La Nueva Escuela Mexicana y los libros de texto: entre las exigencias del mercado y la industria teórica global (I)

En el presente ciclo escolar, 2023-2024, finalmente se aplicará de manera formal el currículo de la Nueva Escuela Mexicana (NEM).

Según la versión oficial, la NEM representa una alternativa a la educación neoliberal y a la ideología conservadora. Sin embargo, un análisis detallado muestra que la propuesta educativa de la Cuarta Transformación (4T), contiene ambigüedades, contradicciones e incluso una peligrosa continuidad de la ideología empresarial. En el siguiente texto analizaremos los conceptos y fundamentos contenidos tanto en la reforma educativa de 2019, impulsada por la 4T, así como la propuesta curricular de la NEM, resaltando los elementos provenientes del discurso educativo empresarial y las concepciones educativas de lo que se ha denominado la industria teórica global.

Este texto se divide en dos partes. La primera de ellas analiza la continuidad del discurso empresarial en el marco normativo de la NEM, particularmente el artículo tercero constitucional y la Ley General de Educación. La segunda parte analizará el papel de la pedagogía decolonial en la organización de la enseñanza del pensamiento científico, poniendo énfasis en la asignatura de matematicas de secundaria.

La reforma educativa de la 4T y la persistencia del discurso empresarial

El 15 de mayo de 2019 se promulgó la reforma educativa del autonombrado gobierno de la Cuarta Transformación (4T). El proceso legislativo reformó el artículo 3ro de la Constitución, la Ley General de Educación (LGE), y la promulgó dos leyes adicionales: la ley del Sistema de Carrera de las Maestras y Maestros (ley de la USICAMM), y la ley de Mejora Continua.

Como lo han denunciado diferentes contingentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la ley del USICAMM es fundamentalmente un mecanismo de control laboral, político y administrativo del magisterio mexicano, ya que mantiene el espíritu represivo de la extinta Ley del Servicio Profesional Docente promulgada por el expresidente Peña Nieto en 2013. Con la ley de la USICAMM se mantiene un marco normativo excepcional de los trabajadores y trabajadoras de la educación. Por otra parte, las reformas al artículo tercero y la LGE contienen los conceptos que representan los fundamentos educativos y pedagógicos de la NEM.

El primer concepto de la reforma de la 4T que resalta es el de cultura para la paz. El artículo tercero constitucional, en su párrafo tercero, y la Ley General de Educación, en sus artículos 15 fracción V, artículo 30 fracción XXI y, articulo 74, señalan que se debe de educar en la “cultura de la paz”, con lo cual se pretende instruir a los hijos de los trabajadores “en la resolución pacífica de los conflictos” y la “no violencia”. Esta idea se reitera en el documento oficial titulado Los principios y orientaciones pedagógicas de la Nueva Escuela Mexicana.

¿De dónde proviene este concepto? Por un lado, la UNESCO desde la década de los 80 ha impulsado la idea de educar en la cultura para la paz, aunque su contenido es abstracto y carece de propuesta concreta se ha convertido en uno de los fundamentos de las propuestas educativas de los organismos internacionales.i Por otro, esta idea coincide con la propuesta de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y su ofrecimiento de crear un proyecto de intervención en las escuelas públicas de todo el paísii.

La propuesta de educar desde la escuela a los sectores populares en la “resolución pacífica de los conflictos” esconde una concepción ideológica claramente liberal, que tiende a condenar las manifestaciones, movilizaciones y diversas formas de protestas social. Bajo esta idea, el Estado y la iglesia católica, más que una propuesta para “pacificar el país”, refuerzan la escuela pública como dispositivo ideológico que pretende condenar las practicas contrahegemónicas de los pueblos.

El concepto de la “cultura para la paz”, resulta más polémico cuando se acepta la máxima de Assata Shakur, que apuntaba que “nadie en ninguna parte del mundo ha obtenido su libertad apelando al sentido moral de las clases que los oprimen”. Las tres grandes trasformaciones que ha vivido Mexico, la Independencia, la Guerra de Reforma y la Revolución Mexicana de 1910, son muestra suficiente de que las grandes transformaciones requieren de la violencia plebeya, no por deseo de los oprimidos sino porque los opresores no dejan otra alternativa.

