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La ciencia, tema olvidado de la educación nacional

México / 24 de septiembre de 2017 / Autor: Enrique Calderón Alzati / Fuente: La Jornada

Muchos son los problemas que han afectado a la educación nacional y que hoy conforman una crisis que el actual gobierno se ha negado a ver, como parte de la demagogia y la corrupción que lo han caracterizado en estos cuatro años y medio de su gestión, en los que su proyecto de reforma educativa solo ha generado un retroceso, evidenciado por la prueba internacional PISA/2015 de la OCDE y confirmado por las pruebas ENLACE y Planea, aplicadas por la SEP y el INEE, todo ello a partir de acciones que los autores de esa reforma consideran comparables a las de Batman y Robin, cuando en realidad se parecen más a las de los tres chiflados.

Uno de los dos factores fundamentales de este desastre han sido los reducidos presupuestos asignados a la educación, muy por debajo de los niveles recomendados por la Unesco de invertir (que no gastar) el 7 por ciento del producto interno nacional para este fin. Año con año, los recortes al presupuesto asignado a la educación se han vuelto una práctica regular y predecible, mientras otras áreas de gasto como los procesos electorales, el financiamiento de los partidos políticos y los megaproyectos orientados a la realización de grandes negocios como el criticado Aeropuerto de la Ciudad de México, son mantenidos contra viento y marea.

El otro factor es el relacionado con la gestión misma de los procesos educativos, que reciben elogios sin fin al ser anunciados por los gobernantes, pero nunca evaluados al final en cuanto a sus logros y consecuencias, generando socavones y fracasos que permanecen invisibles, en cuanto que la educación no está a la vista como sucede con las carreteras exprés y las obras públicas, pero que no por eso dejan de tener consecuencias graves. Muchas han sido las voces que a lo largo de este sexenio hemos denunciado las graves fallas cometidas por el actual gobierno, sin que este se dé por enterado.

En este artículo quiero por ello referirme al tema fundamental del estudio y la enseñanza de las ciencias como elemento básico del desarrollo y progreso de la civilización, y cuyas consecuencias se observan en todas las actividades humanas; estudio que en nuestro país se reduce a la memorización mecánica de las leyes y principios de las ciencias, sin que los estudiantes entiendan un ápice de lo que ellos significan, de cuales han sido sus consecuencias, y qué nuevas preguntas y desafíos plantean. La inexistencia de laboratorios de física, de química y de biología es hoy una realidad generalizada en todas las escuelas mexicanas de educación básica y en la mayor parte de las de educación media superior, contrastando con lo que sucede en otros países, para los que la ciencia y la tecnología son consideradas como campos fundamentales de estudio. Recuerdo por ello una reunión en la que después de mostrar a varios funcionarios de la Secretaría de Educación algunos laboratorios virtuales, que habíamos desarrollado para ser utilizados en las computadoras de las escuelas y que incluían un sistema planetario igualmente virtual, alguno de esos funcionarios me preguntó si lo que estaban viendo estaba de acuerdo con los libros de texto, a lo que me vi obligado a responderle: Pues mire usted, yo no lo sé, pero si ese es el caso, me temo que habrá que cambiar los libros de texto, pues yo realmente no puedo cambiar las leyes de la física.

En una reunión de maestros, directores de escuela y autoridades educativas, convocada por la señora Marinela Servitje e inaugurada por el secretario de Educación, Aurelio Nuño, quien con bombo y platillo habló de los grandes logros de la reforma educativa, instrumentada supuestamente para mejorar la educación, tuve oportunidad de hacer una breve exposición en torno al tema de la ciencia, la cual inicié con dos preguntas dirigidas a la audiencia: ¿Por dónde sale el sol? y ¿cuándo llega el sol al cenit? Casi la totalidad de los allí presentes me respondió en forma unánime: ¡Por el este!, a la primera, y ¡a las doce del día!, a la segunda, ignorando que el sol sale por el este solo dos días al año y que en otras fechas del año, puede salir por direcciones cercanas incluso al norte o al sur, dependiendo de la latitud en la que se encuentran, ignorando también que el sol solo llega al cenit dos veces al año en las regiones tropicales mientras en el resto del planeta no llega nunca.

Esta anécdota puede parecer superficial al lector, pero no lo es cuando tomamos en cuenta que el sol fue el primer objeto de estudio de los seres humanos, quienes de alguna manera pudieron inferir las relaciones que el astro tenía con el calor, con los vientos, con la lluvia y con las estaciones, dando origen a la ciencia y a las primeras tecnologías que permitieron el desarrollo de la agricultura. Existen obras maravillosas que nos narran la aventura milenaria de la especie humana, desde la prehistoria hasta nuestros días, las cuales debieran ser estudiadas, como lo son en otros países.

No se trata desde luego de lograr que la totalidad de los niños y jóvenes sean preparados para convertirse en científicos, lo que necesitamos es crear una cultura que nos motive a impulsar el desarrollo de la ciencia que nuestro país necesita, una cultura que nos asegure que en nuestra nación existen los hombres y las mujeres que pueden fabricar los instrumentos, las herramientas y las máquinas que son necesarias para nuestro desarrollo, y que no tenemos por qué esperar a que otros vengan a decirnos cómo resolver nuestros problemas y explotar responsablemente nuestros recursos.

