedad de terratenientes locales. Pineda ya ha sido acusado en tres ocasiones del delito de obstaculización de la ejecución de un plan de manejo forestal. Unos procesos de criminalización donde fue defendido por el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ), una organización que acompaña a los tolupanes en la defensa de sus derechos. “Si no fuera por este apoyo, ya llevaría ocho años de estar preso”, recalca el líder.
Un tercio de los bosques vírgenes que quedan en el mundo se encuentra en tierras administradas por pueblos indígenas o que les pertenecen
Agrupados en 31 tribus, repartidas por los departamentos de Yoro y de San Francisco Morazán, los tolupanes cuentan con una población de unas 20.000 personas. Cada tribu cuenta con un consejo directivo que decide sobre la gestión de los recursos naturales. Sin embargo, las 996 familias de las 19 comunidades que forman el municipio de San Francisco de Locomapa se encuentran parcialmente divididas. Su Consejo Directivo ha sido acusado de negociar los bosques a espaldas de las asambleas. Y cuando se dieron cuenta, dice Pineda, ya tenían las máquinas en el territorio, sin informarles de los derechos que tienen como pueblo y vulnerando el derecho a la consulta previa, libre e informada. Así, Pineda y Murillo, junto a buena parte de la comunidad, conformaron un Consejo Preventivo de Tribu, como manera de seguir luchando y protegiendo el territorio sin atender a los intereses empresariales, tanto nacionales como internacionales.
“Un trabajo que vale la pena”, dice Murillo, que a sus 42 años ya ha pasado también por uno de estos procesos de criminalización por parte de las empresas. “Nos mandan amenazas continuas, gasean a las comunidades y asesinan a nuestras compañeras”, y recuerda a través de la videollamada el asesinato en 2013 de la lideresa María Enriqueta Matute, junto a dos compañeros más, a manos de sicarios.
Es la alarmante realidad que viven los tolupanes, denunciada reiteradamente por Naciones Unidas como parte de esa violencia que enfrentan todos los días los defensores ambientales en América Latina por luchar contra un modelo extractivista, impulsado por unos Estados que no tienen en cuenta los derechos de los pueblos. Particularmente en Honduras donde, así como la activista Berta Cáceres fue asesinada hace cinco años por defender un río de una empresa hidroeléctrica, más de 100 indígenas tolupanes han pagado con su vida por luchar contra el despojo forestal en las últimas décadas, según el MADJ.
No respetan los límites con las fuentes de agua. Además, si marcan un árbol, se llevan tres. Estas empresas son incontrolables”
JOSÉ MARÍA PINEDA, LÍDER INDÍGENA
“Recibimos discriminación, destierro y muerte cuando buscamos defendernos. Queremos una vida digna, no como la de ahora. Se sorprenderían si vieran cómo vivimos aquí, a pesar de estar rodeadas de tanta riqueza”. Y luchan, no solo por la salida de las empresas de los territorios, sino también contra la contaminación de los ríos, por el abandono estatal en educación, sanidad y demás servicios básicos, y por el racismo que sufren a la hora de exigir sus derechos. “Es una odisea llegar al hospital más cercano, a ocho horas de camino. Y cuando llegas, ves como primero atienden a la persona andina antes que a la indígena”, asegura Murillo.
“Recuerdo las palabras de Matute cuando le preguntaba si tenía miedo”, dice Pineda, “ella me decía que no, porque quería que sus hijos vivieran de manera libre en esta tierra”. Y también evoca las palabras de otro compañero asesinado cuando estaba frente al sicario: “No me mates, porque yo también defiendo tus derechos”. Y el sicario le disparó en la cabeza. “Estas palabras y la lucha de los caídos nos dan más fuerza. Si no nos defendemos nosotros, nadie más lo va a hacer”.
Al hablar sobre si la justicia existe en Honduras, ambos ríen. “Vale más la vaca de un rico que un indígena. Tenemos la madera detrás de la casa, pero no tenemos dinero para salvarla”, dice Pineda. “El Gobierno es responsable de las vidas que han dado los compañeros y compañeras, porque no nos ha protegido y nos ha matado”, destaca Murillo.
