Argentina/08 agosto 2016/Fuente: Misionesonline
Argentina/08 agosto 2016/Fuente: Misionesonline
Kenia/06 agosto 2016/Fuente: IPS Agencia de Noticias
En Kenia, al igual que en otros lugares, no es nada nuevo cosechar agua de lluvia. Pero en este país caracterizado por el déficit hídrico y donde las dos terceras partes de su territorio son áridas y semiáridas, la búsqueda de una solución duradera a la escasez permitió innovar en esta práctica antiquísima.
El no gubernamental Banco de Agua de África (AWB) se comprometió a suministrar agua potable mediante un método mucho más eficiente.
El eje de la tecnología es cosechar y almacenar grandes cantidades de líquido mediante métodos como una área de recolección mejorada, un sistema de canalones y de almacenamiento, además de filtros, medidores de nivel de agua y aparatos para descargarla.
Un sistema de recolección típico almacena entre 400.000 y 450.000 litros de agua en dos a tres horas de lluvia intensa. Tiene un techo artificial de entre 900 y 1.600 metros cuadrados y tanques de almacenamientos.
El tanque más grande construido en este condado keniata de Narok tiene una capacidad de 600.000 litros. Todas las unidades pueden ampliarse según las necesidades de sus propietarios.
Con ese volumen se cubren las necesidades de una comunidad de unas 400 personas durante unos 24 meses sin lluvias adicionales. Se puede aumentar su capacidad a unos 220.000 litros al año. El sistema es de bajo costo y se mantiene totalmente con insumos locales. También usa capacidades, trabajo, materiales y tecnología locales.
Chip Morgan, director ejecutivo de AWB, explicó que el sistema “equivale a ganar dinero y ahorrarlo en un banco, por eso nos llamamos Banco de Agua”.
El tamaño que se instala en cada hogar depende de sus necesidades, precisó Morgan, quien trabajó durante décadas en cuestiones de desarrollo en su Australia natal, donde la escasez hídrica es un gran desafío para muchas comunidades de las zonas áridas.
AWB trabaja actualmente en este condado de la región del Valle del Rift, habitada principalmente por la comunidad pastoril maasai.
Pero la tecnología también se instaló en los condados semiáridos de Pokot, Machakos, Samburu y Kajiado, en Kenia, así como en el distrito de Chavuma, en Zambia. La mayoría de los clientes son domicilios particulares e instituciones como hospitales y escuelas.
La construcción de los tanques se financia con fondos de las comunidades, donantes e individuos que cubren 50 por ciento del costo antes del inicio de las obras.
Hay una gran demanda, indicó Morgan, pero todavía están en la etapa en que la gente se interioriza de sus enormes beneficios. “Este año estamos totalmente ocupados. Nuestro objetivo es construir 50 unidades al año”, acotó.
Según un informe del Programa de Monitoreo Conjunto de 2012, el acceso seguro a fuentes de agua potable en Kenia es de 59 por ciento, mientras que a sistemas de saneamiento es de 32 por ciento.
La situación puede haber mejorado desde entonces, pero el desafío de facilitar la disponibilidad de agua sigue siendo grande tanto en el campo como en las ciudades.
La falta de sistemas adecuados de agua y saneamiento propicia las enfermedades derivadas de las malas condiciones de higiene en menores de cinco año.
Además, un tanque pequeño permite regar un invernadero de unos 1.300 metros cuadrados y así mejorar la seguridad alimentaria.
Además, las mejores condiciones de agua y saneamiento ayudan a aliviar la carga de trabajo de las mujeres, encargadas de buscarla, lo que les permite dedicar ese tiempo a otras actividades formativas y laborales.
Morgan precisó que emplean trabajadores locales capacitados y no capacitados y continuamente mejoran la formación de sus técnicos. Esto es fundamental porque el surgimiento de los tanques de plástico eliminó la demanda de obreros, con lo que disminuyó el número de especialistas en la materia.
Los tanques de material pueden durar toda la vida, arguyó.
AWB cuenta con dos ingenieros que forman técnicos que vienen del extranjero a capacitarse. Cuatro organizaciones de Uganda aprovecharon su programa de transferencia de capacidades y enviaron a sus empleados a formarse en la tecnología de acopio de agua de lluvia.
Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2016/08/el-acopio-masivo-de-agua-de-lluvia-alivia-la-escasez-en-kenia/
Argentina/06 afosto 2016/ Fuente: Comunica UTN
Los días 24, 25 y 26 de agosto de 2016, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Facultad Regional Concordia realizará el “1° Congreso Internacional de Enseñanza de las Ciencias Básicas – CIECiBa”, en el Centro de Convenciones de Concordia. La inscripción al mismo ya se encuentra abierta en la página we
El Congreso está destinado a autoridades y directivos de instituciones educativas, asesores pedagógicos, psicopedagogos y docentes de Matemática, Física, Química y Biología, de todos los niveles del Sistema Educativo. También para alumnos de institutos superiores, universitarios e interesados en la problemática del desarrollo de la enseñanza de las ciencias básicas en general.
