México: Dinamismo de género ha invisibilizado problemáticas de la población LGBT+ en movilidad

*Si bien ha habido un gran avance en conocer las dinámicas de movilidad de los distintos grupos migratorios, aún falta profundizar en aquellos considerados en situación de vulnerabilidad como son las personas pertenecientes a la comunidad LGBT+.


Directores de instituciones que apoyan a grupos pertenecientes a la comunidad LGBT+ y académicos estudiosos del tema, dialogaron a través del conversatorio “Migrantes LGBT+ en contexto de movilidad: Retos, desafíos y resiliencia”, el panorama de las necesidades específicas de atención de esta población y los principales retos a los que se enfrentan.

El diálogo tuvo como fin conocer por medio de distintos actores que trabajan con migrantes pertenecientes a la comunidad LGBTTIQ, las dinámicas que emprenden una vez que se encuentran en territorio mexicano, como su travesía en el país, que tiene como finalidad cruzar a los Estados Unidos de América, los desafíos que encuentran y como convierten los mismos en oportunidades para desarrollar su resiliencia migratoria.

Rosemberg López Samayoa, presidente fundador y coordinador general de Una Mano Amiga en la Lucha contra el SIDA A. C. dijo que, la población LGBT+ migrante era un tema invisibilizado, a partir del año 2014, se empezó a tener más información sobre estos flujos en Tapachula.

Fue así, como a través de la organización, buscaron estrategias de acercamiento. Junto a organizaciones de El Salvador, Honduras, Guatemala y México visibilizaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dicha problemática migratoria.

Ser LGBT y viajar en la caravana migrante de América Central. Cortesía: Agencia presentes

Sin embargo, al no tener información hicieron un estudio exploratorio con El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) para conocer lo que pasaba con estas poblaciones migrantes. Posterior a ello, le dieron seguimiento a partir de la comunicación por medio de redes sociales, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Notaron que, había problemáticas que las instituciones tampoco atendían. En respuesta, Una Mano Amiga en la Lucha contra el SIDA buscó mejores condiciones y estrategias de acercamiento.

López Samayoa indicó que han documentado con población que proviene de El Salvador, Honduras y Guatemala. Sin embargo, hubo un aumento de las diferentes nacionales, algunas de las causas son por la ola de violencia, orientación sexual, identidad y expresión de género, persecución de pandillas, no aceptar ser mulas dentro de las cárceles, nulas oportunidades de un trabajo digno, discriminación y xenofobia.

En el tema de VIH, por ejemplo, Cuba dice ser pionero en la salud, pero tiene a mucha población con VIH migrando porque no tienen medicamentos antirretrovirales, y si los tienen son de segunda o tercera generación. En México, han encontrado otro tipo de oportunidades tanto de trabajo como de salud, expuso el presidente la asociación.

Reafirmo que, la población LGBT+ en movilidad vive invisibilizada y desvalorizada, siguen documentando un dinamismo de género donde pareciera ser que solo migran hombres y mujeres, y la comunidad no ha sido cuantificada ni hay un registro sobre sus diferentes necesidades.

Asimismo, dijo que esta la segmentación social por nacionalidad dentro de las políticas públicas, se omiten muchas de sus necesidades, sobre todo porque parece ser que la migración se ve muy general cuando tiene sus propias particularidades.

Cuando se tratan a las personas por nacionalidades se tiene que tomar en cuenta su interculturalidad, parece ser que no se toma en cuenta. Otra situación es la dificultad en su ingreso a México, a los peligros que se encuentran, la población LGBT+ tiene que cruzar por el río Suchiate, cuando vienen en caravanas se invisibilizan y buscan otras condiciones, dijo el presidente.

Compartió que, en octubre de 2018, siguieron a la caravana que ingresó, les pareció impresionante las condiciones en las que llegaron, fue diferente a la parte de ser tratados como hombres y mujeres, y no diferenciar estas situaciones y necesidades de la población LGBT+.

López Samayoa reconoció que es de suma importancia hablar de lo que ocurre dentro de las Estaciones Migratorias, donde la población LGBT+ tiene que pasar por atrocidades como abusos sexuales, extorsión, robo y humillaciones constantes.

Aunado a ello, la constante violación a sus derechos humanos, la no separación y la falta de conciencia de lo que puede llegarle a suceder a las mujeres trans, gays y la niñez no acompañada con orientación e identidad LGBT+.

Por su parte, Óscar Salvador Torres, antropólogo social del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) Ciudad de México, comentó que descubrió en internet un grupo de jóvenes indocumentados, sobre todo gays y lesbianas en Estados Unidos, quienes se hacían llamar UndocuQueer.

Desde ese entonces, el antropólogo profundizo en el tema, en Tijuana tuvo contacto con la caravana y las personas LGBT+. En la actualidad, a conversa con migrantes venezolanos gays, quienes sufren discriminación porque son vistos como hipersexuados o dedicados al trabajo sexual.

La realidad que vive la población LGBT migrante, solicitante de asilo y refugiada. Cortesía: Observatorio Lgbt

Salvador Torres mencionó que, se suele dar por sentado que las personas migrantes tienen una identidad de género sexual construida, pero no todas asumen esa conciencia, ya que las identidades fluyen a través de las edades.

Al entrevistar a personas que migraron en su niñez, dijo que estas se dan cuenta que pesaba más su condición de migrantes indocumentados que la de género sexual, eso lleva a pensar que depende de la condición y que no todo lleva a la victimización o revictimización.

El tema de la sexualidad es incómodo, pero es aprovechado por la comunidad para sobrevivir del estigma del que son sujetos, si a eso le suman que son migrantes se complica, agregó el antropólogo.

Acerca de la niñez acompañada y no acompañada, señaló que es un tema recurrente de las caravanas, al no haber una sensibilidad a escala del gobierno para lidiar con ellos. Falta una reflexión colectiva de cómo son vistos respecto a su sexualidad, si pesa más su condición de niñez que la de LGBT+.

