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Perú: Ministra de Educación «Este año tengo 4 grandes retos»

América del Sur/Perú/29 Abril 2017/Fuente: La República

«Este año, tengo cuatro grandes retos de gestión para los cuales estoy recibiendo asesoría del Consejo Nacional de Educación (CNE)», afirmó la ministra de Educación, Marilú Martens, durante la ceremonia 15 años de vida institucional del CNE.

En todo este tiempo, el CNE ha contribuido con el desarrollo de importantes políticas que han marcado la ruta educativa del país, como el Proyecto Educativo Nacional al 2021, documento que se logró concretar concertadamente y convertir en política de Estado el 2007.

«El Consejo Nacional de Educación ha sido una parte activa de los logros alcanzados por el sector», señaló Martens.

La ceremonia contó con la presencia también de Hugo Díaz, presidente del Consejo Nacional de Educación; así como de los consejeros y  exconsejeros del CNE, autoridades y representantes de instituciones públicas y privadas.

Se debe precisar que el Ministerio de Educación, a través de la Resolución Ministerial 226-2017-MINEDU, encargó al Consejo Nacional de Educación (CNE) la elaboración del nuevo Proyecto Educativo Nacional al 2036.

Como lo señala el CNE, este proyecto educativo es un documento con miras a largo plazo que define el conjunto de políticas que apuntan a ser el marco estratégico de las decisiones que conducen al desarrollo de la educación en el país.

Fuente: http://larepublica.pe/sociedad/869967-ministra-de-educacion-este-ano-tengo-cuatro-grandes-retos

Fuente de la imagen: http://cdn8.larepublica.pe/sites/default/files/styles/img_620/public/imagen/2017/04/27/ministra.jpg

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Cuestionamientos sobre la inclusión educativa y los pueblos indígenas en el nuevo modelo educativo

Por: Rosa Guadalupe Mendoza Zuany

La inclusión es uno de los ejes –junto al de equidad–  presentes tanto en el Nuevo Modelo Educativo como en el discurso político para posicionar dicho Modelo. Pero, ¿cuál es el sentido que se le otorga y qué condiciones son necesarias generar para que las escuelas sean inclusivas?

La inclusión forma parte de una política internacional de la UNESCO transferida por el gobierno mexicano, de forma más contundente y explícita a partir de la propuesta del Nuevo Modelo, ampliando su sentido más allá de la atención educativa a personas con discapacidad. Es decir, la inclusión se orienta según Aurelio Nuño Mayer a la atención de niños “si tienen alguna discapacidad, si hay alguna desventaja económica, por el origen étnico o de género”.[1]

La inclusión tiene como destinatario una diversidad de diversidades presentes en las aulas, y su característica principal es que se puede aprender en un mismo salón de clases. Frente a ello, se argumentan explícitamente las razones sociales y educativas de la inclusión, asociadas a la tolerancia y a la no discriminación, a la convivencia en la diversidad, a la atención de las formas de aprendizaje diferenciadas de cada individuo, etc.

Sin embargo, poco o nada se habla de la razón económica de la inclusión. Ésta es explícita en las Directrices sobre políticas de inclusión en la educación (UNESCO, 2009) que al respecto dicen: “es menos costoso establecer y mantener escuelas en las que se enseña a todos los niños juntos, que establecer un complejo sistema de distintos tipos de escuelas que se especialicen en diferentes grupos de niños”. [2] Sin duda, en el contexto económico en crisis como en el que vivimos, esta razón parece ser la de mayor peso a la hora de presentar a la inclusión como uno de los ejes del Modelo. Si bien quizá no en un corto plazo, esto podría tener implicaciones claras y más contundentes para el subsistema de Educación Indígena, considerando la ya débil posición de la educación intercultural bilingüe en el sistema educativo mexicano.

Un ejemplo claro del “ahorro” que representa la inclusión para la SEP es el Programa para la Inclusión y la Equidad Educativa (PIEE) que fusionó siete programas presupuestarios en 2014, orientado a indígenas, migrantes y personas con discapacidad principalmente, y cuyo presupuesto no es la suma del presupuesto con el que contaban dichos programas. En el ejercicio fiscal 2014, “el monto total del presupuesto aprobado para el PIEE fue inferior en 59.82% a la suma de los programas que agrupó”.[3]

Así pues, preocupa el discurso de la inclusión para un sistema educativo sin condiciones para ofrecer una educación inclusiva, y para el cual no se diseñan ni implementan políticas que permitan vislumbrar, cómo crear las condiciones necesarias para realmente ofrecerla. Particularmente es importante conocer si las escuelas garantizarán el ejercicio de derechos, como el de los niños y niñas indígenas a una educación intercultural y en sus propias lenguas maternas.

