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Política educativa y reformas curriculares

Por: Sergio Martínez Dunstan

«La definición de un nuevo perfil de egreso trajo consigo, para los políticos, la inigualable oportunidad de formar a los estudiantes desde otra visión»

Agosto quedará marcado para la política educativa mexicana como el mes de las reformas curriculares. Fueron modificados los planes y programas de estudios en los niveles educativos de preescolar, primaria, secundaria, media superior y de las licenciaturas para la formación de maestras y maestros de educación básica. En lo general, hay aspectos comunes entre ellas. En contraparte, se distinguen por sus particularidades inherentes al nivel educativo y a la población a que se encauzan. Resulta evidente que fueron cortadas con la misma tijera. Pero los propósitos, al final de cuentas, dejan entrever intenciones muy alejadas a lo que se establece en los documentos oficiales.

En todos los casos, por ejemplo, la justificación del cambio la basaron en el fracaso de los anteriores modelos curriculares. En los documentos oficiales, de una u otra manera, mencionan que los modelos curriculares dejaron de responder a las circunstancias y lejos de resolver las necesidades diagnosticadas se convirtieron en parte del problema. Para los diseñadores del currículum los culpables del desastre educativo fueron los pasados gobiernos neoliberales, la globalización y la pandemia. Los villanos preferidos.

Las enmiendas a la carta magna aprobadas el quince de mayo del 2019, fueron las banderas enarboladas para acometer el cambio. Garantizar el derecho a la educación lo vendieron como la solución a todos los males que nos aquejan, los sociales por encima de todos. De los principios, fines, criterios orientadores, y demás preceptos contenidos en el resto de los párrafos y fracciones del artículo constitucional que regula la educación, derivaron el marco legal, ético y filosófico a defender, a capa y espada, entre los correligionarios y los escépticos. Esas causas englobadas en la obligación del Estado Mexicano de impartir y garantizar la educación fueron usadas para proyectar el ideal de ciudadano mexicano modelo.

Por otra parte, la definición de un nuevo perfil de egreso trajo consigo, para los políticos, la inigualable oportunidad de formar a los estudiantes desde otra visión. Y desde esa perspectiva restarle importancia al pensamiento característico de los gobiernos impulsores de la mundialización de la economía. En las ideas primigenias del marco curricular, la sociedad del conocimiento y la información sucumbió a la perspectiva comunitaria en aras de la transformación social. Le restaron importancia a la generación de la ciudadanía global otorgándole el rol protagónico al establecimiento de la ciudadanía local. Siendo así, se le resta importancia, al menos en el papel, la educación orientada al desarrollo de competencias. Ésta, como sabemos, fue la base de la pasada currícula, aprendizajes clave para la educación integral, condenada a la extinción. Su agonía se prolongará hasta que la generación de estudiantes que iniciaron con ella, la concluyan en su totalidad. Ya estaba el remedio, faltaba el trapito. Sostenerla didácticamente con métodos activos y participativos en la búsqueda de la integración curricular llamada también, transversalidad.

La revalorización docente se incluyó también. La colgaron artificiosamente de la autonomía curricular y profesional. Conceptos cercanos y apologizados alrededor de la libertad de cátedra. En la búsqueda del camino que facilitara transitar hacia la renovación se fincó la flexibilidad curricular. Etapas del proceso de la reforma curricular: Flexibilidad, transición, renovación y de nueva cuenta a otra flexibilidad reformulada. Esta categorías conceptuales traen consigo implicaciones de otra índole aunque se insista en qué no afectan los derechos del magisterio sino todo lo contrario, se respetan. Las organizaciones gremiales han sido testigos mudos y los han convertidos en simples comparsa. Al fin de cuentas, resulta políticamente correcta la descarada decisión de los sindicatos de apegarse a la rectoría del Estado. Cuando les conviene, pues.

La implementación se ha previsto con lineamientos más o menos parecidos. Las reformas curriculares serán implantadas formalmente a partir del ciclo escolar 2023 – 2024. Pero en los hechos, de aquí a entonces, actualizarán a los docentes en el conocimiento de los recientes planes y programas de estudio con la expectativa de lograr que los hagan suyos (si, como no). E involucrar, en algún momento del ciclo escolar en curso, a los alumnos. Todo ello al margen de la puesta a prueba (piloteo le dicen algunos y pilotaje, otros). Esta suerte de experimentación aún no queda técnicamente del todo definida o aclarada desde la concepción de las mejores prácticas sobre el asunto en el ámbito internacional. De igual manera, se contempla también, la adaptación de los materiales curriculares al contexto en donde se ubica la escuela de acuerdo con las características de las alumnas y los alumnos. Éste es un trabajo colegiado a cargo de los maestros aprovechando el tiempo dedicado a las sesiones del Consejo Técnico, de las reuniones de Academias o cómo se le llamen en ciertos subsistemas o entidades federativas sobre todo en el caso de educación media superior. Le llaman técnicamente, codiseño.

En la narrativa gubernamental y los ufanos discursos pronunciados por diferentes funcionarios públicos se insiste en que los planes y programadas han sido puestos a consideración —tanto para su elaboración como en su discusión— en eventos diversos entre educadores, académicos, especialistas y demás interesados. Destacan la validación social por encima de la validación técnica. Al cabo que la técnica es lo que menos importa para los fines políticos. El medio más socorrido para la divulgación han sido las páginas web oficiales y su publicación en el Diario Oficial de la Federación (excepto el marco curricular común para la educación media superior aunque hayan antepuesto la aprobación de la Secretaría de Educación Pública en voz de su titular y la recepción por la Comisión Federal de Mejora Regulatoria por la CONAMER como antesala, y dando por sentado, a su aprobación) ha sido el medio más socorrido. La discusión pública a través de los medios de comunicación y las redes sociales han generado acalorados debates. Así como también, en todos los casos, la divulgación ha pasado por el tamiz del Consejo Nacional de Autoridades Educativa (CONAEDU) incluidos los destinados a la formación de docente que se acogen a un órgano análogo, el Consejo Nacional de Autoridades de Educación Normal (CONAEN).

