Page 211 of 822
1 209 210 211 212 213 822

Argentina: Educación pide «propuestas distintas para lograr acercamiento y compromiso»

América del Sur / Argentina/ 19.02.2018 / Fuente: www.eldiariodelapampa.com.ar.

En el marco del inicio del Ciclo Lectivo 2018, se llevó adelante el primer encuentro con los coordinadores de área de la Provincia, con el objetivo de anticipar los lineamientos de las políticas educativas provinciales para este año.

Esas líneas, se anunció oficialmente, se compartirán además con los directores de las escuelas en reuniones regionales a desarrollarse en los próximos días en Victorica, Alpachiri, Santa Rosa y General Pico.

La ministra de Educación, María Cristina Garello, dio la bienvenida acompañada por los subsecretarios, de Educación, Marcela Feuerschvenger; de Coordinación, Juan Carlos Nogueira; de Educación Técnico Profesional, Gustavo Monasterolo, y todo el gabinete de la cartera educativa.

Destacó que los lineamientos de trabajo son los mismos desde el inicio de la gestión. “Seguimos pensando en el fortalecimiento del sistema educativo, en la organización, en la profesionalización docente y en nuevos formatos para hacer propuestas distintas a los chicos, para lograr un mayor acercamiento y compromiso con la escuela. Y de esto se trata el proyecto “Escuelas i” que, tras dos años de trabajo, lo pondremos en marcha este año”, dijo.

EDUCACION

“Avanzamos con la convicción de una escuela justa, más inclusiva y de calidad, y esto necesita de todos; son procesos que tienen participaciones que van de la idea original a lo que ocurre en territorio. Nuestro norte, desde que iniciamos la gestión, fue la prospección de la educación 2030, con un diagnóstico muy amplio y conclusiones muy significativas; diagnóstico que se inició allá por 2014 en la gestión anterior y terminó de concretarse en un documento en 2016, en el ámbito de la Subsecretaría de Coordinación”, destacó Garello, quien además saludó muy especialmente a los coordinadores que se integran en una nueva función, luego de haber transitado por el concurso de ascenso, “un espacio de crecimiento profesional que nos llena de orgullo”, señaló.

En las palabras de bienvenida, la ministra Garello también puso énfasis en las líneas de acción a desarrollarse en el marco de la Escuela de Formación, creada el año pasado, y que implica un espacio para la capacitación permanente de los equipos de gestión educativa, con propuestas contextualizadas en la realidad del sistema pampeano, en territorio y reconociendo nuestra idiosincrasia.

Finalmente, la funcionaria se refirió a diferentes líneas de trabajo de las subsecretarías y direcciones de nivel del Ministerio, tendientes a profundizar el fortalecimiento del sistema educativo con una educación más justa e inclusiva, mediante propuestas que surgen desde los proyectos educativos de cada institución.

Fuente de la noticia: http://www.eldiariodelapampa.com.ar/index.php/108-portada/terciario/40249-educacion-pide-propuestas-distintas-para-lograr-acercamiento-y-compromiso.

Comparte este contenido:

Se inicia ciclo educativo para maestros de educación técnica en Nicaragua

Centroamérica /Nicaragua / 19.02.2018 / Fuente: www.elnuevodiario.com.ni.

El ciclo educativo para maestros de educación técnica comenzó hoy en Nicaragua con una matrícula de 2.143 docentes, informó el Tecnológico Nacional (Inatec) de Nicaragua.

Los alumnos iniciaron este viernes, de manera oficial, diversos cursos para obtener diplomas que los certifiquen como docentes, instructores de educación técnica o maestros de formación profesional, afirmó la directora del Centro Nacional de Formación de Docentes del Inatec, Xiomara Martínez, durante la inauguración del ciclo.

Los aspirantes a maestros podrán obtener sus títulos luego de cursar entre 15 meses y 3 años de estudios, de acuerdo con la oferta del Inatec. Una vez graduados, los docentes podrán servir en cualquiera de los 43 centros de formación técnica del Inatec en el sector privado, según dijo Martínez.

Durante la inauguración del curso 2018 los especialistas del Inatec hablaron a los aspirantes sobre temas de introducción, entre ellos la medicación pedagógica, hábitos educativos y experiencias valiosas.

Datos del Inatec indican que el 60 por ciento de sus estudiantes logran obtener empleo poco tiempo después de culminar sus carreras o cursos. ACAN-EFE

Fuente noticia: https://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/456140-http-192-168-1-230-medias-appnb-gethome-do-loadsto/

Comparte este contenido:

“El sistema educativo nos ha fallado”: Dolor y frustración de los universitarios graduados de Jordania

Jordania / 18 de febrero de 2018 / Autor: Maram Alkayed (Traducción de Diana Ulloa) / Fuente: Global Voice

El 2017 trajo un desafortunado aumento del desempleo en Jordania, que alcanzó un punto máximo de 18,5%. El futuro tampoco se ve muy prometedor, para 2018 se avizora un aumento aún mayor.

Para los que poseen títulos universitarios, la situación es peor que la de la población general: el 23% está desempleado. De los graduados sin trabajo, 27% son hombres, mientras que 68% son mujeres.

Los costos de matrícula se dispararon en los últimos años, pero quienes logran pagarlo no tienen garantizado un trabajo decente al final de su camino universitario. Los graduados con los que habló Global Voices se quejaron de haber tenido que sumergirse en la política y confusos consejos laborales gubernamentales durante sus años de universidad. Y ahora se encuentran con trabajo no especializado y mal pagado —o simplemente sin trabajo.

“Mi educación no ha facilitado mi vida laboral, más bien ha sido lo contrario”, contó Lara Mohsen, exestudiante de la Universidad Al-Balqa en Jordania, a Global Voices.