Enfatizó la existencia de movimientos a escala global para que las personas trans puedan ir decidiendo desde menores, en ese mismo contexto debería indagar sobre cómo se configura una identidad de género, pues los infantes no lo ven desde la practica sexual, sino de sentirse diferentes.

En este sentido, resaltó que valdría la pena preguntar ¿Habría que separar a los seres humanos desde la niñez entre heterosexuales y no heterosexuales o colectivos LGBT+?, sobre todo porque la identidad es una construcción continua que nunca termina, pero que en la adultez se decide.

No hay una sensibilización de cómo tratar a la niñez que se ya se está identificando como LGBT+, lo que si puede ser más sencillo es ver como las familias que albergan a esta niñez abordan la situación, porque lo que se ha reportado es que la misma familia es el núcleo expulsor de estas personas migrantes, luchar con la hipersexualización del colectivo LGBT+, y como todo esto, nos lleva a dividir categorías que son necesarias, pero viéndolo desde una manera integral, expuso el antropólogo.

Lax solicitantes de asilo fueron participantes de Caravana Arcoíris 17. Cortesía: The Trans Agenda for Liberation

Salvador Torres destacó la importancia de ver lo integra pertenecer a este colectivo, sobre todo con el tema de las drogas que se vincula con las culturas sexuales, en especial en las grandes ciudades: Ciudad de México, Guadalajara y Tijuana.

También, darle prioridad a la pandemia del VIH y otras enfermedades de transmisión sexual, sobre todo en las “ciudades santuarios” que son heterosexistas. Es decir, recibir por el hecho de ser migrante, sin pensar en las necesidades identitarias, sexuales o de salud.

A su vez, Said Slim, coordinador de Proyectos Integración Social Verter A. C. indicó que los acercamientos son de primera mano, con servicios de alcance comunitario: temas de salud sexual y reproductiva como de derechos humanos. Otra manera, son los demás albergues y al pertenecer a una Red Migrante crean alianzas con otras organizaciones.

El coordinador dijo que, las personas que migran hacia Estados Unidos, en especial de México y otros países de Latinoamérica lo hacen por motivos económicos, por el tema LGBT+, y otras cuestiones.

Comentó que, las poblaciones llegan a la Frontera Norte con un desgaste tremendo por las horas, días o semanas de viaje. Hay gente que viene desde la migración interna: Chiapas, Puebla y Oaxaca, hasta la externa: África, Rusia, Centroamérica, Sudamérica y El Caribe.

CIDH presenta el informe temático:
«Violencia contra Personas LGBTI en América». Cortesía: OAS

Además, parece ser que es la última puerta que tienen que tocar al llegar, se acomodan, contactan a sus familiares, contemplar el pedir recursos de abogacía y protección. En la particularidad de ser población LGBT+, hay personas que necesitan tratamiento, al tener mayor prevalencia en el tema de las infecciones de transmisión sexual, se combinan con las epidemias locales como Hepatitis C, Covid y las drogas.

Sobre las personas que realizan trabajo sexual, señaló que en el caso de los hombres pertenecientes a la comunidad LGBT+, son captados por hombres o mujeres en Mexicali, en un intercambio de alimento, techo, dinero o consumo de drogas.

En el caso de las mujeres, este trabajo es más reconocido, suelen estar en hoteles, bares y cantinas. Además, en la Frontera Norte se da esa “punta de lanza” para iniciar una transición en su cuerpo, por el acceso a dinero, contactos o porque no viven el acoso y discriminación de sus lugares de origen.

«Migro para poder ayudar a mi mamá y a mi familia, porque mi casa se está cayendo a pedazos». Cortesía: Agencia Presentes

Slim reconoció que, no existe un protocolo de atención para la comunidad LGBT+ por parte del Instituto Nacional de Migración (INM) o de las Estaciones Migratorias, pero disponen uno de la Secretaría de Salud.

Ante este contexto, destacó que deben impulsarse nuevos protocolos de atención, así como usar y aplicar los que ya existen, además visibilizar a la población que están en tránsito migratorio en el diseño, estructuración, implementación y evaluación de políticas.

En el Frontera Norte, se ve mucho el tema de las drogas, donde las personas que migran y además son parte de la comunidad LGBT+, consumen estas sustancias licitas e ilícitas, se necesitan intervenciones para el abordaje de esta problemática, concluyó el coordinador.

Fuente: https://www.chiapasparalelo.com/noticias/chiapas/2021/10/dinamismo-de-genero-ha-invisibilizado-problematicas-de-la-poblacion-lgbt-en-movilidad/

Comparte este contenido:

Covid-19 E (In)Movilidad En Las Américas

América/03/06/2020/Autor y fuente: inmovilidadamericas.org

 

El año 2020 será recordado como un tiempo de pandemia. En menos de cinco meses, desde que se oficializó el primer caso de Covid-19 en China, millones de cuerpos en todo el mundo se han contagiado, mientras otros cientos de miles más han muerto. Ante la imparable movilidad del virus, la inmediata – y hasta ahora única – respuesta global común ha sido la momentánea interrupción de la movilidad transnacional y el control a la movilidad al interior de los espacios nacionales. Durante la Peste Negra, inspeccionar los cuerpos que llegaban de fuera, rechazarlos o forzar a su inmovilidad por cuarenta días para evitar el contagio, fueron la promesa para recuperar la salud. Seis siglos después, estamos reactualizando esa misma promesa y por eso hoy la tensión entre (in)movilidad y control está en el centro de esta pandemia.

