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Inmigrantes en cárceles de Estados Unidos denuncian falta de protección contra el COVID-19

América del Norte/Estados Unidos/31-05-2020/Autor(a) y Fuente: www.publimetro.co

La pandemia de coronavirus ha agravado situación en centros penitenciarios de Estados Unidos. Inmigrantes en cárceles de Estados Unidos denuncian falta de protección contra el COVID-19.

Esta situación se agrava en los lugares donde exclusivamente están recluidos inmigrantes que están en proceso de deportación. Allí, muchos de ellos viven hacinados en lugares donde el distanciamiento social es imposible.

José Juan Prieto es un inmigrante mexicano que denunció la problemática en el Centro de Detención de Otay Mesa (California).

Inmigrantes en cárceles de Estados Unidos denuncian falta de protección contra el COVID-19

La falta de tapabocas y guantes al inicio de la crisis sanitaria era una de las principales inquietudes de Prieto. Él terminó contagiado con el virus y según su testimonio, no le proporcionaron medicamentos.

«Nos decían que tomáramos mucha agua y que hiciéramos gárgaras con sal», cuenta.

El primer caso de coronavirus en el Centro de Detención de Otay Mesa fue de un guardia de seguridad en el mes de marzo. Actualmente, es una de las prisiones para inmigrantes más golpeadas por la pandemia hasta el momento.

De los 1.201 casos confirmados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés), 155 se han registrado en esta prisión.

Prieto contrajo la enfermedad en abril y estuvo convaleciente durante dos semanas. Luego de recuperarse y fue inmediatamente deportado a México.

EFE

Fuente e Imagen: https://www.publimetro.co/co/noticias/2020/05/28/inmigrantes-en-carceles-de-estados-unidos-denuncian-falta-de-proteccion-contra-el-covid-19.html?pais=MX

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El Dalai Lama culpa al racismo por la muerte de George Floyd en Minneapolis, Estados Unidos

Redacción: El Confidencial

El líder espiritual tibetano se muestra abatido por los graves sucesos que se están produciendo en Estados Unidos.

La ciudad de Minneapolis se encuentra en una situación de extrema violencia por los altercados que se están produciendo tras la muerte de George Floyd, un ciudadano afroamericano, a manos de cuatro policías blancos. A las manifestaciones de protesta por el polémico fallecimiento han seguido altercados y vandalismo que han convertido la ciudad en un polvorín a punto de estallar.

En las últimas horas, un grupo de manifestantes ha prendido fuego a una de las estaciones de policía de Minneapolis, provocando graves enfrentamientos. En uno de ellos, un hombre ha muerto tras recibir un disparo, lo que ha obligado al alcalde, Jacob Frey, a declarar el estado de emergencia en la ciudad.

Ahora, el Dalai Lama también ha mostrado su preocupación por lo que está sucediendo en Minneapolis. El líder tibetano ha culpado a la discriminación y al racismo de lo sucedido: «Vemos en los medios de comunicación noticias sobre la discriminación por motivos de color o religión en estos días; y, después, hay asesinatos debido a eso, y hay personas que incluso se enorgullecen de poder matar a alguien«.

El problema del racismo

A continuación, el Dalai Lama dio su versión sobre lo sucedido en Minneapolis: «Justo ayer vi en las noticias por televisión que, en algún lugar de Minnesota o en algún lugar de Estados Unidos, una persona negra se había caído debajo de un automóvil y el equipo de policía… en realidad apretó su rodilla contra el cuello de esa persona negra«.

El alcalde de Minneapolis ha tenido que decretar el estado de emergencia en la ciudad.

En declaraciones que recoge la CNN, el líder espiritual tibetano añadió que «debido a esta discriminación, a un racismo basado en la raza, se hacen este tipo de cosas». Una situación que ha generado una gran preocupación en el Dalai Lama ante las imágenes procedentes de Minneapolis y que ya llenan los informativos de todo el mundo.

El Dalai Lama pronunció estas palabras durante una charla educativa de dos días sobre el ‘Avalokiteshvara’, una práctica que está centrada en la compasión. Es una de las primeras apariciones del líder tibetano desde que se propagara el coronavirus por todo el mundo, como medida de prevención.

Fuente: https://www.elconfidencial.com/mundo/2020-05-29/dalai-lama-racismo-george-floyd-minneapolis_2616132/

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Estados Unidos: La historia real de Mala educación- El millonario fraude récord que destapó un grupo de estudiantes secundarios

Redacción: La Nación

El caso que inspiró la película Mala Educación fue el mayor fraude del ámbito educativo de la historia de los Estados Unidos, y fue descubierta por un grupo de estudiantes.