El evento tendrá resolución del Consejo General de Educación.
Quienes estén interesados en presentar trabajos en el CIECiBa, la fecha límite será el 1° de julio.
Africa/Kenya/06 de Agosto de 2016/Autora: Briana Duggan/Fuente: CNN
RESUMEN: Una ola de ataques incendiarios ha quemado cerca de 120 escuelas secundarias desde junio a través de Kenia, donde las autoridades han identificado a un culpable desalentador: los estudiantes. Los incendios, que en su mayoría se dirigen a los dormitorios, han destruido útiles escolares y pertenencias personales. Otras escuelas han cerrado preventivamente por miedo a más incendios. Mientras que los ataques incendiarios en las escuelas no son un fenómeno nuevo en Kenia, la tasa cada vez mayor de los incendios tiene todos los ojos en los desafíos que enfrenta el sistema educativo de Kenia. La gente y los motivos detrás de las llamas siguen sin estar claros, pero muchos sospechan de los estudiantes, citando la ira de los estudiante por las nuevas y estrictas políticas destinadas a la limpieza de escuelas después de una serie de escándalos de engaño.
A wave of arson attacks has torched about 120 secondary schools since June across Kenya, where authorities have identified a dismaying culprit: students.
The fires, which mostly target dormitories, have destroyed school supplies and personal belongings and forced thousands of students out of school. Other schools have preemptively closed out of fear of more blazes.
While arson attacks in schools are not a new phenomena in Kenya, the escalating rate of the fires has all eyes on the challenges facing Kenya’s education system. The people and motives behind the blazes remain unclear, but many suspect students, citing student anger about strict new policies intended to clean up schools after a series of cheating scandals.
The fires have caused several minor injuries but no deaths, which some people say suggests that students had prior knowledge of the blazes.
«Students have a lot of tension over the sudden change of programs. They are venting their frustration and anger through fires,» said Wilson Sossion, Secretary General of the Kenya National Union of Teachers.
«It is a clear coded message: they want to have more time at home than at school.»
In recent months more than 45 students have been charged with arson in connection to the school fires, according to Kenya media reports. On Tuesday alone, 13 boys were charged with burning a dormitory and classrooms at their high school in Nairobi. They have denied the charges.
The recent spate of school fires began after Kenya’s Ministry of Education announced new reforms in May which cut school holidays by several weeks and limited social events, prayer days and parental visits. The changes were part of broader reforms aimed at curbing cheating on exams, in part by limiting contact between students and outsiders who take payments to send them exam answers via mobile phone.
The man behind the strict new policies, Education Minister Fred Matiang’i, has stood by the measures. He has blamed the arson attacks on the cheaters themselves — students who were angry they could not access national examination papers in advance of their exams.
«Students who have been arrested and are facing charges have told police that they were protesting because they had paid for the (exam) papers but they have not received them,» Matiang’i told the Daily Nation.
Reports of cheating abound in Kenya, where some 7,000 primary and secondary school exam results were canceled last year due to concerns over their legitimacy.
In a country where school fees are prohibitively expensive for many, meaning that only about half the school-age population attends secondary school, the slew of arson attacks has caused a flurry of chatter and questions within Kenyan society.
Many Kenyans have questioned these divisions in the east African country and blamed parents for raising a generation of kids they see as entitled and overworked. Others question the quality of schools.
But Sossion, of the teachers’ union, says the problem is not about privilege.
«It’s the right of every child in Kenya to access education of good quality,» he said. «You cannot teach students who are not happy. They must be happy and they must be comfortable.»
Fuente: http://edition.cnn.com/2016/08/03/africa/kenya-school-fires-education-reform/index.html
Por: Enrique Calderón Alzati
La educación es un proceso histórico y social por el que cada generación humana comunica a la siguiente los conocimientos y valores que recibió de sus ancestros, enriqueciéndolos con sus propios descubrimientos, logros y retos.
Las pretensiones del actual gobierno de privatizar la educación reflejan su incapacidad para entender que un proceso social no puede ni debe ser tratado como una mercancía sujeta a las leyes del mercado, en la que lo único que cuenta son el interés de los individuos que la venden y las necesidades o deseos y limitaciones, muchas veces inducidos (mediante la idea mágica de la calidad
o la siempre perversa de la ineptitud de sus impartidores
) en quienes la compran. En los procesos sociales lo que se busca es el logro de objetivos definidos por la sociedad, en términos de bienestar, progreso, justicia y equidad en todos sus ámbitos y espacios. En este sentido es importante observar que entre las naciones más desarrolladas ninguno de sus gobiernos ha adoptado la privatización de la educación, que hoy los organismos financieros pretenden imponer a las naciones con gobiernos débiles, corruptos o ambas características.