Leer cientos de folios, sino es que miles, de los documentos oficiales en los cuales se plasman las reformas curriculares aludidas al principio del presente escrito, nos conduce a la síntesis de lo reseñado en el resto de los párrafos. Y bajo ese mismo tenor continuará la recién anunciada reforma a la educación de adultos, quizá. Por ello, es conveniente analizar las reformas curriculares en su conjunto como un elemento central de la política educativa del gobierno actual. La suerte de cada una de ellas en lo particular está condicionada, de una manera u otra, al éxito o fracaso de todas en su conjunto. Debemos reconocer que nunca antes se habían atrevido a tanto. Pero la oleada de reformas no es garantía de alcanzar los nobles propósitos de mayor relevancia y trascendencia. Salen a relucir los intereses políticos mas que la utópica necesidad de hacer bien las cosas encaminadas hacia la educación de un ciudadano que asuma un rol protagónico en la transformación social. Pretenden, en mi parecer, influir en la percepción ciudadana más que en el cambio educativo per sé. Lo primero se puede lograr en el corto plazo y lo segundo lleva más tiempo. Y la cuestión electoral ocurrirá primero. De hecho, está sucediendo. Y el tiempo vuela. Está a toda marcha, la sucesión presidencial. En pocas palabras, con las reformas curriculares recientes, gana la política y pierde la educación. Ya forman parte del proceso electoral para dar cuenta de las capacidades y habilidades puestas en juego en la función pública. Y convencer a los ciudadanos de que representan la mejor opción.

Carpe diem quam minimun credula postero

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El Marco curricular común de la educación media superior

Por: Sergio Martínez Dunstan

 

«La propuesta se ha venido construyendo mediante un proceso de participación colaborativa entre docentes, directivos y comunidades escolares en mesas plurales de diálogo.»

La educación media superior está sujeta a revisión a fin de adecuarla a la política educativa actual. Tiene sus días contados la RIEMS (Reforma Integral de la Educación Media Superior). Su lugar será ocupado por el Marco Curricular Común 2022 (MCCEMS). Éste a su vez, deberá nutrirse de la filosofía contenida en los principios, fines y criterios de la educación derivados de la reciente reforma al artículo tercero constitucional, aprobada en mayo del 2019. Su legitimación social se dio en los “Foros Estatales por un Acuerdo Nacional sobre la Educación” coordinados por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES). Así como también, en el Foro de Consulta sobre Educación Media Superior y Superior realizado con representantes de los sindicatos de los subsistemas educativos.

De los resultados de la consulta, la Secretaría de Educación Pública estableció líneas de política pública y proyectó acciones concretas. Entre ellas, la revisión del MCCEMS con la mirada puesta en la elaboración de un modelo educativo tendiente a construir una escuela abierta y orientadora. Siendo así, la reforma curricular se convierte, de facto y de manera formal, en un proyecto estratégico sexenal. Tiene como propósito principal desarrollar una base de habilidades, de conocimientos y de cultura para adolescentes y jóvenes, que les permita aprender a aprender de por vida.

La propuesta se ha venido construyendo mediante un proceso de participación colaborativa entre docentes, directivos y comunidades escolares en mesas plurales de diálogo. Los documentos oficiales cuales constituyen la versión sintética y se encuentran en constante actualización a decir según la página web institucional (https://bit.ly/3A28DT5).

Rediseño del Marco Curricular Común de la Educación Media Superior 2019 – 2022 (https://bit.ly/3OYgIMI).
Fundamentos del Marco Curricular Común de Educación Media Superior, 2022 (https://bit.ly/3byJSEB)
Marco Curricular Común, EMS 2022. Proyecto de transformación de la Educación Media Superior. La Nueva Escuela Mexicana (https://bit.ly/3QkSKNn)
Líneas de política pública para la educación media superior (https://bit.ly/3buKr2l)
La Nueva Escuela Mexicana: principios y orientaciones pedagógicas (https://bit.ly/3JDCunR)
Plan SEP: 0 – 23 años Proyecto Estratégico SEP 2021 (https://bit.ly/3bAp1kd)
En ellos, se defiende la idea de reconocer el comportamiento ético y moral por encima de la lógica del mercado. Desde esta perspectiva, el cambio se justifica a partir de la paradoja de transitar desde una educación orientada hacia el desarrollo de competencia hacia otra centrada en la formación integral sustentada en la construcción de una ciudadanía productiva y responsable para convertirlos en agentes de transformación social. Se pretende una reforma curricular con fundamento filosófico y trascendencia histórica y no sólo un ajuste operativo.

Se compone de:

Currículum Fundamental. Contempla los recursos cognitivos entendidos como aprendizajes articuladores (Pensamiento lógico matemático, Conciencia histórica, Cultura digital, Comunicación verbal y no verbal) que constituirán la platafoma del currículum del bachillerato y, de igual manera, ahí se sitúan las áreas del conocimiento (Ciencias Sociales, Ciencias Naturales y Humanidades) concebidas como aprendizajes trayectoria que representan el soporte de la formación multidisciplinar.
Currículum Ampliado. Considera el desarrollo de habilidades socioemocionales (agrupados en torno a la responsabilidad social; el cuidado y la integridad física corporal; así como el bienestar afectivo emocional) a fin de ejercer la ciudadanía participativa para involucrar al estudiante en la atención de problemas sociales específicos de su realidad. Se organizan en ámbitos definidos como acciones, actividades y proyectos que las y los jóvenes realizan de manera cotidiana: Práctica y colaboración ciudadana; educación para la salud; actividades físicas y deportivas; educación integral en sexualidad y género; artes y expresiones culturales.
Lo anterior, equivale a un 60% de los contenidos curriculares que representan un poco más de los 3 primeros semestres (el componente básico). Se pretende instrumentarla en todos los planteles de educación media superior del país y en todos los subsistemas en el primer trimestre del 2023 – 2024 salvo los autónomos que, la decisión final de la implantación, recae en sus máximos órganos de gobiernos. En los semestres subsecuentes (4º, 5º y 6º), el estudiantado continuará hacia la formación propedeútica y profesional de acuerdo con el tipo de bachillerato. Dispongo su consideración, estimados lectores, un gráfico animado a fin de coadyuvar a su comprensión.

Hasta aquí, de acuerdo con la narrativa oficial, se han cubierto 4 etapas (elaboración de la propuesta general, discusión en los planteles, diálogos con directivos y docentes acerca de las áreas y, de igual manera, la sistematización de propuestas de los docentes). Restan dos mas: la elaboración de progresiones por área sociocognitiva así como la integración de los programas de trabajo en el aula y en la escuela. Se espera contar con el Acuerdo Secretarial respectivo antes del inicio de las actividades del 2022 – 2023 con la intención de estar en condiciones de llevar a cabo la capacitación a los docentes.