Frank Tassone fue un funcionario estadounidense del ámbito educativo destacado por su dedicación. Desde que comenzó su gestión en 1992, levantó el nivel educativo y agregó programas muy innovadores y de impacto social en escuelas estatales de Roslyn, en Long Island. En todo el estado de Nueva York su trabajo era subrayado por ser rupturista y poner a la educación pública de su localidad entre las mejores de todo el país. Sin embargo, una década más tarde, se descubrió que a lo largo de diez años de trabajo en el Estado, Tassone cometió estafas que superaban los 11 millones de dólares, convirtiéndose en el caso de corrupción del ámbito educativo más grande en la historia del país . Lo más curioso de la historia, sin embargo, no fueron las magnitudes de los fondos desviados, sino la forma en la que se descubrió el caso: a través de un artículo escrito por estudiantes de 15 años en el diario escolar .

La historia de Tassone y su equipo (la causa involucra a otros funcionarios y empleados, como co-partícipes ý cómplices) fue retratada en Mala Educación por el joven cineasta Cory Finley , un joven director de 28 años que acaba de estrenar que se basó en el caso real para hacer su segunda película. La producción de HBO está protagonizada por Hugh Jackman Allison Janney Ray Romano y acaba de ser estrenada en la plataforma de streaming de la productora.

Frank Tassone, un dedicado referente de la educación pública

Tassone nació en el barrio neoyorquino de Bronx, y su carrera académica fue sobresaliente: terminó dos maestrías y un doctorado en el Teachers College de la Universidad de Columbia. Una de las razones por las que se destacó durante su gestión fue por la mejora en la performance que experimentaron los colegios del distrito: subió la tasa de estudiantes que completaron el secundario al 100 por ciento, y el 95 por ciento continuó estudiando en universidades. Las escuelas de la comunidad en la que trabajó fueron consideradas las mejores del país durante su período de actividad.

A fines de la década del 90, el periódico The New York Times dedicaba elogiosos artículos a su trabajo y en 1999 llegó a publicar una columna de opinión del propio Tassone. «Las crecientes exigencias de una profesión que todavía no está tan bien compensada como muchas otras, y una economía fuerte… amplía la brecha de ingresos entre la enseñanza y las carreras profesionales más lucrativas», escribió Tassone sobre el trabajo en el ámbito educativo. En 2004, además, el Wall Street Journal consideró a la escuela secundaria Roslyn High como la sexta mejor de Estados Unidos. Pero además, como superintendente del distrito introdujo programas de servicio comunitario entre los estudiantes secundarios, y propuso la enseñanza de idiomas desde el nivel inicial. Tassone, además, dio fuerte impulso a los clubes de lectura en su distrito, y como miembro activo del grupo, multiplicó por diez la cantidad de participantes del club literario Dickens Fellowship de Nueva York.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/la-historia-real-mala-educacion-millonario-fraude-nid2369732

 

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Autoridades en Estados Unidos manipulan la crisis del coronavirus para restringir el acceso al aborto, dicen expertos de la ONU

América del Norte/EEUU/UNnoticias

Estados como Texas, Oklahoma, Alabama, Iowa, Ohio, Arkansas, Luisiana y Tennessee, que tienen una larga historia de prácticas restrictivas contra el aborto, parecen estar aprovechándose de las restricciones del COVID-19 para violar los derechos de las mujeres, indican esos expertos en derechos humanos.

Estados como Texas, Oklahoma, Alabama, Iowa, Ohio, Arkansas, Luisiana y Tennessee, que tienen una larga historia de prácticas restrictivas contra el aborto, parecen estar aprovechándose de las restricciones del COVID-19 para violar los derechos de las mujeres, indican esos expertos en derechos humanos.

Algunos estados de Estados Unidos parecen estar manipulando la crisis COVID-19 para frenar el acceso a la atención esencial del aborto, advirtieron varios expertos* en derechos humanos.

El Grupo de Trabajo de la ONU sobre Discriminación contra las Mujeres y las Niñas aseguró este miércoles que las órdenes de emergencia por el coronavirus, que suspenden los procedimientos que no se consideran médicamente indispensables, han sido utilizadas por estados como Texas, Oklahoma, Alabama, Iowa, Ohio, Arkansas, LouisianaLuisiana y Tennessee para restringir el acceso al aborto.

«Lamentamos que los estados mencionados anteriormente, con una larga historia de prácticas restrictivas contra el aborto, parezcan estar manipulando la crisis para restringir severamente los derechos reproductivos de las mujeres», expresó en un comunicado Elizabeth Broderick, vicepresidenta del Grupo de Trabajo.

“Esta situación es también el último ejemplo que ilustra un patrón de restricciones y retrocesos en el acceso a la atención legal del aborto en todo el país. Tememos que, sin una clara voluntad política para revertir tendencias tan restrictivas y regresivas, los estados continúen siguiendo este patrón”, agregó.

Los expertos aseguraron que el acceso a los servicios de aborto es crucial en este momento de crisis cuando las mujeres tienen que lidiar con nuevas restricciones a su movilidad, debido a cuarentenas y bloqueos.

Aumentando la desigualdad

“También expresamos una seria preocupación de que, al negar el acceso a la atención de aborto urgente, los funcionarios están poniendo en riesgo a las mujeres, exacerbando las desigualdades sistémicas «, dijo Broderick.