¿Cuáles son las razones por las que la ciencia y la tecnología constituyen hoy temas secundarios para el sistema educativo? ¿Por qué no hay laboratorios donde los estudiantes puedan realizar experimentos y disfrutar las experiencias de la exploración y el descubrimiento? ¿Por qué los maestros no tienen acceso a programas de actualización en torno a las diferentes áreas de la ciencia? ¿Por qué no existen estímulos para desarrollar proyectos tecnológicos que faciliten y motiven el estudio de las diferentes áreas de la ciencia?

Fuente del Artículo:

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2017/09/16/la-ciencia-tema-olvidado-de-la-educacion-nacional-enrique-calderon-alzati

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Educación, demagogía y fracaso

Por: Enrique Calderón Alzati

A cinco años del inicio de su gobierno, Enrique Peña Nieto no deja de alabar la importancia de lo que el bautizó como reforma educativa, supuestamente orientada a mejorar sustantivamente la calidad de la educación, una quimera que no ha sido capaz de comprender, dejándola en manos de individuos irresponsables que poco saben del tema, a la vista de las acciones que de tiempo en tiempo pretenden realizar. ¿Por qué si la educación es tan importante para el Presidente y para su gobierno, cada vez que un nuevo recorte presupuestal es requerido, este se ensaña en primer lugar sobre la educación? El gobierno gasta supuestamente 2 mil 500 millones de pesos anuales, para producir en ese tiempo 200 millones de pesos para repartirlos entre los estudiantes y maestros; es decir 12.50 pesos por libro ¿Es este un gasto razonable, a la luz de las desastrosas condiciones de la educación? Un poco menos de lo que cuesta un ejemplar de cualquier periódico publicado en la Ciudad de México.

Hubo un tiempo en que los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana, hicieron esfuerzos notables por llevar la educación a todos los niños de México, creándose las instituciones necesarias para convertir en realidad el mandato de la Constitución de otorgar educación gratuita a todos los niños y jóvenes del país. A la convocatoria gubernamental respondieron hombres y mujeres preparados, para dar clases en las escuelas públicas, mientras nuevas generaciones de jóvenes eran instruidos en las escuelas normales para llevar la educación a las ciudades emergentes, pueblos y comunidades rurales.

Los mensajes difundidos por aquellos gobiernos respondían a la problemática real de esos años: El que no sabe leer debe aprender, el que sabe leer, tiene el deber de enseñarPrefiere el libro que educa y no el alcohol que envilececonvocatorias que contrastan con los mensajes demagógicos del actual gobierno. Tiempos hubo en que los niños de todas las clases sociales acudían a una misma escuela, enriqueciendo las enseñanzas recibidas, con el conocimiento que niños y jóvenes adquirían por el sólo hecho de convivir con otros, cuyos padres se dedicaban a actividades tan diferentes como el transporte, la medicina, la agricultura, los altos puestos directivos, el comercio, la plomería o la costura; las escuelas eran así elementos fundamentales de la permeabilidad social, verdaderos crisoles de los cuales habría de surgir una nación que pronto llegó a convertirse en referencia ejemplar para otros países alrededor del mundo. Uno de los problemas más graves de la educación actual, que es ignorado por los gobernantes provenientes de escuelas elitistas, como los Peña Nietos y los Aurelios Nuño, es su incomprensión de las problemáticas reales de las familias de menores ingresos, a cuyos miembros consideran como seres inferiores y flojos, útiles sólo para las fotografías que puedan tomarse con ellos, para fines de promoción personal.

Es por ello que su reforma educativa, lejos de contribuir de algún modo a mejorar la educación nacional habrá de ser juzgada como una serie de ocurrencias y acciones improvisadas sin ton ni son, cuyos objetivos no fueron otros que la realización de lucrativos negocios (como la adquisición y distribución de millones de tabletas electrónicas de cuyos resultados, no se ha presentado el mas mínimo informe, o como los costosos sistemas informáticos utilizados, supuestamente para la evaluación punitiva de los maestros en todo el país), así como el acatamiento de instrucciones recibidas de organismos internacionales, interesados en buscar que la educación sea privatizada para convertirse en un atractivo negocio para las instituciones de crédito y los grandes capitales mundiales.

No es posible construir una casa comenzando por los techos, cuando aún no se cuenta con los planos y el proyecto arquitectónico, no se pueden construir los muros sin haber cimientos, ni se puede pensar en los recubrimientos sin tener aún las tuberías y las instalaciones eléctricas. Sin embargo esto es lo que ha hecho el actual gobierno al pretender modificar la educación. A la penúltima ocurrencia de querer llevar a los niños de las escuelas rurales a escuelas en poblados mayores, ignorando las perturbaciones sociales que ese proyecto causaría, el secretario Nuño, dio a conocer recientemente su proyecto para la renovación de los programas de estudio de las escuelas normales, ampliamente criticado por maestros e investigadores de esas escuelas, tal como lo informó La Jornada en días recientes, incluyendo una entrevista al Doctor Luis Bello de la Benemérita Normal de Veracruz. ¿Por qué se pretende modificar ahora, lo que supuestamente deben conocer y enseñar los futuros maestros normalistas? ¿No habría sido sensato comenzar por la revisión de los programas de estudio de esas escuelas?