Localizar esa tensión en las Américas tiene relevancia analítica y política. Éste es un continente en movimiento. La formación social, económica, política y cultural de este espacio geográfico es incomprensible sin atender a las diversas formas de movilidad humana que lo han configurado. Todos los países del continente han sido y/o siguen siendo simultáneamente  emisores y receptores de flujos transnacionales, mientras que otros se han convertido, además, en espacios de tránsito y de retorno voluntario y/o forzado. En América, solo por nombrar algunos casos notables, están Estados Unidos y México, el mayor destino migratorio y el principal emisor de migrantes del mundo, respectivamente. Está Colombia, el país con mayor número de desplazados internos y con un significativo número de personas en necesidad de protección internacional. También están Guatemala, El Salvador, y Honduras, países que no dejan de expulsar a miles de connacionales que huyen de la violencia; o Venezuela, desde donde han emigrado en los últimos años más de 4 millones de venezolanxs. De sur a norte, a este continente le atraviesan rutas migratorias clandestinas que históricamente han servido para que latinoamericanxs y caribeñxs irregularizados en tránsito lleguen hasta Estados Unidos. Y, en la última década, hasta las Américas han llegado flujos migratorios extra-continentales; se ha multiplicado la migración intrarregional, los flujos sur-sur, y el tránsito migratorio norte-sur. La movilidad en el continente es hoy protagonizada por desplazadxs internos, deportadxs, solicitantes de asilo y de refugio, y también por niñxs y adolescentes que emigran solos o acompañados. Porque cientos de mujeres y hombres adultos y menores de edad, regionales o extra-continentales, no han dejado de ponerse en movimiento para reconfigurar sus proyectos vitales, éste es un continente donde la lucha migrante no cesa.

Por eso el control a esa movilidad prolifera en las mismas dimensiones. Por un lado, el peso histórico de Estados Unidos ha sido definitivo para delinear la geopolítica del control a la movilidad en la región. Ese es el país donde reside el mayor número de migrantes irregularizados en el mundo, el que más ha endurecido sus políticas migratorias, el que detiene y deporta a más latinoamericanxs y caribeñxs, y el que desde hace más de tres décadas ha transferido el control a la movilidad a terceros países “seguros” en la región bajo convenios de cooperación binacional en materia de seguridad. Por otro, en la última década, los países de las Américas se han cerrado cada vez más ante la cuestión migratoria. El giro securitista ha venido a multiplicar la producción de migrantes irregularizados en todos los países del continente. A mayor irregularidad migrante, mayor riesgo de deportación,  mayor confinamiento a las economías informales y mayor riesgo de precarización. De manera generalizada, el foco de interés regional ha girado del derecho a los migrantes al combate a la irregularidad inmigrante al interior del espacio nacional y al fortalecimiento de la seguridad fronteriza, mientras un violento discurso xenófobo se normaliza en las sociedades receptoras.

El Covid-19 arremete entonces en un espacio geográfico de antemano marcado por la tensión entre (in)movilidad y control, tensión que toma matices mucho más violentos en contextos desiguales. Ese es el caso de las Américas. En las últimas décadas la desigualdad socio-económica, entre los países del continente y al interior de los mismos, se ha profundizado sin precedentes históricos. De ahí que, en solo dos meses, la pandemia haya desnudado la desatendida e irresuelta desigualdad estructural, desatando consecuentemente considerables afectaciones en nuestros países. A la emergencia sanitaria hoy se suma el colapso económico y el de los sistemas de protección social, hechos que en conjunto asolan las vidas de las poblaciones más vulnerabilizadas, siempre racializadas, como aquellas en condición de movilidad humana.

¿Qué es este proyecto?

Solidariity across borders.jpeg

Este es un proyecto (in)acabado, por lo tanto en construcción, que reflexiona colectivamente en torno a la (in)movilidad y el control en las Américas durante la pandemia. Hemos querido mapear las respuestas estatales; las situaciones de alerta que enfrenta la población migrante, particularmente desplazados internos, deportadxs, detenidxs, solicitantes de asilo, refugiados, migrantes irregularizados sean éstos adultos o niñxs o adolescentes; y, las respuestas sociales en cada uno de los espacios nacionales. Al mapear, no hemos pretendido en lo absoluto producir una cartografía fija del continente, ni menos aún información geo-referenciada. En el contexto de este proyecto, mapear ha tenido otras significaciones. Por un lado, ha supuesto levantar información de prensa, sistematizarla y crear un archivo digital donde quede registrada la tensión entre (in)movilidad y control desatada en la gran mayoría de los países del continente durante el momento inicial de la pandemia. Por otro, inspirados en la cartografía crítica, mapear ha implicado “deconstruir el mapa” (Harley, 1989), o la imagen nítida que da la cartografía tradicional del continente, para sacar a la luz los espacios ocultos, los conflictos no vistos ni captados por la prensa, pero latentes; esos conflictos que deliberadamente quedan por fuera de un mapa tradicional y a la vez de la discusión pública.

Con este mapeo, nos interesa sacar a la luz por ejemplo, el hecho de que durante la pandemia se ha configurado un estado de excepción de facto en materia migratoria construido legalmente y que ha permitido a los gobiernos de la región tomar una o algunas de las siguientes medidas excepcionales: 1- cierre y militarización de fronteras; 2- negar la entrada al país de aquellas personas que supongan un riesgo sanitario, incluyendo niñxs y adolescentes; 3- poner fin sumariamente al derecho al asilo y al refugio; 4- acelerar deportaciones, incluso de migrantes contagiados por Covid-19; o, 5- dejar varados a miles de migrantes irregularizados, deportados o solicitantes de asilo entre fronteras, en espacios de confinamiento precarizados, poco salubres y altamente riesgosos para su salud. Nos importa mostrar que en el actual contexto de emergencia sanitaria la vulneración de derechos de migrantes es exponencial y afecta particularmente a solicitantes de asilo/refugio; a niñxs y adolescentes migrantes; a migrantes detenidos; a migrantes deportados; y a trabajadores irregularizados.

Queremos dar cuenta de que las acciones estatales a favor de la protección social no contemplan a los miles de migrantes irregularizados que hoy residen en las Américas. Los proyectos de ayuda a trabajadores en todos los países han apuntado mayoritariamente a brindar apoyo a trabajadores nacionales o a residentes regularizados. El gran número de migrantes irregularizados, – muchos trabajadores esenciales como campesinos, repartidores de entregas a domicilio, u organizadores de productos en mercados y supermercados –, han quedado por fuera de cualquier ayuda estatal. Hemos constatado así que actualmente hay una doble negación a la protección social: a pesar del rol esencial que los migrantes irregularizados cumplen en la vida económica en países de destino como mano de obra esencial y en países de origen al enviar remesas, en ambos contextos, de manera generalizada, han quedado excluidos de dichos programas.

