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Agenda 2030, el desafío del primer año de implementación

Naciones Unidas, 31 de diciembre de 2016. Fuente: Prensa Latina (PL)
La comunidad internacional enfrentó durante 2016 el reto de avanzar en la implementación de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

Esta es una ambiciosa plataforma lanzada desde Naciones Unidas para transformar el mundo en un lugar de progreso humano inclusivo y armonía con la naturaleza.

Adoptada en septiembre de 2015 por los 193 Estados miembros de la ONU, la nueva agenda, que da continuidad a las metas del milenio fijadas para el período 2000-2015, consiste en 17 objetivos de desarrollo para los próximos 15 años, con la erradicación de la pobreza y la reducción de las desigualdades como centro.

A juicio del asesor especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Agenda 2030 y el cambio climático, David Nabarro, aunque resta un largo camino por andar, el año que concluye deja significativos progresos.

‘Creo que lo más importante es que los gobiernos han reaccionado de una manera muy favorable, porque han colocado los objetivos de desarrollo sostenible en la prioridad de su gestión’, afirmó en entrevista con Prensa Latina.

 

De acuerdo con el experto, se apreció interés en internacionalizar la meta de no dejar a nadie atrás, consigna que guía la agenda, algo fundamental en un mundo de tantas diferencias entre ricos y pobres.

Necesitamos a partir de ahora el compromiso de los líderes mundiales y el decisivo aporte de todas las sociedades, para traducir en realidad los 17 objetivos trazados en septiembre de 2015, advirtió el médico británico, encargado de coordinar los esfuerzos para derrotar la epidemia de ébola en África Occidental y con la responsabilidad actual de hacer lo mismo con el cólera en Haití.

Nabarro consideró que el éxito de alcanzar las transformaciones propuestas pasa por una alianza entre los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado y los académicos, con la cual los jóvenes se sientan plenamente identificados.

LO QUE BUSCA CAMBIAR LA AMBICIOSA AGENDA

El calificativo de ambiciosa encaja a la perfección en el caso de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, a partir del enorme sufrimiento humano que intenta superar.

Erradicar la pobreza en todas sus formas, el primero de los 17 objetivos, representa un complejo reto, porque el flagelo azota en su variante más extrema a 830 millones de personas; mientras la eliminación del hambre -la segunda meta- busca poner fin a la situación que viven alrededor de 800 millones de seres humanos.

La mayoría de los afectados por la pobreza extrema y la carencia de alimentos residen en los países en desarrollo.

Según la ONU, anualmente mueren más de seis millones de niños menores de cinco años, la mitad de ellos por una pobre nutrición, fenómeno concentrado en África Subsahariana y el sur del continente asiático.

No menos urgente y difícil resulta materializar los objetivos del acceso inclusivo a la salud, la educación y la sanidad, así como el empoderamiento de la mujer y la igualdad de género.

Las estadísticas de Naciones Unidas reflejan a 57 millones de niños fuera de las aulas en el planeta, a una de cada tres féminas golpeadas por la violencia y a dos mil 400 millones de personas con falta de acceso a condiciones básicas de sanidad, en particular a baños o letrinas.

La Agenda contiene además las metas de llevar para 2030 la energía sostenible y moderna a todos, el impulso al crecimiento económico y el empleo decente, la promoción de ciudades y asentamientos humanos seguros e inclusivos y el alcance de patrones sostenibles de producción y consumo.

También establece la lucha contra el cambio climático, la protección de los océanos y los bosques, y el combate a la desertificación y la pérdida de la biodiversidad.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró que la Agenda 2030 representa una oportunidad de hacer del planeta un lugar más digno, donde desaparezca la pobreza en todas sus formas.

Por su parte, el presidente de la Asamblea General en su 71 Período de Sesiones, Peter Thomson, destacó el objetivo central de la plataforma de progreso humano, no dejar a nadie atrás en el desarrollo sostenible.

Ambos coincidieron en la importancia de la voluntad política y del compromiso de los gobiernos y de toda la sociedad, en aras de traducir en progresos concretos la agenda.

PENSAR EN LOS MÁS VULNERABLES

De acuerdo con la directora del Fondo para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, Paloma Durán, la implementación de los 17 objetivos constituye un desafío sin precedentes para la humanidad.

‘Lo que importa es que las personas en situación vulnerable mejoren su vida’, afirmó en entrevista con Prensa Latina.

Para la catedrática española, esa meta implica la responsabilidad de todos los países, tanto en desarrollo como industrializados, de invertir recursos y crear el clima social adecuado para la materialización de los objetivos de la Agenda 2030, una iniciativa adoptada el año pasado para reducir la pobreza y las desigualdades.

Esto requiere voluntad para la toma de decisiones, pero también posturas prácticas en sintonía con las situaciones en el terreno, subrayó.

A su juicio, se ha consolidado en este año la voluntad política de los Estados miembros de la ONU para convertir en resultados la nueva agenda, aunque es muy pronto para realizar evaluaciones sobre el progreso en la implementación.

Según Durán, el sistema de las Naciones Unidas hace su parte, trabajando en diferentes instrumentos para la correcta implementación de las metas acordadas en septiembre de 2015.

En el caso del Fondo para los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ejecuta programas en 22 países por 70 millones de dólares, precisó.

La experta aseguró que los resultados son alentadores, porque han mejorado la vida de al menos un millón de seres humanos.

Eso es nada comparado con las necesidades existentes, pero me parece que demuestra que los que hacemos tiene un impacto real en las personas vulnerables, destacó.

