El presidente chino, Xi Jinping, dijo hoy jueves que la innovación siempre ha sido el principal motor de desarrollo de China, y que el país se esforzará para construir un sistema de innovación que integre la ciencia y la tecnología, la educación, las industrias y el sector financiero, y también que mejore las cadenas industriales.
China aprovechará plenamente la demanda de su enorme mercado interno y las fortalezas de su completo sistema industrial y redoblará los esfuerzos para convertir los resultados de la investigación en productividad real, dijo Xi en el discurso de apertura del Diálogo con CEO del foro APEC, a través de un enlace de video.
La asociación entre ingresos y mortalidad fue casi lineal.
Gradientes socioeconómicos de la mortalidad tras la hospitalización por IC en un país con cobertura sanitaria universal Gerhard Sulo, Jannicke Igland, Simon Øverland, Enxhela Sulo, Jonas Minet Kinge, Gregory A. Roth y Grethe S. Tell J Am Coll Cardiol Heart Fail. 8 de octubre de 2020 (11) 917–927
Introducción
La prevalencia de insuficiencia cardíaca (IC) ha aumentado a nivel mundial. Se espera que este aumento continúe) debido al envejecimiento de la población, la mejora de la supervivencia después de la mayoría de las afecciones cardíacas y las tendencias crecientes de obesidad y diabetes mellitus.
En 2012, Hawkins et al. señalaron la existencia de gradientes sociales en la incidencia y la prevalencia de la IC, mientras que la evidencia sobre los gradientes sociales en la mortalidad fue menos consistente, con algunos estudios confirmando y otros no demostrando su presencia.
Los problemas metodológicos que podrían haber contribuido a la falta de coherencia incluyen el uso de medidas a nivel de área en lugar de medidas a nivel individual para la posición socioeconómica (SEP), tamaños de muestra pequeños, cohortes seleccionadas de alto riesgo o grupos de edad estrechos. La mayoría de los estudios analizaron resultados a corto plazo (30 días y hasta 1 año) que no permitieron el tiempo suficiente para que operaran los mecanismos relacionados con la SEP.
El sistema sanitario de Noruega se caracteriza por una cobertura universal con una prestación de servicios predominantemente pública. Todos los residentes noruegos tienen derecho a acceso completo a la atención médica, independientemente de su edad, sexo, raza y situación laboral.
Los copagos por servicios de salud tienen un tope de 2460 coronas noruegas (NOK) (aproximadamente $ 246 dólares estadounidenses) al año, y se aplican medidas adicionales para las personas con capacidades laborales y de salud reducidas de forma permanente. A pesar de esta cobertura universal y el bajo copago de los servicios médicos, todavía existen gradientes sociales en los resultados de salud en Noruega.
La educación y los ingresos se utilizan a menudo como indicadores de SEP. La educación captura los activos relacionados con el conocimiento de una persona, se establece durante la edad adulta temprana y sigue siendo relevante durante toda la vida. Por el contrario, los ingresos se relacionan con los recursos materiales y pueden influir en la salud a través de la capacidad de una persona para comprar productos y servicios que mejoran la salud. La compleja interacción entre los 2 está mal descrita, especialmente en lo que respecta a la IC.
Para avanzar en el conocimiento sobre el tema, analizamos los efectos independientes y combinados de la educación y los ingresos sobre la mortalidad a largo plazo en una cohorte nacional de pacientes hospitalizados con IC incidente en Noruega entre 2000 y 2014.
Resumen
Objetivos
Este estudio exploró la asociación entre la posición socioeconómica (SEP) y la mortalidad a largo plazo después de la primera hospitalización por insuficiencia cardíaca (IC).
Antecedentes
No está claro en qué medida la educación y los ingresos, individualmente o combinados, influyen en la mortalidad de los pacientes con IC.
Métodos
Este estudio incluyó a 49.895 pacientes, de 35 años o más, con una primera hospitalización por IC en Noruega entre 2000 y 2014 y los siguió hasta la muerte o el 31 de diciembre de 2014. La asociación entre educación, ingresos y mortalidad se exploró mediante modelos de regresión de Cox, estratificados por sexo y grupo de edad (35 a 69 años y 70+ años).
Resultados
En comparación con los pacientes con educación primaria, aquellos con educación terciaria tuvieron menor mortalidad (cociente de riesgo ajustado [HR]: 0,89; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,78 a 0,99 en hombres más jóvenes; HR: 0,57; IC del 95%: 0,43 a 0,75 en mujeres más jóvenes; HR: 0,90; IC del 95%: 0,84 a 0,97 en hombres mayores y HR: 0,87; IC del 95%: 0,81 a 0,93 en mujeres mayores).
Después de ajustar por las diferencias educativas, los hombres más jóvenes y mayores y las mujeres más jóvenes en el quintil de ingresos más alto tuvieron una menor mortalidad en comparación con aquellos en el quintil de ingresos más bajos (HR: 0,63; IC del 95%: 0,55 a 0,72; HR: 0,78; IC del 95%: 0,63 a 0,96 y HR: 0,91; IC del 95%: 0,86 a 0,97, respectivamente).
La asociación entre ingresos y mortalidad fue casi lineal.
No se observó asociación entre ingresos y mortalidad en mujeres mayores.