El mapeo hecho nos ha revelado paralelamente excepcionalidades que sin duda abren reflexiones futuras pues hemos registrado casos de gobiernos centrales que deliberadamente han incluido a la población en condición de movilidad como beneficiaria de las medidas adoptadas. Es el caso de Argentina, por ejemplo, que ha extendido medidas de ayuda sanitaria y financiera  para argentinos en el extranjero y que hayan perdido su empleo. O el caso de Brasil donde, a contracorriente de su postura como gobierno de extrema derecha y gracias a la postura de una bancada del Congreso, el gobierno federal implementó el programa Auxilio Emergencial para la población más vulnerable, incluyendo a migrantes irregularizados quienes recibirán un pago de tres mensualidades. También hemos constatado el abordaje y prioridad dispar existente entre gobiernos centrales y gobiernos locales frente a la población migrante, sobre todo irregularizada. Ese es el caso de las medidas tomadas por la gobernación de California en Estados Unidos, con un programa de beneficio económico para migrantes irregularizados, o el de la municipalidad de Iquique  y de Colchane en Chile, que han implementado programas de apoyo para migrantes bolivianos, por nombrar algunos casos. Estas evidencias revelan el potencial rol que los gobiernos locales pueden cumplir como garantes de derechos sociales y económicos contradiciendo a  medidas centrales híper nacionalistas y excluyentes.

Hemos comprobado que al interior de los espacios nacionales, de forma generalizada, la criminalización y la xenofobia a los migrantes no ha cesado. Esto ha tenido como efecto que el miedo opere como medida de control interno para que migrantes, no solo irregularizados pero también regularizados, no acudan a servicios de salud, y pongan en riesgo sus vidas, ni exijan medidas de protección social. La producción del miedo, como forma de control, da cuenta de cómo en los países hay un limitado ejercicio de derechos que afecta a ciertas categorías de población confirmando un ejercicio ciudadano profundamente jerarquizado. De hecho el miedo a la enfermedad, a sentirse desprotegido de cualquier programa de ayuda económica o social, junto con la crisis económica, han  provocado un fenómeno sin precedentes en la región: migración en reversa, o retorno a países de origen a pesar del cierre fronterizo.

Por último, en nuestro mapeo se resaltan persistentes respuestas sociales en todos los espacios nacionales. Por una parte, luchas migrantes protagonizadas por detenidxs que han hecho huelgas de hambre, plantones, o incluso se han fugado, como forma de protesta por las condiciones inhumanas y de riesgo vital en las que están confinados. O, los tránsitos en reversa de migrantes irregularizados que retornan a sus países de origen para cuidar así sus vidas ante el colapso económico, la imposibilidad de trabajar, y de vivir en condiciones dignas. Por otra, redes de solidaridad constituidas por asociaciones de migrantes, organizaciones de base, la iglesia, el periodismo independiente y colectivos sociales a favor de los derechos de los migrantes. Se han desplegado múltiples acciones públicas, firmas de peticiones, cocinas comunitarias, entrega de alimentos, incluso acciones binacionales, sobre todo entre activistas en Estados Unidos y México, para sostener la lucha para ampliar la garantía de derechos para todxs.  Sin embargo, con alarma, también hemos constatado que se han exacerbado así mismo brotes xenófobos en contra de migrantes irregularizados, brotes que no solo están presentes en las prácticas sociales cotidianas sino también en los discursos oficiales que dan cuenta de una postura estatal también xenófoba. Estas reflexiones son las que se despliegan y profundizan en las secciones de la página.

¿Cómo surge este proyecto?

A mediados de marzo de 2020, prácticamente todos los países del continente se declararon en emergencia sanitaria, cerraron sus fronteras y adoptaron una serie de medidas excepcionales para provocar la inmovilidad forzada que promete contender al virus. Fue entonces cuando más de 30 investigadorxs de las Américas, interesados analítica y políticamente en la cuestión migratoria, nos juntamos virtualmente y nos empezamos a preguntar por la situación particular de millones de migrantes mujeres, hombres, niños, niñas y adolescentes, del continente o provenientes de otras latitudes, todos sujetos en movimiento.

Sabíamos que la pandemia había agarrado de improvisto a cientos de migrantes en el medio de sus tránsitos clandestinos; a solicitantes de asilo y refugio en el medio de sus trámites; a otros tantos detenidos en estaciones migratorias o en el medio de vuelos de deportación; y, a otros cientos más en sus trabajos precarizados. Estábamos conscientes de que el cierre de fronteras, es una medida que abiertamente atenta contra el derecho a la libre movilidad y a los derechos de los migrantes garantizados por la Declaración Universal de Derechos Humanos, dejando de facto a miles de solicitantes de asilo y de refugio en un limbo legal, varados en espacios de confinamiento entre fronteras. Y, también avizorábamos, que las medidas excepcionales de control a la movilidad en el espacio nacional, en el marco de la pandemia, podrían exacerbar el híper nacionalismo, reforzando la imagen del extranjero como el que encarna y transmite el virus, algo que fácilmente detona violencias. De hecho, comprendíamos que la inmovilidad forzada no solo supone una promesa de contención al virus, sino que tiene simultáneamente un impacto directo y violento en las vidas de miles de sujetos en movimiento.  Nos convocamos así con la intención de mapear la situación migratoria en tiempos de Covid-19.

¿Qué hicimos?