Entre los cuestionamientos que surgen sobre la creación de condiciones para la escuela inclusiva, señalo algunos importantes: ¿qué se plantea para la formación inicial y continua del maestro que sea capaz de atender en su aula la diversidad social, cultural y lingüística, la vulnerabilidad económica, las necesidades educativas de niños y niñas con discapacidad? ¿Qué perfiles, parámetros e indicadores (PPI) del Servicio Profesional Docente (SPD) se están planteando para que cada escuela “inclusiva” cuente con personal docente capacitado, diversificado y suficiente para atender la diversidad de diversidades presente en las aulas? ¿Qué medidas se adoptan, por ejemplo, la construcción de materiales educativos específicos para los niños y niñas indígenas, que tienen el derecho a aprender en su lengua materna, más allá de la Asignatura Lengua Indígena, que sólo se imparte en escuelas del subsistema indígena en el nivel primaria? ¿Por qué se señala que progresivamente las escuelas contarán con maestros de inglés, y se omiten metas y mecanismos para contar con maestros hablantes de lenguas indígenas? ¿Por qué no se plantea el aprendizaje de lenguas indígenas como segundas lenguas?

Considero que un Nuevo Modelo que se denomina inclusivo debería responder esas preguntas de forma clara y contundente. De no hacerlo, la noción de inclusión parece más cercana a la “integración” que caracterizó la política educativa de la época indigenista de la segunda mitad del siglo pasado, donde la castellanización y la asimilación a una nación mestiza fueron los principales objetivos.

El hecho de hablar de “calidad” y no de diversas nociones de calidad, o de aprendizajes claves generalizables y no del reconocimiento de aprendizajes clave diferenciados, remite a la omisión de la consideración de los resultados sobre la educación que quieren los pueblos indígenas, derivadas de ejercicios de participación tan importantes como la “Consulta previa, libre e informada a pueblos y comunidades indígenas sobre evaluación educativa” que llevó a cabo el INEE en 2015. Sus resultados apuntan a que la calidad de la educación considera criterios diferentes a los que los hacedores de políticas educativas tienen en mente, y que lo que quieren aprender no es única ni precisamente lo que señalan los planes de estudio.

En conclusión, las implicaciones del eje de la inclusión, para los niños y niñas indígenas, son preocupantes ya que parecen significar el regreso a un paradigma integracionista que vulnera sus derechos específicos como miembros de pueblos indígenas, derivados del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Todo indica que prevalece la razón económica de la inclusión ante un panorama poco halagüeño sobre la posibilidad de promover discusiones y construir acuerdos -en el marco de nuestra diversidad- sobre la educación que queremos los diferentes grupos que habitamos el país.

*Rosa Guadalupe Mendoza Zuany es investigadora en el Instituto de Investigaciones en Educación de la Universidad Veracruzana.

[1] El Universal, 17-03-2017 http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2017/03/17/nuevo-modelo-educativo-garantiza-la-inclusion-nuno

[2] UNESCO (2009) Directrices sobre políticas de inclusión, página 9.

[3] INEE (2017). Directrices para mejorar la atención educativa de niñas, niños y adolescentes indígenas. México: INEE, página 103.

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/cuestionamientos-sobre-la-inclusion-educativa-y-los-pueblos-indigenas-en-el-nuevo-modelo-educativo/

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Defensa de la Licenciatura

Por: Luis Armando González. San Salvador. 26/04/2017

Una batalla imposible es una batalla condenada, de antemano, a la derrota. No obstante, ello no quiere decir que no deba librarse, a sabiendas de la imposibilidad de una victoria. ¿Por qué, entonces, empeñarse en ella? Quizás porque quienes la hacen suya consideran que no hacer nada es peor que quedarse cruzados de brazos; quizás porque consideran que nadar contra la corriente, aunque sean arrastrados violentamente por ella, es más digno que dejarse llevar incluso con complacencia.

Metáforas aparte, hay dos batallas importantes, pero imposibles, que hay que seguir librando, pese a que las modas (cual corrientes indetenibles) llevan las cosas en sentido contrario: una batalla debe ser librada en la educación superior, y apunta a la revidindicación, fortalecimiento y dignificación del grado de licenciatura. La otra batalla debe librarse en la defensa y recuperación de los espacios públicos, lo cual significa enfrentarse a la lógica y prácticas que, sin cesar, conducen a la apropiación privada de aquéllos.