Diferencias sexuales en etiología, expresión clínica y tipo de IC
En los hombres, la IC fue más a menudo de origen isquémico, con FE reducida y con mayor frecuencia presentó síntomas típicos.
En las mujeres, las afecciones subyacentes de la insuficiencia cardíaca con mayor frecuencia incluían afecciones de evolución lenta y menos fulminantes, como hipertensión, obesidad, diabetes) o anemia.
La forma dominante de IC en las mujeres fue la diastólica, con FE conservada.
Las mujeres a menudo estuvieron infrarrepresentadas en los ensayos clínicos, lo que condujo a una comprensión insuficiente de los mecanismos implicados y a una eficacia del tratamiento de la IC insuficiente.
Esto también se reflejó en la falta de estrategias de tratamiento específicas por sexo para la IC en las guías internacionales.
Las dificultades para reconocer los síntomas y diagnosticar la IC en las mujeres, así como las incertidumbres con respecto a la eficacia del tratamiento, pueden llevar a una mayor influencia de los patrones relacionados con la conducta (captados por la educación) en los resultados de la IC.
Otras posibles explicaciones incluyen el hecho de que los ingresos y la educación pueden captar comportamientos relevantes para la salud en diferentes grados en hombres y mujeres, o que el conjunto de factores de riesgo que operan junto con la educación y los ingresos son diferentes entre sexos.
La falta de una asociación entre los ingresos y la mortalidad entre las mujeres mayores podría estar relacionada además con una mayor carga de comorbilidades y el hecho de que residían con mayor frecuencia en hogares de ancianos, donde, debido a acuerdos colectivos, los ingresos personales podrían no desempeñar un papel importante.
Conclusiones
Utilizando una población no seleccionada de pacientes hospitalizados con IC incidente, encontramos que la educación y los ingresos se asociaron de forma independiente e inversa con la mortalidad a largo plazo. Cuando se combinan, los ingresos fueron decisivos entre los hombres.
Entre las mujeres más jóvenes, la educación superior o los ingresos más altos se asociaron con una menor mortalidad. En las mujeres mayores, se observó una menor mortalidad solo entre aquellas con educación superior y mayores ingresos.
Los gradientes de mortalidad observados en un país con atención médica universal y copagos bajos como Noruega deberían impulsar más estudios para identificar los factores responsables de estos gradientes.
A pesar del sistema de salud universal bien organizado en Noruega, la educación y los ingresos se asociaron de forma independiente con la mortalidad en pacientes con IC en un patrón claro específico por sexo y grupo de edad.
Organizaciones sociales alegaron que el aula es política y los docentes están para enseñar a los niños.
Varios sectores de la sociedad bonaerense exigieron este jueves la renuncia de la ministra de Educación de la ciudad autónoma, Soledad Acuña, luego que realizara declaraciones en las que apunta contra los docentes y llamó a «denunciar» cuando se den actos de «adoctrinamiento» en las escuelas.
En una entrevista vía internet, la ministra realizó declaraciones en las que apuntó contra los docentes y llamó a «denunciar» cuando se den actos de «adoctrinamiento» en las escuelas. Acuña agregó que «la gran discusión» sobre el tema «tiene que ser cómo enseñamos a enseñar, porque un docente que aprende bien sabe que tiene que enseñar a pensar, no decir qué pensar».
Agregó que «la izquierda ha tomado una fuerza muy grande donde además el perfil de los estudiantes va teniendo un sesgo cada vez más claro. Esto es igual en todo el país y se refleja en las encuestas que hace el Gobierno nacional, son personas cada vez más grandes de edad que eligen la carrera docente como tercera o cuarta opción luego de haber fracasado en otras carreras».
Soledad Acuña rompió un récord incluso para el macrismo. No hay antecedentes, en toda la historia argentina, de una autoridad educativa que insulte de esta manera a la carrera docente y a la educación pública.
Ante estas declaraciones, la secretaria general de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), Angélica Graciano, afirmó que la funcionaria «una vez más intenta marcar agenda y desconoce la gesta educativa que los docentes llevan adelante para garantizar las clases».
De igual forma, están llevando a cabo una campaña en las redes sociales con pronunciamientos en contra de los dichos de la ministra y fotos de docentes de todo el país bajo la etiqueta #OrgullosamenteDocente.
Este 16 de noviembre, la UTE anunció en su página la interposición de una denuncia contra la ministra ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).
«No podemos tolerar que se hable así de las y los docentes de la Ciudad de Buenos Aires que enseñan con compromiso pedagógico, formación académica, revisión de las prácticas y amorosidad y ternura en la conformación de verdaderas comunidades de aprendizaje para la vida y cada día», señala el comunicado de UTE.
En ese enclave palestino, las mujeres tienen el mismo derecho que los hombres a conducir, pero la profesión de taxista sigue siendo de hecho masculina.
Al volante de su automóvil blanco, Nayla Abou Jubbah protagonizó esta semana una pequeña revolución en la franja de Gaza al convertirse en la primera taxista del enclave palestino y con un servicio exclusivo para mujeres.