Tarde descubrió Aurelio Nuño que las escuelas normales, lejos de constituir un monopolio para la preparación de los maestros como el en algún momento afirmó, fueron los elementos de una institución creada por el gobierno para dar cumplimiento a la Constitución. Por eso ahora en un supuesto afán de enmendar su error, el secretario pretende utilizarlos como instrumentadores de su proyecto, imponiéndoles un programa estudio con orígenes y objetivos dudosos.

Hace poco más de un año, algunos periódicos de Monterrey, publicaron la noticia de que este personaje había firmado un contrato millonario con el Tecnológico de Monterrey, para que éste le apoyara en la preparación de los nuevos planes de estudio que la Secretaría de Educación utilizaría para fortalecer la reforma educativa, ¿por qué había establecido ese contrato ignorando a las mismas escuelas normales, a la Universidad Pedagógica, y a las universidades públicas con escuelas de pedagogía? Seguramente porque su propia preparación le impedía siquiera, pensar en tal posibilidad. Al conocer el proyecto impuesto ahora a las escuelas normales, tiene sentido preguntarnos donde se concibió este programa; el mismo secretario de Educación debiera responder a esa pregunta, aunque sabemos que eso no lo va a hacer, en virtud de que ahora parece estar ocupado en un nuevo objetivo, lograr la presidencia de la República en 2018, a ello dedica hoy sus esfuerzos, seguramente con la idea de que sólo así, podría continuar su proyecto de reforma educativa, negándose a aceptar el fracaso de ésta, cuyos errores y caprichos tendrá que pagar el pueblo al que desprecia.

La vergonzosa conducta de Peña Nieto, actuando como agente de un gobierno extranjero para entrometerse en asuntos internos de Venezuela, constituye un nuevo agravio para nosotros los mexicanos.

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/educacion-demagogia-y-fracaso/

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Ignorancia, educación y libros de texto

Por: Enrique Calderón Alzati

¿De qué habla el secretario de Educación al plantear que uno de los objetivos pedagógicos de los nuevos planes de estudio, es la autonomía curricular, cuando los principales materiales de clase, los libros de texto de las escuelas, son únicos? El proyecto de los libros de texto gratuitos, constituyó un avance importante para la educación nacional. Su origen data de 1960, cuando se entregaron por vez primera en los tiempos del presidente Adolfo López Mateos, para asegurar que todos los niños de México que cursaban la educación básica, tuviesen sin distinción los libros necesarios para estudiar en su escuela, teniendo como efecto la mejoría del desempeño de los estudiantes y el incremento de la matrícula educativa de la educación primaria y secundaria.

Hoy sin embargo, los libros de texto no responden ya a las necesidades educativas del país, al no tomar en cuenta las diferencias culturales, históricas y económicas de las diferentes regiones de México, conformando una sola verdad histórica, acorde a los intereses del grupo gobernante, la cual dista mucho de responder a los del pueblo, convirtiéndose de un instrumento para mejorar la educación, en otro de control político. Igualmente grave es que en los últimos años, el índice de lectura entre los adultos mexicanos sea uno de los más reducidos del planeta, lo cual es consecuencia en buena medida del actual programa de los libros de texto gratuitos.

Existen otras razones para explicar el desinterés por la lectura, como la adicción a la televisión, cuyos contenidos violentos, irrelevantes y carentes de valores formativos, han dado lugar a severas críticas al gobierno, por subsidiar y favorecer a las cadenas televisoras, sin tomar en cuenta su impacto negativo en la formación de los niños y jóvenes, así como en el proceso de desculturización del país. Todo esto nos lleva a hacernos algunas preguntas: ¿Debiera el gobierno estar interesado en los problemas que originan la ignorancia en que vive actualmente la mayor parte de la población? ¿Por qué razón, los sucesivos gobiernos federales han ignorado el efecto nocivo de la televisión en la educación? ¿Por qué tanto el gobierno anterior como el actual, lejos de rectificar esas políticas, han premiado a las cadenas televisoras por su relevante papel en la educación y han buscado su colaboración para seguir incidiendo en las políticas educativas?

Al analizar estos hechos, resulta igualmente relevante preguntarnos por qué a nuestros gobiernos no se les ha ocurrido privatizar la producción de los libros de texto, como lo han hecho con todos los demás sectores económicos, tomando en cuenta que la producción y distribución comercial de los libros de texto gratuitos, debe tener un valor comercial cercano a los 10 mil millones de pesos anuales, los cuales permitirían generar una industria editorial competitiva a escala mundial, con un impacto importante en la cultura nacional y en los ingresos del país.

Desde luego, hacer algo de este tipo podría tener como consecuencia la desaparición de los libros de texto gratuitos, sin embargo no es este el caso, porque bastaría que los niños recibiesen en sus escuelas, monederos electrónicos del Gobierno federal para adquirir los libros que les indicaran sus maestros. En este caso el problema principal de los estudiantes y sus familias, residiría sólo en la inexistencia de librerías en donde comprar los libros, pues actualmente en el país, ellas sólo existen en las grandes ciudades, en virtud del escaso número de lectores adultos que pueda haber en un poblado con menos de 100 mil habitantes, lo cual nos lleva directamente a un círculo vicioso.