Fuente noticia: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=52691&SEO=agenda-2030-el-desafio-del-primer-ano-de-implementacion

Autor imagen: Paolo Calleri | Karikaturist

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UNICEF: Más de 260 millones de niños sin escolarizar en todo el mundo

Argentina/12 de Diciembre de 2016/La Izquierda Diario

Según los datos de Unicef un total de 263 millones de niños se encuentran aún sin escolarizar.

Unicef acaba de publicar estas desorbitantes cifras de niños sin escolarizar a nivel global. También ha demandado recursos para poder llevar a cabo la escolarización total de la humanidad, como se recoge los Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos para 2030.

Sin embargo, las declaraciones de la directora del Instituto de Estadística de Unicef, están cargadas de un optimismo poco creíble: «El sistema de educación a nivel mundial se está preparando para dar un gran paso y lograr cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de cara a 2030. Necesitamos recursos y apoyo para que los profesores puedan realizar su trabajo». No olvidemos que de grandes objetivos incumplidos son expertos la ONU y sus organismos, solo por nombrar los dos más recientes los del Milenio o los del 2010. Es lo que tiene ser la agencia del consorcio de naciones capitalistas del mundo, gobernada además por las principales potencias.

Asimismo, ha incidido en la necesidad de docentes y aulas no masificadas: «El sistema será tan bueno como tan buenos sean los docentes. El proceso a nivel global depende de si hay profesores y aulas a las que puedan acceder un número razonable de niños, no 60 o 70, como sucede en algunos lugares”.

En esta línea la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) ha dado la voz de alarma sobre la necesidad de profesorado: se necesitarían al menos 69 millones de docentes en todo el globo para poder garantizar una educación primaria y secundaria de calidad.

Serían necesarios unos 24,4 millones de maestros para educación primaria y 44,4 millones para secundaria. Todo ello dentro de los susodichos Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030.

La Unesco ha conmemorado el 50 aniversario de la recomendación de 1966 sobre el status del profesorado y los directores de la Unesco (Irina Borkova). Por su parte, la OIT (Guy Ryder) y Unicef (Anthony Lake) han realizado unas declaraciones en un documento conjunto en el que instaban a mejorar la “consideración” del profesorado, destacando sus “contribuciones ilimitadas”: «Los profesores no sólo ayudan a dar forma al futuro de millones de niños. También crean un mundo mejor para todos. ¿Cómo podemos lograr que más personas se formen para desempeñar este trabajo si muchos de ellos están siendo menospreciados?».

Cabe preguntarse si las políticas educativas de los distintos gobiernos capitalistas del mundo se están realmente preparando para ese “gran paso” del que hablaba la directora del Instituto de Estadística de Unicef. Veámos hacia donde se dirige la tendencia.

Las mayores brechas educativas se dan en las regiones clásicas sometidas al colonialismo y hoy a las políticas de expolio de los grandes países imperialistas.

En el África subsahariana: el 70% de los países de la región necesitan un mayor número de profesores de educación primaria y el 90% de secundaria. Sumando una necesidad de 17 millones de profesores.

El sudeste asiático presenta la segunda brecha educativa, especialmente en el caso de la educación secundaria. Según datos de UNICEF, poco más del 60% de los jóvenes en la zona están escolarizados.

A éstas se sumarían brechas educativas regionales causadas por conflictos bélicos generados por las tensiones interimperialistas y sus necesidades de rapiña: como Siria (petróleo), Irak (petróleo) o Afganistán (gaseoductos, opio, piedras preciosas etc). O los países reducidos a la miseria absoluta y el colapso ecológico por la presión imperialista en América, como en el caso de Haití donde poco más del 50% de los hombres y del 40% de las mujeres están alfabetizadas.

Por el contrario, podemos ver cómo en los países imperialistas los capitalistas están impulsando la destrucción de los sistemas de educación pública (especialmente la media y la superior). Vedan el acceso a las masas trabajadoras de forma sistemática, tal y como planteaba el ideólogo neoconservador Leo Strauss y los think-tank neoliberales que le han venido sucediendo hasta la actualidad, como un medio para reducir las aspiraciones de las masas trabajadoras.

En el caso del Estado Español, los problemas han ido más allá, dando lugar a una verdadera situación de miseria material en algunos centros escolares públicos donde no alcanzaba el presupuesto para calefacción, comedores escolares, material escolar o papel higiénico.

Al lector inteligente no se le escapará que estas contradicciones del sistema capitalista a nivel global están evidenciando no sólo su incapacidad para completar la tarea de la escolarización y alfabetización global iniciada ya en el siglo XVIII. Sino sus tendencias autodestructivas en el campo de la educación al mercantilizar servicios públicos básicos para lucrar a una patronal cada vez más ávida de beneficios inmediatos, dejándonos la factura de las carencias educativas o de alfabetización para que la paguen las generaciones actuales y venideras. Todo debe ser sacrificado por el bienestar del capitalista.

Otra cuestión a plantear es la siguiente: En vista de estas deficiencias y tendencias autodestructivas del capital ¿Los trabajadores pueden dejar en sus manos el establecimiento de los objetivos del sistema educativo, los métodos de trabajo en los centros escolares, las inteligencias y aptitudes de los alumnos que serán valoradas por el sistema, o la libertad de alumnos y profesores? ¿Es sensato dejar un bosque cada vez más seco como es la educación de las clases populares bajo el control de un “pirómano descontrolado” llamado capitalismo?. Decidan ustedes.

Fuente: http://laizquierdadiario.com/Mas-de-260-millones-de-ninos-sin-escolarizar-en-todo-el-mundo

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