Page 545 of 2580
1 543 544 545 546 547 2.580

El ‘profe’ Google, en Granada: «La tecnología no sustituye al docente, tiene que empoderarlo»

Por: Andrea Parra.

El especialista imparte una ponencia sobre la cultura de la innovación y el alto rendimiento

Gonzalo Romero, responsable de Google for Education en España, repasa los grandes retos y oportunidades que la tecnología ofrece a la comunidad educativa. Ha visitado Granada para participar en el II Simposio Internacional de Altas Capacidades, organizado por la Universidad de Granada (UGR) y el colegio de la Compañía de María de Granada, que ha congregado a unos 800 asistentes. Impartió la ponencia ‘Cultura de innovación y alto rendimiento’. La comunidad de educadores en Google for Education supera los seis mil quinientos profesores en España. Cuentan con un programa de escuelas referentes donde dan visibilidad a proyectos transformacionales.

-¿Hay que educar más en internet o en las aulas presenciales?

-La educación entendemos que debe ser un compendio de recursos mixtos y sin duda los gestores y los líderes son los profesores. Nuestra misión es ofrecerles tecnología para empoderarlos y que puedan hacer muchas más cosas, pero en ningún caso sustituirlos. La misión es traer lo mejor de Google para que puedan desarrollar habilidades y colaborar. La innovación y la tecnología, al servicio de la pedagogía.

-¿Los profesores están concienciados de la importancia de las nuevas tecnologías?

-Son muy conscientes y cada vez más desarrollan su parte de competencia digital. En Google se crean contenidos y recursos en este sentido.

-¿Cuál es la aceptación por parte del profesorado cuando presentáis vuestros programas?

-Es sorprendente. Los profesores en España adoptan cada vez más tecnología. Apuestan mucho por la tecnología de Google para la educación porque es muy fácil de utilizar, está pensada para colaborar, es segura por diseño y estamos creciendo mucho. Contamos con Google classroom, por ejemplo, una herramienta sencilla y que les facilita muchas acciones. Todo para que los profesores tengan más tiempo y lo dediquen a lo realmente importante que es el aprendizaje y atender a sus alumnos.

-¿España en qué posición está en relación a otros países?

-Es pionera desde hace muchos años. Diría que España es pionera no solo en tecnología, también lo es en metodología. Se crean entornos donde se desarrollan las habilidades blandas como pueden ser la resolución de problemas o el pensamiento crítico.

-¿Qué pasa con la seguridad?

-La seguridad para Google es absoluta prioridad. Y de manera proactiva y transparente. En educación, y esto es muy importante, destacar que cumplimos con todo el reglamento de protección de datos. También estamos creando programas para el bienestar digital, en educación los datos pertenecen a las instituciones educativas y nosotros simplemente proveemos la tecnología para poder alojarlos.

-¿Hay garantías para los niños?

-Total. En España como los pequeños no pueden tener una identidad digital hasta los 14 años se restringen las comunicaciones, por parte de los profesores, para que no haya problemas.

-¿Sobre qué están los educadores más preocupados en el campo tecnológico?

-En dar sentido a la tecnología en las escuelas. Vivimos en un mundo muy digital y es muy importante entender que la tecnología no solo está para consumir. Es una herramienta, un estuche digital, que debe representar colaboración y creación de contenidos. Hay una preocupación grande sobre el consumo de tecnología y los educadores se forman cada vez más. Tenemos un centro de profesores, donde ellos tienen recursos de formación, para entender bien cómo acompañar a los estudiantes en su uso correcto.

-¿La tecnología va a sustituir al profesor en el aula?

-En ningún caso. La tecnología tiene que empoderar al profesor. Tiene que capacitar de nuevas herramientas; hablamos mucho en Google del desarrollo de instrumentos educativos profesionales. Jamás la tecnología debe sustituir a un profesor.

-¿Tienen informes que avalen que los alumnos mejoran su rendimiento con las tecnologías?

-Tenemos informes, que se pueden buscar en Google, en donde vemos que la tecnología ayuda a la mejora del aprendizaje.

-¿Es fácil gestionar las altas capacidades?

-Las tecnologías deben ser inclusivas y ser útiles para todos. Las altas capacidades hay que atenderlas, diagnosticarlas y acompañarlas porque son una buena oportunidad para el desarrollo profesional y personal.

-¿Una alta capacidad mal gestionada puede ser un fracaso?

-Total, creemos que las capacidades hay que gestionarlas y atenderlas de forma personalizada. Tenemos que ofrecer entornos que permitan el desarrollo de capacidades personalizadas.