Después de beber un té humeante en su casa, esta mujer, de 39 años, con un pañuelo en la cabeza, se coloca una máscara sanitaria, se dirige hacia su coche estacionado fuera, abre la puerta, pone su teléfono celular sobre un soporte pegado al parabrisas y arranca el motor.
¡Un bocinazo y listo! Su vehículo se lanza sobre el asfalto, a veces en buen estado, a veces roto, del enclave con dos millones de habitantes y controlado desde hace más de 13 años por los islamistas de Hamas.
En Gaza, las mujeres tienen el mismo derecho que los hombres a conducir vehículos, pero la profesión de taxista sigue siendo de hecho masculina.
«Una vez hablé con una amiga que trabaja como peluquera y le pregunté: +¿Qué dirías si lanzamos un servicio de taxi para las mujeres?+. Ella respondió que era una idea loca», cuenta a la AFP Nayla Abu Jubbah, diplomada en trabajo social.
¿Una idea loca? ¿O ingeniosa? En lugar de pasar sus días deambulando en busca de clientes, esta madre de cinco hijos optó por un servicio personalizado.
Más libre
«No vago por las calles. Salgo de mi casa y recojo a mis clientas, para llevarlas, por ejemplo, de la peluquería a una boda», explica.
Cuando su padre murió, usó la herencia para comprar un automóvil. «Me dije a mí misma que había que aprovechar este vehículo, hacer trabajar el coche, de ahí el proyecto de un servicio de taxi totalmente para las mujeres, para que estén cómodas», añade.
Nayla Abu Jubbah recorre las calles de Gaza, la principal ciudad de este territorio controlado por Israel, que ya estaba devastado por el desempleo (50%) antes del inicio de la pandemia de covid-19, para recoger a Aya Saleem, una clienta de 27 años, que va de compras.
«Vivimos en una sociedad conservadora. Así que cuando vi que había una compañía de taxis especialmente para las mujeres sentí una especie de libertad», lanza Aya Saleem, con su larga túnica marrón, pañuelo beige, máscara sanitaria azul pálido y pequeño bolso de mano.
«Cuando estoy con una mujer, me siento cómoda. Me siento más libre y podemos hablar», comenta, afirmando que los servicios de taxi para mujeres están en sintonía con la sharia, la ley islámica, que Hamas promueve en la Franja de Gaza, a diferencia de la Autoridad Palestina secular en Cisjordania.
Aya Saleem espera ver pronto otros taxis para mujeres en las carreteras de Gaza.
Por su parte, Nayla Abu Jubbah asegura que desea hacer crecer su flota. «Una mujer me llamó recientemente para decirme que quería trabajar como taxista a mi lado. Le dije que volveríamos a hablar, pero tengo la sensación de que el proyecto va a crecer», confía.
Los efectos de la pandemia actual por la covid-19 afectan de manera desigual a la población y aquellas personas que se encuentran en las intersecciones de diferentes desigualdades (género, pobreza, etnia u orientación sexual) son las que se están viendo más perjudicadas.
Tal y como desgraciadamente ha ocurrido en momentos de crisis a lo largo de la historia, están creciendo los casos de violencia de género, la incidencia de enfermedades de transmisión sexual, los embarazos en adolescentes y los matrimonios infantiles, aumentando así la discriminación de género.
Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas , durante períodos de confinamiento la violencia de género aumenta mundialmente de media un 20%. Esto significa que después de seis meses de confinamiento han tenido lugar 31 millones de casos adicionales de violencia de género.
Las medidas de confinamiento así como el cierre de las escuelas han significado que muchas niñas se vieran obligadas a volver a casa de sus padres, un lugar que no siempre es un espacio seguro. En Sierra Leona, distintas ONG como Save the Children pusieron en marcha un programa para dar de comer a niñas vulnerables que viven en asentamientos informales en las zonas más pobres del país.
Pretendían así evitar el aumento de embarazos de adolescentes que se produjo durante la pandemia del Ébola en 2014. En aquel momento el número de embarazos en menores aumentó un 65% respecto a años anteriores y la mayoría de estas niñas habían sido forzadas a tener sexo transaccional a cambio de cubrir sus necesidades básicas alimentarias.
En Uganda y Kenia, los expertos se han hecho eco de los embarazos de adolescentes derivados de la convivencia de las niñas con personas que han abusado de ellas o han utilizado las relaciones sexuales como moneda de cambio para cubrir sus necesidades básicas. En el caso de Uganda, para aminorar esta situación, se ha creado un Comité de Protección Infantil con la colaboración de organismos internacionales como World Vision en áreas con una mayor incidencia.
En el África Subsahariana central y oeste se encuentran 6 de los 10 países donde esta práctica tiene una mayor prevalencia: 4 de cada 10 niñas se casan antes de los 18 años. Níger es el país del mundo con una mayor prevalencia de matrimonios infantiles: 3 de cada 4 niñas se casan antes de los 18 años y 1 de cada 3 antes de los 15 años.
Una práctica arraigada a la desigualdad de género
Esta práctica está arraigada en la desigualdad de género y las estructuras patriarcales, así como a factores de pobreza, falta de nivel educativo e inseguridades económicas que se exacerban durante periodos de crisis. Además, cabe mencionar que en muchas zonas de África aún se practica la mutilación genital a las niñas antes de casarlas.