La educación de la que habla Lara y muchos otros es la que ofrecen las universidades públicas y privadas. Como en Jordania, el gobierno que existe es una monarquía constitucional, los estudiantes deben lidiar con políticas de admisión en constante cambio, que cada gobierno mejora o cambia por completo.

Además, los estudiantes se convierten en testigos de peligrosos enfrentamientos tribales en las universidades, ya que las leyes tribales son predominantes en Jordania y los conflictos internos entre las tribus muchas encuentran su camino en las instituciones educativas a través de los jóvenes.

Yazan Bahbouh, contador graduado de la Universidad de Petra, dijo a Global Voices que no sabía qué beneficios tenía su título:

Me gradué de contador en la Universidad de Petra y casi de inmediato me ofrecieron trabajo en una compañía privada. Estaba muy emocionado, es inusual que un recién graduado obtenga un trabajo tan rápido. El primer día de trabajo, me di cuenta de que tendría que contar cajas para el inventario. Era un trabajo que compartiría con otros que no acabaron secundaria [que estaban] en la misma compañía. Renuncié unas semanas más tarde. No pude soportar recibir incluso menos dinero que mis colegas que manejan las camionetas, dado que reciben más propinas que yo, una persona que ha pasado cuatro años de su vida estudiando.

Dana, farmacéutica, contó a Global Voices que en su trabajo la explotaban para que hiciera trabajo extra que no le correspondía:

Después de cinco años en la universidad, me gradué de farmacéutica. Encontré un trabajo en una farmacia que tenía una vacante y comencé a trabajar de inmediato. Luego de una semana en el trabajo, me enteré de que tenía que turnarme con mi colega del turno de noche para trapear el piso y limpiar las estanterías. Pensé ‘genial, realmente necesitaba cuatro horas de capacitación en laboratorio para esto’ y de inmediato dejé el trabajo.

Las historias de Yazan y Dana no son únicas. Generalmente, los graduados universitarios rechazan trabajos que consideran inferiores a su nivel de educación, pero con 100.000 recién graduados buscando trabajo cada año, los puestos que Yazan y Dana rechazaron pueden ser fácilmente ocupados por muchos otros desesperados por conseguirlos.

La dificultad de hacerse camino entre las necesidades “en constante cambio” del mercado

Taima, traductora graduada de la Universidad de Yarmouk, dice que actualmente gana igual que lo que ganaba en sus años de traductora independiente y estudiante:

Trabajaba como traductora independiente cuando aún era estudiante. Muchas de las agencias de traducción exigían un título en traducción, así que volvía a traducir para personas que solo querían un servicio de una vez. Pensaba que cuando me graduara, podría obtener trabajo en esas agencias y ganar más. Te sorprendería saber que ahora gano lo mismo que ganaba cuando era estudiante.

Continúa:

En una agencia [de traducción] me dijeron que hay un exceso de graduados en traducción y en letras. Me di cuenta de que debería haber pensado más cuidadosamente qué estudiar, dado que las necesidades del mercado cambian constantemente.

El Servicio Civil de Jordania emite informes anuales sobre las especializaciones que más se necesitan en el mercado y qué sectores se han quedado sin cupos. La agencia también aconseja al Ministerio de Enseñanza Superior sobre cuáles carreras no se necesitan en el mercado, y por lo tanto, deberían cerrarse; y cuáles deberían admitir un menor número de estudiantes.

Sin embargo, generalmente las universidades y los estudiantes no confían en esos informes, pues quien los emite es el Gobierno, al que muchos culpan del problema del desempleo.

Generalmente, los informes aconsejan a las universidades a eliminar carreras que no se necesitan en el sector público (como psicología), aunque tengan demanda en el sector privado. Además, especializarse puede no dar frutos en Jordania por el estado actual de la economía, pero podría ser lucrativo en otro lugar.

Por ejemplo, Rawan, quien tiene doble ciudadanía jordana y estadounidense. Después de rgraduarse de médico veterinario de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Jordania, se quedó sin trabajo por más o menos un año y ahora ha decidido volver a Estados Unidos:

Amo a mi país y me encanta vivir aquí [en Jordania], pero tampoco puedo quedarme sin trabajo para siempre. Realmente pensé que me quedaría a vivir aquí, pero las circunstancias no están a mi favor.

Además, existen otros problemas con el consejo de la agencia, como el hecho de muchos evitan estudiar una carrera, ya sea por recomendación oficial o no, que requiera que abran su propio negocio, ya que ha quedado demostrado que las leyes de comercio que crea el Gobierno son ineficaces.

Recientemente, la Universidad de Jordania creó una nueva carrera en la facultad de idiomas extranjeros, acción que va en contra del informe de la agencia, que aconsejó a las universidades reducir el número de estudiantes admitidos en la carrera en los próximos cinco años.

La nueva y competitiva carrera de la Universidad de Jordania cuesta 60 dinares jordanos (85 dólares estadounidenses), tres veces más que cualquier otra en la facultad. Abrir una nueva carrera que cuesta el triple en una facultad cuyo título el Gobierno considera redundante es totalmente lo contrario a cumplir los hallazgos del informe.

Consecuencias de la ley jordana de nacionalidad en la educación superior

Jihad, hijo de madre jordana y padre yemení, enfrenta un problema aún mayor. Aunque nació y se crió en Jordania, Jihad aún es considerado yemení porque la ley en el país solo concede la nacionalidad si el padre es jordano.

Por lo tanto, debe inscribirse bajo el programa internacional en la Universidad de Jordania. Aunque aprobó el Twajihi (examen general de secundaria que deben rendir los estudiantes de último año para postular a la admisión universitaria), debe registrarse como extranjero y pagar 500 dólares estadounidenses por hora de crédito, mientras que sus compañeros que se registraron en el programa competitivo pagan 45 dinares jordanos (63 dólares estadounidenses).