Fuente de la entrevistahttps://www.ideal.es/granada/profe-google-granada-tecnologia-sustituye-profesor-20200224121307-nt.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F

Comparte este contenido:

Murió el argentino Mario Bunge, Premio Príncipe de Asturias en 1982

América del Sur/ Argentina/ 25.02.2020/ Fuente: www.lanacion.com.ar.

meses de haber cumplido cien años, anoche, en un hospital de Montreal, falleció el argentino Mario Bungefísico y filósofo, quien desde hacía años vivía en Canadá y quien durante toda su carrera fue reconocido por sus trabajos, se defensa del realismo científico y su lucha contra las pseudociencias.

La noticia fue confirmada por el diario El País, que estuvo en contacto con fuentes cercanas de su familia. Bunge vivía en esa ciudad desde 1966. En Argentina comenzó su carrera en la Universidad de La Plata, donde fue profesor de física teórica y filosofía. Tras ello dictó clases en la Universidad de Buenos Aires. En la actualidad era profesor de lógica y metafísica en la Universidad McGill.

Escribió cerca de 70 libros y combatió aquellas áreas en las que no creía, como el psicoanálisis y las medicinas alternativas. Publicó más de quinientos artículos y fue reconocido con el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades y Comunicación en 1982 por la influencia internacional de su filosofía.

Además, fue distinguido con más de veinte doctorados honoris causa y cuatro profesorados honorarios en universidades europeas y americanas. En términos políticos, defendía el socialismo entendido como cooperativismo pero estaba en contra del socialismo soviético y del populismo.

Su vida

Bunge nació en el Gran Buenos Aires el 21 de septiembre de 1919. Estudió física y matemática en la Universidad Nacional de La Plata. Casi veinte años después, en 1938, fundó y dirigió la Universidad Obrera Argentina, que llegó a tener más de 3000 estudiantes antes de ser clausurada.

También creó la revista de filosofía Minerva (1944-45) y cocreó la Asociación Rioplatense de Lógica y Filosofía Científica (1956), de la que fue presidente.

Irrumpió como autor en 1959 en el campo de la Teoría de la Ciencia con su obra Causality: The Place of the Causal Principle in Modern Science, traducida a siete idiomas, y en la que defiende un principio ampliado del determinismo en la ciencia moderna, de acuerdo con lo publicado por la agencia Télam.

Entre sus libros más reconocidos se encuentran La ciencia, su método y su filosofía, de 1960, donde explica las bases del método científico, y los ocho volúmenes de Tratado de filosofía básica.

Desde 1969 y hasta 1989 Bunge trabajó en la construcción de un sistema filosófico que abarca la ontología, la semántica, la teoría del conocimiento, la filosofía de la ciencia y de la tecnología, la teoría de valores y la ética.

En 2009 recibió el Guggenheim Fellowship y en 2014 el Premio Ludwig von Bertalanffy. Ese mismo año publicó una autobiografía de casi 400 páginas: Memorias. Entre dos mundos, en la que repasó su vida y su obra con el estilo ameno, directo y frontal que lo caracterizaba.

Comparte este contenido:

ESI con el freno de mano

Por: Ricardo Braginski.

El presidente Alberto Fernández lo anunciará este domingo en el Parlamento y, entones sí, volverá el debate sobre la interrupción legal del embarazo. La semana pasada se sintió fuerte el “pañuelazo verde” frente al Congreso y la Iglesia preparara para el domingo 8 (Día de la Mujer) su contraataque frente a la Basílica de Luján.

Vuelve el debate, vuelven los “verdes” y los “celestes” y es bueno recordar lo que quedó en el camino -sin terminar de definirse- en el debate anterior, de hace dos años. En esos momentos, todos parecieron coincidir en que la mejor arma para combatir los embarazos no deseados -en la Argentina son 280 por día- es la educación.

Y más precisamente la educación sexual, que en nuestro país fue establecida como obligatoria para todos los estudiantes en 2006 bajo la forma de educación sexual integral (ESI), es decir, teniendo en cuenta no solo los aspectos biológicos del tema sino también los psicológicos, sociales, afectivos y éticos: contenidos como equidad y violencia de género, prevención de enfermedades de transmisión sexual, respeto por nuevas identidades de género, entre otros. Un completo paquete de conocimientos que, entre otras cosas, contribuyen a disminuir los embarazos no deseados.

 

Pero resulta que pasó el debate de 2017, cayó la ley de aborto legal y junto con ella todas las iniciativas para garantizar que la ESI se cumpliera. Incluso el año pasado, por presión de los celestes, perdió estado parlamentario un proyecto que, con diversas fórmulas, buscaba garantizar la ESI en todo el país. “Con mi hijo no te metas”, era la consigna contraria a esta iniciativa.