Sin entender tampoco que en un Estado democrático, para gobernar es necesario buscar el consenso social, los funcionarios del actual gobierno –con un afán enfermizo y seguramente interesado en poner en venta tanto los bienes que integran el patrimonio de la nación, como los mercados nacionales y algunos elementos de carácter estratégico para la soberanía nacional– pensaron que les sería fácil imponer una serie de modificaciones al espíritu mismo de la Constitución, que les permitiesen privatizar tanto las minas, como el sector energético y el educativo.
Expertos en el arte del engaño y la compra de funcionarios y servidores públicos, incluidos el anterior Presidente de la República y las autoridades electorales, decidieron cooptar al Congreso utilizando el llamado Pacto por México (¿?) para que se aprobaran a modo las reformas a la Constitución y el establecimiento de leyes secundarias lesivas a la nación, pensando que así tendrían el camino abierto para lograr sus autoritarios y muy particulares objetivos.
Sin embargo, sus propias ineptitudes y su desconocimiento y desprecio por el pueblo que gobiernan los llevaron a cometer una serie de errores que terminaron poniéndolos en la situación actual de fracaso y descrédito, arrastrando al país entero a la crisis económica, política y social actual, con efectos tan perversos como los logrados por el gobierno de Felipe Calderón.
Hoy sabemos que el crimen cometido contra los estudiantes de Ayotzinapa no fue un hecho aislado, sino la consecuencia de una estrategia encaminada a lograr el desprestigio de las escuelas normales rurales, para instrumentar su cierre definitivo, presentándolas como organismos no únicamente vinculados con el narcotráfico, sino bastiones regionales de la delincuencia organizada, sólo que el operativo diseñado con este fin se les salió de control, dando lugar a la tragedia, de la que ellos son los únicos responsables, como en su tiempo lo fueron también de los hechos contra la población indígena en San Salvador Atenco.
El asedio y estrangulamiento económico a las escuelas normales, pilar y cuna del magisterio que hizo posible la construcción del México moderno, no es de ahora. La ex líder del SNTE Elba Esther Gordillo había urgido al gobierno anterior su desaparición, ante la imposibilidad de controlarlas, hoy nuevamente son blanco del odio de Aurelio Nuño, quien se ha referido a ellas como el monopolio de la educación
, ignorando que fueron los gobiernos de la Revolución, que las instituyeron, con el fin preciso de formar a los maestros que con sacrificios debían llevar la instrucción hasta los últimos rincones de la nación. ¿Un intento del nuevo PRI de demoler las instituciones nacionales?
América del Sur/Argentina/05 de Agosto de 2016/Autor: Alfredo Dillon/Fuente: Clarin
Están en edad de levantar vuelo y desplegar su potencial, pero no encuentran las oportunidades: en el país no consigue trabajo casi uno de cada 5 jóvenes (19,4%). Los datos surgen del último Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Argentina tiene la tasa de desempleo juvenil más alta de América Latina, seguida de Uruguay (19,2) y Colombia (19,1), y por encima del promedio regional (13,7). Según los expertos, las dificultades de los jóvenes para insertarse en el mercado se explican, en parte, por los desajustes entre el sistema educativo y las necesidades del mundo laboral, pero también son consecuencia de la “baja demanda” del mercado.
La medición del PNUD, basada en datos de la Organización Internacional del Trabajo, abarca a los jóvenes de entre 15 y 24 años que han buscado trabajo remunerado y no lo consiguieron. Mientras que la tasa argentina es elevada con respecto al resto de América Latina, la cifra es similar al promedio de desempleo juvenil en Europa, de 19,5%. Otro dato preocupante es que en Argentina los jóvenes (de 15 a 29) triplican la tasa de desempleo de los adultos (de 30 a 64): un estudio de CIPPEC indica que esa brecha se amplió en los últimos 10 años. Además, se ven más afectados por la precariedad laboral, y son los más vulnerables a perder el empleo en contextos de crisis.
El índice de desempleo juvenil del PNUD incluye a los chicos de 15 años, aunque el trabajo a esa edad está prohibido en Argentina (la edad mínima es 16). “La franja más crítica es la de 19 a 24, porque antes de los 18 no es deseable que los jóvenes se incorporen al mercado laboral”, plantea Ana Miranda, investigadora de Flacso y Conicet. Estudios locales señalan que, para los chicos de clase media, el problema tiende a resolverse entre los 25 y 30 años, cuando consiguen por fin un empleo estable. Los jóvenes de sectores populares, en cambio, ingresan más temprano al mercado (incluso antes de los 18), pero en condiciones de precariedad.