Los expertos advirtieron que las restricciones en los servicios esenciales de salud reproductiva socavan los esfuerzos de salud pública para responder al COVID-19, y cuando se implementan prohibiciones, las mujeres se ven obligadas a viajar fuera del estado para obtener servicios de aborto, arriesgando su propia salud y sin tener en cuenta las pautas de salud pública.

“La atención del aborto constituye atención médica esencial y debe permanecer disponible durante la crisis de COVID-19. Las restricciones al acceso a la información y los servicios integrales de salud reproductiva, incluidos el aborto y la anticoncepción, constituyen violaciones de los derechos humanos y pueden causar daños irreversibles, en particular a las mujeres de bajos ingresos y a las pertenecientes a minorías raciales y comunidades inmigrantes”, aseguró la experta.

Agregó que negarles a las mujeres el acceso a la información y los mencionados servicios que solo ellos requieren y no abordar su salud y seguridad específicas es inherentemente discriminatorio e impide que las mujeres ejerzan control sobre sus propios cuerpos y vidas.

Preocupante pedido de Estados Unidos.

El Grupo de Trabajo dijo que también estaba extremadamente preocupado por la insistencia de Estados Unidos, a través de una carta del 18 de mayo de USAID dirigida al Secretario General de la ONU, para eliminar las referencias a «salud sexual y reproductiva y sus derivados» del Plan Global de Respuesta Humanitaria (HRP) para el COVID-19.

“Reiteramos que los servicios de salud sexual y reproductiva, incluido el acceso al aborto seguro y legal, son esenciales y deben seguir siendo un componente clave de las prioridades de la ONU en sus respuestas a la pandemia de COVID-19. Eliminar las referencias a la salud sexual y reproductiva del plan tendrá consecuencias devastadoras para las mujeres de todo el mundo, y socavará seriamente el esfuerzo conjunto de la comunidad internacional para responder a las necesidades de salud de las mujeres en este momento de crisis «, dijo Broderick.

Los expertos aclararon han estado en contacto con el Ggobierno de los Estados Unidos de antemano para aclarar los problemas en cuestión.

*Los Relatores Especiales, Expertos Independientes y Grupos de Trabajo forman parte de lo que se conoce como los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes del sistema de derechos humanos de las Naciones Unidas, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y vigilancia del Consejo que se ocupan de situaciones de países concretos o de cuestiones temáticas en todas las partes del mundo. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de forma voluntaria; no son personal de la ONU y no reciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y prestan servicios a título individual.

Fuente: https://news.un.org/es/story/2020/05/1475022

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¿Cómo planea Trump que abran las escuelas en USA?

Redacción: US.AS

El presidente de la Unión Americana, Donald Trump, ha sugerido que las escuelas en USA deberían reabrir primero, pero, ¿cómo planea hacerlo?

A través de la ya conocida conferencia de prensa en la Casa Blanca sobre el estatus del coronavirus en la Unión Americana, el presidente de la nación, Donald Trump, sugirió a los gobernadores de los distintos estados que planean reactivar la economía pronto que, las escuelas deberían de ser lo primero en reabrir, aún cuando ya sólo quedan pocas semanas de clases para concluir el curso escolar.

La razón por la que el mandatario de Estados Unidos ha decidido lanzar dicha sugerencia es porque, de acuerdo a éste, los jóvenes son menos vulnerables en contraer el coronavirus debido a sus altas defensas, por lo que el presidente cree que no habría problema con reactivar las clases aunque sean tan sólo unas semanas. Ante estas declaraciones, las instituciones se han proclamado en contra, pues señalan que aún no es el momento indicado para volver a clases.

¿Cómo planea Trump que abran las escuelas?

Aunque el presidente de la nación no dio detalles sobre cómo planea que abran las escuelas ya que esto es decisión de los gobernadores de cada estado, Trump señaló que la apertura de las instituciones educativas públicas deberían ser consideradas dentro de la primera fase en todos los estados que busquen comenzar a reabrir.

“Puede que algunos de ustedes empiecen a pensar en la apertura de escuelas, porque mucha gente va a querer la apertura de escuelas. No es un tema importante, los niños pequeños se han arreglado muy bien en este desastre por el que hemos pasado todos”, continuó Trump, “Pero creo que verán abrir muchas escuelas; a los jóvenes parece que les va muy bien”; expresó el mandatario.

Consecuencias de abrir las escuelas antes de tiempo

Aunque Donald Trump señaló que los jóvenes son menos vulnerables enfermarse gravemente al adquirir coronavirus, lo cierto es que, al tratarse de lugares conglomerados, el virus puede esparcirse rápidamente y aunque no afecte tanto a los estudiantes, éstos se convertirían en portadores, contagiando así a sus familiares y con ellos desatando nuevamente una gran ola de contagios en el país.

Fuente: https://us.as.com/us/2020/04/29/tikitakas/1588179513_644415.html

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«Estados Unidos tiene una tradición individualista… Es posible que allí se tomen las primeras decisiones de profundo calado ético y que dividirán a la humanidad»

Por: Carolina Robino y Ana Pais.