        A propósito de lo primero, la batalla en defensa de la licenciatura es algo imperioso, si se quiere dar un salto de calidad en la educación superior. No es irracional pensar que una licenciatura sólida es fundamental no sólo para lograr avances significativos en la educación superior, sino para hacer más eficaces los aportes de la educación a la sociedad en general y a la economía en particular.

Por el lado contrario, una licenciatura débil aporta poco tanto al avance educativo como a la sociedad y a la economía. Decisiones y concepciones educativas equivocadas (no ajenas al mercantilismo y la privatizacion) llevaron a un empobrecimiento de la licenciatura que de estudios superiores básicos, en el sentido de fundamentales, pasaron a ser estudios universitarios “elementales”. La tesis que se impuso, alentada por un mercantilismo privarizador, fue que esa formación elemental iba a ser completada por “ofertas” educativas que llenarían las lagunas de lo que fue visto como una “primera etapa” formativa poco importante, pues lo mejor vendría después bajo la modalidad de una palabra mágica: los postgrados, que como maestrías y doctorados sí serían algo valioso y digno de presumir.

        Al hacer de la licencitura algo elemental y, por tanto, una estación menor en la carrera académica, la misma perdió dignidad y prestigio. Detrás de esa pérdida estuvo la erosión de su calidad, vía el empobrecimiento de sus contenidos y exigencias, lo mismo que por la disminución de sus tiempos formativos. En la visión empresarial de la educación superior, cuánto más rápido salieran de las aulas los licenciados más rápido iban a convertirse en clientelas de los postgrados ofertados, sobre todo cuando a las carencias del primer tramo formativo se sumaba la convicción de que ser licenciados era una mala carta de presentación en un mundo laboral en donde la dignidad comenzaba a ganarse con las maestrías y se adquiría plenamente sólo con los doctorados. Esta lógica terminó por imponerse y no se ve por ningún lado (en El Salvador) su relevo por una lógica más apegada a la realidad.

        Sin embargo, hay que poner los pies en la realidad. Y desde ésta, lo más razonable es asegurar que quien obtiene el grado de licenciatura tenga la formación más completa posible en áreas fundamentales del conocimiento. Completo quiere decir que le permita aportar a una disciplina si esa es su vocación, desempeñarse eficazmente en su profesión, ser un ciudadano íntegro y gozar de un estatus y un reconocimiento que lo dignifiquen y le permitan ganarse la vida decentemente.

Es decir, lo que aquí se propone –en contra del paradigma predominante– es que la licenciatura sea vista como una carrera académica completa, como un fin en sí mismo,  con la visión de que después de eso no habrá nada más para quienes obtengan ese grado acaémico. Y si se la ve así, se tendrá que ofrecer lo mejor de lo mejor a cada estudiante en las distintas áreas de conocimiento, en las metodologías y en los enfoques teórico-prácticos. Por su parte, cada estudiante pondrá sus mejores energías en juego para obtener un grado académico en el cual descansará su futuro laboral y profesional[1].

        ¿Cierra lo anterior las puertas a otros grados académicos superiores? Por supuesto que no. Habrá quienes por vocación, ganas, tiempo o afanes intelectuales decidirán optar por otro grado. Pero lo ideal es que no sea porque su formación anterior es deficiente o porque andan en busca del prestigio de los títulos o de afanes monetarios, sino porque pretenden dedicarse a una especialidad y aportar conocimientos a una disciplina. Su nuevo grado no tendría porqué ponerlos por encima, en dignidad, prestigio o ingresos, de quienes poseen un grado superior igualmente digno, como lo es (debería ser) el grado de licenciatura.

        No tiene sentido que una sociedad no busque que sus licenciados tengan la mejor formación posible de nivel superior. Es antieconómico, antiacadémico y antisocial. No tiene sentido que la gente se gaste su dinero en una formación de licenciatura incompleta y deficiente, para luego seguir pagando por otra carrera que le corregirrá (a veces y con suerte) las fallas de la carrera previa. Eso es una estafa, por más que quienes son estafados no se den cuenta de ello, atrapados por la parafernalia academicista que les hace creer que ahora sí, con su nuevo grado de ficción, son parte de una élite del saber con conexiones a nivel mundial.