Uno de los cambios que introducía a la actual ley de ESI es que pasaba a ser de “orden público” (refuerza la obligatoriedad). Además, la actual ley establece que cada escuela puede adaptar la ESI a “su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros”, y eso era suprimido. Las autoridades de las provincias debían presentar un informe semestral sobre el avance de la implementación. Y los aprendizajes de ESI serían medidos en los operativos de evaluación como Aprender.

Pero nada de esto avanzó. El resultado es que hoy tenemos una ley que se cumple a medias, y que avanza como con el freno de mano puesto. Con provincias y escuelas que la implementan y capacitan a sus docentes, y otras que ponen trabas o miran para el costado. Con equipos docentes que buscan los modos de llegar a sus alumnos y otros a los que aún les cuesta hablar de los temas más comprometidos, pero hacen el esfuerzo.

Ahora, si otra vez vamos a coincidir en que todos queremos educación sexual sería bueno que mostremos las cartas y blanqueemos con honestidad de qué lado estamos.

Fuente del artículo: https://www.clarin.com/opinion/esi-freno-mano_0_WMQsK-qr.html

Comparte este contenido:

El gobierno electo choca con los sindicatos de la educación

Por: Tower Urwicz.

El gobierno electo aún no asumió su mandato y ya empezó a tener cortocircuitos con los sindicatos de la educación. Esta vez el desencadenante del conflicto no es presupuestal, la causal de dos tercios de los paros y ocupaciones del último quinquenio, sino el anteproyecto de ley de urgente consideración.

Uno de cada siete artículos del anteproyecto en cuestión está vinculado a la enseñanza, y eso causó malestar en los sindicatos del sector. Tanto es así que la Asociación de Docentes de Educación Secundaria (ADES) de Montevideo votó “por mayoría” un paro para el segundo jueves de marzo, y la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM) inició una ronda de conversaciones con todos los partidos políticos.

Fue en esa gira de consultas que las autoridades de la FUM -el sindicato de maestros que nuclea a más del 84% de los docentes de Primaria de todo el país- se reunieron ayer con el ministro de Educación designado por el nuevo gobierno, Pablo da Silveira. Tras el encuentro, la integrante del secretariado ejecutivo de la Federación, Gabriela Arbeleche, dijo que se llevaba “malas noticias” porque no se alcanzó ningún acuerdo.

“La gobernanza (de la educación) es uno de los temas que también se discutieron, (porque) entendemos que el cambiar a direcciones ‘unipersonales’ no mejora la gestión. Los aprendizajes de los niños no pasan porque haya tres personas o una persona en el gobierno del Consejo de Educación Inicial y Primaria”, explicó la dirigente sindical.

No conformes con las respuestas del gobierno electo y continuando con su ronda, la FUM se reunirá hoy con el presidente y los equipos de educación del Frente Amplio, el miércoles lo harán con el colorado Julio María Sanguinetti y el último sábado de febrero se hará “una evaluación nacional”. ¿Qué se espera para entonces? Las distintas filiales elevarán sus propuestas y la idea de un paro “es una herramienta que se puede analizar”, dijo Fernando Pereira, presidente del Pit-Cnt e integrante de la FUM.

Quien sí ya decretó un paro fue el sindicato de profesores de liceos de Montevideo. La moción votada el sábado dice que “el gobierno entrante intenta aprobar rápidamente (esta ley) para evitar un debate real, de forma antidemocrática, y cuyo contenido es muy grave para la clase trabajadora y el pueblo”.

El paro quedó fijado para el 12 de marzo, fecha en que se ocupará un liceo para realizar la asamblea general de ADES Montevideo. Pero los días previos “puede que haya” paros parciales en otros institutos de la capital mientras los núcleos sindicales realizan sus asambleas.

El futuro secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, dijo que este paro es “muy ideológico”. El integrante de Todos criticó: “Tienen todo el derecho a hacerlo, pero no sé si contribuye mucho a la mejora en la educación. Cuando ocurren estas situaciones, son los más débiles los que lo sienten más, porque muchas veces la madre o el padre tiene que perder el jornal cuando no tiene con quién dejar a sus gurises en la casa”.

Da Silveira complementó en el mismo sentido: “Yo les pediría que piensen en los más débiles. Un paro en la enseñanza no solo significa que los chicos se quedan sin clases, tiene efectos tremendos sobre las vidas de las familias, especialmente los más débiles: las madres solas que se tienen que ir a trabajar, las familias trabajadoras. La gente con recursos no se ve afectada por el paro de la enseñanza, los que sufren son los vulnerables. Yo les pediría a los sindicatos de la educación, que piensen en ellos”.