El territorio donde viven los tolupanes se caracteriza por tener uno de los mejores bosques de pino de Honduras
Honduras es un país señalado por organizaciones defensoras de derechos humanos por negar la existencia de los pueblos indígenas y facilitar las condiciones del extractivismo. “Al sistema no le interesa que nosotros vivamos, más bien que desaparezcamos para hacer uso de estos territorios”, afirma Pineda. De poco o nada sirve estar bajo el amparo del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), firmado también por el propio país, que exige no adelantar proyectos en sus territorios sin un consentimiento tácito. Sin embargo, un informe de Intermón señala que cerca del 20% de las concesiones mineras y de producción de energía e hidrocarburos se encuentran en tierras indígenas.
La importancia de los bosques
Naciones Unidas recordó el pasado 3 de marzo,Día Mundial de la Vida Silvestre, que la pérdida anual de bosque equivale a una superficie mayor que la de Dinamarca y que esta destrucción implica, no solo una merma enorme de la biodiversidad, sino también un freno menos al avance del cambio climático y la destrucción del sustento de millones de familias en el mundo. Hoy, Día Mundial de los Bosques, lo vuelve a reiterar poniendo en valor los conocimientos de las comunidades ancestrales que los han gestionado a lo largo del tiempo. Un aspecto reforzado por un nuevo estudio publicadoen la revista Frontiers in Ecololgy and the Environment que afirma que más de un tercio de los bosques vírgenes que quedan en el mundo se encuentra en tierras administradas por pueblos indígenas o que les pertenecen. La investigación insta al reconocimiento universal de sus derechos a la propiedad de la tierra, a elaborar políticas que tengan en cuenta su rol en la conservación y a reducir urgentemente la deforestación para frenar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Todo lo contrario de lo que sucede en territorio tolupán.
Lugar donde descansan los restos de José Salomón Matute y Juan Samael Matute, miembros del pueblo tolupán asesinados en febrero de 2019.FOTOS CEDIDAS POR EL MADJ
“Cuando la empresa entra en el bosque nosotros nos quedamos con la deforestación indiscriminada. Esto significa que el río y la quebrada van a desaparecer. Si dejamos que esto continúe así, vamos a desaparecer también”, destaca Pineda. “No respetan los límites con las fuentes de agua. Además, si marcan un árbol, se llevan tres. Estas empresas son incontrolables”. Efectivamente, el negocio de la explotación de la madera en territorio tolupán no es nada transparente. Así lo señala una investigación del Centro de Estudios para la Democracia (CESPAD) que asegura que de enero a mayo de 2019 se habrían cortado 13.499 árboles, 4.500 más de lo previsto en el Plan de Manejo.
Naciones Unidas recuerda que la pérdida anual de bosques equivale a una superficie mayor que la de Dinamarca
Los recientes huracanes Iota y Eota vinieron a agravar la situación. Causaron la pérdida de casas y escuelas, la destrucción de caminos y cultivos de café, maíz y yuca. Y se sumaban a los efectos de una pandemia que no pueden asegurar que haya llegado al territorio, porque no hay acceso a pruebas. “Todo esto nos ha dejado en una miseria total. Nos curamos con la naturaleza, porque es imposible acceder a los servicios de salud. Entonces, si nuestro entorno desaparece, nosotras también con él”, dice la lideresa tolupana. Un cúmulo de factores que han hecho que, ante la falta de oportunidades, muchos jóvenes se hayan visto obligados a migrar en busca de mejores condiciones de vida.
La educación en tiempos de pandemia
La dificultad para acceder a los servicios básicos se extiende a la educación. No tienen recursos para poder comprar un teléfono y las pocas personas que tienen uno, raramente pueden conectarse a la red. “Como pueblo tolupán estamos fuera del sistema porque no tenemos esa capacidad y nos preocupa tener un grupo de personas analfabetas en un futuro”, afirma Pineda.
