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Desigualdades y mujeres

Por: Tahira Vargas García 

La desigualdad es parte de la cotidianidad de las mujeres y muchas veces es totalmente invisible.

El 8 de marzo es una fecha importante para nosotras. Nos invita a la reflexión sobre nuestra realidad en la perspectiva social y cultural. La desigualdad es parte de la cotidianidad de las mujeres y muchas veces es totalmente invisible. Algunos elementos de esa desigualdad son los siguientes:

Invisibilidad del papel de la mujer en nuestra historia. Las celebraciones de fechas patrias y de acontecimientos en nuestra historia excluyen por completo a las mujeres que desempeñaron un papel fundamental en cada etapa de nuestro quehacer histórico muchas de ellas fueron quemadas, fusiladas, asesinadas como es el caso de: Anacaona, María Trinidad Sánchez, Juana Saltitopa, Concepción Bona, Baltasara de los Reyes, Hermanas Mirabal y Mamá Tingo.

Negación del derecho al placer sexual en población femenina adolescente-joven y adulta. El derecho al placer está relegado a los hombres, adolescentes, jóvenes y mujeres adultas se les niega este derecho y se estigmatiza a aquellas que deciden empoderarse y asumirlo calificándolas como putas o cueros.

Incremento de los feminicidios y de la violencia de género en sentido general. La violencia contra la mujer se incrementa y se reproduce continuamente. Existe un sistema de legitimación en la población que entiende que la mujer debe ser castigada si conflictúa con el poder masculino.

Restricciones en el acceso al derecho a la recreación y ocio. Las niñas, mujeres y jóvenes están continuamente controladas por las redes vecinales y familiares en su acceso a espacios de recreación y ocio. Niñas y jóvenes se quejan de que su recreación está condicionada a la realización de oficios domésticos lo que no ocurre con el sexo masculino.

Violación de los derechos de las trabajadoras sexuales desde el sistema de justicia y organismos policiales. Las trabajadoras sexuales en nuestro país viven cotidianamente la discriminación, el estigma y continuos abusos de organismos policiales y del personal de salud en centros hospitalarios.

Discriminación y culpabilización de la mujer jefa de hogar. En nuestra sociedad muchas instituciones educativas, religiosas y líderes de opinión discriminan a la mujer jefa de hogar y la culpabilizan de todos los males sociales. Con ello se promueve que la mujer se dedique exclusivamente a la maternidad y al ámbito doméstico.

Expulsión de las adolescentes sexualmente activas y/o embarazadas de los centroseducativos. Una de las principales violaciones a los derechos de la mujer es el derecho que tiene toda niña, adolescente y joven a la educación. Este derecho es violado continuamente por muchos centros educativos públicos y privados que expulsan explícita o implícitamente a esta población. Una de las expulsiones “sutiles” es la sugerencia de que se cambien a la tanda nocturna porque ya son adultas.

Prohibición de la interrupción del embarazo a las niñas, adolescentes y mujeres violadas o en riesgo de muerte. Son varios los casos que presentan con cierta en los que niñas y adolescentes violadas quedan embarazadas y se exponen a altos riesgos de muerte o han muerto. La prohibición de la interrupción del embarazo en estos casos es una violación a los derechos de esta población y una imposición que afecta su salud y su calidad de vida. Nuestros legisladores tienen en sus manos la decisión de condenar las niñas, adolescentes o respetar su derecho a decidir.

Este artículo fue publicado originalmente por el Periódico HOY

Fuente: https://acento.com.do/opinion/desigualdades-y-mujeres-8921049.html

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Magistrada Carmen Zuleta: Femicidios aumentaron durante la pandemia. Venezuela

América del Sur/Venezuela/07-03-2021/Autor: /Fuente: ultimasnoticias.com.ve

Durante el confinamiento sanitario derivado de la pandemia por coronavirus, han aumentado los femicidios en Venezuela, aseguró la magistrada Carmen Zuleta, integrante de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. El femicidio es el homicidio de una mujer, cometido por un hombre, por motivos estrictamente vinculados con su género (entiéndase: por el simple hecho de ser mujer), dice la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

La magistrada Zuleta reveló que durante cinco meses del 2020 (Abril-Agosto) se produjeron 104 femicidios en el país. Ello representa 20% más que en el 2019, cuando no existía la pandemia por el Covid-19.

