Page 1541 of 6145
1 1.539 1.540 1.541 1.542 1.543 6.145

UNICEF: 9 niños son asesinados o mutilados diariamente en Afganistán

Redacción: TeleSUR

El documento de Unicef detalla que, entre 2009 y 2018, casi 6.500 niños fallecieron y otros 15.000 fueron lesionados, convirtiendo a este país en «la zona de guerra más letal del mundo».

Un reciente informe publicado este martes por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) reveló que al menos nueve niños son asesinados o mutilados diariamente en Afganistán.

Según el texto, entre enero y septiembre de 2019 hubo un aumento del 11 por ciento en muertes y mutilaciones infantiles, con respecto al mismo período en 2018, ante el incremento de ataques suicidas con bombas y enfrentamientos.

La directora ejecutiva de Unicef, Henrietta Fore, aseveró que este año «ha sido particularmente mortal para los niños. Ellos, sus familias y comunidades sufren las terribles consecuencias del conflicto todos los días».

Afganistán fue la zona de guerra más letal del mundo en 2018.

Desde 2009, casi 6500 niños han muerto y 15.000 han resultado heridos, denuncia @UNICEFhttps://news.un.org/es/story/2019/12/1466741 

Una niña de doce años junto a su hermanita bebé afuera de un campamento de desplazados internos en Afganistán

Nueve niños son asesinados o mutilados a diario en Afganistán

Afganistán fue la zona de guerra más letal del mundo en 2018. Desde 2009, casi 6500 niños han muerto y 15.000 han resultado heridos. UNICEF pide un mayor compromiso de las partes del conflicto. news.un.org

La funcionaria destacó que estos niños afectados «están desesperados por crecer, ir a la escuela, aprender habilidades y construir un futuro propio. Podemos y debemos hacer mucho más para reforzar su extraordinario coraje y resistencia».

Asimismo, el documento detalla que, entre 2009 y 2018, casi 6.500 niños fallecieron y otros 15.000 fueron lesionados, convirtiendo a este país en «la zona de guerra más letal del mundo en 2018».

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) los constantes enfrentamientos entre grupos a favor y en contra del Gobierno han generado que, el impacto directo de las acciones de violencia, afecten la vida de los niños y niñas de esa nación.

Otras cifras preocupantes sobre Afganistán

A través de su portal web, la ONU reveló otras cifras importantes que revelan la realidad que viven actualmente los niños y niñas de Afganistán.

Entre ellas, el organismo multinacional indicó que 3,8 millones de niños necesitan ayuda humanitaria; 3,7 millones están en edad escolar, pero no recibern educación; 600.000 menores de cinco años presentan desnutrición grave. Además, el 30 por ciento de los niños trabaja.

Fuente: https://www.telesurtv.net/news/unicef-ninos-mutilados-asesinados-diario-afganistan-20191217-0033.html

Comparte este contenido:

Islandia es el país más cercano en alcanzar la igualdad de género

Redacción: La Hora Digital

Islandia vuelve a liderar el primer puesto como país que más cerca está de alcanzar la igualdad de género. Según el último índice de brecha de género global del Foro Económico Mundial, Islandia se mantiene arriba y lo lleva siendo durante 11 años consecutivos. La nación nórdica con una población de poco más de 360,000 ha cerrado casi el 88% de su brecha de género y a su vez ha aumentado si liderazgo frente a Noruega que ostenta el segundo puesto.

A un siglo de distancia

Las últimas cifras indican una dirección positiva general. La brecha global de género, que se mide en cuatro áreas clave o subíndices: salud, educación, trabajo y política, se ha reducido ligeramente al 68,6%. La brecha promedio que queda por cerrar ahora es del 31,4%, en comparación con el 32% del año pasado.

No obstante, todavía hay una espera insoportablemente larga para la igualdad de género: se necesitarán 99,5 años para lograr la plena paridad entre hombres y mujeres al ritmo actual de cambio.

Los mejores en el índice

La mayoría de los países avanzó hacia la paridad en los últimos 12 meses, algunos avanzando más rápido que otros. Los 16 países que conforman el 10% superior del índice registraron una mejora de más del 3,3% interanual.

Desde que comenzó el informe en 2006, los países nórdicos con frecuencia han monopolizado los primeros lugares en el ranking, y 2020 no es una excepción. Justo debajo de Noruega, en segundo lugar, se encuentran Finlandia y Suecia. En quinto lugar está Nicaragua, seguida de Nueva Zelanda, Irlanda, España, Ruanda y Alemania.

Los países que mejoraron más son Albania, Etiopía, Malí, México y España. Estados Unidos ocupa el puesto 53 este año, una caída de dos lugares. La segunda economía más grande del mundo, China, ha bajado de tres a 106.

En cuanto a los datos por región, Europa occidental ha hecho el mayor progreso en el cierre de la brecha de género, seguido por América del Norte, América Latina y el Caribe, Europa del Este y Asia Central, África Subsahariana, Asia del Sur y Oriente Medio y Norte África.