La ideología liberal y empresarial supone, para conveniencia de las elites dominantes, que en el capitalismo es posible la resolución pacífica de los conflictos, y con ello se abandona toda posibilidad de crítica histórica y el punto de vista materialista del problema de la violencia, así como su contenido político y de clase. En última instancia, educar en la cultura para la paz, parece ser un intento por condenar el legítimo derecho de los pueblos a la rebelión, más que una estrategia para acabar con la violencia que agobia el país.

El segundo concepto proveniente de la ideología empresarial que aparece en la reforma educativa de la 4T es el del emprendurismo. La ley General de educación en su artículo 30, fracción IV, señala que la escuela debe promover el “emprendimiento, el fomento de la cultura del ahorro y la educación financiera”. Estas ideas, según el Foro Económico Mundialiii, implican que los niños y niñas aprendan “a hacer dinero, porque, según estas ideas, nada es imposible” por medio de la alfabetización financiera. De esta forma, la Ley General de educación pretende convertir nuestras escuelas en una especie de incubadoras de empresarios. Educar en el espíritu emprendedor, conlleva la falsa idea de que todos podemos ser millonarios, versiones locales de “héroes empresariales” como Bill Gates, Steve Jobs y Jeff Bezos.iv

La cultura del emprendurismo pretende ocultar un sistema social basado en la desigualdad, y convencer a los estudiantes de la gran mentira que supone que la condición de pobreza de los pueblos es resultado de la falta de esfuerzo individual, de las malas decisiones, de su falta de ahorro y no de un sistema capitalista que nos explota hasta la muerte. Además, también oculta el hecho de que los grandes millonarios heredaron sus fortunas o las hicieron por medio de la privatización fraudulenta de empresas estatales.

El tercer concepto es el de excelencia. La palabra excelencia aparece en trece ocasiones en la Ley General de Educación, incluso se le dedica todo el Capítulo II. Aparecen en los artículos 8, 9, 16, 25, 52, 72, 99, 199, entre otros. Irónicamente la palabra democracia solo aparece en 9 ocasiones. En la Constitución la noción de excelencia aparece en el inciso i) de la fracción II. Esta idea también aparece en el documento oficial de Plan de Estudios de Educación Básica 2022.v

Pero, ¿qué es la excelencia? La NEM la conceptualiza como la “alta calidad”, pero de nuevo surge la pregunta: ¿qué es la calidad? Especialistas en educación, como Hugo Aboites y Manuel Gil Antón, han denunciado que tanto el concepto de calidad como excelencia expresan visiones elitistas y excluyentes del sistema educativo nacional, con lo cual se excluye a niños, niñas, adolescentes y jóvenes provenientes de contextos marginados. Es importante recordar que la palabra calidad o excelencia han sido los justificantes de las evaluaciones estandarizadas en todos los niveles educativos que dejan fuera tanto a estudiantes como a profesores que no cumplen con los parámetros formulados por organismos empresariales como el Centro Nacional de Evaluación (CENEVAL).

Los conceptos de “calidad” y “excelencia” se convirtieron en los pilares centrales de la reforma peñista de 2013 y del Nuevo Modelo Educativo decretado en 2017, porque a partir de estos, se justificaban las evaluaciones punitivas, pese a que personajes como la entonces directora del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, Silvia Schmelkes, fueron incapaces de definirlos con precisión.