 

«De momento, a este país el virus lo ha afectado de forma menos agresiva que a otros. Las medidas de confinamiento son selectivas: se mantiene una parte de la actividad económica, como es el sector de la construcción, a la par que se instruye encarecidamente que no debe haber ralentización en toda empresa que no precise la presencia de los trabajadores. La limitación de movimientos sí es obligatoria por las noches».

El que habla es el destacado físico español José Ignacio Latorre, a quien la crisis global del coronavirus lo pilló recién instalado en Abu Dhabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos, a donde se trasladó desde Barcelona para dirigir un nuevo centro de investigación cuántica.

Latorre, uno de los científicos más reconocidos en su campo, es autor también de dos interesantes libros sobre el mundo en que vivimos.

En el primero, «Cuántica», explora las claves para entender esa fascinante parte de la ciencia y las transformaciones que derivan de ella y, en el segundo, «Ética para máquinas», hace un llamado urgente a reflexionar sobre cómo programaremos la inteligencia artificial para convivir con ella.

En este texto ahonda además en lo que somos como humanidad y hacia dónde queremos avanzar, dos temas que el coronavirus ha vuelto especialmente relevantes al enfrentarnos no solo a un enorme desafío médico, sino a grandes dilemas éticos.

José Ignacio Latorre recibiendo el premio de Investigación y Ciencia del periódico digital Merca2 en 2019.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionJosé Ignacio Latorre recibió el premio de Investigación y Ciencia del periódico digital Merca2 en 2019.

Pareciera que estamos atravesando por una crisis sin precedentes en el mundo moderno. ¿En qué se diferencia esta de otras que hemos vivido en el pasado?

La humanidad ha sufrido y superado crisis muy graves, terribles.

Las pandemias y las guerras han asolado la tierra numerosas veces, sin piedad.

Yo no quisiera estar viviendo la peste bubónica, las trincheras de la Primera Guerra Mundial, la viruela o bajo el sanguinario Pol Pot de Camboya.

La gran diferencia es que esta crisis nos afecta en primera persona, aquí y ahora; no se limita a una lectura en un libro de texto.

Una segunda gran diferencia es que vivimos un tiempo donde la tecnología hace posible que la mayoría de las personas (no todas) se quede en casa.

Y una tercera diferencia es que vemos que las sociedades más avanzadas han logrado mantener la cadena de suministros intacta, tanto comida, como electricidad o internet.

Hay muchísimas otras, porque nuestra sociedad ha evolucionado enormemente en tiempos recientes. Los referentes anteriores nos parecen irrelevantes, si no inútiles.

Trinchera durante la Primera Guerra Mundial.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionJosé Ignacio Latorre recuerda que la humanidad ya ha sufrido crisis «muy graves», como las trincheras de la Primera Guerra Mundial: «La gran diferencia es que esta crisis nos afecta en primera persona».

¿Cuáles crees que son los principales dilemas éticos que nos plantea?

Sigo defendiendo, como siempre repito, que el siglo XXI no va de guerras entre izquierdas y derechas, sino entre generaciones de jóvenes y viejos, y de la relación humano-máquina.

Esta crisis lo hace evidente.

Creo que ciertos países no van a ser solidarios con sus mayores. El bienestar de una mayoría se impondrá a la vida de una costosa minoría.

No deberíamos escandalizarnos, porque la humanidad ya ha tomado este mismo tipo de decisiones en otros contextos.

Compramos bienes a países donde no se respetan los derechos humanos, sencillamente porque son más baratos.

La expectativa de vida de un minero en Sudamérica, o la de una trabajadora en una fábrica de una ciudad china supercontaminada no es de 80 años, como la de otros trabajadores privilegiados.

Paciente de coronavirus.

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El coronavirus nos enfrenta a la tesitura de decidir cuánto vale la vida de un conciudadano».
José Ignacio Latorre
Físico cuántico español.

Conllevamos la doble moral sobre el valor de una vida humana sin problemas, en tanto que esas vidas estén lejos de nosotros.

No tenemos problemas morales al fabricar armamento que no sirve para defender a nuestro país, sino para alimentar guerras en África o en cualquier otro lugar.

Sin embargo, el coronavirus nos enfrenta a la tesitura de decidir cuánto vale la vida de un conciudadano.

Estados Unidos tiene una tradición individualista, lejos del contrato social europeo. Es posible que allí se tomen las primeras decisiones de profundo calado ético y que dividirán a la humanidad.

¿Cómo deberíamos enfrentarlos?

Yo no soy virólogo. Ellos son quienes deben responder a cómo se detiene físicamente la acción de un virus, pero el resto también hemos de contribuir, primero intentando entender y luego considerando las acciones correctas y su justa medida.

Me aplico la consigna e intento comprender mejor esta crisis.

Banderas estadounidenses.