Jihad trabaja en un centro médico, donde gana 550 dinares jordanos al mes (500 dólares estadounidenses). A ese ritmo tendrá que trabajar unos 22 años para pagar su educación (eso es, por supuesto, solo tomando en cuenta las horas de crédito oficiales del programa, y sin incluir el valor de libros, subsidio y pagos extra de matrícula).

“Podría abrir un hospital entero con los 132.500 dólares estadounidenses que me costará su educación”, bromeó el padre de Jihad.

Afortunadamente para otros, leyes nuevas emitidas en 2017 darían los mismos privilegios de educación superior que tienen los ciudadanos jordanos a los hijos de madres jordanas y padres extranjeros, aunque no será de mucha ayuda para Jihad y los otros que postularon a las universidades antes de esto. Además, los refugiados sirios y titulares de pasaportes extranjeros que nacieron y crecieron en Jordania (personas que migraron a Jordania desde Gaza en los conflictos israelí-palestinos de 1948 y 1967, por ejemplo) están excluidos y, por lo tanto, deben inscribirse en el programa internacional.

Discriminación a discapacitados del mercado laboral

Las historias de estudiantes que luchan con el desempleo abundan, pero algunos enfrentan desafíos adicionales como discapacidades.

Hakeem tiene miopía y fue estudiante de finanzas en la Universidad de Gerasa. Después de un dificultoso paso por la secundaria y la universidad, finalmente se graduó con un promedio alto en 2015. Sigue sin trabajo hasta el día de hoy, dado que las empresas prefieren contratar a uno de los tantos candidatos que no tienen discapacidad.

Un amigo de la infancia de Hakeem, que ha cambiado de trabajo con frecuencia desde que se graduado, dijo a Global Voices que esperaba que los estudios ayudaran a su amigo:

Quería que [Hakeem] tuviera acceso a una educación porque pensaba que él y yo tendríamos la misma oportunidad de estudiar y trabajar, pero el sistema educativo nos falló.

Estas historias pintan una imagen de desempleo en Jordania que experimentan universitarios con título, que invirtieron dinero en sus estudios pues pensaron que les traería trabajo remunerado. En cambio, los dejó decepcionados del mundo real y, en consecuencia, de su país y de ellos mismos.

Fuente de la Noticia:

«El sistema educativo nos ha fallado»: Dolor y frustración de los universitarios graduados de Jordania

Comparte este contenido:

Paraguay: A UE le interesa apoyar la reforma educativa

Paraguay / 18 de febrero de 2018 / Autor: Redacción / Fuente: ABC Color

La Unión Europea UE) ratificó su interés de apoyar una reforma en el sistema educativo de nuestro país, según precisó ayer su embajador en Paraguay, Paolo Berizzi, tras una reunión con la ministra de Hacienda, Lea Giménez.

En ese sentido, Berizzi sostuvo que la conversación con la secretaria de Estado giró en torno a los objetivos de desarrollo sostenible, particularmente en lo relacionado al plano educativo, al que es destinado casi el 50% de la cooperación bilateral del bloque europeo al Paraguay, en los últimos 10 años.

“Seguiremos apoyando la reforma en el sistema educativo en dirección a las políticas que el Gobierno quiere implementar. Se trata de asegurar que el sistema educativo en el futuro sea más eficiente y produzca buenos resultados”, indicó el diplomático.

En cuanto al desarrollo del plan de acción explicó que estará sujeto al calendario del Gobierno actual y el siguiente. “Estamos esperando que el Gobierno defina cuáles son sus objetivos para los próximos años en la agenda educativa y nosotros la vamos a apoyar”, afirmó.

Por otra parte, el diplomático destacó la estabilidad macroeconómica del Paraguay, a la que calificó de muy buena, considerando los informes recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

El embajador europeo habló de la necesidad de la nación paraguaya de contar con más recursos para ser invertidos en desarrollo, en acciones que apunten a la reducción de la pobreza y de la ilegalidad.

En esa misma línea, dio especial énfasis a la inversión, no solo en obras de infraestructura sino también a nivel de capital humano, ya que ello imprimirá mayor dinamismo a la economía de un país que busca superar la ilegalidad y la pobreza extrema, según expresó Berizzi.

Fuente de la Noticia:

https://www.pressreader.com/paraguay/abc-color/20180214/281681140344327

Fuente de la Imagen:

http://www.portalguarani.com/2428_francisco_gimenez/29591_la_reforma_educativa_en_el_paraguay__autor_francisco_javier_gimenez_duarte__ano_2011.html

Comparte este contenido:

¿Qué debemos esperar de un sistema educativo?

España / 18 de febrero de 2018 / Autor: Joaquín Rodríguez / Fuente: Blogs Madri+d

Ayer 26 de enero el diario The Times (y el resto de los medios de comunicación británicos) publicó las School league tables, una verdadera clasificación jerarquizada de los centros escolares británicos en forma de liga o competición que, con la tendenciosa justificación de otorgar a los padres el poder de elegir (Parent power 2018), confronta a todos los centros escolares del Reino Unido, sometidos a severas inspecciones externas que les obligan a estar mucho más preocupados por obedecer a lo que lo que los indicadores demandan que por educar a sus alumnos. Es díficil imaginar un sistema escolar que pueda desnaturalizar hasta tal punto el sentido primordial de la educación generando una justa o torneo entre escuelas, una suerte de eliminatoria en la que se genera una brecha insalvable entre los centros que alcanzan un A-Level y aquellos otros que no lo logran. Y es difícil imaginar una medida que refuerce hasta tal punto las diferencias sociales y culturales de partida, que fragüe la brecha social original que está en el origen del fracaso escolar sistemático, diviendo a los alumnos entre centros que asegurarán el éxito social de los hijos y centros que les destinarán al fracaso.