Pero en ADES no se quedaron en silencio: “Hay que tener sensibilidad social y pensar en los más débiles cuando se hace un proyecto de ley que quiere avanzar en la privatización de la educación… por eso peleamos y nos movilizamos”, dijo Javier Iglesias, dirigente del sindicato. Y agregó: “Nosotros, además de profesores, somos padres, tenemos hijos. Y cuando hacemos paros tenemos descuento salarial, por lo cual también se afectan nuestras familias”.

La enseñanza significó un tercio de los paros

Los primeros años de cada gobierno, esos en que se vota el presupuesto quinquenal, suelen ser de paros y ocupaciones. La última administración no fue la excepción. Tabaré Vázquez enfrentó, en 2015, un incremento de la conflictividad laboral que superó el 140%. Un tercio de esos conflictos habían sido en la educación. De hecho la enseñanza fue el sector con más paros en tres de los años del lustro, a excepción de 2016 y 2017 en que fue superado por la construcción, según el Instituto de Relaciones Laborales de UCU.

Florit y Garibaldi: el regreso a la militancia de dos históricos

Héctor Florit (foto) y Luis Garibaldi son dos de los maestros que más tiempo han integrado el gobierno de la educación durante las administraciones del Frente Amplio. Pero con la jubilación profesional y el cambio de gobierno en la mira, ambos volverían a su viejo refugio: la militancia sindical.

Los hoy consejeros de Primaria y Formación en Educación habían sido desafiliados del sindicato en 2013, cuando la Asociación de Maestros de Montevideo decidió expulsar a todos sus socios que integraban el gobierno. Aquel episodio, que fue rechazado por el Frente Amplio, distanció a los dos dirigentes históricos de la Federación Uruguaya de Magisterio. Pero ambos están dispuestos a una reconciliación, incluso por fuera de la afiliación.

Florit ha sido uno de los colaboradores de la revista del sindicato y Garibaldi dijo estar siempre dispuesto “a militar”.

Otros dos desafiliados por Ademu habían sido la hoy directora de Primaria, Irupé Buzzetti, y el exsubsecretario de Educación, Óscar Gómez. Ambos no explicitaron si volverán.

Fuente del artículo: https://www.elpais.com.uy/informacion/politica/gobierno-electo-choca-sindicatos-educacion.html

Comparte este contenido:

El coronavirus dispara la descarga de ‘apps’ en China

Asia/ China/ 25.02.2020/ Fuente: www.expansion.com.

 

La epidemia mortal ha confinado a decenas de millones de personas en sus hogares, que han buscado métodos alternativos de reanudar sus actividades diarias a través de aplicaciones.

Los usuarios de smartphones de China están descargándose un número récord de juegos y otras apps desde que las autoridades del país obligasen a decenas de millones de personas a quedar confinadas en sus casas debido al coronavirus. Las descargas han dado un impulso de 150.000 millones de dólares (unos 138.000 millones de euros) a la industria de los juegos.

Según datos recopilados para Financial Times por el proveedor de análisis AppAnnie, en la semana iniciada el 2 de enero hubo más de 222 millones de descargas en China a través de la tienda online de Apple. Las descargas medias semanales de aplicaciones en las dos primeras semanas de febrero aumentaron un 40% con respecto a la media de todo 2019.

Ambas franjas temporales coincidieron con una aceleración de la propagación del virus, que ya ha matado a más de 2.000 personas. «Este año las descargas siguieron registrando un buen ritmo de crecimiento en las semanas posteriores a las vacaciones por el nuevo año lunar, ya que miles de trabajadores y estudiantes recurrieron a las apps móviles para buscar métodos alternativos para reanudar sus actividades diarias de forma remota», señalaban los analistas de AppAnnie en su informe. Normalmente, el aumento de las descargas durante el nuevo año lunar sufre una fuerte caída en las semanas posteriores.

Las descargas de aplicaciones educativas repuntaron en febrero por el Covid-19, hasta el doble de la media de todo 2019. Las escuelas de muchas grandes ciudades chinas han permanecido cerradas desde las vacaciones por el nuevo año lunar, y no se prevé que reabran en varias semanas.

Los datos de AppAnnie no muestran un repunte equivalente de las descargas de juegos o de aplicaciones educativas en Japón o Corea del Sur. La perspectiva de que aumenten las compras mediante los smartphones en China se ha traducido ya en un repunte de las acciones de los fabricantes de videojuegos cotizados.

Las acciones de Tencent, el mayor proveedor de juegos móviles de China, están en máximos de 20 meses. La capitalización de mercado de la compañía supera ya los 500.000 millones de dólares. Por su parte, las acciones de New Oriental Education, que proporciona educación online en China, han subido un 17% este año.