¡No hay lectores porque no hay librerías donde adquirir libros y no hay librerías, porque no hay lectores que compren los libros! ¿Se habrán dado cuenta de esto el actual secretario de Educación, así como sus antecesores en el puesto? Si no lo hicieron ¿Se trata de un problema de ineptitud y de falta de imaginación de su parte? ¿O se debe más bien a las política de estado orientadas a controlar el pensamiento de los escolares que luego serán adultos, tal como lo vaticinó George Orwell en su famoso libro 1984? Una consulta al libro de historia de quinto año de primaria nos convencería de que: Quien controla el presente, controla el pasado para controlar también el futuro.

La magnitud del retroceso educativo (por no decir desastre) generado por el actual gobierno, de acuerdo con los indicadores de desempeño escolar de los estudiantes reportados por los resultados de las pruebas Enlace y Planea aplicadas a lo largo del sexenio y publicados por la misma SEP, debieran generarnos dudas sobre las virtudes de la actual reforma educativa y también sobre la utilidad de los actuales libros de texto. Las tendencias represivas, antidemocráticas y autoritarias del actual gobierno, no nos dejan dudas sobre los intereses y los objetivos del grupo enquistado en el poder.

Actualmente se producen más de 200 millones de libros de texto gratuitos cada año, para los 20 millones de niños y adolescentes que cursan la educación básica, para ello el gobierno dedica dos mil 500 millones de pesos anuales, cantidad por cierto similar a la utilizada en la compra de votos durante las pasadas elecciones del estado de México. Lo que se requiere es que la SEP indique los temas a desarrollar para cada grado, dejando a las editoras la decisión de los contenidos de sus libros y a los maestros de las escuelas la decisión de que libros utilizar en sus clases, de manera que los niños y sus padres los adquieran en las librerías cercanas para ellos, utilizando monederos electrónicos otorgados por el gobierno, siendo además necesario que el Congreso de la República asigne a este rubro, un presupuesto cuatro o cinco veces mayor al utilizado actualmente. Mi propuesta desde luego, no es de carácter mágico, sé que un proceso así puede llevar varios años de esfuerzos cuidadosos y visionarios, que sólo podrán ser realizados por un gobierno democrático, comprometido realmente con la educación.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/07/08/politica/017a1pol

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Educación en crisis

Enrique Calderón Alzati

Anunciada con bombo y platillo como una reforma histórica en los primeros días del actual gobierno de la República, la llamada reforma educativa resultó ser uno más de los engaños que han caracterizado al actual gobierno, el cual a tres años y medio de haber iniciado sus actividades, no reporta resultado alguno de mejora educativa en los parámetros de desempeño de los estudiantes y sólo parece estar dejando una ola de incertidumbre y agravio en los maestros, así como de encono y desencanto social, que se extiende por todo el país, como ha tenido que admitir Enrique Peña Nieto en una entrevista que dio a periodistas de nuestro diario en días pasados.

De hecho, la prueba Planea, creada por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa y aplicada a los estudiantes en 2015, lo único que mostró fue la existencia de un retroceso a los niveles de desempeño alcanzados en 2009, dando lugar a que la Subsecretaría de Educación Media Superior decidiera alterar dichos resultados, como medida extrema, para ocultar su fracaso. Por ello, lo que hoy la sociedad mexicana demanda es una explicación clara y concreta del gobierno sobre lo que pretende hacer para mejorar la educación, en el poco tiempo que le queda. Las preguntas son muchas y los reclamos serán cada día más insistentes: ¿qué se busca lograr con las evaluaciones?, ¿cómo es que el hecho de contestar un cuestionario mediante varias horas de trabajo frente a una computadora asegura que los maestros sean aptos para dar clases en una comunidad donde la escuela no tiene luz y los niños llegan sin desayunar?, ¿la aprobación de la evaluación garantiza que un maestro tenga la vocación y las competencias para cubrir todas las materias en una telesecundaria de las miles que hay en el país, carentes de pantallas digitales y antenas receptoras de las señales de la SEP?, ¿la aplicación de las evaluaciones a los maestros incidirán en el desarrollo integral y pleno de los niños y jóvenes de nuestro país?, ¿estaría dispuesto el señor Nuño a dar una respuesta a estas preguntas? o ¿es que esto tampoco tiene caso, en virtud de que para él los maestros y estudiantes somos seres inferiores a él?

Como la mayor parte de las iniciativas de este gobierno, la llamada reforma educativa se impuso sin una consulta democrática a los diferentes sectores de la sociedad –y no sólo a los empresarios asociados a Televisa–, sin contar con el apoyo de la sociedad en su conjunto y utilizando a un Congreso que, lejos de representar al pueblo, como debiera suceder en cualquier régimen democrático, se plegó a los deseos autoritarios del Presidente y su cuestionado grupo de colaboradores, alterando incluso artículos de la Constitución, que el propio Presidente se comprometió a respetar cuando tomó posesión de su cargo; artículos que son hoy utilizados por el secretario Nuño para justificar sus arbitrariedades. En tiempos recientes, el Presidente se ha visto obligado a declarar en repetidas ocasiones que su gobierno presentará pronto un nuevo modelo educativo, que pretenden aplicar en todo el país, indicando con ello que todavía está en proceso de preparación. Pero entonces, ¿cuál es la razón de evaluar a los maestros, sin tener claro aún para qué?, ¿por qué se les evalúa en torno a temas alejados a la enseñanza-aprendizaje, que es la principal labor y responsabilidad de los maestros?