La visión y diseño del MCCEMS muestra ciertos aspectos dignos de resaltar por sus implicaciones Vr. gr. el cuestionamiento al plan de estudios anterior por responder a la globalización. Restarle importancia al desarrollado de la competencias o dejar de lado este modelo. La crítica a la evaluación de resultados tanto del sistema educativo nacional para valorar el éxito de la política y la enseñanza para lograr el aprendizaje. Y, por consiguiente, ponderar la evaluación formativa en el aula. El papel de los docentes en la búsqueda de implantar un nuevo perfil en el marco del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros. La transversalidad como alternativa a la articulación. Y, en este caso, la importancia de las progresiones de aprendizaje para el trabajo colegiado, el aprendizaje entre pares. La necesidad de fortalecer la formación continua de los docentes con la pretensión de actualizar y buscar la apropiación de la reforma curricular. Principalmente en el aspecto didáctico sobre el uso de metodologías activas para el aprendizaje. De igual manera, privilegiar la realización de proyectos escolares para la vinculación con la comunidad. Asimismo la insistencia de la no afectación a los derechos laborales o la `promesa de garantizar el respeto a los mismos.

En su concepción, estrategia y plan orquestado para su implementación, Indudablemente, el MCCEMS guarda cierto paralelismo y similitudes, aunque difícilmente hallaremos una relación lineal, uno a uno, con el marco curricular para la educación básica. Aunque en ésta, al parecer, ha sido más accidentado el proceso. Quizá porque se afrontó bajo particularidades distintivas o de los intereses políticos y de otra índole propias de los niveles educativos. Habrá que esperar a saber cómo acometerán los desafíos que se vayan presentando para seguirle la pista a los logros alcanzados y, a final de cuentas, el destino de la política educativa del gobierno en turno. Desafortunadamente, habrá pocas posibilidades para valorar su impacto en la formación de la futura generación de estudiantes dado el reducido tiempo de aplicación.

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La reforma curricular al centro de la lucha por el poder

Por: Sergio Martínez Dunstan

«Los puntos coyunturales que ponen en riesgo la puesta en marcha de un nuevo plan de estudios saltan a la vista.»

La reforma curricular está sitiada entre fuego cruzado y fuego amigo. Diversos grupos la han colocado al centro de la lucha por el poder político, la disputa por la educación y la pugna por la Secretaría de Educación Pública. Así lo dejó entrever Marx Arriaga,  Director General de Materiales Educativos. “Estamos en una guerra, en una gran batalla. No estoy exagerando”.

En el marco del evento “Desafíos de la transformación educativa para la nueva escuela mexicana”, organizado por la Secretaría de Educación de Michoacán, el funcionario reaccionó a las preguntas planteadas por los participantes y el otro ponente invitado, Erick Juárez Pineda. El también Director de Educación Futura resaltó el activismo del titular de la dependencia gubernamental en las asambleas de análisis de los planes y programas de estudios 2022. Y, en contraparte, destacó la ausencia, por ejemplo, de la Subsecretaria de Educación Básica y la Directora de Desarrollo Curricular en la divulgación de la propuesta curricular. Quienes por obvias razones, también deberían estarlo haciendo según las atribuciones legales inherentes a sus cargos.

Marx, el empleado federal, puso el dedo en la llaga al mencionar:

Todavía están las presiones de la derecha para que no se publiquen el plan y los programas de estudios. Hay fuerzas al interior de la SEP que están resistiéndose a hacerlos públicos. Están ganando voluntades. Aún no se ha logrado. Si esto se llega a concretar, de lograrse, sería una conquista social.

El periodista previamente cuestionó: ¿quién va a seguir al frente de la SEP? tomando en cuenta que Delfina Gómez Álvarez encabeza las encuestas para asumir la candidatura al gobierno del Estado de México. Se habla de Marx Arriaga, de Luciano Concheiro, Adela Piña entre otros personajes, remató. Luego entonces, el proyecto curricular de relevancia transexenal  ¿quién lo defenderá de los embates opositores? Su interlocutor, Marx Arriaga, delegó tal responsabilidad a los maestros al expresar: ¿Quién va a dar la cara? tienen que ser los maestros. En el mismo tenor, y a propósito de las inquietudes de los participantes en las mesas de trabajo sobre ¿cuál debería ser el perfil docente para abordar esta nueva escuela mexicana? respondió con toda puntualidad:

“Un sujeto que tenga conciencia social y de clase. Si no hay un análisis del materialismo histórico, de lo que sucede en sus contextos resultaría casi imposible que identifiquen las problemáticas en sus entornos.” 

Asimismo, reflexionó en torno a otra interrogante igualmente trascendental: ¿Cómo debería ser la formación hacia el docente? Centrada en comunidades de aprendizaje. Es impensable desarrollar el modelo de la nueva escuela mexicana a través de un programa de capacitación porque vendría a contradecir la misma propuesta curricular. La formación continua es imposible mediante un proceso donde sólo se desarrollen contenidos. El modelo debería considerar el desarrollo del pensamiento crítico alrededor de la propuesta curricular. Si no hay un análisis de las crisis sociales, entones ¿cómo vamos a llegar a la expectativa de la Ley General de Educación, de la nueva escuela mexicana, de la propuesta curricular que promueven el pensamiento crítico para la transformación social? La estrategia de hacerlo en cascada en las sesiones de los Consejos Técnicos Escolares, sería un fracaso.

En el modelo neoliberal, prosiguió, el control del magisterio es más sencillo tras su fragmentación (o atomización). Por ello, resulta peligroso para el sistema formar comunidades de aprendizaje. “Vamos a ver si la SEP tiene el valor de llegar hasta sus últimas consecuencias de promover el pensamiento crítico tanto de los sujetos de la educación como también de los docentes”. Y, por supuesto, que hay contradicciones en los procesos del Sistema para la Carrera de la Maestras y los Maestros. Tendrán que modificarse los lineamientos, desaparecer o centrarlos en una evaluación formativa. No debe reconocerse la formación de los maestros a través de un examen de conocimientos. Los profesores son parte del Estado. Para ganar espacios se requiere conquistar previamente otros. Ya se ganaron las normales, las universidades interculturales, los libros de texto, la UPN.