Once equipos de investigación se configuraron para levantar información de prensa en torno a la cuestión migratoria en las Américas. Esta actividad tuvo lugar entre el 1 de abril y el 15 de mayo de 2020, cuando inició la sistematización de la información que permitió crear un mapeo a dos escalas. A escala nacional, hemos producido una ficha inicial por país, que no supone una revisión ni exhaustiva ni cronológica de todo lo sucedido en cada espacio nacional, sino que es un registro digital de las medidas de control, situaciones de alerta y respuestas sociales que ocurrieron en los siguientes países: Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Haití, República Dominicana, Cuba, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia, Argentina y Brasil. Nuestro mapeo ha dejado por fuera a algunos países del continente. Esto se debe que los equipos de investigación solo levantaron información de los espacios nacionales donde residían. Porque éste es un proyecto en construcción, queda abierta la posibilidad para incluir los espacios nacionales faltantes. Dada la rapidez en los cambios en materia migratoria, aspiramos a que las fichas puedan ser actualizadas de acuerdo a eventos relevantes, de tal modo que el archivo digital se vaya ampliando.

Leyendo entre líneas la información de prensa recolectada, en cambio, a escala transnacional, hemos identificado situaciones comunes que nos muestran cómo la tensión entre (in)movilidad y control tiene efectos espaciales en el continente, formas de contestación social, y cómo se ejerce y exacerba el control a la movilidad y la precarización de las vidas de migrantes. Estas son las once situaciones identificadas:  1- Cierre de fronteras e híper vigilancia; 2- Híper-nacionalismo selectivo; 3- Espiral de violencia al sur; 4- Irregularizados y desposeídos de derechos; 5- Suspensión del derecho al asilo y al refugio; 6- La producción del miedo como forma de control; 7- Espacios de confinamiento y sacrificio humano; 8- Migración en reversa; 9- Esenciales pero desechables; 10- Niñez y adolescencia al borde; y, 11- Respuestas sociales.

Al ser este un proyecto en construcción, es nuestra intención generar conversaciones y debates vía el espacio digital en torno a estas situaciones identificadas, y quizá a nuevas que vayan surgiendo en el futuro. De hecho estamos consientes de que varios espacios nacionales han quedado por fuera del mapeo colectivo y sobre todo, no se ha logrado capturar todavía, desde un enfoque interseccional, cómo los tiempos de la pandemia exacerban la previa desigualdad de género, raza, edad, clase, nacionalidad, orientación sexual constitutiva de la cuestión migratoria en las Américas. Esos vacíos iniciales sin duda abren nuevas avenidas analíticas y de discusión futura a ser incluidos en este primer ejercicio.

A pesar de esas limitaciones iniciales, creemos que el mapeo que presentamos en esta etapa inicial ya sirve como fuente de investigación y enseñanza, en particular durante los actuales tiempos virtuales. A partir de este material, procuraremos debates transnacionales críticos sobre los espacios ocultos – mejor dicho ocultados–, en los mapas tradicionales y el debate público sobre la (in)movilidad y el control en tiempos de pandemia. Así, impulsaremos encuentros virtuales que entre lxs investigadorxs de este proyecto, e invitados diversos como intelectuales, representantes de organizaciones de migrantes, activistas, periodistas, entre otros actores. Estos encuentros serán de acceso público, y quedarán grabadas y subidas en esta página web. Sistematizaremos los debates, para producir así textos reflexivos que alimenten la breve explicación inicial que consta en cada una de las secciones de la página web.

Harley, JB (1989). Deconstructing the map. Cartographica: The international journal for

geographic information and geovisualization, 26(2), 1-20.

Fuente e imagen: https://www.inmovilidadamericas.org/el-proyecto

Comparte este contenido:

Libro(PDF): «Movilidad humana en tránsito. Retos de la Cuarta Transformación en política migratoria»

Reseña: CLACSO

Este libro es una contribución a la reflexión y al debate sobre los grandes retos que entraña el tema migratorio como problema teórico y fenómeno social de nuestro tiempo. La pregunta subyacente en el texto es ¿cómo reparar un sistema migratorio roto por la implosión del proceso globalizador, destructor de los medios de vida de millones de seres humanos? Frente a esta crisis migratoria los gobiernos responden con medidas de contención en las que se incluyen «muros» que profundizan las dificultades para el tránsito y muestran el rostro de una «crisis humanitaria» que interpela a los derechos humanos.

Fruto de un esfuerzo colaborativo, este volumen fue pensado en una reunión que convocó El Colegio de la Frontera Norte, en Tijuana, cuando recién se estrenaba en México el gobierno de la Cuarta Transformación, para reflexionar en torno al «nuevo paradigma» de la política migratoria de este país. Las amenazas del gobierno de Donald Trump a México sobre imponer aranceles al comercio con Estados Unidos todavía no se habían expresado; poco después la «vuelta de tuerca» se concretó y la política migratoria de México cambió radicalmente. Este tránsito de una política flexible a una política dura es objeto de análisis en este texto que, desde distintas miradas, formula hipótesis y abre nuevos interrogantes sobre el devenir.

Autores (as): Daniel Villafuerte Solís. María Eugenia Anguiano Téllez. [Coordinadores]

Daniel Villafuerte Solís. Jéssica N. Nájera Aguirre. Luz Helena Rodríguez Tapia. María Eugenia Anguiano Téllez. Chantal Lucero Vargas. Rafael Alonso Hernández López. María del Carmen García Aguilar. [Autores y Autoras de Capítulo]

Editorial/Editor: CLACSO. UNICACH – CESMECA.

Año de publicación: 2020.

País (es): Argentina. México

Idioma: Español.

ISBN: 978-987-722-590-7

Descarga: Movilidad humana en tránsito. Retos de la Cuarta Transformación en política migratoria

Fuente e Imagen: https://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/libro_detalle.php?orden=&id_libro=1840&pageNum_rs_libros=0&totalRows_rs_libros=1380

Comparte este contenido:

Latinoamérica necesita espacio de educación superior para fomentar movilidad

Redacción: La Vanguardia

América Latina necesita un «espacio latinoamericano de enseñanza superior» para armonizar los distintos sistemas educativos de la región y fomentar la movilidad de los estudiantes, afirmó hoy el catedrático de Sociología español Manuel Herrera.