La semana pasada se produjeron en el país cinco asesinatos contra mujeres, entre ellos dos jóvenes que fueron abusadas sexualmente por un solo sujeto, hecho ocurrido en Turén (Por). Por otra parte, el fiscal general, Tarek William Saab, reportó 610 casos de femicidios ocurridos entre agosto de 2017 al presente.

Las condenas

El femicidio se castiga con penas de 20 a 25 años de prisión, según el artículo 57 de la mencionada ley orgánica. Esa pena podrá aumentar de 28 a 30 años de prisión cuando el femicidio se agrava por las siguientes circunstancias:

-Cuando medie o haya mediado entre el agresor y la víctima una relación conyugal o una relación de afectividad.

-Cuando medie o haya mediado entre el agresor y la víctima una relación laboral, académica o profesional que implique confianza.

-Cuando el acto se haya cometido en menosprecio del cuerpo de la víctima, con la intención de satisfacer instintos sexuales.

-Cuando el acto se haya cometido en medio de trata de mujeres, niñas y adolescentes o como parte de redes de delincuencia organizada.

Dicho instrumento especifica algunas circunstancias que se consideran como expresiones de odio o menosprecio a la condición de mujer, las cuales son tomadas en cuenta por el Tribunal a la hora de imponer una condena:

-Cuando la víctima presenta signos de violencia sexual.

-Cuando la víctima presenta lesiones o mutilaciones degradantes o infamantes previas o posteriores a su muerte.

-Cuando el cadáver de la víctima haya sido expuesto o exhibido en algún lugar público.

-Cuando el autor del crimen se haya aprovechado de las condiciones de riesgo o vulnerabilidad física o psicológica de la mujer.

-Cuando se demuestre la existencia de antecedentes de violencia contra la mujer, en cualquiera de las formas establecidas en la Ley, denunciada o no por la víctima. Actualmente la Asamblea Nacional debate una reforma a la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

Fuente e Imagen: https://ultimasnoticias.com.ve/noticias/sucesos/magistrada-carmen-zuleta-femicidios-aumentaron-durante-la-pandemia/

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Sofía Bekatoru, la mujer que abrió la caja de los abusos sexuales en Grecia

Europa/Grecia/05-03-2021/Autor(a) y Fuente: lahora.com.ec

Durante décadas, Grecia ha estado escondiendo los abusos sexuales en una caja de Pandora donde las violaciones y las agresiones desaparecían en silencio, dejando vidas y familias rotas, y culpables sin castigo. En enero, la medallista olímpica de vela Sofía Bekatoru denunció que había sido violada hace 23 años por un alto cargo de su Federación, y la caja se abrió.

Desde entonces, cientos de voces se han alzado para denunciar y señalar públicamente muchos casos de violaciones y agresiones sexuales dando comienzo así al «MeToo» griego y rompiendo el silencio en todos los espacios de la sociedad (deportes, teatro, universidad, etc).

«Soy feliz porque estoy liderando un cambio saludable. Estoy muy contenta. Tengo la esperanza de que más hombres y más mujeres, todos, tengan voz para hablar», sostiene Bekatoru en una entrevista con Efe.

Durante mucho tiempo le asaltaron las dudas sobre cómo contar su relato. Sabía que iba a ser cuestionada por denunciar después de 23 años y que iban a discutir sus palabras para sugerir que buscaba provocar un escándalo en vista a las próximas elecciones de la Federación de Vela.

Sin embargo, el apoyo a Bekatoru ha sido abrumador. Fue la primera mujer en portar la bandera helena en una ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, y ahora sigue dando pasos al frente de la sociedad griega.

Las encuestas señalan que mas de la mitad de las mujeres en Grecia han sido acosadas sexualmente alguna vez. Además, tan solo un 10 % de las violaciones han sido denunciadas a las autoridades y, en la mayoría de los casos, nunca se celebró un juicio.

Fueron los rumores sobre otros abusos y la permanencia durante décadas de su presunto violador, Aristidis Adamopulos, en las altas instancias deportivas, lo que animaron a Bekatoru a hablar de su caso en público.

Ahora se muestra especialmente emocionada al pensar que, de momento, ya ha salvado a una persona. Poco después de su testimonio, una joven contactó con ella para contarle cómo había sido violada de forma sistemática entre sus 11 y 14 años por su entrenador de vela.

«Está persona ahora está en la cárcel, así que ya hemos salvado a alguien», remarca.

Un proceso inseguro e ineficaz

Para Bekatoru, una de las mayores barreras a las que se enfrentan las supervivientes de abusos sexuales son las dificultades para denunciar y llevar su caso ante la Justicia griega.