Los puntos coyunturales que ponen en riesgo la puesta en marcha de un nuevo plan de estudios saltan a la vista. Trastocaría también al de educación superior el cual se ha venido discutiendo con mayor sigilo en comparación con el de educación básica.

En una guerra sin cuartel, el fuego amigo da cuenta de una lucha fratricida entre los correlegionarios afines a la línea presidencial mientras que los fuegos cruzados ocurren desde varios lados y distintas líneas provenientes de los opositores a la política gubernamental. A la lucha por el poder político se le suma la pugna por ocupar la Secretaría de Educación Pública. Al debate sobre el sustento paradigmático y epistémico del plan de estudios habrá que agregarle las visiones particulares para su implementación. Rebatir la propuesta curricular se ha convertido en un pretexto perfecto para la lucha por el poder. La casi inminente salida de Delfina Gómez Álvarez dejando acéfala la Secretaría de Educación Pública bajo estas circunstancias se torna por demás riesgoso. En esta lucha, se ha privilegiado el control político dejando en segundo término la formación de la futura generación de niñas, niños y adolescentes. Y, paralelamente, la política de revalorar el trabajo docente la han llevado hasta la pretensión de manipular al magisterio para el control político.

Por ello, cuando se habla de la reforma educativa del 2019, de los preceptos constitucionales y legales de ella emanados, de la nueva escuela mexicana como el instrumento para lograrlo, a esta fórmula hay que sumarle la política curricular como piedra angular para el éxito de la política educativa. Con ello, el fortalecimiento del grupo político influyente y agenciarse la victoria en la lucha por el poder.

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Aprendizajes clave vs marco curricular 2022

Por: Sergio Martínez Dunstan

En días pasados conversé con algunos profesores. A petición de una colega y por invitación de la universidad en donde labora. Considerando la expectativa institucional, le propuse al área académica abordar la cuestión curricular como objeto de estudio y análisis. Sigo considerando la conveniencia de involucrar al magisterio en la discusión. Al menos se despertaría su interés por el próximo plan y programas de estudio. Aún falta por reflexionar al respecto. Por ejemplo, ¿cuál es la currícula vigente? ¿La del 2011, conocida como la RIEB (Reforma Integral de la Educación Básica) o también como el 592 por el Acuerdo Secretarial que lo formalizó? Negativo. ¿La del 2017, nombrada Aprendizajes Clave para la educación integral? Parcialmente. ¿La de la nueva escuela mexicana, esa surgida de la reforma educativa del 2019? Tampoco. ¿Los aprendizajes fundamentales imprescindibles (AFI)? No ¿La del marco curricular 2022? ¡Menos! Entonces, ¿cuál? Pues, un poco de todos.

Intentaré explicarlo a pesar del reto que representa hacerlo por este medio. Para ese fin, utilizaré un esquema gráfico al igual que en la charla referida en el párrafo anterior. Lo comparto a través del hipervínculo respectivo. Sugiero que lo descarguen, antes de continuar con la lectura, y lo observen con detenimiento porque en lo subsecuente abundaré en detalles sobre su contenido.

Empiezo planteando la pregunta primigenia: curricularmente ¿de dónde venimos? Procedemos de un modelo educativo, el del 2017, que aspiraba a formar capital humano para insertarlo en la sociedad del conocimiento mediante dos currículum. Uno flexible, llamado autonomía curricular, concretado, en su momento, a través de los clubes y entendido como la libertad de la escuela de enriquecer el otro currículum, el obligatorio. Éste se integraba por los campos de formación académica y las áreas de desarrollo personal y social. Se puso en marcha inmediatamente con la expectativa de generalizarla para el ciclo escolar 2019-2020.

Siguiente cuestionamiento: curricularmente, ¿en dónde estamos? Nos situamos en un modelo transitorio, emergente. Crónica de una muerte anunciada, en alusión al extraordinario escritor colombiano. La llegada de la actual administración gubernamental, y una vez aprobada la reforma educativa del 2019, se fue desmantelando de manera paulatina la política educativa anterior. La autonomía curricular dejó de ser el modelo de gestión a seguir dejándole a las escuelas la responsabilidad de continuar implementándola y, si así lo decidieran, le restaron el impacto para la evaluación de los estudiantes. El currículum flexible se convirtió en flexibilidad curricular, en una opción sin la obligación de llevarlo a la práctica como lo fue en el modelo anterior. Con ello, se anunció una transición curricular en tanto se elabora y pone en marcha el próximo. A la RIEB se le pusieron los santos óleos aunque su alma ande vagando en pena por los salones de clases invocada por algunos maestros que intentan darle vida artificial a pesar de que le hayan extendido el acta de defunción, oficialmente. Al modelo educativo del 2017 le restaron importancia a la autonomía curricular. A cambio, le incorporaron los principios, fines y criterios de la educación y demás principios filosóficos derivados de las modificaciones del artículo tercero constitucional. Incluyendo la nueva escuela mexicana y las prescripciones legales inherentes a los planes y programas de estudios dispuestas en la ley general de educación y demás normas derivadas al respecto. Aunado a lo anterior, fueron agregadas tres líneas fundamentales de la próxima currícula: vida saludable, activación física así como la formación cívica y ética. Este modelo educativo actual es un “frankenstein”. Retoma algunas partes del destinado a fallecer pero que no termina por morir y del que se anunció su llegada, está en labores de parto, pero todavía no termina por nacer. Curricularmente, aquí estamos. En plena elaboración de un modelo curricular, de los próximos planes y programas de estudio.

¿Hacia dónde vamos? Nos encaminamos, a pasos lentos y temblorosos, hacia una renovación curricular. La escuela, según la pretensión, formará niñas, niños, adolescentes felices, ciudadanos críticos del mundo que les rodea, emancipados, capaces de tomar decisiones que beneficien sus vidas y la de los demás, comprometidos con su comunidad. Al menos así se establece en el marco curricular 2022. El próximo plan de estudios reconoce las capacidades como referentes para establecer las intenciones educativas en el perfil de egreso, en los contenidos de los programas de estudio y su relación con los ejes articuladores en sus respectivos campos de formación así como el establecimiento de las actividades de enseñanza y aprendizaje. En la oración anterior se condensa la estructura curricular. En el párrafo de la página 70 de la versión de junio del documento referido, se menciona, con toda puntualidad: “La base jurídica de la educación establece que los planes y programas de estudio tienen un sentido de lo nacional que se construye desde la diversidad, por lo tanto, el plan de estudios, los programas educativos, los libros de texto y otros materiales de la educación básica estructuran sus contenidos, teniendo como finalidad el interés de las comunidades que componen la sociedad, a partir de la articulación de lo común con lo diverso.” Hacia allá vamos. O, mejor dicho, hacia allá nos llevan.