El experto, director académico de Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR, España), consideró en una entrevista con Efe en Chile que se podría tomar como modelo el Espacio Europeo de Educación Superior que funciona en la Unión Europea (UE) desde 1999.

Santiago de Chile, 25 sep (EFE).- América Latina necesita un «espacio latinoamericano de enseñanza superior» para armonizar los distintos sistemas educativos de la región y fomentar la movilidad de los estudiantes, afirmó hoy el catedrático de Sociología español Manuel Herrera.

El experto, director académico de Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR, España), consideró en una entrevista con Efe en Chile que se podría tomar como modelo el Espacio Europeo de Educación Superior que funciona en la Unión Europea (UE) desde 1999.

«Eso permitiría que estudiantes colombianos empezaran la carrera en Colombia, la continuaran en Ecuador y pudieran terminarla en Chile. O que chilenos pudieran ampliar sus estudios en Argentina y los terminaran en México», señaló Herrera.

 

 

En su opinión, para concretar un proyecto de esta envergadura se necesita «generosidad» de los países para armonizar los sistemas universitarios, algo que por ahora no ha ocurrido en Latinoamérica.

El catedrático ha mantenido esta semana reuniones en Santiago con representantes de ministerios y de universidades de Chile, país en el que la UNIR, que ofrece una propuesta educativa íntegramente en línea, tiene varias decenas de alumnos de posgrado.

La presencia de esta universidad española en Chile es aún escasa si se compara con otros países de la región como Colombia, México y Ecuador, o en menor medida, con Perú, Paraguay, Argentina y Bolivia.

A diferencia de los otros países, Herrera explicó que la educación ‘on line’ tiene en Chile una percepción negativa y se considera «de segunda división».

Esto se debe, explicó, a que las experiencias que ha habido hasta ahora han sido de mala calidad y no han cuajado en el modelo educativo chileno, aunque consideró un imperativo que Chile, como el resto de la región, apueste por la educación en internet.

«La enseñanza ‘on line’, especialmente en América Latina, es un instrumento clave para la cohesión social, la corrección de desigualdades sociales y la formación de capital humano», señaló el responsable de Relaciones Internacionales de la UNIR.

 

 

Herrea afirmó que el desarrollo de avances tecnológicos ha introducido la educación en línea en el sistema universitario europeo y de varios países latinoamericanos, aunque este modelo está llamado a convivir con la enseñanza presencial tradicional.

«La educación tradicional seguirá existiendo pero se empieza a desarrollar la enseñanza ‘on line’ a través de la tecnología para caminar hacia modelos mixtos que combinan lo virtual con lo presencial», concluyó el experto.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20180925/452037866505/latinoamerica-necesita-espacio-de-educacion-superior-para-fomentar-movilidad.html

Comparte este contenido:

UNESCO: Educación en situaciones de crisis y guerra: tecnología y movilidad para los refugiados

Francia/20 de Marzo de 2017/20 Minutos

La Semana del aprendizaje móvil examina este año cómo la tecnología puede ayudar a resolver necesidades educativas. Los dispositivos móviles son las más valiosa posesión de los refugiados y estudiantes desplazados crisis y guerras.

El mundo se enfrenta en estos tiempos a las cifras más altas jamás registradas de grupos humanos desplazados. Nunca hubo tanta conciencia sobre el problema pero nunca hubo tantos refugiados. En 2015, según cálculos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 24 personas por minuto fueron obligadas a abandonar sus hogares, cuatro veces más que hace diez años, y uno de cada 113 habitantes del planeta se ha visto desplazado por motivos de conflicto o persecución. Más de la mitad de los refugiados son niños.

Los dispositivos móviles se han convertido en una de las más valiosas posesiones para estos refugiados. No sólo les permite mantener el contacto con los suyos, sino que cada vez son más usados para mantener el vínculo con la educación. Las tecnologías móviles facilitan la integración en las comunidades de acogida, ayudan a estimular la imaginación, permiten la recuperación y sirven de orientación en el tránsito de un presente incierto a un futuro más prometedor.

La próxima semana, del 20 al 24 de marzo, se celebra en la sede de la UNESCO en París la Semana del aprendizaje móvil. Por lo explicado antes, estará dedicada este año a examinar el modo en el que la tecnología puede ayudar a resolver las necesidades educativas de los refugiados y de los estudiantes desplazados a causa de una guerra, una crisis o una emergencia en sus países de origen. ACNUR calcula que los niños refugiados tienen cinco veces más probabilidades de verse privados de escolarización que los no refugiados.

En este momento, sólo la mitad de los niños refugiados tiene acceso a la educación primaria y esta brecha se agranda conforme se avanza en edad. Así, menos de una cuarta parte de ellos de los refugiados se matricula en secundaria y sólo un uno por ciento accede a la enseñanza superior. Es fundamental que los niños en desarraigo no se queden aún más rezagadosSegún datos del Instituto de Estadística de la UNESCO, los niños que viven en zonas en conflictos presentan tasas de escolarización cada vez más reducidas.

Sin embargo, la educación, una valiosa herramienta para ayudar a romper el círculo de la violencia, no se tiene en cuenta en las primeras etapas de intervención en situaciones de crisis y emergencia. “Es fundamental que los niños que se encuentran en situación de desarraigo debido a las guerras y a la violencia no se queden aún más rezagados”, afirma Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. La Semana del aprendizaje móvil, promovida por la UNESCO y el ACNUR, congregará a líderes y expertos de los diferentes sectores de la educación, las tecnologías y las crisis humanitarias para compartir prácticas innovadoras que se llevan a cabo en todo el mundo y dar visibilidad a las opciones que disponen los gobiernos y otros organismos.

La UNESCO tiene un programa específico que investiga cómo las tecnologías móviles asequibles pueden potenciar el aprendizaje, especialmente entre los grupos humanos más vulnerables. El ACNUR, que también realiza estudios en torno al tema, ha creado una unidad para la innovación, encargada de elaborar soluciones que ayuden a los refugiados. Además, se ha asociado con otras organizaciones para formar el Humanitarian Education Accelerator (Programa acelerador de la educación humanitaria), con el fin de definir, apoyar y difundir las últimas innovaciones educativas.