«Para denunciar un caso de acoso, sólo tienes tres meses, y para la violación tienes 15 años», explica la medallista, quien reclama un aumento del límite de prescripción de este tipo de delitos que concuerde con el proceso que viven las víctimas.

Bekatoru insiste en que los mecanismos para presentar las denuncias no son eficaces y que en muchos casos, aunque existe la ley ésta no se aplica, o la Policía no anima a seguir con el proceso acusatorio.

«Se necesita mucho valor para ir a denunciar y aguantar una respuesta negativa del mismo policía», cuenta.

Esta falta de apoyo a las víctimas pone de relieve que el sistema griego, a diferencia de otros países europeos, carece de protocolos que indiquen a las autoridades cómo actuar en estos casos.

Según Bekatoru, la solución radica en educar para saber detectar abusos y en crear mecanismos que faciliten el proceso, al mismo tiempo que protegen a las víctimas de los efectos en la salud mental de revivir estas agresiones una y otra vez en un juzgado.

Una sociedad machista

Además de las barreras institucionales, uno de los motivos por los que hasta ahora ha reinado el silencio en Grecia es la cultura de una sociedad que Bekatoru califica de anticuada.

«Por ejemplo: mi padre, y su padre, querían tener una imagen concreta de la familia en la que había que aparentar estar bien», recuerda la atleta, que cree que el entorno y la familia invitan al silencio y a que se gestionen los problemas en privado.

Está segura de que las necesidades y el tipo de vida de las nuevas generaciones servirá para que las cosas cambien, pero de momento sigue viendo que los hombres están «sobreprotegidos».

«Es como si no crecieran cuando cumplen 19 años; tienen que casarse primero y entonces se van de casa», dice.

Bekatoru no quiere terminar la entrevista sin enviar un mensaje a las personas que han sufrido abusos: «Lo primero, han de saber que tienen voz. Siento que son muchas. Luego, conseguir apoyos, y cuando se sientan preparadas, saber que pueden hablar».

Fuente e Imagen: https://lahora.com.ec/quito/noticia/1102341655/sofia-bekatoru-la-mujer-que-abrio-la-caja-de-los-abusos-sexuales-en-grecia

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¿Jóvenes con o sin derechos?

Por: Tahira Vargas García 

La marcada tendencia en muchas familias e instituciones educativas de un ejercicio de poder autoritario hacia la juventud se expresa en las restricciones a su inserción en espacios de recreación, vestimenta y manejo de su cuerpo.

Recientemente se celebró el día nacional de la juventud. En estudios realizados con jóvenes de ambos sexos en comunidades rurales y urbanas se muestran conflictos con la población adulta por violaciones a sus derechos de expresión y ejercicio de libertad. La marcada tendencia en muchas familias e instituciones educativas de un ejercicio de poder autoritario hacia la juventud se expresa en las restricciones a su inserción en espacios de recreación, vestimenta y manejo de su cuerpo.

La juventud tiene derecho en una sociedad democrática a ser  y actuar en forma diferente libre de estigmas sociales que la discriminen como el de ‘delincuente” (casos de aretes, collares o peladas) o de “puta  y cuero” (caso de pantalones apretados, escotes). Los espacios desde donde se violan los derechos de la juventud son muchos, algunos de los cuales emergen en nuestros estudios son:

  • Hogar-relaciones de padres/madres/personas adultas responsables y jóvenes
  • Centros Educativos
  • Iglesias y grupos religiosos
  • Espacios públicos, calles, callejones y parques
  • Discriminación contra la población joven: negra, dominicana de ascendencia haitiana, lesbiana-gay-transexual, masculina-pobre, madre adolescente o adolescente embarazada, trabajadora sexual.
  • Represión y violencia de la policía nacional contra la población joven de sexo masculino de los sectores pobres

Tanto en el hogar, en la calle como en los centros educativos se educa con represión, con sanciones y prohibiciones permanentes que se convierten en las orientaciones principales dirigidas a esta población, las cuales generan rebeldía, violencia y resistencia.

El derecho a decidir sobre el cuerpo que demandan continuamente y actualmente con mayor fuerza, encuentra una gran barrera social fortalecida por algunas instituciones religiosas fundamentalistas. La comprensión de que el cuerpo es un espacio íntimo, privado cuyo control es individual no colectivo es parte de esa tensión permanente. Lamentablemente en nuestra sociedad las adolescentes, jóvenes y mujeres sufren acoso, violencia sexual e imposiciones con respecto a la continuación de embarazos no deseados que generan frustraciones, violencia y muchas veces suicidios.