Resultaría conveniente tener claridad sobre la distinción, pedagógicamente hablando, entre modelo educativo, modelo emergente y modelo curricular. Se tendrían más elementos de juicio para comprender los alcances, limitaciones y proyecciones del próximo marco curricular. Aún faltan piezas del rompecabezas por colocar en el lugar correcto.

La academia me ha permitido adentrarme a la realidad educativa. Lo reafirmé días después. En esta ocasión, fui a una escuela. Estuve con la directora, los maestros, el supervisor de la zona y los asesores técnicos pedagógicos. Retomé el tema, corregido y aumentado. Reafirmé la importancia del trabajo de los docentes y sus necesidades profesionales. Una de ellas, la cuestión curricular.

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Fuente de la información: https://www.educacionfutura.org

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Del replanteamiento a la reformulación

Por: Sergio Martínez Dunstan

«Pero por lo pronto y por lo menos, nos dan a conocer los caminos hacia donde transita la futura reforma curricular.»

El plan de estudios de la educación básica 2022 ha sido modificado de nueva cuenta. Durante la semana recién transcurrida circuló el archivo digital que lleva por nombre “ULTIMA VERSIÓN Plan de estudios de la educación básica 2022 20 6 2022”. Muy probablemente ustedes hayan leído en este espacio los análisis que he hecho de las versiones anteriores. Y , si no, les sugiero que lo hagan porque les brindará elementos para comprender lo que pienso al respecto. De antemano, les externo mi agradecimiento si así lo hicieran.

De entrada, externé mis comentarios a la propuesta curricular primigenia. Después,  justifiqué mi opinión. Posteriormente, evidencié el replanteamiento. Y, en la anterior colaboración, dejé entrever el debate que se ha suscitado en las redes sociales. Ahora escribiré sobre la reformulación. Ello trae implícita la reestructuración del documento. Esta reformulación mantiene la esencia, abunda en explicaciones y profundiza determinados conceptos producto quizá de las revisiones, las evidencias que descubrieron y otras miradas que se incorporaron. En comparación con la versión pasada, la del 31 de mayo, fueron eliminados algunos párrafos e incorporados otros. Modificaron la redacción en ciertas oraciones, recurrieron a la corrección de estilo en determinados apartados, agregaron algunos conectores. Asimismo, le sumaron más referencias bibliográficas de diversos autores.

En los párrafos siguientes, expondré las razones por las cuales considero que se ha reformulado el plan y programas de estudio 2022. Señalaré los cambios que se le hicieron al documento, de forma y fondo. En adelanto, les digo que es conveniente poner foco en tres elementos de la estructura curricular que fueron modificadas sustancialmente: el perfil de egreso, los ejes articuladores y los campos formativos.

El aspecto formal fue reorganizado, se reestructuró. El documento ahora está subdividido en dos grandes apartados. La Parte I, titulada Marco curricular del plan de estudios, aglutina los seis capítulos iniciales y la misma secuencia de la versión anterior. Mientras que la Parte II agrupa el resto de los capítulos. Algunos de éstos cambiaron de nombre y de orden. Por ejemplo, el subtema relativo a la evaluación de los aprendizajes se integra al Capítulo 6, “Fundamentos del plan de estudios”; lo correspondiente al perfil de egreso antecede a la estructura curricular; y la introducción, desaparece. Seguramente en subsecuente versiones se le añadirá.

De fondo, según su contenido, la Parte I fortalece la categoría “nueva escuela mexicana” y la expectativa sobre ella como institución que forma ciudadanas y ciudadanos para vivir y convivir en una sociedad democrática. Para ese fin, se adicionan 5 párrafos (el tercero de la página 7; el segundo y tercero de la página 8; el segundo de la página 11; el segundo de la página 14). Los capítulo 2 y 3 no sufrieron modificaciones (Los efectos de la pandemia del SAR-CoV-2 en la educación básica así como el currículo nacional desde la diversidad). Le agregaron al capítulo 4, “La reformas curricular de la educación básica” el párrafo último de la página 49. Y, al subcapítulo 5.2 correspondiente a “los profesionales de la docencia: revalorización de las maestras y los maestros” le acortaron el título y le añadieron el penúltimo párrafo de la página 62 y el párrafo segundo de la página 64. De igual manera, al 5.3, el último párrafo de la página 72.

Caso contrario de la Parte II, “Estructura curricular del plan de estudios”. Se agregan el párrafo segundo de la página 78 y el párrafo tercer de la página 95. Uno de los cambios más sustanciales se vincula con los fundamentos del plan de estudios, en mi parecer. Se adicionan 2 rasgos al perfil de egreso: Inciso III, página 97, sobre el reconocimiento sobre la igualdad de género e Inciso X, página 98, acerca del pensamiento crítico.

Las grandes modificaciones, en cantidad y profundidad, las podemos hallar en el Capítulo 8, Estructura Curricular. Específicamente en el subcapítulo relativo a los Ejes articuladores del currículo de la educación básica. Por ejemplo:

  • 1.2 inclusión. Fue reformulado prácticamente en su totalidad el subcapítulo. Destaco: “Es fundamental ir más allá de la idea de que la inclusión se reduce a incorporar a los grupos de la sociedad a la escuela, lo cual es muy importante, pero no es suficiente. Pensar la inclusión desde una perspectiva decolonial (…)”
  • 1.3 Pensamiento crítico. Se le agregan los últimos cuatro párrafos (páginas 111 y 112). Su importancia radica en que la Ley General de Educación lo concibe como el propósito de la Nueva Escuela Mexicana.
  • 1.4 Interculturalidad crítica. Le han incorporado los últimos cinco párrafos (páginas 115 y 116). Resalto: “una formación desde la interculturalidad crítica se puede expresar a través (…) de la toma de acciones concretas en contra de cualquier exclusión por motivos, de clase, discapacidad, sexo, etnia y género”.
  • 1.5 Igualdad de género. Fueron agregados 13 de los 28 párrafos. De aquí sobresale la idea del respeto a los derechos sexuales que posibiliten la erradicación de la violencia.
  • 1.6 Vida saludable. Se reformuló prácticamente todo el eje articulador a partir de la premisa de que la salud es un hecho social e histórico desarrollada en 10 páginas, de la 124 a la 134.
  • La Lectura y la escritura en el acercamiento a las culturas, en la versión anterior se nombraba “Fomento a la lectura y escritura” se le añadieron los dos últimos párrafos de las página 134; los dos primeros de la 135; el último de la 137. La democratización de la cultura es la idea central.
  • 1.8 Se le cambió el nombre (de Educación estética a Artes y experiencias estéticas) y de facto todo su contenido. La estética decolonial resulta una categoría importante a destacar.

