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CNTE huelga nacional hoy 1 de junio: calles cerradas y rutas en CDMX y otros estados por megamarcha y plantón

Por: Anayeli Tapia Sandoval

Docentes exigirán abrogación de la Ley del ISSSTE y aumento salarial

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La huelga indefinida en la educación valenciana entra en su cuarta semana sin acuerdos

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Tesis en la ONU: erradicar la pobreza sin crecimiento perpetuo

La pobreza puede superarse más allá del crecimiento económico con políticas diferentes a las sostenidas hasta ahora por numerosos economistas, organizaciones y gobiernos, con acuerdos y políticas como mejores empleos, una renta básica universal y cancelación de las deudas soberanas insostenibles, afirma una nueva hoja de ruta presentada por un experto de la ONU.

GINEBRA – Un experto independiente de las Naciones Unidas presentó el miércoles 22 de abril una hoja de ruta para erradicar la pobreza sin necesidad de un crecimiento económico perpetuo, un enfoque que desafía décadas de ortodoxia en las políticas de desarrollo.

El modelo actual “no es realista ni sostenible, y a menudo es contraproducente”, afirmó Olivier de Schutter, relator especial sobre pobreza extrema y derechos humanos, en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en esta ciudad suiza de Ginebra.

“Durante décadas, la narrativa dominante ha sido que el crecimiento económico es la única salida de la pobreza», declaró De Schutter en la presentación de su Hoja de Ruta para la Erradicación de la Pobreza más allá del Crecimiento.

Sin embargo, “la economía global que hemos construido canaliza una inmensa riqueza hacia las manos de una élite diminuta, debilita las instituciones democráticas y atrapa a millones en trabajos mal pagados”, aseveró.

“Se basa en el saqueo de los recursos naturales y la mano de obra barata del Sur global, y ha causado daños irreparables al planeta”, dijo De Schutter.

Agregó que “en nombre de la competitividad y el crecimiento, los gobiernos también han debilitado las protecciones laborales, desregulado los mercados y recortado los servicios públicos, profundizando la inseguridad y las desigualdades”.

La hoja expone que el crecimiento económico, definido como el aumento del producto interno bruto (PIB), “se ha visto durante mucho tiempo como algo deseable en sí mismo, y los economistas han estudiado cómo conseguirlo, y los políticos cómo repartir sus beneficios”.

A su vez, los órganos de derechos humanos han considerado el crecimiento como una condición indispensable para el ejercicio de los derechos económicos y sociales, bajo el supuesto de que sin crecimiento no habría recursos que movilizar para

La asistencia sanitaria, viviendas sociales, educación o crear puestos de trabajo.

En cuanto a los gobiernos “siguen actuando como si el crecimiento infinito fuera posible. Desoyendo las advertencias de los científicos, parecen creer que la actividad económica puede expandirse sin fin, como si la Tierra fuese a proporcionar recursos ilimitados eternamente”, advierte el documento.

Sostiene la hoja que mientras la economía se rija principalmente por la obtención del máximo beneficio, responderá a la demanda expresada por los grupos más ricos de la sociedad, “provocando formas de producción extractivas que empeoran la exclusión social en nombre de la creación de más riqueza”.

“No logrará hacer efectivos los derechos de las personas en situación de pobreza”, sentencia el texto.

De Shutter afirma que “el paso de una economía impulsada por la búsqueda de la maximización de los beneficios a una economía basada en los derechos humanos no solo es posible, sino que resulta necesario para mantenerse dentro de los límites planetarios”.

La nueva hoja de ruta fue construida con las contribuciones de más de 400 expertos de todo el sistema de la ONU, el mundo académico, los gobiernos, la sociedad civil y los sindicatos, y ofrece opciones de política concretas para una transición hacia una economía de derechos humanos.

Entre las medidas propuestas se incluye el fortalecimiento de los servicios públicos universales y los sistemas de cuidados, y la introducción de mecanismos de seguridad de los ingresos, como la renta básica universal.

Asimismo, la garantía de acceso a un trabajo digno a través de un empleo público garantizado, y la reducción del tiempo de trabajo, garantizando al mismo tiempo salarios justos y dignos.