Etiopía es el decimoquinto país del mundo con el índice de matrimonios infantiles más elevado. Aunque su Código Penal criminaliza el matrimonio infantil, el país cuenta con un total de 15 millones de niñas casadas. Aunque en las últimas dos décadas había disminuido el número de matrimonios infantiles del 60% al 40%, actualmente estos avances se están perdiendo debido al confinamiento y al cierre de las escuelas. Los centros educativos realizaban rastreos de casos y mediaban con la legalidad nacional.
En Kenia, el cierre de las escuelas significó para muchas niñas la clausura de sus espacios seguros donde habían escapado de la ablación o de matrimonios forzados. Varios centros escolares han expresado su inquietud por el posible no retorno de muchas niñas y adolescentes a la escuela cuando estas reabran.
Campañas de sensibilización durante el confinamiento
Con el fin de revertir esta situación, varios grupos de mujeres activistas han estado haciendo campañas de sensibilización durante el confinamiento en diferentes zonas con alta incidencia de matrimonios infantiles y embarazos en adolescentes.
En estas campañas han recalcado la importancia de la educación para las niñas y han desmitificado rumores de ciertos sectores de la población que dicen que estas se deben casar antes de que termine la pandemia. Se han dado situaciones donde las niñas se han visto obligadas a casarse por falta de sostén económico en casa y a la espera que el marido pague los gastos escolares.
Es necesario, sobre todo en épocas de crisis como la actual, proteger los derechos de las niñas asegurando un espacio seguro para su buen desarrollo. Esto implica, necesariamente, disfrutar de la educación primaria y secundaria completa y no ser forzadas directa o indirectamente a tener relaciones sexuales o a casarse. Hay que acabar con el ciclo de pobreza que la maternidad infantil implica y asegurar a estas niñas sus derechos fundamentales.
El 60% de los muros construidos en los últimos 50 años (1968-2018) han sido erigidos para impedir la entrada de personas desplazadas por la fuerza.
Europa es la segunda región con más muros levantados (26% del total de muros del mundo), solo por detrás de Asia donde se encuentran más de la mitad de muros del mundo (56% del total).
Empresas estadounidenses, europeas e israelíes son las que más se han lucrado del negocio de la construcción de muros, por ejemplo Airbus, Thales, Leonardo, Lockheed Martin, General Dynamics, Northrop Grumman, L3 Technologies, Elbit, Indra, Dat-Con, CSRA, Leidos y Raytheon.
Barcelona/Ámsterdam, 18 de noviembre de 2020. Días después de las disputadas elecciones en Estados Unidos, un nuevo informe revela que el muro vendido por Trump como un logro de su administración es solamente uno de los más de 63 nuevos muros fronterizos erigidos a lo largo de las fronteras o en territorios ocupados, en todo el mundo*. Hoy día, 31 años después de la caída del muro de Berlín, nos encontramos en un mundo con más muros que nunca. Y es que 4.679 millones de personas en el mundo (el 60,98%) viven en un país que ha construido muros en sus fronteras, así lo constata el informe “Mundo amurallado, hacia el Apartheid Global” co publicado por el Centre Delàs d’Estudis per la Pau, el Transnational Institute, Stop Wapenhandel y la campaña Stop the Wall.
Más allá de la oleada de construcción de muros físicos en las fronteras de países de todo el mundo durante las últimas décadas, muchos más países han militarizado sus fronteras mediante el despliegue de tropas, barcos, aviones, aviones no tripulados, vigilancia digital que patrullan por tierra, mar y aire. Si contáramos estos «muros», hablaríamos de cientos de muros erigidos en todo el mundo. Como resultado, ahora es más peligroso y mortal que nunca cruzar las fronteras para las personas que huyen de la pobreza y las violencias.
Además, la investigación destaca que, como en Estados Unidos, la inmigración y el terrorismo son las principales razones dadas por parte de los Estados para la construcción de muros, ambas razones juntas representan el 50%, es decir, la mitad de los muros del mundo.
Israel es el país que encabeza la lista de los países que más muros han levantado, con un total de 6. Le siguen Marruecos, Irán e India con 3 muros construidos. Los países con 2 muros fronterizos levantados son; Sudáfrica, Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Jordania, Turquía, Turkmenistán, Kazajistán, Hungría y Lituania. “La tendencia global de las políticas en materia de gestión fronteriza muestra que se está construyendo un mundo en el que se refuerza la segregación y la desigualdad. En este mundo amurallado, las mercancías y el capital no encontrarán restricciones, serán las personas las que se verán cada vez más excluidas por razones de clase y origen”, apunta Ainhoa Ruiz Benedicto, co autora del informe e investigadora del Centre Delàs d’Estudis per la Pau.
Sobre los casos paradigmáticos estudiados en el informe, destaca que:
Hasta 4 países de un total de 5 han construido muros en la frontera contra Siria: Israel, Turquía, Jordania e Irak.
Se estima que la India ha levantado más de 6540,7 kilómetros de barreras con los países vecinos, el 43,29% del total de sus fronteras.
Marruecos ha construido un muro de ocupación con el Sahara Occidental considerado «la mayor barrera militar funcional del mundo”, de 2.720 km de longitud.