De igual manera, el subcapítulo 8.2 Campos formativos también sufrió modificaciones sustanciales. Prácticamente se reescribe la concepción genérica de los campos formativos (página 144 a 147). Por ejemplo, al subcapítulo 8.2.1. Lenguajes se le agregan dos párrafos en la página 149 y, además, se elimina lo relacionado al subtema “vinculación entre los lenguajes” (página 148, 149 y 150); se le agrega una finalidad al campo (página 153); se elimina el subtema “vinculaciones”; 5 de 3 párrafos se modifican en su totalidad.

Asimismo, la estructura del programa sintético de estudios es modificada (páginas 160 y 161). Se modifica un esquemas y se agrega otro (lástima que no tengan una nomenclatura para identificarlos pero se ubican en la página 148 y 162). De ahí en fuera, el resto del contenido alusivo al programa sintético de estudios se mantuvo. Desaparece el concepto de diálogos, se agrega “principios del enfoque didáctico del campo” se elimina lo respectivo a sugerencias de evaluación y se añade “materiales de apoyo sobre los contenidos”.

Como he pretendido evidenciar, en algunos aspectos fundamentales, se rehizo el texto. De las tres versiones que he analizado ésta última me parece la más acabada. Al margen de mi postura al respecto. Puedo decir que, desde esta perspectiva, abundan sobre la misma tesitura. Refuerzan los conceptos básicos. Es importante hacerlo ver porque se proveen otros razonamientos a los cuales no se había recurrido. curricularmente amplían el carácter ortodoxo y brindan argumentos para el debate. Seguramente vendrá una sucesión de versiones más hasta llegar a la final. Y quizá no todas merezcan un análisis como éste. Pero por lo pronto y por lo menos, nos dan a conocer los caminos hacia donde transita la futura reforma curricular.

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Fuente de la información: https://profelandia.com

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El plan y programa de estudios 2022 a discusión

Por: Sergio Martínez Dunstan

«Resulta conveniente que la SEP dé a conocer a la brevedad posible la versión final del Plan y programas de estudio 2022. Su publicación en el Diario Oficial de la Federación no debe ir más allá de la finalización del ciclo escolar en curso.»

La educación debe por tanto esforzarse al mismo tiempo por hacer al individuo consciente de sus raíces, a fin de que pueda disponer de puntos de referencia que le sirvan para ubicarse en el mundo, y por enseñarle a respetar las demás culturas.

La educación encierra un tesoro

En la colaboración anterior referí algunos indicios que daban cuenta del replanteamiento al marco curricular. Primero, se pospuso su entrada en vigor para el ciclo escolar 2023 – 2024. Segundo, la actualización del documento primigenio modificado el 31 de mayo según el mismo nombre del archivo. Tercero, la definición de pautas para su implementación por parte de las autoridades educativas.  Entre ellas el piloteo de la transformación curricular; el codiseño de contenidos; el programa de formación continua a los docentes para la socialización, conocimiento y operación de la propuesta.

Publicado en los portales Profelandia y Educación Futura bajo el título “El replanteamiento del marco curricular 2022” sirvió también para discutir su contenido en las redes sociales. Entre algunos colegas, intercambiamos puntos de vista en Twitter sobre el paradigma que subyace al plan de estudios de la educación básica 2022. Resultaron por demás interesantes las ideas vertidas al respecto. Citaré algunas de ellas, las que considero representativas, en los párrafos subsecuentes disculpándome de manera anticipada la omisión del resto de a totalidad por razones de espacio.

En el referido articulo de mi autoría, lancé una interrogante al aire respecto a la ausencia de la Dirección General de Educación Superior para el Magisterio en la pasada reunión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU). ¿todo será reformado menos los planes y programas de estudio de las escuela normales? Al respecto reaccionó @AbelardoCarro “Habría que profundizar sobre eso que se denomina codiseño (…) La escuela normal en estos meses se encuentran en ese proceso de codiseño del plan de estudios para la educación normal”. A @Pablomarlo le pareció un resumen de la reforma (más) que un nuevo planteamiento.

Y, por otra parte, @Irma_vh cuestionó, a propósito de un tuit de @MarxArriaga, ¿la SEP recibe el proyecto educativo elaborado por la SEP? A lo cual, @rzamudiovg preguntó ¿tienen el archivo? Consideré necesario situarnos en la misma tesitura para el diálogo. Por lo tanto, remití a ambos a mi colaboración en la cual comparto éste y otros documentos utilizados en la reciente sesión del CONAEDU.

Desde otra perspectiva, Laura Frade (@lgfrade) propició el debate: “Más bien habría que discutir si queremos un paradigma posmoderno que minimiza las ciencias, las matemáticas y el laicismo al enaltecer las creencias, tradiciones y costumbres comunitarias cuya ambivalencia es tal que podría impactar el respeto a los derechos humanos”. Mauro Jarquín (@MaurroJarquin) opinó “Creo que hay una gran cantidad de debates teóricos e históricos que ignoramos con tal de dar respuesta rápida a lo que pasa. Yo no que recuperar la memoria histórica y apostar por ciertas -mínimas- lógicas de-coloniales sea la antesala de una “negación de la modernidad”. Por su parte, Lev Velázquez (@levmx666) reaccionó: “En otro enfoque: si queremos continuar con un paradigma hipermoderno economista, que forma para ser capital humano consumidor (no ciudadano); reproductor de un modelo de civilización que pone al borde de la extinción”. Particularmente, consideré una paradoja el hecho que en aras de defender el derecho humano se violentaran las libertades. @lgfrade lo rebatió “El debate actualmente es el tipo de paradigma que se quiere plasmar desde la base epistemológica”. Mencioné que tal idea era conveniente considerarla desde una perspectiva antropológica ¿qué educación? ¿para cuál sociedad? ¿qué tipo de persona se requiere formar? @MaaurroJarquin consideró “que un intercambio en otro formato podría resultar muy interesante.” Les propuse que debatiéramos por videoconferencia.  Erick Juárez (@elErickJuarez), Director Editorial de Educación Futura, secundó diciendo “yo pongo la plataforma para hacerlo abierto y público”. Sólo hace falta que las agendas coincidan, Ojalá que así sea.