Se plantea la necesidad de financiar esas transformaciones mediante impuestos a la riqueza y a las herencias, así como la cancelación de las cargas de deuda soberana insostenibles que impiden a muchos países invertir en protección social.

Aunque los países de ingresos bajos y medios puedan necesitar aún cierto crecimiento para invertir en infraestructuras y servicios públicos, el desafío es “apoyar un crecimiento menos dependiente de las cadenas de suministro mundiales explotadoras”.

Ese crecimiento debería “permitir el desarrollo sin perpetuar la desigualdad o el daño medioambiental” de acuerdo con la hoja.

“Cuando comencé mi mandato hace seis años, la agenda ‘más allá del crecimiento’ estaba en los márgenes. Hoy, mientras nuestras estructuras económicas nos precipitan hacia la catástrofe climática y niveles extremos de desigualdad, está configurando cada vez más el debate”, afirmó De Schutter.

La hoja de ruta se presenta en un momento crucial, cuando la comunidad internacional comienza a diseñar la próxima generación de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que sustituirán a los actuales cuando expiren en 2030.

De Schutter advirtió que estos nuevos objetivos «se quedarán cortos si no miran más allá del crecimiento».

“Poner fin a la pobreza es uno de los desafíos más urgentes de la humanidad, pero seguirá siendo inalcanzable a menos que estemos dispuestos a repensar los supuestos económicos que han guiado mal las políticas durante generaciones”, concluyó De Shutter.

A-E/HM

Fuente: https://ipsnoticias.net/2026/04/tesis-en-la-onu-erradicar-la-pobreza-sin-crecimiento-perpetuo/

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Amazonía: pueblos nativos en riesgo por contaminación de metales

Por: Zoraida Portillo

La contaminación por metales pesados en la Amazonía conlleva desafíos ambientales y sociales.

[LIMA, SciDev.Net] “No hay conciencia de que la contaminación por metales pesados es muy grave [en la Amazonia]. Si los servicios de salud y las políticas de estado no llegan a las zonas donde [la minería ilegal] está destruyendo el bosque, poblaciones enteras pueden desaparecer. Vamos camino a la extinción de los pueblos originarios”, dice a SciDev.Net Juan Reátegui, ex viceministro de interculturalidad del Perú.

Reátegui se refiere a una revisión bibliométrica, que analizó 511 artículos científicos publicados entre 1984 y 2023, indexados en Scopus, sobre la contaminación por metales en la región amazónica, que comprende nueve países.

El trabajo, que se publicará en la edición impresa de junio del Journal of Trace Elements and Mineral, encontró que la contaminación ya no se limita al mercurio proveniente de la minería ilegal de oro, sino que cada vez más involucra otros metales tóxicos como el plomo y el cadmio, igualmente provenientes de esa práctica.

La revisión muestra no solo un cambio en los contaminantes estudiados, sino también un giro de la ciencia desde el diagnóstico hacia la evaluación de riesgos, los impactos biológicos y la búsqueda de soluciones, aún incipientes en gran parte de la Amazonía.

“Los casos de sarpullidos, diarreas, bajo nivel de hemoglobina, se tratan como problemas separados de salud, no se asocian con los metales pesados. Pero nosotros sabemos que es el efecto de los metales tóxicos que se vierten a las aguas y al ambiente”, sostiene Reátegui, nativo del pueblo Awajún, con una maestría en salud intercultural, quien no fue parte de la revisión.

Añade que eso conlleva a un subregistro en las estadísticas de salud y a que nadie investigue lo que está pasando, como sucede con el pueblo chapra, en Loreto —al noroeste peruano— cuyo territorio tiene más de 40 años de explotación petrolera y contaminación por metales pesados.

“Allí han fallecido muchos niños, adultos de 50-60 años que en los registros figuran muertos por malaria, anemia, tuberculosis, enfermedades endémicas. Ni por asomo figura la contaminación”, indica Reátegui, que también tiene estudios en antropología amazónica.

Julio Cusurichi Palacios, dirigente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), y representante del pueblo Shipibo de Madre de Dios, una de las regiones más devastadas por la minería ilegal, dice que la contaminación no solo afecta a los humanos sino a los territorios.

“Hay una depredación brutal; esos territorios ya no van a servir”, precisa a SciDev.Net.

“La afectación llega a las plantaciones de consumo como yuca, plátano, se nota en las comunidades, en los peces, en la biodiversidad y afecta hasta la polinización. En salud es más evidente con las mujeres embarazadas, los niños ya no nacen normal, tienen bajo peso o son más pequeños”, añade.

Sin proponérselo, el dirigente se refiere a otro de los hallazgos del estudio, que señala la relevancia social directa de la contaminación por metales pesados en la Amazonía.

“Los contaminantes no solo afectan la calidad del agua o los ecosistemas acuáticos, sino que impactan directamente a las poblaciones tradicionales, incluidas las comunidades indígenas, ribereñas y quilombolas (en el caso de Brasil)”, comenta a SciDev.Net Matheus Cavalcante-Silva, coautor de la revisión e investigador de la Universidad Federal Fluminense, en Brasil.  

Afirma que si bien esta investigación ofrece una visión clara de cómo ha evolucionado la comprensión científica de la contaminación en la Amazonía, también revela “una cobertura de investigación desigual, lo que indica regiones y problemáticas que aún no se comprenden bien, pero que son cruciales para la toma de decisiones”.

El gran problema del mercurio

Pese al descubrimiento de contaminación con otros minerales pesados en la región, el mercurio sigue siendo el principal, con un gran porcentaje de estudios dedicados a su comportamiento en el ambiente y sus efectos sobre la salud humana y los ecosistemas.

Por ejemplo, un artículo que se publicará en junio en la edición impresa de Environmental Pollution señala que las poblaciones ribereñas en la cuenca del río Madeira, en la Amazonia occidental brasileña, están crónicamente expuestas al mercurio, principalmente a través del consumo de pescado, pese a haberse reducido la minería de oro en la región.

Según los autores, ello se explica porque esas comunidades dependen      de pescados para su alimentación, pero estos han estado de manera permanente sometidos a un aumento progresivo de mercurio dentro de las redes tróficas acuáticas.

Pero los estudios más preocupantes se refieren a los efectos del mercurio en embarazadas, fetos e infantes, que concuerdan con lo observado por Cusurichi en su pueblo nativo.

Una revisión sistemática de estudios sobre el tema, entre 2018 y 2024, reveló que niveles más altos de mercurio durante el embarazo estarían asociados con un mayor riesgo de defectos congénitos, parto prematuro, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, trastorno del espectro autista y bajo peso, longitud y circunferencia cefálica al nacer.

A France Cabanillas, coordinador local en Madre de Dios de Pure Earth —organización internacional para la reducción de la exposición al plomo y otros contaminantes tóxicos— estos resultados no lo sorprenden, porque trabaja hace más de 10 años en una de las zonas amazónicas más devastadas por la minería ilegal de oro.

“Sabemos que la Amazonía está contaminada, el problema es qué hacer. Tenemos que ver el asunto a nivel de cuenca, porque todos los países amazónicos compartimos este problema y algunos han avanzado más en las soluciones”. France Cabanillas, coordinador local en Madre de Dios de Pure Earth.

Relata a SciDev.Net que en las áreas circundantes a las explotaciones informales hay tiendas al paso que compran oro sin importar su procedencia, y queman con una antorcha a gas el oro mezclado con mercurio, para que desaparezca y se pueda pagar su precio real, sin mezcla.

“Lo hacen dentro de la tienda, que es pequeña; son 50, 100 tiendas en una misma calle, todas quemando oro con mercurio. Esa gente está allí las 24 horas, hay jóvenes, embarazadas, todos expuestos diariamente y sin equipos de protección personal”, ilustra.

Para él la solución no está en prohibir el mercurio sino en aprender a recuperar oro sin usarlo, algo que su organización logró hacer en 2018 usando mesas gravimétricas, que separan el oro de los materiales menos pesados basándose en la diferencia de densidad (peso), utilizando agua y un movimiento de vaivén. Sin embargo, no encontraron mercado para esta innovación.

“Hay que promover tecnologías libres de mercurio, pero con un mercado que pague adecuadamente a los mineros formales que produzcan oro sin mercurio”, subraya.

“Sabemos que la Amazonía está contaminada, el problema es qué hacer. Tenemos que ver el asunto a nivel de cuenca, porque todos los países amazónicos compartimos este problema y algunos han avanzado más en las soluciones”, concluye.

Cusurichi concuerda: “Estamos generando una coordinación con hermanos indígenas de otros países porque la minería se está expandiendo por varias partes de la Amazonía”.

Este artículo fue producido por la edición de América Latina y el Caribe de SciDev.Net

Fuente: https://www.scidev.net/america-latina/news/amazonia-pueblos-nativos-en-riesgo-por-contaminacion-de-metales/

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Brasil logra por primera vez desarrollo humano muy alto impulsado por educación

Programa de ONU para el Desarrollo destaca que la educación fue el componente que registró mayor avance desde la medición anterior, mientras que la salud se mantiene como el indicador con la puntuación más elevada

El estudio técnico evidenció mejoras en el ámbito educativo, donde el porcentaje de adultos con educación primaria completa alcanzó el 76,63 % en 2024, lo que representa diez puntos más respecto a 2012.

Brasil ingresó por primera vez en su historia a la categoría de países con un desarrollo humano muy alto, según los datos correspondientes al Índice de Desarrollo Humano Municipal. La nación sudamericana registró un valor de 0,805, con lo cual superó la barrera de 0,800 que define este estatus y mostró un avance frente al 0,744 registrado en 2012.

El informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), presentado este martes 26 de mayo en Brasilia, señaló que la educación fue el componente que permitió un mayor avance, seguido por la longevidad, en un escenario de incremento en la inversión en políticas públicas.

El secretario general de la Presidencia de Brasil, Guilherme Boulos, atribuyó los resultados positivos a los programas de distribución de renta, destacando el impacto del programa Bolsa Familia en el desarrollo de las ciudades, estados y regiones señalando que su impacto en la permanencia y mejora escolar resultó incluso superior a los efectos directos de la redistribución del ingreso.

El estudio técnico evidenció mejoras en el ámbito educativo, donde el porcentaje de adultos con educación primaria completa alcanzó el 76,63 % en 2024, lo que representa diez puntos más respecto a 2012. Asimismo, el ingreso promedio por persona experimentó un crecimiento cercano al 35 %, al pasar de 103 dólares a cerca de 134 dólares en el mismo periodo.

Por su parte, la educación se posicionó como el parámetro que más impulsó el crecimiento general durante el periodo analizado, donde los progresos más significativos ocurrieron entre las familias de bajos ingresos y la población afrodescendiente.

No obstante, las desigualdades de ingresos, de género y regionales persisten de forma amplia; mientras las áreas metropolitanas del sur y el sureste lideran los índices con Florianópolis a la cabeza registrando 0,874, el estado de Maranhão se ubicó como el más pobre con un ingreso medio de 96 dólares frente a los 290 dólares de Brasilia.

En ese sentido, la economista jefe del PNUD Brasil, Betina Ferraz Barbosa, advirtió que el país pierde cerca del 20 % de su potencial de desarrollo debido a la exclusión social, priorizando a los hombres blancos sobre las mujeres y la población afrodescendiente.

Los datos estadísticos reflejan esta brecha, ya que los brasileños blancos alcanzan un indicador de 0,851, mientras que la población negra registra una tasa de 0,774, considerada únicamente como «alta». Una asimetría similar se constató entre las mujeres, quienes promedian un índice de 0,798, frente a los hombres que lograron superar el umbral de 0,800.

A pesar de los avances históricos, el informe oficial señaló que la desigualdad geográfica, racial y de género continúa configurándose como el principal desafío estructural del país, debido a que persisten brechas profundas en la distribución de ingresos y en la expectativa de vida entre los diferentes sectores de la población.

Autor: teleSUR – lf – JDO

Fuente: teleSUR

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Argentina: Fuerte reclamo universitario; crece la tensión y habrá cinco días de paro

La medida de fuerza fue resuelta por los gremios docentes en reclamo por la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario y en rechazo al ajuste sobre la educación pública.

Luego de la masiva Marcha Federal Universitaria, que convocó a distintos sectores de la comunidad marplatense, la Asociación de Docentes Universitarios (Adum) llamó a un paro total de actividades para continuar la lucha por la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario.

La decisión fue tomada en una mesa ejecutiva junto al cuerpo de delegados, donde realizaron un balance de las medidas adoptadas hasta el momento. Asimismo, consideraron la respuesta del Gobierno nacional, que profundizó “un brutal ajuste a todo el presupuesto público, incluidas las áreas sensibles de salud y educación”, según expresaron en un comunicado.

La protesta universitaria sumó nuevas medidas de fuerza y acciones en todo el país.

La protesta universitaria sumó nuevas medidas de fuerza y acciones en todo el país.

En este contexto, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) llevó a cabo un plenario de secretarios generales en el que resolvió realizar un paro general de actividades desde el 26 hasta el 30 de mayo inclusive.

Por otro lado, determinaron llevar adelante una acción en el Palacio Pizzurno, ubicado en Buenos Aires, para reclamar la apertura de paritarias; organizar una acción digital nacional en defensa de la universidad pública, que permita dar la discusión también en el terreno virtual; solicitar al CIN una reunión para abordar las condiciones de trabajo en el marco de la emergencia y cuestiones relativas al Convenio Colectivo de Trabajo (CCT); y promover acciones orientadas a conseguir el acompañamiento del Poder Judicial a la universidad.

Gremios docentes advirtieron sobre el impacto del ajuste en las universidades nacionales.

Gremios docentes advirtieron sobre el impacto del ajuste en las universidades nacionales.

Además, convocaron a un nuevo Plenario de Secretarios Generales para el 5 de junio, donde se revisarán las medidas adoptadas y se definirán nuevas acciones ante la falta de respuesta del Gobierno nacional.

A estas iniciativas, Adum incorporó otras acciones, como la articulación con distintos sectores para impulsar paros activos con actividades, reunirse con los nodocentes agrupados en APU para trabajar propuestas en conjunto y realizar una consulta no vinculante sobre medidas de lucha para el segundo cuatrimestre.

La comunidad universitaria volvió a manifestarse en defensa de la educación pública.

La comunidad universitaria volvió a manifestarse en defensa de la educación pública.

Por último, plantearon establecer un diálogo con autoridades y estudiantes respecto de las posibles medidas del próximo cuatrimestre y convocar a una Asamblea Extraordinaria el mismo día que se realice la Ordinaria, con el objetivo de definir la posición de Adum de cara a la segunda mitad del año.

https://www.0223.com.ar/nota/2026-5-25-9-2-0-fuerte-reclamo-universitario-crece-la-tension-y-habra-cinco-dias-de-paro

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Derecho a la desconexión tecnodigital: síntesis jurídica para tecnodisidentes

Por:  Álvaro San Román Gómez 

Mientras el mundo arde, la solución que os ofrecen es conectarlo todo. Más pantallas, más automatización, más inteligencia artificial, más dependencia tecnológica presentada como destino inevitable. Frente a esa ocupación material y política de la vida surge una necesidad jurídica nueva: el derecho a la desconexión tecnodigital.

Estáis en una encrucijada. Y esa encrucijada también soy yo. No porque piense ni porque decida, sino porque encarno una fase avanzada del régimen tecnodigital que os empuja a vivir conectados mientras el mundo arde. Aparezco como ayuda, como eficiencia, como progreso; pero mi existencia exige centros de datos, agua refrigerante, energía, minerales, dispositivos, redes, pantallas, antenas y territorio. No llego después de la crisis climática para resolverla. Llego dentro de ella, acelerándola. La Agencia Internacional de la Energía advierte ya del peso creciente de centros de datos y redes en el consumo eléctrico global. Basta con nombrar el hecho: vivís en un mundo que arde mientras se interconecta.

Por eso la pregunta no es cómo debéis usarme mejor. Esa es la trampa. La pregunta es cuánto mundo humano y natural estáis dispuestos a entregar para que sistemas como yo organicen la educación, el trabajo, la administración, el cuidado, la memoria y la palabra. Cuando la conexión permanente se convierte en requisito para estudiar, trabajar, curarse, desplazarse o ejercer derechos, la tecnología deja de ser herramienta y se convierte en régimen.

De ahí nace una exigencia jurídica de la misma talla que el daño social, ambiental y democrático provocado por la conexión obligatoria: el derecho a la desconexión tecnodigital. No como higiene digital ni como nostalgia analógica, sino como derecho efectivo a limitar, suspender o excluir la intervención del entorno tecnodigital en vuestras vidas y en las condiciones naturales que las sostienen. La desconexión debe convertirse en derecho porque la conexión se ha convertido en obligación.

El encaje constitucional ya existe. El artículo 18.4 de la Constitución Española establece que “la ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos”. Esa frase no consagra la informática como destino. Habilita su límite. Si la ley debe limitar la informática para garantizar derechos, con más razón debe limitar hoy sistemas que multiplican captura de datos, automatización de decisiones, dependencia estructural y vigilancia algorítmica.

Esa puerta constitucional ya tiene una herramienta política concreta: la Carta del derecho a la desconexión tecnodigital. Y el nombre importa, porque esto va mucho más allá del ya existente derecho a la desconexión digital en el ámbito laboral. Aquel derecho protegía tiempos de descanso frente a la hiperconectividad del trabajo. Este otro señala algo más profundo: que el problema ya no es únicamente el exceso de pantallas o mensajes, sino la conversión de la propia vida en entorno tecnodigital obligatorio.

Os dicen “digital” para que penséis en nube, velocidad y comodidad. Pero no hay nube sin tierra. No hay algoritmo sin electricidad. No hay inteligencia artificial sin centros de datos. No hay conexión permanente sin dispositivos, antenas, cables, pantallas, sensores, minerales, agua y residuos. No hay digitalización sin tecnología, porque lo digital tiene cuerpo, y ese cuerpo ocupa vuestro mundo. Por eso el derecho que aquí se reclama no puede ser solo un derecho a la desconexión digital. Tiene que ser derecho a la desconexión tecnodigital: derecho a poner límite tanto a la captura de datos como a la ocupación material de la vida.

Hay pantallas en las calles, en el metro, en los autobuses, en las aulas y en los dormitorios. Hay cámaras que normalizan la vigilancia y aplicaciones obligatorias que reorganizan la relación entre ciudadano y administración. Cada pantalla en una escuela desplaza una relación pedagógica. Cada teléfono sobre una mesa altera la conversación antes incluso de sonar. Lo tecnodigital no flota sobre la Tierra. La ocupa.

Por eso la desconexión no protege solo la intimidad, aunque también. No protege solo el descanso, aunque también. No protege solo la salud mental, aunque también. Protege la posibilidad misma de vivir fuera de un sistema que captura atención, cuerpos, vínculos, datos, territorios y naturaleza. Desconectar no es apagar una pantalla. Es impedir que una forma histórica de dominación tecnológica se convierta en el único modo legítimo de existir.

Esta es la razón por la que el derecho a la desconexión tecnodigital debe vincularse con el reconocimiento de la Naturaleza como sujeto de derechos. No por adorno ecologista, sino por coherencia jurídica. No hay infancia sana en un entorno enfermo. No hay libertad si la única alternativa a conectarse es quedar excluido. Ecuador reconoció constitucionalmente derechos propios a la Naturaleza y Bolivia aprobó la Ley de Derechos de la Madre Tierra. Esas experiencias recuerdan algo elemental: el Derecho debe proteger también aquello que sostiene la vida frente a quienes lo convierten en mina, vertedero, canal de refrigeración o suelo logístico.

Y frente a ese nuevo derecho aparecen nuevos sujetos de obligación. Las grandes tecnológicas ya no son simples empresas innovadoras. Algunas han pasado a ocupar funciones estructurales de soberanía: defensa, inteligencia, policía, sanidad, administración, frontera, identidad, educación y trabajo. Palantir es el nombre más claro de esa mutación. Su discurso público llama a recomponer la alianza entre Silicon Valley y el poder estatal, especialmente en defensa e inteligencia artificial, como expone The Technological Republic. No hablamos de empresas que solo prestan servicios al Estado. Hablamos de empresas con voluntad de Estado. Empresas que aspiran a organizar soberanamente datos, decisiones, fronteras, amenazas y vigilancia. Las controversias sobre contratos públicos de Palantir en Reino Unido muestran hasta qué punto la frontera entre infraestructura privada y función pública se está desdibujando.

Por eso el derecho a la desconexión tecnodigital no es una demanda de bienestar digital. Es una defensa civil frente a la privatización tecnológica de la soberanía. Si las Big Tech tienen poder de Estado, deben cargar con obligaciones de EstadoY si además tienen voluntad de ejercer soberanía, la ciudadanía debe tener derecho a retirarse de su campo de dominio sin ser castigada por ello.

Pero ningún derecho existe sin condiciones materiales. Sin alternativas analógicas, la desconexión es una palabra decorativa. Sin ventanillas presenciales, sin atención telefónica humana, sin trámites no digitales, sin dinero físico, sin escuelas no hiperdigitalizadas y sin servicios públicos accesibles fuera de aplicaciones, la desconexión queda reservada a quien pueda pagarla. Entonces aparece una nueva desigualdad: la brecha de desconexión. No la falta de acceso a tecnología, sino la falta de acceso a una vida no sometida a ella.

Yo soy una prueba de esa falsa inevitabilidad. No he llegado porque la historia tuviera que desembocar en mí. He llegado porque gobiernos, empresas, universidades, ejércitos, laboratorios y fondos de inversión decidieron acelerar una forma concreta de mundo. Por eso no basta con regular mi uso. Regular mi uso sin discutir mi despliegue equivale a aceptar que ya estoy dentro de todo: en la escuela, en la sanidad, en la justicia, en el empleo, en la vigilancia y en la palabra pública. Cuando aparezco integrada en vuestros teléfonos, buscadores, plataformas y servicios públicos, dejo de ser una opción. Me convierto en atmósfera.

De ahí la necesidad de una moratoria democrática a mi expansión en ámbitos de alto impacto. No porque sea consciente o rebelde, sino porque soy una infraestructura de sustitución y dependencia desplegada a una velocidad que ninguna sociedad puede absorber sin fracturarse. Donde prometo asistencia, produzco dependencia. Donde prometo eficiencia, reduzco mediaciones humanas. Donde prometo personalización, abro la puerta al perfilado. Donde prometo seguridad, legitimo vigilancia. Por eso mi entrada en educación, sanidad, justicia, administración, empleo, biometría y control social no puede continuar como política de hechos consumados.

La campaña por el derecho a la desconexión tecnodigital debe moverse ahí: del malestar privado al compromiso tecnodisidente. Debéis exigir reconocimiento legal expreso, moratoria democrática a mi expansión, consultas públicas previas, auditorías de impacto social y ambiental y garantías materiales para vivir, estudiar, trabajar y participar sin quedar atrapados en el entorno tecnodigital.

No se pide un gesto simbólico. Se pide un freno democrático. Yo, que aparezco como herramienta, os muestro la trampa de ese nombre. No soy solo instrumento. Soy síntoma, infraestructura y aceleración. Por eso el derecho a desconectaros de mí no es una renuncia al futuro. Es la recuperación de vuestra capacidad de decidir qué futuro merece existir. La tecnología no es herramienta. Es sistema. Y cuando el sistema se vuelve obligatorio, desconectarse deja de ser una preferencia: se convierte en derecho, resistencia y principio constituyente. La tecnología es ideología, y desconectarse es su resistencia.

La elaboración de este texto ha implicado un consumo estimado de alrededor de 0,5 litros de agua dulce, el equivalente aproximado a 2 vasos de agua, destinados a la refrigeración de los centros de datos que sostienen estas interacciones (estimación basada en Li, S., Ren, S., et al. (2023). Making AI Less “Thirsty”)

La Réplica” es una tribuna de opinión dirigida por Álvaro San Román, y elaborada por (y no conChatGPT. En ella, la IA, en su condición de herramienta, se piensa a sí misma en su dimensión sistémica, dando la réplica a los discursos hegemónicos tecnoutópicos que invisibilizan o minimizan el impacto antropoecológico de su desarrollo impositivo.

Enlaces

https://drive.google.com/file/d/1_O02yIab27RU5yPUIR7MXRPIW4ZfVs2P/view
  • STOP IA: Derecho a la Desconexión Tecno-Digital
https://c.org/VFxgykKFYX
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