Ante la cerrazón del secretario Nuño y sus actitudes prepotentes de rechazo a cualquier diálogo con los maestros, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha venido organizando conversatorios con los maestros de todo el país, con objeto de definir una propuesta para mejorar la educación nacional e iniciar la preparación de los maestros acorde a las necesidades planteadas por ellos, en lo que el gobierno termina de decidir lo que habrá de hacer algún día, si es que lo hace. En una de estas reuniones, realizada en la Benemérita Escuela Normal Veracruzana, ubicada en Xalapa, uno de los puntos discutidos fue la necesidad de actualizar la formación de maestros en varios temas de principal importancia que han sido descuidados por parte de las autoridades de la SEP, pese a que se trata de actividades centrales para la educación. La reunión fue muy intensa, dando como resultado una discusión apasionada de maestros llegados del interior del estado y estudiantes normalistas.

Dicho debate se centró en tres áreas. La primera orientada al estudio del funcionamiento del cerebro en los procesos de aprendizaje, en tanto que hoy se reconoce que las capacidades naturales del cerebro para razonar, memorizar, comprender y resolver problemas en algunas disciplinas son temas desconocidos para las autoridades de la SEP y, por ello, para la mayor parte de los maestros. El segundo tema de discusión se centró en el aprendizaje de la ciencia mediante experimentos, tema que ha sido abandonado en virtud de los altos costos y las necesidades de cuidado y mantenimiento de laboratorios (recursos que el actual gobierno no tiene, aunque sí parece tenerlos para seguir adelante con las obras del nuevo aeropuerto de la CDMX, en virtud de la importancia que tiene esta obra en comparación con la educación de los niños mexicanos), no obstante que es uno de los rezagos más importantes de nuestro sistema educativo en comparación con los países desarrollados. El tercero fue el referente a los valores éticos y los problemas sociales como la corrupción y la descomposición social que hoy constituyen una vergüenza y un agravio para la nación entera, comenzando con el ejemplo que dan las más altas autoridades gubernamentales, tema totalmente ignorado por la SEP.

Las aportaciones de los maestros respecto a las alternativas de solución fueron muy amplias y ricas, para derivar después en la discusión de posibles estrategias para su instrumentación. De esta experiencia me quedó claro que el gobierno, con su actual proyecto, está equivocado, dejándome dudas sobre los objetivos que persigue el grupo en el poder. Por mi parte decidí trabajar en estos temas con un equipo de colaboradores del Instituto Galileo* y apoyar esta iniciativa de la coordinadora para dar respuesta a nivel nacional a estas inquietudes, mediante la preparación de una Escuela de Verano que, utilizando las facilidades de Internet, nos permita llegar a todos los maestros interesados en retomar sus estudios para incidir en el cambio que nuestro país necesita.

Fuente del articulo: http://www.jornada.unam.mx/2016/05/28/opinion/015a2pol

Fuente de la imagen: http://www.eleconomista.es/blogs/empresamientos/wp-content/uploads/2014/03/sma_educativo.jpg

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La lucha histórica de los maestros

Enrique Calderón Alzati

Con toda la fuerza mas no con razón y con todo el poder mediático y autoritario de que dispone el gobierno de la República, utilizado para desprestigiar, amenazar, cansar y desmoralizar a los maestros, el resultado de la lucha docente singular le ha sido adverso, si bien es pronto para hablar de una victoria del magisterio. El logro más importante, hasta ahora, ha sido la participación de amplios sectores de la sociedad que han comprendido la naturaleza e importancia de su lucha por el derecho a la educación y al trabajo establecidos en la Constitución; sin embargo, es mucho aún lo que falta por hacer ante las embestidas de la televisión que los presenta como un grupo faccioso interesado en conservar privilegios mal habidos.

A este respecto es conveniente recordar que la estrategia gubernamental no es nueva. En todas las privatizaciones que han ocurrido en el país desde que los grupos neoliberales se hicieron del poder, utilizando sin pudor el estandarte de la Revolución, su estrategia ha consistido en señalar los privilegios y los malos servicios prestados por los trabajadores de esos sectores, mediante campañas mediáticas de saturación. Así sucedió con los telefonistas, los ferrocarrileros, los electricistas, los petroleros y los trabajadores de la aviación civil, a quienes se acusó de gozar de privilegios indebidos y de ser irresponsables, poniéndolos de ejemplo de lo que se debía erradicar, mediante procesos de privatización cuyos resultados traerían grandes beneficios para la sociedad en su conjunto, beneficios que por cierto solo han dado lugar al crecimiento de la miseria.

Luego de más de tres años de lucha desigual y de grandes sacrificios, los maestros mexicanos continúan su resistencia apoyados en algunos estados por los padres de sus estudiantes y muy especialmente en las regiones rurales de esas entidades, donde las comunidades conocen las carencias con que esos maestros laboran atendiendo a sus hijos en escuelas unitarias, siendo necesario que este proceso se generalice en las zonas urbanas del centro y norte de la República.

Aquí me permito reconocer que ciertamente existen entre los maestros personas que gozan de plazas magisteriales (incluso de varias) logradas discrecionalmente y sin llenar los requisitos para tener una, ni tener los conocimientos ni la vocación necesaria por la educación, generado todo ese proceso a partir de actos de corrupción, cometidos por funcionarios públicos de los estados y del propio gobierno federal, en contubernio con los líderes sindicales, que han utilizado la asignación de esas plazas como mecanismos de control político; si alguien es responsable de todo esto son los líderes del SNTE, incluyendo por ejemplo a Elba Esther Gordillo, impuesta por el propio gobierno, tal como ahora lo hace con su nuevo líder.