Más de 100 indígenas tolupanes han sido asesinados por la defensa de sus bosques, según denuncia el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ)FOTOS CEDIDAS POR EL MADJ
Hace unos meses, a raíz de la falta de acceso a la educación en este pueblo, desde el área de formación del MADJ se inició un proyecto de una escuela de alfabetización que tuvo buen resultado. “Los indígenas tolupanes no han tenido la oportunidad de poder formarse. El primer curso fue muy bien, con más de 50 personas, entre ellas un hombre de 85 años que no falló a ninguna clase, a pesar de estar a más de dos horas y media de camino montaña arriba”, explica por videollamada Darwin Alachán, coordinador del equipo operativo del MADJ. A pesar de que la pandemia obstaculiza el inicio del segundo módulo, Alachán recalca la importancia de que estos procesos se sostengan en el tiempo, a pesar de que las comunidades tengan que salir a otros territorios por la falta de energía eléctrica en las áreas del pueblo Tolupán. De esta manera, se podrán ir consolidando proyectos como el de la radio comunitaria, estancada debido al asesinato de Juan Samael Matute, a quien se le había formado en nuevas tecnologías.
Una formación educativa que también pasa por el respeto a la lengua y la cultura tolupana. En su lengua, el tol, tolupán significa “ser lleno de color producto de la tierra”. Este idioma está en situación crítica de extinción, según el Atlas UNESCO de las lenguas del mundo en peligro. “Se mantiene vivo entre los ancianos, pero la juventud apenas habla palabras sueltas. No queremos perder nuestra cultura propia, esa es nuestra riqueza”, señala Pineda.
En medio de los mejores bosques de pino de Honduras, los tolupanes sueñan con tener por fin la radio comunitaria, viviendas dignas, educación y sanidad de calidad, y que sus hijos e hijas puedan disfrutar de una vida libre. Esos sueños que ya tenían María Enriqueta Matute y la propia Berta Cáceres, quien también estuvo al lado del pueblo Tolupán, tal y como recuerda Murillo. “Son ejemplos de mujeres valientes indígenas que han dado su vida por un derecho que nos pertenece a todas. Las generaciones venideras vamos tras sus pasos, con la conciencia de continuar protegiendo los bosques y la vida”.
Los pocos recursos económicos de muchas familias impiden que los alumnos puedan conectarse a internet o disponer de televisión para seguir las clases virtuales.
Arturo Vazquez Moiza tiene 10 años y vive en la sierra de Sonora, en un pueblo de 200 habitantes llamado Bacanuchi, en el municipio de Aras las del país— suspendió las clases como medida sanitaria de prevención de la covid-19. La instrucción fue que el alumnado siguieran el curso a través de la televisión mediante clases impartidas por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y por internet de manera remota. En Bacanuchi no se puede hacer ni una cosa ni la otra. La mala calidad de la conexión a la red y la pésima recepción de las señales en este pueblo entre montañas deja incomunicadas a las familias cada dos por tres.
Es muy difícil que las clases puedan seguirse de manera regular y muchos niños abandonan la escuela en comunidades remotas que están en la misma situación que Bacanuchi en todo el país. Según un estudio de Mexicanos Unidos Contra la Corrupción. En Chiapas, por ejemplo, el 45% de los niños de comunidades pobres ha abandonado su formación debido a la falta de recursos económicos de su familia y al rezago tecnológico en el que se encuentran, como la falta de luz o internet para estudiar en casa.
“Para mandar la tarea tengo que subir al cerro que está a 40 minutos de mi casa, está oscuro y hay animales”, dice Arturo por teléfono en presencia de su madre, Thelma Moiza. La llamada se entrecorta numerosas veces. Tampoco hay buena señal de telefonía móvil. El niño y sus compañeros reciben la tarea por WhatsApp y tienen que responder a su maestra con una foto de los deberes hechos por esa misma vía. Lo que pareciera una acción sencilla, con una mala conexión a internet se convierte en una pesadilla. “Cada día había que ponerle saldo al celular porque hacer la tarea y consultar el internet consume todos los datos”, dice la madre del niño. 100 pesos (5 dólares) al día que muchas familias campesinas no pueden añadir a sus gastos.
Las autoridades educativas decidieron a inicios de agosto que el ciclo escolar se desarrollaría a través de clases a distancia y con más de 30 millones de estudiantes siguiendo los cursos por televisión. El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció un convenio con las grandes televisoras privadas del país (Televisa, Azteca, Grupo Multimedios y Grupo Imagen) para que retransmitan los contenidos escolares, además del uso de internet y teléfono como medios de apoyo. Algunas familias como la de Gloria Simpson, también de Bacanuchi pagaban servicio de televisión satelital al principio de la pandemia, pero después de algunas complicaciones económicas, su familia no pudo costearse los 400 pesos (20 dólares) al mes que costaba el servicio. “No tenemos televisión para ver las clases de la SEP. En el pueblo no hay acceso a nada que tenga que ver con tecnología, ni tele ni internet, muchas veces ni señal para hacer una llamada de emergencia”, se lamenta la mujer.