Progreso en política

85 de los 153 países cubiertos en la última edición nunca han tenido una jefa de gobierno. Quizás no sea coincidencia que cinco de los 10 países con mayor igualdad de género tengan mujeres a cargo. La mejora general de este año fue principalmente el resultado del progreso en la política, a medida que aumentó el número de mujeres en los parlamentos de todo el mundo. Aun así, solo el 24.7% de la brecha en el subíndice de Empoderamiento Político se ha cerrado hasta ahora.

También hubo ganancias marginales en Logro Educativo y Salud y Supervivencia, los cuales se están acercando a la paridad en 96.1% y 95.7%, respectivamente. Sin embargo, la brecha de Participación Económica y Oportunidad se agrando ligeramente, lo que significa que ahora tomará aún más tiempo para cerrar, 257 años, en comparación con la estimación anterior de 202 años.

Fuente: https://lahoradigital.com/noticia/24173/igualdad/islandia-es-el-pais-mas-cercano-en-alcanzar-la-igualdad-de-genero.html

Comparte este contenido:

Desde Inglaterra, Richard Gerver: «Se debe dejar el sistema educativo fuera del control de los políticos»

Redacción: ABC

El experto en innovación educativa desgrana su oposición a los deberes tradicionales porque los jóvenes realizan en casa los mismos ejercicios que en el colegio.

Richard Gerver (Londres, 1969) fue considerado en 2005 el mejor director de escuela de Inglaterra después de reducir en dos años el fracaso escolar en su centro gracias a su visión renovadora del modelo educativo. Sus ideas sobre la educación del siglo XXI, en el que hay que estar preparados para innovar y construir tu propio futuro, le han llevado a dar conferencias por todo el mundo. Fue además asesor de política educativa del Gobierno de Tony Blair. La semana anterior pasó por Madrid para participar en la «III Jornada de Empleabilidad», organizada por la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc) para presentar su último libro «La educación, un manifiesto para el cambio».

¿Es más difícil educar a las nuevas generaciones?

No, lo que es más difícil es educarlas con el método antiguo.

¿Las necesidades de los alumnos han cambiado?

Han evolucionado, como los humanos. Y el mundo está más conectado a nivel global. Los niños y los jóvenes ven ahora el mundo desde otro punto de vista. No solo nuestros hijos han cambiado sino que también lo ha hecho la sociedad y debemos reflexionar sobre esos cambios.

Los profesores cuentan ahora con más herramientas. ¿Cómo encontrar el balance entre libros y tecnología?

La educación es el método para evolucionar y para ello necesitas estar al nivel más alto. Hay que pensar cómo usar de la mejor manera tanto los libros como la tecnología para apoyar el desarrollo humano.

¿Cree que los colegios e institutos están cambiando?

Sí, algunos están innovando. He visto casos en España, Latinoamérica, Asia… en todo el mundo se están haciendo cosas importantes. Pero el problema está en los políticos. Ellos son quienes deben dar oportunidad a los colegios de cambiar, darles libertad. La educación debe ser más eficiente.

¿Los políticos quieren realmente cambiar el sistema educativo?

Creo que la mayoría de los políticos quiere lo mejor para los niños pero no saben lo que es mejor para ellos. Y los gobiernos cambian cada pocos años, por lo que no hay continuidad. Los políticos piensan en números que les permitan ganar votos y en materia de educación el número se lo dan los aprobados o los suspensos. Pero se debería dejar el sistema educativo fuera del control de los políticos. Es lo que ocurre en Finlandia desde hace 20 años y sigue siendo el sistema con más éxito. Hay que encontrar un modelo en el que las escuelas sean capaces de desarrollar las cualidades que las empresas buscan en los empleados.

«Durante la crisis España vivió la experiencia de no preparar bien a los jóvenes»

¿Los alumnos tienen demasiados exámenes?

El problema está cuando el examen es el único foco en el que se centra la educación.

Los deberes, otro viejo debate…

No estoy a favor de los deberes tradicionales porque los chicos hacen en casa los mismos ejercicios que ya hicieron en el colegio. ¿Y los adultos? Cuando llegamos del trabajo podemos abrir una botella de vino, leer un libro… Solo queremos desconectar. Los niños deben explorar e investigar en casa, tener tiempo para ir a dar una vuelta, hacer deporte, dedicarse a la música, al arte…

¿Cuál es ahora el rol del profesor?

No ha cambiado, aún es el mismo. Mi profesor, con respeto y amor, me enseñó a entender quién era, cómo superar mis complejos… Los profesores deben tener la habilidad de enseñar a los niños a tomar riesgos, a equivocarse…

¿En qué consiste educar bien?

En preparar a nuestros hijos para las oportunidades del futuro. Que sean capaces de tener un trabajo que les guste, que se sepan relacionar, que no crean en utopías. Hay que dejarles vivir su vida y prepararles para afrontar sus retos.

España cuenta con un alto nivel de paro juvenil. ¿Urge cambiar el sistema educativo?