Por ello resultaría importante que el secretario de Educación, Aurelio Nuño, nos explicase su decisión de reconocer a este nuevo líder del SNTE y cercano colaborador de Elba Esther Gordillo, como su único interlocutor en representación de los maestros, mientras para el movimiento magisterial su disposición al diálogo se nula.

Pero no es esto lo único que el secretario debe explicar a la sociedad mexicana, especialmente a los maestros. Una pregunta importante es la referente a la muy tardía presentación del nuevo modelo educativo, que además de plantear serias contradicciones con las medidas que en su conjunto conforman lo que se ha dado en llamar reforma educativa, y que pareciera ser un trabajo elaborado de manera precipitada con el único fin de sostenerla, dadas las escasas innovaciones que plantea y los enormes vacíos, de los cuales expondré sólo uno de ejemplo al final de este artículo.

La segunda pregunta se relaciona con las afirmaciones que el funcionario ha hecho sobre la gran prioridad que tiene la educación para el actual gobierno del que forma parte. ¿Cómo nos puede explicar, entonces, que los recortes planteados para el presupuesto de 2017 sean, junto con los de salud, los más elevados entre todas las actividades del gobierno? ¿Cómo es que al instituto electoral no se le hubiesen recortado los recursos para su nueva torre de oficinas? ¿Acaso el fastuoso aeropuerto proyectado para la Ciudad de México es más importante que la educación de los niños? ¿Con qué recursos se podrán actualizar los conocimientos de los maestros y se les instruirá en sus nuevos desempeños que la educación moderna requiere de ellos? ¿Se seguirán utilizando los métodos en cascada para reducir costos, aun cuando el nuevo modelo educativo reconoce su inoperancia? ¿Se generalizarán las cuotas que hoy se exigen a los padres de familia para el mantenimiento y la limpieza de las escuelas, como hoy se hace en las comunidades más pobres del país? ¿Se dejará la satisfacción de esas necesidades para más adelante? ¿Se recortarán los recursos destinados a las universidades pedagógicas, a las normales y muy especialmente a las normales rurales? ¿Qué ha hecho él por los 43 estudiantes desaparecidos de la de Ayotzinapa, como futuros maestros del país?

En la medida que logremos que la sociedad se haga consciente de estas irregularidades, la lucha magisterial tomará nuevos cauces, contando con el apoyo de toda la sociedad. En esta nueva etapa de lucha es necesario difundir esta realidad, con los detalles particulares de cada entidad y de cada región.

Termino este articulo haciendo referencia a la sección del nuevo modelo educativo referente a las tecnologías de la información y la comunicación, cuyos objetivos se reducen a plantear que deben servir para fomentar la curiosidad y la capacidad de comunicación de los estudiantes, lo cual implica una actitud pasiva del gobierno en espera de que alguien, en algún país desarrolle las tecnologías y los contenidos que permitan a los maestros y estudiantes mexicanos mejorar sus niveles de desempeño y despertar su curiosidad.

De esta manera, el nuevo modelo educativo no hace más de lo que se ha venido haciendo durante los 30 años pasados: fomentar la dependencia tecnológica, pensando seguramente que los mexicanos somos incapaces de desarrollar las nuevas tecnologías que la educación del país necesita.

Fuente del articulo: http://www.jornada.unam.mx/2016/10/01/opinion/015a1pol

Fuente de la imagen: http://www.laizquierdadiario.com/IMG/arton30264.jpg

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Soberanía, educación y liderazgo

Por Enrique Calderón Alzati
Vivimos hoy una crisis inédita, producto de las amenazas y el odio, manifestados en repetidas ocasiones contra México y los mexicanos por el nuevo presidente de Estados Unidos, sumados a los sentimientos racistas y prepotentes de un segmento minoritario de la población de ese país que es adicto a la guerra y a la violencia y que, alimentado por los discursos de su mandatario, ve en los mexicanos la razón y la culpa de buena parte de sus problemas actuales, lo que nos hace recordar los sentimientos hacia los judíos de la población alemana que hace 80 años era alimentada e incitada por un líder cuyas motivaciones y emociones no eran muy diferentes a las hoy exhibidas y expresadas por el señor Trump. Existen además dos factores que no podemos eludir.

El primero radica en la vecindad con Estados Unidos, que integra el centro de un enorme poder militar y económico, cuyo presidente se siente con derecho a imponer sus intereses al resto del planeta. La historia del siglo XX nos indica la dimensión de las consecuencias y problemas originados por el surgimiento del fascismo alemán, liderado por Adolfo Hitler, hacia sus naciones vecinas: Austria; Hungría; Checoslovaquia; Polonia; los países bálticos, bajos y escandinavos, y Francia, problemas que 70 años después siguen presentes en varios de ellos.

Ciertamente, hay diferencias con lo que ahora estamos viviendo nosotros, como la repulsa inmediata de hombres y mujeres de todas las edades que protestan aun en su propio país contra ese personaje sicópata; sin embargo, las diferentes crisis que vivieron esas naciones deberían hacernos prever las dimensiones de los problemas que podríamos llegar a enfrentar en un futuro, que es hoy de incertidumbre.