Un sistema educativo basado en la convicción de que la educación es competencia y contienda, no puede ser otra cosa que la sala de máquinas que prepara a sus usuarios para enfrentarse a un mundo de capitalismo despiadado que ubicará y premiará a cada cual en función de los títulos acreditativos obtenidos en esos centros. Una sociedad profundamente clasista, por tanto, que maneja la ideología del don con desparpajo e hipocresía porque consigue convencer a todos de que las diferencias en los resultados escolares obedecen a una forma ininteligible pero cierta de dotación diferencial natural, no de origen o génesis social. Una gestión capitalista del conocimiento, también, porque el saber pierde todo su valor para el fomento de la emancipación personal y se pone al servicio, plenamente,  de una supuesta progesión social que va dejando por el camino a vencedores y vencidos.

Son famosos sus colegios de élite, sin duda, selectos clubs de los hijos de las clases más acomodadas, pero debería destacarse la paradoja de que su sistema escolar, globalmente considerado, está muy por detrás de la mayoría de los sistemas de la OCDE (puesto 27 en matemáticas, 22 en lectura y 15 en ciencias). Es la consecuencia lógica de generar una burbuja de centros aristocráticos y un furgón de cola, atestado, de centros subordinados. De hecho, la variabiabilidad de calificaciones intercentros, de segregación escolar anunciada, es una de las más grandes del mundo. Y es la consecuencia natural de una formación deficiente del profesorado: como podía leerse en un reciente artículo sobre la deserción del profesorado en las escuelas británcias y la falta de nuevas vocaciones, “no existen suficientes incentivos para que estudiantes con talento se conviertan, nunca más, en profesores”. Sometidos a la presión y la vigilancia de la inspección, a la competencia descarnada de las clasificaciones intercentros, a la desconfianza sistemática de los padres, al desprestigio general de la profesión, ¿quién querría convertirse en chivo expiatorio?

La fórmula antágonica de la gestión inglesa la resume Pasi Sahlberg en Finnish lessons. What can the world learn from educational change in Finland?¿Cuáles son las claves del éxito de su sistema? “Este otra manera de gestionar el cambio educativo”, afirma Sahlberg, “incluye la mejora del cuadro docente, la limitación de las evaluaciones a los estudiantes a lo estrictamente necesario, la ubicación de la responsabilidad y la confianza como valores superiores a la mera rendición de cuentas, la inversión en equidad en la educación y la entrega de la responsabilidad de la gestión sobre las escuelas y distritos a profesionales experimentados en educación”. Algo aparentemente muy sencillo que tiene como colofón la prohibición expresa de que pueda publicarse ninguna clasificación de los resultados de los centros escolares en un país que, por otra parte, carece de inspección educativa, de exámenes o pruebas antes de los 9 años, que solamente realiza evaluaciones por muestreo de los centros escolares con el fin de contribuir a su mejora continua, que confía en las municipalidades y los centros escolares para la gestión y el gobierno autónomos de los centros, que exime a los profesores de su carga docente con el fin de que puedan dedicar ese tiempo a la colaboración y generar una verdadera comunidad de aprendizaje, que hace de la equidad, la confianza y la responsabilidad, en fin, el fundamento de su gestión.

No es una casualidad, obviamente, que uno de los países del mundo con menos variabilidad de calificaciones y resultados intercentros sea Finlandia, es decir, que es indiferente a qué colegio vayan los hijos de cualquiera, porque sus resultados serán buenos y equiparables. Y no puede ser tampoco causalidad que eso ocurra, sobre todo, en el resto de los países nórdicos (Islandia, Suecia, Noruega y Dinamarca), porque la construcción de un Estado social equitativo está en la base, en el principio, del diseño de un sistema educativo capaz de garantizar el éxito de todos sus alumnos.

¿Qué debemos esperar, entonces, de un sistema educativo? La elección es, en realidad, bastante sencilla: o sistemas jerárquicos y competitivos que refuerzan las diferencias culturales y sociales de partida en un círculo vicioso que pretende naturalizarlas, en los que el conocimiento es tan sólo la moneda de cambio de un sistema orientado a generar segregación laboral, o sistemas sociales equitativos que pretenden que todos y todas alcancen un nivel satisfactorio de habilidades y conocimientos por medio de los que gestionar satisfactoriamente su propia vida, sin rigidez, presión y stress, por medio de la confianza y la plena asunción de la responsabilidad personal. Comparen, elijan y apliquen.

Fuente del Artículo:

https://www.madrimasd.org/blogs/futurosdellibro/2018/01/29/138051#.Wn5Qb67ibcs

Comparte este contenido:

«Es muy difícil sostener siquiera que España tenga un sistema educativo»: Gregorio Luri

España / 18 de febrero de 2018 / Autor: N. Elia / Fuente: Navarra El Diario Norte

  • El filósofo y pedagogo Gregorio Luri, asesor de los gobiernos de México y Uruguay en cuestiones de educación pública, apunta que «los padres no tienen acceso a la información sobre la calidad objetiva de los centros»
  • «Esta moda de defender que los conocimientos ya no son necesarios está perjudicando especialmente a los niños más desfavorecidos», sostiene
  • «El primer derecho de los hijos es tener unos padres tranquilos», apunta Luri

Gregorio Luri, (Azagra, 1955) es filósofo, educador, pedagogo e historiador. Ha asesorado a los gobiernos de México y Uruguay en cuestiones de educación pública. Cuenta en su haber con los premios Juan Gil Albert de ensayo y ‘Mejora tu Escuela Pública’en la edición de 2017. Es el autor de dos docenas de libros, entre ellos ‘La escuela contra el mundo’, ‘Por una educación republicana’, o ‘El cielo prometido. Una mujer al servicio de Stalin’. Invitado por la asociación CoCiudadana, acaba de explicar en Pamplona su visión sobre los principales retos que debe afrontar la educación en España. Sus afirmaciones y reflexiones no dejan indiferente a nadie.