El quinto concepto es el de educación emocional o socioemocional. Aparece en el inciso h) de la fracción II del artículo 3ro Constitucional; y en la Ley General de Educación en los artículos 16 fracción IX, artículo 18 fracción VI, 30, fracción XI y articulo 59. Pero, ¿qué es la educación socioemocional? Según el Foro Económico Mundial, en su documento “Nueva Visión para la Educación: Fomentar el Aprendizaje Social y Emocional a través de la Tecnología”vi, indica que el aprendizaje socioemocional “formará a los estudiantes para que triunfen en una economía digital en evolución”, además de que la educación emocional está dirigida a “los postulantes a empleos”. Esta idea es reafirmada por el documento principios y orientaciones pedagógicas de la NEM,cuando apunta que el sistema escolar nacional dedicó “muchos recursos para mejorar las habilidades socioemocionales con la idea de facultar a la población para el empleo.”vii

La educación socioemocional es una propuesta que retoma la tesis de que la escuela debe ser un espacio de formación de “capital humano”, pero con un ingrediente adicional a las habilidades y capacidades técnicas, que implica la formación de una subjetividad adecuada y dócil a la explotación laboral. Esta propuesta parece estar construida desde los departamentos de “recursos humanos” de las grandes corporaciones que han diseñado el perfil más útil para incrementar la productividad de las empresas: trabajadores productivos y dóciles, pero satisfechos.

Los conceptos clave introducidos en la Reforma Educativa de la 4T, están acuñados desde los intereses y concepciones empresariales promovidos por el Foro Económico Mundial, entre otros. Estas ideas, conciben a la escuela como una fábrica de títulos, una maquila de formación de capital humano o de formación de engranajes y herramientas para incrementar la producción y productividad capitalista. Además, pretenden adiestrar a los futuros trabajadores en un espíritu de competencia entre ellos, donde los derechos y mejoras son resultado de su esfuerzo individual y no de la lucha colectiva.

Es verdad que para las clases dominantes la escuela en el neoliberalismo es un espacio de formación de capital humano, es decir, de trabajadores dóciles individualizados e individualistas, con lo cual se ratifica a la escuela como dispositivo de dominación ideológica. Sin embargo, lo que contrasta en esta ocasión, es que la reforma de la 4T, por lo menos discursivamente, pretendió acabar con este modelo. De esta manera, el marco normativo aprobado con la reforma educativa de la 4T, continúa reproduciendo la ideología neoliberal, tal como lo apunta Pérez Gómezviii, convirtiendo con ello a la escuela en un espacio de entrenamiento para la competencia individual en el mercado laboral y la economía globalizada, y paralelamente, abandonando la tradición que ve en la escuela el lugar predilecto de la crítica y la enseñanza de la ciencia.

Notas:

i Ver Bahajin, Said, 2018. La educación como instrumento de la cultura para la paz. Revista Innovación Educativa, pág. 93-112.

ii Consultado en https://www.vidanuevadigital.com/2022/08/26/ciclo-escolar-2022-2023-los-obispos-de-mexico-piden-a-comunidades-educativas-frenar-la-cultura-de-la-muerte/

iii Consultado en https://es.weforum.org/agenda/2023/05/la-capacitacion-financiera-nunca-ha-sido-tan-importante-esto-es-lo-que-pueden-hacer-las-instituciones/

iv Consultado en https://es.weforum.org/agenda/2020/07/la-educacion-financiera-mejor-si-comienza-en-la-infancia/?fbclid=IwAR2dXHDWzM5VB_deAlNvYOhvwIfKllE59yS45mgocsxEQsX4xfo2a3V5AzA

v Plan de Estudios de Educación Básica 2022, pág. 15

vi Ver WEF. New Vision for Education: Fostering Social and Emotional Learning through Technology, consultado en https://www3.weforum.org/docs/WEF_New_Vision_for_Education.pdf

vii SEP. Principios y orientaciones pedagógicas de la NEM, pág. 3. Consultado en https://dfa.edomex.gob.mx/sites/dfa.edomex.gob.mx/files/files/NEM%20principios%20y%20orientacio%C3%ADn%20pedago%C3%ADgica.pdf

viii Perez Gomez. 1998. La cultura escolar en la sociedad neoliberal. Morata.

Lenin Contreras-Piña, es miembro activo del proyecto autogestivo de educación popular Secundaria Popular “Carrillo Puerto”.

La Nueva Escuela Mexicana y los libros de texto: entre las exigencias del mercado y la industria teórica global (I)

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