La iniciativa de las clases por televisión se enfrentó al rechazo de los maestros y a las críticas de expertos en educación, que expresaron su preocupación por la desigualdad económica y el rezago tecnológico que sufren amplias zonas del país. Las cifras del Inegi, el instituto de estadística mexicano, desvelan que más de 16 millones de hogares no tienen conexión a internet, mientras que un informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Conavel) publicado en 2018 muestra que de las más de 226.000 escuelas públicas del país el 66,1% tiene energía eléctrica y el internet solo llega al 22,7% de ellas, un total de 51.387. La iniciativa Aprende en Casa ha dejado en evidencia la enorme brecha que existe en México en las zonas más vulnerables del país. Los Estados que más pobreza concentran son también los que menos conexión a internet tienen: Guerrero, Oaxaca, Chiapas; seguidos de Veracruz, Tabasco y Campeche, según una encuesta realizada por la Asociación de Internet MX. Aunque Sonora se encuentre entre los Estados con más usuarios conectados en el país, todavía hay muchos de sus rincones que se escapan a las estadísticas, como Bacanuchi, en plena sierra.
“Las desigualdades en el acceso a la tecnología perpetúan las brechas, el desarrollo humano y condenan a un porcentaje importante de población a vivir en pobreza”, afirma Pablo César Hernández, experto en educación y nuevas tecnologías y académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Solo el 47,7% de las zonas rurales de México tienen acceso a internet, según el Inegi. “Si la población no tiene este acceso a la tecnología nos veremos rezagados como país. Eso tiene un fuerte impacto no solo en el conocimiento de los estudiantes y su desarrollo, sino que también limita el tipo de aprendizaje que reciben los niños”, agrega Hernández.
Uno de los grupos que más criticaron la decisión del Gobierno de cerrar las escuelas e impulsar el aprendizaje a distancia fue la Coordinadora Nacional de Trabajadores de Educación (CNTE), un sindicato que cuenta con 600.000 integrantes, que criticó lo limitado que puede ser el acceso a la educación en áreas remotas donde no hay conectividad. Lev Velázquez, secretario de Gestión Educativa del CNTE en Michoacán, afirma que han tenido que adaptarse a la nueva realidad educativa haciendo uso de las tecnologías, pero también a través de llamadas con aquellos estudiantes que cuentan con un aparato de teléfono y de perifoneo, es decir, bocinas adaptadas a algún medio móvil para hacer anuncios de entregas de tareas en las comunidades más remotas del Estado. “Nos hemos desplazado para hablar con los padres, hemos hecho visitas a las casas con los alumnos un día a la semana o un día cada quince días”, explica el también maestro.
Para evitar deserción escolar, Velázquez añade que los maestros viajan largas distancias para buscar a los estudiantes que han dejado de comunicarse con ellos e incluso los maestros de zonas rurales han tenido que imprimir cartillas educativas con su propio dinero para distribuirlas entre los estudiantes más pobres. “Si ellos ya tenían carencias, ahora la situación es más complicada. Muchos no tienen para comprarse libretas, menos un juego de geometría, lo que propicia el abandono”, explica Velázquez. “Vivimos una situación que no esperábamos y por eso necesitamos pensar en nuevas formas de aprendizaje”, agrega.
El académico Hernández, de la UAM, concuerda con el maestro. El especialista señala que desde el Estado y la academia se deben generar estrategias para combatir el rezago de los estudiantes en las zonas más empobrecidas del país. Menciona, por ejemplo, impulsar centros tecnológicos en esas regiones, que sean gestionados por la comunidad y donde los estudiantes tengan acceso de forma gratuita a internet y computadoras. “El punto es generar espacios con electricidad y servicios básicos, tecnología y conexión gratuita, en los que se capacite a la comunidad en su uso y gestión, como una forma de combatir la brecha digital”, explica. “Estas iniciativas deben ser pensadas de forma colectiva, planeadas a partir de la intervención del Gobierno, las universidades, los líderes locales, maestros y padres”, agrega. Para Hernández “estamos en un momento histórico, inédito, que nos abre la posibilidad de ver los rezagos que existen, pero también de poder innovar y hacer cambios y transformaciones”, apunta.