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Estados Unidos tiene una tradición individualista (…) Es posible que allí se tomen las primeras decisiones de profundo calado ético y que dividirán a la humanidad».
José Ignacio Latorre
Físico cuántico español.

Entiendo que un coronavirus es un ente de unos 100-200 nanómetros de diámetro capaz de introducir su código a través de la membrana de las células. No hay medicamento que lo detenga, pero la evolución nos ha dado la capacidad de generar una respuesta inmune.

Ciertas personas la desarrollan rápidamente y casi no sufren las consecuencias del virus. Otras no lo logran y pueden fallecer.

El patógeno afecta de manera muy distinta a los jóvenes y los mayores.

También me parece entender que la tasa de mortalidad es todavía incierta, dado que las estadísticas (que sí entran plenamente en mi campo de trabajo) de diferentes países son dispares e inconsistentes. Los humanos ni siquiera hemos aprendido a contar bien cuando las emociones se involucran a este nivel.

Entiendo además que los humanos no guardamos información en nuestros genes de cómo luchar contra un virus específico para las siguientes generaciones. Cada humano debe luchar por su cuenta o debemos desarrollar vacunas. Y una vacuna eficaz puede llevar un año de investigación.

¿Cómo actuar?

La fase crítica para un humano que tiene dificultades para enfrentarse al virus pasa por episodios de insuficiencia respiratoria. Es terrible. La asistencia sanitaria profesional es esencial.

Para poder tratar a los pacientes difíciles se requiere un sistema sanitario potente y solidaridad entre afectados leves y críticos. Si el virus se expande siguiendo una exponencial, ningún sistema sanitario podrá atender a los infectados.

El confinamiento alivia el ritmo de contagio, pero no impedirá que gran parte de la población deba enfrentarse al virus en algún momento futuro. Pero sus consecuencias económicas pueden ser devastadoras para un gran número de personas.

Ayudante de la Cruz Roja.

Getty
Todo el mundo quiere una solución contundente y limpia, pero eso es imposible».
José Ignacio Latorre
Físico cuántico español.

Sin sueldo, la comida que llega a un hogar es insuficiente y mala. Eso también mata de forma diferida.

En cambio, el aislamiento y la reducción del desquiciado ritmo de nuestra sociedad puede tener algún elemento beneficioso.

Muchos padres y madres van a conocer de verdad a sus hijos e hijas, y viceversa. Quizás el fútbol no era tan importante. O sí, porque para algunos es simboliza la felicidad y libertad que hemos perdido.

Ahora tenemos el covid-19. Vendrán otros virus.

La misma selección natural que ha dado lugar a los seres humanos, no deja de hacer pruebas de variantes de virus hasta que una de ellas logra explotar una debilidad en nuestro cuerpo. La búsqueda ciega de combinaciones topa tarde o temprano con un ente de consecuencias devastadoras.

Si de mí dependiera, aplicaría el bisturí fino a la hora de imponer confinamiento. Son muchos los motivos.

El primero es que el aislamiento atenta contra una libertad fundamental. No acepto que en aras del beneficio común se utilice la geolocalización de los humanos. No dejemos que Orwell tenga razón.

En segundo lugar, muchos trabajos sí pueden realizarse presencialmente siguiendo las medidas de higiene correctas.

De hecho así ya sucede.

Nadie debe olvidar que funcionan supermercados, farmacias, el sistema eléctrico, todas las comunicaciones, las redes de suministro y un largo etcétera.

No es cierto que todo el mundo esté confinado. Prueba de que existen matices importantes en el control de una pandemia es la diferente forma de proceder de varios países.

Centro comercial abarrotado de gente en Londres.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionJosé Ignacio Latorre opina que el aislamiento y la reducción del «desquiciado ritmo de nuestra sociedad» puede tener algún elemento beneficioso.

En «Ética para máquinas« decías que «ya hay máquinas programadas para decidir sobre la vida y la muerte de los humanos». Ahora la falta de recursos y preparación para una pandemia con esta, nos tiene enfrentados a una interrogante similar ¿no?

Sí, pero es importante aclarar que la decisión algorítmica sigue siendo programada por un humano. No es correcto pensar que una máquina basada en la inteligencia artificial actual decide entre vida y muerte. Esa responsabilidad todavía recae sobre humanos.

El siguiente paso es hilar fino, como decía antes. Hay temor a pensar en detalle.

Todo el mundo quiere una solución contundente y limpia, pero eso es imposible. La complejidad de nuestra sociedad requiere de acciones con niveles de reflexión sofisticados.

Puedo imaginar un sinfín de situaciones en las que la solución más ética no coincide con el dictado de una norma única y generalizada.

Cuidar a desvalidos, a gente mayor tremendamente solitaria, debería prevalecer sobre cualquier ley de confinamiento.

Atención, existirán casos extremos de enfermedades más terribles que exigirían un aislamiento absoluto, que provocaría situaciones de una tristeza infinita.

Pero creo que el coronavirus no está en ese nivel. Es un virus que nos permite todavía atender a nuestros más necesitados como se merecen.