¿Cuál es el principal reto al que se enfrenta la educación?

Ojalá hubiera sólo un reto, las cosas serían realmente sencillas. Pero es que el reto más importante que tiene la educación es, precisamente, definirse a sí misma de forma integral. ¿Cuál es el papel de la escuela en una sociedad que
nos está envolviendo continuamente con información?

¿La definición de la escuela actual ya no vale?

Estamos continuamente bombardeados por información, pero no es conocimiento. Para elaborar toda esa información y transformarla en conocimiento es necesario un proceso personal. Además, el reto específico y concreto es lo que los anglosajones llaman el STEM, acrónimo inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. El reto básico de la escuela hoy es definir un humanismo STEM

¿Puede explicarlo?

Para empezar, yo diría que la alfabetización hoy no es sólo aprender a leer y a escribir en tu lengua materna. La alfabetización hoy supone el reto de alfabetizarte en las tres lenguas fundamentales, y no estoy pensando en francés, inglés o alemán, sino que estoy pensando en el lenguaje natural, el lenguaje de las matemáticas y el lenguaje musical.

¿El lenguaje de las matemáticas?

Efectivamente. Las matemáticas son un lenguaje, y si no lo hablas, no ves una parte de la realidad que constituye tu mundo. Muchos aspectos de la realidad necesitan ser vistos con ojos matemáticos para poder comprenderlos.

¿Los retos no pasan entonces por alcanzar un consenso político que permita estabilidad al sistema educativo?

Eso… La política siempre va por detrás de la realidad educativa. Con los datos en la mano, es muy difícil sostener siquiera que España tenga un sistema educativo.

¿Por qué?

Porque si analizas solamente los datos educativos de La Rioja, Castilla León y Navarra, por ejemplo, podríamos decir que hemos tenido un sistema educativo fabuloso, a la altura de Finlandia. En Soria tienen unos resultados escolares superiores a Finlandia. Por tanto, si cogiéramos estos resultados de estas tres regiones, podríamos concluir que hemos tenido unas leyes educativas fabulosas. Ahora bien, si cogiésemos Canarias, Andalucía y Extremadura, por ejemplo, la conclusión sería que hemos tenido unas leyes educativas horrorosas. ¿Cuál es la conclusión? Los que lo han hecho bien, han seguido haciéndolo bien a pesar de las leyes. Y los que lo han hecho mal, han seguido haciéndolo mal incluso con la intervención de las leyes. El papel real de la legislación educativa en lo que un profesor hace cuando entra en su clase es más bien reducido. Otra cosa es que los políticos crean que es necesario llegar a consensos y hacer leyes y todo eso. También es necesario que los políticos crean en sus propios juegos.

Su visión sobre la educación resulta preocupante… ¿Qué pueden esperar los padres actuales del sistema educativo en el que crecen sus hijos?

Pueden esperar un complemento de la educación familiar. Yo he pasado mucho tiempo analizando el número de palabras que escucha por hora un niño de diferentes medios culturales. En un nivel de familias, por llamarlo así, culturalmente sofisticadas, un niño escucha una media de 2.600 palabras por hora. Los niños de familias culturalmente pobres, escuchan alrededor de 600 palabras por hora. Es decir, 2.000 palabras por hora de diferencia. Si ahora multiplicas esas 2.000 palabras por las horas del día, por las horas de la semana y por las horas del año, descubres la barbaridad de palabras distintas que ha oído un niño de un ámbito y de otro cuando llega a los tres años de edad. Con esa diferencia llegan a tercero de primaria, que para mí es el curso esencial y crítico de la escolarización.

¿Por qué?

Porque en ese curso los niños pasan una auténtica revolución intelectual: pasan de aprender a leer a aprender leyendo.

Y llegan a esa revolución con un bagaje determinado de palabras aprendidas.

Eso es. La competencia lingüística con la que llegan al aprendizaje a través de la lectura marca trayectorias muy distintas. Eso no quiere decir que no haya escuelas que no sean capaces de compensar esas diferencias.

¿Y cómo pueden elegir unos padres ese tipo de escuelas?

Tienen un problema muy grave. Los padres no tienen acceso a la información sobre la calidad objetiva de los centros escolares. Eso es así. Es más fácil para una familia obtener información objetiva sobre un restaurante, un taller mecánico o una tintorería, que sobre la escuela de sus hijos. En los últimos años, las familias culturalmente sofisticadas están dedicando cada vez más tiempo a la educación de sus hijos. Con lo cual, esa brecha se está ampliando de forma exponencial. Y a eso podemos añadir aún otro elemento que la hace mayor.

¿Y es?

Los deberes escolares. En España hay un discurso generalizado en contra de los deberes escolares, aunque, en la práctica, nueve de cada diez niños hace actividades extraescolares.

Pero no es lo mismo los deberes que las actividades fuera de la escuela.

Me da lo mismo. Llámalo como quieras. En cualquier caso es formación complementaria más allá de la escuela. Y en esa formación complementaria, tres de cada cuatro niños hacen más de dos actividades extra. Y añadiré que las matemáticas y la robótica cada vez son más demandadas. Eso quiere decir que, en la trayectoria educativa del niño, el papel de la escuela se está, objetivamente, reduciendo. Por eso es preciso redefinirlo.

¿Qué opina de las corrientes de educación alternativa tan de moda?