Además de los muros físicos, se sigue aumentando la militarización de los espacios fronterizos, utilizando el mar o cuerpos de seguridad y tecnologías de vigilancia y control como barreras militarizadas. El informe destaca dos casos:
México ha militarizado de forma destacable su frontera con Guatemala con equipos y financiamiento a través del programa de EEUU “Frontera Sur”.
Australia ha convertido el mar en una barrera con el despliegue de las Fuerzas Armadas y la Fuerza de Fronteras, a lo que suma un sistema de detención fuera de sus fronteras que viola los derechos humanos.
El negocio detrás de la construcción de muros
Finalmente, el informe analiza la industria que se beneficia de la construcción de muros y de la criminalización de las personas que huyen de la pobreza y la violencia. El informe concluye, que la industria de seguridad fronteriza es muy diversa, como muestra la cantidad de empresas implicadas en la construcción de los muros de Israel, con más de 30 empresas del sector de la producción militar, de seguridad, tecnológica y de la construcción.
“Muchos muros y vallas son construidos por empresas de construcción locales o por organismos gubernamentales, como el ejército. Sin embargo, los muros están siempre acompañados por una variedad de sistemas tecnológicos como equipos de monitoreo, detección e identificación, vehículos, aviones y armas, que proporcionan las empresas militares y de seguridad”, explica Mark Akkerman, coautor del informe e investigador de Stop Wapenhandel. Empresas como Airbus, Thales, Leonardo, Lockheed Martin, General Dynamics, Northrop Grumman y L3 Technologies, son las principales empresas contratadas para la construcción de muros -en particular la tecnología que acompaña los muros- en EEUU y los países de la Unión Europea. En los casos concretos estudiados en el informe destacan empresas como Elbit, Indra, Dat-Con, CSRA, Leidos y Raytheon.
“Es sumamente triste que el muro se haya vuelto el símbolo de esta época, tres décadas después de la caída del muro de Berlín. No solamente es una traición a las esperanzas de la gente en 1989, sino también nos encierra en una fortaleza sin salida y sin humanidad. Todas las investigaciones nos dicen que podemos esperar más migración en las próximas décadas. Por lo tanto, es de profunda importancia buscar otras formas dignas y humanas de responder a las necesidades de las personas que son forzados a huir de sus hogares por razones de pobreza, violencia y cambios climáticos”, alerta Nick Buxton, co-editor del informe e investigador del TNI.
* Es importante anotar que la mayor parte del muro entre México y los Estados Unidos fue construido durante las administraciones de George Bush y Barack Obama, como se apunta en el informe Más que un Muro (2019) por TNI.
Notas para editores
El informe Mundo amurallado, hacia el Apartheid Global está disponible para consulta y descarga aquí.
La infografía Mundo amurallado, hacia el Apartheid Global también está disponible para descarga en alta definición aquí.
El informe es la cuarta edición de una serie sobre muros, liderada por el Centre Delàs d’Estudis per la Pau en colaboración con TNI y Stop Wapenhandel. El primer informe salió en Noviembre 2018, Levantando Muros, y destacó los 1000 de kilómetros de muros en Europa, el segundo Business of Building Walls (noviembre 2019) destacó las empresas involucradas en la construcción de muros en Europa y la tercera edición Custodiar la fortaleza (noviembre 2019) analizó el papel de Frontex en la militarización de fronteras.
Contactos para entrevistas:
Maria Vazquez Galobart (Centre Delàs d’Estudis per la Pau) (Central Europe Time): mvazquez@centredelas.org – +34 633 561 498 – +34 93 441 19 47
Niamh Ni Bhriain (Transnational Institute TNI) (Central Europe Time): n.nibhriain@tni.org – +31 20 6626608
Nick Buxton (Transnational Institute TNI) (Pacific Time): nick@tni.org – +1 530 902 3772
El filósofo y pedagogo se muestra «cabreado» con la ‘Ley Celaá’, diagnostica un «síndrome de inmunodeficiencia social» a nuestra ciudadanía y no cree que vayamos a salir mejores de la pandemia
Filósofo, escritor, pedagogo y humanista son solo cuatro de las palabras que definen a José Antonio Marina. El toledano es una de las voces más acreditadas del pensamiento en nuestro país, dedicando su vida a investigar la inteligencia y el poder de la educación.
A sus 81 años, el filósofo sigue más activo que nunca y este jueves participará en el Encuentro de Centros de Enseñanza que organiza ESIC, como conferenciante de Thinking Heads.
Marina se muestra “cabreado” con la ‘Ley Celaá’, diagnostica un “síndrome de inmunodeficiencia social” a nuestra ciudadanía y no cree que vayamos a salir mejores de la pandemia. En El Confidencial charlamos con el pedagogo sobre el miedo, las falsas promesas de los políticos, la nueva ley de educación, el futuro de la enseñanza, los efectos negativos del covid-19 en el aprendizaje y el efecto de la pandemia en el desarrollo social de los más pequeños.
PREGUNTA. Decían que de esta íbamos a salir mejores y valorando las pequeñas cosas que teníamos, pero varios meses después del comienzo de la pandemia la crispación y el hartazgo se han adueñado de la sociedad. ¿Cómo cree usted que saldremos de ésta?