El gran ejemplo lo dan los profesionales del sistema sanitario, que sí trabajan, sí se exponen, sí asumen su responsabilidad de forma admirable.

Persona sin hogar.

Getty
El altruismo es evidente, pero el egoísmo también campa a sus anchas».
José Ignacio Latorre
Físico cuántico español.

¿Estamos cada individuo ante una nueva versión del histórico dilema del tranvía?

El dilema del tranvía (dejar morir a muchos sin intervenir -el tranvía arrolla muchos-; o asumir la responsabilidad de escoger a dedo la muerte de unos pocos: descarrilamos el tranvía y matamos a unos pocos) se da todos los días, sin que nos percatemos.

Antes hablaba de mineros cuyas vidas nos importan menos. Pero todo es más prosaico.

¿Cuándo se repara una vía de tren defectuosa que tarde o temprano provocará un accidente con personas fallecidas?

La respuesta depende del presupuesto, no del problema ético de saber que alguien morirá.

Una vez conocí a un asesor del gobierno británico sobre acciones políticas que implicasen pérdida de vidas humanas.

Me confesó, sin ningún pudor, que su gobierno actuaba cuando el coste para salvar una vida era inferior a unos 10.000 euros. Lo recuerdo bien.

Eso sí, la aparición de noticias y alarma social podía cambiar esa cifra. A una parte de los humanos, el mundo anglosajón nos parece a veces descarnado.

En el libro también planteas que la bondad debería ser ley para la inteligencia artificial. ¿Qué papel crees que juegan la bondad y la empatía en esta crisis?

Siento decir que creo que esta crisis nos enseña tanto lo buenas que pueden ser muchas personas, como lo pérfidas que pueden ser otras.

El altruismo es evidente, pero el egoísmo también campa a sus anchas: los delatores, los insolidarios, los scams económicos, las fake news, los que hackean el sistema en beneficio propio, y los variopintos políticos de terrible catadura moral.

Empresarios.

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En esta crisis deben escucharse especialmente las voces de virólogos, de agentes del sistema sanitario, pero también las advertencias de los empresarios».
José Ignacio Latorre
Físico cuántico español.

Una idea que me ronda la cabeza sin cesar es que el coronavirus está acelerando la transformación de nuestra sociedad.

Siempre dije que la segunda mitad del siglo XXI será para la ética, para la reflexión profunda sobre el sentido humano.

Antes hemos de pasar el sarampión que nos ha traído la tecnología avanzada.

Tal vez el coronavirus ha acelerado ese sarampión y la necesidad de ética se hará perentoria antes de lo que imaginaba.

Una pareja en un mirador en Seúl, capital de Corea del Sur.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionJosé Ignacio Latorre considera que el coronavirus está acelerando la transformación de nuestra sociedad.

Tú eres un gran defensor de la idea de que los científicos tengan un rol más protagónico en el manejo de las sociedades y los Estados. ¿Crees que en esta crisis lo han tenido? ¿Han estado los gobiernos a la altura?

Quisiera matizar que no creo que los científicos deban ser protagonistas. Creo que nadie debería.

Lo que siempre he defendido es que la voz de los científicos debería ser parte de los mecanismos de decisión, como la de los economistas, los artistas, los abogados o los trabajadores de cualquier empresa.

No creo que la endogamia de los círculos de decisión que hoy en día se da sea buena. La sociedad es diversa, su representación debe también serla.

También he defendido que los mecanismos de representación deben tener diferentes niveles de profundidad. Ciertas decisiones de sentido común son potestad del conjunto de la sociedad. Otras, más técnicas, requieren experiencia contrastada y voces calmadas.

Lejos del estrépito de los medios, la voz de científicos tiene un valor obvio.

Esta vez, dado que la crisis viene provocada por un virus, es obvio que deben escucharse especialmente las voces de virólogos, de agentes del sistema sanitario, y deben también ser atendidas las advertencias de los empresarios.

Mantener la ecuanimidad no es baladí, ni popular.

¿Qué puede aportar la metodología y el modo de pensar científicos a la gente que no se dedica a la ciencia en estos tiempos de miedo e incertidumbre?

Calma, razonamiento, respeto por el pensamiento ajeno, disciplina, avance tecnológico.

La ciencia es nuestro tesoro. Nos da saber, y nos da los instrumentos para generarlo y gestionarlo. Es cultura en esencia pura, es humanismo. Somos herederos tanto de Sófocles, como de Pitágoras.

La ciencia es humilde porque busca, yerra, corrige, vuelve a buscar en un camino lleno de pistas falsas.

Gente con mascarillas en Filipinas.

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Convivir con la incertidumbre no es tan malo, es la esencia de la vida. Convivir con el miedo, sí es terrible. La ciencia nos libera del miedo».
José Ignacio Latorre
Físico cuántico español.

Mucha gente asocia ciencia a fotografías bellísimas de objetos desconocidos. Es el primer paso: el asombro.