Durante la crisis España vivió la experiencia de no preparar bien a los jóvenes. Creo que al tener tanto peso el sector de la construcción muchos jóvenes buscaban esa única salida profesional. La lección que debería sacar el país es que no se debe apostar en una única dirección. Hay que preparar mejor a los jóvenes y sobre todo estar listos para cambiar rápidamente.

Presenta un nuevo libro sobre educación…

Sí, esta vez he escrito todo lo que he aprendido sobre educación fuera de la educación. En la industria, negocios, nuevas tecnologías… Hay cosas en común en todas estas áreas y existe un mensaje común para preparar a la gente que quiere ser líder.

Fuente: https://www.abc.es/economia/abci-richard-gerver-debe-dejar-sistema-educativo-fuera-control-politicos-201912170158_noticia.html

 

Comparte este contenido:

Ofrece OCDE contexto educativo sobre México

Redacción: El Siglo de Torreón

Puntos que destacan, aumento de matrícula y mayor acceso de mujeres a educación superior.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) realizó un trabajo de investigación sobre la educación superior en México durante aproximadamente dos años. Los resultados de dicho estudio los dio a conocer Paulo Santiago, jefe de la División de Asesoramiento e Implementación de Políticas (PAI) en la Dirección de Educación y Habilidades de la OCDE, durante el marco del 6° Congreso Internacional de Innovación Educativa (CIIE) 2019.

La investigación tuvo como objetivo poder asesorar al Gobierno Mexicano en el desarrollo de sus políticas educativas. Sobre el contexto de la educación en México, comentó que a través de la realización de la prueba del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés), la cual evalúa a alumnos de 15 años en más de 80 países, se reflejó que los estudiantes mexicanos no están bien posicionados frente al panorama mundial.

“México, dentro de los países de América Latina está bastante bien ubicado pero dentro del contexto mundial se tiene cierta debilidad en términos de comprensión lectora”, explicó Santiago.

De la misma manera, el resultado que arrojó el Programa para la Evaluación Internacional de las Competencias de Adultos (PIAAC por sus siglas en inglés), enfocado en personas de 16 a 65 años inmersas en el mercado laboral, fue que el 60% del sector de trabajadores del país obtuvieron un nivel bajo en pruebas de lectura y aritmética en comparación con los países dentro dicha investigación.

El aspecto sobre la situación de la educación superior arrojó datos interesantes. “La matrícula ha crecido mucho, entre 2000 y 2017 prácticamente ha doblado la matrícula en México. Es un logro significativo y se puede ver en el logro de las diferentes generaciones”, mencionó el jefe de la PAI. Las nuevas generaciones, entre 25 y 34 años, incrementaron la terminación de estudios de nivel superior y la población con un título terciario en el país se ha expandido en la última década. Sin embargo, es un progreso lento en comparación con otros países de América Latina, como lo aseveró el conferencista.

“Otro logro importante es el hecho que México ha alcanzado la equidad de género en la población con un título de educación superior. Cuando miramos dos generaciones, la generación 55 a 64 y la generación 25 a 34, vemos que hay una gran evolución en términos de grado académico entre las mujeres. Ahora para la generación más joven, el número de mujeres con un título de educación superior ya es mayor”.

Asimismo, rectificó que no se ha avanzado en la última década en el aumento de calificaciones terciarias avanzadas en la población por lo que pocos estudiantes toman programas de estudios de maestría o doctorado.

“Todavía vale la pena tener un título de educación superior, hay muchas ventajas comparadas con el hecho que no se tenga”. Aunque, en el país, las tasas de desempleados con ya un título de educación superior son más altas que el promedio.

El que México sea el país con la población más joven dentro de la OCDE, la cual pondera entre los 0 y 24 años, es un factor determinante para también se encuentre dentro de los niveles más altos de desigualdad de ingresos. Aun así, los estudiantes mexicanos tienen fuertes ambiciones en alcanzar educación superior, es decir, poder ingresar a la universidad.

Fuente: https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1653976.ofrece-ocde-contexto-educativo-sobre-mexico.html
Comparte este contenido:

A dos meses del estallido social en Chile, ciudadanos siguen en pie de lucha

Redacción: La República

A pesar de que las marchas contra el presidente Sebastián Piñera no son tan masivas e intensas como hace unas semanas, miles de ciudadanos siguen en las calles exigiendo una mejor calidad de vida y una reforma constitucional que priorice la salud y sistema de pensiones.

La crisis social en Chile estalló hace dos meses y desde entonces, mantiene al gobierno de Sebastián Piñera contra las cuerdas, pese a que en los últimos días no se han reportado enfrentamientos de gran magnitud como en el principio.

Desde el 18 de octubre, en que el mandatario ordenó el incremento del alza de pasajes en el Metro de Santiago, miles de ciudadanos tomaron las calles en diversos puntos del país para exigir una mejora en la calidad de vida.

El rechazo al sistema económico neoliberal instalado por el presidente Piñera es el punto álgido de su agenda, sumado al descontento por el sistema de pensiones que afecta a los adultos mayores, la salud y educación pública, informa El Espectador.