Vamos a ver, por dejarlo claro, yo soy un gran defensor de la escuela tradicional. Porque creo que, precisamente para enfrentarse a lo nuevo, es básica la adquisición firme de una base. Lo que los americanos llaman ‘back to the basic’, la vuelta a lo básico. Podríamos decir que ahora hay dos tendencias. Una que dice: para enfrentarte a un mundo cambiante los conocimientos ya no tienen importancia. Lo que hace falta es desarrollar procesos, metodologías y no sé cuántas cosas. La otra tendencia, que yo suscribo, dice que para enfrentarte a un mundo cambiante hace falta una buenísima base lingüística, matemática y artística. Y esa base requiere de conocimientos. Porque no se puede ser creativo sin conocimientos. Ser creativo significa que te enfrentas a un problema antiguo y obtienes una solución nueva. Para poder tener un pensamiento crítico con fundamento en gastronomía, por ejemplo, tengo que tener previamente conocimientos gastronómicos. Esta moda de defender que los conocimientos ya no son necesarios está perjudicando especialmente a los niños más desfavorecidos. De la misma manera, creo que la disciplina escolar es un elemento esencial de la calidad de la enseñanza.

El papel real de la legislación educativa en lo que un profesor hace cuando entra en su clase es más bien reducido.

Así llegamos al humanismo STEM

Estoy convencido de que es el reto del siglo XXI.

Pero no puede negar que es un concepto que suena conservador.

Es que una persona conservadora no es quien conserva bajo llave el pasado, sino el que sabe de dónde viene. Lo importante es la transmisión, no la conservación. Conociendo bien la jota navarra, puedes plantearte qué innovaciones introduces en la jota navarra. El concepto del humanismo STEM no es tan raro teniendo en cuenta que los grandes humanistas eran todos grandes científicos y matemáticos. Lo que ocurre es que ahora estamos acostumbrados a la división forzosa entre letras y ciencias, que es un verdadero lastre para la educación. Lo necesario es adquirir una formación humanista, no exclusiva de nadie.

¿Por qué alguien de letras tiene que ser un ignorante de las matemáticas?

Eso es un minusválido cultural. De la misma manera que a los niños, siempre, estamos reforzándoles el lenguaje cultural, tenemos que reforzarles también el lenguaje matemático. No tenemos que tener miedo a hablar a los niños de números y de lógica matemática.

Es difícil romper ese miedo.

Todo lo grande es difícil, pero es noble.

En su último libro hace un elogio de las familias sensatamente imperfectas. Dice que no hay que tener miedo a hablar a los hijos en lenguaje matemático. ¿Cómo superan los padres el miedo a fracasar en ese intento?

El fracaso forma parte de la vida humana y, gracias a Dios, no podemos pretender tener éxito al 100%. Nuestros hijos tienen su ámbito de independencia y, además de nosotros, sobre nuestros hijos van a influir otra larga serie de factores, como sus relaciones, sus amigos, etc. Lo que, humanamente, los padres pueden hacer es, en mi opinión, entender que lo importante de ese intento en influir en sus hijos no reside en lo que digan, sino en lo que hagan.

Predicar con el ejemplo.

Exacto. El órgano educativo de los niños no es el oído, sino el ojo. No depende de lo que les digamos, sino de lo que nos vean hacer. A la hora de la verdad, a lo que deberíamos aspirar es a que, el día que nuestros hijos se vayan de casa, podamos decir: “hombre, pues no parece que les haya dado un mal ejemplo de qué es ser una buena persona”. Por eso digo que el principal deber de los padres es quererse.

¿Entre ellos?

¡Claro! ¿Cómo vamos a enseñar, si no, a nuestros hijos a querer? De todo lo que se pueda hablar de la educación de un hijo, ¿hay algo más importante que aprender que hay alguien por ahí, fuera de tu familia, que te puede querer Incondicionalmente, quererte con todos tus defectos, para compartir tu vida. Yo creo firmemente, y cada vez más, que el deber fundamental de los padres es quererse, manifestando claramente que el otro no es perfecto, pero le quieres a pesar de sus imperfecciones. Esto es lo verdaderamente relevante.

Creo que ahora la preocupación de los padres, más que quererse entre ellos, es la de prestar la suficiente atención a sus hijos para compensar el tiempo que pasan sin ellos por razones laborales, por ejemplo.

Pero debería ser exactamente al revés. Mis padres estaban mucho menos por mí de lo que yo he estado por mis hijos. Y cuando observo a mis hijos, están mucho más por los suyos que lo que yo he estado por ellos. Creo que existe cierta neurosis en los padres que está anulando la autonomía personal de los hijos. ¿Qué ámbito de libertad le queda hoy a los niños? ¡Pero si no pasan ningún momento sin que haya un adulto supervisándolos! Y, precisamente porque han desaparecido los ámbitos de libertad de los niños, están creciendo las ludotecas. Juegos dirigidos y orientados, reglados y supervisados. Esa necesidad de asumir personalmente la educación de los hijos está creando cierta neurosis en la paternidad moderna.

¿Los padres se responsabilizan en exceso?

Las cosas no ocurren porque sí. Junto a ese elemento de desaparición de los ámbitos de libertad del niño, hay otros elementos como la incertidumbre sobre el futuro que contribuyen a esa neurosis. En ‘El Camino’ de Delibes hay un pasaje que me sirve para explicar esto. Son tres amigos y uno se marcha a estudiar. Los otros dos le preguntan qué es estudiar y él responde que su padre dice que estudiar es progresar. ¿Y qué es progresar?, le pregunta. Progresar es trabajar menos que mi padre y ganar más que él, responde el niño. Eso era lo que creíamos a pies juntillas hace cuarenta años. Pero ahora, nadie lo cree. Nadie puede mirar directamente a los ojos a su hijo y decirle que, con toda seguridad, va a vivir mejor que sus padres. Ese elemento de incertidumbre social explica un poco esa tensión neurótica de la educación de los padres hacia los hijos.

En este contexto, ¿un consejo para los padres?

Sí, que se relajen. El primer derecho de los hijos es tener unos padres tranquilos.