Si ahonda, encontrará su intrínseca esencia: la duda y la búsqueda de la verdad.

El miedo es fruto de la falta de conocimiento y comprensión. La ciencia equipa a los individuos para enfrentarse a lo desconocido, pero no eliminará la incertidumbre.

Convivir con la incertidumbre no es tan malo, es la esencia de la vida. Convivir con el miedo, sí es terrible. La ciencia nos libera del miedo.

En esta crisis se ha escuchado poco sobre el papel que puede tener la inteligencia artificial para detener o ralentizar el contagio. ¿Qué está pasando en esa área?

El notable avance de cómputo en todo tipo de técnicas numéricas está siendo utilizado para comprender mejor las variantes del virus en superordenadores.

Sin embargo, estamos todavía lejos de tener un instrumento capaz de medirse con el colosal reto de computar la bioquímica con precisión. Espero que mis ojos vean avances inusitados en este área.

En primera persona lucho por construir los primeros pasos de un ordenador cuántico. Pero los tiempos de la ciencia son lentos. La completitud que requiere la ciencia es proporcional a sus consecuciones.

Es importante comprender que la inteligencia artificial tiene capacidades enormes, pero no omniscientes. Los grandes secretos del universo siguen lejos de nuestro alcance.

El camino que queda por recorrer en inteligencia artificial sigue siendo infinito.

Gente mayor con tapabocas en Londres.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionPara Latorre, cuidar a gente mayor tremendamente solitaria debería prevalecer sobre cualquier ley de confinamiento.

¿Crees que un virus diminuto paralizando a la humanidad entera es un golpe de humildad?

La arrogancia humana es un vestigio de la evolución y debería desaparecer con los siglos. Ya no litigamos a base de garrotazos, ni el más fuerte siempre tiene razón.

Una sociedad formada, bien educada, debe conocer los elementos básicos de la naturaleza y, en consecuencia, ser consciente de su propia fragilidad.

La humildad, no el sometimiento, es un signo de inteligencia.

Cualquier biólogo que haya lidiado con el fascinante funcionamiento del ADN, cualquier astrofísico que contempla una galaxia lejana, cualquier matemático que se enfrente a la conjetura de Golbach (demostrar que todo número par es suma de dos números primos), cualquier persona enfrentada a los hechos absolutos se devuelve a la humildad.

Familia copartiendo.

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Muchos padres y madres van a conocer de verdad a sus hijos e hijas, y viceversa».
José Ignacio Latorre
Físico cuántico español.

Cualquier persona que se haya medido contra un problema sofisticado conoce su limitaciones. No hay espacio para la arrogancia en la verdadera lucha intelectual.

¿De qué depende de que salga algo bueno o malo de toda esta crisis global?

En su conjunto la humanidad siempre aprende. Nos queda un saber distribuido que no se pierde.

A veces parece que repetimos nuestros errores, pero nuestra sabiduría colectiva aumenta sin cesar.

Siempre que lo digo, nadie me cree. Pero no lo duden, seremos más sabios.

Fuente de la entrevista: https://www.bbc.com/mundo/noticias-52091600

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Ya estamos en una gran depresión en Estados Unidos

Por: Jeffrey D. Sachs, profesor y director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia. 

 En lugar de una imaginaria “compensación” entre la reactivación de la economía y la protección de la salud, las políticas del presidente Donald Trump están causando una gran depresión y decenas de miles de muertes al mismo tiempo. Esto se debe a que no existe una compensación entre economía y salud, excepto en la fantasía de Trump. A menos que las personas confíen en su seguridad en medio de la pandemia, no regresarán a la vida normal. Al permitir una reapertura prematura, lo que asegura que la epidemia se desatará, es muy probable que Trump haya condenado a Estados Unidos al colapso económico.

El fantasista promueve el pensamiento mágico, y tal vez incluso lo cree él mismo. Trump dijo que el virus no era una amenaza. Dijo que desaparecería en abril. Dijo que estaba completamente bajo control. Dijo en marzo que teníamos todas las pruebas que necesitábamos.

La epidemia es controlable cuando el Gobierno es serio. Australia, China, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelandia y Taiwán, entre otros, han mantenido las muertes por debajo de 10 por millón de habitantes, en comparación con 271 por millón en Estados Unidos. Esos otros países implementaron políticas de salud pública a escala nacional; Estados Unidos no lo hizo.

Con las muertes de covid-19 en EE.UU. en los 90.000, y casi seguramente más altas con base en una comparación de muertes este año y el año pasado, Trump ahora trata de desacreditar el recuento de muertes. En el mundo de fantasía de Trump, no hay muertes si no se denuncian.

Las maniobras de Trump tampoco salvarán la economía, que está en caída libre. Los estados pueden abrir ahora y así propagar más enfermedades y muertes. Pero nuevamente, la fantasía económica no reemplazará la realidad. Los consumidores no comenzarán a comprar de repente. Los constructores no construirán edificios repentinamente cuando tantos estén vacíos o subutilizados. Algunos de los seguidores de Trump pueden dirigirse a lugares abarrotados, y si es así, muchos contraerán el virus, pero la mayoría de los estadounidenses no lo harán.