«Cuanto más tiempo pasa la gente dentro de los juegos, más probable es rentabilizarlos», explicó Daniel Ahmad, un analista de la consultora Niko Partners, en referencia a los pagos dentro de los juegos de descarga gratuita.

Los ingresos de los juegos en China durante las vacaciones por el nuevo año lunar aumentaron un 12% en comparación al año anterior, señaló Ahmad, y ese crecimiento siguió durante las semanas posteriores al permanecer cerrados los negocios en muchas ciudades.

Daños para las videoconsolas

Algunos segmentos de la industria de los videojuegos se han visto afectados, ya que el virus ha obligado a cerrar muchos centros de trabajo y fábricas en China. Esto ha castigado a Sony y a Nintendo, cuyo hardware depende de las cadenas de suministro del país. Las acciones de Nintendo, para la que las ventas de hardware suponen más de la mitad de sus ingresos, han caído casi un 9% este año por el miedo a que los cierres de las fábricas perjudiquen a la producción de su consola Switch. David Gibson, un analista de videojuegos de Astris Advisory en Tokio, señaló que el lanzamiento de la PlayStation 5 previsto por Sony en noviembre podría verse «severamente limitado».

Fuente de la noticia: https://www.expansion.com/economia-digital/companias/2020/02/25/5e5435d9e5fdea097f8b45be.html

Comparte este contenido:

Por una universidad con perspectiva de género

Por: Roberto Rodríguez.

En los últimos meses la problemática de la violencia de género, en sus distintas vertientes, ha sido objeto de expresión y protesta en varias universidades del país. De especial visibilidad el caso de la UNAM porque la movilización de las estudiantes ha implicado la suspensión de actividades en varios de los planteles de la institución. El pasado 12 de febrero el Consejo Universitario aprobó reformas al Estatuto General de la Universidad para establecer que la violencia de género se considere una falta “especialmente grave de responsabilidad”. Se autorizó también la ampliación del número de vocales permanentes en el Tribunal Universitario para garantizar la paridad y promover un mejor tratamiento de los casos que se denuncien ante ese órgano.

En la misma sesión del Consejo, posteriormente en declaraciones de las autoridades universitarias, se reconoció que la respuesta normativa es apenas un primer paso, que es necesario seguir explorando y diseñando fórmulas para enfrentar la problemática, y que una política general e integral que atienda a las diversas desigualdades de género debe formar parte de una agenda de “transformación estructural” de la UNAM.

Hasta ahora, la respuesta de las organizaciones de mujeres involucradas en el proceso ha sido más bien de cautela. Se registra como una victoria de la movilización, pero también se advierte la necesidad de incorporar medidas normativas y prácticas adicionales, así como la de atender a las demandas específicas de las organizaciones de mujeres estudiantes en los planteles del bachillerato y las facultades universitarias. Por ahora ese es el estado de la cuestión. No es fácil anticipar su horizonte y desenlace, sobre todo por su intersección con expresiones de protesta mucho más violentas, centradas en la ocupación de espacios universitarios.

En tal contexto, es de interés la pregunta ¿la violencia de género es la única y principal expresión de las desigualdades entre hombre y mujeres en el ámbito universitario? La respuesta, desafortunadamente, es negativa. La desigualdad de género tiene múltiples dimensiones y se expresa en prácticamente la totalidad de los aspectos de la vida universitaria. Más aun ¿qué se está haciendo para avanzar hacia una nueva condición, en la cual la distribución de las oportunidades para el desarrollo de las estudiantes y las académicas sea en efecto equitativa? En realidad, muy poco.

Un objetivo a la vez deseable y factible propondría una universidad con perspectiva de género. Al decir “universidad” se engloba aquí tanto a las instituciones universitarias propiamente tales como al resto de las instituciones de educación superior, lo que incluye a las de vocación tecnológica y a las correspondientes al sistema privado. ¿Cómo abordar la cuestión si se acepta el propósito general?

Una de las vías de acceso al tema es considerar la experiencia internacional en la materia. A partir de la Conferencia Internacional de la Mujer celebrada en Nairobi en 1985 se adoptó la denominación “gender mainstreaming”, traducida como transversalización de género, enfoque integrado de género, y convencionalmente como perspectiva de género. El enfoque correspondiente, según la propia declaración de Nairobi, implica que la formulación de políticas públicas y acciones institucionales toma en cuenta los intereses y preocupaciones de mujeres y hombres con respecto a determinado ámbito social, económico, político, educativo o cultural. Con base en dicho enfoque varias universidades, algunas del mundo desarrollado y otras de países de desarrollo intermedio, han planteado agendas de transformación que vale la pena tomar en cuenta, no solo desde el punto de vista de su orientación social, sino también de las experiencias y resultados logrados.