        La defensa de la licenciatura es, pues, algo irrenunciable por parte de quienes creemos que es un grado académico desde el cual, si se le da la importancia que merece, se pueden avances significativos en la educación superior. Habemos quienes, contra las modas y corrientes predominantes, creemos que es ahí donde está la clave de la educación superior. Fortalecido y dignificado el grado de licenciado, otros grados académicos recibirán, con realismo y con la debida seriedad su lugar, peso e importancia en el desarrollo educativo del país. Y quizás también, al calor de esta dinámica, se imponga la convicción de que los grados académicos obligan, ante la sociedad y sus problemas, a quienes los poseen; es decir, la convicción de que los grados académicos más que fuente de privilegios lo son de obligaciones y responsabilidades.

        Por último, es paradódico que entre quienes “ningunean” el grado de licenciatura –y han contribuido a su empobrecimiento curricular, teórico y metodológico— se encuentren  académicos que no sólo poseen sólidas licenciaturas, sino que las bases de su desempeño intelectual se encuentran en el privilegio de una formación concebida en su momento con criterios de la máxima excelencia y calidad. Gracias esa formación destacaron y obtuvieron un estatus en virtud de lo cual pudieron tomar decisiones educativas que muchas veces, lamentablemente, fueron en contra de aquello que les permitió llegar hasta donde llegaron en lo académico y en lo laboral. Claro está que tales decisiones no fueron en perjucio propio, sino de las nuevas generaciones que fueron excluidas del saber y las destrezas que sus mayores consideraron, de un día para otro, “memorísticas”, “desfasadas”, “inútiles” y contrarias a las modas de la “facililtación” vigentes en una época neoliberal.

En suma, una educación “amigable” y “fácil” fue la receta promovida por quienes, gracias a no haber recibido una educación  ni fácil ni amigable, estaban en condiciones de tomar decisiones educativas de envergadura nacional. Este evidente egoísmo generacional se vendió como preocupación bonachona por los jóvenes, a quienes se les ha hecho creer, en distintos ambientes universitarios, que para destacar académicamente no deben pasar por las tensiones y las preocupaciones intelectuales de sus mayores, pues el secreto está en encontrar el camino más fácil y directo al éxito, que se mide por las buenas notas y por la obtención rápida de un grado. Los agobios, las lecturas, la escritura incesante, la disciplina, la dedicación, el respeto por el saber… todo eso es cosa de un pasado dinosaúrico que es mejor olvidar.

[1] Este principio se extiende, por supuesto, a las ingenerierías  en todas sus modalidades y a la formación en medicina general, porque el mercantilismo privatizador también ha tenido efectos nocivos en estas áreas del conocimiento.

Fuente:http://insurgenciamagisterial.com/defensa-de-la-licenciatura/

Fotografía: tovima

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Venezuela: Registro del Carnet de la Patria agiliza la preselección de becas estudiantiles

Venezuela/Abril de 2017/Autor: Pablo Duarte/Fuente: MPPE

Durante la transmisión de su programa radial Patria que Educa, el viceministro de Comunidades Educativas y Unión con el Pueblo del Ministerio del Poder Popular para la Educación (MPPE), Jehyson Guzmán, invitó a los estudiantes venezolanos a participar en el registro del Carnet de la Patria para avanzar en la recolección de la información necesaria para la preselección de los beneficiarios y beneficiarias del programa de becas estudiantiles.

El funcionario indicó que una de las maravillas del proceso de asignación de las 28 mil becas-en su fase inicial- es que “las personas no tuvieron que hacer cola ni esperar tres meses para que les abrieran una cuenta bancaria. Tampoco se vieron en la necesidad de entregar cientos de papeles de recaudos, solo tuvieron que registrarse en el Carnet de la Patria para recibir el beneficio a través del banco”, destacó.

Por su parte, Jeinderly Velásquez, integrante de la Organización Bolivariana de Estudiantes (OBE), dijo la entrega de la beca la motiva a seguir trabajando por la educación en Venezuela.

“Gracias al Carnet de la Patria logré este beneficio. Este medio permite localizar a las personas que presentan una situación económica difícil para apoyarlas de manera inmediata. Yo me inscribí voluntariamente en la fase de registro del Carnet de la Patria en mi liceo. Los estudiantes deben asumir el compromiso de seguir impulsando la educación en nuestro país Ello debe hacerse desde cada escuela, liceo o salón de clase. Tenemos que aprovechar al máximo los recursos y los medios que tenemos a nuestro alcance para impulsar la educación”, subrayó Velásquez.