La inexistencia de una construcción del sentido de responsabilidad se debe a la ausencia de libertad. Las personas adultas (Padres/madres, abuelos/as tías/os, docentes, líderes religiosos y sociales)  tienen miedo de ofrecerle a la juventud espacios de libertad donde tomen sus propias decisiones y tengan control sobre lo que hacen. El miedo se extiende hacia la conciencia de derechos, lo que se les niega y con ello se genera una gran brecha intergeneracional.

Ofrecerle libertad a la población joven no la convierte en delincuente ni genera conductas autodestructivas (adicciones, suicidios) por el contrario, la convierte en entes socialmente responsables. Jóvenes en actividades delictivas, víctimas de explotación sexual se han socializado en el autoritarismo y la violencia no en la libertad.

La juventud está generando cambios en nuestra sociedad desde micro espacios en el territorio, a nivel local y social. Cambios que apuntan a la horizontalidad y respeto hacia la diversidad en todas sus manifestaciones: sexual, religiosa, racial, artística y cultural. Se necesita escuchar y conocer las voces de las adolescentes y jóvenes que demandan sus derechos sexuales y reproductivos y que en estos momentos requieren no ser condenadas, encarceladas o castigadas por detener un embarazo producto de una violación sexual.

Suficientes condenas, maltratos y sufrimientos viven las adolescentes y jóvenes en nuestra sociedad rompiendo estigmas y barreras al desarrollo, cuando deciden interrumpir un embarazo porque han sufrido una violación sexual deben ser escuchadas y no castigadas.

Fuente e Imagen: https://acento.com.do/opinion/jovenes-con-o-sin-derechos-8910864.html

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Malawi: Trabajadoras sexuales en marcha de protesta en Lilongwe – ‘Brindamos servicios esenciales’

Las trabajadoras sexuales marcharon en las calles de la capital, Lilongwe, contra la decisión del gobierno de imponer un toque de queda nocturno y el cierre de bares que, según dicen, tienen serias implicaciones económicas en sus vidas.

Piden al gobierno que revise las decisiones y les permita operar normalmente, diciendo que brindan «servicios esenciales».

Las protestas se interrumpieron después de que el comisionado del distrito de Lilongwe se negó a recibir su petición y los obligó a acudir al Ayuntamiento de Lilongwe.

La directora ejecutiva de la Asociación de Trabajadoras Sexuales, Zinenani Majawa, dice que las protestas callejeras en curso en Lilongwe también están destinadas a llamar la atención sobre los problemas públicos de ese estigma relacionado con el trabajo sexual.

Ella, en particular, menciona el abuso policial de las trabajadoras sexuales como un elemento destacado en la lista.

Majawa dice que los agentes de policía abusan sexualmente de las prostitutas.

Fuente: https://allafrica.com/stories/202101280551.html

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Callejón sin salida

Por: Tahira Vargas García

Los hombres y jóvenes que embarazan tienen una cuota de responsabilidad, pero son invisibles dentro de estos factores causales, su participación en embarazar sin medir consecuencias es significativa.

El embarazo en la adolescencia es un fenómeno frecuente en nuestro país. El fenómeno tiene dos tendencias dentro de la adolescencia según los estudios cualitativos y cuantitativos realizados en los últimos 10 años, (CONAPOFA 2008, PROFAMILIA-CENISMI 2011), estas tendencias son embarazos deseados y embarazos no-deseados. Dentro de los embarazos no-deseados encontramos diversos perfiles de adolescentes que se embarazan por diferentes causas entre las cuales se encuentran:

a-Presencia de relaciones sexuales espontaneas no-planificadas.

b-Falta de información y orientación.

c-Poca continuidad y sistematicidad en el uso de métodos anticonceptivos.

d-Violaciones sexuales

e-Incestos

Vemos que hay una diversidad de causas de embarazos no-deseados desde la perspectiva de las adolescentes. Los hombres y jóvenes que embarazan tienen una cuota de responsabilidad, pero son invisibles dentro de estos factores causales, su participación en embarazar sin medir consecuencias es significativa.

En los estudios realizados se muestra que las adolescentes que se embarazan sin desear ni planificarlo sufren en muchos casos el rechazo y la presión social en sus familias, centros educativos, parejas, grupos de pares y sociedad en general.