RESPUESTA. Igual que hemos entrado, las sociedades cambian con mucha lentitud. Lo que va a salir es una sociedad económicamente empobrecida y deprimida, algo que espero que dure poco.
Siempre he sido muy escéptico sobre la idea de que la pandemia nos iba a hacer mejores personas y valorar más las cosas que antes no nos parecían importantes.
P. Mucha gente lleva sintiendo todos estos meses vulnerabilidad y miedo. ¿Puede tener algo bueno este miedo?
R. Hay gente que tiene muchísimo miedo, no solo de la enfermedad, también al futuro económico, que está en el aire.
Cuando uno se acostumbra demasiado a ciertos miedos se relajan los sistemas de protección
El gran problema es que cuando uno se acostumbra demasiado a ciertos miedos se relajan los sistemas de protección, algo que está pasando con conductas como la falta de preocupación respecto al peligro de la pandemia. Mantener una postura equilibrada, ni ser temerario ni hipocondríaco, es clave. Debemos hacer un esfuerzo para darnos cuenta de los peligros reales, ni minusvalorados ni obsesionarnos con ellos.
P. La llamada al civismo y la responsabilidad individual ha sido una constante en los últimos meses, pero en algunos casos ha fracasado: botellones, gente sin mascarilla por la calle, sin respetar la distancia social en bares… ¿podríamos decir que ha fallado la educación social que recibimos?
R. Sí, ha fallado. El problema es que no tenemos una educación cívica muy arraigada como, por ejemplo, la que hay en los países del norte de europa que tienen una formación ciudadana mucho más estable que la nuestra.
Nosotros no hemos cuidado la educación cívica por una razón, durante muchos años hemos insistido en que la moral cívica era una bobada, que la moral o era religiosa o no había moral. Cuando la religión pierde vigencia nos quedamos en una situación de anomia.
Foto de Archivo. (Enrique Villarino)
Tenemos que fomentar los hábitos ciudadanos. Se intentó hacer con la asignatura de Educación para la Ciudadanía, pero el debate sobre esta materia fue sumamente torpe, sectario y absurdo. Daba la sensación de que estábamos muy poco maduros para conservar una ética social.
Llevo mucho tiempo diagnosticando una enfermedad social al que he llamado ‘síndrome de inmunodeficiencia social’. La inmunodeficiencia fisiología hace que un organismo no produzca anticuerpos para defenderse de las infecciones, pues con la sociedad española sucede igual, tampoco produce anticuerpos sociales para defenderse de las enfermedades sociales como la corrupción de alta o baja intensidad. No algo delictivo como tal, sino de la gente que no cumple bien sus deberes, de una especie de dejadez y descuido; y sobre todo que soportamos a mucho sinvergüenza. Todas estas cosas producen una sociedad que tiene muy pocos sistemas de defensa.
P. Aunque en aquel momento el debate sobre Educación para la Ciudadanía fuese “torpe, sectario y absurdo”, ¿considera que ahora estamos suficientemente maduros como sociedad para formular nuevos planteamientos educativos sobre educación cívica?
R. Sin duda alguna. Pero no de una manera tan precipitada como se está haciendo con la nueva ley de educación, que no se ha hablado con nadie, por lo tanto va a tener una vigencia muy corta como el resto de leyes educativas.
Hemos vuelto otra vez a pensar que todo Gobierno tiene que hacer su ley de educación, y a la vista está que nunca ha servido para nada. Todos los gobiernos han caído en la ingenuidad de pensar de que si se cambia una ley, se cambiaba la educación y eso no es verdad. La educación se cambia cuando cambia lo que sucede dentro de las aulas y una ley muchas veces ni llega a las aulas. Hay que acercarse a las aulas, formar a los docentes, a los equipos directivos, estar en contacto con los padres y formar un ambiente de apoyo a la escuela, cosas que no se hacen por ley.
El efecto escuela en el éxito o fracaso no llega al 40%. El éxito viene de la procedencia económica y social de los alumnos. Tenemos que ayudar a las familias, porque las escuelas no lo pueden hacer todo. Y eso no se consigue con una ley, sino con un trabajo mejor organizado de movilización de los profesores y de la sociedad; pero sobre todo no perdernos en debates del siglo XIX y que son los que han estado impidiendo siempre que se pueda hacer un pacto educativo.
Otra vez estamos debatiendo si la educación debe ser concertada o no concertada, si la religión debería estar en la escuela, si tenemos que tener un currículo igual en toda la nación. Esto son cosas que las naciones avanzadas lo tienen ya superado y nosotros estamos todavía pataleando en el mismo pantano ideológico.
P. ¿Qué otros fallos tiene la ‘Ley Celaá’?
R. Principalmente el que ya hemos hablado, como no se ha acordado con nadie, no va a tener recorrido. Cuando cambie el Gobierno, cambiará la ley otra vez.
Durante mucho tiempo he trabajado por un pacto educativo, pero ahora no es el momento del pacto educativo. Ahora tenemos que ir mucho más allá, tenemos que hacer un pacto por una sociedad del aprendizaje en la que todos los agentes sociales se den cuenta que, o todos nos ponemos a aprender y no solo en la escuela, o toda España se va a quedar muy atrasada.
