En tal sentido, la Secretaría de Educación buscará erradicar el analfabetismo en Honduras con la cooperación del Gobierno cubano.
El analfabetismo en Honduras tiene más alto impacto en las mujeres: un 33,7 por ciento, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Según la encuesta, al porcentaje de la población de 15 años y más, al momento de aplicarles la boleta de información, declararon no saber y escribir.
Para combatir el analfabetismo en 128 municipios de la nación centroamericana, a través del método cubano ‘Yo sí puedo’ – programa que alfabetizó a millones de personas de unos 30 países- unos 123 educadores que integran la brigada de maestros cubanos llegaron a Honduras finalizando el 2022.
El programa de alfabetización «Yo, sí puedo» fue creado por especialistas del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño (IPLAC), dependencia del Ministerio de Educación de Cuba (Mined) basados en la idea del comandante en jefe, Fidel Castro.
La bienvenida a los maestros la dio el expresidente y actual asesor presidencial, Manuel Zelaya, quien resaltó la solidaridad de Cuba, aún después de seis décadas sometida a un fuerte bloqueo por parte de Estados Unidos (EE.UU.). “Bienvenidos los maestros de Cuba, de Fidel Castro, Raúl Castro, Camilo Cienfuegos, Ernesto Che Guevara, y de todo ese pueblo heroico que, a pesar de un bloqueo genocida, se mantiene en pie ayudando a los pueblos de América”, resaltó en su momento.
Precisamente este proyecto de cooperación fue frustrado por el golpe de Estado al entonces presidente Zelaya, el 28 de junio de 2009. Ahora se da continuidad a un programa similar iniciado en 2006, cuando el país estuvo encaminado a erradicar el analfabetismo.
El método
Las actividades educativas en Honduras se desarrollarán tres días por semana, con una duración de dos horas y 30 minutos. Durante ese tiempo, usarán un método de enseñanza de las letras a partir de los números, donde el participante y el facilitador trabajan para resolver los ejercicios propuestos en las cartillas.
Más de 10 millones de personas por el mundo ya han aprendido a leer y escribir con el método cubano ‘Yo, sí puedo’, que hoy se extiende a Honduras.
El recurso alcanza a los Iletrados Puros, o sea los que no han ido nunca a la escuela. También a los Semi-iletrados, que saben escribir alguna letra o palabra, pero lo han olvidado. Y a los Iletrados Especiales, porque el programa existe en equidad para personas con alguna discapacidad intelectual leve, para sordos y en sistema Braille para invidentes. Está sustentado en el vínculo de lo conocido: los números, con lo desconocido: las letras.
El material docente consta de 65 video-clases, una sencilla Cartilla y el Manual del Facilitador (alfabetizador). Diez clases se dedican a la primera etapa de adiestramiento, 42 a la etapa principal de aprendizaje de la lectura y escritura, y 13 a la consolidación de lo aprendido. Para ello se asocia a cada letra con un número y cada una de ellas constituye una clase. Por ejemplo, la letra “a” se ha asociado con el número 1.
La última parte de la cartilla requiere especial atención porque está destinada a las combinaciones trilíteras, de tres letras o más. Igualmente, se reconoce un objeto y su relación con la palabra estudiada. O sea se vincula a una idea, a una oración, para cambiarla finalmente en la producción de palabras nuevas e ideas para comprender los fenómenos circundantes, de ahí su naturaleza concientizadora.
Cuando se finaliza este tramo del aprendizaje, se realiza un mes de perfeccionamiento en la lecto-escritura sin soporte audiovisual.
Posteriormente, otro programa pudiera complementar el «Yo, sí puedo». Es el que permite completar los estudios de primaria: «Yo, sí puedo seguir». De acuerdo con el diario Granma, ha facilitado que aproximadamente 900.000 personas alcanzaran el nivel equivalente a sexto grado.
La destacada pedagoga cubana Leonela Inés Relys Díaz es la creadora del ingenioso método de alfabetización “Yo, sí puedo”. Ella disfrutó – hasta el momento de su fallecimiento en 2015- la inmensa alegría de conocer que más de 8 millones de iletrados en el mundo aprendieran a leer y escribir, favorecidos por la vocación solidaria de la Revolución Cubana.
Con solo 15 años, Leonela se sumó al ejército de 271.000 educadores, que convirtieron a Cuba en el primer país en la región libre de analfabetismo en 1961. Resultaron alfabetizados 707.000 cubanos, reduciendo el índice de analfabetismo al 3,9 por ciento de su población total.
La aplicación del sistema cubano de enseñanza de bajo costo económico para la implementación, permite alfabetizar en solo siete semanas a grandes grupos de personas iletradas, tal como sucedió en Venezuela y Bolivia, que con su empleo eliminaron el analfabetismo.
Es perfectible a ser adaptado a la identidad y a las necesidades específicas de cada individuo o comunidad y además del español, dispone de versiones en otros idiomas. Hasta el 2023, “Yo, sí puedo”, ha facilitado que más de 10 millones de personas de 32 países de América Latina y el Caribe, África, Oceanía y Europa, hayan aprendido a leer y escribir.
Según la Unesco, actualmente existen más de 700 millones de analfabetos en el mundo. La profunda herida de ser analfabetos es una problemática histórica que tiene solución.