Nuestra sociedad maneja el embarazo en adolescente en una forma ambigua y contradictoria. Las familias, centros educativos y entorno social las juzga, las expulsan de los centros educativos porque están embarazadas y se desesperan. No pueden interrumpir el embarazo porque la sociedad no lo permite, es ilegal, si continúan con el embarazo sufren la expulsión de los centros educativos, el aislamiento, discriminación y exclusión en sus familias y en su contexto social.

Cuando la niña o adolescente sufre una violación sexual, el silencio es mayor y con ello los riesgos. Quedar embarazada se convierte en un doble trauma en el que se combina la condena social por ser adolescente embarazada y el riesgo de mantener una relación continua con su agresor al convertirse este en padre. El miedo a informarle a la familia el abuso y sufrir el peso del estigma las lleva a búsqueda de alternativas clandestinas y riesgosas de aborto. La desesperación y la depresión las arropan y buscan incansablemente salidas en las que no hay puertas sino muros. Las búsquedas de remedios combinados para provocarse el aborto en forma clandestina son múltiples en las que se combinan raíces y hojas de diversa índole, ingesta de tres pasitos, tirarse por la escalera, introducirse una percha o un objeto punzante, pedirle a una amiga que se le tire encima y muchas otras prácticas agresivas que las llevan muchas veces a desangrarse sin contar con atención médica oportuna y de emergencia.

Como sociedad no le damos alternativas a las adolescentes y jóvenes, le cerramos las puertas y solo nos dedicamos a condenar y reprimir. No se ofrece una educación sexual que empodere a las y los adolescentes en sus derechos sexuales y reproductivos y se les niega a las adolescentes servicios de salud integral cuando inician un proceso de aborto clandestino. La condena total al aborto que se ha mantenido a través de la historia solo provoca más desesperación, clandestinidad, riesgos y muerte. ¿Hasta cuándo seguiremos empujando a las niñas y adolescentes abusadas a un callejón sin salida?

Fuente: https://acento.com.do/opinion/callejon-sin-salida-2-8903498.html

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Filipinas: El país donde tener sexo con niños de 12 años es legal (y sus esfuerzos por cambiarlo lo antes posible)

Asia/Filipinas/29-01-2021/Autor(a): BBC/Fuente: acento.com.do

Expertos consultados por BBC Mundo aseguran que una baja edad de consentimiento sexual empeora muchos índices de derechos infantiles.

Manos.

Getty Images
En Filipinas, uno de cada cinco niños entre 13 y 17 años ha sufrido violencia sexual.

Los niños de 12 años recién viven la pubertad, sus genitales están inmaduros y su cerebro todavía no entiende las implicaciones de una relación sexual.

Pero durante décadas en Filipinas ha sido legal que los adultos se acuesten con niños de esa edad.

Este país del sudeste asiático tiene una de las edades consentimiento sexual más bajas del mundo, aunque las comparaciones pueden ser confusas debido a las diversas legislaciones de cada país.

Expertos consultados por BBC Mundo afirman que la baja edad de consentimiento sexual en Filipinas es una amenaza para la salud infantil y que contribuye a que también sufra altas tasas de abuso, violencia y explotación sexual de niños.

La controvertida ley aún vigente, que data desde los años 30, dificulta definir qué es violación y qué no; y permite que pederastas y violadores esquiven con frecuencia el castigo de la ley, aseguran especialistas.

Getty Images
La baja edad de consentimiento sexual en Filipinas es una amenaza para la salud infantil y contribuye a que el país asiático también sufra altas tasas de abuso, violencia y explotación sexual de niños.

Sin embargo, las cosas podrían estar muy cerca de cambiar.

A fines de 2020, el Congreso de Filipinas, tras décadas de campaña de organizaciones defensoras de los derechos del niño, aprobó por amplia mayoría aumentar hasta 16 años la edad de consentimiento sexual, también conocida como ley de violación estatutaria.

La reforma aún debe recibir la aprobación del Senado y la ratificación del presidente Rodrigo Duterte para convertirse en ley. Es el paso que muchos esperan que acabe con décadas de desprotección infantil.

Arraigo cultural centenario

En el mundo, las edades de consentimiento sexual oscilan entre los 11 y 18 años, aunque quedan relativamente pocos países que mantengan este índice por debajo de los 14 o 15 años.

Muchos de estos países se concentran en Sudamérica y Asia, y, en el caso de Filipinas, los expertos lo justifican en el arraigo cultural y religioso de códigos penales influenciados por siglos de colonización española, finalizada en 1898.

Procesión católica en Filipinas.