Apoyo a estudiantes de Escuela Técnica Luis Razetti

Durante la transmisión del programa Patria que Educa, el viceministro de Comunidades Educativas y Unión con el Pueblo del MPPE se comprometió con los estudiantes de la Escuela Técnica Liceo Luis Razetti del Distrito Capital a apoyarlos a restituir las condiciones de funcionamiento normal de la institución, en virtud de que este centro educativo fue víctima de distintos actos vandálicos recientemente, cuyo saldo fue la sustracción de equipos informáticos y otras herramientas para su funcionamiento.

“La idea es que los estudiantes de esa escuela puedan culminar el año escolar. No podemos enviar computadoras si la comunidad no se compromete con nosotros; deben ayudarnos a determinar los nombres de los responsables de los actos vandálicos suscitados en ese centro de enseñanza”, finalizó Guzmán.

Fuente: http://www.me.gob.ve/index.php/noticias/81-noticias-2027/abril/2852-registro-del-carnet-de-la-patria-agiliza-la-preseleccion-de-becas-estudiantiles

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Reforma educativa,¿con qué cara?

Por: Manuel Gil Anton

Lo que expresa el discurso de la reforma educativa, en cuanto a la formación en valores cívicos, lo contradice, de manera contumaz y cotidiana, la acción, palabra y silencio de quienes la proponen e impulsan: el gobierno actual carece de la legitimidad ética e intelectual para sostenerlo. Se solía armar, hace tiempo, que lo que la escuela hace en la mañana, en la tarde la televisión lo desmorona: se procura una formación basada en el conocimiento racional y riguroso, ajeno a dogmas y supersticiones, y en la tele (casi) no falta, digamos, el horóscopo.

De forma más aguda, lo que en las aulas se trata de aprender, y en el espacio escolar vivir en materia de honradez, cumplimiento de la ley, respeto por, y cuidado de, las instituciones democráticas y el lenguaje, la administración que padecemos lo destroza con ahínco y sin pudor. Lo que se advierte en el caso del ex gobernador Duarte, abrumador en cuanto a cinismo y la magnitud del atropello, es solo un botón de muestra que contradice el propósito fundamental de todo proceso educativo: adherirnos a los valores de la responsabilidad con los otros y la honradez.

Ofende, aún más, el uso mediático de su detención. Los cómplices que voltearon para otro lado, los beneficiarios del desvío de los dineros públicos para fines personales o de coalición delictiva (en buena medida arrebatados a los fondos para la educación); esas autoridades que durante 6 años solaparon y permitieron la corrupción gigantesca de ese supuesto servidor público, con alarde inaudito, arman que la detención es una muestra de su compromiso con la legalidad y la transparencia. Los rateros, por su cuenta, y socios de los hurtos del ahora procesado al que, a todas luces —¿o sombras?— dejaron escapar, ahora piden que se le aplique todo el peso de la ley.

Solo hay una palabra que los describe: hipócritas; si sabían lo que sucedía y lo consintieron, mal; y si no lo sabían, peor. Duarte es, nada más, uno de tantos casos. Impune y buen amigo de los ahora indignados, dizque representante de un nuevo tipo de funcionario eficiente y honrado, es parte de una élite política a la que zurce la complicidad.

En otra forma de la misma erosión ética, no hay reparo ni explicación cuando, con pruebas irrefutables, se da a conocer (EL UNIVERSAL, 4/04/ 2017) que la SEP entregó al SNTE, cuando menos, 550 millones de pesos para “promover la reforma educativa”. Dinero de todos que debería destinarse a la educación en serio, se entrega al sindicato —proveniente de la partida de Prestaciones— para hacer propaganda al gobierno en turno.

Roban sin límite dinero, pero hurtan también algo más caro: el esfuerzo educativo cotidiano, ético, que descansa en el patrimonio común. Lo desmienten a pesar de mentarlo como raíz de su aparente proyecto reformista.

Y en la premura de justificar lo educativo de una reforma que no es tal, plagian y hasta la correcta forma de escribir nos escatiman: “El número de horas cuyos contenidos serán determinados con autonomía curricular varían del nivel y modalidad educativos. Por ejemplo, una primaria de ‘joornada’ (sic) regular puede tener desde 2.5 horas lectivas de 50 a 60 ‘minútos’ (sic) de autonomía curricular a la semana, pero si es de jornada de tiempo completo ‘éstas’ (sic) pueden ascender hasta a 20”, (p. 76 del Nuevo Modelo Educativo). Sin palabras. Escribir con tal sintaxis y descuido los desnuda. Y el colmo: frente a la crítica, el Presidente, molesto, dice: “No hay chile que les enchufe”. ¿Eso es propio de un jefe de Estado al que interesa lo educativo? De ninguna manera.