Se está poniendo de manifiesto que estamos sometidos a la ley universal del aprendizaje, que dice que toda persona, institución o empresa para sobrevivir necesita aprender, al menos, a la misma velocidad a la que cambia el entorno; y si quiere progresar debe ir a más velocidad. Esto tienen que hacerlo empresas, políticos y las administraciones públicas porque el mundo cambia con mucha rapidez, algo que estamos viviendo especialmente ahora con la pandemia.
Ahora, únicamente en el terreno escolar necesitamos organizar los currículos de otra manera, introducir las nuevas tecnologías en los procesos de aprendizaje, saber cómo se puede organizar lo que el alumno tiene que aprender y lo que puede encontrar en un ordenador.
Tenemos que hacer un aprendizaje rápido de lo que está funcionando en otros países. Todos los países están en estado de emergencia educativa y tenemos que ver quién lo ha hecho bien, quién lo está haciendo mejor y no quedarnos ahora en enseñanza concertada o pública. Debemos observar las buenas escuelas gestionadas por un sistema público o privado, pero que estén dentro de la enseñanza pública, que sigan las indicaciones de una buena política educativa donde seguimos teniendo mucho fracaso escolar.
P. Dicen que los meses de telecolegio y las clases anómalas que se están viviendo ahora mismo en las escuelas están provocando un nivel de asimilación de conocimientos menor. ¿Cómo atacamos esas faltas de conocimiento en el futuro?
R. La pandemia ha traído consigo efectos negativos en los conocimientos adquiridos por los chicos, pero se pueden recuperar con mucha facilidad. Lo que me preocupa realmente es que se han perdido los hábitos de estudio, de trabajo, de comunicación y de sociabilidad, que son prácticas difíciles de recuperar.
Desde junio venimos alertando a las autoridades de la necesidad de diseñar de manera distinta este curso 2020/2021 porque veníamos de tres meses de confinamientos. Lo primero que teníamos que hacer en este primer trimestre del curso era ver cuál era la situación de nuestros alumnos, porque había muchos que se nos han perdido y no sabemos donde están; por eso el primer trimestre debería haber sido de recuperación para que cada uno pudiera recuperar lo perdido. Esto no se hizo y los alumnos cuya familia no valorarse el aprendizaje, sin hábitos de trabajo en casa, ni los medios tecnológicos necesarios o un espacio en casa donde trabajar telemáticamente, y que además están en colegios que no han trabajado el colegio telemático bien, esos sí que van a tener realmente unos prejuicios muy serios.
En estos meses hemos tenido que mandar alimentos a algunas familias de nuestros alumnos
Por ejemplo, pertenezco a Trilema, una fundación que gestiona seis colegios. En estos meses no solo nos hemos tenido que encargar de la adaptación, en algunos casos también hemos tenido que mandar alimentos a las familias de nuestros alumnos. Asique imagínate hasta qué punto las dificultades económicas están influyendo en el resultado de nuestros alumnos.
En este momento, con la que está cayendo, que el Ministerio se dedique a hacer una ley de educación… es que están en la luna. Ahora tendrían que estar mañana, tarde y noche yendo a las escuelas, viendo lo que se está haciendo en las escuelas, ayudando a los profesores, a los padres, colaborando con el resto de administraciones públicas y haciendo que los servicios de bienestar social estén coordinados con las escuelas. Y en lugar de estar haciendo todo esto lo dejan y se van a lo fácil que es ‘vamos a hacer una ley de educación’, como comprenderás yo estoy muy cabreado con esto.
P. La enseñanza se ha adaptado a toda prisa con la escuela telemática, clases semipresenciales… ¿Cuál cree que es el futuro de la educación?
R. Acabo de publicar un libro que es el resultado de un programa de investigación que se llama ‘El proyecto centauro’. Los niños que están en las escuelas van a tener la experiencia de un cambio realmente brutal en ciertas cosas, sobre todo, por el desembarco de un sistema potentísimo de inteligencia artificial que nos van a obligar a cambiar una parte importante del desarrollo de la inteligencia de nuestros alumnos. Van a estar trabajando con una tecnología muy sofisticada, donde lo que se va a defender no es lo que se sabe, porque eso va a estar con un acceso muy fácil, sino lo que comprenden.
Fotografía de archivo. (Héctor G. Barnés)
Toda la escuela tiene que estar muy centrada en formar a personas que sean capaces de comprender toda la información que tiene alrededor y de tomar decisiones; y ese es un modo distinto de educar la inteligencia. Lo que tenemos que prever es cómo se puede llevar a los currículos educativos.
El 60% de los puestos en los que van a trabajar los alumnos que ya están aquí no se han inventados, pues las herramientas que van a utilizar no se han inventado, ni los conceptos, ni cuáles van a ser sus problemas. La educación va a ir por delante y tendremos que enseñar a los alumnos una serie de cosas muy bien diseñadas para que tengan capacidad de aprender con rapidez, capacidad de aprender y que tengan fuerza de carácter para tomar decisiones en un mundo en que mucha gente va a querer tomar decisiones por ellas. Ese es un reto de educación que no se está tomando enserio.