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El código penal filipino aún está influenciado por el arraigo religioso vigente desde tiempos de la colonización española.

Hasta 2015, la edad de consentimiento sexual en España estaba situada en los 13 años, de las más bajas de la Unión Europea. Actualmente está definida en 16.

Inmadurez psíquica y física

«La violación estatutaria es un delito que involucra el contacto sexual entre un adulto y un menor a la edad especificada por la ley. Con cierta edad, un menor no puede dar su consentimiento al sexo porque carece de la madurez necesaria para tomar una decisión consciente sobre ello», explica a BBC Mundo Patrizia Benvenuti, directora de Protección Infantil en Unicef Filipinas.

Campaña en contra de la ley de violación estatutaria.

Getty Images
Durante décadas, distintas organizaciones han hecho campaña para que se proteja más a los niños en Filipinas.

«Esto es muy problemático. La parte racional del cerebro de una persona no se desarrolla completamente hasta los 25 años. Hay amplia evidencia sobre ello. Por lo tanto, decir sí a una relación sexual con 12 años no es consistente con los estudios científicos sobre el desarrollo del cerebro y la madurez física y emocional», agrega la experta.

«A los 12 años, los genitales de una niña están inmaduros. Cualquier relación sexual a esa edad les expone a más posibilidades de contraer enfermedades de transmisión sexual, infecciones y desarrollar cáncer de cuello uterino. Un embarazo a esa edad tampoco es seguro y pone en riesgo tanto a la madre como al bebé», amplía Madrid.

Además, ambas expertas coinciden, a esa edad es muy fácil ser manipulado por alguien mucho mayor.

Prisa por aprobar la ley

Benevenuti dice que aprobar esta ley es vital porque protege a los niños de zonas en desventaja social, más propensos a la actividad sexual con adultos a cambio de bienes y favores.

Además, protegería a los niños de las consecuencias de la actividad sexual prematura y de la alta tasa de embarazos no deseados o precoces, una causa primaria en el abandono escolar adolescente.

«Y, por supuesto, castigaría a los adultos que se aprovechan de los menores», dice Benvenuti.

Personas haciendo campaña en favor de una mayor protección de niños en Filipinas.

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Las esperanzas de muchos filipinos están depositadas en que el Senado convierta la propuesta en ley cuanto antes.

En Filipinas, uno de cada cinco niños entre 13 y 17 años ha sufrido violencia sexual y esta tendencia afecta a hembras y varones, según un estudio de Unicef en 2015.

Es por ello que la propuesta también recoge protección igualitaria tanto a niños como niñas en casos de violación, algo que no incluye la ley actual.

Filipinas también figura entre los países con mayor producción y distribución de material pornográfico infantil.

Unicef estima que la baja edad de violación estatutaria es causa primaria de que estos índices de abuso infantil sean tan altos.

Cambio de mentalidad

Muchos filipinos, como Madrid, esperaban que la reforma se aprobara de forma exprés en el Senado después de que el Congreso diera el visto bueno el 1 de diciembre de 2020 por 207 votos a favor y 3 en contra.

«Pero ahora parece que el proceso va más lento. Me preocupa que, si sigue tardando, la iniciativa quede relegada por otras prioridades de la agenda política», dice la experta.

Los promotores de la nueva ley llevaban varios años intentando que se debatiera en el Congreso, pero no fue hasta hace unos meses que los congresistas actuales se sentaron a discutirla y aprobarla.

Padre junto su hija durante una campaña defensora de los derechos del niño en Filipinas.

Getty Images
«Al margen de la ley, este país necesita un programa de educación sexual más completo».

«Algunos de los congresistas tienen hijas de 12 años y, por tanto, tienen la empatía suficiente para comprender que una niña de 12 años no está preparada para tener sexo», explica Madrid.

La doctora reconoce que, a pesar de la mayor promoción institucional de la ley, existen «pedófilos» que se han manifestado en contra y desafían la iniciativa dejando comentarios críticos en el sitio web de la Unidad de Protección Infantil.

«Muchos nos dicen que las adolescentes de 12 años deberían ser libres de decidir por sí mismas si quieren tener sexo o no. Al margen de la ley, este país necesita un programa de educación sexual más completo«, opina la especialista.


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Fuente e Imagen: https://acento.com.do/bbc-news-mundo/el-pais-donde-tener-sexo-con-ninos-de-12-anos-es-legal-y-sus-esfuerzos-por-cambiarlo-lo-antes-posible-8905814.html

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