El segundo problema no es de carácter geográfico, pero sus consecuencias pueden ser aún más graves. El relacionado con el actual presidente de México, que durante sus cuatro años de gestión se ha caracterizado por sus engaños sistemáticos, su desprecio por el pueblo que gobierna, su carencia de preparación y los altos niveles de corrupción que ha prohijado, que imitados por gobernadores, diputados y funcionarios federales y estatales, han convertido a México en territorio de rapiña.

En el ámbito internacional, consumir lo que aquí se produce y la diversificación de nuestra producción no es algo que pueda lograrse en un periodo corto. La suspensión o modificación del TLCAN establecido entre los países de Norteamérica no sólo nos afecta a nosotros; también, a terceros, como Alemania, Japón, Corea y Francia, que con sus plantas industriales han utilizado las ventajas del TLC para la comercialización de sus productos. La sola exportación anual a Estados Unidos en condiciones preferenciales, de 2.5 millones de autos fabricados en México, representa un ingreso anual de más de 35 mil millones de dólares. ¿Cuáles serán las reacciones de esos países ante la renegociación o suspensión del TLC, así como de todos los demás que a partir de ese tratado han hecho inversiones en México? Es probable que esas reacciones no sean directamente contra nosotros, sino contra Estados Unidos. Sí, pero no olvidemos que nosotros estamos en medio y que las amenazas de Trump los afectarán también a ellos y que algunos países seguramente verán a México como un posible dique para defender sus intereses.

Para que México pueda salir avante en un escenario como el actual, tres factores son y serán críticos: la soberanía nacional, que permite a nuestras instituciones actuar con total libertad dentro de sus atribuciones, para el logro de los objetivos acordes con los intereses de la nación. La educación y preparación de sus hombres y mujeres, para asegurar una pronta capacidad de respuesta ante las dificultades y retos asociados al escenario mencionado; y la unidad nacional en torno a un líder capaz de unir y representar con dignidad a nuestro país.

Desafortunadamente para nosotros, el primero de los tres es cuestionable, en tanto las concesiones otorgadas para explotar nuestros yacimientos petroleros, para la producción y distribución de energía, factores estratégicos para la nación, además de las innumerables concesiones mineras otorgadas a empresas extranjeras, constituyen de facto amenazas reales a nuestra soberanía nacional. (Para comprender las dimensiones de este problema, las experiencias en torno a la expropiación petrolera nos muestran hasta qué punto esas concesiones ponen en riesgo la soberanía nacional; la lectura del reciente libro de Cuauhtémoc Cárdenas sobre la vida del general Cárdenas resulta fundamental para entender la gravedad del problema.)

En referencia a la educación, son relevantes los resultados de la última prueba PISA realizada en 2015, la cual coloca a México nuevamente en el último lugar entre todos sus países miembros, reflejando el fracaso de la reforma educativa instrumentada por el actual gobierno, lo cual significa un retroceso de entre ocho y 10 años en los niveles de conocimiento y desempeño de los estudiantes mexicanos. Finalmente, y en relación con la unidad nacional propuesta por el PRI y sus partidos satélites, es claro que en las condiciones presentes es una entelequia. ¿Cómo podría el pueblo de México lograr la unidad en torno al actual presidente Enrique Peña Nieto, luego de su actuación, sus declaraciones mentirosas, sus engaños, su nula capacidad de liderazgo, y su propensión de enajenar los recursos nacionales? ¿Cómo confiar en él, ante su falta de compromiso con la nación, luego de que habiendo protestado respetar la Constitución, ordenó la alteración de varios de sus artículos y leyes secundarias, para enajenar los bienes patrimoniales de la nación?

Todo esto nos ha conducido a una crisis nacional que se pretende soslayar con rituales oficiales que a nada conducen, salvo a un nuevo engaño. En tanto, el actual gobierno y el Presidente de la República carecen de nuestra confianza. Así las cosas, los mexicanos habremos de librar dos batallas: una ante los actos oscuros y antipatrióticos del mandatario y su séquito de cortesanos y la otra, ante las acciones enfermas de un presidente extranjero sediento de violencia y carente de visión.

Facebook: Reflexiones en educación

Twitter: @ECalderon_A

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/02/04/opinion/016a2pol

Imagen: cde.peru21.pe/ima/0/0/0/8/4/84059.jpg

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Educación : el presidente en su laberinto.

Por: Enrique Calderón Alzati. 

Cuatro años han pasado desde aquel 11 de diciembre, cuando de manera triunfante y decidida Enrique Peña Nieto anunció en el Museo Nacional de Antropología la reforma que habría de modificar radicalmente la educación, incluyendo el artículo tercero de la Constitución, para que el gobierno recupere el control de la educación, que quién sabe cómo había perdido. Luego vinieron las felicitaciones de partidos políticos, de la OCDE y de grupos empresariales asociados a Televisa, seguidos por anuncios de grandes inversiones educativas, incluyendo varios millones de tabletas electrónicas, como muestra de las grandes innovaciones por venir.

Hoy las cosas han cambiado tanto que el mismo Peña Nieto tuvo que señalar en días pasados que el Presidente no se levanta pensando cómo joder al país, reflejando la crisis que él mismo vive hoy en su laberinto; laberinto en el que se ha metido en virtud de acciones equivocadas, suyas y de sus colaboradores cercanos, varias relacionadas con su reforma educativa. Al dedicar mi carrera profesional a la educación he tenido ocasión de conocer proyectos exitosos y de participar en otros, iniciados todos por la convocatoria de un líder para superar un problema o alcanzar un objetivo específico, respondidos con entrega y entusiasmo por los maestros, aun en las condiciones más difíciles.