Población insatisfecha por las soluciones de Piñera ante la crisis

“El Gobierno sigue sin entender lo que demandan los manifestantes, nos da bonos y migajas para amortiguar las protestas”, contó a EFE la universitaria Francisca Videla, de 21 años.

Y es que, pese a las medidas tomadas por Sebastián Piñera y la reducción de los enfrentamientos en las calles, la población sigue inconforme con el panorama de su país.

“Es natural que después de dos meses, con las vacaciones de Navidad y las altas temperaturas del verano las marchas bajen de intensidad, pero eso no significa que se haya vuelto a la supuesta normalidad de antes del 18 de octubre”, añade el sociólogo Octavio Avendaño.

Plebiscito en Chile para nueva Constitución

Cabe resaltar que Chile se encamina a una nueva Constitución Política, debido a la presión social. Es por ello que los diputados aprobaron el proyecto para la reformarla, con un plebiscito que se realizará el 26 de abril del 2020.

El domingo 15, poco más de 2 millones de personas de 225 comunas participaron de un plebiscito ciudadano no vinculante, el cual dejó como resultado que el 92.4% quiere una nueva Carta Magna en donde se priorice la reforma de pensiones, salud y educación.

Derechos humanos vulnerados

Al menos 24 personas murieron tras las protestas en Chile y miles quedaron heridas, lo que llamó la atención de organismos internacionales ante la violación de derechos humanos.

Sebastián Piñera, cuya aprobación cayó al 13%, reconoció que las fuerzas del orden cometieron abusos puntuales, pero negó que aborden con férrea agresividad a todos los manifestantes.

“Las señales que ha mandado el presidente parecen una provocación más que una solución. Hasta que no se solucione la crisis de derechos humanos, va a haber agitación en la calle”, concluye la investigadora Sofía Donoso.

 

Fuente: https://larepublica.pe/mundo/2019/12/19/crisis-social-en-chile-2019-situacion-del-pais-tras-dos-meses-protestas-contra-sebastian-pinera-fotos/

Comparte este contenido:

Libro: «El Principito» de Saint-Exupéry

El Principito

La lectura abre las ventanas de la imaginación y la creatividad: Hoy les traemos este clásicos de Navidad para toda la familia.

Narra este cuento la aventura de un piloto que se encuentra accidentado con su avión en el Desierto del Sahara. Allí tiene un maravilloso encuentro con El Principito que viene de otro planeta. Juntos emprenden diálogo y aventuras en medio de planteamientos y puntos de vista de mucha profundidad.

Su lectura atrapará la atención de grandes y chicos.

Accede al libro completo aquí: https://freeditorial.com/es/books/el-principito/related-books

 

Autor: Saint-Exupéry

Comparte este contenido:

Entrevista: “Es un problema que el feminismo parezca una suma de individualidades”

“Es un problema que el feminismo parezca una suma de individualidades”

Entrevista a Justa Montero

Lleva cuatro décadas dedicada a la militancia feminista. Cuarenta años volcada en impulsar procesos de organización de mujeres. Se dice pronto. Y Justa Montero mantiene intacto su compromiso y su entusiasmo. Cofundadora de la Asamblea Feminista de Madrid, integrante de la Coordinadora Estatal de Organizaciones Feministas y de la Comisión Feminista 8M, la entrevistamos en el aniversario de las jornadas estatales de Granada de 1979 y de 2009, y resacosas de las jornadas de Euskal Herria celebradas en Durango.

Tenía 24 años y estudiaba Ciencias Económicas en la Universidad Complutense de Madrid cuando participó en las II Jornadas Estatales Feministas que tuvieron lugar en Granada en 1979. Cuarenta años después, Justa Montero (Barcelona, 1955) habla del feminismo de la Transición con la misma pasión con la que habla de las huelgas de los últimos dos años. Sin nostalgia, sin pensar que esos tiempos fueron mejores, porque se reconoce en las jóvenes que ahora toman el relevo, y comparte con ellas las asambleas en las que carga sus pilas inagotables. Podría ser una vaca sagrada o una santona feminista, como dice ella, pero se desmarca de esa lucha de poder generacional que observa a su alrededor. Porque entiende que “las mujeres jóvenes no se incorporan para dar color, sino que incorporan unas prácticas vitales y políticas diferentes” de las que ella aprende. “Qué te voy a decir a ti, que acabáis de tener unas jornadas extraordinarias en Euskal Herria”. Hablar con Justa es casi terapéutico por su actitud serena, optimista, constructiva. Y eso no le resta un ápice de radicalidad.

Le pregunto cómo llegó a Granada y desgrana su plurimilitancia de entonces. Acababa de montar en su facultad un grupo de la asociación de mujeres que ya estaba implantada en Medicina, Políticas o Periodismo. Se disponía también a participar en la creación de un centro de mujeres en la zona este de Madrid. Era un momento de eclosión de ese tipo de centros dedicados a difundir la propuesta feminista y a dar asistencia en materia de derechos sexuales y reproductivos con apoyo de ginecólogas feministas. “Facilitábamos anticonceptivos a las mujeres, que entonces eran ilegales, y también direcciones para acudir a abortar fuera del Estado español”, rememora.

También participaba en el movimiento estudiantil y en la Liga Comunista Revolucionaria, una organización de izquierda radical que contaba con una comisión de mujeres. El debate sobre la doble militancia fue el que más enfrentó a las participantes de esas jornadas de 1979, junto con la discusión entre feministas de la igualdad y de la diferencia. Ella era pues una doble militante y siguió siéndolo un tiempo, convencida de la importancia de que el feminismo atraviese todas las organizaciones sociales y políticas. Treinta años después, se volcó en la organización de las IV Jornadas Estatales Feministas que se volvieron a celebrar en Granada, las últimas que ha organizado la Coordinadora hasta ahora y, tal vez, para siempre. “Ahora sería dificilísimo por la extensión del feminismo. Y si se organizasen, tendrán que surgir desde otros espacios, lideradas por gente más joven con otras prácticas…”, apunta.

Resulta paradójico: “A la gente le parece imposible que organizásemos jornadas juntando a dos mil mujeres ¡sin tener móvil ni Internet!”, pero la popularización del feminismo en el que las redes han tenido mucho que ver hace impensable poder gestionar un encuentro estatal. Entre otras cosas, porque las redes amplifican los debates, pero también las broncas más agrias, los conflictos que han estado ahí, con distintas formas, desde 1979.

Montero subraya el trabajo invisible y de largo recorrido que implica organizar unas jornadas, ese que no conocen quienes critican por Twitter la composición de las mesas redondas o la elección de los temas de debate centrales. “No son una suma de cosas. Las de 2009 llevaron un año y pico de trabajo ingente de un montón de mujeres pensando cómo lograr que fueran útiles para la reflexión y el intercambio entre activistas. Ahí decidimos por qué no podía haber ponencias de instituciones o por qué el transfeminismo tenía que tener tanta presencia. Haces elecciones. Si no, es una feria feminista”.

Montero sigue enamorada del feminismo porque “ha sido en todos estos años un movimiento muy vivo, muy propositivo, con un nivel de debate, de producción teórica impresionante”. Del contexto de la Transición destaca que “ofrecía la oportunidad para dibujar una nueva forma de vivir, de relacionarnos, unas nuevas estructuras”. Y de la Cuarta Ola “su capacidad de dibujar un mapa enorme de los conflictos que atraviesan la vida de las mujeres”. Acaba de estar releyendo las ponencias de Granada 1979 y le brilla la voz contando lo estimulantes que son. La memoria es fundamental para seguir avanzando y profundizando en los debates, señala: “Es muy importante vincularlos a la práctica, tener en cuenta qué hemos dicho, que hemos conseguido…”. De eso va esta entrevista.

¿Cómo recuerdas esas jornadas de Granada en 1979?

Habían pasado cuatro años desde las primeras jornadas estatales (Madrid, 1975), a las que siguieron las de Catalunya en 1976 y las de Euskadi en 1977. Fueron cuatro años de una intensidad enorme tanto en el plano de las propuestas políticas como del debate teórico feminista. Habíamos logrado conquistas concretas, cambios de leyes, pero también llegábamos desencantadas por cómo se estaba formulando la Transición, frustradas por no haber logrado cumplir nuestras expectativas en el debate de la Constitución. El movimiento feminista había planteado un articulado alternativo de enorme valor, que si realmente se hubiera tenido en cuenta, la situación para las mujeres habría sido completamente distinta. Todo eso tuvo que ver con el debate de fondo de por dónde continuar. Se planteó una crítica fuerte a cómo se organizaron las propias jornadas, que se achacó a un control partidario. Se cometieron muchísimos errores, pero entonces era un movimiento muy joven, con poca madurez para gestionar los conflictos y para dar espacio a las distintas posiciones. Eso fue lo que crispó más el ambiente. Releyendo las ponencias, las posturas de unas y de otras eran de enorme interés. Fue un momento de ruptura muy doloroso, la primera ruptura, pero yo lo relativizo un poco porque inmediatamente después iniciamos la campaña en defensa de las once mujeres de Basauri [acusadas por haber abortado], y fue una campaña unitaria en la que participaron todas las corrientes del feminismo que se habían enfrentado en Granada. O sea que se demostró la capacidad del feminismo de rearticularnos y aprovechar la oportunidad de extender a la sociedad nuestras ideas sobre sexualidad, maternidad y el derecho de las mujeres a decidir en un sentido amplio.

¿Crees que podemos aprender algo de esa ruptura para lidiar con la crispación que hay ahora entre el movimiento feminista ligado a la Coordinadora Estatal y el sector autodenominado feminista radical?

La capacidad para el diálogo y el contraste de ideas es una fortaleza del movimiento feminista. Cuarenta años después, en los que nos hemos tenido que enfrentar a muchos enemigos poderosos y a situaciones sociales muy delicadas, a mí me resulta absolutamente incomprensible el nivel de virulencia en temas como la prostitución o el sujeto del feminismo por parte de un sector del movimiento. La Coordinadora Estatal de Organizaciones Feministas ha propiciado desde 1979 el diálogo entre distintas y nuevas expresiones del feminismo. En las distintas jornadas se ha explorado y ampliado la visión sobre la sexualidad de las mujeres y se ha cuestionado la relación natural entre sexo y género. Se ha ido avanzando para entender que la clase, la raza, la etnia, la identidad sexual y la opción sexual también marcan las experiencias, la subjetividad y la vida material de las mujeres. Eso es lo más interesante del momento en el que estamos y es a lo que llamo la Cuarta Ola. En cambio, en este momento de extensión del feminismo, también hay una vuelta a lo que en los ochenta llamábamos feminismo cultural, que considera que la opresión sexual es el factor determinante que explica la opresión de las mujeres. Esta corriente mantiene una visión muy reduccionista, binaria y uniforme de la sexualidad, del sujeto mujer y también del sujeto hombre.

¿No es exasperante que ese sector cuestione si las mujeres trans son sujeto feminista teniendo en cuenta la participación destacada de compañeras como Kim Pérez o Laura Bugalho en las distintas jornadas estatales?

Ese debate está fuera de la realidad del movimiento. Ya no estamos en los años ochenta, cuando empezaba el relato sobre la diversidad de las mujeres. Las mujeres trans están. Han formado parte del proceso de movilización feminista mayor que hemos tenido en el Estado español, que han sido las huelgas feministas. El sujeto lo conformamos en las movilizaciones y en los procesos que generamos. Otra cosa es que haya tensiones sobre cómo articulamos ese “nosotras” para que todes nos sintamos representades en él, como también ocurre con las mujeres racializadas.

Estas feministas destacadas que promueven postulados transmisóginos o que tensan la cuerda con el debate sobre la prostitución están en muchos casos vinculadas a partidos políticos. ¿Se mezclan intereses partidistas en ese conflicto?
El feminismo ha conseguido un nivel de penetración social y de fuerza como no había tenido nunca. Eso es lo que explica que ahora haya una pugna por el sentido del feminismo, como vemos con la propuesta del feminismo liberal. También hay una pugna dentro del movimiento. El feminismo que se ha expresado en las huelgas recoge toda una trayectoria de los colectivos que plantean una crítica al sistema en su conjunto. Vincular el sistema patriarcal con el capitalista, racista y colonial choca con los partidos que se sitúan en salidas neoliberales. Ha habido una reacción muy fuerte de estos sectores políticos para tratar de debilitar esa corriente. El debate de la prostitución no cabe duda de que es importante, pero plantearlo como el tema central de la agenda, con este nivel de confrontación y de poca voluntad de dialogar, de ruptura, exigiendo a las plataformas una posición unitaria… creo que puede ser muy funcional para acallar a un movimiento potente, crítico, radical, que plantea un sujeto inclusivo. Es necesario un debate tranquilo para avanzar y conseguir cambios concretos para las mujeres que están en situación de prostitución forzada y para aquellas que se autodefinen como trabajadoras sexuales por decisión propia. Mientras no se haga esa distinción, las medidas que se planteen no servirán para unas ni para otras.

En 1979 se debatió sobre si la maternidad es una experiencia alienante o emancipadora, un tema de moda hoy con el bum de las maternidades feministas. Los discursos lesbofeministas que escuchamos en Durango, citando a Monique Wittig, también recuerdan a los de los ochenta. ¿La falta de memoria nos hace seguir diciendo lo mismo como si fuera nuevo?

Es cierto que hay debates que se repiten y que hay poca memoria colectiva feminista, pero yo sí que creo que ha habido una evolución importante, impulsada por la propia práctica. Por ejemplo, ahora el movimiento autónomo tiene tal potencia que el debate de la doble militancia ya no tiene el mismo sentido que cuando se tenía que estar legitimando frente a cuestionamientos externos. El debate sobre el lesbianismo fue muy fuerte en los años ochenta, con el impulso de los colectivos de feministas lesbianas. Es interesante volver a él, pero teniendo en cuenta que el deseo lésbico hoy tiene una legitimidad, aún con todos los problemas, que no existía entonces. En los setenta era central criticar el modelo de mujer vinculado a la maternidad como destino natural de las mujeres. Quienes veíamos la maternidad como imposición fuimos intransigentes, dimos poco espacio para las mujeres que querían vivir la maternidad de una forma distinta. Es decir, puede ser de enorme utilidad volver a los debates y planteamientos teóricos de entonces, si se contrastan con lo que hemos logrado cambiar con nuestras prácticas no hegemónicas. Esto es fundamental, porque si no, parece que no cuenta nada cómo hemos conseguido transformar la vida de muchas mujeres.

En las respuestas feministas contra la justicia patriarcal suenan con fuerza voces reclamando penas de prisión más largas para los agresores machistas. ¿Vendría bien revisitar los discursos antiautoritarios del feminismo de la Transición, que era crítico con el papel del Estado como agente represor?