Fuente de la Entrevista:

http://www.eldiario.es/norte/navarra/educacion-desigualdad-sistema_educativo-STEM_0_739126433.html

Comparte este contenido:

Entrevista a: Philippe Meirieu, pedagogo francés: «Asistimos a la degradación de la escuela pública: subvencionan la privada para satisfacer a padres de clase alta»

Entrevista a: Philippe Meirieu

Por: Laura Galaup

Este docente ha pasado por diferentes instituciones francesas, dio clase en un instituto en los suburbios de Lyon y fue asesor de Lionel Jospin.

«Los políticos quieren utilizar la escuela para sus fines, pero los maestros deben ser lúcidos y formar para la libertad».

«Las familias más exigentes quieren que sus hijos estén en escuelas que pueden parecer de izquierdas, pero se convierten en guetos sociológicos que impiden la democratización del colegio».

El pedagogo francés Philippe Meirieu ha estado esta semana en España, invitado por el Colectivo Infancia, para dar varias conferencias sobre democracia y educación. Este docente ha pasado por diferentes instituciones francesas, dio clase en un instituto en los suburbios de Lyon, ha dirigido el Instituto Nacional de Investigación Pedagógica y fue asesor educativo durante la etapa de Lionel Jospin como primer ministro francés. En una entrevista con eldiario.es reflexiona sobre políticas educativas y docencia.

¿Considera que la educación es una prioridad para las democracias occidentales?

Está claro que en las democracias occidentales el Estado le dedica un presupuesto muy importante a la educación. Al mismo tiempo, el acceso y el derecho a la educación de forma igualitaria no es realmente una prioridad. Actualmente estamos viendo un aumento de las diferencias entre los colegios que forman a la élite y los que acogen a los alumnos con dificultades. Las democracias actuales se enfrentan a ese problema, aumentan las diferencias entre las clases sociales que siguen el recorrido educativo de forma eficaz y las clases populares en las que el éxito escolar se da rara vez. Es un desafío para las democracias occidentales. Y ese desafío consiste en la introducción de la justicia en el sistema educativo.

¿Cómo se puede introducir esa justicia en el sistema educativo?

No hay muchas posibilidades de hacerlo. Los gobiernos no terminan de demostrar tener el coraje o valor suficiente para poner en marcha aquello que sería necesario, un sistema proporcional en los presupuestos. Aquellos colegios en los que los alumnos están en dificultades y les cuesta más alcanzar el éxito escolar tendrían que tener más medios. En cambio, los colegios prestigiosos, a los que llevan las clases burguesas a sus hijos, recibirían menos dinero.

Los gobiernos están empezando de una forma insuficiente a gestionar esta diferencia creciente entre distintos colegios. De hecho, estamos asistiendo a un movimiento en la mayoría de los países occidentales, que fue anticipado en Estados Unidos, que es la degradación de la escuela pública. Los estados están subvencionando de forma progresiva la educación en las escuelas privadas para favorecer el desarrollo de instituciones que se crean de forma paralela a la enseñanza pública y satisfacer a los padres más exigentes o de clase alta. Estos progenitores quieren que sus hijos estén en escuelas que pueden parecer progres, de izquierdas o alternativas, pero que se terminan convirtiendo también en guetos sociológicos porque no permiten la democratización del colegio.

La democratización requiere una mezcla social, eso también lo determina la arquitectura de la ciudad porque dependiendo de cómo esté creada la sociedad se hará un reparto de alumnos por colegios. También está ligado a otro fenómeno, elentre-soi. Una especie de comunitarismo sociológico, como si solo quisiéramos estar con gente que es como nosotros. Solo se puede conseguir esa democratización cuando hay una mezcla de clases sociales, cuando niños de distintos medios están sentados en los mismos bancos del colegio, trabajando juntos y ayudándose. Para alcanzarla falta que se vea esa voluntad en las políticas educativas de los países de occidente. La OCDE dice en su último informe que la mezcla social de los alumnos en las clases será la bomba de relojería que hará explotar el sistema educativo occidental.

Usted habla sobre la degradación de la escuela pública, ¿por qué lo permiten los estados? ¿hay interés en democratizar la educación?

Creo que sí que existe el interés por parte de muchos gobiernos. El problema es que tendríamos que ir en contra de aspiraciones sociológicas que están muy enraizadas, que no se dan solamente en el sistema escolar. Se da también en la vivienda, la salud o la justicia. Aspiramos a buscar la protección en la comunidad, buscar la proximidad en un mundo que nos resulta individualista. Es como si en lugar de interesarnos por el bien común, queremos una comunidad sociológica e ideológica, una seguridad afectiva y personal en gente que es como nosotros. Haría falta mucho valor político para que los gobierno dijeran de forma clara que la mezcla social es una prioridad.

Se ha acusado a la LOMCE, la ley de enseñanza que está en vigor en nuestro país, de introducir carga ideológica en el currículum. Durante el conflicto político catalán, también los docentes y la escuela han sido criticados y acusados de adoctrinamiento. ¿Cómo se consigue que el sistema educativo no sea un instrumento político y se garantice su independencia?

Creo que todos los gobiernos tienen la tentación de utilizar en su beneficio la influencia que supone el sistema educativo. Es una preocupación constante de los sociólogos desde el sigo XIX. La cuestión no pasa tanto por pedir a los estados que no lo hagan, más bien por conseguir que en la escuela el trabajo pedagógico permita a los alumnos tomar distancia frente al fenómeno de la propaganda. Tenemos que enseñarles a emanciparse, hay que ayudarles a que las cosas conciten su curiosidad y que tengan un espíritu crítico. Se debe trabajar para que se puedan resistir ante las influencias, no solo del gobierno, también de la publicidad, de las teorías del complot o de los radicalismos religiosos.