Desesperadas ante el abandono, algunas familias de Bacanuchi, acompañadas por la organización PODER, presentaron un amparo ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) en agosto de 2020 y expusieron las dificultades que enfrentan cada día para acceder a los servicios básicos de comunicación, que vuelven aún más precaria su situación de bienestar y educación. Hasta la fecha ni las autoridades locales ni las federales han dado una respuesta a la demanda de las familias. “Mi hija necesita estudiar para que sea algo en la vida y tenga con qué defenderse”, dice Manuela Bacame, una de las madres que han impulsado la demanda. Sabe que cuando no se tiene mucho, como es el caso de su familia, ir a la escuela puede marcar la diferencia. “Yo solo fui hasta 6º de primaria y no quiero eso para mi hija. Quiero que estudie y tenga un porvenir en la vida”.
América del Norte/Estados Unidos/26-03-2021/Autoras: Andrea Cruz y TELEMUNDO Digital Fuente: www.telemundochicago.com
Este miércoles el secretario- de Educación Miguel Cardona sostuvo reuniones con educadores de todo el país, resaltando la forma en la que muchos maestros han logrado impartir clases con estudiantes en las aulas de forma segura.
WASHINGTON – El gobierno de Biden anunció este miércoles un plan de $130,000 millones para traer a todos los estudiantes del país de regreso a las escuelas.
Al mismo tiempo, los expertos de salud de la Casa Blanca, afirmaron que aún es demasiado temprano para declarar victoria cuando se trata de la pandemia.
Este miércoles el secretario de Educación Miguel Cardona sostuvo reuniones con educadores de todo el país, resaltando la forma en la que muchos maestros han logrado impartir clases con estudiantes en las aulas de forma segura.
Actualmente, alrededor de tres cuartos de las escuelas están ofreciendo clases completamente presenciales o de forma hibrida. El gobierno Biden quiere incrementar esa cifra al 100%
La Casa Blanca anunció que $130,000 millones serán distribuidos para crear ambientes seguros y brindarle los recursos necesarios a las escuelas de la nación.
Por otro lado, tras dos meses de caídas en los números de casos de coronavirus en menores de edad, la Asociación Americana de Pediatría confirmó un leve aumento la semana pasada cuando se reportaron más de 57,000 niños contagiados con COVID-19.
La directora de los Centros de Control de Enfermedades, afirmó que durante el mes de marzo los maestros y trabajadores de centros educativos han recibido prioridad para vacunarse, y que más de medio millón fueron inmunizados la semana pasada.
Por su parte, el doctor Anthony Fauci recalcó que a pesar de los avances de la campaña de vacunación, aun es demasiado temprano para cantar victoria, añadiendo que tan solo el martes se reportaron cerca de 60,000 nuevas infecciones de COVID-19 en todo el país.
Este miércoles en la Cumbre Nacional de Reapertura de Escuelas Seguras organizada por el Departamento de Educación de EEUU, el presidente Biden y el secretario de Educación Miguel Cardona anunciaron los pasos adicionales que está tomando el gobierno Biden-Harris para ayudar a las escuelas a reabrir de manera segura y rápida y satisfacer las necesidades de todos los estudiantes.
El fondo de Ayuda de Emergencia para Escuelas Primarias y Secundarias (ARP ESSER) del American Rescue Plan proporciona $122,000 millones en ayuda para que las escuelas de Pre-K-12 vuelvan a abrir de manera segura y aborden las necesidades académicas, sociales, emocionales y de salud mental de sus estudiantes.
El resto de los fondos de ARP ESSER estarán disponibles después de que los estados presenten al Departamento los planes que están desarrollando e implementando para usar los fondos de ARP ESSER para reabrir escuelas de manera segura y satisfacer las necesidades de los estudiantes.
Fuente e Imagen: https://www.telemundochicago.com/noticias/la-casa-blanca/gobierno-biden-anuncia-plan-para-reapertura-de-escuelas/2162132/
Ya es tiempo de que valoremos la crisis pandémica con una mirada más integral.