Fuente: http://www.20minutos.es/noticia/2988485/0/educacion-crisis-guerra-refugiados-tecnologia-semana-movilidad/

Comparte este contenido:

Los efectos de la pobreza sobre la Enseñanza y el Aprendizaje

14 de septiembre de 2016 / Por: Andres Ruíz / Fuente: http://revistaeducacionvirtual.com/

La pobreza es un problema con el que cada vez más niños de nuestros países enfrentan cara a cara. El precio que los hijos de la pobreza deben pagar es increíblemente alto. Cada año, un número creciente de niños están entrando en las escuelas con necesidades y circunstancias, tales como la pobreza, que las escuelas no están preparadas para enfrentar.

Estar en Riesgo

El término en riesgo se refiere a los niños que son propensos a fallar en la escuela o en la vida debido a las circunstancias sociales de su vida. No parece que cualquier factor coloca a un niño en situación de riesgo. Por el contrario, cuando más de un factor está presente, hay un efecto de la composición y la probabilidad de fallo que aumenta significativamente. La pobreza se considera un factor principal de riesgo (Leroy y Symes, 2001). Algunos de los factores relacionados con la pobreza que puedan poner a un niño en riesgo de fracaso escolar son: padres muy jóvenes, con un nivel educativo muy bajo; el desempleo; abuso y negligencia; abuso de substancias; barrios peligrosos; la falta de vivienda; la movilidad; y la exposición a experiencias educativas inadecuadas o inapropiadas.

Ser capaz de identificar y entender a los niños que están en situación de riesgo es fundamental si hemos de apoyar su crecimiento y desarrollo. Con el fin de hacer esto, es necesario desarrollar entre los maestros y los niños relaciones cálidas y afectuosas. Esto permitirá a los profesores detectar cualquier signo de alarma que pueda poner a los niños en situación de riesgo para el fracaso, lo que interfiere con sus posibilidades de éxito en la escuela y la vida (Leroy y Symes, 2001). Los problemas académicos y de comportamiento pueden ser indicadores de fracaso inminente. Entre estos comportamientos se destacan: el retraso en el desarrollo del lenguaje, retraso en el desarrollo de la lectura, la agresión, la violencia, el aislamiento social, el abuso de sustancias, la asistencia irregular, y la depresión. Los maestros pueden tener dificultades para llegar a los padres o tutores de un estudiante. También pueden encontrar que el estudiante no completa las tareas, no estudia para los exámenes, o no viene a la escuela preparado para aprender a causa de la pobreza o relacionado con circunstancias en el entorno del hogar. Estos niños pueden ser incapaces de concentrarse. Pueden ser reacios o incapaces de interactuar con sus compañeros y / o adultos en la escuela de una manera eficaz. Estas cuestiones no sólo tienen un impacto en el aprendizaje de los niños de la pobreza, pero también puede afectar el aprendizaje de otros niños.

Diversidad

El aumento en el número de niños en situación de pobreza ha contribuido a hacer de las aulas de nuestras naciones más diversas que nunca. Esto, de hecho, hace que la enseñanza y el aprendizaje sean más difíciles. Este problema puede seguir siendo un reto para los profesores, en oposición a convertirse en un problema, si se hace hincapié en el aprendizaje del estudiante en lugar de enseñanza.

Los profesores tienen que estar en sintonía con la cultura de la pobreza y ser sensibles a la amplia gama de necesidades que los niños de la pobreza traen al aula. Los contextos sociales tienen un impacto significativo en el desarrollo de los niños. El mundo social de la escuela funciona por diferentes reglas o normas que el mundo social de estos niños tienen que enfrentar. El enfoque debe ser puesto en la búsqueda de una relación armoniosa entre los valores culturales de los estudiantes y los valores enfatizados en la escuela. Teniendo en cuenta que tantas culturas diferentes están representadas en nuestra sociedad, a menudo nos encontramos con estudiantes que pertenecen a más de un grupo cultural. Pueden ser pobres, o pueden ser de un grupo de minoría religiosa, étnica, racial (Bowman, 1994; Marlowe y Página, 1999).

La alta movilidad es un síntoma de la pobreza y sus factores sociales circundantes. Los niños de la pobreza pueden vivir en lugares que alquilan por semanas o incluso días. Pueden pasar de una ciudad a otra como mientras su padre busca trabajo o evade problemas (como un esposo abusivo, antecedentes penales, responsabilidades financieras). Pueden vivir en refugios para desamparados o refugios para mujeres maltratadas que sólo permiten breves estancias. Pueden vivir en las calles. Las condiciones en las que viven y sus experiencias de la vida del día a día pueden tener un efecto significativo en su educación y el logro. Mudarse es un evento muy emotivo para los niños. Combine este tema con la multitud de otros problemas que enfrentan los niños móviles y sin hogar y el impacto en su desarrollo emocional, social y cognitivo puede ser abrumador.

La asistencia escolar es a menudo irregular. Los traslados a nuevas escuela se convierten en la norma. Aparte de las diferencias con respecto a la población general de la escuela debido a otros aspectos de su pobreza, la movilidad agrava la dificultad de estos niños para hacer amigos. Pueden comportarse con hostilidad o ser totalmente retirados debido a intentos anteriores de hacer amigos. Con respecto a los aspectos académicos y sociales de la escuela, pueden preguntarse, “¿por qué molestarse? Yo sólo me voy a mover de nuevo.” Asimismo, a menudo llegan a la escuela sin registros de sus escuelas anteriores; y puede ser difícil para las escuelas rastrear los registros. Los maestros tienen la menor idea de lo que estos estudiantes han aprendido. Es un reto para las escuelas poner a estos niños en las aulas y hacer que accedan a los servicios adicionales que puedan necesitar. Incluso si la colocación es correcta, estos niños probablemente se muevan de nuevo en el año escolar. También es un reto ayudar a estos estudiantes a aprender al menos algo de valor mientras permanezcan en las aulas.