¿Hasta qué punto las falencias del sistema educativo explican las dificultades para conseguir trabajo? Gala Díaz Langou, directora de Protección Social de CIPPEC, afirma: “Las evaluaciones como PISA muestran que la secundaria no está generando las habilidades mínimas que los adolescentes necesitarán en el trabajo, como el cálculo o la comprensión lectora”. La especialista subraya que “la responsabilidad es del sistema y no de los chicos”, pero que “en Argentina el sistema educativo está cerrado a esa discusión”: algunos sectores interpretan que la educación no debe formar para el trabajo porque eso significaría una “mercantilización” del sistema educativo.
Desde un punto de vista distinto, Miranda sostiene: “El desempleo juvenil no es solo un problema de inadecuación de la secundaria. El mercado laboral cambia tan rápido que es difícil pensar una relación directa entre sistema educativo y mercado de trabajo. Además, los trabajos que antes se conseguían solo con el título secundario (cajero, secretaria, administrativo, etcétera) hoy tienden a desaparecer, reemplazados por tecnología”.
Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, advierte: “En Argentina tenemos dos problemas: hay un desajuste entre la secundaria y el mundo laboral. Pero otro problema es la demanda insuficiente: la economía no genera las condiciones para que esta población se inserte”.
“Hay un desempleo oculto, al menos por dos fenómenos: el desaliento y el subempleo inestable. El primero incluye a los jóvenes que ya no buscan trabajo, desanimados luego de una larga búsqueda sin resultados. En el segundo caso, hay jóvenes que figuran como ‘ocupados’ en las encuestas pero en realidad tienen empleos de muy baja calidad”, explica Salvia.
Según Salvia, las dificultades de inserción laboral y la falta de oportunidades son un factor clave para explicar el aumento de los ninis (jóvenes que no estudian ni trabajan, ni buscan trabajo) en los últimos 20 años. Además, el alto desempleo multiplica las probabilidades de que los jóvenes caigan en la pobreza. Según las cifras del ODSA, la tasa de pobreza general es 32,7%, pero los jóvenes (de 18 a 25 años) se ven más afectados: casi 4 de cada 10 (38,5%) son pobres.
Esmeralda Suárez (18), Micaela Arenas (20), Dalma Cabral (20) y Matías Juárez (18) pueden considerarse privilegiados: en un contexto de alto desempleo juvenil, ellos tienen un trabajo en blanco. Lo consiguieron gracias al programa Empujar (Empresas Unidas por Jóvenes Argentinos), de Fundación Pléroma, que brinda capacitación para la inserción laboral a chicos de 17 a 20 años que provienen de contextos vulnerables y se encuentran cursando el último año de la secundaria en escuelas públicas.
Esmeralda terminó el colegio el año pasado; ahora cursa el CBC de Psicología y trabaja en el área de cobranzas de Tarjeta Plata: todos los días sale de su casa a las 5.30 de la mañana y vuelve a las 22. “Soy la primera de mi familia en terminar la secundaria y tener un trabajo en blanco”, cuenta, y asegura que sueña con poder aportar para seguir ampliando la casa familiar.
Más de 220 jóvenes ya pasaron por las capacitaciones de Empujar, que incluyen formación en competencias para el trabajo y conocimientos técnicos, además de prácticas laborales y mentorías. El 75% de los egresados está trabajando o estudiando una carrera.
Micaela estudia Relaciones Públicas y trabaja en atención al cliente en una blanquería. “Gracias a Empujar me enteré de la búsqueda laboral y me postulé. Trabajo desde los 14: fui moza, vendedora en locales. Si no fuera por el programa, hoy no tendría un trabajo digno. Las charlas con mentores me ayudaron a darme cuenta de lo que me gusta”.
Dalma trabaja en Dermotherap, empresa de equipos médicos: a los 3 meses de entrar, su jefa quedó embarazada y ella ascendió; ahora tiene 6 personas a cargo. “Trabajar te permite crecer y asumir nuevos desafíos”, asegura.
Para Matías, las capacitaciones de Empujar fueron fundamentales para “ganar confianza” en sí mismo. Trabaja como recepcionista y administrativo en Tesma, una empresa de tecnología agropecuaria. El año que viene proyecta empezar a estudiar Astronomía o “algo relacionado con las neurociencias”.
Fuente: http://www.clarin.com/sociedad/Argentina-desempleo-joven-alto-region_0_1625237666.html