República del Congo: Una superintendente nepalí recibe el Premio a la mujer policía del año

El galardón la distingue por su trabajo al frente de la Unidad sanitaria y de medio ambiente en la República Democrática del Congo. Su contribución ha sido crucial durante la actual pandemia de COVID-19, los pasados brotes de ébola y las crisis naturales y humanitarias, como la erupción volcánica de la ciudad de Goma el pasado mes de mayo.

Una casco azul nepalesa que presta servicio en la República Democrática del Congo ha recibido el Premio a la mujer policía del año de la ONU.

La superintendente Sangya Malla, de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo, la MONUSCO, es jefa de la Unidad de policía sanitaria y de medio ambiente, con sede en la capital, Kinshasa.

Malla, profesional médico de formación, ayudó a crear esta unidad, que se encarga de aplicar las políticas y los procedimientos relativos a la salud y el bienestar del personal, así como las iniciativas medioambientales de la Policía de las Naciones Unidas.

Seguridad durante las crisis

Su contribución ha sido crucial durante la actual pandemia de COVID-19, los pasados brotes de ébola y las crisis naturales y humanitarias, como la erupción volcánica de la ciudad de Goma el pasado mes de mayo. Durante esa emergencia, su unidad fue la que alertó a la población local y al personal de la ONU sobre las medidas de precaución.

“Me siento honrada de recibir este premio, y espero que anime a más mujeres jóvenes de mi país y de todo el mundo a seguir la carrera de policía, que todavía se considera con demasiada frecuencia un «trabajo de hombres», dijo.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, le entrega el premio hoy martes en una ceremonia virtual.

La superintendente Sangya Malla de Nepal, Premio a la mujer policía del año de la ONU, actualmente presta servicios en la Misión de Estabilización de la ONU en la República Democrática del Congo.

Sangya Malla
La superintendente Sangya Malla de Nepal, Premio a la mujer policía del año de la ONU, actualmente presta servicios en la Misión de Estabilización de la ONU en la República Democrática del Congo.

Representar lo mejor de la ONU

Guterres ha elogiado a la «casco azul» por su labor en la mejora de la seguridad y el bienestar del personal de mantenimiento de la paz de la ONU, que ha permitido mitigar los riesgos ante el COVID-19 y otras amenazas a las que se enfrentan el personal de paz.

«Y ella representa algo mucho más grande: las numerosas contribuciones de las mujeres policías en la promoción de la paz y la seguridad en todo el mundo», añadió el titular de la ONU.  «Con su trabajo, la superintendente Malla encarna lo mejor de las Naciones Unidas».

Malla ha contribuido también a elaborar las directrices para prevenir y mitigar la propagación del COVID-19.

Este año ha organizado más de 300 sesiones de concienciación sobre la prevención del coronavirus y la protección del medio ambiente para la población local, las autoridades congoleñas y el personal de la ONU.

Como punto focal de la policía sobre el COVID-19 en la Misión de la ONU también ha trabajado en la difusión informativa sobre las vacunas y en la promoción de los esfuerzos de vacunación.

Fuente: https://news.un.org/es/story/2021/11/1499732

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Italia: Niños sin mascarilla y acompañados de un progenitor, norma en las escuelas italianas

Europa/Italia/06 Agosto 2020/heraldo.es

Las instrucciones ​del ministerio pretenden orientar a los centros preescolares en su reapertura, que será a partir de septiembre, respetando los protocolos de prevención del coronavirus.

Italia ha publicado este miércoles sus normas para la vuelta al colegio y guarderías de los niños entre 0 y 6 años, que no deberán usar mascarillas y solo podrán ser acompañados por un progenitor para evitar aglomeraciones a las puertas de los centros.

Estas instrucciones, aceptadas por las regiones el pasado 31 de julio, pretenden orientar a los centros preescolares en su reapertura a partir de septiembre respetando los protocolos de prevención del coronavirus, según se lee en el texto.

En primer lugar el Ministerio de Educación apela a la «corresponsabilidad educativa» de los padres: Si un niño presenta síntomas, o un miembro de su familia, no deben acudir ir a clase.

El documento también establece indicaciones sobre los espacios en las guarderías y escuelas, como la reorganización de su mobiliario para permitir más espacio o la asignación de material didáctico o lúdico en exclusiva a cada grupo para que no los compartan. Como ya sugiriera hace semanas la ministra de Educación, Lucia Azzolina, se recomienda en la medida de lo posible, el uso de los espacios externos y abiertos.

Especial atención se exige a los padres que acompañen a sus hijos a la escuela. Los centros están llamados a organizador entradas y salidas diferenciadas y los niños solo podrán ser acompañados por un progenitor, que deberá llevar la mascarilla.

En cuanto a los niños, no será necesario tomarles la temperatura y se ha confirmado que para los menores de seis años no será obligatoria la mascarilla. El personal, como los docentes, es invitado a usar estos dispositivos de protección individual.

A la hora del almuerzo se aconseja que los grupos acudan al comedor en horarios distintos para evitar aglomeraciones y también podrán comer en las propias clases, pero siempre «garantizando la oportuna ventilación y desinfección» de las estancias. Si el niño lleva su propia bebida o cubiertos, deberá ser identificable.

Los docentes deberán integrar en sus lecciones recomendaciones para que los niños aprendan a no tocarse los ojos, la nariz o la boca con las manos.

Por otro lado el Ministerio de Educación está negociando con los sindicatos un protocolo de seguridad para el sistema escolástico y se espera que sea firmado este jueves.

La ministra Azzolina además se ha reunido este miércoles con los representantes de las distintas regiones y ha firmado una ordenanza para enrolar 50.000 personas más, entre profesores y administrativos, en las escuelas a partir de septiembre.

Estas contrataciones serán financiadas con los 1.300 millones de euros que el Gobierno italiano desembolsa al sistema educativo en su última desviación presupuestaria.

Fuente: https://www.heraldo.es/noticias/internacional/2020/08/05/coronavirus-italia-vuelta-esculas-preescolar-ninos-sin-mascarilla-acompanados-un-progenitor-1389620.html

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Grafitis: cómo mandar mensajes a quienes no saben leer

Reseñas/Autor: Alberto Piernas/elpais.com

El arte urbano ayuda a prevenir la covid-19 en diversas comunidades empobrecidas de todo el mundo, allí donde interpretar un dibujo es más sencillo para las personas analfabetas

A menudo considerado como acto vandálico en las grandes ciudades, el arte urbano se ha convertido durante la actual pandemia en un aliado inesperado a la hora de transmitir las diferentes medidas de prevención. En países como Perú, Senegal o la India, no toda las comunidades y barrios cuentan con acceso a la información sobre las imprescindibles normas de higiene y distanciamiento social, y corren el riesgo de quedar totalmente expuestas al virus. En este caldo de cultivo han nacido alternativas para llegar a todos, como el arte urbano: la creación de murales se ha revelado como una herramienta muy eficaz para fomentar la sensibilización entre las poblaciones más vulnerables del planeta. Estos son algunos ejemplos en tres continentes

Asia: el artista indio que alerta a sus vecinos

Con más de 1.300 millones de habitantes, la India es uno de los países más complicados a la hora de gestionar un estado de alarma nacional. Según datos de la Unesco, el 37% de la población analfabeta del mundo pertenece a este país, mientras que un 50% de la población india no cuenta con acceso a Internet y hasta 1.652 lenguas y dialectos diferentes se distribuyen por toda su geografía. Se trata de un escenario donde numerosos factores dificultan la transmisión de un mensaje, especialmente durante una pandemia en la que tomar distancia, lavarse las manos o concienciar acerca de la importancia de quedarse en casa son normas esenciales para controlar la situación desde cada uno de sus frentes.

En el distrito de Anantapur, en el Estado indio de Andhra Pradesh, vive Somashekar, un joven de 25 años que cada día se dedica a pintar murales en las paredes de su área. En sus diseños se aprecian mujeres con indumentaria hindú luciendo una mascarilla, multitudes tachadas con cruces o mensajes en telugu, lengua oriunda de las zonas rurales de este Estado del sur del país. Su misión es advertir a la población acerca de la llegada de la covid-19 y de las diferentes medidas a tomar para prevenir el contagio.

Apadrinado por la Fundación Vicente Ferrer, Somashekar es un artista indio de 25 años que estos días se dedica a pintar diferentes murales para concienciar a sus vecinos en el área de Anantapur, en el sur de India.ampliar foto
Apadrinado por la Fundación Vicente Ferrer, Somashekar es un artista indio de 25 años que estos días se dedica a pintar diferentes murales para concienciar a sus vecinos en el área de Anantapur, en el sur de India. FVF

“El coronavirus me hizo reflexionar sobre los efectos que podría tener en mi entorno, en mi pueblo, donde son muchas las personas que viven en situación de pobreza”, cuenta Somashekar. “Mucha gente sobrevive con lo que gana cada día y en este contexto es muy difícil que la gente se quede en casa. Con estos murales puedo contribuir a la concienciación de todos los vecinos para que se protejan a sí mismos y a los demás por encima de todas las cosas”.

Hijo de jornaleros sin tierras y el séptimo de nueve hermanos, Somashekar fue apadrinado a la edad de siete años por la Fundación Vicente Ferrer, una de las organizaciones internacionales más influyentes de la India y epicentro del que brotan diferentes iniciativas artísticas.

“Los murales de arte urbano son instrumentos de expresión que normalmente asociamos a las ciudades porque allí tienen una connotación negativa. Sin embargo, su relevancia en las zonas rurales es absoluta”, relata Raquel Artiles, técnica de comunicación de la organización. “Desarrollamos los proyectos en aldeas muy empobrecidas donde una parte importante de la población es analfabeta. Ahí es donde la expresión artística es sumamente útil porque informa, sensibiliza y sirve para comunicar y educar acerca de diferentes problemas como la violencia machista, el matrimonio infantil, los abortos selectivos o, en este caso, la pandemia”.

Gracias a estos murales, se puede informar a los vecinos acerca de las medidas que tienen que tomar para evitar contagiar y ser contagiada, al mismo tiempo que se potencia el estilo y liderazgo de unos jóvenes que entablan un diálogo único con su entorno. “La enseñanza artística es muy importante en la India y sus beneficios van mucho más allá de lo que se pueda pensar a priori”, añade Raquel. “El arte es un idioma universal y tiene la capacidad de llegar a todo el mundo, sepan o no leer, hablen o no el mismo idioma”.

Latinoamérica: la reinvención de espacios públicos gracias al grafiti

América Latina es, actualmente, una de las áreas más afectadas del mundo a causa de la covid-19. En concreto, Perú ya cuenta con más de 164.000 infectados y un plan de prevención lastrado por diferentes obstáculos. Pero sus artistas han encontrado en el arte del aerosol la mejor forma de concienciar a la población, especialmente a través de lugares estratégicos.

La boca resquebrajada de esta niña dibujada en las paredes de un mercado de Lima, en Perú, sirvió de excusa al artista Ricardo Cortez para incluir una mascarilla como forma de concienciar a los vecinos que cada día acuden a comprar a esta superficie.ampliar foto
La boca resquebrajada de esta niña dibujada en las paredes de un mercado de Lima, en Perú, sirvió de excusa al artista Ricardo Cortez para incluir una mascarilla como forma de concienciar a los vecinos que cada día acuden a comprar a esta superficie. CEDIDA POR RICARDO CORTEZ

En uno de los mercados de Magdalena del Mar, uno de los distritos de la ciudad de Lima, un antiguo mural que comenzaba a quebrarse se convirtió en motivo de restauración para el artista Daniel Cortez, conocido bajo el nombre artístico de Decertor. Para cuando la cuarentena fue impuesta en el país, Cortez pensó que en lugar de empezar de cero podría recomponer el ya existente introduciendo una mascarilla en el diseño.

“Salvar un mural a través de una mascarilla pone en cuestión la importancia de las expresiones urbanas como herramienta de sensibilización”, cuenta Daniel. “Ahora, todos los vecinos que se dirigen a este mercado cada semana se cruzan con la imagen, apreciando cómo los murales afectan a nuestra forma de percibirnos y relacionarnos en el espacio público; cómo nos impulsa como sociedad”, relata en su cuenta de Instagram.

El trabajo de Daniel es uno de los muchos que estos días se despliegan a lo largo de toda América Latina, entre ellos las obras del mexicano Salvador EVOC Muñoz, quien pintó un mural en Puebla bajo el lema “Unidos somos México” en agradecimiento a los vecinos que repartieron alimentos durante la cuarentena impuesta en este país; o los murales del famoso artista Eduardo Kobra en São Paulo, epicentro del arte urbano en un país como Brasil, donde la cultura nunca fue una de las prioridades del actual presidente, Jair Bolsonaro.

África: el arte de expandir un mensaje

Infravalorar la importancia del arte urbano es también la tónica en ciertos lugares de África, un continente donde el arte siempre ha tenido un papel crucial para la población cuando el Gobierno no estaba ahí: desde los pueblos Ndebele de Sudáfrica que utilizaban su singular estilo pictórico para comunicarse unos a otros en tiempos del Apartheid, hasta la obra contemporánea de artistas como Salimata Diop. Una tradición que encuentra en la situación actual el mejor lienzo para ir un paso más allá y acogerse al arte como mejor forma de alertar.

Uno de los murales pintados por el colectivo Undu Graff, en los suburbios de Dakar (Senegal), donde gran parte de su población no sabe leer o apenas tiene acceso a la televisión y a internet.ampliar foto
Uno de los murales pintados por el colectivo Undu Graff, en los suburbios de Dakar (Senegal), donde gran parte de su población no sabe leer o apenas tiene acceso a la televisión y a internet. CEDIDA POR UNDU GRAFF

A iniciativas como la plataforma de datos de Ushahidi, en Kenia, o el auge de las startups en el panorama de la covid-19 en África, se suma la labor de diferentes grupos artísticos. Uno de ellos, Undu Graff, es un colectivo de artistas urbanos nacido en 2018 y que estos días colma de murales las paredes de Yeumbeul, Keur Mbaye Fall, Diamaguène y Malika, cuatro de los barrios más pobres de Dakar (Senegal) a los que el Gobierno nunca llegó.

“El arte urbano cumple el papel que el Gobierno no alcanza en estas zonas”, cuenta Ati Diallo, fundador de Undu Graff. “Muchas de las personas de estos barrios no saben leer y no tienen acceso a radio o televisión”, subraya.

Niños utilizando mascarillas bajo rótulos de «covid-19”, doctores locales y manos frotándose con gel antiséptico. Un microcosmos de símbolos e ilustraciones se expande entre las paredes erosionadas de aquellos suburbios donde, aunque el Gobierno no facilite el espacio para estos trabajos, el reconocimiento del arte urbano es cada vez más evidente. “Recientemente, el ministro de Sanidad vino a visitarnos y se tomó unas fotografías con los murales”, continúa Ati, quien estos días se encuentra inmerso en el mayor objetivo de esta iniciativa: alertar a otros pueblos africanos de la necesidad de tomar medidas.

“Durante estos días estamos conectados con otras organizaciones de arte urbano en Guinea, Benin o Togo para fomentar iniciativas de concienciación”, relata. “Hay mensajes que deberían ser transmitidos a todos los lugares del mundo. Incluso a los más inaccesibles”, concluye.

Aunque el Gobierno de Senegal no cede espacios oficiales para el arte urbano ni tampoco reconoce esta técnica como canal de comunicación durante el estado de alarma, el Ministro de Salud, Abdoulaye Diouf Sarr, se ha dejado caer por los barrios de Dakar donde pinta el colectivo UnduGraff, y se ha tomado una foto con los chicos.ampliar foto
Aunque el Gobierno de Senegal no cede espacios oficiales para el arte urbano ni tampoco reconoce esta técnica como canal de comunicación durante el estado de alarma, el Ministro de Salud, Abdoulaye Diouf Sarr, se ha dejado caer por los barrios de Dakar donde pinta el colectivo UnduGraff, y se ha tomado una foto con los chicos. CEDIDA POR UNDU GRAFFFuente e imagen tomadas de: https://elpais.com/elpais/2020/06/01/planeta_futuro/1591021731_916778.html
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