Los niños se dan cuenta de las diferencias de estatus social y económico a una edad muy joven. También crecen cada vez más conscientes tanto de su propio estatus social y el de sus compañeros, el desarrollo de las actitudes relacionadas con la clase durante sus años en la escuela primaria. Los profesores pueden ayudar a los niños a desarrollar el cuidado y la sensibilidad hacia las culturas diferentes, incluyendo las clases sociales.

Las actividades y lecciones deben basarse en cómo los niños se perciben a sí mismos y al mundo en las distintas etapas de desarrollo. Por ejemplo, los niños que están en el rango de edad de 7-12 años son menos egocéntricos. Se centran en las características internas o rasgos de la gente en lugar de, las diferencias de clases sociales observables. También reconocen similitudes y diferencias entre los grupos. Alrededor de los 11 años, los niños pueden tener en cuenta las causas y soluciones a la pobreza.

Teniendo en cuenta un plan de estudios de caracol, en edades tempranas los niños pueden llegar al conocimiento de la clase social y otras diferencias culturales. Durante los últimos años, el tema puede ser revisado para una comprensión más profunda. Esta es una gran oportunidad para incluir proyectos de aprendizaje de servicio comunitario en el plan de estudios, como el voluntariado como una clase en un comedor de beneficencia. Es importante que estas actividades deben seguir tanto con grupos de discusión y reflexión individual para ayudar a los niños a pensar críticamente sobre sus experiencias (Chafel, 1997; Gómez, 2000).

Como maestros, estos aspectos de la pobreza hacen que la planificación y la preparación sean absolutamente críticas. El contenido tiene que estar relacionado en diferentes formas de satisfacer las necesidades de los diversos estudiantes en el aula. Debemos tener en cuenta los valores culturales de estos niños a la hora de organizar su aprendizaje. El constructivismo es un concepto clave que respeta las diferencias de los estudiantes y permite a los estudiantes utilizar sus propios conocimientos y experiencias previas para hacer conexiones y aprender. Se ofrece a los estudiantes la oportunidad de convertirse en aprendices activos al cuestionar, la hipótesis y sacar conclusiones basadas en sus experiencias individuales de aprendizaje. Si hay bases limitadas para que los niños recurran a ellas, tenemos que ayudarles a desarrollar una base de conocimientos y experiencias para que tengan un lugar para empezar.

Al proporcionar apoyo emocional, el modelado, y otras formas de andamios, los profesores pueden ayudar a los estudiantes a optimizar sus fortalezas, habilidades y conocimientos para desarrollar y aprender (Marlowe y Página, 1999).

Las experiencias y la resolución de problemas basados ??en los problemas de la vida real de aprendizaje pueden ayudar a hacer frente a algunas de las cuestiones que pueden ser enfrentados con sus vidas. Aprender haciendo da a los estudiantes la oportunidad de resolver problemas, ser activos e imaginativos (Bassey, 1996). Por lo tanto, la diversidad en realidad nos presenta una oportunidad para mejorar la calidad de la educación para todos nuestros estudiantes y les proporcionan una variedad de oportunidades para convertirlos en ciudadanos productivos. A medida que nuestras escuelas y naciones se vuelven más diversas, la necesidad de comprensión y aceptación de las diferencias se vuelve más importante. Nuestro reto es ofrecer a los niños una educación multicultural eficaz que fomente la conciencia, respeto y aceptación.

La brecha de logros

La diferencia en el rendimiento académico entre los niños de diferentes clases o grupos (étnicos, raciales, de ingresos) se conoce como la brecha de rendimiento. Los niños de la pobreza en general, alcanzan niveles más bajos que los niños de clase media y alta. Las causas son numerosas y están relacionados con el medio ambiente social en el que viven los niños pobres y la educación que reciben en la escuela. Factores tales como la calidad de los comportamientos de aprendizaje de los estudiantes, entorno familiar, las experiencias pasadas con la educación, y las actitudes de maestros se encuentran entre los muchos factores que influyen en el rendimiento estudiantil. Slavin (1998) propone que las escuelas pueden tener un fuerte impacto en el rendimiento académico y el éxito de todos los niños al verlos como una promesa y no en situación de riesgo y prepararlos para alcanzar su pleno potencial.

Una buena educación es a menudo el único medio de romper el ciclo de la pobreza para los niños pobres. Estos niños necesitan una educación que se basa en un alto nivel y altas expectativas para todos. Lo que ocurre en nuestras aulas tiene un impacto significativo en el rendimiento estudiantil. El plan de estudios debe ser un reto para prevenir la disminución de oportunidades para la educación superior, lo que se traduce en menos oportunidades en la vida para ellos.

El contenido debe ser de alta calidad y ser culturalmente relevante. Un plan de estudios aguado es inaceptable. Los maestros deben tener conocimiento de las culturas en las que sus estudiantes viven para que puedan planificar lecciones efectivas y atractivas. Además, las técnicas de enseñanza y gestión del aula que funcionan bien con algunos estudiantes no necesariamente funcionan bien con los niños pobres. Deben tenerse en cuenta (Goodwin, 2000) La perspectiva y experiencias de los niños. Otros aspectos que pueden ayudar a cerrar la brecha en el rendimiento son: la motivación, la preparación del padre y la participación familiar.

Un artículo de Haycock (2001) se ocupa de cuestiones relacionadas con la pobreza y la brecha de logros a través de la investigación realizada por The Education Trust en la década de 1990. Cuestionaron a niños y adultos sobre lo que sospechan son causas de esta brecha en el rendimiento. Un comentario entre las realizados por los niños fue: “‘Lo que nos duele más es que nos enseñan menos.’ “Haycock (2001) concluye:” … tomamos los estudiantes que tienen menos para empezar, y luego les dan sistemáticamente menos en la escuela “. Lo que las escuelas hacen importa obviamente.

Fuente: http://www.teach-nology.com/tutorials/teaching/poverty/

Fuente artículo: http://revistaeducacionvirtual.com/archives/1865

Comparte este contenido: