Page 2 of 6193
1 2 3 4 6.193

En Gaza no hay alto el fuego

Por: Hassan Herzallah
El mundo no puede llamar a esto tregua porque continúan las matanzas y la población palestina sigue sin poder regresar a sus hogares o desplazarse con libertad.

Caminaba hace unos días con un amigo entre las tiendas de campaña de al-Mawasi, al sur de Gaza. Nos dirigíamos a un pequeño café al que acostumbro a ir desde que el techo que tengo sobre mi cabeza se convirtió en una tela. El suelo que había bajo nuestros pies era barro, el aire invernal era plomizo y los rostros que había a nuestro alrededor lo eran aún más. Hablábamos de la creación de la “Junta de Paz” encabezada por Estados Unidos en una fase del presunto alto el fuego que supuestamente se caracteriza por la estabilidad y la reconstrucción. El estruendo de una explosión rasgó el aire en ese mismo instante. Dejamos de hablar y me encontré a mí mismo preguntándome: ¿cómo puede esto ser un alto el fuego? ¿cómo se puede declarar la paz mientras las explosiones continúan resonando sobre nuestras cabezas?

Desde que se anunció el “alto el fuego» de Gaza me he preguntado qué significa realmente este término. Se suponía que para la población palestina del enclave iba a significar al menos un breve momento de estabilidad, pero apenas ha habido cambios.

Lo primero que imaginé cuando oí el término “alto el fuego” fue dejar nuestra tienda de campaña. En al-Mawasi miles de familias desplazadas siguen sin poder regresar a sus hogares debido a la constante presencia de la ocupación israelí  en las comunidades vecinas. Muchas personas creían que tras el alto el fuego iba a haber una retirada israelí. No ha sucedido.

Algunas casas se mantienen parcialmente intactas y son habitables técnicamente, pero están cerca de las “zonas amarillas” israelíes, unas zonas en las que hay violaciones diarias [del alto el fuego]. Las familias tienen miedo de volver: la amenaza de un ataque o incursión repentinos tiene más peso que la comodidad de las paredes de cemento.

Muchas familias han preferido una fría tienda de campaña empapada por la lluvia a una casa amenazada por el peligro. Mi familia es una de ellas.

Continúan las restricciones

Sigo teniendo las llaves del piso de mis familiares. Las puertas están en pie y todavía tiene paredes, pero cuando volví hace poco ahí oí los tanques que se movían y explosiones lo suficientemente cerca como para que me retumbaran en el pecho.

Muchas casas han sido bombardeadas desde que supuestamente entró en vigor el “alto el fuego”. En ese periodo que empezó el pasado mes de octubre se han arrasado unos 2500 edificios más.

Si un alto el fuego significa volver a casa, eso no ha ocurrido. Si significa que acaba la destrucción, tampoco ha ocurrido.

Se suponía que un alto el fuego también significaba libertad de movimientos y la educación era mi vía de escape, mi pequeña apertura a un futuro diferente.

Durante la guerra y en medio de las tiendas, los apagones y las universidades reducidas escombros, los estudiantes nos aferramos a nuestros estudios como a un salvavidas. Las escuelas se convirtieron en refugios y los campus fueron destruidos, pero miles de estudiantes siguieron estudiando on line. La educación no era un lujo, sino una manera de preservar algo de sentido en medio de la aniquilación.

A finales de 2025 yo había logrado algunas plazas universitarias en el extranjero. Creía que el alto el fuego iba a traernos algo concreto: que se abrieran los pasos fronterizos a los estudiantes que tenían plaza en el extranjero y a los pacientes que necesitaban atención médica urgente. Sin embargo, los pasos fronterizos siguieron funcionando de manera limitada e imprevisible.

Continúan las restricciones. Los trámites siguen siendo opacos. Becas conseguidas tras años de trabajo están sumidas en la incertidumbre y los pacientes a menudo sufren unas demoras para recibir tratamiento en el extranjero que ponen en riesgo sus vidas. Miles de personas que están atrapadas en la frontera comparten esta realidad en suspenso.

Si incluso se sigue negando el derecho a continuar estudiando más allá de una zona de guerra, ¿qué ha cambiado exactamente el alto el fuego? La guerra nos separó por medio de los desplazamientos y del peligro. Como mínimo esperábamos que la tregua significara que iban a acabar las matanzas.

Una fuerte contradicción

Issa era un amigo del barrio de Rafah en el que yo vivía antes de la guerra. Proporcionaba el único sustento con el que contaba su familia. A pesar de los disparos de los francotiradores, durante la hambruna se arriesgaba a ir a lo que la gente llamaba “trampas mortales” para conseguir ayuda. Sobrevivió a los bombardeos, a las balas y al hambre. Entonces llegó el alto el fuego. Se había comprometido para casarse hacía poco y por un momento parecía que la vida volvía con cautela, pero en enero la metralla le atravesó el pecho en un ataque israelí contra un mercado en al-Mawasi. Enterramos a Issa durante el “alto el fuego”. No es una excepción. Desde que se declaró el alto el fuego han muerto más de 400 personas en Gaza y más de 1.150 han resultado heridas.

La tregua no puso fin a las muertes, simplemente redujo el ritmo. La diferencia entre “menos” y “detenerse” no es retórica, es la diferencia entre la vida y la muerte.

Durante la guerra esperábamos la muerte, asumíamos riesgos calculados y comprendíamos la lógica brutal de la supervivencia. Ahora nos dicen que la guerra ha terminado; nuestras vidas, sin embargo, no han cambiado en lo fundamental. Las explosiones siguen jalonando las noches, las casas se siguen derrumbando y seguimos enterrando a amigos. Lo único que ha cambiado es el lenguaje internacional, no nuestra realidad.

La cantidad de personas muertas en Gaza supera las 72.000 personas, sin incluir a las miles de personas desaparecidas. A finales de enero las autoridades de ocupación israelíes reconocieron que las cifras que había dado el Ministerio de Sanidad Palestino eran correctas, después de años de negarlo.

Es importante que se reconozca, pero eso no supone que se rindan cuentas. No reconstruye una casa. No hace que regresen las personas muertas.

Hay una flagrante contradicción en el hecho de que quienes son responsables de campañas militares continuas y de un bloqueo asfixiante participen en marcos calificados de “paz”. No se puede declarar la paz mientras la violencia estructural permanece intacta.

El problema no es simplemente el lenguaje, sino la distancia que hay entre el lenguaje y la realidad que se vive. La vida diaria en Gaza sigue estando definida por los desplazamientos, las restricciones y las pérdidas. Seguimos viviendo bajo lonas destrozadas, seguimos esperando en pasos fronterizos controlados y contando los nombres de quienes han muerto durante este “alto el fuego”.

Un alto el fuego no es una declaración mediática, sino restaurar la seguridad. Y cuando la seguridad está ausente, cuando no podemos volver a casa o movernos con libertad mientras seguimos enterrando a nuestros seres queridos, entonces no hay alto el fuego en Gaza.

Hassan Herzallah es un escritor y traductor palestino que vive en Gaza.

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Texto original: https://znetwork.org/znetarticle/there-is-no-ceasefire-in-gaza/

Comparte este contenido:

La ONU reconoció la trata de esclavos africanos como «el crimen de lesa humanidad más grave»

El pleno internacional aprobó una histórica resolución impulsada por Ghana que subraya las consecuencias sociales y económicas, la violencia estructural y el desarraigo cultural derivados del tráfico forzado y la explotación sistemática que marcó siglos de historia africana y afrodescendiente

El texto aprobado por la Asamblea General de la ONU incluyó una solicitud explícita para la devolución inmediata, sin restricciones y sin costo, de bienes culturales, piezas de arte y documentos históricos que tengan valor para los países de origen africanos. Esta medida responde a una demanda sostenida de naciones africanas y afrodescendientes que buscan el retorno de objetos significativos que fueron extraídos durante siglos de dominación, y surge en el contexto de la conmemoración del Día Internacional en Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos.

Tal como precisó Europa Press, la resolución fue promovida por Ghana y aprobada con 123 votos a favor, 52 abstenciones y tres votos en contra. El texto reconoce la trata y esclavitud de personas africanas como “el crimen de lesa humanidad más grave”, subrayando dimensiones como la magnitud, la duración, el carácter sistémico y las profundas consecuencias de estos crímenes a lo largo de los siglos. El documento ratifica la persistencia de la discriminación, el trauma y la explotación económica que continúan afectando a africanos y afrodescendientes en distintos continentes.

La resolución hace hincapié en que los efectos de la esclavitud y la trata transatlántica persisten actualmente en formas estructurales de racismo, desigualdades raciales, situaciones de subdesarrollo, exclusión y disparidades socioeconómicas. Esto implica que, pese al paso del tiempo, millones de personas siguen afrontando las ramificaciones históricas de los regímenes esclavistas y coloniales. El texto también destaca la falta de un marco de reparación integral para las personas africanas esclavizadas y sus descendientes, a pesar de existir antecedentes en los que se concedieron reparaciones a otros grupos afectados por violaciones graves de derechos humanos.

La resolución aprobada también refleja el análisis de los regímenes legales que institucionalizaron la esclavitud. Entre los ejemplos históricos citados, se menciona el llamado “asiento de negros”, formalizado por la Corona española el 18 de agosto de 1518. Este instrumento convertía a las personas africanas en una mercancía sujeta a fiscalización y se integraba en un sistema de monopolio comercial organizado por el Estado. Adicionalmente, la resolución refiere al concepto “pieza de indias” portugués, un mecanismo legal que cuantificaba a mujeres, niños y ancianos africanos como fracciones de un esclavo varón adulto, fijando así parámetros para la acumulación y el tráfico de seres humanos.

También figura en el texto la Carta de la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales, fechada el 3 de junio de 1621. Esta legislación aplicaba principios del derecho romano-neerlandés para clasificar a los africanos como “res mobiles”, es decir, bienes muebles comercializables. Estas referencias subrayan cómo diferentes sistemas coloniales crearon estructuras legales que permitieron, durante siglos, la explotación sistemática de comunidades africanas y afrodescendientes.

El documento ratifica igualmente el “reconocimiento colectivo de las repercusiones profundas y duraderas de los abominables regímenes de la esclavitud y el colonialismo”, así como la persistencia del neocolonialismo, en la vida de africanos y sus descendientes. La resolución señala que esa herencia histórica se ha traducido en sufrimiento, alteración cultural, trauma emocional y discriminación permanente, efectos constatados a lo largo de la historia y en el presente.

El gobierno de Ghana afirmó, a través de sus redes sociales, que la propuesta busca “hacer avanzar el diálogo global más allá del reconocimiento simbólico hacia la responsabilidad jurídica”. El presidente John Dramani Mahama figura como principal impulsor de la iniciativa. Ghana remarca la importancia de avanzar hacia una responsabilidad legal internacional, que implique acciones concretas más allá de las declaraciones de condena y la memoria simbólica.

En cuanto a los apoyos y rechazos, los tres votos en contra provinieron de Israel, Estados Unidos y Argentina. Por otra parte, algunos países europeos, incluidos España, Portugal, Reino Unido, Países Bajos y Alemania, optaron por la abstención durante la votación. Estas posturas reflejan la diversidad de posiciones sobre el modo de abordar las consecuencias históricas de la trata y la esclavitud, así como las implicancias legales y políticas de avanzar hacia demandas de restitución y reparación.

La resolución subraya que a pesar de que en otros contextos históricos se han dispuesto indemnizaciones y reparaciones para víctimas de violaciones graves a los derechos humanos, no existe aún un marco comparable para quienes sufrieron la trata de africanos esclavizados. Esta distinción resulta central, ya que apunta a una deuda pendiente en la agenda internacional de derechos humanos y justicia histórica.

Por otra parte, el documento recoge la necesidad de devolver objetos y archivos culturales, incluidas piezas de museo, monumentos y manuscritos, que poseen no solo valor artístico e histórico, sino también espiritual y social para los países africanos de donde fueron extraídos. Esta petición apunta al reconocimiento del saqueo cultural asociado a la esclavitud y el colonialismo y apoya las demandas contemporáneas de restitución que han cobrado fuerza en distintos foros internacionales.

El texto aprobado considera la codificación progresiva de la esclavitud racializada de los africanos como un fenómeno global. Se reconoce cómo diferentes imperios y potencias coloniales legitimaron y regularon el tráfico de personas, reflejando la dimensión internacional y sistémica de estos crímenes. Además, se establece la relación directa entre esos sistemas históricos y las persistentes desigualdades que enfrentan actualmente las personas de ascendencia africana.

La resolución pone de manifiesto la continuidad de prácticas discriminatorias, atribuibles tanto a los legados coloniales como a políticas actuales que perpetúan la marginación y el subdesarrollo. Se establece así un vínculo entre pasado y presente, reafirmando la necesidad de medidas tanto simbólicas como jurídicas para abordar los agravios históricos y sus efectos actuales.

El texto final, auspiciado por Ghana, enfatiza que la magnitud de la trata y la esclavitud de africanos, así como sus consecuencias estructurales, exige respuestas integrales a nivel internacional, acompañadas de mecanismos de restitución y reparación que aún no se han implementado. La resolución invita a los Estados miembros de Naciones Unidas a reconocer la especificidad y gravedad de estos crímenes, y a considerar medidas concretas que contribuyan a la justicia histórica y la superación de los efectos del racismo y la discriminación.

Fuente: https://www.infobae.com/politica/2026/03/25/la-onu-reconocio-la-trata-de-esclavos-africanos-como-el-crimen-de-lesa-humanidad-mas-grave/

Comparte este contenido:

Cómo superé la prohibición del Talibán a la educación de las mujeres en Afganistán

Asma escribió este artículo en 2025. Se publicó con su consentimiento dentro de la cobertura especial que cuenta las historias de muchachas y niñas de Afganistán tras la toma del poder del Talibán en agosto de 2021.

El destino de niñas y mujeres afganas bajo el régimen talibán refleja de cerca la distopía retratada en el libro «El cuento de la criada» de Margaret Atwood. Al igual que en la novela, un régimen religioso y extremista le ha quitado a las mujeres todos sus derechos sociales, económicos y humanos.

En los últimos tres años y medio, el Talibán nos ha hecho lo mismo, nos ha privado de nuestros derechos más básicos. ¿Por qué? ¿Cuál es nuestro delito? ¿Haber nacido mujeres?

Sí, nacimos como mujeres, pero no somos delincuentes.

Recuerdo que estaba en undécimo grado, me preparaba lentamente para los exámenes, cuando escuchamos la noticia: Ashraf Ghani, nuestro presidente fugitivo, había huidoy el Talibán había tomado la capital.

Para una adolescente como yo, llena de sueños y esperanza sobre mi educación y futuro, esa noticia fue una pesadilla, una que no ha terminado, ni siquiera después de todo este tiempo. Es una pesadilla que vivo durante el día y la noche, y que ahora se convirtió en parte de mi vida y la de millones de muchachas afganas.

Al principio, el Talibán nos permitió rendir exámenes y nos aferramos a la pequeña esperanza de que las escuelas y universidades se mantuvieran abiertas para las mujeres. Sin embargo, esa esperanza rápidamente se convirtió en desesperanza. Las puertas al conocimiento y a las oportunidades se cerraron con fuerza y no se han vuelto a abrir.

Iba a la entrada de la escuela solo para echar un vistazo a mis compañeros, mis profesores, mi sala de clases e incluso a mi viejo pupitre, pero no me permitían entrar. Miraba desde lejos con nostalgia y luego caminaba a casa con un nudo en la garganta.

Durante este tiempo, me preguntaba constantemente, preguntaba a mi familia y a mis amigos: ¿Cuál fue nuestro delito? ¿Por qué se pueden denegar tan fácilmente los derechos básicos y naturales de una mujer? ¿Por qué, como adolescentes, debemos lamentar la pérdida de nuestros derechos en vez de vivir libremente?

A menudo me comparaba con muchachas de otros países. Qué afortunadas eran de poder ir a la escuela, a la universidad, de caminar con libertad y de visitar bibliotecas, mientras que a mí y a millones más se nos niegan estos derechos simples y fundamentales.

Con el tiempo, la sombra de la desesperanza se hacía más pesada. Cada mujer que conocía hacía las mismas desgarradoras preguntas y ninguna tenía respuestas.

Porque la ignorancia, por su naturaleza, no ofrece lógica.

Como adolescente, fue difícil salir de ese oscuro lugar, pero con el apoyo de mi familia encontré un manera. Me uní a un centro de inglés secreto en Herāt, ciudad en el este del país, pero la realidad era que nuestras valientes profesoras secretamente enseñaban inglés a las chicas.

Luego de un año de arduo trabajo, logré un excelente nivel de inglés. Por sugerencia de la directora del centro, incluso llegué a convertirme en profesora y enseñar inglés a chicas de mi edad y menores. Obtener conocimiento es satisfactorio, pero compartirlo es aún más gratificante.

Además de enseñar, también dedicaba el tiempo en casa para leer más.

Me sumergí en literatura oriental y occidental, con obras como «El sexo inútil» de Oriana Fallaci, «El cuento de la criada» nuevamente, «Amiga, lávate esa cara» de Rachel Hollis, libros de psicología para reavivar la esperanza, escritos espirituales como «Masnavi» de Rumi y libros de historia, como «Breve historia del mundo» de Ernest Gombrich.

Quería entender: ¿hubo otras naciones en la historia que compartieran nuestro destino? ¿O solo estamos repitiendo el pasado a ciegas?

Estos libros me abrieron los ojos y ampliaron mi perspectiva sobre la vida. Aunque el anhelo por una educación formal nunca desapareció, continué buscando alternativas.

Al final, encontré una universidad en línea en Estados Unidos, la Universidad del Pueblo, donde podía estudiar para obtener una licenciatura si cumplía los requisitos. Postulé al programa de Administración de Empresas y, luego de unos meses, recibí mi carta de aceptación.

Empezaré mis estudios en abril y no podría estar más emocionada. Aún así, no puedo evitar sentir una profunda tristeza al pensar que a muchas otras chicas aún se les niega una educación. Deseo que también puedan tener la oportunidad de estudiar, si no es en persona, al menos que sea en línea.

Soy afortunada, porque mi familia siempre me ha apoyado e incentivado.

Mis padres siempre nos han dicho a mis hermanas y a mí: «Estudien primero, sean independientes y luego planeen el resto de sus vidas».

Sin su apoyo, podría haber terminado como miles de otras chicas: callada, olvidada, sentada sin esperanzas en una esquina de la casa. Sin embargo, con su ayuda, logré un alto nivel de inglés, me aceptaron en una universidad estadounidense y, si Dios quiere, algún día completaré una maestría e incluso un doctorado.

Sueño con que un día todas las familias reconocerán la importancia de apoyar y empoderar a sus hijas.

Ahora, cuando miro hacia atrás y veo quién era hace tres años y medio, me doy cuenta de que no soy la misma persona. He madurado más allá de mi edad, he adquirido conocimiento y me he vuelto más fuerte.

Estoy lista para construir un futuro brillante y seguiré avanzando, más fuerte que nunca, hacia mis metas y sueños.

Cómo superé la prohibición del Talibán a la educación de las mujeres en Afganistán

Comparte este contenido:

España: Estudiantes paran el 15 de abril contra Abanca y su universidad: «La pública se hunde mientras crece la privada»

La organización Erguer. Estudantes da Galiza convoca una huelga en todos los niveles educativos para denunciar lo que considera un desmantelamiento sistemático de la escuela y la universidad públicas en Galicia, en un contexto de expansión de la oferta privada.

El próximo miércoles 15 de abril, los centros educativos de toda Galicia se enfrentarán a una jornada de huelga estudiantil convocada por Erguer. Estudantes da Galiza. La movilización abarca todos los niveles de enseñanza y prevé concentraciones en las siete ciudades gallegas: Santiago de Compostela, A Coruña, Vigo, Pontevedra, Ferrol, Lugo y Ourense. El motivo central es la denuncia de lo que la organización define como una privatización planificada y acelerada del sistema educativo gallego, que respondería a intereses económicos y políticos en detrimento de las clases populares.

La convocatoria no surge de la nada. Erguer lleva desde el inicio de este curso impulsando una campaña bajo el lema Prívannos dun futuro, con la que ha recorrido institutos, centros de FP y campus universitarios. En noviembre, Lucas Pardo, portavoz nacional de la organización, alertaba de que la ofensiva privatizadora del Gobierno de la Xunta se había vuelto especialmente agresiva en los últimos tiempos y afectaba de manera diferencial a los estudiantes de las clases populares y a colectivos más vulnerables, como los que tienen necesidades específicas de aprendizaje.

La Consellería de Educación, dirigida por Román Rodríguez, no se ha pronunciado específicamente sobre la huelga del 15 de abril. El conselleiro sí presentó la semana pasada ante el Parlamento gallego los presupuestos para el próximo ejercicio, que ascienden a 3.090 millones de euros —apenas un 1,5% más que en 2025— e incluyen la convocatoria de unas 1.500 plazas docentes. Fuentes del departamento señalaron que el incremento en la partida de personal ha superado los 160 millones desde el acuerdo firmado con los sindicatos CCOO, ANPE y UGT. Sin embargo, las tres centrales han llevado a los tribunales ese mismo pacto por supuestos incumplimientos.

CONTRA LA PRIVADA

La cuestión universitaria es quizás la que más tensión ha acumulado en los últimos meses. Galicia cuenta con tres universidades públicas —USC, UDC y UVigo— que según sus propias rectoras no alcanzan el 1% de inversión sobre el PIB que exige la Ley de Universidades. A ese contexto de infrafinanciación se suma la expansión de la Universidad Intercontinental de la Empresa (UIE), promovida por ABANCA y autorizada por la Xunta en 2022 como primera institución universitaria privada de la comunidad. En diciembre de 2024, el Gobierno gallego le dio luz verde para ofrecer el grado en Derecho —una titulación ya presente en las tres universidades públicas—, una decisión que fue criticada por el BNG, por sindicatos como CIG y CSIF, y por los propios claustros públicos, al entender que podría vulnerar la normativa que prohíbe duplicidades en la oferta académica.

A eso se añade la pretensión de CESUGA de inaugurar el curso 2026-27 con la denominada Universidad Emilia Pardo Bazán en A Coruña, que sería la segunda universidad privada de Galicia. El proyecto, respaldado por empresarios como Ignacio Rivera (Hijos de Rivera) y Constantino Fernández (Altia), recibió un informe desfavorable del Ministerio de Ciencia hace más de un año. La Xunta, a quien corresponde decidir, no ha tomado postura. El rector de la UDC, Ricardo Cao, rechazó la autorización de centros privados que cuentan con informes negativos, mientras que el BNG ha pedido formalmente al Gobierno gallego que bloquee el proyecto.

El propio sindicato CIG-Ensino ha señalado que la plantilla docente en la enseñanza no universitaria lleva cuatro años congelada en 30.424 profesores, con un 33% de las plazas desiertas en las últimas oposiciones. La organización denuncia que Galicia tiene el peor horario lectivo en secundaria, FP y régimen especial de toda España.

EL CASO DE LA FP

En la Formación Profesional, Erguer apunta al reciente Decreto Gallego de FP como la muestra más evidente del modelo privatizador. El texto, aprobado sin consenso con el profesorado según los convocantes, introduce la figura de los docentes asociados procedentes de empresas y potencia los ciclos acelerados orientados a la demanda del mercado laboral. El sindicato CIG-Ensino ha denunciado que la apuesta de la Xunta por la FP Dual ha disparado a 500 horas las prácticas externas, lo que equivale a casi un mes menos de clase sin revisión de contenidos. Mientras tanto, centros como el CIFP Manuel Antonio de Vigo —uno de los mayores del país— arrastran un déficit estructural que les impide acometer obras básicas.

En la enseñanza media, la situación no es muy distinta. Las ratios en las aulas siguen siendo las mismas que antes de 2009, sin que se haya producido un incremento real en las contrataciones de profesorado. Erguer subraya que en el último año han cerrado siete centros públicos, mientras la red concertada y privada no deja de crecer.

Más allá de las aulas, la organización denuncia que la crisis de vivienda dificulta el acceso a los estudios superiores. El cierre del Colegio Mayor San Clemente en la USC ha supuesto una pérdida de plazas residenciales públicas en Santiago mientras los alquileres siguen subiendo. La situación es similar en Vigo y A Coruña. A eso se une un transporte interurbano —con Monbús como operador hegemónico en carretera— que los estudiantes consideran deficiente y excluyente para quienes viven en el rural.

Las demandas de Erguer incluyen una Ley Gallega de Educación elaborada con la comunidad educativa, la paralización de la expansión universitaria privada, la recuperación de los horarios lectivos previos a 2011, la bajada de ratios, la ampliación de residencias públicas y la supresión de tasas universitarias.

 

https://www.galiciapress.es/articulo/movimientos/2026-03-24/5820209-estudiantes-paran-15-abril-contra-abanca-universidad-publica-hunde-mientras-crece-privada

Comparte este contenido:

España: Uno de cada dos docentes sufre agresiones en el aula y el 72% no se siente respetado

Una encuesta a más de 7.500 profesores revela falta de apoyo institucional, sobrecarga laboral y una creciente pérdida de autoridad en la escuela pública.

Más de la mitad de los docentes de la escuela pública en España asegura haber sufrido agresiones en el aula y un 72,2% afirma que no se siente respetado por el alumnado. Así lo refleja una encuesta presentada este lunes por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), en la que han participado más de 7.500 profesores de todo el país.

El estudio, incluido en el informe ‘¡Ya está bien! Por la dignificación de la labor docente’, pone de relieve el malestar creciente del profesorado, que denuncia una pérdida de autoridad, falta de respaldo institucional y un deterioro progresivo de sus condiciones laborales.

La encuesta se ha realizado en centros públicos de Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Formación Profesional, enseñanzas de régimen especial —como conservatorios o escuelas de idiomas— y centros de Educación Especial de todas las comunidades autónomas, con el objetivo de recoger la realidad diaria en las aulas.

Falta de respeto y sensación de abandono

Uno de los datos más significativos del informe es la percepción generalizada de desprotección. El 90% de los docentes afirma no contar con el apoyo suficiente por parte de la Administración, mientras que siete de cada diez denuncian una falta de reconocimiento social y profesional.

El sindicato advierte de que esta situación genera una “evidente sensación de abandono” en el ejercicio de la profesión, que se ve agravada por la ausencia de protocolos claros y eficaces para gestionar conflictos o problemas de convivencia en los centros educativos.

En este sentido, el 97,8% del profesorado considera necesario reorientar los planes formativos hacia situaciones prácticas del día a día en el aula.

Contenido relacionado  Ibiza suma 36 nuevos policías locales: cómo será el reparto por municipios

Sobrecarga y pérdida de atractivo de la profesión

El informe también pone el foco en la sobrecarga laboral. Prácticamente la totalidad de los docentes encuestados reconoce sufrir un exceso de trabajo, mientras que nueve de cada diez consideran que su salario no se corresponde con el nivel de responsabilidad y exigencia que implica la docencia.

Según CSIF, esta combinación de factores está provocando que la profesión pierda atractivo, especialmente entre las nuevas generaciones.

Principales reivindicaciones

Entre las principales demandas del profesorado destacan la reducción de ratios en las aulas, el refuerzo de la autoridad docente, la mejora del poder adquisitivo, la disminución de la burocracia y la reducción del horario lectivo.

El sindicato subraya que el actual escenario “no puede normalizarse”, ya que el deterioro de las condiciones laborales y la pérdida de reconocimiento social afectan directamente a la motivación del profesorado y, en consecuencia, a la calidad del sistema educativo.

Por ello, reclama a las administraciones que sitúen al profesorado en el centro de las políticas educativas y que impulsen medidas que contribuyan a prestigiar su labor.

“Garantizar el presente y el futuro de la educación pública pasa por dignificar la profesión docente”, concluye el informe.

https://lavozdeibiza.com/sociedad/uno-de-cada-dos-docentes-sufre-agresiones-en-el-aula-y-el-72-no-se-siente-respetado/

Comparte este contenido:

Chile: Abajo el “bencinazo” y los recortes a la educación

Para enfrentar los ataques de Kast es necesaria la movilización nacional organizada desde las bases.

El gobierno de Kast busca avanzar rápidamente con su agenda en los primeros 90 días, aprovechando el período conocido como “luna de miel”. Frente a esto, no hay tiempo que perder, hay que preparar una gran marcha nacional con paralización que permita enfrentar y derrotar este plan de ataques.

Por: Benjamín Vidal

Este lunes, el gobierno de José Antonio Kast anunció un nuevo golpe contra la clase trabajadora: un alza de $370 en la bencina de 93 octanos y de $580 en el diésel a partir de este jueves 26 de marzo. Mientras rebajan impuestos a los grandes empresarios, cargar los costos sobre los bolsillos de las familias trabajadoras, encareciendo aún más la vida cotidiana.

Este ataque es expresión de la sumisión de Kast al gobierno de Donald Trump y las guerras del imperialismo por sus intereses. No es un hecho aislado sino que es parte de una política más amplia alineada con los intereses empresariales.

En apenas dos semanas de gobierno, Kast ya ha anunciado una batería de ataques: intento de limitar la gratuidad y excluir a mayores de 30 años, ofensiva medioambiental eliminando decretos de protección, indultos a uniformados por la represión de 2019, rebaja de penas para torturadores de la dictadura. Un verdadero paquete de ataques contra la clase trabajadora, la juventud y los sectores populares.

Frente a esto, comienzan a surgir las respuestas. La movilización del domingo en defensa del medioambiente, convocada también por organizaciones estudiantiles como la Fech y la Feusach, muestra el camino que hay que seguir: Es necesario ir por un plan de lucha para derrotar todos los ataques de la ultraderecha.

Las organizaciones estudiantiles deben estar a la altura

Este sábado se realizó una Plenaria Nacional de la Confech en la Casa Central de la Universidad Católica, en donde se abordó convocar a un Encuentro Nacional y a una movilización contra el ataque a la gratuidad. Sin embargo, los dirigentes de la Confech se negaron a sumarse a la movilización convocada por estudiantes secundarios (específicamente por la ACES) para este jueves y dijeron, en palabras de una militante de las Juventudes Comunistas, que “no existen las fuerzas para llamar a un Paro Nacional”.

Sin embargo, cada día que pasa se presentan nuevos ataques de Kast, como el actual “bencinazo”. Es urgente y necesario organizar una respuesta a la altura. La Confech y las federaciones asociadas a ella deben convocar a asambleas en todas las facultades del país para definir un plan de movilizaciones para derrotar los ataques de Kast, como lo es su intento por recortar la gratuidad.

En este sentido, la decisión de la Fech y la Feusach que tomaron este lunes en sus respectivos espacios de sumarse a la movilización del jueves, es un paso importante que va en el sentido correcto. Es necesario profundizar este camino y avanzar hacia la coordinación con secundarios, trabajadores, organizaciones ambientales y de derechos humanos.

Por eso, el llamado a un “Encuentro Nacional de la Confech” que se planteó organizar el día sábado, solo puede ser útil si se construye desde las bases, para que sirva como impulso para un plan de movilizaciones mayor a nivel nacional. Debe ser preparado en asambleas de base, con delegados electos democráticamente e instancias de discusión y participación estudiantil. Solo así se puede contribuir a una coordinación real que nos permita hacer frente a Kast. De lo contrario, será solo una instancia más de la burocracia para administrar la movilización y evitar que se desarrolle plenamente.

La pasividad de la Confech tiene antecedentes claros. Durante el gobierno de Gabriel Boric, las direcciones estudiantiles (ligadas al Frente Amplio, el Partido Comunista y el Partido Socialista) mantuvieron al movimiento estudiantil desmovilizado, permitiendo que el gobierno gobernara sin presión desde abajo. Mientras tanto, Boric incumplió sus promesas,
administró la educación de mercado, abandonó la perspectiva de una educación gratuita y no avanzó en la condonación del CAE. Producto de esto es que ahora se nos presenta un movimiento estudiantil debilitado y fragmentado.

Pero el escenario está cambiando. La ofensiva de Kast está generando ciertos síntomas de rearticulación del movimiento estudiantil y la existencia de una Confederación Nacional puede ser una herramienta clave para coordinar la respuesta. Pero bajo la dirección de los partidos de la actual oposición, termina siendo un freno para la organización y movilización.

Por eso, es fundamental avanzar en la organización desde las bases. Ejemplos como la asamblea de más de 200 personas que se llevó a cabo la semana pasada en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile o las asambleas de la UFRO en Temuco, muestran que existe una disposición real entre estudiantes para recomponer el movimiento.

El gobierno de Kast busca avanzar rápidamente con su agenda en los primeros 90 días, aprovechando el período conocido como “luna de miel”. Frente a esto, no hay tiempo que perder, hay que preparar una gran marcha nacional con paralización que permita enfrentar y derrotar este plan de ataques.

Al mismo tiempo, esta lucha debe servir para retomar las demandas históricas del movimiento estudiantil: educación gratuita, democrática, de calidad y no sexista, que sea 100% financiada por el Estado mediante aportes basales directos, que provengan de la nacionalización del cobre e impuestos a las grandes fortunas, pues el 1% de la población hoy controla el 50% de la riqueza, es decir, plata si hay y perfectamente se podría ocupar en educación en vez de enriquecer a un par de familias multimillonarias.

Otra demanda urgente es la condonación del CAE y toda la deuda educativa, la cual debe ser sin indemnización a los bancos usureros ya que ya se han enriquecido a destajo con los sueños de miles de familias trabajadoras.

https://www.laizquierdadiario.cl/Abajo-el-bencinazo-y-los-recortes-a-la-educacion-Para-enfrentar-los-ataques-de-Kast-es-necesaria-la

Comparte este contenido:

Un estudio revela que cuanto mayor es el nivel educativo más preocupación se muestra ante el avance de la IA

El análisis muestra que variables como estudios, ingresos, posición social y situación laboral influyen significativamente en el interés, valoración de beneficios y percepción de riesgos tecnológicos

Los profesores Marcelo Sánchez-Oro, Yolanda García y Margarita Calleja de la Facultad de Empresa, Finanzas y Turismo de la Universidad de Extremadura (UEx) han realizado un estudio que revela que cuanto mayor es el nivel educativo de las personas más preocupación muestran éstas ante el avance de la Inteligencia Artificial (IA) y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

El investigador Marcelo Sánchez-Oro ha explicado que se ha analizado la encuesta llevada a cabo por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) referida a esta tendencia vinculada a la percepción de los riesgos que la población asocia al desarrollo de la Ciencia y la Tecnología, la IA, la digitalización y en general las TIC.

El análisis muestra que variables como estudios, ingresos, posición social y situación laboral influyen significativamente en el interés, valoración de beneficios y percepción de riesgos tecnológicos. En este sentido señalan los investigadores «las conclusiones de la investigación muestran como el nivel educativo y el nivel de ingresos de los participantes influye en cómo se perciben los beneficios y riesgos de las tecnologías».

Del estudio de la encuesta se puede concluir que «en el caso de la IA, la mitad de las personas entrevistadas están de acuerdo o muy de acuerdo en que es un peligro», ha indicado Margarita Calleja.

El miedo se sustenta en la opacidad algorítmica y en la autonomía que se percibe de dicha tecnología. Aun así, el 90 por ciento de las personas está en contra de recortar la inversión pública en ciencia y tecnología, incluso reconociendo riesgos.

De la misma manera cabe destacar que el estudio muestra una ciudadanía interesada con una actitud positiva por la ciencia y la tecnología, pero poco participativa en actividades científicas, ha informado la UEx en nota de presa.

Para los investigadores una de las herramientas más importantes para reducir riesgos y miedos frente a las TIC y la IA es mejorar la educación tecnológica y científica, junto con el avance del marco legal y el acceso equitativo a las tecnologías.

https://www.eldebate.com/educacion/20260323/estudio-revela-cuanto-mayor-nivel-educativo-preocupacion-muestra-ante-avance-ia_399069.html

Comparte este contenido:
Page 2 of 6193
1 2 3 4 6.193