Del récord de 20,5 millones de empleos perdidos en abril, la mayoría no volverá pronto, ya sea que los estados declaren o no abiertas sus economías. La propagación continua del virus en sí mismo bloqueará cualquier recuperación rápida significativa. También lo harán los cambios estructurales profundos que causarán que una proporción significativa, aunque desconocida, de las pérdidas de empleo actuales sea permanente.

Estos son algunos de los trabajos que no están regresando: el comercio electrónico desplazará muchos trabajos minoristas tradicionales. Grandes cadenas minoristas ahora están en bancarrota semana tras semana. El resultado es que muchos empleos minoristas, una disminución de 2,1 millones en comparación con marzo y abril de 2020, probablemente no volverán. Los empleos creados como resultado de las compras en línea no serán iguales a los perdidos en las tiendas físicas.

Muchas empresas comerciales reorganizarán sus flujos de trabajo para permitir mucho más trabajo desde casa, y esto dejará los complejos de oficinas escasamente poblados. Muchas compañías reducirán su espacio, lo que significa que las nuevas construcciones comerciales seguirán deprimidas en los próximos años.

La nueva perforación de petróleo y gas se ha derrumbado y no se recuperará a niveles pasados debido al exceso a largo plazo en los mercados mundiales de petróleo y el colapso en los precios del petróleo y el gas. Los viajes y el turismo seguirán debilitados mientras la epidemia no esté controlada, manteniendo bajos los números de empleo en alojamiento, restaurantes, ocio y entretenimiento.

La idea restante de Trump es obligar a las empresas a regresar de China y reconstruir sus cadenas de suministro en sus hogares. Esta es otra fantasía más. Al intensificar los ataques a China, incluyendo nuevas medidas para aislar a las empresas chinas de la tecnología de semiconductores estadounidense, Trump aplastará las perspectivas de crecimiento de gran parte de la industria de alta tecnología de Estados Unidos, cuyo negocio incluye mercados internacionales, incluida la vasta población de China. Las medidas de Trump invitarán a represalias chinas y acelerarán el día en que China compita con EE.UU. en varias dimensiones de fabricación y diseño de semiconductores, como chips especializados para inteligencia artificial y 5G.

Un área obvia de represalia será que China compre aviones de Airbus en lugar de Boeing. Incluso antes de la pandemia, Boeing estaba en una crisis muy profunda debido a su flagrante mala gestión del 737 Max. El fracaso de Trump para contener la epidemia y sus intensificados ataques contra China profundizarán los problemas de Boeing. Las acciones de Boeing cayeron un 2% el 15 de mayo, el día después de que las nuevas medidas contra China de Trump, y las acciones de Boeing cayeran más de un 70% desde el pico del 1 de marzo de 2019.

Trump tratará de salvar compañías moribundas, sin duda incluyendo su propio negocio familiar. Intentará salvar el sector del petróleo y gas, aunque ningún banco lo tocará. Apoyará a las empresas fallidas de amigos, compinches y contribuyentes de campaña. Él mentirá, tratará de ocultar datos, culpará a otros y producirá un desastre cada vez más profundo.

Pero hay tres pasos verdaderos para salir de la nueva gran depresión.

Primero, y con la mayor urgencia, debemos poner fin a la epidemia a través de las medidas de salud pública (pruebas, rastreo y cuarentena) que Trump ha descuidado constantemente.

En segundo lugar, debemos trabajar con otros países, incluida China, para detener la epidemia en todo el mundo para que el comercio y los viajes puedan reanudarse de manera segura, y para que los millones de empleos que dependen del comercio, el transporte y el turismo se restauren, al menos en parte.

En tercer lugar, debemos construir nuevos sectores industriales y de servicios, no apuntalar los antiguos y moribundos. La recuperación no se logrará a través del fracking de petróleo y gas, sino a través de un boom de compañías estadounidenses que producen paneles solares, turbinas eólicas, baterías avanzadas, vehículos eléctricos avanzados y el hardware y software de redes inteligentes; combinado con un auge de la industria de servicios basado en nuevos modelos de atención médica, educación y trabajo de oficina de bajo costo, que combina la prestación de servicios en línea y en persona.

Al ser inteligentes y justos, podríamos esperar nuevas industrias de alta tecnología, más tiempo libre compartido, viajes más cortos, cielos más limpios, acceso universal a servicios de salud asequibles y educación superior y un salario garantizado para todos los trabajadores.

Para todo esto, necesitamos una nueva administración y Congreso y un nuevo enfoque para nuestra nación. Hasta entonces, el mundo de fantasía de Trump es nuestra pesadilla. Aguantar. Se acerca un nuevo amanecer.

Fuente del artículo: https://cnnespanol.cnn.com/2020/05/19/opinion-ya-estamos-en-una-gran-depresion/

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