Este fue el caso de la cruzada de José Vasconcelos luego del fin de la Revolución Mexicana, que convocó a los maestros a combatir el analfabetismo, acción repetida 30 años después por Fidel Castro y Bellermino Castilla luego del triunfo de la revolución cubana. Haciendo lo contrario, Peña Nieto decidió resolver los problemas educativos nacionales no convocando a los maestros a realizar un esfuerzo para mejorar el desempeño de sus estudiantes, sino responsabilizándolos de la crisis educativa y acusándolos de proteger privilegios e intereses mal habidos, para luego aplicarles evaluaciones de carácter punitivo plagadas de errores, reconocidos después por las autoridades del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, tal como informó Carlos Ímaz en un artículo reciente de La Jornada. Un error garrafal ignorado por el secretario impulsor del pensamiento crítico.

¿Cómo fue que los maestros obtuvieron los privilegios de los que se les acusa? ¿Que no fueron gobiernos anteriores, tanto federales como estatales, los que promovieron la corrupción magisterial por medio del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), cuya lideresa vitalicia está hoy en la cárcel? ¿Qué ha dicho el secretario de Educación del gigantesco saqueo de los recursos educativos por los gobernadores y funcionarios estatales del nuevo PRIen estos años? Las respuestas del magisterio, ante el agravio de saberse responsabilizados de la crisis educativa nacional, se hicieron públicas y fueron respaldadas por sectores crecientes de la población, tanto en la capital de la República como en varias ciudades del país. La respuesta de Aurelio Nuño fue de desprecio y de represión, dejando como saldo la tragedia de Nochixtlán. Las evaluaciones masivas realizadas con la presencia de fuerzas policiacas generaron escenarios con maestros tratados como delincuentes.

Si existe alguna forma de evaluar a los profesores, ésta es necesariamente mediante el desempeño de sus estudiantes; el problema es complejo, porque la formación de un alumno es el producto de la labor de varios de ellos. Partiendo de las evaluaciones realizadas por la propia Secretaría de Educación (pruebas de Enlace) aplicadas año con año, entre 2009 y 2013 es posible concluir que los resultados logrados mostraban avances importantes en matemáticas y menores en lenguaje, generando una imagen global de la educación nacional en la que se percibía el esfuerzo y el avance logrado por los maestros y autoridades educativas de diferentes entidades, señalando con claridad las regiones del país donde la educación estaba avanzando y donde se debía poner más atención.

Lejos de tomar en cuenta esta valiosa información –que además de ser el resultado de un esfuerzo serio realizado con recursos públicos, identificaba no sólo las entidades con problemas y la naturaleza de éstos, sino también aquellas que presentaban éxitos importantes, cuyas acciones y estrategias podían ser reproducidas en todo el país–, los dos secretarios de Educación (Emilio Chuayffet y Nuño) decidieron tirar a la basura todo ese esfuerzo, inventándose la ocurrencia de las evaluaciones actuales, cuya aplicación sólo ha servido para generar problemas y un retroceso de varios años, como mostraron las nuevas evaluaciones Planea realizadas en 2015, las cuales parecen haber sido suspendidas en 2016, configurando un segundo gran error del grupo gobernante.

Un tercer error, surgido del desprecio del actual secretario por las escuelas normales (semillero de la mayor parte de quienes hoy dan clases), a las que algún día la lideresa del SNTE sugirió clausurar, para eliminar el pensamiento crítico de esos planteles y sobre todo por las normales rurales. La vinculación de Ayotzinapa con el odio de los funcionarios del régimen contra esas escuelas –a las que Aurelio Nuño acusó de constituir un monopolio para la formación de maestros, sin comprender que ése es precisamente el objetivo para las que fueron creadas– constituye hoy un claro indicio de la participación del gobierno de Peña Nieto en la desaparición de los 43 estudiantes, confirmada por la actitud de ocultamiento que el mismo gobierno ha hecho pública y es hoy uno de los principales motivos del rechazo que vive el Presidente en su búnker.

Un cuarto error que hoy pesa y habrá de pesar más en el futuro fueron las declaraciones de Peña en los efímeros días de gloria, al afirmar que para su gobierno la educación conformaba su prioridad principal; ahora, cuando la situación económica del país parece desembocar en una nueva crisis, la educación constituye el principal rubro de recorte presupuestal, seguido por el de la salud de los mexicanos. ¿Qué ha motivado esta crisis que hoy se nos indica como irremediable, cuando hace poco tiempo se proclamaban los grandes logros de la reforma energética, que pronto llevarían al país a una posición económica de progreso y desarrollo? ¿Por qué el proyecto del aeropuerto faraónico de la Ciudad de México parece ser la única prioridad real del Presidente, a la que no se tocó ni con la punta de las tijeras? Hoy la ciencia y la tecnología permiten a grandes empresas, incluso mexicanas, prever los comportamientos de los principales mercados mundiales, para ajustar sus programas de acción. ¿En qué basó el Presidente las decisiones que hoy tienen al país al borde de una nueva crisis?

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/educacion-el-presidente-en-su-laberinto/

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