Un reporte sintético del tema, centrado en el área europea, se publicó recientemente con el título “Promoting gender balance and inclusion in research, innovation and training”, como uno de los reportes finales del proyecto “Promoting gender balance and inclusion in research, innovation and training” (PLOTINA). Este proyecto fue financiado con fondos de la Unión Europea al corresponder al programa general Horizonte 2020 y consistió en la formación de un consorcio universitario integrado por ocho instituciones: la Universidad de Bolonia (Italia), coordinadora del proyecto, la Universidad de Warwick (Reino Unido), Mondragon Unibertsitatea (Euskal Herria), Instituto Superior de Economia e Gestao (Portugal), Kemijski Institut (Eslovenia), Ozyegin Universitesi (Turquía), Zentrum fur Soziale Innovation GMBH (Austria), Jump Forum (Bélgica), Centro Studi Progetto Donna e Diversity MGMT (Italia) y Elhuyar (Euskal Herria). El objetivo del mismo consistió en desarrollar una diversidad de proyectos enfocados, todos ellos, al diseño e instrumentación de herramientas para apoyar, en el terreno de las prácticas, las políticas institucionales respectivas en favor de la equidad de género.

Las áreas de exploración del proyecto fueron: Órganos de gobierno, actores clave y tomadores de decisiones; reclutamiento, progresión profesional y retención; integración laboral y de la vida personal; investigadores e investigación: igualdad de género y perspectiva de sexo y género; integración de la dimensión sexual y de género en el currículo universitario.

En este marco, destaca la política institucional de la Universidad de Bolonia en la materia. Esta universidad la más antigua del mundo, decidió en 2014 convertirse en una institución con perspectiva integral de género. Como primera medida formó el Comité de Garantía para la igualdad de oportunidades, el bienestar de los trabajadores académicos y la no discriminación laboral (CUG). Las medidas adoptadas -normativas, prácticas y de renovación de procesos- han sido múltiples, comprenden las áreas de ingreso y trayectoria de alumnos, bienestar estudiantil, paridad de género en el gobierno universitario, la administración y los órganos de evaluación del trabajo académico. Los reportes anuales del programa están disponibles en la página web de la institución.

 

¿A poco no valdría la pena hacer algo equivalente en nuestro contexto?

Fuente del artículo: http://www.educacionfutura.org/por-una-universidad-con-perspectiva-de-genero/

Comparte este contenido:

Pedagogías de la crueldad: El mandato de la masculinidad

Por: Rita Segato. 

Llamo pedagogías de la crueldad a todos los actos y prácticas que enseñan, habitúan y programan a los sujetos a transmutar lo vivo y su vitalidad en cosas. En ese sentido, estas pedagogías enseñan algo que va mucho más allá del matar, enseñan a matar de una muerte desritualizada, de una muerte que deja apenas residuos en […]

Llamo pedagogías de la crueldad a todos los actos y prácticas que enseñan, habitúan y programan a los sujetos a transmutar lo vivo y su vitalidad en cosas. En ese sentido, estas pedagogías enseñan algo que va mucho más allá del matar, enseñan a matar de una muerte desritualizada, de una muerte que deja apenas residuos en el lugar del difunto. La trata y la explotación sexual practicadas en estos días son los más perfectos ejemplos y, al mismo tiempo, alegorías de lo que quiero decir con pedagogías de la crueldad. Es posible que eso explique el hecho de que toda empresa extractivista que se establece en los campos y pequeños pueblos de América Latina para producir commodities destinadas al mercado global, al instalarse trae consigo o es, inclusive, precedida por burdeles y el cuerpo-cosa de las mujeres que allí se ofrecen. El ataque y la explotación sexuales de las mujeres son hoy actos de rapiña y consumición del cuerpo que constituyen el lenguaje más preciso con que la cosificación de la vida se expresa. Sus deyectos no van a cementerios, van a basurales. La repetición de la violencia produce un efecto de normalización de un paisaje de la crueldad y, con esto, promueve en la gente los bajos umbrales de empatía indispensables para la empresa predadora. La crueldad habitual es directamente proporcional a formas de gozo narcisista y consumista, y al aislamiento de los ciudadanos mediante su desensibilización al sufrimiento de los otros. […] Naturalmente, las relaciones de género y el patriarcado juegan un papel relevante como escena prototípica de este tiempo. La masculinidad está más disponible para la crueldad porque la socialización y entrenamiento para la vida del sujeto que deberá cargar el fardo de la masculinidad lo obliga a desarrollar una afinidad significativa —en una escala de tiempo de gran profundidad histórica— entre masculinidad y guerra, entre masculinidad y crueldad, entre masculinidad y distanciamiento, entre masculinidad y baja empatía. Las mujeres somos empujadas al papel de objeto, disponible y desechable, ya que la organización corporativa de la masculinidad conduce a los hombres a la obediencia incondicional hacia sus pares —y también opresores—, y encuentra en aquéllas las víctimas a mano para dar paso a la cadena ejemplarizante de mandos y expropiaciones.