Posteriormente, @AbelardoCarro prosiguió con la reflexión: “y me quedo pensando en el docente, aquel maestro maestra con sus múltiples circunstancia que posibilitan o limitan su actual. ¿No habría qué considerarlo en este proceso? ¿verá en sus niños a liberales y conservadores? Esas niñas y niños, ¿verán en su maestro o maestra a un liberal o conservador? @MaurroJarquin refirió que “ya están actuando. Discutiendo y planteando qué hacer”. Catalina Inclán (@inclan66) también deliberó “debatimos el currículum como si determinara las prácticas escolares. Sabemos que son coordenadas que guían, no olvidemos los otros traductores que son más importantes que nuestra mirada. Un plano de análisis que no va a llegar a las escuelas, un debate curricular interminable. Creo en dos pistas sobre el currículum, una que se da para lo que es objeto de estudio y otra para los que significa objeto de acción”.  Por su parte, @TeresaBrachoG cree que “plantear ese eje de discusión no lleva a mucho y sí reproduce estereotipos que deben dejarse fuera de cualquier discusión”. Para @JorgeAurelioMx, este intercambio de ideas es “un ejemplo claro de que en esta red es posible intercambiar mensajes y presentar puntos en debate con respeto y elocuencia. Además de la aproximación a temas muy profundos es fantástica. Ojalá se haga la sesión formal y se abra al público”.

Es evidente que la diversas posturas de quienes participaron en el diálogo virtual variaron desde lo formal hasta lo epistémico, sociológico, filosófico, pedagógico incluso antropológico. Pero la polémica continuó desde otra mirada, la política, que aportó Juan Carlos Miranda (@jcma23): “quizá el paquete completo de políticas públicas educativas del gobierno es contradictorio con un proyecto trasformado de la educación pública”. Dicha expresión encontró eco en @levmx66: “sólo espero que la apuesta no sea porque esa contradicción se defina por ser congruente con el neoliberalismo educativo”. Al igual de quién esto escribe: “Es un asunto es muy criticado en la propuesta curricular. Mientras que en aprendizajes clave se buscaba formar a ciudadanos globales en el marco curricular se pretende contrarrestar los efectos del neoliberalismo”. En las distintas versiones del plan y programa de estudio que se han ventilado a la opinión pública se pueden hallar críticas al neoliberalismo educativo. Aunque en las mas recientes, el neoliberalismo educativo se sustituye por la palabra globalización. Por ejemplo, “el multiculturalismo es un racismo que mantiene la diferencia desde una distancia asentada en el privilegio de su posición universal: la escuela es la que se adjudica el derecho a reconocer a las niñas, niños y adolescentes de otras culturas, para mantener la coexistencia de distintos modos de vida cultural que exige la globalización”.

Ya se discutía al respecto en el influyente Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI, presidida por Jaques Delors, subtitulado “La educación encierra un tesoro”, Capítulo 1. “De la comunidad de base a la sociedad mundial”. Ahí se aborda lo relacionado con las tensiones entre lo local y lo mundial. “La rápida evolución de las sociedades humanas que estamos presenciando, en el punto en que se articular dos siglos, opera en dos direcciones: hacia la mundialización, como hemos visto, pero también hacia la búsqueda de múltiples enraizamientos particulares.” Comprender el mundo, comprender al otro, comprender a los demás permite también conocerse a sí mismo. Se relaciona estrechamente con los cuatro pilares de la educación: Aprender a conocer; aprender a hacer; aprender a vivir junto, aprender a vivir con los demás; aprender a ser.

Por lo anteriormente mencionado, resulta conveniente que la SEP dé a conocer a la brevedad posible la versión final del Plan y programas de estudio 2022. Su publicación en el Diario Oficial de la Federación no debe ir más allá de la finalización del ciclo escolar en curso. Puesto que se tiene contemplado llevar a cabo un taller durante la fase intensiva del Consejo Técnico del Ciclo Escolar 2022 – 2023. Ya falta menos para que eso suceda. Habrá que esperar pacientemente.

Carpe diem quam minimun credula postero

Fuente de la información: https://profelandia.com

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El replanteamiento del marco curricular 2022

Por: Sergio Martínez Dunstan

«En los planes y programas de estudio se busca lograr la integración curricular a partir de proyectos. Al parecer, el trabajo por proyectos se convertirá en la metodología didáctica fundamental.»

La Secretaría de Educación Pública (SEP) replantea la estrategia para la implementación del plan y los programas de estudio prevista originalmente para agosto próximo. La dependencia gubernamental informó, a través del Boletín Nº 127, que el modelo curricular entrará en vigor hasta el ciclo escolar 2023 – 2024. Delfina Gómez Álvarez también se los dio a conocer a sus homólogos de las entidades federativas en las Reuniones Regionales del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU). Asimismo, funcionarios de su equipo de trabajo precisaron cuestiones y proyectaron actividades. Analizarlas dadas sus implicaciones resulta por demás interesante. Resalto las más relevante, en mi parecer, en los párrafos subsecuentes tomando como referencia la información contenida en las diapositivas que usaron para la exposición. Al final, reaccionaré sobre los tópicos tratados.