En la campaña del movimiento feminista para que la violación se incluyera en el Código Penal hubo un debate muy interesante. Por un lado, sobre la importancia de que se considerara como delito y por otro lado, sobre por qué los movimientos sociales estábamos planteando esta salida, como si el Código Penal pudiera resolver los conflictos sociales. Es muy importante recuperar este debate situándolo en el contexto actual, donde los poderes patriarcales neoliberales necesitan de estados cada vez más autoritarios. Plantear hoy como la salida mayores penas, refuerza ese estado autoritario que usa el discurso de la inseguridad y del terror sexual para generar miedo, que no sirve para la prevención ni la reparación a las mujeres que sufren violencias y que sin embargo es muy útil para limitar la expresión de nuestra sexualidad e imponer un control social muy fuerte. También sería interesante recuperar la valoración que hicimos cuando el PSOE llegó por primera vez al gobierno central y se crearon los institutos de la mujer, y reflexionar sobre cómo ha afectado ese proceso de institucionalización de algunos feminismos.


En Durango, la mesa de antirracismo y decolonialidad escoció mucho. En Granada 2009 ya había voces decoloniales y antirracistas como Ochy Curiel, Ana Murcia o Remei Sipi. El colectivo Amar llamó a dar un paso más y concretar cómo hacer política antirracista en la práctica de los colectivos feministas.

En los procesos de organización de las huelgas feministas ha sido un tema potente y de tensión porque siempre se tiende a plantear el tema del antirracismo en relación a las políticas públicas, como la crítica a la Ley de Extranjería, pero no se reconoce tanto el racismo social en el que caemos en nuestra cotidianidad, individualmente y como colectivos. En Madrid, algunos grupos de mujeres racializadas fueron muy críticos en relación a la huelga de 2018, y en 2019 trabajamos juntas para transversalizar la perspectiva antirracista. Ahí ves la cantidad de cosas que no estabas teniendo en cuenta. No podemos decir que el movimiento feminista es antirracista si no lo trabajamos con propuestas concretas respecto a absolutamente todos los temas. Luego hay otros feminismos que no tienen esa voluntad ni esa preocupación de observar quién tiene visibilidad y representación en ese “nosotras” colectivo. Esto del “nosotras” es interesante, porque yo lo visualizo como un “nosotras” realmente plural. Pero tenemos que ser conscientes, cuando lo enunciamos hacia afuera, de que en el imaginario colectivo sigue existiendo un “nosotras” muy mujer-hetero-blanca-etcétera.

Algunas feministas históricas comentaban a mi compañera Andrea que añoran la cultura de producción colectiva del pensamiento. Que en esta era de feminismo pop, vamos en masa a escuchar a Silvia Federici o Angela Davis como si fueran estrellas del rock pero no leemos y cuestionamos juntas sus teorías. ¿Qué opinas?

No solo estoy convencida de la importancia de los grupos sino que es mi opción, llevo desde que empecé en 1974 impulsando procesos colectivos. Ahora bien, el feminismo se ha extendido enormemente: en las redes, en revistas… Pikara ha jugado un papel tan importante en el impulso del debate desde posiciones radicales… Esos son espacios nuevos de producción del pensamiento colectivo. Es verdad que puede ser problemático esto de las santonas, como yo las llamo. El peso de lo académico lleva a esa aproximación más individual. Igual es verdad que tendríamos que darle otra vuelta y volver a promover en los propios grupos una cultura de producción de pensamiento colectivo. Fortalecería mucho al movimiento feminista organizado.

Y hacer llegar ese pensamiento colectivo a las influencers que marcan discurso y atraen a muchas mujeres al feminismo, ¿no? Pienso en Leticia Dolera, Irantzu Varela o Barbijaputa.

Sí, cumplen un papel muy importante. Algunas dialogan más con el movimiento feminista y otras van a lo suyo. Pero sí que es un problema que el feminismo parezca una suma de individualidades. Hay que lograr que tengan legitimidad y visibilidad las voces de las mujeres que están en colectivos feministas, que impulsan las huelgas, las marchas, las campañas concretas… Por ejemplo, Pikara es una herramienta fundamental porque dialoga con las preocupaciones de las activistas que están sosteniendo los grupos y el movimiento.

Dicen las compañeras de Bilgune Feminista que en cuanto más feminismo en redes sociales menos músculo en la militancia. Las movilizaciones y los encuentros son masivos pero los organizan unas pocas. Además, las redes sociales enturbian y exponen el debate intrafeminista. Pikara tuiteó la mesa redonda de prostitución de Durango y se usó para crear la bronca estéril de siempre.

Ese artículo de Andrea diciendo “Vale ya, joder” ha tenido un eco impresionante. Las compañeras lo difundieron diciendo: “Mirad, chicas, menos mal…”. Yo no estoy en Twitter porque no quiero estar constantemente enfrentada a situaciones de enorme violencia, y tampoco tengo mucho tiempo. Sí creo que hay que replantearse cuál es nuestra estrategia en las redes. Se genera un mundo propio que es tan virulento y tan poco reflexivo… El problema es que sustituyan otros espacios necesarios y que los debates complejos se resuelvan con mensajes muy breves y simples.