En este momento la investigación más puntera sobre educación no la hacen las universidades, ni los sistemas educativos, lo están haciendo las grandes tecnológicas. Están investigando muchísimo porque quieren ser los grandes educadores del universo, pero no porque haya una conspiración, es que es un gran negocio.
Por ejemplo Microsoft está trabajando en los asistentes personalizados automáticos, vamos que los alumnos van a tener un profesor que va a ir aprendiendo con ellos. Cuando eso empiece a llegar a las escuelas no vamos a tener más remedio que comprarlo y da la sensación de que nadie se está tomando enserio el asunto.
La educación se debería elegir desde el mundo educativo, no el empresarial y eso lo estamos dejando a parte. Y no nos tomamos en serio el asunto, el problema que tenemos es que a nadie le interesa la educación. En las encuestas del CIS no aparece como prioritario para la ciudadanía la educación y a los políticos tampoco les interesa.
P. ¿Perjudicará al desarrollo social de los más pequeños esta forma de socializar con menos contacto físico o la relación con menos niños?
R. Eso puede depender de lo que dure esto. Si se prolonga es posible que sí, en ese caso, deberíamos pensar cómo enfrentar este problema que se puede presentar; y ahí tiene que entrar la cooperación entre las familias y la escuela.
Fotografía de archivo. (EFE / Marcial Guillén)
Hace 10 años lancé la Universidad de Padres para llamar la atención de lo importante que es que la comunicación entre escuela y familia sea más intensa, sobre todo en determinadas edades. Las edades de los estudiantes de Infantil, Primaria y el primer curso de Secundaria son fundamentales para resolver los problemas de sociabilidad y los emocionales. En estas edades se están configurando los hábitos del miedo, la timidez, la agresividad, la tenacidad y la relación con los demás, que se van configurando para bien o para mal dentro de los primeros años de la escuela. Haber resuelto algunos problemas antes de pasar a Secundaria como la timidez, la agresividad o los miedos es muy importante.
En la pandemia, por esta situación de aislamiento, estos problemas se están agravando y debemos tenerlo previsto e intentar hacer planes en el campo educativo al respecto.
P. La generación ‘millennial’ lo ha tenido todo, han viajado cuando han querido, han salido de fiesta como han querido… Pero los niños de la generación actual viven bajo un ‘régimen’ en el que hay que respetar muchas normas, ¿será una generación más disciplinada?
R. No lo creo, porque son hábitos muy concretos que solo vivirán en una parte concreta de la vida. El auténtico problema de las generaciones jóvenes no viene por ahí, viene por la relación con las redes sociales, ese es el problema serio que tenemos por varias razones.
Primero, el interés por las redes sociales está dando demasiado interés al yo público de los chicos. Ahora lo importante es estar en las redes, tener muchos ‘likes’ y hay mucha influencia de la estructura de la personalidad, que a mi juicio no es buena. Las redes sociales están tomando demasiada preponderancia dentro del comportamiento individual.
Estamos creando una especie de servidumbre de la red que limita muchísimo la capacidad de toma de decisiones y de libertad de nuestros chicos
En segundo lugar, las formas de contacto, con mensajes muy cortos, están endureciendo y simplificando la comunicación. En mensajes muy cortos puedes decir muy poco, insultos, consignas o chistes, pero no puedes decir argumentos. Asimismo tener como contacto una pantalla, que te puedes salir como quieras, sin tener un punto de cortesía, hace que las relaciones estén muy brutalizadas.
En ‘El proyecto centauro’ una de las cosas importantes que hacemos es llamar la atención sobre las redes sociales. Estamos creando una especie de servidumbre de la red que limita muchísimo la capacidad de toma de decisiones y de libertad de nuestros chicos, ahí es donde está el problema. Tenemos que fortalecer la personalidad de nuestros alumnos para que no quede difuminada su influencia por las redes.
P. Los españoles estamos acostumbrados a las falsas promesas de los políticos, una de las últimas que hemos escuchado es que la vacuna del covid-19 llegaría en Navidad. ¿Pueden afectar especialmente las mentiras a la sociedad en esta época?
R. Un problema muy serio, que no es solo de España, es la absoluta falta de confianza de la ciudadanía en los políticos y eso es gravísimo. Yo creo que los políticos se deberían tomar en serio que tiene que recuperar la credibilidad, porque sino hay un desfase entre los políticos que van por un lado y los ciudadanos que van por otro.
La sociedad actualmente está completamente desconectada, en parte, afortunadamente. Por ejemplo, la agresividad que hay en el Parlamento es completamente política, los ciudadanos somos más tranquilos, pero si esa gresca continua en el Congreso acabará contagiandonos.
Hay que hacer una llamada de responsabilidad a los políticos para que no se comporten así. El Parlamento se hizo para que se puedan pelear los argumentos y no tengan que pelear las personas. Ahora da la impresión de que es continuamente una pelea personal con insultos, descalificaciones y falta de clase.
Que entre las tres primeras preocupaciones de los españoles estén los políticos es una cosa detestable, deberían hacérselo mirar
El hecho de que entre las tres primeras preocupaciones de los españoles estén los políticos es una cosa detestable, que demuestra que deberían hacérselo mirar. Los políticos están para solucionar problemas, no para convertirse en un problema. La clase política está defraudando a la ciudadanía y la ciudadanía no se fía de ella.
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