En definitiva, consiste en formar a los ciudadanos y al final no son los estados los que les forman, son los maestros. Es un tema central de la pedagogía. Obviamente los políticos quieren utilizar los colegios para sus fines, pero los maestros deben ser lúcidos. Es cierto que los gobiernos les pagan su sueldo pero los maestros se deben a la exigencia de formar para la libertad y no dejar que caigan en el adoctrinamiento. Es un desafío en el mundo entero. No solo hablamos de colegios públicos, la formación a la ciudadanía se tendría que dar en las escuelas coránicas, religiosas o en colegios en los que se difunden doctrinas políticas. Por ejemplo, en centros del sudeste asiático donde a los niños se les mete una ideología muy fuerte y a la que no se pueden resistir.

La tasa española de abandono escolar temprano duplica la de la UE y el porcentaje de alumnos repetidores triplica la media de la OCDE. ¿Contribuye la repetición de curso a combatir el fracaso escolar?

El hecho de repetir no garantiza la eficacia escolar, ni tiene un impacto positivo. Solo en algunos casos permite recuperar el retraso. Según los estudios es más beneficioso para las niñas que para los niños. También es más fructuoso para jóvenes que han pasado por situaciones muy particulares, como problemas de salud, familiares o estudiantes que no estaban pasando por un conflicto de gran fracaso escolar y que tenían una base suficiente para continuar. Estadísticamente es complicado que para los alumnos sea beneficioso, en ocho de cada diez casos penaliza al alumno porque aumenta su retraso escolar.

La repetición es un problema que hemos generado para enfrentarnos a dos adversidades. En primer lugar, los países de Occidente no han explorado otros métodos de enseñanza. Solo tenemos las clases de nivel y hay otras propuestas. Por ejemplo, las fórmulas por ciclos de dos o tres años, los alumnos no estarían en una sola clase, estarían en un circuito de tres niveles y habría clases de tres niveles diferentes. Se contaría con distintos métodos de trabajo que nos permitirían que los alumnos fuesen más rápido en algunas disciplinas y más lento en otras. Para este modelo podemos usar como ayuda la figura de estudiantes más mayores. Esto es algo que subestimamos en los países occidentales, no se potencia una ayuda mutua entre los alumnos.

Otro problema por el que existe la posibilidad de repetir no tiene nada que ver con el nivel escolar de los alumnos. Tiene que ver con la autoridad de los maestros. Hay muchas escuelas y muchos profesores que no tienen autoridad frente a sus alumnos y el único poder que tienen es el de la sanción o la amenaza. Amenazando con esta exclusión, diciéndoles que van a repetir si no les hacen caso, es la única forma que tienen de ejercer su autoridad.

Usted estuvo dando clase en un colegio de un suburbio de Lyon, ¿cómo se consigue en entornos difíciles ganarse el respeto de los estudiantes?

Es un problema con estructura de matrioshka rusa. La primera etapa es la relación entre el colegio y la sociedad. Si los progenitores no respetan al colegio, ni al maestro, si el estatus del profesor no es respetado, no facilita las cosas. Actualmente creo que es así, el estatus del docente está degradado.

En segundo lugar está el centro educativo. Dentro de la institución tiene que quedar claro quién ejerce la autoridad sobre los estudiantes. Cuando entran en el espacio de la enseñanza tienen que sentir que están en un entorno dedicado al trabajo colectivo, que hay comportamientos que no son aceptables. Pero en los colegios solo hay una o dos personas encargadas de la disciplina, tendríamos que crear una comunidad de adultos en la que todos tengan competencias sobre este tema. Los adultos no tienen una responsabilidad solidaria del comportamiento de los menores. Por ejemplo, si un profesor ve una pelea en el patio o en el pasillo, aunque no sean sus alumnos ni sea en su clase, el adulto debe intervenir porque pertenece a esa comunidad educativa.

Llegamos al tercer paso, la clase. A muchos profesores no les han han sabido formar para gestionar grupos de adolescentes que pueden llegar a ser difíciles, piensan que gritando a los alumnos van a conseguir calmarles. Al contrario, gritando van a aumentar el estado de excitación del grupo. No se dan cuenta que igual que hablar con los alumnos es importante, hay otros factores como organizar el espacio de la clase, de dar consignas precisas, de saber lo que se dice y ser coherente con el mensaje lanzado.

En España la asignatura de religión cuenta para la nota media de sus estudiantes. ¿Qué papel cree que tendría que tener esta materia en la educación pública?

La religión pertenece al ámbito privado y no al público. Cada uno es libre de creer lo que quiera, pero pertenece a la intimidad. El principio de laicidad que defiende la educación francesa quiere dejar claro que debe existir una separación entre el saber y la creencia. Los conocimientos se transmiten, las creencias, no. Hay unas diferencias entre unos y otros. Las creencias tienden a dividir a los hombres y son las que les han empujado hacia guerras y violencias. En cambio, el saber nos une a todos en la escuela pública. Ese es el principio, la escuela pública no debe de tratar de abolir las creencias, pero deben quedarse en el ámbito privado.

Esto no implica que los colegios deban desconectarse de la educación cívica y moral, porque estas enseñanzas no son ámbitos en los que deban caer solo las religiones. Esa es una trampa en la que hemos caído. La filosofía es muy importante, hay que trabajar en ella como pensamiento, reflexión y plantearse preguntas sencillas. Por ejemplo, ¿cuál es la diferencia entre una prueba y un ejemplo? Así entenderemos por qué el agua de Lourdes no es igual de eficiente que los antibióticos. Comprender esto sirve para iniciarse en el pensamiento filosófico. La escuela no debería meterse en la religión pero sí en la historia de las religiones, que no es para nada lo mismo.

Fuente: http://www.eldiario.es/sociedad/segregacion_escolar-laicidad-educacion_publica_0_738426894.html

Comparte este contenido:
Page 211 of 822
1 209 210 211 212 213 822