El tema que abordamos en este artículo puede sorprender a muchos. Lo normal es que diariamente analicemos los estragos que la pandemia provoca en los humanos, las instituciones, los sistemas políticos, económicos, sociales y en los ecosistemas. Estos análisis son necesarios e importantes. Pero ya es tiempo de que valoremos la crisis pandémica con una mirada más integral. Esto exige que no solo subrayemos los males que nos afectan desde que inició la hegemonía de la COVID-19. La mirada unidireccional de la pandemia provoca dificultades en nuestra capacidad de análisis; estos presentan sesgos, que, a su vez, les restan validez y objetividad. Con lo expresado anteriormente, no justifico la exaltación de bondades sin sentido y hasta contradictorias. Lo que sostengo es que en la dura situación que vive la Educación Superior a partir de la llegada de la enfermedad, además de provocar serios problemas, cada día y cada hora, encontramos oportunidades en los diferentes escenarios en los que se mueven y actúan las instituciones de ese ámbito.
En el campo de la Educación Superior dominicana, se afrontan problemas múltiples y agudos: deserción estudiantil, dificultades económicas moderadas para unas instituciones; para otras, severas; asimismo, problemas de carácter tecnológicos. Hay instituciones de Educación Superior que cuentan con plataformas tecnológicas propias; otras no cuentan con los medios necesarios para tenerlas. La salud del personal y de los estudiantes está siendo afectada por el virus; y este panorama influye en el desarrollo académico y en los procesos de aprendizaje. Más del 75 % de los docentes del ámbito de la educación superior ha tenido dificultades de carácter tecnológico; por lo que se ha visto impulsado a reorientar su forma de trabajar para adaptarse a la virtualidad. Hay dificultades también de empleabilidad. Ha habido que suspender empleados, reorganizar los servicios y aplicar planes de austeridad integrales.
En este contexto, la pandemia se presenta como una oportunidad importante. Habrá que ver si las instituciones de Educación Superior están descubriendo y aprovechando estas oportunidades que son cada vez más evidentes. Algunas de las más relevantes han influido significativamente en la cultura de los educadores, de los estudiantes y de las instituciones universitarias. Otras, han provocado la irrupción de nuevas prácticas y formas distintas de pensar y actuar en las instituciones de Educación Superior. De otra parte, hay oportunidades que invitan a gestores y docentes a desarrollar una mentalidad más abierta para ponderar los desafíos del futuro y para desasirse de apegos irracionales a lo que hicieron y pensaron ayer. El pasado cuenta y no se puede obviar, pero ha de asumirse con apertura reflexivo-crítica para no frenar la capacidad de recreación e innovación de la práctica. Las oportunidades también aportan en la dirección de desplegar esfuerzos para aprender continuamente; para fortalecer la desprivatización del conocimiento y de los talentos.
En este tiempo de pandemia, se refuerza la construcción de relaciones más horizontales y solidarias, orientadas a la construcción compartida, al trabajo en equipo. La investigación adquiere centralidad, por la necesidad de una Educación Superior con un fundamento científico más acabado. La COVID-19 es un desafío constante en este campo, pues la virtualidad le está demandando concepciones y metodologías más innovadoras. Los docentes y gestores han de apropiarse de la gestión de los programas que facilitan el trabajo docente y la comunicación con los estudiantes. Otra oportunidad relevante se vincula con la posibilidad de conocer la Educación Superior más allá de las fronteras de la República Dominicana. Se ha de aprender de otras instituciones homólogas, pues estos aprendizajes contribuyen a una formación y a una gestión más contextualizadas. El interés es que los actores de la Educación Superior del país no se encierren en su propio mundo; y que redescubran nuevas formas de docencia y de gestión universitarias en contexto complejo y difícil. Más de lo mismo en Educación Superior hastía a los estudiantes, atrasa a los docentes y fosiliza a los gestores. La COVID-19 ha de mirarse y asumirse desde la diversidad de perspectivas que posee. Focalizar una sola es un error que tiene consecuencias directas en la calidad, en el desarrollo y en la efectividad de la Educación Superior en el país. Para avanzar en esta dirección, se ha de priorizar una acción más interdependiente fundada en alianzas inteligentes y estratégicas.
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