1. Conceptualización del Marco Curricular, Plan y Programas de Estudios Aspectos

  • El piloteo de la transformación curricular
  • El codiseño de contenidos
  • La actualización a los maestros para la socialización, conocimiento y operación de la propuesta curricular mediante un proceso de formación continua

Estrategias nacionales

  • Para la enseñanza de lenguas y culturas indígenas
  • Para atención de la población con discapacidad
  • Para la modalidad multigrado
  • Para la atención a niñas. Niños y adolescentes en situaciones de migración
  • Para fortalecer el tejido comunitario

2. Política Nacional de Educación Inicial. Plan de Implementación. El propósito es generar condiciones para la provisión de servicios de calidad que fomenten el desarrollo integral de las niñas y los niños de cero a tres años como parte de la atención integral a la primera infancia. Se revisaron los documentos rectores tanto el Acuerdo Número 07/03/22 por el que se emite la Política Nacional de Educación Inicial como la Estrategia Nacional de Atención a la Primera Infancia y el plan de implementación.

3. Plan de Estudios de la Educación Básica enfatizando el Perfil de Egreso de las y los estudiantes.

  • Se reconocen ciudadanos
  • Viven, reconocen y valoran la diversidad
  • Valoran sus potencialidades cognitivas, física y emocionales
  • Desarrollan una forma de pensar propia
  • Se perciben a sí mismos como parte de la naturaleza
  • Interpretan fenómenos, hechos y situaciones históricas, culturales, naturales y sociales
  • Intercambian ideas, cosmovisiones y perspectivas mediante distintos lenguajes.

4. Programas de estudio 2022 de la educación básica. Desde las fases de aprendizaje hasta su estructura.

5. Innovación de los Libros de Texto Gratuitos. Se explicó que se diseñan los materiales educativos para tres escenarios: aula, escuela, comunidad y un material de contenido disciplinar.

  • Campo Formativo Lenguajes tomando como base el aprendizaje por proyectos comunitarios (Planeación, Acción, Intervención).
  • Campo Formativo Saberes y Pensamiento Científico mediante proyectos con enfoque STEM con Metodología de Aprendizaje por Indagación.
  • Campo Formativo Ética, Naturaleza y Sociedad a través del Aprendizaje Basado en Problemas (panorama general, recolecciones, formulación del del problema, vivamos la experiencia así como resultados y análisis).
  • Campo Formativo de lo Humano y lo Comunitario mediante Aprendizaje Servicio (Punto de partida; lo que sé y lo que quiero saber; organicemos las actividades; creatividad en marcha; compartimos y evaluamos lo aprendido).

6. Programa de Formación Continua para la Nueva Propuesta Curricular a partir de la reflexión colectiva (conocimiento y apropiación); resignificación y práctica contextualizada y bajo las siguientes consideraciones:

  • Nueva Escuela Mexicana
  • Vinculación entre la educación básica y la media superior.
  • Modificación de planes de estudio
  • Formación inicial y continua

Se proyecta la realización de un taller intensivo de formación continua para docente durante el ciclo Escolar 2022-2023.

  • Momento 1. Fase Intensiva del Consejo Técnico Escolar (agosto 2022), Conocimiento y un primer acercamiento a la pospuesta.
  • Momento 2. 1ª semana de enero, 2ª de junio 2023 profundización en el estudio de la propuesta y durante las sesiones del consejo Técnico Escolar.
  • Momento 3. 1ª y 2ª semana de julio 2023 poner en práctica en su comunidad territorio
  • Momento 4. Finales de julio 2023. Reflexión y resignificación de la experiencias.

Modalidades:

  • Presencial con acompañamiento;
  • A distancia con acompañamiento y/o autogestiva;
  • Mixta con acompañamiento y/o autogestiva.

7. Proyectos estratégicos. Subsecretaría de Educación Media Superior. Revisión del Marco Curricular Común. Fundamento: Modelo educativo para la transformación social.

Resulta destacable el replanteamiento del marco curricular, en mi opinión. Es mejor que transiten por vías alternas a insistir en algunos puntos sumamente cuestionados. Aunque tampoco asegura el éxito al menos subsanan las deficiencias detectadas. Merece reconocerse la voluntad de adecuar y modificar lo necesario en función de los resultados de las asambleas, las opiniones de actores e instancias y demás fuentes de consulta que se han allegado. En la nueva versión del marco curricular incluyeron algunas expresiones recogidas en las asambleas. De igual manera, recién le incorporaron un capítulo sobre la Nueva Escuela Mexicana el cual estaba ausente de manera explícita. En lo particular, tal vacío me pareció un despropósito como lo destaqué en colaboraciones anteriores[1] y [2]. En realidad, faltaba este apartado porque representa la política educativa actual. Para subsanar este vacío se venía utilizando, incluso en educación básica, un documento titulado “La Nueva Escuela Mexicana: principios y orientaciones pedagógicas” pero se quedaba corto porque su alcance se reducía a la educación media superior. A propósito de este nivel, en las reuniones regionales del CONAEDU poco se informa sobre la modificación de los planes de estudio y se deja sin aclarar la manera en cómo se logrará la vinculación, al menos curricularmente, con la educación básica. Y, en este nivel, considero un acierto incorporar la política de educación inicial.

Con respecto a la innovación en la elaboración de los libros de texto gratuitos  resalto la necesidad de aclarar la relación entre la metodología para una nueva generación de materiales educativos y la didáctica. En los planes y programas de estudio se busca lograr la integración curricular a partir de proyectos. Al parecer, el trabajo por proyectos se convertirá en la metodología didáctica fundamental. Pero poco explica sobre su instrumentación. Mientras que, en el diseño de los libros de texto gratuitos, según lo expuesto, se considerará el aprendizaje por proyectos comunitarios; los proyectos con enfoque STEM con metodología de aprendizaje por indagación; el aprendizaje basado en problemas; y el aprendizaje servicio. Parece que los libros de texto condicionan la metodología de enseñanza y aprendizaje en lugar de que suceda al revés. Resultaría conveniente una mejor coordinación entre las áreas administrativas al interior de la SEP. Es un aspecto crítico, en mi parecer, que debiera atenderse antes de echar a andar la actualización del magisterio. De lo contrario generarían confusiones. Y eso, por supuesto, es lo menos conveniente.

Al respecto, tan es loable proveer la formación continua de los docentes para apropiarse del marco curricular como reprochable la ausencia de una estrategia para la formación inicial. Se echa de menos la participación de la Dirección General de Educación Superior para el Magisterio. ¿O todo será reformado menos los planes y programas de estudio de las escuela normales?

Facebook: SergioDunstan

Twitter: @SergioDunstan

Blog: http://www.sergiodunstan.net

Fuente e Imagen: https://profelandia.com/el-replanteamiento-del-marco-curricular-2022/

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