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México: Ciclo Escolar 2025–2026 en Educación Básica: Proyecciones Oficiales y Retos Inmediatos

Ciclo Escolar 2025–2026 en Educación Básica: Proyecciones Oficiales y Retos Inmediatos

 Pluma invitada

El 6 de agosto se celebró la LXIV Reunión Nacional del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU). Este encuentro presentó definiciones importantes para el rumbo de la política educativa, tanto en educación básica como en media superior.

En media superior, la SEP anunció tres próximos acuerdos secretariales:

  1. Modificación al Marco Curricular Común en Educación Media Superior (MCCEMS).
  2. Creación del Sistema Nacional de Bachillerato.
  3. Fortalecimiento de la educación dual.

En este artículo me concentro en educación básica, por su impacto directo en el trabajo cotidiano de maestras, maestros, directores y supervisores.

  1. Acciones recientes de la Subsecretaría de Educación Básica

Durante la reunión, se informaron tres medidas implementadas en los últimos meses:

  1. Diagnóstico de coros escolares. La SEP y la Secretaría de Cultura organizarán un magno evento en el Zócalo de la CDMX, cumpliendo la instrucción presidencial.
  2. Encuesta sobre lineamientos de comida chatarra y recordatorio de la consulta del primer semestre sobre USICAMM, con participación de más de 140 mil escuelas.
  3. Ajustes al calendario escolar solicitados por autoridades locales ante climas extremos.

Además, se subrayó que el 29 de agosto se conmemoran 100 años del decreto de creación de la escuela secundaria y la apertura de las primeras cuatro instituciones en 1926.

  1. Consejo Técnico Escolar (CTE) – Fase Intensiva (25 al 29 de agosto)

La SEP definió cuatro momentos clave para esta fase:

  1. Reflexionar sobre la realidad escolar desde la perspectiva curricular de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) y elaborar diagnósticos precisos.
  2. Apropiarse del planteamiento curricular y fortalecer el uso del Programa Analítico.
  3. Tomar decisiones para el Programa de Mejora Continua (PMC).
  4. Planificar las actividades esenciales del ciclo escolar.
  1. Actividades prioritarias para el ciclo
  • Las siguientes estrategias deberán integrarse de forma permanente:
  • Estrategia de Vida Saludable: Brigadas de salud visual, control de sobrepeso y obesidad. Los directores y docentes deben insistir en que las familias descarguen los expedientes y acudan a las clínicas cuando sea necesario.
  • Prevención de Adicciones: Tres jornadas nacionales (noviembre, marzo, junio).
  • Beca Rita Cetina: Orientaciones de SEP para que el magisterio las comunique a las familias.
  • Estudio sobre comida chatarra, UNICEF e Instituto Nacional de Salud Pública (INSP): 350–400 escuelas, cuestionarios y toma de glucosa a estudiantes de 4º a 6º grado.
  • Jornada nacional contra el abuso sexual y maltrato infantil (8 de septiembre): será obligatoria y contará con cuatro etapas: sensibilización comunitaria, activación cultural, fortalecimiento de redes de cuidado y cierre con el lema “Las niñas y los niños no se tocan”.
  1. Lineamientos y guías operativas

Los sindicatos han pedido actualizar la Guía Operativa para la Organización y Funcionamiento de los Servicios de Educación Básica.

Calendario previsto:

  • Septiembre 2025: Foro nacional.
  • Octubre 2025: Presentación de borrador de lineamientos.
  • Dic. 2025–Ene. 2026: Publicación en el DOF.
  • Posteriormente: guías estatales.
  1. Otras estrategias nacionales

La Subsecretaría de Educación Básica participará en la estrategia nacional para prevenir el embarazo adolescente, con el objetivo de reducir las cifras en todo el país.

  1. Reflexiones finales

El CTE mantendrá su estructura, reforzando la articulación entre:

  • Programa de Mejora Continua (PMC): instrumento de gestión (objetivos, metas, acciones).
  • Programa Analítico (PA): herramienta pedagógica para contextualizar y secuenciar contenidos, orientar la didáctica y sugerir evaluaciones, siempre con base en un diagnóstico socioeducativo.

El reto será convertir estas directrices en acciones efectivas que fortalezcan la cultura de cuidado y prevención de la violencia infantil. Esto exige coordinación, voluntad y participación activa de toda la comunidad escolar.

  1. Implicaciones para directores y docentes
  1. Planificación con visión integral: Integrar las estrategias prioritarias desde el inicio del ciclo.
  2. Seguimiento activo: No limitarse a cumplir fechas, sino verificar resultados (salud, prevención de adicciones, detección de violencia).
  3. Trabajo con familias: Convertir cada acción en un proyecto comunitario.
  4. Formación continua: Revisar el Programa Analítico y el PMC como herramientas complementarias.

El ciclo 2025–2026 nos reta a pasar de la planeación al impacto real. Las y los educadores tenemos la oportunidad —y la responsabilidad— de transformar lineamientos en mejoras tangibles para nuestras niñas, niños y adolescentes.

Carpe diem… pero con compromiso pedagógico.

Fuente de la Información: https://www.educacionfutura.org/ciclo-escolar-2025-2026-educacion-basica/

 

 

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Esta calma subversiva

Dormir es una afirmación radical de lo humano”, dice Jonathan Crary en su ensayo 24/7: El capitalismo al asalto del sueño, y tiene razón. En una época en la que se nos exige estar disponibles a toda hora, atentos, conectados, útiles, el descanso, la calma, el no hacer, se han vuelto gestos de insumisión. Vivimos bajo un modelo que detesta lo improductivo. Un sistema que no tolera la pausa porque en ella no hay ganancia. Y sin embargo, la pausa es lo único que nos permite preservar la vida con sentido, proteger la mente, cuidar el alma. Dormir, calmarse, desconectarse, es resistir. Es decir: “mi tiempo no te pertenece”.

En ese mundo donde la velocidad se ha convertido en dogma, mantenerse en calma es un acto radical. Una disidencia suave pero poderosa frente al ruido constante del rendimiento, la inmediatez y el consumo. Nos han enseñado que la quietud es ineficiencia. Que si no estás produciendo, estás perdiendo. Pero lo que nadie dice es que esa aceleración perpetua —ese 24/7 que describe Crary— es un diseño cuidadosamente montado para mantenernos desconectadas de nosotras mismas.

Desde la neurociencia también hay evidencias: el sistema nervioso autónomo —específicamente el sistema parasimpático— es el encargado de activar los estados de descanso y reparación del organismo. Cuando respiramos profundo, dormimos bien, caminamos sin prisa o simplemente contemplamos, le damos al cerebro la oportunidad de resetearse, de reordenar lo aprendido, de sanar lo vivido. Esta calma no es pasividad. Es reconstrucción.

La amígdala cerebral, ese radar de peligro constante que llevamos en el centro del cerebro, reduce su hiperactividad cuando el entorno interno se tranquiliza. Y eso permite que emerjan otras funciones superiores como la empatía, la creatividad y la toma de decisiones conscientes. Calmarse, entonces, no es evadir. Es hacerse cargo. De lo que sentimos, de lo que pensamos, de cómo elegimos habitar el mundo.

Por eso, cuando decidimos apagar el celular un domingo, dormir ocho horas sin culpa, sentarnos a tomar café sin mirar el reloj o escribir en silencio para nadie más que para nosotras, estamos ejerciendo un tipo de soberanía que no cabe en los algoritmos. Estamos diciéndole no al sistema que nos quiere ansiosas y ansiosos, fragmentados, fragmentadas, agotadas y agotados en tiempos donde todo arde; es por ello que ser capaces de cuidar nuestra calma es quizás una de las formas más tiernas —y peligrosas— de conspirar contra el hastío y abanderar la alegría.

¡Venceremos, palabra de mujer!

Fuente de la información e imagen:  https://cuatrof.net

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¿Qué se reconoce en las escuelas?

¿Qué se reconoce en las escuelas?

Teresa Galicia

La práctica de reconocer a estudiantes con alto rendimiento académico es hoy objeto de debate

Las escuelas pueden mirarse desde diversas formas, algunas de ellas se centran en la cultura material, en la gramática de la escolaridad o en los dispositivos culturales. El concepto de gramática de la escolaridad se refiere a las formas organizacionales estandarizadas que la escuela presenta a lo largo de su historia.

Se trata de un uso particular del tiempo y del espacio, de la división del conocimiento en materias, de la clasificación de los niños en grados y en años, de la calificación de los resultados de aprendizaje en notas o créditos que permiten a los alumnos avanzar de manera progresiva en la organización y de ciertas pautas y rutinas establecidas. Estas formas organizacionales persistieron y persisten a lo largo del tiempo (Tyack y Cuban, 2001).

Los “dispositivos culturales” se refieren a las formas en que la cultura se manifiesta y se transmite dentro de las escuelas, incluyendo tanto los elementos materiales como inmateriales que influyen en la experiencia educativa. Estos dispositivos pueden incluir artefactos culturales, como libros, materiales didácticos, tecnología, así como prácticas culturales, como rituales, normas, valores y creencias compartidas

Las prácticas culturales se relacionan con los valores que se fomentan en la institución, como aquellas en que la comunidad educativa está socializada con los valores meritocráticos manifestados a través de prácticas como los cuadros de honor, que reconocen a estudiantes con alto rendimiento académico, práctica que actualmente es objeto de debate, ya que genera desigualdades al no considerar factores como las oportunidades y el contexto social de los estudiantes.

En las graduaciones y clausuras de curso del año escolar, en muchas escuelas se realizan ceremoniales de reconocimiento público de los “alumnos modelo”, que sirven como estrategia de motivación y de reproducción de los “buenos ejemplos” donde el Cuadro de honor y el premio al Mejor Alumno, son los mecanismos de distinción de los mejores estudiantes, desde el punto de vista académico, pero también desde los valores humanos y sociales que subyacen en los proyectos educativos de esa escuela.

La entrega de los premios se hace durante una ceremonia solemne que constituye un momento significativo de la vida de los colegios y de unión de sus comunidades educativas, que se juntan para reconocer públicamente a los alumnos destacados por su adhesión a los principios ideológicos de los colegios y, al mismo tiempo, para celebrar y compartir sus valores (Torres y Quaresma, 2014).

En estos eventos festivos, los discursos de los directores enfatizan el orgullo de pertenencia a la institución y la importancia de la adhesión de toda la comunidad educativa a sus  valores, se elogia el mérito de los alumnos premiados y se estimula a los demás a seguir su ejemplo, utilizando estos instrumentos de distinción y de emulación escolar, que se relaciona además con que una escuela de éxito es la que valora el trabajo y el rigor y la que recompensa el esfuerzo y el mérito, sin embargo, es importante tomar en cuenta  que todo dispositivo escolar implica la relación de diferentes funciones y operaciones que permiten el ejercicio de poderes en formas de saberes, sobre todo pedagógicos, articuladas para formar-educar cívica y técnicamente a los sujetos ( Foucault, 2017).

Sin duda, este desmedido afán de exaltar la excelencia través de estas prácticas, proviene de rituales establecidos a partir de la competencia y el éxito, situación que el planteamiento de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) trata de superar: la creencia que la educación es una carrera individual, donde el esfuerzo personal y el egocentrismo servirán para ser exitoso.   La experiencia ha mostrado que el individualismo conduce al aislamiento, la reducción de posibilidades de crecimiento personal y social, de apoyo solidario entre personas, dentro y fuera de la escuela, así como a desequilibrios socioemocionales.

Relacionado con este tema, comparto el texto del maestro Rafael Sampedro, que me pareció focaliza esta temática, a partir del excelente análisis que hace en su aporte titulado “La Incompatibilidad de los “Cuadros de Honor” con la Nueva Escuela Mexicana: Un Análisis Filosófico, Ético, Legal y Humanista”.

La práctica de exhibir “cuadros de honor” en las escuelas primarias es una tradición arraigada que, bajo una mirada superficial, busca incentivar la excelencia académica. Sin embargo, al analizarla a través de los principios fundamentales de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), esta costumbre se revela como una herramienta anacrónica y contraproducente que socava los cimientos mismos del nuevo paradigma educativo. A continuación, se fundamenta por qué su existencia es incompatible con la NEM desde sus cuatro pilares esenciales.

1. Sustento Filosófico: De la Competencia Individual a la Comunidad de Aprendizaje

El pilar filosófico de la NEM promueve la formación de una comunidad donde todas y todos aprenden en, desde y con el colectivo. Su lema es “formar comunidad”, lo que implica un cambio radical del individualismo competitivo hacia la colaboración y el bien común.

* Argumento: Los cuadros de honor son, en esencia, una celebración del individualismo y la competencia. Crean una jerarquía visible que divide al alumnado entre “ganadores” (los que están en el cuadro) y “perdedores” (la gran mayoría que no lo está). Esto fragmenta la comunidad escolar en lugar de unirla.

* Fundamento NEM: La NEM busca que los estudiantes se perciban como parte de un todo interconectado, donde el avance de uno es el avance de todos. Fomenta el aprendizaje dialógico y los proyectos comunitarios. El cuadro de honor, al destacar a unos pocos por encima del resto, envía un mensaje opuesto: el éxito es un juego de suma cero y se alcanza de manera aislada. Se prioriza el resultado individual (la calificación) sobre el proceso de aprendizaje colectivo.

2. Sustento Ético: Equidad, Inclusión y Dignidad Humana

La dimensión ética de la NEM se centra en la inclusión, la equidad y el fomento de una cultura de paz. Busca combatir las prácticas que generan exclusión, discriminación y violencia, aunque sea simbólica.

* Argumento: Los cuadros de honor son una práctica inherentemente excluyente. Por definición, solo un pequeño porcentaje del alumnado puede acceder a ellos. Para el resto de los niños y niñas, el mensaje implícito es que su esfuerzo, su progreso y su valor no son dignos de reconocimiento público. Esto puede generar sentimientos de insuficiencia, ansiedad y vergüenza, afectando gravemente su autoestima en una etapa crucial de su desarrollo.

* Fundamento NEM: Éticamente, la NEM obliga a la escuela a ser un espacio seguro donde la dignidad de cada estudiante sea respetada. Etiquetar públicamente a los niños con base en su rendimiento académico es una forma de violencia simbólica que atenta contra su dignidad. La equidad, según la NEM, no es dar a todos lo mismo, sino dar a cada quien lo que necesita para alcanzar su máximo potencial. Los cuadros de honor ignoran esta diversidad de necesidades, ritmos y talentos, valorando un único tipo de “éxito” y discriminando a quienes no encajan en ese molde.

3. Sustento Legal: El Interés Superior de la Niñez y el Derecho a una Educación Integral

El marco legal de la NEM, anclado en el Artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley General de Educación, establece principios irrenunciables que chocan directamente con los cuadros de honor.

* Argumento: La legislación actual pone el “interés superior de la niñez” como principio rector. Una práctica que genera estrés, comparación social negativa y potencial daño emocional no puede considerarse alineada con el mejor interés del niño. Además, la ley mandata una educación que sea inclusiva, equitativa y de excelencia, entendiendo la excelencia como “el mejoramiento integral constante que promueve el máximo logro de aprendizaje de los educandos, para el desarrollo de su pensamiento crítico y el fortalecimiento de los lazos entre escuela y comunidad”.

Fundamento Legal:

* Artículo 3° Constitucional: Señala que la educación “será equitativa, para lo cual el Estado implementará medidas que favorezcan el ejercicio pleno del derecho a la educación de las personas y combatan las desigualdades”. Los cuadros de honor, al crear una élite académica visible, exacerban la percepción de desigualdad.

* Ley General de Educación: En sus principios, enfatiza el respeto a la dignidad, los derechos humanos y el desarrollo armónico de todas las facultades del ser humano. Los cuadros de honor reducen al estudiante a una calificación, ignorando su desarrollo artístico, deportivo, social y emocional, que forman parte de la educación integral que la ley exige.

4. Sustento Humanista: El Desarrollo Integral y la Motivación Intrínseca

El enfoque humanista de la NEM pone a la persona —en este caso, al estudiante— en el centro del proceso educativo. Se enfoca en su desarrollo integral (cognitivo, emocional, físico y social) y busca fomentar la motivación por aprender, no por competir.

* Argumento: Los cuadros de honor promueven la motivación extrínseca: el estudiante no se esfuerza por el placer de aprender o por la satisfacción de superar un reto, sino por la recompensa externa del reconocimiento público y la aprobación social. Esto es frágil y contraproducente a largo plazo. Cuando el incentivo desaparece, la motivación puede desvanecerse.

* Fundamento NEM: El humanismo de la NEM busca cultivar la motivación intrínseca: el amor por el conocimiento, la curiosidad, la capacidad de maravillarse y el deseo de superación personal. Se enfoca en el proceso y el esfuerzo, no solo en el resultado final. Un enfoque humanista celebra el progreso individual de cada niño respecto a su propio punto de partida. Un niño que con gran esfuerzo pasa de una calificación de 6 a un 7.5 ha logrado un éxito enorme que el cuadro de honor jamás reconocerá.

Conclusión y Alternativas

Los cuadros de honor son un vestigio de un modelo educativo basado en la competencia, la jerarquización y la estandarización, precisamente los paradigmas que la Nueva Escuela Mexicana busca superar. Desde los pilares filosóficos, éticos, legales y humanistas de la NEM, esta práctica es insostenible porque:

  • Fragmenta la comunidad en lugar de construirla.
  • Excluye y daña la autoestima en vez de incluir y dignificar. * Contradice el derecho a una educación equitativa y el interés superior de la niñez.
  • Promueve la motivación superficial por la recompensa en lugar del amor profundo por el aprendizaje.

Las alternativas alineadas con la NEM deben ser inclusivas y centradas en el proceso:

  • Portafolios de evidencias: Donde cada estudiante muestra su propio progreso y logros a lo largo del tiempo.
  • Asambleas y exposiciones de proyectos: Espacios donde todos los alumnos, sin excepción, comparten sus trabajos y descubrimientos.
  • Reconocimientos grupales: Celebrar los logros de todo un grupo en proyectos colaborativos.
  •  Evaluación formativa y descriptiva: Ofrecer retroalimentación detallada que reconozca el esfuerzo, las habilidades desarrolladas y las áreas de oportunidad, en lugar de una simple calificación numérica.
  • Eliminar los cuadros de honor no significa renunciar a la excelencia; significa redefinirla. La verdadera excelencia en la NEM es lograr que cada niña y niño florezca en un ambiente de colaboración, respeto y equidad, convirtiendo la escuela en una auténtica comunidad de aprendizaje.

Referencias
Foucault, M. (2017). Los anormales. México: Fondo de Cultura Económica.
Torres, L. y Quaresma, M. (2014). Configurações da distinção escolar nos planos nacional e internacional. En M. B. Melo, et al. (orgs.), IV Colóquio Luso-Brasileiro de Sociologia da Educação. Entre crise e euforia: práticas e políticas educativas no Brasil e em Portugal (pp. 1105-1132). Porto: FLUP
Tyack, D y Cuban, L. (2001) Gramática de la escolaridad en Tyack, D y Cuban, L. En busca de la utopía. Un siglo de reformas de las escuelas públicas. Fondo de Cultura Económica.

*Doctora en Educación. Consultora internacional en proyectos formativos, investigadora social, formadora de docentes e impulsora permanente de procesos de construcción de ciudadanía con organizaciones sociales. Diseñadora y asesora de cursos, talleres y diplomados presenciales y en línea. Articulista en diferentes medios.

 

Fuente de la información: https://www.educacionfutura.org/que-se-reconoce-en-las-escuelas/
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El Nuevo Ecuador consolida el autoritarismo: militarización y vigilancia

El proceso de transformación política que ha atravesado el Ecuador, grafica con precisión la transformación del Estado capitalista, de la forma de Estado benefactor de la línea keynesiana, a la forma de Estado fascista. Lo que hemos presenciado desde 2018 con la consulta popular del 7 veces sí, que degeneró en el intento fallido de Moreno de imponer el paquetazo en Octubre 2019, describe cómo los mismos mecanismos de la democracia liberal generan la posibilidad de modificar el derecho –el sistema legal- para destruir los mismos principios democráticos que supone garantizar. Las leyes se retuercen de tal forma en que se asegure la legalidad de la imposición de los intereses de la clase económica en el centro del poder político. En nuestro caso, es clase es la lumpen burguesía que no ha llegado a mejores proyectos de país que imponer el Narcoestado. Ahora comprenderemos colectivamente al autoritarismo que se imprime implacable sobre nuestros cuerpos y nuestra historia.

Una serie de escenarios sociales se fueron construyendo desde la ingeniería del neoliberalismo, que desembocaron en que el crimen organizado permee en dos direcciones –desde arriba y desde abajo- todas las estructuras e instituciones estatales. La impunidad y poder cuasi ilimitado que se le otorgó a los aparatos represivos del Estado durante la pandemia, conjuntamente con el cambio de paradigma de control estatal y las relaciones de producción, el paquetazo que se imprimió contra la clase trabajadora, y la potenciación de la influencia del imperialismo yanqui –con el FMI respirándonos en la nuca-  generaron fenómenos únicos en nuestro siglo, que han devenido en la cimentación de las condiciones políticas para la transformación de forma de Estado, y por lo tanto de las relaciones sociales. En Ecuador, transicionamos del Estado de bienestar, al Estado policial, y finalmente se va concretando el Narcoestado en sus faces medias.

El gobierno de Daniel Noboa ha sido el encargado de ejecutar la transición final hacia una militarización total del territorio y un estado de vigilancia perversa. La declaración de Conflicto Armado Interno el 9 de enero de 2024 dio la estocada final en el proceso de generación de consenso hacia una regresión conservadora, que ahora le permite al hacendado presidente y su clase política, imponer por fin el proyecto que la burguesía en su conjunto planificaba hace años: el Plan Ecuador, a imagen y semejanza de lo impuesto en Colombia. El Estado –en un solo día- ha legalizado la condena de muerte y terror contra el pueblo ecuatoriano, especialmente para los varones jóvenes de clases populares y racializados, y para la organización popular, específicamente contra la resistencia antiminera, en defensa del territorio y de la vida.

Este 3 de junio de 2025, la Asamblea Nacional aprobó, con 82 votos a favor, la reforma parcial avalada por la Corte Constitucional, a la Constitución de la República en su Art. 5. La reforma plantea la eliminación de la prohibición de instalar bases militares extranjeras en territorio ecuatoriano. Esto implica la renuncian a la soberanía territorial, política y militar a potencias extranjeras que decidan establecer enclaves neocoloniales en el Ecuador en forma de bases militares. Esto significa miles de vidas perdidas a manos de fuerzas militares imperialistas dentro de territorio nacional, como sucedió con brutalidad contra el pueblo colombiano durante décadas siniestras de ejecución del Plan Colombia.

Estas tropas extranjeras tendrán la autorización e impunidad absoluta para apresar, torturar, desaparecer y ejecutar al pueblo ecuatoriano a conveniencia. Los falsos positivos van a ser el pan de cada día de nuestras vidas en adelante, si es que ahora mismo ya no lo son. Recordemos como las FF.AA. han reconocido que secuestran y torturan a jóvenes como Dave Loor y Juan Santillán –víctimas de desaparición forzada el pasado 26 de agosto- sin embargo la excusa que han dado es que al ser sospechosos de pertenecer a GDOs, todo está justificado por la ley y legitimado por una porción importante de la sociedad civl. No es cierto, pero no necesita serlo: ese sentido común ya está instaurado en la opinión pública que se ha convertido en tierra fértil para sostener sin mayor resistencia al fascismo que se impone desde el Estado. Las fuerzas represivas locales ya no serán las únicas que podrán ser juez y verdugo en territorio nacional, sino que fuerzas armadas y empresas militares yanquis e israelíes podrán decidir si “eliminar” o  no a un ser humano, por considerarlo una potencial amenaza a los intereses de la burguesía transnacional.

En esa misma línea, esta semana entró en primer debate la Ley de Solidaridad Nacional -bonito nombre- proyecto que encubre la suspensión indefinida de derechos constitucionales, eliminando el derecho a la presunción de inocencia, al debido proceso, el derecho a la integridad física, además de legalizar allanamientos, detenciones y desapariciones, dando impunidad a fuerzas represivas para que cometan graves violaciones a los Derechos Humanos, crímenes de Estado y de lesa humanidad. Una vez más el objetivo es neutralizar a la organización popular,e impedir su articulación. En la misma línea, la Asamblea Nacional, votada por las mayorías y avalada por el derecho, iniciará el debate de la Ley Orgánica de Inteligencia, Inteligencia Estratégica y Contrainteligencia. Todas estas leyes y modificaciones a la norma son ejemplos de cómo el derecho es un instrumento maleable de la clase dominante para salvaguardar sus intereses, cueste lo que cueste –al pueblo, claro-.

El mismo día Noboa se jacta de introducir al software militar Palantir, principal contratista de los servicios de inteligencia yanquis y sionistas, para “modernizar la infraestructura portuaria y aduanera”. En realidad, Palantir utiliza IA para identificar objetivos militares, entre otros en Palestina, jactándose de que su software forma parte de la cadena de mando que se precisa para decidir si eliminar a un “objetivo”. En sus propias palabras, son parte de la infame “kill-chain” de una ejecución. El CEO de Palantir, Alex Karp dijo en febrero de 2025 lo siguiente: “Palantir está aquí para irrumpir, cuando es necesario para asustar a nuestros enemigos, y en ciertas ocasiones para matarlos”. Para preocuparse hasta perder el sueño. ¿Vamos colectivamente a permitir que esta se convierta en nuestra cotidianidad? ¿La persecución, el terror y la muerte?

Esta transformación acelerada de la forma de Estado capitalista -una vez más del Estado benefactor al Estado fascista-, solo puede ejecutarse en los marcos de sentido distorsionados por el genocidio palestino. El silencio, la inacción y la impunidad que reinan de manera perversa en el ambiente, demuestran una vez más que lo que sucede en Palestina, la extrema violencia que el Estado genocida de Israel imprime contra el pueblo palestino, no solo que moldea y expande los marcos de realidad, de lo que es posible en la política, sino que también funciona muy bien como laboratorio de degeneraciones, listas para ser aplicadas contra todos los pueblos del mundo. Las mismas tácticas y empresas que se imponen con sangre y fuego en Palestina, ahora anidan en el centro del mundo, en la tierra del sol recto.

El exterminio popular al que nos enfrentaremos a cada vez mayor escala, e impuesto por la clase empresarial vinculada a las economías ilícitas, se agudizará a niveles históricos. En los próximos paros y manifestaciones, la dinámica será completamente distinta: agentes de la DEA, la CIA, el FBI y obviamente BlackWaters reprimirán con total impunidad. Esta es la realidad que nos acosa ahora a todxs quienes habitamos este país, y aún más a quienes se organizan para juntxs sostener la vida y la lucha. Resistir ahora no solo es una consigna, sino nuestra condición de existencia. Además el código ahora es, o todxs o nungunx.

Fuente de la información e imagen: https://www.revistacrisis.com

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Resistir para refundar

La política del gobierno de Milei y Villarruel es desmantelar el sistema de ciencia y tecnología, privatizar aquello estrictamente redituable y liquidar lo que no tiene sentido mercantilista.

El sistema científico-tecnológico público está atravesando sin dudas su peor momento en 25 años. La política del gobierno de Milei y Villarruel es desmantelarlo, privatizar aquello estrictamente redituable y liquidar lo que no tiene sentido mercantilista. Para ello están llevando adelante una serie de políticas, desde hace un año y medio, que van erosionando su capacidad productiva y las condiciones laborales y de vida de las y los trabajadores. Algunas de las medidas son: despidos y retiros voluntarios; amenaza de fusión de organismos de distinta naturaleza; ausencia de presupuesto alguno para investigar; salarios con una pérdida de poder adquisitivo del 35%; reducción de las becas; cierre de los ingresos a la carrera del investigador y de personal de apoyo en CONICET y el incumplimiento de todas las leyes y regulaciones que existen sobre el sector; por mencionar sólo unas cuantas.

A esto se le suma una persecución mediática sobre investigadores y sobre determinadas investigaciones que les disgustan, por abordar problemas que desprecian, como la violencia de género o el análisis de sus políticas.

Foto: Matías Rosingana.

Esto produce, por un lado, la expulsión de trabajadores de la ciencia. Cuentan más de cinco mil quienes hoy trabajan en otro sector o se fueron del país en busca de la posibilidad de seguir produciendo conocimiento. Es inmensa la frustración y el desaliento que implican no continuar con las investigaciones que se estaban desarrollando, además del desarraigo y las consecuencias para cada una de las familias y equipos de investigación involucrados.

Por otro lado, la expulsión de trabajadores científicos significa la pérdida de líneas de investigación valiosas y un desperdicio enorme de la inversión realizada hasta ahora.

No obstante, aún si frente a estas políticas el gobierno se encuentra con el rechazo y la falta de consensos generales, está decidido a sostener sus medidas. El fascismo del Siglo XXI entendió que su tarea es inclinar todo lo posible la cancha hacia la derecha, extremar los argumentos, forzar al máximo el derrotismo, para morigerar las respuestas frente a las políticas que efectivamente disponen.

Quienes trabajamos en el sistema de ciencia y tecnología caímos, mayoritariamente, en la educación pública: desde el jardín de infantes hasta los posgrados en la universidad nacional, toda nuestra formación fue gracias a la conquista popular del derecho a la educación pública y gratuita. Esto exigió décadas de lucha y de defensa contra la doctrina privatizadora de los ’90. En algunos aspectos, de todos modos, estas políticas mercantilizadoras penetraron, pero lo fundamental supimos sostenerlo y recrear una conciencia sobre la educación pública, que se expresó el año pasado de forma contundente en la marcha federal universitaria del 23 de abril.

En esa misma dirección, comprendimos que la ciencia también es un derecho y un bien público. Las y los trabajadores del sistema científico-tecnológico llevamos adelante nuestras tareas con la convicción de que producimos conocimiento significativo para nuestra sociedad, que nos permite construir una sociedad más justa y más igualitaria.

Ciencia
Foto: Matías Rosingana.

El 28 de mayo se llevó a cabo una gigantezca movilización al Polo Científico y a los Centros Científico Tecnológicos de todo el país contra la propuesta para nuestro sector: menos Estado que invierte en ciencia, liberalización e invisibilización de las relaciones laborales, destrucción del pensamiento crítico, mercantilización del conocimiento, la desaparición de las ciencias sociales y humanas, etc. El mismo recetario de este gobierno fascista para cada una de sus políticas.

Sin embargo, las condiciones de producción y trabajo científico no son solamente hoy injustas, a partir del gobierno de Milei. El gobierno fascista monta su estrategia de motosierra sobre la meritocracia y el elitismo; sobre el sálvese-quien-pueda y el individualismo. Esos elementos están en nuestro sistema de ciencia, bajo creencias (sí, creencias, no datos científicos) de que llegar a ser investigador o unx científicx premiadx sólo es producto de la capacidad, inteligencia o trabajo individual. Las reglas del juego de la academia se sostienen sobre bases desiguales, sobre sesgos de clase, de género y nacionales-étnicos-raciales.

Pero las políticas de destrucción actuales también se montan sobre un enfoque corporativo del sistema científico-tecnológico, que masificó el CONICET, pero lo mantuvo alejado de las universidades públicas; que profundizó la jerarquización del elitismo en CONICET, en detrimento de los otros organismos científicos (INTA, INTI, CNEA, CONAE, etc.); que fue incapaz de establecer lineamientos y planificaciones estratégicas que echaran por tierra lo peor de la cultura institucional del sistema, para poner en condiciones a las y los trabajadores hacia objetivos estratégicos. Esto vino de la mano, además, de dejar a las y los trabajadores sin protagonismo para definir esas políticas, de la mano de mejorar las condiciones de trabajo y salario generales.

Ciencia
Foto: Matías Rosingana.

Asimismo, los parámetros de evaluación de lxs trabajadores científicxs, así como el acceso y permanencia en los organismos de ciencia están atravesados por criterios meritocráticos, dictados por las usinas científicas de Estados Unidos y Europa, por sobre cualquier reconocimiento a la producción colectiva, a la capacidad de establecer políticas de articulación institucionales estatales y populares, y a la solidaridad en la difusión e intercambio del conocimiento producido.

Esto, además, se despliega en un marco en que las desigualdades estructurales de la sociedad capitalista no sólo impiden que la mayoría del pueblo estudie carreras científicas y dedique su trabajo a la producción de conocimiento, sino que tampoco accede a la mayoría de los beneficios del mismo.

Este gobierno está poniendo en cuestión todos los derechos conquistados. Todos. Sin buenos modales, rompe todo lo que toca para concentrar aún más la riqueza, sostener la deuda eterna con el Fondo Monetario Internacional y destruir la soberanía de nuestro páis.

Para nosotrxs, entonces, también se trata de confrontar, de discutirlo todo, de rebatir el conjunto de los privilegios. Es tiempo de discutir el rol de las empresas privadas en nuestra sociedad, de impugnar la idea de que de la vinculación público-privada nacen los progresos, de que la iniciativa privada dinamiza la sociedad. No es así, tal como se demuestra científica e históricamente.

Foto: Matías Rosingana.

Por el contrario, si de algo se trata la inmensa e histórica movilización de trabajadores de la ciencia del 28 de mayo es de la disposición, entusiasmo y voluntad de confrontar con la política fascista. La épica de eternautas-científicxs expresa la vocación de democratizar efectivamente el acceso a producir y a la producción de conocimiento científico: participar, ser protagonistas del proceso de resistencia y construir una nueva etapa para la ciencia argentina y para el pueblo de nuestra Patria. La desesperanza y abulia general tiene raíces en la ausencia de convocatoria a las y los trabajadores a ser héroes principales de esta historia.

Hoy que el fascismo quiere arrasar con todo, nuestra tarea es refundar las bases de una propuesta post capitalista, de carácter socialista, que rompa definitivamente las mezquindades institucionales, los sesgos elitistas y mercantilistas sobre el conocimiento, y en el cual el protagonismo popular se convierta en la “norma”.

El gobierno de Milei y sus intelectuales extreman sus posiciones, bajo el criterio de no dar marcha atrás. No se confrontan estas políticas con medias tintas, ni esquemas tibios, ni mucho menos con la esperanza de volver a un pasado que ya pasó. Hay que construir un futuro colectivo, que desafíe al status quo de Milei y también las bases en que se sostienen las desigualdades sociales.

(*) Investigadora de CONICET, docente de la UBA y vocal del Consejo Directivo de ATE Capital

Esta nota forma parte de la edición digital de revista hamartia Año 16 / Mayo 2025

Fuente de la información e imagen:  https://hamartia.com.ar

Fotografía: Hamartia. Matías Rosingana

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Educación compartida

Empezaron a soñarla entre 2017 y 2018. Y se hizo realidad en 2024, cuando abrió sus puertas muy cerca de la Reserva Natural Urbana de Morón. CoPlaS es una escuela primaria de gestión social y cooperativa. Si su historia fuera un cuento, no tendría colorín colorado porque se sigue escribiendo. «El proyecto surge de la cooperativa de trabajo Jardín Plaza Bebé y las familias. Ese entramado es el pilar», cuenta Daniela Carballo, que es una referente del establecimiento educativo y madre de un estudiante que transita sexto grado.

Daniela también es la presidenta de Plaza Bebé, jardín que funciona en Morón hace más de 25 años y que fue una empresa unipersonal hasta 2009: tras una crisis económica muy fuerte, buscaron una salida a la encerrona del capitalismo salvaje. «Marcela, la directora, nos convocó a sus trabajadoras a pensar en cómo seguir porque ya no lo podía sostener –recuerda– y, entonces, surgió la posibilidad de que todas conformemos una cooperativa de trabajo. Desde ese momento, Marce dejó de ser la única dueña». Y sigue: «Y la verdad es que desde siempre la comunidad nos demandaba la continuidad en una escuela primaria, pero la realidad es que para nosotras era muy cuesta arriba». Entonces se sumaron las familias y, codo a codo, se involucraron en todo el proceso: desde buscar los terrenos donde levantarla, hasta construirla y en seguir pensando cómo puede seguir creciendo. En 2024, su primer año, la matrícula fue de 45 estudiantes. En marzo fueron más del doble, con más de 100. «Tenemos de primero a sexto, nos llena de alegría».

El nombre de la escuela surge de tres conceptos que son sus pilares para garantizar el derecho a la educación de las chicas y chicos, acompañando sus procesos de aprendizaje con respeto absoluto y con amor: CO, por comunidad, sin dudas su esencia; PLA de plaza, porque se puede aprender y divertirse; y S de sustentable, desde sus bases, porque su edificio fue construido con materiales que permiten que sea fresco en verano y cálido en invierno, con techos verdes, materiales donados y reutilizando el agua de las lluvias para los baños.

Otra gestión es posible
Las escuelas pueden ser de gestión pública, privada o social. Muchas personas pasamos por las primeras y las segundas, pero la tercera forma de gestionar la educación a veces pasa desapercibida por falta de información.

«Hay otra forma de gestionar la educación en donde la construcción de estas experiencias sean lo más horizontales y democráticas posibles; en donde el saber se entiende colectivamente junto a los otros –con pibas y pibes en las aulas, con la comunidad–, y en diálogo permanente entre el adentro y el afuera de la escuela. Por todo eso, es enorme el aporte que hacemos al sistema educativo, que también promueve el pensamiento crítico y las escuelas de puertas abiertas, junto a la comunidad que se hace parte», reflexiona Juan Giménez, presidente de la Federación de Cooperativas y Entidades Afines de Enseñanza (Feceaba), que está constituida por Escuelas de Gestión Social y Cooperativas de Buenos Aires.

En ese sentido, la directora de la Cooperativa Jardín Plaza Bebé aporta que «CoPlaS es una escuela de gestión social, lo que implica que el pago de sueldos, el sostenimiento económico y edilicio, entre otras tareas, queda en manos de la comunidad organizada y una cooperativa de trabajo, y no del Estado o de un dueño». «En cuanto a la currícula –continúa–, trabajamos con la de la provincia, al igual que el resto de las escuelas de Buenos Aires. La diferencia está puesta en cómo nos posicionamos ante esos contenidos a la hora de ofrecerlos».

Manos a la huerta. Uno de los espacios donde se trabaja el vínculo con la naturaleza.

Foto: Gentileza Escuela Cooperativa Coplas

Poner lo grupal sobre lo individual
Las y los estudiantes se organizan en asamblea que se reúne cada 15 días para pensar, entre ellas y ellos, con el cuerpo docente y con las familias, en sus intereses. Esos debates favorecen el aprendizaje colectivo. Bajo el lema «¡YO PROPONGO, YO CRITICO!» son un enfoque didáctico y una apuesta que decidieron trabajar, son prácticas cotidianas en la escuela que encuentran su anclaje en los valores del cooperativismo. «La organización colectiva y el ejercicio de la palabra son sustento y finalidad de la propuesta. Un espacio institucional de participación para promover el derecho de los niños y las niñas a ser escuchados/as y a intervenir en aquello que les interesa y ocupa, a través del debate», refuerzan desde sus redes sociales.

Si bien no hay datos precisos sobre la cantidad de escuelas de gestión social y cooperativas, Juan estima que hay más de 5.000 espacios educativos en el país. «A algunos los representamos desde Feceaba, obviamente a los de la provincia de Buenos Aires. El relevamiento nacional quedó pendiente, en tanto que a nivel provincial estamos pidiendo que se realice. Más allá de esto, son muchas».

Brotecitos
La sustentabilidad, el cuidado por el ambiente son fundamentales así que la escuela también cuenta con una huerta porque desde la tierra también se aprende a compartir, cuidar y convivir. «De a poquito esta conciencia ambiental se va trabajando con las niñas y niños, es aprendizaje situado», marca Daniela. De ese modo, el año pasado en cuarto se trabajaron los ángulos: primero lo hicieron fuera del aula, en la huertita, para saber si era recta o de otro tipo; luego volvieron al aula a practicar en las hojas, pero con la experiencia bien práctica. Otras veces cocinan lo que cosechan y luego hacen cálculos en matemática. El aprendizaje inquieto, en constante movimiento.

«La comunidad de CoPlaS es grande y muy comprometida con su proyecto educativo de gestión social. Somos más de 30 trabajadoras y trabajadores, y este año se sumarán más. Pero también están las familias, que es un colectivo enorme», se contenta Daniela. Entre los proyectos para 2025, hay muchos para abrirse al barrio: algunos tienen que ver con el reciclado, con ser un punto de referencia de lo ambiental.

Es evidente: las escuelas de gestión social alientan una sociedad democrática y solidaria, aún en tiempos de silenciamientos, odios e individualismo. «Nos toca un contexto complejo. Pensamos la escuela en un espacio más lento, donde las pibas y los pibes puedan reflexionar, y no en la inmediatez superficial del todo ya y yo primero. Queremos construir otro tipo de experiencia en donde el encuentro y la conversación sean también un contenido pedagógico a enseñar», considera Juan. Mientras, en CoPlaS se preparan para armar esa cartuchera comunitaria donde cada quien llevará lo suyo para hacerlo de todas y de todos, porque es mejor si se comparte.

Fuente de la información e imagen:  https://accion.coop

 

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México: Proyectos de intervención educativa hechos por y para mujeres

Proyectos de intervención educativa hechos por y para mujeres

por Pluma invitada

Rosa Guadalupe Mendoza Zuany*

La visibilización y valoración de proyectos de intervención educativa es una tarea crucial para aprender de ellos y también para capitalizar sus aportes en otros contextos y a otras escalas. Este texto destaca la importancia de los proyectos de intervención educativa liderados por mujeres y para mujeres y discute la necesidad de repensar la relación entre investigación e intervención en educación, considerándolas como procesos complementarios que generan conocimiento y transformación, usando dos ejemplos del Proyecto CARE México, uno que aborda “agua, salud y mujeres” y otro “alimentación y mujeres”. Asimismo invita a compartir experiencias de intervención educativa en el 1° Congreso MUxED 2025, resaltando el papel de las mujeres en estos procesos.

#MUxED #PlumaPurpura #ProyectosDeIntervencion #Mujeres #EducacionAmbiental


La huella de las mujeres en la educación de nuestro país y del mundo es innegable. Estudiantes, madres, maestras, pedagogas, educadoras populares, directivas, tomadoras de decisiones, diseñadoras de políticas educativas y multisectoriales, etc., construyen y aportan a una educación de calidad, con equidad y orientada a la justicia.

Muchas mujeres trabajan cotidianamente en el campo educativo desde distintos roles. Algunas intervienen a través de proyectos de intervención específicos para mejorar las políticas educativas, los currículos, la formación docente, la gestión escolar, los materiales en el ámbito formal, los diversos campos educativos, mientras que otras lo hacen a través de procesos educativos populares, fuera de las escuelas, abordando preocupaciones locales prioritarias. Esos proyectos de intervención impulsados por mujeres, generalmente consideran abonar a la equidad de género partiendo de las experiencias vividas y de su posicionamiento orientado a la justicia y la sororidad.

Proyectos de intervención desde las universidades. Por ello, en el 1° Congreso MUxED 2025 “Visibilizar brechas e intersecciones en educación”, organizado por la Red Mujeres Unidas por la Educación, convocamos a presentar intervenciones que visibilicen a las mujeres, que postulen aportaciones específicas, derivadas de estudios, revisadas en forma sistemática a lo largo de su desarrollo y evaluadas en términos de su impacto o incidencia en la atención del problema que las originó o el diagnóstico del que partieron.

Proyectos de intervención desde las universidades

En el ámbito de la investigación educativa y de la formación de investigadoras e investigadores se ha tendido a separar la investigación entendida por su orientación a la construcción del conocimiento de la intervención pensada casi exclusivamente como acción que parte de la aplicación de conocimiento previo. La dicotomía investigación-intervención ha denostado a ésta última al concebirla como un proceso que no involucra reflexión, análisis ni construcción de conocimientos nuevos. Por ello es preciso repensar y posicionar la intervención como un proceso orientado a la transformación, al mejoramiento, a construir nuevas formas y/o condiciones para educar lo que necesariamente implica reflexionar, analizar y aprender de la experiencia, y por lo tanto, generar también conocimiento para el campo educativo que nos permita caminar en la ruta de la calidad, la equidad y la justicia.

a ésta última al concebirla como un proceso que no involucra reflexión, análisis ni construcción de conocimientos nuevos. Por ello es preciso repensar y posicionar la intervención como un proceso orientado a la transformación, al mejoramiento, a construir nuevas formas y/o condiciones para educar lo que necesariamente implica reflexionar, analizar y aprender de la experiencia, y por lo tanto, generar también conocimiento para el campo educativo que nos permita caminar en la ruta de la calidad, la equidad y la justicia.

En el proceso de formación de investigadoras en el campo de la educación ambiental del que formo parte han emergido reflexiones sobre la dicotomía anteriormente planteada entre investigación e intervención, así como también la definición de proyectos que las articulen.

La crisis socioecológica es experimentada por las mujeres de formas particulares y exacerbadas en contextos vulnerados, tanto rurales como urbanos. Por ello es que priorizamos nuestro trabajo como línea de investigación con ellas y para ellas. Ponemos al centro procesos que indican e impacten positivamente a las mujeres –ya sean estudiantes, maestras, madres, etc.– orientándonos a asuntos altamente relevantes que hemos identificado colaborativamente con las comunidades, como el cuidado del agua, de la salud humana, animal y ambiental, así como de la alimentación.

Han surgido proyectos que en su dimensión de intervención han impactado al menos en tres ámbitos relacionados: ecológico, educativo y social. A la par de su desarrollo y evaluación de impacto, hemos impulsado la sistematización de los proyectos de intervención educativa ambiental para aprender de ellos.

  1. Agua, salud y mujeres. Proyectos de intervención educativa a través de la producción de materiales educativos contextualizados y conectados a retos globales en torno al agua y a la salud que son afrontados directamente por las mujeres en el marco del Proyecto CARE México. El acceso a agua limpia y potable es necesario para el logro y mantenimiento de la vida saludable de personas, animales y plantas, que constituyen tareas de cuidado atribuidas históricamente a las mujeres en la mayoría de las sociedades del mundo. Estos proyectos han propiciado que docentes de escuelas de nivel básico de Yucatán y Veracruz comprendan a profundidad la problemática del agua en su comunidad y en otras escalas, lo hagan con perspectiva de género, y la aborden en las aulas de forma crítica y activa a través de progresiones de aprendizaje situado que involucran activamente a las familias del estudiantado. En estas experiencias se abordan los roles de género en torno al agua (acceso, acarreo, gestión, cuidado en general) y la sistematización de estos proyectos de intervención ha posibilitado que se compartan tanto el proceso como los resultados; y que esto inspire a más docentes a abordar esta problemática central para la vida.
  1. Alimentación y mujeres. Proyecto de intervención educativa en contextos no escolares para trabajar con mujeres indígenas de distintas edades de comunidades nahuas de Veracruz a través de una progresión de aprendizaje situado que tiene como objetivo lograr la soberanía alimentaria de la comunidad. La producción de alimentos para el autoconsumo y sin químicos se ha mermado ante la introducción de alimentos procesados y ultraprocesados, la erosión y la contaminación de los suelos de milpas y solares, la sequía prolongada, y el desconocimiento de alimentos y plantas nutritivas locales entre las nuevas generaciones. Este proyecto se inspira en la educación popular y busca propiciar el diálogo intergeneracional entre mujeres en su propia lengua materna (náhuatl) concebidas como sabedoras independientemente de su nivel de escolaridad, así como el intercambio de experiencias en torno a la producción y preparación de alimentos con mujeres de la región y de otras latitudes, así como con agroecólogas y agroecólogos. Se trata de un proyecto que, en su dimensión de intervención, apuntala las transformaciones necesarias para lograr una vida sana y con equidad de género.

El valor de los proyectos de intervención reside en su capacidad de propiciar cambios y/o fortalecer procesos partiendo de diagnósticos –idealmente participativos– , de retomar aportes teóricos de investigación e intervención educativas previas, de generar procesos colaborativos que propicien apropiación para resultados sostenibles, y de vislumbrar la sistematización de la experiencia y la evaluación del impacto o incidencia para la retroalimentación y la identificación del conocimiento generado. Les invitamos a compartir proyectos de intervención que den cuenta de cómo las mujeres se involucran y/o sistematizan prácticas pedagógicas particularmente en la educación ambiental, la educación en la primera infancia, la educación socioemocional, la educación intercultural, la inclusión educativa y el uso de tecnología digital.

https://www.muxed.mx/blog/por-y-para-mujeres

Fuente de la Información: https://www.educacionfutura.org/proyectos-de-intervencion-mujeres/

 

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