En este sentido, es muy importante no “guetificar” la cuestión de género. Esto quiere decir, no considerarla nunca fuera del contexto más amplio, no verla exclusivamente como una cuestión de la relación entre hombres y mujeres, sino como el modo en que esas relaciones se producen en el contexto de sus circunstancias históricas. No guetificar la violencia de género también quiere decir que su carácter enigmático se esfuma y la violencia deja de ser un misterio cuando ella se ilumina desde la actualidad del mundo en que vivimos. El hombre campesino-indígena a lo largo de la historia colonial de nuestro continente, así como el de las masas urbanas de trabajadores precarizados, se ven emasculados como efecto de su subordinación a la regla del blanco, el primero, y del patrón, el segundo —patrón blanco o blanqueado de nuestras costas—. Ambos se redimen de esta emasculación, de esta vulneración de su condición social, laboral, incompatible con las exigencias de su género mediante la violencia. Ante el avance de la pedagogía de las cosas, como también podríamos llamarle a la pedagogía de la crueldad, el hombre indígena se transforma en el colonizador dentro de casa, y el hombre de la masa urbana se convierte en el patrón dentro de casa. En otras palabras, el hombre del hogar indígena-campesino se convierte en el representante de la presión colonizadora y despojadora puertas adentro, y el hombre de las masas trabajadoras y de los empleos precarios se convierte en el agente de la presión productivista, competitiva y operadora del descarte puertas adentro. A esto se le agrega la expansión de los escenarios de las nuevas formas de la guerra en América Latina, con la proliferación del control mafioso de la economía, la política y de amplios sectores de la sociedad. La regla violenta de las pandillas, maras, sicariatos y todos los tipos de corporaciones armadas que actúan en una esfera de control de la vida que he caracterizado como paraestatal, atraviesa e interviene el ámbito de los vínculos domésticos de género, introduce el orden violento circundante dentro de casa. Es imposible hoy abordar el problema de la violencia de género y la letalidad en aumento de las mujeres como si fuera un tema separado de la situación de intemperie de la vida, con la suspensión de las normativas que dan previsibilidad y amparo a las gentes dentro de una gramática compartida. […]

La estructura elemental de la violencia

El tema central de Las estructuras [elementales de la violencia]1 es entonces la inserción del agresor en el cruce de dos ejes de interlocución. En uno de ellos él dialoga, mediante su enunciado violento, con su víctima, a quien pune, disciplina y conduce a la posición subyugada, feminizándola. Aquí es revivido, revisitado, el arcaísmo al que me referí hace un momento. Como argumento en aquel libro, los testimonios recogidos en la cárcel sugieren que el violador es un sujeto moralista y puritano, que ve en su víctima el desvío moral que lo convoca. De modo que su acto en relación con la víctima es una represalia. El hombre que responde y obedece al mandato de masculinidad se instala en el pedestal de la ley y se atribuye el derecho de punir a la mujer a quien atribuye desacato o desvío moral. Por eso afirmo que el violador es un moralizador. Por acción del mismo gesto, el agresor exige de ese cuerpo subordinado un tributo que fluye hacia él y que construye su masculinidad, porque comprueba su potencia en su capacidad de extorsionar y usurpar autonomía del cuerpo sometido. El estatus masculino depende de la capacidad de exhibir esa potencia, donde masculinidad y potencia son sinónimos. Entreveradas, intercambiables, contaminándose mutuamente, seis son los tipos de potencia que he conseguido identificar: sexual, bélica, política, económica, intelectual y moral —ésta última, la del juez, la del legislador y también la del violador—. Esas potencias tienen que ser construidas, probadas y exhibidas, espectacularizadas y además se alimentan de un tributo, de una exacción, de un impuesto que se retira de la posición femenina, cuyo ícono es el cuerpo de la mujer, bajo la forma del miedo femenino, de la obediencia femenina, del servicio femenino y de la seducción que el poder ejerce sobre la subjetividad femenina. En esto hay una economía simbólica que se reproduce y puede ser observada, tanto en la historia de la especie, como también en el día a día de la vida cotidiana. En ese punto mi tesis se diferencia de María Lugones, quien afirma, junto con algunas otras autoras, que el patriarcado es una invención colonial. Yo creo, en cambio, especialmente por la universalidad —en el sentido de extensa distribución planetaria— del mito adánico y del mito psicoanalítico, que el patriarcado se ha cristalizado en la especie con mucha anterioridad y a lo largo del tiempo; pero también creo que es histórico porque necesita del relato mítico, de la narrativa, para justificarse y legitimarse. Si el patriarcado fuese de orden natural, no necesitaría narrar sus fundamentos. Podemos establecer, entonces, que la violación gira en torno a dos ejes que se retroalimentan. Uno, que he graficado como eje vertical, de la relación del agresor con su víctima, es el eje por el que fluye el tributo. La acción a lo largo de ese eje vertical espectaculariza la potencia y capacidad de crueldad del agresor. El otro eje es el que he llamado horizontal, porque responde a la relación entre pares miembros de la fratria masculina y la necesidad de dar cuentas al otro, al cofrade, al cómplice, de que se es potente para encontrar en la mirada de ese otro el reconocimiento de haber cumplido con la exigencia del mandato de masculinidad: ser capaz de un acto de dominación, de vandalismo, de “tumbarse una mina”, de contar que se desafió un peligro; en fin, esos delitos pequeños que hacen a la formación de un hombre, a partir de la doctrina del mandato de masculinidad. Esa “formación” del hombre, que lo conduce a una estructura de la personalidad de tipo psicopático —en el sentido de instalar una capacidad vincular muy limitada— está fuertemente asociada y fácilmente se transpone a la formación militar: mostrar y demostrar que se tiene “la piel gruesa”, encallecida, desensitizada, que se ha sido capaz de abolir dentro de sí la vulnerabilidad que llamamos compasión y, por lo tanto, que se es capaz de cometer actos crueles con muy baja sensibilidad a sus efectos. Todo esto forma parte de la historia de la masculinidad, que es también la historia viva del soldado. El grupo de pares o cofrades constituye, en términos sociológicos, una corporación. Los dos trazos idiosincráticos del grupo de asociados que constituye una corporación son:

1. La fidelidad a la corporación y a sus miembros es, en un sentido axiológico, su valor central, inapelable y dominante sobre todos los otros valores, es decir que cancela cualquier lealtad u obediencia a otro valor que se coloque en conflicto con su égida y los intereses asociativos que protege (es por eso que tiendo a no utilizar la expresión sororidad para los vínculos entre mujeres. Me resisto al trazo corporativo que la noción de sororidad podría imponer a nuestra manera de relacionarnos); y

2. La corporación es internamente jerárquica. Esas dos características me llevan a afirmar que la primera víctima del mandato de masculinidad son los mismos hombres, que hay una violencia de género que es intra-género —hoy hablamos de bullying—, y que la violencia contra las mujeres se deriva de la violencia entre hombres, de las formas de coacción que sufren para que no se esquiven —a riesgo de perder su título de participación en el estatus masculino, confundido atávicamente con la propia participación en el estatus de la humanidad— de la lealtad a la corporación, a su mandato, a su estructura jerárquica, a su repertorio de exigencias y probaciones, y a la emulación de una modelización de lo masculino encarnada por sus miembros paradigmáticos. Esto lleva a pensar que los hombres deben entrar en las luchas contra el patriarcado, pero que no deben hacerlo por nosotras y para protegernos del sufrimiento que la violencia de género nos inflige, sino por ellos mismos, para liberarse del mandato de la masculinidad, que los lleva a la muerte prematura en muchos casos y a una dolorosa secuencia de probaciones de por vida. Fue en Buenaventura, en la Costa Pacífica colombiana, donde bandas paramilitares al servicio del capital inmobiliario, con el encargo de limpiar el territorio habitado durante más de un siglo por poblaciones afrodescendientes, han masacrado comunidades y han tratado con crueldad inconcebible y ejemplarizante el cuerpo de sus mujeres, que recibí la siguiente pregunta: ¿Cómo se acaba con esta guerra? —Una guerra que no puede ser detenida por acuerdos de paz—. Nunca lo había pensado. Dónde está la raíz de una guerra como ésta, sin forma definida, sin reglas, sin tratados humanitarios: la guerra del capital desquiciado, obedeciendo solamente al imperio de la dueñidad concentradora. Pensé, muy sorprendida, qué podría contestar. Y solamente una idea que hasta hoy me estimula y me ilusiona vino en mi auxilio: desmontando el mandato de masculinidad. Más tarde se me ocurrió, y todavía lo pienso, que desmontar el mandato de masculinidad no es otra cosa que desmontar el mandato de dueñidad.

Fuente del artículo: https://rebelion.org/__trashed-3/

Comparte este contenido:
Page 545 of 2580
1 543 544 545 546 547 2.580