Es preciso repetirlo: en materia educativa, nadie da lo que no tiene. Y estos señores, gerentes mediocres y usufructuarios inmorales de los bienes públicos, carecen de lo elemental a pesar de sus poses, trajes y corbatas: dignidad. Descarados y enmascarados.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/reforma-educativacon-que-cara/

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Perú: Cerca de 28,000 escolares estudian en aulas temporales

Perú/27 abril 2017/Fuente: Andina

Hay 2,500 escuelas afectadas por huaicos e inundaciones, afirma viceministro de Educación.

Cerca de 28,000 alumnos de las zonas afectadas por el fenómeno Niño Costero están recibiendo clases en aulas temporales, pero se espera que en un plazo de seis meses pasen todos a aulas definitivas.

Así lo señaló el viceministro de Gestión Institucional del Ministerio de Educación, Jack Zilberman, quien anotó que hay 2,500 escuelas afectadas, con daños leves y graves, y que actualmente se está en la etapa de habilitación de aulas.
«El primer objetivo en el Ministerio de Educación fue lograr que el 100% de los alumnos en zonas afectados no sigan perdiendo clases”, afirmó el funcionario.
Anotó que establecer a los alumnos en aulas definitivas implica reconstruir colegios y ciudades completas, para lo cual se “requiere de una planificación urbana que responda a reubicar los colegios en mejores lugares de los que estaban antes” para evitar que vuelvan a ser afectadas por inundaciones y huaicos.
“Este plan podría durar dos años aproximadamente y esperamos contar con ciudades modernas y seguras, con colegios que respondan a esta realidad, con la finalidad de tener además el Perú que todos queremos”, subrayó Zilberman.
Confirmó además que el material educativo que se perdió producto del “Niño Costero” ha sido restituido de manera íntegra. “Todos los estudiantes han comenzado clases con útiles, libros y con materiales nuevos. Además, estamos entregando mobiliarios y aulas prefabricadas”, dijo finalmente.

Fuente: http://www.andina.com.pe/agencia/noticia-cerca-28000-escolares-estudian-aulas-temporales-664234.aspx

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Colombia: Magisterio sucreño salió a protestar en Sincelejo

Colombia/27 abril 2017/Fuente: El Universal

El magisterio sucreño salió a las calles a protestar hoy en Sincelejo, para pedir al Gobierno Nacional que agilice el pliego de peticiones presentado en el mes de febrero del presente año, en donde destacan el aumento salarial y lo referente a la prestación de los servicios de salud.

Los trabajadores de la educación afiliados a los sindicatos Ades a nivel departamental, y Asodes en Sincelejo se concentraron en la carretera troncal de Occidente desde las 10:00 de la mañana y de allí partieron hasta llegar al centro de la ciudad.

Cientos de docentes de los diferentes municipios sucreños y estudiantes de los últimos grados participaron en la movilización. “Entre las peticiones está la nivelación salarial porque es un aumento irrisorio el que propone el Gobierno Nacional de 3.66% máximo, lo cual está por debajo de la inflación causada el año inmediatamente anterior. Ya la Corte Constitucional se pronunció y dijo que el aumento de los trabajadores oficiales debe al menos ser un porcentaje que equipare la inflación del año anterior”, manifestó Alex Sierra, presidente de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Sincelejo (Asodes).

Los educadores del país en estos momentos están laborando sin aumento de salarios, lo que según ellos es injusto, porque con la reforma tributaria se han presentado alzas en servicios públicos y también en la canasta familiar.

En cuanto a la salud, los trabajadores de la educación reiteran la pésima prestación de los servicios de salud que reciben actualmente, “los que gozan de un bien servicio de salud en Colombia, son quienes tienen para pagar a los grandes especialistas, ser internados en clínicas especializadas, pero los que dependemos de un sistema que es a través de licitación como el caso del magisterio con la Fiduprevisora y el Fondo de Prestaciones Sociales del Magisterio, son prestadores totalmente malos”, indicó Sierra.

Fuente: http://www.eluniversal.com.co/educacion/magisterio-sucreno-salio-protestar-en-sincelejo-251843

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