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El cerebro del niño forma mil conexiones nuevas por segundo en los primeros tres años de vida

Por: SILVIA DÍAZ

Durante los primeros años de vida de un bebé, sus neuronas forman nuevas conexiones a una velocidad asombrosa, entre 700 a 1.000 por segundo, un ritmo que nunca se volverá a repetir. Estas conexiones forman la base del futuro de un niño, por lo que es de vital importancia cuidar su alimentación, estimulación y cuidados.

Se considera que los primeros 1.000 días de vida de un niño tienen un efecto determinante en su desarrollo futuro, por lo que UNICEF no se cansa de alertar del importante papel que jugamos los padres, en su vida, tanto durante la etapa del embarazo como posteriormente en su crianza.

La importancia de los 1.000 primeros días

UNICEF

UNICEF lleva tiempo informando de lo importante que es cuidar la primera etapa de la infancia de un niño, lo que se conoce como sus primeros 1.000 días de vida y que abarca tanto el embarazo como sus primeros tres años.

En este tiempo, el cerebro del niño comienza a desarrollarse a gran velocidad, adquiriendo el lenguaje y las destrezas sociales y emocionales que necesitará para su etapa adulta, por lo que de su correcto desarrollo dependerá su bienestar futuro. No en vano, el 40 % de las habilidades mentales del adulto se forman en los tres primeros años de vida.

UN NIÑO, CUYO CEREBRO NO SE DESARROLLE ADECUADAMENTE, NO SÓLO SERÁ PERJUDICIAL PARA ÉL SINO QUE EN UN FUTURO REPERCUTIRÁ TAMBIÉN EN EL RESTO DE LA SOCIEDAD.

La nutrición, la salud, la protección y el cuidado en esta etapa, constituyen los nutrientes esenciales que el cerebro necesita para desarrollarse correctamente. Una oportuna estimulación, juegos adecuados y un medio ambiente enriquecedor son fundamentales también en esta primera etapa de la infancia.

Pero si hay algo que los expertos no se cansan de recalcar es la importancia que tiene el vínculo entre el bebé y sus padres (o sus adultos de referencia). La forma en que los niños son criados o atendidos en los primeros años, puede influir en su funcionamiento cerebral durante el resto de su vida, e incluso repercutir en futuras generaciones.

Por eso, UNICEF ha querido alertar a través de su campaña «La primera infancia cuenta» de que los adultos no siempre son conscientes de la importancia que tiene este vínculo de apego con los niños, o cuentan con las herramientas suficientes para lograr una adecuada estimulación, cuidados y protección.

Cómo nutrir el cerebro de los bebés

Según palabras del Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake:

«El cerebro es lo más importante que tienen los niños, pero no estamos cuidándolo de la misma manera en que cuidamos de sus cuerpos, especialmente en la primera infancia, cuando la ciencia demuestra que los cerebros de los niños y su futuro se están perfilando rápidamente. Tenemos que hacer más para dar a los padres y cuidadores de los niños pequeños el apoyo que necesitan»

UNICEFFoto Vía UNICEF

Por tanto, y partiendo de esta premisa, ¿cómo podemos los padres cuidar el cerebro de nuestros hijos?, o dicho de otro modo, ¿qué está en nuestra mano hacer para favorecer el correcto desarrollo de sus conexiones neuronales?

  • La importancia del contacto físico: tocar a nuestros hijos, abrazarles y criarles con cariño y respeto, generará oxitocina que les ayudará a crecer tranquilos, relajados, confiados y sintiéndose amados.

Esto provocará un mayor deseo de explorar su mundo, aprender, disfrutar y relacionarse mejor con su entorno, además de dotarles de herramientas que les permitan hacer frente a diferentes situaciones y retos de la vida, algo que repercutirá positivamente en su etapa adulta.

  • Hablarles y sonreírles ya que, según las investigaciones, este tipo de interacción con las figuras de apego a edades tempranas nutren al bebé y estimulan su desarrollo emocional, tan importante para la sociedad en la que vivimos.
  • Pasar el mayor tiempo posible con ellos. Durante los primeros años de vida, los niños entablan las primeras relaciones con su círculo familiar más cercano, siendo la relación más intensa emocional y físicamente hablando la que se crea con sus padres y, sobretodo, con su madre.

Este vínculo de apego provoca en el niño una serie de sentimientos que hacen que crezca sabiéndose importante para alguien y, por tanto, favoreciendo su seguridad y autoestima.

apego
  • No dejarles llorar: El cerebro y el estrés no son buenos compañeros. Cuando el niño percibe una amenaza (del tipo que sea) generará cortisol, una hormona que se mantendrá en niveles elevados si la amenaza persiste, es decir, si el entorno o el tipo de crianza no es el adecuado.

Crecer en un entorno de estrés y amenazas provocará niños temerosos, desconfiados y asustadizos, que tienen menos seguridad en sí mismos y que arrastrarán ese estado de alerta durante toda su etapa adulta.

Por ello, los expertos inciden en la importancia de atender el llanto del bebé o los estados de angustia o estrés que pueda manifestar el niño pequeño. Calmarle, consolarle y ayudarle a entender sus emociones desde el acompañamiento y la confianza son claves para su correcto desarrollo emocional.

  • La importancia del juego. Jugar no sólo es un derecho del niño sino que a través del juego libre aprenderán a conocer y a interactuar con el mundo que les rodea, perfeccionarán su psicomotricidad y lenguaje y, en definitiva, repercutirá positivamente en su desarrollo cognitivo, social y educativo.
  • Una correcta alimentación. De todos es sabido que «somos lo que comemos» por tanto, es fundamental que para que el niño crezca fuerte, sano y pueda desarrollarse correctamente, su alimentación sea la adecuada.

La OMS recomienda lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé, e incluso la reconoce como un derecho que tanto los niños como las madres deberían tener.

Lactancia

Sólo 15 países en el mundo cuidan la primera infancia del niño

Con el informe «La primera infancia cuenta», UNICEF quiere alertar de la situación que viven alrededor de 85 millones de niños menores de 5 años en todo el mundo, cuyos países no ofrecen a sus familias ni educación preescolar gratuita, ni permisos de lactancia para sus madres, ni permisos parentales justos y remunerados que puedan repercutir positivamente en sus primeros años de vida.

El informe destaca que Cuba, Francia, Portugal, Rusia y Suecia figuran entre los países que garantizan mayores medidas a las familias para cuidar de sus hijos, mientras que el 40% de los 85 millones de niños afectados se encuentran en Bangladesh y Estados Unidos.

POR ELLO, UNICEF PRETENDE QUE LAS EMPRESAS Y LOS GOBIERNOS DE LOS DIFERENTES PAÍSES SE INVOLUCREN DE LLENO EN ESTA PRIMERA ETAPA DE LA INFANCIA DE LOS NIÑOS, APOYANDO A SUS FAMILIAS PARA QUE PUEDAN DOTARLES DE AMOR, CUIDADOS, EDUCACIÓN Y NUTRICIÓN.
Fuente del Artículo:
https://www.bebesymas.com/educacion-infantil/la-importancia-de-nutrir-correctamente-el-cerebro-del-nino-en-sus-primeros-1-000-dias-de-vida
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Special Education meeting held

By Ka’ssee Burchfield

Not all children learn at the same pace, or even through the same methods. Because of this, educators- especially those working in special education — must be ready to work with each child’s individual learning behaviors. The Bell County Board of Education hosted a Southeast/South-Central Educational Cooperative (SESC) training on Friday for upcoming special education teachers in the region to learn how to do just that.

The individualized training program (IEP) brought in several new special education teachers from all across the area, many of whom just recently completed college. However, the meeting also consisted of several who have taught for years, but have decided to redirect their career towards a new path, as teaching those with special needs often provides teachers with a completely different component.

“When the opportunity arose for me to switch to special education I decided I would like to try it,” said former Knox County science teacher, April Helton. “What I love about teaching special education is the relationships you get to build with individual students. They trust you and you are the person they feel they can depend on.”

The session was led by Jim Feger, an educational consultant at SESC, who says the main purpose of the training is to help better prepare teachers with ways to provide consistency and clarity to children with special needs. Special education teachers are brought in and shown various ways to properly identify with and remediate children by developing general education plans.

“I look at this job as a privilege. I get to take my years of experience working with kids with special needs, and then be able to promote those practices to increase the quality of special designed instruction for kids within our region,” said Feger.

Educators left the session raving over the significant knowledge they were able to obtain in only one day, with several claiming to be in awe with just how much they learned from the SESC’s program.

“The program was excellent and the facilitator was exceptional. I feel I gained a lot of needed information that will help me for years to come,” said Helton.

SESC is a non-profit service agency which provides professional learning and support services to 27 different public school districts throughout the Appalachian region. Although beginning as a part of Eastern Kentucky University’s Community Outreach Program in 1991, SESC was — after many years of success — recognized as an independent entity in 2013. The agency’s slogan — “serving others as you serve them” — appears to be quite appropriate considering the various ongoing opportunities being offered to educators through the agency.

SESC hopes to be recognized as Kentucky’s leading educational cooperative by the year 2020 by continuing to provide services that are data-driven, evidence/research-based, and customer-focused. The agency also plans to soon incorporate various delivery methods for such services, including face-to-face and technologically-based delivery.

As the session came to an end, educators were given a short assessment in order to evaluate what they each learned during the program, as well as the opportunity to evaluate Feger and the way he handled operating the session. Then, they were each awarded with a certificate of completion, proving that they attended the program and now have the knowledge to provide specialized teaching methods to special needs students.

Due to the always ongoing growth and change in the education field, educators should be provided with up-to-date ways to stay in touch with those changes. In order to provide this, Feger has made plans to continue ongoing support for the new special educators of the region via Skype sessions.

While details have yet to be revealed, Dr. Mitch Bailey of the Bell County Board of Education also plans to contribute to the growth of special educators in the area. He is currently working on providing a Progress Monitoring Training for special education teachers within the school district in early to mid-October.

Source:

http://www.middlesborodailynews.com/news/20808/special-education-meeting-held

 

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Reforma educativa, para superar el otro analfabetismo

Edgardo N. De Vincenzi

Desde el Ministerio de Educación Nacional, se está trabajando para impulsar una polémica reforma de la Educación Secundaria, que empezaría a implementarse en 2018, en algunas escuelas la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Los cambios implican una reformulación de los contenidos curriculares, que garanticen los saberes prioritarios y las capacidades que preparen a los jóvenes para el desarrollo personal, social, cultural, laboral y productivo.

Se trata de desalentar la deserción escolar y articular con las escuelas, los requerimientos del mercado laboral. Para ello, los docentes deben estar profesionalmente formados, porque la calidad de los procesos educativos debe ser incentivada adecuadamente, en tiempo y forma.

A partir del advenimiento de la robótica, los paradigmas de la instrucción y deprofesionalización de los contenidos curriculares, desde el Preescolar hasta las Universidades, se convirtieron en insuficientes para capacitar a los seres humanos, para no ser reemplazados por los robots, en la calidad y cantidad de servicios productos.

En este marco, ya no se debe priorizar la inteligencia emocional, como objetivo profesional del ser humano; sino la pasión inteligente, aquellos sentimientos, emociones y pasiones que desarrollan la autoestima, la voluntad, el sacrificio, la creatividad y la perseverancia, que permita la evolución permanente de los resultados, en los roles, en los vínculos personales y sociales del ciudadano del mundo.

Es importante que las instituciones educativas brinden una educación personalizadora, donde no se confunda la educación con la sola instrucción. Así como lo establecía Confucio en su doctrina, siglos atrás, “el hacer” tiene que tener la humanidad de los sentimientos y la creatividad. Dicho de otra manera, “el hacer” que convalida hoy la reforma, no puede ser “vacío de sentimientos”, porque haríamos “analfabetos sociales y funcionales”.

Educar es asegurar el saber aprender a aprender, a emprender e innovar, en tiempo y forma, a lo largo de toda la vida. El proceso por el cual se construye un aprendizaje es justamente adverso a lo que se cree desde los modelos mecanicistas, repetitivos y redundantes. Se necesita una didáctica, que permita al alumno participar de una dialógica con sus pares y docentes, teniendo conciencia de lo que el ciudadano debe aprender en cada etapa de la vida.

Esto es lo que nos diferencia de las máquinas – reproductivas y eficaces- pero con incapacidad para crear y reflexionar con autonomía, libertad depensamiento, responsabilidad cívica y social, cualidades -aun exclusivas- de los seres humanos, pero que hoy se encuentran en estado de emergencia.

Lo que no se puede dejar de desarrollar, como el aprendizaje de la ciencia y el profesionalismo de ella, es “la reingeniería de un hombre nuevo”, que sepa usar la tecnología y la robótica como MEDIO, no como FIN.

Edgardo Néstor De Vincenzi es Rector emérito UAI. Presidente de la Confederación Mundial de Educación (COMED)

Fuente: https://www.clarin.com/opinion/reforma-educativa-superar-analfabetismo_0_rJTSgNiq-.html

Imagen tomada de: https://definicion.de/wp-content/uploads/2011/08/reformaeducativa.png

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EEUU: Humanizing Distance Education

By Amanda Benigni

The fact that technological innovations are disrupting traditional business models and digital technologies will continue to transform the economic marketplace is hardly breaking news to members of West Virginia’s business community. Higher education is no exception.

Across the nation, online education, or distance education, is rapidly growing in popularity. According to the “Almanac of Higher Education,” which is published annually by the Chronicle of Higher Education, “Nearly 29 percent of students were enrolled in distance education courses, either in part or exclusively, in the fall of 2014.”

Today’s college students are turning to distance education in search of flexibility and convenience. Here in the Mountain State, West Virginia Junior College (WVJC) is not just accommodating that demand but also offering a different type of online learning experience. What is unique about the online learning experience at WVJC is that in an environment where technology creates barriers to interaction, WVJC infuses the human element back into the student experience. The faculty, staff and administration have adopted an approach that is based on a foundation of personal and meaningful relationships.

“The secret to a successful online program is not what you might think,” says Chad Callen, campus president of WVJC. “While technology is important, it’s nothing without the people behind it that make it work. A successful online program requires people who understand how to connect and build relationships with other people. Only from these relationships can trust be developed, and from that trust between the student and your people that work in tandem as a single unit, greatness can be accomplished.”

Online education by definition separates the instructor and the student by distance. However, WVJC is committed to putting human engagement back into distance education while still maintaining the in-demand benefits of online education. According to Brittany Nuzzo, academic dean at WVJC, the secret to effectiveness in online education is not just the content and effective delivery of that content through technology but rather the humanization of the online learning experience. “When we constructed our Online Division, we wanted to put the user at the forefront,” she says. “We wanted to humanize distance education.”

WVJC has been able to develop meaningful relationships with students in a variety of ways. Before an online course even begins, a student at WVJC receives a personal phone call from their instructor welcoming them to the class.

“It’s an expectation of our faculty that students have a direct line of access to their instructors,” says Nuzzo. “We also expect our instructors to respond to emails, voicemails and other student inquires within 24 hours, although it is usually much sooner.”

The faculty are also expected to provide timely feedback on student work. In both online and on site courses, students can expect to receive formal, written feedback within 48 hours of submission. Nuzzo knows firsthand the importance of reaching out to students early and responding to their concerns quickly. As academic dean, she makes a point to personally contact each new student at WVJC during their first term. Additionally, she meets with them regularly throughout the year to discuss their progress. As students are quickly made aware, at WVJC, the academic dean, program directors, instructors and support staff are all readily available by phone to offer guidance and feedback.

“Our students have access to their instructors 24 hours a day, seven days a week,” explains Nuzzo. “From the time they enroll to the time they matriculate and enter the workforce, we are there to provide them with support and encouragement.”

Nuzzo has personally taken phone calls from students on Christmas Day and knows that other instructors and administrators have done the same for students whose situations were especially urgent.

When a tech-related issue arises at WVJC’s online campus, it is often Ryan Langley, the director of instructional design and technology, or one of his internal staff who fields the call. In an attempt to ensure adequate response times, WVJC has a third-party service available to its students 24/7. However, WVJC prefers tech issues be handled by its internal staff because of the humanized element they add.

“I take a lot of calls outside of business hours,” says Langley. “I trouble shoot students’ technical issues, help fix their computers and internet connections and do my best to quickly and effectively address any other technical issues they might experience while enrolled in our online courses. We even fix viruses and install virus protection software for our students.”

Langley has personally answered phone calls from students in the middle of the night, as have other members of the faculty and staff. “If students are experiencing a hiccup in their progression through their degree program and that hiccup is tech related, we are going to do everything we can to resolve it, even when it’s outside the realm of service a technical support team would normally provide,” he says.

Langley believes technological advancements will help ensure more students gain access to higher education. “We create a lot of opportunities for a lot of people who otherwise might not be able to attend a college or further their education,” he says. “Many of our students work all day. They have to support their families. They cannot take time away from their responsibilities at work and at home to spend all day in a classroom. That’s something I take a lot of pride in. We give students the opportunity to accomplish things they would not be able to accomplish elsewhere, and we’re using technology to do it.”

Nuzzo also recognizes that many of her students, particularly those who are first-generation or nontraditional college students, require extra support to achieve their academic goals. “We are side by side with our students through not only this academic journey but through all of their life pursuits,” she says. “We have seen our students in their darkest hours and their moments of triumph. We have laughed with our students, cried with our students and rejoiced when they have accomplished so much on nothing but perseverance.”

Langley and Nuzzo are both humbled by seeing their students’ accomplishments. “It reminds me daily of why I entered education,” says Nuzzo.

WVJC students are appreciative of the support people like Nuzzo provide.

“WVJC online was a wonderful experience for me,” says Michelle Kornegay, a 2015 graduate of WVJC’s medical assisting program. While attending, Kornegay experienced some family-related issues that could easily have prevented her from achieving the goal she set out to accomplish, but she says the faculty and staff at WVJC were dedicated to her success. “They would not let me quit my journey. They pushed and encouraged me, even when I did not have confidence in myself. It’s because of them I earned my degree,” she says.

While WVJC prides itself on the personal relationships faculty, staff and administrators form with students, just as crucial, it seems, is the relationship students form with the institution itself. According to Callen, it is vital that students feel connected to WVJC on a personal and professional level.

“We accomplish this in several ways,” says Callen. “We often feature our students on our social media when they pass certification exams or get hired into a career they love. One of the most unique methods though is through our random gift mailings. At random times throughout the year we will mail—not email, but traditional snail mail—little mementos to let the students know we are thinking about them and encouraging them and that they are part of a larger family.”

At various points throughout the year, a student at WVJC can expect a Christmas ornament, student survival packet, handwritten note containing words of encouragement or car decal.

Education is, in essence, about human relationships, regardless of how much technology is infused into it. WVJC believes cultivating human relationships is central to the success of an online program. If the school’s online education programs are any indication, the key to maintaining effectiveness in the future will be how institutions of higher education are able to maintain and maximize those relationships as technology disrupts the environment in which those relationships are nurtured.

About the Author

Dr. Amanda. Benigni holds a Ph.D. in literature and criticism and is currently pursuing teaching certification in secondary English education. A resident of Morgantown, WV, Benigni teaches introductory-level composition and literature courses at various institutions of higher education, both in person and online.

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Contra la pedagogía del mal

Claudia Romero

Por estos días formas clásicas de adoctrinamiento y propaganda acechan a las escuelas. Los panfletos didácticos sobre la situación del joven Santiago Maldonado, el catecismo obligatorio en las escuelas públicas de la provincia de Salta y los candidatos políticos haciendo campaña en las aulas, son tres hechos que sacuden, por su simultaneidad y grosería, los cimientos de la educación pública.

Los cuadernillos diseñados por la central sindical docente formatearon el discurso a introducir en jardines de infantes, primarias y secundarias del país para convencer que Santiago Maldonado, presentado como adalid de los pueblos originarios, es víctima de una “desaparición forzada”; o sea que el Estado (y el Gobierno) no sólo sería responsable directo de su desaparición sino que además niega y obstruye la investigación de la Justicia.

El material escandaliza por la estética básica del lenguaje y por enarbolar la ética de la posverdad, aquella que con el fin de modelar la opinión pública apela a las emociones, las creencias personales y descarta los hechos. “Pedofilia intelectual” lo llamó el filósofo Tomás Abraham, abuso de menores que en las aulas son víctimas de adoctrinamiento.

¿Dónde está Santiago Maldonado? es una pregunta legítima, tan legítima como ¿Por qué está muerto Alberto Nisman? Estas y otras preguntas pueden y deben resonar en escuelas, plazas y en la mesa de cada casa. Son preguntas que vuelven desde el fondo de la historia; “el pueblo quiere saber de qué se trata”. El camino, en honor a la tremenda historia argentina y los aprendizajes que ofrece, no es silenciar las preguntas sino estimular la búsqueda de respuestas válidas, fundadas en evidencias. El segundo hecho es el debate en la Corte Suprema de la Nación sobre la educación religiosa obligatoria en escuelas primarias públicas de Salta. El juicio contra el gobierno de la provincia fue iniciado por la Asociación por los Derechos Civiles en representación de madres de alumnos no católicos y llegó a la Corte.

En esa provincia los niños son expuestos, en horas de clase, a rezar, bendecir la comida y escribir en sus cuadernos oraciones de alabanzas a Jesucristo y a su madre virgen. Presenciar estas semanas el Amicus Curiae, las exposiciones de terceros ajenos al litigio a favor y en contra de sostener la enseñanza dogmática en escuelas públicas, fue por momentos un viaje a la Edad Media en la solemnidad del palacio de tribunales. Frente a los cruzados que argumentaron el derecho a imponer la fe católica en las escuelas por ser mayoritaria en la provincia y por estar avalado por la Constitución Provincial, juristas como Marcelo Alegre y Roberto Gargarella, que ya habían reclamado sobre los riesgos de discriminación cuando en 2014 se derogó el principio de educación laica que sostenía la Ley 1420, recordaron la inconstitucionalidad de tales prácticas por violar los derechos de los niños y adolescentes a la libertad de conciencia. Ahora la Corte deberá decidir si la educación pública ha de continuar siendo pública.

El tercer hecho, no por habitual, deja de ser grave. En una escuela primaria de Berisso, provincia de Buenos Aires, un candidato político que, como agravante, acaba de dejar su cargo de Ministro de Educación de la Nación, se mete en un aula en horas de clase para hacer campaña y documenta el hecho con desparpajo con la foto obscena, sonriente entre los alumnos.

La escuela debe enseñar conocimientos fundamentados garantizando un clima democrático y pluralista. Su función es socializar mediantes saberes legitimados públicamente, sin discriminación de los sujetos, sin dogmatismos en la elección de los objetos, sin autoritarismos en los métodos. Eso es lo que la distingue de una secta, de una iglesia o de un partido político.

La legitimación política, epistemológica y profesional del currículum escolar, es decir aquello que es legítimo enseñar en la escuela, depende al menos de tres criterios.

Primero de la coherencia normativa, es decir el respeto a la Constitución Nacional y a las leyes, segundo de la consistencia racional, es decir su apego al conocimiento basado en evidencias y los procedimientos de su construcción y argumentaciones para justificarlos y tercero de su especificación pedagógica, es decir la adecuación a las necesidades y posibilidades de aprendizaje. Lo que no es legítimo y más aún, lo que destruye el carácter público de los saberes que circulan en la escuela es distribuir información falsa, imponer dogmas o hacer propaganda de cualquier tipo y color, o sea practicar la “pedagogía del mal”.

La buena noticia es que para cada uno de estos hechos hubo alguna reacción social de protección a la escuela contra la “pedagogía del mal”. Habrá que fortalecer los reflejos ciudadanos para sostener el cuidado de las escuelas, porque cada una de ellas es un tesoro de la democracia.

Claudia Romero es Directora del Area de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella

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Compromiso y distanciamiento

Compromiso y distanciamiento

Heike Freire/Directora Cuadernos de Pedagogía

En el conocido relato Descenso al Maeslström, Edgar Allan Poe cuenta la historia de tres hermanos pescadores que quedan atrapados en un enorme remolino cuya espiral los arrastra vertiginosamente hacia el abismo. En medio de la tormenta, el mayor cae repentinamente al agua y desaparece. Los otros dos ven acercarse el fin, aunque con actitudes muy diferentes: paralizado por el miedo, uno de ellos asume que todo ha terminado, cierra los ojos y espera con resignación el momento de su muerte. El otro, en cambio, consigue mantener la calma y permanecer atento a lo que está sucediendo: observa con cuidado los restos del naufragio que flotan a su alrededor y se da cuenta de que los objetos cilíndricos permanecen intactos. Decide entonces agarrarse a un barril vacío y con él se arroja al agua. Gracias a este descubrimiento, el muchacho gira en la superficie del remolino hasta que el huracán amaina, mientras su pobre hermano, en cambio, se hunde con el barco…

El sociólogo Norbert Elías utiliza esta hermosa parábola, en su obra Compromiso y distanciamiento, para ejemplificar el equilibrio entre la fidelidad a unos valores, ideas, pensamientos, actitudes, creencias, etc., y la neutralidad imprescindible para percibir los fenómenos de manera serena y «objetiva» que todo científico (en particular, quienes investigan en el ámbito social y humano) necesita alcanzar. Una condición, según él, fundamental para que las ciencias sociales puedan liberarse tanto de una excesiva «subjetividad» y dependencia «ideológica» como de una objetividad «extrema» (según el modelo de las llamadas «ciencias duras») completamente ajena a los valores humanos fundamentales y voluntariamente ciega a los procesos sociales y psicológicos. Para Elías, la vieja dicotomía «objetividad-subjetividad» es engañosa, y debe ser superada, porque todo conocimiento es, en realidad, una mezcla de ambas: el fruto de dos actitudes, de dos procesos únicos y complementarios que es preciso vincular de manera interactiva y compleja.

En esta línea se sitúan, a mi modo de ver, los autores del tema del mes «Investigar para innovar» que publicamos en este nuevo número: preocupados (es decir, no intranquilos o angustiados sino ocupados con antelación) y dispuestos a tejer la compleja red de relaciones que emergen de manera espontánea o intencionada, entre la observación y la acción, el análisis y la implicación, la pasión y la precisión…

Una actitud que resulta imprescindible en el momento de frenesí innovador que hoy se vive en el mundo de la educación, ese torbellino que bien podría estar contribuyendo a vaciar de sentido un concepto con una amplia trayectoria histórica y crítica: si todo el mundo innova, si a cualquier cambio o «mejora» se le denomina innovación, estamos creando una presión «inflaccionista», una especie de «burbuja» educativa, desprovista de sentido y de visión, que nos empuja a entregarnos a las dinámicas del entorno y nos incapacita para mantener una distancia crítica.

Es cierto que el compromiso es imprescindible para favorecer la transformación de un sistema que precisa un replanteamiento profundo. Que la emoción, el entusiasmo y la ilusión nos ayu-dan a soñar otras realidades, nuevas maneras de enseñar y aprender, de crecer juntas niños, niñas, jóvenes y adultos, maestros, profesores, familias y alumnos… Nos proporcionan la energía imprescindible para llevar adelante los cambios necesarios. Pero también es verdad que se requiere un cierto desapego para pensar y actuar con un mínimo de madurez. Una relativa neutralidad que nos aporte suficiente amplitud de foco para mantenernos presentes con todos nuestros sentidos despiertos; con sensatez, lucidez y capacidad de observación. Una visión que nos impida caer en el fácil mundo de «Wonderland» (donde todo son trompetas, tambores y espejitos mágicos), para aprender de, con y gracias a los errores, para rescatar cualquier retazo de experiencia que apunte hacia una línea de flotación…

Fuente: http://www.cuadernosdepedagogia.com/Content/Documento.aspx?params=H4sIAAAAAAAEAMtMSbF1CTEAAiNTYwMDE7Wy1KLizPw8WyMDQ3MDSwNDtbz8lNQQF2fb0ryU1LTMvNQUkJLMtEqX_OSQyoJU27TEnOJUtdSk_PxsFJPiYSYAAFSDbINjAAAAWKE

Imagen tomada de: https://1.bp.blogspot.com/-yrgvv6sGuxs/T4xp3_gLFGI/AAAAAAAAA1c/jaC38VwIL0o/s1600/Compromiso.jpg

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Principales hallazgos de la investigación educativa en el eje de equidad

Para que toda la población reciba una educación de calidad, como lo establece el cuarto objetivo de la Agenda para el Desarrollo Sostenible es importante identificar si hay grupos sociales que, de manera sistemática, tienen dificultades para ejercer su derecho a la educación.

En el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) un grupo de investigadores realizamos una revisión de cuáles han sido los principales hallazgos de la investigación educativa sobre este tema, esto lo llevamos a cabo a petición del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y corresponde además con uno de los principales objetivos de la Universidad Iberoamericana que es promover la justicia social, y con otros dos objetivos de gran importancia para el INIDE: realizar investigación con incidencia social y promover la equidad educativa. En este espacio comparto lo que encontramos en dicho trabajo.

En México los mayores problemas para el acceso y la permanencia en el sistema educativo, y los bajos niveles de Iogro, los presentan cuatro grupos: la población que vive en condiciones de pobreza, las personas que viven en lugares con altos niveles de marginación, la población indígena y las niñas y niños que pertenecen a familias de jornaleros agrícolas migrantes. Sobre estos grupos, nuestra interpretación de lo que encontramos se resume en lo siguiente: Las desigualdades educativas se originan en tres grandes ámbitos: a) Condiciones del contexto socioeconómico y territorial; b) Características de la oferta educativa (o la ausencia de ésta) y c) Factores que se relacionan con las peculiaridades que presenta la demanda. A continuación, detallo cada uno de esos elementos.

Con respecto al contexto, las oportunidades educativas de las personas se ven afectadas por las inequidades sociales y económicas que existen en los lugares donde operan los sistemas educativos.  Factores como la pobreza, la marginación o el nivel general de desarrollo social y económico de las poblaciones, municipios y entidades federativas, afectan las oportunidades educativas de sus habitantes.

En especial hay dos factores contextuales importantes: las características de los territorios y las condiciones socioeconómicas de las familias.  El hecho de radicar en zonas rurales o en lugares donde prevalecen condiciones de marginación social se relaciona con la poca cantidad y la mala calidad de los servicios educativos a los que la población tiene acceso. Esto afecta a toda la población, con independencia de su nivel de ingreso. Si, por ejemplo, en una zona rural no hay escuelas de nivel medio superior, esto afecta de forma negativa las oportunidades de educación de todos, incluso de los que tienen ingresos más altos.

Por otra parte, el pertenecer a hogares pobres, limita las oportunidades de acceder a la educación de los estudiantes que viven en las condiciones más precarias. De forma inversa, incluso cuando habitan en territorios con una amplia disponibilidad de escuelas, los estudiantes pobres no tienen acceso a las mismas, por la necesidad de trabajar o por la imposibilidad de cubrir los costos de transporte, alimentación, uniformes, libros y materiales escolares que implica asistir a la escuela.

En relación al tema de la oferta, aunque el contexto puede influir en el logro educativo, no determina por completo los resultados de la educación, como lo muestra la existencia de escuelas que atienden a alumnos de bajo nivel socioeconómico que logran que sus estudiantes obtengan resultados académicos satisfactorios. Por tanto, hay factores escolares que pueden originar, reproducir o disminuir condiciones de desigualdad. Los principales elementos  son: a) Las inversiones  que destina  el Estado al financiamiento de la educación, la cual debe ser  proporcional a la ampliación de la matrícula; b) La formación docente debe ser  adecuada y a los maestros se les debe preparar para que puedan adaptarse a  los contextos en los cuales tendrán que laborar; c) La existencia de modelos  pedagógicos apropiados y pertinentes a las circunstancias sociales, culturales y  medioambientales en las que están insertas las escuelas; d) El diseño de currículos a  partir de las necesidades de los sectores desfavorecidos; la existencia y  distribución apropiada de materiales pedagógicos y escolares; e) Las condiciones de  la infraestructura escolar acorde al entorno; f) La gestión escolar y el apoyo directivo  y de supervisión que genere apoyos pedagógicos, más que control y vigilancia; g) La  existencia de apoyos colectivos, de pares y externos al trabajo docente; h) El que las  escuelas promuevan la participación activa de padres de familia y miembros de las  localidades o barrios en aspectos centrales de la gestión escolar y en el desarrollo  educativo de los estudiantes, entre otros aspectos.

Buena parte de los estudios consultados señalan que los recursos educativos asignados a los sectores más pobres han sido de menor calidad que los destinados a la educación de los grupos socioeconómicamente más favorecidos, lo cual no contribuye a disminuir las desigualdades educativas si no, por el contrario, fortalece la reproducción de la desigualdad educativa y hace que se profundicen las brechas existentes.

En relación a las características de la demanda, es importante considerar el perfil de los estudiantes, sus necesidades, sus perspectivas y realidades con respecto a la educación, así como cuestiones de género y etnicidad.

Existe una discrepancia entre el “alumno real” y la imagen del “alumno ideal” que las instituciones y autoridades educativas esperan encontrar en las escuelas, por lo que se requiere reducir dicha brecha. En ese sentido uno de los principales retos del sistema educativo es adaptarse a las condiciones reales de vida de los alumnos que atiende. En especial se debe considerar el hecho de que la mayoría de estudiantes que asisten a la educación pública provienen de hogares pobres y sus necesidades y condiciones son por completo diferentes a las de alumnos que pertenecen a familias de clase media.

Con excepción de las niñas y niños migrantes, un rasgo que caracteriza a las poblaciones más vulnerables es que prácticamente todos los niños en edad de cursar la primaria asisten a la escuela y luego las tasas de asistencia escolar se reducen conforme se incrementa la edad. Esta es una tendencia que se presenta en toda la población, como se expone en el diagnóstico del que parte el Programa Sectorial de Educación, de acuerdo con el cual, en 2010:

La cobertura neta llega a 87.3 por ciento a los cinco años de edad, cuando termina la educación preescolar; aumenta y se mantiene ligeramente superior al 96 por ciento durante los seis años de educación primaria; en la secundaria disminuye año con año para situarse en 87 por ciento a los 14 años de edad, cuando finaliza dicho ciclo. A los 15 años, cuando los jóvenes tendrían que estar iniciando la educación media superior, la cobertura disminuye a 79 por ciento. Tres años más tarde, a los 18 años de edad, cuando se esperaría que los jóvenes hubieran concluido dicho nivel, menos de la mitad de población continúa estudiando. (SEP, 2013:29).

En el caso de las niñas, niños y adolescentes que viven en poblaciones rurales, que pertenecen a comunidades indígenas, a hogares en condiciones de pobreza o que residen en localidades marginales, se observa este mismo patrón, sólo que con tasas de asistencia más bajas en secundaria y educación media superior. Por ello, cuando esos grupos se comparan con el resto de la población, se observa que sus tasas de asistencia en la edad de cursar el preescolar (de 3 a 5 años) y en la edad de asistir a la primaria (de 6 a 12 años) son similares a los que presenta la población en general. Sin embargo, las brechas se incrementan con la edad, por lo que las diferencias más amplias se observan en la educación media superior.

Las niñas y niños hijos de jornaleros agrícolas migrantes presentan un patrón totalmente distinto al descrito. En ese caso las investigaciones coinciden en que la tasa de asistencia en la edad de asistir a la primaria es de entre 14 y 17%. La asistencia irregular a la escuela, originada en la incorporación al trabajo infantil y en los constantes traslados de las familias migrantes, imposibilita que las niñas y niños concluyan la primaria y eso impide que continúen estudiando la secundaria y el nivel medio superior. En el caso de los migrantes, no sólo existen brechas con respecto a la población en general si no, incluso, en relación a lo que ocurre con otros grupos vulnerables. De todos los grupos analizados, este es el único donde se puede afirmar que existe una exclusión generalizada del derecho a la educación; casi la totalidad de las niñas y niños migrantes no concluyen la educación básica obligatoria, un ejemplo de ello es que sólo un 4% logra cursar el sexto grado de educación primaria.

Las causas del abandono escolar son diversas, porque es un problema que se origina en factores económicos, educativos y familiares. No obstante, en el caso de los grupos vulnerables, juegan un papel muy importante las condiciones de pobreza en las que viven las familias de los alumnos. Los jóvenes pobres deben incorporarse al trabajo para contribuir al ingreso familiar y las escuelas no se adaptan a las condiciones en que viven y trabajan los estudiantes; lo cual no es un problema marginal pues se estima que el 53.8% de las niñas y niños menores de 17 años vive en condiciones de pobreza. Ese problema es particularmente dramático en el caso de las niñas y niños migrantes, quienes se incorporan de manera generalizada al trabajo desde muy temprana edad, lo cual es el principal factor que explica por qué tantos alumnos potenciales están fuera de la escuela.

Como ya se mencionó, con excepción de los migrantes, las niñas y niños de 6 a 12 años que forman parte de grupos vulnerables presentan tasas de asistencia escolar casi idénticas a las del resto de la población, por lo cual, en el caso de los niños en edad de cursar la primaria, no se presentan diferencias en cuanto a  cobertura. Sin embargo, las investigaciones consultadas coinciden en que existen importantes diferencias en cuanto al aprovechamiento escolar. De  acuerdo a los resultados de pruebas estandarizadas nacionales (Excale y Planea) e internacionales (PISA), los alumnos que residen en localidades rurales obtienen  menores calificaciones que los que viven en ciudades y los estudiantes de  escuelas indígenas tienen un desempeño menor a los que asisten a escuelas no  indígenas, los estudiantes que viven en localidades con altos niveles de  marginación tienen peores niveles de logro que los que viven en comunidades de  baja marginación y los estudiantes de hogares pobres un menor desempeño que  los que provienen de familias no pobres. En el caso de las niñas y niños migrantes no se tienen datos sobre su desempeño, pero debido a la escasa asistencia escolar y a que no llegan a concluir la educación básica, se puede inferir que su nivel de logro debe ser aún mucho menor al de los grupos mencionados.

Las causas del bajo nivel de logro educativo que presentan los alumnos que provienen de grupos vulnerables son complejas, pues en el aprovechamiento influyen factores escolares, el nivel educativo de los padres, el capital cultural de las familias y las condiciones socioeconómicas de los hogares, entre otros aspectos. Sin embargo, la única forma en que la escuela puede de alguna forma revertir o contrarrestar el “efecto cuna” es mediante la asignación de mayor cantidad y calidad de insumos materiales y de maestros y directivos mejor preparados, tal como lo autoriza la Ley General de Educación en el caso de poblaciones con rezago educativo. Sin embargo, como ya lo expuse, las investigaciones consultadas coinciden en señalar que a la educación de los grupos vulnerables se asignan menos recursos e insumos de menor calidad. A las escuelas que los atienden se envía a los maestros, directores y supervisores con menor nivel de preparación, a docentes “castigados” o con poca experiencia y no existe un sistema de incentivos para atraer y retener en las escuelas que atienden a niños pobres, indígenas o migrantes a los maestros mejor formados y más experimentados.

Por los motivos anteriores, la investigación educativa en México aporta elementos para establecer que, en el caso de los grupos más afectados por la inequidad educativa, no se está cumpliendo con el principio de igualdad de trato y menos aún con el mandato de discriminación positiva previsto en la legislación vigente.

Referencias

ONU (Organización de las Naciones Unidas). Objetivos de desarrollo sostenible. 17 objetivos para transformar nuestro mundo. http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/education/ Consultada el 24 de agosto de 2017

SEP, Secretaría de Educación Pública. Programa Sectorial de Educación 2013-2018. México, D.F.: SEP, 2013.

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