Y estas broncas se dan en un contexto de rearme de la extrema derecha. Se dice mucho que el feminismo es el movimiento que mejor puede hacer frente al fascismo. ¿Está realmente preparado?

El problema de la extrema derecha es que está logrando mover a las otras derechas hacia planteamientos que hasta ahora no se atrevían a defender. Tenemos que hacer frente por un lado a su actividad concreta de amedrentar a feministas, mediante las amenazas y agresiones que vosotras conocéis bien. Pero además, lo que plantean es una confrontación clara de modelo de sociedad, respecto a la salida a la crisis económica, su concepto de nación, de alteridad, en forma de ataques a las personas migrantes y a las mujeres… La respuesta feminista no puede ser solo defensiva sino que tiene que ser una propuesta anticapitalista, antirracista, antiautoritaria, que aporte soluciones a los problemas sociales porque ahí es donde la extrema derecha disputa su poder. La única forma de confrontarla es seguir avanzando y profundizando en la radicalidad de nuestras propuestas. El feminismo que se ha expresado en estos últimos años ha demostrado una capacidad de movilización impresionante y está en mejores condiciones para afrontar las amenazas de la extrema derecha que, ojo, no es solamente VOX. Ahora, no estoy de acuerdo ni me parece de recibo que se nos eche a las espaldas la mochila de la responsabilidad de confrontar a la extrema derecha. Las feministas ya lo venimos haciendo.

Conozco a mujeres de derechas que este año se han sumado por primera vez a las huelgas feministas. Las comisiones 8M defienden un discurso anticapitalista, pero si el feminismo se ha extendido tanto es porque ha penetrado en un espectro ideológico muy amplio. ¿Cómo se resuelve esa paradoja?

Es un dilema. Queremos conseguir que ese sentido común feminista por el que apostamos vaya calando cada vez entre más mujeres, queremos conseguir mayorías sociales para lograr los cambios estructurales que proponemos, que necesitamos: en el trabajo de cuidados, en el empleo, respecto a todo tipo de violencias… No nos contentamos con ser un movimiento autorreferencial pero tampoco con acomodarnos a lo posible porque entonces perdemos toda la capacidad de transformación y potencia del feminismo y facilitamos que el sistema moldee nuestras propuestas. Habrá mujeres que se movilicen por aspectos concretos y que no se identifiquen con una propuesta que confronte al patriarcado y al neoliberalismo. Estupendo, pero no pueden condicionar nuestros objetivos. Estamos en un momento complejo, atravesado por enormes paradojas: somos más fuertes que nunca como movimiento y sin embargo a las mujeres nos asesinan, nos violan, vivimos en la precariedad absoluta… Sabemos que no vamos a conseguir cambiar esto sin un cambio radical del sistema. Nos tenemos que mover también en la paradoja de que el feminismo ya no está estigmatizado pero existe una disputa enorme por el sentido del feminismo por parte de todos los poderes económicos y los partidos de derecha. Es una situación nueva. Por eso es importante también cómo abordamos los debates internos. No podemos permitirnos que nos debiliten, y además no nos ayudan a resolver los problemas concretos a los que hacen referencia esos debates, como en el caso de la prostitución.

Pongamos que sí que organizais unas nuevas jornadas estatales feministas. ¿Cuál es el tema que más te mueve ahora mismo, el que intentarías poner en el centro?

La precariedad de las mujeres en un sentido muy amplio, no solo la precariedad económica o del empleo. Que no te reconozcan tu identidad también es hacerte vivir en una situación de precariedad vital. El neoliberalismo profundiza en las desigualdades hasta extremos que están siendo insoportables, y que van a ir a más con la influencia de la extrema derecha.

¿Cómo mantienes el entusiasmo después de cuarenta años de militancia feminista? ¿No te sientes de vuelta de todo?

El feminismo en el que nos reconocemos tú y yo permite tener una visión global de la realidad y del mundo, y eso te puede llevar en cada momento a acercarte a distintos temas: el racismo, la ecología, la geopolítica… Durante todos estos años, el feminismo es ese foco que me centra, que me permite mirar las injusticias, los desastres… Escucho a las feministas latinoamericanas sobre lo que está sucediendo allá y puedo entender más, ir más allá… Por otro lado, estar siempre en colectivos te permite establecer un tipo de comunidad particular, donde vives muchos sufrimientos pero también la fuerza, la energía, el entusiasmo, las ganas de cambiar las mierdas que recorren nuestras vidas y la alegría de hacerlo colectivamente. Esto da mucha fuerza personal para seguir en la pelea. Es lo que somos. Nos hacemos con el feminismo.

Fuente de la Información: https://vientosur.info/spip.php?article15437

Comparte este contenido:
Page 1541 of 6145
1 1.539 1.540 1.541 1.542 1.543 6.145